{"id":3950,"date":"2009-03-30T15:29:07","date_gmt":"2009-03-30T15:29:07","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3950"},"modified":"2009-03-30T15:29:07","modified_gmt":"2009-03-30T15:29:07","slug":"ente\u00d3genos-tradicionales-m\u00c1s-usados-en-la-cuenca-mediterr\u00c1nea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3950","title":{"rendered":"ENTE\u00d3GENOS TRADICIONALES M\u00c1S USADOS EN LA CUENCA MEDITERR\u00c1NEA"},"content":{"rendered":"<p>ENTE\u00d3GENOS TRADICIONALES M\u00c1S USADOS EN LA CUENCA MEDITERR\u00c1NEA<br \/>\nDr. Josep Ma Fericgla MGS-Universitat de Barcelona Institut de Prospectiva Antropol\u00f2gica<\/p>\n<p>Este texto corresponde a la conferencia que imparti\u00f3 J.M.Fericgla en el Tercer congreso Mundial sobre Ente\u00f3genos, celebredo en la ciudad de San Francisco, California, en octubre de 1997<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; <\/p>\n<p>Se ha hablado y escrito mucho sobre el uso de substancias ente\u00f3genas en el mundo tradicional americano. Por ello, no voy a dedicar este texto a a\u00f1adir teor\u00eda antropol\u00f3gica sobre los estados modificados de la consciencia, que es el tema en que estoy investigando actualmente, sino que he preparado una conferencia para explicarles que tambi\u00e9n en nuestras sociedades mediterr\u00e1neas tradicionales ha habido un uso abundante de recursos fitoqu\u00edmicos para modificar a voluntad el estado de la consciencia. <\/p>\n<p>El problema de la investigaci\u00f3n en el Viejo Mundo es que la mayor\u00eda de tradiciones sobre la forma de preparar los ente\u00f3genos y la identificaci\u00f3n de las substancias concretas, se han perdido en las tormentas de la historia moderna, con la excepci\u00f3n de las bebidas alcoh\u00f3licas. Aqu\u00ed ya no disponemos de minor\u00edas \u00e9tnicas ex\u00f3ticas como sucede en Am\u00e9rica del Norte y muy especialmente en Am\u00e9rica del Sur y Centro, con su correspondiente cham\u00e1n, su anciano sabio que sabe de plantas medicinales y la mujer de la tribu que conoce los secretos de la preparaci\u00f3n. <\/p>\n<p>En Europa estamos recuperando los conocimientos sobre las substancias ente\u00f3genas usadas en la antig\u00fcedad, pero pr\u00e1cticamente se ha perdido todo rastro de los ritos populares en que se consum\u00edan ente\u00f3genos. Tan s\u00f3lo se sabe algo de los m\u00e1s famosos antiguos ritos, como los griegos de Eleusis y Samotracia (por ello tambi\u00e9n me ahorrar\u00e9 hablar de la funci\u00f3n ritualizada de la ergotamina extra\u00edda del Conrnezuelo del centeno: hay bastante informaci\u00f3 sobre ello). En la Europa mediterr\u00e1nea \u00fanicamente ha sobrevivido el consumo tradicional de ente\u00f3genos hasta la actualidad en lugares muy, muy marginales de las zonas monta\u00f1osas de los Pirineos o de los Alpes, donde queda alg\u00fan anciano que consume hongos visionarios de forma l\u00fadica e individual. Por supuesto, no me voy a referir aqu\u00ed a las nuevas generaciones interesadas en el tema, ya que la mayor\u00eda de ellas son producto de la experiencia psicod\u00e9lica de hace treinta a\u00f1os y no de tradiciones ancestrales. <\/p>\n<p>Por este motivo, en la conferencia de hoy har\u00e9 una exposici\u00f3n r\u00e1pida de las once substancias con potencial psicoactivo m\u00e1s habitualmente usadas en las antiguas tradiciones del mundo mediterr\u00e1neo: diez plantas y un animal. Tampoco voy a tratar el consumo de substancias alcoh\u00f3licas ni tabaco. Ya hay mucho escrito sobre ello.<\/p>\n<p>Empecemos con los hongos. La etnohistoria de la cuenca occidental mediterr\u00e1nea ha permitido conocer el extenso uso tradicional de la seta embriagante Amanita muscaria, el conocido hongo de gran tama\u00f1o, con la superficie roja manchada de blanco. En la cuenca occidental Mediterr\u00e1nea tiene diversos nombres populares cuyo sentido es por s\u00ed mismo significativo: la mayor\u00eda giran entorno del nombre &#8220;p\u00e1jaro loco&#8221;, &#8220;sabia locura&#8221; o en referencia a su acci\u00f3n insecticida como matamoscas, incluso en ingl\u00e9s es conocida como fly agaric. Su principio psicoactivo es el \u00e1cido ibot\u00e9nico transformado en muscimol por el proceso de secado del hongo. No hay rastros de su consumo como recurso para buscar una embriaguez sagrada en la zona mediterr\u00e1nea, pero s\u00ed hay abundantes pruebas de su consumo l\u00fadico a lo largo de la historia medieval y moderna. Hoy aun tiene un peso muy fuerte en la iconograf\u00eda m\u00e1gica e infantil de todo el Mediterr\u00e1neo norte: se trata de los conocidos enanitos, pitufos o gnomos. Esto permite pensar en un origen prehist\u00f3rico relacionado con pr\u00e1cticas y creencias animistas dentro de un desaparecido contexto cultural cham\u00e1nico. <\/p>\n<p>Para la mayor parte de la poblaci\u00f3n mediterr\u00e1nea actual, es desconocida la capacidad embriagante de este hongo y se le considera extremadamente venenoso. A pesar de ello, ha llegado hasta hoy la tradici\u00f3n que relaciona la Amanita muscaria con las dimensiones m\u00e1gicas u ocultas de una realidad desconocida. De ah\u00ed, que los ni\u00f1os urbanos de diversos pa\u00edses mediterr\u00e1neos aun hoy sigan incluyendo la iconograf\u00eda del hongo rojo intenso con manchas blancas en su repertorio de dibujos infantiles. Es muy habitual que en los colegios se dibuje el hongo dentro del cual, dicen, habitan los fant\u00e1sticos gnomos (del griego gnomon, &#8220;sabio&#8221;) o duendes. <\/p>\n<p>Con ello quiero decir que se observa una contradicci\u00f3n cultural, ya que por un lado se trata del hongo considerado m\u00e1s venenoso, pero por otro lado, la gente no le tiene ning\u00fan asco, e incluso lo aprecia intensamente: es una imagen muy cercana y cargada de afecto que los ni\u00f1os dibujan muy a menudo para representar el hogar donde viven los maravillosos gnomos y duendes de los bosques.