{"id":3957,"date":"2009-03-30T15:36:48","date_gmt":"2009-03-30T15:36:48","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3957"},"modified":"2009-03-30T15:36:48","modified_gmt":"2009-03-30T15:36:48","slug":"el-instinto-teatral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3957","title":{"rendered":"El  instinto  teatral"},"content":{"rendered":"<p>escrito por Evreinov, N.<br \/>\njueves, 14 de abril de 2005 <\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las bases psicol\u00f3gicas de nuestro amor por el teatro? \u00bfCu\u00e1les son los sentimientos en que se fundamentan? Los historiadores y los estetas han respondido que el teatro surgi\u00f3 de las ceremonias religiosas y de los ritos, y que fu\u00e9 en un principio, por decirlo as\u00ed, un derivado del sentimiento religioso. Igualmente se ha dicho, que los or\u00edgenes del teatro tienen alguna relaci\u00f3n con las tendencias coreogr\u00e1ficas del hombre primitivo, que se confunden con la aspiraci\u00f3n general del alma humana hacia las formas est\u00e9ticas, las im\u00e1genes, etc. Ello no me impide mantenerme en mi opini\u00f3n de que todas estas explicaciones han de ser rechazadas y olvidadas, <\/p>\n<p>El hombre posee un instinto de inagotable vitalidad acerca del cual ni los historiadores, ni los psic\u00f3logos, ni los estetas, jam\u00e1s dijeron la menor palabra hasta ahora. Me refiero al instinto de transfiguraci\u00f3n, el instinto de oponer a las im\u00e1genes recibidas desde afuera, las im\u00e1genes arbitrarias creadas desde dentro; el instinto de transmutar las apariencias ofrecidas por la naturaleza, en algo distinto. En resumen, un instinto cuya esencia se revela en lo que yo llamar\u00eda \u0093teatralidad\u0094. <\/p>\n<p>Si, en tanto segu\u00eda siendo tributario de este instinto, el hombre ha ignorado durante mucho tiempo su existencia, ello nada prueba, porque en la evoluci\u00f3n del ser humano el momento en que adquirimos conciencia de un sentimiento est\u00e1 necesariamente distanciado por siglos del momento en que este ha nacido. <\/p>\n<p>Es cierto que la mayor\u00eda de las manifestaciones de este instinto, no han escapado a la mirada vigilante de la ciencia. Pero \u00e9sta, siempre presurosa por clasificar los fen\u00f3menos, los ha catalogado, sin vacilaci\u00f3n alguna, dentro de la categor\u00eda est\u00e9tica. <\/p>\n<p>El instinto de teatralizaci\u00f3n en el hombre, el honor de cuyo descubrimiento reivindico, puede encontrar su mejor definici\u00f3n en el deseo de ser \u0093otro\u0094; de cumplir algo \u0093diferente\u0094; de crear un ambiente que se \u0093oponga\u0094 a la atm\u00f3sfera cotidiana. He aqu\u00ed uno de los principales resortes de nuestra existencia y de lo que llamamos progreso, cambio, evoluci\u00f3n, desarrollo en todos los dominios de la vida. Todos hemos nacido con este sentimiento en el alma, todos somos seres esencialmente \u0093teatrales\u0094. En lo referente a este aspecto, un hombre culto poco difiere de un salvaje, y un salvaje de un animal. <\/p>\n<p>La teatralidad es pre-est\u00e9tica, es decir m\u00e1s primitiva y de un car\u00e1cter m\u00e1s fundamental que nuestro sentido est\u00e9tico. Ser\u00eda rid\u00edculo hablar de la est\u00e9tica de un salvaje; no se puede concebir a un salvaje gozando de lo \u0093bello por lo bello\u0094. Empero, posee seguramente el sentido de la teatralidad, y como consecuencia, el arte teatral es esencialmente diferente de todas las dem\u00e1s artes. <\/p>\n<p>Cuando yo era a\u00fan muy ni\u00f1o, ya sab\u00eda distinguir por instinto el arte polic\u00e9falo, el cual es est\u00e9tico, del arte monoc\u00e9falo, que es teatral. Cuando me cubr\u00eda con la capa de mi padre y me pon\u00eda anteojos negros, imitando la voz ronca y terror\u00edfica de un intruso para asustar a los sirvientes, trat\u00e1base de