{"id":3693,"date":"2009-02-27T19:41:23","date_gmt":"2009-02-27T19:41:23","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3693"},"modified":"2009-02-27T19:41:23","modified_gmt":"2009-02-27T19:41:23","slug":"el-mu\u00f1eco-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3693","title":{"rendered":"El mu\u00f1eco humano"},"content":{"rendered":"<p>Algunos cient\u00edficos de avance y los legados m\u00e1s antiguos de nuestra historia convergen en una explicaci\u00f3n l\u00f3gica para el origen de la humanidad: una civilizaci\u00f3n c\u00f3smica para nosotros desconocida nos fabric\u00f3 en un pasado remoto. M\u00e1s adelante alguien, ya sea el mismo programador original u otro distinto, efectu\u00f3 una mutaci\u00f3n en el ser programado, para encarrilar nuestro desarrollo gen\u00e9tico hacia nuestra condici\u00f3n humana actual. Pero, \u00bfqu\u00e9 hicieron nuestros programadores despu\u00e9s de habernos fabricado y posiblemente mutado en un estadio m\u00e1s tard\u00edo? \u00bfNos abandonaron a nuestra suerte? \u00bfO, m\u00e1s bien, han venido controlando el desarrollo de nuestra existencia? <\/p>\n<p>Existen suficientes ejemplos que evidencian que en el pasado y tambi\u00e9n hoy en d\u00eda alguien m\u00e1s, y por lo menos tecnol\u00f3gicamente, m\u00e1s avanzado, se mantuvo y se mantiene cerca de nosotros, acompa\u00f1\u00e1ndonos a lo largo de toda nuestra historia. <\/p>\n<p>Pero no solamente se han dedicado a controlarnos, sino que en determinados momentos hist\u00f3ricos decisivos para la marcha de la humanidad, han intervenido directamente para encauzarla en uno u otro sentido. En la etapa antigua de nuestra historia, los seres para nosotros desconocidos descend\u00edan habitualmente de las alturas para convivir con el ser humano sobre el planeta que habitamos. <\/p>\n<p>Dado que sus actuaciones y su tecnolog\u00eda se escapaban a la comprensi\u00f3n del hombre primitivo, que era incapaz de imitar lo que estos seres desconocidos pod\u00edan hacer, tales visitantes fueron tomados necesariamente por nuestros antepasados por aut\u00e9nticos dioses, cosa que en cierta forma no deja de ser cierta para nosotros, en el supuesto de que ellos sean nuestros fabricadores. <\/p>\n<p>Sus actuaciones fueron interpretadas naturalmente por el hombre primitivo y medieval como expresiones inequ\u00edvocas de la divinidad. Pero con el paso del tiempo, la situaci\u00f3n ha cambiado: los que fueron dioses hasta hace poco, comienzan a esconder su careta divina para irse diluyendo en el anonimato. \u00bfPor qu\u00e9? Porque nuestra propia evoluci\u00f3n nos ha conducido a un punto en el que nuestros actuales conocimientos no les permiten ya ser identificados con la imagen de seres divinos. Hoy ya sabemos que lo que ellos hicieron en el pasado, lo pueden hacer otros, le podemos en parte hacer nosotros, simples humanos. Y lo qu\u00e9 a\u00fan no podemos hacer hoy lo podemos, extrapolando nuestros conocimientos actuales, alcanzar hipot\u00e9ticamente en el futuro. As\u00ed, el contacto con ellos, en vez de darse en un contexto religioso como se dio en la antig\u00fcedad y en el medioevo, se intuye en un futuro a un nivel cient\u00edfico posiblemente. <\/p>\n<p>No estamos solos <\/p>\n<p>Semejante hip\u00f3tesis debe de fundamentarse naturalmente en una premisa ineludible: que haya efectivamente vida inteligente en el universo, m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de nuestro planeta Tierra. Y que estos supuestos seres inteligentes<br \/>\nsean capaces de llegar hasta aqu\u00ed. \u00bfEs esto posible? El 11 de septiembre de 1952, Marshall Chadwell, a la saz\u00f3n director adjunto del departamento de Inteligencia Cient\u00edfica, le escribe en comunicado interior al director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA): <\/p>\n<p>&#8220;El problema OVNI excede el nivel de las responsabilidades individuales del departamento de Inteligencia Cient\u00edfica de la CIA, y es de tal importancia que merece la competencia y la acci\u00f3n del Consejo de Seguridad Nacional.