{"id":3871,"date":"2009-03-04T19:13:28","date_gmt":"2009-03-04T19:13:28","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3871"},"modified":"2009-03-04T19:13:28","modified_gmt":"2009-03-04T19:13:28","slug":"mircea-eliade-y-el-ideal-del-hombre-universal-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3871","title":{"rendered":"MIRCEA ELIADE Y EL IDEAL DEL HOMBRE UNIVERSAL"},"content":{"rendered":"<p>MIRCEA ELIADE Y EL IDEAL DEL HOMBRE UNIVERSAL\u00a0<br \/>\nPor J.P. Couliano (*)<\/p>\n<p>Mircea Eliade en su juventud, durante un viaje a la India hacia 1930.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Mircea Eliade es quiz\u00e1s el m\u00e1ximo historiador de las religiones del siglo pasado. En sus obras supo consumar algo aconsejado por Walter Otto: intuir la experiencia viva que subyace en los mitos y el universo de los dioses. Muchas de sus obras son de lectura esencial para quienes deseen adentrarse seriamente en el mundo de la mitolog\u00eda y la historia de las religiones: El mito del eterno retorno; Tratado de historia de las religiones; Mito y Realidad; Sobre Herreros y alquimistas; El chamanismo y las t\u00e9cnicas arcaicas del \u00e9xtasis. Y la obra colectiva que dirigi\u00f3 en la Universidad de Chicago donde ense\u00f1\u00f3 e investig\u00f3 en sus \u00faltimos a\u00f1os: Tratado de las ideas y creencias religiosas. <\/p>\n<p>\u00a0  Aqu\u00ed editamos un art\u00edculo de uno de sus m\u00e1s cercanos colaboradores, J. P. Couliano, quien traza una sustantiva perspectiva biogr\u00e1fica de Eliade y se adentra en los sentidos fundamentales de su cosmovisi\u00f3n nutrida por el pensamiento simb\u00f3lico y m\u00edtico. Mircea Eliade fue tambi\u00e9n escritor, un temperamento art\u00edstico. Quiz\u00e1 eso explique su lucidez para entender que los mitos no son alocada f\u00e1bula sino la expresi\u00f3n de un universo de divinas fuerzas creadoras.<\/p>\n<p> El art\u00edculo de Couliano (en traducci\u00f3n del cuaderno Homo religiosus. Dialogues avec le sacr\u00e9 Paris, 1994, realizada por F. Schwartz) nos ha sido cedido gentilmente por la p\u00e1gina El hilo de Ariadna, importante sitio abocado a la recopilaci\u00f3n de textos sobre mitolog\u00eda y religi\u00f3n.<\/p>\n<p>E.I<\/p>\n<p>MIRCEA ELIADE Y EL IDEAL DEL HOMBRE UNIVERSAL<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0  Por J. P. Couliano<\/p>\n<p>EL ITINERARIO<\/p>\n<p>Nacido el 9 de Marzo de 1907,su padre era oficial de carrera, Mircea Eliade iba a manifestar una aptitud precoz para los estudios enciclop\u00e9dicos. Habiendo empezado por art\u00edculos de entomolog\u00eda en un peri\u00f3dico de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica, iba a festejar pronto la aparici\u00f3n de su quinto art\u00edculo. Su adolescencia est\u00e1 marcada por dos actitudes complementarias: crisis de desesperaci\u00f3n melanc\u00f3lica y rebeliones heroicas contra ellas y contra las limitaciones de la condici\u00f3n humana en general. Se acostumbra a dormir s\u00f3lo cinco horas por la noche e incluso a ingerir substancias repulsivas para dormir as\u00ed su voluntad. Despu\u00e9s de Honor\u00e9 de Balzac, su primera pasi\u00f3n literaria, descubre a Giovanni Papini y se reconoce a \u00e9l mismo en el &#8220;hombre finito&#8221; (uomo finito) hasta llegar a perder su propia identidad. En esta \u00e9poca se apasiona ya por la historia de las ciencias sagradas-sobre todo la alquimia- por el orientalismo y la historia de las religiones.<\/p>\n<p>Habiendo comenzado sus estudios universitarios de filosof\u00eda en 1925, fue llamado por su profesor Nae Ioneseu (1890-1940), un joven sabio de aspecto e inteligencia mefistof\u00e9licos que iba a llegar a ser poco despu\u00e9s uno de los corifeos del movimiento tradicionalista de Rumania. En este momento, Nae Ionescu repart\u00eda su tiempo entre sus cursos de metaf\u00edsica y de l\u00f3gica y el peri\u00f3dico &#8220;Cuv\u00e1ntul&#8221; (El Verbo), de orientaci\u00f3n pol\u00edtica nacionalista. En un panorama pol\u00edtico dominado por el partido liberal, los nacionales-campesinos se situaban a la izquierda del gobierno y basaban sus proyectos de reformas econ\u00f3micas y sociales en la idea del bienestar de la clase mayoritaria, que era la de los campesinos.