{"id":3853,"date":"2009-03-04T17:10:24","date_gmt":"2009-03-04T17:10:24","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3853"},"modified":"2009-03-04T17:10:24","modified_gmt":"2009-03-04T17:10:24","slug":"regla-para-eremitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3853","title":{"rendered":"REGLA PARA EREMITAS"},"content":{"rendered":"<p>REGLA PARA EREMITAS<\/p>\n<p>Padre Fray Alberto E. Justo, O.P. <\/p>\n<p>______________________________________________________________________________<\/p>\n<p>Para los que vivimos en cualquier parte.<br \/>\nEn el mundo o fuera de \u00e9l <\/p>\n<p>m\u00e1s all\u00e1 de todo mundo<br \/>\ny en cualquier tiempo <\/p>\n<p>______________________________________________________________________________<\/p>\n<p>LECTOR: <\/p>\n<p>tienes la oportunidad de dejar este mundo y de seguir al Se\u00f1or. No dudes un instante. No permanezcas observando lo que queda atr\u00e1s, en el camino, ni sue\u00f1es con tu fantas\u00eda, gestando fantasmas en un futuro que no es y que, seguramente, nunca ser\u00e1. <\/p>\n<p>Deja. Avent\u00farate, en cambio, por las sendas de la Eternidad, que ya est\u00e1n a tu disposici\u00f3n. No s\u00f3lo no est\u00e1n lejos sino que en este mismo instante se abren para ti. <\/p>\n<p>Tal vez pensabas que alcanzar\u00edas una vida mejor mudando de lugar o escap\u00e1ndote del tiempo. Nada de eso. Aqu\u00ed hallar\u00e1s una peque\u00f1a senda para horadar el instante y el lugar en que te encuentras y pasar del otro lado. M\u00e1s all\u00e1. <\/p>\n<p>No te turbe tu pasado. No te angustie el ma\u00f1ana. Simplemente est\u00e1s aqu\u00ed y ahora con el Se\u00f1or. Es \u00c9l quien te llama. <\/p>\n<p>Y no quieras saber otra cosa. No te pierdas en vericuetos ni te distraigas en tu propio laberinto. No te justifiques buscando razones para escapar de la senda del Se\u00f1or. Que no te deslumbren los espejismos de un mundo que perece. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed intentamos no caer en el precipicio de la muerte. Aqu\u00ed pedimos al Se\u00f1or la Salvaci\u00f3n&#8230; No pretendemos dar lecciones sino aprender a abrir las puertas de par en par al Salvador. <\/p>\n<p>Abre estas p\u00e1ginas y reconoce, en ellas, una insinuaci\u00f3n. Una suerte de invitaci\u00f3n a subir mucho m\u00e1s alto. Solo son un punto de partida. <\/p>\n<p>______________________________________________________________________________<\/p>\n<p>PRIMERA PARTE <\/p>\n<p>Conducta y actitudes en la jornada <\/p>\n<p>1. Al comenzar el d\u00eda, \u00e1rmese, el lector, con la se\u00f1al de la Cruz y cons\u00e1grelo, todo entero, en un breve acto al Se\u00f1or. <\/p>\n<p>2. Renuncie expl\u00edcitamente, con una cort\u00edsima invocaci\u00f3n, a cualquier vanidad o distracci\u00f3n durante la jornada. Haga el prop\u00f3sito, sinceramente, de no apartarse del Se\u00f1or. Recuerde el aforismo de San Juan de la Cruz que nos ense\u00f1a que s\u00f3lo Dios es digno del pensamiento del hombre. <\/p>\n<p>3. Pida, en fin, con plegarias e invocaciones, la gracia de la contemplaci\u00f3n y de su perseverancia. <\/p>\n<p>4. Sepa que el diablo lo tentar\u00e1 con muchisimas distracciones u ocupaciones disfrazadas de la raz\u00f3n de bien. Rechace, con vigor, estos enga\u00f1os y no viva volcado hacia afuera sino recogido y advertido. Pida