{"id":3662,"date":"2009-02-20T20:03:53","date_gmt":"2009-02-20T20:03:53","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3662"},"modified":"2009-02-20T20:03:53","modified_gmt":"2009-02-20T20:03:53","slug":"biograf\u00eda-de-agust\u00edn-guzm\u00e1n","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3662","title":{"rendered":"Biograf\u00eda de Agust\u00edn Guzm\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>Agust\u00edn Guzm\u00e1n naci\u00f3 hace 54 a\u00f1os en un lugar de los Andes peruanos cercano a la frontera con Ecuador. Es el sexto hijo de una familia compuesta por siete hermanos y sus padres, Jova y Agust\u00edn, campesinos analfabetos originarios de la Naci\u00f3n Quechua. Pas\u00f3 su infancia en las \u00e1ridas monta\u00f1as andinas en donde aprendi\u00f3 a descifrar los secretos de la Naturaleza; la vida andina exige de sus hijos voluntad y fe inquebrantables de esta manera, desde muy peque\u00f1o comprendi\u00f3 que el di\u00e1logo permanente con ella permite mantener el delicado equilibrio necesario para la subsistencia. <\/p>\n<p>Por un cerro sal\u00eda el Sol y por el otro se escond\u00eda&#8230;hasta all\u00ed quer\u00eda llegar\u0085Cinco d\u00edas de caminata le tomar\u00eda llegar hasta el cerro que se tragaba al Sol. Cuando llegara lo tomar\u00eda con sus manos, ese era su anhelo. Su padre lo miraba desconcertado. <\/p>\n<p>Tradicionalmente, en las comunidades quechuas, los hombres acostumbraban llevar el pelo largo y trenzado pero, el ingreso a la escuela estatal oblig\u00f3 a sus padres a traicionar las costumbres; este episodio dejo una huella imborrable en \u00e9l y, si bien acat\u00f3 obediente las normas impuestas, fue origen de su posterior rebeld\u00eda. Se prometi\u00f3 a s\u00ed mismo que el d\u00eda que pudiera decidir sobre sus actos, volver\u00eda a dejar largos sus cabellos para poder trenzarlos. La tradici\u00f3n dice que, cuando a un hombre se le corta el cabello tambi\u00e9n su fuerza ha de menguar, no hablamos de fuerza en un sentido vulgar, sino de la resistencia a sobreponerse a lo de dentro y lo de afuera. Pertenecer a una de las \u00faltimas generaciones que orgullosamente portaban trenza como sin\u00f3nimo de identidad fue, en cierta forma, el hito que marc\u00f3 su camino.<\/p>\n<p>En los Andes, cuando los padres labran la tierra, los ni\u00f1os peque\u00f1os acostumbran juguetear cerca de ellos, m\u00e1s tarde se incorporan a esas tareas; esta cercan\u00eda le permiti\u00f3 observar la id\u00edlica ritualidad que su padre manten\u00eda con sus cultivos. Muy temprano se levantaba para hablar a los sembrad\u00edos y, en las noches de luna llena, les \u0093echaba oraciones\u0094 a su modo pidi\u00e9ndole a los cultivos que crecieran y dieran frutos; cuando al ni\u00f1o le lleg\u00f3 el tiempo del ingreso a la escuela esta m\u00e1s que ense\u00f1anzas le ofreci\u00f3 decepciones. Lo primero que le ense\u00f1aron los profesores fue que los animales y las plantas no ten\u00edan inteligencia ni sentimientos. \u00bfComo aceptar esos conceptos cuando se ha compartido la unci\u00f3n con que un padre dialoga con las plantas? Pero su padre era analfabeto. \u00bfQuien podr\u00eda creer en las palabras de alguien que no sab\u00eda escribir? Nuevamente la rebeld\u00eda. <\/p>\n<p>Amparado en sus sue\u00f1os, sue\u00f1os que le develaban que mas all\u00e1 de lo que se ve\u00eda hab\u00eda otras cosas, otros mundos, otras realidades; sirvi\u00e9ndose de ayunos y silencios deambulaba en busca de esos secretos por las serran\u00edas. Dorm\u00eda debajo de los \u00e1rboles buscando respuestas al sue\u00f1o recurrente que lo persigui\u00f3 hasta la adolescencia: hac\u00eda fuerza con sus manos y consegu\u00eda mover las monta\u00f1as, ve\u00eda como las piedras ca\u00edan deshaci\u00e9ndose en mil pedazos. <\/p>\n<p>Mal alimentado. Mal vestido. Sintiendo verg\u00fcenza. Rezumando dolores Trabajaba duramente una tierra que ped\u00eda retribuciones, una vez al a\u00f1o acompa\u00f1aba a sus padres a un curandero para ofrendar