<\/p>\n<p>Sin interesarse directamente por la pol\u00edtica, Mircea Eliade, que iba pronto a llegar a ser redactor en el &#8220;Cuv\u00e1ntal&#8221;, era un dem\u00f3crata nato. Una visita a Italia, que iba a proporcionarle el encuentro so\u00f1ado con su \u00eddolo Giovanni Papini, y sus encuentros con los sabios Ernesto Buonaiuti y Virgilio Macchioro, le brindan la ocasi\u00f3n de condenar, en un art\u00edculo, el r\u00e9gimen de Musolini. A Virgilio Macchioro, que le proporcion\u00f3 las informaciones, se le expuls\u00f3, por lo que al punto el ingenuo y joven Eliade decidi\u00f3 no ocuparse nunca jam\u00e1s directamente de pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En Italia supo de la existencia de Surendranath Dasgupta, gran historiador de la cultura india, y de la generosidad del maharadjah de Kassimbazaar. Escribi\u00f3 a \u00e9ste para pedirle una beca para la India, para conocer las pr\u00e1cticas del yoga. Se le concedi\u00f3 la beca y, en 1929, Mircea Eliade, con sus 22 a\u00f1os, fue a Calcuta, donde vivi\u00f3 primero en una pensi\u00f3n anglo-india, y se mud\u00f3 despu\u00e9s a casa de su gur\u00fa Dasgupta. Un amor desgraciado le aleja sin embargo de la casa del gur\u00fa y se retira a Rishikesh en el ashram himalayo de Shri Shivananda. Un nuevo amor, y la necesidad de cumplir el servicio militar en Rumania, le obligan a abandonar el ashram y a volver a Bucarest, donde acababa de aparecer su primera novela &#8220;Isabel y las aguas del diablo 1930.<\/p>\n<p>En Rumania la celebridad y una larga serie de desilusiones acompa\u00f1an a Eliade habiendo hecho el doctorado en filosof\u00eda con una primera versi\u00f3n de este libro que, publicado conjuntamente por P. Geuthner en 1936, que iba a representar hasta ese momento la \u00fanica obra de s\u00edntesis sobre el yoga. Eliade se consagra a la vez a la carrera de novelista y a la de profesor universitario, llegando a sustituir a Nae Ionescu en la Facultad de Letras. En 1933, es el \u00e9xito -de prestigio y de p\u00fablico- de su novela autobiogr\u00e1fica &#8220;Maytreyl&#8221;, traducido en 1950 al franc\u00e9s con el t\u00edtulo &#8220;La Noche Bengal\u00ed&#8221;. Poco despu\u00e9s, ensayos, memorias, novelas y escritos cient\u00edficos se suceden ininterrumpidamente: 22, de 1932 a 1943.<\/p>\n<p>Muchos son colecci\u00f3n de art\u00edculos; en efecto, hasta 1943, hab\u00eda m\u00e1s de un millar, y Eliade apenas si hab\u00eda llegado a la madurez.<br \/>\nDecepcionado por el partido nacional-campesino que hab\u00eda llegado al poder y por el rey que le hab\u00eda hecho volver a Rumania, el profesor Nae Ionescu entra en contacto poco a poco con la organizaci\u00f3n extremista La Guardia de hierro, de Cornelio Zelia-Codreanu (1899-1938). Por ello el peri\u00f3dico Cuv\u00e1ntal estuvo cerrado, casi sin interrupci\u00f3n, a partir de 1933. Ide\u00f3logo de una revoluci\u00f3n ortodoxa que iba a restaurar los valores de la espiritualidad aut\u00f3ctona, Nae Ionescu, bien conocedor del hebreo y de la cultura jud\u00eda, termina por asumir insensiblemente posiciones vagamente antisemitas. Su disc\u00edpulo Mircea Eliade se lo reprocha en una c\u00e9lebre pol\u00e9mica del a\u00f1o 1934. En efecto, Eliade siempre se hab\u00eda colocado en posiciones democr\u00e1ticas, rehusando caer en los excesos de sus amigos de la derecha o de la izquierda comunista. Estaba cansado de uno y de otros, puesto que participaba en un c\u00edrculo de conferencias llamado Criterion, cuyo fin era justamente representar todos los puntos de vista en un debate aut\u00e9nticamente pluralista. Por desgracia, desde 1934, los puntos de vista se radicalizan, Eliade se ve encasillado en un no man&#8217;s land por sus amigos de la izquierda y de la extrema derecha, unos le reprochan sistem\u00e1ticamente su espiritualidad&#8221;, los otros su postura en el &#8220;problema jud\u00edo&#8221;. Y sin embargo, Eliade terminar\u00e1 por ser considerado de moduabusino como hombre de derechas, a causa de la pol\u00edtica cada vez m\u00e1s radical de su maestro Nae Ionescu. As\u00ed, durante las grandes purgas organizadas por el rey Carlos III, fue internado en un campo de concentraci\u00f3n, despu\u00e9s del arresto de Nae Ionescu. Puesto en libertad, es v\u00edctima sin embargo de este malentendido que le caus\u00f3 el arresto. Poco despu\u00e9s, en los Idus de Marzo de 1940, Nae Ionescu ca\u00eda, probablemente v\u00edctima de uno de estos servicios de espionaje extranjeros y que se daban cuenta de la enorme importancia econ\u00f3mica y estrat\u00e9gica de Rumania a principios de la guerra. El 10 de abril de 1940, Mircea Eliade es nombrado Consejero cultural de la Embajada rumana en Londres por el gobierno del liberal angl\u00f3filo C. Tatarescu, siendo Ministro de Cultura el historiador liberal C.C. Guiresco. Cuando, el 10 de febrero de 1941, Inglaterra rompe las relaciones diplom\u00e1ticas con Rumania Eliade ser\u00e1 destinado a Lisboa mientras dura la guerra.