{"id":3904,"date":"2009-03-11T20:29:20","date_gmt":"2009-03-11T20:29:20","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3904"},"modified":"2009-03-11T20:29:20","modified_gmt":"2009-03-11T20:29:20","slug":"la-sabiduria-de-los-idiotas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3904","title":{"rendered":"La sabiduria de los idiotas"},"content":{"rendered":"<p>LA SABIDUR\u00cdA DE LOS IDIOTAS<\/p>\n<p>Cuentos de la tradici\u00f3n suf\u00ed<\/p>\n<p>IDRIES SHAH<\/p>\n<p>Como lo que los pensadores de corto alcance imaginan que es sabidur\u00eda suele ser considerado locura por los suf\u00edes, \u00e9stos, por contraste, se llaman a s\u00ed mismos \u0093Los Idiotas\u0094.<br \/>\nPor una feliz coincidencia, tambi\u00e9n la palabra \u00e1rabe para designar al \u0093Santo\u0094 (wali) tiene el mismo equivalente num\u00e9rico que la palabra \u0093Idiota\u0094 (balid).<br \/>\nAs\u00ed pues, tenemos un doble motivo para considerar a los suf\u00edes como a grandes personas o como a nuestros propios Idiotas.<br \/>\nEste libro contiene algo de su conocimiento.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 I. S.<\/p>\n<p>\u00cdNDICE<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nLa fruta del cielo<br \/>\nArrogantes y generosos<br \/>\nEl joyero<br \/>\nAhrar y la pareja de ricos<br \/>\nBahaudin y el caminante<br \/>\nLa comida y las plumas<br \/>\nEl brillo del poder<br \/>\nA cada hombre seg\u00fan su merecimiento<br \/>\nLa leche y el suero<br \/>\nEl talism\u00e1n<br \/>\nLa discusi\u00f3n con los acad\u00e9micos<br \/>\nLa historia de Hiravi<br \/>\nAlgo que aprender de Miri<br \/>\nEl \u00eddolo del rey loco<br \/>\nLos dos lados<br \/>\nLas bienvenidas<br \/>\nAjmal Hussein y los eruditos<br \/>\nTimur y Hafiz<br \/>\nCompletamente lleno<br \/>\nCharkhi y su t\u00edo<br \/>\nEl prisionero de Samarcanda<br \/>\nEl libro en turco<br \/>\nLos mendigos y los trabajadores<br \/>\nLos inalterables<br \/>\nEl diagn\u00f3stico<br \/>\nEl kashkul<br \/>\nLa vaca<br \/>\nIndividualidad y cualidades<br \/>\nEl para\u00edso de la canci\u00f3n<br \/>\nEl tesoro de los guardianes<br \/>\nEl apego llamado gracia<br \/>\nCorrecci\u00f3n<br \/>\nEl santo y el pecador<br \/>\nLos sheikhs de los solideos<br \/>\nEl secreto de la habitaci\u00f3n cerrada<br \/>\nEl milagro del derviche real<br \/>\nLa prueba de Ishan Wali<br \/>\nMilagros ocultos<br \/>\nLa entrada en un c\u00edrculo suf\u00ed<br \/>\nUna historia de Ibn Halim<br \/>\nLa mujer suf\u00ed y la reina<br \/>\nEl ayudante del cocinero<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 mojado y no seco?<br \/>\nLibros<br \/>\nCuando un ser humano se encuentra a s\u00ed mismo<br \/>\nEl suf\u00ed y el relato de Halaku<br \/>\nPeces en la luna<br \/>\nKilidi y las monedas de oro<br \/>\nTrigo y cebada<br \/>\nLa botella de vino<br \/>\nSaid Bahaudin Naqshband<br \/>\nLa esponja de problemas<br \/>\nEl pez de cristal<br \/>\nEl portador del sello<br \/>\nLleno<br \/>\nVoz en la noche<br \/>\nPercepci\u00f3n<br \/>\nSobras<br \/>\nLa mosca dorada<br \/>\nLa promesa de la taberna<br \/>\nEl cuchillo<br \/>\nEl asentamiento de caravanas<br \/>\nFantas\u00edas<br \/>\nIrrelevancia<br \/>\nFidelidad<br \/>\nEl santuario de Juan el Bautista<br \/>\nEl significado<br \/>\nEl m\u00e9todo<br \/>\nAbu Tahir<br \/>\nContenci\u00f3n<br \/>\nCribar<br \/>\nEl maestro perfecto<br \/>\nDar y tomar<br \/>\nLa prueba del zorro<br \/>\nOportunidad<br \/>\nEl pr\u00e9stamo<br \/>\nTejer la luz<br \/>\nExplicaci\u00f3n<br \/>\nD\u00eda y noche<br \/>\nLa fuente del ser<br \/>\nManchada<br \/>\nWahab Imri<br \/>\nEl p\u00edcaro y el derviche<br \/>\nEsperanza<br \/>\nQuerer<br \/>\nEl arquero<br \/>\nMahmud y el derviche<br \/>\nFases<br \/>\nLo que hay en \u00e9l<br \/>\nSanos y enfermos<br \/>\nEstofado de cordero<br \/>\nEncontrar los defectos<br \/>\nO\u00edr<br \/>\nLa cr\u00eda de elefante<\/p>\n<p>INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p>Tratar de rastrear los or\u00edgenes del sufismo significa buscar la fuente de una tradici\u00f3n que se pierde en un tiempo indefinido. No obstante, el sufismo, expresado tal y como hoy nos ha llegado, se desarrolla durante los dos o tres siglos posteriores al nacimiento del islam, manifest\u00e1ndose al amparo de esta religi\u00f3n y adapt\u00e1ndose a su localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Por este motivo, suele vincul\u00e1rsele con una forma de m\u00edstica musulmana que, para muchos autores, nace como respuesta a un debilitamiento de la fe isl\u00e1mica que comienza en la \u00e9poca de los Omeya.<br \/>\nUn acercamiento a la ense\u00f1anza suf\u00ed muestra, sin embargo, que el hecho de adaptarse a una religi\u00f3n concreta no es m\u00e1s que un modo de acceder a la religiosidad profunda del ser humano que, naturalmente, trasciende el marco m\u00e1s estrecho del rito o del dogma. Este concepto qued\u00f3 magistralmente por Ibn el Arabi \u0096probablemente el m\u00e1s grande entre los suf\u00edes- cuando, en el poema Mi coraz\u00f3n puede adoptar todas las formas, afirma: \u0093Yo sigo la religi\u00f3n del Amor.