&#8221; <\/p>\n<p>El 2 de diciembre de aquel mismo a\u00f1o, le vuelve a comunicar a su director que: <\/p>\n<p>&#8220;Algo est\u00e1 ocurriendo y debe tener nuestra atenci\u00f3n inmediata. Los avistamientos de objetos inexplicados a grandes alturas viajando a altas velocidades en las cercan\u00edas de importantes instalaciones defensivas americanas son de tal naturaleza que no pueden ser atribuibles a fen\u00f3menos naturales o a veh\u00edculos a\u00e9reos de tipo conocido.&#8221; <\/p>\n<p>La presencia de objetos volantes no identificados y la presencia de seres inteligentes no pertenecientes a nuestra comunidad humana terrestre, se manifiesta como una constante en el curso de nuestra evoluci\u00f3n, desde la antig\u00fcedad hasta nuestros d\u00edas. Si bien la ciencia acad\u00e9mica se niega a aceptarla como un hecho. Argumenta para ello que el viaje interplanetario preciso para que seres de otra civilizaci\u00f3n c\u00f3smica visitaran efectivamente nuestro planeta es de todo punto imposible. <\/p>\n<p>Pero tal y como afirma el premio Nobel de qu\u00edmica Ilya Prigogine, las teor\u00edas acaban siempre por ser rebatidas: su verdad es parcial, provisional. No debemos adaptar los hechos a nuestra inteligencia, sino que debemos aspirar a elevar esta inteligencia a un grado en el que pueda entender y asimilar los hechos, aunque en estos momentos a\u00fan se le antojen absurdos. Tambi\u00e9n era un absurdo para los hombres del siglo XVIII el hecho o la simple idea de que el hombre viajara alg\u00fan d\u00eda hasta la Luna y pegara torpes saltos sobre su superficie, y, sin embargo, \u00e9sta es una experiencia superada hoy en d\u00eda y aceptada por todos: por los hechos consumados, en definitiva. <\/p>\n<p>A lo que debemos aspirar es a lograr comprender alg\u00fan d\u00eda la realidad subyacente y el sentido de los fen\u00f3menos inexplicados que se han venido produciendo a lo largo de la historia humana y que actualmente se siguen produciendo y prodigando. <\/p>\n<p>Ansias de contacto <\/p>\n<p>Pero as\u00ed como la mayor\u00eda de la comunidad cient\u00edfica no contempla la posibilidad de la presencia de seres extra\u00f1os en nuestro planeta, s\u00ed acepta como probable la existencia de otras civilizaciones en la inmensidad del cosmos. Tanto, que las busca ansiosamente y elabora planes para establecer contacto con las mismas. Los intentos de b\u00fasqueda de inteligencias extraterrestres en las profundidades del cosmos, objetivo del programa SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence = B\u00fasqueda de Inteligencia Extraterrestre), y los intentos de comunicaci\u00f3n con supuestas inteligencias extraterrestres en el espacio, que conforman el programa CETI (Communication with Extratrrestrial Intelligence = Comunicaci\u00f3n con Inteligencias Extraterrestres) siguen un constante curso de perfeccionamiento, lo que pone de manifiesto la voluntad de ciertos sectores de la comunidad cient\u00edfica en entrar en contacto con otros seres inteligentes del universo. <\/p>\n<p>El programa SETI se ver\u00e1 notablemente incentivado a partir de 1992; para conmemorar el 500 aniversario del descubrimiento oficial de Am\u00e9rica, con una nueva inyecci\u00f3n presupuestaria de 100 millones de d\u00f3lares, aprobada en 1988. <\/p>\n<p>Este dinero cubrir\u00e1 una etapa de diez a\u00f1os de b\u00fasqueda de inteligencias extraterrestres, concretada