{"id":3702,"date":"2009-02-27T19:53:56","date_gmt":"2009-02-27T19:53:56","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3702"},"modified":"2009-02-27T19:53:56","modified_gmt":"2009-02-27T19:53:56","slug":"mk-ultra-hacia-la-muerte-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3702","title":{"rendered":"MK Ultra hacia la muerte mental"},"content":{"rendered":"<p>Los experimentos orientados hacia la modificaci\u00f3n del comportamiento, o lavado de cerebro, se iniciaron antes de 1939. M\u00e1s tarde fueron perfeccionados con la ayuda de sicotr\u00f3picos tales como algunos derivados de la ergotamina. Despu\u00e9s de la Guerra las investigaciones se aceleraron culminando en el proyecto MK-ULTRA realizado cerca de Palo Alto. Pero los principios del m\u00e9todo no son nuevos. Los ejercicios espirituales de los jesuitas corresponden al mismo tiempo de modificaci\u00f3n del comportamiento. Algunos autores han llegado a manifestar que el propio Marx sufri\u00f3 un lavado de cerebro con la mismas t\u00e9cnicas mientras estudiaba en Berl\u00edn.<\/p>\n<p>\u00abLo malo es que, en \u00faltima instancia, algunos a veces ya no saben para qui\u00e9n est\u00e1n trabajando realmente\u00bb. <\/p>\n<p>Son palabras graves para ser pronunciadas por una persona tan puntualmente informada como lo es Ismael Medina. <\/p>\n<p>\u00ab\u00bfSe experimenta sobre las posibilidades de aplicaci\u00f3n del control mental?\u00bb preguntan a altos mandos militares en Melilla (1980), al Jefe del Estado Mayor en Madrid (1983) y a la Direcci\u00f3n General de la Guardia Civil (1983): \u00abS\u00ed&#8230;s\u00ed&#8230;s\u00ed&#8230;\u00bb es su respuesta. <\/p>\n<p>El eco es el mismo. Grave. La libertad mental es la m\u00e1s \u00edntima que nos queda y tambi\u00e9n esa nos la pueden controlar con excesiva facilidad. Este reportaje es a la vez una denuncia y un aviso. Ni Pershing, ni neutrones, ni guerra bacteriol\u00f3gica: la guerra mental es la m\u00e1s limpia y an\u00f3nima a\u00fan y ya act\u00faa entre nosotros. <\/p>\n<p>EL PROTOCOLO DE LA MUERTE PROGRAMADA<\/p>\n<p>14 de noviembre de 1978: Leo J. Ryan, 53 a\u00f1os, 5 hijos, miembro dem\u00f3crata de la C\u00e1mara de Representantes, desembarca en Georgetown, capital de la Guayana, junto con sus ayudantes, varios periodistas y unos abogados de la secta de los templarios del pueblo. El n\u00famero dos de la embajada norteamericana, Richard Dwyer, los acompa\u00f1a a Jonestown. All\u00ed mantienen una entrevista con Jim Jones. Los testimonios acusadores que recogen son abrumadores y una veintena de fieles se acogen a la protecci\u00f3n de Ryan y le piden ser repatriados a Estados Unidos. <\/p>\n<p>El s\u00e1bado 18 de noviembre, el grupo abandona Jonestown y acude al aeropuerto de Port Kaituma, donde les esperan unos aviones. Repentinamente se produjo el ataque saltan unos hombres que abren fuego, matando a cinco personas entre las que se cuenta Leo Ryan, e hiriendo a otras diez. Dos d\u00edas m\u00e1s tarde 900 cad\u00e1veres conforman el terror\u00edfico broche final de un ensayo mental de la Inteligencia norteamericana. <\/p>\n<p>TRAMPA DELIBERADA<\/p>\n<p>A\u00f1o y medio despu\u00e9s, los hijos del diputado decidieron presentar una denuncia contra el Gobierno norteamericano. De la instancia presentada ante la Corte del Distrito Norte de California por su abogado, Marvin E. Lewis, se deduce que el Departamento de Estado estaba perfectamente al corriente de las actividades oscuras de Jim Jones en el campo de experimentaci\u00f3n de Jonestown. <\/p>\n<p>Retrocedamos al origen de los hechos: en agosto de 1977 la revista New West de San Francisco publica una investigaci\u00f3n de Marshall Kilduff y Phil Tracy