teatro. Empero cuando me entregaba con pasi\u00f3n al dibujo o a la m\u00fasica, trat\u00e1base de arte. <\/p>\n<p>En aquella \u00e9poca me hubiese sorprendido mucho si me hubieran dicho que trataba de la misma cosa. \u00bfy c\u00f3mo poder afirmarlo? En el primer caso, el del teatro, lo que m\u00e1s trato es de ser diferente de lo que soy en realidad; en el segundo caso, el del arte, y que es exactamente lo opuesto al primero, busco descubrirme a mi mismo, manifestar mi ser interior bajo la forma m\u00e1s sincera de que soy capaz. \u00bfQu\u00e9 hay de com\u00fan entre \u00e9sta y aqu\u00e9lla? \u00bfEs \u00e9sta la fuerza creadora? Claro que, generalizando de este modo, arriesgamos hacer entrar en la misma categor\u00eda el nacimiento de un ni\u00f1o y la confecci\u00f3n de un ata\u00fad. \u00bfEs esto un deleite est\u00e9tico? Pero en mis mascaradas infantiles dif\u00edcilmente se puede suponer un deseo de deleite est\u00e9tico. <\/p>\n<p>El arte del teatro es pre-est\u00e9tico, y no est\u00e9tico, por la sencilla raz\u00f3n de que la \u0093transformaci\u00f3n\u0094 \u0096esencia misma del arte teatral-, es m\u00e1s primitiva, m\u00e1s f\u00e1cil de realizar que la \u0093formaci\u00f3n\u0094, la cual es la esencia de las artes est\u00e9ticas. Creo que en el principio de la historia de la cultura humana, la teatralidad hizo el papel de una especie de pre-arte. Se ha de buscar el origen de todas las artes en el sentimiento de la teatralidad del hombre primitivo y no en su sentido utilitario. Cuando un salvaje se agujerea la nariz, pasando por el agujero un hueso de ballena, no lo hace con el prop\u00f3sito de espantar a sus enemigos o para producir mayor efecto en la guerra, sino por la alegr\u00eda pura de la autotransfiguraci\u00f3n. \u00bfAcaso no es emocionante que en las cavernas de los hombres primitivos, en lugar de arado i utensilios de la vida dom\u00e9stica o armas, la antropolog\u00eda descubriera pulseras, collares, trozos de conchas y otros implementos de la mascarada prehist\u00f3rica? \u00bfY no es acaso t\u00edpico que las mujeres ind\u00edgenas de la costa oeste africana por un bot\u00f3n entregar\u00edan su honra con el coraz\u00f3n ligero, porque el brillo del bot\u00f3n constituye un aut\u00e9ntico valor teatral, cuando ni mirar\u00edan una buena pieza de tela que podr\u00eda cubrir la desnudez de su cuerpo? <\/p>\n<p>Que el efecto teatral tiene para el hombre salvaje mayor importancia que su propio bienestar f\u00edsico, se puede evidenciar del incidente que viene a continuaci\u00f3n: para vengar la muerte de Cook en Hawai, los ingleses prendieron fuego aun cierto n\u00famero de aldeas ind\u00edgenas. Los habitantes de estas aldeas fugaron, pero apenas encontr\u00e1ndose fuera del peligro, se detuvieron sobre el puente y galvanizados por el imponente espect\u00e1culo de las llamas devorando sus viviendas, se pusieron a lanzar gritos de entusiasta admiraci\u00f3n: \u0093\u00a1Oh, maravilla!\u0094 He aqu\u00ed gente que no s\u00f3lo podr\u00eda hallarle justificativo a Cook, sino que hasta al mismo Ner\u00f3n, quien consideraba que Roma en llamas era un espect\u00e1culo m\u00e1s digno de inter\u00e9s que una Roma cuidando con indolencia sus tesoros ro\u00eddos por los siglos. <\/p>\n<p>Tan s\u00f3lo la ceguera y los prejuicios impiden reconocer cu\u00e1nta teatralidad existe entre los salvajes. Considerad el tatuaje, las perforaciones en la piel, los labios o los dientes, donde colocan plumas, anillos, trozos de cristal, de metal y de madera: pr\u00e1cticas como las de desplazar los incisivos, arrancar el cabello, deformar el cr\u00e1neo y los pies, estas evidentes manifestaciones de la man\u00eda de transfiguraci\u00f3n \u00bfno pertenecen acaso a la teatralidad de la m\u00e1s pura especie? <\/p>\n<p>El instinto de teatralidad es potente sin duda