{"id":3923,"date":"2009-03-27T19:35:52","date_gmt":"2009-03-27T19:35:52","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3923"},"modified":"2009-03-27T19:35:52","modified_gmt":"2009-03-27T19:35:52","slug":"500-a\u00f1os-de-chamanes-y-chamanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3923","title":{"rendered":"500  a\u00f1os de chamanes y chamanismo"},"content":{"rendered":"<p>escrito por Narby,J- Huxley, F.<br \/>\nmartes, 21 de febrero de 2006<br \/>\nHace quinientos a\u00f1os, cuando los primeros europeos iniciaron la exploraci\u00f3n de Am\u00e9rica, se encontraron en numerosas comunidades con personas que aseguraban comunicar con los esp\u00edritus con el fin de aprender sobre la vida y la curaci\u00f3n. Algunos de ellos ayunaban hasta la emaciaci\u00f3n, otros beb\u00edan jugo de tabaco licuado o llevaban collares llenos de hormigas venenosas. De este modo, al presenciar tales hechos y escribir sobre ellos, los reci\u00e9n llegados expresaron a menudo una profunda aversi\u00f3n. En 1557, por ejemplo, el misionero franc\u00e9s Andr\u00e9 Th\u00e9vet visit\u00f3 Brasil y llamo a estas personas &#8220;pastores del Diablo&#8221;. Th\u00e9vet cuestion\u00f3 la b\u00fasqueda por conocer lo que el consideraba un saber prohibido: &#8220;\u00bfQu\u00e9 necesidad hay de buscar con excesiva curiosidad los secretos de la naturaleza y otras cosas de las que Nuestro Se\u00f1or se ha reservado el conocimiento para el solo?&#8221; Tal curiosidad es una muestra de juicio imperfecto, ignorancia y falta de fe y buena religi\u00f3n.<\/p>\n<p>En el siglo XVII los rusos empezaron la colonizaci\u00f3n de Siberia y ellos tambi\u00e9n se encontraron con personas que afirmaban comunicar con los esp\u00edritus. Entre la poblaci\u00f3n de habla tungusa de Siberia oriental, estos eran conocidos como saman o shaman. Estos shaman tocaban el tambor, cantaban y actuaban como ventr\u00edlocuos y juglares, imitaban los sonidos de los animales en la oscuridad o fing\u00edan clavarse cuchillos a si mismos. Aseguraban que pod\u00edan curar a las personas o causarles da\u00f1o, influir sobre el tiempo o las presas de la caza y prever el futuro. El padre Avakum Petrovich, quien proporciono el primer relato escrito de un shaman siberiano, le describi\u00f3 como &#8220;un vil mago que invoca a los demonios&#8221;.<\/p>\n<p>A medida que los exploradores occidentales se extend\u00edan por el mundo, encontraron gentes distintas que declaraban comunicar con los esp\u00edritus para aprender sobre la vida y la curaci\u00f3n. Estas personas recib\u00edan distintos apelativos en sus correspondientes lenguas, como page, piaye, angakkut, arendiouannens o shaman. Pero los exploradores, que proven\u00edan de pa\u00edses como Espa\u00f1a, Inglaterra, Francia, Rusia o Alemania, se refirieron a ellos como juglares, hechiceros, magos, taumaturgos y otros t\u00e9rminos, a menudos descalificativos.<\/p>\n<p>En el siglo XVIII, en el marco de la Ilustraci\u00f3n, los occidentales empezaron a observar el mundo con una nueva mirada. As\u00ed, el filosofo alem\u00e1n Immanuel Kant proclam\u00f3 el que ser\u00eda el lema del Siglo de las Luces: &#8220;\u00a1Atr\u00e9vete a conocer!&#8221;. Aunque, en general, los primeros observadores racionalistas continuaron menospreciando a los chamanes, al menos ya no se tem\u00eda al conocimiento. Pero el extra\u00f1o comportamiento de los chamanes aun resultaba perturbador puesto que, seg\u00fan su punto de vista, los rituales cham\u00e1nicos y sus trucos poco ten\u00edan que ver con el verdadero conocimiento.<\/p>\n<p>Estos observadores pre-cient\u00edficos buscaban tener una mirada prudente y &#8220;objetiva&#8221; sobre los hechos y su objetivo era comprender el mundo a partir de la raz\u00f3n. As\u00ed pues, cuando se encontraron con los chamanes tendieron a verles como impostores que hab\u00eda que desenmascarar. En este sentido, cuando el profesor alem\u00e1n Johann Gmelin presenci\u00f3 en Siberia la ceremonia de un cham\u00e1n tungus y su entorno, llego a la conclusi\u00f3n de que, ante tales &#8220;patra\u00f1as&#8221;, todos ellos merec\u00edan trabajar de por vida en las minas de plata.