{"id":3680,"date":"2009-02-27T19:06:45","date_gmt":"2009-02-27T19:06:45","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3680"},"modified":"2009-02-27T19:06:45","modified_gmt":"2009-02-27T19:06:45","slug":"cioran-y-la-postmodernidad-(1)","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3680","title":{"rendered":"CIORAN Y LA POSTMODERNIDAD (1)"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 <\/p>\n<p>CIORAN Y LA POSTMODERNIDAD (1)<\/p>\n<p>Alberto Pinzon Leon<\/p>\n<p>apinzonleon@hotmail.com<br \/>\nPublicado en Antroposmoderno el 02\/10\/06<\/p>\n<p>Mi reflexi\u00f3n se apoya en principio en el art\u00edculo de Luc Ferry, [3] para tratar de mostrar la propuesta filos\u00f3fica de Cioran. Dice Ferry: \u0093\u0085 Hoy ning\u00fan fil\u00f3sofo vivo puede compararse seriamente con los grandes autores del pasado\u0085 Habermas no es Hegel, Rawls no es Kant, Apel no es Fichte\u0085<\/p>\n<p>CIORAN Y LA POSTMODERNIDAD (1)<\/p>\n<p>1) Tomado del Trabajo de Freddy Quezada &#8220;Tres fuentes y tres partes integrantes del postmodernismo&#8221; aparecido en El Semanario No. 113. 1992. Managua, p\u00e1g. 7.<\/p>\n<p>I. Las Tres \u00e9pocas de la modernidad. <\/p>\n<p>Mi reflexi\u00f3n se apoya en principio en el art\u00edculo de Luc Ferry, [3] para tratar de mostrar la propuesta filos\u00f3fica de Cioran. Dice Ferry: \u0093\u0085 Hoy ning\u00fan fil\u00f3sofo vivo puede compararse seriamente con los grandes autores del pasado\u0085 Habermas no es Hegel, Rawls no es Kant, Apel no es Fichte\u0085 Sugiero, a manera de hip\u00f3tesis, que consideremos tres \u00e9pocas en la modernidad: la de la construcci\u00f3n de los grandes sistemas\u0085 la de la deconstrucci\u00f3n que registra la muerte de \u0093Dios\u0094 y sella el fin de la filosof\u00eda como proyecto metaf\u00edsico; y aquella a cuyas puertas nos encontramos hoy y que todav\u00eda est\u00e1, al parecer, por definir\u0094. Pero que para algunos fil\u00f3sofos ya esta perfectamente caracterizada y definida, se llama la postmodernidad.<\/p>\n<p>Contin\u00faa Ferry caracterizando de manera m\u00e1s espec\u00edfica estas tres \u00e9pocas: \u0093La filosof\u00eda cl\u00e1sica vio a grandes autores producir grandes sistemas\u0085 tal vez fue Marx el \u00faltimo que elabor\u00f3 de nuevo una visi\u00f3n global del mundo, donde todos los aspectos pod\u00edan cohabitar\u0085 el formidable desaf\u00edo a trav\u00e9s del cual la filosof\u00eda se propone ocupar el puesto de las religiones, hasta en su reconstrucci\u00f3n racional, \u0085 hoy ning\u00fan fil\u00f3sofo pretende producir un momento similar a estos grandes sistemas ontoteol\u00f3gicos\u0085\u0094<\/p>\n<p>La segunda \u00e9poca nos la describe as\u00ed: \u0093\u0085 Desde Nietzsche hasta los fil\u00f3sofos franceses del 60, el pensamiento contempor\u00e1neo ha sido esencialmente una deconstrucci\u00f3n de la gran tradici\u00f3n metaf\u00edsica\u0085 en ellos (Nietzsche y Heidegger) ya no encontramos producci\u00f3n de sistemas\u0085 Al manejar el martillo, el pensamiento se hizo historiador\u0085 m\u00e1s modesto\u0085 el fil\u00f3sofo se limita a descifrar la l\u00f3gica \u0096que puede no ser dial\u00e9ctica- de una historicidad del pensamiento. La cual ser\u00e1 decadencia para Nietzsche y ocaso para Heidegger.<\/p>\n<p>Toda la dificultad de esta segunda \u00e9poca tiene que ver con una formidable paradoja: en la medida que recurre sin cesar a la formidable critica, aunque sea en forma de negaci\u00f3n, el deconstructivismo, se inscribe, a pesar suyo, claro est\u00e1, en la tradici\u00f3n de la Ilustraci\u00f3n\u0085 el deconstructivismo quisiera ser \u0093posmoderno\u0094\u0085 pero contribuye, sin sospecharlo por un solo instante, a elaborar su dimensi\u00f3n esencial, que es precisamente la de la cr\u00edtica\u0094.<\/p>\n<p>Pero es ac\u00e1 donde ubica Ferry algo muy importante para nosotros, en cuanto nos parece, que es ah\u00ed donde se gesta y se fermenta la propuesta de Cioran. Cuando Ferry anota: \u0093Cada uno siente, incluso los m\u00e1s fieles seguidores de Heidegger y Nietzsche, que el trabajo se vac\u00eda, que no produce nada nuevo, aunque \u0096y sobre todo porque- puede reproducirse y parodiarse a s\u00ed mismo hasta el infinito\u0085 la segunda \u00e9poca de la filosof\u00eda moderna corre entonces con la misma suerte que la primera: no se puede dejar de experimentar, en el orden de la deconstrucci\u00f3n, un sentimiento de agotamiento, la desaparici\u00f3n de lo grandioso\u0085\u0094.<\/p>\n<p>Esto que plantea Ferry para la filosof\u00eda de la deconstrucci\u00f3n, Cioran lo aplica para toda la filosof\u00eda hasta ahora propuesta. Dice Cioran en una entrevista: \u0093\u0085 Henri Thomas me dijo un d\u00eda: , y yo le respond\u00ed: \u0094.<\/p>\n<p>Ferry se pregunta: \u0093\u00bfPosee a\u00fan la filosof\u00eda una vocaci\u00f3n propia despu\u00e9s de la elaboraci\u00f3n de los grandes sistemas y su interminable deconstrucci\u00f3n? Su respuesta ser\u00e1 la de \u0093utilizar de manera cr\u00edtica los conceptos de ontolog\u00eda para aplicarlos a la comprensi\u00f3n de nuestra historia pasada y presente\u0094. Hasta aqu\u00ed Ferry.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 responder\u00eda la filosof\u00eda postmoderna ante la pregunta de Ferry? Analicemos primero sus fuentes y qu\u00e9 entendemos por postmoderno<\/p>\n<p>II. La postmodernidad<br \/>\n2.1. Las Tres fuentes integrales del postmodernismo<br \/>\n2.1.1 Postestructuralismo franc\u00e9s<\/p>\n<p>Esta corriente es heredera del estructuralismo cl\u00e1sico franc\u00e9s de Sausurre, L\u00e9vi Strauss y Barthes. Esta corriente posee cuatro aspectos fundamentales:<\/p>\n<p>&#8211; La oposici\u00f3n de los significantes.