{"id":3858,"date":"2009-03-04T18:34:12","date_gmt":"2009-03-04T18:34:12","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3858"},"modified":"2009-03-04T18:34:12","modified_gmt":"2009-03-04T18:34:12","slug":"-la-estructura-del-mundo-seg\u00dan-los-mapuches-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3858","title":{"rendered":"LA ESTRUCTURA DEL MUNDO SEG\u00daN LOS MAPUCHES"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0 LA ESTRUCTURA DEL MUNDO SEG\u00daN LOS MAPUCHES <\/p>\n<p>Por maestro Don Aukanaw<\/p>\n<p>(en &#8220;La ciencia secreta de los mapuches&#8221;)<\/p>\n<p>Representaci\u00f3n teatral de un ritual mapuche difundido por la Universidad de Chile (foto en p\u00e1gina web de dicha universidad)<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Como todos los pueblos, los mapuches crearon una cosmovisi\u00f3n, una imagen de la totalidad de lo real. As\u00ed a\u00fan hoy, la &#8220;gente de la tierra&#8221; se relaciona con un universo pre\u00f1ado de sentido y sacralidad. Su interpretaci\u00f3n m\u00edtica de la existencia nace en sus tierras ancestrales, en los suelos de Patagonia. Aqu\u00ed un texto de el maestro Don Aukanaw, perteneciente a una obra mayor, &#8220;La ciencia secreta de los mapuches&#8221;. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0  LA ESTRUCTURA DEL MUNDO SEG\u00daN LOS MAPUCHES <\/p>\n<p>Por Maestro Don Aukanaw<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Los mapuche tienen una concepci\u00f3n heroica de la vida y de la inmortalidad, bastante similar a la de los pueblos celtas y germanos. Esta concepci\u00f3n es aristocr\u00e1tica, pues est\u00e1 reservada a los jefes pol\u00edticos religiosos (soberanos o iniciados).<br \/>\nAs\u00ed, el destino del alma de los fallecidos es el siguiente:<\/p>\n<p>1\u00b0) Los h\u00e9roes: Los guerreros muertos en combate, los \u00fclmen (arist\u00f3cratas y jefes), los miembros de la clase sacerdotal (en cualquiera de sus jerarqu\u00edas), los fulminados por el rayo, etc., ascienden a los cielos y all\u00ed moran, manifest\u00e1ndose generalmente en las cimas de las monta\u00f1as y, especialmente, en los volcanes. Para coadyuvar a tal ascensi\u00f3n se los sol\u00eda enterrar a los \u00fclmen en lugares sagrados, como lo alto de las monta\u00f1as (sitios m\u00e1s cercanos al cielo), en los pillan-lelf\u00fcn (\u00e1mbito territorial de Nguillatun) o se cremaban para que el fuego los elevara r\u00e1pidamente trasmutados en humo.<br \/>\nDesde los cielos estos difuntos, transformados en divinidades menores, id\u00e9nticas a los h\u00e9roes griegos o germanos, velan por el bienestar de la raza y particularmente por sus poblados (lof). En los cielos combaten a los h\u00e9roes espa\u00f1oles y con los soldados argentinos. Los antiguos germanos ten\u00edan igual concepto con sus ein heriars, guerreros que viv\u00edan en el Walhalla y repet\u00edan sus combates terrenos.<br \/>\nLos h\u00e9roes en mapuche se llaman pillan (que no deben confundirse con el poderoso Wenu Pillan, aspecto kratof\u00e1nico por excelencia de la Divinidad, que los comanda).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Los pillan, como toda kratofan\u00eda, son ambivalentes. Su ira puede da\u00f1ar a un mapuche del mismo modo que da\u00f1an a los winka (no-mapuche). Castigan a los traidores a la raza y a los conversos al cristianismo lanzando sus flechas m\u00e1gicas productoras de enfermedades sobre los ganados y sobre los hombres.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Est\u00e1n siempre presentes en todas las batallas de los mapuche que preservan la religi\u00f3n y la tradici\u00f3n y los ayudan a destruir al enemigo con la colaboraci\u00f3n de los ngen, que activan fen\u00f3menos geol\u00f3gicos y meteorol\u00f3gicos demoledores para el winka invasor.