{"id":3548,"date":"2009-01-30T20:21:00","date_gmt":"2009-01-30T20:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3548"},"modified":"2009-01-30T20:21:00","modified_gmt":"2009-01-30T20:21:00","slug":"dos-intentos-americanos-para-comprender-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3548","title":{"rendered":"Dos intentos americanos para comprender el mundo"},"content":{"rendered":"<p>CARLOS CASTANEDA Y ENRIQUE PICHON RIVI\u00c8RE,<br \/>\nDOS INTENTOS AMERICANOS DE PERCIBIR EL MUNDO <\/p>\n<p>Alejandro Simonetti<\/p>\n<p>Alejandro Simonetti es docente de Psicolog\u00eda Social, capacitador en \u00e1reas del Estado y el trabajo, consultor de la Internacional de la Educaci\u00f3n. E-mail: alepsiso@ssdnet.com.ar<\/p>\n<p>1. \u00bfPorqu\u00e9 relaciono a Carlos Castaneda con la psicolog\u00eda social?<br \/>\nMi intenci\u00f3n es mostrar c\u00f3mo la lectura de los libros de Carlos Castaneda, acerca de su aprendizaje de un conocimiento americano precolombino, incide en mi aprendizaje y docencia de la Psicolog\u00eda Social postulada por Enrique Pichon Rivi\u00e8re y desarrollada en las Escuelas de Psicolog\u00eda Social.<\/p>\n<p>El esquema de conceptos al que nos referimos para operar los que continuamos construyendo la Psicolog\u00eda Social propuesta por Pichon es un esquema viviente; si sus definiciones de la realidad se desestructuran y reestructuran a medida que la realidad se desestructura y reestructura o van apareciendo ante nosotros sectores de la realidad que no ten\u00edan nombre y definici\u00f3n en nuestro esquema de representaciones.<\/p>\n<p>Y es un esquema muerto, si pretende seguir nombrando y definiendo la realidad al margen de sus cambios en el tiempo y de las nuevas informaciones que nos van llegando de distintos lugares y tiempos hist\u00f3ricos.<\/p>\n<p>&#8220;No te preocupes, Clarisa -le dijo Pichon a Clarisa Voloschin, una soci\u00f3loga disc\u00edpula suya-, yo voy a estar vivo hasta que se muera la \u00faltima persona que me am\u00f3&#8221;. De un modo similar, podr\u00edamos decir que el esquema de conceptos que Pichon empez\u00f3 a construir con sus colaboradores en Buenos Aires, Rosario, Tucum\u00e1n y otros lugares del pa\u00eds, estar\u00e1 vivo hasta que se muera la \u00faltima persona que asuma la tarea de rectificar sus elementos desactualizados, ratificar los que a\u00fan mantienen su car\u00e1cter explicativo de la realidad y a\u00f1adir y articular los nuevos elementos que hagan falta para nombrar lo no nombrado.<\/p>\n<p>2. Las ciencias occidentales y el &#8220;conocimiento silencioso&#8221;<br \/>\nY aqu\u00ed aparece la primera objecci\u00f3n para esta aproximaci\u00f3n de dos esquemas de conocimiento.<\/p>\n<p>Los conceptos y desarrollos te\u00f3ricos del ECRO (esquema conceptual al que nos referimos para operar, en el lenguaje de la Psicolog\u00eda Social de Pichon) son construcciones racionales realizadas a partir de datos tomados de la experiencia sensible, con la metodolog\u00eda de la llamada &#8220;ciencia occidental&#8221;.<\/p>\n<p>Usamos el concepto de &#8220;grupo&#8221;, por ejemplo, y desarrollamos su definici\u00f3n a partir de innumerables grupos de distintas caracter\u00edsticas, de los cuales dejamos de lado las peculiaridades propias de este grupo singular y de este tipo particular de grupo, para abstraer las caracter\u00edsticas universales que no pueden faltar en un conjunto de personas para que podamos aplicarles la definici\u00f3n de grupo, seg\u00fan un convenio o pacto por el que acordamos utilizar este concepto, y la palabra que lo expresa, con este l\u00edmite de extensi\u00f3n convenido.