<\/p>\n<p>&#8211; El car\u00e1cter arbitrario del signo.<\/p>\n<p>&#8211; El dominio del todo sobre las partes<\/p>\n<p>&#8211; El descentramiento del sujeto<\/p>\n<p>Foucault, como precursor, Deleuze, Lyotard, Baudrillard y Derrida como los m\u00e1s l\u00facidos representantes de esta corriente terminaron concluyendo con el derrumbamiento del racionalismo cartesiano, la autoconciencia hegeliana y el etnocentrismo liberal marxista. Tales hallazgos fueron esencialmente en la antropolog\u00eda, el relativismo cultural: otras culturas que comparadas con la cultura occidental, nada indicaba que fueran inferiores y superiores. En la ling\u00fc\u00edstica (Lyotard, Baudrillard, Derrida) el reconocimiento y deconstrucci\u00f3n de los grandes relatos (meta r\u00e9cits) de nuestra cultura entendidos como secularizaciones, ilustradas o dial\u00e9cticas, de la religi\u00f3n cristiana cuya clave es la teor\u00eda de la reconciliaci\u00f3n en un punto del tiempo (manteniendo el origen divino del ayer bajo la lectura conservadora, declarando el fin de la historia hoy bajo la narraci\u00f3n neoliberal o se\u00f1alando el fin de la historia, ma\u00f1ana, donde el hombre se reconcilie consigo mismo, con la naturaleza y la sociedad.) En el psicoan\u00e1lisis (Lacan; Foucault) con la existencia del otro interno (la locura, la sexualidad, la muerte), el deseo freudiano como motivaci\u00f3n de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>2.1.2. Nihilismo Cl\u00e1sico Alem\u00e1n<\/p>\n<p>Son los discursos que hoy se est\u00e1n resignificando b\u00e1sicamente de tres autores: Nietzsche, Heidegger y Schopenhauer. A este \u00faltimo se le est\u00e1 rescatando su pesimismo y las constantes llamadas de alertas sobre el aspecto destructivo de la raz\u00f3n. Principio que retoma Teodoro Adorno, en su segundo momento como miembro de la Escuela de Frankfurt, para denunciar el car\u00e1cter opresor de la raz\u00f3n instrumental que consideraba un sujeto con derecho a oprimir a su objeto (la naturaleza, la mujer, etc.) derivando este modelo como el principio opresor en la sociedad.<\/p>\n<p>Por otro lado, de Nietzsche y Heidegger se ha integrado esencialmente su concepci\u00f3n en contra de los grandes fines y del olvido del cuerpo, del ser, por la primac\u00eda de la conciencia racionalista (hay que apartar al hombre del centro hacia la x dando a entender que no somos el centro de las cosas, no somos el sustituto de Dios como lo entendieron los ateos racionalistas y dial\u00e9cticos) Quiz\u00e1s esta posici\u00f3n es la que coincida con el &#8220;descentramiento del sujeto occidental&#8221; en la versi\u00f3n estructuralista y comunique ese aire &#8220;oriental&#8221; a las propuestas de los dos fil\u00f3sofos alemanes. Como se ve, si entendemos bajo esta forma las cosas, no hay tal &#8220;eliminaci\u00f3n del sujeto subsumido por la estructura&#8221; tal como critican sus detractores sino exactamente al rev\u00e9s: es devolverle el cuerpo al sujeto.<\/p>\n<p>2.1.3. Vanguardismo Est\u00e9tico<\/p>\n<p>Habermas dice en su c\u00e9lebre op\u00fasculo contra el postmodernismo. La modernidad es el aislamiento de las tres esferas b\u00e1sicas kantianas y su completamiento reside en integrarlas: la ciencia (raz\u00f3n te\u00f3rica), la moral (raz\u00f3n pr\u00e1ctica) y la est\u00e9tica. Sin embargo, \u00e9l cree que fue el vanguardismo est\u00e9tico quien en verdad desestabiliz\u00f3 m\u00e1s a las otras dos esferas. En realidad, las cinco grandes escuelas (simbolismo, expresionismo, futurismo, constructivismo y surrealismo) fueron las que denunciaron, combatieron y pronosticaron la decadencia de la modernidad, la representaci\u00f3n y el formalismo, lo hicieron con un discurso que se parece mucho al discurso postmodernista. De hecho, sin reduccionismos, el postmodernismo no es m\u00e1s que la cr\u00edtica del vanguardismo est\u00e9tico a toda la sociedad. El postmodernismo guarda una continuidad s\u00f3lo en este sentido con la modernidad. Por eso se ha vuelto tan actual Heidegger quien dec\u00eda que el arte es el \u00fanico lugar donde se encuentra la verdad.<br \/>\n2.2. Lo postmoderno<\/p>\n<p>En cuanto a lo postmoderno lo entendemos a la manera de Lyotard: \u0093Lo posmoderno ser\u00eda aquello que alega lo impresentable en lo moderno y en la presentaci\u00f3n misma; aquello que se niega a la consolaci\u00f3n de las formas bellas, al consenso de un gusto que permitir\u00eda experimentar en com\u00fan la nostalgia de lo imposible; aquello que indaga por presentaciones nuevas, no para gozar de ellas sino para hacer sentir mejor que hay algo que es impresentable\u0094. [4]<\/p>\n<p>2.3. Caracter\u00edsticas de la postmodernidad<\/p>\n<p>La postmodernidad se levanta contra el ideal de la modernidad el control total de la naturaleza y de la sociedad, reivindica la subjetividad. El cuestionamiento de la imposibilidad que tiene la raz\u00f3n para cubrir todos los campos del quehacer humano. Marca el fin de un saber enciclop\u00e9dico. El rompimiento en cuanto a la noci\u00f3n de sociedad, con la totalidad hegeliana concebida como un sinf\u00edn de esferas dentro de esferas. Rechazo a la existencia de lugares a priori y trascendentales. Las tesis del sujeto y de la historia con finalidades hacia un progreso indefinido vuelan en pedazos de fragmentos del todo surgiendo la proliferaci\u00f3n de pensamientos antifundacionalistas. La ciencia ya no es m\u00e1s un discurso que se autoleg\u00edtima en un metarrelato. Hay en el fondo un ataque a la raz\u00f3n monol\u00f3gica y al proyecto de tipo social basado en los grandes metarrelatos.