<\/p>\n<p>Por otro lado, en los pa\u00edses de la cuenca mediterr\u00e1nea tambi\u00e9n es muy frecuente que se fabriquen objetos relacionados con la ilusi\u00f3n, la magia dom\u00e9stica o la fantas\u00eda que tienen la forma b\u00e1sica y el cromatismo inconfundible de la Amanita Muscaria. Las personas que somos de esta parte de la Tierra lo sentimos como algo profundamente familiar y c\u00e1lido, y los fabricantes de objetos de regalo lo saben y venden muchos objetos con la imagen de este hongo, aun sin saber que se trata de un hongo ente\u00f3geno. Todo ello opera por tradici\u00f3n. <\/p>\n<p>En este sentido, con la A. muscaria se observa un fen\u00f3meno habitual en la antropolog\u00eda. Todo elemento sagrado, si es suficientemente importante, cuando pierde su espacio central para la sociedad que lo manten\u00eda vivo, casi nunca suele desaparecer en la profundidad del tiempo y el olvido, sino que los s\u00edmbolos y pr\u00e1cticas que constitu\u00edan la manifestaci\u00f3n del culto sacro suelen pasar a formar parte del mundo l\u00fadico de la sociedad. Se trata de un conocido fen\u00f3meno denominado &#8220;obliteraci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>De entre las manifestaciones m\u00e1s significativas relacionadas con el consumo tradicional de A. muscaria en el Mediterr\u00e1neo occidental, se puede mencionar la frase hecha catalana estar tocat del bolet, &#8220;estar tocado por el hongo&#8221;, que aun hoy mantiene una enorme vitalidad. En Catalu\u00f1a, todo el mundo sabe qu\u00e9 significa esta frase tradicional y se aplica a aquellas personas que manifiestan un comportamiento que no se ajusta a los est\u00e1ndares aceptados. Pero no tiene un sentido peyorativo, como podr\u00eda detentarlo &#8220;estar drogado&#8221; o &#8220;ser un demente&#8221;. &#8220;Estar tocado por el hongo&#8221; es una frase que indica mucha simpat\u00eda y complicidad, en Catalu\u00f1a se podr\u00eda aplicar, por ejemplo, a alguien que est\u00e9 pasionalmente enamorado y haga peque\u00f1as locuras simp\u00e1ticas. <\/p>\n<p>Hace algunos a\u00f1os conclu\u00ed una investigaci\u00f3n sobre este tema y el resultado puso en evidencia la relaci\u00f3n que existe entre los efectos ps\u00edquicos producidos por el consumo de A. muscaria y todo este familiar cosmos cultural relacionado con ello. A ra\u00edz de tal investigaci\u00f3n, descubr\u00ed tambi\u00e9n -\u00a1y con sorpresa!- que el consumo tradicional de A muscaria en Catalu\u00f1a y al sur de Francia no tan solo se refleja en supervivencias simb\u00f3licas y pl\u00e1sticas, como acabo de resumir, sino que hall\u00e9 hombres que habitan en las monta\u00f1as de los Pirineos, las monta\u00f1as que separan Espa\u00f1a y Francia, y que todav\u00eda hoy se entregan a los efectos embriagantes de este hongo alguna vez al a\u00f1o, durante el per\u00edodo oto\u00f1al en que aparece en los bosques de abedul y de pino negro. Desde luego no se trata de viejos hippies, ni de personas interesadas en los ente\u00f3genos en el sentido moderno, sino de gente europea que los consume medio a escondidas porque saben que &#8220;tal vez est\u00e9 prohibido porque es como una droga&#8221;, pero ellos lo aprendieron de sus abuelos y les gusta buscar la ebriedad de vez en cuando por este medio. <\/p>\n<p>Por otro lado, a ra\u00edz de diversos trabajos realizados se puede afirmar con bastante seguridad que existe una relaci\u00f3n directa entre las sociedades mic\u00f3filas y los territorios donde crece la A. muscaria. Con alguna importante excepci\u00f3n, en las zonas europeas donde no crece este hongo ente\u00f3geno, la actitud tradicional de sus habitantes es mic\u00f3foba y de desprecio e ignorancia hacia los hongos. Ser\u00eda demasiado extenso plantear aqu\u00ed todos los argumentos que apuntan hacia tal paralelismo: es decir, consumo de Amanita muscaria igual a micofilia, pero es suficientemente significativo el hecho de que, a pesar del r\u00edgido tab\u00fa tradicional que impide el consumo de este hongo, la gente que habita en los territorios donde crece, saben que si en oto\u00f1o alguien manifiesta un comportamiento muy irregular despu\u00e9s de una comida de hongos es probable que se trate de una ingesti\u00f3n accidental de Amanita Muscaria o de otro hongo fuertemente embriagante como la Amanita Pantherina, y no se preocupan demasiado por ello. Estas gentes que aprecian los hongos conocen perfectamente los que son realmente venenos y saben que estos dos espec\u00edmenes no lo son, a pesar de lo que se diga.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay otros hongos ente\u00f3genos en la zona mediterr\u00e1nea cuyo consumo tradicional ha dejado algunos peque\u00f1os rastros. B\u00e1sicamente se trata del Psilocybe semilanceata, esp\u00e9cimen que proporciona psilocibina como principio activo. Si bien en la cuenca mediterr\u00e1nea son inexistentes los datos referidos a su antiguo uso, a ra\u00edz de los recientes trabajos del Dr. A. Gari se puede concluir con bastante certitud que el Psilocybe semilanceata formaba parte de la farmacopea psicoactiva usada en la cultura popular de las hechiceras medievales espa\u00f1olas. <\/p>\n<p>El indicio de su probable consumo en tales contextos, hoy desaparecidos, se ha extra\u00eddo de dos objetos usados por las brujas en el siglo XV y XVII. Se trata de dos medallones que muestran la imagen casi