{"id":3953,"date":"2009-03-30T15:32:39","date_gmt":"2009-03-30T15:32:39","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3953"},"modified":"2009-03-30T15:32:39","modified_gmt":"2009-03-30T15:32:39","slug":"el-peyote-y-la-ayahuasca-en-las-nuevas-religiones-mist\u00e9ricas-americanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3953","title":{"rendered":"El peyote y la ayahuasca en las nuevas religiones mist\u00e9ricas americanas"},"content":{"rendered":"<p>El peyote y la ayahuasca en las nuevas religiones mist\u00e9ricas americanas<br \/>\nAgosto 25, 2008 \u0097 Hugo<br \/>\nAds by Google<br \/>\nSan Pedro Cactus from $5<br \/>\nBuy Trichocereus Pachanoi cuttings, seeds, crest and many more!<br \/>\nwww.HerbalFire.com<\/p>\n<p>por el Dr Josep M\u00aa Fericgla I Laboratorio de espiritualidades<\/p>\n<p>Si tradicionalmente fueron Europa y Asia los proveedores de espiritualidad y de t\u00e9cnicas para buscar y vivir el misticismo y el \u00e9xtasis religioso, en la actualidad es el continente americano el que se ha convertido en un inmenso campo de cultivo de la espiritualidad mundial, laboratorio de nuevas religiones y religiosidades que en diversos casos se van abriendo camino en el Viejo Mundo, incluso en Asia.<br \/>\nEste hervidero de nuevas espiritualidades, mestizajes religiosos y sincretismos(1).adquiere una gran diversidad en sus forma de manifestarse: desde la m\u00edstica ext\u00e1tica entendida en la m\u00e1s estricta tradici\u00f3n de la individualidad oriental, hasta las grandes organizaciones religiosas de car\u00e1cter protestante cuya clave expansionista suele residir en las estrechas relaciones que mantienen con los sistemas de control social (gobiernos, ej\u00e9rcitos, multinacionales), los cuales apoyan de forma principalmente monetaria las acciones proselitistas de sus pastores y difusores, con el fin de conseguir agrupar el m\u00e1ximo n\u00famero de seguidores en sus ceremonias y creencias a los que poder controlar con posterioridad. La tristemente famosa Escuela Ling\u00fc\u00edstica de Verano es un buen ejemplo de ello en Sudam\u00e9rica.<br \/>\nPara iniciar el recorrido anal\u00edtico por las nuevas formas religiosas cuya esencia es el consumo ritualizado de substancias visionarias o ente\u00f3genas(2), se debe aceptar que tales religiones sincr\u00e9ticas solo se mantienen vivas en Am\u00e9rica y en \u00c1frica, a pesar de que el consumo de psic\u00f3tropos fue algo generalizado en la pr\u00e1ctica totalidad de las religiones prehist\u00f3ricas e hist\u00f3ricas.<br \/>\nHay abundante material bibliogr\u00e1fico sobre ello, pero tal vez el punto crucial de esta discusi\u00f3n deba situarse en el enfrentamiento cient\u00edfico entre Mircea Eliade y Robert Gordon Wasson. El primero defendi\u00f3 la hip\u00f3tesis de que las religiones que practican el consumo ritualizado de ente\u00f3genos deben ser consideradas como formas de espiritualidad decadente, ya que la b\u00fasqueda de estados ext\u00e1ticos debe ser, seg\u00fan M. Eliade, resultado de la meditaci\u00f3n en sus diversas formas. En cambio, el segundo de estos autores, R. Gordon Wasson, puso de manifiesto que el proceso prehist\u00f3rico evolucion\u00f3 en sentido contrario: el consumo de ente\u00f3genos permiti\u00f3 al ser humano conocer y vivir ciertas experiencias ext\u00e1ticas que luego fueron buscadas por otros medios cuando, por las causas que fuere, desaparec\u00eda del entorno de una sociedad la posibilidad de abastecerse del ente\u00f3geno usado, como fuera el caso de los arios y su famoso Soma. En todo caso, incluso en la puritana Iglesia Cat\u00f3lica, hoy pr\u00e1cticamente desactivada de todo misticismo, sobrevive el consumo simb\u00f3lico de un embriagante &#8211; el vino- como centro de su m\u00e1xima expresi\u00f3n ritual, la Misa. Y ello es algo que proviene de los m\u00e1s lejanos or\u00edgenes cristianos y no al rev\u00e9s: los Patriarcas fundadores, a la saz\u00f3n, usaban licores mucho m\u00e1s fuertes que el actual vino de misa y la ebriedad sagrada era conseguida de forma mucho m\u00e1s r\u00e1pida y profunda, como aparece repetidamente en los Textos Sagrados.