{"id":3759,"date":"2009-03-02T19:57:24","date_gmt":"2009-03-02T19:57:24","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3759"},"modified":"2009-03-02T19:57:24","modified_gmt":"2009-03-02T19:57:24","slug":"el-cementerio-de-las-patra\u00f1as","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3759","title":{"rendered":"El cementerio de las patra\u00f1as"},"content":{"rendered":"<p>El cementerio de las patra\u00f1as<\/p>\n<p>&#8220;No morir\u00e9 del todo, amiga m\u00eda&#8221;, dec\u00eda el mexicano Manuel Guti\u00e9rrez N\u00e1jera en su poema Non omnis moriar, expresando as\u00ed su esperanza de que su poes\u00eda lo sobreviviera un poco. Y s\u00ed, algunos de sus poemas, como Para entonces se han mantenido como ejemplos dignos del movimiento rom\u00e1ntico tard\u00edo en la literatura mexicana, d\u00e1ndole as\u00ed la raz\u00f3n al escritor.<\/p>\n<p>Lo mismo podr\u00eda decir l\u00edricamente, &#8220;no morir\u00e9 del todo&#8221;, cualquier tonter\u00eda, invenci\u00f3n, fingimiento u ocurrencia del mundo de la supercher\u00eda organizada.<\/p>\n<p>Una vez aceptada por los embusteros profesionales alguna proposici\u00f3n, por descabellada que sea, e integrada en su desorganizada visi\u00f3n m\u00e1gia del mundo, nunca la abandonar\u00e1n. No importa que se demuestre m\u00e1s all\u00e1 de toda duda que se trata de un cuento. Pensemos en el &#8220;Tri\u00e1ngulo de las Bermudas&#8221;, en las afirmaciones peyoteras de Von D\u00e4niken, en el &#8220;v\u00eddeo lunar&#8221; de Ben\u00edtez, en el cuento del &#8220;fantasma&#8221; de la pel\u00edcula Tres hombres y un beb\u00e9, en Uri Geller, en Ingo Swann (bueno, Ingo est\u00e1 un tanto desaparecido desde 2002, parece que ahora le va mejor como pintor que como prodigio de la &#8220;visi\u00f3n remota&#8221;), e incluso en la &#8220;Cara de Marte&#8221;, ilusi\u00f3n \u00f3ptica debida a la baja resoluci\u00f3n de las c\u00e1maras de las Viking que ya se ha demostrado claramente que era un simple juego de sombras en la superficie marciana, lo cual no ha obstado para que algunos insignes imb\u00e9ciles que se venden como &#8220;marsfaci\u00f3logos&#8221; siguen defendiendo como algo &#8220;real&#8221;, como un &#8220;legado&#8221; de alguna &#8220;civilizaci\u00f3n marciana&#8221; que s\u00f3lo existe en sus delirios y em sus ganas de sentirse importantes.<\/p>\n<p>Pero la vida media de las distintas &#8220;ideas m\u00e1gicas&#8221; es en realidad muy variable. Algunas, por ejemplo la adivinaci\u00f3n &#8220;leyendo&#8221; las entra\u00f1as de animales sacrificados, son ya sumamente infrecuentes, sobre todo en el mundo occidental, pese al gran cartel del que disfrutaron durante siglos. Otras formas de adivinaci\u00f3n, como la cromiomancia, que es la adivinaci\u00f3n del futuro quitando las telas de una cebolla, o la unicomancia, que acude a la contemplaci\u00f3n de las u\u00f1as como ventana al porvenir, no parecen tener mucho cartel en el mundo charlatanesco del siglo XXI&#8230; pero, en cualquier momento, como verdaderos no-muertos al estilo de las tradiciones que recogi\u00f3 Bram Stoker en Dr\u00e1cula, pueden empujar la tapa de su ata\u00fad, levantarse y volver a caminar entre los vivos, desplumando ingenuos de la mano de alg\u00fan esperpento esot\u00e9rico. En cambio, otras supersticiones igualmente bastas y groseras, como la astrolog\u00eda o el zahorismo, siguen m\u00e1s o menos sobreviviendo al mismo nivel y, claro, desplumando ingenuos.