{"id":3367,"date":"2009-01-26T20:04:53","date_gmt":"2009-01-26T20:04:53","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3367"},"modified":"2009-01-26T20:04:53","modified_gmt":"2009-01-26T20:04:53","slug":"ep\u00cdstola-de-bernabe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3367","title":{"rendered":"EP\u00cdSTOLA DE BERNABE"},"content":{"rendered":"<p>EP\u00cdSTOLA DE BERNABE<\/p>\n<p>Saludo<\/p>\n<p>I 1. Salud en la paz, hijos e hijas, en el nombre del Se\u00f1or que nos ha amado.<\/p>\n<p>Motivo y objeto de la carta<\/p>\n<p>2. Como sean tan grandes y ricas las justificaciones de Dios para con vosotros, yo me regocijo, sobre toda otra cosa y por todo extremo, en vuestros l)ienaVenturados y gloriosos esp\u00edritus, pues de \u00c9l hab\u00e9is recibido la semilla plantada en vuestras almas, el don de la gracia espiritual.<\/p>\n<p>3. Por lo cual, aun me congratulo m\u00e1s a mi mismo con la esperanza de salvarme, pues verdaderamente contemplo entre vosotros c\u00f3mo el Se\u00f1or, que es rico en caridad, ha derramado su Esp\u00edritu sobre vosotros. Hasta tal punto me conmovi\u00f3, estando entre vosotros, vuestra vista tan anhelada.<\/p>\n<p>4. Como quiera, pues, que estoy convencido y siento \u00edntimamente que, habi\u00e9ndoos muchas veces dirigido mi palabra, s\u00e9 que anduvo conmigo el Se\u00f1or en el camino de la justicia, y me veo tambi\u00e9n yo de todo punto forzado a amaros m\u00e1s que a mi propia vida, pues gran. de es la fe y la caridad que habita en vosotros por la esperanza de su vida; 5. considerando, digo, que de tomarme yo alg\u00fan cuidado sobre vosotros para comunicaros alguna parte de lo mismo que yo he recibido, no ha de faltarme la recompensa por el servicio prestado a espiritus como los vuestros, me he apresurado a escribiros brevemente, a fin de que, juntamente con vuestra fe, teng\u00e1is perfecto conocimiento.<\/p>\n<p>S\u00edntesis de la vida cristiana<\/p>\n<p>6. Ahora bien, tres son los decretos del Se\u00f1or: la esperanza de la vida, que es principio y fin de nuestra fe, y la justicia, que es principio y fin del juicio; el amor de la alegr\u00eda y regocijo, que son el testimonio de las obras de la justicia. 7. En efecto, el Due\u00f1o, por medio de sus profetas, nos di\u00f3 a conocer lo pasado y lo presente y nos anticip\u00f3 las primicias del goce de lo por venir. Y pues vemos que una tras otra se cumplen las cosas como \u00c9l las dijo, deber nuestro es adelantar, con m\u00e1s generoso y levantado esp\u00edritu, en su temor. 8. Por lo que a m\u00ed toca, no como un maestro, sino como Uno de entre vosotros, quiero poner a vuestra consideraci\u00f3n unos pocos puntos, por los que os alegrar\u00e9is en la presente situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tiempos dif\u00edciles. Contra los sacrificios jud\u00edos<\/p>\n<p>II 1. Como quiera, pues, que los d\u00edas son malos y el poder est\u00e1 en manos del Activo mismo, deber nuestro es, atendiendo a nosotros mismos, inquirir las justificaciones del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>2. Ahora bien, auxiliares de nuestra fe son el temor y la paciencia, y aliados nuestros la largueza de alma y la continencia.<\/p>\n<p>3. Como estas virtudes est\u00e9n firmes en todo lo ata\u00f1edero al Se\u00f1or santamente, regoc\u00edjanse con ellas la sabidur\u00eda, la inteligencia, la ciencia y el conocimiento.<\/p>\n<p>4. En efecto, el Se\u00f1or, por medio de todos sus profetas, nos ha manifestado que no tiene necesidad ni de sacrificios ni de holocaustos ni de ofrendas, diciendo en una ocasi\u00f3n:<\/p>\n<p>5. \u00bfQu\u00e9 se me da a mi de la muchedumbre de vuestros sacrificios?\u0097dice el Se\u00f1or\u0097. Harto estoy de vuestros holocaustos y no quiero el sebo de vuestros corderos ni la sangre de los toros y machos cabr\u00edos, ni aun cuando veng\u00e1is a ser vistos de m\u00ed. Porque \u00bfqui\u00e9n requiri\u00f3 todo eso de vuestras manos? No quiero que volv\u00e1is a pisar mi atrio. Si me trajereis la flor de la harina, es cosa vana; vuestro incienso es para m\u00ed abominaci\u00f3n; vuestros novilunios y vuestros s\u00e1bados no los soporto.<\/p>\n<p>La ofrenda cristiana no hecha por mano de hombre<\/p>\n<p>6. Ahora bien, todo eso lo invalid\u00f3 el Se\u00f1or, a fin de que la nueva ley de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que no est\u00e1 sometida al yugo de la necesidad, tenga una ofrenda no hecha por mano de hombre. 7. Y as\u00ed dice de nuevo a ellos: \u00bfAcaso fui yo quien mand\u00e9 a vuestros padres, cuando sal\u00edan de la tierra de Egipto, que me ofrecieran holocaustos y sacrificios? 8. \u00bf0 no fu\u00e9 m\u00e1s bien esto lo que les mand\u00e9, a saber: que ninguno de vosotros guarde en su coraz\u00f3n rencor contra su hermano y que no amarais el falso juramento?<\/p>\n<p>9. Debemos, por tanto, comprender, no cayendo en la insensatez, la sentencia de la bondad de nuestro Padre, porque con nosotros habla, no queriendo que nosotros, andando extraviados al modo de aqu\u00e9llos, busquemos todav\u00eda c\u00f3mo acercarnos a \u00c9l. 10. Ahora bien, a nos otros nos dice de esta manera: Sacrificio para Dios es un coraz\u00f3n contrito; olor de suavidad al Se\u00f1or, un coraz\u00f3n que glorifica al que le ha plasmado.<\/p>\n<p>Debemos, por ende, hermanos, andar con toda diligencia en lo que ata\u00f1e a nuestra salvaci\u00f3n, no sea que el maligno, logrando infiltr\u00e1rsenos por el error, nos arroje, como la piedra de una honda, lejos de nuestra vida.<\/p>\n<p>El ayuno acepto a Dios<\/p>\n<p>III 1. D\u00edceles, pues, otra vez acerca de estas cosas:<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 me ayun\u00e1is, de modo que hoy s\u00f3lo se oyen los gritos de vuestra voz? No es \u00e9ste el ayuno que yo me escog\u00ed\u0097dice el Se\u00f1or\u0097no al hombre que humillo su alma. 2. Ni aun cuando dobl\u00e9is como un aro vuestro cuello y vist\u00e1is de saco y os acost\u00e9is sobre ceniza, ni aun as\u00ed lo llam\u00e9is ayuno aceptable.<\/p>\n<p>3. A nosotros, empero, nos dice: He aqu\u00ed el ayuno que me eleg\u00ed\u0097dice el Se\u00f1or\u0097: No al hombre que humilla su alma, sino: Desata toda atadura de iniquidad, rompe las cuerdas de los contratos violentos, despacha a los oprimidos en libertad y rasga toda escritura inicua. Rompe tu pan con los hambrientos y, si vieres a un desnudo, v\u00edstelo; recoge en tu casa a los sin techo; si vieres a un humilde, no le desprecies, ni te apartes de los de tu propia sangre. 4. Entonces tu luz romper\u00e1 matinal, y tus vestidos resplandecer\u00e1n r\u00e1pidamente, y la justicia caminar\u00e1 delante de ti, y la gloria de Dios te cubrir\u00e1. 5. Entonces gritar\u00e1s y Dios te escuchar\u00e1; cuando aun est\u00e9s hablando, dir\u00e1: Heme aqu\u00ed presente, a condici\u00f3n que quites de ti la atadura y la mano levantada y la palabra de murmuraci\u00f3n y des de coraz\u00f3n tu pan al hambriento y hayas l\u00e1stima del alma humillada.<\/p>\n<p>6. En conclusi\u00f3n, hermanos, mirando anticipadamente el Se\u00f1or long\u00e1nirne que el pueblo que prepar\u00f3 en su Amado hab\u00eda de creer con sencillez, anticipadamente nos lo manifest\u00f3 todo, a fin de que no vayamos como pros\u00e9litos a estrellarnos en la ley de aqu\u00e9llos.<\/p>\n<p>Huyamos de toda maldad, porque se acerca el fin de los tiempos<\/p>\n<p>IV 1. As\u00ed, pues, es preciso que, escudri\u00f1ando muy despacio lo presente, inquiramos las cosas que pueden salvarnos. Huyamos, por ende, de modo absoluto de todas las obras dc la iniquidad, a fin de que jam\u00e1s las obras de la iniquidad se apoderen de nosotros y aborrezcamos el extrav\u00edo del tiempo presente, a fin de ser amados en el por venir. 