<br \/>\nAs\u00ed pues, a modo de introducci\u00f3n hay que definir los lazos que unen tales formas de religiosidad mist\u00e9rica contempor\u00e1nea americana con el misticismo, en la forma en que es entendido en Occidente a partir de las tradiciones dadas.<br \/>\nPor m\u00edstica, en su sentido m\u00e1s lato, cabe entender la parte de la producci\u00f3n cultural humana relativa a los misterios religiosos. Se trata de una experiencia de lo numinoso &#8211; verdadera o supuesta, pero ello no es objeto de discusi\u00f3n aqu\u00ed- , de la uni\u00f3n o vivencia sensible y directa con la divinidad seg\u00fan la entienda cada cultura. Al sentido originario de m\u00edstica, en tanto que experiencia sensible, cabe atribuir los misterios de muchas religiosidades no cristianas, desde el chamanismo hasta el sufismo musulm\u00e1n o el budismo. La diferencia m\u00e1s importante entre el misticismo cristiano y los dem\u00e1s, reside en que el cristiano &#8211; cuyo preludio hallamos en el misticismo jud\u00edo- , no puede eludir el hecho de que la materia ha sido santificada, ni puede ignorar a los otros seres humanos ya que el principal camino hacia la uni\u00f3n con Dios es el amor al pr\u00f3jimo, y ello a pesar de los siglos de torturas y asesinatos inquisitoriales en nombre de tal amor. En sentido contrario, en otras tradiciones espirituales, el misticismo ha sido m\u00e1s relacionado con determinados ritos religiosos de car\u00e1cter secreto y misterioso, que permit\u00edan a los iniciados el contacto sensible con la divinidad. De ah\u00ed, el contenido profundamente mist\u00e9rico de las religiones ente\u00f3genas cuyo centro ritual reside, justamente, en el consumo de psic\u00f3tropos de car\u00e1cter visionario (no de narc\u00f3ticos o estimulantes) cuyo efecto sobre la psique humana desvela la vivencia de lo que se suele denominar como experiencia inmediata de la divinidad, con o sin activaci\u00f3n del imaginario.<br \/>\nAclarado el primero de los conceptos a utilizar, fijemos la atenci\u00f3n en el siguiente \u00bfde d\u00f3nde nacen las nuevas religiones mist\u00e9ricas americanas?. Sin lugar a dudas, los cuatro principales pilares que sustentan tal laboratorio de espiritualidad en la Am\u00e9rica de hoy son:<br \/>\nel cristianismo, tanto en su versi\u00f3n de deca\u00eddo catolicismo como por medio de los m\u00faltiples grupos y sectas de ostentosos y agresivos protestantes sostenidos con abundantes d\u00f3lares;<br \/>\nlas creencias y pr\u00e1cticas animistas y m\u00e1gicas de origen africano llegadas al continente americano con los esclavos negros; por ejemplo, los ritos de candombl\u00e9 y las dem\u00e1s pr\u00e1cticas afrobrasile\u00f1as o las ceremonias propias de la magia vud\u00fa afrocaribe\u00f1a;<br \/>\nel tercer puntal que alimenta el hervidero de religiosidades en la Am\u00e9rica de hoy est\u00e1 constituido por los intrincados sistemas de creencias, s\u00edmbolos y pr\u00e1cticas cham\u00e1nicas supervivientes de los pueblos ind\u00edgenas americanos, los cuales si bien en su mayor\u00eda han sucumbido junto a sus formas culturales en el largo proceso de colonizaci\u00f3n y de industrializaci\u00f3n, en algunos casos han logrado sobrevivir generando m\u00faltiples formas sincr\u00e9ticas m\u00e1gico-religiosas al unirse a la simbolog\u00eda cristiana o a las pr\u00e1cticas africanas en sus ritos y ceremonias;<br \/>\nfinalmente, y con una influencia menor pero claramente visible, est\u00e1n los esoterismos espirituales desarrollados en Europa a lo largo del siglo XIX: teosof\u00eda, espiritismo, rosacrucismo y la masoner\u00eda.<br \/>\nEn el actual mercado de la espiritualidad tambi\u00e9n se dan otras mezclas como, por ejemplo, los rastafaris jamaicanos, las nuevas espiritualidades en base a religiones orientales, o cierta psicolog\u00eda humanista contempor\u00e1nea denominada de la Nueva Era cuyos valores transpersonales le acercan mucho a los sistemas espirituales misticoides. A pesar de su existencia, no hablar\u00e9 de ello sino que las dos religiones a las que dedicar\u00e9 el presente texto son el resultado del sincretismo nacido entre las pr\u00e1cticas cham\u00e1nicas ind\u00edgenas amerindias y el cristianismo americano. Estas nuevas formas de espiritualidad siguen manteniendo su centro ritual en el consumo de ente\u00f3genos, caracter\u00edstica esencial de las pr\u00e1cticas m\u00e1gico-religiosas ind\u00edgenas tradicionales y del cristianismo original (ALLEGRO, 1985).