{"id":3373,"date":"2009-01-26T20:07:10","date_gmt":"2009-01-26T20:07:10","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3373"},"modified":"2009-01-26T20:07:10","modified_gmt":"2009-01-26T20:07:10","slug":"ep\u00cdstola-a-diogneto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3373","title":{"rendered":"EP\u00cdSTOLA A DIOGNETO"},"content":{"rendered":"<p>EP\u00cdSTOLA A DIOGNETO<\/p>\n<p>I. Como veo, muy excelente Diogneto, que tienes gran inter\u00e9s en comprender la religi\u00f3n de los cristianos, y que tus preguntas respecto a los mismos son hechas de modo preciso y cuidadoso, sobre el Dios en quien conf\u00edan y c\u00f3mo le adoran, y que no tienen en consideraci\u00f3n el mundo y desprecian la muerte, y no hacen el menor caso de los que son tenidos por dioses por los griegos, ni observan la superstici\u00f3n de los jud\u00edos, y en cuanto a la naturaleza del afecto que se tienen los unos por los otros, y de este nuevo desarrollo o inter\u00e9s, que ha entrado en las vidas de los hombres ahora, y no antes: te doy el parabi\u00e9n por este celo, y pido a Dios, que nos proporciona tanto el hablar como el o\u00edr, que a m\u00ed me sea concedido el hablar de tal forma que t\u00fa puedas ser hecho mejor por el ofr, y a ti que puedas escuchar de modo que el que habla no se vea decepcionado.<\/p>\n<p>II. As\u00ed pues, despr\u00e9ndete de todas las opiniones preconcebidas que ocupan tu mente, y descarta el h\u00e1bito que te extrav\u00eda, y pasa a ser un nuevo hombre, por as\u00ed decirlo, desde el principio, como uno que escucha una historia nueva, tal como t\u00fa has dicho de ti mismo. Mira no s\u00f3lo con tus ojos, sino con tu intelecto tambi\u00e9n, de qu\u00e9 sustancia o de qu\u00e9 forma resultan ser estos a quienes llam\u00e1is dioses y a los que consider\u00e1is como tales. \u00bfNo es uno de ellos de piedra, como la que hollamos bajo los pies, y otro de bronce, no mejor que las vasijas que se forjan para ser usadas, y otro de madera, que ya empieza a ser presa de la carcoma, y otro de plata, que necesita que alguien lo guarde para que no lo roben, y otro de hierro, corro\u00eddo por la herrumbre, y otro de arcilla, material no mejor que el que se utiliza para cubrir los servicios menos honrosos? \u00bfNo son de materia perecedera? \u00bfNo est\u00e1n forjados con hierro y fuego? \u00bfNo hizo uno el escultor, y otro el fundidor de bronce, y otro el platero, y el alfarero otro? Antes de darles esta forma la destreza de estos varios artesanos, \u00bfno le habr\u00eda sido posible a cada uno de ellos cambiarles la forma y hacer que resultaran utensilios diversos? \u00bfNo ser\u00eda posible que las que ahora son vasijas hechas del mismo material, puestas en las manos de los mismos art\u00edfices, llegaran a ser como ellos? \u00bfNo podr\u00edan estas cosas que ahora t\u00fa adoras ser hechas de nuevo vasijas como las dem\u00e1s por medio de manos de hombre? \u00bfNo son todos ellos sordos y ciegos, no son sin alma, sin sentido, sin movimiento? \u00bfNo se corroen y pudren todos ellos? A estas cosas llam\u00e1is dioses, de ellas sois esclavos, y las ador\u00e1is; y acab\u00e1is siendo lo mismo que ellos. Y por ello aborrec\u00e9is a los cristianos, porque no consideran que \u00e9stos sean dioses. Porque, \u00bfno los despreci\u00e1is mucho m\u00e1s vosotros, que en un momento dado les ten\u00e9is respeto y los ador\u00e1is? \u00bfNo os mof\u00e1is de ellos y los insult\u00e1is en realidad, adorando a los que son de piedra y arcilla sin protegerlos, pero encerrando a los que son de plata y oro durante la noche, y poniendo guardas sobre ellos de d\u00eda, para