\u0094 En efecto, el sufismo debe considerarse como una v\u00eda de conocimiento interior donde el amor forma su eje sustancia. M\u00edsticos como el propio Ibn el Arabi, Al Gazzali o Rumi nos han dejado en sus obras suficientes y hermosos argumentos como para consolidar esta afirmaci\u00f3n. El suf\u00ed busca a Dios a trav\u00e9s del camino que pasa por su propio coraz\u00f3n, en el tr\u00e1nsito, el encuentro con la realidad profunda de s\u00ed mismo le lleva a la percepci\u00f3n verdadera que conduce al conocimiento. Pero no debemos formarnos una opini\u00f3n err\u00f3nea, para el suf\u00ed, los aspectos devocionales son una desviaci\u00f3n tan innecesaria e in\u00fatil como puede serlo la adhesi\u00f3n a la erudici\u00f3n vac\u00eda. Del mismo modo, el suf\u00ed sabe que la experiencia de la ense\u00f1anza s\u00f3lo se adquiere en contacto con la vida diaria y bajo el aprendizaje de un maestro.<br \/>\nEn estos relatos, la figura del maestro tiene un protagonismo de primer orden, siendo abundantes los episodios referidos al m\u00edtico Bahaudin Naqsband, fundador de la orden Naqshbandi.<br \/>\nCon respecto a los cuentos, \u00e9stos han sido en todas la grandes tradiciones de conocimiento una de las fuertes de transmisi\u00f3n de ense\u00f1anza m\u00e1s habituales y efectivas. Naturalmente, esta ense\u00f1anza nunca ha sido ni es concebida como un factor de incremento de la informaci\u00f3n mental, por lo que los cuentos cumplen de un modo excelente la funci\u00f3n de permitir la disposici\u00f3n del oyente \u0096en este caso del lector- a experimentar la existencia de otro nivel de comprensi\u00f3n. De todas las tradiciones, el sufismo ha sido el que ha utilizado los cuentos de un modo m\u00e1s exquisito y magistral. Idries Shah, considerado el m\u00e1ximo exponente del sufismo contempor\u00e1neo, ha recogido una selecci\u00f3n de cuentos y an\u00e9cdotas de grandes maestros suf\u00edes, que ponen de manifiesto un modo particular de acceso a la realidad interior. El suf\u00ed es capaz de percibirse y percibir el mundo de un modo real y, por tanto, aplica este conocimiento a sus actos. Por este motivo, su conducta confunde a todos los que se acercan a \u00e9l con la carga habitual de las opiniones preconcebidas o provistos de una erudici\u00f3n convencional. \u00c9sta es la raz\u00f3n por la que, a veces, la lectura de estos sencillos cuentos y ense\u00f1anzas de maestros suf\u00edes se torna parad\u00f3jicamente compleja, aunque, m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias, estos relatos desbordan una sabidur\u00eda profunda y aut\u00e9ntica que, sin duda, el lector avisado no dejar\u00e1 de percibir y disfrutar.<br \/>\nSEBASTI\u00c1N\u00a0  V\u00c1ZQUEZ<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n puede adoptar todas las formas.<br \/>\nEs pasto para las gacelas.<br \/>\nY monasterio para monjes cristianos<br \/>\ny templo para \u00eddolos,<br \/>\ny la Kaaba del peregrino,<br \/>\ny las tablas de la Tor\u00e1, y el libro del Cor\u00e1n.<br \/>\nYo sigo la religi\u00f3n del Amor.<br \/>\nCualquiera que sea el camino que recorran<br \/>\nlos camellos, \u00e9sa es mi religi\u00f3n y mi fe.<br \/>\nIBN EL ARABI<\/p>\n<p>LA FRUTA DEL CIELO<br \/>\nHab\u00eda una vez una mujer que hab\u00eda o\u00eddo hablar de la Fruta del Cielo y la codiciaba. Entonces le pregunt\u00f3 a cierto derviche, a quien llamaremos Sabar:<br \/>\n\u0093\u00bfC\u00f3mo puedo encontrar esta fruta, para conseguir el conocimiento de forma inmediata?\u0094<br \/>\n\u0093Har\u00edas mejor en estudiar conmigo\u0094, dijo el derviche. \u0093Si no lo haces, tendr\u00e1s que viajar con determinaci\u00f3n y sin descanso por todo el mundo.\u0094<br \/>\nLa mujer lo abandon\u00f3 y busc\u00f3 a otro derviche, Arif el Sabio; y despu\u00e9s encontr\u00f3 a Hakim, el Docto; luego a Majzub, el Loco; m\u00e1s tarde, a Alim, el Cient\u00edfico, y muchos m\u00e1s&#8230;<br \/>\nPas\u00f3 treinta a\u00f1os buscando, al cabo de los cuales lleg\u00f3 a un jard\u00edn. All\u00ed se encontraba el \u00c1rbol del Cielo, de cuyas ramas pend\u00eda la resplandeciente Fruta del Cielo.<br \/>\nDe pie junto al \u00c1rbol estaba Sabar, el primer derviche.<br \/>\n\u0093\u00bfPor qu\u00e9 cuando nos encontramos por primera vez no me dijiste que t\u00fa eras el Guardi\u00e1n de la Fruta del Cielo?\u0094, le pregunt\u00f3.<br \/>\n\u0093Porque en aquel momento no me habr\u00edas cre\u00eddo. Adem\u00e1s, el \u00c1rbol s\u00f3lo produce fruta una vez cada treinta a\u00f1os y treinta d\u00edas.\u0094<\/p>\n<p>\tARROGANTES Y GENEROSOS<br \/>\nLos suf\u00edes, al contrario que otros m\u00edsticos o supuestos posesores de un conocimiento especial, tienen fama de ser arrogantes. Esta arrogancia, seg\u00fan ellos mismos, se debe s\u00f3lo a una incorrecta percepci\u00f3n de su comportamiento por parte de la gente. \u0093Una persona\u0094, dicen, \u0093fuera capaz de encender un fuego sin frotar palos y que lo dijera, aparecer\u00eda como arrogante a los ojos de alguien que no pudiera hacerlo\u0094.<br \/>\nTambi\u00e9n tiene fama de ser extremadamente generosos. Su generosidad, dicen, se refiere a las cosas verdaderamente importantes. Su prodigalidad con los bienes materiales s\u00f3lo es un reflejo de su generosidad con la sabidur\u00eda.<br \/>\nLa gente que desea estudiar el camino suf\u00ed, a menudo practica la generosidad con objetos, a la espera de alcanzar una forma superior de generosidad.<br \/>\nSea como sea, se cuenta una historia muy curiosa sobre tres hombres generosos de Arabia.