<br \/>\nLa experiencia portuguesa es fundamental para la posici\u00f3n pol\u00edtica asumida por Eliade en esta \u00e9poca tr\u00e1gica. Dem\u00f3crata convencido, se ve obligado a aceptar la realidad de la dictadura, pues Rumania hab\u00eda pasado de la dictadura real de 1938-40 a la dictadura militar de 1941-44. Por otro lado, en Portugal, cae de pleno en una dictadura pr\u00f3spera en el momento y, seg\u00fan la confusi\u00f3n de sus mismos adversarios, tan &#8220;democr\u00e1tica&#8221; como posible, y de ella puede admirar&#8221; lo mismo una posici\u00f3n moderada dentro de una pol\u00edtica extremista que el rechazo orgulloso del antisemitismo bajo todas sus formas. Salazar, \u00a1qu\u00e9 gran ejemplo de equilibrio para esta dictadura militar rumana que es cada vez m\u00e1s presa de las amenazas y de las promesas de Hitler, este Hitler que el l\u00edder portugu\u00e9s se permit\u00eda criticar en p\u00fablico, afirmando que la ocupaci\u00f3n de Europa por los ej\u00e9rcitos nazis constitu\u00edan la mayor desgracia de la civilizaci\u00f3n occidental! Por ello, Eliade describe la experiencia portuguesa en un libro aparecido en Rumania en 1942, con el fin de persuadir al dictador de su propio pa\u00eds para que asuma una actitud menos r\u00edgida con respecto a las peticiones alemanas. El mismo Salazar, con quien se iba a encontrar en agosto de 1942, considera como una locura la guerra en Rusia y declara que, si fuera Antonesco, se preocupara de que el ej\u00e9rcito se quedara en el pa\u00eds. Mircea Eliade vuelve a Bucarest para tratar de transmitir este importante consejo al l\u00edder rumano, pero ni tan siquiera puede llegar a su antec\u00e1mara. Es su \u00faltima visita a suelo rumano.<br \/>\nEl fin de la guerra le coge en Par\u00eds, ante las dificultades del exilio, que afronta solo, su primera mujer muere durante la guerra.<br \/>\nEl enorme \u00e9xito de sus primeras obras cient\u00edficas no le asegura sin embargo un puesto en el CNRS, la sospecha, infundada pero alimentada por la embajada de Rumania, y pensando sobre \u00e9l de que hab\u00eda sido miembro de &#8220;la Guardia de Hierro&#8230;El 9 de enero de 1950, se casa con Christinel Cottesco, la inseparable compa\u00f1era de su vida y de su trabajo en sus \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os. Amigo de Carl Gustav Jung, participa en las conferencias Eranos en Ascona y obtiene una modesta beca de la Fundaci\u00f3n Bollingen de New York, que le permite vivir hasta 1955, cuando, invitado a Chicago para hacerse cargo de las c\u00e9lebres Haskell Lectures, ocupar\u00e1 la c\u00e1tedra vacante del gran soci\u00f3logo y fenomen\u00f3logo de las religiones Joachim Wach. Establecido en los Estados Unidos, Mircea Eliade,&#8221; va adem\u00e1s a alcanzar una gloria permanente merecida por su originalidad, su erudici\u00f3n innegable y la profundidad de sus 30 vol\u00famenes, aparecidos despu\u00e9s de la guerra &#8220;y traducidos a 18 lenguas. Propuesto dos veces para el premio Nobel de Literatura, Mircea Eliade recibir\u00e1 igualmente las m\u00e1s altas distinciones acad\u00e9micas y honor\u00edficas en Francia, Estados Unidos, y en otros pa\u00edses de Europa y de Am\u00e9rica.<br \/>\nLa obra amplia y profunda del historiador de las religiones surge de un debate impl\u00edcito sobre el sentido de la existencia en el mundo. El fin de Eliade es el de trazar los contornos de una antropolog\u00eda filos\u00f3fica a partir de la descripci\u00f3n de las estructuras fundamentales de la religi\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Hay tres hip\u00f3tesis en la carrera cient\u00edfica de Eliade: la propia del especialista, autor de las monograf\u00edas sobre el yoga (1936-1954). el chamanismo (1951) o las religiones australianas (1973); la del fenomen\u00f3logo -comparatista, autor del &#8220;Tratado de historia de las religiones&#8221; (1949), de los &#8220;Aspectos del mito&#8221; (1963) o de la enorme &#8220;Historia de las creencias y de las ideas religiosas&#8221; (1976-1983); y la del fil\u00f3sofo autor de varios ensayos importantes, en rumano y en franc\u00e9s, algunos publicados en los vol\u00famenes &#8220;Mitos&#8221;, &#8220;Sue\u00f1os y Misterios&#8221; (1957), &#8220;la Nostalgia de los or\u00edgenes&#8221; (1971), etc.<\/p>\n<p>SOBREPASAR LOS LIMITES DE LA CONDICION HUMANA<\/p>\n<p>El estudio de los documentos religiosos de la humanidad revela a Eliade la existencia de una identidad o de una continuidad de estructura, que se manifiesta en las m\u00faltiples analog\u00edas al nivel de las t\u00e9cnicas religiosas propiamente dichas. Es as\u00ed como, sin pronunciarse sobre las filiaciones entre estos dos fen\u00f3menos religiosos distintos, Eliade hace notar, por ejemplo, los grandes parecidos entre el yoga y el chamanismo, a nivel de sus preocupaciones existenciales y de la realizaci\u00f3n pr\u00e1ctica de ellas. Para el cham\u00e1n lo importante es el \u00e9xtasis. Todo lo que hace, hasta los m\u00e1s peque\u00f1os detalles de su vestido, por ejemplo, va encaminado a este fin. El \u00e9xtasis es tanto una realizaci\u00f3n efectiva como una representaci\u00f3n teatral hasta el punto de que los l\u00edmites entre los dos son a menudo imperceptibles. Pero la ideolog\u00eda del chamanismo afirma que el t\u00e9cnico puede trascender los limites de la condici\u00f3n humana y la pr\u00e1ctica enfrenta a veces al investigador con los fen\u00f3menos parad\u00f3jicos.