impedir que os los roben? Y, por lo que se refiere a los honores que cre\u00e9is que les ofrec\u00e9is, si son sensibles a ellos, m\u00e1s bien los castig\u00e1is con ello, en tanto que si son insensibles les reproch\u00e1is al propiciarles con la sangre y sebo de las v\u00edctimas. Que se someta uno de vosotros a este tratamiento, y que sufra las cosas que se le hacen a \u00e9l. S\u00ed, ni un solo individuo se someter\u00e1 de buen grado a un castigo as\u00ed, puesto que tiene sensibilidad y raz\u00f3n; pero una piedra se somete, porque es insensible. Por tanto, desment\u00eds su sensibilidad. Bien; podr\u00eda decir mucho m\u00e1s respecto a que los cristianos no son esclavos de dioses as\u00ed; pero aunque alguno crea que lo que ya he dicho no es suficiente, me parece que es superfluo decir m\u00e1s.<\/p>\n<p>III. Luego, me imagino que est\u00e1s principalmente deseoso de o\u00edr acerca del hecho de que no practican su religi\u00f3n de la misma manera que los jud\u00edos. Los jud\u00edos, pues, en cuanto se abstienen del modo de culto antes descrito, hacen bien exigiendo reverencia a un Dios del universo y al considerarle como Se\u00f1or, pero en cuanto le ofrecen este culto con m\u00e9todos similares a los ya descritos, est\u00e1n por completo en el error. Porque en tanto que los griegos, al ofrecer estas cosas a im\u00e1genes insensibles y sordas, hacen una ostentaci\u00f3n de necedad, los jud\u00edos, considerando que est\u00e1n ofreci\u00e9ndolas a Dios, como si El estuviera en necesidad de ellas, deber\u00edan en raz\u00f3n considerarlo locura y no adoraci\u00f3n religiosa. Porque el que hizo los cielos y la tierra y todas las cosas que hay en ellos, y nos proporciona todo lo que necesitamos, no puede \u00c9l mismo necesitar ninguna de estas cosas que El mismo proporciona a aquellos que se imaginan que est\u00e1n d\u00e1ndoselas a \u00c9l. Pero los que creen que le ofrecen sacrificios con sangre y sebo y holocaustos, y le honran con estos honores, me parece a m\u00ed que no son en nada distintos de los que muestran el mismo respeto hacia las im\u00e1genes sordas; porque los de una clase creen apropiado hacer ofrendas a cosas incapaces de participar en el honor, la otra clase a uno que no tiene necesidad de nada.<\/p>\n<p>IV. Pero, adem\u00e1s, sus escr\u00fapulos con respecto a las carnes, y su superstici\u00f3n con referencia al s\u00e1bado y la vanidad de su circuncisi\u00f3n y el disimulo de sus ayunos y lunas nuevas, yo [no] creo que sea necesario que t\u00fa aprendas a trav\u00e9s de m\u00ed que son rid\u00edculas e indignas de consideraci\u00f3n alguna. Porque, \u00bfno es imp\u00edo el aceptar algunas de las cosas creadas por Dios para el uso del hombre como bien creadas, pero rehusar otras como in\u00fatiles y superfluas? Y, adem\u00e1s, el mentir contra Dios, como si \u00c9l nos prohibiera hacer ning\u00fan bien en el d\u00eda de s\u00e1bado, \u00bfno es esto blasfemo? Adem\u00e1s, el alabarse de la mutilaci\u00f3n de la carne como una muestra de elecci\u00f3n, como si por esta raz\u00f3n fueran particularmente amados por Dios, \u00bfno es esto rid\u00edculo? Y en cuanto a observar las estrellas y la luna, y guardar la observancia de meses y de d\u00edas, y distinguir la ordenaci\u00f3n de Dios y los cambios de las estaciones seg\u00fan sus propios impulsos, haciendo algunas festivas y otras per\u00edodos de luto y lamentaci\u00f3n, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda considerar esto como una exhibici\u00f3n de piedad y no mucho m\u00e1s de necedad? El que los cristianos tengan raz\u00f3n, por tanto, manteni\u00e9ndose al margen de la insensatez y error com\u00fan de los jud\u00edos, y de su excesiva meticulosidad y orgullo, considero que es algo en que ya est\u00e1s suficientemente instruido; pero, en lo que respecta al misterio de su propia religi\u00f3n, no espero que puedas ser instruido por ning\u00fan hombre.