2. No demos suelta a nuestra propia alma, de suerte que tenga poder para correr juntamente con los pecadores y los malvados, no sea que nos asemejemos a ellos. 3. El esc\u00e1ndalo consumado est\u00e1 cerca, aquel del que est\u00e1 escrito, corno dice Henoch; pues el Due\u00f1o abrevi\u00f3 los tiempos y los d\u00edas, a fin de que se apresure su Amado y venga a su heredad. 4. Adem\u00e1s, el profeta dice as\u00ed: Diez reinos reinar\u00e1n sobre la tierra y tras ellos se levantar\u00e1 un rey peque\u00f1o que humillar\u00e1 de un golpe a tres reyes. 5. Igualmente, Daniel dice sobre lo mismo: Y vi la cuarta bestia, mala y fuerte, y m\u00e1s fiera que todas las otras bestias de la tierra, y c\u00f3mo de ella brotaban diez cuernos y de ellos un cuerno peque\u00f1o, como un reto\u00f1o, y c\u00f3mo \u00e9ste humill\u00f3 de un golpe a tres de los cuernos mayores. 6. Ahora bien, obligaci\u00f3n nuestra es comprender.<\/p>\n<p>La alianza es nuestra<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, os ruego una cosa, como uno de vosotros que soy y que particularmente os amo a todos m\u00e1s que a mi propia alma, y es que atend\u00e1is ahora a vosotros mismos y no os asemej\u00e9is a ciertas gentes, amontonando pecados a pecados, gentes que andan diciendo que la Alianza es de aqu\u00e9llos y nuestra. Nuestra, ciertamente; pero aqu\u00e9llos la perdieron en absoluto del modo que dir\u00e9, despu\u00e9s de haberla ya recibido Mois\u00e9s. 7. Dice, en efecto, la Escritura: Y estaba Mois\u00e9s en el monte, ayunando por espacio de cuarenta dias y de cuarenta noches, y recibi\u00f3 la Alianza de parte del Se\u00f1or, las tablas de piedra, escritas por el dedo de la mano del Se\u00f1or. 8. Mas, corno ellos se volvieron a los \u00eddolos, la destruyeron. Dice, en efecto, el Se\u00f1or de esta manera: Mois\u00e9s, Mois\u00e9s, baja a toda prisa, pues ha prevaricado tu pueblo, los que sacaste de la tierra de Egipto. Y Mois\u00e9s lo entendi\u00f3 y arroj\u00f3 de sus manos las dos tablas e h\u00edzose pedazos la Alianza de ellos, a fin de que la de su Amado, Jes\u00fas, quedara sellada en nuestro coraz\u00f3n en la esperanza de su fe.<\/p>\n<p>No basta poseer la Alianza: La reprobaci\u00f3n de Israel, aviso para el pueblo cristiano<\/p>\n<p>9. Muchas cosas quer\u00eda escribiros, no como maestro, sino comoo dice con quien gusta no faltar en lo que tenemos; de ah\u00ed que me apresur\u00e9 a escribiros, aun siendo escoria vuestra. Por lo tanto, atendamos a los \u00faltimos d\u00edas, pues de nada nos servir\u00e1 todo el tiempo de nuestra fe, si ahora, en el tiempo inicuo y en los esc\u00e1ndalos que est\u00e1n por venir, no resistimos como conviene a hijos de Dios, a fin de que el Negro no se nos infiltre.<\/p>\n<p>10. Huyamos de toda vanidad; odiemos absolutamente las obras del mal camino. No viv\u00e1is solitarios, replegados en vosotros mismos, como si ya estuvierais justificados, sino, reuni\u00e9ndoos en un mismo lugar, inquirid juntos lo que a todos en com\u00fan conviene.<\/p>\n<p>11. Porque dice la Escritura: \u00a1Ay de los prudentes para si mismos y de los sabios ante s\u00ed mismos. Hag\u00e1monos espirituales, hag\u00e1monos templo perfecto para Dios. En cuanto est\u00e9 en nuestra mano, meditemos el temor de Dios y luchemos por guardar sus mandamientos, a fin de regocijarnos en sus justificaciones.<\/p>\n<p>12. El Se\u00f1or juzgar\u00e1 al mundo sin acepci\u00f3n de personas: Cada uno recibir\u00e1 conforme obr\u00f3. Si el hombre fu\u00e9 bueno, su justicia marchar\u00e1 delante de \u00e9l; si fuere malvado, la paga de su maldad ir\u00e1 tambi\u00e9n delante de \u00e9l. 13. Record\u00e9moslo, no sea que, ech\u00e1ndonos a descansar como llamados, nos durmamos en nuestros pecados, y el pr\u00edncipe malo, tomando poder sobre nosotros, nos empuje lejos del reino del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>14. Adem\u00e1s, hermanos mios, considerad este punto: cuando est\u00e1is viendo que, despu\u00e9s de tantos signos y prodigios sucedidos en medio de Israel y que, sin embargo, han sido de este modo abandonados, andemos alerta, no sea que, como est\u00e1 escrito, nos encontremos muchos llamados y pocos escogidos.<\/p>\n<p>La Gracia de la Redenci\u00f3n<\/p>\n<p>V 1. Porque el Se\u00f1or soport\u00f3 entregar su carne a la destrucci\u00f3n, a fin de que fu\u00e9ramos nosotros purificados por la remisi\u00f3n de nuestros pecados, lo que se nos concede por la aspersi\u00f3n de su sangre. 2. Acerca de esto, efectivamente, est\u00e1 escrito, parte que se refiere a Israel, parte a nosotros, y dice as\u00ed: Fu\u00e9 herido por nuestras iniquidades y debilitado por nuestros pecados: Con su llaga fuimos nosotros sanados. Fu\u00e9 conducido como oveja al matadero y como cordero estuvo mudo delante del que le trasquila.<\/p>\n<p>3. Por tanto, tenemos deber de dar sobremanera gracias al Se\u00f1or, porque nos di\u00f3 a conocer lo pasado, nos instruy\u00f3 acerca de lo presente y no estamos sin inteligencia para lo por venir. 4. Y as\u00ed dice la Escritura: No se tienden injustamente las redes a los vol\u00e1tiles. Lo cual quiere decir que con raz\u00f3n se perder\u00e1 el hombre que, teniendo conocimiento del camino de la justicia, se precipita a si mismo por el caniino de las tinieblas.<\/p>\n<p>Por qu\u00e9 sufre el Se\u00f1or en su carne<\/p>\n<p>5. Consideremos, otros\u00ed, este punto, hermanos m\u00edos: Si es cierto que el Se\u00f1or se dign\u00f3 padecer por nuestra alma, siendo como es Se\u00f1or de todo el universo, a quien dijo Dios desde la constituci\u00f3n del mundo: Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra, \u00bfc\u00f3mo, digo, se dign\u00f3 padecer bajo la mano de los hombres? Aprendedlo. 6. Los profetas, teniendo como ten\u00edan de \u00c9l la gracia, con miras a \u00c9l profetizaron. Ahora bien, \u00c9l, para destruir la muerte y mostrar la resurrecci\u00f3n, toda vez que ten\u00eda que manifestarse en carne, 7. sufri\u00f3 primero para cumplir la promesa a los padres, y luego, a par que se preparaba \u00c9l mismo para si un pueblo nuevo, para demostrar, estando sobre la tierra, que despu\u00e9s de hacer \u00c9l mismo la resurrecci\u00f3n, juzgar\u00e1. 8. Por fin, predic\u00f3, ense\u00f1ando a Israel y haciendo tan grandes prodigios y se\u00f1ales, con lo que le mostr\u00f3 su excesivo amor. 9. Y cuando se escogi\u00f3 a sus propios Ap\u00f3stoles, los que habian de predicar su Evangelio, hombres ellos injustos respecto a la ley sobre todo pecado\u0097a fin de mostrar que no vino a llamar a los justos, sino a los pecadores\u0097, entonces fu\u00e9 cuando puso de manifiesto que era Hijo de Dios. 10. Porque de no haber venido en carne, tampoco hubieran los hombres podido salvarse mir\u00e1ndole a \u00c9l. como quiera que mirando al sol, que al cabo est\u00e1 destinado a no ser, como obra que es de sus manos, no son capaces de fijar los ojos en sus rayos. 11. En conclusi\u00f3n, el Hijo de Dios vino en carne a fin de que llegara a su colmo la consumaci\u00f3n de los pecados de quienes persiguieron de muerte a sus profetas. 12. Luego para ese fin sufri\u00f3. Dice Dios, en efecto, que la haga de su carne procede de ellos: Cuando hirieren a su propio pastor, entonces perecer\u00e1n las ovejas del reba\u00f1o.<\/p>\n<p>13. Ahora bien, \u00c9l mismo fu\u00e9 quien quiso as\u00ed padecer, pues era preciso que sufriera sobre el madero. Dice, en efecto, el que profetiza acerca de \u00c9l: Perdona a mi alma de la espada. Y: Traspasa con un clavo mis carnes, porque las juntas de malvados se levantaron contra mi.