inconfundible de estas peque\u00f1as setas acabadas en un pez\u00f3n, lo cual podr\u00edan enlazar tambi\u00e9n con pr\u00e1cticas precristianas de hechicer\u00eda. <\/p>\n<p>En uno de estos medallones de cobre aparece un diablo con forma de duende enmarcado por una herradura y que claramente tiene setas a sus pies. Probablemente se trata de la Psilocybe semilanceata. Esta familia de setas ente\u00f3genas es muy conocida y consumida en Centroam\u00e9rica pero, insisto, al margen de estos medallones no hay constancia de su uso en la documentaci\u00f3n espa\u00f1ola sobre brujas, ni tampoco en la tradici\u00f3n oral. Como m\u00e1ximo, resulta muy revelador y apoya tal tesis el hecho de que el nombre popular que tiene la seta en idioma vasco sea sorguin zorrotz (&#8220;bruja picuda&#8221;), lo cual podr\u00eda referirse al peque\u00f1o pez\u00f3n que tiene el sombrerillo de este hongo en su parte superior, y a su consumo por parte de las antiguas hechiceras. <\/p>\n<p>En sentido contrario a la Amanita muscaria, el Psilocybe semilanceata es ampliamente conocido en el mundo anglosaj\u00f3n europeo donde tiene el significativo nombre popular de &#8220;sombrerillo de la libertad&#8221;, en referencia inequ\u00edvoca a los efectos mentales que induce. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay otros tipos de hongos psicoactivos con verificados efectos ente\u00f3genos que crecen en la zona mediterr\u00e1nea (Panaeolus Cyanescens, Stropharia Cubensis, etc.) pero de los cuales no existe ninguna informaci\u00f3n sobre su uso tradicional, aunque bastantes j\u00f3venes actuales conocen su efecto y las buscan en las monta\u00f1as para su propio consumo.<\/p>\n<p>2) El segundo ente\u00f3geno que voy a tratar es la h\u00e1rmaga o &#8220;ruda siria&#8221; en castellano. Es el famoso h\u00e2rmel marroqu\u00ed, de donde proviene el nombre cient\u00edfico de la planta. Se trata de la Peganum harmala. <\/p>\n<p>La zona donde m\u00e1s crece y se consume el harmal es en el norte de \u00c1frica, desde Marruecos hasta Siria; es decir, a lo largo de toda la parte sur de la cuenca Mediterr\u00e1nea. Sin duda es el ente\u00f3geno mas consumido antiguamente y en la actualidad en toda esta zona de la Tierra. En Espa\u00f1a tambi\u00e9n crece esta planta de forma silvestre y en abundancia, y en nuestras tradiciones fue utilizada con diversos fines que voy a resumir. <\/p>\n<p>Ya es algo conocido que las semillas de la h\u00e1rmaga contienen alcaloides beta-carbol\u00ednicos psicoactivos en una enorme proporci\u00f3n que puede llegar al 4% de su peso en seco. Hace d\u00e9cadas se descubri\u00f3 que uno de estos alcaloides, la harmina, es exactamente la misma substancia que contiene la Banisteriopsis caapi, uno de los componentes de la famosa ayahuasca amaz\u00f3nica, p\u00f3cima ente\u00f3gena sobre la que tambi\u00e9n llevo a\u00f1os investigando. <\/p>\n<p>Resumiendo los diversos usos de la Peganum harmala, se puede afirmar que el clorhidrato de harmina es un estupefaciente apreciado en medicina actual para tratar los estados de encefalitis let\u00e1rgica (aunque lo era mucho m\u00e1s hasta mediados del siglo XX). Tambi\u00e9n se conocen otros usos terap\u00e9uticos tradicionales de la harmala ya que es un planta con potentes efectos antihelm\u00edticos, sudor\u00edpara y fue usada contra el cansancio f\u00edsico y ps\u00edquico. En Castilla, Espa\u00f1a, hasta hace pocas d\u00e9cadas se hac\u00eda un vino especial a base de macerar las semillas de harmal en vino normal de uva. Con ello se buscaba un estado de ebriedad eficaz contra las frecuentes depresiones an\u00edmicas. Es probable que de forma privada se siga haciendo hoy, aunque no hay pruebas de ello. <\/p>\n<p>Por otro lado, en Marruecos y en otros lugares del sur de la cuenca mediterr\u00e1nea existe la costumbre de hervir unos 15 gramos de esta semilla en una mezcla de agua y el 30% de zumo de lim\u00f3n. Posteriormente se deja secar esto al sol y la pasta resultante se fuma mezclada con tabaco para conseguir un estado de extrema sensibilidad y energ\u00eda sexual. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el mismo pa\u00eds magreb\u00ed, en Marruecos, se utiliza el harmal para hacer un famoso champ\u00fa contra la ca\u00edda del pelo (\u00a1y seg\u00fan se puede observar hay pocos marroqu\u00edes calvos!); adem\u00e1s se trata de un ingrediente muy importante en ciertas pr\u00e1cticas de brujer\u00eda de las que todav\u00eda hay poco investigado por parte de la ciencia. As\u00ed pues, el harmal tiene una gran importancia en la medicina popular de los lugares donde crece, lo cual indica un antiguo y probable uso semisagrado en toda la zona del norte de Africa y parte meridional de Europa, desde Espa\u00f1a a Grecia. <\/p>\n<p>Tal uso semisagrado, como he comentado, sobrevive en especial entre los marroqu\u00edes y \u00e1rabes donde las semillas de harmal son usadas por las brujas y hechiceras -y en menor grado por la gente en general- para protegerse de los ataques de los demonios y, esto es muy significativo, para protegerse de aquellas personas que hablan mal de los dem\u00e1s. As\u00ed, desde Marruecos hasta Turqu\u00eda las semillas de la P. harmala constituyen una especie de panacea que se vende por quilos en los mercados y que, adem\u00e1s de las aplicaciones terap\u00e9uticas, es especialmente usada como narc\u00f3tico que proporciona estados de intensa alegr\u00eda y agradable sopor. <\/p>\n<p>La forma actual m\u00e1s extendida de ingerir los alcaloides de las semillas de P. harmala en el Mediterr\u00e1neo sur es fum\u00e1ndolas, y en especial por parte de las mujeres se ingiere el humo que resulta de