<br \/>\nUn d\u00eda discut\u00edan unos \u00e1rabes sobre cu\u00e1l era el hombre m\u00e1s generoso. Los debates se prolongaron varios d\u00edas, y al final, por com\u00fan acuerdo, el n\u00famero de candidatos ser redujo a tres.<br \/>\nComo los partidarios de los tres candidatos estaban a punto de llegar a las manos, se constituy\u00f3 un comit\u00e9 para que tomara la decisi\u00f3n definitiva. Decidieron que, como en una prueba eliminatoria, se enviar\u00eda el siguiente mensaje a cada uno de los tres hombres:<br \/>\n\u0093Tu amigo Wais se encuentra en un gran apuro. Te ruega que le ayudes con bienes materiales.\u0094<br \/>\nSe despach\u00f3 a tres representantes del comit\u00e9 para localizar a los tres hombres y entregarles el mensaje, despu\u00e9s de lo cual deb\u00edan volver para informar de lo sucedido.<br \/>\nEl primer mensajero lleg\u00f3 a la casa del Primer Hombre Generoso, y le dijo que el comit\u00e9 le hab\u00eda encargado.<br \/>\nEl Primer Hombre Generosos dijo:<br \/>\n\u0093No me molestes con esa peque\u00f1ez. Coge todo lo que quieras de lo m\u00edo y d\u00e1selo a mi amigo Wais.\u0094<br \/>\nCuando este emisario volvi\u00f3, la gente reunida pens\u00f3 que no pod\u00eda existir una generosidad mayor que \u00e9sta, junto con una tal altivez.<br \/>\nPero el segundo mensajero, tras comunicar su mensaje, recibi\u00f3 como respuesta del criado del Segundo Hombre Generoso:<br \/>\n\u0093Como mi amo es muy arrogante, no puedo molestarle con ning\u00fan tipo de mensaje. Pero te dar\u00e9 todo lo que tiene, y tambi\u00e9n una hipoteca sobre sus bienes inmuebles.\u0094<br \/>\nEl comit\u00e9, al conocer esta respuesta, supuso que con toda seguridad \u00e9ste ser\u00eda el hombre m\u00e1s generoso de Arabia. Pero todav\u00eda no hab\u00edan examinado el resultado de la misi\u00f3n del tercer mensajero.<br \/>\n\u00c9ste lleg\u00f3 a la casa del Tercer Hombre Generoso, quien le dijo:<br \/>\n\u0093Empaqueta todas mis pertenencias y lleva esta nota al prestamista para liquidar todos mis bienes, y vuelve aqu\u00ed para esperar a una persona que llegar\u00e1 de mi parte.\u0094 Dicho esto, el Tercer Hombre Generoso se march\u00f3.<br \/>\nCuando el mensajero hubo terminado esa tarea, se encontr\u00f3 en la puerta de la casa con un agente del mercado que le dijo:<br \/>\n\u0093Si t\u00fa eres el mensajero de Wais, tengo que entregarte el importe de un esclavo que se acaba de vender en el mercado de esclavos.\u0094<br \/>\nEl esclavo era el Tercer Hombre Generosos.<br \/>\nAdem\u00e1s, se cuenta que, unos meses m\u00e1s tarde, el propio Wais, que hab\u00eda formado parte del comit\u00e9 de jueces, visit\u00f3 una casa en la que el esclavo que le serv\u00eda result\u00f3 ser su amigo, el Tercer Hombre Generoso.<br \/>\nWais dijo: \u0093\u00a1La broma ya ha ido demasiado lejos! \u00bfNo es hora de que seas liberado?\u0094 El Tercer Hombre Generoso, que era un suf\u00ed, dijo:<br \/>\n\u0093Lo que para unos es una broma puede no serlo para otros. Adem\u00e1s, estoy arreglando lo de mi liberaci\u00f3n mediante un acuerdo con mi amo y de conformidad con la ley. Conseguir la libertad me llevar\u00e1 s\u00f3lo dos o tres a\u00f1os m\u00e1s.\u0094<\/p>\n<p>\tEL JOYERO<br \/>\nEste cuento habla de una mujer que llevaba un cofre con joyas de diversos tama\u00f1os a una joyer\u00eda. Justo ante la tienda tropez\u00f3, y el joyero cay\u00f3 al suelo: la tapa salt\u00f3, y las joyas se desparramaron por todas partes.<br \/>\nLos empleados dela joyer\u00eda salieron corriendo de la tienda para impedir que los transe\u00fantes cogieran alguna de las alhajas, y ayudaron a recogerlas.<br \/>\nUn avestruz que andaba por all\u00ed, pas\u00f3 corriendo y, desapercibido en medio de aquel alboroto, se trag\u00f3 la piedra m\u00e1s grande y valiosa.<br \/>\nCuando la mujer ech\u00f3 en falta esa joya, empez\u00f3 a lamentarse, y a pesar de buscar por todas partes, no pudo encontrarla.<br \/>\nAlguien dijo: \u0093La \u00fanica persona que ha podido coger esa joya es aquel derviche que est\u00e1 tranquilamente sentado junto a la tienda.\u0094<br \/>\nEl derviche hab\u00eda visto al\u00a0 avestruz tragarse la piedra, pero no quer\u00eda que hubiera derramamiento de sangre. Por eso, cuando llegaron a \u00e9l, le agarraron e incluso le golpearon, se limit\u00f3 a decir:<br \/>\n\u0093Yo no he cogido nada.\u0094<br \/>\nMientras le golpeaban, lleg\u00f3 uno de sus compa\u00f1eros y advirti\u00f3 a la multitud que tuviera cuidado con lo que estaba haciendo. Tambi\u00e9n le prendieron a \u00e9l, y le acusaron de haber recibido la piedra del primer derviche, a pesar de que \u00e9l lo negaba.<br \/>\nEsto es lo que estaba sucediendo cuando apareci\u00f3 un hombre dotado de conocimiento. Reparando en la avestruz, pregunt\u00f3:<br \/>\n\u0093\u00bfEsa ave estaba aqu\u00ed en el momento en que cay\u00f3 el joyero?\u0094<br \/>\n\u0093S\u00ed\u0094, respondi\u00f3 la gente.<br \/>\n\u0093En ese caso\u0094, dijo \u00e9l, \u0093dirigid vuestra atenci\u00f3n al avestruz\u0094.<br \/>\nTras pagarle a su due\u00f1o el precio del avestruz, lo mataron. En su est\u00f3mago se encontr\u00f3 la joya perdida.