{"id":3903,"date":"2009-03-11T20:18:20","date_gmt":"2009-03-11T20:18:20","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3903"},"modified":"2009-03-11T20:18:20","modified_gmt":"2009-03-11T20:18:20","slug":"charlas-de-un-maestro-sufi-en-america","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3903","title":{"rendered":"Charlas de un maestro Sufi  en America"},"content":{"rendered":"<p>El Amor es el Vino<\/p>\n<p>CHARLAS<br \/>\nDE UN MAESTRO S U F I<br \/>\nEN AMERICA<\/p>\n<p>SHEIKH MUZAFFER<br \/>\nOZAK<br \/>\nal-Yerrahi\u00a0 al-Halveti<br \/>\nDerga Halveti al Yerrahi<br \/>\nBuenos Aires-Argentina<br \/>\nbaraka@ciudad.com.ar<\/p>\n<p>Prologo<\/p>\n<p>El advenimiento del tercer milenio trae consigo la pregunta sin respuesta:<\/p>\n<p>Que ser\u00e1 del ser humano en los pr\u00f3ximos mil a\u00f1os? <\/p>\n<p>Que inconcebibles maravillas nos traer\u00e1n el constante desarrollo de la ciencia?<br \/>\nC\u00f3mo evolucionara nuestra vida en el planeta?<\/p>\n<p>Nuestras mentes se pierden en la dimensi\u00f3n et\u00e9rea de la imaginaci\u00f3n,<br \/>\nDeleit\u00e1ndose con el desarrollo de hip\u00f3tesis fant\u00e1sticas.<br \/>\nDespu\u00e9s de todo, al comienzo del segundo milenio, los mapas existentes eran muy imprecisos; hoy, c\u00e1maras montadas en sat\u00e9lites circundando el globo terr\u00e1queo, pueden<br \/>\nleer los n\u00fameros de la patente de un autom\u00f3vil.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de progreso, la invenci\u00f3n del futuro y, en grado superlativo,<br \/>\nla creencia del hombre moderno en su poder de transformar y controlar el<br \/>\nmundo material eran inimaginables hacen mil a\u00f1os. <\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, es el moto en la bandera de la supremac\u00eda de la sociedad tecno-industrial.<br \/>\nEn las amarillentas paginas del olvido quedaron para la mayor\u00eda de<br \/>\nlos seres humanos el concepto de un mundo solidario, armonioso y espiritual,<br \/>\nen el cual el hombre pueda experimentar la contemplaci\u00f3n de un universo<br \/>\nmas all\u00e1 del que nos rodea.<\/p>\n<p>El maestro sufi Muzzafer Ozak (ra) nos ofrece una visi\u00f3n de ese universo<br \/>\nEspiritual, reflejado en sus historias y ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>Las d\u00e9cadas de los a\u00f1os sesenta y setenta presenciaron una resurgencia<br \/>\nen Occidente de varias esferas de misticismo,\u00a0 espiritualidad,;<br \/>\nincluyendo la manifestaci\u00f3n y r\u00e1pido crecimiento de los adeptos del Islam<br \/>\nOrtodoxo, especialmente en el hemisferio Norte.<\/p>\n<p>Las reacciones del publico en general fueron positivas y tambi\u00e9n negativas,<br \/>\npero en ambos casos comenz\u00f3 un proceso de mejor entendimiento de esta fe<br \/>\nvibrante, pujante, la ultima develada entre las grandes religiones del<br \/>\nmundo.<\/p>\n<p>Estas charlas intentan demostrar el origen gn\u00f3stico y m\u00edstico de todas<br \/>\nlas religiones y, por ende, del hombre en si.<\/p>\n<p>No hay duda que un solo mensaje con varios aspectos reside en el coraz\u00f3n<br \/>\ndel ser humano: su realizaci\u00f3n del mensaje divino, su comprensi\u00f3n del<br \/>\nmotivo de su existencia y la vivencia de una jornada terrena honorable,<br \/>\nsin miedos, donde no hay espacio para la ignorancia, la oscuridad o el<br \/>\nAbuso.<br \/>\nVemos sin embargo, que la historia del hombre a trav\u00e9s de las \u00e9pocas,<br \/>\nha sido tumultuosa y que las civilizaciones, &#8220;buenas&#8221; y &#8220;malas&#8221; sin excepci\u00f3n,<br \/>\nhan sido c\u00edclicas.<br \/>\nEste fen\u00f3meno es parte de la naturaleza de la Realidad Divina.<br \/>\nSimplemente significa que la existencia en este plano de la Creaci\u00f3n, esta en estado<br \/>\nde cambio continuo y movimiento din\u00e1mico.<br \/>\nEl cambio en si implica la existencia de un cierto par\u00e1metro fijo que permite medir el proceso evolutivo del cambio.<br \/>\nEste par\u00e1metro fijo reside en la parte mas intima<br \/>\ndel ser humano, al cual los sufies llaman &#8220;El Secreto de los Secretos&#8221;,<br \/>\n&#8220;el Coraz\u00f3n Divino&#8221; que es el objeto de la b\u00fasqueda interior del m\u00edstico<br \/>\ny, su mera existencia en el hombre y no en otros seres, demuestra a su<br \/>\nvez, que el ser humano es la mas alta manifestaci\u00f3n de la Creaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>El descubrimiento del Secreto lleva a una vida noble, de total consagraci\u00f3n<br \/>\na la devoci\u00f3n y a la b\u00fasqueda de la sumisi\u00f3n absoluta a la Voluntad Divina.