{"id":3385,"date":"2009-01-27T20:47:31","date_gmt":"2009-01-27T20:47:31","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3385"},"modified":"2009-01-27T20:47:31","modified_gmt":"2009-01-27T20:47:31","slug":"el-evangelio-de-ammonio-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3385","title":{"rendered":"EL EVANGELIO DE AMMONIO"},"content":{"rendered":"<p>EL EVANGELIO DE AMMONIO<br \/>\n(Armon\u00eda de los evangelios cn\u00f3nicos) <\/p>\n<p>Acontecimientos que precedieron y que siguieron al nacimiento de Jes\u00fas<\/p>\n<p>I 1. En el principio era el Verbo, por el que fue hecho todo.<br \/>\n2. Jos\u00e9 despos\u00f3 a la virgen Mar\u00eda, y el arc\u00e1ngel Gabriel se le apareci\u00f3, y le anunci\u00f3 su pr\u00f3xima pre\u00f1ez, que se producir\u00eda por modo sobrenatural.<br \/>\n3. Y Jos\u00e9 no la conoci\u00f3, mientras no dio a luz.<br \/>\n4. Y Octavio Augusto mand\u00f3 hacer un censo de todo el Imperio Romano.<br \/>\n5. Y Jos\u00e9 era de Bethlehem, la ciudad de David, y fue all\u00ed a empadronarse, porque era de la casa de aquel rey.<br \/>\n6. Y, estando all\u00ed, la virgen pari\u00f3 al Cristo.<br \/>\n7. Y los \u00e1ngeles del cielo lo anunciaron por la noche a los pastores que cuidaban de los ganados.<br \/>\n8. Y unos magos de lejanas tierras vinieron a asistir a su nacimiento.<br \/>\n9. Y, pasados los ocho d\u00edas, el ni\u00f1o fue circuncidado y lo llamaron Jes\u00fas.<br \/>\n10. Y una estrella condujo a los magos a Jerusal\u00e9n.<br \/>\n11. Y comunicaron a Herodes que hab\u00eda nacido el rey de los jud\u00edos.<br \/>\n12. Y Herodes junt\u00f3 consejo de pr\u00edncipes y escribas para saber d\u00f3nde nacer\u00eda y le dijeron que en Bethlehem.<br \/>\n13. Y los magos adoraron a Jes\u00fas en aquella villa.<br \/>\n14. Y un justo llamado Sime\u00f3n y Ana, profetisa, hija de Phanuel, vinieron al templo y predicaban de Jes\u00fas.<br \/>\n15. Y Herodes pens\u00f3 en su \u00e1nima matar a todos los ni\u00f1os de la edad de Jes\u00fas en Nazareth.<br \/>\n16. Mas un or\u00e1culo advirti\u00f3 a Jos\u00e9 que huyese a Egipto.<br \/>\n17. Y todos los ni\u00f1os peque\u00f1os fueron degollados.<br \/>\n18. Y el ni\u00f1o crec\u00eda y se fortalec\u00eda en esp\u00edritu.<br \/>\n19. Y estuvieron siete a\u00f1os en Egipto, hasta que Herodes muri\u00f3.<br \/>\n20. Y, cuando Jos\u00e9 lo supo por aviso del cielo, volvi\u00f3 a Nazareth, su patria. <\/p>\n<p>Infancia de Jes\u00fas. Aparici\u00f3n de Juan el Bautista<\/p>\n<p>II 1. Y, cuando Jes\u00fas ten\u00eda doce a\u00f1os, subieron sus padres a Jerusal\u00e9n.<br \/>\n2. Y he aqu\u00ed que lo encontraron en el templo, hablando con los doctores de la Ley de los asuntos de su Padre.<br \/>\n3. Y, habiendo vuelto a su casa, estaba sometido a sus padres.<br \/>\n4. Y he aqu\u00ed que vino palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacar\u00edas, precursor de Cristo, el cual predicaba.<br \/>\n5. Y predicaba el arrepentimiento y la vida austera, y bautizaba.<br \/>\n6. Y los jud\u00edos, vi\u00e9ndolo en la verdad, pensaban primero si ser\u00eda el Cristo.<br \/>\n7. Mas Juan vaticin\u00f3 del Cristo, porque ven\u00eda como su mensajero. <\/p>\n<p>Bautismo de Jes\u00fas. Muerte de Juan<\/p>\n<p>III 1. Y Jes\u00fas lleg\u00f3 de Galilea para ser bautizado en el Jord\u00e1n.