{"id":3850,"date":"2009-03-04T16:46:00","date_gmt":"2009-03-04T16:46:00","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3850"},"modified":"2009-03-04T16:46:00","modified_gmt":"2009-03-04T16:46:00","slug":"textos-sobre-el-cristianismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3850","title":{"rendered":"TEXTOS SOBRE EL CRISTIANISMO"},"content":{"rendered":"<p>TEXTOS SOBRE EL CRISTIANISMO<\/p>\n<p>Frithjof Schuon<\/p>\n<p>1-\u00a0 \u00a0 Esquema del Mensaje Cristico\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..\u00a0 \u00a0  \t\u00a0 \u00a0 5<br \/>\n2-\u00a0 \u00a0 Naturaleza Particular y Universal de la Tradici\u00f3n Cristiana\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..\t\u00a0 \u00a0 9<br \/>\n3-\u00a0 \u00a0 Padre Nuestro que est\u00e1s en los Cielos\t\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.\t\u00a0 23<br \/>\n4-\u00a0 \u00a0 Algunas Observaciones\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.\t\u00a0 29<br \/>\n5-\u00a0 \u00a0 Sobre las Huellas del Pecado Original\t\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.\t\u00a0 39<br \/>\n6-\u00a0 \u00a0 Dialogo entre Helenistas y Cristianos\t\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.\t\u00a0 43<br \/>\n7-\u00a0 \u00a0 La Complejidad del Dogmatismo\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. \t\u00a0 51<br \/>\n8-\u00a0 \u00a0 Divergencias Cristianas\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.\t\u00a0 55<br \/>\n9-\u00a0 \u00a0 Claves de la Biblia\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; \t\u00a0 67<br \/>\n10-\u00a0 Evidencia y Misterio\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;\t\u00a0 71<br \/>\n11-\u00a0 Un Enigma del Evangelio\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.\t\u00a0 87<br \/>\n12-\u00a0 La Sede de la Sabidur\u00eda\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..\t\u00a0 91<br \/>\n13-\u00a0 El Misterio de las dos Naturalezas\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;\t\u00a0 95<br \/>\n14-\u00a0  Misterios Cristicos y Virginales\u00a0  &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;\t101<br \/>\n15-\u00a0  La Cruz &#8230;\t111<br \/>\n16-\u00a0 Al Margen de las Improvisaciones Lit\u00fargicas &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..\t115<br \/>\n17-\u00a0 Observaciones sobre la Caridad\u00a0 &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..\t121<br \/>\n18-\u00a0 Los dos Problemas: el Mal, la Predestinaci\u00f3n &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..\t123<br \/>\n19-\u00a0 La Imposible Convergencia &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;\t127<br \/>\n20-\u00a0 Fallos en el Mundo de la F\u00e9 &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;\t131<br \/>\n21-\u00a0 Caracter\u00edsticas de la M\u00edstica Voluntarista\u00a0 &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..\t137<\/p>\n<p>1<\/p>\n<p>ESQUEMA DEL MENSAJE CRISTICO<\/p>\n<p>Si partimos de la idea indiscutible de que la esencia de toda religi\u00f3n es la verdad del Absoluto con sus consecuencias humanas, tanto m\u00edsticas como sociales, puede plantearse la cuesti\u00f3n de saber de qu\u00e9 manera la religi\u00f3n cristiana satisface esta definici\u00f3n; pues su contenido central parece ser, no Dios como tal, sino Cristo, es decir, no tanto la naturaleza del Ser divino como la manifestaci\u00f3n humana de este. Por eso una voz patr\u00edstica proclam\u00f3 con pertinencia: \u00abDios se ha hecho hombre a fin de que el hombre se haga Dios\u00bb; lo cual es la manera cristiana de decir que \u00abBrahma es real, el mundo es