{"id":3448,"date":"2009-01-30T18:15:41","date_gmt":"2009-01-30T18:15:41","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3448"},"modified":"2009-01-30T18:15:41","modified_gmt":"2009-01-30T18:15:41","slug":"los-pucaras:-huellas-del-poder-incaico-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3448","title":{"rendered":"LOS PUCARAS: HUELLAS DEL PODER INCAICO"},"content":{"rendered":"<p>LOS PUCARAS: HUELLAS DEL PODER INCAICO<br \/>\n&#8211; <\/p>\n<p>Pucara en Tilcara, en el norte de la Argentina<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0  Los pucaras son construcciones militares, defensivas, que nacieron desde la estirpe conquistadora e imperial de los incas. Los vestigios de estos prodigios de arquitectura militar se propagan por toda la extensi\u00f3n monta\u00f1osa y andina del antiguo imperio inca, desde el Ecuador hasta el norte argentino. <\/p>\n<p>\u00a0  El art\u00edculo del Dr. Alfredo Fresco que presentamos a continuaci\u00f3n se concentra en los pucaras del Ecuador; pero su estudio sobre el origen y finalidad de los pucaras puede ser extendida a otras regiones.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 Tambi\u00e9n es oportuno recordar que al pucara inca le debe su nombre un famoso avi\u00f3n militar argentino. Este p\u00e1jaro b\u00e9lico tuvo una destacada actuaci\u00f3n en la guerra de las Malvinas, en 1982. Entonces, los pucaras volaban al ras de agua. Burlaban as\u00ed los radares de los nav\u00edos de la flota brit\u00e1nica y atacaban de manera sorpresiva. Su eficacia de ataque es a\u00fan recordada.\u00a0 <\/p>\n<p>E.I<\/p>\n<p>LOS PUCARAS: HUELLAS DEL PODER INCAICO <\/p>\n<p>Por Dr. Antonio Fresco<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El t\u00e9rmino quichua pukara ten\u00eda para los incas el significado de &#8220;fortaleza&#8221; o &#8220;castillo&#8221;. Esta denominaci\u00f3n se ha aplicado de manera tradicional a ruinas de construcciones antiguas, que adoptan la forma de c\u00edrculos conc\u00e9ntricos de muros y fosos. Est\u00e1n situadas en la parte superior de lomas y cerros, y constituyen un rasgo muy repetido en el paisaje andino, desde el norte del Ecuador hasta el centro de Chile y del occidente argentino. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s del t\u00e9rmino quichua Pucara o &#8220;Pucar\u00e1&#8221; (m\u00e1s castellanizado este \u00faltimo), en Ecuador se aplican a estos elementos del paisaje a otras palabras de car\u00e1cter m\u00e1s formalmente descriptivo como &#8220;Churo&#8221; (en quichua, churu = &#8220;caracol menudo para comer&#8221;), &#8220;Churoloma&#8221; (= &#8220;loma en forma de caracol&#8221;, compuesto quichua-castellano), &#8220;Muyurco&#8221; (compuesto quichua, muyu = c\u00edrculo, redondez, cosa redonda, circular y urqu = cerro), Torneado (= cerro dado forma como con torno), &#8220;Ingaloma&#8221; (compuesto quichua-castellano= loma de los incas) y otros menos comunes. Como se puede apreciar, la imaginaci\u00f3n popular identifica a los vestigios de Pucaras con objetos de forma espiral terminados en punta. En unos pocos casos, el top\u00f3nimo (Ingaloma) nos indica que la tradici\u00f3n popular atribuye su construcci\u00f3n a los incas; en otros, la identificaci\u00f3n es completa respecto a su funci\u00f3n original (Pucara). El perfil de estas lomas o cerros recuerda a una pir\u00e1mide escalonada con gradas o andenes poco pronunciados, pues sus terrazas (con paramento de piedra) y fosos defensivos, paralelos y horizontales, cortan la pendiente de la ladera en sentido transversal. <\/p>\n<p>\u00a0  En muchos casos, la erosi\u00f3n y la acci\u00f3n humana (trabajos agr\u00edcolas, aprovechamiento de las piedras para construcciones, &#8220;huaqueo&#8221; o b\u00fasqueda de tesoros, etc.) han devuelto a la ladera su pendiente natural (o casi), pero en muchos casos una huella borrosa de las terrazas originales a\u00fan puede llegar a apreciarse