<br \/>\n2. Y, al salir del agua, se oy\u00f3 una voz del Padre celestial, diciendo: Este es mi Hijo dilecto, en quien me complazco.<br \/>\n3. Y, despu\u00e9s de esto, fue llevado al desierto cuarenta d\u00edas, para ser tentado del diablo.<br \/>\n4. Y Juan dijo de Jes\u00fas: Es el cordero de Dios, que quita los delitos del mundo.<br \/>\n5. Y los primeros que siguieron a Jes\u00fas fueron Sim\u00f3n Barjona y su hermano Andr\u00e9s.<br \/>\n6. Mas luego Jes\u00fas llam\u00f3 tambi\u00e9n a Felipe.<br \/>\n7. Y, estando en unas bodas, troc\u00f3 el agua en vino.<br \/>\n8. Y, bajando a Jerusal\u00e9n, arroj\u00f3 del templo a los mercaderes.<br \/>\n9. Y, habiendo pasado una noche entera Sim\u00f3n Pedro sin pescar nada, por la palabra de Jes\u00fas tuvo una pesca copiosa y se llen\u00f3 de asombro.<br \/>\n10. Y le dijo: Ap\u00e1rtate de m\u00ed, Se\u00f1or, que soy pecador.<br \/>\n11. Y los disc\u00edpulos de Juan fueron a decirle que los de Jes\u00fas bautizaban.<br \/>\n12. Y les contest\u00f3: A \u00e9l conviene crecer y a m\u00ed menguar.<br \/>\n13. Porque quien del cielo viene es sobre todos.<br \/>\n14. Y Herodes, por cuanto Juan le reprend\u00eda un v\u00ednculo il\u00edcito, le hizo cortar la cabeza.<br \/>\n15. Y, oy\u00e9ndolo Jes\u00fas, que estaba en Galilea, se fue a los confines de Zabul\u00f3n y de Nephtalim.<br \/>\n16. Y predicaba la penitencia y el reino de los cielos. <\/p>\n<p>Jes\u00fas elige doce disc\u00edpulos y empieza a hacer milagros<\/p>\n<p>IV 1. Y Jes\u00fas hac\u00eda milagros y evangelizaba.<br \/>\n2. Seg\u00fan dijo Isa\u00edas: El Esp\u00edritu Santo es sobre m\u00ed, para predicar a los pobres.<br \/>\n3. Y muchos se congregaban y lo segu\u00edan.<br \/>\n4. Y entonces eligi\u00f3 doce disc\u00edpulos.<br \/>\n5. Y, subiendo a un monte, les propuso las diversas f\u00f3rmulas de las bienaventuranzas.<br \/>\n6. Y dio a los que predicasen su doctrina facultad de curar enfermos y de arrojar demonios.<br \/>\n7. Y sol\u00edcitamente instru\u00eda a la muchedumbre, cuando descendi\u00f3 al campo desde el monte.<br \/>\n8. Y su doctrina era milagrosa e iba en bien de los m\u00edseros. Y curaba a los leprosos.<br \/>\n9. Y cur\u00f3 la par\u00e1lisis del f\u00e1mulo de un centuri\u00f3n.<br \/>\n10. Y, llegando a las puertas de la ciudad de Nain, resucit\u00f3 a uno que llevaban a enterrar.<br \/>\n11. Y su fama se extendi\u00f3 por toda la Siria.<br \/>\n12. Y no s\u00f3lo hac\u00eda estos beneficios, sino que tambi\u00e9n libr\u00f3 a una pecadora de los fariseos, y la absolvi\u00f3.<br \/>\n13. Y, sigui\u00e9ndole muchos, les dijo que para seguirlo era preciso renunciar a todos los afectos terrenos.<br \/>\n14. Y que no esperasen fortuna, porque el Hijo del hombre no ten\u00eda ni almohada en que reposar su cabeza.<br \/>\n15. Y, pidi\u00e9ndole uno licencia para, antes de seguirlo, ir a enterrar a su padre, le dijo: Deja que entierren los muertos a sus muertos.<br \/>\n16. Y a otro, que antes de seguirlo quer\u00eda ir a despedirse de su casa, le dijo que no era buen sembrador quien, puesta ya la mano en el arado, volv\u00eda la vista atr\u00e1s.