<\/p>\n<p>El siglo XIX vio nacer el estudio acad\u00e9mico del ser humano en una nueva disciplina que recibi\u00f3 el nombre de antropolog\u00eda social o etnolog\u00eda. Esta tuvo un pobre inicio, puesto que los primeros antrop\u00f3logos cre\u00edan que los pueblos ind\u00edgenas eran &#8220;salvajes&#8221; y &#8220;primitivos&#8221; y que pertenec\u00edan a sociedades inferiores&#8221;. Por desgracia, en un periodo en el que la civilizaci\u00f3n occidental tenia en gran consideraci\u00f3n las sociedades ind\u00edgenas y en el que el chamanismo se hallaba en un proceso de r\u00e1pida transformaci\u00f3n, estos primeros investigadores no aportaron demasiado material \u00fatil sobre los chamanes.<\/p>\n<p>No obstante, en las postrimer\u00edas del siglo XIX, algunos antrop\u00f3logos se dieron cuenta de que no exist\u00eda ninguna diferencia esencial entre ellos y las gentes que estaban estudiando. As\u00ed, en 1887, el antrop\u00f3logo germano-estadounidense Franz Boas escribia: &#8220;el esquimal es un hombre como nosotros; sus emociones, virtudes y defectos se fundamentan, como los nuestros, en la naturaleza humana&#8221;.<\/p>\n<p>A principios del siglo XX, los antrop\u00f3logos empezaron a tener en cuenta sus propios prejuicios, hecho que mejoro significativamente su capacidad de observaci\u00f3n y les condujo a escribir un n\u00famero sin precedentes de informes detallados sobre los chamanes. Tambi\u00e9n empezaron a dar la oportunidad a los chamanes de expresarse por si mismos, como el antrop\u00f3logo dan\u00e9s Knud Rasmussen quien, por ejemplo, puso por escrito relatos de los inuit, que publico en la d\u00e9cada de 1920. Entre estos, un chaman llamado Igjugarjuk relato a Rasmussen: &#8221; El verdadero saber solo se puede encontrar lejos de la gente, all\u00ed afuera, en la gran soledad, y no se encuentra en la acci6n sino solamente a trav\u00e9s de la paciencia. La soledad y la paciencia abren la mente humana, por lo que es aqu\u00ed donde el chaman debe buscar su saber.&#8221; A trav\u00e9s de tales textos fue posible aprender sobre estos practicantes con mayor empat\u00eda.<\/p>\n<p>Pero, en tiempos de Rasmussen, no todos los antrop\u00f3logos fueron tan abiertos de mente. Algunos vieron a los chamanes como enfermos mentales, puesto que consideraban como reales las alucinaciones que sufr\u00edan, afirmaban comunicar con los esp\u00edritus y hablaban con voces que no eran las suyas. As\u00ed pues, durante d\u00e9cadas, los antrop\u00f3logos discutieron sobre la salud mental de los chamanes, hasta que el antrop\u00f3logo franc\u00e9s Claude Levi-Strauss, con su estilo refinado, dio un giro radical a la cuesti\u00f3n y afirmo que los chamanes deb\u00edan compararse m\u00e1s con los psicoanalistas que con los psic\u00f3patas. Otros observadores confirmaron que los chamanes se encontraban a menudo entre los miembros m\u00e1s sanos de su comunidad y que sus iguales sol\u00edan considerarles como m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>A mediados del siglo XX, los antrop\u00f3logos hab\u00edan descrito en detalle a los chamanes de regiones tan remotas entre si como Australia, el \u00c1rtico o el Amazonas. En cada lugar, estos recib\u00edan distintos apelativos, pero todos los apelativos parec\u00edan ser sin\u00f3nimos del termino shaman, procedente de Siberia. En vistas de tal similitud, el antrop\u00f3logo suizo Alfred Metraux utiliz\u00f3 el termino para describir a los piai del Amazonas, que el estudiaba. Seg\u00fan Metraux, las funciones del chaman comprend\u00edan la curaci\u00f3n de enfermedades, los hechizos, la interpretaci\u00f3n de signos o presagios, la actuac\u00f3n sobre el clima y la predicci\u00f3n del futuro, as\u00ed como la capacidad de hacer da\u00f1o. Pero entre esta desconcertante variedad de