<br \/>\nLa vida del m\u00edstico, del amante de Dios, es una continua purificaci\u00f3n<br \/>\nde intenci\u00f3n, de una lucha incesante por el conocimiento de si mismo. Y,<br \/>\na trav\u00e9s de esa conquista espiritual, llega la m\u00e1xima recompensa: el Conocimiento<br \/>\nde Dios y la realizaci\u00f3n de la no-existencia.<\/p>\n<p>El Sheikh Muzaffer Ozak (ra), con sus comentarios e historias nos lleva<br \/>\npor ese camino.<\/p>\n<p>Se que ese fue su deseo y es la meta del Sheikh Ragip Frager, quien<br \/>\ncolecto y publico, por primera vez, los discursos del gran maestro<br \/>\nen su versi\u00f3n inglesa titulada:&#8221; Love is the wine&#8221;.<\/p>\n<p>Le ruego a Dios que cuando sus nombres sean mencionados entre sus lectores,<br \/>\ndigan de ellos:<\/p>\n<p>&#8220;Ellos son aquellos<br \/>\ncon las marcas en las frentes,<br \/>\n las huellas de la postraci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Al Hayy Orhan al Yerrahi<br \/>\nBuenos Aires<br \/>\nArgentina<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>\tConoc\u00ed a Sheikh Muzaffer (que Allah tenga misericordia de \u00e9l) en Abril de 1980. El Instituto de Psicolog\u00eda que yo hab\u00eda fundado a\u00f1os atr\u00e1s le hab\u00eda invitado a \u00e9l y a sus derviches a ser hu\u00e9spedes de la Escuela durante su estancia en California. Como dos de los profesores se hab\u00edan hecho cargo de la organizaci\u00f3n, yo no tuve contacto con los derviches hasta que \u00e9stos llegaron.<br \/>\n\tEstaba sentado en mi oficina hablando por tel\u00e9fono, cuando pas\u00f3 un hombre imponente y fornido. Me ech\u00f3 una mirada y sigui\u00f3 adelante sin ni siquiera interrumpir su paso. En el momento en que me mir\u00f3, el tiempo pareci\u00f3 detenerse. Sent\u00ed como si, al instante, \u00e9l ya supiera todo sobre m\u00ed, como si todos los datos de mi vida fuesen le\u00eddos y procesados en una computadora de alta velocidad en una fracci\u00f3n de segundo.<br \/>\n\tTuve la sensaci\u00f3n de que \u00e9l conoc\u00eda todo lo que me hab\u00eda llevado a sentarme en aquel despacho e incluso a hacer aquella llamada telef\u00f3nica, y que sab\u00eda todo lo que iba a salir de all\u00ed.<br \/>\n\tUna voz dentro de m\u00ed dijo: \u0093Realmente espero que este sea el sheikh. Porque si es s\u00f3lo uno de sus derviches, no creo que pueda asimilar el encuentro con su sheikh&#8221;\u0094<br \/>\n\tAl rato, sal\u00ed a saludar al sheikh y a sus derviches y para darles la bienvenida en nombre de la escuela. Como esperaba, el hombre que hab\u00eda visto al principio era Sheikh Muzaffer Efendi. En su presencia sent\u00ed una mezcla de gran poder y sabidur\u00eda por un lado y un hondo honor y compasi\u00f3n por otro. El poder que emanaba de \u00e9l hubiera resultado casi insoportable si no hubiera sido por el amor \u0096igualmente fuerte- que irradiaba.<br \/>\n\tTen\u00eda la poderosa complexi\u00f3n de un luchador turco. Sus manos eran enormes, las m\u00e1s grandes que he visto jam\u00e1s. Su voz era un bajo profundo y sonoro, la voz m\u00e1s rica y honda que he escuchado nunca fuera de una \u00f3pera. Su cara era extremadamente m\u00f3vil. Si en un momento dado parec\u00eda severo y serio, al momento siguiente se transformaba en la quintaesencia del narrador de historias c\u00f3micas. Sus ojos eran claros y penetrantes \u0096a veces fieros como los de un halc\u00f3n, a veces amorosos y chispeantes, llenos de humor.<br \/>\n\tAquella tarde, a la hora de cenar, Efendi me invit\u00f3 a sentarme con \u00e9l. Despu\u00e9s de la cena, cont\u00f3 dos historias de instrucci\u00f3n Suf\u00ed.<br \/>\nAl o\u00edrle hablar, comprend\u00ed que todos los libros que hab\u00eda le\u00eddo sobre Sufismo no hab\u00edan ni siquiera empezado a transmitir el poder de esa t\u00e9cnica de ense\u00f1anza. Leer colecciones de historias inconexas, sacadas de su contexto, no era nada en comparaci\u00f3n con escuchar a un maestro suf\u00ed en persona. Si la primera historia pareci\u00f3 abrir mi interior, la segunda me hizo comprender.<br \/>\n\tCuando Efendi hubo terminado, not\u00e9 de pronto que la habitaci\u00f3n estaba llena de gente, de derviches y de mis propios estudiantes. Mientras hab\u00eda estado contando las historias, me hab\u00eda parecido que se hab\u00eda estado dirigiendo s\u00f3lo a m\u00ed, as\u00ed que no ten\u00eda conciencia de que hubiera alguien m\u00e1s en la habitaci\u00f3n.<br \/>\n\tLa primera historia es la siguiente:<br \/>\n\tUn d\u00eda un hombre le prest\u00f3 dinero a un viejo amigo. Unos meses m\u00e1s tarde, sinti\u00f3 que necesitaba su dinero, as\u00ed que fue a casa de su amigo, que viv\u00eda en una ciudad pr\u00f3xima, para pedirle que le devolviese el pr\u00e9stamo. La esposa de su amigo le dijo que su marido hab\u00eda ido a visitar a alguien al otro lado de la ciudad. Le dio al visitante unas direcciones y \u00e9ste se fue a buscar al deudor.