denunciando las pr\u00e1cticas de James Warren Jones, para los amigos Jim Jones. Diez antiguos miembros de la secta contaban all\u00ed las torturas, las extorsiones de fondos, las amenazas de muerte. El lugarteniente-gobernador Mervyn-Dymally intenta obligar a los periodistas a interrumpir su investigaci\u00f3n, lo que contribuir\u00e1 a su fracaso electoral en noviembre de 1978. <\/p>\n<p>PROYECTO DE SUICIDIO COLECTIVO<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, reemprende la investigaci\u00f3n el San Francisco Examiner y revela que varios centenares de adeptos han sido obligados a entregar sus bienes a Jones. Deborah Berkeley logra escapar de Jonestown y narra a unos reporteros de San Francisco Chronicle las condiciones de vida en la comunidad de la selva de la Guayana. Revela adem\u00e1s, por vez primera, la existencia de un proyecto de suicidio colectivo. <\/p>\n<p>Es entonces cuando interviene Leo J. Ryan. En Washington pide repetidas veces al Departamento de Estado informaciones sobre el People&#8217;s Temple de la Guayana. Le responden que la colonia de Jonestown no ha sido objeto de ninguna investigaci\u00f3n, y que las altas esferas no disponen de ninguna noticia al respecto. <\/p>\n<p>Ryan decide actuar entonces en el marco de la C\u00e1mara de Representantes. A petici\u00f3n propia, es nombrado jefe de una,<\/p>\n<p>\u00abMisi\u00f3n del Gobierno de los Estados Unidos encargada de investigar las alegaciones de malos tratos inflingidos a ciudadanos norteamericanos en la colonia de Jonestown, en Guayana\u00bb. <\/p>\n<p>Misi\u00f3n oficial, a cuyo t\u00edtulo todos los servicios gubernamentales estaban obligados a aportarle su ayuda, a transmitirle sus informaciones y a asegurarle su seguridad. <\/p>\n<p>SENTENCIADO POR LA CIA<\/p>\n<p>En la documentaci\u00f3n aportada por los hijos de Ryan se acusa nominalmente a John Brushnel, que era entonces adjunto a la subsecretar\u00eda de Estado para los Asuntos Interamericanos; a Richard McCoy, en aquella \u00e9poca c\u00f3nsul general de los Estados Unidos en Georgetown; y a John Burke, agente consular. De Richard McCoy dir\u00eda en su d\u00eda Hoding Carter, portavoz del Departamento de Estado, refiri\u00e9ndose a los d\u00edas de la matanza, que \u00abhab\u00eda desempe\u00f1ado su tarea conforme a las m\u00e1s severas exigencias profesionales y morales\u00bb. De la denuncia de los hijos de Ryan se desprende que McCoy estaba informado de lo que estaba sucediendo en el campo de Jim Jones, y de que adem\u00e1s del Departamento de Estado, tambi\u00e9n la CIA estaba perfectamente al corriente de lo que hac\u00eda el People&#8217;s Temple. <\/p>\n<p>Uno de sus agentes, Philip Blakley, viv\u00eda en Jonestown, donde se hab\u00eda convertido en uno de los hombres de confianza de Jim Jones, mientras que Richard Dwyer, el mismo que acogi\u00f3 a Ryan y lo acompa\u00f1\u00f3 a Jonestown, era un agente de la central de inteligencia norteamericana. En el documento judicial de Marvin E. Lewis puede leerse textualmente que la acusaci\u00f3n de los hijos de Ryan se funda en, <\/p>\n<p>\u00abel hecho de que los agentes citados trabajaban por cuenta del Departamento de Estado y de la CIA con el fin de utilizar la colonia de Jonestown como campo de experimentaci\u00f3n del control mental en el marco de las investigaciones emprendidas por la CIA en el programa MK-Ultra\u00bb. <\/p>\n<p>MK-ULTRA<\/p>\n<p>El esc\u00e1ndalo del control mental estall\u00f3 en los Estados Unidos en 1975, tras el suicidio de Frank Olson, quien dos a\u00f1os antes se hab\u00eda defenestrado desde el d\u00e9cimo piso de un edificio de Manhattan, aparentemente a consecuencia de un ataque de locura. Sorprendi\u00f3 