en la instalaci\u00f3n de seis analizadores multicanal del espectro radioel\u00e9ctrico, tres en Arecibo, en Puerto Rico, y otros tres volantes, que se trasladar\u00e1n peri\u00f3dicamente del hemisferio norte al sur, en una b\u00fasqueda totalmente automatizada. Con este sistema se escudri\u00f1ar\u00e1n secuencialmente las 773 estrellas similares al Sol que se encuentran a una distancia inferior a los 80 a\u00f1os-luz, chequeando en cada una de ellas 2.000 millones de canales, mientras que por otra parte se barrer\u00e1 todo el firmamento visible, en busca de alguna se\u00f1al extra\u00f1a que pudiera proceder de una civilizaci\u00f3n desconocida. El equipo que se emplear\u00e1 para ello es un analizador multicanal de espectros, el MCSA 2.0, que puede sintonizar simult\u00e1neamente hasta 10 millones de frecuencias. <\/p>\n<p>En lo que al proyecto CETI respecta, cabe decir que en marzo de 1974, la Junta del Consejo Cient\u00edfico del \u00c1rea del Problema de Radioastronom\u00eda de la Academia de Ciencias de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica discuti\u00f3 y aprob\u00f3 un programa de investigaci\u00f3n del problema de la comunicaci\u00f3n con civilizaciones extraterrestres. El programa fue elaborado por la secci\u00f3n de b\u00fasqueda de se\u00f1ales c\u00f3smicas de origen artificial del Consejo de Radioastronom\u00eda, a partir de las recomendaciones de la Conferencia Nacional Sovi\u00e9tica sobre el Problema de la Comunicaci\u00f3n con Civilizaciones Extraterrestres que tuvo lugar en el observatorio astrof\u00edsico de Byurakan, en Armenia, en mayo de 1964, y la conferencia sovi\u00e9tico-norteamericana sobre CETI mantenida en el mismo Byurakan en septiembre de 1971. <\/p>\n<p>El programa proyectado fue expuesto previamente en la VII Conferencia Nacional Sovi\u00e9tica sobre Radioastronom\u00eda, convocada en Gorki en 1972, para ser aprobado definitivamente por la Academia de Ciencias de la URSS en 1974. En el texto del programa aprobado por los sovi\u00e9ticos destaca la afirmaci\u00f3n de que: <\/p>\n<p>&#8220;Merece particular atenci\u00f3n la posibilidad de que sondas lanzadas por civilizaciones extraterrestres se encuentren actualmente en el Sistema Solar e incluso en \u00f3rbita alrededor de la Tierra&#8221;. <\/p>\n<p>Nos visitan desde siempre <\/p>\n<p>Pero hay otro camino para averiguar si existen y si son capaces de venir a visitarnos. Frente a la totalidad del establishment cient\u00edfico, que apoya la lenta y costosa b\u00fasqueda de se\u00f1ales de radio procedentes de seres inteligentes en el universo, cabr\u00eda proponer una soluci\u00f3n mucho m\u00e1s sencilla: intentemos examinar si nuestra Tierra ha sido visitada alguna vez en el pasado, o si est\u00e1 siendo visitada en el presente por seres no terrestres. No debemos perder de vista para ello que, sin necesidad de recurrir a testigos dudosos, a textos equ\u00edvocos, a grabados de diversa interpretaci\u00f3n, los textos que a lo largo de los tiempos han ido reflejando los pasos de la historia de la humanidad, est\u00e1n salpicados de testimonios que ilustran la presencia de objetos volantes que evolucionan de forma inteligente a baja altura, sobre la superficie terrestre. <\/p>\n<p>Tampoco es preciso recurrir al c\u00famulo de leyendas y textos religiosos que claramente hacen referencia a seres que procedentes del cielo entran en contacto con los habitantes de la Tierra. No. S\u00f3lo hace falta releer los textos de historia. As\u00ed, Plinio habla de objetos volantes no identificados en el Libro II de su Historia Natural. Cayo Suetonio refiere que el 1 de enero del a\u00f1o 49 a. JC. Julio C\u00e9sar se top\u00f3 con una figura sobrehumana junto al r\u00edo