en la vegetaci\u00f3n, como una sucesi\u00f3n de l\u00edneas paralelas horizontales. <\/p>\n<p>\u00a0  Hasta el a\u00f1o 1984, aparte de un inventario preliminar de las fortalezas situadas al norte de la l\u00ednea equinoccial en las provincias de Pichincha e Imbabura, las excavaciones muy limitadas debidas a la Universidad de Bonn en Quitoloma, y los trabajos arqueol\u00f3gicos que se ven\u00eda realizando desde mediados de la d\u00e9cada de los 70, por el Museo del Banco Central del Ecuador en el Pucar\u00e1 de Rumicucho, situado cerca de la poblaci\u00f3n de San Antonio de Pichincha, no se hab\u00eda llevado a cabo en el Ecuador un estudio de conjunto de estas construcciones militares prehisp\u00e1nicas. <\/p>\n<p>Sobre la base de las noticias poco precisas que se pueden extraer de los cronistas y otros documentos coloniales, as\u00ed como datos muy limitados de car\u00e1cter arqueol\u00f3gico, se ha venido especulando entre algunos historiadores y otros estudiosos, alrededor de dos hip\u00f3tesis principales respecto a sus constructores y a su funci\u00f3n: <\/p>\n<p>a) Fueron construidas por los incas para apoyar el esfuerzo b\u00e9lico de sus ej\u00e9rcitos de conquista.<br \/>\nb) Fueron construidas por las etnias locales para defenderse de la amenaza inca.<br \/>\nUnos pocos autores aceptan la hip\u00f3tesis del origen local, pero atribuy\u00e9ndole una funci\u00f3n diferente a la militar, o sea, b\u00e1sicamente ceremonial. Aunque esta opini\u00f3n tiene su apoyo en ciertos datos de car\u00e1cter etnogr\u00e1fico e hist\u00f3rico, la evidencia fundamental se\u00f1ala que su funci\u00f3n b\u00e1sica y original fue la militar. Existe una tendencia generalizada entre los historiadores ecuatorianos de la escuela tradicionalista a preferir la hip\u00f3tesis &#8220;b)&#8221;, por lo general, sin aducir razones de peso. El arque\u00f3logo Plaza Schuller la acepta, aunque con dudas; sin embargo, la informaci\u00f3n por \u00e9l reunida no es suficientemente inequ\u00edvoca como para confirmar una u otra hip\u00f3tesis. El etnohistoriador Frank Salomon, en base a un estudio exhaustivo de la documentaci\u00f3n colonial temprana, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la primera hip\u00f3tesis es la v\u00e1lida . La evidencia aportada por las investigaciones arqueol\u00f3gicas realizadas en Rumicucho y Quitoloma, confirma con bastante claridad una ocupaci\u00f3n, y probable construcci\u00f3n, incaica. <\/p>\n<p>A partir del a\u00f1o 1984, y bajo la direcci\u00f3n del autor de este texto, el Museo del Banco Central ha llevado a cabo un estudio sistem\u00e1tico de los pucar\u00e1es del \u00e1rea quite\u00f1a. Sus resultados nos permiten afirmar ya, de una forma categ\u00f3rica, que, aparte de un peque\u00f1o n\u00famero de fortalezas caranquis (de las cuales existen referencias hist\u00f3ricas imprecisas en cronistas del siglo XVI, pero que no han podido ser localizadas hasta ahora con seguridad), la inmensa mayor\u00eda de las referencias hist\u00f3ricas y todos los datos arqueol\u00f3gicos seguros se\u00f1alan inequ\u00edvocamente que la gran mayor\u00eda los vestigios de los pucar\u00e1es reconocibles en la zona corresponden a fortalezas militares construidas y ocupadas por los incas. <\/p>\n<p>El \u00fanico conjunto arquitect\u00f3nico conocido, cuyas caracter\u00edsticas constructivas parecen de car\u00e1cter militar, pero que difieren totalmente de las de los anteriores, es el situado sobre la colina Atallaro o Araque, a orillas de la laguna de San Pablo. En este caso, podr\u00eda tratarse de la \u00fanica que ha llegado hasta hoy de las fortalezas caranquis citadas por los cronistas. Desgraciadamente, no existe ning\u00fan estudio arqueol\u00f3gico de este monumento que nos permita confirmar o negar esta suposici\u00f3n. <\/p>\n<p>En los casos en que tenemos informaci\u00f3n procedente de excavaciones arqueol\u00f3gicas (Rumicucho, Azuajatu, Guayllabamba, El Salitre, Quitoloma), se puede comprobar que las fortalezas presentan un s\u00f3lo momento de utilizaci\u00f3n, corto e intenso. \u00c9ste se caracteriza por un material cer\u00e1mico que corresponde a dos tradiciones diferentes: inca y caranqui; con una baj\u00edsima proporci\u00f3n de fragmentos de otros or\u00edgenes, panzaleos y cb\u00edm\u00fa principalmente. En el caso de la primera, presente y abundante en todos los casos, se trata de cer\u00e1mica inca propiamente dicha, y no de copias realizadas por ceramistas de etnias locales, como las que se pueden ver en otros sitios de la regi\u00f3n: Cochasqu\u00ed, Cayambe, etc. <\/p>\n<p>Todo indica que los soldados de guarnici\u00f3n (barqaq sayapayaq), acantonados en dichas fortalezas fueron puestos all\u00ed por el Estado inca, y actuaban bajo supervisi\u00f3n directa de autoridades militares del imperio cuzque\u00f1o; un ejemplo de esto podemos verlo en la Visita a Hu\u00e1nuco de 1562: <\/p>\n<p>&#8220;&#8230;el Inga puso a estos indios por mitimaes en las fortalezas de Colpas y de Cacapaiza y de Angar, &#8230; no estaban all\u00ed para otra cosa m\u00e1s de para guarda de estas fortalezas&#8230; Ven\u00eda un ynga gobernador cada a\u00f1o, que los visitaba; &#8230; a los que estaban para guarda de las fortalezas no les ped\u00eda m\u00e1s cuenta sino si ten\u00edan municiones de guerra, que eran hondas o chulpas de piedras y lanzas y rodelas y chucos para la cabeza&#8230; Estos tra\u00edan le\u00f1a para velar las fortalezas de noche&#8230; En cada una (de las fortalezas)&#8230; veinte indios de guardia&#8230; Esta orden se ten\u00eda con todas las guardas de las fortalezas en otras partes&#8230;&#8221; <\/p>\n<p>Excepto la posible fortaleza caranqui de Atallaro, todos los pucar\u00e1es, tanto los que han sido excavados como los que no, presentan unas caracter\u00edsticas arquitect\u00f3nicas uniformes y, en todos los casos en que se ha podido observar, la cer\u00e1mica asociada a ellos es la misma. Las peque\u00f1as diferencias en detalles constructivos parecen deberse solamente a las caracter\u00edsticas topogr\u00e1ficas particulares de su lugar de implantaci\u00f3n, al material de construcci\u00f3n accesible en las cercan\u00edas, a su mayor o menor jerarqu\u00eda dentro del sistema de guarniciones fortificadas, y su particular funci\u00f3n estrat\u00e9gica. <\/p>\n<p>Todos los pucar\u00e1es conocidos en territorio ecuatoriano se hallan sobre elevaciones que dominan lugares estrat\u00e9gicos de ambas cordilleras andinas, de sus estribaciones exteriores o del callej\u00f3n interandino. T\u00edpicamente, las fortalezas de las cordilleras se encuentran aisladas o formando grupos m\u00e1s o menos numerosos. En el interior del callej\u00f3n interandino generalmente forman alineaciones transversales, ya sea de pucar\u00e1es individuales o de agrupaciones m\u00e1s o menos grandes. Estas alineaciones se desarrollan de Este a Oeste, desde una cordillera hasta la otra. Existen, adem\u00e1s, otros pucar\u00e1s aislados, peque\u00f1os grupos o largas alineaciones Norte-Sur, que se distribuyen a lo largo de la vertiente o cordilleras secundarias en el lado exterior de la cordillera occidental (Cordillera de Sigchos, Angamarca, por ejemplo). <\/p>\n<p>De las alineaciones transversales, las m\u00e1s evidentes se encuentran en el norte de la provincia de imbabura y en Pichincha a la altura de Guayllabamba. Existe otra probable en el sur de la de Chimborazo. Servir\u00edan como l\u00edneas de contenci\u00f3n de tropas enemigas que tratasen de invadir el territorio ya en poder de los incas, o podr\u00edan se\u00f1alar los l\u00edmites alcanzados en las diferentes fases de las campa\u00f1as de conquista incaicas. <\/p>\n<p>Los pucar\u00e1es distribuidos a lo largo de las cordilleras o sus estribaciones controlar\u00edan los pasos accesibles a trav\u00e9s de \u00e9stas, que podr\u00edan convertirse