en aquel entonces que el Consejo General de la CIA declarara que Olson hab\u00eda muerto \u00aben acto de servicio\u00bb. El suicidado era qu\u00edmico al servicio del ej\u00e9rcito y estaba participando en investigaciones secretas sobre los efectos del LSD en el cerebro humano, para conocer el modo de empleo de alucin\u00f3genos durante los interrogatorios. <\/p>\n<p>Una comisi\u00f3n del Congreso ante la que fue obligado a declarar el almirante Stansfield Turner, director entonces de la CIA y amigo personal de Jimmy Carter, revel\u00f3 que estos experimentos hab\u00edan formado parte de un programa secreto sobre el control mental, bautizado como MK-Ultra. El caso del People&#8217;s Temple indica que Jim Jones habr\u00eda participado en dicho programa. <\/p>\n<p>DE LOS PANTERAS NEGRAS AL FASCISMO<\/p>\n<p>As\u00ed, sorprendieron algunos aspectos en lo que se refer\u00eda a las implicaciones pol\u00edticas. Es evidente que all\u00ed no se experiment\u00f3 solamente con la comunidad del Templo del Pueblo, sino que previamente se oper\u00f3 tambi\u00e9n con \u00e9xito un cambio de personalidad en la figura de su l\u00edder. <\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os 50, Jim todav\u00eda alimentaba y procuraba empleo y ropa a quienes nada ten\u00edan. Luego fund\u00f3 una colonia de protecci\u00f3n contra la guerra nuclear en California. En 1970 mont\u00f3 en San Francisco una iglesia que ofrec\u00eda trabajo y ayuda a los necesitados; instalaciones hospitalarias, una guarder\u00eda, una carpinter\u00eda, una imprenta. Contact\u00f3 con Angela Davis, con los Panteras Negras que vieron como su \u00eddolo George Jackson era asesinado por un guardi\u00e1n de la prisi\u00f3n de San Quint\u00edn, con el jefe indio Dennis Banks. Luego puso todo su entusiasmo al servicio de la campa\u00f1a electoral de Jimmy Carter, pero no conven\u00eda, naturalmente, y salt\u00f3. <\/p>\n<p>Ya fuera, en la Guayana, se oper\u00f3 su cambio subliminal. Una creciente man\u00eda persecutoria se adue\u00f1\u00f3 de \u00e9l. tem\u00eda que su Jonestown fuera desmantelado por la fuerza, encarcelados los negros y aniquilados por la CIA los blancos. Para no caer en esas garras se impon\u00eda en \u00faltimo extremo el autoaniquilamiento. A ese fin encamin\u00f3 a sus seguidores y ese fin de ensayo lleg\u00f3 inexorablemente. Antirracista, antifascista, Jim Jones acab\u00f3 aplicando las m\u00e1s rigurosas reglas dictatoriales en su campo de concentraci\u00f3n y finalmente el exterminio. Una labor exquisita en dos niveles \u0097el individual y el colectivo\u0097 de los especialistas de la inteligencia mental norteamericana, desarrollada a partir del proyecto MK-Ultra. <\/p>\n<p>LA HISTORIA EMPIEZA EN BUDAPEST<\/p>\n<p>Esta primera operaci\u00f3n de control mental, de la que derivan las actuales investigaciones en este campo, dur\u00f3 de 1952 a 1965, cost\u00f3 mil quinientos millones de pesetas e involucr\u00f3 a 185 sabios que en estricto secreto llevaron a cabo 149 experimentos diferentes en 44 universidades e institutos, 15 fundaciones y laboratorios, 12 hospitales y 3 penitenciar\u00edas. <\/p>\n<p>Comenz\u00f3 en 1949, cuando el cardenal Midszenty, ante la sorpresa general, reconoci\u00f3 los cargos que le fueron imputados por los jueces de Budapest. El primado de Hungr\u00eda hab\u00eda sido sometido a un lavado de cerebro. <\/p>\n<p>\u00abAl principio \u0097declar\u00f3 el director de la CIA Stanley Turner el 3 de agosto de 1977 ante el Congreso\u0097 el proyecto MK-Ultra fue un programa defensivo para saber c\u00f3mo hab\u00edan conseguido los sovi\u00e9ticos y sus aliados controlar el cerebro humano mediante drogas o el lavado de cerebro. Pero ya