<br \/>\nA partir de estas tres grandes formas de espiritualidad (cristianismo, religiones afro y tradiciones cham\u00e1nicas amerindias) m\u00e1s la supervivencia de las doctrinas esot\u00e9ricas europeas y las aportaciones del mundo oriental que iniciaron su entrada masiva en la Am\u00e9rica en los a\u00f1os 1960, se han originado un sinn\u00famero de grupos, sectas y religiones cuya b\u00fasqueda se orienta hacia la experiencia de lo numinoso, entendido aqu\u00ed como la influencia de un objeto o presencia invisible que induce estados modificados de la consciencia, sensiblemente verificables.<br \/>\nLa importancia universal de este campo de cultivo de nuevas espiritualidades que es Am\u00e9rica hoy se debe a que ah\u00ed se digieren y aprovechan aportaciones de todas la grandes y peque\u00f1as culturas previas. Las poblaciones americanas no est\u00e1n lastradas por la pesada cadena que representan las antiguas y r\u00edgidas tradiciones lit\u00fargicas, a las iglesias duramente jerarquizadas y, en definitiva, a las mentalidades conservadoras. Las nuevas espiritualidades americanas disfrutan de la capacidad de transformarse tan a menudo como se crea necesario, de la libertad para experimentar formas nuevas sin dogmatismos de antiguas religiones &#8211; lo cual no implica que est\u00e9n libres de ellos- , a menudo decadentes y que consiguen mantenerse gracias al apoyo de las instituciones pol\u00edticas o por medio de estrategias de marketing que no tienen mucha relaci\u00f3n con la b\u00fasqueda de valores espirituales trascendentes o de un camino hacia la experiencia de plenitud ext\u00e1tica, sea \u00e9sta entendida como una uni\u00f3n con la divinidad, con la esencia de la Pachamama, la Madre Tierra, o como una catarsis autoremunerativa.<br \/>\nDurante milenios, la religiosidad de las sociedades ind\u00edgenas americanas &#8211; tanto en el continente meridional como en el septentrional- han entendido el consumo de ente\u00f3genos como la forma sagrada de comuni\u00f3n con su ideaci\u00f3n de divinidad, fuera \u00e9sta te\u00edsta, animista o atea. S\u00f3lo para recordar alguna de las plantas o p\u00f3cimas visionarias m\u00e1s conocidas y usadas en contextos religiosos americanos ind\u00edgenas, cabe mencionar el consumo mexicano de teonan\u00e1catl, hongos psiloc\u00edbicos cuya ebriedad es buscada por diversas etnias de Mesoam\u00e9rica como los mazatecas, pueblo al que pertenec\u00eda la famosa cham\u00e1n Mar\u00eda Sabina a quien Occidente debe, en parte, el conocimiento sobre la vigencia del uso de ente\u00f3genos en el mundo ind\u00edgena actual. Es famoso tambi\u00e9n el uso pan-amaz\u00f3nico cham\u00e1nico y no cham\u00e1nico en m\u00e1s de 70 grupos \u00e9tnicos de la mixtura ente\u00f3gena de ayahuasca o yag\u00e9 &#8211; analizado en detalle en alguna de mis obras anteriores: FERICGLA, 1994; 1997. Cabe citar tambi\u00e9n el uso de rap\u00e9s inhalados que contienen elevadas cantidades de triptaminas embriagantes en la zona del Caribe y de la Amazon\u00eda (OTT, 1996). No est\u00e1 menos extendida en todo Sur y Centroam\u00e9rica la tradici\u00f3n de beber el potent\u00edsimo jugo de las Brugmansia, popularmente conocidas como \u0093floripondio\u0094 o \u0093hierba del diablo\u0094, cuya embriaguez puede durar tres o cuatro d\u00edas. Tambi\u00e9n ocupa un lugar importante el uso adivinatorio y en diversos rituales de curaci\u00f3n de las semillas de Dondiego de d\u00eda que sintetizan alcaloides ergol\u00ednicos. No se puede olvidar el p\u00e9yotl, o cactus del peyote, tan conocido por ser el ente\u00f3geno con que los huicholes &#8211; entre otras etnias- realizan su comuni\u00f3n sagrada; en la actualidad, este peque\u00f1o cactus es tambi\u00e9n el sacramento consumido por los cerca de 500.000 miembros de la Native American Church y de la Peyote Way Church of God extendida por los EE.UU. y Canad\u00e1, y de la que hablo extensamente m\u00e1s adelante. Finalmente, hay que citar el difundido uso del gran cactus san Pedro &#8211; due\u00f1o de las llaves del cielo, en la tradici\u00f3n cristiana- por toda la cordillera andina; y tampoco se puede olvidar el tabaco silvestre, considerado por el eminente antrop\u00f3logo Johannes Wilbert como el alucin\u00f3geno americano por excelencia ya que fue &#8211; y es- consumido por grupos ind\u00edgenas de todas las latitudes continentales (WILBERT, 1987). Podr\u00edamos recoger m\u00e1s de dos cientos espec\u00edmenes vegetales ente\u00f3genos utilizados en la Am\u00e9rica ind\u00edgena (OTT 1996; EVANS SCHULTES y HOFAMNN, 1982), pero como ilustraci\u00f3n de los psic\u00f3tropos m\u00e1s famosos es suficiente.