habilidades y funciones, Metraux vio una unidad subyacente. As\u00ed, en 1944 defini\u00f3 al chaman como &#8220;toda persona que sostiene por profesi\u00f3n y en inter\u00e9s de la comunidad una comunicaci\u00f3n intermitente con los esp\u00edritus, o que es pose\u00edda por ellos&#8221;. Incluso en la actualidad, esta sigue siendo la definici\u00f3n m\u00e1s sencilla de un fen\u00f3meno que, a menudo, se presta a confusi\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1951, el historiador de las religiones rumano Mircea Eliade publico su obra central El chamanismo y las t\u00e9cnicas arcaicas de \u00e9xtasis, que documentaba correspondencias asombrosas entre las pr\u00e1cticas, las cosmolog\u00edas y las conductas simb\u00f3licas cham\u00e1nicas de centenares de sociedades en todo el mundo. La obra de Eliade mostr\u00f3 que las practicas y las concepciones cham\u00e1nicas eran antiguas y profundamente humanas, y, por lo tanto, dignas del inter\u00e9s general. Eliade tambi\u00e9n presagi\u00f3 el motivo por el cual el cham\u00e1n se convertir\u00eda en una figura tan relevante en la segunda mitad del siglo XX, en una \u00e9poca de descontento por la religi\u00f3n tradicional. Eliade escribi\u00f3 que el chamanismo es &#8220;la experiencia religiosa por excelencia&#8221; y que &#8220;el ch\u00e1man, y s\u00f3lo \u00e9l, es el gran maestro del \u00e9xtasis&#8221;, lo que presagiaba la explosi\u00f3n del inter\u00e9s por el chamanismo, que llegar\u00eda a su \u00e1pice con los movimien\u00actos New Age.<\/p>\n<p>Los investigadores, por su parte, desarrollaron tambi\u00e9n un m\u00e9todo de observaci\u00f3n que transformar\u00eda el rostro de los estudios antropol\u00f3gicos: la llamada &#8220;observaci\u00f3n participativa&#8221;, que comportaba vivir con la gente y participar en sus actividades al mismo tiempo que se intentaba observarles con distanciamiento. De este modo, los antrop6logos tomaron parte activa en las sesiones cham\u00e1nicas con el fin de comprenderlas mejor.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los anos cincuenta, cient\u00edficos de otras disciplinas y escritores descubr\u00edan los efectos de los alucin\u00f3genos, como el LSD y la mescalina, y se percataban de que estas sustancias pod\u00edan modificar radicalmente la conciencia de una persona sobre la realidad. Este hecho indicaba que los alucin\u00f3genos actuaban por medio de la alteraci\u00f3n qu\u00edmica del cerebro, y no gracias a la superstici\u00f3n y la sugesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando los observadores occidentales empezaron a participar en sesiones cham\u00e1nicas, en las que se hacia use de plantas alucin\u00f3genas, se dieron cuenta, para gran sorpresa suya, de que pod\u00edan tener experiencias parecidas a las que describ\u00edan los chamanes. Un testimonio en particular fue objeto de una gran atenc16n. En M\u00e9xico, el banquero americano Gordon Wasson comi\u00f3 hongos que conten\u00edan psilocibina en una se\u00acsi\u00f3n dirigida por la chaman mazateca Maria Sabina. Mas tarde, en 1957, en un extenso articulo publicado por la revista Life describi\u00f3 como hab\u00eda volado fuera de su cuerpo. Hasta aquel momento, la mayor\u00eda de los relatos sobre el chamanismo hab\u00edan aparecido en revistas acad\u00e9micas especializadas pero, por primera vez, cientos de miles de personas leyeron el relato de Jas\u00f3n y muchos siguieron su ejemplo, lo que supuso un serio problema para Maria Sabina.<\/p>\n<p>En efecto, en los anos sesenta, muchos j\u00f3venes de todo el mundo probaron las substancias alucin\u00f3genas. En aquel momento llego Carlos Castaneda, un estudiante de antropolog\u00eda que afirmaba haber estudiado con un indio yaqui en Arizona y M\u00e9xico al convertirse en &#8220;aprendiz de brujo&#8221;. Castaneda llev\u00f3 la observaci\u00f3n participativa un paso mas all\u00ed y proporcion\u00f3 una descripci\u00f3n de un mundo extra\u00f1o pero coherente, una &#8220;realidad no ordinaria&#8221;, a la que viaj\u00f3 bajo la influencia de las plantas alucin\u00f3genas. Castaneda publico en 1968 el testimonio de su propia experiencia de aprendizaje titulado Las ense\u00f1anzas de Don Juan. Una forma yaqui de conocimiento. El libro y sus continuaciones se convirtieron en grandes ventas en todo el mundo.