<\/p>\n<p>&#8220;Las ense\u00f1anzas de Don Juan&#8221;, como las llama Carlos Castaneda en el t\u00edtulo del primero de sus libros, parecen no responder a la metodolog\u00eda cient\u00edfica de inducci\u00f3n de conceptos a partir de experiencias sensibles y deducci\u00f3n de consecuencias desde esos n\u00facleos b\u00e1sicos.<br \/>\nAl menos no utiliza, en su m\u00e9todo de ense\u00f1anza, los pasos habituales de la b\u00fasqueda occidental del saber: transmisi\u00f3n de conceptos b\u00e1sicos y sus definiciones, articulaci\u00f3n de los conceptos en desarrollos te\u00f3ricos que los estructuran en esquema conceptual coherente, observaci\u00f3n de la realidad utilizando esas herramientas interpretativas y ratificaci\u00f3n o rectificaci\u00f3n del esquema conceptual como resultado de su comparaci\u00f3n con la realidad observada.<\/p>\n<p>El camino de conocimiento que andan los &#8220;toltecas&#8221;, como a veces se llaman a s\u00ed mismos sus seguidores, es profundamente distinto.<\/p>\n<p>3. La diferencia no est\u00e1 en el origen americano del conocimiento silencioso<br \/>\nY no me parece que esta diferencia se deba solamente al &#8220;lugar en el mundo&#8221; o a la \u00e9poca en que se empieza a desarrollar el &#8220;conocimiento silencioso&#8221; de los toltecas.<\/p>\n<p>Porque en la misma Am\u00e9rica y en esos mismos tiempos anteriores al &#8220;encuentro&#8221; (o &#8220;reencuentro&#8221;, como prefieren verlo los historiadores que presumen &#8220;descubrimientos&#8221; de Am\u00e9rica por el estrecho de Bering y por el Pac\u00edfico) de las culturas de &#8220;aqu\u00ed&#8221; y de &#8220;all\u00e1&#8221;, investigadores americanos precolombinos desarrollaban investigaciones cient\u00edficas, utilizando metodolog\u00edas similares a las europeas, aventaj\u00e1ndolas en muchos casos.<\/p>\n<p>El cineasta antropol\u00f3gico Pedro Parodi nos cont\u00f3 una tarde, a los espectadores de su pel\u00edcula sobre el Kalasasalla, templo-observatorio astron\u00f3mico precolombino, la sorpresa y la incredulidad de los astr\u00f3nomos reunidos en un congreso internacional de Astronom\u00eda, al escuchar el relato sobre la incre\u00edble precisi\u00f3n con que los 365 pilares del recinto miden el tiempo, acompa\u00f1ando, pilar a pilar, d\u00eda a d\u00eda, los distintos \u00e1ngulos de entrada de los rayos solares. Hubo, en el posterior verano del hemisferio norte, un \u00e9xodo de astr\u00f3nomos europeos a Bolivia, los cuales verificaron, con esc\u00e1ndalo, la mayor precisi\u00f3n de las investigaciones astron\u00f3micas americanas sobre las europeas de la misma \u00e9poca.<\/p>\n<p>En el libro &#8220;A los quinientos a\u00f1os del choque de dos mundos&#8221;, Ediciones del Sol, CEHASS, 1989, el antrop\u00f3logo Adolfo Colombres enumera, en el pr\u00f3logo, una interesante serie de datos comparativos sobre el desarrollo de algunas civilizaciones americanas precolombinas y el de las civilizaciones europeas de la misma \u00e9poca, que dan cuenta de un desarrollo americano de las distintas ciencias, necesarias para esas realizaciones, similar o superior al europeo.<\/p>\n<p>&#8220;El Mundo Nuevo fue edificado sobre las ruinas de Tenochtitl\u00e1n, Cuzco y otros grandes centros urbanos, junto con su arte y su ciencia. Pero en el siglo XVI no hab\u00eda en Europa ciudad m\u00e1s poblada (casi 300 mil habitantes, contra 120 mil de Sevilla, 100 mil de Lisboa y 60 mil de Madrid) y hermosa que Tenochtitl\u00e1n ni templo m\u00e1s monumental que la Pir\u00e1mide del Sol de Teotihuacan, levantada unos mil 300 a\u00f1os atr\u00e1s, cuyos 900 metros de per\u00edmetro en la base representan una superficie cubierta algo mayor que la de la Pir\u00e1mide de Keops, por m\u00e1s que no la supere en altura. Seg\u00fan un c\u00e1lculo, su casi un mill\u00f3n de metros c\u00fabicos de tierra y materiales calc\u00e1reos debieron exigir la movilizaci\u00f3n de m\u00e1s de 10 mil personas durante m\u00e1s de 20 a\u00f1os. Se ha estimado tambi\u00e9n, en base a datos fehacientes, que Teotihuacan ten\u00eda en el siglo VI una poblaci\u00f3n de 200 mil habitantes, o sea, un nivel de urbanismo 10 veces mayor a la Europa de entonces, donde no hab\u00eda ciudad de m\u00e1s de 20 mil habitantes. Londres y Par\u00eds rondaban esa cifra. Teotihuacan se disputaba en ese tiempo el primer puesto mundial con Chang\u00e1n, la orgullosa capital del reino de Tang, en China.