{"id":3835,"date":"2009-03-04T15:56:31","date_gmt":"2009-03-04T15:56:31","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3835"},"modified":"2009-03-04T15:56:31","modified_gmt":"2009-03-04T15:56:31","slug":"el-sentido-de-lo-sagrado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3835","title":{"rendered":"EL SENTIDO DE LO SAGRADO"},"content":{"rendered":"<p>EL SENTIDO DE LO SAGRADO<\/p>\n<p>FRITHJOF SCHUON<\/p>\n<p>EL JARDIN<\/p>\n<p>Un hombre ve un jard\u00edn florido, pero \u00e9l sabe: \u00e9l no ver\u00e1 siempre esas flores y esos arbustos porque \u00e9l morir\u00e1 un d\u00eda; y \u00e9l sabe tambi\u00e9n: ese jard\u00edn no estar\u00e1 siempre ah\u00ed, porque el mundo desaparecer\u00e1 en su momento. Y \u00e9l sabe igualmente: esa relaci\u00f3n con ese bello jard\u00edn ha sido dada por el destino, porque si el hombre se encontrase en medio del desierto, no ver\u00eda el jard\u00edn, \u00e9l lo ve solamente porque el destino le ha colocado a \u00e9l, al hombre, aqu\u00ed y no en otro lugar.<\/p>\n<p>Pero en la regi\u00f3n m\u00e1s interior de nuestra alma reside el Esp\u00edritu, y en \u00e9l el jard\u00edn est\u00e1 contenido como un germen; y si nosotros amamos ese jard\u00edn -\u00bfy como no podr\u00edamos amarlo puesto que es de una belleza paradis\u00edaca?- haremos bien en buscarlo ah\u00ed donde siempre ha estado y donde estar\u00e1 siempre, a saber en el Esp\u00edritu; mant\u00e9nte en el Esp\u00edritu, en tu propio centro, y tendr\u00e1s el jard\u00edn y por a\u00f1adidura todos los jardines posibles. Y por lo mismo: en el Esp\u00edritu no hay muerte, porque aqu\u00ed t\u00fa eres inmortal; y en el Esp\u00edritu la relaci\u00f3n entre contemplante y lo contemplado no es solamente una fr\u00e1gil posibilidad, sino que reside por el contrario en la naturaleza misma del Esp\u00edritu y es eterna como \u00e9l.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu es consciencia y voluntad: Consciencia de si-mismo y voluntad hacia si-mismo. Mant\u00e9nte en el Esp\u00edritu por la consciencia, y aprox\u00edmate al Esp\u00edritu por la voluntad o el amor, y ni la muerte ni el fin del mundo no pueden quitarte el jard\u00edn ni aniquilar tu visi\u00f3n. Lo que tu eres ahora en el Esp\u00edritu, tu lo ser\u00e1s despu\u00e9s de la muerte; y lo que tu posees ahora en el Esp\u00edritu, tu lo poseer\u00e1s tras la muerte. Ante Dios, no hay ni ser ni propiedad mas que en el Esp\u00edritu; lo que era exterior debe llegar a ser interior, y lo que era interior ser\u00e1 exterior: busca el jard\u00edn en ti mismo, en tu indestructible Substancia divina, entonces esta te dar\u00e1 un jard\u00edn nuevo e imperecedero.<\/p>\n<p>LA PRUEBA<\/p>\n<p>Hay un momento en la vida en el cual el hombre toma la decisi\u00f3n de aproximarse a Dios; de realizar una relaci\u00f3n permanente con su Creador; de llegar a ser aquello que \u00e9l deb\u00eda ser &#8211; por la vocaci\u00f3n innata del estado humano- a partir de la edad de la raz\u00f3n; en una palabra, de llegar a la inocencia primordial y de gozar de la proximidad del Soberano Bien; poco importa si nosotros llamamos a ese privilegio &#8220;Salvaci\u00f3n&#8221; o &#8220;Uni\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Est\u00e1 en la naturaleza de las cosas que el hombre tenga consciencia de la felicidad que implica su elecci\u00f3n y que al comienzo de la V\u00eda est\u00e1 lleno de entusiasmo; en numerosos casos, el aspirante ignora que tendr\u00e1 que atravesar dificultades que \u00e9l mismo lleva en si y que el contacto con un elemento celeste despierta y muestra. Estas posibilidades s\u00edquicas inferiores -de toda evidencia incompatibles con la perfecci\u00f3n- deben ser consumidas y disueltas; esto es a lo que se ha llamado la &#8220;prueba inici\u00e1tica&#8221;, la &#8220;bajada a los infiernos&#8221;, la &#8220;tentaci\u00f3n de los h\u00e9roes&#8221; o la &#8220;gran guerra santa&#8221;. Estos elementos s\u00edquicos pueden ser o bien hereditarios, o bien personales; adem\u00e1s, podemos nosotros ser responsables de ellos o por el contrario estar afectados por ellos bajo la presi\u00f3n de un ambiente; pueden tomar la forma de un des\u00e1nimo, de una duda, de una revuelta, y lo que importa mas que nunca es no escuchar la voz del ego profano abri\u00e9ndose as\u00ed a la influencia del demonio y enganch\u00e1ndose en la pendiente bien de la desesperaci\u00f3n, bien de la subversi\u00f3n. Por tanto la condici\u00f3n sine que non de la salvaci\u00f3n espiritual y de la ascensi\u00f3n es un implacable discernimiento hacia uno mismo, adem\u00e1s de esa cualidad fundamental que es el respeto de lo Divino, y por lo tanto del sentido de lo sagrado, del sentido de las proporciones, y tambi\u00e9n -se debe comprender- del sentido de la grandeza y de la belleza.