{"id":3731,"date":"2009-03-02T19:18:36","date_gmt":"2009-03-02T19:18:36","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3731"},"modified":"2009-03-02T19:18:36","modified_gmt":"2009-03-02T19:18:36","slug":"los-charlatanes-y-la-egiptolog\u00eda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3731","title":{"rendered":"Los Charlatanes y la Egiptolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Los Charlatanes y la Egiptolog\u00eda<br \/>\n\u00a0 El antiguo Egipto siempre ha fascinado al p\u00fablico, no s\u00f3lo por el tama\u00f1o de los monumentos que nos ha legado, sino tambi\u00e9n por muchas otras razones, como por ejemplo, la reputaci\u00f3n transmitida por muchos autores cl\u00e1sicos de ser un pueblo sabio, dotado de gran capacidad art\u00edstica y por la curiosidad que suscita en nosotros su peculiar sistema de escritura.<br \/>\n\u00a0 Uno de los mayores lastres que ha debido soportar la egiptolog\u00eda desde su auspicioso comienzo como ciencia en 1831, cuando J. F. Champollion fue nombrado el primer profesor de esta disciplina en el Coll\u00e8ge de France, poco antes de su muerte, ha sido la aparici\u00f3n peri\u00f3dica de charlatanes de uno u otro tipo quienes tratan de atraer la atenci\u00f3n del p\u00fablico (y a la vez, ganar algo de dinero), infligi\u00e9ndoles todo tipo de ideas extra\u00f1as, las que debemos admitir con cierta tristeza, resultan usualmente m\u00e1s interesantes para la imaginaci\u00f3n popular que las sobrias conclusiones de los investigadores serios.<\/p>\n<p>\u00a0 Todo comenz\u00f3 aparentemente con los antiguos griegos, quienes tal como Serge Sauneron se\u00f1alara en uno de sus libros, interpretaron la reticencia de los egipcios de la \u00e9poca tard\u00eda que ellos conocieron, explicable por presentarse los griegos como gente inquisitiva y tan distinta de los pobladores del Valle del Nilo, como un est\u00edmulo a la especulaci\u00f3n atribuy\u00e9ndole a los antiguos egipcios logros fant\u00e1sticos, mayores a\u00fan que la maravillosa aunque no tan exagerada, realidad.<\/p>\n<p>\u00a0 La leyenda de Atl\u00e1ntida, el continente perdido, y de su avanzada civilizaci\u00f3n, naci\u00f3 y autores posteriores le asignaron un papel civilizador al establecerse colonos provenientes de esa regi\u00f3n en Egipto, donde habr\u00edan sido responsables de las primeras tradiciones y logros all\u00ed, aportando lo que habr\u00edan recogido de su tierra hundida en el oc\u00e9ano. Por supuesto que ning\u00fan investigador serio hoy acepta esta interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 Hay gente que lamentablemente no comprende que este tipo de ideas que pretende quitarle a antiguos pueblos el derecho a su propio pasado, atribuyendo los cambios a la acci\u00f3n colonizadora de otros, implica una forma de racismo que reduce a esas comunidades al papel de pasivos receptores de la cultura y los logros tecnol\u00f3gicos de otros, deliberadamente ignorando toda la evidencia en contra de esas caprichosas especulaciones.<\/p>\n<p>\u00a0 Los antiguos romanos, a pesar de un cierto menosprecio respecto al pueblo que hab\u00edan conquistado tan f\u00e1cilmente, al que Juvenal hab\u00eda inmortalizado como adoradores de las hortalizas comunes de los campos, mostrando as\u00ed m\u00e1s su ignorancia que su talento sat\u00edrico, no pod\u00edan ignorar por otro lado los magn\u00edficos monumentos de Egipto que hablaban de una pasada grandeza y un tanto a pesar suyo aceptaban algunas de las historias relatadas por los griegos al tiempo que despertaban su inter\u00e9s las experiencias m\u00edsticas de los habitantes del Valle del Nilo.<\/p>\n<p>\u00a0 De este modo surgieron y se expandieron por todo el vasto imperio romano templos de divinidades egipcias, especialmente los consagrados al culto de la gran diosa Isis.