{"id":3894,"date":"2009-03-04T19:51:56","date_gmt":"2009-03-04T19:51:56","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3894"},"modified":"2009-03-04T19:51:56","modified_gmt":"2009-03-04T19:51:56","slug":"el-combate-de-los-circulos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3894","title":{"rendered":"EL COMBATE DE LOS CIRCULOS"},"content":{"rendered":"<p>EL COMBATE DE LOS CIRCULOS<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Por Esteban Ierardo<\/p>\n<p>\u00a0  En 1876, en Little Big Horn, el General Custer y los soldados del 7 de caballer\u00eda fueron exterminados por miles de indios sioux y cheyenes liderados por Caballo Loco. Los invasores de las casacas azules se dispusieron en c\u00edrculos para defenderse. Los indios los atacaron tambi\u00e9n mediante movimientos circulares y envolventes. Estas dos circularidades expresan, quiz\u00e1, una batalla entre dos experiencias culturales de lo circular: el c\u00edrculo en la sabidur\u00eda ind\u00edgena como geograf\u00eda sagrada y lugar de un centro creador de la vida, y el c\u00edrculo b\u00e9lico y expansivo del\u00a0 imperium norteamericano en formaci\u00f3n. Un combate entre c\u00edrculos como lucha, polemos simb\u00f3lico, entre dos formas culturales de experimentar el saber y lo real. <\/p>\n<p>\u00a0  <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El joven guerrero indio cabalg\u00f3 hacia la colina. All\u00ed, su mirada naveg\u00f3 entre enjambres de cad\u00e1veres. Cerca, escuch\u00f3 los gritos de jubilo de guerreros hermanos. Se lament\u00f3 de no haber sido una de las flechas del combate. El jinete reci\u00e9n llegado era muy joven para combatir. <\/p>\n<p>\u00a0  Entre los hombres inm\u00f3viles, el biso\u00f1o ind\u00edgena reconoci\u00f3 a un hombre arropado con una chaqueta de piel con flecos. Por su espalda, flu\u00eda a\u00fan su cabellera casta\u00f1a. Por ella, los indios le llamaron Cabellos Largos. Nombre cuya sonoridad es distinta a la de Custer, nombre por el que lo conoc\u00edan sus semejantes, los seres de tez p\u00e1lida. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El general Custer, Cabellos Largos,\u00a0 egres\u00f3 de la Academia Militar de West Point en 1861, en el mismo a\u00f1o en que la guerra civil norteamericana comenz\u00f3 a hacer gritar a los fusiles y los ca\u00f1ones. Luego de dos a\u00f1os de combates, a la sola edad de 23 primaveras, Custer era ya general, &#8220;el joven general&#8221;. Nunca nadie dud\u00f3 de su valor en el campo de batalla. Pero su habilidad como estratega de la lucha armada tampoco nunca reverber\u00f3 con claridad.<\/p>\n<p>\u00a0 El joven general combati\u00f3 en Gettysburg. Luego de concluida la matanza fratricida entre el Norte y el Sur, el general Sheridan le encarg\u00f3 la conducci\u00f3n de una expedici\u00f3n punitiva contra los indios cheyenes y arapahoes. Cabellos Largos se puso en marcha al frente del 7 de Caballer\u00eda integrado por unos 700 soldados. En esta primera incursi\u00f3n, sus hombres masacraron a hombres, mujeres y ni\u00f1os en el campamento indio del r\u00edo Washita. Ocho a\u00f1os despu\u00e9s, inici\u00f3 una nueva expedici\u00f3n en las Monta\u00f1as Negras de Dakota. La regi\u00f3n hab\u00eda sido invadida por aluviones de ansiosos buscadores de oro. Los siouxs y cheyenes, antiqu\u00edsimos habitantes de aquellas tierras, se enfurecieron y organizaron un gran ej\u00e9rcito para defenderse. Estaban armados con rifles Winchester de 1886 y su jefe era Caballo Loco. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Ya en las profundidades del territorio que deb\u00eda sojuzgar, Custer crey\u00f3 en un r\u00e1pido triunfo (izquierda foto de Custer junto a exploradores indios). Uno de sus dirigidos, el comandante Reno, descubri\u00f3 unas tiendas de los sioux. Orden\u00f3 entonces un inmediato ataque. Los sioux reaccionaron en\u00e9rgicamente a la agresi\u00f3n.