apariencia\u00bb. El cristianismo, en vez de yuxtaponer simplemente lo Absoluto y lo contingente, lo Real y lo ilusorio, propone de entrada la reciprocidad entre uno y otro: ve el Absoluto a priori con relaci\u00f3n al hombre, y \u00e9ste \u0096correlativamente- es definido conforme a esta reciprocidad, no metaf\u00edsica solamente, sino din\u00e1mica, voluntaria, escatol\u00f3gica. Es cierto que el judaismo procede de un modo an\u00e1logo, pero en un grado menor: no define a Dios en funci\u00f3n del drama humano, o sea partiendo de la contingencia, pero establece, sin embargo, la relaci\u00f3n casi absoluta entre Dios y su pueblo: Dios es \u00abDios de Israel\u00bb, la simbiosis es inmutable. Esto no impide que Dios sea Dios, y el hombre sea el hombre; no hay ni \u00abDios humano\u00bb ni \u00abhombre divino\u00bb.<\/p>\n<p>Sea lo que fuere, la reciprocidad planteada por el cristianismo es metaf\u00edsicamente transparente, y lo es necesariamente, so pena de ser un error. Indiscutiblemente, desde el momento en que constatamos la existencia de la contingencia o de la relatividad, debemos saber que el Absoluto se interesa por ella de una manera o de otra, es decir, en primer lugar, que la contingencia debe encontrarse prefigurada en el Absoluto y que, a continuaci\u00f3n, \u00e9ste debe reflejarse en la contingencia; \u00e9ste es el esquema ontol\u00f3gico de los misterios de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n. El resto es cuesti\u00f3n de modalidad: el cristianismo propone, por una parte, la oposici\u00f3n abrupta entre la \u00abcarne\u00bb y el \u00abesp\u00edritu\u00bb, y, por otra -y \u00e9ste es su lado esot\u00e9rico-, su opci\u00f3n por la \u00abinterioridad\u00bb contra la exterioridad de las prescripciones legales y contra la \u00abletra que mata\u00bb. Adem\u00e1s, opera con ese sacramento central y profundamente caracter\u00edstico que es la Eucarist\u00eda: Dios ya no se limita a promulgar una Ley, sino que desciende a la tierra y se hace Pan de vida y Bebida de inmortalidad.<\/p>\n<p>Con respecto al juda\u00edsmo, el cristianismo posee un aspecto de esoterismo por tres elementos: la interioridad, la caridad casi incondicional y los sacramentos. El primer elemento consiste en desde\u00f1ar m\u00e1s o menos las pr\u00e1cticas exteriores y en acentuar la actitud interior: se trata de adorar a Dios \u00aben esp\u00edritu y en verdad\u00bb; el segundo elemento corresponde al ahimsa hind\u00fa, el \u00abno perjudicar\u00bb, que puede llegar hasta renunciar a nuestro derecho, o sea a salir deliberadamente del engranaje de los intereses humanos y de la justicia social: es ofrecer la mejilla izquierda al que ha golpeado la derecha, y dar siempre m\u00e1s de lo que se debe. El Islam marca un retorno al \u00abrealismo\u00bb mosaico, al tiempo que integra a Jes\u00fas en su perspectiva a t\u00edtulo de profeta de la \u00abpobreza\u00bb suf\u00ed. Sea lo que fuere, el propio cristianismo, a fin de poder asumir la funci\u00f3n de religi\u00f3n mundial, tuvo que atenuar su rigor original y presentarse como un legalismo socialmente realista, hasta cierto punto al menos.