<\/p>\n<p>Seg\u00fan un simbolismo hind\u00fa y budista, la situaci\u00f3n del hombre terrestre es la de una tortuga nadando en el oc\u00e9ano, en cuya superficie flota un anillo de madera; entonces la tortuga debe intentar pasar la cabeza a trav\u00e9s de ese anillo, y es as\u00ed como el hombre debe buscar y encontrar la V\u00eda liberadora; la inmensidad del oc\u00e9ano es la del universo, del samsara, de nuestro espacio existencial. &#8220;\u00a1Dichoso el hombre que a vencido la prueba!&#8221;<\/p>\n<p>CERTEZAS<\/p>\n<p>Yo se con certeza que hay fen\u00f3menos, y que yo mismo soy uno de esos fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>Yo se con certeza que hay en el fondo de los fen\u00f3menos, o mas all\u00e1 de ellos, la Esencia una, que los fen\u00f3menos no hacen mas que manifestar en funci\u00f3n de una cualidad de esa Esencia, la de Infinitud, y por tanto de Irradiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Yo se con certeza que la Esencia es buena, y que toda bondad o belleza en los fen\u00f3menos manifiesta esa bondad.<\/p>\n<p>Yo se con certeza que los fen\u00f3menos retornan a la Esencia, de la cual no est\u00e1n realmente separados puesto que, en el fondo, no existe nada m\u00e1s que ella; que ellos retornaran all\u00ed porque nada es absoluto ni por consecuencia eterno; que la Manifestaci\u00f3n est\u00e1 necesariamente sometida a un ritmo como est\u00e1 sometida necesariamente a una jerarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Yo se con certeza que el alma es inmortal, porque la indestructibilidad resulta necesariamente de la naturaleza misma de la inteligencia. <\/p>\n<p>Yo se con certeza que en el fondo de las consciencias diversas no hay mas que un solo Sujeto: el S\u00ed a la vez transcendente e inmanente; accesible a trav\u00e9s del Intelecto, sede u \u00f3rgano de la religi\u00f3n del Coraz\u00f3n; porque las consciencias diversas se excluyen y se contradicen mutuamente, mientras que el S\u00ed incluye todo y no es contradicho por nadie.<\/p>\n<p>Yo se con certeza que la Esencia, Dios, se afirma en los fen\u00f3menos, el mundo, como Potencia de Atracci\u00f3n y Voluntad de Equilibrio; que nosotros estamos hechos para seguir, verticalmente, esa Atracci\u00f3n, algo que no podemos hacer sin adecuarnos, horizontalmente, al Equilibrio, del cu\u00e1l dan cuenta las Leyes sagradas y naturales.<\/p>\n<p>DE LA SANTIDAD<\/p>\n<p>La Santidad, es el sue\u00f1o del ego y la vigilia del alma inmortal. La superficie m\u00f3vil de nuestro ser debe dormir y en consecuencia retirarse de las im\u00e1genes y de los instintos, mientras que el fondo de nuestro ser debe velar en la consciencia de lo Divino e iluminar as\u00ed, como una llama inm\u00f3vil, el silencio del santo sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Este sue\u00f1o implica esencialmente el reposo en la Voluntad Divina, y este reposo equivale al retorno a la ra\u00edz de nuestra existencia, de nuestro ser querido por Dios. El reposo en el Ser es la conformidad mas profunda con la voluntad celeste; ahora bien este Ser es a la vez Consciencia y Bondad, y no es mas que en la consciencia de lo Absoluto y en la bondad -o la belleza- del alma que nosotros podemos esperar el Ser, Deo volente.<\/p>\n<p>El sue\u00f1o habitual del hombre vive del pasado y del futuro, el coraz\u00f3n est\u00e1 como encadenado por el futuro, en lugar de reposar en el &#8220;Ahora&#8221; del Ser; en este Eterno Presente que es Paz, Consciencia de Si e Irradiaci\u00f3n de Vida.<\/p>\n<p>GRATITUD<\/p>\n<p>Hay arquetipos, que son eternos puesto que est\u00e1n contenidos en el Intelecto Divino, y existen tambi\u00e9n sus reflejos terrestres, que son temporales y ef\u00edmeros puesto que est\u00e1n proyectados en esa substancia m\u00f3vil que es la relatividad o la contingencia. La sabidur\u00eda es, no solamente desligarse de los reflejos, sino igualmente saber y sentir que los arquetipos se encuentran en nosotros mismos y son accesibles en el fondo de nuestros corazones; nosotros poseemos lo que amamos, en la medida en la que eso que amamos es digno de ser amado.