<\/p>\n<p>14. Y otra vez dice: He aqu\u00ed que puse mi espalda para los azotes y mis mejillas para las bofetadas; pero mi rostro lo puse como una dura roca.<\/p>\n<p>Preludios de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or<\/p>\n<p>VI 1. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 dice cuando hubo cumplido el mandamiento? \u00bfQui\u00e9n es el que me juzga? P\u00f3ngase frente a m\u00ed. \u00bfQui\u00e9n es el que se justifica en mi presencia? Ac\u00e9rquese al siervo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>2. \u00a1Ay de vosotros, porque todos hab\u00e9is de envejecer como un vestido y la polilla os consumir\u00e1. Y otra vez dice el profeta, una vez que fu\u00e9 puesto Jes\u00fas como roca fuerte para despedazamiento: Mira que voy a echar en los cimientos de Si\u00f3n una piedra de mucho valor, escogida, angular, preciosa. 3. \u00bfQu\u00e9 dice despu\u00e9s? Y el que esperare en ella, vivir\u00e1 para siempre. Luego \u00bfnuestra esperanza estriba sobre una piedra? De ninguna manera. Lo que significa es que el Se\u00f1or puso su carne en fortaleza. Pues dice: Y p\u00fasome como una roca dura.<\/p>\n<p>4. Pero dice de nuevo el profeta: La piedra que desecharon los constructores vino a ser cabeza de \u00e1ngulo. Y otra vez dice: Este es el d\u00eda grande y maravilloso que hizo el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>5. Os escribo con demasiada sencillez, a fin de que entend\u00e1is, yo, que soy s\u00f3lo barredura de vuestra caridad. 6. \u00bfQu\u00e9 sigue, pues, diciendo el profeta? Me rode\u00f3 la junta de los malvados; cerc\u00e1ronme como abejas al panal. Y: Sobre mi vestidura echaron suerte.<\/p>\n<p>7. Como quiera, pues, que hab\u00eda el Se\u00f1or de manifestarse y sufrir en la carne, fu\u00e9 de antemano mostrada su pasi\u00f3n. Dice, en efecto, cl profeta contra Israel: \u00a1Ay dcl alma de ellos, pues han tramado designio malo contra si mismos! Atemos al justo, porque nos es molesto.<\/p>\n<p>Nuestra renovaci\u00f3n \u00edntima, fruto de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or<\/p>\n<p>8. \u00bfQu\u00e9 les dice el otro profeta, Mois\u00e9s?<\/p>\n<p>He aqu\u00ed lo que dice el Se\u00f1or Dios: Entrad en la tierra buena, que el Se\u00f1or jur\u00f3 dar a Abraham, Isaac y Jacob, y poseedla en herencia, tierra que mana leche y miel.<\/p>\n<p>9. \u00bfQu\u00e9 dice el conocimiento? Aprendedlo: &#8220;Esperad \u0097dice\u0097en Jes\u00fas, que ha de manifest\u00e1rseos en carne. El hombre, en efecto, no es sino un pedazo de tierra que sufre, pues de la haz de la tierra fu\u00e9 plasmado Ad\u00e1n. 10. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 quiere decir lo de tierra que mana leche y miel? Bendecido sea el Se\u00f1or nuestro, hermanos, por haber puesto en nosotros sabidur\u00eda e inteligencia de sus secretos. El profeta, en efecto, nos pone una par\u00e1bola del Se\u00f1or. \u00bfQui\u00e9n lo entender\u00e1, sino el sabio e inteligente y que ama a su Se\u00f1or? 11. Ahora bien, ello significa que, habi\u00e9ndonos renovado por el perd\u00f3n de nuestros pecados, hizo de nosotros una forma nueva, hasta el punto de tener un alma de ni\u00f1os, como que de veras nos ha plasmado \u00c9l de nuevo.<\/p>\n<p>12. Y, en efecto, la Escritura dice de nosotros lo mismo que Dios dijo\u0092a su Hijo: Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra, y tenga imperio sobre las bestias de la tierra y sobre las aves del cielo y sobre los peces del mar. Y dijo despu\u00e9s de contemplada la hermosa figura nuestra: Creced y multiplicaos y henchid la tierra. Todo eso a su Hijo.<\/p>\n<p>13. Mas tambi\u00e9n te demostrar\u00e9 c\u00f3mo nos lo dice a nosotros. La segunda creaci\u00f3n la cumpli\u00f3 en los \u00faltimos tiempos, pues dice el Se\u00f1or: He aqu\u00ed que hago lo \u00faltimo como lo primero. Luego en relaci\u00f3n con esto predic\u00f3 el profeta: Entrad en la tierra que mana leche y miel y ense\u00f1orearos de ella.<\/p>\n<p>14. Siguese, por tanto, que nosotros somos los plasmados de nuevo, al modo como, a su vez, lo dice en otro profeta: Mira\u0097dice el Se\u00f1or\u0097que voy a quitar de \u00e9stos, es decir, de aquellos que antevi\u00f3 el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, los corazones de piedra y les meter\u00e9 dentro corazones de carne. Y es que \u00c9l hab\u00eda de manifestarse en carne y habitar en nosotros.<\/p>\n<p>15. Y, en efecto, hermanos m\u00edos, templo santo es para el Se\u00f1or la morada de nuestro coraz\u00f3n. 16. Porque dice otra vez el Se\u00f1or: \u00bfY en qu\u00e9 ser\u00e9 visto por el Se\u00f1or mi Dios y ser\u00e9 glorificado? Dice: Te confesar\u00e9 en la reuni\u00f3n de mis hermanos y te cantar\u00e9 himnos en medio de la congregacion de los santos. Luego nosotros somos los que introdujo en la tierra buena.<\/p>\n<p>17. Pues \u00bfqu\u00e9 quiere decir la leche y la miel? Es que el ni\u00f1o se cr\u00eda primero con miel y luego con leche; consiguientemente, de esta manera tambi\u00e9n nosotros, criados con la fe de la promesa y con la palabra divina, viviremos se\u00f1oreando la tierra. 18. Ya lo dijo m\u00e1s arriba: Y crezcan y multipliquense y manden sobre los peces. Ahora bien, \u00bfqui\u00e9n es ahora capaz de mandar sobre la tierra o sobre los peces o sobre las aves del cielo? Porque debemos darnos cuenta que mandar es asunto de potestad. que implica dominar con imperio. 19. Ahora bien, si es cierto que ahora no se cumple eso, luego a nosotros se nos ha dicho cu\u00e1ndo se cumplir\u00e1: cuando tambi\u00e9n nosotros alcancemos punto tal de perfecci\u00f3n que vengamos a ser herederos de la Alianza del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El Macho cabr\u00edo emisario, s\u00edmbolo de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or<\/p>\n<p>VII 1. Asi, pues, considerad, hijos de la alegr\u00eda, c\u00f3mo el Se\u00f1or bueno nos lo ha manifestado todo de antemano, para que sepamos a qui\u00e9n debernos alabar con acciones de gracia por todo. 2. Ahora bien, si el Hijo de Dios, Se\u00f1or que es y que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, padeci\u00f3 para que su herida nos vivificara a nosotros, creamos que el Hijo de Dios no pod\u00eda sufrir sino por causa nuestra. 3. Es m\u00e1s, clavado ya en la cruz, fu\u00e9 abrevado con vinagre y hiel. Escuchad c\u00f3mo de antemano mostraron este pormenor los sacerdotes del templo. Como est\u00e1 escrito el precepto: El que no ayunare el ayuno, sea exterminado con muerte; la raz\u00f3n de mandarlo el Se\u00f1or fu\u00e9 porque \u00c9l hab\u00eda de ofrecer en sacrificio por nuestros pecados el vaso del Esp\u00edritu y cumplir a la par la figura de Isaac ofrecido sobre el altar. 4. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 dice en el profeta? Y coman del macho cabr\u00edo ofrecido durante el ayuno por todos los pecados.<\/p>\n<p>Atended cuidadosamente: Y coman los sacerdotes solos y todos el intestino sin lavar con vinagre. 5. \u00bfCon qu\u00e9 fin? &#8220;Pues vosotros sois los que me hab\u00e9is de abrevar un d\u00eda con hiel mezclado de vinagre, a mi, que he de ofrecer mi carne por los pecados de mi pueblo nuevo; comed vosotros solos, mientras el pueblo ayuna y se golpea el pecho en saco y ceniza.&#8221; Para demostrar que \u00c9l hab\u00eda de sufrir mucho de parte de ellos.<\/p>\n<p>6. Atended a lo que mand\u00f3: Tomad dos machos cabrios, hermosos e iguales, y ofrecedlos en sacrificio, y tome al uno el sacerdote en holocausto. 