<br \/>\nAs\u00ed pues, voy a centrarme en analizar las dos iglesias sincr\u00e9tico-religiosas de orientaci\u00f3n mist\u00e9rica m\u00e1s importantes surgidas a partir del contacto entre el cristianismo y las religiosidades aut\u00f3ctonas americanas. La principal caracter\u00edstica de los movimientos sincr\u00e9ticos a los que me voy a referir reside en su b\u00fasqueda de estados ext\u00e1ticos de car\u00e1cter religioso por medio del consumo de ente\u00f3genos. Tales ceremonias se celebran de acuerdo a tradiciones abor\u00edgenes cham\u00e1nicas de origen inmemorial y a nuevas incorporaciones rituales y simb\u00f3licas del siglo XX: hoy, las p\u00f3cimas o vegetales visionarios se consumen dentro de marcos altamente ritualizados y de simbolog\u00eda predominantemente cristiana. Me refiero a la Native American Church, Iglesia Nativa Norteamericana, y a sus diversas ramificaciones, cuya comuni\u00f3n sacra se realiza con el peque\u00f1o cactus embriagante del peyote; y a los seguidores del denominado Santo Daime, divididos en diversas iglesias &#8211; de las que hablo m\u00e1s adelante- y cuya forma de embriaguez sagrada se busca por medio del consumo del famoso ente\u00f3geno pan-amaz\u00f3nico de la ayahuasca. Para simplificar la exposici\u00f3n hablar\u00e9 de las iglesias del peyote y de las de la ayahuasca.<br \/>\nLa gran importancia de ambas iglesias reside en dos de sus caracter\u00edsticas esenciales:<\/p>\n<p>sus pr\u00e1cticas mist\u00e9ricas est\u00e1n muy cercanas al cristianismo originario, en el que tambi\u00e9n se consum\u00edan embriagantes sagrados como medio para autoinducirse experiencias ext\u00e1ticas de b\u00fasqueda de lo numinoso (ALLEGRO, 1985; WASSON, HOFMANN y RUCK 1980; y WASSON, KRAMRISCH, OTT, y RUCK, 1996). Insisto: el consumo de una bebida embriagante, el vino, como centro mist\u00e9rico de la ceremonia central cristiana cat\u00f3lica es una supervivencia de ello.<br \/>\nla poca o casi nula relaci\u00f3n formal con los poderes pol\u00edticos, a excepci\u00f3n de los tr\u00e1mites necesarios para legalizar la existencia institucional de tales iglesias. Esta relativa marginalidad les permite moverse de acuerdo a intereses que ellos entienden de car\u00e1cter m\u00e1s espiritual que social. En este sentido, puede afirmarse que no se trata de movimientos de resistencia \u00e9tnica ni pol\u00edtica, aunque s\u00ed configuran fuertes referentes de identidad para los miembros que est\u00e1n en ellas.<br \/>\nTambi\u00e9n existen otros grupos religiosos americanos actuales que consumen substancias cuyos efectos embriagantes y visionarios constituyen una importante fuente de revelaciones &#8211; como por ejemplo los ya mencionados rastafaris jamaicanos que consideran a la Cannabis como su planta sagrada, y la consumen de diversas formas- , pero estos grupos los dejar\u00e9 fuera de mi exposici\u00f3n por tratarse de movimientos muy minoritarios. IILa espiritualidad del peyote<br \/>\nLa Iglesia Nativa Norteamericana, Native American Church, cuenta en la actualidad con un n\u00famero de seguidores que oscila entre trescientos y quinientos mil que habitan principalmente en los EE.UU. y, en segundo lugar, al oeste de Canad\u00e1. Los miembros de esta iglesia residentes en Sudam\u00e9rica o en Europa suman una cifra insignificante.<br \/>\nLa b\u00fasqueda de lo numinoso y de una catarsis religiosa, meta de sus formas de espiritualidad, se centra en el consumo ceremonial del cactus peyote , ingesti\u00f3n que se realiza arropada por ritos ancestrales y de largada duraci\u00f3n &#8211; habitualmente m\u00e1s de 7 horas- cuya finalidad es dar un sentido consensuado al efecto visionario del cactus. El principio activo desde el punto de vista farmacol\u00f3gico es la mescalina.