sus mesas* y devolver a la Pacha* lo recibido. Kintus de Coca, aguardiente, conchas marinas, tabaco, agua florida&#8230; y beb\u00edan Wachuma, el cactus que se hizo nombrar San Pedro para legitimizarse ante los curas que hab\u00edan tra\u00eddo la espada oculta tras la cruz. La rebeld\u00eda continuaba. Finaliz\u00f3 sus estudios secundarios y decidi\u00f3 no ser agricultor. Quer\u00eda conocer el mundo. Ir hasta el \u00faltimo hueco donde se escond\u00eda el Sol. <\/p>\n<p>Como cualquier provinciano, lleg\u00f3 a Lima creyendo que podr\u00eda treparla como trepaba los cerros, quer\u00eda estudiar filosof\u00eda o psicolog\u00eda para saber que pasaba en el interior de las personas, entrar en sus cabezas, saber porque lloraban o re\u00edan. La fantas\u00eda dur\u00f3 poco, su hermano, que ya estaba estudiando en la ciudad, apenas sobreviv\u00eda con lo que le enviaban los padres. Imposible estudiar. Trabaj\u00f3 de cartero para poder caminar como cuando era ni\u00f1o. Caminaba hambreado por una ciudad a la que poco le importaban los sue\u00f1os y el hambre de un cholo*; se sentaba en los bancos de las plazas a mirar mas all\u00e1 de lo que ve\u00eda y, fue sentado en esos mismo bancos, desde donde vio crecer los cimientos del edificio que luego ser\u00eda un lujoso hotel internacional, el sitio en donde un a\u00f1o despu\u00e9s hallar\u00eda su castigo y salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando ingres\u00f3 al grupo de trabajo del hotel, ocupaba el ultimo puesto y salario; poco tiempo despu\u00e9s comenz\u00f3 a ascender. Trabajaba sin descanso. Olvidado de antiguas penurias, el dinero era el placebo que adormilaba la rebeld\u00eda, cre\u00eda que era eso lo que realmente deseaba para su vida. <\/p>\n<p>Su padre hab\u00eda muerto y la \u00faltima de sus hermanas hab\u00eda llegado a Lima a estudiar obstetricia, sabedor de lo que eso significaba no se daba tregua pero, comenz\u00f3 a tener gusto por el alcohol. A mas holgura econ\u00f3mica m\u00e1s alcohol. Llevaba ocho a\u00f1os trabajando sin vacaciones, recib\u00eda excelente paga por sus servicios pero quer\u00eda m\u00e1s. Como otros peruanos confi\u00f3 en que emigrar ser\u00eda la soluci\u00f3n no solo para su vida sino para la de su familia; pasaporte en mano subi\u00f3 al avi\u00f3n que lo llevar\u00eda a Alemania, peque\u00f1a valija con ropas y la cabeza llena de proyectos: quedarse a vivir en Europa, trabajar, estudiar y casarse. Una semana despu\u00e9s de la llegada una voz comenz\u00f3 a martillearle en los o\u00eddos: \u0093Regresa\u0094. No le hac\u00eda caso, la voz gritaba m\u00e1s fuerte \u0093Regresa\u0094. No quer\u00eda o\u00edrla, la voz aullaba \u0093Regresa\u0094. Luego de cuarenta y cinco d\u00edas de resistencia se decidi\u00f3 a obedecerle, pero ella, acostumbrada a la terquedad de aquel hombre y, a\u00fan sabiendo que ya estaba sobre el avi\u00f3n, firmemente volvi\u00f3 a ordenarle \u0093Regresa\u0094.<\/p>\n<p>En los d\u00edas que pas\u00f3 en Alemania, Francia, B\u00e9lgica y Holanda las personas le preguntaban sobre los contrastes del Per\u00fa, nada pod\u00eda decirles, no conoc\u00eda su tierra. Hab\u00eda salido de su peque\u00f1o terru\u00f1o a la gran ciudad, en una y otra el trabajo eran su \u00fanica distracci\u00f3n. Cerca del Sol esta vez se prometi\u00f3 que no dejar\u00eda sitio sin visitar. El hombre que baj\u00f3 en el aeropuerto de Lima no era el mismo que se hab\u00eda ido, ya no quer\u00eda ser el mejor trabajador, hab\u00eda comprendido que el trabajo era el medio para conseguir otras cosas. El alcohol continuaba y lo hab\u00eda convertido en adicto.