<\/p>\n<p>\tAHRAR Y LA PAREJA DE RICOS<br \/>\nEmirudin Arosi, procedente de una familia conocida por su apega a las creencias de una secta de entusiastas, encontr\u00f3 a un sabio y le dijo:<br \/>\n\u0093Durante muchos a\u00f1os, mi mujer y yo hemos intentado con determinaci\u00f3n seguir la v\u00eda derviche. Conscientes de que sab\u00edamos menos que muchos otros, nos hemos contentado durante largo tiempo con gastar nuestra riqueza en la causa de la verdad. Hemos seguido a personas que han asumido la responsabilidad de la ense\u00f1anza, y de los que ahora dudamos. Sentimos pena, no por lo que hemos perdido en donaciones para empresas comerciales, derrochadas a manos de nuestros \u00faltimos mentores en nombre de la Tarea, sino m\u00e1s bien por el desperdicio de tiempo y esfuerzo, as\u00ed como por las personas que todav\u00eda se encuentran sometidas a quienes de forma enga\u00f1osa se autodenominan maestros, personas que viven con total despreocupaci\u00f3n en una casa que llevan dos falsos suf\u00edes, en un ambiente de anormalidad.\u0094<br \/>\nEl sabio, al que la tradici\u00f3n llama Khwaja Ahrar, el Se\u00f1or de lo Libre, respondi\u00f3:<br \/>\n\u0093Os hab\u00e9is arrepentido de vuestra adhesi\u00f3n a esos \u0093maestros\u0094 de imitaci\u00f3n, pero todav\u00eda no os hab\u00e9is arrepentido de vuestro amor propio, que os hace experimentar una responsabilidad hacia los prisioneros de lo falso. Muchos de los prisioneros tambi\u00e9n est\u00e1n atrapados en la telara\u00f1a del enga\u00f1o, porque desean un conocimiento f\u00e1cil.\u0094<br \/>\n\u0093\u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer?\u0094<br \/>\n\u0093Venid a m\u00ed con un coraz\u00f3n abierto y sin condiciones, aunque esas condiciones sean el servicio a la humanidad o que yo me muestre a vosotros como un ser razonable\u0094, dijo el Maestro, \u0093porque la liberaci\u00f3n de vuestros compa\u00f1eros es asunto de especialistas, no de vosotros. Incluso vuestra capacidad para formaros una opini\u00f3n sobre m\u00ed est\u00e1 deteriorada, y yo por lo menos me niego a depender de ella\u0094.<br \/>\nPero, sin prestar mucha atenci\u00f3n, Arosi y su mujer, temerosos de estar equivoc\u00e1ndose de nuevo, siguieron adelante, buscando a otra persona; alguien que pudiera consolarles. Y lo consiguieron. Se trataba de otro fraude.<br \/>\nVolvieron a pasar los a\u00f1os, y la pareja volvi\u00f3 a casa de Khwaja Ahrar.<br \/>\n\u0093Hemos venido, en total sumisi\u00f3n\u0094, dijeron al guardi\u00e1n de la puerta, \u0093a ponernos en manos del Se\u00f1or de lo Libre, como si fu\u00e9ramos cad\u00e1veres en las manos del que lava a los muertos\u0094.<br \/>\n\u0093Buena gente\u0094, respondi\u00f3 el portero, \u0093vuestra decisi\u00f3n es magn\u00edfica, propia de personas que el Se\u00f1or de lo Libre no dudar\u00eda en aceptar como disc\u00edpulos. Pero no tendr\u00e9is en esta vida una segunda oportunidad, porque Khwaja Ahrar est\u00e1 muerto\u0094.<\/p>\n<p>\tBAHAUDIN Y EL CAMINANTE<br \/>\nBahaudin el-Shah, gran maestro de los derviches Naqshbandi, encontr\u00f3 un d\u00eda a un compa\u00f1ero en la gran plaza de Bujara.<br \/>\nEl reci\u00e9n llegado era un kalendar* errante de los Malamati, los \u0093Censurables\u0094, Bahaudin estaba rodeado por sus disc\u00edpulos.<br \/>\n\u0093\u00bfDe d\u00f3nde vienes?\u0094, le pregunt\u00f3 el viajero, con la expresi\u00f3n suf\u00ed habitual.<br \/>\n\u0093No tengo ni idea\u0094, dijo el otro, riendo est\u00fapidamente.<br \/>\nAlgunos de los disc\u00edpulos de Bahaudin murmuraron su desaprobaci\u00f3n por esta falta de respeto.<br \/>\n\u0093\u00bfAd\u00f3nde vas?\u0094, prosigui\u00f3 Bahaudin.<br \/>\n\u0093No s\u00e9\u0094, grit\u00f3 el derviche.<br \/>\n\u0093\u00bfQu\u00e9 es el Bien?\u0094<br \/>\nPara entonces ya se hab\u00eda reunido una gran multitud.<br \/>\n\u0093No lo s\u00e9.\u0094<br \/>\n\u0093\u00bfQu\u00e9 es el mal?\u0094<br \/>\n\u0093No tengo ni idea.\u0094<br \/>\n\u0093\u00bfQu\u00e9 es lo Correcto?\u0094<br \/>\n\u0093Todo lo que es bueno para m\u00ed.\u0094<br \/>\n\u0093\u00bfQu\u00e9 es lo Equivocado?\u0094<br \/>\n\u0093Todo lo que es malo para m\u00ed.\u0094<br \/>\nLas gentes, agotada su paciencia e irritada por este derviche, lo apartaron. \u00c9ste se fue caminando decididamente a grandes pasos en una direcci\u00f3n que no llevaba a ninguna parte, muy lejos.<br \/>\n\u0093\u00a1Idiotas!\u0094, dijo Bahaudin Naqshband, \u0093este hombre estaba representando el papel dela humanidad. Mientras vosotros le despreciabais, \u00e9l estaba mostrando deliberadamente la falta de atenci\u00f3n que todos vosotros mostr\u00e1is, de forma inconsciente, todos los d\u00edas de vuestras vidas\u0094.<\/p>\n<p>* Derviche errante. En otros textos suf\u00edes aparece con distinta graf\u00eda, como \u0093kalandar\u0094. (N. del T.)<\/p>\n<p>\tLA COMIDA Y LAS PLUMAS<br \/>\nHab\u00eda una vez (y \u00e9sta es una historia verdadera) un estudiante que sol\u00eda ir todos los d\u00edas a sentarse a los pies de un maestro suf\u00ed, para anotar en un papel todo lo que \u00e9sta dec\u00eda.<br \/>\nEstaba tan inmerso en sus estudios, que era incapaz de realizar ninguna actividad de provecho. Una noche, cuando lleg\u00f3 a casa, su mujer le puso por delante un cuenco tapado con una servilleta. El la cogi\u00f3 y se la puso en el cuello, y entonces vio que el cuenco estaba lleno de&#8230; papel y plumas.<br \/>\n\u0093Como esto es lo que haces todo el d\u00eda\u0094, le dijo su mujer, \u0093intenta com\u00e9rtelo\u0094.