7. \u00bfY qu\u00e9 har\u00e1n del otro? Maldito\u0097dice la Escritura\u0097es el otro. Atended c\u00f3mo se manifiesta aqu\u00ed la figura de Jes\u00fas: 8. Y escupidle todos y pinchadle y poned en torno a su cabeza la lana purp\u00farea y de este modo sea arrojado al desierto. Y cumplido esto, el que lleva el macho cabr\u00edo lo conduce al desierto, le quita la lana y la coloca sobre un arbusto llamado zarza, cuyos frutos solemos comer cuando los hallamos en el campo. De ah\u00ed resulta que s\u00f3lo los frutos de la zarza son dulces.<\/p>\n<p>9. Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 quiere decir todo esto? Atended: El uno puesto sobre el altar y el otro maldecido. Y justamente el maldecido es el coronado; es que entonces, en aquel d\u00eda, le ver\u00e1n llevando el manto de p\u00farpura sobre su carne y dir\u00e1n: &#8220;\u00bfNo es \u00e9ste a quien nosotros un d\u00eda crucificamos, despu\u00e9s que le hubimos menospreciado, atravesado y escupido? Verdaderamente, \u00e9ste era el que entonces dec\u00eda ser el Hijo de Dios. 10. Porque \u00bfc\u00f3mo semejante a aqu\u00e9l? Para esto dijo ser los machos cabrios semejantes, hermosos, iguales, para que, cuando le vean venir entonces, se espanten de la semejanza del macho cabrio. En conclusi\u00f3n, ah\u00ed tienes al macho cabrio, figura de Jes\u00fas, que ten\u00eda que sufrir.<\/p>\n<p>11. \u00bfY por qu\u00e9 motivo pone la lana en medio de las espinas? He ah\u00ed otra figura de Jes\u00fas puesta para la Iglesia; porque el que quiere coger la lana purp\u00farea, no tiene otro remedio que sufrir mucho por lo terrible que son las espinas, y tras la tribulaci\u00f3n apoderarse de ella. &#8220;As\u00ed\u0097dice el Se\u00f1or\u0097, los que quisieren verme y alcanzar mi reino, han de pasar por tribulaciones y sufrimientos antes de apoderarse de m\u00ed.&#8221;<\/p>\n<p>La novilla roja y su simbolismo <\/p>\n<p>VIII 1. \u00bfY qu\u00e9 figura pens\u00e1is representa el que se mande a Israel ofrecer a los hombres que tienen peeados consumados una novilla y, despu\u00e9s de sacrificada, quemarla completamente y tomar entonces los siervos la ceniza y depositarla en unos vasos, y poner sobre un madero la lana purp\u00farea y el hisopo (ah\u00ed tienes otra vez la figura de la cruz y la lana purp\u00farea), y de esta manera roc\u00edan los siervos uno por uno a todo el pueblo, a fin de purificarse de sus pecados? 2. Considerad c\u00f3mo en sencillez nos lo dice a nosotros: El novillo es Jes\u00fas; los hombres pecadores que lo ofrecen son los que le condujeron a la muerte; despu\u00e9s ya no son hombres, ya no es la gloria de los pecadores. 3. Los siervos que roc\u00edan son los que nos trajeron la buena noticia del perd\u00f3n de nuestros pecados y la purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n; aqu\u00e9llos, digo, a quienes di\u00f3 el Se\u00f1or el poder del Evangelio, los cuales eran doce para testimonio de las tribus (pues doce son las tribus de Israel), para pregonarlo. 4. Mas \u00bfpor qu\u00e9 motivo son tres los siervos que roc\u00edan? Para atestiguar que Abraham, Isaac y Jacob son grandes delante de Dios. 5. \u00bfY qu\u00e9 significa que la lana se ponga sobre el madero? Que el reino de Jes\u00fas est\u00e1 sobre el madero y que los que esperen en \u00c9l vivir\u00e1n para siempre. 6. Mas \u00bfpor qu\u00e9 se ponen juntos la lana y el hisopo? Porque en su reino habr\u00e1 d\u00edas malos y sucios, en que nosotros nos salvaremos, pues el que padece en su carne se cura por el jugo del hisopo. 7. Y por eso, las cosas as\u00ed practicadas resultan claras para nosotros; para aquellos, en cambio, siguen oscuras por no haber o\u00eddo la voz del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>La verdadera circuncisi\u00f3n: la de los o\u00eddos y la del coraz\u00f3n<\/p>\n<p> IX 1. En efecto, dice otra vez sobre los o\u00eddos, c\u00f3mo circuncid\u00f3 nuestro coraz\u00f3n. Dice el Se\u00f1or en el profeta: En o\u00eddo de oreja me obedecieron. Y otra vez dice: Con o\u00eddo oir\u00e1n los que est\u00e1n lejos, y conocer\u00e1n lo que yo hice. Y: Circuncidad\u0097dice el Se\u00f1or\u0097vuestros corazones. 2. Y otra vez dice: Escucha, Israel, porque esto dice el Se\u00f1or Dios tuyo. Y de nuevo el Esp\u00edritu del Se\u00f1or profetiza: \u00bfQui\u00e9n es el que quiere vivir para siempre? Con o\u00eddo oiga la voz de mi siervo. 3. Y otra vez dice: Escucha, cielo, y t\u00fa, tierra, presta o\u00eddos, porque el Se\u00f1or ha hablado esto para testimonio. Y dice de nuevo: O\u00edd la voz del Se\u00f1or, pr\u00edncipes de este pueblo. Y dice otra vez: Escuchad, liijos, la voz que grita en el desierto.<\/p>\n<p>4. En conclusi\u00f3n, circuncid\u00f3 nuestros o\u00eddos, a fin de que, o\u00edda la palabra, creamos nosotros. Por lo dem\u00e1s, la misma circuncisi\u00f3n, en que ponen su confianza, est\u00e1 anulada; porque el Se\u00f1or habl\u00f3 de que se practicara una circuncisi\u00f3n, pero no de la carne. Mas ellos transgredieron su mandamiento, pues un \u00e1ngel malo los enga\u00f1\u00f3. 5. D\u00edceles a ellos: Esto dice el Se\u00f1or Dios nuestro (aqu\u00ed hallo yo el mandamiento): No sembr\u00e9is sobre las espinas; circuncidaos para vuestro Se\u00f1or. \u00bfY qu\u00e9 quiere decir: Circuncidad la dureza de vuestro coraz\u00f3n y no endurezc\u00e1is vuestro cuello? Toma ahora, otros\u00ed: He aqu\u00ed\u0097dice el Se\u00f1or\u0097que todas las naciones son incircuncisas de prepucio; mas este pueblo es incircunciso de coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>6. Pero dir\u00e9is: Es que el pueblo se circuncida para sello. Mas tambi\u00e9n\u0097te contestar\u00e9\u0097se circuncidan los sirios y los \u00e1rabes y todos los sacerdotes de los \u00eddolos; finalmente, tambi\u00e9n los egipcios usan la circuncision.<\/p>\n<p>7. As\u00ed, pues, hijos del amor, aprended Copiosamente acerca de todo esto: Abraham, que fu\u00e9 el primero en practicar la circuncisi\u00f3n, circuncid\u00f3 a los de su casa mirando anticipadamente en esp\u00edritu hacia Jes\u00fas, tomando los s\u00edmbolos de tres letras. 8. Dice, en efecto, la Escritura: Y circuncid\u00f3 Abraham de su casa a trescientos dieciocho hombres. Ahora bien, \u00bfcu\u00e1l es el conocimiento que le fu\u00e9 dado? Atended que pone primero los dieciocho y, hecha una pausa, los trescientos. El dieciocho se compone de la I, que vale diez, y la H, que representa ocho. Ah\u00ed tienes el nombre de IHSOUS. Mas como la cruz hab\u00eda de tener la gracia en la figura de la T, dice tambi\u00e9n los trescientos. Consiguientemente, en las dos primeras letras significa a Jes\u00fas, y en otra, la cruz. 9. S\u00e1belo Aquel que pone en nosotros la d\u00e1diva ing\u00e9nita de su ense\u00f1anza: Nadie aprendi\u00f3 de m\u00ed m\u00e1s genuina palabra; pero yo s\u00e9 que vosotros sois dignos de ello.<\/p>\n<p>Los animales impuros y su simbolismo<\/p>\n<p>X 1. Y lo que Mois\u00e9s dijo: No comer\u00e9is cerdo ni \u00e1guila, ni gavil\u00e1n ni cuervo, ni pez alguno que no tenga escamas, no es sino que tom\u00f3 tres s\u00edmbolos en inteligencia. 2. Por lo dem\u00e1s, d\u00edceles en el Deuteronomio: Y establecer\u00e9 con este pueblo m\u00edo justificaciones. Luego no est\u00e1 el mandamiento del Se\u00f1or en no comer, sino que Mois\u00e9s habl\u00f3 en esp\u00edritu.<\/p>\n<p>3. Ahora bien, el cerdo lo dijo por lo siguiente: &#8220;No te juntar\u00e1s\u0097dice\u0097-con hombres tales que son semejantes a los cerdos; es decir, que cuando lo pasan pr\u00f3speramente, se olvidan del Se\u00f1or, y cuando se ven necesitados, reconocen al Se\u00f1or, al modo que el cerdo, cuando come, no sabe de su se\u00f1or; mas cuando tiene hambre, gru\u00f1e y, una vez que toma su comida, vuelve a callar.