<\/p>\n<p>\u00a0 Cuando un manto de oscuridad cay\u00f3 sobre el antiguo Egipto despu\u00e9s que los emperadores cristianos de Roma prohibieron el uso del sistema jerogl\u00edfico de escritura y los sacerdotes paganos egipcios fueron perseguidos y expulsados hacia el sur, al Sud\u00e1n actual, el terreno estaba f\u00e9rtil para el surgimiento de todo tipo de extra\u00f1as teor\u00edas sobre esta civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0 Intentos m\u00edsticos, tan elaborados como infructuosos, por traducir los jerogl\u00edficos egipcios condujeron a la p\u00e9rdida de prestigio acad\u00e9mico de investigadores respetados hasta ese momento tales como A. Kircher y otros. Algunos escritores, bas\u00e1ndose en la Biblia (o m\u00e1s bien, utiliz\u00e1ndola indebidamente para sus prop\u00f3sitos), sostuvieron que monumentos como las pir\u00e1mides hab\u00edan sido graneros o seg\u00fan Piazzi Smyth, un s\u00edmbolo de revelaci\u00f3n divina y la expresi\u00f3n de c\u00e1lculos matem\u00e1ticos incre\u00edblemente precisos.<\/p>\n<p>\u00a0 El hecho que Petrie, uno de los fundadores de la arqueolog\u00eda moderna, sorprendi\u00f3 a un seguidor de estas extra\u00f1as teor\u00edas serruchando un trozo de piedra dentro de la Gran Pir\u00e1mide de Guiza para hacer que el monumento correspondiera a la teor\u00eda, no desalent\u00f3 a los creyentes que hasta el d\u00eda de hoy contin\u00faan escribiendo libro tras libro (a menudo \u00e9xitos de venta) sobre el tema.<\/p>\n<p>\u00a0 El descubrimiento de la tumba de Tutanjam\u00f3n en 1922, que deslumbr\u00f3 al mundo con sus historias de oro enterrado, misteriosas estatuas e inscripciones, y especialmente referentes a la momia del joven rey, trajo consigo una demanda popular de informaci\u00f3n sobre el hallazgo, cuanto m\u00e1s sensacional mejor, que periodistas inescrupulosos supieron explotar urdiendo toda clase de historias sobre maldiciones imaginarias y muertes inexplicables. Tambi\u00e9n aqu\u00ed, el hecho que el principal responsable del sacrilegio, Howard Carter, y muchos de sus m\u00e1s cercanos colaboradores, no sufrieron consecuencia alguna y vivieron largas y felices vidas, no desalent\u00f3 a los seguidores del nuevo mito ni los disuadi\u00f3 en su intento de embaucar a sus lectores con relatos distorsionados y deliberadamente selectivos de los hechos relacionados con el descubrimiento de esta tumba.<\/p>\n<p>\u00a0 M\u00e1s recientemente, con la irrupci\u00f3n de la llamada &#8220;Nueva Era&#8221; o &#8220;New Age&#8221; y su ola asociada de m\u00faltiple irracionalidad, florecieron nuevamente algunas de las corrientes m\u00edsticas tradicionales y otras nuevas tales como por ejemplo, la del llamado &#8220;Poder de las Pir\u00e1mides&#8221;. Seg\u00fan esta \u00faltima, las pir\u00e1mides de Egipto y la Gran Pir\u00e1mide de Guiza principalmente, podr\u00edan generar de alg\u00fan modo una forma de energ\u00eda que permitir\u00eda conservar alimentos, afilar cuchillos y curar enfermedades. Por cierto lapso, millones de libros sobre el tema enriquecieron a algunos a pesar de que la Universidad de Guelph en Canad\u00e1, harta de las numerosas consultas y desaf\u00edos de los devotos del nuevo culto, llev\u00f3 a cabo una serie de ensayos que demostraron la falta de veracidad de tales afirmaciones, lo que no pareci\u00f3 afectar significativamente la difusi\u00f3n mundial del mito.<\/p>\n<p>\u00a0 No nos referiremos aqu\u00ed a las historias verdaderamente fant\u00e1sticas de hombrecillos verdes u otros extraterrestres manifest\u00e1ndose en el antiguo Egipto, a esfinges en Marte y relatos similares, pues pensamos que muy poca gente razonable los considera veros\u00edmiles.<\/p>\n<p>\u00a0 Pensamos que el p\u00fablico debe ser advertido acerca de la enga\u00f1osa popularidad de tales teor\u00edas, elaboradas por personas que no pudieron destacarse en el mundo acad\u00e9mico y que recurren en su frustraci\u00f3n al p\u00fablico, como si tal aclamaci\u00f3n popular pudiera darles el reconocimiento que no pudieron lograr por otros medios m\u00e1s v\u00e1lidos. No es preciso ser muy perspicaz para deducir que los importantes ingresos producto de la venta de libros o de programas de televisi\u00f3n sobre sus teor\u00edas, pueden ser tambi\u00e9n una motivaci\u00f3n que lleva a esos autores a jugar con la buena fe del p\u00fablico, present\u00e1ndose como lo que no son.<\/p>\n<p>\u00a0 Hoy en d\u00eda, con el desarrollo acelerado de los medios de difusi\u00f3n masiva y de la necesidad consiguiente de elaborar historias amenas para contarle al p\u00fablico, ha aumentado el riesgo (y la tentaci\u00f3n) de repetir las viejas teor\u00edas desacreditadas pero nunca totalmente descartadas, que estimulan la imaginaci\u00f3n popular y entretienen, aunque en realidad juegan con el desconocimiento de la gente y en realidad, desinforman.