<\/p>\n<p>La postmodernidad es un t\u00e9rmino polis\u00e9mico. Nos habla de un fin de la historia. Tesis que defiende Francis Fukuyama pero que Jean Baudrillard descalabra diciendo que la ilusi\u00f3n del fin es la m\u00e1s grande de las ilusiones, puesto que &#8220;En el fondo, ni siquiera se puede hablar del fin de la historia, ya que no tendr\u00eda tiempo de alcanzar su propio fin&#8221;. Cioran nos hablar\u00e1 de la posthistoria: &#8220;El fin de la historia est\u00e1 inscrito en sus comienzos &#8211; la historia, el hombre presa del tiempo, llevando los estigmas que definen, a la vez, al tiempo y al hombre&#8230; As\u00ed como los te\u00f3logos hablan, y con justa raz\u00f3n, de nuestra \u00e9poca como de una \u00e9poca post-cristiana, as\u00ed se hablar\u00e1 un d\u00eda de las ventajas y desventajas de vivir en plena post-historia&#8230; El tiempo hist\u00f3rico es un tiempo tan tenso que es dif\u00edcil no ver c\u00f3mo podr\u00eda no estallar&#8221;. [5]<\/p>\n<p>La postmodernidad es una \u00e9poca de nostalgia, de Nihilismo, de crisis de paradigmas, de pluralismo como episteme, de vivencia del tiempo ai\u00f3n. En el tiempo ai\u00f3n el presente es la intersecci\u00f3n de pasado y futuro, ai\u00f3n &#8220;es el instante sin espesor&#8221; que dice Deleuze.<\/p>\n<p>III. La filosof\u00eda de la desesperanza m\u00e1s all\u00e1 de la modernidad y la postmodernidad<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la desesperanza no cae en la visi\u00f3n maniquea de plantear la fatalidad de la modernidad y la buena nueva de la postmodernidad. No toma banderas, evita las banderas, ya no hay banderas.<br \/>\nEsta filosof\u00eda se inscribe en los ocasos de la modernidad y la postmodernidad, o mejor en el ocaso de todo ocaso. En el derrumbe de todos los movimientos vanguardistas del arte y de la literatura, de la crisis de las expectativas pol\u00edtico sociales, en la vuelta a movimientos ya superados neoconservadores o neoirracionalistas, en la ca\u00edda en creencias neoex\u00f3tericas, en el desencantamiento, pero incluso en el desencantamiento de todo desencantamiento, en la desesperanza.<\/p>\n<p>3.1 La filosof\u00eda de la desesperanza y la modernidad<\/p>\n<p>El deseo de totalizaci\u00f3n es el m\u00e1s importante objetivo de la modernidad, buscando darle un sentido a todo, que no quede ning\u00fan vac\u00edo que escape a la vigilancia de la raz\u00f3n. Ese sentido tiene que ser omnipotente, universalizante y evangelizante. De ah\u00ed la propuesta de un pensamiento sistem\u00e1tico con propuestas de tipo teleol\u00f3gico, que caen en un terrorismo institucional que impone por la fuerza un tipo de organizaci\u00f3n social. Imperialismo de la raz\u00f3n soberana y pol\u00edtica instrumental.<\/p>\n<p>Cioran se opone a todo tipo de totalizaci\u00f3n, a toda construcci\u00f3n de un sistema de pensamiento: \u0093La preocupaci\u00f3n por el sistema y por la unidad no ha sido \u0096ni lo ser\u00e1 nunca- una caracter\u00edstica de quienes escriben en los momentos de inspiraci\u00f3n, en los cuales el pensamiento es una expresi\u00f3n visceral que obedece a los caprichos de los nervios\u0094.[6] \u0093Al igual que la m\u00fasica, la metaf\u00edsica surge de la experiencia de lo infinito\u0085 el infinito es la negaci\u00f3n categ\u00f3rica de la forma, de un plan determinado. Lo infinito, proceso absoluto, anula todo lo constituido, lo cristalizado, lo acabado. La forma trata de acabar con el fragmento, al eliminar la perspectiva de lo infinito y de lo universal; las formas no existen m\u00e1s que para sustraer los contenidos de la vida al caos y a la anarqu\u00eda\u0085 Vivamos en el \u00e9xtasis de lo ilimitado, amemos todo lo que no tiene l\u00edmites, destruyamos las formas y creemos el \u00fanico culto que carece de ellas: el de lo infinito\u0094. [7] &#8220;Cuando nace una idea algo se pudre en nosotros&#8221;, &#8220;El fil\u00f3sofo olvida, en detrimento propio, que de un sistema s\u00f3lo sobreviven las verdades nocivas&#8221;. [8]<\/p>\n<p>Todos los fil\u00f3sofos han disfrazado sus errores de principios, y sus desastres en un sistema de esperanzas. La obsesi\u00f3n por la profundidad conlleva a la esterilidad; esa artesan\u00eda escrupulosa propia de los fil\u00f3sofos se encuentra tarde o temprano con el vac\u00edo; el que va m\u00e1s all\u00e1 es el insensato que reivindica lo inesencial, entra en la rosca de la farsa; dependiendo de donde se mire o se padezca, somos comediantes por exceso o por tragedia.<\/p>\n<p>Cioran piensa frente a Nietzsche, si lo consideramos como un pensador de la modernidad: \u0093Su idolatr\u00eda de la fuerza es menos un signo de esnobismo evolucionista que una tensi\u00f3n proyectada hacia fuera, una embriaguez que interpreta y acepta el devenir. De ello ten\u00eda que resultar una falsa imagen de la vida y de la historia. Pero era necesario pasar por ah\u00ed, por la org\u00eda filos\u00f3fica, por el culto de la vitalidad. Quienes se negaron a ello no conocer\u00e1n jam\u00e1s sus consecuencias, el reverso y las muecas de ese culto; no comprender\u00e1n las ra\u00edces de la decepci\u00f3n\u0094. [9]<\/p>\n<p>Y frente a Heidegger: \u0093\u0085La fascination qu\u00b4exerce le langage explique \u00e0 mon sens le succ\u00e8s de heidegger. Manipulateur sans pareil, el poss\u00e8de un v\u00e9ritable g\u00e9nie verbal qu\u00b4il pousse cependant