<br \/>\nPara entender a fondo el sentido y los mecanismos internos de la Iglesia Nativa Norteamericana hay que comenzar por ampliar alguna informaci\u00f3n sobre el cactus embriagante y sobre la ceremonia actual, mucho m\u00e1s corta que la realizada por los ind\u00edgenas norte y mesoamericanos cuyas celebraciones peyoteras se alargan durante tres a cinco d\u00edas.<br \/>\nEl peyote crece en grandes cantidades al norte de M\u00e9xico y al sudoeste de los EE.UU., en los desiertos calc\u00e1reos y en los valles de los r\u00edos que surcan la geograf\u00eda local. A pesar de su tama\u00f1o relativamente peque\u00f1o, entre 10 y 12 cm de di\u00e1metro y 3 a 6 cm de altura, este cactus crece muy lentamente: una sola planta llega a necesitar hasta 15 a\u00f1os para alcanzar su estado de maduraci\u00f3n plena (OTT, 1996). De cada cactus se ingiere tan solo la corona superior, lo que popularmente se denomina el \u0093bot\u00f3n de peyote\u0094 o \u0093bot\u00f3n de mescal\u0094, y el efecto posterior podr\u00eda resumirse diciendo que induce una experiencia dial\u00f3gica de car\u00e1cter muy visionario y luminoso que es vivida como un contacto o revelaci\u00f3n proveniente del ser \u00edntimo de cada uno, con el s\u00ed mismo en expresi\u00f3n psicol\u00f3gica, aunque lo m\u00e1s general es proyectarlo hacia personajes o seres vividos como externos al propio sujeto embriagado: este mismo hecho fue puesto de relieve a lo largo de los siglos XII a XIV por diversos m\u00edsticos cristianos que propugnaban la existencia de Dios en s\u00ed mismos, \u0093Dios soy yo mismo\u0094, por lo que eran sistem\u00e1ticamente excomulgados o, aun peor, condenados por la Inquisici\u00f3n a ra\u00edz de sus \u0093visiones demon\u00edacas\u0094. Bajo el efecto del peyote se experimenta una explosi\u00f3n visionaria que sume al sujeto en un profundo estado modificado de consciencia cuya atm\u00f3sfera interior predominante es la emocional.<br \/>\nEn 1560 fue el franciscano fray Bernardino de Sahag\u00fan el primer blanco que describi\u00f3 el efecto de este cactus y el uso sagrado que le daban los ind\u00edgenas. Este conocido misionero de la \u00e9poca colonial lo detall\u00f3 de esta forma:<br \/>\nAy otra yerva que se llama peiotl\u0085 hazese hazia la parte del norte: los que la comen o beben ven visiones espantosas o de risas, dura este emborrachamiento dos o tres d\u00edas y despu\u00e9s se quita. Es como un manjar de los chichimecas que los mantiene y da \u00e1nimo para pelear y no tener miedo, ni sed ni hambre y dicen que los guarda de todo peligro. (SAHAG\u00daN, 1982; se trata de los materiales recopilados en n\u00e1huatl por el autor en 1569).<br \/>\nEl denominativo de este cactus en lengua n\u00e1huatl (3) era peiotl o p\u00e9yotl, palabra que probablemente significaba \u0093cosa peluda\u0094 ya que, a la vez, se indicar\u00eda un esp\u00e9cimen preciso de oruga velluda y este cactus que est\u00e1 coronado por mechones de pelos sedosos alrededor de la flor, en el bot\u00f3n (LA BARRE, 1980). Existen numerosas pruebas arqueol\u00f3gicas de que los Aztecas que viv\u00edan en el valle de M\u00e9xico &#8211; donde hoy se levanta la populosa capital de este pa\u00eds- y tambi\u00e9n otros grupos ind\u00edgenas que habitaban m\u00e1s al norte, ya veneraban el cactus del peyote como fuente de inspiraci\u00f3n y revelaci\u00f3n divinas, y lo consum\u00edan en sus ceremonias religiosas. R.G. Wasson ha sugerido que la categor\u00eda p\u00e9yotl es el origen etimol\u00f3gico de la palabra mexicana piule, utilizada en la actualidad para referirse a los ente\u00f3genos y a la embriaguez visionaria en general (citado por OTT, 1996:77, y propuesto ya en 1919 por B.P. Reko. No obstante, EVANS SCHULTES y HOFMANN, 1982:76, indican que por piule se conoce en M\u00e9xico los frijoles rojos y blancos de varias especies de Rhynchosia que quiz\u00e1 fueron consumidos en la antig\u00fcedad como alucin\u00f3genos).