<\/p>\n<p>V. Porque los cristianos no se distinguen del resto de la humanidad ni en la localidad, ni en el habla, ni en las costumbres. Porque no residen en alguna parte en ciudades suyas propias, ni usan una lengua distinta, ni practican alguna clase de vida extraordinaria. Ni tampoco poseen ninguna invenci\u00f3n descubierta por la inteligencia o estudio de hombres ingeniosos, ni son maestros de alg\u00fan dogma humano como son algunos. Pero si bien residen en ciudades de griegos y b\u00e1rbaros, seg\u00fan ha dispuesto la suene de cada uno, y siguen las costumbres nativas en cuanto a alimento, vestido y otros arreglos de la vida, pese a todo, la constituci\u00f3n de su propia ciudadan\u00eda, que ellos nos muestran, es maravillosa (parad\u00f3jica), y evidentemente desmiente lo que podr\u00eda esperarse. Residen en sus propios pa\u00edses, pero s\u00f3lo como transe\u00fantes; comparten lo que les corresponde en todas las cosas como ciudadanos, y soportan todas las opresiones como los forasteros. Todo pa\u00eds extranjero les es patria, y toda patria les es extra\u00f1a. Se casan como todos los dem\u00e1s hombres y engendran hijos; pero no se desembarazan de su descendencia (abortos). Celebran las comidas en com\u00fan, pero cada uno tiene su esposa. Se hallan en la carne, y, con todo, no viven seg\u00fan la carne. Su existencia es en la tierra, pero su ciudadan\u00eda es en el cielo. Obedecen las leyes establecidas, y sobrepasan las leyes en sus propias vidas. Aman a todos los hombres, y son perseguidos por todos. No se hace caso de ellos, y, pese a todo, se les condena. Se les da muerte, y aun as\u00ed est\u00e1n revestidos de vida. Piden limosna, y, con todo, hacen ricos a muchos. Se les deshonra, y, pese a todo, son glorificados en su deshonor. Se habla mal de ellos, y a\u00fan as\u00ed son reivindicados. Son escarnecidos, y ellos bendicen; son insultados, y ellos respetan. Al hacer lo bueno son castigados como malhechores; siendo castigados se regocijan, como si con ello se les reavivara. Los jud\u00edos hacen guerra contra ellos como extra\u00f1os, y los griegos los persiguen, y, pese a todo, los que los aborrecen no pueden dar la raz\u00f3n de su hostilidad.<\/p>\n<p>VI. En una palabra, lo que el alma es en un cuerpo, esto son los cristianos en el mundo. El alma se desparrama por todos los miembros del cuerpo, y los cristianos por las diferentes ciudades del mundo. El alma tiene su morada en el cuerpo, y, con todo, no es del cuerpo. As\u00ed que los cristianos tienen su morada en el mundo, y aun as\u00ed no son del mundo. El alma que es invisible es guardada en el cuerpo que es visible; as\u00ed los cristianos son reconocidos como parte del mundo, y, pese a ello, su religi\u00f3n permanece invisible. La carne aborrece al alma y est\u00e1 en guerra con ella, aunque no recibe ning\u00fan da\u00f1o, porque le es prohibido permitirse placeres; as\u00ed el mundo aborrece a los cristianos, aunque no recibe ning\u00fan da\u00f1o de ellos, porque est\u00e1n en contra de sus placeres. El alma ama la carne, que le aborrece y (ama tambi\u00e9n) a sus miembros; as\u00ed los cristianos aman a los que les aborrecen. El alma est\u00e1 aprisionada en el cuerpo, y, con todo, es la que mantiene unido al cuerpo; as\u00ed los cristianos son guardados en el mundo como en una casa de prisi\u00f3n, y, pese a todo, ellos mismos preservan el mundo. El alma, aunque en s\u00ed inmortal, reside en un tabern\u00e1culo mortal; as\u00ed los cristianos residen en medio de cosas perecederas, en tanto que esperan lo imperecedero que est\u00e1 en los cielos. El alma, cuando es tratada duramente en la cuesti\u00f3n de carnes y bebidas, es mejorada; y lo mismo los cristianos cuando son castigados aumentan en n\u00famero cada d\u00eda. Tan grande es el cargo al que Dios los ha nombrado, y que miles es leg\u00edtimo declinar.