Rubic\u00f3n. En el a\u00f1o 312 el pagano Constantino y todo su ej\u00e9rcito contemplaron una cruz luminosa en el cielo. Beda, en su Historia Eclesi\u00e1stica, afirma que en el a\u00f1o 664 se present\u00f3 sobre las cabezas de las monjas de un monasterio de Barking, junto al T\u00e1mesis, una s\u00e1bana volante luminosa. <\/p>\n<p>Mientras Carlomagno irrump\u00eda en Italia, los sajones sitiaron Sigisburg, hasta que hicieron acto de presencia en el aire dos escudos volantes rojizos, que les hicieron huir precipitadamente y someterse luego a Carlomagno y al cristianismo. El 21 de febrero de 1345 una luz misteriosa procedente de las monta\u00f1as de Montserrat en Catalunya se desplaz\u00f3 en el aire hasta detenerse encima de la poblaci\u00f3n de Manresa, cuyos habitantes siguen celebrando desde entonces anualmente la &#8220;vinguda de la misteriosa llum&#8221;. <\/p>\n<p>En un texto que figura en los anales de la Inquisici\u00f3n, el Dr. Eugenio Torralba afirma que efectuaba viajes desplaz\u00e1ndose por el aire guiado por una nube de fuego. Bernal D\u00edaz del Castillo, cronista de Hern\u00e1n Cort\u00e9s, narra en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva Espa\u00f1a, que en el a\u00f1o 1527 los expedicionarios espa\u00f1oles observaron en el aire sobre sus cabezas una enorme espada larga (comparable a la cruz que vio Constantino) que no se mudaba del cielo durante m\u00e1s de veinte d\u00edas. Mientras que el historiador catal\u00e1n Geroni Pujades escribe en su D\u00edari el d\u00eda 30 de septiembre de 1604 que en la madrugada de aquel d\u00eda los habitantes del obispado de Urgell asistieron a un combate a\u00e9reo a baja altura. <\/p>\n<p>En la publicaci\u00f3n &#8220;L&#8217;Ann\u00e9e Scientifique&#8221; aparece publicada en el a\u00f1o 1874 la noticia del avistamiento de gran n\u00famero de cuerpos negros que cruzaban la Luna. En 1885, el astr\u00f3nomo Jos\u00e9 A. Bonilla publica un art\u00edculo en la revista &#8220;L&#8217;Astronomie&#8221;, en el que explica que los d\u00edas 12 y 13 de agosto de 1883 contempl\u00f3 desde el observatorio mexicano de Zacatecas, del que era director, el paso de un total de 116 objetos volantes no identificados que en oleadas sucesivas cruzaban por delante del disco solar. Etc\u00e9tera. La lista se hace interminable. <\/p>\n<p>La historia bien habla de estos fen\u00f3menos. Si no los omiti\u00e9ramos, si explic\u00e1ramos la historia en su totalidad, sin omisiones ni retoques, asimilar\u00edamos con naturalidad que los fen\u00f3menos que evidencian la actuaci\u00f3n de una inteligencia distinta de la nuestra, forman parte integrante y continuada de la historia de la humanidad. Sabr\u00edamos todos un poco mejor en donde nos encontramos. <\/p>\n<p>Estamos programados <\/p>\n<p>El premio Nobel Francis H.C. Crick, bioqu\u00edmico ingl\u00e9s, que en 1953 descubri\u00f3 la estructura del \u00e1cido desoxirribonucleico (ADN), adopt\u00f3 a finales de 1981 una postura sorprendente: afirm\u00f3 que en sus or\u00edgenes nuestra especie fue creada por una supercivilizaci\u00f3n gal\u00e1ctica. <\/p>\n<p>&#8220;Cuando el sistema solar estaba empezando a configurarse -dice- en alguna parte de la galaxia exist\u00eda una civilizaci\u00f3n que deb\u00eda hallarse en el grado de progreso en que nosotros nos encontramos ahora, aproximadamente. Esos seres, bastante parecidos a nosotros, indudablemente, comenzaban a trabajar con la vida. <\/p>\n<p>&#8220;Un James Watson y un Crick extraterrestres hab\u00edan descubierto la estructura del ADN. Otros, explotando sus trabajos, hab\u00edan empezado a crear microorganismos, del mismo modo que nosotros, hoy, &#8216;sintetizamos&#8217; las primeras bacterias en