tirar un pu\u00f1ado de semillas sobre las brasas del fuego dom\u00e9stico y encima de las semillas poner un pedazo del mineral Alumbre pot\u00e1sico (sulfato de aluminio hidratado), denominado ch\u00e9pba en marroqu\u00ed: se aspira el humo que produce el conjunto. En principio, el uso de este a\u00f1adido mineral parece inocuo desde el punto de vista psicoactivo, ya que se trata de un mineral muy poroso que tan s\u00f3lo tiene una conocida acci\u00f3n bactericida; tal vez sea esta propiedad lo que explicar\u00eda que los marroqu\u00edes tengan la costumbre de poner un pedazo de Alumbre pot\u00e1sico en el mismo recipiente donde guardan las semillas de P. harmala: evitar\u00eda la contaminaci\u00f3n de las semillas por bacterias par\u00e1sitas. No obstante, no podemos afirmar que tengamos una explicaci\u00f3n cient\u00edfica a su incineraci\u00f3n. A t\u00edtulo de hip\u00f3tesis se podr\u00eda proponer que se trata de un buen difusor de la absorci\u00f3n de agua y su uso sobre las brasas permite que la semilla queme m\u00e1s lentamente, o tal vez, dada su porosidad act\u00fae de amalgamante.<\/p>\n<p>3) El tercer vegetal embriagante de que hablar\u00e9 aqu\u00ed es el llamado &#8220;tomatillo del diablo&#8221; o &#8220;hierba mora&#8221;. Se trata de la Solanum villosum. Esta planta suele confundirse con la Solanum nigrum y a menudo se hacen comentarios sobre ambas sin la pertinente -y muy necesaria- especificaci\u00f3n. La S. nigrum da unos frutos relativamente apetecibles y dulces, de color negro, aunque a veces adquieren tonalidades anaranjadas o marrones, y de ah\u00ed las confusiones que se han dado a lo largo de la historia entre una y otra variedad. Por otro lado, el glucoalcaloide que contienen los diferentes tipos de Solanum que crecen en estado silvestres les dan un sabor dulz\u00f3n y un efecto ligeramente narc\u00f3tico que ha llevado a que adolescentes de distintas \u00e9pocas las consumieran con delectaci\u00f3n. Una de las variedades de Solanum es la S. lycopersicum, universalmente conocida por sus frutos rojos: los tomates. <\/p>\n<p>Sobre la S. villosum tan s\u00f3lo se puede afirmar que contiene principios psicoactivos mucho m\u00e1s potentes que sus primas bot\u00e1nicas, y que estos efectos ya eran conocidos por nuestros ancestros griegos y romanos del mundo cl\u00e1sico. El famoso escritor romano del siglo I Plinio el Viejo, nos dej\u00f3 un escrito donde afirma que no quiere decir nada sobre la S. villosum porque &#8220;\u00e9l se ocupa de remedios y no de venenos&#8221;, pero -a\u00f1adi\u00f3 con probable picard\u00eda para los entendidos y curiosos- que son suficientes algunas gotas del zumo de esta planta para perturbar la raz\u00f3n, y que los antiguos griegos la usaban como ente\u00f3geno: &#8220;seg\u00fan dicen -afirma Plinio-, a la dosis de un dracma -antigua moneda hel\u00e9nica- provoca imaginaciones lascivas, visiones fant\u00e1sticas que parecen reales; una dosis doble una verdadera locura; y a cualquier dosis mayor, la muerte&#8221;. <\/p>\n<p>Actualmente, he podido recoger alg\u00fan testimonio sobre una \u00faltima supervivencia del consumo de este ente\u00f3geno en la isla de Mallorca, e ignoro si tambi\u00e9n se podr\u00eda hallar todav\u00eda en las dem\u00e1s islas Baleares. Algunos campesinos mallorquines guardan las bayas de la S. villosum en botes cerrados y recomiendan con harta insistencia no consumir nunca &#8220;tomatillo del diablo&#8221;, pero ellos la guardan. Esta actitud, manifiesta su conocimiento t\u00e1cito y su inter\u00e9s por las aplicaciones de estos frutos ya que, naturalmente, en caso contrario no se molestar\u00edan en secar y guardar las bayas.<\/p>\n<p>4) El siguiente ente\u00f3geno de uso tradicional en el Mediterr\u00e1neo al que me voy a referir es la familia de las famosas Datura, especialmente hablar\u00e9 de la Datura starmonium. Esta familia vegetal es prima-hermana de las Brugmansia americanas. En castellano, la Datura stramonium recibe los significativos nombres populares de &#8220;higuera de infierno&#8221;, &#8220;berenjena del diablo&#8221; y un sinf\u00edn m\u00e1s en los que hay muchas referencias a la locura, los diablos y las santas. <\/p>\n<p>La Datura stramonium fue muy, muy usada en las antiguas tradiciones mediterr\u00e1neas. Se trata de una planta de gran tama\u00f1o que llega a medir un metro y medio. Crece en los huertos poco cuidados de toda la cuenca mediterr\u00e1nea, cerca de los vertederos e incluso sobre la arena de las playas m\u00e1s concurridas, al lado de bikinis y de las cremas solares m\u00e1s de moda. Son caracter\u00edsticas sus enormes flores blancas y acampanas, los frutos verdes erizados de pinchos y, muy en especial, el fuerte olor a f\u00e1rmaco que desprende. <\/p>\n<p>Puede afirmarse que el estramonio es una de las pocas plantas alucin\u00f3genas que existen, en el sentido riguroso del t\u00e9rmino, ya que su consumo produce una modificaci\u00f3n de la consciencia y de la percepci\u00f3n tan extremas que conduce a la p\u00e9rdida total de contacto con el entorno del sujeto. Contiene l-hiosciamina hasta una proporci\u00f3n del cero punto cinco por ciento de su peso en seco, y este alcaloide suele hallarse convertido en atropina. Adem\u00e1s, a menudo ambos alcaloides van acompa\u00f1ados por ciertas cantidades de escopolamina, otra de las tres o cuatro \u00fanicas substancias alucin\u00f3genas en sentido estricto (la tercera es la ketamina). <\/p>\n<p>Debido a la importante proporci\u00f3n de alcaloides que produce, el estramonio ha sido muy utilizado en medicina como hipn\u00f3tico y contra el asma. Durante los \u00faltimos siglos, los cigarrillos