<\/p>\n<p>VII. Porque no fue una invenci\u00f3n terrenal, como dije, lo que les fue encomendado, ni se preocupan de guardar tan cuidadosamente ning\u00fan sistema de opini\u00f3n mortal, ni se les ha confiado la dispensaci\u00f3n de misterios humanos. Sino que, verdaderamente, el Creador Todopoderoso del universo, el Dios invisible mismo de los cielos plant\u00f3 entre los hombres la verdad y la santa ense\u00f1anza que sobrepasa la imaginaci\u00f3n de los hombres, y la fij\u00f3 firmemente en sus corazones, no como alguien podr\u00eda pensar, enviando (a la humanidad) a un subalterno, o a un \u00e1ngel, o un gobernante, o uno de los que dirigen los asuntos de la tierra, o uno de aquellos a los que est\u00e1n confiadas las dispensaciones del cielo, sino al mismo Art\u00edfice y creador del universo, por quien \u00c9l hizo los cielos, y por quien \u00c9l retuvo el mar en sus propios l\u00edmites, cuyos misterios (ordenanzas) observan todos los elementos fielmente, de quien [el sol] ha recibido incluso la medida de su curso diario para guardarlo, a quien la luna obedece cuando \u00c9l le manda que brille de noche, a quien las estrellas obedecen siguiendo el curso de la luna, por el cual fueron ordenadas todas las cosas y establecidos y puestos en sujeci\u00f3n, los cielos y las cosas que hay en los cielos, la tierra y las cosas que hay en la tierra, el mar y las cosas que hay en el mar, fuego, aire, abismo, las cosas que hay en las alturas, las cosas que hay en lo profundo, las cosas que hay entre los dos. A \u00e9ste les envi\u00f3 Dios. \u00bfCreer\u00e1s, como supondr\u00e1 todo hombre, que fue enviado para establecer su soberan\u00eda, para inspirar temor y terror? En modo alguno. Sino en mansedumbre y humildad fue enviado. Como un rey podr\u00eda enviar a su hijo que es rey; \u00c9l le envi\u00f3 como enviando a Di\u00f3s; le envi\u00f3 a El como [un hombre] a los hombres; le envi\u00f3 como Salvador, usando persuasi\u00f3n, no fuerza; porque la violencia no es atributo de Dios. El le envi\u00f3 como mvit\u00e1ndonos, no persigui\u00e9ndonos; \u00c9l le envi\u00f3 como am\u00e1ndonos, no juzg\u00e1ndonos. Porque \u00c9l enviar\u00e1 en juicio, y \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 resistir su presencia?&#8230; \u00bf[No ves] que los echan a las fieras para que nieguen al Se\u00f1or, y, con todo, no lo consiguen? \u00bfNo ves que cuanto m\u00e1s los castigan, tanto m\u00e1s abundan? Estas no son las obras del hombre; son el poder de Dios; son pruebas de su presencia.<\/p>\n<p>VIII. Porque, \u00bfqu\u00e9 hombre ten\u00eda alg\u00fan conocimiento de lo que Dios es, antes de que \u00c9l viniera? \u00bfO aceptas t\u00fa las afirmaciones vac\u00edas y sin sentido de los fil\u00f3sofos presuntuosos, de los cuales, algunos dijeron que Dios era fuego (invocan como Dios a aquello a lo cual ir\u00e1n ellos mismos), y otros agua, y otros alg\u00fan otro de los elementos que fueron creados por Dios? Y, pese a todo, si alguna de estas afirmaciones es digna de aceptaci\u00f3n, cualquier otra cosa creada podr\u00eda lo mismo ser hecha Dios. S\u00ed, todo esto es charlataner\u00eda y enga\u00f1o de