probetas. <\/p>\n<p>&#8220;Esos seres descubrieron nuestro mundo en formaci\u00f3n. Entonces se embarcaron en una experiencia que hoy nos parece imposible, pero que, dentro de unas decenas de a\u00f1os, estaremos nosotros mismos en condiciones de emprender: crear la vida inteligente. No exactamente igual que el Dios de la Biblia, que baj\u00f3 a la Tierra a fin de modelar un poco de barro para formar a Ad\u00e1n, pero casi. Ellos hicieron que, en ese barro original, se pudiera sembrar una bacteria (u otro microorganismo), programado de tal forma que, al cabo de var\u00edas decenas de miles de a\u00f1os, desembocara en nosotros. <\/p>\n<p>&#8220;Esos seres sembraron la Tierra igual que nosotros sembraremos quiz\u00e1 ma\u00f1ana un mundo lejano, todas cuyas probabilidades de llevar a la vida a su t\u00e9rmino m\u00e1s elevado, la inteligencia, estar\u00e1n determinadas de antemano por nosotros.&#8221; <\/p>\n<p>En su libro L\u00edfe itself (La vida misma) Francis H.C. Crick expone todos los argumentos de su tesis.<\/p>\n<p>\u00bfUn simple experimento? <\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n podr\u00edamos ser un simple experimento. Imaginemos que una supercivilizaci\u00f3n que todav\u00eda existe en alg\u00fan punto de la galaxia , o incluso fuera de ella, decidiera, por ejemplo, hace algunos millones de a\u00f1os, crearnos a plazo. Para ella, el tiempo no cuenta. Cuando criamos un ganado que vive s\u00f3lo unos cuantos a\u00f1os, o simples bacterias en un tubo de ensayo, \u00bfpensamos ni por un momento que, para esos microorganismos, nosotros somos pr\u00e1cticamente inmortales?<br \/>\nCrick confiesa que esta \u00faltima idea es de los sovi\u00e9ticos. En efecto, la tesis de una siembra de la Tierra desde una galaxia cobr\u00f3 forma en el Congreso Internacional de Byurakan, en 1971. <\/p>\n<p>Especialistas como Vsevolod Troitsky, de la Academia de Ciencias de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, emitieron all\u00ed la teor\u00eda de que la Tierra podr\u00eda ser un campo de experimentaci\u00f3n para seres superiores, con los cuales no hay ni que pensar en ponerse en contacto, porque van muy por delante de nosotros. <\/p>\n<p>Entonces, \u00a1son como dioses! <\/p>\n<p>Vida por doquier <\/p>\n<p>Casi simult\u00e1neamente con la publicaci\u00f3n de la obra de Crick, el profesor de matem\u00e1ticas aplicadas y astronom\u00eda en el University College de Cardiff, en el Pa\u00eds de Gales, y director del Instituto de Estudios Fundamentales de Sri Lanka, Nalin Chandra Wickramasinghe, public\u00f3 sendos libros escritos en colaboraci\u00f3n con el astr\u00f3nomo Sir Fred Hoyle, y titulados Space TraveIlers: the Bringers of Life (Viajeros del espacio: los que trajeron la vida) y Evolution from Space (La evoluci\u00f3n desde el espacio), respectivamente. <\/p>\n<p>De la lectura de ambos libros, as\u00ed como de las manifestaciones de otros cient\u00edficos que investigan la existencia de formas de vida en el universo, se deduce claramente -no s\u00f3lo como reflexi\u00f3n filos\u00f3fica o l\u00f3gica, sino decididamente como resultado de comprobaciones puntuales- que la vida no es una prerrogativa del planeta Tierra que habitamos, sino que sus bases se hallan repartidas por doquier en la vasta inmensidad del universo. De forma que la afirmaci\u00f3n del premio Nobel Francis H.C. Crick, descubridor como dije de la estructura del ADN, en el sentido de que una supercivilizaci\u00f3n gal\u00e1ctica nos cre\u00f3 en un pasado remoto, no carecen de base l\u00f3gica. Nuestra creaci\u00f3n fue, en su opini\u00f3n -recuerdo-, una fabricaci\u00f3n programada. <\/p>\n<p>El mu\u00f1eco humano <\/p>\n<p>Exactamente de esta fabricaci\u00f3n programada a la