{"id":3841,"date":"2009-03-04T16:02:23","date_gmt":"2009-03-04T16:02:23","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3841"},"modified":"2009-03-04T16:02:23","modified_gmt":"2009-03-04T16:02:23","slug":"escatologia-universal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3841","title":{"rendered":"ESCATOLOGIA UNIVERSAL"},"content":{"rendered":"<p>ESCATOLOGIA UNIVERSAL<\/p>\n<p>FRITHJOF SCHUON<\/p>\n<p>La escatolog\u00eda forma parte de la cosmolog\u00eda, y \u00e9sta prolonga la metaf\u00edsica, la cual se identifica esencialmente con la sophia perennis. Cabe preguntarse con qu\u00e9 derecho la escatolog\u00eda puede formar parte de esta sophia, dado que, epistemol\u00f3gicamente hablando, la pura intelecci\u00f3n no parece revelar nuestros destinos de ultratumba, mientras que nos revela los principios universales; pero, en realidad, el conocimiento de estos destinos es accesible gracias al conocimiento de los principios, o gracias a su justa aplicaci\u00f3n. en efecto, comprendiendo la naturaleza profunda de la subjetividad, y no exclusivamente por esta v\u00eda exterior que es la Revelaci\u00f3n (1), es como podemos conocer la inmortalidad del alma, pues quien dice subjetividad total o central \u0096y no parcial y perif\u00e9rica como la de los animales\u0096 dice por lo mismo capacidad de objetividad, intuici\u00f3n de absoluto e inmortalidad (2). Y decir que somos inmortales significa que hemos existido antes de nuestro nacimiento humano \u0096pues lo que no tiene fin no podr\u00eda tener un comienzo\u0096, y, por lo dem\u00e1s, que estamos sometidos a ciclos; la vida es un ciclo, y nuestra existencia anterior deb\u00eda ser tambi\u00e9n un ciclo en una cadena de ciclos, es decir, est\u00e1 condenada a ello si no hemos podido realizar la raz\u00f3n de ser del estado humano, que, siendo central, permite precisamente escapar a la \u00abrueda de las existencias\u00bb.<\/p>\n<p>La condici\u00f3n humana es, en efecto, la puerta hacia el Para\u00edso: hacia el Centro c\u00f3smico que, aun formando parte del Universo manifestado, se sit\u00faa, sin embargo \u0096gracias a la proximidad magn\u00e9tica del Sol divino\u0096, m\u00e1s all\u00e1 de la rotaci\u00f3n de los mundos y de los destinos, y, por ello, m\u00e1s all\u00e1 de la \u00abtransmigraci\u00f3n\u00bb. Y por eso \u00abel nacimiento humano es dif\u00edcil de conseguir\u00bb, seg\u00fan un texto hind\u00fa; para convencerse de ello basta considerar la inconmensurabilidad entre el punto central y los innumerables puntos de la periferia.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>Hay almas que, plena o suficientemente conformes a la vocaci\u00f3n humana, entran directamente al Para\u00edso: son, ya los santos, ya los santificados. En el primer caso, son las grandes almas iluminadas por el Sol divino y dispensadoras de rayos bienhechores; en el segundo caso, son las almas que, no teniendo ni defectos de car\u00e1cter ni tendencias mundanas, est\u00e1n libres \u0096o liberadas\u0096 de pecados mortales y est\u00e1n santificadas por la acci\u00f3n sobrenatural de los medios de gracia de los que han hecho su vi\u00e1tico. Entre los santos y los santificados hay sin duda posibilidades intermedias, pero s\u00f3lo Dios es juez de su posici\u00f3n y su jerarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, entre los santificados \u0096los salvados por santificaci\u00f3n a la vez natural y sobrenatural (3)\u0096, hay algunos que no son bastante perfectos para poder entrar directamente al Para\u00edso; esperar\u00e1n, pues, su madurez en un lugar que algunos te\u00f3logos han calificado de \u00abprisi\u00f3n honorable\u00bb, pero que en opini\u00f3n de los amidistas es m\u00e1s que esto, puesto que, dicen ellos, este lugar se sit\u00faa en el Para\u00edso mismo; lo comparan a un capullo