<\/p>\n<p>\u00a0 Pensamos tambi\u00e9n que es nuestro deber como egipt\u00f3logos, a pesar de estar ocupados en la ense\u00f1anza o en la investigaci\u00f3n, salirle al paso a tales intentos y ofrecerle al p\u00fablico nuestros puntos de vista para que la gente pueda decidir con toda la evidencia a la vista. Pensamos asimismo que es el deber de los periodistas profesionales, responsables y bien intencionados, consultar a los especialistas antes de difundir noticias sobre teor\u00edas extra\u00f1as o acontecimientos misteriosos relacionados con el antiguo Egipto. No hay raz\u00f3n para que los periodistas no usen en este terreno los mismos criterios de informaci\u00f3n objetiva e imparcial que procuran emplear cuando difunden noticias sobre temas pol\u00edticos o sociales contempor\u00e1neos. De esa forma el p\u00fablico saldr\u00e1 beneficiado y muchos charlatanes podr\u00e1n ser desenmascarados antes de que causen da\u00f1o alguno.<\/p>\n<p>\u00a0 No est\u00e1 dem\u00e1s recordar que todos los imponentes progresos en nuestro conocimiento sobre antiguas civilizaciones en los \u00faltimos cien a\u00f1os, se debe a los esfuerzos de investigadores pertenecientes a instituciones debidamente acreditadas, ya que ni uno s\u00f3lo de esos avances se ha debido al aporte de los llamados &#8220;investigadores independientes&#8221;. Si fuera por ellos, todav\u00eda estar\u00edamos especulando sobre el significado de los jerogl\u00edficos egipcios o sobre el origen y desarrollo de la civilizaci\u00f3n en las orillas del Nilo.<\/p>\n<p>\u00a0 Los egipt\u00f3logos, entrenados exhaustivamente, profesionales serios que trabajan en instituciones acad\u00e9micas de s\u00f3lida reputaci\u00f3n, y que por medio del esfuerzo duro, honesto y an\u00f3nimo ensanchan nuestros horizontes de conocimiento, a veces en el acierto, a veces en el error, pero como verdaderos hombres y mujeres de ciencia siempre procurando aprender de sus errores, trabajan sin descanso para avanzar en el esclarecimiento de los m\u00faltiples problemas que presenta el estudio del pasado.<\/p>\n<p>\u00a0 Es nuestra convicci\u00f3n que el p\u00fablico (y quienes reclaman para s\u00ed la responsabilidad de informar) estar\u00edan mejor encaminados si los consultan antes de difundir y aceptar sin discusi\u00f3n hechos o ideas dudosas que en vez de esclarecer, confunden y oscurecen la realidad.<br \/>\n\u00a0 Por cualquier comentario o pregunta, puede Ud. comunicarse con el Instituto Uruguayo de Egiptolog\u00eda, usando la siguiente informaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Correo electr\u00f3nico: juancast@yahoo.com<\/p>\n<p>Tel. \/ Fax : ( 598 2 ) 622 5352<\/p>\n<p>Direcci\u00f3n: 4 de Julio 3068 Montevideo<\/p>\n<p>Uruguay C.P.: 11600<\/p>\n<p>Autor del art\u00edculo: Profesor Juan Jos\u00e9 Castillos\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 Nota: Este art\u00edculo ha sido cedido, para su mayor difusi\u00f3n, por el Instituto Uruguayo de Egiptolog\u00eda y en su Web pueden ver el original. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Charlatanes y la Egiptolog\u00eda \u00a0 El antiguo Egipto siempre ha fascinado al p\u00fablico, no s\u00f3lo por el tama\u00f1o de los monumentos que nos ha legado, sino tambi\u00e9n por muchas otras razones, como por ejemplo, la reputaci\u00f3n transmitida por muchos autores cl\u00e1sicos de ser un pueblo sabio, dotado de gran capacidad art\u00edstica y por la curiosidad que suscita en nosotros<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[202],"tags":[],"class_list":["post-3731","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-foro-esceptico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3731","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3731"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3731\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3731"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3731"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3731"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}