<\/p>\n<p>De entre todas las formas de paranormalidad propuestas en los \u00faltimos a\u00f1os, hay algunas que me llaman la atenci\u00f3n especialmente, porque, luego de nacer y refulgir de manera intens\u00edsima en los a\u00f1os 70 y 80, se han marchitado a tal grado que hoy apenas son parte menor del ampl\u00edsimo mundo del delirio: distintas variedades de curalotodos, ung\u00fcentos milagrosos, b\u00e1lsamos de Fierabr\u00e1s y otras falsas panaceas entre las que destacan el agua de Tlacote y la corteza de tepezcohuite, las &#8220;pulseras biomagn\u00e9ticas antiartritis&#8221; y el &#8220;biorritmo&#8221;.<\/p>\n<p>De &#8220;milagro singular&#8221; a &#8220;uno del mont\u00f3n&#8221;<\/p>\n<p>El &#8220;agua de Tlacote&#8221; es un cuento del presunto ingeniero Jes\u00fas Chain (o Chahin) Sim\u00f3n. Este personaje apareci\u00f3 en el mundo de la farsa curanderil mexicana por all\u00e1 de la d\u00e9cada de 1970 (si no me falla la memoria), acompa\u00f1ado de su hermano, ofertando un curalotodo llamado &#8220;Chaina&#8221; que vend\u00eda por correo a precio de oro y que, como se pudo determinar, no serv\u00eda m\u00e1s que para hacerle una transfusi\u00f3n de dinero a las cuentas de los hermanitos.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, en 1991 o 92, Jes\u00fas Chain se materializ\u00f3 en el estado de Quer\u00e9taro como orgulloso due\u00f1o de un ranchito que, oh, casualidad, ten\u00eda un pozo de agua milagrosa, noticia que se empez\u00f3 a difundir intensamente pero con much\u00edsimo cuidado, hay que decirlo. En el proceso mercadot\u00e9cnico, y con la experiencia de su anterior curalotodo, Chain evit\u00f3 meticulosamente cualquier posible acusaci\u00f3n de fraude. Es decir, no vend\u00eda el agua, sino las &#8220;consultas&#8221; que daban unos presuntos m\u00e9dicos y enfermeras que ten\u00eda contratados, y algunos otros productos; el agua era &#8220;gratis&#8221; si uno esperaba en fila tres o cuatro d\u00edas en condiciones de terrible insalubridad, con un l\u00edmite, si mal no recuerdo, de tres litros por cr\u00e1neo. Pero todo lo dem\u00e1s que vend\u00eda engord\u00f3 debidamente su cuenta bancaria, sin que el agua famosa sirviera para otra cosa que para quitar la sed.<\/p>\n<p>El &#8220;agua de Tlacote&#8221; (nombre del rancho, claro) ejemplifica de manera muy clara una especie de ciclo por el que pasan todos los curalotodos, panaceas o preparados milagrosos.<\/p>\n<p>Primero, se anuncian con bombo y platillo ante el mundo cr\u00e9dulo como maravillas que demostrablemente curan los m\u00e1s atroces padecimientos (la cha\u00edna era anticancer\u00edgena, supuestamente, mientras que el agua de Tlacote se publicitaba en sus inicios como cura contra el SIDA), entre los cuales siempre se encuentran afecciones cr\u00f3nicas y progresivas que imponen una tremenda carga psicol\u00f3gica entre quienes las padecen, como la diabetes y la artritis.<\/p>\n<p>Los rumores se disparan, apoyados con entusiasmo por algunos cabecitas huecas que recorren el mundo buscando una nueva tonter\u00eda irracional en la cual creer. Que si Magic Johnson vino a tomar el agua por su VIH, que si vino gente de la presidencia de la rep\u00fablica (no hubiera sido nada raro, ya que el por entonces presidente ileg\u00edtimo de M\u00e9xico, Carlos Salinas, ten\u00eda hasta bruja particular), que si los cient\u00edficos est\u00e1n confundid\u00edsimos (Cha\u00edn dec\u00eda con todo descaro que el agua de Tlacote &#8220;pesaba memos