<br \/>\n17. Y, viniendo al pa\u00eds de los gergesenos, en una barca, hubo gran temporal, mientras \u00e9l dorm\u00eda.<br \/>\n18. Y \u00e9l hizo cesar la tempestad.<br \/>\n19. Y, llegado a puerto, libr\u00f3 a un endemoniado de un tropel de esp\u00edritus inmundos, y les permiti\u00f3 alojarse en una manada de puercos.<br \/>\n20. Y, llegando a Cafarnaum, cur\u00f3 a un paral\u00edtico, por su mucha fe.<br \/>\n21. Y, viendo al publicano Mateo, lo llam\u00f3 a las funciones apost\u00f3licas.<br \/>\n22. Al pasar para Galilea por Samaria, entabl\u00f3 coloquio con una mujerzuela, que era pecadora.<br \/>\n23. Y ella sab\u00eda que vendr\u00eda el Mes\u00edas, que llamaban el Cristo.<br \/>\n24. Y, llegando a Can\u00e1 de Galilea, vino a \u00e9l un notable de la ciudad que ten\u00eda un hijo moribundo, y fue sano.<br \/>\n25. Y, entrando en la casa de Lev\u00ed, le reprendieron los fariseos, porque andaba con publicanos.<br \/>\n26. Y dijo Jes\u00fas: No necesitan m\u00e9dico los sanos, sino los enfermos.<br \/>\n27. Y le dijeron los fariseos que por qu\u00e9 sus disc\u00edpulos no ayunaban, y no hac\u00edan sacrificios, como los de Juan.<br \/>\n28. Contest\u00f3 \u00e9l: \u00bfPueden los que est\u00e1n de bodas no comer y beber, mientras est\u00e9 presente el esposo?<br \/>\n29. No se ha de poner remiendo de pa\u00f1o nuevo en vestido viejo.<br \/>\n30. Ni echar vino nuevo en viejos odres.<br \/>\n31. Mas los fariseos calumniaban al Cristo.<br \/>\n32. Y dec\u00edan que deb\u00eda hacer signos. Y \u00e9l, conociendo su maldad, d\u00edjoles:<br \/>\n33. Generaci\u00f3n insensata, yo no necesito m\u00e1s signo que el de Jon\u00e1s.<br \/>\n34. Que tres d\u00edas estuvo en el vientre de la ballena.<br \/>\n35. N\u00ednive acusar\u00e1 a esta generaci\u00f3n, porque ellos se arrepintieron por la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s.<br \/>\n36. Y la reina del Austro os dio ejemplo, cuando vino desde lejos a escuchar la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n.<br \/>\n37. Porque, cuantas veces el esp\u00edritu inmundo sale del hombre y vuelve, trae otros esp\u00edritus y sus \u00faltimas cosas son las peores.<br \/>\n38. Y, oy\u00e9ndolo, una mujer dijo: Bendito el vientre que te llev\u00f3 y los pechos que te amamantaron.<br \/>\n39. Mas \u00e9l dijo: Bienaventurados los que sigan la palabra de Dios y la guarden.<br \/>\n40. Y, predicando un d\u00eda, le dijeron que su madre y hermanos estaban fuera, y que quer\u00edan verlo.<br \/>\n41. Mas \u00e9l los reprendi\u00f3, diciendo que su madre y hermanos eran quienes hicieren la voluntad divina. <\/p>\n<p>Resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo y expulsi\u00f3n de demonios<\/p>\n<p>V 1. Y, confirmando el Se\u00f1or sus milagros, resucit\u00f3 a la hija de Jairo, pr\u00edncipe de la Sinagoga.<br \/>\n2. Y expuls\u00f3 muchos demonios y la gente estaba llena de admiraci\u00f3n.<br \/>\n3. Y entonces dijeron los fariseos que echaba los demonios en nombre de Beelzebuh.<br \/>\n4. Y \u00e9l les contest\u00f3 que quien da buenas cosas tiene buen tesoro, y que quien las da malas mal tesoro tiene.<br \/>\n5. Porque dec\u00eda: El buen \u00e1rbol da buenos frutos.