que aluden algunos cient\u00edficos de avance, nos hablan tambi\u00e9n las tradiciones m\u00e1s antiguas del planeta, que quedan perfectamente reflejadas en el legado sagrado de los indios quich\u00e9s, de la gran familia maya. Cuando el planeta Tierra a\u00fan no se hab\u00eda solidificado, y antes de poblarlo por tanto el ser humano, ya estaban ah\u00ed los constructores, los fabricadores, los poderosos del cielo. <\/p>\n<p>Con esta afirmaci\u00f3n, el Popol-Vuh, el libro del Consejo de los quich\u00e9s, est\u00e1 en l\u00ednea con las afirmaciones de Francis H.C. Crick: <\/p>\n<p>&#8220;Solamente el agua limitada, solamente la mar tranquila, sola, limitada. Nada exist\u00eda. Solamente la inmovilidad, el silencio, en las tinieblas, en la noche. S\u00f3lo los Constructores, los Formadores, los Dominadores, los Poderosos del Cielo, los Procreadores, los Engendradores, estaban sobre el agua, la luz esparcida.&#8221; <\/p>\n<p>As\u00ed reza el Popol-Vuh, que adem\u00e1s nos cuenta c\u00f3mo los Dominadores construyeron al ser humano, al hombre, para que \u00e9ste les adorara y les invocara, ya que sin este detalle de vanidad su creaci\u00f3n, su fabricaci\u00f3n, no resultaba completa y, m\u00e1s a\u00fan, carec\u00eda de sentido. Esta necesaria adoraci\u00f3n se repite en las tradiciones religiosas m\u00e1s antiguas de numerosas comunidades humanas. \u00bfCabe pensar acaso que la energ\u00eda que emitimos durante semejantes actos de adoraci\u00f3n sirve de nutrici\u00f3n a quienes presumiblemente nos dise\u00f1aron? <\/p>\n<p>&#8220;Es tiempo de concentrarse de nuevo sobre los signos de nuestro hombre formado, como nuestro sost\u00e9n, nuestro nutridor, nuestro invocador, nuestro conmemorador&#8221;, afirma el Popol-Vuh. <\/p>\n<p>Narra este mismo &#8216;libro del Consejo&#8217; que el primer mu\u00f1eco formado con tal finalidad no hablaba, por lo cual no los invocaba, motivo por el que fue destruido: <\/p>\n<p>&#8220;No ten\u00edan ni ingenio ni sabidur\u00eda, ning\u00fan recuerdo de sus Constructores, de sus Formadores; andaban, caminaban sin objeto. No se acordaban de los Esp\u00edritus del Cielo; por eso decayeron. Solamente un ensayo, solamente una tentativa de Humanidad.&#8221; <\/p>\n<p>La imperfecci\u00f3n de este primer intento de biorrobot provoc\u00f3 su destrucci\u00f3n por medio del agua, del diluvio: <\/p>\n<p>&#8220;Entonces fue hinchada la inundaci\u00f3n por los Esp\u00edritus del Cielo, una gran inundaci\u00f3n fue hecha, lleg\u00f3 por encima de las cabezas de aquellos maniqu\u00edes.&#8221; <\/p>\n<p>Con la mente frenada <\/p>\n<p>Al segundo intento, les sali\u00f3 un hombre tan inteligente y de tan perfecta comprensi\u00f3n, que temieron que supiera y viera demasiado, lo que no les conven\u00eda a Los de la Construcci\u00f3n, a los Poderosos del Cielo: <\/p>\n<p>&#8220;&#8216;No est\u00e1 bien lo que dicen nuestros construidos, nuestros formados. Lo conocen todo, lo grande, lo peque\u00f1o, dijeron. Por lo tanto, celebraron consejo. &#8216;\u00bfC\u00f3mo obraremos ahora para con ellos? \u00a1Que sus miradas no lleguen sino a poca distancia! \u00a1Que no vean m\u00e1s que un poco la faz de la Tierra! \u00a1No est\u00e1 bien lo que dicen! \u00bfNo se llaman solamente Construidos, Formados? <\/p>\n<p>Ser\u00e1n como dioses, si no engendran, si no se propagan, cuando se haga la germinaci\u00f3n, cuando exista el alba; solos, no se multiplican. Que eso sea. Solamente deshagamos un poco lo que quisimos que fuesen; no est\u00e1 bien lo que decimos. \u00bfSe igualar\u00edan a aqu\u00e9llos que los han hecho, a aqu\u00e9llos cuya ciencia se extiende a lo lejos, a aqu\u00e9llos que todo lo ven?