<br \/>\nEn este \u00e1mbito es de mencionar la importancia de los trabajos arqueol\u00f3gicos realizados en la Huasteca (M\u00e9xico), a lo largo de m\u00e1s de ocho a\u00f1os de excavaciones, por parte de la pareja Joaqu\u00edn y Nicole Mu\u00f1oz, antrop\u00f3logos, historiadores y arque\u00f3logos. Gracias a su laborioso esfuerzo se ha podido reconocer un enorme complejo diferenciado de escritura gl\u00edfica que hasta hoy hab\u00eda sido considerado simplemente como figuras decorativas. Este complejo cultural prehist\u00f3rico de amplio desarrollo local &#8211; se expandi\u00f3 por un territorio del tama\u00f1o de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica- , se asocia de forma predominante y casi exclusiva a restos de cultura material en los que el elemento central y m\u00e1s significativo est\u00e1 relacionado con la muerte y la ingesti\u00f3n de substancias psicoactivas(4) .<br \/>\nLa historia conocida sigue en el a\u00f1o 1521 cuando los castellanos, bajo el mando de Hern\u00e1n Cort\u00e9s, derrotaron el imperio Mexica o Azteca y culminaron la conquista de lo que hoy es M\u00e9xico. Entre otras consecuencias inmediatas para los ind\u00edgenas, tal victoria implic\u00f3 la imposici\u00f3n del Catolicismo y la eliminaci\u00f3n oficial de las religiones abor\u00edgenes, con lo que la \u00fanica salida que qued\u00f3 a los mexicas y otros pueblos aut\u00f3ctonos para mantener sus intensas creencias y pr\u00e1cticas cham\u00e1nico-religiosas fue la apostas\u00eda. Hoy se sabe que a pesar del violento proceso de aculturaci\u00f3n y adoctrinamiento cat\u00f3lico, en diversos lugares los mexicanos siguieron practicando el consumo de diferentes ente\u00f3genos, no solo peyote, bajo formas simb\u00f3licas cristianas. Tal uso de hongos embriagantes les manten\u00eda en contacto con la experiencia cat\u00e1rtica, centro de sus valores religiosos, sociales, morales y est\u00e9ticos, y ello puede dar una indicaci\u00f3n del enorme valor que ten\u00eda &#8211; y tiene- la experiencia ente\u00f3gena para los ind\u00edgenas mesoamericanos. No es preciso mencionar la ya famosa investigaci\u00f3n de R.G. Wasson que culmin\u00f3 con el redescubrimiento de tales pr\u00e1cticas, todav\u00eda vivas a mitad del siglo XX cuando se cre\u00edan desaparecidas desde siglos antes (WASSON, 1983).<br \/>\nNo se conocen documentos que atestig\u00fcen con fiabilidad si los misioneros cat\u00f3licos de los siglos XVI a XIX probaron nunca el efecto del peyote sagrado de aquellos pueblos ind\u00edgenas, pero a partir de las desacertadas afirmaciones que realizan en los textos coloniales (como la anterior de Sahag\u00fan) se puede inferir que nunca lo consumieron, ya que el efecto del cactus dura entre seis y ocho horas pero nunca \u0093dos o tres d\u00edas\u0094(5). La persecuci\u00f3n cristiana contra las formas religiosas de los ind\u00edgenas mexicanos fue en aumento hasta que el 19 de junio de 1620 los \u0093Inqvisidores contra la her\u00e9tica, el vicio y la apostas\u00eda\u0094 oficializaron un decreto en M\u00e9xico que reza as\u00ed:<br \/>\nEl vso de la Yerba o Raiz llamada Peyote\u0085 es acci\u00f3n supersticiosa y reprobada, opuesto a la pure\u00e7a, y sinceridad de nustra Santa Fe Catholica, siendo ansi, que la dicha yerba ni otra alguna no puede tener la virtud y eficacia natural que se dize para los dichos effectos ni para causar las ymagenes, fantasmas y representaciones en que se fundan las dichas adivinaciones y que en ellas se ve notoriamente la sugestion, y asistencia del demonio, autor deste abuso\u0085<br \/>\nMandamos que de aqu\u00ed adelante ninguna persona de cualquier grado y condicion que sea pueda usar ni use de la dicha yerba, del Peyote, ni de otra para los dichos efectos (sic), ni para otros semejantes debajo de ningun titulo, o color, ni hagan que los indios ni otras personas las tomen con apercibimiento que lo contrario haciendo, demas deque abreys incurrido en las dichas censuras y penas, procederemos contra los q. rebeldes e indoliantes fueredes, como contra (sic) personas sospechosas en la Santa Fe Catholica. (citado por OTT, 1996:78).