de hojas de estramonio constitu\u00edan el remedio conocido m\u00e1s eficaz contra la tos persistente y el asma. <\/p>\n<p>Si hablamos de la historia del estramonio, se puede decir que tiene un origen confuso. Por un lado, se trata de uno de los ingredientes psicoactivos m\u00e1s habituales en las p\u00f3cimas que cocinaban las brujas medievales mediterr\u00e1neas y, seg\u00fan algunos autores, es una planta originaria de las tierras pr\u00f3ximas al mar Caspio, en el Pr\u00f3ximo Oriente. Pero seg\u00fan otros investigadores, se tratar\u00eda de una planta de origen mexicano que no entr\u00f3 a Europa hasta el mil quinientos setenta y siete, pasando por Espa\u00f1a y de la mano de los colonizadores. De ser cierta esta segunda hip\u00f3tesis, deber\u00edamos concluir que el consumo de estramonio se difundi\u00f3 con una extra\u00f1a y extraordinaria rapidez por toda la cultura popular y m\u00e1gica europea. No voy a insistir ahora en detallar m\u00e1s esta discusi\u00f3n sobre su origen, pero es importante, ya que si realmente se trata de una planta americana llevada a Europa durante los primeros viajes trasatl\u00e1nticos en la \u00e9poca de la colonizaci\u00f3n, implicar\u00eda que en Europa exist\u00eda una red de intercambio de conocimientos sobre ente\u00f3genos mucho m\u00e1s s\u00f3lida y eficaz de lo que hoy se supone. <\/p>\n<p>Los efectos fisiol\u00f3gicos de la atropina y la hiosciamina son muy intensos y no voy a detallarlos ahora. Es ya algo conocido que ambos alcaloides comienzan paralizando el vago, la tr\u00e1quea y los nervios del sistema vegetativo, de ah\u00ed que las visiones y efectos psicoactivos es probable que tengan relaci\u00f3n con esta paralizaci\u00f3n del sistema nervioso parasimp\u00e1tico. <\/p>\n<p>Sin duda, es debido a su elevada toxicidad que tradicionalmente la Datura stramonium ha sido ingerida por las personas a trav\u00e9s de la epidermis y las mucosas del cuerpo. En algunos casos se aplica el jugo crudo de la planta, y en otros casos se aplica por medio de ung\u00fcentos elaborados con \u00e9ste y otros espec\u00edmenes. Fue este segundo sistema de aplicaci\u00f3n v\u00eda mucosas el que gener\u00f3 la antigua imagen de la bruja que vuela montada en una escoba: en efecto, las mujeres europeas se untaban sus mucosas vaginales con las p\u00f3cimas que cocinaban a base de estramonio, y para ello deb\u00edan usar alg\u00fan palo que les permitiera la administraci\u00f3n intravaginal. Como la embriaguez aparece en pocos instantes, las mujeres ten\u00edan la sensaci\u00f3n de alzarse por los aires montadas en el diab\u00f3lico palo.<\/p>\n<p>En este mismo sentido, las visiones que induce el consumo de estramonio tienen m\u00e1s relaci\u00f3n con experiencias de vuelo que otros psic\u00f3tropos. Produce una intensa sensaci\u00f3n de que el individuo intoxicado vuela a otras dimensiones de la realidad donde conoce personas y situaciones nuevas, pero en especial se tiene la clara sensaci\u00f3n de poder conocer lo que sucede en mundos lejanos. De ah\u00ed que el Tribunal de la Inquisici\u00f3n acusara a menudo a las brujas europeas de conocer eventos que hab\u00edan sucedido lejos de ellas, y de que eso s\u00f3lo pod\u00eda hacerse con la ayuda del diablo, lo cual era un buen argumento para tostarlas vivas. Por otro lado, ellas mismas afirmaban disponer de tal capacidad de conocimiento gracias a los secretos de las p\u00f3cimas que usaban. En una de mis investigaciones hall\u00e9 un pueblecito al norte del Ecuador, conocido como Mira, donde los pobladores son claros descendientes de espa\u00f1oles no mestizados con los ind\u00edgenas quechuas de sus alrededores; en esta extra\u00f1a poblaci\u00f3n, las mujeres son conocidas por lo alrededores como &#8220;voladoras&#8221; y, en mi opini\u00f3n, se trata de los descendientes de una comunidad de hechiceros que probablemente emigraron a lo largo del siglo XVII a este rinc\u00f3n de los Andes donde han mantenido vivas sus pr\u00e1cticas (ver FERICGLA, 1993 a). <\/p>\n<p>Referido al estramonio, tambi\u00e9n hay otro aspecto importante a comentar. Es que las complejas composiciones psicoactivas usadas en Europa entre los siglos trece y diecinueve ponen de manifiesto que exist\u00eda un c\u00famulo muy importante de conocimientos referidos al uso de los ente\u00f3genos, ya que adem\u00e1s de las substancias psic\u00f3tropas propiamente dichas usaban elementos activadores como el holl\u00edn y el carb\u00f3n, y tambi\u00e9n se a\u00f1ad\u00eda en las p\u00f3cimas sustancias equilibradoras y plantas purificadoras como el apio silvestre, el perejil y la cincoenrama para contrarrestar la toxicidad de ciertos ente\u00f3genos naturales.<\/p>\n<p>5) La quinta planta a la que me voy a referir es la Belladona, la Atropa Belladona. Tambi\u00e9n ha sido muy usada como ente\u00f3geno en las tradiciones de hechiceras espa\u00f1olas y de Europa en general. En Espa\u00f1a su uso era muy conocido, a pesar de la rareza de esta planta solan\u00e1cea en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, ya que solo crece en los hayedos y robledales de la zona pirenaica y prepirenaica. <\/p>\n<p>Sus hojas contienen una gran cantidad de potentes substancias psicoactivas (como hiosciamina y atropina), e hist\u00f3ricamente ha sido otro de los espec\u00edmenes m\u00e1s usados desde la cuenca mediterr\u00e1nea hasta centroeuropa para inducirse estados modificados de la consciencia. As\u00ed por ejemplo, el sabio de la antig\u00fcedad Diosc\u00f3rides afirmaba que bebiendo el extracto de la cantidad de ra\u00edz de Belladona que cabr\u00eda en un dracma, el sujeto entraba en estados de locura y ten\u00eda ciertas imaginaciones muy agradables que sab\u00eda entender como si se tratase de sue\u00f1os nocturnos. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la intoxicaci\u00f3n de Belladona era frecuente entre los adolescentes de los lugares europeos donde crece, ya que sol\u00edan comer sus frutos dulces que semejan uvas negras. Otro detalle que puede dar idea de su importancia hist\u00f3rica, es que en Espa\u00f1a, y a pesar de su relativa escasez, fue tan usada en la farmacolog\u00eda tradicional que incluso hay una Orden Ministerial actual, del a\u00f1o mil novecientos cuarenta y nueve, que prohibe la recolecci\u00f3n de la Belladona silvestre. Y estoy hablando de mediados del siglo XX, cuando todav\u00eda no exist\u00eda ninguna prohibici\u00f3n sobre el consumo de ente\u00f3genos. <\/p>\n<p>Ya he comentado antes la forma de actuaci\u00f3n de la hiosciamina y de la atropina: paraliza el sistema vegetativo, pero adem\u00e1s, la Belladona dilata much\u00edsimo las pupilas, y los ojos adquieren un todo brillante y muy hermoso. De aqu\u00ed, el nombre popular de &#8220;belladona&#8221; con que fue bautizada esta planta durante la Edad Media en Italia, donde era usada como cosm\u00e9tico femenino para embellecer los ojos. <\/p>\n<p>En Europa hay bastantes historias antiguas y muy divertidas que hablan del uso de este ente\u00f3geno por parte de las mujeres para autosatisfacerse sexualmente, poniendo los cuernos a su esposo con los hombres que aparecer\u00edan en las visiones despu\u00e9s de haber tomado Belladona. <\/p>\n<p>En referencia a la forma tradicional de consumir la Belladona sola, se han hallado escritos en los que se indica la necesidad de moler entre 30 y 200 gr de hojas secas, o entre 30 y 120 gr de ra\u00edz para que sea efectivo, y luego ingerirlo por v\u00eda oral o fumando tales partes secas del vegetal. No obstante, la mayor parte de la informaci\u00f3n conservada sobre el consumo de Belladona habla de esta planta como de uno de los componentes activos que usaban en combinaci\u00f3n con otros para elaborar complejas p\u00f3cimas ente\u00f3genas. Como he comentado antes, en estas mixturas se inclu\u00edan substancias ente\u00f3genas adem\u00e1s de otras plantas desintoxicadoras y estabilizadoras. Como ilustraci\u00f3n cabe citar la composici\u00f3n del denominado Electuario Sat\u00e1nico, famosa p\u00f3cima ente\u00f3genas consumida por las hechiceras. En \u00e9l se mezclaban seis ente\u00f3genos distintos, adem\u00e1s de otras plantas probablemente estabilizadoras y potenciadoras del efecto.<\/p>\n<p>6) La siguiente planta embriagante conocida y usada en el mediterr\u00e1neo desde \u00e9pocas antiguas es el Opio, la Papaver somniferum. La planta es popularmente denominada en castellano como &#8220;dormidera&#8221;, y as\u00ed se diferencia de la resina que es el &#8220;opio&#8221;. No me quiero alargar mucho sobre este esp\u00e9cimen porque ya es universalmente conocido y existe mucha literatura sobre ello. Tan solo recordar que la Papaver somniferum es fuente natural de los m\u00faltiples derivados opi\u00e1ceos descritos por los farmac\u00f3logos, y que sus aplicaciones terap\u00e9uticas han sido y son tan extensas que merecer\u00eda recibir el t\u00edtulo de &#8220;medicamento \u00fanico&#8221;, en el sentido de que si hubiera que dejar un solo elemento terap\u00e9utico sobre la Tierra, \u00e9ste deber\u00eda ser el opio. <\/p>\n<p>La resina de la dormidera contiene una cantidad extraordinaria de alcaloides y no solo en variedad sino tambi\u00e9n en cantidad: seg\u00fan Wehmer tan s\u00f3lo la narcotina y la morfina juntas constituyen alrededor del 16% del peso de la Papaver, y todos los dem\u00e1s alcaloides suman un 1% m\u00e1s, cantidades incre\u00edblemente elevadas en comparaci\u00f3n con la rentabilidad qu\u00edmica de otros vegetales. <\/p>\n<p>Desde un punto de vista hist\u00f3rico en las latitudes mediterr\u00e1neas, el uso de dormidera se remonta al a\u00f1o 3.000 a.C., \u00e9poca en que es probable que llegara desde Grecia proveniente de m\u00e1s al Oriente. En la cuenca mediterr\u00e1nea crece especialmente la variedad de dormidera de flores blancas, que produce c\u00e1psulas m\u00e1s peque\u00f1as que la variedad de flores rojas -aunque no es dif\u00edcil hallar tambi\u00e9n la variedad de flores rojas. Hasta la segunda mitad del siglo XX ha sido una pr\u00e1ctica muy habitual y familiar que en cada huerto dom\u00e9stico se sembraran diversas plantas de dormidera para uso propio de la familia que trabajaba el huerto. Nuestros ancestros m\u00e1s recientes las tomaban para combatir el insomnio, el dolor de muelas y el de o\u00eddo; se usaba tambi\u00e9n para calmar a los ni\u00f1os cuando lloran demasiado y como analg\u00e9sico general. En toda la cuenca del Mediterr\u00e1neo aun hoy es habitual que se utilicen las semillas para adornar los pasteles hechos en casa, y las famosos c\u00e1psulas coronadas y secas se emplean para confeccionar ramos secos que adornan los centros de las mesas. Tambi\u00e9n hasta hace pocas d\u00e9cadas se tomaba la dormidera con fines embriagantes y narc\u00f3ticos. En la actualidad, hay muchos campesinos que siguen cultivando dormidera en su huerto para el autoconsumo, pero saben que es algo prohibido y prudentemente las esconden de la vista de los paseantes. Si la polic\u00eda espa\u00f1ola descubre un huerto con algunas plantas de opio no suele denunciar ni encarcelar al campesino, solo se le ordena que las arranque &#8220;porque hay drogadictos que pueden venir a robarlas&#8221;, nada m\u00e1s. En cambio, si la misma polic\u00eda descubre un joven con esta peque\u00f1a plantaci\u00f3n puede incluso ponerlo en manos de un juez. <\/p>\n<p>A pesar de todo ello, el principal uso del opio como embriagante se dio y se registra aun hoy, en la parte oriental del Mediterr\u00e1neo: en Turqu\u00eda (a pesar de la r\u00edgida prohibici\u00f3n actual), en Ir\u00e1n y en la ex-Yugoeslavia, y por supuesto su consumo aumenta si nos internamos hacia los pa\u00edses del centro y extremo Oriente.