<\/p>\n<p>4. Tampoco comer\u00e1s el \u00e1guila, ni el gavil\u00e1n, ni el milano, ni el cuervo. No te juntar\u00e1s\u0097dice\u0097ni te asemejar\u00e1s a hombres tales, que no saben produrarse el alimento por medio del trabajo y del sudor, sino que arrebatan en su iniquidad lo ajeno, y acechan como si anduvieran en sencillez, y miran por todas partes a qui\u00e9n despojar por medio de su avaricia, al modo que estas aves son las \u00fanicas que no se procuran a si mismas su alimento, sino que, posadas ociosamente, buscan la manera de devorar las carnes ajenas, siendo perniciosas por su maldad.<\/p>\n<p>5. Y no comer\u00e1s\u0097dice\u0097la morena ni el p\u00f3lipo ni la sepia. No te asemejar\u00e1s\u0097d\u00edce, junt\u00e1ndote con ellos, a hombres tales, que son imp\u00edos hasta el cabo y est\u00e1n ya condenados a muerte, al modo que estos peces, que son los \u00fanicos maldecidos, se revuelcan en el fondo del mar y no nadan como los otros, sino que habitan en la tierra del fondo.<\/p>\n<p>6. Mas tampoco comer\u00e1s liebre. \u00bfPor qu\u00e9? No ser\u00e1s corruptor ni te asemejar\u00e1s a los tales. Porque la liebre multiplica cada a\u00f1o su ano, pues cuantos a\u00f1os vive, tantos agujeros tiene.<\/p>\n<p>7. Mas tampoco comer\u00e1s la hiena. No ser\u00e1s\u0097dice\u0097 ad\u00faltero ni corruptor, ni te asemejar\u00e1s a los tales: \u00bfPor qu\u00e9? Porque este animal cambia cada a\u00f1o de sexo y una vez se convierte en macho y otra en hembra.<\/p>\n<p>8. Mas tambi\u00e9n tuvo raz\u00f3n de abominar de la ardilla. No ser\u00e1s\u0097dice\u0097tal cuales o\u00edmos que son los que cometen, por la impureza, iniquidad en su boca, ni te unir\u00e1s con las mujeres impuras que cometen la iniquidad en su boca. Porque este animal concibe por la boca.<\/p>\n<p>9. En conclusi\u00f3n, tomando Mois\u00e9s tres s\u00edmbolos so bre los ahimentos, as\u00ed habl\u00f3 en espiritu mas ellos lo entendieron, conforme al deseo de la carne, como si se tratara de la comida. 10. De esos tres mismos s\u00edmbolos toma tambi\u00e9n David conocimiento, y dice igualmente: Bienaventurado el var\u00f3n que no anduvo en consejo de imp\u00edos, al modo como peces nadan entre tinieblas en las profundidades del mar; y en el camino de los pecadores no se detuvo, al modo de algunos que aparentan temer al Se\u00f1or y pecan como el cerdo, y sobre silla de Pestilencia no sesent\u00f3, al modo de las aves apostatadas para la rapi\u00f1a. Ah\u00ed ten\u00e9is perfectamente lo que ata\u00f1e a la comida.<\/p>\n<p>11. Dice otra vez Mois\u00e9s: Comer\u00e1s todo animal de pezu\u00f1a partida y que rurnia. \u00bfQu\u00e9 quiere decir? El que toma el alimento, conoce al que le alimenta y, refocilando en \u00e9l, parece alegrarse. Bellamente lo dijo con miras al mandamiento. \u00bfQu\u00e9 es, pues, lo que dice? Juntaos con los que temen al Se\u00f1or, con los que meditan en su coraz\u00f3n el precepto de la palabra que recibieron, con los que hablan y observan las justificaciones del Se\u00f1or, con los que saben que la meditaci\u00f3n es obra de alegr\u00eda y rumian la palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 significa la pezu\u00f1a partida? Que el justo camina en este mundo y juntamente espera el siglo santo. Mirad cu\u00e1n hermosamente legisl\u00f3 Mois\u00e9s. 12. Mas \u00bfde d\u00f3nde pudiera venirles a aqu\u00e9llos entender y comprender estas cosas? Mas nosotros, entendiendo, como es justo, los mandamientos, hablamos tal como quiso el Se\u00f1or; pues para que esto entendamos, circuncid\u00f3 nuestros o\u00eddos y corazones.<\/p>\n<p>Los simbolos del bautizmo y la cruz<\/p>\n<p>XI 1. Mas inquiramos si tuvo el Se\u00f1or inter\u00e9s en manifestarnos anticipadamente algo acerca del agua y de la cruz. Ahora bien, acerca del agua se dice contra Israel c\u00f3mo no hab\u00edan de aceptar el bautismo, que trae la remisi\u00f3n de los pecados, sino que se construir\u00edan otros lavatorios para s\u00ed mismos. 2. Dice, en efecto, el profeta: P\u00e1smate, oh cielo, y ericese a\u00fan m\u00e1s sobre esto la tierra: Dos males ha hecho mi pueblo: A mi me abandonaron, fuente de vida, y para s\u00ed se cavaron pozo de muerte. 3. \u00bfAcaso es una roca desierta mi monte santo de Sina\u00ed? Porque ser\u00e9is como los polluelos de un ave, que se echan a volar cuando se les quita el nido.<\/p>\n<p>4. Y otra vez dice el profeta: Yo mandar\u00e9 delante dc ti, y allanar\u00e9 las monta\u00f1as, y har\u00e9 pedazos las puertas de bronce y a\u00f1icos los cerrojos de hierro, y te dar\u00e9 tesoros sombr\u00edos, escondidos, invisibles, para que sepas que yo soy el Se\u00f1or. Y: Habitar\u00e1 en la cueva elevada de la pe\u00f1a fuerte. 5. Y: El agua suya, fiel; ver\u00e9is al rey con gloria y vuestra alma meditar\u00e1 el temor del Se\u00f1or. 6. Y de nuevo dice en otro profeta: El que esto hiciere, ser\u00e1 como \u00e1rbol plantado a par de la corriente de las aguas, que dar\u00e1 su fruto a debido tiempo, y su hoja no caer\u00e1, y todo cuanto hiciere prosperar\u00e1. 7. No as\u00ed los imp\u00edos, no as\u00ed, sino como el tamo, que esparce el viento de sobre la haz de la tierra. Por lo cual, no se levantar\u00e1n los imp\u00edos en el juicio, ni los pecadores en el consejo de los justos; porque el Se\u00f1or conoce el camino de los justos y perecer\u00e1 el camino de los imp\u00edos.<\/p>\n<p>8. Daos cuenta c\u00f3mo defini\u00f3 en uno el agua y la cruz. Pues lo que dice es esto: Bienaventurados quienes, habiendo puesto su confianza en la cruz, bajaron al agua; porque su recompensa dice que ser\u00e1 en el tiempo debido. Entonces\u0097dice\u0097dar\u00e9 la paga. Lo que luego a\u00f1ade sobre que las hojas no caer\u00e1n significa que toda palabra que saliere de vuestra boca en fe y caridad, ser\u00e1 para conversi\u00f3n y esperanza de muchos.<\/p>\n<p>9. Adem\u00e1s, otro profeta dice: Y era la tierra de Israel celebrada sobre toda otra tierra. Lo que quiere decir: El Se\u00f1or glorifica el vaso de su Esp\u00edritu. 10. \u00bfQu\u00e9 dice seguidamente? Y el r\u00edo flu\u00eda por la derecha y brotaban de \u00e9l hermosos \u00e1rboles; y quien comiere de ellos vivir\u00e1 para siempre. 11. Esto quiere decir que nosotros bajamos al agua rebosando pecados y suciedad, y subimos llevando fruto en nuestro coraz\u00f3n, es decir, con el temor y la esperanza de Jes\u00fas en nuestro esp\u00edritu. Y el que comiere de ellos, vivir\u00e1 para siempre, quiere decir: quien escuchare, cuando se le hablan estas cosas, y las creyere, vivir\u00e1 eternamente.<\/p>\n<p>Los s\u00edmbolos o figuras de la cruz<\/p>\n<p>XII 1. De nuevo igualmente define acerca de la cruz en otro profeta, que dice: \u00bfY cu\u00e1ndo se cumplir\u00e1n estas cosas? Dice el Se\u00f1or: Cuando el madero se incline y se levante y cuando del madero destilare sangre. Ah\u00ed tienes otra vez c\u00f3mo se habla de la cruz y del que hab\u00eda de ser crucificado.<\/p>\n<p>2. Otra vez habla tambi\u00e9n en Mois\u00e9s, en ocasi\u00f3n en que Israel era combatido por los extranjeros; y para recordarles que eran derrotados porque a causa de sus pecados hab\u00edan sido entregados a la muerte, el Esp\u00edritu inspira en el coraz\u00f3n de Mois\u00e9s que fabricara una figura de la cruz y del que hab\u00eda de sufrir en ella; pues si no confiaren\u0097dice\u0097en \u00c9l, ser\u00e1n derrotados para siempre. Coloca, pues, Mois\u00e9s arma sobre arma en medio del campamento y, poni\u00e9ndose m\u00e1s alto que todos los dem\u00e1s, extend\u00eda sus brazos. Y de esta manera venc\u00eda de nuevo Israel. Luego, cuando los bajaba, otra vez eran pasados a cuchillo. 3. \u00bfPara qu\u00e9 fin? Para que conocieran que no pod\u00edan salvarse, si no confiaban en \u00c9l. 4. Y otra vez dice en otro profeta: Todo el d\u00eda extend\u00ed mis manos a un pueblo incr\u00e9dulo y que contradice mi camino justo.