<br \/>\n6. Y de toda palabra ociosa que hablen los hombres dar\u00e1n cuenta a Dios en el d\u00eda del juicio. <\/p>\n<p>Maquinaciones de los enemigos de Jes\u00fas<\/p>\n<p>VI 1. Y, entrando Jes\u00fas en casa de Marta, andaba \u00e9sta ocupada.<br \/>\n2. Mas su hermana Mar\u00eda, sentada a los pies de Jes\u00fas, o\u00eda su palabra.<br \/>\n3. Y, como Marta se quejase de esto, dijo Jes\u00fas: D\u00e9jala. Ella eligi\u00f3 la parte mejor.<br \/>\n4. Y design\u00f3 Jes\u00fas otros setenta y dos disc\u00edpulos para que predicasen el Evangelio.<br \/>\n5. Y para que lo precediesen e hiciesen beneficios de salud.<br \/>\n6. Porque los potest\u00f3 para sanar enfermos y para echar fuera demonios.<br \/>\n7. Y vinieron gozosos los disc\u00edpulos, diciendo que los demonios les obedec\u00edan, en su nombre.<br \/>\n8. Y \u00e9l contest\u00f3: Vi a Satan\u00e1s como un rayo que ca\u00eda del cielo.<br \/>\n9. Gracias, Padre benigno, porque has dado a estos emisarios los conocimientos celestes que niegas a los grandes.<br \/>\n10. Mas los fariseos procuraban ver de sorprender al Cristo en alguna cosa.<br \/>\n11. Y un s\u00e1bado iban por los sembrados, y recog\u00edan espigas, y las com\u00edan.<br \/>\n12. Y, dici\u00e9ndole los fariseos que era imp\u00edo, les puso Jes\u00fas el ejemplo de David, que comi\u00f3 los panes de la proposici\u00f3n, porque ten\u00eda hambre.<br \/>\n13. Hab\u00eda, pues, un s\u00e1bado en la sinagoga un hombre que ten\u00eda seca la mano derecha.<br \/>\n14. Y \u00e9l pregunt\u00f3: \u00bfEs l\u00edcito hacer beneficio en s\u00e1bado?<br \/>\n15. Y, como lo san\u00f3, dijo: Porque ninguno de vosotros, si una res, en s\u00e1bado, se le cae al pozo, dejar\u00e1 de sacarla.<br \/>\n16. Y entonces buscaban ocasi\u00f3n de perder a Jes\u00fas.<br \/>\n17. Y \u00e9l fue a un monte a orar, y se pas\u00f3 la noche en oraci\u00f3n.<br \/>\n18. Y despu\u00e9s de esto les propuso la par\u00e1bola del sembrador, que, sembrando, arroj\u00f3 simiente en tierra, y en piedra y en espinas.<br \/>\n19. Y lo que cay\u00f3 en buena tierra, fructific\u00f3; mas lo que cay\u00f3 fuera, pereci\u00f3.<br \/>\n20. Y les dijo del grano de mostaza, que es la simiente m\u00e1s peque\u00f1a y el \u00e1rbol mayor.<br \/>\n21. Y les habl\u00f3 del fermento que la mujer mezcl\u00f3 con harina.<br \/>\n22. Y, diciendo esto a la gente, explicaba a los disc\u00edpulos las par\u00e1bolas de los misterios superiores.<br \/>\n23. Les habl\u00f3, pues, del tesoro escondido en el campo, y del mercader que vendi\u00f3 todas sus perlas para comprar una sola de gran valor.<br \/>\n24. Y en sus palabras les ponderaba la sublimidad del reino de los cielos.<br \/>\n25. Y les ense\u00f1\u00f3 claramente la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a. <\/p>\n<p>Imprecaciones de Jes\u00fas contra los fariseos<\/p>\n<p>VII 1. Y, yendo Jes\u00fas a su patria, no pudo ense\u00f1ar con gusto, por ser esto com\u00fan a los profetas, que no suelen en su patria ser glorificados.<br \/>\n2.Y por la incredulidad de ellos hizo pocos milagros.<br \/>\n3. Mas el tetrarca Herodes, oyendo la fama de Jes\u00fas, crey\u00f3 que era Juan que hab\u00eda resucitado y dese\u00f3 verlo.<br \/>\n4. Jes\u00fas, por entonces, estando en un sitio desierto con una gran multitud, le dio de comer con s\u00f3lo cinco panes y dos peces.