de loto dorado, que se abre cuando el alma est\u00e1 madura. Este estado corresponde al \u00ablimbo de los padres\u00bb (limbus = borde) de la doctrina cat\u00f3lica: los justos de la \u00abAntigua Alianza\u00bb, seg\u00fan esta perspectiva muy particular, se encontraban en \u00e9l antes del \u00abdescenso a los infiernos\u00bb de Cristo-Salvador; (4) concepci\u00f3n ante todo simb\u00f3lica, y muy simplificadora, pero perfectamente adecuada en cuanto al principio, e incluso literalmente verdadera en casos que no tenemos que definir aqu\u00ed, dada la complejidad del problema.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del \u00abloto\u00bb debemos considerar el \u00abpurgatorio\u00bb propiamente dicho: el alma fiel a su vocaci\u00f3n humana, es decir, sincera y perseverante en sus deberes morales y espirituales, no puede caer en el infierno, pero puede pasar, ante de acceder al Para\u00edso, por ese estado intermedio y doloroso que la doctrina cat\u00f3lica llama el \u00abpurgatorio\u00bb: debe pasar por \u00e9l si tiene defectos de car\u00e1cter, o si tiene tendencias mundanas, o si se ha cargado con un pecado que no ha podido compensar con su actitud moral y espiritual ni por la gracia de un medio sacramental. Seg\u00fan la doctrina isl\u00e1mica, el \u00abpurgatorio\u00bb es una estancia pasajera en el infierno: Dios salva del fuego \u00aba quien \u00c9l quiere\u00bb, es decir, \u00c9l es el \u00fanico juez de los imponderables de nuestra naturaleza; o, dicho de otro modo, \u00c9l es el \u00fanico en saber cu\u00e1l es nuestra posibilidad fundamental o nuestra substancia. Si hay confesiones cristianas que niegan el Purgatorio, es en el fondo por la misma raz\u00f3n: porque las almas de los que no se han condenado, y que ipso facto est\u00e1n destinadas a la salvaci\u00f3n, se hallan en manos de Dios y no le conciernen m\u00e1s que a \u00c9l.<\/p>\n<p>Por lo que toca al Para\u00edso, hay que dar cuenta aqu\u00ed de sus regiones \u00abhorizontales\u00bb, as\u00ed como de sus grados \u00abverticales\u00bb: las primeras corresponden a sectores circulares, y los segundos a c\u00edrculos conc\u00e9ntricos. Las primeras separan los diversos mundos religiosos o confesionales, y los segundos, los diversos grados en cada uno de estos mundos: por una parte, el Brahma-loka de los hind\u00faes, por ejemplo, que es un lugar de salvaci\u00f3n como el Cielo de los cristianos, no coincide, sin embargo, con este \u00faltimo; (5) y, por otra parte, en un mismo Para\u00edso, el lugar de Beatitud de los santos modestos o del \u00absantificados\u00bb no es el mismo que le de los grandes santos. \u00abHay muchas moradas en la casa de mi Padre\u00bb (6), sin que haya, no obstante, una separaci\u00f3n absoluta entre los diversos grados, pues la \u00abcomuni\u00f3n de los santos\u00bb forma parte de la Beatitud (7); y tampoco hay motivo para admitir que no hay ninguna comunicaci\u00f3n posible entre los diversos sectores religiosos, en el plano esot\u00e9rico en el que puede tener un sentido. (8)<\/p>\n<p>Antes de ir m\u00e1s lejos, y en lo que concierne a la escatolog\u00eda en general, quisi\u00e9ramos hacer la observaci\u00f3n siguientes: se ha esgrimido a menudo que ni el Confucianismo ni el Shintoismo admiten expresamente las ideas del m\u00e1s all\u00e1 y de la inmortalidad, lo cual no significa nada puesto que tienen el culto a los antepasados; si no hubiera supervivencia, este culto no tendr\u00eda ning\u00fan sentido, y no habr\u00eda ning\u00fan motivo para que un emperador del Jap\u00f3n fuera a informar solemnemente a las almas de los emperadores difuntos de tal o cual acontecimiento. Se sabe, por lo dem\u00e1s, que una de las caracter\u00edsticas de las tradiciones de tipo chamanista es la parquedad \u0096no la ausencia total\u0096 de las informaciones