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente, como de costumbre, el estudiante fue a aprender de su maestro. Aunque las palabras de su mujer le hab\u00edan afligido, no se puso a buscar un empleo, sino que se dispuso a continuar con sus estudios.<br \/>\nDespu\u00e9s de unos minutos de estar escribiendo, se dio cuenta de que su pluma no funcionaba bien. \u0093No importa\u0094, dijo el maestro, \u0093ve a ese rinc\u00f3n. Coge la caja que hay ah\u00ed y ponla delante de ti\u0094.<br \/>\nCuando se sent\u00f3 con la caja y abri\u00f3 la tapa, descubri\u00f3 que estaba llena de&#8230; comida.<\/p>\n<p>\tEL BRILLO DEL PODER<br \/>\nUn derviche que hab\u00eda estudiado con un gran maestro suf\u00ed recibi\u00f3 la instrucci\u00f3n de perfeccionar su conocimiento sobre el ejercicio de la percepci\u00f3n, y despu\u00e9s volver con \u00e9l para continuar con el aprendizaje. Entonces se retir\u00f3 a un bosque y se concentr\u00f3 en la meditaci\u00f3n interior con una gran fuerza y aplicaci\u00f3n, hasta conseguir que casi nada le molestara.<br \/>\nSin embargo, no se concentr\u00f3 lo suficiente en la necesidad de guardar en el coraz\u00f3n todos sus objetivos dela misma forma, y su empe\u00f1o en tener \u00e9xito es ese ejercicio result\u00f3 m\u00e1s fuerte que su resoluci\u00f3n de volver a la escuela desde la que se le hab\u00eda enviado a meditar.<br \/>\nUn d\u00eda, cuando estaba concentr\u00e1ndose en su yo interior, un ligero sonido penetr\u00f3 en sus o\u00eddos. Molesto por esto, el derviche dirigi\u00f3 la mirada hacia las ramas del \u00e1rbol del que parec\u00eda provenir el sonido y vio un p\u00e1jaro. Por su mente cruz\u00f3 el pensamiento de que este p\u00e1jaro no ten\u00eda derecho a interrumpir los ejercicios de una persona tan consagrada a su tarea. Tan pronto como concibi\u00f3 esta idea, el p\u00e1jaro cay\u00f3 muerto a sus pies.<br \/>\nAhora bien, el derviche no hab\u00eda avanzado lo suficiente en la senda del sufismo para darse cuenta de que existen pruebas a lo largo de todo el camino. Todo lo que pudo ver en aquel momento fue que hab\u00eda alcanzado un poder como nunca antes hab\u00eda tenido. \u00c9l pod\u00eda matar a un ser vivo; o tal vez el p\u00e1jaro hubiera resultado muerto por una fuerza distinta a la de su interior, \u00a1y todo porque \u00e9l hab\u00eda interrumpido sus oraciones!<br \/>\n\u0093Realmente debo de ser un gran suf\u00ed\u0094, pens\u00f3 el derviche.<br \/>\nSe levant\u00f3 y se puso a caminar hacia la ciudad m\u00e1s cercana. Cuando lleg\u00f3, vio una casa elegante y decidi\u00f3 pedir all\u00ed algo de comer. Llam\u00f3 a la puerta y le abri\u00f3 una mujer; entonces el derviche dijo:<br \/>\n\u0093Mujer, tr\u00e1eme comida, porque soy un derviche superior, y es bueno dar de comer a los que est\u00e1n en el Camino.\u0094<br \/>\n\u0093Ahora mismo, venerable sabio\u0094, respondi\u00f3 la mujer, y desapareci\u00f3 dentro de la casa.<br \/>\nPero pas\u00f3 mucho tiempo, y la mujer no regresaba. A cada momento que pasaba, el derviche se impacientaba m\u00e1s. Cuando la mujer volvi\u00f3, el derviche le dijo:<br \/>\n\u0093Consid\u00e9rate afortunada porque no descargo sobre ti la ira de los derviches, \u00bfo no sabe todo el mundo que la desgracia puede abatirse sobre quienes desobedecen a los Elegidos?\u0094<br \/>\n\u0093Es cierto que la desgracia puede llegar, a no ser que uno sea incapaz de resistirla gracias a ciertas personales\u0094, dijo la mujer.<br \/>\n\u0093\u00a1C\u00f3mo te atreves a contestarme de esa manera!\u0094, grit\u00f3 el derviche, \u0093y, en todo caso, \u00bfqu\u00e9 quieres decir?\u0094.<br \/>\n\u0093S\u00f3lo quiero decir\u0094, respondi\u00f3 la mujer, \u0093que no soy p\u00e1jaro en un claro del bosque\u0094.<br \/>\nAl o\u00edr estas palabras, el derviche se qued\u00f3 estupefacto. \u0093Mi ira no te est\u00e1 haciendo da\u00f1o, y adem\u00e1s puedes leer mis pensamientos\u0094, farfull\u00f3.<br \/>\nY le rog\u00f3 a la mujer que fuera su maestra.<br \/>\n\u0093Si has desobedecido a tu propio maestro, tambi\u00e9n me dejar\u00e1s a m\u00ed\u0094, respondi\u00f3 la mujer.<br \/>\n\u0093Bueno, por lo menos dime c\u00f3mo has alcanzado un estadio del. conocimiento mucho m\u00e1s elevado que el m\u00edo\u0094, pidi\u00f3 el derviche.<br \/>\n\u0093Obedeciendo a mi maestro. Cuando me llam\u00f3, me dijo que escuchara sus charlas y practicara sus ejercicios; por otra parte, ten\u00eda que atender tanto a los ejercicios como a mis tareas mundanas. De esta forma, aunque hace a\u00f1os que no s\u00e9 nada de \u00e9l, mi vida interior se ha expandido constantemente, d\u00e1ndome poderes tales como el que t\u00fa has visto, adem\u00e1s de muchos otros.\u0094<br \/>\nEl derviche regres\u00f3 a la tekkia de su maestro para seguir aprendiendo. El maestro no le permiti\u00f3 hablar sobre nada de lo sucedido, y se limit\u00f3 a decirle cuando apareci\u00f3:<br \/>\n\u0093Ve a servir al barrendero que limpia las calles de tal ciudad.\u0094<br \/>\nComo el derviche ten\u00eda a su maestro en muy alta consideraci\u00f3n, fue a aquella ciudad. Pero cuando lleg\u00f3 al lugar en que trabajaba el barrendero y le vio all\u00ed cubierto de basura, le dio asco acercarse a \u00e9l y no era capaz de imaginarse a s\u00ed mismo como su criado.