trop loin, il accorde au langage une importance vertigineuse. C\u00b4est pr\u00e9cis\u00e9ment cet exc\u00e8s qui \u00e9veilla mes doutes\u0085 La vanit\u00e9 d\u00b4un tel exercise me sauta aux yeux. Il m\u00b4a semble qu\u00b4on cherchait a me duper avec des mots. Je dois remercier Heidegger d\u00b4\u00eatre parvenu, par sa prodigieuse inventivit\u00e9 verbale, \u00e0 m\u00b4 ouvrir les yeux. J\u00b4ai vu ce qu\u00b4il fallait \u00e0 tout prix \u00e9viter\u0094. [10] (La fascinaci\u00f3n que ejerce el lenguaje explica, a mi juicio, el \u00e9xito de Heidegger. Es un manipulador sin par, que tiene un aut\u00e9ntico genio verbal, si bien lo lleva demasiado lejos, concede una importancia vertiginosa al lenguaje. Ese exceso precisamente fue lo que suscit\u00f3 mis dudas\u0085 La vanidad de semejante ejercicio me salto a la vista. Me pareci\u00f3 que intentaba enga\u00f1arme con palabras. Debo agradecer a Heidegger que lograra, mediante su prodigiosa inventiva verbal, abrirme los ojos. Vi lo que hab\u00eda que evitar a toda costa.)<\/p>\n<p>3.2. La filosof\u00eda de la desesperanza y la posmodernidad <\/p>\n<p>Si la posmodernidad es la b\u00fasqueda de presentar lo impresentable, de representar lo irrepresentable, de nombrar lo innombrable, de decir lo indecible; Cioran a eso innombrable, indecible e irrepresentable lo denomina \u0093la vacuidad del vac\u00edo\u0094.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la desesperanza es la b\u00fasqueda de la Nada: \u0093He buscado la geograf\u00eda de la nada, de los mares desconocidos, y otro sol, puro del esc\u00e1ndalo de los rayos fecundos; he buscado el acunamiento de un oc\u00e9ano esc\u00e9ptico donde se ahogar\u00edan los axiomas y las islas, el inmenso l\u00edquido narc\u00f3tico y suave y cansado del saber\u0094. \u0093La idea de la nada no es la apropiada para la humanidad laboriosa: los atareados no tienen ni tiempo ni ganas de sopesar su polvo; se resignan a las durezas o a las estupideces de la suerte; esperan: la esperanza una virtud de esclavos\u0094. [11]<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la desesperanza es la demostraci\u00f3n de la p\u00e9rdida de valor de toda acci\u00f3n: \u0093Nada tiene valor aqu\u00ed abajo, encontrarse eternamente en el mismo punto y girar tontamente como un trompo\u0085 tal es el estado de quien se ha enrolado, a su pesar, en la percepci\u00f3n de la universalidad futilidad\u0094. [12]<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la desesperanza es la exaltaci\u00f3n del fracaso, del escepticismo no como doctrina sino como ejercicio, del abismo como forma de caer en la disoluci\u00f3n de la nada: \u0093Que alivio, tras haber perdido toda esperanza, poder precipitarnos en lo infinito, sumergirnos con todas nuestras fuerzas en lo ilimitado, participar en la anarqu\u00eda universal y en las tensiones de ese v\u00e9rtigo\u0085 Ojal\u00e1 que el infinito nos abrase, en la soledad de la muerte para que nuestro tr\u00e1nsito a la nada se parezca a un misterio, aumentando la ausencia de sentido de este mundo\u0094. [13]<\/p>\n<p>3.3. La filosof\u00eda de la filosof\u00eda de la desesperanza.<\/p>\n<p>Ante la pregunta de Ferry por la vocaci\u00f3n de la filosof\u00eda en la tercera \u00e9poca: \u0093\u00bfPosee a\u00fan la filosof\u00eda una vocaci\u00f3n propia despu\u00e9s de la elaboraci\u00f3n de los grandes sistemas y su interminable deconstrucci\u00f3n?<\/p>\n<p>3.3.1 La filosof\u00eda fruto del rencor de los solitarios<\/p>\n<p>Empecemos por acercarnos al concepto de filosof\u00eda que maneja Cioran. Ya Val\u00e9ry hab\u00eda afirmado que es un &#8220;G\u00e9nero literario particular, caracterizado por la frecuencia de ciertos t\u00e9rminos y de ciertas formas&#8221;. A esa afirmaci\u00f3n agrega Cioran que la filosof\u00eda es parlanchina, infecunda, insensata e in\u00fatil: \u0093El ser es mudo el esp\u00edritu charlat\u00e1n\u0085 la originalidad de la filosof\u00eda est\u00e1 en inventar t\u00e9rminos. El ejercicio filos\u00f3fico no es fecundo, solo es honorable, se es impunemente fil\u00f3sofo. El fil\u00f3sofo es el enemigo del desastre, es tan sensato como la raz\u00f3n y tan prudente como ella. No comenzamos a vivir realmente m\u00e1s que al final de la filosof\u00eda, sobre sus ruinas, cuando hemos comprendido su terrible nulidad, y que era in\u00fatil recurrir a ella, que no iba a sernos de ninguna ayuda\u0094. [14]<\/p>\n<p>Cioran nos ha se\u00f1alado que la filosof\u00eda es un privilegio de individuos y pueblos biol\u00f3gicamente superficiales. Sontag nos dice: \u0093La filosof\u00eda no es m\u00e1s que una ilusi\u00f3n intelectual pasada de moda, uno de los componentes del provincialismo de esp\u00edritu de la infancia del hombre &#8220;. [15] La filosof\u00eda es un divertimento in\u00fatil, un universo inveros\u00edmil bien articulado, es una retah\u00edla de conceptos que se repiten insistentemente bajo el pretexto de que son los problemas esenciales a dicha disciplina y por ende al hombre. \u00bfDe qu\u00e9 le ha servido la filosof\u00eda al hombre? \u00bfHa resuelto alg\u00fan problema grave de aquellos por los cuales el g\u00e9nero humano ha atravesado? No hay nada m\u00e1s in\u00fatil que un congreso de filosof\u00eda. \u0093Se puede lamentar que nada sea resuelto en este mundo; nadie, sin embargo, se ha suicidado nunca por ello; la inquietud filos\u00f3fica influye poco en la inquietud total de nuestro ser &#8220;. [16] S\u00f3lo hay filosof\u00eda de los momentos \u00fanicos.