{"id":3716,"date":"2009-03-02T16:30:53","date_gmt":"2009-03-02T16:30:53","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3716"},"modified":"2009-03-02T16:30:53","modified_gmt":"2009-03-02T16:30:53","slug":"la-granja-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3716","title":{"rendered":"La granja humana"},"content":{"rendered":"<p>ADVERTENCIA <\/p>\n<p>No s\u00e9 si con este libro firmo mi sentencia de muerte. Espero que alguien me defienda. Pero si no fuese as\u00ed, me ir\u00eda con toda tranquilidad de este desventurado planeta dirigido por imb\u00e9ciles y poblado en gran parte por tristes hormigas locas. Irme&#8230;, \u00bfa d\u00f3nde? No lo s\u00e9. Eso s\u00f3lo lo saben con certeza los fan\u00e1ticos religiosos.<\/p>\n<p>INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p>Este libro no es de ciencia ficci\u00f3n, y menos una novela basada en fantasmagor\u00edas imaginadas por el autor o en libros m\u00edsticos. \u00c9ste es un libro en el que se narran hechos. Hechos inexplicables y hasta absurdos si se quiere pero hechos reales, investigados la mayor parte de ellos directamente por m\u00ed. Y en alg\u00fan caso vividos y hasta padecidos por m\u00ed. <\/p>\n<p>Los eternos dubitantes siguen diciendo que en el mundo paranormal \u00abno hay hechos comprobados\u00bb. Efectivamente, para el que tiene la mente cerrada nunca habr\u00e1 casos ni pruebas suficientes. <\/p>\n<p>Pero \u00abla sarna no est\u00e1 en las s\u00e1banas\u00bb. La sarna est\u00e1 en la cerraz\u00f3n de mollera de algunos \u00abintelectuales\u00bb. <\/p>\n<p>Los casos que en este libro presento son casos concretos y comprobados, y muchos de ellos son pruebas que podr\u00edan dar fe en un tribunal de justicia y que para m\u00ed han sido convincentes. Otros, en cambio, son s\u00f3lo \u00abevidencias circunstanciales\u00bb que nos ayudan a acercarnos a conclusiones ciertas. <\/p>\n<p>\u00bfTiene algo que ver este libro con el fen\u00f3meno OVNI y con la ovnilog\u00eda? <\/p>\n<p>Tiene que ver mucho y no tiene que ver nada. Tiene que ver mucho porque en \u00e9l se hace referencia constante a estos misteriosos aparatos que surcan nuestros cielos y se habla de sus ocupantes; y en un aspecto se llega hasta el fondo del \u00abfen\u00f3meno OVNI\u00bb. <\/p>\n<p>Y no tiene que ver nada porque la ovnilog\u00eda se empe\u00f1a en seguir empantanada en un nivel primario, al dedicar sus esfuerzos a recopilar y hasta computabilizar estad\u00edsticas sobre las formas de los aparatos, frecuencia y lugar de los aterrizajes o tama\u00f1o de los ocupantes. Y en este libro no se le da importancia a eso porque ya hace tiempo que dej\u00f3 de tenerla. <\/p>\n<p>Lo que la tiene es investigar qu\u00e9 hacen esos tripulantes en nuestro mundo y qu\u00e9 han estado haciendo siempre desde hace miles de a\u00f1os. Pero no desde sus naves, sino mezclados con nosotros en nuestras calles, en el interior de nuestros hogares y sobre todo dentro de nuestras mentes. <\/p>\n<p>Porque lo que la ovnilog\u00eda no acaba de comprender es que estos tripulantes hace muchos a\u00f1os que aprendieron a bajarse de sus aparatos y a andar entre nosotros haciendo cosas muy extra\u00f1as. <\/p>\n<p>Presentar sus m\u00faltiples, disimuladas y variad\u00edsimas andanzas en nuestro mundo y, sobre todo, ver cu\u00e1l deber\u00eda ser nuestra reacci\u00f3n, es lo que pretendo en este libro. Entretanto los \u00abuf\u00f3logos\u00bb (\u00bfqu\u00e9 es eso?) seguir\u00e1n coleccionando casos sin saber qu\u00e9 hacer con ellos y estar\u00e1n cada d\u00eda m\u00e1s confusos. <\/p>\n<p>Por otra parte, este libro no es para las personas que creen que todo lo inventable ya est\u00e1 inventado ni para las que piensan que la ciencia es capaz de dar soluci\u00f3n a todos los misterios del mundo, y que todo aquello a lo que ella no es capaz de encontrar una soluci\u00f3n tiene que ser rechazado como absurdo o inexistente. <\/p>\n<p>En este mundo en el que vivimos, prescindiendo de la vastedad del infinito Universo, hay una enorme cantidad de hechos que sobrepasan con mucho los l\u00edmites de la ciencia y que no son susceptibles de ser explicados por ella porque simplemente rebasan la capacidad de comprensi\u00f3n de nuestros cerebros. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, todo el reino del esp\u00edritu \u0097y el Cosmos, al decir de grandes astr\u00f3nomos y fil\u00f3sofos, da la impresi\u00f3n de ser una gigantesca inteligencia y tiene m\u00e1s de mental o de espiritual que de f\u00edsico\u0097 escapa por completo a los m\u00e9todos y a los prop\u00f3sitos de nuestra ciencia. <\/p>\n<p>Por lo tanto, entremos en la consideraci\u00f3n de los extra\u00f1os temas de este libro, tranquilos en cuanto a lo que los cient\u00edficos puedan decir contra nosotros. Los cient\u00edficos \u00abprimarios\u00bb, si se dignan atender a lo que decimos, levantar\u00e1n por un momento su cabeza de la rutinaria tarea con la que se ganan la vida y har\u00e1n un gesto de desd\u00e9n hacia nosotros, consider\u00e1ndonos como unos pobres chiflados perseguidores de quimeras o adoradores de mitos. <\/p>\n<p>Y seguir\u00e1n rutinaria y machaconamente repitiendo sus observaciones y experimentos, en sus laboratorios y cl\u00ednicas, para profundizar un poco m\u00e1s en el conocimiento de la materia y tambi\u00e9n para llevarle el sustento a su familia. Dios los bendiga. <\/p>\n<p>Son los obreros de la ciencia, gracias a los cuales mejoramos nuestros instrumentos y a veces nuestra salud. La Humanidad tiene que estarles agradecida por su pesada labor, que con frecuencia acaba embotando las mejores cualidades de su esp\u00edritu y de su inteligencia, al ce\u00f1irlos obligada y rutinariamente a una sola parcela del saber humano. Tenemos que ser comprensivos ante su incredulidad y ante su miop\u00eda. <\/p>\n<p>Los otros cient\u00edficos, los \u00abgraduados\u00bb, que no son meros obreros de la ciencia, repetidores de experimentos o de recetas, sino que se remontan por encima de las f\u00f3rmulas para filosofar sobre el porqu\u00e9 de la vida, y en vez de seguir planos o pautas que otros trazaron, dise\u00f1an nuevas v\u00edas para la mente, constituy\u00e9ndose en arquitectos y estrategas