<br \/>\nEstaba all\u00ed de pie sin reaccionar, cuando el barrendero dijo, llam\u00e1ndolo por su nombre:<br \/>\n\u0093Lajaward, \u00bfqu\u00e9 p\u00e1jaro has matado hoy? Lajaward, \u00bfqu\u00e9 mujer ha le\u00eddo tus pensamientos hoy? Lajaward, \u00bfqu\u00e9 asqueroso deber te impondr\u00e1 tu maestro ma\u00f1ana?\u0094<br \/>\nLajaward le respondi\u00f3:<br \/>\n\u0093\u00bfC\u00f3mo puedes ver dentro de mi mente? \u00bfC\u00f3mo puede un basurero hacer cosas que no puede hacer un piadoso ermita\u00f1o? \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u0094<br \/>\nEl barrendero dijo:<br \/>\n\u0093Algunos ermita\u00f1os piadosos pueden hacer estas cosas, pero no las hacen para ti, porque tienen otras cosas que hacer. A ti te parezco un barrendero porque \u00e9sa es mi ocupaci\u00f3n. Como no te gusta la profesi\u00f3n, no te gusta la persona. Como te crees que la santidad consiste en lavarse, sentarse y ponerse a meditar, nunca la alcanzar\u00e1s. Yo he conseguido las facultades que ahora tengo porque nunca he pensado en la santidad: he pensado siempre en el deber. Cuando te ense\u00f1an a cumplir los deberes para con tu maestro, o lo deberes hacia lo sagrado, lo que te est\u00e1n ense\u00f1ando es el deber en s\u00ed, est\u00fapido. Lo \u00fanico que ves son los deberes \u0093para con alguien\u0094 o los deberes \u0093con el templo\u0094. Como eres incapaz de concentrarte en la idea del deber en s\u00ed, est\u00e1s perdido.\u0094<br \/>\nY Lajaward, cuando fue capaz de olvidar que era el criado de un barrendero, y se dio cuenta de que ser un criado era un deber, se convirti\u00f3 en el hombre que conocemos como el Iluminado, el Hacedor de Milagros, el Maravillosamente Perfumado Sheik Abdurrazaq Lajawardi de Badakhshan.<\/p>\n<p>\tA CADA HOMBRE SEG\u00daN SU MERECIMIENTO<br \/>\nUna persona tendr\u00e1 acceso a la experiencia y al conocimiento superiores en estrecha correspondencia con su val\u00eda, su capacidad y sus merecimientos. De ah\u00ed que si un asno ve un mel\u00f3n, se come la c\u00e1scara; las hormigas se comen todo lo que pueden; el ser humano consume sin saber qu\u00e9 ha consumido.<br \/>\nNuestro objetivo es adquirir, mediante la comprensi\u00f3n del Origen, el Conocimiento que procede de la experiencia.<br \/>\nEsto lo consiguen, como en un viaje, s\u00f3lo quienes ya conocen el Camino.<br \/>\nLa justicia de esta situaci\u00f3n es la mayor que existe: porque este conocimiento no puede negarse a quien lo merece, pero no puede concederse a quien no es digno de \u00e9l.<br \/>\nEste Conocimiento es el \u00fanico bien con capacidad discriminatoria, que aplica su propia justicia inherente.<br \/>\n\t\t\t\t\t\t\tYusuf Hamadani<\/p>\n<p>\tLA LECHE Y EL SUERO<br \/>\nMurid Laki Humayun le plante\u00f3 esta cuesti\u00f3n al maulana* Bahaudin:<br \/>\n\u0093En la ciudad de Gulafshan hay un c\u00edrculo de seguidores. Algunos de ellos est\u00e1n en la etapa de los ejercicios, pero la mayor\u00eda son los que se re\u00fanen todas las semanas para aprender de las acciones y ense\u00f1anzas del murshid (el gu\u00eda).<br \/>\nMuchos de los murids (disc\u00edpulos) entienden el significado de los cuentos y los hechos, y los utilizan para corregir su comportamiento externo e interno.<br \/>\nSin embargo, muchos de los simples seguidores no parecen beneficiarse de los hechos y de las acciones, buscando en su lugar libros y ense\u00f1anzas que les den promesas concretas de progreso.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 los disc\u00edpulos sienten dolor cuando los seguidores normales no consiguen entender el significado de las historias y los sucesos? \u00bfPor qu\u00e9, como muchos son amigos \u00edntimos entre s\u00ed, querr\u00edan que no hubiera diferencias entres los disc\u00edpulos y los simples seguidores?\u0094<br \/>\nBahaudin replic\u00f3:<br \/>\n\u0093La condici\u00f3n de disc\u00edpulo se instituy\u00f3 para quienes pueden aprender sin perseguir burdos objetivos. Los disc\u00edpulos que se afligen porque sus compa\u00f1eros no aprenden de la misma manera, se afligen porque creen que el afecto debe producir capacidad. Sin embargo, la capacidad se merece o no se merece; el afecto se da y se toma.<br \/>\n\u0093En los grupos accidentales de personas que se re\u00fanen para recibir una misma ense\u00f1anza, siempre se produce un corte cuando empieza a operarse una ampliaci\u00f3n de la misma, al igual que el suero se separa de la leche en presencia\u00a0 del agente de agitaci\u00f3n, que puede estar manifiesto u oculto, pero no ello menos presente. Es como la sacudida del cuenco de la leche. La gente se cree que cuando se produce un movimiento brusco (jumbish), le va a afectar de la misma forma que al suero de la leche. Pero tanto la mantequilla como la leche desnatada tienen sus funciones, aunque es posible que en terrenos diferentes.\u0094<\/p>\n<p>* \u0093Maulana\u0094, literalmente significa \u0093nuestro maestro\u0094 (N. del T.)<\/p>\n<p>\tEL TALISM\u00c1N<br \/>\nSe cuenta que un faquir que quer\u00eda aprender sin esfuerzo, abandon\u00f3 despu\u00e9s de un tiempo el c\u00edrculo del sheikh* Shah Gwath Shattar. Cuando Shattar se estaba despidiendo de \u00e9l, el faquir dijo:<br \/>\n\u0093\u00a1Tienes fama de poder ense\u00f1ar toda la sabidur\u00eda en un abrir y cerrar de ojos y, sin embargo, pretendes que yo pase mucho tiempo contigo!