{"id":3878,"date":"2009-03-04T19:24:10","date_gmt":"2009-03-04T19:24:10","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3878"},"modified":"2009-03-04T19:24:10","modified_gmt":"2009-03-04T19:24:10","slug":"--el-sonido-primordial-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3878","title":{"rendered":"EL SONIDO PRIMORDIAL"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0  <\/p>\n<p>Conferencia de Luis Alberto Spinetta<\/p>\n<p>Presentaci\u00f3n por Diego Ramos<\/p>\n<p>Luis Alberto Spinetta en foto de Eduardo Mart\u00ed, fot\u00f3grafo hist\u00f3rico y amigo personal del m\u00fasico y de gran parte del rock argentino. Es de 1990 y apareci\u00f3 en el afiche de los recitales de Ciudad Universitaria de la Ciudad de Buenos Aires en agosto de 1990, donde se grab\u00f3 el disco en vivo &#8220;Exactas&#8221;.<\/p>\n<p>\u00a0  &#8220;La verdadera maravilla sonora est\u00e1 en la vida antes que en cualquier m\u00fasica organizada y compuesta por el hombre&#8221;; as\u00ed podr\u00eda condensarse el mensaje esencial de la Cl\u00ednica de Poes\u00eda Musical que diera un artista argentino que desde siempre le brindara a la m\u00fasica su propia naturaleza generosa en exploraci\u00f3n sensible y con una actitud de constante sorpresa ante la po\u00e9tica vastedad del mundo.<\/p>\n<p>\u00a0  En el invierno de 1990, Luis Alberto Spinetta aprovech\u00f3 un ciclo de cl\u00ednicas musicales dictados por m\u00fasicos de la cultura rock argentina, no para hablar de su trayectoria o contar detalles de sus grabaciones que pudieran servirle a un auditorio en su mayor\u00eda m\u00fasicos, sino para exponer una tem\u00e1tica poco habitual en estos encuentros: partir del instante donde el hombre ancestral tuvo su primer contacto con la materia sonora, donde la sorpresa frente a la magia de la naturaleza fue el primer paso para la creaci\u00f3n musical. Basada fundamentalmente en los conceptos que el m\u00fasico norteamericano John Cage, gran explorador sonoro, escribi\u00f3 en Para los p\u00e1jaros, la presentaci\u00f3n de Spinetta \u0096 que titul\u00f3 a su \u00faltimo disco Para los \u00e1rboles \u0096 supo estimular una escucha renovada y atenta de toda la m\u00fasica, que nunca deje de lado esa sorpresa primigenia frente al poder de los sonidos.<\/p>\n<p> Diego Ramos<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n:\u00a0 La versi\u00f3n de la conferencia de Spinetta que presentamos aqu\u00ed en Temakel no es completa sino una s\u00edntesis de los principales contenidos a trav\u00e9s de la sucesi\u00f3n de sus conceptos claves.\u00a0 <\/p>\n<p>EL SONIDO PRIMORDIAL <\/p>\n<p>Conferencia de Luis Alberto Spinetta<\/p>\n<p>El principio<\/p>\n<p>Vamos a empezar por situarnos en un punto anterior a la m\u00fasica organizada tal cual la conocemos. Todos los d\u00edas escuchamos el sonido de la naturaleza, que nos habla en un idioma que no podemos organizar. Esa materia que estuvo en el universo antes de la aparici\u00f3n del hombre (el ruido de los vientos al deslizarse por una hondonada, al pasar por una caverna, el bramido de las hojas en los bosques, el arrullo del agua en una vertiente) provoc\u00f3 en el hombre las sensaciones sonoras y obviamente el sentido de misterio tuvo importancia porque el misterio fue haber sido provocado por algo que alteraba el silencio. Si nos situamos en una habitaci\u00f3n silenciosa y empezamos a escuchar el silencio vamos a observar que nuestro propio cuerpo emite sonidos, el coraz\u00f3n emite pulsos, esta noci\u00f3n de los propios sonidos y del propio impulso de estos pulsos luego se fue transformando en m\u00fasica, este mundo consta de much\u00edsimos sonidos, el sonido del sistema circulatorio, del sistema nervioso, que emiten zumbidos desde adentro del cuerpo que nosotros percibimos, nuestros huesos emiten sonidos, los hacemos hasta casta\u00f1eteando los dientes. <\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 el hombre a considerar la materia sonora como un elemento organizable? Escuchando la naturaleza. La naturaleza le provey\u00f3 de sonoridades que fueron descubiertas a trav\u00e9s de un misterio, el hecho de que ese silencio en que habitaba el hombre fuera interrumpido por el gemido de alg\u00fan animal o una fuerte tormenta que impulso a las ramas de los \u00e1rboles al tocarse