{"id":3420,"date":"2009-01-27T21:32:07","date_gmt":"2009-01-27T21:32:07","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3420"},"modified":"2009-01-27T21:32:07","modified_gmt":"2009-01-27T21:32:07","slug":"silogismos-de-amargura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3420","title":{"rendered":"Silogismos de Amargura"},"content":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 El pesimista debe inventarse cada d\u00eda nuevas razones de existir: es una v\u00edctima del \u00absentido\u00bb de la vida. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En este \u00abgran dormitorio\u00bb, como llama un texto tao\u00edsta al universo, la pesadilla es la \u00fanica forma de lucidez. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para vengarnos de quienes son m\u00e1s felices que nosotros, les inoculamos -a falta de otra cosa- nuestras angustias. Porque nuestros dolores, desgraciadamente, no son contagiosos. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Fuera de la dilataci\u00f3n del yo, fruto de la par\u00e1lisis general, no existe ning\u00fan remedio contra las crisis del abatimiento, contra la asfixia de la nada, contra el horror de no ser m\u00e1s que un alma dentro de un salivazo. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Aunque pudiera luchar contra un ataque de depresi\u00f3n, \u00bfen nombre de qu\u00e9 vitalidad me ensa\u00f1ar\u00eda con una obsesi\u00f3n que me pertenece, que me precede?. Encontr\u00e1ndome bien, escojo el camino que me place; una vez \u00abtocado\u00bb, ya no soy yo qui\u00e9n decide: es mi mal. Para los obsesos no existe opci\u00f3n alguna: su obsesi\u00f3n ha elegido ya por ellos. Uno se escoge cuando dispone de virtualidades indiferentes; pero la nitidez de un mal es superior a la diversidad de caminos a elegir. Preguntarse si se es libre o no: bagatela a los ojos de un esp\u00edritu a quien arrastran las calor\u00edas de sus delirios. Para \u00e9l, ensalzar la libertad es dar pruebas de una salud indecente.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00bfLa libertad? Sofisma de la gente sana. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En la Antig\u00fcedad, el fil\u00f3sofo que no escrib\u00eda, pero pensaba, no se expon\u00eda al desprecio; desde que nos postramos ante la eficacia, la obra se ha convertido en el absoluto del vulgo; a quienes no producen se les considera \u00abfracasados\u00bb. Sin embargo, esos \u00abfracasados\u00bb habr\u00edan sido los sabios de otros tiempos; ellos rehabilitar\u00e1n nuestra \u00e9poca por no haber dejado trazas en ella. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En un mundo sin melancol\u00eda los ruise\u00f1ores se pondr\u00edan a eructar. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00bfAlguien emplea continuamente la palabra \u00abvida\u00bb? Sabed que es un enfermo. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00bfNuestros ascos? Desv\u00edos del asco que nos tenemos a nosotros mismos. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Si alguna vez has estado triste sin motivo, es que lo has estado toda tu vida sin saberlo. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Nosotros nos parapetamos detr\u00e1s de nuestro rostro: al loco le traiciona el suyo. El se ofrece, se denuncia a los dem\u00e1s. Habiendo perdido su m\u00e1scara, muestra su angustia, se la impone al primero que llega, exhibe sus enigmas. Tanta indiscreci\u00f3n irrita. Es normal que se les espose y se les a\u00edsle. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Apenas se medita ya de pie, y menos a\u00fan andando. Fue nuestros empe\u00f1o en conservar la posici\u00f3n vertical lo que origin\u00f3 la Acci\u00f3n; por ello, para protestar contra sus perjuicios, deber\u00edamos imitar la postura de los cad\u00e1veres. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Don Quijote representa la juventud de una civilizaci\u00f3n: \u00e9l se inventaba acontecimientos; nosotros no sabemos como escapar a los que nos acosan. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Dichosos esos frailes que, al final de la Edad Media, corr\u00edan de ciudad en ciudad anunciando el fin del mundo. Poco les importaba que sus profec\u00edas tardaran en cumplirse. Pod\u00edan desmandarse, dar rienda suelta a sus terrores, descargarlos sobre las muchedumbres; terap\u00e9utica ilusoria en una \u00e9poca como la nuestra, en la que el p\u00e1nico, introducido en las costumbres, ha perdido sus virtudes. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Para dominar a los hombres hay que practicar sus vicios y a\u00f1adir a ellos alguno m\u00e1s. V\u00e9ase el caso de los papas: mientras fornicaban, practicaban el incesto y asesinaban, dominaban el mundo y la Iglesia era omnipotente. Desde que respetan sus preceptos, su poder se degrada: la abstinencia, lo mismo que la moderaci\u00f3n, les ha resultado nefasta; convertidos en personas respetables, nadie les teme ya. Edificante crep\u00fasculo de una instituci\u00f3n. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 El prejuicio del honor es propio de las civilizaciones rudimentarias. Cesa con la aparici\u00f3n de la lucidez, con el reinado de los cobardes, de aquellos que, habi\u00e9ndolo \u00abcomprendido\u00bb todo, no tienen ya nada que defender. <\/p>\n<p>\u00a0  Hemos saboreado todos el mal de Occidente. Sabemos demasiado del arte, del amor, de la religi\u00f3n, de la guerra, para creer a\u00fan en algo; hemos perdido adem\u00e1s tantos siglos en ello&#8230; La \u00e9poca de la perfecci\u00f3n en la plenitud est\u00e1 terminada. \u00bfLa materia de los poemas? Extenuada. \u00bfAmar? Hasta la chusma repudia el \u00absentimiento\u00bb. \u00bfLa piedad? Visitad las catedrales: ya no se arrodillan en ellas m\u00e1s que los ineptos. \u00bfQui\u00e9n desea a\u00fan combatir? El h\u00e9roe est\u00e1 superado; \u00fanicamente la carnicer\u00eda impersonal sigue de moda. Somos fantoches clarividentes, ya s\u00f3lo capaces de hacer muecas ante lo irremediable.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 \u00bfOccidente? Una posibilidad sin futuro. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Qui\u00e9n por distracci\u00f3n o incompetencia detenga, aunque s\u00f3lo sea un momento, la marcha de la humanidad, ser\u00e1 su salvador. <\/p>\n<p>\u00a0  Nadie puede conservar su soledad si no sabe hacerse odioso. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Vivo \u00fanicamente porque puedo morir cuando quiera: sin la idea del suicidio, hace tiempo que me hubiera matado. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En cuanto un animal se trastorna, comienza a parecerse al hombre. Observad un perro furioso o ab\u00falico: parece como si esperara a su novelista o a su poeta. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Constituye una gran injuria contra el hombre pensar que para destruirse necesita una ayuda, un destino&#8230; \u00bfNo ha gastado ya lo mejor de su talento en liquidar su propia leyenda? En ese rechazo de durar, en ese horror de s\u00ed mismo, reside su excusa o, como se dec\u00eda antes, su \u00abgrandeza\u00bb. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Si la Historia tuviera una finalidad, qu\u00e9 lamentable ser\u00eda el destino de quienes no hemos hecho nada en la vida. Pero en medio del absurdo general nos alzamos triunfadores, piltrafas ineficaces, canallas orgullosos de haber tenido raz\u00f3n. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Tanto he mimado la idea de la fatalidad, a costa de tan grandes sacrificios la he alimentado, que ha acabado por encarnarse: de la abstracci\u00f3n que era, ahora palpita irgui\u00e9ndose ante m\u00ed, aplast\u00e1ndome con toda la vida que le he dado. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Quien vive sin memoria no ha salido a\u00fan del Para\u00edso: las plantas contin\u00faan deleit\u00e1ndose en \u00e9l. Ellas no fueron condenadas al Pecado, a esa imposibilidad de olvidar; pero nosotros, remordimientos ambulantes, etc., etc. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00abSe\u00f1or, sin ti estoy loco, pero m\u00e1s loco a\u00fan contigo.\u00bb Ese ser\u00eda, en el mejor de los casos, el resultado de la reanudaci\u00f3n del contacto entre el fracasado de abajo y el fracasado de arriba. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a1Cuantos problemas para instalarse en el desierto! M\u00e1s espabilados que los primeros ermita\u00f1os, nosotros hemos aprendido a buscarlo en nosotros mismos. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 De todo lo concebido por los te\u00f3logos, las \u00fanicas p\u00e1ginas legibles, las \u00fanicas palabras verdaderas, son las dedicadas al Diablo. Su tono cambia y se aviva su elocuencia cuando, dando la espalda a la Luz, se consagran a las Tinieblas. Se dir\u00eda que vuelven a su elemento, que lo descubren de nuevo. Al fin pueden odiar, por fin les est\u00e1 permitido; se acab\u00f3 el ronroneo sublime o la salmodia edificante. El odio puede ser abyecto; extirparlo es, sin embargo, m\u00e1s peligroso que abusar de \u00e9l. La Iglesia ha sabido evitar a los suyos, sabiamente, tales riesgos; para que puedan satisfacer sus instintos, los excita contra el Demonio; ellos se aferran a \u00e9l y le roen: por fortuna es un hueso inagotable&#8230; Si se lo quitaran, sucumbir\u00edan al vicio o a la apat\u00eda. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Cuando, por apetito de soledad, hemos roto nuestros lazos con los dem\u00e1s, el Vac\u00edo nos embarga: nos quedamos sin nadie a nuestra disposici\u00f3n. \u00bfA qui\u00e9n liquidar ahora? \u00bfD\u00f3nde encontrar una v\u00edctima duradera? -Semejante perplejidad nos abre a Dios: al menos con El estamos seguros de poder romper indefinidamente&#8230; <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En la b\u00fasqueda del tormento, en la obstinaci\u00f3n de sufrir, \u00fanicamente el celoso puede competir con el m\u00e1rtir. Sin embargo, se canoniza a uno y se ridiculiza al otro. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00bfQui\u00e9n abusar\u00eda del sexo sin la esperanza de perder en \u00e9l la raz\u00f3n algo m\u00e1s de un segundo, para el resto de sus d\u00edas? <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En la voluptuosidad, lo mismo que en el p\u00e1nico, regresamos a nuestros or\u00edgenes; el chimpanc\u00e9, injustamente relegado, alcanza por fin la gloria -mientras dura un grito. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 La dignidad del amor consiste en el afecto desenga\u00f1ado que sobrevive a un instante de baba. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 En la \u00e9poca en que la humanidad, apenas desarrollada, se ejercitaba ya en la desgracia, nadie la hubiera cre\u00eddo capaz de poder producirla en serie un d\u00eda. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Si No\u00e9 hubiera pose\u00eddo el don de adivinar el futuro, habr\u00eda sin duda naufragado. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00bfLa \u00abexperiencia hombre\u00bb ha fracasado? Hab\u00eda fracasado ya con Ad\u00e1n. Sin embargo, es leg\u00edtimo preguntar: \u00bftendremos la suficiente inventiva para parecer a\u00fan innovadores, para agravar semejante descalabro?<br \/>\n\u00a0 \u00a0 Esper\u00e1ndolo, perseveremos en el error de ser hombres, comport\u00e9monos como farsantes de la Ca\u00edda, seamos terriblemente fr\u00edvolos. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Antes se pasaba con gravedad de una contradicci\u00f3n a otra; ahora sufrimos tantas a la vez que no sabemos ya por cu\u00e1l interesarnos ni cu\u00e1l resolver. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Sin poseer la facultad de exagerar nuestros males, nos ser\u00eda imposible soportarlos. Atribuy\u00e9ndoles proporciones inusitadas, nos consideramos condenados escogidos, elegidos al rev\u00e9s, halagados y estimulados por la fatalidad.<br \/>\n\u00a0 \u00a0 Afortunadamente, en cada uno de nosotros existe un fanfarr\u00f3n de lo Incurable. <\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 Una naturaleza religiosa se define menos por sus convicciones que por su necesidad de prolongar sus sufrimientos m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. <\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 He adquirido mis dudas penosamente; mis decepciones, como si me esperasen desde siempre, han llegado solas -iluminaciones primordiales. <\/p>\n<p>(E.M. Cioran, Par\u00eds, 1952)<br \/>\nE.M.Cioran,\u00a0 \u00abSilogismos de la amargura\u00bb. .<br \/>\n\u00a0<br \/>\n\u00a0 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 El pesimista debe inventarse cada d\u00eda nuevas razones de existir: es una v\u00edctima del \u00absentido\u00bb de la vida. * \u00a0 \u00a0 En este \u00abgran dormitorio\u00bb, como llama un texto tao\u00edsta al universo, la pesadilla es la \u00fanica forma de lucidez. \u00a0 \u00a0 Para vengarnos de quienes son m\u00e1s felices que nosotros, les inoculamos -a falta de otra cosa-<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"class_list":["post-3420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mile-cioran"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3420"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3420\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}