de la Humanidad, \u00e9sos no nos criticar\u00e1n. Sencillamente se limitar\u00e1n a observar cu\u00e1l es el fruto de nuestras investigaciones en los campos del misterio, sabiendo que la vida en s\u00ed es un gigantesco misterio. <\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 enorme gusto sent\u00ed el d\u00eda que supe que el patriarca de los cient\u00edficos \u00abgraduados\u00bb modernos, el gran Albert Einstein, ten\u00eda como libro de cabecera nada menos que La Doctrina Secreta, de la reina del esoterismo \u0097tan denostada por la ciencia de a pie\u0097 Helena Petrovna Blavatski! <\/p>\n<p>Y c\u00f3mo se alegr\u00f3 mi esp\u00edritu cuando le\u00ed Los escritos m\u00edsticos de los f\u00edsicos m\u00e1s famosos del mundo (Heisenberg, Schr\u00f3dinger, Einstein, Jeans, Planck, Pauli, Eddington) editado por Ken Wilber (Kair\u00f3s, 1987)! <\/p>\n<p>La tesis del libro que tienes en tus manos es de una gran audacia, pero est\u00e1 refrendada por miles de hechos que pasan inadvertidos al suceder mezclados con muchos otros de los que est\u00e1 entretejida nuestra vida diaria. Sin embargo, sucede a veces que a lo largo de la historia aparecen personajes incre\u00edbles o pasan cosas inexplicables, que curiosamente no nos hacen despertar del letargo en que las teor\u00edas sociales y los mitos religiosos tienen sumida a la Humanidad. Los historiadores, los soci\u00f3logos, los pol\u00edticos y los grandes mit\u00f3logos modernos \u0097los te\u00f3logos\u0097 los explican cada uno a su manera y conforme a sus conocimientos o a sus intereses. Y la Humanidad sigue ciega caminando por un camino sin salida que \u00fanicamente lleva a la autodestrucci\u00f3n. <\/p>\n<p>La tesis de este libro es la misma que expuse en Defend\u00e1monos de los dioses. Pero aqu\u00ed profundizo m\u00e1s en ella y aporto nuevas pruebas de que aquella manipulaci\u00f3n que entonces describ\u00eda sigue d\u00e1ndose en gran escala aunque disimulada y escondida tras mil velos. <\/p>\n<p>La gran tesis de aquel libro sostiene que la Humanidad es una granja de los \u00abdioses\u00bb, entendiendo por \u00abdioses\u00bb unos seres racionales, de ordinario invisibles, superiores al hombre en entendimiento, que en fin de cuentas son los aut\u00e9nticos due\u00f1os del mundo. <\/p>\n<p>En el orden de las ideas trascendentes, los hombres creemos lo que ellos nos han hecho creer \u0097y \u00e9ste es el origen y la esencia de todas las religiones\u0097 y en cuanto a nuestros conocimientos de la Naturaleza, sabemos lo que ellos nos han dejado saber. Hasta hace apenas un siglo, los avances t\u00e9cnicos y cient\u00edficos se debieron en gran parte a lo que estos seres les comunicaban a algunos de sus amigos \u00abiluminados\u00bb. <\/p>\n<p>Lo mucho que las tribus primitivas \u0097tan ignorantes en otras cosas\u0097 saben sobre los poderes curativos de las plantas, v lo mucho que los chinos saben, desde hace milenios, sobre las corrientes bioenerg\u00e9ticas que surcan el cuerpo humano, con sus correspondientes puntos de acupuntura, son s\u00f3lo dos ejemplos de esta ciencia \u00abrevelada\u00bb. Hay muchos otros casos de inventos y descubrimientos debidos a alguna \u00abrevelaci\u00f3n privada\u00bb. <\/p>\n<p>En la actualidad, las cosas han cambiado radicalmente en este particular. La raza humana se ha liberado de muchos tab\u00faes que los \u00abdioses\u00bb le hab\u00edan hecho creer \u0097precisamente para que no avanzase\u0097 y desentra\u00f1a por s\u00ed misma los secretos de la materia y de la Naturaleza. <\/p>\n<p>Una circunstancia importante, que hay que tener en cuenta en esta tesis, es que estos misteriosos seres que nos dominan desde las sombras no son buenos ni malos de por s\u00ed: simplemente nos usan, al igual que nosotros usamos a los animales. A \u00e9stos, aunque los cacemos y aunque organicemos espect\u00e1culos con ellos, no los odiamos: simplemente los usamos para lo que nos conviene. Si ese uso conlleva un buen trato (animales dom\u00e9sticos, por ejemplo) los tratamos bien; pero si ese uso conlleva un mal trato (animales sacrificados para nuestro alimento) los matamos sin remordimiento alguno. <\/p>\n<p>Lo mismo hacen con nosotros esos seres que dominan el mundo y la raza humana. <\/p>\n<p>La gran deducci\u00f3n que de esto se puede sacar es que los hombres no somos los reyes del mundo, tal como hab\u00edamos cre\u00eddo, ni somos la m\u00e1s excelsa de las criaturas de Dios, ni estamos en v\u00edsperas de abrazarnos eternamente con \u00c9l si nuestras obras han sido buenas durante nuestra permanencia en este planeta. <\/p>\n<p>Todas \u00e9stas son infantilidades con las que estos seres han nutrido nuestro ego para que sigui\u00e9semos ajenos a la gran realidad de que somos sus esclavos. Los verdaderos due\u00f1os del mundo son ellos y nosotros s\u00f3lo hacemos lo que a ellos les conviene, para lo cual han inventado unas formidables estrategias que describo detalladamente en el libro al que hice referencia. <\/p>\n<p>Y como no quiero repetir lo ya escrito, \u00fanicamente dejar\u00e9 claro, por considerarlo de gran importancia para la recta concepci\u00f3n de esta nueva manera de entender el mundo, que no todos estos seres son iguales. La diversidad entre ellos es enorme y mucho mayor de la que se da entre los humanos. Si entre \u00e9stos nos encontramos con blancos y negros, altos y bajos, europeos y asi\u00e1ticos, varones y hembras, etc, etc., entre los \u00abdioses\u00bb las variedades son much\u00edsimo mayores, ya que nuestras diferencias s\u00f3lo ata\u00f1en a cualidades externas y no esenciales \u0097puesto que todos somos seres humanos pertenecientes a la misma especie\u0097, mientras que las de ellos se extienden a la esencia misma de sus \u00abpersonas\u00bb. <\/p>\n<p>Muchos de ellos son radicalmente diferentes entre s\u00ed y lo \u00fanico que tienen en com\u00fan es el ser inteligentes, aunque en esto mismo tenemos que decir que muchos aspectos de su inteligencia se escapan a nuestra comprensi\u00f3n. <\/p>\n<p>Ciertas especies de \u00abdioses\u00bb dan la impresi\u00f3n de ser ben\u00e9volos para los humanos o por lo menos para algunos individuos, mientras que otros act\u00faan de una manera