\u00a0 Reno y sus soldados debieron retroceder precipitadamente. En medio de la retirada ca\u00f3tica y desesperada, las balas indias acribillaron a numerosos soldados. Luego, Reno se reuni\u00f3 con el capit\u00e1n Benteen y, ante la aparici\u00f3n de una muchedumbre de guerreros ind\u00edgenas, se abroquelaron en un c\u00edrculo defensivo. Por su parte, Cabellos Largos y sus hombres fueron sorprendidos por alrededor de 1500 indios. Bajo un feroz ataque a campo descubierto, Custer orden\u00f3 cabalgar hacia la derecha para trepar una colina y alcanzar una elevaci\u00f3n en la que emplazar una fuerte posici\u00f3n defensiva. Mientras los jinetes del 7 de Caballer\u00eda buscaban desesperadamente escalar la colina, Caballo Loco decidi\u00f3 una r\u00e1pida y acertada estrategia: dirigi\u00f3 otros 1500 guerreros a la cuesta opuesta por la que ascend\u00eda Cabellos Largos y los suyos. As\u00ed, antes de que el general invasor alcanzara la cima, fue interceptado por el jefe indio quien,\u00a0 junto con otro contingente guerrero, inici\u00f3 un movimiento circular y envolvente en torno a los hombres blancos. <\/p>\n<p>\u00a0  Frente al cerco infranqueable, Custer orden\u00f3 pie a tierra y la disposici\u00f3n de los hombres en un nuevo c\u00edrculo protector como el que ya hab\u00edan trazado Reno y Benteen. Entonces, los guerreros sioux y cheyenes, siempre liderados por Caballo Loco, giraron una y otra vez alrededor de los soldados de casacas azules. En cada nuevo giro, descargaban mortales vendavales de metal. Poco a poco, la furia india fue deteniendo el coraz\u00f3n de cada oponente. En algunos casos, aquella detenci\u00f3n le llegaba a los soldados blancos por una bala o por una flecha, o por la penetraci\u00f3n punzante de una lanza o el filo de un cuchillo de escalpelo al cercenar los cuellos desnudos. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para robustecer la defensa, los blancos mataban a sus caballos a fin de parapetarse tras sus voluminosos lomos. Solo un caballo, &#8220;Comanche&#8221;, sobrevivi\u00f3 (ver foto abajo). Seg\u00fan los testimonios indios, Custer fue uno de los \u00faltimos en perecer. Al final de la casi media hora de trueno y sangre sobre el campo de Little Big Horn yac\u00edan\u00a0 tendidos, con el hielo de la muerte en los ojos, Cabellos Largos y sus 225 hombres, y 40 indios. <\/p>\n<p>\u00a0  LA LUCHA DE LOS CIRCULOS<\/p>\n<p>\u00a0  Y el joven jinete que cabalg\u00f3 entre los ca\u00eddos entrevi\u00f3, quiz\u00e1 por breves momentos, im\u00e1genes remotas, extra\u00f1as geograf\u00edas ba\u00f1adas por destellos simb\u00f3licos. El indio, algo ensimismado, que contemplaba el campo sembrado de cuerpos quietos era Alce Negro, dakota de la rama oglala y\u00a0 primo de Caballo Loco, el jefe iracundo que festejaba con sus bravos la victoria.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Pero los soldados semejantes a Cabellos Largos regresaron. Y, al cabo de muy pocas primaveras, vomitaron demasiado metal sobre los torsos semidesnudos del indio. Y entonces sobrevino la muerte. Muerte de los guerreros educados por los antepasados y los vientos salvajes. Muerte de los pueblos amigos de las praderas y el bisonte. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Algunos pocos sobrevivieron. Alce Negro sobrevivi\u00f3. Y mucho despu\u00e9s respir\u00f3 con nostalgia y tristeza en la reserva india de Pine Ridge. All\u00ed, repiti\u00f3 los gritos de su pueblo, la ofrenda de la pipa, la veneraci\u00f3n del poder del bisonte y del alce. Y, en 1931, un poeta de piel de albos reflejos, de tez semejante a la de Cabellos Largos, lo visit\u00f3, lo escuch\u00f3. Era John Neihardt. Neihardt transcribi\u00f3 los recuerdos del viejo indio en Alce Negro habla. Obra hoy esencial\u00a0 donde perdura la sabidur\u00eda ancestral del indio de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u00a0  Y Alce Negro recordaba all\u00ed el clamoreo de la vasta victoria de Little Big Horn y rememoraba la estampa y la muerte de Caballo Loco. Y recre\u00f3 su gran visi\u00f3n. La visi\u00f3n de Alce Negro. Un viaje ext\u00e1tico que experiment\u00f3 en su juventud. Traves\u00eda m\u00edstica en la que seis antepasados lo condujeron hasta el centro de la tierra. Aventura visionaria en la que el indio aseguraba que: <\/p>\n<p>\u00a0  &#8220;Mir\u00e9 ante m\u00ed y percib\u00ed que los montes ten\u00edan pe\u00f1as y bosques, y que de las alturas part\u00eda todo g\u00e9nero de colores hacia el firmamento. De s\u00fabito estuve en la monta\u00f1a m\u00e1s alta, y alrededor de m\u00ed, a mis pies, se dilataba el cerco total del mundo. Y estando as\u00ed, vi m\u00e1s de lo que puedo enumerar y entend\u00ed m\u00e1s de lo que vi; pues ve\u00eda de modo sagrado, con el esp\u00edritu, las formas de las cosas, y la forma de todas las cosas que deben vivir juntas como un solo ser. Y advert\u00ed que el aro sacro de mi pueblo era uno de los muchos aros que constitu\u00edan un c\u00edrculo, amplio como la luz del d\u00eda y el resplandor de las estrellas, y en el centro hab\u00eda un poderoso \u00e1rbol florido que cobijaba a todos los hijos de madre y padre. Y observ\u00e9 que era santo&#8221; (John Neihardt, Alce Negro Habla, Hesperus, Biograf\u00eda, p. 37).<\/p>\n<p>\u00a0  En Little Big Horn, junto al estricto fragor de la lucha, el indio y el blanco protagonizaron un combate de s\u00edmbolos. En la batalla colisionaron dos secuencias circulares. El c\u00edrculo del agresor, el c\u00edrculo del defensor. La naturaleza de esta circularidad acaso no trascienda los hechos estrictamente b\u00e9licos de la contienda. Pero la imaginaci\u00f3n \u00e1vida de exhumar nervios simb\u00f3licos de la historia puede albergar un poder especial. La potencia de la metaforizaci\u00f3n de lo hist\u00f3rico. As\u00ed,\u00a0 en Little Big Horn acontece la colisi\u00f3n de dos experiencias culturales de lo circular.<\/p>\n<p>\u00a0  De la visi\u00f3n de Alce Negro dimana una primera figura arquet\u00edpica de la circularidad. El sujeto ind\u00edgena ( como el sujeto arcaico en general) se autocomprende como segmento viviente de un c\u00edrculo, c\u00edrculo de la vida del humano junto a la tierra y la luz. C\u00edrculo que gira en torno a un centro generador de lo vivo. El c\u00edrculo indio es contemplaci\u00f3n de la amplitud del espacio y de la multitud de los seres, &#8220;amplio como la luz del d\u00eda y el resplandor de las estrellas&#8221;. Adem\u00e1s, la vida circular de la conciencia arcaica venera el movimiento de regreso a la interioridad. Porque en lo interior bulle el centro creador del &#8220;poderoso \u00e1rbol florido que cobijaba a todos los hijos de madre y padre&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0  El c\u00edrculo defensivo de Cabellos Largos y sus soldados se traz\u00f3 en el interior del c\u00edrculo indio. Al atacar el centro de su propio c\u00edrculo, el indio negaba, inconciente, involuntariamente, su ansia de hallar siempre en la intimidad de lo circular, la fuente del \u00e1rbol florido. As\u00ed, para combatir al invasor, la estrategia de batalla forz\u00f3 una primera alteraci\u00f3n de la experiencia originaria del indio respecto al centro y el c\u00edrculo. Alteraci\u00f3n que tambi\u00e9n se derram\u00f3 en la obligada t\u00e1ctica defensiva de Custer y su regimiento de caballer\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En el centro de los desesperados disparos de las carabinas Springfield