que el H2O&#8221; y la iban a estudiar los cient\u00edficos durante &#8220;billones de a\u00f1os&#8221;) y extravagancias desvergonzadas por el estilo&#8230;<\/p>\n<p>Viene una \u00e9poca dorada de la sustancia maravillosa. Los medios de comunicaci\u00f3n se dan por enterados y, con esa falta de esp\u00edritu cr\u00edtico que a diario exhiben en todos los idiomas existentes, le dan difusi\u00f3n al asunto, privilegian lo sensacionalista por encima de lo razonable, entrevistan a convencidos e incluyen la p\u00f3cima en los chistes malos con los que salpican la televisi\u00f3n basura. Si se manejan bien los contactos, hay atenci\u00f3n internacional y entusiastas a control remoto. El dinero fluye a raudales, el &#8220;inventor&#8221; o &#8220;descubridor&#8221; es invitado a recorrer el mundo repitiendo sus patra\u00f1as para cobrar m\u00e1s, sonriendo rozagante ante las c\u00e1maras de TV, dictando conferencias huecas y autocomplacientes, y cobrando con infinita dulzura.<\/p>\n<p>Al cabo de un tiempo, hay personas que denuncian que han sido engatusadas y que el preparado en cuesti\u00f3n no les cura ni un u\u00f1ero. Hay alg\u00fan muerto. Los m\u00e9dicos, que ya sab\u00edan del asunto, son finalmente entrevistados por medios que sufren un s\u00fabito acto de contrici\u00f3n y explican que eso es un cuento absurdo y que hay gente perjudicada. Los entusiastas moderan las afirmaciones originales: el mejunje milagroso se convierte en &#8220;un auxiliar en el tratamiento de&#8230;&#8221; y se citan casos de gente que dice que el tratamiento &#8220;le ayud\u00f3&#8221; y que &#8220;se sinti\u00f3 mejor&#8221;.<\/p>\n<p>Al cabo del ciclo, el milagro que todo lo sanaba, que daba resultados que, seg\u00fan el comerciante, ten\u00edan &#8220;asombrados a famos\u00edsimos m\u00e9dicos&#8221; queda simplemente en &#8220;una de las herramientas al alcance de la terap\u00e9utica alternativa&#8221;. Todos los que participan del chanchullo, cobrones o creyentes, se ponen de acuerdo para olvidarse de que originalmente se supon\u00eda que curaba el c\u00e1ncer, el SIDA, la diabetes, la artritis y el dolor de amores. Y todos se ponen a buscar el siguiente milagrazo qu\u00e9 vender mientras la &#8220;terap\u00e9utica alternativa&#8221; sigue sin poder curar nada de ninguna relevancia.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, este ciclo lo sigui\u00f3 de manera precisa otro supuesto descubrimiento que no fue sino el abordaje de un biopirata. Se trata de la corteza del \u00e1rbol de tepezcohuite (Mimosa tenuiflora), el &#8220;\u00e1rbol de la piel&#8221; usado por los mayas chiapanecos para tratar quemaduras leves y otras lesiones superficiales de la piel.<\/p>\n<p>B\u00e1sicamente, el Dr. Le\u00f3n Roque patent\u00f3 en 1986 la forma de uso tradicional maya del tepezcohuite (corteza tostada y molida en polvo) y se puso a venderlo como milagro contra las quemaduras, con la inmensa tonter\u00eda de que el polvo de tepezcohuite era algo as\u00ed como la piel artificial que se obtiene mediante cultivo de tejidos.<\/p>\n<p>El tepezcohuite o tepescohuite es un \u00e1rbol cuya corteza es rica en taninos, y los taninos se conocen desde hace mucho como coadyuvantes en la cicatrizaci\u00f3n, aunque tienen efectos secundarios que nunca tuvo en cuenta Roque Le\u00f3n, sin contar con que la corteza es rica en alcaloides, que tambi\u00e9n causan resultados no siempre deseables. Como fuera, la idea de que el tepezcohuite ayuda a las quemaduras tiene bases cient\u00edficas, aunque dista mucho de ser un milagro.