<br \/>\n5. Y, vi\u00e9ndolo, muchos lo juzgaron digno de ser hecho pr\u00edncipe.<br \/>\n6. Mas no ten\u00eda ambici\u00f3n, y por ello huy\u00f3 a un monte, y or\u00f3 toda la noche.<br \/>\n7. Y sus disc\u00edpulos estaban en el mar, y una tempestad los agitaba.<br \/>\n8. Y en medio de ella, Jes\u00fas fue a sus disc\u00edpulos andando sobre las olas.<br \/>\n9. Mas ellos disput\u00e1banle por espectro.<br \/>\n10. Y habl\u00e1ndoles Jes\u00fas, Pedro tuvo fe en \u00e9l, y anduvo sobre el agua, mas, cuando sinti\u00f3 incredulidad, se sumerg\u00eda.<br \/>\n11. Y el Se\u00f1or mand\u00f3 al viento y entr\u00f3 en la nave.<br \/>\n12. Y vinieron a tierra de Genezareth.<br \/>\n13. Y all\u00ed acud\u00edan los enfermos, y, tocando la orla de su vestidura, quedaban sanos.<br \/>\n14. Empero cuando oyeron que Jes\u00fas hablaba de darles su carne y su sangre a modo de pan celestial, muchos huyeron de \u00e9l.<br \/>\n15. Mas Pedro dijo que lo seguir\u00eda, porque sus palabras eran de vida eterna.<br \/>\n16. Y, habiendo llamado un fariseo a comer a Jes\u00fas, se escandaliz\u00f3 de verlo comer sin lavarse antes.<br \/>\n17. Mas dijo \u00e9l: Necios, \u00bfobserv\u00e1is las tradiciones y la caridad de Dios no observ\u00e1is?<br \/>\n18. Vosotros diezm\u00e1is la menta y los dem\u00e1s productos, mas no sois justos.<br \/>\n19. Hip\u00f3critas, que am\u00e1is los primeros sitios en las sinagogas y que hac\u00e9is culto de las f\u00f3rmulas externas.<br \/>\n20. Sois como sepulcros blanqueados.<br \/>\n21. Y sustra\u00e9is, so pretexto de oblaci\u00f3n, los socorros a los valetudinarios, con falsa doctrina.<br \/>\n22. Mas toda planta que mi Padre no plant\u00f3 ser\u00e1 desarraigada.<br \/>\n23. Ya lo profetiz\u00f3 Isa\u00edas: Este pueblo me honra con sus labios, mas su coraz\u00f3n est\u00e1 alejado de m\u00ed.<br \/>\n24. Nada exterior al hombre lo puede contaminar, mas s\u00ed lo interior.<br \/>\n25. Porque el coraz\u00f3n es la oficina de que salen el adulterio, y la fornicaci\u00f3n, y el homicidio, y el hurto.<br \/>\n26. Y el dolo, y la impostura, y la impudicia, y la necedad, y la soberbia.<br \/>\n27. Mas todo os ser\u00e1 quitado si a vuestros hermanos hac\u00e9is limosnas. <\/p>\n<p>El milagro de los panes y los peces. La transliguraci\u00f3n<\/p>\n<p>VIII 1. Y Jes\u00fas, desde Judea, fue a Tiro y Sid\u00f3n.<br \/>\n2. Y a una mujer cananea, que lleg\u00f3 con su hija, la cual estaba endemoniada, la atendi\u00f3 por su mucha fe.<br \/>\n3. Y cur\u00f3 ciegos, y cojos, e imb\u00e9ciles, y valetudinarios.<br \/>\n4. Y el pueblo, con gran admiraci\u00f3n, ven\u00eda a sus pies.<br \/>\n5. Y cur\u00f3 tambi\u00e9n a un sordomudo.<br \/>\n6. Y viniendo a Dec\u00e1polis, hizo hablar a los mudos y o\u00edr a los sordos.<br \/>\n7. Y, yendo a las Pascuas de Pentecost\u00e9s, en Jerusal\u00e9n, hab\u00eda junto a la piscina un hombre que llevaba enfermo cuarenta a\u00f1os.<br \/>\n8. Y, como lo hubiera sanado, dijeron los fariseos: Es s\u00e1bado<br \/>\n9. Mas dijo Jes\u00fas: Yo obro, porque en m\u00ed obra mi Padre.<br \/>\n10. Escudri\u00f1ad las Escrituras en que esper\u00e1is vida eterna.<br \/>\n11. Y ver\u00e9is que atestiguan de m\u00ed.