los magos; y ning\u00fan hombre ha visto o reconocido a Dios, sino que El se ha revelado a s\u00ed mismo. Y El se revel\u00f3 (a s\u00ed mismo) por fe, s\u00f3lo por la cual es dado el ver a Dios. Porque Dios, el Se\u00f1or y Creador del universo, que hizo todas las cosas y las puso en orden, demostr\u00f3 no s\u00f3lo que era propicio al hombre, sino tambi\u00e9n paciente. Y as\u00ed lo ha sido siempre, y lo es, y lo ser\u00e1, bondadoso y bueno y justo y verdadero, y El s\u00f3lo es bueno. Y habiendo concebido un plan grande e inefable, lo comunic\u00f3 s\u00f3lo a su Hijo. Porque en tanto que El hab\u00eda mantenido y guardado este plan sabio como un misterio, parec\u00eda descuidarnos y no tener inter\u00e9s en nosotros. Pero cuando \u00c9l lo revel\u00f3 por medio de su amado Hijo, y manifest\u00f3 el prop\u00f3sito que hab\u00eda preparado desde el principio, \u00c9l nos dio todos estos dones a la vez, participaci\u00f3n en sus beneficios y vista y entendimiento de (misterios) que ninguno de nosotros habr\u00eda podido esperar.<\/p>\n<p>IX. Habi\u00e9ndolo, pues, planeado ya todo en su mente con su Hijo, permiti\u00f3 durante el tiempo antiguo que fu\u00e9ramos arrastrados por impulsos desordenados seg\u00fan dese\u00e1bamos, descarriados por placeres y concupiscencias, no porque \u00c9l se deleitara en nuestros pecados en absoluto, sino porque \u00c9l ten\u00eda paciencia con nosotros; no porque aprobara este per\u00edodo pasado de iniquidad, sino porque \u00c9l estaba creando la presente saz\u00f3n de justicia, para que, redarg\u00fcidos del tiempo pasado por nuestros propios actos como indignos de vida, pudi\u00e9ramos ahora ser hechos merecedores de la bondad de Dios, y habiendo dejado establecida nuestra incapacidad para entrar en el reino de Dios por nuestra cuenta, hacerlo posible por la \u00e7apacidad de Dios. Y cuando nuestra iniquidad hab\u00eda sido colmada plenamente, y se hab\u00eda hecho perfectamente manifiesto que el castigo y la muerte eran de esperar como su recompensa, y hubo llegado la saz\u00f3n que Dios hab\u00eda ordenado, cuando a partir de entonces \u00c9l manifestar\u00eda su bondad y poder (oh la bondad y amor de Dios sobremanera grande), \u00c9l no nos aborreci\u00f3, ni nos rechaz\u00f3, ni nos guard\u00f3 rencor, sino que fue long\u00e1nimo y paciente, y por compasi\u00f3n hacia nosotros tom\u00f3 sobre s\u00ed nuestros pecados, y El mismo se separ\u00f3 de su propio Hijo como rescate por nosotros, el santo por el transgresor, el inocente por el malo, el justo por los injustos, lo incorruptible por lo corruptible, lo inmortal por lo mortal. Porque, \u00bfqu\u00e9 otra cosa aparte de su justicia pod\u00eda cubrir nuestros pecados? \u00bfEn qui\u00e9n era posible que nosotros, imp\u00edos y libertinos, fu\u00e9ramos justificados, salvo en el Hijo de Dios? \u00a1Oh dulce intercambio, oh creaci\u00f3n inescrutable, oh beneficios inesperados; que la iniquidad de muchos fuera escondida en un Justo, y la justicia de uno justificara a muchos que eran inicuos! Habi\u00e9ndose, pues, en el tiempo antiguo demostrado la incapacidad de nuestra naturaleza para obtener vida, y habi\u00e9ndose ahora revelado un Salvador poderoso para salvar incluso a las criaturas que no tienen capacidad para ello, \u00c9l quiso que, por las dos razones, nosotros crey\u00e9ramos en su bondad y le consider\u00e1ramos como cuidador, padre, maestro, consejero, m\u00e9dico, mente, luz, honor, gloria, fuerza y vida.