escatol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>Hemos de dar cuenta ahora, por una parte, de la posibilidad infernal que mantiene al alma en el estado humano y, por otra parte, de las posibilidades de \u00abtransmigraci\u00f3n\u00bb, que, por el contrario, la hacen salir de \u00e9l. Hablando en rigor, tambi\u00e9n el infierno es, a fin de cuentas, una fase de la transmigraci\u00f3n, pero antes de liberar al alma hacia otras fases u otros estados la encarcela \u00abperpetuamente\u00bb, pero no \u00abeternamente\u00bb; la eternidad s\u00f3lo pertenece a Dios, y en cierto modo al Para\u00edso, en virtud de un misterio de participaci\u00f3n en la Inmutabilidad divina. El infierno cristaliza una ca\u00edda vertical; es \u00abinvencible\u00bb porque dura hasta el agotamiento de un cierto ciclo cuya extensi\u00f3n s\u00f3lo Dios conoce. Entran en el infierno, no los que han pecado accidentalmente, con su \u00abcorteza\u00bb por as\u00ed decirlo, sino los que han pecado substancialmente o con su \u00abn\u00facleo\u00bb, y \u00e9sta es una distinci\u00f3n que puede no ser perceptible desde fuera; son, en todo caso, los orgullosos, los malvados, los hip\u00f3critas, o sea todos los que son lo contrario de los santos y los santificados.<\/p>\n<p>Exot\u00e9ricamente hablando, el hombre se condena porque no acepta una determinada Revelaci\u00f3n, una determinada Verdad, y no obedece a una determinada Ley; esot\u00e9ricamente, se condena \u00e9l mismo porque no acepta su propia Naturaleza fundamental y primordial, la cual le dicta un determinado conocimiento y un determinado comportamiento (9). La Revelaci\u00f3n no es sino la manifestaci\u00f3n objetiva y simb\u00f3lica de la Luz que el hombre lleva en s\u00ed mismo, en el fondo de su ser; no hace sino recordarle lo que \u00e9l es, y lo que deber\u00eda ser puesto que ha olvidado lo que es. Si todas las almas humanas, antes de su creaci\u00f3n, deben testimoniar que Dios es su Se\u00f1or \u0096seg\u00fan el Cor\u00e1n (10)\u0096 , es porque saben \u00abpreexistencialmente\u00bb lo que es la Norma; existir es, para la criatura humana, saber \u00abvisceralmente\u00bb lo que es el Ser, la Verdad y la Ley; el pecado esencial es un suicidio del alma.<\/p>\n<p>Nos falta hablar de otra posibilidad de supervivencia, a saber, la \u00abtransmigraci\u00f3n\u00bb, (11) la cual permanece totalmente fuera de la \u00abesfera de inter\u00e9s\u00bb del Monote\u00edsmo sem\u00edtico, que es una especie de \u00abnacionalismo de la condici\u00f3n humana\u00bb y por esta raz\u00f3n no considera m\u00e1s que lo que concierne al ser humano como tal. Fuera del estado humano, y sin hablar de los \u00e1ngeles y los demonios, (12) para esta perspectiva s\u00f3lo hay una especie de nada; ser excluido de la condici\u00f3n humana equivale, para el Monote\u00edsmo, a la condenaci\u00f3n. Hay, sin embargo, entre esta manera de ver y la de los transmigracionistas \u0096hind\u00faes y budistas sobre todo\u0096 un punto de uni\u00f3n, y es la noci\u00f3n cat\u00f3lica del \u00ablimbo de los ni\u00f1os\u00bb, donde se considera que permanecen, sin sufrir, los ni\u00f1os muertos sin bautismo; pues bien, este lugar, o esta condici\u00f3n, no es otro que la transmigraci\u00f3n, en mundos distintos del nuestro y, por consiguiente, a trav\u00e9s de estados no-humanos, inferiores o superiores seg\u00fan los casos (13). \u00abPues ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la perdici\u00f3n, y numerosos son los que lo recorren\u00bb: como, por una parte, Cristo no puede querer decir que la mayor\u00eda de los hombres van al infierno, y como, por otra parte, la \u00abperdici\u00f3n\u00bb en lenguaje monote\u00edsta y sem\u00edtico significa tambi\u00e9n la salida del estado humano, hay que concluir que la frase citada concierne, de hecho, a la masa