al Se\u00f1or el don del discernimiento y busque la paz. Su principal ascesis sea el silencio. <\/p>\n<p>5. No por mucho empe\u00f1arse lograr\u00e1 mejores resultados. Combata la ansiedad que lo oprime y permanezca quieto, atento al silencio interior. El Se\u00f1or no quiere esos sus trabajos y sus cosas sino a toda su persona. No pierda el tiempo. <\/p>\n<p>6. El mundo, en el que le toca peregrinar, se asemeja al caos. La mayor\u00eda de los hombres, en los centros urbanos, vive en desorden y desarmon\u00eda. No tema, ni se deje atrapar por ning\u00fan lazo. Sobre todo, no preste atenci\u00f3n a lo ef\u00edmero. <\/p>\n<p>7. La mano izquierda no ha de saber lo que hace la derecha. Transcurra la jornada en olvido de s\u00ed. <\/p>\n<p>8. Recuerde que lo m\u00e1s grande siempre resulta inc\u00f3modo. Con la ayuda de Dios vencer\u00e1 cualquier asedio. El Verbo de Dios, en la estrechez e incomprensi\u00f3n de este mundo, en su humillaci\u00f3n y obediencia, no pierde grandeza sino que es exaltado. <\/p>\n<p>9. No se apresure. Det\u00e9ngase y sosi\u00e9guese. No haga una cosa despu\u00e9s de otra con precipitaci\u00f3n. An\u00edmese a dejar que se vaya su medio de locomoci\u00f3n. No corra detr\u00e1s de nada. Vu\u00e9lvase a cerrar delicadamente las puertas cuando pasa a trav\u00e9s de ellas y, como aprenden los Cartujos en su Noviciado, no las cierre de un golpe sino articulando su mecanismo. Entre paso y paso descubrir\u00e1 el silencio. <\/p>\n<p>10. Interrumpa, con frecuencia, sus movimientos. Respire hondo e invoque al Se\u00f1or antes y despu\u00e9s de cada paso. Sosi\u00e9guese. No se apresure ni en hablar ni en responder. <\/p>\n<p>11. No se apresure por hacer esto o aquello. Con antelaci\u00f3n a cualquier trabajo o empe\u00f1o diga una jaculatoria. Desconf\u00ede de sus propias urgencias. <\/p>\n<p>12. Sea firme en sus convicciones, pero siempre dispuesto y pronto para abrazar la verdad. <\/p>\n<p>13. Trabaje en silencio, sin decir lo que hace. No busque reconocimiento ni aplauso. Acepte lo que la misma Providencia le depara en todo lo que se refiere a sus acciones. <\/p>\n<p>14. Sepa, en todo lo que emprende, que su Patria verdadera es el Cielo y que ahora se halla en el misterio del exilio. Pero no olvide que encontrar\u00e1 ya el cielo en su alma. Su mismo esp\u00edritu le anticipa la eternidad. <\/p>\n<p>15. No establezca ni se ate con un horario r\u00edgido. Adhiera a un orden arm\u00f3nico que pueda, f\u00e1cilmente, adaptar. Busque tambi\u00e9n la belleza en la sucesi\u00f3n de las horas. <\/p>\n<p>16. Intente integrar las sorpresas, esto es: lo imprevisto. No desvanezca ante ello. La vida contempor\u00e1nea abunda en lo que no se aguarda. En ocasiones se trata de las trampas del diablo para que pierda el equilibrio en su camino. No preste atenci\u00f3n ni se angustie, que todo pasa. Contin\u00fae como si nada ocurriera, morando en el silencio de su propio interior. Cultive la paz. <\/p>\n<p>17. Aprenda a vivir en algunos minutos o, quiz\u00e1, en algunas horas, lo que otros viven a lo largo de todo su tiempo. As\u00ed la soledad, el retiro, el recogimiento&#8230; Sea monje de un s\u00f3lo d\u00eda. Aproveche los momentos y las auroras. Descubra en las horas y en los paisajes, en la m\u00fasica y en toda manifestaci\u00f3n de la belleza, la hondura de su