<\/p>\n<p>Castaneda llamo a su maestro &#8220;brujo&#8221;, en el sentido de &#8220;adivino&#8221;, pero en castellano el termino ha adquirido una connotaci\u00f3n negativa y ha pasado a designar aquel &#8220;hombre al que se le atribuyen poderes m\u00e1gicos obtenidos del diablo&#8221;, seg\u00fan el Diccionario de la Academia. Castaneda no describi\u00f3 a su maestro como a un curandero sino como a un hombre de conocimiento interesado en la obtenci\u00f3n de poder. Este hecho, combinado con la descripci\u00f3n de t\u00e9cnicas que el lector pod\u00eda practicar por si mismo, cautivo la imaginaci\u00f3n de millones de personas. La b\u00fasqueda de un &#8220;sitio de poder&#8221;, el use de la visi\u00f3n perif\u00e9rica para ver o la ingesti\u00f3n de hongos que conten\u00edan psilocibina daba a los lectores la excitante impresi\u00f3n de que ellos, tambi\u00e9n, pod\u00edan ser aprendices de brujo y tener una experiencia cham\u00e1nica.<\/p>\n<p>Sin embargo, al cabo de poco tiempo, voces cr\u00edticas empezaron a expresar sus dudas acerca de la autenticidad de los escritos de Castaneda. Parece ser que este maquillo algunas partes de su relato, aunque a partir de experiencias e investigaciones reales. Por encima de todo, los escritos eran f\u00e1ciles de leer y entretenidos. Haciendo use de recursos literarios, Castaneda pon\u00eda trampas a sus lectores al estilo de un chaman y habilidosamente los desconcertaba para liberar sus mentes de las preconcepciones sobre la realidad.<\/p>\n<p>Con los libros de Castaneda, mucha gente empez\u00f3 a interesarse por el chamanismo de un modo directo y se origino un gran florecimiento de neo-chamanismo a trav\u00e9s del movimiento New Age, que se concentro sobre todo en los Estados Unidos pero que progresivamente se expandi\u00f3 por todo el mundo. Los neo-chamanes siguen siendo un fen\u00f3meno escasamente estudiado.<\/p>\n<p>A lo largo de las tres \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, las investigaciones cient\u00edficas produjeron mas estudios sobre el chamanismo que en cualquier otro periodo anterior, y los chamanes mismos empezaron a escribir sus propias obras. As\u00ed, por ejemplo, se publico la autobiograf\u00eda oral de la cham\u00e1n mazateca Mar\u00eda Sabina, que desde entonces ha sido traducida a varias lenguas.<\/p>\n<p>Al observar con detalle el chamanismo, los antrop\u00f3logos descubrieron una forma de comprender el mundo coherente y de gran riqueza interior. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha llegado a considerar al chamanismo como &#8220;un conjunto de t\u00e9cnicas de conocimiento&#8221; en palabras del antrop\u00f3logo brit\u00e1nico Graham Townsley. En la actualidad, por lo general, los investigadores ya no ven a los chamanes como meros curanderos sino como complejos elaboradores de sentido. De este modo han empezado a situar a los chamanes en el mismo nivel intelectual que ellos mismos.<br \/>\nSin embargo, aun queda mucha investigaci\u00f3n por realizar. Mientras los cient\u00edficos han indagado en el conocimiento de los chamanes sobre las plantas medicinales para producir medicamentos, aun no se ha estudiado la eficacia de la curaci\u00f3n cham\u00e1nica ni la concepci\u00f3n cham\u00e1nica de la naturaleza y el mundo. Parece ser que los chamanes son antiguos exploradores de la mente humana, pero sus sistemas de psicolog\u00eda han sido escasamente estudiados. A la luz de lo que en la actualidad se sabe sobre la curaci\u00f3n mente-cuerpo, los chamanes ya no tienen por que seguir siendo vistos como charlatanes que embaucan a la gente haci\u00e9ndoles sentirse mejor o como impostores que hacen use de la prestidigitaci\u00f3n y el ventrilocuismo. Mas bien deber\u00eda consider\u00e1rseles como m\u00e9dicos de la mente.