<br \/>\n\tDe camino, pas\u00f3 al lado de una procesi\u00f3n f\u00fanebre. Como no ten\u00eda prisa alguna, decidi\u00f3 unirse a la procesi\u00f3n y ofrecer una oraci\u00f3n por el alma del muerto.<br \/>\n\tEl cementerio de la ciudad era muy viejo. Al tiempo que se excavaba una tumba nueva, se exhumaban algunas de las antiguas.<br \/>\nAl lado de la tumba nueva, el hombre vi\u00f3 a su lado una calavera reci\u00e9n desenterrada. Entre los dos dientes delanteros de dicha calavera hab\u00eda una lenteja. Sin pensar en lo que hac\u00eda, el hombre tom\u00f3 la lenteja y se la meti\u00f3 en la boca.<br \/>\n\tJusto entonces, un hombre sin edad definida y con barba blanca se le acerc\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u0093\u00bfSabes porque est\u00e1s aqu\u00ed hoy?\u0094<br \/>\n\u0093Pues claro, estoy en esta ciudad para ver a un amigo m\u00edo\u0094.<br \/>\n\u0093No. Estabas aqu\u00ed para comerte esa lenteja. Ves, esa lenteja estaba destinada para ti, no para el hombre que muri\u00f3 hace alg\u00fan tiempo y que no pudo trag\u00e1rsela. Estaba destinada para ti y ha ti ha llegado\u0094.<br \/>\n\tEfendi coment\u00f3: \u0093Esto ocurre as\u00ed con todas las cosas. Dios provee tu sustento. Sea lo que sea que est\u00e9 destinado para ti, no dudes que te llegar\u00e1\u0094.<br \/>\n\tEntonces cont\u00f3 la segunda historia.<br \/>\n\tHab\u00eda una vez en Estambul un hombre muy rico que un a\u00f1o decidi\u00f3 monopolizar todo el arroz del mercado. Una vez que los granjeros hubieron terminado la cosecha, envi\u00f3 a sus sirvientes a las puertas de la ciudad. All\u00ed compraron el arroz de los campesinos y lo transportaron a los almacenes que hab\u00eda alquilado su se\u00f1or.<br \/>\nNi un grano de la cosecha de arroz de aqu\u00e9l a\u00f1o consigui\u00f3 llegar al mercado. El hombre rico se imaginaba que podr\u00eda ganar una fortuna con su monopolio.<br \/>\n\tUna vez guardado todo el arroz, nuestro hombre decidi\u00f3 visitar los almacenes. El grano era almacenado de acuerdo con su tipo y calidad. El m\u00e1s refinado se guardaba en una esquina de la \u00faltima nave. Esta era la mejor variedad: hab\u00eda sido plantada en el mejor suelo y hab\u00eda recibido la cantidad \u00f3ptima de sol y agua. Cuando el hombre vi\u00f3 este arroz, cuyos granos eran dos veces m\u00e1s grandes que los normales, decidi\u00f3 llevarse algunos a casa para la cena.<br \/>\n\tAquella noche, su cocinero le agasaj\u00f3 con un plato de aquel arroz maravilloso, excelentemente cocinado con mantequilla y especias. Pero nada m\u00e1s tomar la primera cucharada, el arroz se le atasc\u00f3 en la garganta. No pod\u00eda ni tragarlo ni escupirlo.<br \/>\n\tProbaron extra\u00e9rselo de mil formas, pero todo fue en vano.<br \/>\nFinalmente, llamaron al m\u00e9dico de la familia. El doctor hurg\u00f3 y empuj\u00f3 todo lo que pudo, pero no consigui\u00f3 desatascar el arroz. Al fin, dijo: \u0093Me temo que har\u00e1 falta realizar una traqueotom\u00eda. Es una operaci\u00f3n simple. Le abriremos la garganta y sacaremos el arroz directamente\u0094.<br \/>\n\tAl hombre le espantaba la sola idea de que le cortaran la garganta, as\u00ed que decidi\u00f3 consultar a un otorrinolaring\u00f3logo. Desgraciadamente, el especialista le recomend\u00f3 la misma operaci\u00f3n.<br \/>\n\tEntonces el hombre se acord\u00f3 del sheikh suf\u00ed que hab\u00eda sido el consejero espiritual de la familia durante a\u00f1os y que ten\u00eda fama de tener poderes curativos. El sheikh le dijo: \u0093S\u00ed, s\u00e9 como puedes curar tu mal, pero tienes que hacer exactamente lo que te diga. Ma\u00f1ana toma un avi\u00f3n y vete a San Francisco. Toma un taxi y ve al Hotel St.Francis, sube a la habitaci\u00f3n 301, gira a tu izquierda y las cosas se resolver\u00e1n\u0094.\tPor la reputaci\u00f3n del sheikh y tambi\u00e9n porque hubiera hecho cualquier cosa con tal de que ni le cortasen la garganta, nuestro hombre se embarc\u00f3 con destino a San Francisco.<br \/>\n\tSe sent\u00eda terriblemente inc\u00f3modo con el arroz atascado en la garganta. Le resultaba dif\u00edcil respirar y apenas pod\u00eda tragar un poco de agua de vez en cuando.<br \/>\n\tUna vez en san Francisco, el hombre se fue de inmediato al Hotel St.Francis y subi\u00f3 a la habitaci\u00f3n 301. Hasta aqu\u00ed todo iba bien. Por lo menos el hotel y la habitaci\u00f3n que el sheikh hab\u00eda especificado estaban all\u00ed.