entre s\u00ed. Desde el momento en que el hombre descubri\u00f3 la materia sonora como algo propio de s\u00ed, de la naturaleza, hasta que organiz\u00f3 los sonidos y cre\u00f3 los instrumentos pasaron miles y miles de a\u00f1os. Este sentido es fundamental para entender hacia donde quiero llegas con esta cl\u00ednica, a evaluar el componente \u00edntimo de la materia sonora, m\u00e1s all\u00e1 de c\u00f3mo lo hayamos organizado en esta cultura occidental y que teclas o cuerdas pulsemos. Nos va a dar una visi\u00f3n altamente espiritual de algo que est\u00e1 permanentemente en juego, el sonido porque s\u00ed, no organizado, algo a lo que no le prestamos una atenci\u00f3n musical. <\/p>\n<p>Muchos de nosotros en verano seguro escuchamos a las chicharras que se ponen en sincronismo y todas se ponen a tirar su nota y todas forman un acorde bastante cacof\u00f3nico, a esa maravilla perceptiva no la tenemos en cuenta con la importancia que deber\u00eda tener, porque nos hemos acostumbrado a los sonidos musicales organizados por los m\u00fasicos y la historia de la m\u00fasica. Esto no tiene que ver con la m\u00fasica que hago pero si tiene que ver con la predisposici\u00f3n espiritual a la m\u00fasica, sin tener en cuenta esa noci\u00f3n en la que participamos de la naturaleza descubriendo misteriosamente el sonido que irrumpe desde alg\u00fan lado y sin tener en cuenta esa sensibilidad que se produce en nosotros ser\u00eda muy dif\u00edcil que luego pudi\u00e9ramos disfrutar de una m\u00fasica organizada. Por eso el primer punto es lo anterior a todo, lo anterior a la propia designaci\u00f3n humana de los sonidos y a la ejecuci\u00f3n de esos sonidos por parte del hombre. <\/p>\n<p>El tiempo<\/p>\n<p>El segundo objeto fundamental de este encuentro del hombre con la materia sonora est\u00e1 dado por el tiempo. Si nosotros tuvi\u00e9ramos una existencia infinita o bien si nuestra vida durara un segundo no escuchar\u00edamos m\u00e1s que los ruidos de nuestra vida o bien escuchar\u00edamos la eternidad del sonido. Por ser discontinuos estamos constantemente provocando sonidos y escuch\u00e1ndolos, combinamos como si fu\u00e9ramos un propio juego de la naturaleza. Si la vida durara un instante el sonido durar\u00eda un instante. El tiempo que es aquello en lo que la vida transcurre permiti\u00e9ndonos la audici\u00f3n. El tiempo es un componente b\u00e1sico para la materia sonora, desde el momento en que esas mol\u00e9culas son desplazadas en nuestros t\u00edmpanos significa que est\u00e1 transcurriendo el tiempo. <\/p>\n<p>El o\u00eddo<\/p>\n<p>La otra cosa fundamental es el o\u00eddo, la existencia de los sonidos no garantiza que los escuchemos. Solamente lo garantiza nuestro sistema auditivo. No podemos decir que cuando hay un rel\u00e1mpago hay un tipo con un enorme tambor en el cielo. Lo escuchamos como sonido porque es impulso molecular del baj\u00f3n o la subida de presi\u00f3n provoca el estampido de un trueno, esa combinaci\u00f3n de aire desplazado en funcionalidad \u00edntima y estrecha relaci\u00f3n con nuestro sistema auditivo hace que oigamos el trueno. Sin el tiempo no podr\u00edamos descifrar el sonido que transcurre, sin el o\u00eddo ese trueno tampoco nos ser\u00eda posible, los truenos seguir\u00edan sonando para todos los o\u00eddos menos para los que no escucharan, es como si pudi\u00e9ramos ver a trav\u00e9s de los o\u00eddos el sistema sonoro. Sin un sistema auditivo m\u00ednimo ser\u00eda imposible, m\u00e1s all\u00e1 de que las vibraciones puedan ser transmitidas a trav\u00e9s de nuestro cuerpo. <\/p>\n<p>El silencio<\/p>\n<p>El otro punto fundamental es el silencio. Si tomamos en cuenta la noci\u00f3n de que el silencio interrumpe el sonido vamos mal, lo mismo que si pensamos que el sonido interrumpe el silencio. Ambas coordenadas universales, silencio y sonido, se dan en un fluir en el que filos\u00f3ficamente no podemos hablar de principio o de fin, no podemos saber si el sonido no ocupo el lugar del silencio, pero sabemos que en primer lugar el silencio no es tan carente de sonoridad como la m\u00fasica lo escribe o transcribe. En la est\u00e9tica sobre la que hemos evolucionado y la que est\u00e1 en nuestros corazones no podemos decir que el sonido sea la interrupci\u00f3n del silencio, porque las notas