<\/p>\n<p>En lugar de tener siempre los ojos fijados en las imperfecciones del mundo y las vicisitudes de la vida, el hombre nunca deber\u00eda perder de vista la bondad de haber nacido en el estado humano, el cual es la v\u00eda de acceso hacia el Cielo. Se alaba a Dios, no solamente por que El es el Soberano Bien, sino tambi\u00e9n porque El nos ha hecho nacer en la puerta del Para\u00edso; es decir que el hombre est\u00e1 hecho para todo lo que lleva ah\u00ed: para la Verdad, para la V\u00eda y para la Virtud.<\/p>\n<p>EL SENTIDO DE LO SAGRADO<\/p>\n<p>El sentido de lo sagrado, o el amor de las cosas santas -tanto si se trata de s\u00edmbolos como de modos de Presencia divina- es una condici\u00f3n sine qua non del Conocimiento, la cual compromete no solamente a la inteligencia, sino a todas las potencias del alma; porque el Todo divino exige el todo humano.<\/p>\n<p>El sentido de lo sagrado -que no es otro que la predisposici\u00f3n casi natural al amor de Dios y la sensibilidad para las manifestaciones teof\u00e1nicas o para los perfumes celestes- este sentido de lo sagrado implica esencialmente el sentido de la belleza y la tendencia a la virtud; la belleza siendo por decirlo as\u00ed la virtud exterior, y la virtud, la belleza interior. Este sentido implica igualmente el sentido de la transparencia metaf\u00edsica de los fen\u00f3menos, es decir la capacidad de captar el principio en lo manifestado, lo increado en lo creado; o de percibir el rayo vertical, mensajero del Arquetipo, independientemente del plano de refracci\u00f3n horizontal, el cual determina el grado existencial pero no el contenido divino. <\/p>\n<p>EL PRECIO DEL YO<\/p>\n<p>Quien dice individuo, dice destino. Si yo soy yo, debo necesariamente vivir en tal \u00e9poca, en tal momento, en tal mundo, en tal lugar; debo vivir tal experiencia y tal felicidad; no tengo plenamente acceso a la Felicidad como tal.<\/p>\n<p>El individuo est\u00e1 por definici\u00f3n, suspendido entre tal forma de felicidad y la Felicidad en si; \u00e9l puede sentir lo que hay de arbitrario en la particularidad terrestre, pero no puede escapar a esta particularidad, as\u00ed como no puede escapar a su individualidad. Hay aqu\u00ed una especie de &#8220;ilogismo&#8221; que puede turbarle, pero debe resignarse a ello, y mas a\u00fan; debe atenuarlo, o incluso sobrepasarlo acerc\u00e1ndose al Arquetipo, al En-Si celeste y divino; no de tal bien, sino del Bien como tal.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda objetar aqu\u00ed que en el Cielo la individualidad subsiste, y que por consecuencia no se escapa a la antinomia de la que tratamos aqu\u00ed; lo cual es a la vez verdadero y falso. Es verdadero en el sentido en que la felicidad paradisiaca vivida por tal individuo es a la fuerza tal felicidad; pero eso es falso en el sentido de que toda felicidad paradisiaca es transparente en direcci\u00f3n a Dios, es decir que esa felicidad est\u00e1 tan penetrada de la Felicidad como tal, que no subsiste ya m\u00e1s en ella ninguna ambig\u00fcedad. Por una parte, &#8220;hay muchas moradas en la Casa de mi padre&#8221;; por otra parte, la Beatitud es una porque la Salvaci\u00f3n es una, y porque Dios es uno.<\/p>\n<p>(Frithjof Schuon. LA TRANSFIGURATION DE L\u0092HOMME. Ed. L\u00b4\u00c2ge d\u0092Homme)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL SENTIDO DE LO SAGRADO FRITHJOF SCHUON EL JARDIN Un hombre ve un jard\u00edn florido, pero \u00e9l sabe: \u00e9l no ver\u00e1 siempre esas flores y esos arbustos porque \u00e9l morir\u00e1 un d\u00eda; y \u00e9l sabe tambi\u00e9n: ese jard\u00edn no estar\u00e1 siempre ah\u00ed, porque el mundo desaparecer\u00e1 en su momento. Y \u00e9l sabe igualmente: esa relaci\u00f3n con ese bello jard\u00edn ha<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[151],"tags":[],"class_list":["post-3835","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-frithjof-schuon"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3835","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3835"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3835\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3835"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3835"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3835"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}