<\/p>\n<p>5. Y otra vez, en ocasi\u00f3n que Israel tambi\u00e9n ca\u00eda, fabrica Mois\u00e9s una figura de Jes\u00fas, figura de c\u00f3mo \u00c9l ten\u00eda que padecer, y \u00c9l, otros\u00ed, vivificar, cuando ellos cre\u00edan que hab\u00eda perecido en el signo. En efecto, el Se\u00f1or hizo que les mordieran toda clase de serpientes, y mor\u00edan de sus mordeduras; serpientes, justamente, pues la transgresi\u00f3n en Eva se debi\u00f3 a la serpiente, para convencerlos de que por su transgresi\u00f3n ser\u00edan entregados a tribulaci\u00f3n de muerte. 6. En resoluci\u00f3n, Mois\u00e9s, que hab\u00eda establecido por mandamiento: No tendr\u00e9is imagen esculpida ni fundida para Dios vuestro, la fabrica \u00e9l mismo para mostrar una figura de Jes\u00fas. As\u00ed, pues, manda hacer Mois\u00e9s una serpiente de bronce y la levanta gloriosamente y, a voz de preg\u00f3n, convoca al pueblo.<\/p>\n<p>7. Reunidos que estuvieron, suplicaban a Mois\u00e9s que ofreciera oraciones por la curaci\u00f3n de ellos. Y Mois\u00e9s les respondi\u00f3: Cuando alguno de vosotros\u0097dice-\u0097fuere mordido, venga a la serpiente colocada sobre el madero y conf\u00ede con viva fe que ella, aun siendo muerta, puede darle la vida y al punto quedar\u00e1 sano.&#8221; Ah\u00ed tienes otra vez, en estos nuevos s\u00edmbolos, la gloria de Jes\u00fas, pues todo est\u00e1 en \u00c9l y todo es para \u00c9l.<\/p>\n<p>Josu\u00e9, David e Isa\u00edas, testigos de Jes\u00fas<\/p>\n<p>8. \u00bfQu\u00e9 dice, adem\u00e1s, Mois\u00e9s a Josu\u00e9 (o Jes\u00fas), hijo de Nav\u00e9, profeta que era, despu\u00e9s de ponerle este nombre, con el solo fin de que el pueblo oyera que el Padre lo pone todo patente acerca de su Hijo Jes\u00fas? 9. Dicele, pues, Mois\u00e9s a Josu\u00e9, hijo de Nav\u00e9, despu\u00e9s de ponerle este nombre, cuando lo mand\u00f3 como explorador de la tierra: Toma un libro en tus manos y escribe lo que dice el Se\u00f1or, a saber: que el Hijo de Dios arrancar\u00e1 de ra\u00edz, en los \u00faltimos d\u00edas, a toda la casa de Arnalec.<\/p>\n<p>10. He aqu\u00ed otra vez a Jes\u00fas, no como hijo del hombre, sino como hijo de Dios, si bien manifestado por figura en la carne. Como quiera, pues, que hab\u00edan de decir que Cristo es hijo de David, el mismo David, temi\u00e9ndose y comprendiendo el extrav\u00edo de los pecadores, profetiza y dice: Dijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or: Si\u00e9ntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies. 11. Y a su vez, Isa\u00edas dice de esta manera: Dijo el Se\u00f1or a mi Ungido Se\u00f1or, a quien yo tom\u00e9 de la diestra, para que delante de \u00c9l obedezcan las naciones, y romper\u00e9 la fuerza de los reyes. Mira c\u00f3mo David le llama Se\u00f1or y no le llama hijo.<\/p>\n<p>El pueblo cristiano, menor y segundog\u00e9nito, heredero del Testamento<\/p>\n<p>XIII 1. Mas veamos si es este pueblo o es el primero el que hereda, o si el Testamento nos pertenece a nosotros o a ellos. 2. Escuchad, pues, lo que sobre el pueblo cuenta la Escritura: Rogaba Isaac por Rebeca, su mujer, pues era est\u00e9ril, y concibi\u00f3. Luego: Sali\u00f3 Rebeca a consultar al Se\u00f1or, y d\u00edjole el Se\u00f1or: Dos naciones hay en tu vientre y dos pueblos en tu seno, y un pueblo sobre pujar\u00e1 a otro pueblo y el mayor servir\u00e1 al menor. 3. Deb\u00e9is pcrcataros de qui\u00e9n es Isaac y qui\u00e9n Rebeca y por qui\u00e9nes da a entender la Escritura que este pueblo es mayor que aqu\u00e9l.<\/p>\n<p>4. Y m\u00e1s claramente todav\u00eda habla Jacob en otra profec\u00eda a Jos\u00e9, dici\u00e9ndole: He aqu\u00ed que no me defraud\u00f3 el Se\u00f1or de tu vista; tr\u00e1eme ac\u00e1 tus hijos para bendecirlos. 5. Y llev\u00f3 Jos\u00e9 a Efra\u00edn y Manas\u00e9s, queriendo que fuera bendecido Manas\u00e9s, pues era el mayor; y, en efecto, Jos\u00e9 le puso a la derecha de su padre Jacob. Mas Jacob vi\u00f3 en esp\u00edritu la figura dcl pueblo por venir. \u00bfY qu\u00e9 dice la Escritura? Y mud\u00f3 Jacob de sitio sus manos y puso su derecha sobre la cabeza de Efra\u00edn, el segundo y m\u00e1s joven, y le bendijo, y dijo Jos\u00e9 a Jacob: Cambia tu diestra sobre la cabeza de Manas\u00e9s, pues es mi primog\u00e9nito. Y respondi\u00f3 Jacob a Jos\u00e9: Lo s\u00e9, hijo, lo s\u00e9; mas el mayor servir\u00e1 al menor. Sin embargo, tambi\u00e9n estotro ser\u00e1 bendecido. 6. Mirad por qui\u00e9n puso que este pueblo es el primero y el heredero de la Alianza. 7. Ahora bien, si, sobre lo dicho, tambi\u00e9n nos lo record\u00f3 por medio de Abraham, no tenemos ya m\u00e1s que pedir en orden al acabamiento y perfecci\u00f3n de nuestro conocimiento. \u00bfQu\u00e9 le dice, pues, el Se\u00f1or a Abraham cuando, habiendo sido el \u00fanico en creer, le fu\u00e9 contado a justicia? Mira que te he puesto a ti, Abraham, por padre de las naciones que han de creer en Dios por prepucio.<\/p>\n<p>La nueva alianza por la redenci\u00f3n de Jes\u00fas<\/p>\n<p>XIV 1. Muy bien! Mas inquiramos si les di\u00f3 la Alianza que jur\u00f3 a sus padres daria al pueblo. Di\u00f3sela, ciertamente; mas ellos, por sus pecados, no se hicieron dignos de recibirla. 2. Dice, efectivamente, el profeta: Y estuvo Mois\u00e9s ayunando en el monte Sina\u00ed durante cuarenta d\u00edas y cuarenta noches para recibir la Alianza del Se\u00f1or. Y recibi\u00f3 Mois\u00e9s de parte del Se\u00f1or las dos tablas escritas por el dedo de la mano del Se\u00f1or en esp\u00edritu. Y tom\u00e1ndolas Mois\u00e9s, estaba para baj\u00e1rselas al pueblo. 3. Y dijo el Se\u00f1or a Mois\u00e9s: Mois\u00e9s, Mois\u00e9s, baja a toda prisa, pues ha prevaricado tu pueblo, que sacaste de la tierra de Egipto. Y entendi\u00f3 Mois\u00e9s que se habia otra vez fabricado im\u00e1genes de fundici\u00f3n y arroj\u00f3 de sus manos las tablas, y se hicieron pedazos las tablas del Testamento del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>4. Mois\u00e9s, pues, recibi\u00f3 la Alianza; mas ellos no se hicieron dignos. Ahora bien \u00bfc\u00f3mo la recibimos nosotros? Aprendedlo: Mois\u00e9s la recibi\u00f3 como siervo que era; mas a nosotros nos la di\u00f3 el Se\u00f1or en persona para hacernos, habiendo sufrido por nosotros, pueblo de su herencia. 5. Manifest\u00f3se, por una parte, para que aquellos llegasen al colmo de sus pecados, y nosotros, por otra, recibi\u00e9ramos la Alianza por medio del Se\u00f1or Jes\u00fas, que la hereda; de Jes\u00fas, digo, que fu\u00e9 aparejado para que, apareciendo \u00c9l en persona y redimido que hubiera de las tinieblas nuestros corazones, consumidos que estaban por la muerte y entregados al extrav\u00edo de la iniquidad, estableciera una Alianza entre nosotros por su palabra.<\/p>\n<p>6. En efecto, escrito est\u00e1 c\u00f3mo el Padre le pone mandamiento de que, redimido que nos hubiere a nosotros de las tinieblas, se prepare para s\u00ed un pueblo santo. 7. Dice, pues, el profeta: Yo, el Se\u00f1or Dios tuyo, te llam\u00e9 en justicia y te tomar\u00e9 de tu mano y te fortalecer\u00e9; y te di para Alianza de un linaje y por luz de las naciones, para abrir los ojos de los ciegos y sacar de sus cadenas a los trabados y de la casa de la custodia a los que se sientan entre tinieblas. Conozcamos, pues, de d\u00f3nde fuiiiios rescatados.<\/p>\n<p>8. Otra vez dice el profeta: Mira que te he puesto por luz de las naciones, para que t\u00fa seas salvaci\u00f3n hasta los confines de la tierra. As\u00ed dice el Se\u00f1or, el Dios que te ha rescatado.