{"id":3388,"date":"2009-01-27T20:49:13","date_gmt":"2009-01-27T20:49:13","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3388"},"modified":"2009-01-27T20:49:13","modified_gmt":"2009-01-27T20:49:13","slug":"el-evangelio-de-taciano-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3388","title":{"rendered":"EL EVANGELIO DE TACIANO"},"content":{"rendered":"<p>EL EVANGELIO DE TACIANO<br \/>\n(Diatessaron) <\/p>\n<p> Inicio [No]<\/p>\n<p>Habiendo muchos intentado poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido cert\u00edsimas, como nos lo ense\u00f1aron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido tambi\u00e9n a m\u00ed, despu\u00e9s de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escrib\u00edrtelas por orden, oh muy buen Te\u00f3filo, para que conozcas la verdad de las cosas en las cuales has sido ense\u00f1ado. <\/p>\n<p>El Verbo de Dios<\/p>\n<p>I 1. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.<br \/>\n2. \u00c9ste era en el principio con Dios.<br \/>\n3. Todas las cosas por \u00e9l fueron hechas, y sin \u00e9l nada de lo que es hecho fue hecho.<br \/>\n4. En \u00e9l estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.<br \/>\n5. Y la luz en las tinieblas resplandece. Mas las tinieblas no la comprendieron. <\/p>\n<p>El sacerdocio de Zacar\u00edas<\/p>\n<p>II 1. Hubo, en los d\u00edas de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacar\u00edas, de la suerte de Abd\u00edas, y su mujer, de las hijas de Aar\u00f3n, llamada Isabel.<br \/>\n2. Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensi\u00f3n en todos los mandamientos y estatutos del Se\u00f1or.<br \/>\n3. Y no ten\u00edan hijos, porque Isabel era est\u00e9ril, y ambos eran avanzados en d\u00edas.<br \/>\n4. Y aconteci\u00f3 que, ejerciendo Zacar\u00edas el sacerdocio delante de Dios por el orden de su vez, conforme a la costumbre del sacerdocio, sali\u00f3 en suerte a poner el incienso, entrando en el templo del Se\u00f1or.<br \/>\n5. Y toda la multitud del pueblo estaba fuera, orando, a la hora del incienso.<br \/>\n6. Y se le apareci\u00f3 el \u00e1ngel del Se\u00f1or, puesto en pie, a la derecha del altar del incienso.<br \/>\n7. Y se turb\u00f3 Zacar\u00edas al verlo y cay\u00f3 temor sobre \u00e9l.<br \/>\n8. Mas el \u00e1ngel le dijo: Zacar\u00edas, no temas, porque tu oraci\u00f3n ha sido o\u00edda, y tu mujer Isabel te parir\u00e1 un hijo, y llamar\u00e1s su nombre Juan.<br \/>\n9. Y tendr\u00e1s suma alegr\u00eda y muchos gozar\u00e1n de su nacimiento.<br \/>\n10. Porque ser\u00e1 grande delante de Dios, y no beber\u00e1 vino ni sidra, y estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo, aun desde el vientre de su madre.<br \/>\n11. Y a muchos de los hijos de Israel convertir\u00e1 al Se\u00f1or Dios de ellos.<br \/>\n12. Porque \u00e9l ir\u00e1 delante de \u00c9l con el esp\u00edritu y la virtud de El\u00edas, para convertir los corazones de los padres a los hijos, y los rebeldes a la prudencia de los justos, y para aparejar al Se\u00f1or un pueblo apercibido.<br \/>\n13. Y dijo Zacar\u00edas al \u00e1ngel: \u00bfEn qu\u00e9 conocer\u00e9 esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer avanzada en d\u00edas.<br \/>\n14. Y, respondiendo, el \u00e1ngel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios, y que he sido enviado a hablarte, y a darte esa buena nueva.<br \/>\n15. Y he aqu\u00ed que estar\u00e1s mudo, y que no podr\u00e1s hablar, hasta el d\u00eda que lo por m\u00ed dicho sea hecho, por cuanto no cre\u00edste a mis palabras, las cuales se cumplir\u00e1n a su tiempo debido.<br \/>\n16. Y el pueblo estaba esperando a Zacar\u00edas, y todos se maravillaban de que se detuviese en el templo.<br \/>\n17. Y, saliendo, no les pod\u00eda hablar. Y entendieron que hab\u00eda visto visi\u00f3n en el templo. Y \u00e9l les hablaba por se\u00f1as, y qued\u00f3 mudo.<br \/>\n18. Y fue que, cumplidos los d\u00edas de su oficio, se vino a su casa.