<br \/>\n12. Y enviasteis a Juan y dio testimonio de m\u00ed.<br \/>\n13. Mas no quiero glorificaci\u00f3n, porque s\u00f3lo a Dios gloria procede.<br \/>\n14. Y, pasando la mar de Galilea, en un lugar solitario dio de comer a cuatro mil hombres con siete panes y unos pocos pescados.<br \/>\n15. Y vino a Dalmanutha.<br \/>\n16. Y aconsejaba huir de la levadura de hipocres\u00eda de los fariseos.<br \/>\n17. Fue despu\u00e9s a las partes de Ces\u00e1rea de Filipo.<br \/>\n18. Y dio a Pedro las llaves del reino de los cielos, prometi\u00e9ndole sobre \u00e9l fundar su iglesia.<br \/>\n19. Y que las puertas del infierno no prevalecer\u00e1n contra \u00e9l.<br \/>\n20. Entonces comenz\u00f3 a decir que sufrir\u00eda grandes fatigas, y que ser\u00eda muerto por resoluci\u00f3n de los escribas y de los pr\u00edncipes de Judea.<br \/>\n21. Y Pedro, oy\u00e9ndolo hablar de muerte, lo increp\u00f3.<br \/>\n22. Mas dijo Jes\u00fas: Ap\u00e1rtate de m\u00ed, Satan\u00e1s.<br \/>\n23. Porque no sabes lo que es de Dios, sino lo que es de los hombres.<br \/>\n24. Y quien quiera complacerme deje todo humano afecto, y cargue con su cruz, y s\u00edgame.<br \/>\n25. \u00bfDe qu\u00e9 valdr\u00e1 al hombre granjearse el mundo, cuando el Hijo venga con los \u00e1ngeles en la gloria de su Padre y a cada uno pague seg\u00fan sus obras?<br \/>\n26. Porque en verdad os digo que algunos de los que hay aqu\u00ed no morir\u00e1n sin ver al Hijo del hombre venir en toda su gloria.<br \/>\n27. Y, habiendo subido a un monte alto, iban con \u00e9l Pedro, y Juan, y Jacobo.<br \/>\n28. Y vieron venir una luz deslumbrante, y a El\u00edas y Mois\u00e9s hablar con Jes\u00fas.<br \/>\n29. Y la voz del Padre celeste dijo: He aqu\u00ed mi Hijo amado, en el que me complazco.<br \/>\n30. Y con esta visi\u00f3n fueron en gran gozo los ap\u00f3stoles.<br \/>\n31. Y, habiendo presentado un lun\u00e1tico a ellos, no lo pudieron sanar.<br \/>\n32. Mas Jes\u00fas vino y lo cur\u00e9. Y les dijo: No lo curasteis por vuestra incredulidad.<br \/>\n33. Y viniendo a Cafarnaum, les exigieron el tributo.<br \/>\n34. Y Pedro pesc\u00f3 un pez, que ten\u00eda dentro un estateco, que son cuatro dracmas. Y fue el primer pez que pesc\u00f3 aquel d\u00eda.<br \/>\n35. Y por entonces le preguntaron los disc\u00edpulos qui\u00e9n tendr\u00eda m\u00e1s honra y m\u00e1s gloria en el reino de los cielos.<br \/>\n36. Y, tomando Jes\u00fas a un ni\u00f1o, le puso en medio, y dijo que era preciso, para que fuesen perdonados los pecados, hacerse como ni\u00f1os.<br \/>\n37. Y les cont\u00f3 la par\u00e1bola de las cien ovejas y de la oveja perdida.<br \/>\n38. Y la de la dracma que se perdi\u00f3 y que se encontr\u00f3 con gran gozo.<br \/>\n39. Y expres\u00f3 la m\u00e1xima indulgencia de nuestro Padre con la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, el cual fue recibido con gozo, y al que le puso su padre un anillo, e hizo en su honor gran fest\u00edn.<br \/>\n40. Y les dijo que, cuando recibiesen ofensa de su hermano, procurasen benignamente arreglarlo a solas.<br \/>\n41. Y que llevasen, si no consegu\u00edan nada, dos \u00e1rbitros, y si tampoco, que lo llevasen a la asamblea.<br \/>\n42. Y, habi\u00e9ndole preguntado Pedro si hab\u00eda de perdonar hasta siete veces a su hermano, contest\u00f3 que no siete, sino setenta veces siete.