{"id":354,"date":"2006-02-05T00:06:47","date_gmt":"2006-02-05T00:06:47","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=354"},"modified":"2006-02-05T00:06:47","modified_gmt":"2006-02-05T00:06:47","slug":"una-bicicleta-azul-con-alas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=354","title":{"rendered":"Una bicicleta azul  con alas"},"content":{"rendered":"<p>UNA BICICLETA AZUL CON ALAS<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  A Kevin Locke, narrador lakota contempor\u00e1neo que narra la historia de La S\u00e9ptima Direcci\u00f3n.<br \/>\n\u00a0 \u00a0  Ni\u00f1a Soliluna &#8211; que a\u00fan no ten\u00eda ese nombre, porque todav\u00eda no hab\u00eda nacido &#8211; apenas si pod\u00eda dormir.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Se sent\u00eda sola y triste porque en el vientre de su madre no encontraba una bicicleta azul con alas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Desde que la hab\u00eda visto en sue\u00f1os, no pensaba en otra cosa.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Para colmo, se hab\u00eda montado en ella y hab\u00eda dado unas vueltecitas por la Plaza Principal del pueblo en el que iba a nacer, bordeando sus aceras.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Y aromando a todos con las flores de su alegr\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Usando el cord\u00f3n umbilical como un periscopio &#8211; al igual que otras veces &#8211; miraba hacia ese mundo de afuera ansiando encontrarla.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; \u00a1Ah, si la encontrase, aunque s\u00f3lo fuera en sue\u00f1os! &#8211; se dijo para s\u00ed, mientras le daba unas cuantas pataditas al vientre materno.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Tambi\u00e9n deseaba que un rayo de sol, o un simple cambio de luna, cumpliera sus ruegos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Ni\u00f1a Soliluna se durmi\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  En su sue\u00f1o &#8211; \u00a1oh, maravilla! &#8211; volaba hacia el este contemplando un cielo que se abr\u00eda como reci\u00e9n nacido. Con su sol hacia un nuevo amanecer en un mundo grande, con un bosque lleno de \u00e1rboles y animales.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  El P\u00e1jaro de Siete Colores, pas\u00f3 a su lado y le cant\u00f3:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; Si saludas a la vida, puedes encontrarla. Sonr\u00edele.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; \u00bfA qui\u00e9n?<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; A la bicicleta azul con la cual sue\u00f1as. Y sal\u00fadala de mi parte.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; \u00bfD\u00f3nde se encuentra? &#8211; pregunt\u00f3 Ni\u00f1a Soliluna.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Pero El P\u00e1jaro de Siete Colores se desapareci\u00f3 del sue\u00f1o, antes de lograr que ella oyera lo que pareci\u00f3 contestarle.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Volvi\u00f3 a dormirse y a envolverse en sue\u00f1os y &#8211; en el nuevo sue\u00f1o de su sue\u00f1o &#8211; a so\u00f1ar.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Sinti\u00f3 todo el ardor del verano y se vio sumergida en el sur, en un tiempo de inocencia, de aprendizaje y crecimiento.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; Quiz\u00e1s, al dejarte envolver por el calor y el aroma de los frutos que nacen y por los temblores de los primeros pasos, tal vez la halles &#8211; le comentaron, a un mismo balido, La Oveja Verde y su hermanita negra.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Y la ayudaban a buscarla entre la dorada maleza crecida y los frutos madur\u00e1ndose. Pero ambas se fueron del sue\u00f1o, a\u00fan antes de encontrarla.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; \u00bfHas buscado en ese lugar que se halla antes de la ca\u00edda del sol? &#8211; Oy\u00f3 c\u00f3mo le preguntaba, con una voz tierna y ronca, El Amadillo de los Suspiros que, sin dejarse ver, por lo t\u00edmido que era, desapareci\u00f3 del sue\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Ni\u00f1a Solliluna se dirigi\u00f3 al oeste &#8211; a la madura llegada del crep\u00fasculo &#8211; y lo recorri\u00f3 totalmente. Pero, de la bicicleta azul con alas, nadie supo darle ni la m\u00e1s peque\u00f1a se\u00f1al.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Tampoco de su pasada.