<br \/>\n\tLlam\u00f3 a la puerta, que estaba entornada, y esta se abri\u00f3 un poco. Al asomarse, vi\u00f3 a un hombre dormido en la cama, roncando suavemente. De pronto, el hombre rico estornud\u00f3. Con aquel estornudo, el arroz fue expulsado de su boca y fue a parar a la boca del hombre que dorm\u00eda, quien lo trag\u00f3 autom\u00e1ticamente, mientras se despertaba.<br \/>\n\tAl abrir los ojos, el hu\u00e9sped del hotel reclam\u00f3 en turco: \u0093\u00bfQu\u00e9 sucede? \u00bfQui\u00e9n es usted?\u0094. Maravillado al encontrarse un compatriota en San Francisco, el hombre rico le cont\u00f3 toda la historia. Ambos estaban maravillados por lo que hab\u00eda ocurrido. Al fin, result\u00f3 que el hombre no s\u00f3lo era de Estambul, sino que tambi\u00e9n viv\u00eda en el mismo barrio que el hombre rico.<br \/>\n\tCuando volvi\u00f3 a casa, el hombre rico fue inmediatamente a visitar al sheikh. Este le explic\u00f3 que el arroz que hab\u00eda tratado de comer no estaba destinado para \u00e9l, sino para la persona que finalmente lo hab\u00eda tragado. Por eso se hab\u00eda atascado en su garganta: porque aquel arroz no formaba parte de su destino.<br \/>\nLa \u00fanica soluci\u00f3n era hacerlo llegar a la persona para la que realmente estaba destinado.<br \/>\n\tAl fin, el sheikh recalc\u00f3 con \u00e9nfasis: \u0093Recuerda, cualquier cosa que este destinada para ti te llegar\u00e1. Y cualquier cosa que est\u00e9 destinada para otros forzosamente les llegar\u00e1 tambi\u00e9n\u0094.<br \/>\n\tEl hombre rico regres\u00f3 a su casa, pens\u00f3 largamente sobre su experiencia y sobre lo que el sheikh hab\u00eda dicho. A la ma\u00f1ana siguiente, orden\u00f3 que abrieran sus almacenes y que distribuyeran todo el arroz entre los pobres de Estambul.<br \/>\n\tEfendi a\u00f1adi\u00f3: \u0093Esto es cierto. Lo que est\u00e1 destinado para ti,y esto incluye tanto beneficios materiales como espirituales, tiene necesariamente que llegarte. Puede que tenga que recorrer todo el camino desde Estambul a San Francisco, e incluso dar un rodeo m\u00e1s amplio, pero al fin te llegar\u00e1\u0094.<br \/>\n\tAquella noche, ya en mi casa, pens\u00e9 mucho en las historias y en lo que Sheikh Muzaffer hab\u00eda dicho. Reflexion\u00e9 acerca de cu\u00e1n duramente me empujaba a mi mismo y cu\u00e1ntas veces me preocupaba por el fracaso. Me di cuenta de que, muy probablemente, trabajar\u00eda igualmente duro y de forma mucho m\u00e1s feliz y eficaz, si confiara en que todo lo que est\u00e1 destinado para m\u00ed terminar\u00e1 sin duda por llegarme.<br \/>\n\tAl otro d\u00eda, al ver a Efendi, le cont\u00e9 lo poderosamente que me hab\u00edan afectado las historias de la noche anterior. Le dije que si tan s\u00f3lo pudiera recordar las historias de la noche anterior, mi vida ser\u00eda muy distinta.<br \/>\nMe mir\u00f3 profunda y fijamente y dijo. \u0093Nunca las olvidar\u00e1s\u0094.<br \/>\n\tLo que dijo era cierto. Aunque recuerdo muchas de las historias que le o\u00ed contar, aquellas dos permanecen especialmente n\u00edtidas en mi memoria. Es como si cada detalle estuviese grabado en mi mente.<br \/>\n\tLo que yo dije tambi\u00e9n era verdad. Desde entonces, he experimentado un sentido de confianza y seguridad que nunca hab\u00eda tenido antes. Al menos he saboreado la verdad de que Allah nos provee a todos mucho mejor y con mucha mayor generosidad de lo que normalmente imaginamos.<br \/>\n\tCasi la mitad de esta colecci\u00f3n de charlas e historias est\u00e1n tomadas de las dos visitas de Efendi a California. En estas visitas, la mayor parte de la audiencia consist\u00eda en estudiantes de psicolog\u00eda interesados en temas espirituales. En algunas materias, como el cap\u00edtulo de los sue\u00f1os, Efendi entra en m\u00e1s detalles de lo que nunca haya escuchado o le\u00eddo en otra parte.<br \/>\n\tLa otra mitad de esta colecci\u00f3n procede de charlas que otros y yo grabamos durante las frecuentes visitas de Efendi a Nueva York. Tuve la fortuna de escuchar a Efendi dos veces al a\u00f1o, en primavera y oto\u00f1o, desde 1981 hasta su muerte en 1985. Su audiencia en aquellas charlas estaba formada por derviches americanos que estaban aprendiendo las dos cosas: Sufismo e Islam.<br \/>\n\tLas ense\u00f1anzas e historias contenidas en este libro son \u00fanicas.<br \/>\nSe trata del pensamiento Suf\u00ed presentado a una audiencia americana por un maestro suf\u00ed en toda regla. No se trata ni de un tratado erudito sobre sufismo ni de una colecci\u00f3n de historias y escritos encerrada dentro de una antigua tradici\u00f3n religiosa y cultural de Oriente Medio que pocos lectores occidentales ni siquiera pueden empezar a comprender. Estas ense\u00f1anzas proceden de la tradici\u00f3n viva del Sufismo que han sido adaptadas y orientadas a los modernos occidentales.