<br \/>\n19. Y, despu\u00e9s de aquellos d\u00edas, concibi\u00f3 su mujer Isabel, y se encubri\u00f3 por cinco meses, diciendo: Porque el Se\u00f1or me ha hecho as\u00ed en los d\u00edas en que mir\u00f3 para quitar mi afrenta entre los hombres. <\/p>\n<p>El \u00e1ngel Gabriel habla a Mar\u00eda<\/p>\n<p>III 1. Y, al sexto mes, el \u00e1ngel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazareth, para que visitase a una virgen, desposada con un var\u00f3n que se llamaba Jos\u00e9, de la casa de David. Y el nombre de la virgen era Mar\u00eda.<br \/>\n2. Y, entrando el \u00e1ngel adonde ella estaba, le dijo: \u00a1Salve, muy favorecida! El Se\u00f1or es contigo y bendita eres entre las mujeres.<br \/>\n3. Mas ella, cuando lo vio, se turb\u00f3 de sus palabras, y pensaba qu\u00e9 salutaci\u00f3n fuese aqu\u00e9lla.<br \/>\n4. Entonces el \u00e1ngel le dijo: Mar\u00eda, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.<br \/>\n5. Y he aqu\u00ed que concebir\u00e1s en tu seno, y parir\u00e1s un hijo, y llamar\u00e1s su nombre Jes\u00fas. este ser\u00e1 grande, y ser\u00e1 llamado hijo del Alt\u00edsimo, y le dar\u00e1 el Se\u00f1or Dios el trono de David, su padre. Y reinar\u00e1, en la casa de Jacob por siempre, y de su reino no habr\u00e1 fin.<br \/>\n6. Entonces Mar\u00eda pregunt\u00f3 al \u00e1ngel: \u00bfC\u00f3mo ocurrir\u00e1 eso? Porque yo no conozco var\u00f3n.<br \/>\n7. Y, respondiendo, el \u00e1ngel le dijo: El Esp\u00edritu Santo vendr\u00e1 sobre ti, y la virtud del Alt\u00edsimo te har\u00e1 sombra, por lo cual lo que de tu vientre nacer\u00e1 ser\u00e1 llamado Hijo de Dios. Y he aqu\u00ed que Isabel, tu parienta, tambi\u00e9n ha concebido hijo en su vejez, y est\u00e1 en el sexto mes de su embarazo, ella, llamada la est\u00e9ril, porque nada es imposible para Dios.<br \/>\n8. Entonces Mar\u00eda dijo: He aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or. H\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra. Y el \u00e1ngel parti\u00f3 de ella.<br \/>\n9. En aquellos d\u00edas, levant\u00e1ndose Mar\u00eda, fue a la monta\u00f1a con prisa, a una ciudad de Jud\u00e1, y entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas, y salud\u00f3 a Isabel.<br \/>\n10. Y aconteci\u00f3 que, como oy\u00f3 Isabel la salutaci\u00f3n de Mar\u00eda, la criatura salt\u00f3 en su vientre, y ella fue llena del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\n11. Y exclam\u00f3 a gran voz: Bendita eres entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. \u00bfY de d\u00f3nde que la madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed? Porque he aqu\u00ed que apenas lleg\u00f3 la voz de tu salutaci\u00f3n a mis o\u00eddos, la criatura salt\u00f3 de alegr\u00eda en mi vientre. Y bienaventurada la que crey\u00f3, porque se cumplir\u00e1n las cosas que le fueron dichas de parte del Se\u00f1or.<br \/>\n12. Entonces Mar\u00eda dijo: Engrandezca mi alma el Se\u00f1or, y mi esp\u00edritu se alegre en Dios, mi Salvador. Porque ha mirado a la bajeza de su sierva, y he aqu\u00ed que, desde ahora, me llamar\u00e1n bienaventurada todas las generaciones, por haberme hecho grandes cosas el Omnipotente. Y santo es su nombre, y su misericordia va de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a los que le temen. \u00c9l hizo valent\u00eda con su brazo, y esparci\u00f3 a los soberbios del pensamiento de su coraz\u00f3n, y quit\u00f3 a los poderosos de los tronos, y levant\u00f3 a los humildes, y a los ricos envi\u00f3 vac\u00edos, y recibi\u00f3 a Israel su siervo, acord\u00e1ndose de la misericordia, como habl\u00f3 a Abraham y a su simiente para siempre.<br \/>\n13. Y se qued\u00f3 Mar\u00eda con Isabel como tres meses, y despu\u00e9s se volvi\u00f3 a su casa. <\/p>\n<p>Nacimiento de Juan el Bautista<\/p>\n<p>IV 1. Y a Isabel se le cumpli\u00f3 el tiempo del parto, y dio a luz un hijo.<br \/>\n2. Y oyeron los parientes y los vecinos que Dios hab\u00eda hecho con ella grande misericordia, y se alegraron en grado sumo.<br \/>\n3. Y aconteci\u00f3 que al octavo d\u00eda vinieron para circuncidar al ni\u00f1o, y lo llamaban por el nombre de su padre, Zacar\u00edas.<br \/>\n4. Y, respondiendo, su madre dijo: No, sino Juan ser\u00e1 llamado.<br \/>\n5. Y le advirtieron: \u00bfPor qu\u00e9? Nadie hay en tu parentela que tenga ese nombre.<br \/>\n6. Y hablaron por se\u00f1as a su padre, para que dijese c\u00f3mo lo quer\u00eda llamar.