<br \/>\nEn cuanto al yoga, aunque se base en las mismas creencias arcaicas que el chamanismo, representa una t\u00e9cnica donde el cosmos est\u00e1 m\u00e1s bien en el interior del practicante asumido en su cuerpo sutil. Para Eliade, el \u00e9xtasis del chamanismo se opone al &#8220;enstase&#8221; (\u00e9xtasis) del yogin.<br \/>\nFiel a este programa de investigaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas religiosas de superaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana, Eliade iba igualmente a analizar este fen\u00f3meno a la vez social y m\u00edstico, que es la iniciaci\u00f3n (Nacimientos m\u00edsticos, 1959, 1976, bajo el t\u00edtulo de &#8220;Iniciaciones, ritos, sociedades secretas&#8221;). Dentro de un mismo programa de exploraci\u00f3n de los fen\u00f3menos religiosos fundamentales a trav\u00e9s de los cuales el hombre afirma su autonom\u00eda espiritual, aparecen las investigaciones de Eliade sobre la alquimia, esbozadas ya en dos peque\u00f1os vol\u00famenes en rumano (1935, 1937), y conocidas ya gracias al libro &#8220;Forjadores y Alquimistas&#8221; (1956).<br \/>\nChamanismo, yoga, iniciaciones, alquimia, forman cuatro temas mayores a los que Eliade ha consagrado preferentemente sus obras.<br \/>\nFundada en esta extensa experiencia del documento religioso aut\u00e9ntico, la obra del fenomen\u00f3logo representa una continuaci\u00f3n y a la vez una superaci\u00f3n de los temas monogr\u00e1ficos encaminados hacia la realizaci\u00f3n de grandes s\u00edntesis. La perspectiva fenomenol\u00f3gica trata de poner de manifiesto las estructuras y los tipos de las religiones del mundo, llegar conocer los aspectos comunes, y en una palabra: establecer la esencia de la religi\u00f3n.<br \/>\nComo disciplina aut\u00f3noma la Fenomenolog\u00eda de las religiones aparece en Holanda durante la segunda mitad del s. XIX, representada por los profesores P.D. Chantepie de la Saussaye ( Amsterdam ) y C. Tiele ( Leiden ). Despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de la obra de E. Husserl , esta disciplina se inspira en su filosof\u00eda para defender su procedimiento, que se propone conocer la esencia del fen\u00f3meno en cuesti\u00f3n. Su car\u00e1cter de disciplina cient\u00edfica, que trabaja inductivamente, es puesto cada vez m\u00e1s de manifiesto por los numerosos fenomen\u00f3logos alemanes, holandeses y suecos de principios del siglo XX. El m\u00e1s importante de ellos es el profesor de Geoninga, en el que se inspir\u00f3 Eliade, G. Van der Leeuw (1890-1950), autor de la importante &#8220;Fenomenolog\u00eda de la religi\u00f3n&#8221;(1933), as\u00ed como de otras obras de la estructura de la religi\u00f3n y la mentalidad primitiva.<br \/>\nFue de alg\u00fan modo una tradici\u00f3n en los tratados de fenomenolog\u00eda esbozar cuadros de categor\u00edas religiosas recurrentes, como las formas m\u00e1s simples de las experiencias religiosas humanas, determinadas por los medios en donde se desarrolla la vida natural: el cielo, la tierra, la vegetaci\u00f3n, la roca. Su orden estaba dictado por la idea evolucionista, impl\u00edcita o expl\u00edcitamente, de que las religiones se desarrollan de acuerdo a una superaci\u00f3n de lo simple e inferior hacia lo complejo y superior. El problema de Dios en el monote\u00edsmo s\u00f3lo pod\u00eda ser tratado, pues, al final de las listas de dichas categor\u00edas.<\/p>\n<p>LO SAGRADO MODIFICA NUESTRA PERCEPCION DEL ESPACIO-TIEMPO<\/p>\n<p>En su &#8221; Tratado de historia de las religiones&#8221; Eliade modifica en dos puntos la posici\u00f3n tradicional de la fenomenolog\u00eda. En primer lugar porque su fenomenolog\u00eda de la religi\u00f3n no va m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia unida al medio natural, espacio-temporal. En segundo lugar, porque se habla del Dios monote\u00edsta al principio, y no al final de la obra.<br \/>\nPero la principal innovaci\u00f3n introducida por Eliade en la fenomenolog\u00eda es sin embargo de orden m\u00e1s elevado: consiste en la determinaci\u00f3n de las categor\u00edas seg\u00fan las cuales la experiencia religiosa modifica la percepci\u00f3n del espacio y el tiempo ; se trata de un tema tratado en infinidad de sus obras a partir de &#8220;El mito de la reintegraci\u00f3n&#8221; (1942) .<br \/>\nComo fenomen\u00f3logo, Eliade introduce en su obra el concepto fundamental de &#8220;hierofan\u00eda&#8221;, que representa la revelaci\u00f3n de lo sagrado en los objetos naturales y artificiales que rodean al hombre.<br \/>\nLo que en primer lugar se revela como sagrado es la tierra, el cielo, el agua, el \u00e1rbol, la piedra. Pero cada una de estas hierofan\u00edas expresa otra modalidad de lo sagrado: el cielo refleja la trascendencia; la tierra la fecundidad, etc&#8230; En una amplia s\u00edntesis Mircea Eliade traza la experiencia humana de lo sagrado, una experiencia extra\u00f1a y fascinante a la vez.