durar\u00eda eternamente y no habr\u00eda el misterio de lo que va a aparecer. Ese misterio de algo que irrumpe es de una importancia tremenda. Sin esa actividad dir\u00eda que de cuna que tiene el sonido sobre el que vamos a hacer las notas no existir\u00eda la posibilidad de tener un eje para poderlas escuchar, sonido y silencio se entrelazan en un funcionar perfecto. <\/p>\n<p>El instante<\/p>\n<p>John Cage, este m\u00fasico americano que a\u00fan vive, es bastante particular, es un gran m\u00fasico que estudia con un gran maestro Arnold Schoenberg, un inventor de nuevas teor\u00edas. De alguna manera termina componiendo m\u00fasica concreta, es uno de los primeros en usar grabadores de fondo mientras ejecuta partituras, a \u00e9l se le ocurre la idea de preparar pianos, algunos con arena y otros con nieve que se va derritiendo mientras cambia su sonoridad, pobre piano! Cage habla de la utilidad del sonido, casi a la manera de un economista, es el producto lo que queda, cuando nosotros descubrimos una conchilla de mar al borde de una orilla y luego encontramos otra m\u00e1s y las golpeamos estamos obteniendo el 100 por ciento de la utilidad musical, porque no fueron previstos como instrumentos, porque suenan aleatoriamente sin que hayamos preparado una t\u00e9cnica para desarrollar su ejecuci\u00f3n, es el momento virgen donde la materia sonora se desprende de instrumentos no pensados como instrumentos. <\/p>\n<p>Cage le da mucha importancia a nuestra vida en relaci\u00f3n al sonido, lo \u00fanico m\u00e1s imprescindible para \u00e9l y para m\u00ed mismo, es cuando nosotros nos predisponemos al misterio del sonido. Cuando alcanzamos a percibir la profundidad de un m\u00ednimo sonido, de cualquier elemento que hagamos sonar, est\u00e1 siendo incorporado como instrumento sin que hayamos desarrollado ninguna t\u00e9cnica para tocarlo. No significa que vamos a reemplazar las guitarras con l\u00e1pices o canillas que goteen, significa que la importancia m\u00e1s grande est\u00e1 dada por la vida que est\u00e1 presente en el misterio de la ejecuci\u00f3n del sonido. Si nos privamos de ese momento, que se puede trasladar a la guitarra o al instrumento que uno elija, estamos perdiendo la noci\u00f3n fundamental de la m\u00fasica, esa trasgresi\u00f3n del sonido sin que lo hayamos evaluado por anticipado, es una provocaci\u00f3n decidida a crear la materia sonora. El rasgo principal de este enfoque es advertir que a cada paso la vida est\u00e1 plagada de sonido, nuestro propio cuerpo est\u00e1 plagado de sonido. El respeto casi religioso que hay para con el sonido nos predispone espiritualmente para la creaci\u00f3n de m\u00fasica. Si no tuvi\u00e9ramos en cuenta esto no tendr\u00edamos inspiraci\u00f3n o ser\u00edamos tipos que podemos aprender la partitura m\u00e1s complicada pero no sentir una sola de las notas que tocamos en ella. <\/p>\n<p>Le preguntan (a Cage) si tiene que llegar un momento en que nadie pueda ense\u00f1arle nada a nadie, una vez agotadas las bibliotecas, se terminan los sonidos. &#8220;Creo que deja de producirse informaci\u00f3n, si me encuentro en un bosque donde no hay ning\u00fan abeto mi informaci\u00f3n difiere de la que tendr\u00eda en un bosque de abetos. Todo depende de las circunstancias y las intenciones. La atenci\u00f3n debe actuar sin ataduras, en todas partes pueden encontrarse informaciones y uno puede estar en presencia de informaciones sin recibirlas&#8221;. Y el periodista le pregunta: \u00bfDebemos entonces abrirnos a todas las informaciones que no recibimos? Sucede un poco lo mismo que con el ruido y los sonidos musicales, cuando m\u00e1s se descubre que los ruidos del mundo exterior son musicales m\u00e1s m\u00fasica es&#8221;. <\/p>\n<p>El movimiento<\/p>\n<p>Le hacen cr\u00edticas constantemente y contesta as\u00ed: <\/p>\n<p>&#8211; Su critica se basa en que a su juicio mi trabajo carece de necesidad.<\/p>\n<p>Porque aparentemente los trabajos de Cage no responden a una necesidad est\u00e9tica sobre todo para quienes no est\u00e1n acostumbrados a este tipo de m\u00fasica.<\/p>\n<p>&#8211; La primer parte de mi obra seg\u00fan \u00e9l era interesante, pero desde que mi m\u00fasica no intenta ir a ning\u00fan sitio ya no presenta inter\u00e9s y se pregunta por qu\u00e9 sigo escribiendo.