muy negativa o, cuando menos, peligrosa e il\u00f3gica. <\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 nos basamos para decir esto? <\/p>\n<p>En hechos. En miles de hechos que est\u00e1n ah\u00ed desde remotos tiempos, conocidos en todas las culturas, escritos en todas las literaturas y presentes en nuestros mismos d\u00edas en las vidas de innumerables conciudadanos cuyos testimonios no podemos ignorar. <\/p>\n<p>El que la ciencia oficial no tenga explicaci\u00f3n para ellos o los poderes constituidos prefieran ignorarlos por razones pol\u00edticas, no obsta para que los hechos sigan esperando y exigiendo una explicaci\u00f3n racional, sea la que fuere y venga de donde viniere. <\/p>\n<p>Esto es lo que intentamos hacer en este libro, sabiendo que nos exponemos al ludibrio de los que todo lo saben y de los que todo lo pueden. De nuevo, Dios los bendiga. <\/p>\n<p>La vida es un sue\u00f1o. Y ellos tambi\u00e9n sue\u00f1an con sus adelantos t\u00e9cnicos, con sus dogmas y con sus poderes pol\u00edticos. Y como todo so\u00f1ador, tambi\u00e9n tienen pesadillas con bombas de neutrinos, con guerras de las galaxias, con infiernos eternos, y con r\u00edos y bosques envenenados por los residuos qu\u00edmicos de sus f\u00e1bricas. <\/p>\n<p>Nuestros esfuerzos por descifrar tantos misterios de la vida no son menos v\u00e1lidos que los suyos. Por lo tanto tenemos el mismo derecho que ellos a usar nuestra cabeza para descubrir el porqu\u00e9 de algo que por siglos lleva inquietando la mente de los hombres. <\/p>\n<p>Seguramente que las autoridades religiosas se juntar\u00e1n al coro de los que nos denigran. Pero no se puede tirar piedras al tejado ajeno cuando se tiene el propio de cristal. Los jerarcas cristianos tienen su credo lleno de \u00e1ngeles y demonios, que en nada se distinguen de los \u00abdioses\u00bb y de las entidades a que aqu\u00ed nos referimos. La \u00fanica diferencia es que sus \u00e1ngeles y demonios ven limitadas sus actividades al tinglado dogm\u00e1tico del cristianismo, mientras que nuestros \u00abdioses\u00bb act\u00faan libremente en el planeta, con todos los seres humanos, sean o no cristianos. <\/p>\n<p>No s\u00f3lo eso, sino que el pretendido \u00abDios\u00bb del cristianismo, que manipulaba al pueblo hebreo desde una nube, es seg\u00fan nuestra tesis uno m\u00e1s de estos entes misteriosos que desde siempre han dominado a los humanos. <\/p>\n<p>San Pablo llama repetidamente a estos seres, \u00ablos se\u00f1ores del mundo\u00bb, y ten\u00eda muy mala idea de ellos. En su ep\u00edstola a los efesios escribi\u00f3 el famoso pasaje tan confuso como esclarecedor: <\/p>\n<p>\u00abNuestra lucha no es contra la carne ni contra la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Esp\u00edritus del mal que est\u00e1n en las alturas\u00bb <\/p>\n<p>(Ef. 6,12). <\/p>\n<p>A estos mismos \u00abEsp\u00edritus del mal que est\u00e1n en las alturas\u00bb es a los que nosotros nos referimos con el muy gen\u00e9rico nombre de \u00abEllos\u00bb. <\/p>\n<p>Al final del libro hago una recopilaci\u00f3n de todas sus cualidades, que iremos viendo aflorar diseminadas en los casos que presento. De \u00e9stos, la mayor parte fueron investigados directamente por m\u00ed y han sido seleccionados entre una gran cantidad de hechos inexplicables, de los que m\u00e1s o menos de cerca me ha tocado ser testigo. <\/p>\n<p>Alguno de ellos ha marcado mi vida de manera indeleble y en mi ser llevo las profundas cicatrices que me ha dejado el haberme visto envuelto en \u00e9l. Y precisamente debido a esta manipulaci\u00f3n de que estamos hablando, muy probablemente me ir\u00e9 a la tumba sin que pueda dar a conocer todos sus \u00edntimos detalles. <\/p>\n<p>He de advertirle al lector que en varios de los casos cambio la ubicaci\u00f3n de los hechos y los nombres de los protagonistas por hab\u00e9rmelo as\u00ed pedido ellos. En otros me he visto obligado a distorsionar algo el propio hecho para no traicionar la identidad de los individuos que, de narrar el hecho tal como sucedi\u00f3 exactamente, ser\u00edan identificados f\u00e1cilmente por sus parientes o vecinos. <\/p>\n<p>Pero la esencia y la paranormalidad de los hechos y sobre todo su realidad, no sufren nada con estas peque\u00f1as distorsiones. <\/p>\n<p>LOS DUE\u00d1OS VISIBLES DE ESTE MUNDO <\/p>\n<p>Puesto que en todo este libro vamos a hablar de los due\u00f1os invisibles de este mundo, creo ser\u00e1 oportuno hablar antes de sus due\u00f1os visibles, que en un aspecto no son m\u00e1s que marionetas de los invisibles. <\/p>\n<p>Ser\u00eda un infantil error creer que todo lo que pasa en nuestro mundo est\u00e1 dirigido desde el \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb, por \u00abdivinas providencias\u00bb seg\u00fan cree el cristianismo o por alg\u00fan tipo de esp\u00edritus entrometidos a los que por razones desconocidas les gusta entremezclarse con las vidas y las actividades de los humanos. El quehacer diario de los hombres y de las naciones lo forjan una serie de personajes de los que nos ocuparemos en este cap\u00edtulo. <\/p>\n<p>Esto no quiere decir que en determinadas ocasiones tal o cu\u00e1l suceso, que aparentemente se debe a causas humanas perfectamente conocidas, no tenga otras completamente distintas de las aparentes. Pero, hablando en general, podemos decir que las cosas de cada d\u00eda suceden por causas humanas, en las que el hombre act\u00faa libremente pudiendo haber actuado de una manera completamente diferente. <\/p>\n<p>Algo por el estilo se puede decir de la marcha de la historia. Sin embargo, en este particular ya no podemos ser tan tajantes, pues cuando los acontecimientos se magnifican o a medida que \u00e9stos son considerados durante un per\u00edodo mayor de tiempo, el hombre pierde dominio sobre ellos y la marcha de la historia se hace err\u00e1tica. El hombre parece tener dominio sobre un acontecimiento o varios concatenados; pero, a la larga, la marcha de la historia pareceobedecer a leyes que se escapan a su voluntad. \u00c9sa es competencia de los dioses, que lejos de darle protagonismo al hombre lo convierten en animal de granja; o, mejor, en soldado de filas: le dan una espada o un fusil y lo ponen a