<br \/>\nEl territorio tiene, para el hombre arcaico, siempre una orientaci\u00f3n: se trata de un espacio sagrado alrededor del centro del mundo, que es a la vez absoluto desde el punto de vista ontol\u00f3gico y relativo desde el pragm\u00e1tico ( por ejemplo en el budismo cada stupa &#8211; tumba de Buda &#8211; es un centro del mundo y al mismo tiempo la \u00fanica tumba del \u00fanico Buda).<br \/>\nEl tiempo sagrado es un tiempo que se ha vuelto c\u00edclico por la conmemoraci\u00f3n peri\u00f3dica y estable de acontecimientos que tuvieron lugar en los or\u00edgenes.<br \/>\nEspacio y tiempo sagrado deben su car\u00e1cter especial al mito, en tanto \u00e9ste es una historia que se refiere a los or\u00edgenes del mundo en el sentido m\u00e1s general; y es al mismo tiempo relativo al territorio, pues establece su car\u00e1cter sagrado, en relaci\u00f3n con las gestas de seres m\u00edticos primordiales, y relativo al tiempo, cuyos ciclos son establecidos por ceremonias y rituales peri\u00f3dicos, instituidos ab origine por los personajes del mito.<br \/>\nPara el hombre arcaico el mundo es s\u00f3lo un pretexto, un soporte cuya realidad no aparece en la experiencia sensible, sino en virtud de las experiencias de las huellas originales de los seres m\u00edticos, en una palabra a trav\u00e9s de la experiencia de las hierofan\u00edas.<br \/>\nLa concepci\u00f3n del mundo moderno, completamente profano, no orientado hacia ning\u00fan valor m\u00e1s all\u00e1 de la historia, ha sido prefigurada por el judeocristianismo que es veh\u00edculo de la noci\u00f3n del tiempo lineal, donde la historia ocupa el lugar de los acontecimientos del mito.<br \/>\nSe puede decir, de alguna manera, que en las religiones abrah\u00e1nicas la historia misma est\u00e1 mitificada: la &#8220;pascua no es como en los pueblos cananeos una simple fiesta de primavera sino la conmemoraci\u00f3n de la salida del pueblo elegido de su cautiverio en Egipto; la pasi\u00f3n de Cristo no tiene lugar in illo tempore, en el origen del tiempo o en el tiempo del sue\u00f1o, como los sucesos narrados entre los mitos australianos, se desarrolla en un momento hist\u00f3rico determinado, bajo el procurador Poncio Pilatos, y as\u00ed otros elementos.<br \/>\nConcebida de este modo, la dicotom\u00eda entre lo sagrado y lo profano, juega un papel fundamental en la antropolog\u00eda filos\u00f3fica de M. Eliade.<br \/>\nExpuesta en muchos de sus libros y ensayos, desde &#8220;El mito del eterno retorno&#8221;(1949) hasta &#8220;La nostalgia de los or\u00edgenes&#8221; (1971), la antropolog\u00eda filos\u00f3fica de Eliade no tiene nada de doctrina sistem\u00e1tica. Est\u00e1 fundada en algunas premisas de orden fenomenol\u00f3gico, y en teor\u00edas del psicoan\u00e1lisis de Carl Gustav Jung.<\/p>\n<p>EL HOMBRE MODERNO VIVE DESORIENTADO<\/p>\n<p>Famosa imagen que muestra a Jung y a Mircea Eliade (izquierda) en conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 Eliade admite sobre todo la idea de Jung sobre las supervivencias arcaicas en el inconsciente del hombre moderno. Este hombre moderno lleva en si la paradoja de una existencia a dos niveles diferentes y paralelos, incompatibles entre ellos para tomar conciencia de s\u00ed mismo: por una parte, su nivel hist\u00f3rico, organizado seg\u00fan un esquema de adecuaci\u00f3n a una situaci\u00f3n alienante y, por otra parte, su nivel m\u00edtico, es decir, su estructura ps\u00edquica profunda, organizada seg\u00fan un esquema simb\u00f3lico. El hombre hist\u00f3rico contin\u00faa viviendo inconscientemente seg\u00fan las mismas categor\u00edas que el hombre pre-moderno, su vida inconsciente est\u00e1 incluso estructurada seg\u00fan un esquema de iniciaci\u00f3n impl\u00edcita dentro -de su contacto con la historia. Esta situaci\u00f3n puede definirse seg\u00fan la f\u00f3rmula del psicoanalista Erich Neumann, como un &#8220;ritual del destino&#8221;; el hombre moderno padece la ordal\u00eda de la historia, est\u00e1 inconscientemente iniciado en la existencia responsable por el hecho mismo de su historicidad. As\u00ed es como Eliade recupera, adem\u00e1s, la existencia dentro del mundo del hombre moderno: asign\u00e1ndole siempre un modelo m\u00edtico.<\/p>\n<p>Esta problem\u00e1tica del ritual del destino se repite con mucha frecuencia en la creaci\u00f3n literaria de Eliade. Est\u00e1n, junto con algunas novelas realistas, en su mayor\u00eda in\u00e9ditas, en Francia, y junto con la novela experimental &#8220;Luz que se apaga&#8221;, 1934, contiene varias novelas y relatos fant\u00e1sticos, casi todos al alcance, y traducidos al franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Al principio, los relatos fant\u00e1sticos de Eliade responde a una convicci\u00f3n expresada en el excelente ensayo &#8220;El folklore como medio de conocimiento&#8221;, 1937, traducido al franc\u00e9s por Alain Paruit en Herne, 1978: puesto que todos los fen\u00f3menos paranormales son reales, estas haza\u00f1as fant\u00e1sticas que Eliade expone en sus novelas -desplazamiento de los personajes en el tiempo y en el espacio, facultad de acci\u00f3n m\u00e1gica, &#8220;metasomatosis, incluso el mismo vampirismo (&#8220;Se\u00f1orita Christina&#8221;, 1936, traducci\u00f3n francesa 1978)- son tambi\u00e9n reales.