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Tikal, en el siglo IV, con sus 6 grandes templos pir\u00e1mides (uno de ellos alcanzaba 69 metros de altura), pod\u00eda eclipsar a cualquier ciudad de Europa, pero m\u00e1s asombraban los conocimientos matem\u00e1ticos y astron\u00f3micos que adquirieron los mayas en el Cl\u00e1sico Temprano (del 300 al 600 de nuestra era), en base a una pura observaci\u00f3n, pues sus instrumentos eran rudimentarios.<\/p>\n<p>El calendario maya habr\u00eda sido concebido en el a\u00f1o 353 antes de Cristo y llevado a su m\u00e1xima expresi\u00f3n por los astr\u00f3nomos de Cop\u00e1n. En el siglo VI, y a\u00fan antes, hab\u00eda alcanzado un grado de exactitud que ni siquiera logr\u00f3 conseguir Occidente con el calendario gregoriano de 1582 y que guardaba s\u00f3lo un error de 1\/10,000 (un d\u00eda cada diez mil) con relaci\u00f3n al actual a\u00f1o gregoriano. Asombra pensar que tal calendario era capaz de proyectarse unos 63 millones de a\u00f1os hacia adelante.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n que calcularan tan tempranamente la revoluci\u00f3n de la Luna, la Tierra y Venus. En el c\u00f3dice de Dresde hay una tabla de predicci\u00f3n de los eclipses solares que cubre 33 a\u00f1os y comprende 69 fechas. Los c\u00f3dices (que tambi\u00e9n, aunque en una \u00e9poca posterior, tuvieron los mixtecos y los aztecas) pueden ser vistos como libros muy rudimentarios, pero hay que recordar que el papel reci\u00e9n empez\u00f3 a fabricarse en Samarcanda en el a\u00f1o 751 de nuestra era y que lleg\u00f3 a Espa\u00f1a en el 950 y que la primera biblioteca mon\u00e1stica de libros escritos en pergamino se funda en Europa en el a\u00f1o 590.<\/p>\n<p>La llegada de Col\u00f3n inaugur\u00f3 el proceso de cubrimiento al que nos referimos. Obras de arte, quipus, c\u00f3dices, estelas, tabletas y otros registros hist\u00f3ricos fueron quemados, enterrados, destrozados, convertidos en lingotes, so pretexto de erradicar &#8220;idolatr\u00edas&#8221;, nombre que pas\u00f3 a designar toda religi\u00f3n, incluso monote\u00edsta, que no fuera la cristiana. Se demolieron muchas grandes obras de arquitectura, para borrar esos escandalosos baluartes de identidad y aprovechar los materiales para la construcci\u00f3n de la nueva ciudad, como en el caso paradigm\u00e1tico del Cuzco.<\/p>\n<p>Se ignoraron los descubrimientos astron\u00f3micos y matem\u00e1ticos, las redes camineras, los sofisticados sistemas de regad\u00edo y andener\u00eda, as\u00ed como muchas valiosas t\u00e9cnicas agr\u00edcolas. De acuerdo a estos datos, no podemos decir que es su origen americano y precolombino lo que parece hacer incompatible el conocimiento tolteca del hombre, la sociedad y el mundo, con un conocimiento<br \/>\nconstruido a partir de l\u00edneas de pensamiento europeo como el psicoan\u00e1lisis y el materialismo dial\u00e9ctico, ya que las ciencias de la Am\u00e9rica precolombina estaban en condiciones de entrar en di\u00e1logo de igual a igual con las de la Europa de entonces y a\u00fan actualmente existen desarrollos precolombinos, por ejemplo en el terreno de la agricultura biol\u00f3gica, que pueden entrar en convergencia epistemol\u00f3gica con sus disciplinas pares de occidente.