<\/p>\n<p>Por cierto, en la tragedia de San Juanico, cuando una gasera estall\u00f3 en el poblado de San Juan Ixhuatepec, en M\u00e9xico, en 1984, muchos m\u00e9dicos desesperados por la gran cantidad de pacientes quemados echaron mano del tepezcohuite, s\u00f3lo para descubrir que no era tan \u00fatil como otros medicamentos y que causaba problemas imprevistos al usarse para tratar quemaduras graves, de modo que fall\u00f3 en la verdadera y tr\u00e1gica prueba de fuego (y as\u00ed lo relataron, sin que hicieran mucho caso los medios, los m\u00e9dicos de la Cruz Roja y de los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social).<\/p>\n<p>Pero lo de las quemaduras fue s\u00f3lo el principio. En pocos meses, la f\u00e1brica de chifladuras de Roque Le\u00f3n ofrec\u00eda al p\u00fablico champ\u00fas de tepezcohuite para la calvicie, chicle de tepezcohuite para las caries, cremas rejuvenecedoras de tepezcohuite, jab\u00f3n limpiador de tepezcohuite y cualquier cantidad de loqueras que evidentemente no tienen nada que ver con las verdaderas propiedades del tepezcohuite pero que engordaron con emoci\u00f3n las cuentas bancarias del biocorsario.<\/p>\n<p>Por supuesto, ante las cr\u00edticas, con esa delicada capacidad de los charlatanes de hacerse las v\u00edctimas, Roque Le\u00f3n aullaba como gato al que le pisan la cola, afirmando que lo discriminaban &#8220;porque era mexicano&#8221;, que lo persegu\u00edan &#8220;las farmac\u00e9uticas transnacionales&#8221;, que era v\u00edctima de una &#8220;conjura de la medicina oficial&#8221; y las gansadas habituales. Por supuesto que en medio de tantos sollozos y desgarramientos de vestiduras, el embustero nunca respond\u00eda a las cr\u00edticas puntuales que se le hac\u00edan.<\/p>\n<p>Hoy, por supuesto, las afirmaciones sobre &#8220;milagros&#8221; curativos en el caso de las quemaduras ya no se hacen, pero el tepezcohuite aparece por todos lados en la farmacopea naturista y en los mejunjes New Age que suelen incluir otras verduras consideradas magicoides, como la s\u00e1vila y el \u00e1loe vera.<\/p>\n<p>De nuevo, se pasa de &#8220;milagro singular&#8221; a &#8220;uno del mont\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Misterios del biomagnetismo<\/p>\n<p>No vamos a repetir lo que ya escribimos en la entrada Los imanes m\u00e1gicos (no, usted no es un clavo) sobre los mitos de la &#8220;magnetoterapia&#8221;, no. Aqu\u00ed de lo que se trata es de la original y \u00fanica &#8220;pulsera biomagn\u00e9tica&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfSe acuerdan? Una pulsera en forma de \u00f3valo trunco con dos bolitas, pirindolos, chimisturrias o chimostretas en los extremos, as\u00ed, pues, en versi\u00f3n de luxe.<\/p>\n<p>Al principio era de cobre y se supon\u00eda que curaba la artritis como por arte de magia. Luego se convirti\u00f3 en &#8220;biomagn\u00e9tica&#8221; y all\u00ed empezaron los problemas.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n original de este timo se la disputan al menos dos descarados de altos vuelos. Seg\u00fan la versi\u00f3n de Manuel L. Polo, el estremecedor descubrimiento lo consigui\u00f3 precisamente Manuel L. Polo, quiropr\u00e1ctico afincado en la isla de Mallorca, en el a\u00f1o de 1973. Por su parte, Omar Garate Gamboa, personaje populista de la radio chilena, asegura que el verdadero inventor de la acojonante pulsera biomagn\u00e9tica o &#8220;pulsera de los once poderes&#8221; es sin duda alguna Omar Garate Gamboa.