en los a\u00f1os 50 los objetivos convirtieron el proyecto en ofensivo\u00bb. <\/p>\n<p>Un psiquiatra de la Cornell University, amigo del entonces director de la CIA Allen Dulles, cre\u00f3 la Society for Investigation of Human Ecology (Sociedad para la Investigaci\u00f3n de la Ecolog\u00eda Humana), tapadera de la CIA y en cuyo marco se experimentaron todas las t\u00e9cnicas posibles del programa MK-Ultra. <\/p>\n<p>SUPRIMIR LA MEMORIA<\/p>\n<p>Se buscaba ahora la provocaci\u00f3n de la amnesia a voluntad, para conseguir interrogar a un esp\u00eda enemigo sin que \u00e9l ni sus superiores advirtieran que hab\u00eda revelado sus secretos, al tiempo que se lograr\u00eda suprimir datos comprometedores de la memoria de los agentes propios antes de enviarlos a misiones en pa\u00edses enemigos. Lo mismo valdr\u00eda para borrar la informaci\u00f3n acumulada cuando cesaran en el servicio activo. <\/p>\n<p>Entre los documentos que se dieron a conocer en 1977 figura la contrataci\u00f3n de un mentalista profesional, John Mulholland, fallecido en 1970. <\/p>\n<p>Un portavoz de la CIA declar\u00f3 que,<\/p>\n<p>\u00abrecurr\u00edamos a \u00e9l cada vez que un acontecimiento rebasaba los l\u00edmites de nuestro entendimiento y pod\u00eda tratarse e un recurso de magia\u00bb. <\/p>\n<p>Mulholland lograba desviar la atenci\u00f3n de un sujeto, oblig\u00e1ndole a mirar en la direcci\u00f3n que \u00e9l deseaba, gracias a sus poderes hipn\u00f3ticos. En 1953 se le pagaron 3.000 d\u00f3lares por redactar un manual de manipulaci\u00f3n para la CIA. De acuerdo con los t\u00e9rminos del contrato de este Subproyecto n\u00b0 4 o MK-Ultra, el manual servir\u00eda para, <\/p>\n<p>\u00abadministrar inadvertidamente a cualquier individuo no importa que sustancia s\u00f3lida, l\u00edquida o gaseosa\u00bb. <\/p>\n<p>LOS COREANOS LAVAN MEJOR<\/p>\n<p>En cuanto al lavado de cerebro, alcanz\u00f3 poco antes su \u00e9xito definitivo en manos de los especialistas de Corea del Norte, que marcaron la pauta para el resto de equipos que en todo el mundo practican este sistema de despersonalizaci\u00f3n. Se siguen diez fases b\u00e1sicas:<\/p>\n<p>Destrucci\u00f3n de la identidad del individuo<\/p>\n<p>Insinuaci\u00f3n de su culpabilidad general<\/p>\n<p>Incitaci\u00f3n a la denuncia de s\u00ed mismo<\/p>\n<p>Instauraci\u00f3n de un clima de inseguridad<\/p>\n<p>Clemencia aparente y proposici\u00f3n de perd\u00f3n<\/p>\n<p>Incitaci\u00f3n a confesarse<\/p>\n<p>Insinuaci\u00f3n de su culpabilidad<\/p>\n<p>Autocr\u00edtica por deducci\u00f3n l\u00f3gica de su culpabilidad<\/p>\n<p>Armonizaci\u00f3n de los puntos de vista entre las dos posiciones<\/p>\n<p>Acabado del cambio del sujeto<\/p>\n<p>De esta forma, se le lleva a condenarse a s\u00ed mismo sin que se ejerza verdadera violencia sobre \u00e9l, oblig\u00e1ndolo a analizar de forma l\u00f3gica a partir de un punto de vista err\u00f3neo.<\/p>\n<p>Si analizamos bien este sistema, cabr\u00eda imputarles semejante pr\u00e1ctica igualmente a las sectas dominantes y hasta convendr\u00edamos en que los coreanos bebieron en c\u00e1lices sagrados: los conceptos de la culpabilidad y de la autoanulaci\u00f3n como premisas para la purificaci\u00f3n y el cambio de personalidad que deben conducir a la pretendida liberaci\u00f3n o sublimaci\u00f3n espiritual del individuo, subyacen en toda doctrina religiosa importante. <\/p>\n<p>INFILTRACI\u00d3N MENTAL<\/p>\n<p>En lo que respecta a los rusos, maestros en la investigaci\u00f3n de las posibilidades que ofrece la mente humana, para lo cual est\u00e1n en estos momentos logrando vertiginosos avances en el conocimiento de la composici\u00f3n de la sustancia de nuestra memoria, cabe decir que