verdadera soledad interior. <\/p>\n<p>18. Se ha dicho que el verdadero hombre es el del verdadero d\u00eda, del eterno d\u00eda. Es capaz de vivir toda la vida en un solo d\u00eda. Quiz\u00e1 porque todas sus jornadas son las de siempre. Ori\u00e9ntese, pues el lector y peregrino, hacia el \u00faltimo d\u00eda. Cada instante le entregar\u00e1 la Eternidad. <\/p>\n<p>19. Aprender\u00e1 a prolongar los instantes privilegiados, cuando el tiempo es atravesado verticalmente. As\u00ed la Santa Misa, como toda celebraci\u00f3n de la Liturgia en la que haya participado. Y a\u00fan aqu\u00e9llas que le son lejanas, en el tiempo y en el espacio. \u00danase, por dentro, a la vida que no ve y que, sin embargo, requiere de su plegaria y de su vigilia. <\/p>\n<p>20. Lo mismo en los instantes de silencio y de recogimiento. Especialmente descubra el misterio religioso de la noche y haga de esas horas su propio desierto. <\/p>\n<p>21. Tenga en cuenta que velar en la noche puede ser mayor que esconderse en el fondo del desierto. La soledad \u0096dec\u00eda Andr\u00e9 Louf\u0096 era un porci\u00f3n del mundo que servia al ermita\u00f1o para situarse en el universo. La porci\u00f3n que ahora le pertenece es: tiempo. Vigile y vele, seg\u00fan sus posibilidades, y proyecte su vigilia en todas las horas. <\/p>\n<p>22. Tenga presente lo que ense\u00f1aba San Isaac el Sirio: si un monje, por razones de salud, no pudiese ayunar, su esp\u00edritu podr\u00eda, por las solas vigilias, obtener la pureza de coraz\u00f3n y aprender a conocer en plenitud la fuerza del Esp\u00edritu Santo. Pues s\u00f3lo quien persevera en las vigilias puede comprender la gloria y la fuerza que se esconden en la vida mon\u00e1stica. <\/p>\n<p>23. Permanezca en vigilia por medio de la oraciones breves. Practique la Lectura espiritual y, a ser posible, rece, diariamente, todas las horas del Oficio Divino. <\/p>\n<p>SEGUNDA PARTE <\/p>\n<p>Elementos generales <\/p>\n<p>El lector ha de tener en cuenta su posici\u00f3n con respecto al mundo, una vez que lo ha dejado todo por Dios. La formulaci\u00f3n exacta es la siguiente: se ha dejado a s\u00ed mismo y ha acudido al llamado del Se\u00f1or que es su vida. Antes que cualquier decisi\u00f3n posterior se ha postrado para adorar. Con ello reconoce el primado de la contemplaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Ahora, con abandono, siga su camino y observe: <\/p>\n<p>24. No afincarse en \u00e9poca ni en lugar alguno. Renunciar decididamente a cualquier forma de poder a\u00fan cuando aparezca conveniente o con el pretexto de contribuir a formas apost\u00f3licas. Despojarse de cualquier medio y presentarse en el Nombre y la Palabra de Dios. No apelar a ninguna alianza ni servirse de ella. <\/p>\n<p>25. No habitar espiritualmente ning\u00fan lugar transitorio. Los cristianos habitan el mundo pero no son del mundo&#8230; los cristianos viven de paso en moradas corruptibles, mientras esperan la incorrupci\u00f3n en los cielos (Ep Diogn. VI.3 y 8), Habitan sus propias patrias como forasteros&#8230; Toda tierra extra\u00f1a es para ellos patria, y toda patria, tierra extra\u00f1a (Ibid. V.5). Ser, por tanto, peregrino en el desierto de este mundo. <\/p>\n<p>26. Abandonarlo todo en el Se\u00f1or. Abandonar todo es consecuencia de la metanoia. Lo que caracteriza el desierto interior