<br \/>\n7. Y, pidiendo la tablilla, escribi\u00f3 en ella: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron.<br \/>\n8. Y luego fue abierta su boca y su lengua, y habl\u00f3, bendiciendo a Dios.<br \/>\n9. Y recay\u00f3 gran temor sobre los parientes y los vecinos de ellos, y en todas las monta\u00f1as de Jud\u00e1 fueron divulgadas aquellas cosas.<br \/>\n10. Y todos los que las o\u00edan las conservaban en su coraz\u00f3n, diciendo: \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 este ni\u00f1o? Y la mano de Dios estaba con \u00e9l.<br \/>\n11. Y Zacar\u00edas, su padre, fue lleno de Esp\u00edritu Santo, y profetiz\u00f3, diciendo: Bendito sea el Se\u00f1or Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y que alz\u00f3 un cuerpo de salvaci\u00f3n en la casa de su siervo David. \u00c9l habl\u00f3 por boca de sus santos profetas, que fueron desde el principio, y nos salv\u00f3 de nuestros enemigos, y carg\u00f3 su mano sobre todos los que nos aborrecieron. E hizo misericordia con nuestros padres, y se acord\u00f3 de su santo pacto, del juramento que jur\u00f3 a Abraham, que nos hab\u00eda de dar, y que, sin temor y librados de nuestros enemigos, lo servir\u00edamos en santidad y en justicia, delante de \u00e9l, todos los d\u00edas nuestros. Y t\u00fa, ni\u00f1o, profeta del Alt\u00edsimo ser\u00e1s llamado, porque ir\u00e1s ante la faz del Se\u00f1or, para aparejar sus caminos, dando conocimiento de salud a su pueblo, para remisi\u00f3n de sus pecados, por las entra\u00f1as de misericordia de nuestro Dios, con que nos visit\u00f3 de lo alto el Oriente, para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombras de muerte, y para encaminar nuestros pies por camino de paz.<br \/>\n12. Y el ni\u00f1o crec\u00eda, y se fortalec\u00eda en esp\u00edritu, y estuvo en los desiertos hasta el d\u00eda que se mostr\u00f3 a Israel. <\/p>\n<p>Genealog\u00eda y natividad de Jes\u00fas [No vers\u00edculos 1 &#8211; 33]<\/p>\n<p>V1. Libro de la generaci\u00f3n de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.<br \/>\n2. Abraham engendr\u00f3 a Isaac, e Isaac engendr\u00f3 a Jacob, y Jacob engendr\u00f3 a Jud\u00e1 y a sus hermanos.<br \/>\n3. Y Jud\u00e1 engendr\u00f3 de Thamar a Phares y a Zara, y Phares engendr\u00f3 a Esrom, y Esrom engendr\u00f3 a Aram.<br \/>\n4. Y Aram engendr\u00f3 a Aminadab, y Aminadab engendr\u00f3 a Naass\u00f3n, y Naass\u00f3n engendr\u00f3 a Salom\u00f3n.<br \/>\n5. Y Salom\u00f3n engendr\u00f3 de Rach\u00e2b a Booz, y Booz engendr\u00f3 de Ruth a Obed, y Obed engendr\u00f3 a Jess\u00e9.<br \/>\n6. Y Jess\u00e9 engendr\u00f3 al rey David, y el rey David engendr\u00f3 a Salom\u00f3n de la que fue mujer de Ur\u00edas.<br \/>\n7. Y Salom\u00f3n engendr\u00f3 a Roboam, y Roboam engendr\u00f3 a Abia, y Abia engendr\u00f3 a Asa.<br \/>\n8. Y Asa engendr\u00f3 a Josaphat, y Josaphat engendr\u00f3 a Joram, y Joram engendr\u00f3 a Os\u00edas.<br \/>\n9. Y Os\u00edas engendr\u00f3 a Jostam, y Jostam engendr\u00f3 a Ach\u00e2z, y Ach\u00e2z engendr\u00f3 a Ezequ\u00edas.<br \/>\n10. Y Ezequ\u00edas engendr\u00f3 a Manas\u00e9s, y Manas\u00e9s engendr\u00f3 a Am\u00e9n, y Am\u00e9n engendr\u00f3 a Jos\u00edas.<br \/>\n11. Y Jos\u00edas engendr\u00f3 a Jech\u00f4nias y a sus hermanos, en la transmigraci\u00f3n de Babilonia.<br \/>\n12. Y. despu\u00e9s de la transmigraci\u00f3n de Babilonia, Jech\u00f4nias engendr\u00f3 a Salathiel, y Salathiel engendr\u00f3 a Zorobabel.<br \/>\n13. Y Zorobabel engendr\u00f3 a Abiud, y Abiud engendr\u00f3 a Eliachim, y Eliachim engendr\u00f3 a Azor.<br \/>\n14. Y Azor engendr\u00f3 a Sadoc, y Sadoc engendr\u00f3 a Achim, y Achim engendr\u00f3 a Eliud.<br \/>\n15. Y Eliud engendr\u00f3 a Eleazar, y Eleazar engendr\u00f3 a Math\u00e1n, y Math\u00e1n engendr\u00f3 a Jacob.<br \/>\n16. Y Jacob engendr\u00f3 a Jos\u00e9, marido de Mar\u00eda, de la cual naci\u00f3 Jes\u00fas, el cual es llamado el Cristo.<br \/>\n17. De manera que todas las generaciones, desde Abraham hasta David, son catorce generaciones y, desde David hasta la transmigraci\u00f3n de Babilonia, catorce generaciones y, desde la transmigraci\u00f3n de Babilonia hasta el Cristo, catorce generaciones.