&#8217;, fue dicho por los Esp\u00edritus del Cielo, Dominadores, Poderosos del Cielo. As\u00ed hablaron cuando rehicieron al ser de su construcci\u00f3n, de su formaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Entonces fueron petrificados los ojos por los Esp\u00edritus del Cielo, lo que los vel\u00f3 como el aliento sobre la faz de un espejo; los ojos se turbaron; no vieron m\u00e1s que lo pr\u00f3ximo, esto s\u00f3lo fue claro. As\u00ed fue perdida la Sabidur\u00eda y toda la Ciencia de los cuatro hombres, su principio, su comienzo. As\u00ed primeramente fueron construidos, fueron formados, nuestros abuelos, nuestros padres.&#8221; <\/p>\n<p>De esta forma, para evitar que supiera y que viera demasiado, se corrigi\u00f3 a este segundo prototipo de hombre, para conformar definitivamente a la raza humana actual, previo ajuste de clavijas y recorte de su capacidad de comprensi\u00f3n. As\u00ed, no se nos concedi\u00f3 m\u00e1s que una m\u00ednima parte del saber. \u00bfNo nos est\u00e1n confirmando las m\u00e1s avanzadas investigaciones de las potencialidades de nuestra mente que solamente estamos usando aproximadamente un 10 % del total de nuestras posibilidades? <\/p>\n<p>O sea, solamente una m\u00ednima parte del saber que nos corresponde de acuerdo con nuestro plan de fabricaci\u00f3n original. Sorprendentemente, exactamente lo mismo le confirma Gabriel al contactado Mahoma, am\u00e9n de darle un s\u00edmil min\u00fasculo que acaso pueda hacer alusi\u00f3n al microorganismo que menciona Francis H.C. Crick, al hacer referencia al origen del ser humano: <\/p>\n<p>&#8220;\u00a1Predica en el nombre de tu Se\u00f1or, el que te ha creado! Ha creado al hombre de un co\u00e1gulo. \u00a1Predica! Tu Se\u00f1or es el Dadivoso que ha ense\u00f1ado a escribir con el c\u00e1lamo: ha ense\u00f1ado al hombre lo que no sab\u00eda.&#8221; <\/p>\n<p>Pero, aparte de ense\u00f1arnos lo que no sab\u00edamos, el Dadivoso tambi\u00e9n recalca en el mismo Cor\u00e1n algo bastante m\u00e1s grave y que enlaza con el Popol-Vuh mesoamericano: <\/p>\n<p>&#8220;No se os ha concedido m\u00e1s que una m\u00ednima parte del saber.&#8221; <\/p>\n<p>La m\u00e1quina humana <\/p>\n<p>De acuerdo con todo lo expuesto, puede concluirse -al menos como hip\u00f3tesis- que una supercivilizaci\u00f3n c\u00f3smica recurri\u00f3 a la ingenier\u00eda gen\u00e9tica para dar origen al ser humano: a nosotros. Pero, \u00bfes posible concebir el organismo humano -aqu\u00ed no entraremos en la discusi\u00f3n de la parte espiritual, an\u00edmica o energ\u00e9tica de nuestras personalidades, que ocupa este organismo durante el lapso de tiempo de cada una de nuestras vidas individualizadas- como una fabricaci\u00f3n, entendiendo esta fabricaci\u00f3n en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra, y no como una aut\u00e9ntica &#8216;creaci\u00f3n&#8217;, sino como manipulaci\u00f3n de los elementos disponibles? <\/p>\n<p>Si echamos una vez m\u00e1s una ojeada a la ciencia de avance, veremos que efectivamente, es posible. Solamente hay que tener presentes los progresos que se est\u00e1n realizando en los campos por ejemplo de la bi\u00f3nica -pronto no habr\u00e1 pr\u00e1cticamente ning\u00fan \u00f3rgano o parte del cuerpo humano que no pueda reemplazarse por un sofisticado dispositivo de recambio (actualmente se producen en Utah, en los Estados Unidos, m\u00e1s de dos millones de unidades de m\u00e1s de mil recambios para el cuerpo del ser humano- y de los biochips, que permiten construir ordenadores con la misma materia de la que est\u00e1 hecho el cerebro humano. <\/p>\n<p>No debe perderse de vista que nuestro cerebro es una compleja computadora biol\u00f3gica que recibe informaciones a trav\u00e9s de los \u00f3rganos sensoriales de nuestro cuerpo