<\/p>\n<p>X. Si deseas poseer esta fe, has de recibir primero un conocimiento pleno del Padre. Porque Dios am\u00f3 a los hombres, por amor a los cuales hab\u00eda hecho el mundo, a los cuales someti\u00f3 todas las cosas que hay en la tierra, a los cuales dio raz\u00f3n y mente, a los cuales solamente permiti\u00f3 que levantaran los ojos al cielo, a quienes cre\u00f3 seg\u00fan su propia imagen, a quienes envi\u00f3 a su Hijo unig\u00e9nito, a quienes \u00c9l prometi\u00f3 el reino que hay en el cielo, y lo dar\u00e1 a los que le hayan amado. Y cuando hayas conseguido este pleno conocimiento, \u00bfde qu\u00e9 gozo piensas que ser\u00e1s llenado, o c\u00f3mo amar\u00e1s a Aquel que te am\u00f3 a ti antes? Y am\u00e1ndole ser\u00e1s un imitador de su bondad. Y no te maravilles de que un hombre pueda ser un imitador de Dios. Puede serlo si Dios quiere. Porque la felicidad no consiste en ense\u00f1orearse del pr\u00f3jimo, ni en desear tener m\u00e1s que el d\u00e9bil, ni en poseer riqueza y usar fuerza sobre los inferiores; ni puede nadie imitar a Dios haciendo estas cosas; s\u00ed, estas cosas se hallan fuera de su majestad. Pero todo el que toma sobre s\u00ed la carga de su pr\u00f3jimo, todo el que desea beneficiar a uno que es peor en algo en lo cual \u00e9l es superior, todo el que provee a los que tienen necesidad las posesiones que ha recibido de Dios, pasa a ser un dios para aquellos que lo reciben de \u00e9l, es un imitador de Dios. Luego, aunque t\u00fa est\u00e1s colocado en la tierra, ver\u00e1s que Dios reside en el cielo; entonces empezar\u00e1s a declarar los misterios de Dios; entonces amar\u00e1s y admirar\u00e1s a los que son castigados porque no quieren negar a Dios; entonces condenar\u00e1s el enga\u00f1o y el error en el mundo; cuando te des cuenta que la vida verdadera est\u00e1 en el cielo, cuando desprecies la muerte aparente que hay en la tierra, cuando temas la muerte real, que est\u00e1 reservada para aquellos que seran condenados al fuego eterno que castigar\u00e1 hasta el fin a los que sean entregados al mismo. Entonces admirar\u00e1s a los que soportan, por amor a la justicia, el fuego temporal, y los tendr\u00e1s por bienaventurados cuando veas que el fuego&#8230;<\/p>\n<p>Ep\u00edlogo<\/p>\n<p> XI. Mis discursos no son extra\u00f1os ni son perversas lucubraciones, sino que habiendo sido un disc\u00edpulo de los ap\u00f3stoles, me ofrec\u00ed como maestro de los gentiles, ministrando dignamente, a aquellos que se presentan como disc\u00edpulos de la verdad, las lecciones que han sido transmitidas. Porque el que ha sido ense\u00f1ado rectamente y ha entrado en amistad con el Verbo, \u00bfno busca aprender claramente las lecciones reveladas abiertamente por el Verbo a los disc\u00edpulos; a quienes el Verbo se apareci\u00f3 y se las declar\u00f3, hablando con ellos de modo sencillo, no percibidas por los que no son creyentes, pero s\u00ed referidas por \u00c9l a los disc\u00edpulos a quienes consider\u00f3 fieles y les ense\u00f1\u00f3 los misterios del Padre? Por cuya causa \u00c9l envi\u00f3 al Verbo, para que \u00c9l pudiera aparecer al mundo, el cual, siendo despreciado por el pueblo (jud\u00edo), y predicado por los ap\u00f3stoles, fue cre\u00eddo por los gentiles. Este Verbo, que era desde el principio, apareci\u00f3 ahora y, con todo, se prob\u00e9 que era antiguo, y es engendrado siempre de nuevo en los corazones de los santos. Este Verbo, digo, que es eterno, es el que hoy es contado como Hijo, a trav\u00e9s del cual la Iglesia es enriquecida y la gracia es desplegada y multiplicada entre los santos, gracia que confiere entendimiento, que revela misterios, que anuncia sazones, que se regocija sobre los fieles, que es concedida a los que la buscan, a aquellos por los cuales no son quebrantadas las promesas de la fe, ni