de los tibios y los mundanos, que ignoran el amor a Dios \u0096incluidos aquellos incr\u00e9dulos que se benefician de circunstancias atenuantes\u0096, y que merecen, si no el infierno, al menos la expulsi\u00f3n de este estado privilegiado que es el hombre; privilegiado porque da inmediatamente acceso a la Inmortalidad paradis\u00edaca. Por lo dem\u00e1s, los \u00abpaganismos\u00bb no ofrec\u00edan el acceso a los Campos El\u00edseos o a las Islas de los Bienaventurados m\u00e1s que a los iniciados en los Misterios, no a la masa de los profanos; y el caso de las religiones \u00abtransmigracionistas\u00bb es m\u00e1s o menos similar. El hecho de que la transmigraci\u00f3n a partir del estado humano comience casi siempre con una especie de purgatorio, refuerza evidentemente la imagen de una \u00abperdici\u00f3n\u00bb, es decir, de una desgracia definitiva desde el punto de vista humano.<\/p>\n<p>El bautismo de los reci\u00e9n nacidos tiene por objeto \u0096aparte de su finalidad intr\u00ednseca\u0096 salvarlos de esta desgracia, y tiene, de facto, por efecto el mantenerlos, en caso de fallecimiento, en el estado humano, que en su caso ser\u00e1 un estado paradis\u00edaco, de modo que el resultado pr\u00e1ctico \u0096buscado por el \u00abnacionalismo del estado humano\u00bb\u0096 coincide con la finalidad que persigue el sacramento para los adultos; y con la misma motivaci\u00f3n los musulmanes pronuncian en el o\u00eddo de los reci\u00e9n nacidos el Testimonio de Fe, lo que, por lo dem\u00e1s, evoca todo el misterio del poder sacramental del Mantra. La intenci\u00f3n es inversa en el caso muy particular de la transmigraci\u00f3n voluntaria de los bodhisattvas, que s\u00f3lo pasa por estados \u00abcentrales\u00bb, luego an\u00e1logos al estado humano; pues el bodhisattva no desea mantenerse en la \u00abprisi\u00f3n dorada\u00bb del Para\u00edso humano, sino que quiere poder irradiar en mundos no-humanos hasta el fin del gran ciclo c\u00f3smico. Se trata de una posibilidad que la perspectiva monote\u00edsta excluye y que es incluso caracter\u00edstica del Budismo Mah\u00e2yana, sin no obstante imponerse a todos los mahayanistas, aunque fueran santos; los amidistas, particularmente, no aspiran m\u00e1s que al Para\u00edso de Amit\u00e2bha, que equivale pr\u00e1cticamente al Brahma-loka hind\u00fa y al Para\u00edso de las religiones monote\u00edstas, y que es considerado, no como un \u00abcallej\u00f3n sin salida celestial\u00bb, si se puede decir as\u00ed, sino, bien al contrario, como una virtualidad del Nirv\u00e2na.<\/p>\n<p>No podemos silenciar aqu\u00ed otro aspecto del problema de los destinos de ultratumba, y es el siguiente: la teolog\u00eda \u0096isl\u00e1mica as\u00ed como cristiana\u0096 ense\u00f1a que los animales est\u00e1n comprendidos en la \u00abresurrecci\u00f3n de la carne\u00bb (14): pero mientras que los hombres son enviados, bien al Para\u00edso, bien al infierno, los animales ser\u00e1n reducidos al estado de polvo, pues se considera que no tienen \u00abalma inmortal\u00bb; esta opini\u00f3n se basa en el hecho de que el intelecto no se encuentra actualizado en los animales, de d\u00f3nde la ausencia de la facultad racional y del lenguaje. En realidad, la situaci\u00f3n infrahumana de los animales no puede significar que carezcan de subjetividad sometida a la ley del karma y comprometida en la \u00abrueda de los nacimientos y las muertes\u00bb, (15) y esto concierne tambi\u00e9n, no a tal o cual planta aislada sin duda, sino a las especies vegetales, cada una de las cuales corresponde a una individualidad, sin que se pueda discernir cu\u00e1les son los l\u00edmites de la especie y que grupos constituyen simplemente modos de ella.