<\/p>\n<p>9. Y de nuevo dice el profeta: El Esp\u00edritu del Se\u00f1or sobre m\u00ed, \/ por lo cual me ha ungido, \/ para llevar a los humildes la buena noticia de la gracia; \/ me ha enviado a sanar a los triturados fe coraz\u00f3n, \/ a pregonar a los cautivos la libertad \/ y a los ciegos la recuperaci\u00f3n de la vista, \/ a proclamar el a\u00f1o del Se\u00f1or aceptable, \/ el d\u00eda fe la recompensa, \/ a consolar a todos los que est\u00e1n tristes.<\/p>\n<p>La verdadera santificaci\u00f3n del s\u00e1bado<\/p>\n<p>XV 1. Pasando a otro punto, tambi\u00e9n acerca del s\u00e1bado, se escribe en el dec\u00e1logo, es decir, en las diez palabras que habl\u00f3 I)ios en el monte Sina\u00ed a Moises cara a cara: Y santificad el s\u00e1bado del Se\u00f1or con manos limpias y coraz\u00f3n puro. 2. Y en otro lugar dice: Si mis hijos guardaren el s\u00e1bado, entonces pondr\u00e9 sobre ellos mi misericordia. 3. Del s\u00e1bado habla al principio de la creaci\u00f3n: E hizo Dios en seis d\u00edas las obras de sus manos y acab\u00f3las en el d\u00eda s\u00e9ptimo, y descans\u00f3 en \u00e9l y lo santific\u00f3.<\/p>\n<p>4. Atended, hijos, qu\u00e9 quiere decir lo de: Acab\u00f3los en seis d\u00edas. Esto significa que en seis mil a\u00f1os consumar\u00e1 todas las cosas el Se\u00f1or, pues un d\u00eda es para \u00c9l mil a\u00f1os. Lo cual, \u00c9l mismo lo atestigua, diciendo: He aqu\u00ed que el d\u00eda del Se\u00f1or ser\u00e1 camo mil a\u00f1os. Por lo tanto, hijos, en seis d\u00edas, es decir, en los seis mil a\u00f1os, se consumar\u00e1n todas las cosas.<\/p>\n<p>5. Y descans\u00f3 en el d\u00eda s\u00e9ptimo. Esto quiere decir: Cuando venga su hijo y destruya el siglo del inicuo y juzgue a los imp\u00edos y mudare el sol, la luna y las estrellas, entonces descansar\u00e1 de verdad en el d\u00eda s\u00e9ptimo.<\/p>\n<p>6. Y por contera dice: Lo santificar\u00e1s con manos limpias y coraz\u00f3n puro. Ahora, pues, si pensamos que pueda nadie santificar, sin ser puro de coraz\u00f3n, el d\u00eda que santific\u00f3 Dios mismo, nos equivocamos de todo en todo. 7. consiguientemente, entonces por nuestro descanso lo santificaremos de verdad, cuando, justificados nosotros mismos y en posesi\u00f3n ya de la promesa, seremos capaces de santificarlo; es decir, cuando ya no exista la iniquidad, sino que nos hayamos vuelto todos nuevos por el Se\u00f1or, entonces, si, santificados primero nosotros, podremos santificar el d\u00eda s\u00e9ptimo.<\/p>\n<p>8. Por \u00faltimo, les dice: Vuestros novilunios y vuestros s\u00e1bados no los aguanto. Mirad c\u00f3mo dice: No me son aceptos vuestros s\u00e1bados dle ahora, sino el que yo he hecho, aqu\u00e9l en que, haciendo descansar todas las cosas, har\u00e9 el principio de un d\u00eda octavo, es decir, el principio de otro mundo. 9. Por eso justamente nosotros celebramos tambi\u00e9n el d\u00eda octavo con regocijo, por ser d\u00eda en que Jes\u00fas resucit\u00f3 de entre los muertos y, despu\u00e9s de manifestado, subi\u00f3 a los cielos.<\/p>\n<p>El alma del cristiano, verdadero templo de Dios<\/p>\n<p>XVI 1. Quiero tambi\u00e9n hablaros acerca del templo, c\u00f3mo extraviados los miserables confiaron en el edificio y no en su Dios que los creo, como si aqu\u00e9l fuera la casa de Dios. 2. Pues, poco m\u00e1s o menos como los gentiles, le consagraron en el templo. Mas \u00bfc\u00f3mo habla el Se\u00f1or destruy\u00e9ndolo? Aprendedlo : \u00bfQui\u00e9n midio el cielo con el palmo y la tierra con el pulgar? \u00bfNo he sido yo?\u0097dice el Se\u00f1or? \u0097. El cielo es mi trono y la tierra escabel de mis pies: \u00bfQu\u00e9 casa es \u00e9sa que me vais a edificar o cu\u00e1l es el lugar de mi descanso? Luego ya os dais cuenta de que su esperanza es vana.<\/p>\n<p>3. Y por remate, otra vez les dice: He aqu\u00ed que los que han destru\u00eddo este templo, ellos mismos lo edificar\u00e1n. 4. As\u00ed est\u00e1 sucediendo, pues por haberse ellos sublevado, fu\u00e9 derribado el templo por sus enemigos, y ahora hasta los mismos siervos de sus enemigos lo van a reconstruir. 5. Adem\u00e1s, ya estaba manifiesto c\u00f3mo la ciudad, el templo y el pueblo de Israel hab\u00eda de ser entregado. Dice, en efecto, la Escritura: Y suceder\u00e1 en los \u00faltimos d\u00edas, y entregar\u00e1 el Se\u00f1or las ovejas del reba\u00f1o y su majada y su torre a la destrucci\u00f3n. Y conforme habl\u00f3 el Se\u00f1or, as\u00ed sucedi\u00f3.<\/p>\n<p>6. Pues inquiramos si existe un templo de Dios: Existe, ciertamente, all\u00ed donde \u00c9l mismo dice que lo ha de hacer y perfeccionar. Est\u00e1, efectivamente, escrito: Y ser\u00e1, cumplida la semana, que se edificar\u00e1 el templo de Dios gloriosamente en el nombre del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>7. Hallo, pues, que existe un templo. \u00bfC\u00f3mo se edificar\u00e1 en el nombre del Se\u00f1or? Aprendedlo. Antes de creer nosotros en Dios, la morada de nuestro coraz\u00f3n era corruptible y flaca, como templo verdaderamente edificado a mano, pues estaba llena de idolatr\u00eda y era casa de demonios, porque no hac\u00edamos sino cuanto era contrario a Dios. 8. Mas se edificar\u00e1 en el nombre del Se\u00f1or. Atended a que el templo del Se\u00f1or se edifique gloriosamente. \u00bfDe qu\u00e9 manera? Aprendedlo. Despu\u00e9s de recibido cl perd\u00f3n de los pecados, y por nuestra esperanza en el Nombre, fuimos hechos nuevos, creados otra vez desde el principio. Por lo cual, Dios habita verdaderamente en nosotros, en la morada de nuestro coraz\u00f3n. 9. \u00bfDe qu\u00e9 manera? Porque en nosotros mora la palabra de su fe, el llamamiento de su promesa, la sabidur\u00eda dc sus justificaciones, los mandamientos de su doctrina; profetizando \u00c9l mismo en nosotros, morando \u00c9l en persona dentro de nosotros, abri\u00e9ndonos la puerta del templo, es decir, nuestra boca; d\u00e1ndonos penitencia, nos introduce a nosotros, que est\u00e1bamos esclavizados por la muerte, en el templo incorruptible. 10. Y es as\u00ed que quien desea salvarse no mira a un hombre, sino al que mora y habla dentro de s\u00ed, maravillado de no haber o\u00eddo jam\u00e1s antes las palabras de la boca de quien hablaba y no tener \u00e9l siquiera deseo de escucharle. Este es templo espiritual que se edifica para el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Recapitulaci\u00f3n<\/p>\n<p>XVII 1. En cuanto cab\u00eda en lo posible y sencillo manifest\u00e1roslo, mi alma conf\u00eda que por mi deseo nada he omitido de cuanto ata\u00f1e a vuestra salvaci\u00f3n. 2. En efecto, si os escribo acerca de lo presente o de lo por venir, me temo no me entend\u00e1is, por ser cosas envueltas en par\u00e1bolas. Y de esto basta.<\/p>\n<p>Los dos caminos<\/p>\n<p>XVIII 1. Pues pasemos tambi\u00e9n a otro g\u00e9nero de conocimiento y doctrina. Dos caminos hay de doctrina y de potestad, el camino de la luz y el camino de las tinieblas. Ahora bien, grande es la diferencia que hay entre los dos caminos. Porque sobre el uno est\u00e1n apostados los \u00e1ngeles de Dios, portadores de luz; sobre el otro, los \u00e1ngeles de Satan\u00e1s. 2. Y el uno es Se\u00f1or desde los siglos y hasta los siglos; el otro es el pr\u00edncipe del presente siglo de la iniquidad.