<\/p>\n<p>Viaj\u00f3 hasta los sitios menos recomendables del Per\u00fa. Quer\u00eda conocerlo todo. Ese era el mundo que lo llamaba. En un viaje que hizo a Piura, conocida por sus curanderos y las aguas milagrosas de sus lagunas, deseoso de abandonar el vicio, se acerc\u00f3 a uno de ellos. El hombre trabajaba la Wachuma con rezos cristianos, una vez al a\u00f1o lo visitaba para quitarse del alcohol, pero en uno de esos viajes le dijo \u0093no voy a recibirte m\u00e1s, ve y s\u00e1nate t\u00fa mismo, t\u00fa sabes y debes hacerlo\u0094. Se sinti\u00f3 abandonado. De regreso a Lima record\u00f3 aquel incidente ocurrido a los doce a\u00f1os que ahora pod\u00eda ver como un rito inici\u00e1tico, el trance del sufrimiento cham\u00e1nico. Al atardecer, una insoportable comez\u00f3n en la espalda llegaba a hacerlo revolcar de dolor, el fuego duraba no m\u00e1s de media hora, Do\u00f1a Jova miraba sin saber como ayudar a su hijo hasta que lo llev\u00f3 a un curandero que, con sus rezos logr\u00f3 mejorar la dolencia, ese fuego siempre le acompa\u00f1\u00f3 como se\u00f1al de algo que no lograba a\u00fan recordar. El regreso a su cultura le estaba permitiendo comenzar a reconocerse. Hab\u00eda querido ser un profesional y cre\u00eda que esas cosas solo se logran si dejan atr\u00e1s las ra\u00edces, vivir en la ciudad alejado de su Memoria y anestesiado por el alcohol. <\/p>\n<p>Por ese tiempo su hermana lo hab\u00eda inducido a comenzar la universidad. Comenzaba a ver m\u00e1s claro, el trabajo ser\u00eda el medio que le permitir\u00eda estudiar pero esa convicci\u00f3n duro poco, si continuaba all\u00ed le ser\u00eda dif\u00edcil dejar la bebida. El d\u00eda que se quiso abotonar su camisa y se percat\u00f3 que no lograba coordinar sus manos, comenz\u00f3 a preparar su propia Medicina. Las primeras tomas lo desintoxicaron y en las siguientes llegaron las visiones y los sue\u00f1os, la autocuraci\u00f3n hab\u00eda comenzado. Renunci\u00f3 al trabajo, ya dominaba el idioma ingl\u00e9s y, terminado sus estudios de turismo, era tiempo de dar el salto.<\/p>\n<p>El nuevo trabajo le permiti\u00f3 conocer gente de muchos lugares a quienes llevaba a visitar esos sitios especiales del Per\u00fa de los que antes no hab\u00eda podido siquiera hablar, los turistas que lo buscaban, m\u00e1s parec\u00edan peregrinos que viajeros, cada viaje se convirti\u00f3 en aprendizajes y milagros. Acompa\u00f1ando a los extranjeros pronto se dio cuenta que de aquella otra realidad \u00e9l sab\u00eda mucho m\u00e1s de lo que cre\u00eda. No obstante, algo no funcionaba como esperaba, con enorme crueldad el terrorismo hab\u00eda asaltado a su pa\u00eds espantando viajeros y ganancias. Las deudas comenzaron a amontonarse en su escritorio, pero a modo de rescate, los milagros o \u0093cosas extra\u00f1as \u0093se suced\u00edan. Trabajaba duramente con la Wachuma, poco a poco el alcoholismo form\u00f3 parte del pasado y comenz\u00f3 a \u0093comprender\u0094 sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>Las personas comenzaron a buscarlo, ya no para guiarlos en sus recorridos sino en sus \u0093viajes de retorno\u0094 a si mismos. Portando su Medicina viaj\u00f3 a Argentina y m\u00e1s tarde a Brasil; en San Pablo un reportero de la revista Planeta, dedicada a temas espirituales, lo buscaba para hacerle su primera entrevista. Pero, como en el mito de Quir\u00f3n, el sanador jam\u00e1s olvida que \u00e9l tambi\u00e9n fue un herido y renueva en el dolor ajeno sus propios dolores ya sanados. El conoce la ruta de la curaci\u00f3n. \u00c9l puede anudar la trama justo all\u00ed donde el hilo se ha cortado. Solo \u00e9l tiene el coraje necesario para regresar al infierno y salir acompa\u00f1ado de ese otro que ha venido a en busca de ayuda. Si bien la tradici\u00f3n de la Wachuma se hab\u00eda perdido y, algunos dec\u00edan que no se pod\u00eda usar fuego en las Ceremonias, a \u00e9l el fuego lo \u0093llamaba\u0094 dici\u00e9ndole que lo usara, la Planta lo iba guiando. Sab\u00eda que cuando la Medicina comienza a hacer efecto, el fr\u00edo se hace intolerable, el viento helado de las Andes lo toma a uno prisionero y no permite concentrase en las visiones. En uno de sus viajes a Brasil convoca a una Ceremonia en la playa e, intuitivamente, hace que todos se adentren en las c\u00e1lidas aguas del Atl\u00e1ntico, comprende que algo nuevo le ha sido revelado: la Wachuma es con Agua. Con el agua la Medicina