<br \/>\n\tSheikh Muzaffer Ozak era la cabeza de la Orden Halveti-Jerrahi, una rama de trescientos a\u00f1os de edad, de una de las m\u00e1s grandes \u00f3rdenes suf\u00edes. En Turqu\u00eda estaba considerado como uno de los pocos grandes sheikhs, o maestros suf\u00edes, vivos. Efendi se hallaba extraordinariamente capacitado para transmitir la riqueza de la tradici\u00f3n sufi \u00edntegra al Occidente. Comprend\u00eda a los occidentales como casi ning\u00fan maestro suf\u00ed anterior. Su librer\u00eda religiosa es Estambul atra\u00eda a cientos de buscadores occidentales que visitaban Turqu\u00eda. Efendi realiz\u00f3 m\u00e1s de veinte viajes a Europa y a los Estados Unidos, qued\u00e1ndose a menudo uno o dos meses seguidos. En sus viajes, inici\u00f3 a cientos de americanos y europeos en la Orden Halveti. Interpretaba sus sue\u00f1os y respond\u00eda a sus preguntas sobre cualquier tema, desde teolog\u00eda y misticismo al matrimonio y c\u00f3mo ganarse la vida.<br \/>\n\tEstas ense\u00f1anzas han afectado mi vida profundamente, desde el mismo momento en que conoc\u00ed a Efendi. He editado y compilado sus charlas porque su deseo era que sus ense\u00f1anzas se divulgasen a una audiencia lo m\u00e1s amplia posible. Espero que te conmuevan y afecten tu vida tanto como lo hicieron con la m\u00eda.<br \/>\n\tEstoy profundamente agradecido al Sheikh Tosun Bayrak, que fue designado por Efendi como mi gu\u00eda en este camino de la Verdad. El me ha inspirado y animado a editar este libro. En realidad, \u00e9ste no hubiera sido posible sin sus sensibles y sofisticadas traducciones de las charlas de Efendi.<br \/>\n\tSheihk Tosun Bayrak y yo fuimos bendecidos con la buena fortuna de editar el borrador final del manuscrito en la Ciudad Santa de Medina, hogar y el lugar del \u00faltimo descanso del Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con \u00e9l).<br \/>\nLa vida del Profeta, con sus incontables e inestimables ejemplos de gu\u00eda y ense\u00f1anza, ha siempre constituido, para todos los derviches desde el comienzo del Sufismo hasta nuestros d\u00edas, un modelo de la cumbre de la realizaci\u00f3n humana.<br \/>\nLa Ciudad de Medina est\u00e1 impregnada de la presencia del Profeta. Rezo para que su luz brille a trav\u00e9s de estos escritos y mueva los corazones de todos los que lean este libro.<br \/>\n\tEn las tradiciones ling\u00fc\u00edsticas turca y \u00e1rabe, los nombres de los profetas y santos siempre se hallan seguidos de una frase honor\u00edfica. Se considera descort\u00e9s e irrespetuoso decir \u0093Jes\u00fas\u0094 o \u0093Mois\u00e9s\u0094 como si estuvieras hablando de tu vecino de enfrente. Sin embargo, viendo que estas frases formales pueden parecer extra\u00f1as e inc\u00f3modas a los lectores occidentales,\u00a0 he incluido la frase honor\u00edfica tan s\u00f3lo despu\u00e9s de la primera menci\u00f3n de cada nombre en un cap\u00edtulo o historias dados. As\u00ed, en el texto encontrar\u00e1s \u0093Muhammad (Que la paz y las bendiciones de Allah sean con \u00e9l).<br \/>\n\tOtros grandes mensajeros de Dios son Abraham, Mois\u00e9s y Jes\u00fas, cuyos nombres son seguidos de \u0093Que la paz de Allah sea con \u00e9l\u0094.<br \/>\n\tLos nombres de los compa\u00f1eros y la familia del Profeta se hallan seguidos de \u0093Que Allah est\u00e9 complacido con \u00e9l o ella\u0094.<br \/>\n\tLos nombres de grandes santos suf\u00edes van seguidos de \u0093Que su alma sea santificada\u0094.<br \/>\n\tLos nombres de los maestros sufis fallecidos est\u00e1n seguidos de \u0093Que Allah tenga misericordia de \u00e9l o ella\u0094.<br \/>\n\tEl editor desea expresar su profunda gratitud a Nuriya Jans, cuyas transcripciones de las charlas de Efendi y su labor de transformar notas dispersas en un manuscrito \u00fanico han hecho posible este libro. Tambi\u00e9n estoy muy agradecido a Nuran Reis, cuya ayuda fue inestimable a la hora de preparar el manuscrito, as\u00ed como a Moussa Keller y a otros muchos derviches y estudiantes que leyeron e hicieron comentarios sobre el manuscrito.<br \/>\nFinalmente, me gustar\u00eda dar las gracias a mi editor, Kabir Helminski, cuyo apoyo ha sido inestimable desde el principio.<br \/>\n\tCualquier error o inexactitud en este libro se deben a la ignorancia y descuido del editor.<\/p>\n<p>Sheikh Ragip Frager\t\t\t\t\tMedina<br \/>\nde la Orden Halveti-Jerrahi\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \t\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Rajab 18, 1407 A.H.