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>Hemos distinguido cinco salidas p\u00f3stumas de la vida humana terrenal: el Para\u00edso, el limbo-loto, el purgatorio, el limbo-transmigraci\u00f3n y el infierno. Las tres primeras salidas mantienen el estado humano, la cuarta hace salir de \u00e9l; la quinta lo mantiene para finalmente hacer salir de \u00e9l. El Para\u00edso y el loto est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del sufrimiento; el purgatorio y el infierno son estado de sufrimiento en diversos grados; la transmigraci\u00f3n no es necesariamente sufriente en el caso de los bodhisattvas, pero est\u00e1 mezclada de placer y dolor en los dem\u00e1s casos: hay dos esperas del Para\u00edso, una dulce y otra rigurosa, a saber, el loto y el purgatorio; y hay dos exclusiones del Para\u00edso, igualmente una dulce y una rigurosa, a saber, la transmigraci\u00f3n y el infierno; en estos dos casos hay p\u00e9rdida de la condici\u00f3n humana, ya sea inmediatamente en el caso de la transmigraci\u00f3n, ya sea, a fin de cuentas, en el del infierno. En cuanto al Para\u00edso, es la cumbre bienaventurada del estado de hombre, y no tiene un contrario sim\u00e9trico propiamente hablando, a pesar de las esquematizaciones simplificadoras don intenci\u00f3n moral; (16) pues el Absoluto, al que pertenece \u00abpor adopci\u00f3n\u00bb el Mundo celestial no tiene opuestos, salvo en apariencia.<\/p>\n<p>La eternidad no pertenece m\u00e1s que a Dios solo, hemos dicho; pero hemos evocado tambi\u00e9n, por alusi\u00f3n, el hecho de que lo que se denomina \u00abeternidad\u00bb en el caso del infierno no puede coincidir con lo que se puede llamar as\u00ed en el caso del Para\u00edso, pues no hay simetr\u00eda entre estos dos \u00f3rdenes, uno de los cuales se nutre de la ilusi\u00f3n c\u00f3smica, y el otro de la Proximidad divina. La perennidad paradis\u00edaca es, sin embargo, relativa forzosamente; lo es en el sentido de que desemboca en la Apocat\u00e1stasis, por la cual todos los fen\u00f3menos positivos retornan a sus Arquetipos in divinis; en lo que no podr\u00eda haber ninguna p\u00e9rdida ni ninguna privaci\u00f3n, primero porque Dios nunca cumple menos de lo que promete o nunca promete m\u00e1s de lo que cumple, y despu\u00e9s \u0096o m\u00e1s bien ante todo\u0096 a causa de la Plenitud divina, que no puede carecer de nada.<\/p>\n<p>Considerado en este aspecto, el Para\u00edso es realmente eterno; (17) el fin del mundo \u00abmanifestado\u00bb y \u00abextra-principial\u00bb s\u00f3lo es una cesaci\u00f3n desde el punto de vista de las limitaciones manifestantes, pero no desde el de la Realidad intr\u00ednseca y total, la cual, por el contrario, permite a los seres volver a ser \u00abinfinitamente\u00bb lo que son en sus Arquetipos y en su Esencia una.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>Todas nuestras consideraciones precedentes, podr\u00edan parecer arbitrarias e imaginativas en el m\u00e1s alto grado a quien se atiene a esa inmensa simplificaci\u00f3n que es la perspectiva cientifista, pero se vuelven, por el contrario, plausibles cuando, por una parte, se reconoce la autoridad de los diversos datos tradicionales \u0096y no tenemos que volver aqu\u00ed sobre la legitimidad de esta autoridad, que coincide con la naturaleza misma de este fen\u00f3meno \u00abnaturalmente sobrenatural\u00bb que es la Tradici\u00f3n en todas sus formas\u0096 y, por otra, se saben sacar de la subjetividad humana todas las consecuencias pr\u00f3ximas y lejanas que ella implica. Es precisamente esta subjetividad \u0096misterio deslumbrante de evidencia\u0096 lo que los fil\u00f3sofos modernos, incluidos los psic\u00f3logos m\u00e1s pretenciosos, nunca han comprendido ni querido comprender, y no hay en eso nada de sorprendente puesto que ella ofrece la clave para las verdades metaf\u00edsicas as\u00ed como para las experiencia m\u00edsticas, las cuales, tanto unas como otras, exigen todo lo que somos.