matar por una causa sagrada a sus hermanos o a los animales o a todo lo que se ponga por delante. Esa ha sido la larga, est\u00fapida y triste historia de la Humanidad. <\/p>\n<p>Pero volvamos a los forjadores de la historia diaria; a los due\u00f1os visibles de este mundo; a los causantes de las infantilidades y los horrores que los peri\u00f3dicos del mundo entero recogen con prontitud y nos presentan con alborozo todas las ma\u00f1anas en sus primeras planas. <\/p>\n<p>Podr\u00edamos dividirlos en cuatro clases: pol\u00edticos, militares, man\u00edacos del dinero y fan\u00e1ticos religiosos. Examin\u00e9moslos uno por uno. <\/p>\n<p>Los pol\u00edticos son unos man\u00edacos del poder puro. No gustan de las armas ni de la violencia f\u00edsica, pero les gusta mandar. Les encanta ser vistos, ser tenidos en algo, ser consultados. Por eso se derriten de gusto ante las c\u00e1maras de televisi\u00f3n o ante un micr\u00f3fono. Tienen por lo general personalidades psicop\u00e1ticas; sienten que les falta algo dentro de s\u00ed y por eso quieren vivir en olor de multitudes. Temen y aman a los periodistas porque \u00e9stos tienen el poder de destruirlos o de convertirlos en \u00eddolos de la sociedad. Y a su vez los periodistas \u0097inclui-dos los directores de los diarios\u0097 tienen debilidad por los pol\u00edticos, porque son como los bufones nacionales que les proporcionan gratis todos los d\u00edas noticias frescas con las que llenar las p\u00e1ginas que ser\u00e1n devoradas con avidez por la masa de papanatas seguidores de partidos. <\/p>\n<p>Alg\u00fan d\u00eda alguien tendr\u00e1 que hacer un estudio psicoanal\u00edtico de la curiosa simbiosis periodismo-pol\u00edtica y m\u00e1s concretamente periodista-pol\u00edtico. Se aman y se odian; se necesitan y se detestan; se construyen y se destruyen mutuamente. Ah\u00ed est\u00e1n los recientes casos \u00abgate\u00bb: los pol\u00edticos enga\u00f1ando a los periodistas y \u00e9stos destruyendo a los pol\u00edticos. Pero a la larga no pueden vivir los unos sin los otros. Son los amantes de Teruel. <\/p>\n<p>Se ha dicho que el poder corrompe especialmente a los pol\u00edticos. Pero esta corrupci\u00f3n no se refiere precisamente al mal uso <\/p>\n<p>o a la apropiaci\u00f3n de fondos ajenos, sino al cambio total de mentalidad y costumbres que en ellos se opera una vez instalados en los puestos en los que se hacen invulnerables. <\/p>\n<p>Se corrompen porque dicen s\u00ed a cosas a las que antes hab\u00edan dicho de entrada que no; se corrompen porque no cumplen lo que hab\u00edan prometido y porque usan la demagogia igual que sus predecesores; y los m\u00e1s encumbrados se corrompen porque pierden por completo el contacto con el pueblo y ya no defienden tanto los intereses de \u00e9ste cuanto los propios y los del partido, y su gran meta se convierte en mantenerse en el poder. <\/p>\n<p>Por eso, viendo la frecuencia con que esta metamorfosis se da en los pol\u00edticos una vez que cogen el mando, uno llega a pensar que no es que el poder los deforme, sino que ya llegan a \u00e9l deformados. <\/p>\n<p>Pero \u0097buenos o malos\u0097 la verdad es que los pol\u00edticos tienen un enorme poder para torcer o enderezar los rumbos de la sociedad y aun para hacer feliz o desgraciada la vida de los individuos. <\/p>\n<p>En las alturas, el pol\u00edtico profesional pierde la perspectiva de la sociedad y la ve de una manera completamente diferente. Le sucede lo que a los que van en avi\u00f3n: desde arriba ven las cosas de una manera distinta; en cierta manera mejor y en cierta manera peor. No reconocen los lugares que desde abajo conocen muy bien, porque desde arriba no se ven las fachadas de las casas; s\u00f3lo se ven los tejados. Desde las alturas del poder no se ven las caras de la gente y sus necesidades diarias y concretas; se ven s\u00f3lo los d\u00e9ficits de los presupuestos. No se ve al individuo; se ve la sociedad, la naci\u00f3n, el Estado. El hombre concreto se difumina, se pierde, y el pol\u00edtico se olvida de \u00e9l, flotando como est\u00e1 en nubes de coaliciones, alianzas, pactos y de luchas para mantenerse en el puesto. <\/p>\n<p>Los pol\u00edticos que llegan a las grandes alturas organizan con frecuencia viajes rituales de visitas mutuas, con gran pompa y acompa\u00f1amiento, ofreci\u00e9ndose ramos de flores, solemnes recepciones con pases de revista a filas de pobres esclavos en-fusilados, discursos en estrados alfombrados, y grandes banquetes. En esto nunca fallan. La parte m\u00e1s importante de estas visitas de Estado y las ser\u00edsimas reuniones de trabajo de los grandes estadistas radica en un gran banquete en el que no se repara en gastos. Ya no se acuerdan de que los que pagan esos banquetes son sus convecinos; pero ellos hace tiempo que no tienen convecinos, porque se aislaron del pueblo com\u00fan y viven en casas apartadas y muy bien custodiadas. Lo \u00fanico que tienen es compa\u00f1eros de partido o de candidatura electoral. <\/p>\n<p>Ellos creen que quien paga esos banquetes es \u00abHacienda\u00bb, que es s\u00f3lo una palabra; y adem\u00e1s ya han tenido la precauci\u00f3n de incluirlos en el \u00abPresupuesto General del Estado\u00bb que son otras tres palabras impersonales. <\/p>\n<p>Los pol\u00edticos, desde las alturas del poder, se olvidan que lo que los hombres y mujeres de su naci\u00f3n y los del mundo entero quieren ante todo es paz, pero ellos gastan millonadas en comprar armas para tener tranquilos a los militares. No se acuerdan de que lo que los hombres y mujeres piden, despu\u00e9s de la paz, es un puesto de trabajo y los pol\u00edticos destinan miles de millones a obras suntuarias, a palacios de \u00f3pera \u0097para que se deleiten unos pocos que no trabajan\u0097, a conmemoraciones de descubrimientos, a pr\u00e9stamos a sus amigos pol\u00edticos de otros pa\u00edses, mientras millones de hombres concretos, conciudadanos suyos en otro tiempo y para los que los aniversarios de descubrimientos y las \u00f3peras suenan a m\u00fasica celestial, siguen padeciendo su incultura, arrastrando su desesperanza por las calles de nuestras ciudades y mendigando mensualmente la limosna estatal. Pero la gente normal no quiere