<br \/>\nEste decreto constituy\u00f3 la base legal para que el consumo de peyote y de cualquier otro ente\u00f3geno fuera perseguido con toda violencia por parte de los soldados y misioneros castellanos. A cambio, a los ind\u00edgenas se les ofrec\u00eda como substituto el mediterr\u00e1neo vino de misa y posteriormente, para frenar su fiereza, se les embriag\u00f3 con los destilados anglosajones &#8211; licores como el aguardiente o el whisky que, aunque todav\u00eda no estudiado con rigor, han jugado un papel fundamental en todo el proceso de colonizaci\u00f3n de las Am\u00e9ricas- . A pesar de todo, el peyote y otros ente\u00f3genos han seguido siendo usados en secreto o no por la casi totalidad de grupos ind\u00edgenas, y gracias a ello la antropolog\u00eda ha podido conocer con detalle tales pr\u00e1cticas y la importancia sin igual que tienen en la cosmovisi\u00f3n, el arte, la medicina, las relaciones sociales y la religiosidad ind\u00edgena. La bibliograf\u00eda sobre el peyote, o h\u00edkuri o h\u00edkuli como es denominado en lenguas ind\u00edgenas actuales del norte de M\u00e9xico, es muy extensa y cada vez m\u00e1s compleja, lo que da una indicaci\u00f3n de la enorme importancia y profundidad cultural de tal pr\u00e1ctica (tal vez conviene se\u00f1alar las obras de BEN\u00cdTEZ 1968; FURST 1972 y 1980; LA BARRE 1980; y OTT, 1996, donde aparece una extensa bibliograf\u00eda. Para un resumen de la historia y usos del peyote: EVANS SCHULTES y HOFMANN, 1982:132-143).<br \/>\nDicho lo anterior, la historia sigue. El uso sacramental del peyote no tan solo ha sobrevivido entre las etnias habitantes del actual M\u00e9xico, en especial entre huicholes y chichimecas, sino que a finales del siglo XIX &#8211; a partir de 1870 seg\u00fan algunos autores- el consumo del cactus inici\u00f3 una r\u00e1pida expansi\u00f3n de la mano del movimiento pan-indio. Seg\u00fan la extensa y erudita obra de W. La Barre, El culto del peyote, el camino que probablemente sigui\u00f3 el uso sacramental de este peque\u00f1o cactus parti\u00f3 del norte de M\u00e9xico y pronto fue adoptado por grupos n\u00f3madas como los apaches mescaleros del sudoeste de los EE.UU., a los cuales llegar\u00eda de la mano de otros pueblos nativos del M\u00e9xico septentrional. De los apaches, el peyote pas\u00f3 a los comanches kiowa y as\u00ed continu\u00f3 su difusi\u00f3n hasta el norte de los EE.UU., a las tribus de las praderas, y finalmente hasta el oeste del territorio canadiense (OTT, 1996).<br \/>\nEs muy probable que el consumo ritualizado de este ente\u00f3geno haya cumplido una doble funci\u00f3n entre los ind\u00edgenas norteamericanos, y hoy lo sigue haciendo:<br \/>\npor un lado, satisfac\u00eda las expectativas espirituales o cham\u00e1nico-religiosas m\u00e1s toda la relaci\u00f3n de ayuda que deriva de ello, y<br \/>\npor otro, act\u00faa como elemento reafirmante de identidades \u00e9tnicas colectivas.<br \/>\nNo se debe olvidar que el consumo del peyote lleg\u00f3 a las gigantescas praderas americanas en el momento \u00e1lgido y m\u00e1s violento del proceso de aculturaci\u00f3n occidental en aquellas zonas. En este sentido, el uso del cactus ente\u00f3geno fue renovadamente estigmatizado por los blancos en el siglo XIX &#8211; cuando la Inquisici\u00f3n ya hab\u00eda dejado de actuar en Am\u00e9rica- para poder atacar las tradiciones y culturas ind\u00edgenas ahora con fines pol\u00edticos, raciales y econ\u00f3micos como queda reflejado, por ejemplo, en el art\u00edculo de T.S. Blair \u0093Habit indulgence in certain cactaceus plants among the Indians\u0094, editado en 1921 en el Journal of the American Medical Association (ibid:79).<br \/>\nEn aquellos a\u00f1os del primer tercio del siglo XX se produjo un fen\u00f3meno social &#8211; que se mantiene hoy- alrededor de las religiones mist\u00e9ricas que usan ente\u00f3genos. Los ind\u00edgenas, en su urgente b\u00fasqueda de aliados blancos que les apoyaran en el consumo ritualizado del peyote, hallaron principalmente ayuda entre antrop\u00f3logos, etnobot\u00e1nicos, abogados y algunas personas de idiosincrasia liberal. La Constituci\u00f3n de los EE.UU. garantiza la total libertad de religiones dentro de su \u00e1mbito territorial, y ello fue la palanca legal que permitiera a los ind\u00edgenas mantener sus pr\u00e1cticas ente\u00f3genas vigentes. No obstante, para ello necesitaron ayuda a la hora de interpretar las Leyes estatales y federales, y el apoyo de opiniones y figuras autorizadas por la propia sociedad blanca. Tras diversas discusiones, la larga batalla legal fue ganada por los indios &#8211; una de las pocas que han ganado en la historia de la aculturaci\u00f3n de Norteam\u00e9rica, como