<\/p>\n<p>4. El objeto del conocimiento<br \/>\nSe trata del objeto mismo del conocimiento que propone el saber tolteca lo que parece ser irreductible a su convergencia con una metodolog\u00eda cient\u00edfica moderna. Don Juan, en nombre de su grupo y su corriente de pensamiento, le propone a Carlos Castaneda intentar un proceso de aprendizaje destinado a disponer al aprendiz a la percepci\u00f3n directa de la energ\u00eda. No le propone observar los objetos de la naturaleza y la cultura o las conductas de las personas, grupos, organizaciones o comunidades humanas, para deducir de lo observado las leyes que los regulan e insertarse de alguna manera en la modificaci\u00f3n de la naturaleza y la cultura en funci\u00f3n de la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas.<\/p>\n<p>Nos hubi\u00e9ramos encontrado, en ese caso, con una elaboraci\u00f3n cient\u00edfica americana capaz de entrar en s\u00edntesis con otras similares de origen europeo, dentro de la propuesta pichoniana de superaci\u00f3n de la fragmentaci\u00f3n de las ciencias del hombre. Pero en la propuesta de Don Juan Matus se produce un corte con el &#8220;mundo de los objetos&#8221; que estudian nuestras ciencias. Nuestro l\u00edmite perceptivo, en las ciencias occidentales, es la experiencia sensible de los objetos materiales a los que acceden nuestros sentidos en sus condiciones naturales o amplificados por la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>Los modelos conceptuales que dan cuenta, desde las diversas ciencias, del comportamiento de los objetos materiales, inertes o vivientes, ps\u00edquicos o sociales, no agregan nuevos datos a los que nos proporcionan los sentidos: s\u00f3lo organizan y explican coherentemente los datos sensoriales e incrementan el conocimiento solamente a trav\u00e9s de las inferencias que deducen de \u00e9stos.<\/p>\n<p>Don Juan propone a sus aprendices una tarea que desborda el materialismo metodol\u00f3gico de nuestras ciencias: se trata de aprender a percibir energ\u00eda directamente, no de postular la energ\u00eda como una realidad que se infiere a partir de sus efectos en los objetos materiales.<\/p>\n<p>Las teor\u00edas cient\u00edficas utilizan el concepto &#8220;energ\u00eda&#8221; como categor\u00eda interpretativa del comportamiento de la materia. Todo el saber tolteca es un intento de disponer el aparato perceptivo para el experimento de &#8220;ver&#8221; energ\u00eda directamente.<\/p>\n<p>5. El aprendizaje tolteca como experimento<br \/>\nPodr\u00edamos comparar la propuesta de aprendizaje que hace Don Juan, en nombre del pensamiento tolteca, a la de las ciencias modernas. Estas nos dicen: &#8220;si se ponen tales y cuales elementos en tales y cuales condiciones, se producir\u00e1 tal resultado, dentro de tal gama de probabilidades, y esto se producir\u00e1 necesariamente, cualquiera sea el experimentador, la \u00e9poca y el lugar en que se haga el experimento&#8221;.<\/p>\n<p>Don Juan no pide que el aprendiz crea lo que \u00e9l afirma: s\u00f3lo exige que cumpla estrictamente los procedimientos para producir las condiciones requeridas y observe atentamente el resultado. La &#8220;hip\u00f3tesis&#8221; es que, si cumple correctamente los pasos del proceso, en determinado momento, el aprendiz, sin perder su capacidad de &#8220;mirar&#8221;, por la que percibe el mundo de los objetos, acceder\u00e1 al &#8220;ver&#8221;. El &#8220;ver&#8221; ser\u00eda una capacidad perceptiva por la que el mundo aparecer\u00eda como una red de hilos luminosos de energ\u00eda, las l\u00edneas del mundo&#8221;, que cruzar\u00edan los &#8220;capullos luminosos&#8221; de los seres vivientes.