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>Si \u00abDios se ha hecho hombre\u00bb, o si el Absoluto se ha hecho contingencia, o si el Ser necesario se ha hecho ser posible, si esto es as\u00ed, se concibe el significado de un Dios que se ha hecho pan y vino y que ha hecho de la comuni\u00f3n una condici\u00f3n sine quia non de la salvaci\u00f3n; no la \u00fanica condici\u00f3n, sin duda, pues la comuni\u00f3n exige la pr\u00e1ctica casi permanente de la oraci\u00f3n, que Cristo ordena en su par\u00e1bola del juez inicuo y cuya importancia destaca San Pablo al exhortar a los fieles a \u00aborar sin cesar\u00bb. Se puede concebir un hombre que, impedido de comulgar, se salve solamente por la oraci\u00f3n, pero no se puede concebir un hombre que se viera impedido de rezar y se salvara por el solo hecho de comulgar; de hecho, algunos de los mayores santos, al principio del cristianismo, viv\u00edan en soledad sin poder comulgar, al menos durante varios a\u00f1os. Lo que se explica por el hecho de que la oraci\u00f3n est\u00e1 por encima de todo y de que contiene, pues, a su manera la comuni\u00f3n, y necesariamente, puesto que en principio llevamos en nosotros mismos todo lo que podemos obtener de fuera: \u00abEl reino de Dios est\u00e1 dentro de vosotros\u00bb. Los medios son relativos; nuestra relaci\u00f3n fundamental con el Absoluto no puede serlo.<\/p>\n<p>En lo que respecta al rito eucar\u00edstico, nos parece leg\u00edtima la precisi\u00f3n siguiente: el pan parece significar que \u00abDios entra en nosotros\u00bb, y el vino, que \u00abnosotros entramos en Dios\u00bb; presencia de gracia, por una parte, y extinci\u00f3n unitiva, por otra. Dios es el Sujeto absoluto y perfecto que, o bien entra en el sujeto contingente e imperfecto, o bien asimila a \u00e9ste liber\u00e1ndolo de las trabas de la subjetividad objetivada, exteriorizada y por ello vuelta parad\u00f3jicamente m\u00faltiple. Se podr\u00eda decir tambi\u00e9n que el pan se refiere m\u00e1s particularmente a la salvaci\u00f3n, y el vino a la uni\u00f3n, lo que evoca la distinci\u00f3n antigua entre los peque\u00f1os y los grandes misterios (1).<\/p>\n<p>En la Eucarist\u00eda, el Absoluto -o el divino SI (2)- se ha hecho Alimento; en otros casos se ha hecho Imagen o Icono, y en otros todav\u00eda, Palabra o F\u00f3rmula: es todo el misterio de la asimilaci\u00f3n concreta de la Divinidad mediante un s\u00edmbolo propiamente sacramental, visual, auditivo o de otro tipo. Uno de estos s\u00edmbolos, e incluso el m\u00e1s central, es el propio Nombre de Dios, quintaesencia de toda oraci\u00f3n, ya sea un Nombre de Dios en s\u00ed o un Nombre de Dios hecho hombre (3). Los hesicastas quieren que \u00abel coraz\u00f3n beba el Nombre a fin de que el Nombre beba el coraz\u00f3n\u00bb; o sea el coraz\u00f3n \u00ablicuado\u00bb, que, por efecto de la \u00abca\u00edda\u00bb, estaba \u00abendurecido\u00bb, y de ah\u00ed la comparaci\u00f3n frecuente del coraz\u00f3n profano con una piedra. \u00abA causa de la dureza de vuestro coraz\u00f3n, \u00e9l (Mois\u00e9s) escribi\u00f3 para vosotros este precepto\u00bb. Cristo quer\u00eda crear un hombre nuevo, mediante su cuerpo sacrificial de Hombre-Dios y a partir de una antropolog\u00eda moral particular. Especifiquemos que una posibilidad de salvaci\u00f3n no se manifiesta porque sea necesariamente mejor que otra, sino porque, siendo posible precisamente, no puede dejar de manifestarse; como dijo Plat\u00f3n, y despu\u00e9s de \u00e9l San Agust\u00edn, est\u00e1 en la naturaleza del Bien el querer comunicarse.<\/p>\n<p>El misterio del Icono no carece de relaci\u00f3n con el de la Eucaristia; tambi\u00e9n aqui se trata de una materializaci\u00f3n de lo celestial y por lo tanto de una asimilaci\u00f3n sensible de lo espiritual. Quintaesencialmente, el cristianismo posee dos Iconos, la Santa Faz y la Virgen con el Ni\u00f1o, cuyos prototipos son, para el primer icono, el Santo Sudario y, para el segundo, el retrato de Mar\u00eda pintado por San Lucas. De estas dos fuentes brotan, simb\u00f3licamente hablando, todas las dem\u00e1s im\u00e1genes sagradas, para llegar a esas cristalizaciones lit\u00fargicas que son el iconostasio bizantino y el retablo g\u00f3tico. Hay que mencionar tambi\u00e9n el crucifijo -pintado o esculpido-, en el que un s\u00edmbolo primordial se combina con una imagen m\u00e1s tard\u00eda. A\u00f1adamos que la estatuaria -ajena a la Iglesia de Oriente- est\u00e1 m\u00e1s cerca de la arquitectura que de la iconograf\u00eda propiamente dicha (4).