son sobrepasados los l\u00edmites de los padres. Con lo que es cantado el temor de la ley, y la gracia de los profetas es reconocida, y la fe de los evangelios es establecida, y es preservada la tradici\u00f3n de los ap\u00f3stoles, y exulta el gozo de la Iglesia. Si t\u00fa no contristas esta gracia, entender\u00e1s los discursos que el Verbo pone en la boca de aquellos que desea cuando \u00c9l quiere. Porque de todas las cosas que por la voluntad imperativa del Verbo fuimos impulsados a expresar con muchos dolores, de ellas os hicimos part\u00edcipes, por amor a las cosas que nos fueron reveladas.<\/p>\n<p>XII. Confrontados con estas verdades y escuch\u00e1ndolas con atenci\u00f3n, sabr\u00e9is cu\u00e1nto concede Dios a aquellos que (le) aman rectamente, que pasan a ser un Para\u00edso de deleite, un \u00e1rbol que lleva toda clase de frutos y que florece, creciendo en s\u00ed mismos y adornados con vanos frutos. Porque en este jard\u00edn han sido plantados un \u00e1rbol de cono\u00e7imiento y un \u00e1rbol de vida; con todo, el \u00e1rbol de conocimiento no mata, pero la desobediencia mata; porque las escrituras dicen claramente que Dios desde el comienzo plant\u00f3 un \u00e1rbol [de conocimiento y un \u00e1rbol] de vida en medio del Para\u00edso, revelando vida por medio del conocimiento; y como nuestros primeros padres no lo usaron de modo genuino, fueron despojados por el enga\u00f1o de la serpiente. Porque ni hay vida sin conocimiento, ni conocimiento sano sin verdadera vida; por tanto, los (\u00e1rboles) est\u00e1n plantados el uno junto al otro. Discerniendo la fuerza de esto y culpando al conocimiento que es ejercido aparte de la verdad de la influencia (dominio) que tiene sobre la vida, el ap\u00f3stol dice: El conocimiento engr\u00ede, pero la caridad edifica. Porque el hombre que supone que sabe algo sin el verdadero conocimiento que es testificado por la vida, es ignorante, es enga\u00f1ado por la serpiente, porque no am\u00f3 la vida; en tanto que el que con temor reconoce y desea la vida, planta en esperanza, esperando fruto. Que vuestro coraz\u00f3n sea conocimiento, y vuestra vida verdadera raz\u00f3n, debidamente comprendida. Por lo que si te allegas al \u00e1rbol y tomas el fruto, recoger\u00e1s la cosecha que Dios espera, que ninguna serpiente toca, ni enga\u00f1o infecta, ni Eva es entonces corrompida, sino que es cre\u00edda como una virgen, y la salvaci\u00f3n es establecida, y los ap\u00f3stoles son llenados de entendimiento, y la pascua del Se\u00f1or prospera, y las congregaciones son juntadas, y [todas las cosas] son puestas en orden, y como El ense\u00f1a a los santos el Verbo se alegra, por medio del cual el Padre es glorificado, a quien sea la gloria para siempre jam\u00e1s. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Fuente: Los Padres Apost\u00f3licos, por J. B. Lightfoot. Editorial CLIE www.clie.es<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EP\u00cdSTOLA A DIOGNETO I. Como veo, muy excelente Diogneto, que tienes gran inter\u00e9s en comprender la religi\u00f3n de los cristianos, y que tus preguntas respecto a los mismos son hechas de modo preciso y cuidadoso, sobre el Dios en quien conf\u00edan y c\u00f3mo le adoran, y que no tienen en consideraci\u00f3n el mundo y desprecian la muerte, y no hacen<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[170],"tags":[],"class_list":["post-3373","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-padres-apostolicos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3373"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3373\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}