<\/p>\n<p>Cioran descubre el verdadero motor de la filosof\u00eda, el odio: \u0093La historia de las ideas es la historia del rencor de los solitarios&#8221;. [17] No hay mayor odio que entre los fil\u00f3sofos que cuidan sus artima\u00f1as conceptuales con mayor o igual celo que los animales cuidan a sus cr\u00edas, y construyen garitas desde las cuales vigilan el castillo de la verdad. \u00bfQu\u00e9 es un congreso de filosof\u00eda?: Exposici\u00f3n defensiva y agresiva de mi fanatismo conceptual donde s\u00f3lo existe mi verdad que creo y quiero imponer como verdad universal. Un fil\u00f3sofo que presenta una ponencia en un congreso de filosof\u00eda es, por un lado, una v\u00edctima dispuesta al sacrificio por sus colegas; y por otro, un gladiador que desde su tarima estar\u00e1 dispuesto a jugarse el todo por el todo, a dejar su sangre en el ruedo si es necesario, a costa de que su verdad, sea admitida y cre\u00edda. No hay nadie m\u00e1s intolerante que un fil\u00f3sofo a causa de su tendencia a juzgar y arrogarse una posici\u00f3n privilegiada en el saber.<\/p>\n<p>Cioran nos ha se\u00f1alado que la filosof\u00eda es un privilegio de individuos y pueblos biol\u00f3gicamente superficiales. Sontag reflexionando sobre Cioran nos dice: \u0093La filosof\u00eda no es m\u00e1s que una ilusi\u00f3n intelectual pasada de moda, uno de los componentes del provincialismo de esp\u00edritu de la infancia del hombre &#8220;. [18] La filosof\u00eda es un divertimento in\u00fatil, un universo inveros\u00edmil bien articulado, es una retah\u00edla de conceptos que se repiten insistentemente bajo el pretexto de que son los problemas esenciales a dicha disciplina y por ende al hombre. \u00bfDe qu\u00e9 le ha servido la filosof\u00eda al hombre? \u00bfHa resuelto alg\u00fan problema grave de aquellos por los cuales el g\u00e9nero humano ha atravesado? No hay nada m\u00e1s in\u00fatil que un congreso de filosof\u00eda. \u0093Se puede lamentar que nada sea resuelto en este mundo; nadie, sin embargo, se ha suicidado nunca por ello; la inquietud filos\u00f3fica influye poco en la inquietud total de nuestro ser &#8220;. [19] S\u00f3lo hay filosof\u00eda de los momentos \u00fanicos.<\/p>\n<p>Cioran descubre el verdadero motor de la filosof\u00eda, el odio: \u0093La historia de las ideas es la historia del rencor de los solitarios&#8221;. [20] No hay mayor odio que entre los fil\u00f3sofos que cuidan sus artima\u00f1as conceptuales con mayor o igual celo que los animales cuidan a sus cr\u00edas, y construyen garitas desde las cuales vigilan el castillo de la verdad. \u00bfQu\u00e9 es un congreso de filosof\u00eda?: Exposici\u00f3n defensiva y agresiva de mi fanatismo conceptual donde s\u00f3lo existe mi verdad que creo y quiero imponer como verdad universal. Un fil\u00f3sofo que presenta una ponencia en un congreso de filosof\u00eda es, por un lado, una v\u00edctima dispuesta al sacrificio por sus colegas; y por otro, un gladiador que desde su tarima estar\u00e1 dispuesto a jugarse el todo por el todo, a dejar su sangre en el ruedo si es necesario, a costa de que su verdad, sea admitida y cre\u00edda. No hay nadie m\u00e1s intolerante que un fil\u00f3sofo a causa de su tendencia a juzgar y arrogarse una posici\u00f3n privilegiada en el saber.<\/p>\n<p>3.3.2 La filosof\u00eda de la desesperanza una filosof\u00eda de la inmaculada de la decepci\u00f3n. <\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la desesperanza es una filosof\u00eda que humilla el dogmatismo, una filosof\u00eda c\u00ednica que se burla con su conducta irreverente ante la seriedad de la academia, pulverizadora de los valores establecidos. Filosof\u00eda esc\u00e9ptica y c\u00ednica. La filosof\u00eda de la desesperanza entiende su ejercicio esc\u00e9ptico como un trastorno de la conciencia, del cual nadie sale indemne; para ella la duda se instala como una &#8220;enfermedad&#8221; en nosotros, no se adquiere se declara, estamos predestinados a ella, la duda nunca es voluntaria a diferencia de la duda cartesiana; es un mal cong\u00e9nito, no la escogemos, caemos en ella. La duda como forma filos\u00f3fica en el devenir de la desesperanza es tan s\u00f3lo una etapa que pone a prueba el conocimiento ante la evidencia existencial. La duda, enfermedad torturante y desesperada, duda devastadora y nutritiva se transforma en la propuesta cioraniana en duda liberadora, una verdadera escuela de la decepci\u00f3n, una destructora de los \u00eddolos que enmascaran la realidad. La duda desesperanzada es b\u00fasqueda en constante vigilancia porque la quietud es la muerte del esp\u00edritu. El esc\u00e9ptico, fil\u00f3sofo de la desesperanza, es buceador en el mar de las perplejidades, que va afilando a trav\u00e9s de una avidez de vacilaciones; no es una &#8220;filosof\u00eda del no&#8221; a la manera de Bachelard, un &#8220;no&#8221; que acaba con las incertidumbres y se convierte en una afirmaci\u00f3n. En Cioran el ser es sospechoso, no hay en \u00e9l nihilismo definitivo, su nihilismo es solo una estrategia, una herramienta en la elaboraci\u00f3n de la filosof\u00eda de la desesperanza, pues aferrarse a cualquier certeza desprestigia la verdadera esencia del esc\u00e9ptico. &#8220;Un fil\u00f3sofo s\u00f3lo puede evitar la mediocridad mediante el escepticismo o la m\u00edstica, esas dos formas de la desesperanza frente al conocimiento. La m\u00edstica es una evasi\u00f3n fuera del conocimiento, el escepticismo un conocimiento sin esperanza. Dos maneras de decir que el mundo no es una soluci\u00f3n&#8221;. [21]<\/p>\n<p>Los esc\u00e9pticos griegos no pretenden superar las contradicciones