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, Eliade elabora una teor\u00eda del &#8220;milagro imposible de conocer&#8221; que desemboca en una especie de &#8220;sincronicidad&#8221; en el sentido que Jung da a esta palabra. Se sabe, en efecto, que Jung negaba la relaci\u00f3n causal entre los elementos de un pron\u00f3stico (por ejemplo la carta celeste en la astrolog\u00eda) y la realizaci\u00f3n de \u00e9ste. Admit\u00eda, sin embargo, la existencia de lo que llamaba la &#8220;sincronicidad&#8221;. En esta segunda fase de la literatura fant\u00e1stica de&#8221; Mircea Eliade, el relato de haza\u00f1as sobrenaturales apenas cambia, con la primac\u00eda absoluta del desplazamiento en el tiempo corrimiento de las capas del tiempo una sobre otra, discontinuidad del tiempo&#8221;, etc.). Son los personajes los que cambian completamente, y su actitud con respecto a lo que ocurre. Es el &#8220;idiota&#8221; de la est\u00e9tica expresionista (&#8220;El Pasa-Muralla&#8221; de Marcel Aym\u00e9, &#8220;El hombre de las risas&#8221; de autor dram\u00e1tico rumano George Ciprian, etc.) el que desde ahora hace su aparici\u00f3n en la prosa de Eliade, sobre todos en sus relatos &#8220;Las Bohemias&#8221;, 1958, traducci\u00f3n francesa, 1978, &#8220;14.000 cabezas de ganado&#8221;, 1959, &#8220;El hombre viejo y el oficial&#8221;, 1968, traducci\u00f3n francesa, 1977, etc.<br \/>\nEn la gran novela, en parte autobiogr\u00e1fica, &#8220;Selva prohibida&#8221; (que aparece en franc\u00e9s en 1955, el papel del &#8220;idiota&#8221; es transferido al anti-h\u00e9roe por excelencia que es St\u00e9phane Vizira, cuyo problema fundamental es la irrupci\u00f3n de lo sobrenatural en lo real, la premonici\u00f3n y la interpretaci\u00f3n de \u00e9sta. St\u00e9phane es un hombre moderno, un hombre normal, cuya existencia hist\u00f3rica est\u00e1 perturbada por una serie de &#8220;sincronicidades&#8221;. Este espacio abierto de la noche del inconsciente que se ha entreabierto para \u00e9l, tiene compasi\u00f3n de \u00e9l y lo absorbe al final.<br \/>\nEl tercer per\u00edodo en la literatura fant\u00e1stica de Eliade, al responder a una intenci\u00f3n de recuperaci\u00f3n de todos aquellos que sufren, de las conciencias a la deriva, se distingue claramente con respecto a las dos primeras. Esta \u00faltima metamorfosis de Mircea Eliade aparece a partir m\u00e1s o menos del relato &#8220;Uniformes de un general&#8221;, 1974, que inaugura todo un ciclo, llamado por nosotros &#8220;ciclo del espect\u00e1culo y de la criptograf\u00eda&#8221;. Este ciclo contiene todas las \u00faltimos cuentos de Eliade: &#8220;Inc\u00f3gnito en Buchenwald&#8221;, &#8220;Las Tres Gracias&#8221;, &#8220;La Peregrina&#8221;, &#8220;El Tiempo de un centenario&#8221;, &#8220;Diecinueve risas&#8221; y &#8220;Dayan&#8221;. La transici\u00f3n entre el &#8220;ciclo del idiota&#8221; y el &#8220;ciclo del espect\u00e1culo&#8221; se realiza en el cuento &#8220;En la Corte de Dionis&#8221;, publicado por primera vez en &#8220;Revista Scriitorilor Rom\u00e1ni&#8221; (M\u00fanchen 1968, p. 24-66).<br \/>\nEn el primer ciclo, el de las &#8220;Noches en Serampore, &#8220;El secreto del doctor Honigberger&#8221;,&#8221;La serpiente&#8221;, que podr\u00eda llamarse &#8220;ciclo indio&#8221;, Eliade es un especialista de lo sagrado. En el segundo ciclo, el especialista es reemplazado por el idiota, el corto de inteligencia. Pero en los dos casos, se trata de una irrupci\u00f3n de lo fant\u00e1stico en lo cotidiano.<br \/>\nReminiscencias del idiota -del que hay que se\u00f1alar este car\u00e1cter positivo que ten\u00eda el &#8220;idiota triumphans&#8221; de Nicho-las de Cuse y, por otra parte, en toda la tradici\u00f3n cristiana-&#8221; que persisten en el tercer ciclo, lo &#8220;mismo que otras tem\u00e1ticas propias de Eliade. Pero, en general, este &#8220;ciclo del espect\u00e1culo y de la criptograf\u00eda&#8221; nos enfrenta a personajes y a problemas nuevos. Lo fant\u00e1stico, que ya no irrumpe en lo cotidiano est\u00e1 esta vez en relaci\u00f3n con la ciencia moderna y la criptograf\u00eda -de ah\u00ed el papel decisivo del polic\u00eda, del cript\u00f3grafo que crea el mito planteando la existencia de un enigma-. Adem\u00e1s, los procedimientos para descifrar juegan un papel importante en este espect\u00e1culo organizado por j\u00f3venes en b\u00fasqueda de la libertad absoluta, tema central de varias obras pertenecientes al ciclo. No se trata ahora de milagros. &#8220;Estamos condenados a la libertad absoluta&#8221; dice un personaje al final de &#8220;Diecinueve risas&#8221; (p. 139). Y por haber descifrado los mensajes en clave que aparecen de ninguna parte para inquietar a la polic\u00eda, el resultado es desastroso: &#8220;Ha habido cortos de inteligencia en este mundo nuestro. Pero el m\u00e1s c\u00e9lebre sigue siendo Parsifal. Puesto que \u00e9l fue el \u00fanico que pregunt\u00f3: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el Santo Grial?