es el total abandono en el Se\u00f1or. La apatheia cristiana &#8211; ha dicho Hans Urs von Balthasar &#8211; es lo contrario de una t\u00e9cnica hecha para protegerse del sufrimiento, es el puro abandono al amor eterno, m\u00e1s all\u00e1 del placer y del dolor. Dejar de lado previsiones e inquietudes. P\u00e9guy dec\u00eda que no es mayor pecado la inquietud que la pereza. <\/p>\n<p>27. La renuncia a cualquier poder de este mundo, comporta armarse de las propias fatigas. La misma palabra kopos utilizada por San Juan (Jn. 4,38) y por San Pablo (I Cor. 3,8) para designar las fatigas del apostolado es empleada en los Apotegmas de los Padres para expresar los trabajos del monje. <\/p>\n<p>28. Dejar cualquier compromiso con el poder de este mundo implica, desde luego, disponerse a la contemplaci\u00f3n y a la \u00fanica obra de Dios. <\/p>\n<p>29. El peregrino no ha de temer la lucha sino confiar en la Gracia del Se\u00f1or con humildad y con paciencia. Tenga presente el siguiente texto de Diadoco: La impasibilidad no consiste en no ser atacado por los demonios, pues entonces deber\u00edamos, como lo dice el Ap\u00f3stol, irnos de este mundo (I Cor. 5,10), sino en permanecer inexpugnables cuando nos atacan (XCVIII-160). <\/p>\n<p>30. Practique el silencio interior seg\u00fan el siguiente Apotegma: El Abad Isaac estaba sentado un d\u00eda junto al Abad Poim\u00e9n; se oy\u00f3, entonces, el canto de un gallo. Aqu\u00e9l dijo: \u00bfes posible o\u00edr esto aqu\u00ed, Abad? El otro respond\u00ed: \u00bfIsaac, por qu\u00e9 me fuerzas a hablar? T\u00fa y los que se te asemejan escuch\u00e1is esos sonidos, pero el hombre vigilante no se preocupa por ello (Poim\u00e9n 107 &#8211; Sentencias 245). <\/p>\n<p>31. Convertirse en disc\u00edpulo que sabe escuchar y discernir. En muchas ocasiones los sonidos manifiestan el silencio. En efecto, lo importante no es lo que llega sino c\u00f3mo lo recibimos. <\/p>\n<p>32. Permanecer d\u00e9bil y vulnerable, sin fuerzas, sin alianzas comprometedoras, sin tratados ni defensas. En lugar de espiritualidades, dar lugar al Esp\u00edritu. <\/p>\n<p>33. Tenga el coraz\u00f3n fijo en Dios y cuando padezca la adversidad o sufra alg\u00fan despojo, o lo que sea, no se compadezca a s\u00ed mismo ni se observe, no guarde en la memoria ni recuerde. Pase por encima de las miserias de este mundo, respetando y aceptando el nivel de cada cosa. <\/p>\n<p>TERCERA PARTE <\/p>\n<p>El Recogimiento <\/p>\n<p>34. El recogimiento es lo esencial de esta Regla. Se entiende por recogimiento la unificaci\u00f3n interior de la persona en la Presencia de Dios. <\/p>\n<p>35. A\u00fan cuando no pudiera, por motivo v\u00e1lido, ser observado uno u otro de los art\u00edculos de esta Regla, bastar\u00e1 esta tercera parte para cumplir con ella. <\/p>\n<p>36. Vivir de la Presencia de Dios en todo tiempo y lugar y someterle todo. <\/p>\n<p>37. Estos art\u00edculos no se refieren, desde luego, a cuanto compete al cristiano en su condici\u00f3n de tal. Presuponen el llamado a la santidad y a la uni\u00f3n con Dios. En cambio apuntan al recogimiento habitual de los que perciben una especial vocaci\u00f3n a la contemplaci\u00f3n y a la intimidad con el Se\u00f1or. <\/p>\n<p>38. La Contemplaci\u00f3n consiste en atender y adherir a la Presencia de Dios en el fondo, ra\u00edz y centro