mediante el saber, m\u00e1s bien las soportan; no las someten a juicio, no buscan un sentido \u00faltimo en ellas puesto que no buscan un ideal, ellas solo les sirven como consideraciones terap\u00e9uticas, es un remedio al mal de vivir y a la desesperanza, remedio que no cura sino que hace llevadera la enfermedad incurable de existir con todos sus efectos colaterales. En Cioran el escepticismo no es una adquisici\u00f3n sino una predisposici\u00f3n, no se hace esc\u00e9ptico se nace, es una &#8220;enfermedad&#8221; que nace con el cuerpo, &#8220;primero instrumento o m\u00e9todo, el escepticismo ha terminado por instaurarse en m\u00ed, por llegar a ser una fisiolog\u00eda, el destino de mi cuerpo, mi principio visceral, el mal del cual no s\u00e9 c\u00f3mo curarme ni c\u00f3mo perecer\u0094. [22]<\/p>\n<p>Debemos entender, entonces, que de ninguna manera el escepticismo como m\u00e9todo o como opci\u00f3n vital permiten alcanzar la salvaci\u00f3n; el escepticismo encarna el abismo en s\u00ed porque: &#8220;Se acerca el momento en que el esc\u00e9ptico, tras haberlo cuestionado todo, no tendr\u00e1 ya de qu\u00e9 dudar; ser\u00e1 entonces cuando realmente suprimir\u00e1 su juicio. \u00bfQu\u00e9 le quedar\u00e1? Divertirse o dormitar -la frivolidad o la animalidad\u0094. [23] La frivolidad encarnada en un esp\u00edritu de ligereza es la \u00fanica capaz de afrontar el l\u00edmite del dudar, en la futilidad la conciencia es llevada al paroxismo; la filosof\u00eda tamiza nuestros secretos, los disfraza; la frivolidad surge como el ant\u00eddoto m\u00e1s eficaz para enga\u00f1ar al mundo y disimular la inconveniencia de nuestros abismos. La filosof\u00eda es una loca b\u00fasqueda de nuevos adjetivos &#8220;la miseria de la expresi\u00f3n es la miseria del esp\u00edritu\u0094. En el fondo de las palabras s\u00f3lo hay vac\u00edo, el poder de la inteligencia pretende pulirlo, este poder erigido en sistema se llama cultura, fuego de artificio sobre un trasfondo de nada. Todo es fr\u00edvolo, las \u00faltimas verdades son solo nostalgias del ser; el esc\u00e9ptico fr\u00edvolo rechaza la servidumbre a los sentidos y a las soluciones donde se alimenta el fanatismo; el dudar no se fatiga se juega en el eterno retorno del cambiar el mundo. Cioran &#8220;el esc\u00e9ptico, al servicio de un mundo agonizante&#8221;, le se\u00f1ala la senda al hombre contempor\u00e1neo: vigilante condenado para siempre a mayor conciencia, que toma de frente a un mundo al cual no puede dar sentido.<\/p>\n<p>3.3.3 El filosofar un lujo injustificable<\/p>\n<p>La tarea de la filosof\u00eda es entonces minar nuestras certezas, no ocultar lo insoluble, no tenerle miedo a la desesperanza del conocimiento, caminar en el filo de la navaja con el abismo a lado y lado, siempre irresoluble. El ejercicio del filosofar es un lujo injustificable, es como un \u0093corredor que se detiene en plena carrera para intentar comprender qu\u00e9 sentido tiene correr. Meditar es un signo de sofoco\u0094. [24] <\/p>\n<p>Ante tama\u00f1a inutilidad su verdadera labor es mofarse de las verdades establecidas, derribar sus propios \u00eddolos, romper el egipticismo que ha caracterizado a la filosof\u00eda Occidental, derrumbar la imagen que ha mantenido el fil\u00f3sofo en nuestra cultura como momia del saber y que Nietzsche lo caracteriz\u00f3 de esta manera un tanto inaudita: \u0093Todo lo que los fil\u00f3sofos han venido manejando desde hace milenios fueron momias conceptuales&#8230; \u00a1Ser fil\u00f3sofo, ser momia, representar el mon\u00f3tono-te\u00edsmo con una m\u00edmica de sepulturero! &#8220;.[25]<\/p>\n<p>El siguiente texto condensa lo que hemos venido reflexionando acerca de la inutilidad del ejercicio filos\u00f3fico, y uno de los m\u00e1s brillantes en la obra de Cioran:\u0094Frente a la m\u00fasica, la m\u00edstica y la poes\u00eda, la actividad filos\u00f3fica proviene de una savia disminuida y de una profundidad sospechosa, que no guardan prestigios m\u00e1s que para los t\u00edmidos y los tibios. La filosof\u00eda -inquietud impersonal, refugio junto a ideas an\u00e9micas- es el recurso de los que esquivan la exuberancia corruptora de la vida. Poco m\u00e1s o menos todos los fil\u00f3sofos han acabado bien: es el argumento supremo contra la filosof\u00eda. El fin del mismo S\u00f3crates no tiene nada de tr\u00e1gico: es un mal entendido, el fin de un pedagogo, y si Nietzsche se hundi\u00f3 fue como poeta y visionario: expi\u00f3 sus \u00e9xtasis y no sus razonamientos&#8230; qu\u00e9 pocos de los sufrimientos de la humanidad han pasado a su filosof\u00eda&#8230; Se es siempre impunemente fil\u00f3sofo: un oficio sin destino que llena de pensamientos voluminosos las horas neutras y vacantes&#8230; \u00bfY acaso esos pensamientos se han materializado en una sola p\u00e1gina equivalente a una exclamaci\u00f3n de Job, a un terror de Macbeth o a una cantata? El universo no se discute; se expresa. Y la filosof\u00eda no lo expresa. El fil\u00f3sofo &#8220;enemigo del desastre, es tan sensato como la raz\u00f3n y tan prudente como ella&#8221;. No comenzamos a vivir realmente m\u00e1s que al final de la filosof\u00eda, sobre sus ruinas, cuando hemos comprendido su terrible nulidad, y que era in\u00fatil recurrir a ella, que no iba a sernos de ninguna ayuda&#8221;. Qu\u00e9 ventaja hay en saber que la naturaleza del ser consiste en &#8220;voluntad de vivir&#8221; en la &#8220;idea&#8221;, o en la fantas\u00eda de Dios o de la Qu\u00edmica. Simple proliferaci\u00f3n de palabras, sutiles desplazamientos de