\t\t\t\t\t\t\t\t\t(18 de Marzo de 1987)<\/p>\n<p>El Sufismo<\/p>\n<p>\tEl Sufismo no es diferente del misticismo de todas las religiones. El misticismo viene de Ad\u00e1n (que la paz se Allah sea con \u00e9l) y ha adoptado diferentes formas a lo largo de los siglos: por ejemplo, el misticismo de Jes\u00fas (que la paz se Allah sea con \u00e9l), de los monjes ermita\u00f1os, y de Muhammad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con \u00e9l). Un r\u00edo pasa por muchos pa\u00edses y cada uno lo reivindica para s\u00ed. Pero s\u00f3lo hay un r\u00edo .<br \/>\n\tLa Verdad no cambia: la gente cambia. La gente pretende poseer la Verdad y guard\u00e1rsela para s\u00ed, manteni\u00e9ndola fuera del alcance de los otros. Pero no se puede poseer la Verdad.<br \/>\n\tEl camino del Sufismo es la eliminaci\u00f3n de cualquier intermediario entre el individuo y Dios. La meta es actuar como una extensi\u00f3n de Dios, no como una barrera.<br \/>\n\tSer un derviche es servir y ayudar a otros, no solamente sentarse y rezar. Ser un verdadero derviche es levantar a aquellos que han ca\u00eddo, enjuagar las l\u00e1grimas de los que sufren y confortar a los hu\u00e9rfanos y a los que est\u00e1n solos.<br \/>\n\tGente diferente tiene capacidades diferentes. Unos pueden ayudar con sus manos, otros con su lengua, otros con sus oraciones y otros con sus riquezas.<br \/>\n\tPuedes llegar all\u00ed por ti mismo, pero \u00e9ste es el camino m\u00e1s dif\u00edcil.<br \/>\nNuestras metas personales conducen todas al mismo fin: s\u00f3lo hay una Verdad. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 negar los miles de a\u00f1os de experiencia atesorados por la religi\u00f3n? Estos ofrecen un caudal de verdadera sabidur\u00eda destilada por tantos a\u00f1os de b\u00fasqueda, prueba y error.<br \/>\n\tTener s\u00f3lo media religi\u00f3n es una grav\u00edsima equivocaci\u00f3n que te mantendr\u00e1 alejado de la verdadera fe. Visitar a alguien que es solamente medio m\u00e9dico es terriblemente peligroso. Un medio gobernante es un tirano.<br \/>\n\tMuchos se debaten en el laberinto de la religi\u00f3n y las diferencias religiosas. Son como perros pele\u00e1ndose por un hueso, buscando sus propios intereses ego\u00edstas. La soluci\u00f3n es recordar que hay s\u00f3lo un Creador, que nos sostiene a todos. Cuanto m\u00e1s recordemos al Uno, menos lucharemos.<br \/>\n\tUn sheikh suf\u00ed es como un m\u00e9dico, y un estudiante cuyo coraz\u00f3n est\u00e1 enfermo. El estudiante acude al sheikh para curarse.<br \/>\nUn verdadero sheikh prescribir\u00e1 una dieta y una medicaci\u00f3n determinadas para curar las enfermedades de cada persona. Si los estudiantes siguen las prescripciones de su sheikh se curar\u00e1n. Si no, pueden destruirse a s\u00ed mismos. Los pacientes que emplean de forma err\u00f3nea las recetas de su m\u00e9dico est\u00e1n llamando a su propia ruina.<br \/>\n\tEn un nivel m\u00e1s elevado, la relaci\u00f3n entre un sheikh y sus estudiantes es como la de un racimo de uvas y la rama de la que \u00e9sta pende. El sheikh conecta las uvas al \u00e1rbol, a la savia y a la fuente de la savia.<br \/>\n\tEs extremadamente importante entender bien esta conexi\u00f3n. Es como la que hay entre una bombilla y la corriente el\u00e9ctrica. La energ\u00eda es la misma. Algunos sheikh tienen 20 voltios y otros 100, pero todos transmiten la misma electricidad.<br \/>\n\tLos ojos son las ventanas del alma. Mirando a los estudiantes el maestro los conecta. Puede haber una gran fuerza en la mirada de un sheikh.<br \/>\n\tLa primera etapa es tener fe. El primer paso en esta etapa es tener fe en el propio sheikh, la cual se expresa en el sometimiento a su persona. A trav\u00e9s de esa sumisi\u00f3n, tu arrogancia se transformar\u00e1 en humildad; tu ira y tu agresividad se transmutar\u00e1n en buen car\u00e1cter y suavidad. El primer paso es muy grande.<br \/>\n\tNo todo el que lleva un turbante y viste t\u00fanicas llamativas es un sheikh. Pero una vez que, por voluntad de Allah, has encontrado a uno verdadero, el primer paso es la sumisi\u00f3n.<br \/>\n\tEl cuestionar y dudar, como tanto se insiste en Occidente hoy en d\u00eda, tambi\u00e9n puede llevar a la Verdad. De hecho hay algo ciego en someterse sin pensar. Puede que seas mejor buscar, meditarlo primero y decidir seguir a un sheikh s\u00f3lo cuando hayas resuelto todas tus dudas y preguntas.<br \/>\n\tEn nuestra tradici\u00f3n, generalmente es considerado una gran falta de cortes\u00eda cuestionar o dudar de tu sheikh. Sin embargo, puede ser bueno preguntar si a trav\u00e9s de las respuestas tu fe se vuelve m\u00e1s clara y firme.<br \/>\n\tIncluso el profeta Abraham pregunt\u00f3 a Dios: \u0093\u00bfC\u00f3mo puedes devolver la vida a los muertos?\u0094. Dios respondi\u00f3: \u0093Abraham, \u00bfno tienes fe en M\u00ed? \u00bfDudas de M\u00ed?\u0094. Abraham respondi\u00f3: \u0093S\u00ed, tengo fe y T\u00fa sabes lo que hay en mi coraz\u00f3n. Pero s\u00f3lo quer\u00eda ver con mis propios ojos\u0094.