<br \/>\n18. Y al Cristo Jes\u00fas se le cre\u00eda hijo de Jos\u00e9, que fue hijo de El\u00ed.<br \/>\n19. Que fue de Mathat, que fue de Lev\u00ed, que fue de Melch\u00ed, que fue de Janna, que fue de Jos\u00e9.<br \/>\n20. Que fue de Mattathias, que fue de Am\u00f3s, que fue de Nahum, que fue de Esli.<br \/>\n21. Que fue de Naggai, que fue de Maat, que fue de Mattathias, que fue de Semel, que fue de Jos\u00e9, que fue de Jud\u00e1.<br \/>\n22. Que fue de Joaana, que fue de Rhesa, que fue de Zorobabel, que fue de Salathiel.<br \/>\n23. Que fue de Neri, que fue de Melchi, que fue de Abdi, que fue de Cosam, que fue de Elmodan, que fue de Er.<br \/>\n24. Que fue de Josu\u00e9, que fue de Eliezer, que fue de Joreim, que fue de Mathat.<br \/>\n25. Que fue de Lev\u00ed, que fue de Sime\u00f3n, que fue de Jud\u00e1, que fue de Jos\u00e9, que fue de Jon\u00e1n, que fue de Eliachim.<br \/>\n26. Que fue de Melea, que fue de Main\u00e1n, que fue de Mattatha, que fue de Nath\u00e1n.<br \/>\n27. Que fue de David, que fue de Jess\u00e9, que fue de Obed, que fue de Booz, que fue de Salm\u00f3n, que fue de Naas\u00f3n.<br \/>\n28. Que fue de Aminadab, que fue de Ar\u00e1m, que fue de Esrom, que fue de Phares.<br \/>\n29. Que fue de Jud\u00e1, que fue de Jacob, que fue de Isaac, que fue de Abraham, que fue de Thara, que fue de Nachor.<br \/>\n30. Que fue de Saruch, que fue de Ragau, que fue de Phalec, que fue de Heber.<br \/>\n31. Que fue de Sala, que fue de Cain\u00e1n, que fue de Arphaxad, que fue de No\u00e9, que fue de Lamech.<br \/>\n32. Que fue de Mathusala, que fue de Enoch, que fue de Jared, que fue de Maleleel.<br \/>\n33. Que fue de Cain\u00e1n, que fue de En\u00f3s, que fue de Seth, que fue de Ad\u00e1n, que fue de Dios.<br \/>\n34. Y el nacimiento de Jesucristo ocurri\u00f3 as\u00ed: Que, estando Mar\u00eda, su progenitora, desposada con Jos\u00e9, antes que cohabitasen, se encontr\u00f3 haber concebido del Esp\u00edritu Santo.<br \/>\n35. Y Jos\u00e9, su marido, que era justo, no quiso, infamarla, y se propuso abandonarla secretamente.<br \/>\n36. Y, cuando en ello pensaba, he aqu\u00ed que el \u00e1ngel del Se\u00f1or le apareci\u00f3 en sue\u00f1os, y le dijo: Jos\u00e9, hijo de David, no temas recibir a tu esposa bajo tu protecci\u00f3n, porque lo que en ella se ha engendrado del Esp\u00edritu Santo es.<br \/>\n37. Y parir\u00e1 un hijo, y llamar\u00e1s su nombre Jes\u00fas, porque salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados.<br \/>\n38. Todo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliese lo dicho por el Se\u00f1or al profeta, que vaticin\u00f3: He aqu\u00ed que la virgen concebir\u00e1, y parir\u00e1 un hijo, y llamar\u00e1s su nombre Emmanuel, que, declarado, es: Dios con nosotros.<br \/>\n39. Y, despertando Jos\u00e9 del sue\u00f1o, hizo como el \u00e1ngel del Se\u00f1or le hab\u00eda ordenado, y recibi\u00f3 a su mujer.<br \/>\n40. Y no la conoci\u00f3 hasta que pari\u00f3 a su hijo primog\u00e9nito, al cual, conforme al mandato del \u00e1ngel, puso el nombre de Jes\u00fas.<br \/>\n41. Por aquellos d\u00edas Augusto C\u00e9sar promulg\u00f3 un edicto para que toda la tierra fuese empadronada.<br \/>\n42. Este empadronamiento primero se llev\u00f3 a cabo en la \u00e9poca en que Cirino era gobernador de la Siria.<br \/>\n43. E iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad.<br \/>\n44. Y Jos\u00e9, por cuanto era de la casa y familia de David, subi\u00f3 a la ciudad de \u00e9ste, llamada Bethlehem, de Judea, desde la de Nazareth, de Galilea, llevando consigo, para ser empadronado, a Mar\u00eda, su esposa, la cual se hallaba encinta.<br \/>\n45. Y, aconteci\u00f3 que, estando ellos all\u00ed, se cumpli\u00f3 el tiempo en que a Mar\u00eda le tocaba dar a luz.<br \/>\n46. Y pari\u00f3 a su hijo primog\u00e9nito, y lo envolvi\u00f3 en pa\u00f1ales, y lo acost\u00f3 en un pesebre, por no haber encontrado lugar para ellos en el mes\u00f3n. <\/p>\n<p>Aparece el \u00e1ngel a los pastores<\/p>\n<p>VI 1. Y hab\u00eda, en aquella comarca, varios pastores, los cuales velaban y hac\u00edan centinela nocturna sobre su grey.