limosnas; quiere un puesto de trabajo para ganarse su pan. <\/p>\n<p>Los pol\u00edticos desde sus alturas megaloman\u00edacas no caen en la cuenta de que es un tremendo error que en una familia se le compre un piano a uno de los hermanos cuando hay otro que no come lo suficiente. Hace a\u00f1os hice un terrible descubrimiento, una tarde gris, a la puerta de las Naciones Unidas en Nueva York, despu\u00e9s de una gran recepci\u00f3n de gala: sal\u00edan los embajadores de las diversas naciones, y cuanto m\u00e1s miserable era el pa\u00eds que representaban, m\u00e1s elegante era el \u00abCadillac\u00bb de su embajador. <\/p>\n<p>Es cierto que los pol\u00edticos no son los due\u00f1os totales de este mundo y tienen que compartir el poder con los otros miembros de la \u00abfraternidad negra\u00bb \u0097como dicen los esot\u00e9ricos\u0097, pero \u00a1cu\u00e1nto mejor ir\u00edan las cosas si llegados al poder no se deshumanizasen tanto! <\/p>\n<p>Analicemos ahora a los militares, los segundos due\u00f1os visibles de este mundo. <\/p>\n<p>Los militares son los sucesores de los hombres de las cavernas, pero uniformados. Al contrario que a los pol\u00edticos, les encanta la violencia. Creen que todo se puede arreglar a golpes. Les fascinan las armas, su juguete favorito, y se pasan la vida pidi\u00e9ndoles a los pol\u00edticos que les den m\u00e1s. Y \u00e9stos dedican una enorme cantidad de dinero del pueblo a comprarles armas de las que lo mejor que se puede esperar es que no sirvan para nada, porque si sirven ser\u00e1 para hacer la guerra o para matar al propio pueblo que las pag\u00f3. Los pol\u00edticos se las dan a rega\u00f1adientes, pero piensan que as\u00ed estar\u00e1n tranquilos en sus cuarteles, jugando con ellas, olvidados de alzamientos y rebeliones, y los dejar\u00e1n a ellos jugar a sus escondites pol\u00edticos. <\/p>\n<p>En un principio, los militares profesionales aparecieron en las sociedades para defenderlas de sus enemigos externos. Pero como hoy ya casi no hay enemigos externos que amenacen con invadirnos, y como ellos siguen conservando el mismo instinto primario de violencia y pelea, vuelven sus energ\u00edas hacia dentro y cada cierto tiempo caen en la tentaci\u00f3n de apalear a sus conciudadanos. En vez de ser los defensores de la paz son una amenaza constante contra ella. En una democracia moderna la gente tiene m\u00e1s miedo a los militares de dentro que a los enemigos de fuera. Y en caso de que surgiese alguno, los militares llamar\u00e1n a los universitarios, a los obreros y a los campesinos, les pondr\u00e1n un fusil en las manos y los mandar\u00e1n a pelear. Y seguir\u00e1 siendo verdad la vieja copla: <\/p>\n<p>La bala que a m\u00ed me hiri\u00f3 tambi\u00e9n roz\u00f3 al capit\u00e1n. A \u00e9l lo hicieron comandante y a m\u00ed&#8230; para el hospital. <\/p>\n<p>Los militares tienen de ordinario una visi\u00f3n simplista de la patria, de la moral y de la vida toda, y tienden a aplicar los estilos y el talante del cuartel a la vida familiar y social, sin caer en la cuenta de que el esp\u00edritu castrense tiene la imaginaci\u00f3n castrada y anda a contrapelo de la fraternidad humana. El estilo castrense es s\u00f3lo bueno para el cuartel, pero es funesto para la sociedad. Acaba con la creatividad y hasta con la cultura, y termina engordando s\u00f3lo a unos cuantos vivales con galones o sin ellos. <\/p>\n<p>Cuando los abusos y errores de los generales-ministros, el descontento ciudadano y las enormes deudas externas hacen tambalear el r\u00e9gimen castrense, los militares, patri\u00f3ticamente, entregan el poder y se refugian en los cuarteles. Pero ni aun as\u00eddejan de amenazar con volver a coger el garrote. \u00c9se ha sido el triste espect\u00e1culo de casi todas las naciones sudamericanas en los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. <\/p>\n<p>El poder de los militares no es sutil como el de los pol\u00edticos. El poder de los militares es fuerza bruta. Son las balas que perforan la blanda carne humana y son los ca\u00f1ones que destruyen hogares o las bombas que borran ciudades del mapa. Los pol\u00edticos tratan de convencer, aunque lo traten mintiendo, pero los militares no. Los militares ordenan, porque ellos se sienten el orden y la ley, y el que no piense como ellos est\u00e1 equivocado, es comunista y por lo tanto hay que silenciarlo como sea. <\/p>\n<p>Por eso, cuando ellos tienen el poder est\u00e1 prohibido pensar libremente. Se puede pensar, pero siempre dentro de los par\u00e1metros castrenses. <\/p>\n<p>Con el dinero que los militares del mundo entero gastan cada a\u00f1o en comprar y mantener armamentos, y con el dinero que los Gobiernos de todo el mundo gastan en pagar a los militares (que lo mejor que pueden hacer es no hacer nada) se podr\u00eda acabar con la pobreza que padecen tantos millones de personas en el mundo y se podr\u00eda elevar enormemente el nivel de vida de los ciudadanos de todos los pa\u00edses. Pero en este particular la Humanidad no ha superado la \u00e9poca de las cavernas y tiene una mentalidad troglod\u00edtica en la que el garrote y la violencia son una necesidad y una manera habitual de convivencia. <\/p>\n<p>Sobre este atribulado planeta pesan como una losa los grandes y peque\u00f1os \u00abPent\u00e1gonos\u00bb, dirigidos por aut\u00e9nticos man\u00edacos de la violencia, que ya no s\u00f3lo amenazan la paz de sus propios pa\u00edses, sino la del mundo entero con sus bombas de neutrinos y sus guerras de las galaxias. Su paranoia b\u00e9lica ha llegado a tal punto que, alentada por la imbecilidad de los Reagans y de los Gorbachovs de turno, se ha atrevido a poner sobre las cabezas de todos los habitantes del planeta verdaderos monstruos apocal\u00edpticos, que vagan silenciosos por el espacio y que en cualquier momento pueden caer del cielo sembrando la muerte sobre millones de inocentes. La esquizofrenia de unos pocos dementes ha revivido el viej\u00edsimo mito del man\u00e1 divino, convirti\u00e9ndolo en una lluvia infernal. <\/p>\n<p>La enfermedad que padecen estos man\u00edacos de la violencia es actualmente la principal amenaza de la Humanidad. Mientras existan individuos que creen que la mejor manera