<br \/>\n\tHay cuatro caminos hacia la fe. El primero es el camino del conocimiento. Alguien viene a ti y te habla de algo que nunca has visto. Por ejemplo, mucha gente me hab\u00eda hablado de este pa\u00eds, pero yo nunca lo hab\u00eda contemplado. Finalmente, tom\u00e9 un avi\u00f3n y pude verlo con mis propios ojos desde el aire. Entonces mi fe se hizo m\u00e1s fuerte. Ahora que estoy aqu\u00ed mi fe es a\u00fan m\u00e1s fuerte. El \u00faltimo nivel ser\u00eda llegar a ser parte de este pa\u00eds.<br \/>\n\tLos cuatro caminos hacia la fe son:<br \/>\n\tConocimiento de algo.<br \/>\n\tVisi\u00f3n de algo.<br \/>\n\tEstar en algo.<br \/>\n\tVolverte algo.<\/p>\n<p>\tEs bueno tener dudas, pero uno no deber\u00eda permanecer en la duda. La duda deber\u00eda llevarte a la Verdad. No te quedes en las preguntas. La mente tambi\u00e9n te puede enga\u00f1ar. El conocimiento y la ciencia pueden enga\u00f1arte. Existe un estado, que es parte del destino de algunas personas, en el que los ojos que ven dejan de ver, los o\u00eddos que oyen dejan de o\u00edr, y la mente que imagina y considera deja de imaginar y considerar.<br \/>\n\tEl pueblo del profeta Abraham estaba formado por adoradores de \u00eddolos. Pero \u00e9l buscaba a Dios. Un d\u00eda, contemplando la estrella m\u00e1s brillante del firmamento, dijo: \u0093T\u00fa eres mi Se\u00f1or\u0094. Entonces sali\u00f3 la luna y volvi\u00f3 a decir: \u0093T\u00fa eres mi Se\u00f1or\u0094. Entonces sali\u00f3 el sol, y la luna y las estrellas desaparecieron. Abraham dijo: \u0093T\u00fa eres m\u00e1s grande; T\u00fa eres mi Se\u00f1or\u0094. Pero con la llegada de la noche el sol tambi\u00e9n desapareci\u00f3 y Abraham dijo:<br \/>\n\u0093Mi Se\u00f1or es Aquel que hace aparecer y desaparecer las cosas generando todas las transformaciones. Mi Se\u00f1or es Aquel que est\u00e1 detr\u00e1s de todo cambio\u0094.<br \/>\n\tPor medio de este proceso, paso a paso, se ve c\u00f3mo el profeta Abraham pas\u00f3 de la adoraci\u00f3n de los \u00eddolos a la verdadera adoraci\u00f3n de Dios, salvando as\u00ed a su gente de la falsedad. Ciertamente se puede llegar a la Unidad a trav\u00e9s de la multiplicidad.<br \/>\n\tLos nafs \u0096el yo inferior- se hallan siempre en batalla con el alma. Esta batalla continuar\u00e1 durante toda la vida. La cuesti\u00f3n es \u00bfqui\u00e9n educar\u00e1 a quien? \u00bfQui\u00e9n dominar\u00e1 a qui\u00e9n? Si el alma llega a ser el amo, te volver\u00e1s un creyente, alguien que abraza la Verdad. Mas si es el \u0093yo inferior\u0094 el que domina al alma ser\u00e1s uno de los que niega la Verdad.<\/p>\n<p>\tSe dice que un sheikh nunca deber\u00eda ser el hu\u00e9sped de un sult\u00e1n, y que incluso cuando el sheikh visita al sult\u00e1n, \u00e9ste es su hu\u00e9sped. Es decir, el sheikh va a ense\u00f1ar y a beneficiar al sult\u00e1n, no ha recibir nada de \u00e9l. Incluso un sheikh tiene que guardarse de las tentaciones del dinero, la fama y el poder.<br \/>\n\tHace a\u00f1os, el sult\u00e1n del Imperio Otomano empez\u00f3 a venir a las reuniones de nuestra Orden. El sult\u00e1n estaba asombrado con la sabidur\u00eda del Sheikh Jerrahi, as\u00ed como enamorado de la ceremonia de los derviches.<br \/>\n\tDespu\u00e9s de algunos meses, el sult\u00e1n le dijo al sheikh: \u0093En mis visitas aqu\u00ed, usted y sus derviches me han impresionado e inspirado de forma extraordinaria. Quisiera apoyarles en lo que pueda. Por favor, p\u00eddame lo que sea\u0094.<br \/>\n\tSe trataba de una oferta m\u00e1s que apetecible: carta blanca del gobernador de uno de los mayores imperios de la tierra.<br \/>\n\tEl sheikh dijo: \u0093S\u00ed, mi sult\u00e1n, puede hacer una cosa por m\u00ed. Por favor, no vuelva m\u00e1s con nosotros\u0094.<br \/>\n\tEl sult\u00e1n, extra\u00f1ado, pregunt\u00f3: \u0093\u00bfHe hecho algo mal? No conozco todas las reglas de la cortes\u00eda sufi, y de veras lo siento si lo he ofendido\u0094.<br \/>\n\t\u0093No, No!\u0094 El problema no es usted, sino con mis derviches. Antes de que usted viniera, ellos rezaban y cantaban los Nombres Divinos s\u00f3lo por el amor de Allah. Ahora, cuando hacen sus oraciones y cantos piensan en usted. Piensan en ganar su aprobaci\u00f3n, en su riqueza y en el poder que podr\u00edan obtener con ello. No, mi sult\u00e1n, no es usted sino nosotros. Me temo que no tenemos la suficiente madurez espiritual para soportar su presencia aqu\u00ed. Por eso es por lo que me veo obligado a pedirle que no vuelva\u0094. <\/p>\n<p>\tUna vez el sult\u00e1n iba cabalgando por las calles de Estambul, rodeado de cortesanos y soldados. Todos los habitantes de la ciudad hab\u00edan salido de sus casas para verle. Al pasar, todo el mundo le hac\u00eda una reverencia. Todos menos un derviche arapiento.