<\/p>\n<p>&#8211; Acepta usted esa objeci\u00f3n, le preguntan.<\/p>\n<p>&#8211; Mi intenci\u00f3n fue precisamente que mi m\u00fasica dejara de ir a alguna parte, he procurado dejar que los sonidos vayan a donde van y dejarlos ser lo que son, eso me condujo a una continuidad pero de tal car\u00e1cter que no procura alcanzar un cl\u00edmax, una continuidad de inmovilidad aparente, como la del mar cuando deja de crecer y a\u00fan no empez\u00f3 a bajar.<\/p>\n<p>&#8211; Usted parti\u00f3 de estructuras r\u00edtmicas que ten\u00edan por condici\u00f3n organizar temporalmente su m\u00fasica, pero para que esa dimensi\u00f3n temporal pueda sentirse o incluso para que haya tiempo en general \u00bfno es preciso dirigirse hacia alg\u00fan sitio?<\/p>\n<p>&#8211; Claro<\/p>\n<p>&#8211; Si usted reestructur\u00f3 el tiempo en su m\u00fasica es porque de alguna manera usted no tiene una finalidad con esta estructuraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; De ning\u00fan modo, uno puede llegar hasta donde est\u00e1, contesta.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfPermanecer inm\u00f3vil?<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, muy f\u00e1cilmente.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfPodr\u00eda usted explicar esta tesis sobre el tiempo, c\u00f3mo puede concordar en lo que usted hace con la idea del devenir.<\/p>\n<p>Y el contesta:<\/p>\n<p>&#8211; Un monje zen sal\u00eda de su casa con uno de sus disc\u00edpulos y vio volar una bandada de gansos salvajes. Qu\u00e9 es eso, pregunt\u00f3 el monje. El disc\u00edpulo contest\u00f3: eran gansos salvajes. El maestro torci\u00f3 salvajemente la nariz del disc\u00edpulo y le dijo: te imagin\u00e1s que han pasado pero siempre estuvieron aqu\u00ed. Entonces el disc\u00edpulo tuvo la iluminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es decir, no comprendemos la importancia y la vividez que han tenido todas aquellas part\u00edculas sonoras que sin importancia hemos dejado deslizar por nuestros o\u00eddos y solamente le damos importancia al principio y al fin de nuestras canciones, como si eso fuese verdaderamente el elemento musical, cuando en realidad empez\u00f3 mucho antes de que pudi\u00e9semos tocar un do en una guitarra.<\/p>\n<p>Los p\u00e1jaros<\/p>\n<p>Les recomiendo que lean este libro de Cage (Para los p\u00e1jaros). Antes de haberlo le\u00eddo no me hubiera imaginado cosas de una importancia terrible, porque muchos de nosotros somos m\u00fasicos que no sabemos qu\u00e9 tocar. Pareciera que hay una crisis espiritual, no sabemos en d\u00f3nde va a estar el misterio de lo que vamos a tocar y ese misterio est\u00e1 todo el tiempo a nuestro alcance, aun no tocando, sino percibiendo la materia sonora, aquello que deduce una presencia misteriosa en cualquiera de las cosas que contactamos en la vida, los cuerpos junt\u00e1ndose ya hacen ruido. Es una posibilidad infinita de recreaci\u00f3n de la inspiraci\u00f3n. Cage quer\u00eda tener un sampler, pero la t\u00e9cnica a\u00fan no estaba, usaba grabadores, grababa una chapa que ca\u00eda, usaba partituras transparentes para que vos supieras qu\u00e9 es lo que estaba abajo. El tipo se rompi\u00f3 para lograr entreabrir esa puerta para que veamos por ah\u00ed, no para copiar la m\u00fasica que \u00e9l hac\u00eda, que yo no la soporto (risas). Entend\u00e1monos, yo ya dije que esto es te\u00f3rico, que no tiene nada que ver con la m\u00fasica que yo toco y que me gusta escuchar, pero s\u00ed tiene que ver con el enfoque espiritual, es importante predisponerse a escuchar la naturaleza, despu\u00e9s si a alguno se le ocurre decir algo con notas lo dir\u00e1. <\/p>\n<p>La ley<\/p>\n<p>El desarrollo hist\u00f3rico. Sabemos que de la percusi\u00f3n de los huesos se habr\u00e1 pasado a crear alg\u00fan utensilio que significara un instrumento musical. El hombre se organiza en torno a esos utensilios para ejecutarlos de alguna manera como para obtener el mismo misterio de descubrir las sonoridades. As\u00ed de a poco se llega a la escritura musical, a responder a toda una organizaci\u00f3n que en Occidente su est\u00e9tica nos compele a ce\u00f1irnos a una serie de leyes de armon\u00eda, de ritmo, de tiempo, de pulsaci\u00f3n. Esas leyes que hoy imperan en toda la m\u00fasica no se inventaron ayer, hubo