<\/p>\n<p>\u00abCon\u00f3cete a ti mismo\u00bb, dec\u00eda la inscripci\u00f3n del templo de Delfos; (18) es tambi\u00e9n lo que expresa este had\u00eeth: \u00abQuien conoce su alma, conoce a su Se\u00f1or\u00bb; e igualmente el Veda: \u00abT\u00fa eres Esto\u00bb; a saber, Atm\u00e2, el S\u00ed a la vez transcendente e inmanente, el cual se proyecta en mir\u00edadas de subjetividades relativas, que est\u00e1n sometidas a ciclos, as\u00ed como a localizaciones, y que se extienden desde la m\u00e1s peque\u00f1a flor hasta esa manifestaci\u00f3n divina directa que es el Avat\u00e2ra.<\/p>\n<p>NOTAS \u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096\u0096-<\/p>\n<p>1.- Aunque \u00e9sta constituye siempre la causa ocasional, o la condici\u00f3n inicial, de la intelecci\u00f3n correspondiente.<\/p>\n<p>2.- Como lo hemos demostrado en otras ocasiones, sobre todo en nuestro libro De lo Divino a lo Humano, cap\u00edtulo Consecuencias que se desprenden del misterio de la subjetividad.<\/p>\n<p>3.- Esto no es una contradicci\u00f3n, pues la naturaleza espec\u00edfica del hombre contiene, por definici\u00f3n, elementos disponibles de sobrenaturalidad.<\/p>\n<p>4.- Es en este lugar donde Dante sit\u00faa, de facto \u0096todo bien mirado\u0096 , a los sabios y los h\u00e9roes de la Antig\u00fcedad, aunque los asocie con el Inferno por razones de teolog\u00eda, puesto que fueron \u00abpaganos\u00bb.<\/p>\n<p>5.- Los Para\u00edsos hind\u00faes de los que se es expulsado despu\u00e9s de agotar el \u00abbuen karma\u00bb no son lugares de salvaci\u00f3n, sino de recompensa pasajera; lugares \u00abperif\u00e9ricos\u00bb no \u00abcentrales\u00bb, y situados fuera del estado humano, puesto que pertenecen a la transmigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>6.- Esta frase incluye asimismo e impl\u00edcitamente, una referencia esot\u00e9rica a los sectores celestiales de las diversas religiones.<\/p>\n<p>7.- Y especifiquemos que, si en los Para\u00edsos hay grados, hay tambi\u00e9n ritmos, lo que el Cor\u00e1n expresa diciendo que los bienaventurados tendr\u00e1n su alimento \u00abma\u00f1ana y noche\u00bb. No hay mundo, por lo dem\u00e1s, sin niveles jer\u00e1rquicos ni ciclos, es decir, sin \u00abespacio\u00bb ni \u00abtiempo\u00bb.<\/p>\n<p>8.- Esta posibilidad de comunicaci\u00f3n interreligiosa tambi\u00e9n tiene, evidentemente, un sentido cuando un mismo personaje a la vez hist\u00f3rico y celestial aparece en religiones diferentes, como es el caso de los Profetas b\u00edblicos; aunque sus funciones sean entonces distintas seg\u00fan la religi\u00f3n en la que se manifiestan.<\/p>\n<p>9.- \u00abDios no hace da\u00f1o a los hombres, sino que los hombres se hacen da\u00f1o a s\u00ed mismo\u00bb (Cor\u00e1n, Sura Y\u00fbnus, 44)<\/p>\n<p>10.- \u00abY cuando tu Se\u00f1or sac\u00f3 una descendencia de los ri\u00f1ones de los hijos de Ad\u00e1n, y les hizo testimoniar contra ellos mismos: \u00bfNo soy Yo vuestro Se\u00f1or?, ellos dijeron: S\u00ed, lo atestiguamos. (Y esto) a fin de que no dig\u00e1is, en el D\u00eda de la Resurrecci\u00f3n: Hemos sido inconscientes de esto. O para que no dig\u00e1is: Nuestros antepasados dieron en otro tiempo asociados (a Dios); (ahora bien) nosotros somos sus descendientes&#8230;\u00bb (Sura, Las Elevaciones, 172 y 173). Estas criaturas preexistenciales son las posibilidades individuales contenidas necesariamente en la Omniposibilidad, y llamadas a la Existencia \u0096no producidas por una Voluntad moral\u0096 por la Irradiaci\u00f3n existenciante.<\/p>\n<p>11.- Que no hay que confundir con la metempsicosis, en la que elementos ps\u00edquicos, en principio perecederos, de un muerto se incorporan al alma de un vivo, lo que puede dar la ilusi\u00f3n de una \u00abreencarnaci\u00f3n\u00bb. El fen\u00f3meno es ben\u00e9fico o mal\u00e9fico, seg\u00fan se trate de un psiquismo bueno o malo; de un santo o un pecador.