apuntan diversos autores- y en el a\u00f1o 1918, l\u00edderes de las etnias cheyenne, kiowa, ponca, otoe y comanche fundaron en Oklahoma la Native American Church, Iglesia Nativa Americana. Seg\u00fan comenta E.F. Anderson (1980), la iglesia se extendi\u00f3 de forma r\u00e1pida incluso hasta territorios meridionales del Canad\u00e1, pero algunos ind\u00edgenas ancianos mostraron su oposici\u00f3n a tal \u0093reforma\u0094 cham\u00e1nico-religiosa que inclu\u00eda el uso del peyote, ya que no formaba parte de sus tradiciones ancestrales que, a menudo, inclu\u00edan el consumo de otros ente\u00f3genos no contemplados por la nueva Iglesia Nativa Americana. Este hecho reafirma lo dicho anteriormente respecto de la funci\u00f3n socializadora y generadora de identidades asociadas al uso ritual del cactus o de otros ente\u00f3genos.<br \/>\nA pesar de ello, la situaci\u00f3n actual navega en medio de una batalla de ambig\u00fcedades legales ya que la Ley norteamericana acepta a rega\u00f1adientes la venta y difusi\u00f3n del ente\u00f3geno y, por ejemplo, en el a\u00f1o 1964 se conden\u00f3 a algunos ind\u00edgenas por asuntos relacionados con la venta del peyote. Lo soporta gracias a la libertad innegociable de las creencias religiosas que profese cada cual, y al uso altamente ritualizado del cactus en esta iglesia, lo mismo que sucede con la ayahuasca y las iglesias daimistas de las que se habla m\u00e1s adelante. Por otro lado, diversos grupos ind\u00edgenas, como por ejemplo los navajos y los hopis, comparten el consumo del cactus visionario pero nada m\u00e1s ya que se trata de grupos \u00e9tnicos enemigos que nunca se re\u00fanen para celebrar sus ritos religiosos. Esto conlleva que no exista un frente com\u00fan para organizar, controlar y legalizar la recolecci\u00f3n, la venta y el consumo de este cactus ente\u00f3geno.<br \/>\nUna nueva dificultad legal tuvo su ra\u00edz en el hecho de que, cuando se autoriz\u00f3 el consumo de peyote con fines espirituales en todos los EE.UU., se aceptaba el uso de este alucin\u00f3geno pero tan solo por parte de personas que pudieran demostrar que corr\u00eda un m\u00ednimo del veinticinco por ciento de sangre india por sus venas: es decir, se trata de una Ley claramente racista &#8211; y esto es algo que hoy despierta muchas suspicacias en los EE.UU. Adem\u00e1s, es muy dif\u00edcil calcular el \u00edndice real de sangre ind\u00edgena que corre por las venas de cada persona, ya que a lo largo de este siglo ha habido muchos matrimonios mixtos de blancos e indios, hijos no reconocidos, etc. Por otro lado aun, la Iglesia Nativa Americana se trata de una organizaci\u00f3n con fines y contenidos de car\u00e1cter espiritual, no es un partido pol\u00edtico u otro tipo de organizaci\u00f3n con intereses materiales o nacionalistas, con lo cual la adhesi\u00f3n o no a tal camino religioso deber\u00eda estar basada en una espiritualidad vivida de forma individual y en el compromiso personal hacia y con las pr\u00e1cticas m\u00edstico-ext\u00e1ticas que propugna la Iglesia Nativa Americana. Por ello, la adscripci\u00f3n a la iglesia del peyote no puede estar basada en aspectos raciales, econ\u00f3micos o ling\u00fc\u00edsticos, como reclaman los propios dirigentes y l\u00edderes religiosos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El peyote y la ayahuasca en las nuevas religiones mist\u00e9ricas americanas Agosto 25, 2008 \u0097 Hugo Ads by Google San Pedro Cactus from $5 Buy Trichocereus Pachanoi cuttings, seeds, crest and many more! www.HerbalFire.com por el Dr Josep M\u00aa Fericgla I Laboratorio de espiritualidades Si tradicionalmente fueron Europa y Asia los proveedores de espiritualidad y de t\u00e9cnicas para buscar y<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-3953","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-offtopic"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3953","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3953"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3953\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3953"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3953"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3953"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}