el Estado Mayor sovi\u00e9tico dispone de una central de informaciones que opera bajo las siglas GRU y cuenta con una red de 30.000 agentes diseminados por los pa\u00edses occidentales y del Tercer Mundo. <\/p>\n<p>Los objetivos de esta red consisten en la preparaci\u00f3n de la injerencia rusa en los asuntos occidentales a escala planetaria, mediante la manipulaci\u00f3n de la opini\u00f3n por una parte, y por otra en el intento de apropiaci\u00f3n de los progresos de la investigaci\u00f3n de los pa\u00edses occidentales, especialmente en las \u00e1reas de aeron\u00e1utica, comunicaciones, inform\u00e1tica avanzada e ingenier\u00eda militar. El procedimiento se basa en la grabaci\u00f3n en la memoria subliminal de la documentaci\u00f3n que se pretende obtener, en el marco de una programaci\u00f3n hipn\u00f3tica cuyas claves de reconversi\u00f3n solamente conocen los inductores del agente programado. Director de este grupo de control y condicionamiento mental es el general Piotr Ivanovitch Ivashutine, quien dirige un grupo que llega a aplicar aut\u00e9nticas t\u00e9cnicas de influencia m\u00e1gica en la poblaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Las tentativas por convertir al ser humano en mu\u00f1eco que responda inadvertidamente a determinados impulsos, seguir\u00e1n siendo objetivo prioritario de cuantos pretenden dominarnos. Ah\u00ed est\u00e1n, en esa l\u00ednea de condicionamiento mental, los de otra forma inexplicables suicidios simult\u00e1neos de varios componentes de la fracci\u00f3n del Ej\u00e9rcito Rojo (RAF) en la prisi\u00f3n de Stuttgart\/Stammheim. <\/p>\n<p>El individuo humano, desde el momento en que se integra en una comunidad arm\u00f3nica de cong\u00e9neres, puede llegar a perder f\u00e1cilmente sus convicciones individuales, y pasar a asimilar el sentir global del grupo arm\u00f3nico del que forma parte y del que pasa a ser una c\u00e9lula m\u00e1s sin personalidad propia. Esta c\u00e9lula puede, en cualquier momento, cuando concurran en el preciso instante las circunstancias \u00f3ptimas, transformarse en brazo ejecutor de una acci\u00f3n tremendamente nefasta, con el agravante adem\u00e1s de estar \u00edntimamente convencido de estar haciendo el bien. <\/p>\n<p>Otro ejemplo, a menor escala, ser\u00eda acaso el del grupo de Charles Manson en su cruzada contra Sharon Tate. En aras de la investigaci\u00f3n, yo mismo me v\u00ed involucrado en 1982 en Florida en una espiral de condicionamiento mental que me demostr\u00f3, el insospechado grado de efectividad que podr\u00eda llegar a generar un encauzamiento subliminal correctamente dirigido, a un grupo homog\u00e9neo de personas. <\/p>\n<p>En tales circunstancias, lo de la Guayana es perfectamente comprensible y realizable. Y recientemente est\u00e1bamos asistiendo a la inconcebible integraci\u00f3n de Shannon Jo Ryan, una de las hijas del diputado sacrificado en la Guayana, a la secta del hind\u00fa Bhagwan Shree Rajnesh, que est\u00e1 cobrando auge inusitado en el Oreg\u00f3n. Se sigue experimentando con seres humanos. El precio en vidas no importa. Luche cada cual, en su parcela personal, por no perder su \u00faltima libertad: la mental.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los experimentos orientados hacia la modificaci\u00f3n del comportamiento, o lavado de cerebro, se iniciaron antes de 1939. M\u00e1s tarde fueron perfeccionados con la ayuda de sicotr\u00f3picos tales como algunos derivados de la ergotamina. Despu\u00e9s de la Guerra las investigaciones se aceleraron culminando en el proyecto MK-ULTRA realizado cerca de Palo Alto. Pero los principios del m\u00e9todo no son nuevos. 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