de arreglar las cosas es a golpes y matando, la Humanidad seguir\u00e1 enferma de angustia. <\/p>\n<p>Pasemos a otros \u00abse\u00f1ores del mundo\u00bb: los man\u00edacos del dinero. Son de dos clases: los legales y los ilegales. <\/p>\n<p>Los ilegales tienen menos poder en cuanto a gobernar el mundo; m\u00e1s bien contribuyen de una manera indirecta a aumentar el caos reinante. Son los chulos de gran estilo que quieren vivir a costa de la sociedad y se organizan en mafias financieras y en grupos secretos que chantajean y estafan a la sociedad de mil maneras diferentes, con el solo fin de conseguir dinero y vivir bien. A veces lo hacen a lo grande y profesionalmente, y a veces por la libre y en peque\u00f1a escala. <\/p>\n<p>Por culpa de unos y de otros vivimos entre rejas, la sociedad tiene que gastar millones en polic\u00edas y guardias, se arruinan empresas y hay atracos en todas las esquinas de las grandes ciudades. <\/p>\n<p>Si estos g\u00e1ngsters disfrazados de personas honorables llegan en alguna parte a conseguir el poder pol\u00edtico \u0097tal como ha sucedido en alg\u00fan gran pa\u00eds latinoamericano\u0097, entonces el asesinato, la extorsi\u00f3n, el peculado y toda suerte de cr\u00edmenes se convierten en el pan nuestro de cada d\u00eda, practicado por las dign\u00edsimas autoridades, y en todo el pa\u00eds comienza a sentirse una profunda angustia y un olor a podrido. <\/p>\n<p>Pero de ordinario estos chulos de la sociedad no suelen ambicionar el poder pol\u00edtico y en cuanto consiguen el dinero lo mandan a Suiza \u0097el pa\u00eds-cloaca que vive de encubrir a todos los grandes ladrones del mundo\u0097 y se van a calentar sus barrigas al sol de Miami. <\/p>\n<p>Alg\u00fan d\u00eda habr\u00e1 que instituir la pena de muerte para es-tas sanguijuelas que viven voluntaria y conscientemente de exprimir la sangre a sus conciudadanos. <\/p>\n<p>Pasemos a los man\u00edacos del dinero legales, que en buena parte son tan perniciosos como los ilegales. Suelen estar parapetados en los grandes Bancos, grupos, trusts, holdings, financieras, etc., y desde sus lujosos despachos acristalados, en lo alto de los rascacielos, manejan con unos hilos sutil\u00edsimos pero muy eficaces el gran \u00abgui\u00f1ol\u00bb de la pol\u00edtica nacional e internacional. Los pol\u00edticos, muy serios, gesticular\u00e1n, har\u00e1n declaraciones o bailar\u00e1n, seg\u00fan estos mefist\u00f3feles financieros les tiren de los hilos. <\/p>\n<p>A veces, cuando quieren ayudar a uno de ellos porque lo ven m\u00e1s \u00fatil para sus intereses, lo empinan desde abajo con pr\u00e9stamos abundantes, para que sea m\u00e1s visto y tenga ocasi\u00f3n de gritar m\u00e1s y convencer a un mayor n\u00famero de borregos electores. Y si no gana en las elecciones, los buenos y generosos banqueros son capaces de no cobrarle intereses por el pr\u00e9stamo. Porque los hombres de la Banca, a pesar de ]o mucho que los critican, tambi\u00e9n tienen su poquito de coraz\u00f3n. <\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre la pol\u00edtica y la Banca es, a pesar de las apariencias, mucho mayor de lo que parece. Los pol\u00edticos tratan de no hostigar demasiado a la Banca para que \u00e9sta pueda hacer sus negocitos con paz de esp\u00edritu (y en los lugares donde las cosas est\u00e1n m\u00e1s corruptas, para que \u00e9sta les devuelva en met\u00e1lico sus \u00abpermisos\u00bb y su laissez faire). Y a su vez la Banca financia con intereses tolerables \u0097los normales son intolerables\u0097 las campa\u00f1as de los pol\u00edticos, y sobre todo los acoge en su seno cuando un golpe infausto de la suerte los desbanca del poder y tienen que abandonar lo que ir\u00f3nicamente se llama el \u00abservicio p\u00fablico\u00bb. Los despachos de los grandes Bancos suelen ser el puerto seguro en el que finalmente han recalado muchas veces naves pol\u00edticas rotas. Las buenas acciones de los pol\u00edticos, el Se\u00f1or las suele recompensar con buenas acciones bancarias. <\/p>\n<p>Para los man\u00edacos organizados del dinero lo m\u00e1s importante en el mundo es acrecentarlo. Que a causa de sus exigencias una naci\u00f3n vaya al caos o una empresa o individuo se arruinen, eso les tiene sin cuidado a los grandes mogoles de las finanzas. Lo \u00fanico que cuenta para ellos son los dividendos y por eso est\u00e1n muy atentos a los buenos negocios. La docena de guerras que hay en la actualidad en este loco planeta son una aut\u00e9ntica mina de oro para los traficantes de armas, y la Banca, aconsejada por pol\u00edticos y militares, financia a todos los bandos para que no se termine el negocio aunque la gente siga muriendo. Y si se terminase est\u00e1n dispuestos a prestarles dinero para que entierren decentemente y seg\u00fan los ritos sagrados a sus muertos. <\/p>\n<p>Desgraciadamente para ellos, se les acab\u00f3 el ping\u00fce negocio de d\u00e9cadas pasadas, que consist\u00eda en prestar dinero en condiciones abusivas a naciones subdesarrolladas en las que gobernaban pol\u00edticos rapaces. Los banqueros prestaban aun a sabiendas de que aquel dinero endeudaba a\u00fan m\u00e1s a la naci\u00f3n porque iba a parar a las cuentas privadas de los presidentes, ministros y generales ladrones que tanto han abundado en la historia reciente de los pa\u00edses en desarrollo. Los gobernantes patriotas y decentes que han heredado esas deudas de ignominia har\u00e1n muy bien en no pagar un dinero que unos pol\u00edticos ladrones le robaron a unos banqueros estafadores. <\/p>\n<p>Los grandes Bancos se parecen a los buitres carro\u00f1eros: cuanto m\u00e1s carne podrida hay, m\u00e1s gordos est\u00e1n. Engordan a costa de las empresas \u00abejecutadas\u00bb, de la esclavitud de los acreedores acogotados por sus intereses desmedidos y de no se sabe qu\u00e9 turbios manejos financieros que producen la inexplicable paradoja de que cuando la econom\u00eda nacional est\u00e1 por los suelos las ganancias de los grandes Bancos est\u00e1n boyantes. Y ah\u00ed est\u00e1n los peri\u00f3dicos y las estad\u00edsticas para probarlo. <\/p>\n<p>Los peque\u00f1os Bancos que se arruinaron fue porque se pasaron de listos y cayeron en las propias trampas que ellos les hab\u00edan puesto a sus clientes. <\/p>\n<p>Y por fin enjuiciemos al \u00faltimo miembro de la \u00abfraternidad negra\u00bb: los fan\u00e1ticos religiosos. <\/p>\n<p>No hay en el mundo cosa que haya separado m\u00e1s a los humanos y que los haya hecho pelear y odiarse tanto como las religiones. <\/p>\n<p>Aunque los l\u00edderes de las diversas religiones se jactan de que lo que todas ellas predican en el fondo es el amor y la justicia, y por lo tanto contribuyen a la unidad del g\u00e9nero humano, los hechos a lo largo de los siglos nos dicen todo lo contrario: la historia est\u00e1 tejida de guerras ocasionadas pura y simplemente por la religi\u00f3n. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s predican el amor y la justicia cada uno a su manera; los predican rodeados de una serie de circunstancias diferentes que impiden que ese amor y esa justicia se extiendan a todos los hombres. <\/p>\n<p>Las religiones son creencias y ritos ideados por ciertos individuos que oyeron o creyeron que o\u00edan voces del m\u00e1s all\u00e1, que les dictaban lo que los hombres ten\u00edan que hacer para \u00absalvarse\u00bb. Todas las religiones sin excepci\u00f3n provienen de apariciones de entidades celestiales de las que alguien fue testigo. Es decir, las religiones no provienen del hombre, sino de fuera del hombre, de algo o de alguien que se la impuso al hombre haci\u00e9ndole creer cosas y practicar ritos que en muchas ocasiones van contra un elemental sentido com\u00fan. <\/p>\n<p>Y el vidente-fundador, como un ni\u00f1o, crey\u00f3 las tonter\u00edas que le dictaron y organiz\u00f3 toda su vida y la de sus seguidores en funci\u00f3n de estos \u00abmandamientos\u00bb venidos de un \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb nebuloso. <\/p>\n<p>Las religiones juntan a grupos de hombres al hacerles creer las mismas cosas y al propio tiempo los separan de otros que creen en \u00abdogmas\u00bb diferentes. Y como cada uno de los fieles de una religi\u00f3n cree poseer toda la verdad y ser el fiel seguidor de la voluntad de Dios, mira a los otros que no creen igual como a sospechosos y enemigos de Dios, v en otros tiempos se sent\u00eda con el derecho y la obligaci\u00f3n de perseguirlos v hasta de matarlos. Porque Dios \u0097el Dios que \u00e9l tiene en su cabeza\u0097 es el due\u00f1o de toda vida. Las religiones engendran un \u00abodio santo\u00bb al pecado y como consecuencia a los pecadores que lo cometen. <\/p>\n<p>En tiempos pasados los reinos e imperios eran con frecuencia teocr\u00e1ticos; el rey era al mismo tiempo sacerdote o estaba investido de alg\u00fan poder sagrado. Dios lo bendec\u00eda especialmente y \u00e9l se sent\u00eda como su representante, lo cual lo facultaba para hacer lo que le diese la gana. <\/p>\n<p>Hoy d\u00eda, si bien esta situaci\u00f3n sigue d\u00e1ndose en los pa\u00edses menos desarrollados, en Occidente ya pas\u00f3 a la historia y los jefesreligiosos son una casta aparte de los l\u00edderes civiles. \u00c9stos siguen todav\u00eda mostrando cierto respeto farisaico hacia los jerarcas religiosos, pero en el fondo lo \u00fanico que les interesa es que no inciten a sus fieles contra las medidas de gobierno. <\/p>\n<p>Los l\u00edderes religiosos de Occidente va no pretenden directamente \u00abgobernar\u00bb a sus feligreses, pero dict\u00e1ndoles pautas para \u00abvivir conforme a los mandamientos de Dios\u00bb les gobiernan las vidas de una manera m\u00e1s profunda de lo que lo hacen los gobernantes civiles. \u00c9stos se quedan en lo externo de las costumbres, mientras que aqu\u00e9llos van al fondo de las conciencias. <\/p>\n<p>En los pa\u00edses subdesarrollados, la fuerza que tienen los l\u00edderes religiosos es enorme y funesta. Sin armas y sin dinero, bas\u00e1ndose \u00fanicamente en amenazas y promesas referentes a la otra vida, tienen un poder total sobre las vidas de las pobres gentes. En gran parte el subdesarrollo de esos pa\u00edses y su falta de progreso se debe precisamente a los mandamientos de sus respectivas religiones que no les dejan usar su mente con libertad. Y en muchas ocasiones las religiones \u00abpredicadoras de la paz\u00bb son precisamente las causantes de que no la haya. El infierno que es en la actualidad el Oriente Medio es la mejor prueba de lo que estoy diciendo. <\/p>\n<p>\u00abIr\u00e1n e Irak se destrozan mutuamente con una santa ferocidad inspirada por Al\u00e1, superando ya la espantosa cifra de medio mill\u00f3n de muertos. Irak por vengar viejas ofensas patrias de los iran\u00edes y \u00e9stos por la extensi\u00f3n de una santa revoluci\u00f3n isl\u00e1mica. Drusos y cristianos se matan animados por un heredado rencor religioso. Los palestinos se aniquilan entre s\u00ed por razones patri\u00f3ticas entremezcladas con razones religiosas. Siria y Libia colaboran en la guerra santa contra el Gobierno cristiano del L\u00edbano. Norteamericanos y franceses vuelan por los aires a impulsos de una dinamita empapada de odio racial y religioso. Y en la base de todo este caos, y como origen de \u00e9l, el ciego fanatismo religioso de Israel que un buen d\u00eda y contra todo derecho (inspirados por las palabras de Yahv\u00e9, \u00a1pronunciadas hace ya 4.000 a\u00f1os!) despojaron de su patria a los palestinos, convirti\u00e9ndolos en un pueblo errante y desesperado. De v\u00edctimas del salvajismo nazi, los israel\u00edes se han convertido en los nazis del Oriente Medio. <\/p>\n<p>\u00bb\u00bfPor qu\u00e9 todo este horrendo infierno del L\u00edbano? Por ideas &#8220;sagradas&#8221; fomentadas por l\u00edderes religiosos, y defendidas con furor por fan\u00e1ticos descerebrados, que en vez de usar su cabeza se dejan llevar por sus sentimientos.