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Sinti\u00f3 el tierno roce de un hocico, en una de sus piernas: era El Puercoesp\u00edn de las Caricias que le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; \u00bfYa lo averiguaste con El Invierno? Ser\u00e1 fr\u00edo, pero es muy sabio &#8211; y le agreg\u00f3 de inmediato<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; Como su larga y vieja cabellera blanca lo demuestra, conoce muchas cosas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Ni\u00f1a Soliluna volvi\u00f3 a volar &#8211; en su sue\u00f1o &#8211; hacia el norte, sin tener la suerte de encontrar a su deseada bicicleta azul con alas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; No te desanimes &#8211; escuch\u00f3 como le dec\u00eda El Invierno, con una sonrisa blanca &#8211; Sigue buscado. A\u00fan te faltan algunas direcciones. No desesperes: algo o alguien te indicar\u00e1 el lugar en donde hallarla.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Empe\u00f1osa, busc\u00f3 cielo arriba. Se encontr\u00f3 nubes con formas y colores diversos, estrellas, asteroides, planetas y sat\u00e9lites. Trep\u00f3 todos los delicados escalones de La Escala de la Armon\u00eda y explor\u00f3 en las distantes constelaciones del universo de sus sue\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Pero, no. No estaba.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Busc\u00f3 tierra abajo, cavando y socavando los m\u00e1s profundos espacios de las cavernas de su sue\u00f1o y sumergi\u00e9ndose en las m\u00e1s profundas aguas de sus mares. Se encontr\u00f3 culebras flautas, gusanos de siete luces, lombrices arpas y lagartijas arco iris. Hall\u00f3 peces trompeteros, hipocampos trovadores y medusas de la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Pero, \u00a1ninguna bicicleta azul con alas!<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  M\u00e1s triste y sola que al inicio de sus sue\u00f1os, ya estaba a punto de despertarse cuando oy\u00f3 una voz que, con honda y profunda ternura, le mugi\u00f3:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; \u00bfHas buscado hacia adentro? &#8211; era La Vaca Azul de los Cuentos &#8211; Es el \u00faltimo lugar donde se nos ocurre buscar: en el coraz\u00f3n. A cada ser se le olvida aquello que Los Abuelos de las Palabras que se Dicen nos ense\u00f1aron: ah\u00ed, en el coraz\u00f3n, habitan todas esas cosas que m\u00e1s deseamos. Hasta que las hacemos realidad. Mientras no existen &#8211; si miramos, olfateamos o escuchamos con mucha atenci\u00f3n &#8211; veremos sus formas y colores, sentiremos sus aromas y, tambi\u00e9n, oiremos las notas de sus cantos.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  En efecto, all\u00ed encontr\u00f3 a su ansiada bicicleta azul con alas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  De tanta alegr\u00eda, Ni\u00f1a Soliluna no s\u00f3lo despert\u00f3 de sus sue\u00f1os sino que, naci\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Apenas asom\u00f3 su cabeza al mundo, su madre le coment\u00f3 a su padre:<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  &#8211; Mira, nuestra primera hija. Es notorio que ella ha nacido con tantas ganas de hacerlo que,<br \/>\nestoy segura, vino a la vida montada en una bicicleta azul con alas.<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Armando Quintero<br \/>\nCaracas, Venezuela.Septiembre del 2002<br \/>\n(Publicado en el Bolet\u00edn de Cuenta Cuentos de Buenos Aires)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UNA BICICLETA AZUL CON ALAS \u00a0 \u00a0 A Kevin Locke, narrador lakota contempor\u00e1neo que narra la historia de La S\u00e9ptima Direcci\u00f3n. \u00a0 \u00a0 Ni\u00f1a Soliluna &#8211; que a\u00fan no ten\u00eda ese nombre, porque todav\u00eda no hab\u00eda nacido &#8211; apenas si pod\u00eda dormir. \u00a0 \u00a0 Se sent\u00eda sola y triste porque en el vientre de su madre no encontraba una bicicleta<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"class_list":["post-354","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/354","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=354"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/354\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=354"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=354"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=354"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}