&#8230;\u00a1Qu\u00e9 miserable este Grial que se nos ha encomendado buscar. Buscar y encontrar! (Pelerina, en Ethos 3, p. 35-36).<\/p>\n<p>El desciframiento, esencial para las narraciones de este &#8220;c\u00edrculo del espect\u00e1culo y de la criptograf\u00eda&#8221;, no desemboca en &#8220;nada&#8221;. Sin embargo, la significaci\u00f3n de la existencia en el mundo, esta existencia que, bas\u00e1ndose en &#8220;nada&#8221;, est\u00e1 condenada a la libertad absoluta, s\u00f3lo puede plantearse por medio de una operaci\u00f3n de desciframiento.<\/p>\n<p>ELIADE, MISTAGOGO DE LOS TIEMPOS MODERNOS<\/p>\n<p>Se le puede dar a Eliade el apelativo de &#8220;mistagogo&#8221;. Entre los Griegos, el mistagogo era el sacerdote que presid\u00eda la iniciaci\u00f3n a los misterios, de donde, por extensi\u00f3n, un maestro, un gu\u00eda. Esta es una de las significaciones de la palabra. Hay, sin embargo, otra que, sin ser peyorativa, indica un proceso artificial: el mistagogo es alguien que inventa misterios y arrastra a los dem\u00e1s a seguirle por su camino. Las dos significaciones se aplican a Eliade: es maestro, iniciador en los misterios que \u00e9l ha creado.<br \/>\nEs in\u00fatil insistir en el estatuto y la importancia de la hermen\u00e9utica en la obra cient\u00edfica de Eliade, dada a conocer por Adri\u00e1n Marino en su libro, traducido al franc\u00e9s en 1981.<br \/>\nEn las memorias y los diarios de Eliade, la hermen\u00e9utica adquiere un estatuto esencial que ha sido se\u00f1alado varias veces. A trav\u00e9s de una actividad hermen\u00e9utica, Eliade asume y comprende episodios de su propia existencia y de la cultura moderna: por ejemplo son el yoga y el tantrismo los que le ayudan a integrar estas experiencias an\u00e1rquicas de su adolescencia, cuando reduc\u00eda sus horas de sue\u00f1o y afianzaba su voluntad comiendo objetos repulsivos; el amor le revela el misterio de la totalidad; otras veces, traza paralelismos entre las teor\u00edas de la f\u00edsica moderna y diversas experiencias m\u00edsticas, etc.<br \/>\nEn la literatura de Eliade, la hermen\u00e9utica conserva este car\u00e1cter existencial, siendo una t\u00e9cnica principal de subsistencia y de liberaci\u00f3n. El sentido es consubstancial al hombre, que s\u00f3lo puede subsistir en la medida en que tiene uno. Liberarse significa haber encontrado un sentido. Ahora bien, la hermen\u00e9utica es justamente la operaci\u00f3n que plantea un sentido. Es necesario que cada uno busque su propio Graal. La b\u00fasqueda del Graal es una actividad esencialmente hermen\u00e9utica. El &#8220;primer&#8221; Eliade, el te\u00f3rico del milagro y de su irrupci\u00f3n en el mundo, cre\u00eda que el sentido es trascendente con respecto a la hermen\u00e9utica &#8220;misma. El &#8220;segundo&#8221; Eliade, el del &#8220;miserable Graal&#8230;buscado y encontrado&#8221;, cree que es la hermen\u00e9utica la que plantea el sentido. As\u00ed es como el mistagogo, que actuaba como iniciador en los misterios objetivos transcendiendo al operador, se da cuenta de que s\u00f3lo es un inventor de misterios por medio de la hermen\u00e9utica. En la literatura de Eliade, a lo largo de sus tres etapas o ciclos, la madeja de la trascendencia se divide, de modo que al final, en el tercer ciclo, el hombre no se encuentra separado de nada (&#8220;libertad absoluta&#8221;) si no es por la delgada pared de la hermen\u00e9utica. En este momento, todo el mensaje de Eliade podr\u00eda resumirse en estas palabras: para sobrevivir, hay que practicar la hermen\u00e9utica. En cuanto a las modalidades de la hermen\u00e9utica, la que m\u00e1s conviene al hombre, es la criptograf\u00eda. Hay siempre que descifrar misterios, pues el desciframiento no est\u00e1 hecho para disipar la duda: al contrario, es \u00e9l qui\u00e9n la crea, \u00e9l es el mecanismo que produce el misterio. Sobre lo que este mecanismo act\u00faa no tiene verdaderamente importancia: como mucho, nos podemos servir de las manchas de moho en un muro (&#8220;Inc\u00f3gnito en Buchenwald&#8221;), tesis de Eliade que se aparenta a la del gran mistagogo moderno, Jorge Luis Borges. Pero esta operaci\u00f3n es eficaz con la condici\u00f3n que no se desvele el misterio, dicho de otro modo, que no se consiga descifrar el mensaje. En este caso, el sentido que se obtiene es siempre rid\u00edculo por su poca importancia, es s\u00f3lo un &#8220;miserable Graal&#8221;. El Graal s\u00f3lo puede ser verdadero factor de sentido, de elevaci\u00f3n moral y de equilibrio mientras dura su b\u00fasqueda: cuando se le encuentra,-es decir, cuando la facultad hermen\u00e9utica ya no se ejerce- es factor de muerte. Pues el Graal, es nada y su b\u00fasqueda no es lo que nos acerca a \u00e9l, sino lo que nos separa de \u00e9l.