\u00bb (Defend\u00e1monos de los dioses, cap. 9.) <\/p>\n<p>\u00c9stos son los \u00abvisibles se\u00f1ores del mundo\u00bb. <\/p>\n<p>Con tales se\u00f1ores \u00bfse puede extra\u00f1ar alguien que la historia humana haya sido el conjunto de horrores que ha sido, y que en la actualidad, cuando ya nos consideramos poseedores de una tecnolog\u00eda avanzad\u00edsima, tengamos a medio mundo convertido en un volc\u00e1n de guerras, con millones de personas pasando hambre, con docenas de especies de animales extingui\u00e9ndose cada a\u00f1o, con lagos, mares y r\u00edos envenenados, y con la mayor parte de los bosques enfermos por la atm\u00f3sfera contaminada? <\/p>\n<p>El hombre verdaderamente racional y con sentimientos llora ante tal panorama. Pero \u00ablos visibles se\u00f1ores del mundo\u00bb, tan tranquilos, siguen adelante con sus \u00abguerras de las galaxias\u00bb o jugando a las \u00abreuniones cumbre\u00bb sin que sean capaces de llegar a ning\u00fan acuerdo, inflando artificialmente los intereses y los precios del oro, y hasta emitiendo nuevas Enc\u00edclicas sobre dogmas olvidados, con las que intentan seguir teniendo atontadas las mentes de los fieles o alentando a los que detonan coches-bomba para defender la gloria de Al\u00e1. <\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n nos librar\u00e1 de semejantes se\u00f1ores? Y puesto que no han venido de fuera sino que son de nuestra propia carne y sangre, ser\u00e1 l\u00f3gico que nos preguntemos: \u00bfpor qu\u00e9, en cuanto el ser humano se encumbra, se vuelve un verdugo para sus hermanos y se deshumaniza tanto? <\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, aunque entre estos se\u00f1ores los haya rectos y con buena voluntad, las maquinarias rectoras del mundo, las reglas sociales por las que se gobierna el planeta, las grandes instituciones internacionales, los mayores centros del saber donde se trazan los nuevos rumbos de la Humanidad, se han hecho tan ego\u00edstas e inhumanos a pesar de sus pronunciamientos contrarios, y se han olvidado tanto de la paz, la justicia y el amor, que son los valores fundamentales a los que todo ser humano aspira? <\/p>\n<p>Creo que la soluci\u00f3n a tan importante pregunta \u0097aunque la ciencia oficial no lo quiera admitir\u0097 est\u00e1 en lo que diremos en el resto de este libro. Est\u00e1 en los \u00abse\u00f1ores invisibles\u00bb de los que los \u00abvisibles\u00bb no son m\u00e1s que meros servidores, que lo \u00fanico que hacen es obedecer las \u00f3rdenes que aqu\u00e9llos les dictan, aunque lo hagan inconscientemente las m\u00e1s de las veces. <\/p>\n<p>PRESENTACI\u00d3N DE LOS CASOS<\/p>\n<p>Unas breves palabras que sirvan de introducci\u00f3n a la serie de casos que a continuaci\u00f3n le presentaremos al lector. <\/p>\n<p>La mayor parte son producto de mis muchas andanzas e indagaciones por diversas naciones de Am\u00e9rica. Excepto el primero, que es un caso hist\u00f3rico, los dem\u00e1s son contempor\u00e1neos en los que yo he interrogado a los testigos y en ocasiones he acudido con ellos a los mismos lugares en donde hab\u00edan sucedido los hechos, tratando siempre de llegar al fondo de la verdad. <\/p>\n<p>La raz\u00f3n de exponerlos es para probar que en la actualidad siguen sucediendo las mismas cosas que siempre se nos han presentado como \u00ableyendas\u00bb o habladur\u00edas folkl\u00f3ricas. <\/p>\n<p>Los casos son muy variados como variada es la actuaci\u00f3n de estas entidades en nuestro mundo. De ellos se puede decir lo que de todo el fen\u00f3meno: que son contradictorios entre s\u00ed; porque los hay explicables y con cierta l\u00f3gica, y del todo inexplicables; los hay positivos y negativos, llegando algunos a ser hasta tiernos mientras que otros son horripilantes. Pero todos son reales y de ello doy fe. <\/p>\n<p>Sin embargo los casos de ninguna manera son la esencia de este libro, tal como sucede con otros que tratan del fen\u00f3meno OVNI, en los que el autor se limita a presentar los hechos que conoce dejando al lector sin saber qu\u00e9 pensar ante tan dispares actuaciones. <\/p>\n<p>Al igual que tampoco es el prop\u00f3sito principal de este libro el tratar de convencer al lector de que los casos son aut\u00e9nticos y de que los hechos no se deben a errores o falsas interpretaciones, o que \u00abtodo proviene de la mente\u00bb y que en definitiva el fen\u00f3meno es real. Es una l\u00e1stima que todav\u00eda se siga perdiendo el tiempo en eso y buscando pruebas para convencer a los inconvencibles. <\/p>\n<p>La esencia de este libro la constituyen las conclusiones a que el autor ha llegado despu\u00e9s de analizar \u00e9stos y muchos otros hechos en los cuales no aparece el OVNI por ning\u00fan lado y sin embargo proceden de la misma gran causa de la que proceden los OVNIS, el fen\u00f3meno religioso y muchos otros hechos paranormales que se dan en este mundo. <\/p>\n<p>Privar al fen\u00f3meno OVNI de su contenido ps\u00edquico, paraf\u00edsico y hasta trascendente es no tener idea de lo que es el fen\u00f3meno. Lo mismo que creer que los milagros de todas las religiones son puramente \u00abdivinos\u00bb sin tener nada que ver con los fen\u00f3menos que estudia la parapsicolog\u00eda, es ser simplemente un pobre fan\u00e1tico; y negarse a admitir que en este mundo hay muchos hechos extra\u00f1os que contradicen las teor\u00edas cient\u00edficas m\u00e1s serias, es ser un miope cerebral aquejado de \u00abciencifitis\u00bb. <\/p>\n<p>Presentamos todo este mosaico de hechos extra\u00f1os e inexplicables para que de una vez por todas se nos rompa nuestra dura cabeza de \u00abracionalistas puros\u00bb contra ellos y nos convenzamos por fin de que los humanos no somos los se\u00f1ores del mundo y los reyes de la creaci\u00f3n, y de que la Naturaleza y el cosmos son libros en los que tenemos todav\u00eda mucho que aprender. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ADVERTENCIA No s\u00e9 si con este libro firmo mi sentencia de muerte. Espero que alguien me defienda. Pero si no fuese as\u00ed, me ir\u00eda con toda tranquilidad de este desventurado planeta dirigido por imb\u00e9ciles y poblado en gran parte por tristes hormigas locas. Irme&#8230;, \u00bfa d\u00f3nde? No lo s\u00e9. Eso s\u00f3lo lo saben con certeza los fan\u00e1ticos religiosos. INTRODUCCI\u00d3N Este<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[212,251],"tags":[],"class_list":["post-3716","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-salvador-freixedo","category-temas-destacados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3716"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3716\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}