se potencializaba. Agua y Fuego. Las aguas termales de los Andes ser\u00edan como un \u00fatero acogedor; la energ\u00eda femenina de la Planta fluir\u00eda trabajando las emociones y ampliando la conciencia, el fuego que tomaba al cuerpo para devolverle la Memoria. El trabajo con dos energ\u00edas femeninas como el Agua y la Wachuma ser\u00edan como dos madres yendo al rescate de lo olvidado. No es el cuerpo quien enferma, es el Alma quien se agota y lleva se\u00f1ales de alarma al cuerpo f\u00edsico; tanto buscar contrariando a su naturaleza que al fin sab\u00eda desde donde ven\u00eda alumbrando la enfermedad.<\/p>\n<p>Hoy dice que hay tres formas de volverse sanador, por herencia, iniciado por alg\u00fan fen\u00f3meno natural y la autocuraci\u00f3n del Sanador-Herido. Hoy puede darle a los dem\u00e1s todo el apoyo que \u00e9l no pudo encontrar. <\/p>\n<p>Sabe que si uno logra equilibrar las emociones el camino se hace m\u00e1s f\u00e1cil; ejercer la humildad, algo que aprendi\u00f3 de su padre, le hizo ser mejor persona. Cuando viajaba por la India y le se\u00f1alaban a los Iluminados se dio cuenta que ese tipo de iluminaci\u00f3n exist\u00eda tambi\u00e9n en los Andes.<br \/>\nNunca se cas\u00f3 ni tuvo hijos pero, los hijos del Alma no le fueron negados, \u0093uno tiene que saber alejarse del mundo, sin riquezas materiales, solo inversiones espirituales\u0094, nos dice. La soledad no le provocaba dolor aunque, hasta que lleg\u00f3 Silvia, una bell\u00edsima mujer brasile\u00f1a quien ahora es su compa\u00f1era, se preguntaba si siempre ser\u00eda as\u00ed.<\/p>\n<p>Se confiesa sin Maestros, pero agradece al \u00fanico curandero al que visit\u00f3 por haberlo echado a su suerte en busca de su curaci\u00f3n. Sus ojos se llenan de l\u00e1grimas cuando habla de su padre y de lo que este en silencio le ense\u00f1\u00f3. La voz se le quiebra al recordar la conversaci\u00f3n de despedida con do\u00f1a Jova: \u0093vaya tranquila ya estoy bien\u0094 y, seguramente en esas palabras, su madre haya comprendido el porque de aquella aparici\u00f3n de Jes\u00fas mir\u00e1ndola serenamente.<\/p>\n<p>Para dejar salir en vuelo a sus sue\u00f1os, a fines del a\u00f1o 2001 convoc\u00f3 a otras personas para fundar ONG Comunidad Tawantinsuyu, dedicada a revalorizar la Medicina Tradicional y el Patrimonio Tangible e Intangible de nuestras Culturas quien, desde sus comienzos ha participado y organizado diferentes eventos culturales relacionados a las Culturas Andino \u0096 Amaz\u00f3nicas.<\/p>\n<p>Sabe que hay mucho por hacer. El mundo sigue siendo injusto, desigual y, a veces consigue derrumbarnos pero, eso debe darnos fuerza para continuar. Nuestra Medicina es alquimia y ritual. \u0093Estar al servicio de las personas es reconfortante, entender sus sue\u00f1os es como leer el libro de sus vidas.\u0094 <\/p>\n<p>Agust\u00edn ahora comparte su vida con Silvia, una brasile\u00f1a muy linda, que vino para juntarse en su caminada. <\/p>\n<p>Naci\u00f3n Quechua: la Naci\u00f3n Quechua (nombrada en Ecuador como Kiwchas) se extiende a lo largo de toda la columna vertebral de Los Andes, dividida luego de la Conquista, en la actualidad sus hijos habitan pa\u00edses y se encuentran separados por fronteras (Argentina, Bolivia, Ecuador, Per\u00fa y Colombia)<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Mesa: Ceremonia andina con que se ofrenda a la Pachamama agradeciendo el alimento que nos brinda <\/p>\n<p>Pacha: dada la riqueza expresiva de la lengua quechua, este t\u00e9rmino tiene variados significados, tiempo, tierra, cosmos, mundo<\/p>\n<p>Kintu: grupo de tres hojas de Hoja de Coca seleccionadas para usar en Ceremonias.<\/p>\n<p>Cholo: nombre despectivo con que, a\u00fan en la actualidad, se nombra a los quechuas.<\/p>\n<p>Texto de Aymara Flac\u00f3n <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agust\u00edn Guzm\u00e1n naci\u00f3 hace 54 a\u00f1os en un lugar de los Andes peruanos cercano a la frontera con Ecuador. 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