momentos en donde se contaba solamente con una serie de sonoridades de las que no se pod\u00eda pasar, ac\u00e1 es donde tienen importancia la cultura, la ley, la sociedad, la religi\u00f3n. Basado en ideas religiosas aquel que no tocara un sonido que no estuviera dentro del paquete de sonoridades consabidas pod\u00eda ser acusado de hereje o ganarse el apodo de ser una especie de pactador con el diablo. En el desarrollo hist\u00f3rico no hab\u00eda todas las notas que usamos ahora, aunque a\u00fan estamos constipados con estas leyes que no nos permiten todos los sonidos que hay sino solamente aquellos que combinan bien. Pero la organizaci\u00f3n occidental del sonido es una arbitrariedad fenomenal, lo que m\u00e1s nos gusta, basada en a\u00f1os de hinchar para que nadie toque m\u00e1s que lo que correspond\u00eda. <\/p>\n<p>Voy a pasar un fragmento de m\u00fasica del siglo X, casi llegando, a\u00f1o 900, es una m\u00fasica francesa, Secuestro para navidad cuando lo escuchemos veremos que mucha m\u00fasica techno se parece a esto, por lo aburrido. A mitad de camino de lo que es hoy la m\u00fasica encontramos una m\u00fasica organizada, con otra notaci\u00f3n, la misma necesidad de enmisteriarse y misteriar con ese esquema de sonidos, pero limitada a una cantidad de notas donde ni por casualidad dejaban entrever los semitonos. (Se escucha un fragmento de un coro gregoriano) Bueno, es m\u00fasica gregoriana, vieron que hay saltos profundos, no hay semitonos, no hay armon\u00eda, es una l\u00ednea mel\u00f3dica, no se puede decir que no sea musical porque no nos dar\u00edamos cuenta todo lo que transcurri\u00f3 hasta llegar a esto. A mi no me gusta musicalmente, no le recomendar\u00eda a nadie que se compre el disco, pero es una prueba de la evoluci\u00f3n musical. Del hombre que golpeaba huesos a estos hombres que cantaban una letra y afinaban notas consecuentemente y probablemente tuvieran una partitura vemos como se va gestando ese lenguaje inmenso que hoy es la m\u00fasica que conocemos y c\u00f3mo de alguna manera a trav\u00e9s de los poderes religiosos, de la ley, se limitaba en su momento para que ofrecieran solamente las caracter\u00edsticas impuestas por una sociedad, por un modelo de vida, por una especie de rigor religioso que no permit\u00eda usar otras notas. <\/p>\n<p>En este desarrollo hist\u00f3rico, con el advenimiento de los aparatos de la ley que redistribuyen la energ\u00eda de los hombres para ponerla a disposici\u00f3n de un comportamiento, tambi\u00e9n la influencia de esta ley es ejercida a trav\u00e9s de todos los medios para la cultura musical, prohibiendo algunos ya por anticipado establecidos y no permitiendo surgir otros acontecimientos de tipo musical. Imag\u00ednense las ideas de Cage en este punto, en el mundo del siglo X. Tenemos que admitir que como occidentales hemos hecho un cerco invisible en torno a la m\u00fasica, constituido por la m\u00fasica que suena bien y la que sabemos que va a sonar bien. Yo creo en eso que dijo George Harrison: lo importante es que es una canci\u00f3n del norte, no importa si suena desafinada. Pero s\u00ed importa porque para mi m\u00fasica y para la que escucho voy a querer que suene bien y para eso voy a recurrir a todas las leyes, sin dejar de lado casi ninguna, pero es evidente que Occidente fue creando para los m\u00fasicos un sistema carcelario de la materia sonora, los sonidos est\u00e1n encarcelados en ese pentagrama y pueden obedecer solamente a ciertas y determinadas leyes, que si se rompen la m\u00fasica suena desagradable y todo el mundo dice fuera de aqu\u00ed. Estamos todos pendientes de esas leyes musicales, son las que nos proveen del gusto musical, pero en su seno no sean m\u00e1s que leyes que constipan a la materia sonora. Si no toc\u00e1s como corresponde no puede ser, si metes una alteraci\u00f3n que esta fuera de la clave suena mal, pero eso un producto de la cultura. Quiero que tengamos la noci\u00f3n profunda de que la organizaci\u00f3n de la m\u00fasica de Occidente tiene la imagen de un presidio. <\/p>\n<p>El misterio<\/p>\n<p>Lo fundamental en ese acontecimiento primigenio, en lo que quiere provocar Cage o en el canto Gregoriano, es esa sensaci\u00f3n de misterio que rodea a las notas, a la materia sonora que circula por nosotros. La historia