\u0094<br \/>\n\u0093Todav\u00eda no has aprendido a aprender c\u00f3mo aprender; pero descubrir\u00e1s lo que quiero decir\u0094, dijo el suf\u00ed.<br \/>\nAunque el faquir hab\u00eda anunciado su marcha, se deslizaba a hurtadillas en la tekkia todas las noches para escuchar lo que dec\u00eda el sheik. No mucho tiempo despu\u00e9s, una noche, vio c\u00f3mo Shah Gwath sacaba una joya de un cofre de metal tallado. Sostuvo la joya sobre las cabezas de sus disc\u00edpulos diciendo: \u0093\u00c9ste es el recept\u00e1culo de mi conocimiento, y no es otro que el Talism\u00e1n de la Iluminaci\u00f3n.\u0094<br \/>\n\u0093As\u00ed que \u00e9ste es el secreto del poder del sheikh\u0094, pens\u00f3 el faquir.<br \/>\nAvanzada la noche, entr\u00f3 en la sala de meditaci\u00f3n y rob\u00f3 el talism\u00e1n. Pero en sus manos la joya, por mucho que lo intent\u00f3, no produc\u00eda ni poder ni secretos. Se llev\u00f3 una amarga decepci\u00f3n.<br \/>\nSe estableci\u00f3 como maestro y consigui\u00f3 disc\u00edpulos. Con la ayuda del talism\u00e1n, intent\u00f3 una y otra vez iluminarse a s\u00ed mismo y a sus disc\u00edpulos, pero sin resultado alguno.<br \/>\nUn d\u00eda estaba sentado en su santuario, despu\u00e9s de que sus disc\u00edpulos se hubieran acostado, concentrado en sus problemas, cuando Shattar apareaci\u00f3 ante \u00e9l.<br \/>\n\u0093\u00a1Oh, faquir!\u0094, dijo Shah Gwath, \u0093siempre puedes robar algo, pero no siempre puedes conseguir que funcione. Podr\u00e1s robar incluso el conocimiento, pero tal vez te resulte in\u00fatil, como le pas\u00f3 al ladr\u00f3n que rob\u00f3 la cuchilla del barbero, que estaba fabricada con el conocimiento del forjador, pero que carec\u00eda del conocimiento del barbero. El ladr\u00f3n se estableci\u00f3 como barbero y muri\u00f3 en la miseria porque no fue capaz de afeitar ni una barba, pero, sin embargo, s\u00ed cort\u00f3 varias gargantas.\u0094<br \/>\n\u0093Pero yo tengo el talism\u00e1n, y t\u00fa no\u0094, dio el faquir.<br \/>\n\u0093S\u00ed, t\u00fa tienes el talilsm\u00e1n, pero yo soy Shattar\u0094, dijo el suf\u00ed. \u0093Yo, con mis facultades, puedo hacer otro talism\u00e1n. T\u00fa, con el talism\u00e1n, no puedes convertirte en Shattar.\u0094<br \/>\n\u0093\u00bfEntonces, por qu\u00e9 has venido?, \u00bfs\u00f3lo para torturarme?\u0094, grit\u00f3 el faquir.<br \/>\n\u0093Vengo para decirte que si no hubieras sido tan ingenuo como para pensar que tener una cosa es lo mismo que poder ser transformado por ella, habr\u00edas estado preparado para aprender c\u00f3mo aprender.\u0094<br \/>\nPero el faquir pens\u00f3 que el suf\u00ed s\u00f3lo estaba tratando de recuperar su talism\u00e1n, y como no estaba preparado para aprender c\u00f3mo aprender, decidi\u00f3 continuar con sus experimentos.<br \/>\nSus disc\u00edpulos continuaron haci\u00e9ndolo: y sus seguidores, y los seguidores de sus seguidores. De hecho, los rituales que se originaron en sus incansables experimentaciones, constituyen hoy en d\u00eda la esencia de su religi\u00f3n. Nadie podr\u00eda imaginar, tan santificadas est\u00e1n por el tiempo estas pr\u00e1cticas, que su origen se encuentra en los hechos que acabamos de relatar.<br \/>\nA los ancianos practicantes de esta fe, adem\u00e1s se les tiene por tan venerables e infalibles, que estas creencias nunca morir\u00e1n.<\/p>\n<p>* Aunque este t\u00e9rmino puede traducirse literalmente como jeque, por tener dicha palabra una connotaci\u00f3n de jefe de tribu o clan, como a lo largo del libro \u0093sheik\u0094 se refiere a \u0093gu\u00eda espiritual\u0094, hemos preferido dejar el t\u00e9rmino original.\u00a0 (N. del T.)<\/p>\n<p>\tLA DISCUSI\u00d3N CON LOS ACAD\u00c9MICOS<br \/>\nSe cuenta que una vez le preguntaron a Bahaudin Naqshband:<br \/>\n\u0093\u00bfPor qu\u00e9 no discutes con los eruditos? Tal y tal sabio lo hacen con frecuencia. Ello causa la total confusi\u00f3n de los eruditos y la invariable admiraci\u00f3n de sus propios disc\u00edpulos.\u0094<br \/>\n\u00c9l respondi\u00f3: \u0093Ve a preguntarles a quienes se acuerden de la \u00e9poca en que yo tambi\u00e9n discut\u00eda con los acad\u00e9micos. Sol\u00eda refutar sus conjeturas y sus pruebas imaginarias con relativa facilidad. Te lo pueden decir los que presenciaron aquellas discusiones. Pero, un d\u00eda, un hombre m\u00e1s sabio que yo me dijo:<br \/>\n\u0093Averg\u00fcenzas tan a menudo y de forma tan previsible a los hombres estudiosos, que acabas cayendo en la monoton\u00eda. Y eso sucede porque lo haces sin objetivo alguno, ya que los acad\u00e9micos no tienen capacidad de comprensi\u00f3n y siguen disputando mucho tiempo despu\u00e9s de que sus opiniones han sido echadas por tierra.\u0094 Y a\u00f1adi\u00f3: \u0093Tus alumnos est\u00e1n en continuo estado de admiraci\u00f3n por tus victorias. Han aprendido a admirarte, y en vez de eso, deber\u00edan haber percibido la inutilidad y falta de consistencia de tus adversarios. Por tanto, esa victoria tuya no es completa; as\u00ed que has fallado, pongamos, en una cuarta parte.<br \/>\n\u0093Adem\u00e1s, tus disc\u00edpulos gastan mucho tiempo en esa admiraci\u00f3n, en vez de fijarse en algo m\u00e1s\u00a0 provechoso. Por lo que has fracasado quiz\u00e1 en otra cuarta parte. Dos cuartos son igual a una mitad. Te queda media oportunidad.