<\/p>\n<p>Pienso que la actitud cient\u00edfica implica una disposici\u00f3n de apertura a todo experimento que pueda acrecentar el conocimiento. Cuando el antrop\u00f3logo Castaneda se acerca por primera vez al indio yaqui que le recomendaron como experto en &#8220;plantas de poder&#8221;, lo hace con una actitud de receptividad a cualquier dato nuevo que pudiera acrecentar su saber. El indio le propone un experimento, el antrop\u00f3logo acepta someterse a sus condiciones y, a trav\u00e9s de estas, accede a un conocimiento que no ten\u00eda. Hasta aqu\u00ed habr\u00eda cierta coincidencia con la propuesta de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>6. Car\u00e1cter inici\u00e1tico del &#8220;conocimiento silencioso&#8221;<br \/>\nPero la similitud con las ciencias se debilita si se tiene en cuenta que no cualquiera puede acceder a los experimentos del saber tolteca. En los libros de Castaneda se explica detalladamente el proceso por el cual un maestro selecciona a sus aprendices. De acuerdo a la &#8220;Regla del Nagual&#8221;, el Nagual, conductor y maestro del grupo de aprendizaje al que llaman &#8220;la Partida&#8221;, no puede aceptar como integrante del grupo a cualquiera que se ofrezca, ni puede guiarse por sus preferencias personales. Cuenta Don Juan que los &#8220;brujos&#8221; de la antig\u00fcedad eleg\u00edan como aprendices a sus hijos o allegados, convirti\u00e9ndose la b\u00fasqueda de conocimiento en un feudo familiar, en que el saber era buscado en funci\u00f3n del poder, el status social y las ventajas econ\u00f3micas que daba.<\/p>\n<p>Para corregir esos abusos, los &#8220;brujos modernos&#8221;, como se autodenominan en esta etapa hist\u00f3rica, que abarca un per\u00edodo que comienza antes de la conquista espa\u00f1ola, han renunciado a la libre elecci\u00f3n de sus aprendices. La &#8220;Regla&#8221; determina el modo en que se ha de ir formando la Partida del Nagual, el grupo de aprendizaje. Cada incorporaci\u00f3n ha de ser precedida por una secuencia clara de &#8220;signos&#8221;, anomal\u00edas de la naturaleza u ocurrencia de eventos improbables que se\u00f1alen inequ\u00edvocamente en direcci\u00f3n a la persona que ha de ser elegida.<\/p>\n<p>Con su capacidad de ver directamente la energ\u00eda, el Nagual examinar\u00e1 el cuerpo energ\u00e9tico del candidato, para determinar si es compatible con las caracter\u00edsticas energ\u00e9ticas de los anteriores integrantes de la Partida. Las mujeres deben ser elegidas, en m\u00faltiplos de cuatro, de acuerdo a los puntos cardinales, una &#8220;mujer del sur&#8221;, una &#8220;mujer del norte&#8221;, etc\u00e9tera, de acuerdo a los &#8220;cuatro vientos&#8221;, que implican complementariedades energ\u00e9ticas y de temperamento. Del mismo modo, los varones ser\u00e1n elegidos si re\u00fanen las caracter\u00edsticas energ\u00e9ticas correspondientes al &#8220;hombre de acci\u00f3n&#8221;, al &#8220;erudito&#8221;, al &#8220;hombre de la oscuridad&#8221; y al &#8220;propio&#8221; o asistente.<\/p>\n<p>Los aprendices ser\u00e1n elegidos en partes iguales entre personas con caracter\u00edsticas de &#8220;enso\u00f1adoras&#8221;, con una disposici\u00f3n especial para cierto tipo de percepci\u00f3n ultrasensorial que se da en un estado similar al sue\u00f1o y &#8220;acechadoras&#8221;, con cierta base temperamental para obtener resultados positivos en el trato con las personas.<\/p>\n<p>En base a estos criterios de heterogeneidad y complementariedad en funci\u00f3n de una tarea compartida, el Nagual o maestro va haciendo su propuesta a determinadas personas. La b\u00fasqueda es lenta porque, dado el grado de compromiso vivencial que implica la opci\u00f3n por este aprendizaje, es dif\u00edcil encontrar a alguien que, al mismo tiempo, re\u00fana las caracter\u00edsticas requeridas y est\u00e9 dispuesto a introducir en su vida los cambios profundos que exige este camino. Don Juan cuenta que hubo veces en que se encontr\u00f3 con personas que &#8220;daban el perfil&#8221; para formar parte de su grupo de aprendizaje pero que, &#8220;lamentablemente&#8221; eran gerentes de Banco u ocupaban otros puestos que los hac\u00edan sentir satisfechos y no ten\u00edan ning\u00fan inter\u00e9s en cambiar su r\u00e9gimen de vida.