<\/p>\n<p>7) La siguiente planta estupefaciente de importante uso tradicional es el bele\u00f1o o &#8220;hierba loca&#8221;, la Hyoscyamus niger L. Como otras plantas mediterr\u00e1neas que tienen los mismos potenciales visionarios, el bele\u00f1o contiene l-hiosciamina convertida en mayor o menor grado en atropina y escopolamina. <\/p>\n<p>Al igual que los anteriores espec\u00edmenes vegetales, tambi\u00e9n \u00e9ste ha sido usado como embriagante a lo largo de toda la historia del Viejo Mundo gracias a que tiene una gran difusi\u00f3n geogr\u00e1fica espont\u00e1nea, y a que su cultivo por parte del ser humano resulta muy f\u00e1cil. Probablemente favoreci\u00f3 su gran difusi\u00f3n el hecho de que los alcaloides penetren directamente a trav\u00e9s de la piel y de las mucosas, lo cual facilita su administraci\u00f3n. <\/p>\n<p>Referido a sus efectos fisiol\u00f3gicos y psic\u00f3tropos no los repetir\u00e9, pero tiene los mismos que he descrito antes al hablar de la belladona y del estramonio. Tambi\u00e9n el bele\u00f1o produce una especial sensaci\u00f3n de gran ligereza corporal, de perder peso hasta el punto de poder volar por los aires a voluntad. Esta sensaci\u00f3n es tan v\u00edvida que tambi\u00e9n fue inmortalizada por las mismas leyendas de hechiceras voladoras que se han comentado en l\u00edneas anteriores. <\/p>\n<p>Es muy probable que el bele\u00f1o sea la planta que se utiliz\u00f3 con m\u00e1s frecuencia como ente\u00f3geno en las tradiciones de hechicer\u00eda medieval europea. Hay much\u00edsimas historias interesantes, ilustrativas y divertidas sobre su uso como embriagante popular y como somn\u00edfero: en castellano, por ejemplo, hay un refr\u00e1n que dice: &#8220;al que come bele\u00f1o no le faltar\u00e1 el sue\u00f1o&#8221;; y para explicarles solo alguna an\u00e9cdota, les contar\u00e9 que durante los largos siglos del medievo era algo muy difundido que los gitanos sol\u00edan echar semillas de bele\u00f1o sobre las brasas de los ba\u00f1os p\u00fablicos para narcotizar a los ba\u00f1istas ingenuos y robarles las bolsas de dinero. <\/p>\n<p>Al igual que los dem\u00e1s ente\u00f3genos de que he hablado, tambi\u00e9n el bele\u00f1o ha sido muy usado como remedio para tratar diversas patolog\u00edas porque mitiga el dolor f\u00edsico, induce al olvido y calma el dolor espiritual sumergiendo al sujeto intoxicado en una completa inconsciencia. Justamente por ello la aventura etimol\u00f3gica ha generado diversas palabras en castellano que derivan del denominativo de esta planta como, por ejemplo, el verbo &#8220;embele\u00f1ar&#8221; y &#8220;embelesar&#8221; que significa dejar a alguien atontado por el motivo que sea. Tambi\u00e9n hay algunos ling\u00fcistas que sostienen que el t\u00e9rmino castellano &#8220;veneno&#8221; proviene de esta planta. Incluso, la palabra popular para referirse al Hyoscyamus parece tener su ra\u00edz en el nombre de Belenos, divinidad gala a la que gustaba la ebriedad del bele\u00f1o. Tambi\u00e9n en Egipto aparece el bele\u00f1o, mencionado en el Papiro Eber, del a\u00f1o 1.500 a.C., y en diversos trabajos de eruditos se sugiere que las sacerdotisas de Delfos realizaban sus profec\u00edas intoxicadas con humo de bele\u00f1o.<\/p>\n<p>8) Otro de los recursos narcotizantes usado con cierta profusi\u00f3n en las tradiciones mediterr\u00e1neas era de origen animal: el sapo, Bufo s.p.. Tambi\u00e9n en Sudam\u00e9rica se ha informado del uso de este animal con finalidades ente\u00f3genas. Las gl\u00e1ndulas que genera este batracio sobre su espalda contienen una substancia conocida como bufotenina que ya fue aprovechada a lo largo de la Edad Media como recurso qu\u00edmico natural por parte de las hechiceras, y es usada todav\u00eda hoy en medicina como alucin\u00f3geno. Algunas referencias detalladas de este uso hist\u00f3rico de la bufotenina aparecen en las acusaciones de cinco brujas de Fago (Arag\u00f3n, Espa\u00f1a) juzgadas alrededor del a\u00f1o 1657. A partir de unas notas escritas sobre el juicio a que las someti\u00f3 la Inquisici\u00f3n antes que quemarlas se extrae lo siguiente: &#8220;La rea dec\u00eda que ten\u00eda un sapo y lo azotaban con un brezo, y cog\u00edan lo que le hac\u00edan echar y se untaban con ello e iban donde quer\u00edan&#8221;. <\/p>\n<p>En Catalu\u00f1a ha quedado una supervivencia actual referida al uso humano de los sapos. Hasta hace solo treinta a\u00f1os que en la cordillera septentrional de los Pirineos se aplicaba una forma de justicia popular llamada &#8220;el enarenamiento&#8221;, t\u00e9rmino que proviene de &#8220;arena&#8221; y que consist\u00eda en castigar a los peque\u00f1os delincuentes en el mismo pueblo donde eran atrapados, sin necesidad de ponerlos en manos de la justicia regular. Para llevar a cabo tal castigo se llenaba una media de mujer con arena y se golpeaba al convicto en la espalda y el pecho durante el tiempo decidido. De esta forma se le dejaba dolorido por unos d\u00edas sin causarle heridas externas -y por ello, es un m\u00e9todo que se sigue usando por parte de la polic\u00eda de algunos pa\u00edses como forma de tortura que no deja secuelas aparentes-. Pero si el castigo que merec\u00eda el delincuente era mayor, la gente del pueblo met\u00eda un sapo vivo