<br \/>\n2. Y, de improviso, el \u00e1ngel del Se\u00f1or apareci\u00f3 ante ellos, y los cerc\u00f3 con un resplandor de luz divina, lo cual los llen\u00f3 de sumo temor.<br \/>\n3. Entonces el \u00e1ngel les dijo: No tem\u00e1is, porque he aqu\u00ed que vengo a daros una nueva de grand\u00edsimo gozo para todo el pueblo, y es que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Cristo o Mes\u00edas, Se\u00f1or Nuestro.<br \/>\n4. Y s\u00edrvaos de se\u00f1al que hallar\u00e9is al ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y reclinado en un pesebre.<br \/>\n5. Y, al punto mismo, se dej\u00f3 ver con el \u00e1ngel una multitud de los ej\u00e9rcitos celestes, que alababa a Dios, clamando:<br \/>\n6. Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.<br \/>\n7. Y, luego que los \u00e1ngeles se apartaron de all\u00ed, y volaron al cielo, los pastores se dijeron los unos a los otros: Vayamos a Bethlehem, y seamos testigos de este prodigio que acaba de suceder, y que el Se\u00f1or nos ha manifestado.<br \/>\n8. Y caminaron a toda prisa, y hallaron a Mar\u00eda, a Jos\u00e9, y al ni\u00f1o reclinado en el pesebre.<br \/>\n9. Y, vi\u00e9ndolo, se certificaron de todo lo que se les hab\u00eda dicho de aquel ni\u00f1o.<br \/>\n10. Y todos los que conoc\u00edan el suceso se maravillaron igualmente de lo que los pastores les contaban.<br \/>\n11. Mar\u00eda, empero, guardaba todas estas cosas dentro de s\u00ed, confiri\u00e9ndolas en su coraz\u00f3n.<br \/>\n12. Y los pastores se volvieron, sin cesar de alabar y de glorificar a Dios por todas las cosas que hab\u00edan visto y o\u00eddo, seg\u00fan se les hab\u00eda anunciado. <\/p>\n<p>Jes\u00fas es llevado por sus padres a que lo circunciden<\/p>\n<p>VII 1. Y, pasados los ocho d\u00edas legales para circuncidar al ni\u00f1o, llamaron su nombre Jes\u00fas, nombre que el \u00e1ngel le hab\u00eda puesto, antes que hubiese sido concebido en el vientre de su madre.<br \/>\n2. Y, cumplido asimismo el per\u00edodo de la purificaci\u00f3n de Mar\u00eda, conforme a la legislaci\u00f3n mosaica, lo llevaron a Jerusal\u00e9n, para presentarlo al Se\u00f1or. Porque escrito est\u00e1 en su santa ley: Todo var\u00f3n que naciere el primero me ser\u00e1 consagrado.<br \/>\n3. Y llevaron su ofrenda de un par de t\u00f3rtolas o dos palominas, como ordena tambi\u00e9n la ley del Se\u00f1or.<br \/>\n4. Y, en aquella saz\u00f3n, hab\u00eda en Jerusal\u00e9n un hombre justo y piadoso, llamado Sime\u00f3n, el cual esperaba la consolaci\u00f3n de Israel. Y en Sime\u00f3n moraba el Esp\u00edritu Santo, y \u00e9ste le hab\u00eda revelado que no morir\u00eda sin haber visto al Cristo.<br \/>\n5. Inspirado por \u00e9l, fue al templo. Y al entrar el ni\u00f1o Jes\u00fas con sus padres, para practicar lo prescrito por la ley, Sime\u00f3n lo tom\u00f3 en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo: Ahora, Se\u00f1or, saca en paz de este mundo a tu siervo, seg\u00fan tu promesa, porque mis ojos han visto tu salvaci\u00f3n, que has aparejado, en presencia de todos los pueblos, como luz para ser revelada a los gentiles, y como gloria de tu pueblo de Israel.<br \/>\n6. Y su padre y su madre estaban maravillados de las cosas que de Jes\u00fas se dec\u00edan.<br \/>\n7. Y Sime\u00f3n bendijo a entrambos, y advirti\u00f3 a Mar\u00eda: Este ni\u00f1o que aqu\u00ed ves est\u00e1 destinado para ruina y para resurrecci\u00f3n de muchos en Israel y para ser digno de contradicci\u00f3n. Y una espada, de ti misma salida, atravesar\u00e1 tu alma, para que sean manifestados los pensamientos de muchos corazones.<br \/>\n8. Viv\u00eda tambi\u00e9n entonces la profetisa Ana, hija de Phanuel, de la tribu de Aser, ida all\u00ed en edad avanzada, y que hab\u00eda vivido siete a\u00f1os con su marido desde su virginidad.<br \/>\n9. Y era viuda de hasta ochenta y cuatro a\u00f1os, que no se apartaba del templo, sirviendo a Dios de noche y de d\u00eda con ayunos y con oraciones.<br \/>\n10. \u00c9sta, pues, sobreviniendo en la misma hora, alababa igualmente al Se\u00f1or, y hablaba de \u00e9l a todos los que, en Jerusal\u00e9n, esperaban la redenci\u00f3n de Israel.