<\/p>\n<p>En base a estos criterios, cuando cuenta con signos suficientes, el Nagual hace su propuesta de ense\u00f1anza a determinadas personas. Para entrar a formar parte de la Partida, la propuesta debe ser expl\u00edcitamente aceptada por el candidato, quien debe dirigirse libremente al encuentro de su maestro. Este car\u00e1cter inici\u00e1tico del aprendizaje tolteca lo diferenciar\u00eda cualitativamente del camino de la formaci\u00f3n en las ciencias occidentales, abierto, de derecho, a todos.<\/p>\n<p>7. Tendencia inici\u00e1tica de las ciencias occidentales<br \/>\nLa distancia se acorta si pensamos que dedicarse a las ciencias implica disponer de un excedente de tiempo, disposici\u00f3n an\u00edmica, posibilidades econ\u00f3micas y, habitualmente, condiciones educativas favorables para hacer esa elecci\u00f3n y mantenerla en la pr\u00e1ctica. Con lo que, de hecho, se aminora el n\u00famero de los que est\u00e1n en condiciones de ser aceptados como aprendices de las ciencias occidentales.<\/p>\n<p>Y hay otro factor que podr\u00eda acercar a\u00fan m\u00e1s el modo de selecci\u00f3n de aprendices de las ciencias al modelo inici\u00e1tico. Seg\u00fan el futur\u00f3logo Alvin Toffler, se incrementa cada vez m\u00e1s la incidencia del conocimiento en la f\u00f3rmula de los elementos del poder.<\/p>\n<p>De acuerdo a su prospectiva , de los tres elementos que, tradicionalmente fundamentaron el poder social: la violencia, el dinero y el conocimiento, este \u00faltimo tiende a ocupar un porcentaje cada vez mayor de la f\u00f3rmula. Empresas que, en otro tiempo, hubieran sido arrebatadas a sus due\u00f1os por procedimientos gangsteriles (violencia) o vaciadas y adquiridas por maniobras econ\u00f3micas (dinero), hoy son penetradas inform\u00e1ticamente y dominadas &#8220;sin sangre ni gastos&#8221; (conocimiento).<\/p>\n<p>Esto lleva a los poseedores de saberes nuevos, que dan poderes distintos, a ocultarlos celosamente a las mayor\u00edas, limit\u00e1ndoles el acceso, en favor de los sectores con los que est\u00e1n dispuestos a compartir el poder.<\/p>\n<p>8. El &#8220;saber feudal&#8221;<br \/>\nSe tratar\u00eda, de hecho, de un retorno al &#8220;saber feudal&#8221;, al saber en funci\u00f3n del provecho personal que, seg\u00fan Don Juan, habr\u00edan ejercido los brujos de la antig\u00fcedad. Este saber ambicioso los habr\u00eda llevado a su ruina, ya que el poder que da el saber dominador es ambicionado por otros sectores, desatando la guerra del conocimiento.<\/p>\n<p>De este modo, el saber feudal de los brujos antiguos habr\u00eda sido derrotado, como parte de un sistema de poder, por los saberes modernos que integran, junto con los poderes militar y econ\u00f3mico, los nuevos sistemas de poder que hoy dominan al mundo.<\/p>\n<p>El aprendizaje tolteca traza una l\u00ednea divisoria tajante entre el objetivo de los brujos antiguos que, seg\u00fan \u00e9l, buscaban el saber para obtener poder y el poder para su provecho econ\u00f3mico y social y el objetivo de los brujos modernos, los actuales &#8220;hombres de conocimiento&#8221;, que afirman que aprenden para &#8220;acceder a la libertad&#8221;.