<br \/>\nEfectivamente, habr\u00e1 fieles de Eliade que gritar\u00e1: \u00bfhab\u00eda que investigar durante tanto tiempo para darse cuenta que entre lo que no es nada y el Graal no hay ninguna diferencia? Pero, como Eliade mismo, cada uno lo aprender\u00e1 solamente en el momento conveniente, de modo que esta revelaci\u00f3n no ser\u00e1 menos extraordinaria que otra. Ni menos terrible.<br \/>\nLa funci\u00f3n del mistagogo es instruir y acompa\u00f1ar. No hay mistagogo sin fieles. Mircea Eliade no ha instituido verdaderos misterios. Sus libros se dirigen al mundo entero. Todos los lectores son sus fieles. Pero a aquellos que se acercan a \u00e9l, Eliade les responde con un intenso e igual resplandor de amor. Es su hip\u00f3stasis de &#8220;santo&#8221;: dar a cada uno, sin discriminaci\u00f3n, todo su amor. Hip\u00f3stasis tard\u00eda, que comienza con un ejercicio del que son testimonio varios de sus libros: amar a dos mujeres a la vez, con el mismo amor imparcial completo. As\u00ed como la disminuci\u00f3n del tiempo de sue\u00f1o s\u00f3lo puede efectuarse un minuto por noche, el resplandor universal del amor s\u00f3lo puede obtenerse empezando por el caso menos complicado: tratar de amar a dos seres diferentes con todo su amor, para alcanzar mas tarde a toda la humanidad<\/p>\n<p>Es el m\u00e9todo del doctor Payot aplicado a la santidad.<\/p>\n<p>Eliade ha llegado tan lejos en este camino que se le podr\u00eda sin duda aplicar todas las palabras del cap\u00edtulo 49 del Tao-Te-King: &#8220;el sabio no tiene coraz\u00f3n para s\u00ed mismo; su coraz\u00f3n, es el coraz\u00f3n de su pueblo. Yo soy bueno con el que es bueno, pero soy igualmente bueno con el que es malo, pues es la virtud en s\u00ed misma la que es buena. Yo soy sincero con el que es sincero, pero soy igualmente sincero con el traidor, pues es la virtud en s\u00ed misma la que es sincera. La existencia del sabio en el mundo no es tranquila: su coraz\u00f3n resplandece sobre todos los mortales; sus gentes le aman y el sabio los trata como si fueran sus propios hijos&#8221;.<br \/>\nPero la actividad de mistagogo de Eliade s\u00f3lo puede manifestarse por medio de una par\u00e1bola que pertenece a la sabidur\u00eda de Oriente: La Escritura del Lotus, la Saddharmapundarika budista, dice que la probabilidad que el hombre tiene para liberarse dentro de esta misma existencia no es mayor que la de que una tortuga tuerta suba a la superficie del agua en el momento justo en que un tronco provisto de un agujero pase por encima de su ojo sano, de modo que ella pueda subirse, por el agujero, hasta el tronco. La tortuga es tuerta, su posibilidad de orientaci\u00f3n est\u00e1 disminuida; la probabilidad adem\u00e1s de que justo el tronco que pasa est\u00e9 agujereado es m\u00ednima. El tronco flota al azar, recorriendo todas las aguas del mundo: la probabilidad que pase justo por encima de la tortuga es m\u00ednima. Hay poca esperanza de salvarse. Pero la funci\u00f3n del mistagogo es justamente la de lanzar al agua piezas de madera agujereadas para las tortugas tuertas.<\/p>\n<p>Este es el papel que asumi\u00f3 Mircea Eliade: su literatura, sobre todo sus cuentos, son esas &#8220;piezas de madera&#8221; cuya funci\u00f3n es la de entrenar a las tortugas para un ejercicio verdaderamente ins\u00f3lito, un ejercicio que ha sido representado por siempre en una de las obras maestras de Constantin Brancusi: &#8220;Tortuga volante&#8221;. (*)<\/p>\n<p>(*) Fuente:\u00a0 J.P.Couliano, Mircea Eliade y el hombre universal, en traducci\u00f3n del cuaderno Homo religiosus. Dialogues avec le sacr\u00e9 Paris, 1994, realizado por F. Schwartz. Publicado con anterioridad en El hilo de ariadna.<\/p>\n<p>(*)\u00a0 J. P.COULIANO, el autor, que ha muerto asesinado hace una d\u00e9cada, fue historiador de las religiones y colaborador de Eliade. Obras en castellano: &#8220;Eros y magia en el Renacimiento&#8221; , Madrid, Siruela, 1999; &#8220;Experiencias del \u00e9xtasis&#8221; Madrid, Paid\u00f3s Orientalia, 1998<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MIRCEA ELIADE Y EL IDEAL DEL HOMBRE UNIVERSAL\u00a0 Por J.P. Couliano (*) Mircea Eliade en su juventud, durante un viaje a la India hacia 1930. \u00a0 \u00a0 Mircea Eliade es quiz\u00e1s el m\u00e1ximo historiador de las religiones del siglo pasado. En sus obras supo consumar algo aconsejado por Walter Otto: intuir la experiencia viva que subyace en los mitos y<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[],"class_list":["post-3871","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mircea-eliade"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3871\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}