<br \/>\n11. Mas, cumplidas todas las cosas que la ley del Se\u00f1or mandaba, Mar\u00eda, Jos\u00e9 y Jes\u00fas regresaron a Galilea, a su ciudad de Nazareth. <\/p>\n<p>Los magos que llegaron de Oriente<\/p>\n<p>VIII 1. Y, como fue nacido Jes\u00fas en Bethlehem de Judea, en d\u00edas del rey Herodes, he aqu\u00ed que unos magos vinieron del Oriente a Jerusal\u00e9n, y preguntaron: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el rey de los jud\u00edos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el Oriente y venimos a adorarlo.<br \/>\n2. Y, oyendo esto, el rey Herodes se turb\u00f3, y toda Jerusal\u00e9n con \u00e9l.<br \/>\n3. Y, convocados todos los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los escribas del pueblo, inquiri\u00f3 de ellos d\u00f3nde hab\u00eda de nacer el Cristo.<br \/>\n4. A lo que contestaron: En Bethlehem de Judea. Porque escrito est\u00e1 por el profeta. Y t\u00fa, Bethlehem, de tierra de Jud\u00e1, no eres muy peque\u00f1a entre sus pr\u00edncipes, porque de ti ha de salir un conductor, que guiar\u00e1 a Israel, mi pueblo.<br \/>\n5. Y entonces Herodes, llamando a los magos, averigu\u00f3 de ellos el tiempo de la aparici\u00f3n de la estrella.<br \/>\n6. Y los envi\u00f3 a Bethlehem y les dijo: Id all\u00e1, y preguntad con diligencia por el ni\u00f1o.<br \/>\n7. Y, despu\u00e9s que lo hall\u00e9is, hac\u00e9dmelo saber, para que yo tambi\u00e9n lo adore.<br \/>\n8. Y ellos, en oyendo al rey, se fueron, y la estrella que hab\u00edan visto en Oriente iba ante ellos, hasta que, llegando, se situ\u00f3 sobre donde estaba el ni\u00f1o.<br \/>\n9. Y, viendo la estrella, se regocijaron grandemente.<br \/>\n10. Y, entrando en la casa, vieron al ni\u00f1o con su madre Mar\u00eda.<br \/>\n11. Y, prostern\u00e1ndose, lo adoraron, y abrieron sus tesoros, y le ofrecieron oro, incienso y mirra.<br \/>\n12. Y, habi\u00e9ndoles sido dicho en sue\u00f1os que no volviesen a Herodes, regresaron a su pa\u00eds por otro camino. <\/p>\n<p>Huida a Egipto de Jes\u00fas con sus padres Jos\u00e9 y Mar\u00eda<\/p>\n<p>IX 1. Y he aqu\u00ed que cuando hubieron partido, el \u00e1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9.<br \/>\n2. Y le dijo: Lev\u00e1ntate, y toma al ni\u00f1o y a su madre, y huye a Egipto.<br \/>\n3. Y est\u00e1te all\u00e1 mientras yo no te diga otra cosa, porque ha de suceder que Herodes buscar\u00e1 al ni\u00f1o para matarlo.<br \/>\n4. Y \u00e9l despert\u00f3, y tom\u00f3 al ni\u00f1o y a su madre, y se fue a Egipto.<br \/>\n5. Y estuvo all\u00ed hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliese lo que fue dicho por el Se\u00f1or, cuando el profeta dijo: De Egipto llam\u00e9 a mi Hijo. <\/p>\n<p>Herodes ordena matar a todos los ni\u00f1os peque\u00f1os<\/p>\n<p>X 1. Y Herodes, como se vio burlado de los magos, se enoj\u00f3 mucho.<br \/>\n2. Y mand\u00f3 matar a todos los ni\u00f1os que hab\u00eda en Bethlehem y en sus t\u00e9rminos, de dos a\u00f1os para abajo, seg\u00fan hab\u00eda o\u00eddo a los magos.<br \/>\n3. Y entonces se cumpli\u00f3 la profec\u00eda de Jerem\u00edas, que dijo:<br \/>\n4. Oy\u00f3se voz en Ram\u00e1, y lloros y gemidos y lamentos.<br \/>\n5. Y Raquel llor\u00f3 a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron. <\/p>\n<p>Jes\u00fas vuelve de Egipto<\/p>\n<p>XI 1. Y he aqu\u00ed que, muerto Herodes, el \u00e1ngel del Se\u00f1or apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9 en Egipto.<br \/>\n2. Y le dijo: Lev\u00e1ntate, y toma al ni\u00f1o y a su madre, y vete a la tierra de Israel.<br \/>\n3. Porque muertos son los que quer\u00edan la muerte del ni\u00f1o.<br \/>\n4. Y \u00e9l se levant\u00f3, y tom\u00f3 al ni\u00f1o y a su madre, y vino a tierra de Israel.<br \/>\n5. Y, oyendo que Arquelao hab\u00eda sucedido en Judea a Herodes, su padre, temi\u00f3 ir all\u00e1.<br \/>\n6. Mas fue amonestado en sue\u00f1os, y se fue al pa\u00eds de Galilea.<br \/>\n7. Y vino, y habit\u00f3 en la ciudad que llaman Nazareth.<br \/>\n8. Para que se cumpliese lo que hab\u00edan dicho los profetas de que hab\u00eda de ser llamado Nazareno. <\/p>\n<p>Jes\u00fas en el templo de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>XII 1. Y el ni\u00f1o crec\u00eda y se fortalec\u00eda, y se llenaba de sapiencia.