<\/p>\n<p>12.- El Islam admite igualmente los j\u00eenn, los \u00abesp\u00edritus\u00bb, tales como los genios de los elementos \u0096gnomos, ondinas, silfos, salamandras\u0096 y tambi\u00e9n otras criaturas inmateriales, vinculadas a veces a monta\u00f1as, cavernas, \u00e1rboles, a veces a santuarios; intervienen en la magia blanca o negra, es decir, bien en el chamanismo terap\u00e9utico, bien en la hechicer\u00eda.<\/p>\n<p>13.- Sea \u00abperif\u00e9ricos\u00bb, sea \u00abcentrales\u00bb: an\u00e1logos al estado de los animales en el primer caso, y al de los hombres en el segundo; el hecho de que haya algo de absoluto en el estado humano \u0096como hay algo de absoluto en el punto geom\u00e9trico\u0096 excluye, por lo dem\u00e1s, la hip\u00f3tesis evolucionista y transformista. Como las criaturas terrenales, los \u00e1ngeles son tambi\u00e9n ya \u00abperif\u00e9ricos\u00bb, ya \u00abcentrales\u00bb: ya sea que personifiquen tal o cual Cualidad divina, que les confiere a la vez una determinada proyecci\u00f3n y una determinada limitaci\u00f3n, ya sea que reflejen el Ser divino mismo, y entonces no constituyen m\u00e1s que uno en el fondo: es el \u00abEsp\u00edritu de Dios\u00bb, el Logos celestial, que se polariza en Arc\u00e1ngeles y que inspira a los Profetas.<\/p>\n<p>14.- La muerte corporal y la separaci\u00f3n subsiguiente del cuerpo y el alma son la consecuencia de la ca\u00edda de la primera pareja humana; situaci\u00f3n provisional que ser\u00e1 reparada al final de este ciclo c\u00f3smico, salvo para algunos seres privilegiados \u0096como Enoc, El\u00edas, Cristo, la Virgen\u0096 que han subido al Cielo con su cuerpo entonces \u00abtransfigurado\u00bb.<\/p>\n<p>15.- En el Sufismo, se admite \u00abinoficialmente\u00bb que tal o cual animal particularmente bendito haya podido seguir a su due\u00f1o al Para\u00edso, lleno como estaba de una barakah de fuerza mayor; lo cual, a fin de cuentas, no tiene nada de inveros\u00edmil. En cuanto a la cuesti\u00f3n de saber si hay animales en el Cielo, no podr\u00edamos negarlo, y esto porque el mundo animal, como el mundo vegetal, que constituye el \u00abJard\u00edn\u00bb (Jannah) celestial, forma parte del ambiente humano natural; pero los animales paradis\u00edacos, como tampoco las plantas del \u00abJard\u00edn\u00bb, no tienen por qu\u00e9 venir del mundo terrestre. Seg\u00fan los te\u00f3logos musulmanes, las plantas y los animales del Cielo han sido creados in situ y para los elegidos, lo que equivale a decir que son de substancia cuasi ang\u00e9lica; \u00aby Dios es m\u00e1s sabio\u00bb.<\/p>\n<p>16.- El \u00abfrente por frente\u00bb c\u00f3smico inverso del Para\u00edso no es el infierno solamente, sino tambi\u00e9n la transmigraci\u00f3n, lo que ilustra la transcendencia y la independencia del primero. A\u00f1adamos que hay ah\u00e2d\u00eeth que atestiguan la desaparici\u00f3n \u0096o la vacuidad final\u0096 del infierno; \u00abcrecer\u00e1 en \u00e9l el berro\u00bb, parece que dijo el Profeta, y tambi\u00e9n, que Dios perdonar\u00e1 al \u00faltimo de los pecadores.<\/p>\n<p>17.- Lo que indica, por lo dem\u00e1s, en el Sufismo, la expresi\u00f3n de \u00abJard\u00edn de la Esencia\u00bb, Jannata adh-Dh\u00e2t; el cual trasciende divinamente los \u00abJardines de las Cualidades\u00bb, Jann\u00e2t as-Sif\u00e2t.<\/p>\n<p>18.- Formulada por Tales, y despu\u00e9s comentada por S\u00f3crates.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESCATOLOGIA UNIVERSAL FRITHJOF SCHUON La escatolog\u00eda forma parte de la cosmolog\u00eda, y \u00e9sta prolonga la metaf\u00edsica, la cual se identifica esencialmente con la sophia perennis. 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