alguna. Impulsa al salvaje de igual modo que el hambre, el apetito sexual o el amor. El c\u00ednico proverbio \u0093buscad la mujer\u0094, puede muy bien ser remplazado por \u0093buscad el teatro\u0094, pues la historia de la especie humana se halla saturada de este instinto. El salvaje frecuentemente est\u00e1 dispuesto a entregar su vida por la alegr\u00eda de llegar a ser diferente de lo que es en realidad. Para teatralizar su cuerpo, el ind\u00edgena de Borneo pr\u00e1ctica m\u00e1s de 90 profundas incisiones en su piel. Se halla inundado de su propia sangre; sus sufrimientos intensificados por el calor tropical y por los insectos que infestan sus heridas, son terribles. Para que las cicatrices sean suficientemente prominentes y debidamente visibles, las heridas permanecen durante mucho tiempo abiertas por medio de cortes suplementarios y otras medidas b\u00e1rbaras. Seg\u00fan Darwin, la cruel operaci\u00f3n necesita a menudo varios a\u00f1os para llegar a su perfecci\u00f3n y frecuentemente se termina por un envenenamiento de la sangre y una muerte horrible. No obstante, el ind\u00edgena de Borneo aspira al d\u00eda en que la cruel operaci\u00f3n har\u00e1 de \u00e9l un \u0093hombre diferente\u0094. Desde este punto de vista se distingue muy poco del indio Orinoco quien trabajar\u00eda durante dos m\u00e1s semanas para ganar el dinero suficiente y comprar los costosos pigmentos de tatuaje, los cuales transformar\u00edan su cuerpo en un objeto de admiraci\u00f3n general. <\/p>\n<p>A\u00fan cuando b\u00e1rbaros, estos cambios de apariencia merecen nuestro mayor inter\u00e9s y nuestro respeto. Se les puede considerar como los primeros pasos del hombre primitivo m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la naturaleza hacia la civilizaci\u00f3n. Pintando su piel en rojo y azul, pas\u00e1ndose un hueso a trav\u00e9s de las narices, etc; el hombre primitivo se imagina ser diferente lo que es en realidad. En cierta medida, elige para s\u00ed mismo un \u0093papel\u0094 y empieza luego a representar este papel. \u00bfNo es ello acaso la curva psicol\u00f3gica de todo cambio social, de todo progreso? En el fondo de la imitaci\u00f3n se vuelve a encontrar el mismo instinto. Imitar, significa representar el papel de un personaje, quien, por una u otra raz\u00f3n, ha impresionado nuestro instinto teatral. <\/p>\n<p>El nacimiento de un ni\u00f1o, la educaci\u00f3n, la caza, el matrimonio, la guerra, los ritos funerarios, cada acontecimiento importante de la vida proporciona al hombre primitivo (y no tan s\u00f3lo al hombre primitivo) la oportunidad de un espect\u00e1culo puramente teatral. Su vida entera es una sucesi\u00f3n de espect\u00e1culos. Sin la sal de la teatralidad, la vida le ser\u00eda como un alimento desabrido, una mustia sucesi\u00f3n de sufrimientos y privaciones sin un rayo de esperanza. Empero, tan pronto como el hombre empieza a teatralizar, su vida adquiere un nuevo sentido: se transforma en \u0093su\u0094 vida, algo que \u00e9l mismo ha creado; la transforma en una vida diferente, deja de ser su esclavo para transformarse en su amo. \u00bfQui\u00e9n otorg\u00f3 a la pantera su manchado pelaje? La naturaleza. Pero un hombre tom\u00f3 la piel de la pantera y se la coloc\u00f3 en los hombros, que torn\u00f3 tan brillantes, perfumados y adornados. \u00c9l mismo se torn\u00f3 pantera, m\u00e1s bien super-pantera, pues en tanto baila, puede hacer una demostraci\u00f3n de c\u00f3mo da un zarpazo la pantera y tambi\u00e9n c\u00f3mo la pantera es muerta por la ofensa. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>escrito por Evreinov, N. jueves, 14 de abril de 2005 \u00bfCu\u00e1les son las bases psicol\u00f3gicas de nuestro amor por el teatro? \u00bfCu\u00e1les son los sentimientos en que se fundamentan? 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