<br \/>\n2. Y la gracia de Dios era sobre \u00e9l.<br \/>\n3. Y sus padres iban todos los a\u00f1os a Jerusal\u00e9n para las fiestas de Pascua.<br \/>\n4. Y, cuando \u00e9l ten\u00eda doce a\u00f1os, subieron ellos a Jerusal\u00e9n, seg\u00fan su costumbre en las fiestas.<br \/>\n5. Y, pasados los d\u00edas, volvieron. Y el ni\u00f1o Jes\u00fas se qued\u00f3 en Jerusal\u00e9n, sin saberlo sus padres.<br \/>\n6. Y, creyendo que iba con todos, anduvieron un d\u00eda, y lo buscaban entre sus parientes.<br \/>\n7. Mas no lo hallaron, y volvieron a Jerusal\u00e9n a buscarlo.<br \/>\n8. Y sucedi\u00f3 que a los tres d\u00edas lo hallaron en el templo, sentado entre los doctores, oy\u00e9ndolos y pregunt\u00e1ndoles.<br \/>\n9. Y todos los que lo o\u00edan se pasmaban de su inteligencia y de sus contestaciones.<br \/>\n10. Y ellos quedaron admirados, y su madre le dijo: Hijo, \u00bfpor qu\u00e9 has hecho esto?<br \/>\n11. He aqu\u00ed que tu padre y yo te hemos buscado con tristeza.<br \/>\n12. Y \u00e9l les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 me buscabais? \u00bfNo sab\u00e9is que en los asuntos de mi Padre me conviene estar?<br \/>\n13. Mas ellos no entendieron lo que les dec\u00eda.<br \/>\n14. Y descendi\u00f3 con ellos, y vino a Nazareth, y les estaba sometido. Y su madre guardaba todas estas cosas en su coraz\u00f3n.<br \/>\n15. Y Jes\u00fas crec\u00eda en sabidur\u00eda y en edad y en gracia para con Dios y para con los hombres. <\/p>\n<p>Aparece Juan el Bautista en Israel<\/p>\n<p>XIII 1. Y en el a\u00f1o quinto del imperio de Tiberio C\u00e9sar, siendo Pilatos gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisania, tetrarca de Abilinia, y, siendo An\u00e1s y Caif\u00e1s sumos sacerdotes, lleg\u00f3 palabra del Se\u00f1or sobre Juan, hijo de Zacar\u00edas, en el desierto.<br \/>\n2. Y anduvo por toda la tierra de los alrededores del Jord\u00e1n, predicando el bautismo de la penitencia para la remisi\u00f3n de los pecados, y diciendo: Arrepent\u00edos, que el reino de los cielos se ha acercado. Porque \u00e9ste es aquel de que dijo el profeta Isa\u00edas: Aparejad el camino del Se\u00f1or, y enderezad sus veredas. Todo valle se henchir\u00e1, se bajar\u00e1 todo monte y toda colina. Y los caminos torcidos se har\u00e1n rectos, y los \u00e1speros se ver\u00e1n allanados, y toda carne ver\u00e1 la salvaci\u00f3n de Dios. Y el que habla vino por testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por \u00e9l. No era \u00e9l la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz. Y el que lo envi\u00f3 era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba y el mundo fue hecho por \u00e9l, y el mundo no lo conoci\u00f3. A lo suyo vino, y los suyos no lo recibieron. Mas a todos los que lo recibieron, y creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de var\u00f3n, sino de voluntad divina. Y aquel Verbo fue hecho carne, y vimos su gloria, que lo es del unig\u00e9nito del Padre, lleno de gracia y de verdad.<br \/>\n3. Y Juan dio testimonio de \u00e9l, y clam\u00f3, diciendo: este es aquel del que yo aseguraba que, aunque ven\u00eda tras de m\u00ed, exist\u00eda antes que yo, y de cuya plenitud tomamos todos, y gracia por gracia. Porque la ley por Mois\u00e9s fue dada, mas la gracia y la verdad por Jesucristo fue hecha. A Dios nadie lo vio jam\u00e1s, y el unig\u00e9nito Hijo, que est\u00e1 en el seno del Padre, \u00e9l lo declar\u00f3.<br \/>\n4. Y Juan andaba vestido de pelos de camello y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos. Y com\u00eda langostas y miel silvestre. Y sal\u00eda a \u00e9l Jerusal\u00e9n, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jord\u00e1n, en cuyo r\u00edo eran bautizados todos los que confesaban sus pecados.<br \/>\n5. Mas, viendo \u00e9l a muchos de los fariseos y de los saduceos, que ven\u00edan a su bautismo, les dec\u00eda: Generaci\u00f3n de v\u00edboras, \u00bfqui\u00e9n os ense\u00f1\u00f3 a huir de la ira que vendr\u00e1? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comenc\u00e9is a decir en vosotros mismos que ten\u00e9is a Abraham por padre. Pues yo os digo que puede Dios despertar hijos a Abraham aun de estas piedras. Ahora, ya tambi\u00e9n la segur est\u00e1 puesta a la ra\u00edz de los \u00e1rboles, y todo \u00e1rbol que no hace buen fruto es cortado, y echado en el fuego.