<\/p>\n<p>La reciente voluntad de los cient\u00edficos por tomar en serio a los chamanes muestra que es posible el dialogo entre estas dos visiones del mundo, aunque no ser\u00e1 f\u00e1cil. Mientras el chamanismo se apoya en el individuo y la subjetividad, el m\u00e9todo cient\u00edfico busca mantener el yo subjetivo del investigador aparte del objeto de estudio. En muchos sentidos, el chamanismo es una &#8220;autologia&#8221;, o el estudio de si mismo, mientras que la ciencia es una &#8220;heterologia&#8221;, o el estudio del otro.<\/p>\n<p>En la actualidad, algunos psic\u00f3logos y m\u00e9dicos ven al chamanismo como un m\u00e9todo para canalizar el poder de la imaginaci\u00f3n mental. Pero el chamanismo es mucho m\u00e1s que eso, puesto que concierne al conocimiento, la curaci\u00f3n y el poder, adem\u00e1s de ser ambiguo por naturaleza. Los aprendices de cham\u00e1n a menudo sienten un fuerte deseo de abusar de sus nuevos poderes y da\u00f1an a otros, como el cham\u00e1n secoya Fernando Payaguaje se\u00f1ala en su propio libro, mientras otros sucumben al lado oscuro de la brujer\u00eda. Como escribe el antrop\u00f3logo norteamericano Michael Brown: &#8220;el chamanismo afirma la vida pero tambi\u00e9n engendra violencia y muerte&#8221;.<\/p>\n<p>Llegamos entonces al punto de partida, a los testimonios de los observadores del siglo XVI, que vieron a los chamanes como representantes del diablo. Una visi\u00f3n parcial, pero no del todo desencaminada.<\/p>\n<p>Si miramos atr\u00e1s, no parece equivocado considerar a los chamanes como ilusionistas, en el sentido de que son capaces de manejar varias cosas al mismo tiempo e introducir nuevos elementos en sus actos. Gracias a ello, en la actualidad, los chamanes del Amazonas se hallan a salvo, viven tanto en la selva como en la ciudad, hablan castellano y portugu\u00e9s, as\u00ed como sus respectivas lenguas ind\u00edgenas, y se mueven tanto en\u00actre la poblaci\u00f3n mestiza como entre la ind\u00edgena.<\/p>\n<p>Los chamanes siempre se especializaron en ir de un mundo a otro y nada hace creer que se encuentren menos preparados que otros para hacer frente a este mundo cambiante en el que nos encontramos nosotros mismos. El chamanismo es flexible y &#8220;camale\u00f3nico&#8221;, como lo describe el antrop\u00f3logo brit\u00e1nico Pirex Vitebsk, y puede adoptar ingeniosos nuevos disfraces.<\/p>\n<p>Los chamanes y sus observadores han estado realizando una extra\u00f1a danza desde hace siglos. Aunque muchos observadores han empezado a tomarlos en serio, aun parece existir un &#8220;campo de fuerza&#8221; que nos aleja de los chamanes, seg\u00fan la expresi\u00f3n de la antrop\u00f3loga norteamericana Edith Turnar. De hecho, nos encontramos ante un conflicto de creencias sobre la naturaleza fundamental de la realidad. Muchos ob\u00acservadores, en especial aquellos que han sido formados como cient\u00edficos, poseen una visi\u00f3n materialista, creen que todo cuanto existe esta compuesto de materia o depende de ella para existir. Pero no es as\u00ed para los chamanes: ellos creen en los esp\u00edritus.<\/p>\n<p>Incluso despu\u00e9s de quinientos a\u00f1os de testimonios sobre el chamanismo, este sigue siendo hoy un misterio. A pesar de ello, hay algo que s\u00ed ha cambiado a lo largo de estos cinco siglos, la mirada del obervador. \u00c9ste se ha abierto y la comprensi\u00f3n est\u00e1 a punto de florecer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>escrito por Narby,J- Huxley, F. martes, 21 de febrero de 2006 Hace quinientos a\u00f1os, cuando los primeros europeos iniciaron la exploraci\u00f3n de Am\u00e9rica, se encontraron en numerosas comunidades con personas que aseguraban comunicar con los esp\u00edritus con el fin de aprender sobre la vida y la curaci\u00f3n. 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