no puede cambiar el hecho de que el hombre se enfrenta al sonido en una relaci\u00f3n misteriosa, eso es lo que es importante en todas las \u00e9pocas. Por eso el ejemplo del canto gregoriano, nadie puede decirles que estaban equivocados porque no hay una moral de la m\u00fasica, yo quiero que tengamos la referencia de algunas cosas que nos van a servir para crear m\u00fasica. En esta evoluci\u00f3n todo lo que se ha enriquecido tambi\u00e9n se ha perimido a trav\u00e9s de esa evoluci\u00f3n, todos los sonidos que no entran en esa escala musical no los consideramos y si alg\u00fan instrumento los ejecuta pensamos que est\u00e1 fallado y que tenemos que arreglarlo. Pero eso no quiere decir que esos sonidos no formen parte de la m\u00fasica. <\/p>\n<p>La exactitud<\/p>\n<p>Vamos a pasar a otro plano: la est\u00e9tica occidental. Nos hemos constituido en maquinas exactas para la m\u00fasica, no s\u00f3lo por las leyes de armon\u00eda sino porque hemos privilegiado a la dominante y a la t\u00f3nica, hemos privilegiado las notas pedales, es una mec\u00e1nica. En el occidente la esta relaci\u00f3n de privilegio se ha autocompensado a s\u00ed misma provocando tanto la m\u00fasica de Cage, que quiz\u00e1s es discordante con todo esto, como las partituras m\u00e1s emocionantes que nos hacen llorar de felicidad y que yo siento personalmente m\u00e1s cerca de disfrutar la m\u00fasica por ese lado que por el hacer ruido, sin dejar de tener en cuenta estos factores, saber que existen y son parte de la m\u00fasica. En Occidente los cuartos de tono no entran, los glisandos son todos medidos y provocados, al coraz\u00f3n que marca los pulsos, que es rengo porque no tiene la duraci\u00f3n toda igual los pulsos igual. <\/p>\n<p>El hombre invento el metr\u00f3nomo y en el bas\u00f3 toda su conciencia m\u00e9trica del tiempo, lo cual nos hace ser protagonistas del tiempo de cuarzo, somos los protagonistas de una \u00e9poca donde el tempo impenetrable es total. Se supone que esas leyes nos constiparon a hacer metr\u00f3nomos perfectos que persiga el tempo de una manera monstruosa, incluso hay tecnolog\u00eda de cristal de cuarzo que nos permite tener un metr\u00f3nomo en una caja de ritmos que obliga a los m\u00fasicos a tocar en un tiempo que pasa solamente ah\u00ed, estamos en un periodo de oro del tiempo, todos estamos afectados por lo mismo, la distancia entre un pulso y el otro tiene que ser exacta. Me aventuro a decir que no va a pasar demasiado tiempo para que empecemos a usar todo lo contrario. Con el advenimiento de la primera tecnolog\u00eda, siglo XVIII y XIX, as\u00ed como evoluciona la c\u00e1rcel para que un solo hombre vea a todos los presos inventan un aparato que es una pir\u00e1mide con un p\u00e9ndulo y en las partituras ya ten\u00e9s anotada la velocidad en que debe ser ejecutada la partitura. Con la era tecnificada si compr\u00e1s un sequencer y atrasa lo devolv\u00e9s inmediatamente. Estamos pendientes de un tiempo no humano, que el hombre ha creado para satisfacer una necesidad rigurosa, que el tiempo dure igual en cada momento, pero cuando el \u00e1rbol sonaba no hab\u00eda nadie que le dijera que atrasaba o adelantaba. Hemos creado artilugios para expresar algo, nos ha condicionado al uso irrestricto del metr\u00f3nomo, es una de las cosas llamativas de occidente como perseguimos el tempo musical. <\/p>\n<p>Me da la sensaci\u00f3n de que en Oriente no es lo mismo, por ah\u00ed cuentan por compases de una manera irregular, los compases son fragmentos diferentes que se componen por l\u00edneas mel\u00f3dicas, mientras nosotros tenemos un cabez\u00f3n que nos marca desde el inicio. Creo que debe haber cosas estrictas en la m\u00fasica oriental que no conozco, pero si tuvi\u00e9ramos que categorizarlas por rasgos fundamentales en nosotros ser\u00eda la afinaci\u00f3n temperada y el pulso estricto. En la m\u00fasica hind\u00fa est\u00e1 el glisando, la nota arrastrada, el cuarto de tono y una r\u00edtmica muy irregular, como contrapartida a lo nuestro. <\/p>\n<p>Voy a poner un ejemplo de m\u00fasica sin tiempo, de una obra de Stockhausen, contempor\u00e1neo de Cage. (Pone un fragmento de una obra hecha de yuxtaposici\u00f3n aleatoria de sonidos electr\u00f3nicos y voces l\u00edricas) Quise poner un ejemplo de una obra parecida a