de\u00a0 los soldados sitiados, restallaba una doble perversi\u00f3n de la experiencia occidental e imperial de lo circular. En el centro del impulso cultural de la conquista militar y la expansi\u00f3n territorial no reverdece la fragancia\u00a0 vegetal de un \u00e1rbol m\u00edtico, irradiador de la vida primordial. Por el contrario, en el centro del c\u00edrculo del imperium (romano, hispano-habsburgo, mon\u00e1quico-brit\u00e1nico, o federativo-norteamericano) se reconcentra la potencia b\u00e9lica y la voluntad pol\u00edtica de conquista y depredaci\u00f3n del Enemigo en sus cambiantes figuras. Desde el centro del Imperio surge la imposici\u00f3n de la norma de la vida correcta y no el don sagrado, obsequio de dioses antiguos, de la vida c\u00f3smica, el regalo del cielo y la tierra. El \u00e1rbol florido.<\/p>\n<p>\u00a0  En Little Big Horn, Custer y su tropa encarn\u00f3 un raro instante hist\u00f3rico de centro imperial trastocado. Centro no acosador, sino acosado; centralidad no de la concentraci\u00f3n de la fuerza militar triunfante, expansiva, destructora de otredades, sino lugar de debilitamiento y extinci\u00f3n del poder. Primera alteraci\u00f3n del c\u00edrculo del imperio en la batalla con el indio. Y, entre las \u00f3rdenes ca\u00f3ticas y exaltadas de Cabellos Largos, entre la carne humana y de caballo perforada por el metal silbante de las balas, la circularidad imperial experiment\u00f3 una segunda perturbaci\u00f3n: la regresi\u00f3n a la interioridad. La negaci\u00f3n esencial de todo poder expansivo. El poder de la propagaci\u00f3n y conquista halla su realizaci\u00f3n en el alejarse de su centro, en expandirse. La voluntad de conquista es ampliaci\u00f3n de su periferia hacia tierras y riquezas cada vez m\u00e1s distantes de su propio coraz\u00f3n, de su centro de decisi\u00f3n y agrupaci\u00f3n de fuerzas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En Little Big Horn, el c\u00edrculo del imperium fue quien padeci\u00f3 el c\u00edrculo como repliegue sobre s\u00ed mismo, como interioridad defensiva y no ya como gozosa y triunfante paso expansivo. Extra\u00f1a y fugaz rareza de la historia: un campo de lucha donde, por un instante, el centro del\u00a0 imperium norteamericano en formaci\u00f3n, se desmembr\u00f3 dentro de la circularidad opresiva del indio, del destinado a la futura condici\u00f3n humillante del sometido. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El c\u00edrculo del dominador se regenerar\u00eda luego r\u00e1pidamente. El estrangulado, raudamente recuperar\u00eda despu\u00e9s el vigor de los dedos que estrangulan. Pero, antes de la restauraci\u00f3n del vigor aplastante del imperium, Alce Negro cabalg\u00f3 entre los ca\u00eddos del 7 de Caballer\u00eda. Y quiz\u00e1, entonces pudo columbrar una imagen. Imagen en la que el joven indio descubr\u00eda un \u00e1rbol\u00a0 en el centro de las inertes casacas azules. Arbol de lozanas hojas. Arbol florido, bajo cuyas ramas los hijos de todo padre y madre se postraban para agradecer. Para venerar a la ra\u00edz, al centro de un c\u00edrculo que nutre al \u00e1rbol. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL COMBATE DE LOS CIRCULOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50],"tags":[],"class_list":["post-3894","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-resistencia-indigena-y-asuntos-actuales-en-america"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3894","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3894"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3894\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3894"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3894"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3894"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}