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  El general Kallf\u00fckura es un gran pillan que vela por los suyos. Se dice que dentro de poco ha de venir a reunirse con ellos, lo que lo hace merecedor de atenciones sacras.<\/p>\n<p>2\u00b0) Los ni\u00f1os: Los que mueren prematuramente tienen un lugar especial en los inframundos y all\u00ed aguardan el momento propicio para completar en este mundo el ciclo vital interrumpido.<\/p>\n<p>3\u00b0) Las mujeres de los h\u00e9roes: Ellas siguen el camino de sus compa\u00f1eros cuando aceptan una muerte heroica y se inmolan en la tumba de su hombre, mueren en el campo de batalla (cumpliendo funciones de apoyo) o son buscadas por el h\u00e9roe en los inframundos de donde las saca y las lleva a los cielos.<\/p>\n<p>4\u00b0) El com\u00fan: Los que mueren de viejos o a causa del wekuf\u00fc. Al igual que los cobardes van a parar a alguno de los inframundos, donde llevan una existencia a la inversa de la terrestre: si robaron, ser\u00e1n robados; si calumniaron, ser\u00e1n calumniados.<\/p>\n<p>5\u00b0) Variantes: Algunos h\u00e9roes que no murieron en el campo de batalla, aunque s\u00ed en forma heroica (cargada de fuerza), suelen tomar como morada el lugar donde se transmutaron en h\u00e9roes, ocupando alg\u00fan objeto propio de este sitio (una roca, por ejemplo). Estos pillan dispensan ayuda a los transe\u00fantes y castigan a los malintencionados. Su veneraci\u00f3n se suele confundir, por ser formalmente an\u00e1loga, con la tributada a los Ngen. Las apachetas les suelen ser caracter\u00edsticas y son mediadores (werken) con divinidades como la \u00d1uke Mapu (Madre Tierra).<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Estas cinco tipolog\u00edas suelen tener algunas variaciones en distintas parcialidades mapuche.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Los mapuche suelen disentir en el n\u00famero de pisos o mapu de que consta el Cosmos. La m\u00e1s ortodoxa de las versiones es la de 4 superiores y 4 inferiores. Todas las otras son s\u00f3lo distintos puntos de vista que no contradicen tal esquema. Los hay que cuentan 3 (1 cielo, la Mapu, 1 inframundo); los que cuentan 5 (4 cielos y la Mapu); los que 6 (los 4 cielos, la Mapu, y el inframundo como una unidad); los que 7 (4 cielos, la Mapu y 3 inframundos); los que 8 (los 4 cielos y 4 infiernos, dejando t\u00e1cita la Mapu; los que 9 (la totalidad del conjunto). Esta discrepancia de puntos de vista particulares suele ser muy com\u00fan en todas las tradiciones arcaicas. Dice al respecto Guen\u00f3n: &#8220;es com\u00fan a todas las doctrinas tradicionales la divisi\u00f3n en tres mundos, pero adquiere formas diversas. En la India misma no hay dos que coincidan externamente, aunque no se contradigan. Estas formas diversas son resultantes de diferentes puntos de vista&#8221;.<\/p>\n<p>El viaje del alma mapuche<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Las almas de los muertos comunes siempre van al Oeste, lugar donde el sol pasa al inframundo a trav\u00e9s de una abertura o puerta (konweant\u00fc). Es la entrada o puerta del sol. Las almas deben recorrer un camino horizontal hacia el Oeste, y una vez llegadas a esta boca o puerta inician su viaje descendente hacia el inframundo (Figs. 1 y 2).<br \/>\nCuando el sentido de este fen\u00f3meno se perdi\u00f3, junto con el valor del Sol como psicopompo (conductor de almas), reci\u00e9n entonces se comenz\u00f3 a atribuir el valor de la entrada occidental a objetos concretos y se ubic\u00f3 en lugar de ella al mismo inframundo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Los mapuche orientales ubican la morada de las almas en la cordillera o del otro lado de la misma; los occidentales en las zonas costeras; los de la costa del Pac\u00edfico en islas occidentales (como por ejemplo la isla Mocha); los de la isla Mocha en regiones allende el mar. Esta isla es an\u00e1loga a aquella de la tradici\u00f3n celta llamada Ouesant.