la de Cage, a m\u00ed no me gusta, pero fue una m\u00fasica hecha fundamentalmente para quebrar una norma, hay que reconocer que el movimiento aleatorio que provoca se parece en parte a la naturaleza, donde ning\u00fan sonido coincide con el otro. Hay mucha m\u00fasica hecha en esta t\u00f3nica. Esto est\u00e1 hecho con tramos grabados, sin sampler. <\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n hist\u00f3rica que se da en Occidente con la m\u00fasica no puede negar que lo fundamental va a estar entre el hombre y la m\u00fasica en un aspecto \u00edntimo, en aquellos factores que hacen que la m\u00fasica pueda imprimir en el alma un impulso de encuentro \u00fanico, una sorpresa infinita. Quiero que escuchen un pasaje de Beethoven para que veamos como uno de los m\u00fasicos cumbres se manejaba con los sentimientos, de alguna manera, el pivote de todas estas experiencias. Vemos como en un pasaje triste, adem\u00e1s con la ayuda del metr\u00f3nomo, se las ingenia para imprimirnos un sentimiento inconmensurable, un sentido de profundidad de encuentro y de hallazgo. (Pone un Fragmento de la Tercera Sinfon\u00eda &#8220;La Heroica&#8221;) Tiene una profunda tristeza, es una marcha f\u00fanebre, heroica por la guerra. Occidente, con todos sus defectos, nos ha dado algo de un vigor y una profundidad tremenda, que pr\u00e1cticamente contradicen nociones de lo primigenio, se instalan como descubrimientos en el alma, como si por primera vez ejecut\u00e1ramos un instrumento o lo escuch\u00e1ramos. Quiero que lo escuchen sin pensar en que es una m\u00fasica para pompas f\u00fanebres sino como el alma humano encuentra de nuevo la vida, de tonos menores se pasa a una sensaci\u00f3n indescriptible de armon\u00eda con la naturaleza y hasta de resurrecci\u00f3n. Traje este pasaje porque es un ejemplo de que a trav\u00e9s de la noci\u00f3n de lo primitivo que podemos apreciar en un partitura musical con todos sus atributos, como lo que conmueve es un pasaje donde habla \u00edntimamente con el alma de la m\u00fasica, nos re\u00fane en una frase musical que no dura mas de cinco compases, pero que tiene el m\u00e1ximo vigor y tiene la poes\u00eda de su lado, est\u00e1 todo ah\u00ed. Escribi\u00f3 una cosa que pertenece a Occidente que libera esa energ\u00eda para que otros copiemos y hagamos de eso otra melod\u00eda. Lo fundamental es prestar atenci\u00f3n a la magia de ese pasaje, ese esp\u00edritu de fuerza incontenible que refleja el instinto de la naturaleza a trav\u00e9s de la m\u00fasica. <\/p>\n<p>Voy a poner otro ejemplo de Gustav Mahler, ya superada la \u00e9poca de Beethoven, empiezan a ingresar otros sonidos en la armon\u00eda, disonancias, la orquestaci\u00f3n se moderniza y surgen otros talentos, lo importante es que esto est\u00e1 marcado por el contraste, as\u00ed como Beethoven venia de un momento cargado de tristeza y de golpe se eleva por sobre la partitura y dice: &#8220;yo soy feliz, tengo algo que todav\u00eda me hace vivir feliz, creo en esta m\u00fasica&#8221;. Y hubo otros que creyeron y tocando con una caracola o una orquesta sinf\u00f3nica el sentido \u00fanico es esa vibraci\u00f3n que no se puede expresar en palabras. (Pone un fragmento de la Primera Sinfon\u00eda de Mahler). Esto que para m\u00ed es conmovedor denota el extrav\u00edo que tiene la mente de Mahler, en toda su obra se nota que as\u00ed como \u00e9l dispone de todas las herramientas para la gran m\u00fasica, cuenta con el factor del extrav\u00edo, de esa especie de ebriedad que acude en sus obras a la partitura, los momentos de calma son sobrellevados por una especie de falta de conciencia que lo lleva a cambiar la clave, a invertir los acordes, a destrozar un poco la armon\u00eda, a alterar los tempos, a efectuar altibajos de sonoridades. <\/p>\n<p>Este factor de sorpresa, t\u00edpico de este siglo, habla nuevamente del origen de la m\u00fasica. Uno no puede ignorar el sentimiento m\u00e1gico que se le puede infundir a la m\u00fasica. Mahler es uno de los ejemplos mas claros de un m\u00fasico que contando con todas las herramientas a su favor dispon\u00eda en un momento, como la naturaleza, de algo imprevisible, algo que rompiera su esquema y brindara otra sensaci\u00f3n como de despertar en otro lugar. Esto lo logra con una maestr\u00eda impresionante, en