<\/p>\n<p>9. El tipo de poder que busca el conocimiento silencioso<br \/>\nEl hombre de conocimiento tambi\u00e9n buscar\u00eda el poder que se obtiene a trav\u00e9s del saber. Pero el poder espec\u00edfico que intentar\u00eda hallar en su aprendizaje, no ser\u00eda la &#8220;capacidad de hacer&#8221; que da ventajas en el reparto de los bienes del mundo, para obtener una tajada mayor de la torta de lo producido por el trabajo de todos.<\/p>\n<p>El poder espec\u00edfico que busca el hombre de conocimiento es el poder atravesar crecientemente sus condicionamientos y alcanzar un grado mayor de libertad, como objetivo en s\u00ed mismo, independientemente de cualquier otro provecho personal.<\/p>\n<p>10. Conocimiento silencioso y dualismo<br \/>\nA primera vista, esta rotunda separaci\u00f3n entre libertad y provecho parecer\u00eda coincidir con una visi\u00f3n plat\u00f3nica de la realidad: un &#8220;cuerpo&#8221; que busca su provecho y un &#8220;alma&#8221; que busca su libertad.<\/p>\n<p>Los grupos de hombres (varones y mujeres) de conocimiento, que describen Carlos Castaneda y sus dos compa\u00f1eras de Partida, Florinda Donner y Taisha Abelar, proveen a su mantenimiento con gran solvencia, a trav\u00e9s de distintas maneras de obtener ingresos y administrar su utilizaci\u00f3n en forma cooperativa.<\/p>\n<p>Inclusive explican que, formarse para ocupar lugares productivos, de acuerdo a las pautas de la sociedad en que se vive y maniobrar para mantenerse econ\u00f3micamente, son tareas que forman parte de su adiestramiento en el &#8220;acecho&#8221;, el arte de obtener respuestas positivas del medio en que se vive.<\/p>\n<p>Las incre\u00edbles haza\u00f1as perceptivas que obtendr\u00edan por la v\u00eda del &#8220;ensue\u00f1o&#8221;, no podr\u00edan alcanzarse si sus &#8220;acechos&#8221;, sus maniobras pr\u00e1cticas para ganarse la vida, no les dieran la infraestructura material que les asegurara los lugares y los tiempos libres necesarios para la aventura de aprender.<\/p>\n<p>El &#8220;cuidador&#8221;, uno de los integrantes de la Partida de Don Juan Matus, le ense\u00f1a a Florinda Donner a preparar una monograf\u00eda para una c\u00e1tedra de la carrera de Antropolog\u00eda, como un campo concreto donde poner en pr\u00e1ctica su aprendizaje.<\/p>\n<p>Don Juan, viejo indio yaqui, aparentemente pobre y solitario, se presenta un d\u00eda a Carlos vestido con un elegante terno hecho a medida y afirma que se dedica a negociar con acciones. La casa donde se desarrolla el comienzo del aprendizaje de Taisha Abelar es descrita por ella como cuidadosamente mantenida.<\/p>\n<p>Una de sus instructoras le habla a Taischa sobre lo caro que les ha resultado el viaje de todo el grupo a la India. El grupo parece combinar una extrema frugalidad, en su intento de administrar estrictamente la energ\u00eda y la valoraci\u00f3n de la habilidad para conducirse en el mundo de la econom\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARLOS CASTANEDA Y ENRIQUE PICHON RIVI\u00c8RE, DOS INTENTOS AMERICANOS DE PERCIBIR EL MUNDO Alejandro Simonetti Alejandro Simonetti es docente de Psicolog\u00eda Social, capacitador en \u00e1reas del Estado y el trabajo, consultor de la Internacional de la Educaci\u00f3n. E-mail: alepsiso@ssdnet.com.ar 1. \u00bfPorqu\u00e9 relaciono a Carlos Castaneda con la psicolog\u00eda social? Mi intenci\u00f3n es mostrar c\u00f3mo la lectura de los libros de<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[62],"tags":[],"class_list":["post-3548","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nagualismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3548","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3548"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3548\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3548"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3548"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3548"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}