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  La cordillera y sus cumbres son espacios sagrados, moradas donde se manifiestan los pillan. Estos seres involucran en el concepto mapuche a los Wenu Mapu \u00dclmen y a los Wenu Mapu Kona (ciertos seres celestiales) as\u00ed como a los h\u00e9roes. Esta circunstancia, que reviste a la cordillera de un car\u00e1cter sagrado a la vez que funerario, sirvi\u00f3 para aumentar la perplejidad de los mapuche cisandinos; estos \u00faltimos ya hab\u00edan antes confundido los siguientes elementos entre s\u00ed: inframundo-entrada occidental-cordillera. A esa confusi\u00f3n sumar\u00e1n las valencias exclusivas de la cordillera, fusionando la morada de los h\u00e9roes (sita en la cordillera, y por lo tanto al Oeste) con el inframundo y la entrada occidental.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  El resultado de este proceso es tener localizados en la cordillera, sita en el Oeste, tanto la morada de los h\u00e9roes como al inframundo con sus wekuf\u00fc. Con el tiempo se llegar\u00e1 a confundir los pillan con los wekuf\u00fc (a lo que ayudar\u00e1 la ambivalencia de ambos seres) o a considerar la cordillera y sus volcanes como lugares infernales, en tanto que, en realidad, son lo contrario. M\u00e1s aumenta esta confusi\u00f3n entre los mapuche neuquinos o rionegrinos que emigraron hacia la costa del Pac\u00edfico, huyendo de la guerra del general Roca, conservando su sistema de valores. All\u00ed precisamente es donde el sistema de referencia cosmol\u00f3gico comenzar\u00eda a generar las inconsecuencias que hoy d\u00eda son detectables. S\u00famese a todo lo anterior la influencia de los misioneros que endosaban a los pillan la categor\u00eda de diablos y se ver\u00e1 reforzada la err\u00f3nea idea de que el infierno est\u00e1 en la cordillera. Algunos mapuche orientales emigrados al otro lado de la cordillera han desplazado los Andes a la isla Mocha o a alg\u00fan lugar ignoto allende los mares.<\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Es importante consignar que para el mapuche cisandino surge un problema que no existe para el transandino: el cruce de la cordillera. El alma del cisandino debe subir a la cima de los volcanes en donde hay tendido un puente peligroso que se debe atravesar, pasado el cual con \u00e9xito deber\u00e1n seguir hasta el Pac\u00edfico y de all\u00ed hasta la &#8220;puerta del sol&#8221;, donde el barquero infernal los conducir\u00e1 a trav\u00e9s del primer r\u00edo de los avernos hasta la tierra firme del primer inframundo.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Los mapuche transandinos aparentemente no necesitan la ascensi\u00f3n andina, pero en algunos casos se dice que s\u00ed (\u00bfresabio de cuando los mapuche viv\u00edan al este de la cordillera?). El caer del puente peligroso as\u00ed como el no pagar el peaje al barquero infernal tienen las mismas consecuencias: transformarse en un alma en pena (alue), y estar en consecuencia a merced de los magos negros (kalku), y de los wekuf\u00fc malignos (wedakewekuf\u00fc). Esto suele acontecerles a quienes no se les hicieron las ceremonias f\u00fanebres correspondientes.<\/p>\n<p>OBSERVACIONES<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Es de capital importancia para la comprensi\u00f3n de lo expuesto tener en consideraci\u00f3n los siguientes puntos:<\/p>\n<p>1) La concepci\u00f3n del Cosmos como una esfera dividida en planos horizontales es s\u00f3lo un simbolismo espacial de lo que en realidad es la manifestaci\u00f3n del Ser Universal.