<br \/>\n\tEl sult\u00e1n detuvo la procesi\u00f3n e hizo que trajeran al derviche ante \u00e9l. Exigi\u00f3 saber por qu\u00e9 no se hab\u00eda inclinado como los dem\u00e1s.<br \/>\n\tEl derviche contest\u00f3: \u0093Que toda esa gente se incline ante ti significa que todos ellos anhelan lo que t\u00fa tienes \u0096 dinero, poder, posici\u00f3n social -. Gracias a Dios esas cosas ya no significan nada para m\u00ed. As\u00ed pues, \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda de inclinarme ante ti, si tengo dos esclavos que son tus se\u00f1ores?.<br \/>\n\tLa muchedumbre contuvo la respiraci\u00f3n y el sult\u00e1n se puso blanco de c\u00f3lera. \u0093\u00bfQu\u00e9 quieres decir?\u0094, grit\u00f3.<br \/>\n\t\u0093Mis dos esclavos que son tus maestros son la ira y la codicia\u0094, dijo el derviche tranquilamente, mirando al sult\u00e1n fijamente a los ojos. \tD\u00e1ndose cuenta de que lo que hab\u00eda escuchado era cierto, el sult\u00e1n se inclin\u00f3 ante el derviche. <\/p>\n<p>\tDios ha dicho: \u0093Yo, al que todos los mundos son incapaces de abarcar, puedo caber en el coraz\u00f3n de un creyente\u0094. Realmente Dios no cabe en el coraz\u00f3n humano. Dios no puede ser limitado a ning\u00fan lugar. Pero las expresiones de Dios quepan en los corazones de todos los hombres. No \u0093somos\u0094 parte de Dios porque Dios es indivisible. La humanidad es Su creaci\u00f3n. Dios se expresa en nuestros corazones haci\u00e9ndonos sus regentes, sus representantes, su ejemplo visible.<br \/>\nY as\u00ed, la Misericordia de Allah es expresada a trav\u00e9s de los pensamientos y acciones de una persona, la Compasi\u00f3n de Dios a trav\u00e9s de otra, la Generosidad de Allah a trav\u00e9s de otra.<br \/>\n\tEst\u00e1 la esencia de Dios y est\u00e1n sus atributos. La esencia es incomprensible para nosotros. Podemos empezar por entender los atributos. De hecho, parte de la educaci\u00f3n suf\u00ed es comprender esos atributos dentro de uno mismo.<br \/>\n\tAllah ha dicho: \u0093Mis siervos me encontrar\u00e1n en la forma en que me vean\u0094. Esto no quiere decir que cuando piensas en Dios como un \u00e1rbol o una monta\u00f1a Dios ser\u00e1 ese \u00e1rbol o esa monta\u00f1a. Pero si piensas en Dios como misericordioso o lleno de amor, o como col\u00e9rico y vengativo, as\u00ed es como Le encontrar\u00e1s.<br \/>\n\tEn el Sufismo es l\u00edcito hablar de todos los atributos de Dios.<br \/>\nFinalmente, el suf\u00ed llega a al estado de sumisi\u00f3n y entonces deja de hacer preguntas.<br \/>\n\tHay electricidad en todas las partes, pero si solamente tienes tres bombillas, todo lo que ver\u00e1s son esas tres bombillas. Tienes que ser consciente de ti mismo. Este es el principio y la v\u00eda. Solamente a trav\u00e9s del conocimiento de ti mismo, entender\u00e1s ciertos atributos.<br \/>\nLa conexi\u00f3n con los atributos se logra a trav\u00e9s del conocimiento de uno mismo. Exteriormente no encontrar\u00e1s nada.<br \/>\n\tToda la creaci\u00f3n es la manifestaci\u00f3n de Dios. Pero, al igual que ciertas partes de la tierra reciben m\u00e1s luz que otras, a algunas personas les es dada m\u00e1s luz. Los profetas han recibido el m\u00e1ximo de luz Divina. Adem\u00e1s de la cantidad, est\u00e1 la calidad. Est\u00e1 la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 atributos se manifiestan. Ciertas personas son manifestaciones de diferentes atributos Divinos. Los profetas manifiestan todos los atributos Divinos. La luna refleja la luz del sol. El sol es la verdad. La luna es cada uno de todos los profetas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Amor es el Vino CHARLAS DE UN MAESTRO S U F I EN AMERICA SHEIKH MUZAFFER OZAK al-Yerrahi\u00a0 al-Halveti Derga Halveti al Yerrahi Buenos Aires-Argentina baraka@ciudad.com.ar Prologo El advenimiento del tercer milenio trae consigo la pregunta sin respuesta: Que ser\u00e1 del ser humano en los pr\u00f3ximos mil a\u00f1os? Que inconcebibles maravillas nos traer\u00e1n el constante desarrollo de la ciencia?<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[143],"tags":[],"class_list":["post-3903","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sufismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3903","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3903"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3903\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3903"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3903"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3903"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}