en rutas de ej\u00e9rcitos invasores procedentes de las tierras bajas costeras o de la Amazonia. Las agrupaciones m\u00e1s importantes se\u00f1alan, al parecer, las rutas m\u00e1s transitadas y c\u00f3modas. En el noroccidente de Pichincha, una l\u00ednea de pucar\u00e1es corre a lo largo de las cumbres que dominan un camino incaico conocido por documentos coloniales tempranos: Quito-Nono-Cachillacta-Chacapata. <\/p>\n<p>La fila de fortalezas que cruza transversalmente el callej\u00f3n interandino al norte de la provincia de Pichincha, marca la principal l\u00ednea de defensa en las cercan\u00edas del m\u00e1s importante centro de poder del extremo norte del imperio inca: Quito. Estos pucar\u00e1es se sit\u00faan directamente al sur de una importante barrera natural Este-Oeste: el imponente ca\u00f1\u00f3n de los r\u00edos Guayllabamba y Pisque. Esta alineaci\u00f3n est\u00e1 constituida por tres importantes grupos de fortalezas (Lulumbamba, Guayllabamba y Pambamarca). Existen, adem\u00e1s, varias fortalezas aisladas, situadas en puntos intermedios entre dichas agrupaciones, y que las conectan visualmente. Cada uno de estos conjuntos de fortalezas se sit\u00faa en las cercan\u00edas de uno de los principales puntos de cruce (puentes o cbapa.kuna y vados cbinpana.kuna) a trav\u00e9s de la barrera natural (ca\u00f1\u00f3n o gran quebrada), por los que pasaban las m\u00e1s importantes rutas de comunicaci\u00f3n de la regi\u00f3n en \u00e9poca prehisp\u00e1nica.<\/p>\n<p>Al norte de imbabura el callej\u00f3n interandino est\u00e1 cruzado por otra l\u00ednea de fortalezas desde la de Aloburo, al norte de la laguna de Yaguarcocha, al Este, hasta varias situadas sobre el p\u00e1ramo bajo entre los cerros Yanaurco y Cotacachi, en la cordillera occidental. Aqu\u00ed no existen verdaderas agrupaciones y los pucar\u00e1es son de menor tama\u00f1o que en la l\u00ednea citada anteriormente. El centro inca secundario que dominaba la zona de imbabura, Caranqui, se encuentra ligeramente al sur de esta l\u00ednea. <\/p>\n<p>Ambas alienaciones conectan con otras que se extienden Norte-Sur a lo largo de ambas cordilleras. En ambas existen algunas agrupaciones en los pasos de monta\u00f1a m\u00e1s importantes que conectan con el exterior de la zona andina; por ejemplo, entre los volcanes Cotopaxi y Sincholagua (pucar\u00e1 El Salitre y otros), entre los cerros Cotacachi y Yanaurco, sobre la poblaci\u00f3n de Sigchos (pucar\u00e1es Puj\u00edn, Amanta y Gualaya entre otros). <\/p>\n<p>La fortaleza m\u00e1s importante de todas y, probablemente, el centro de mando de todo el sistema fortificado fue Quitoloma. Se trata de un gran conjunto de murallas de defensa y fosos que contienen en su interior un buen n\u00famero de edificaciones de car\u00e1cter administrativo, habitacional, de almacenaje y ceremonial. Est\u00e1 situado sobre una extensa loma alargada en sentido Norte-Sur que domina un paso entre los cerros Pambamarca y Puntas, por el que cruzaban importantes rutas de comunicaci\u00f3n prehisp\u00e1nicas. inmediatamente al norte, sobre el cerro Pambamarca, existe la agrupaci\u00f3n m\u00e1s numerosa de fortalezas de la zona: jambimacbi, Pambamarca, Paccha o Celdas, Campana, Censo u Oljan, Tablarumi, Acbupallas, Guachal\u00e1, Bravo, entre otras. <\/p>\n<p>Todas las fortalezas prehisp\u00e1nicas indicadas presentan unos rasgos arquitect\u00f3nicos y de ubicaci\u00f3n homog\u00e9neos, que nos muestran que su construcci\u00f3n fue planeada y llevada a cabo siguiendo las instrucciones emanadas de una autoridad central y \u00fanica, para un prop\u00f3sito com\u00fan y una acci\u00f3n coordinada. De acuerdo con la evidencia combinada que proporcionan los datos hist\u00f3ricos y arqueol\u00f3gicos, esta autoridad central s\u00f3lo pudo ser la del gobierno imperial cuzque\u00f1o o la de sus representantes locales. Cada pucar\u00e1 est\u00e1 compuesto por un n\u00famero variable de