<\/p>\n<p>2) Los distintos planos son un simbolismo, dentro del espacial, de nivel (una transposici\u00f3n anal\u00f3gica en diferentes niveles) de las m\u00faltiples modalidades de aquella manifestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3) El Cosmos se manifiesta entre dos polos (no manifiestos) uno esencial y otro substancial, enti\u00e9ndanse estos dos t\u00e9rminos en estricto sentido etimol\u00f3gico. En la India se denominan Purusha y Prakriti, en China Tien y Ti, en el juda\u00edsmo Chokmah y Binah, en el cristianismo el Santo Esp\u00edritu y la Virgen, etc. Precisamente entre esos dos polos se extender\u00e1n los distintos niveles horizontales cuyo n\u00famero es indefinido, pero en la mayor parte de las tradiciones a los efectos representativos s\u00f3lo se consideran fundamentalmente tres: dos polares y uno ecuatorial. Las variaciones num\u00e9ricas asignadas por las diversas culturas responden s\u00f3lo a puntos de vista diferentes, sin que ello implique una contradicci\u00f3n entre ellas.<\/p>\n<p>4) Vale decir que cada uno de los planos horizontales -denominados mundos, cielos, infiernos, planos, esferas, orbes, c\u00edrculos, etc., no son otra cosa que el dominio en el que se desarrolla un grado o estado de la Existencia Universal o Manifestaci\u00f3n c\u00f3smica. En todas las tradiciones los &#8220;lugares&#8221; simbolizan esencialmente estados.<\/p>\n<p>5) Desde el punto de vista microc\u00f3smico la esfera es el ser manifestado y los mundos son cada uno de los m\u00faltiples estados de manifestaci\u00f3n de ese ser.<\/p>\n<p>6) La Mapu es el mundo o nivel del hombre, es el dominio ocupado por el estado individual humano de la Existencia Universal. Por consiguiente la Mapu engloba no s\u00f3lo al planeta Tierra sino a otros mundos corp\u00f3reos y extracorp\u00f3reos, a todo lo que los occidentales modernos consideran la realidad: los espacios siderales, galaxias, planetas, etc., m\u00e1s otros aspectos no-ordinarios. Por eso, si fuese efectiva la posibilidad de vida en otros planetas, aquellos seres que ocupen el mismo grado jer\u00e1rquico que el Hombre ser\u00e1n necesariamente humanos, pero extraterrenos, concordando plenamente en sus analog\u00edas funcionales y sin importar las diferencias morfol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>7) Se toma el estado humano de la Existencia Universal, o Mapu, como punto de referencia, siendo los &#8220;cielos&#8221; los estados superiores a \u00e9l, en tanto que los inframundos corresponden a los que le son inferiores.<\/p>\n<p>8) En una representaci\u00f3n gr\u00e1fica correcta la distancia entre los indefinidos niveles c\u00f3smicos es infinitesimal. Cada uno de los planos horizontales intersecciona perpendicularmente el segmento de la recta axial en cada uno de los puntos que la componen. El grosor de cada mundo deber\u00e1 ser representado por el espesor de un segmento de recta, es decir, del mismo ancho de un punto geom\u00e9trico.<\/p>\n<p>9) Los cielos y los inframundos corresponden en su totalidad a la Realidad No Ordinaria y la Mapu abarca toda la Realidad Ordinaria as\u00ed como aspectos No Ordinarios.