\u0094<br \/>\n\u0093Eso ocurri\u00f3 hace veinte a\u00f1os. He ah\u00ed la raz\u00f3n por la que ni me preocupo de los eruditos, ni molesto a los dem\u00e1s a cuenta de \u00e9stos, sea para alcanzar la victoria o para ser derrotado.<br \/>\n\u0093De vez en cuando, uno puede asestar un golpe a los que se autodenominan eruditos, para demostrar su vaciedad a los estudiantes: es como si se golpeara una olla vac\u00eda. Hacer algo m\u00e1s es una p\u00e9rdida de tiempo, y ser\u00eda equivalente a darles a los intelectuales, prest\u00e1ndoles una atenci\u00f3n gratuita, una importancia que sin duda no podr\u00edan alcanzar por su cuenta.\u0094<\/p>\n<p>\tLA HISTORIA DE HIRAVI<br \/>\nEn tiempos del rey Mahmud el Conquistador de Ghazna, viv\u00eda un joven llamado Haidar Ali Jan. Su padre, Iskandar Khan, decidi\u00f3 obtener para \u00e9l el mecenazgo del emperador, y lo envi\u00f3 a estudiar cuestiones espirituales con uno de los m\u00e1s grandes sabios de la \u00e9poca.<br \/>\nCuando domin\u00f3 las recitaciones y los ejercicios, cuando aprendi\u00f3 los relatos y las posturas corporales de las escuelas suf\u00edes, Haidar Ali fue conducido por su padre a presencia del emperador.<br \/>\n\u0093Poderoso Emperador\u0094, dijo Iskandar, \u0093he tra\u00eddo conmigo a este joven, mi hijo mayor y m\u00e1s inteligente, que ha recibido una formaci\u00f3n especial en las diferentes v\u00edas suf\u00edes, para que pueda obtener una posici\u00f3n digna en la corte de Vuestra Majestad, que sois el modelo de ense\u00f1anza de nuestra \u00e9poca.\u0094<br \/>\nMahmud no levant\u00f3 la mirada y se limit\u00f3 a decir: \u0093Tr\u00e1elo dentro de un a\u00f1o.\u0094<br \/>\nLigeramente decepcionado, pero abrigando firmes esperanzas, Iskandar envi\u00f3 a Ali a estudiar las obras de los grandes suf\u00edes del pasado, y a que visitara los santuarios de los ancianos maestros de Bagdad, para que no desaprovechara el a\u00f1o de espera.<br \/>\nCuando volvi\u00f3 a llevar al joven a la corte, dijo:<br \/>\n\u0093\u00a1Pavo Real de nuestra \u00c9poca! Mi hijo ha realizado largos y dif\u00edciles viajes y, al mismo tiempo, ha a\u00f1adido a su conocimiento de los ejercicios una completa familiaridad con los cl\u00e1sicos de la Gente del Sendero. Os ruego que lo teng\u00e1is a prueba para comprobar que puede ser un adorno de la corte de Vuestra Majestad.\u0094<br \/>\n\u0093Que vuelva\u0094, dijo Mahmud inmediatamente, \u0093dentro de otro a\u00f1o\u0094.<br \/>\nDurante los siguientes doce meses, Haidar Ali cruz\u00f3 el Oxus* y visit\u00f3 Bujara y Samarcanda, Qasr-i-Arifin y Tashqband, Dushanbe y los turbats de los santos suf\u00edes del Turquest\u00e1n.<br \/>\nCuando volvi\u00f3 a la corte, Mahmud de Ghazna le ech\u00f3 un vistazo y le dijo:<br \/>\n\u0093Que pruebe a volver el a\u00f1o que viene.\u0094<br \/>\nHaidar Ali hizo la peregrinaci\u00f3n a La Meca. Viaj\u00f3 a la India; y en Persia consult\u00f3 valiosos libros de gran rareza, y nunca desperdici\u00f3 una oportunidad de buscar y presentar sus respetos a los grandes derviches de aquel tiempo.<br \/>\nCuando volvi\u00f3 a Ghazna, Mahmud le dijo:<br \/>\n\u0093Ahora escoge un maestro, si te acepta, y vuelve dentro de un a\u00f1o.\u0094<br \/>\nCuando ese a\u00f1o hubo pasado e Iskandar Khan se dispon\u00eda a llevar a su hijo a la corte, Haidar Ali no mostr\u00f3 ning\u00fan inter\u00e9s en ir. Se sent\u00f3 a los pies de su maestro en Herat, y nada de lo que dijo su padre fue capaz de moverlo de all\u00ed.<br \/>\n\u0093He malgastado mi tiempo y mi dinero, y este joven no ha superado las pruebas de Mahmud el Rey\u0094, se lamentaba Iskandar, que acab\u00f3 abandonando su empe\u00f1o.<br \/>\nLlego el d\u00eda en que el joven ten\u00eda que presentarse, y Mahmud dijo a sus cortesanos:<br \/>\n\u0093Preparaos para una visita a Herat, hay una persona all\u00ed que quiero ver.\u0094<br \/>\nMientras la comitiva del emperador entraba en Herat al toque de trompetas, el maestro de Haidar Ali lo cogi\u00f3 por la mano y lo condujo a la puerta de la tekkia, y all\u00ed se pusieron a esperar.<br \/>\nPoco despu\u00e9s, Mahmud y su cortesano Ayaz, descalzos, se presentaron en el santuario.<br \/>\n\u0093Aqu\u00ed, Mahmud\u0094, dijo el sheik suf\u00ed, \u0093est\u00e1 el hombre que no era nada cuando era un visitante de reyes, pero que ahora es alguien a quien visitan los reyes. Ll\u00e9vatelo como consejero suf\u00ed, porque ya est\u00e1 preparado\u0094.<br \/>\n\u00c9sta es la historia de los estudios de Hiravi, Haidar Ali Jan, el Sabio de Herat.<\/p>\n<p>* Antiguo nombre del r\u00edo Amu-Daria en la frontera de Afganist\u00e1n. (N. del T.)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA SABIDUR\u00cdA DE LOS IDIOTAS Cuentos de la tradici\u00f3n suf\u00ed IDRIES SHAH Como lo que los pensadores de corto alcance imaginan que es sabidur\u00eda suele ser considerado locura por los suf\u00edes, \u00e9stos, por contraste, se llaman a s\u00ed mismos \u0093Los Idiotas\u0094. Por una feliz coincidencia, tambi\u00e9n la palabra \u00e1rabe para designar al \u0093Santo\u0094 (wali) tiene el mismo equivalente num\u00e9rico que<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[143],"tags":[],"class_list":["post-3904","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sufismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3904"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3904\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}