todas sus obras se ve como pasa de una cosa de tipo vien\u00e9s, algo tranquilo basado en la m\u00fasica de su \u00e9poca y su patria y de golpe parec\u00eda que ten\u00eda una especie de cortocircuito, rompe con todo y aparecen esas armon\u00edas que por otro lado le valieron criticas en su \u00e9poca. El h\u00e1bito de escuchar con una atenci\u00f3n superior a la que le dedicamos todos los d\u00edas as\u00ed hay que escuchar todo el tiempo la m\u00fasica, tratando de descubrir algo que no hab\u00edamos descubierto hasta que nos topamos con ese misterio y la cuesti\u00f3n es que sepamos transmitir ese h\u00e1lito, sea con una Overheim o una Fain. <\/p>\n<p>El caos<\/p>\n<p>Otro ejemplo es la construcci\u00f3n apocal\u00edptica, t\u00edpica de este siglo, los grandes compositores, muy rom\u00e1nticos todos ellos y enraizados en esas cuestiones de nociones de aritm\u00e9tica musical se lanzan a descubrir nuevos esquemas. Igor Stravinski, maestro de maestros, renovador de la sinfon\u00eda, rompe con la estructura de su tiempo y es uno de los m\u00e1s renombrados y de los m\u00e1s lindos de escuchar. En la domesticaci\u00f3n de todos esos rudimentos para poder escribir para una orquesta, un tipo como Stravinski se pone a fabricar la naturaleza con la orquesta, consigue hacer que la orquesta mediante infinitas simplificaciones de compases y tratando de que cada cuerpo ejecute partituras muy diferentes entre s\u00ed todas unidas por un irrefutable tempo consigue desarmar el sentido orquestal y constituir la pintura de un bosque, o de un lugar, con toda la parafernalia de conocimientos matem\u00e1ticos para la m\u00fasica la imaginaci\u00f3n se pone a jugar con todo eso para recrearnos la desorganizaci\u00f3n de un bosque y lo pinta de una manera tremenda. (Pone un fragmento de La consagraci\u00f3n de la primavera). <\/p>\n<p>El infinito<\/p>\n<p>Hay una cosa que va uniendo todo, la inspiraci\u00f3n y la sorpresa. No es acaso ese descubrimiento inicial lo que en cada paso de la m\u00fasica llev\u00f3 al hombre a encontrarse con las grandes partituras. Ese componente an\u00edmico subjetivo, eso que la m\u00fasica est\u00e1 tratando de expresar, sin que sea una foto de lo que se expresa, porque se trata de hombres, de sentimientos, de naturaleza. \u00bfC\u00f3mo llegamos a la organizaci\u00f3n actual de la m\u00fasica, c\u00f3mo llegamos a que nos importe a los rockeros el tempo? Eso es por el trabajo de miles de m\u00fasicos que han estado antes que nosotros. <\/p>\n<p>Tanto los Beatles, como Stockhausen, como John Cage, como Beethoven, como los gregorianos, como Mahler en sus devaneos o como el tipo que golpeaba, todos buscaron la interpenetraci\u00f3n del hombre y la naturaleza, constituyendo desde ese momento una sola cosa, que no tiene texto ni hay palabras para expresarlo, que es lo trascendente de la materia sonora, de los sonidos que escuchamos, que podemos reconvertir en nosotros mismos y podemos escribir partituras para cientos de instrumentos simult\u00e1neamente. Pero va prevalecer ese misterio, esa vuelta al ruido infinito, el poder decir que todos estos grandes autores, dotados de mucha o poca t\u00e9cnica y herramientas, todos los que realmente nos est\u00e1n ense\u00f1ando algo, todos han pronunciado el ruido infinito, aquello que hace que el hombre vibre por encima de la m\u00fasica, aquello que estaba antes y que va a estar antes y despu\u00e9s de todas las nociones de m\u00fasica. No se olviden del concepto de una naturaleza que vive sonando y en la que vivimos sonando con ella. (*) <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 (*) Fuente:\u00a0 Conferencia dictada por Luis Alberto Spinetta en el invierno de 1990 en una Cl\u00ednica de Poes\u00eda Musical realizada en la Ciudad de Buenos Aires. La versi\u00f3n de la conferencia que presentamos aqu\u00ed no es completa sino una s\u00edntesis de los principales contenidos a trav\u00e9s de la sucesi\u00f3n de sus conceptos claves.\u00a0 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Conferencia de Luis Alberto Spinetta Presentaci\u00f3n por Diego Ramos Luis Alberto Spinetta en foto de Eduardo Mart\u00ed, fot\u00f3grafo hist\u00f3rico y amigo personal del m\u00fasico y de gran parte del rock argentino. 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