<\/p>\n<p>Descripci\u00f3n del camino<\/p>\n<p>XIX 1. Ahora bien, el camino de la luz es como sigue: Si alguno quiere andar su camino hacia el lugar determinado, apres\u00farese por medio de sus obras. Ahora bien, el conocimiento que nos ha sido dado para caminar en \u00e9l es el siguiente: 2. Amar\u00e1s a Aquel que te cre\u00f3, temer\u00e1s al que te form\u00f3, glorificar\u00e1s al que te redimi\u00f3 de la muerte. Ser\u00e1s sencillo de coraz\u00f3n y rico de esp\u00edritu. No te juntar\u00e1s con los que andan por el camino de la muerte, aborrecer\u00e1s todo lo que no es agradable a Dios, odiar\u00e1s toda hipocres\u00eda, no abandonar\u00e1s los mandamientos del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>3. No te exaltar\u00e1s a ti mismo, sino que ser\u00e1s humilde en todo. No te arrogar\u00e1s a ti mismo la gloria. No tomar\u00e1s mal consejo contra tu pr\u00f3jimo. No consentir\u00e1s a tu alma la temeridad.<\/p>\n<p>4. No fornicar\u00e1s, no cometer\u00e1s adulterio, no corromperas a los j\u00f3venes. Cuando hables la Palabra de Dios, que no salga de tu boca c\u00f3n la impureza de algunos. No mirar\u00e1s la persona para reprender a cualquiera de su pecado. Ser\u00e1s manso, ser\u00e1s tranquilo, ser\u00e1s temeroso de las palabras que has o\u00eddo. No le guardar\u00e1s rencor a tu hermano.<\/p>\n<p>5. No vacilar\u00e1s sobre si ser\u00e1 o no ser\u00e1. No tomes en vano el nombre de Dios. Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo m\u00e1s que a tu propia vida. No matar\u00e1s a tu hijo en el seno de la madre ni, una vez nacido, le quitar\u00e1s la vida. No levantes tu mano de tu hijo o de tu hija, sino que, desde su juventud, les ense\u00f1ar\u00e1s el temor del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>6. No ser\u00e1s codicioso de los bienes de tu pr\u00f3jimo, no ser\u00e1s avaro. Tampoco te juntar\u00e1s de buena gana con los altivos, sino que tu trato ser\u00e1 con los humildes y justos. Los acontecimientos que te sucedieren los aceptar\u00e1s como bienes, sabiendo que sin la disposici\u00f3n de Dios nada sucede.<\/p>\n<p>7. No ser\u00e1s doble ni de intenci\u00f3n ni de lengua. Te someter\u00e1s a tus amos, como a imagen de Dios, con reverencia y temor. No mandes con acritud a tu esclavo o a tu esclava, que esperan en el mismo Dios que t\u00fa, no sea que dejen de temer al que es Dios de unos y otros; porque no vino \u00c9l a llamar conforme a la persona, sino aquellos para quienes prepar\u00f3 su esp\u00edritu.<\/p>\n<p>8. Comunicar\u00e1s en todas las cosas con tu pr\u00f3jimo, y no dir\u00e1s que las cosas son tuyas propias, pues si en lo imperecedero sois part\u00edcipes en com\u00fan, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s en lo perecedero! No ser\u00e1s precipitado en el hablar, pues red de muerte es la boca. En cuanto puedas, guardar\u00e1s la castidad de tu alma.<\/p>\n<p>9. No seas de los que extienden la mano para recibir y la encogen para dar. Amar\u00e1s como a la ni\u00f1a de tus ojos a todo el que te habla del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>10. Te acordar\u00e1s, de noche y d\u00eda, del d\u00eda del juicio, y buscar\u00e1s cada d\u00eda las personas de los santos. Ya en el ministerio de la palabra, y caminando para consolar y meditando para salvar un alma por la palabra, ya ocupado en oficio manual, trabajar\u00e1s para rescate de tus pecados.<\/p>\n<p>11. No vacilar\u00e1s en dar, ni cuando des murmurar\u00e1s, sino que conocer\u00e1s quien es el buen pagador de tu galard\u00f3n. Guardar\u00e1s lo que recibiste, sin a\u00f1adir ni quitar cosa. Aborrecer\u00e1s hasta el cabo al malvado. Juzgar\u00e1s con justicia.<\/p>\n<p>12. No formar\u00e1s bandos, sino que guardar\u00e1s la paz, tratando (le reconciliar a los que luchan. Confesar\u00e1s tus pecados. No te acercar\u00e1s a la oraci\u00f3n con conciencia mala.<\/p>\n<p>Este es el camino de la luz.<\/p>\n<p>El camino del &#8220;Negro&#8221;<\/p>\n<p>XX 1. Mas el camino del &#8220;Negro&#8221; es torcido y lleno de maldici\u00f3n, pues es camino de muerte eterna con castigo, en que est\u00e1n las cosas que pierden el alma de quienes lo siguen: idolatr\u00eda, temeridad, altivez de poder, hipocres\u00eda, doblez de coraz\u00f3n, adulterio, asesinato, robo, soberbia, transgresi\u00f3n, enga\u00f1o, maldad, arrogancia, hechicer\u00eda, magia, avaricia, falta de temor de Dios.<\/p>\n<p>2. Perseguidores de los buenos, aborrecedores de la verdad, amadores de la mentira, desconocedores de la recompensa de la justicia, que no sc adhieren al bien ni al juicio justo, que no atienden a la viuda y al hu\u00e9rfano, que valen no para el temor de Dios, si no para el mal, de quienes est\u00e1 lejos y remota la mansedumbre y la paciencia, que aman la vanidad, que persiguen la recompensa, que no se compadecen del menesteroso, que no sufren con el atribulado, prontos a la maledicencia, desconocedores de Aquel que los cre\u00f3, matadores de sus hijos por el aborto, destructores de la obra de Dios, que echan de s\u00ed al necesitado, que sobreatribulan al atribulado, abogados de los ricos, jueces inicuos de los pobres, pecadores en todo.<\/p>\n<p>Exhotaci\u00f3n final: proximidad del fin de las cosas<\/p>\n<p>XXI 1. Bueno es, por ende, que, aprendido que hayamos cuantas justificaciones del Se\u00f1or quedan escritas, caminemos en ellas. Porque quien \u00e9stas cumpliere ser\u00e1 giorificado en el reino de Dios; mas quien escogiere lo otro, perecer\u00e1 con sus obras. De ah\u00ed la resurrecci\u00f3n, de ah\u00ed la recompensa. 2. Si tom\u00e1is de m\u00ed alg\u00fan consejo de buena sentencia, yo suplico a los preeminentes: Tened entre vosotros a quienes hag\u00e1is el bien. No lo omit\u00e1is. 3. Cerca est\u00e1 el d\u00eda en que todo perecer\u00e1 juntamente con el maligno. Cerca est\u00e1 el Se\u00f1or y su galard\u00f3n.<\/p>\n<p>4. Una y otra vez os lo ruego: Sed buenos legisladores de vosotros mismos, sed unos de otros consejeros fieles, arrancad de entre vosotros toda hipocres\u00eda. 5. Y Dios, que se\u00f1orea todo el universo, os conceda sabidur\u00eda, inteligencia, ciencia, conocimiento de sus justificaciones y paciencia.<\/p>\n<p>6. Haceos disc\u00edpulos de Dios, inquiriendo qu\u00e9 busca el Se\u00f1or de vosotros, y obrad de manera que se\u00e1is hallados en el d\u00eda del juicio. 7. Y si hay alg\u00fan recuerdo del bien, mientras todo esto medit\u00e1is, acordaos de m\u00ed, a fin de que tambi\u00e9n mi deseo y vigilia termine en alg\u00fan bien. Os lo ruego, pidi\u00e9ndoos gracia.<\/p>\n<p>8. Mientras est\u00e1 todav\u00eda en vosotros el hermoso vaso, no desfallezc\u00e1is para ninguno de entre vosotros, sino inquirid continuamente estas cosas y cumplid todo mandamiento. Porque dignos son de cumplirse.<\/p>\n<p>9. Por eso principalmente me apresur\u00e9 a escribiros sobre lo que yo alcanzaba, a fin de alegraros.<\/p>\n<p>Salud, hijos de amor y paz.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or de la gloria y de toda gracia sea con vuestros esp\u00edritus. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Fuente: Padres Apost\u00f3licos, por Daniel Ruiz Bueno. BAC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EP\u00cdSTOLA DE BERNABE Saludo I 1. Salud en la paz, hijos e hijas, en el nombre del Se\u00f1or que nos ha amado. Motivo y objeto de la carta 2. Como sean tan grandes y ricas las justificaciones de Dios para con vosotros, yo me regocijo, sobre toda otra cosa y por todo extremo, en vuestros l)ienaVenturados y gloriosos esp\u00edritus, pues<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[170],"tags":[],"class_list":["post-3367","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-padres-apostolicos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3367","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3367"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3367\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3367"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3367"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3367"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}