entre la arena que llenaba la media y esto produc\u00eda que el convicto, no solo quedaba con el dolor f\u00edsico de los golpes, sino que olvidaba lo que le hab\u00eda sucedido en aquellas horas y adem\u00e1s ten\u00eda visiones que pod\u00edan aterrorizarlo, lo cual aumentaba el dolor del castigo. <\/p>\n<p>A diferencia de otros potentes ente\u00f3genos tradicionales de uso extenso en la cuenca mediterr\u00e1nea, entre las zonas corporales donde antiguamente aplicaban el l\u00edquido espeso extra\u00eddo del sapo nunca aparecen citados los genitales. Es extra\u00f1o ya que esta parte del cuerpo humano es el punto de mayor absorci\u00f3n fisiol\u00f3gica y es donde las brujas se aplicaban los dem\u00e1s ung\u00fcentos de que he hablado. Nunca he realizado autoexperimentaci\u00f3n con ello, pero es probable que la bufotenina sea bastante irritante y llegue a producir dolor, por lo que nunca se aplicaba d\u00e9rmicamente, a pesar de su toxicidad.<\/p>\n<p>9) Para acabar, y s\u00f3lo como un corto comentario, quiero hablar del antiguo uso de la Cannabis indica o sativa, y de las lechugas que hoy ingerimos en nuestras ensaladas. Ninguno de estos dos espec\u00edmenes vegetales es propiamente visionario, pero en cambio s\u00ed disfrutan de ciertos potenciales narc\u00f3ticos que han sido conocidos y aprovechados desde hace milenios en la zona mediterr\u00e1nea. <\/p>\n<p>Tal y como ha verificado la arqueolog\u00eda, la planta del c\u00e1\u00f1amo fue la primera en ser cultivada por el ser humano, y en el Mediterr\u00e1neo era, y todav\u00eda es, usada para extraerle las largas fibras vegetales con las que se hacen cuerdas y tela, y tambi\u00e9n por sus efectos embriagantes. Desde muy antiguo que tenemos recetas para comerlo, para absorber sus humos, para beberlo en infusi\u00f3n, etc. No merece que aqu\u00ed haga un comentario m\u00e1s extenso sobre ello dada la gran abundancia de informaci\u00f3n bibliogr\u00e1fica que existe sobre el tema. Es preferible que dedique el poco tiempo que me resta a hablarles en referencia a la humilde lechuga dom\u00e9stica. <\/p>\n<p>De ella, cabe mencionar que el l\u00e1tex blanco y lechoso que segrega la planta cuando est\u00e1 madura se seca r\u00e1pidamente tomando un color ocre. Este mismo l\u00e1tex amargo y acre es el que convierte las hojas de la lechuga en incomestibles cuando est\u00e1 madura, pero es tambi\u00e9n donde hay la mayor cantidad de principios narc\u00f3ticos conocidos y aprovechados en diversas mixturas cocinadas por los boticarios de \u00e9pocas antiguas. En toda la zona del Mediterr\u00e1neo tambi\u00e9n se registra -desde tiempos cl\u00e1sicos hasta la actualidad- un amplio uso popular de la lechuga para inducir estados de somnolencia en adultos y ni\u00f1os. En Espa\u00f1a, en concreto, es muy antiguo el remedio de dar un par de hojas verdes de lechuga a los ni\u00f1os que tienen un ataque de lloros nocturno para que se duerman con suavidad. <\/p>\n<p>As\u00ed pues, a semejanza de lo que sucede en la actualidad, durante los siglos medievales en que las brujas y hechiceras mediterr\u00e1neas utilizaban las complejas f\u00f3rmulas psicoactivas para realizar sus vuelos interiores y para satisfacer sus expectativas de conocimiento, los boticarios oficiales hac\u00edan uso de los mismos compuestos cuyos efectos, naturalmente, eran similares. La diferencia estaba en que mientras la Santa Inquisici\u00f3n quemaba a las brujas, los boticarios estaban avalados por la ortodoxia del poder. Para acabar con un ejemplo ilustrativo, a principios del S. XVII se hicieron famosas en la Europa meridional las Tabletas de Roscellus muy deseadas para dormir profundamente, y en la siguiente tabla les muestro su f\u00f3rmula magistral: una lista casi completa de todas las plantas cuyo uso fue causa de muerte en la hoguera para millares de pobres mujeres acusadas de hechicer\u00eda, pero que en manos de otros fue origen de riquezas y prestigio. F\u00f3rmula de las Tabletas de Roscellus Siglo XVII<\/p>\n<p>Corteza de ra\u00edces de mandr\u00e1gora 1 pu\u00f1ado Semilla de bele\u00f1o 30,6 gr Semilla de adormidera blanca 30,6 gr Semilla de adormidera roja 30,6 gr Mach\u00e1quese y p\u00f3ngase en agua de fuente 1 litro<\/p>\n<p>Cu\u00e9zcase hasta que se consuma la tercera parte; cu\u00e9lese; a\u00f1\u00e1dase a la coladura az\u00facar muy blanco. Cu\u00e9zcase de nuevo hasta que el az\u00facar quede casi consistente; a\u00f1\u00e1dase:<\/p>\n<p>Nuez moscada 7,6 gr Galia almizclada 7,6 gr Madera de \u00e1loe 7,6 gr Corteza de mandr\u00e1gora 11,45 gr Semilla de bele\u00f1o 11,45 gr Semilla de adormidera roja 11,45 gr Semilla de adormidera blanca 11,45 gr Opio 7,6 gr<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la misma \u00e9poca, los frailes del C\u00edster, de Cluny, los cartujanos y otras \u00f3rdenes religiosas cristianas se afanaban en perfeccionar las bebidas alcoh\u00f3licas que hoy podemos saborear con un punto de perfecci\u00f3n tan envidiable como las cervezas belgas, el cava catal\u00e1n y el champ\u00e1n franc\u00e9s, los licores estomacales cuyos nombres de santos indican su origen y los moscateles derivados de los vinos de misa. \u00a1Qu\u00e9 lastima si se hubieran perdido en la oscuridad de la historia!<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>* CALLAWAY, James C.: &#8220;B-carbolinas end\u00f3genas y otros alcaloides ind\u00f3licos en los mam\u00edferos&#8221;, en FERICGLA, 1994:197-220. * FERICGLA, Josep M\u00aa, 1993, &#8220;Supervivencias de la brujer\u00eda medieval espa\u00f1ola en el Ecuador actual&#8221;, en Memoria, n\u00ba 3, ed. 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