f\u00edsico, como tambi\u00e9n los recibe por v\u00eda paranormal, sin intervenci\u00f3n de estos \u00f3rganos sensoriales. A base de estas informaciones recibidas y debidamente codificadas, el cerebro elabora planes de actuaci\u00f3n y env\u00eda las \u00f3rdenes de reacci\u00f3n precisas para cada situaci\u00f3n a los respectivos &#8216;departamentos&#8217; de nuestro cuerpo. Nuestro cerebro es, as\u00ed, la computadora que act\u00faa a modo de centro de control de nuestro cuerpo. <\/p>\n<p>Y \u00e9ste se atiene a unas leyes y normas constantes en cuanto a composici\u00f3n, estructuraci\u00f3n, reacciones, posibilidades de acci\u00f3n y vulnerabilidad. <\/p>\n<p>Manipulaciones gen\u00e9ticas <\/p>\n<p>No es por otra parte ning\u00fan secreto el hecho de que -sirvi\u00e9ndose de los \u00e1cidos nucleicos y de su funci\u00f3n como portadores de informaci\u00f3n- los genetistas est\u00e1n desde hace a\u00f1os investigando la forma de manipular las cadenas de ADN con el objeto de influir en los caracteres hereditarios y as\u00ed moldear a los seres vivos a su voluntad. Todo ello -que no es posible detallar en este breve espacio, pero que s\u00ed lo hago en mi libro El mu\u00f1eco humano (Ediciones Kaydeda, Madrid)- conduce indefectiblemente a que en un futuro m\u00e1s o menos lejano se pueda dise\u00f1ar y fabricar un ordenador capaz de copiarse, de reproducirse a s\u00ed mismo a su imagen y semejanza. Puesto que no har\u00e1 otra cosa que atenerse a la constante vital basada en la doble espiral del ADN. <\/p>\n<p>Las posibilidades que se abren en el campo de la bi\u00f3nica y del ordenador biol\u00f3gico, nos llevan a la ineludible reflexi\u00f3n de que, si todo esto lo estamos intuyendo y ensayando nosotros ahora, y lo llevaremos a la pr\u00e1ctica en un futuro m\u00e1s o menos lejano, pero no inexistente, es f\u00e1cil suponer que una civilizaci\u00f3n c\u00f3smica much\u00edsimo m\u00e1s desarrollada tecnol\u00f3gicamente que nosotros, haya logrado en el pasado el modelo m\u00e1s avanzado: el biorobot super autom\u00e1tico e independizado, construido o criado a imagen y semejanza de los propios fabricadores. Este modelo somos nosotros mismos. <\/p>\n<p>Las afirmaciones de Francis H.C. Crick y el conocimiento del Popol-Vuh, o sea la ciencia de avance y las m\u00e1s antiguas tradiciones del planeta estar\u00edan as\u00ed en lo cierto: alguien program\u00f3 nuestra fabricaci\u00f3n en alg\u00fan lejano momento del pasado. Lo m\u00e1s grave de esta situaci\u00f3n es que este alguien, precisamente por ser nuestro fabricador, puede seguirnos controlando a voluntad. <\/p>\n<p>A la suya, que no es necesariamente la nuestra. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos cient\u00edficos de avance y los legados m\u00e1s antiguos de nuestra historia convergen en una explicaci\u00f3n l\u00f3gica para el origen de la humanidad: una civilizaci\u00f3n c\u00f3smica para nosotros desconocida nos fabric\u00f3 en un pasado remoto. M\u00e1s adelante alguien, ya sea el mismo programador original u otro distinto, efectu\u00f3 una mutaci\u00f3n en el ser programado, para encarrilar nuestro desarrollo gen\u00e9tico hacia<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[214],"tags":[],"class_list":["post-3693","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-andreas-faberk"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3693","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3693"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3693\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3693"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3693"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3693"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}