<br \/>\n43. Porque, si no somos clementes, no lo ser\u00e1 con nosotros Dios.<br \/>\n44. Y explic\u00f3 la par\u00e1bola del rey que condon\u00f3una deuda a su siervo.<br \/>\n45. Y viendo que el siervo no fue con su consiervo igualmente clemente, le conden\u00f3. <\/p>\n<p>Ense\u00f1anzas y par\u00e1bolas de Jes\u00fas<\/p>\n<p>IX 1. Terminados estos sermones, pas\u00f3 Jes\u00fas al otro lado del Jord\u00e1n y ense\u00f1aba y curaba a los enfermos.<br \/>\n2. Y queriendo perderlo, preguntaron capciosamente los fariseos qu\u00e9 hab\u00eda de hacerse para repudiar a la mujer.<br \/>\n3. Mas dijo Jes\u00fas: Mois\u00e9s, por la dureza de vuestro coraz\u00f3n, os mand\u00f3, para divorciaros, dar carta de repudio.<br \/>\n4. Mas nunca, sino por fornicaci\u00f3n, es el repudio l\u00edcito.<br \/>\n5. Y, dici\u00e9ndole algunos que era entonces preferible el celibato, dijo Jes\u00fas: Los que puedan castrarse por el reino de los cielos tendr\u00e1n gracia.<br \/>\n6. Y unas madres le trajeron unos ni\u00f1os para que les impusiese la mano.<br \/>\n7. Y como los ap\u00f3stoles lo prohibiesen, los reprendi\u00f3 Jes\u00fas. Y les dijo que de tales como aqu\u00e9llos era el reino de los cielos.<br \/>\n8. Entonces le contaron c\u00f3mo Pilatos hab\u00eda mezclado con sus sacrificios la sangre de unos galileos.<br \/>\n9. Y dijo Jes\u00fas: \u00bfCre\u00e9is por ello que son m\u00e1s pecadores que los dem\u00e1s?<br \/>\nl0. \u00bfNi que eran m\u00e1s pecadores que los otros los doce que aplast\u00f3la torre de Silo\u00e9?<br \/>\n11. Y les cont\u00f3 la par\u00e1bola del padre de familia que quiso cortar la higuera que no daba fruto, a pesar de pedirle el vendimiador que a\u00fan no la cortase.<br \/>\n12. Y, ense\u00f1ando un s\u00e1bado en la Sinagoga, vino una mujer que hac\u00eda dieciocho a\u00f1os ten\u00eda demonio y la san\u00f3.<br \/>\n13. Y enoj\u00f3se el pr\u00edncipe de la Sinagoga, y le dijo que no hiciese aquello en s\u00e1bado.<br \/>\n14. Respondi\u00f3 Cristo: Cada uno desata su buey en s\u00e1bado y lo lleva a beber.<br \/>\n15. Y a esta hija de Abraham, que hac\u00eda dieciocho a\u00f1os estaba ligada al demonio, convino librarla hoy de sus ligaduras.<br \/>\n16. Y as\u00ed avergonzaba a los fariseos.<br \/>\n17. Y le dijeron: Vete, porque Herodes te quiere matar.<br \/>\n18. Mas contest\u00f3 Jes\u00fas, que conoci\u00f3 su perfidia: Id y decid a ese zorro: Hoy y ma\u00f1ana expulso demonios, y hago salud, y al tercer d\u00eda consumado soy. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL EVANGELIO DE AMMONIO (Armon\u00eda de los evangelios cn\u00f3nicos) Acontecimientos que precedieron y que siguieron al nacimiento de Jes\u00fas I 1. En el principio era el Verbo, por el que fue hecho todo. 2. Jos\u00e9 despos\u00f3 a la virgen Mar\u00eda, y el arc\u00e1ngel Gabriel se le apareci\u00f3, y le anunci\u00f3 su pr\u00f3xima pre\u00f1ez, que se producir\u00eda por modo sobrenatural. 3.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[169],"tags":[],"class_list":["post-3385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-canon-y-escritos-afines"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}