<\/p>\n<p>De ser una cura milagrosa para la artritis, la pulsera en cuesti\u00f3n pas\u00f3 a ser fuente de &#8220;buenas vibraciones&#8221; (lo que no quiere decir nada) e incluso se aparecieron vivillos como los del Hipn\u00f3logos asociados que le venden (de verdad, no me lo estoy inventando) un cassette llamado &#8220;Reprograme su pulsera biomagn\u00e9tica&#8221;.<\/p>\n<p>Ya olvidado lo de la artritis, la pulserolog\u00eda se vino a hacer un maridaje con la &#8220;magnetoterapia&#8221; sin que nunca nadie nos pudiera explicar qu\u00e9 tiznaos era eso del &#8220;biomagnetismo&#8221;, que no pasa de ser una fumada. Hoy es, claro, &#8220;parte de la terap\u00e9utica&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfEl guaguanc\u00f3 es un biorritmo?<\/p>\n<p>Los biorritmos fueron un verdadero delirio en los a\u00f1os 70 que hoy est\u00e1n integrados en la parafernalia general del ocultismo tarambana.<\/p>\n<p>Empecemos por la teor\u00eda: se supone, seg\u00fan algunas observaciones no sistem\u00e1ticas de Hermann Swoboda (profesor de psicolog\u00eda, 1873-1963)y Wilhelm Fliess (m\u00e9dico y numer\u00f3logo, 1859-1928) que hay dos ciclos inalterables en la vida desde el momento del nacimiento, uno &#8220;femenino&#8221; de 28 d\u00edas (que luego se llam\u00f3 &#8220;emocional&#8221;) y otro &#8220;masculino&#8221; de 23 d\u00edas (que se transmut\u00f3 en &#8220;f\u00edsico&#8221;). En la d\u00e9cada de 1920, Alfred Telscher (ingeniero), agreg\u00f3 uno m\u00e1s, el &#8220;intelectual&#8221;, uno intelectual de 33 d\u00edas. Se supone que en la mitad de cada uno de estos ciclos tenemos &#8220;alta energ\u00eda&#8221; la mitad de los d\u00edas y &#8220;baja energ\u00eda&#8221; la otra mitad.<\/p>\n<p>Y el &#8220;se supone&#8221; no es por molestar, sino porque no hay registros precisos de las observaciones en cuesti\u00f3n, realizadas siempre en poblaciones demasiado peque\u00f1as y con mediciones altamente subjetivas. Los &#8220;ocho arcones de documentaci\u00f3n&#8221; que Swoboda juraba tener fueron, dec\u00eda \u00e9l, robados por los rusos en la ocupaci\u00f3n de Viena a fines de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Entonces, todo lo que pasa en la vida est\u00e1 regido simplemente por esos tres ciclos. Con eso se entiende todo. El para\u00edso del seudointelectual, pues, como anota James Randi. Ni siquiera se puede alterar tal ciclo, aunque todos los ciclos vitales que conocemos (como el de la menstruaci\u00f3n, el de vigilia-sue\u00f1o, el de hambre-saciedad, el de sed-hidrataci\u00f3n, etc.), est\u00e1n sujetos a numeros\u00edsimas interacciones e influencias que los pueden alterar gravemente. La peculiaridad que tendr\u00edan los biorritmos, de ser ciertos, ser\u00eda uno de los m\u00e1s asombrosos descubrimientos de la biolog\u00eda y la psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>Los biorr\u00edrmicos decidieron tomar cada ciclo y partirlo en dos, se supone que la mitad es de &#8220;descarga de energ\u00eda&#8221; o &#8220;positivo&#8221; y la otra de &#8220;regeneraci\u00f3n de energ\u00eda&#8221; o &#8220;negativo&#8221;, y hay amenazantes &#8220;d\u00edas cr\u00edticos&#8221; que son siempre que alguno de los ciclos pasa por el imaginario punto cero entre lo positivo y lo negativo. Si dos ciclos pasan al mismo tiempo por ese punto, es muy cr\u00edtico y si pasan los tres, \u00e9chese a temblar. (No, tampoco explican qu\u00e9 misteriosas &#8220;energ\u00edas&#8221; se descargan y regeneran.)