terrazas (patapata) conc\u00e9ntricas sucesivas que van ascendiendo hacia la cumbre de la prominencia sobre la que se asienta la fortaleza. <\/p>\n<p>El frente de las terrazas presenta un paramento o muralla defensiva (muyuypirka o tumaypirka), generalmente de piedras sin labrar, de 3 \u00f3 4 metros de alto que se elevaba sobre el borde de la terraza para formar un repecho para protecci\u00f3n de los defensores. Bordeando el muro por su parte alta e interior exist\u00eda una franja no aplanado para facilitar el r\u00e1pido desplazamiento de os soldados. En el resto de la ladera, entre una terraza y otra, la pendiente sol\u00eda quedar sin modificar. Al pie de las murallas hab\u00eda usualmente un foso defensivo excavado en la tierra, de unos 3 metros de profundidad y 4 de ancho en la superficie. Cuando la fortaleza no se constru\u00eda sobre una cumbre, sino en un saliente de la ladera, un foso transversal se excavaba a lo ancho de la ensillada que lo conectaba con la ladera Superior extendi\u00e9ndose por ambos lados hasta alcanzar un punto en que la pendiente fuese lo bastante escarpada como para hacer muy dif\u00edcil el paso a los enemigos. <\/p>\n<p>En fortalezas que ocupan una cumbre rodeada de pendientes no muy escarpadas y que contienen promontorios que dificultan una buena visibilidad de los alrededores, a menudo se construy\u00f3 un gran foso exterior separado por algunos cientos de metros de la primera muralla del pucar\u00e1.<\/p>\n<p>El acceso al interior de la fortaleza y a cada uno de los recintos que la componen, se lograba a trav\u00e9s de aberturas hechas en las murallas de las terrazas (alrededor de 2 metros de ancho). Un corredor con paredes de piedra, generalmente en \u00e1ngulo o en zig-zag, para dificultar la entrada violenta del enemigo. Muchas veces, al otro lado de las paredes laterales del corredor existen construcciones tipo torre, o el terreno est\u00e1 sobreelevado, para permitirles una posici\u00f3n ventajosa a los defensores de los atacantes que pudiesen llegar hasta la puerta. <\/p>\n<p>Por el interior de todas las agrupaciones localizadas, se distribuyen las habitaciones de los soldados y sus jefes, edificios administrativos, talleres, dep\u00f3sitos de armas, alimentos y vituallas, y construcciones ceremoniales. Las de mayor jerarqu\u00eda o importancia log\u00edstica, se ubican al interior y en lugares m\u00e1s fuertemente defendidos. En el caso del gran pucar\u00e1 de Quitoloma existe un amplio recinto interior, protegido con murallas propias y fosos, donde se agrupan m\u00e1s de cien construcciones entre viviendas, dep\u00f3sitos y edificios administrativos. <\/p>\n<p>En la centro nuclear de muchas fortalezas (Quitoloma, Paccha, Campana, Achupaflas, GuayUabamba, San Luis, Santa Eulalia, Amanta y muchas otras) existe una construcci\u00f3n ceremonial en forma de plataforma o peque\u00f1a pir\u00e1mide, de planta cuadrada o rectangular, de n\u00facleo de tierra revestido de piedra. Una rampa escalonada de piedra permite el acceso a la plataforma superior. Esta rampa suele estar situada en el lado sur del Monumento. <\/p>\n<p>Esta presentaci\u00f3n sint\u00e9tica de la variedad y eficiencia del armamento y arquitectura militar empleados por las sociedades ind\u00edgenas del Ecuador, se debe considerar como una muestra inicial del gran potencial que tiene el estudio de un aspecto tan importante de la vida de estos pueblos.(*) <\/p>\n<p>Ruinas de un pucar\u00e1<\/p>\n<p> (*) Fuente: Dr. Antonio Fresco, &#8220;Pucaracuna, la arquitectura militar&#8221;, editado en\u00a0 www.fuerzasarmadasecuador.org<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS PUCARAS: HUELLAS DEL PODER INCAICO &#8211; Pucara en Tilcara, en el norte de la Argentina \u00a0 \u00a0 Los pucaras son construcciones militares, defensivas, que nacieron desde la estirpe conquistadora e imperial de los incas. 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