<br \/>\n6. Y las turbas lo interrogaban, diciendo: \u00bfQu\u00e9 haremos, pues?<br \/>\n7. Y \u00e9l les respondi\u00f3: El que tenga dos t\u00fanicas d\u00e9 una al que ninguna posee, y el que tenga qu\u00e9 comer haga lo mismo.<br \/>\n8. Y vinieron tambi\u00e9n los publicanos, y le preguntaron: \u00bfQu\u00e9 haremos, maestro?<br \/>\n9. Y \u00e9l les contest\u00f3: No exij\u00e1is m\u00e1s de lo que os est\u00e1 ordenado.<br \/>\n10. Y asimismo le preguntaron los soldados: Y nosotros \u00bfqu\u00e9 haremos?<br \/>\n11. Y \u00e9l repuso: No caus\u00e9is extorsi\u00f3n a nadie, ni calumni\u00e9is, y contentaos con vuestras pagas.<br \/>\n12. Y el pueblo estaba en expectaci\u00f3n, y todos pensaban de Juan, en sus corazones, si ser\u00eda el Cristo.<br \/>\n13. Mas los jud\u00edos enviaron de Jerusal\u00e9n sacerdotes y levitas, que preguntaron a Juan: T\u00fa, \u00bfqui\u00e9n eres?<br \/>\n14. Y confes\u00f3, y no neg\u00f3, mas dijo: No soy el Cristo.<br \/>\n15. Y le preguntaron: \u00bfQui\u00e9n eres entonces? \u00bfEres El\u00edas? Y dijo: No lo soy.<br \/>\n16. Y le dijeron: \u00bfEres profeta? Y dijo: No.<br \/>\n17. Y le dijeron: \u00bfQui\u00e9n eres entonces?<br \/>\n18. Porque hemos de decirlo a los que nos enviaron. \u00bfQu\u00e9 dices t\u00fa de ti?<br \/>\n19. Y contest\u00f3: Yo soy la voz que dama en el desierto: Preparad el camino del Se\u00f1or, seg\u00fan dijo Isa\u00edas profeta.<br \/>\n20. Y los enviados lo eran de los fariseos.<br \/>\n21. Y le preguntaron: \u00bfPor qu\u00e9, pues, bautizas, si no eres el Cristo, ni El\u00edas, ni profeta?<br \/>\n22. Y Juan contest\u00f3, y dijo: Yo os bautizo con agua, en penitencia.<br \/>\n23. Mas viene en pos de m\u00ed aquel de quien no somos dignos de desatarle el calzado.<br \/>\n24. Y \u00e9l os bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo y con fuego.<br \/>\n25. Porque en su mano est\u00e1 su aventador, y aventar\u00e1 su era.<br \/>\n26. Y guardar\u00e1 la paja en su h\u00f3rreo, y har\u00e1 arder la paja en un fuego inextinguible.<br \/>\n27. Y dec\u00eda otras muchas cosas, y evangelizaba al pueblo.<br \/>\n28. Y era en Bethania, tras el Jord\u00e1n, donde Juan bautizaba. <\/p>\n<p>Juan bautiza a Jes\u00fas<\/p>\n<p>XIV 1. Entonces vino Jes\u00fas de Galilea al Jord\u00e1n, para que Juan lo bautizase.<br \/>\n2. Mas Juan se resist\u00eda, diciendo: \u00bfC\u00f3mo he de bautizarte yo, que debo ser bautizado por ti?<br \/>\n3. Y Jes\u00fas le contest\u00f3, y le dijo: Sin embargo, nos conviene cumplir con toda justicia.<br \/>\n4. Y como todo el pueblo se bautizaba, tambi\u00e9n Jes\u00fas fue bautizado.<br \/>\n5. Y al salir del agua, or\u00f3, y vio abrirse los cielos, y el Esp\u00edritu Santo, en forma de paloma, descendi\u00f3 sobre \u00e9l.<br \/>\n6. Y hubo una voz del cielo que dec\u00eda: T\u00fa eres mi hijo directo, en quien me complazco.<br \/>\n7. Y Juan lo atestigu\u00f3, diciendo: Vi al Esp\u00edritu Santo, que bajaba del cielo como una paloma, y se pos\u00f3 sobre \u00e9l.<br \/>\n8. Y yo lo desconoc\u00eda, mas el que me envi\u00f3 a bautizar con agua me dijo: Aquel sobre quien vieres descender y permanecer el Esp\u00edritu es quien bautiza con Esp\u00edritu Santo.<br \/>\n9. Y yo lo vi y atestiguo que es el Hijo de Dios. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL EVANGELIO DE TACIANO (Diatessaron) Inicio [No] Habiendo muchos intentado poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido cert\u00edsimas, como nos lo ense\u00f1aron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra, me ha parecido tambi\u00e9n a m\u00ed, despu\u00e9s de haber entendido todas las cosas desde el principio<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[],"class_list":["post-3388","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-canon-y-escritos-afines"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3388"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3388\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}