<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lo saben? Pues nada, que no lo saben. Es una ocurrencia, un constructo hipot\u00e9tico que nadie demostr\u00f3 nunca&#8230; porque no era necesario demostrarlo para venderlo.<\/p>\n<p>Y adem\u00e1s genera unas gr\u00e1ficas con un aspecto cient\u00edfico que tira de espaldas, como la siguiente, los supuestos biorritmos del cantante Bono de U2 para el 16 de marzo de 2005.<\/p>\n<p>(Us\u00e9 a Bono como pretexto para recordar a todos que pueden colaborar con los proyectos de este personaje para perforar pozos en \u00c1frica, tarea mucho m\u00e1s valiosa que cualquiera en la que se empe\u00f1en los embusteros.)<\/p>\n<p>Los biorr\u00edtmicos aseguran que, por ejemplo, la mayor\u00eda de los accidentes y malos momentos ocurren en los &#8220;d\u00edas cr\u00edticos&#8221;.<\/p>\n<p>Bueno, s\u00ed. Los d\u00edas cr\u00edticos, dobles cr\u00edticos y triples cr\u00edticos forman el 20% de todos los d\u00edas de un per\u00edodo determinado. Pero adem\u00e1s estos angelitos consideraban como relevantes tambi\u00e9n los d\u00edas &#8220;medio cr\u00edticos&#8221; (el anterior y el posterior a un d\u00eda cr\u00edtico). As\u00ed, viene resultando que m\u00e1s del 60% de los d\u00edas de la vida son &#8220;cr\u00edticos&#8221;. O sea, que la mayor\u00eda de los accidentes ocurren en el 60% de los d\u00edas. Pues s\u00ed. Con o sin biorritmos.<\/p>\n<p>Con base en esta teor\u00eda llena de agujeros y basada en nada, en los a\u00f1os 60 y 70 hubo una verdadera locura biorritmera. Lleg\u00f3 a haber hasta calculadoras de mano (de las enormes de all\u00e1 de fines de los 70, con pantalla de diodos) que calculaban el biorritmo, los infaltables libros llenaron los estantes de las librer\u00edas, los &#8220;expertos&#8221; cobraron consultas, los &#8220;estudiosos&#8221; se broncearon bajo las luces de los estudios de televisi\u00f3n, los refriteadores escribieron los consabidos art\u00edculos sensacionalistas en las revistas esot\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Por supuesto, varias personas pusieron a prueba las afirmaciones de los mercaderes del biorritmo, y en todos los casos se demostr\u00f3 que no hab\u00eda ninguna evidencia que siquiera sugiriera que esta hip\u00f3tesis ten\u00eda visos de corresponderse con la realidad. Pero la locura sigui\u00f3. No importaba que el Dr. Franz Hallberg de la Universidad de Minnesota, el profesor Colon Pittendrigh de la Universidad de Stanford o Robert Bailey, de los laboratorios Bell de Piscataway, Nueva Jersey, estudiaran las afirmaciones y determinaran que no se correspond\u00edan con los hechos.<\/p>\n<p>Cuando James Randi escribi\u00f3 su libro Flim-Flam! (Fraudes pararnormales, Tikal Ediciones, Girona) en 1982, el asunto de los biorritmos ten\u00eda todav\u00eda una presencia tal que mereci\u00f3 que se le dedicara todo un cap\u00edtulo a su desmontaje (he acudido aqu\u00ed a los datos de Randi, precisamente). Sin embargo, ahora el biorritmo no es nada que predomine por encima de otras explicaciones simplonas como la astrolog\u00eda o los ajustes de los chakras.<\/p>\n<p>Donde uno muere, otros se levantar\u00e1n<\/p>\n<p>Los embustes no se destruyen, s\u00f3lo se transforman.<\/p>\n<p>\u00c9sta podr\u00eda llamarse la Cuarta Ley de la Tontodin\u00e1mica.