<br \/>\nPor eso, pretender hallar la entrada a los inframundos en la Realidad Ordinaria es un disparate (y a pesar de ello muchos lo intentan -en otro orden de cosas- respecto de Agartha, la tierra de los inmortales o, la de los bienaventurados, la Tierra pura de Plat\u00f3n, las monta\u00f1as Mer\u00fa y Montsalvat, o el mapuche monte Trengtreng, incluso el Para\u00edso Terrenal b\u00edblico). Lo que no obsta a que estos lugares, o sus moradores, se manifiesten circunstancial y brevemente en la Realidad Ordinaria, hecho que en lengua mapuche se denomina perimontu o perimol, seg\u00fan el car\u00e1cter positivo o negativo de tal manifestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>10) Cada uno de los niveles horizontales es en s\u00ed mismo an\u00e1logo a todo el Cosmos, cada uno es una Imago Mundi o microcosmos; en esos peque\u00f1os cosmos hallamos tambi\u00e9n niveles an\u00e1logos y correspondientes a los del gran Cosmos, y as\u00ed sucesivamente.<br \/>\nEl conjunto ser\u00e1 algo as\u00ed como esas im\u00e1genes cat\u00f3ptricas producidas por la reflexi\u00f3n de un objeto situado entre dos espejos cuyos planos reflectantes se hallan enfrentados, y que lo reproducen indefinidamente. O como esas cajas chinas dentro de las cuales siempre se encuentra otra similar pero m\u00e1s peque\u00f1a que, a su vez, contiene otra a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1a, y as\u00ed sucesivamente.<br \/>\nPor eso debe explicitarse a qu\u00e9 sistema se refiere un t\u00e9rmino determinado, cosa que pocas veces se hace, y ello engendra no pocas confusiones o da lugar a las contradicciones o incoherencias que encuentran los investigadores donde no las hay.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Lo m\u00e1s habitual es la confusi\u00f3n que hacen entre el Cosmos y el mundo terrestre, cooperando al desconcierto. Un ejemplo bien claro de es lo siguiente. Los astros y planetas se hallan para el mapuche sitos en el segundo cielo (de arriba abajo). Si esto es tomado literalmente, estos cuerpos celestes se hallar\u00edan entonces fuera de la &#8220;dimensi\u00f3n&#8221; (t\u00e9rmino que usan, impropiamente, algunos medios de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica) en que vivimos, es decir, fuera de la materia, del tiempo y del espacio, hecho que la simple observaci\u00f3n refutar\u00eda. O planteado desde otra perspectiva, &#8220;si los astros son parte de la Realidad Ordinaria \u00bfpor qu\u00e9 se los asigna al segundo cielo, que pertenece a la Realidad No Ordinaria?&#8221;. Esto es f\u00e1cil de entender si se tiene en cuenta que los astros, como toda cosa, tienen sus aspectos de realidad Ordinario y No Ordinario. El aspecto material u ordinario lo constituyen los planetas visibles y tiene su ubicaci\u00f3n en el microcosmos terrestre ocupando su segundo cielo, en tanto que sus aspectos No Ordinarios ocupar\u00e1n el segundo cielo del Cosmos propiamente dicho. Esta concepci\u00f3n no es ajena al judeocristianismo, puesto que los siete planetas cl\u00e1sicos tienen por realidad No Ordinaria a los siete Arc\u00e1ngeles. Cada planeta en esa tradici\u00f3n tiene un cuerpo, un alma (anima mundi), un esp\u00edritu o inteligencia y un demonio. El Sol que penetra a los inframundos y desempe\u00f1a funciones como psicopompo es el aspecto No Ordinario del astro visible. El alma de Sol, por ejemplo, se llama ant\u00fc \u00f1i am. (*) <\/p>\n<p>(*) Fuente: Maestro Don Aukanaw, &#8220;La estructura del mundo seg\u00fan los mapuches&#8221;, texto perteneciente a &#8220;La ciencia secreta de los mapuche&#8221;, previamente editado en web www.geocities.com\/aukanawel. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 LA ESTRUCTURA DEL MUNDO SEG\u00daN LOS MAPUCHES Por maestro Don Aukanaw (en &#8220;La ciencia secreta de los mapuches&#8221;) Representaci\u00f3n teatral de un ritual mapuche difundido por la Universidad de Chile (foto en p\u00e1gina web de dicha universidad) \u00a0 \u00a0 Como todos los pueblos, los mapuches crearon una cosmovisi\u00f3n, una imagen de la totalidad de lo real. 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