de nuestro ser. Teniendo en cuenta que \u00e9sta es una gracia, viva de ella y p\u00eddala constantemente. Recuerde que el contemplativo no conoce m\u00e1s o menos que otros, sino que \u0096como dec\u00eda un cartujo\u0096 es capaz de extasiarse donde los dem\u00e1s pasan con indiferencia. <\/p>\n<p>39. La Contemplaci\u00f3n no es un camino de conocimiento sino un llamado a una experiencia que trasciende todo camino o proyecto. <\/p>\n<p>40. Disponga de un tiempo infinito para Dios. Practique, asiduamente, la Lectura espiritual. <\/p>\n<p>41. Si, alguna vez, se hallara en un ambiente adverso y descubriera que los m\u00e1s cercanos son los m\u00e1s distantes, convierta todo ello en escuela de Caridad y aprenda a trascender, por lo alto o por lo bajo, las imposiciones de cualquier lugar. <\/p>\n<p>42. No deje de combatir. Sea fiel y constante. Huya de los laberintos. La lucha es siempre saludable. Sea perseverante en las pruebas. <\/p>\n<p>43. Silencio y recogimiento. Solo Dios basta. En un coraz\u00f3n puro no existen m\u00e1s disonancias ni distancias con Dios. Est\u00e1 abierto al Misterio y se halla en conformidad con la Voluntad del Padre. El aut\u00e9ntico silencio es propio de un coraz\u00f3n puro, semejante y unido al Coraz\u00f3n de Dios. Podr\u00e1, pues, vivir en un silencio completo cuando descanse sin reparos, como un ni\u00f1o, en el mismo Se\u00f1or. <\/p>\n<p>44. El silencio consiste, sobre todo, en callar para o\u00edr algo siempre m\u00e1s grande. Deje sus an\u00e1lisis y el alud de sus deducciones. Permita que el silencio se manifieste en su interior. Puede estar muy empe\u00f1ado en todo tipo de actividades y, al mismo tiempo, gozar del silencio, que es patrimonio del alma y expresi\u00f3n de Dios. <\/p>\n<p>45. No cometa agresiones ni abuse de cuanto pasa. Respete y no se apresure a responder o a intervenir en lo que sea. Mira con benevolencia. Todo est\u00e1 a su favor. <\/p>\n<p>46. Lib\u00e9rese de todo lo que no lo ata\u00f1e. No dependa de personas o de situaciones. Calle las voces que lo lleven a analizar en exceso. Busque su refugio y su auxilio en s\u00f3lo Dios. Nunca ser\u00e1 defraudado. <\/p>\n<p>47. Coraz\u00f3n puro. Unificado en el Se\u00f1or. Va a Dios por Dios. Dios mismo es su vida. Que la invocaci\u00f3n del Nombre de Jes\u00fas le recuerde, constantemente, la Presencia del mismo Se\u00f1or y su unidad interior e intima en \u00c9l. <\/p>\n<p>48. Encuentre el misterio del desierto en su proprio interior y en cuanto eventualmente lo circunda. <\/p>\n<p>49. Toda desolaci\u00f3n o prueba podr\u00e1 conducirlo, si as\u00ed lo quiere, al Misterio de Cristo. <\/p>\n<p>50. Es propio del solitario estar con el Se\u00f1or en su Agon\u00eda. Ofrezca y consagre las horas y el sufrimiento consciente de su fecundidad. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REGLA PARA EREMITAS Padre Fray Alberto E. Justo, O.P. ______________________________________________________________________________ Para los que vivimos en cualquier parte. En el mundo o fuera de \u00e9l m\u00e1s all\u00e1 de todo mundo y en cualquier tiempo ______________________________________________________________________________ LECTOR: tienes la oportunidad de dejar este mundo y de seguir al Se\u00f1or. No dudes un instante. 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