sentidos. &#8230; S\u00f3lo estamos seguros en nuestro universo verbal, manejable a placer, e ineficaz. El ser mismo no es m\u00e1s que una pretensi\u00f3n de la Nada. El ser es mudo y el esp\u00edritu charlat\u00e1n. Eso se llama conocer. La originalidad de los fil\u00f3sofos se reduce a inventar t\u00e9rminos. Estamos abismados en un universo pleon\u00e1stico en el que las interrogaciones y las r\u00e9plicas se equivalen&#8221;. [26]<\/p>\n<p>Pero la filosof\u00eda de la desesperanza no es una filosof\u00eda de la inacci\u00f3n absoluta o del no-obrar del paral\u00edtico. Existe un ejercicio de la desesperanza, un trabajo filos\u00f3fico de ahondamiento en el t\u00fanel de la desesperanza; no para remediar nada sino para empeorar lo irremediable, porque es obvio que no podemos escapar a la acci\u00f3n; somos seres, por desgracia, siervos de la actividad. De ah\u00ed que el ejercicio filos\u00f3fico no pueda sino seguir excavando en los bajos fondos de lo irreparable. Desde esta perspectiva la tarea de la filosof\u00eda ser\u00eda una excavaci\u00f3n inaudita en nuestras realidades tan s\u00f3lidamente construidas; ser\u00eda el gusano en el fruto; ella se ocultar\u00eda tras verdades aparentemente objetivas, esconder\u00eda tras su discurso nuestros desasosiegos e inventar\u00eda cataplasmas para nuestras dolencias. Todos los fil\u00f3sofos han disfrazado sus errores de principios, y sus desastres en un sistema de esperanzas. La obsesi\u00f3n por la profundidad conlleva a la esterilidad; esa artesan\u00eda escrupulosa propia de los fil\u00f3sofos se encuentra tarde o temprano con el vac\u00edo; el que va m\u00e1s all\u00e1 es el insensato que reivindica lo inesencial, entra en la rosca de la farsa; dependiendo de donde se mire o se padezca, somos comediantes por exceso o por tragedia.<\/p>\n<p>La tarea que tendr\u00eda que enfrentar la filosof\u00eda en nuestra \u00e9poca arrancar\u00eda de una nueva concepci\u00f3n del pensamiento: el pensamiento surgiendo de nuestras sensaciones contrariadas, el instinto creador como una desviaci\u00f3n de nuestra naturaleza:\u0094No vivimos sino por carencia de saber. Desde el momento en que sabemos, ya no nos abastecemos de nada m\u00e1s. Mientras permanecemos en la ignorancia, las apariencias prosperan y provocan una sospecha de inviolabilidad que nos permite amarlas y detestarlas, estar en lucha con ellas&#8221;. [27]<br \/>\nHacer filosof\u00eda llevar\u00eda al grado extremo la fragilidad no s\u00f3lo de la verdad, sino del conocimiento; conocimiento sin objeto, sin certeza, jug\u00e1ndose en la pureza de la ambig\u00fcedad, persiguiendo lo insustancial, una realidad inexistente, un conocimiento que no conduce sino a la desesperanza del conocimiento y de cualquier acci\u00f3n. La reflexi\u00f3n filos\u00f3fica tal y como es concebida por Cioran tendr\u00eda que tener en cuenta que &#8220;Hay un conocimiento que quita peso y alcance a lo que uno hace; hasta el extremo que \u00e9l todo carece de fundamento, salvo \u00e9l mismo. Puro, hasta el extremo, de abominar incluso de la idea de objeto, expresa esa suma sabidur\u00eda seg\u00fan la cual es la misma cosa cometer o no cometer un acto, implicando, al mismo tiempo, una satisfacci\u00f3n tambi\u00e9n extrema: la de poder repetirse en cada momento que nada de cuanto se haga merece la pena, que nada est\u00e1 realzado por ning\u00fan signo sustancial, que la se inscribe en el dominio de la insensatez. Un conocimiento de esa clase merecer\u00eda ser llamado p\u00f3stumo, ya que se presenta como si el conocedor estuviera vivo y no vivo, y no como si fuera ser y reminiscencia de ser. , dice de todo lo que ejecuta en el instante mismo de la acci\u00f3n que, de esa manera, queda para siempre desprovista de presente\u0094. [28]<\/p>\n<p>3.3.4 Los fil\u00f3sofos s\u00e9quito de parlanchines<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos no viven en las ideas sino para ellas, malgastan su vida tratando en vano de dar vida a las ideas. Las ideas que reflejan otras ideas no tienen valor: &#8220;Ning\u00fan pensamiento ha suprimido un dolor ni idea alguna ha alejado el miedo a la muerte, porque las ideas no han salvado ni han derrumbado a nadie&#8221;. El conocimiento nunca salva nada, sino que progresivamente destruye al ser; todo conocimiento implica cansancio, repugnancia de ser, distanciamiento, porque todo conocimiento es una p\u00e9rdida, una p\u00e9rdida de ser, de existencia. Para los que, sin querer, han rebasado la vida, la filosof\u00eda significa muy poco.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda debe ser una etapa a superar, quien no vence a la filosof\u00eda es un ser derrotado. Las verdades de la filosof\u00eda son in\u00fatiles o bien de que \u00e9sta no tiene ninguna verdad; realmente, la filosof\u00eda no dispone de verdad alguna, pero nadie entrar\u00e1 en el mundo de las verdades si no ha pasado por la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo es un fracasado de la acci\u00f3n que venga su odio a trav\u00e9s de los conceptos, &#8220;&#8230; una indigesti\u00f3n nos vuelve m\u00e1s pensativos que un fil\u00f3sofo\u0094. Pero no podemos acabar con los fil\u00f3sofos, son necesarios para que la vida siga existiendo tal como es, ciega e irracional. El Fil\u00f3sofo deber\u00eda imitar a la mujer p\u00fablica: &#8220;&#8230;Desprendida de todo y abierta a todo; compartiendo el humor y las ideas del cliente; cambiando de tono y de rostro en cada ocasi\u00f3n; dispuesta a ser triste o alegre, permaneciendo indiferente; prodigando los suspiros por inter\u00e9s