<\/p>\n<p>Para una persona normal, si se ha demostrado que algo no funciona, no es necesario darle mil vueltas. Si no funciona, no funciona. Punto. Siguiente.<\/p>\n<p>Pero las cosas no se hacen as\u00ed en el mundo del embuste y el pensamiento desordenado y revuelto. Siempre es posible hacer la machincuepa del &#8220;donde dije digo digo Diego&#8221;.<\/p>\n<p>Y eso cuando no se multiplican los milagros.<\/p>\n<p>Uno de mis acercamientos m\u00e1s aterradores con la capacidad de autoenga\u00f1o (que es mucho m\u00e1s potente que la capacidad de enga\u00f1ar a otros) fue precisamente en 1988, cuando se dieron a conocer los estudios de dataci\u00f3n de carbono 14 que confirmaban lo que ya se sab\u00eda seg\u00fan los registros hist\u00f3ricos y la versi\u00f3n de la propia iglesia cat\u00f3lica de la \u00e9poca: la &#8220;s\u00e1bana santa&#8221; de Tur\u00edn era un lienzo confeccionado y pintado en el siglo XI o XII como falsa reliquia (en una \u00e9poca de reliquias a tutipl\u00e9n, como mencionamos en la entrada anterior sobre el grial).<\/p>\n<p>Antes de que algunos ignorantazos de la f\u00edsica at\u00f3mica como Javier Sierra argumentaran verdaderas tonter\u00edas como que los incendios cerca de los cuales estuvo el lienzo &#8220;alter\u00f3&#8221; los resultados (esto es una estupidez, el fuego no altera en lo m\u00e1s m\u00ednimo la proporci\u00f3n del is\u00f3topo carbono 14 respecto del carbono 12, que por algo las fogatas prehist\u00f3ricas se datan tambi\u00e9n con Carbono 14 y sistemas similares de descomposici\u00f3n de is\u00f3topos), un autotitulado &#8220;sindon\u00f3logo&#8221; mexicano reaccion\u00f3 con la velocidad del rayo y decret\u00f3 que, a la luz de ese descubrimiento, la s\u00e1bana santa no era un milagro, sino tres.<\/p>\n<p>\u00bfSu hip\u00f3tesis, la idea con la que dio conferencias y escribi\u00f3 art\u00edculos e hizo radio y todo eso que hacen los charlatanes? Pues que la s\u00e1bana santa era una especie de &#8220;pensamientograf\u00eda retrocognitiva&#8221; o alguna oratez similar. Dicho de otro modo, dec\u00eda que la imagen de la s\u00e1bana s\u00ed es la de Jesucristo muerto en su sepulcro, pero fue obtenida ps\u00edquicamente con un viaje astral-temporal por parte de alg\u00fan iluminado, que traslad\u00f3 la imagen de Cristo desde el pasado para plasmarla con energ\u00edas ps\u00edquicas en la s\u00e1bana en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 pretextos sin charlatanes. Pero no hay charlat\u00e1n sin pretextos.<\/p>\n<p>O, como dicen en mi pueblo, que son muy mal hablados, &#8220;se inventaron los pretextos, se acabaron los pendejos&#8221;.<\/p>\n<p>Es por eso que el cementerio de las patra\u00f1as est\u00e1 tan despoblado, finalmente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cementerio de las patra\u00f1as &#8220;No morir\u00e9 del todo, amiga m\u00eda&#8221;, dec\u00eda el mexicano Manuel Guti\u00e9rrez N\u00e1jera en su poema Non omnis moriar, expresando as\u00ed su esperanza de que su poes\u00eda lo sobreviviera un poco. Y s\u00ed, algunos de sus poemas, como Para entonces se han mantenido como ejemplos dignos del movimiento rom\u00e1ntico tard\u00edo en la literatura mexicana, d\u00e1ndole as\u00ed<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[202],"tags":[],"class_list":["post-3759","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-foro-esceptico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3759"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3759\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}