<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00abDios hecho hombre\u00bb: es el misterio de Jes\u00fas, pero es tambi\u00e9n, y por eso mismo, el de Mar\u00eda; pues, humanamente, Jes\u00fas no tiene nada que no haya heredado de su Madre, a la que con raz\u00f3n se ha llamado \u00abCorredentora\u00bb y \u00abla divina Maria\u00bb. Por eso el Nombre de Maria es como una prolongaci\u00f3n del de Jes\u00fas; sin duda, la realidad espiritual de Maria est\u00e1 contenida en Jes\u00fas -lo inverso es cierto igualmente-, pero la distinci\u00f3n de los dos aspectos tiene su raz\u00f3n de ser; la s\u00edntesis no excluye el an\u00e1lisis. Si Cristo es \u00abla V\u00eda, la Verdad y la Vida\u00bb, la Virgen Sant\u00edsima, que est\u00e1 hecha de la misma substancia, posee gracias que facilitan el acceso a estos misterios, y es a ella a quien se aplica en primer lugar esta frase de Cristo: \u00abMi yugo es dulce y mi fardo, ligero\u00bb.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir que el cristianismo no es a priori determinada verdad metaf\u00edsica, sino Cristo, y es la participaci\u00f3n en Cristo mediante los sacramentos y mediante la santidad. Siendo esto as\u00ed, no escapamos de la Realidad divina quintaesencial: en el cristianismo, como en toda religi\u00f3n, hay fundamentalmente dos cosas que considerar, abstracta y concretamente: el Absoluto, o lo absolutamente Real, que es el Sumo Bien y que da sentido a todo; y nuestra consciencia del Absoluto, la cual debe convertirse para nosotros en una segunda naturaleza y la cual nos libera de los meandros, los callejones sin salida y los abismos de la contingencia. El resto es cuesti\u00f3n de adaptaci\u00f3n a las necesidades de determinadas almas y determinadas sociedades; pero las formas tienen tambi\u00e9n su valor intr\u00ednseco, pues la Verdad quiere la belleza, tanto en los velos como en la \u00faltima Beatitud.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>La metaf\u00edsica intr\u00ednsecamente cristiana, no helenizada, se expresa mediante las frases iniciales del Evangelio de San Juan: \u00abAl principio era el Verbo\u00bb. Se trata, con toda evidencia, no de un origen temporal, sino de una prioridad principial, la del Orden divino, al que el Intelecto universal -el Verbo- pertenece al tiempo que forma parte de la Manifestaci\u00f3n c\u00f3smica, de la que es el centro a la vez transcendente e inmanente. \u00abY el Verbo estaba con Dios\u00bb: desde el punto de vista de la Manifestaci\u00f3n, precisamente, el Logos se distingue del Principio al tiempo que, por su esencia, est\u00e1 \u00abcon\u00bb \u00e9l. \u00abY el verbo era Dios\u00bb: desde el punto de vista del Orden divino, el Logos no es distinto del Principio; la distinci\u00f3n entre las dos naturalezas de Cristo refleja la inevitable ambig\u00fcedad de la relaci\u00f3n \u00c2tm\u00e2-M\u00e2y\u00e2. \u00abTodas las cosas fueron hechas por \u00c9l\u00bb: no hay nada creado que no est\u00e9 concebido y prefigurado en el Intelecto divino. \u00abLa luz resplandeci\u00f3 en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron\u00bb: est\u00e1 en la naturaleza de \u00c2tm\u00e2 el penetrar en M\u00e2y\u00e2, y est\u00e1 en la naturaleza de cierta M\u00e2y\u00e2 el resist\u00edrsele (5), sin lo cual el mundo dejar\u00eda de ser el mundo; y \u00abes necesario que el esc\u00e1ndalo llegue\u00bb. La victoria de Cristo sobre el mundo y la muerte reproduce o anticipa la victoria en s\u00ed intemporal del Bien sobre el Mal, o de Ormuzd sobre Ahrim\u00e1n, victoria ontol\u00f3gicamente necesaria porque resulta de la naturaleza del propio Ser, a pesar de las apariencias iniciales contrarias. Las tinieblas, incluso ganando, pierden; y la luz, incluso perdiendo, gana; Pasi\u00f3n, Resurrecci\u00f3n, Redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>l. En un sentido m\u00e1s general, diremos que los sacramentos cristianos son exot\u00e9ricos para los exoteristas y esot\u00e9ricos o inici\u00e1ticos para los esoteristas; en el primer caso buscan la salvaci\u00f3n sin m\u00e1s, y en el segundo, la uni\u00f3n m\u00edstica.<\/p>\n<p>2. El Principio Supremo, desde el momento en que se hace interlocutor hacia el hombre, entra en la relatividad c\u00f3smica por el hecho mismo de su personificaci\u00f3n; no por ello deja de ser el Absoluto con respecto al hombre, salvo desde el punto de vista del Intelecto puro.<\/p>\n<p>3. Citemos a San Bernardino de Siena, gran promotor -hoy olvidado- de la invocaci\u00f3n del Nombre de Jes\u00fas: \u00abPoned el Nombre de Jes\u00fas en vuestras casas, en vuestras habitaciones y conservadlo en vuestros corazones\u00bb. -\u00abLa mejor inscripci\u00f3n del Nombre de Jes\u00fas es la del coraz\u00f3n, despu\u00e9s la de la palabra y finalmente la del s\u00edmbolo pintado o esculpido\u00bb. \u00abTodo lo que Dios ha creado para la salvaci\u00f3n del mundo est\u00e1 oculto en el Nombre de Jes\u00fas: toda la Biblia, desde el G\u00e9nesis hasta el \u00faltimo Libro. La raz\u00f3n de ello es que el Nombre es origen sin origen&#8230; El Nombre de Jes\u00fas es tan digno de alabanza como Dios mismo\u00bb.<\/p>\n<p>4. El juda\u00edsmo y el Islam, que proscriben las im\u00e1genes, las sustituyen en cierto modo por la caligraf\u00eda, expresi\u00f3n visual del discurso divino. Una p\u00e1gina iluminada del Cor\u00e1n, o un nicho de oraci\u00f3n adornado con arabescos, son \u00abIconos abstractos\u00bb.<\/p>\n<p>5. Se trata aqul de la dimensi\u00f3n negativa propia de la M\u00e2y\u00e2 infracelestial, que est\u00e1 hecha de oscuridad en la medida en que se aleja del Principio, y de luz en la medida en que manifiesta aspectos de \u00c9l. Es la esfera de la imperfecci\u00f3n y la impermanencia, pero tambi\u00e9n del teomorfismo potencialmente liberador, mientras que la M\u00e2y\u00e2 celestial es la esfera de los arquetipos y las hip\u00f3stasis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TEXTOS SOBRE EL CRISTIANISMO Frithjof Schuon 1-\u00a0 \u00a0 Esquema del Mensaje Cristico\u00a0 &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 5 2-\u00a0 \u00a0 Naturaleza Particular y Universal de la Tradici\u00f3n Cristiana\u00a0 &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. \u00a0 \u00a0 9 3-\u00a0 \u00a0 Padre Nuestro que est\u00e1s en los Cielos \u00a0 &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. \u00a0 23 4-\u00a0 \u00a0 Algunas Observaciones\u00a0 &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. \u00a0 29 5-\u00a0 \u00a0 Sobre las Huellas del Pecado Original \u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[151,251],"tags":[],"class_list":["post-3850","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-frithjof-schuon","category-temas-destacados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3850"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3850\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}