comercial; lanzando sobre los esfuerzos de su vecino superpuesto y sincero una mirada l\u00facida y falsa, propone al esp\u00edritu un modelo de comportamiento que rivaliza con el de sabios. Carecer de convicciones respecto a los hombres y a uno mismo: tal es la elevada ense\u00f1anza de la prostituci\u00f3n, academia ambulante de lucidez, al margen de la sociedad, como la filosof\u00eda &#8220;todo lo que se lo he aprendido en la escuela de las fulanas, deber\u00eda exclamar el pensador&#8230; cuando los hombres no son para El sino clientes, y las aceras del mundo, el mercado donde vende su amargura, como sus compa\u00f1eras su cuerpo\u0094. [29]<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos s\u00f3lo saben hacer filosof\u00eda independiente de su estado de \u00e1nimo, la indiferencia ps\u00edquica es el car\u00e1cter esencial del fil\u00f3sofo. La filosof\u00eda es la expresi\u00f3n de la intranquilidad de los hombres impersonales, por ello nos sirve de muy poco para comprender, en su totalidad, las vivencias dram\u00e1ticas y \u00faltimas. Los fil\u00f3sofos no mezclan las ideas con sus pesares, para ellos el mundo de los pensamientos es una ilusi\u00f3n respecto al mundo de los suspiros. El pensamiento aclara otros pensamientos pero no aclara los sufrimientos. Cioran al respecto recuerda a Simmel: &#8220;Es terrible pensar qu\u00e9 pocos sufrimientos de la humanidad han pasado en su filosof\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p>Ning\u00fan fil\u00f3sofo puede consolar porque ninguno tiene el destino suficiente para poder entender al hombre: &#8220;Resulta doloroso, pero as\u00ed es: pod\u00e9is leer a todos los fil\u00f3sofos que quer\u00e1is, nunca sentir\u00e9is que os habr\u00e9is convertido en otro hombre&#8221;. Todo fil\u00f3sofo es una expectativa frustrada. \u0094Quedarse toda la vida entre fil\u00f3sofos es permanecer por los siglos de los siglos en medio, hundirse en la mediocridad como en un destino&#8221;. &#8220;Estudiar a los fil\u00f3sofos para quedarse la vida entera en su sociedad es ponerse en evidencia ante todos los que han entendido que la filosof\u00eda no puede ser m\u00e1s que un cap\u00edtulo de su biograf\u00eda, y morir siendo un fil\u00f3sofo es una verg\u00fcenza que la muerte no puede borrar&#8221;. [30] <\/p>\n<p>[1] CIORAN, E. M. Silogismos de la amargura. Caracas: Monte \u00c1vila, 1980. P. 10.<br \/>\n[2] Ex Catedr\u00e1tico de varias Universidades de Bogot\u00e1 Colombia<br \/>\n[3] Aparecido en Ideas y Valores. Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1: Universidad Nacional, No. 89 agosto 1992. P. 5-14.<br \/>\n[4] LYOTARD, J. F. La postmodernidad. Barcelona: Gedisa, 1987. P. 25.<br \/>\n[5] CIORAN, E. M. Contra la historia. Barcelona: Tusquets, 1976. P. 127.<br \/>\n[6] CIORAN, E. M. En las cimas de la desesperaci\u00f3n. Barcelona: Tusquets, 1991. P. 71.<br \/>\n[7] Ibid. P. 168-169.<br \/>\n[8] ________. Silogismos de la amargura. Op. cit. p. 35.<br \/>\n[9] Ibid. P. 34.<br \/>\n[10] __________. Entertiens. Avec Silvie Jaudeau suivis d\u00b4une analyse des oeuvres. Paris: J. Corti, 1988. P. 10-11.<br \/>\n[11] __________. Breviario de podredumbre. Madrid: Taurus, 1977. P. 78 y 164.<br \/>\n[12] \u00cfbid. P. 108.<br \/>\n[13] _________. Cimas de la desesperaci\u00f3n. Op. Cit. P. 167.<br \/>\n[14] __________. Breviario de podredumbre. Op. Cit. P. 52, 65 y 67.<br \/>\n[15] SONTAG, SUSAN. Sous le signe de saturne. Paris : Seuil, 1985. p. 55. La traducci\u00f3n es nuestra.<br \/>\n[16] CIORAN, E. M. En las cimas de la desesperaci\u00f3n. Op. cit. p. 69.<br \/>\n[17] ________. Silogismos de la amargura. Op. cit. p. 10.<br \/>\n[18] SONTAG, SUSAN. Sous le signe de saturne. Paris : Seuil, 1985. p. 55. La traducci\u00f3n es nuestra.<br \/>\n[19] CIORAN, E. M. En las cimas de la desesperaci\u00f3n. Op. cit. p. 69.<br \/>\n[20] ________. Silogismos de la amargura. Op. cit. p. 10.<br \/>\n[21] CIORAN, E. M. De l\u00e1grimas y de santos. Op. cit. p. 46.<br \/>\n[22] ________. La tentaci\u00f3n de existir. Op. cit. 95.<br \/>\n[23] ________. Silogismos de la amargura. Op. cit. p. 36.<br \/>\n[24] ________. Ese Maldito yo. Op. cit. p. 119.<br \/>\n[25] NIETZSCHE, F. Crep\u00fasculo de los \u00cddolos. Madrid : Alianza Editorial, 1984. p. 45.<br \/>\n[26] CIORAN, E. M. Breviario de podredumbre. Op. cit. p. 65-67.<br \/>\n[27] ________. Ca\u00edda en el tiempo. Op. cit. p. 125.<br \/>\n[28] ________. Del inconveniente de haber nacido. Op. cit. p.9.<br \/>\n[29] Ibid., p. 97-98.<br \/>\n[30] ________. El libro de las quimeras. Barcelona : Tusquets, 1996. p. 187 y 185.<\/p>\n<p>Tomado del Trabajo de Freddy Quezada &#8220;Tres fuentes y tres partes integrantes del postmodernismo&#8221; aparecido en El Semanario No. 113. 1992. Managua, p\u00e1g. 7.<\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>Condiciones de uso de los contenidos seg\u00fan licencia Creative Commons <\/p>\n<p>Usuarios de Firefox deben tener instalada la versi\u00f3n 1.5.0 o superior<\/p>\n<p>Director: Arturo Blanco desde Marzo de 2000.<br \/>\nAntroposmoderno.com \u00a9 Copyright 2000-2008. 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Dice Ferry: \u0093\u0085 Hoy ning\u00fan fil\u00f3sofo vivo puede compararse seriamente con los grandes autores del pasado\u0085 Habermas no es Hegel, Rawls no<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-3680","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mile-cioran"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3680\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}