{"id":3366,"date":"2009-01-26T20:02:54","date_gmt":"2009-01-26T20:02:54","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3366"},"modified":"2009-01-26T20:02:54","modified_gmt":"2009-01-26T20:02:54","slug":"el-pastor-de-hermas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3366","title":{"rendered":"EL PASTOR DE HERMAS"},"content":{"rendered":"<p>EL PASTOR DE HERMAS<\/p>\n<p>Visi\u00f3n Primera<\/p>\n<p>[1] I. El amo que me cri\u00f3 me vendi\u00f3 a una tal Roda en Roma. Al cabo de muchos a\u00f1os la encontr\u00e9 de nuevo, y empec\u00e9 a amarla como a una hermana. Despu\u00e9s de cieno tiempo la vi ba\u00f1\u00e1ndose en el r\u00edo T\u00edber; y le di la mano, y la saqu\u00e9 del r\u00edo. Y, al ver su hermosura, razon\u00e9 en mi coraz\u00f3n, diciendo: \u00abCu\u00e1n feliz ser\u00eda si tuviera una esposa as\u00ed, en hermosura y en car\u00e1cter.\u00bb Y reflexion\u00e9 meramente sobre esto, y nada m\u00e1s. Despu\u00e9s de cieno tiempo, cuando estaba dirigi\u00e9ndome a Cumas, y glorificando las criaturas de Dios por su grandeza y esplendor y poder, mientras andaba me qued\u00e9 dormido. Y el Esp\u00edritu cay\u00f3 sobre m\u00ed y se me llev\u00f3 por un terreno sin caminos, por el cual no pod\u00eda pasar nadie: porque el lugar era muy abrupto, y quebrado por hendiduras a causa de las aguas. As\u00ed pues, cuando hube cruzado el r\u00edo, llegu\u00e9 a un pa\u00eds llano, y me arrodill\u00e9, y empec\u00e9 a orar al Se\u00f1or y a confesar mis pecados. Entonces, mientras oraba, se abri\u00f3 el cielo vi a la se\u00f1ora, a quien hab\u00eda deseado, salud\u00e1ndome desde el cielo, diciendo: \u00abBuenos d\u00edas, Hermas\u00bb. Y, mir\u00e1nd\u00f3la, le dije: \u00abSe\u00f1ora, \u00bfqu\u00e9 haces aqu\u00ed?\u00bb Entonces ella me contest\u00f3: \u00abSe me ha tra\u00eddo aqu\u00ed para que te redarguyera de tus pecados delante del Se\u00f1or. \u00bb Le dije: \u00ab\u00bfEs acerca de ti que me acusas?\u00bb \u00abNo\u00bb, dijo ella, \u00abpero oye estas palabras que te dir\u00e9. Dios, que reside en los cielos, y cre\u00f3 de la nada las cosas que son, y aun las aument\u00f3 y multiplic\u00f3 por amor a su santa Iglesia, est\u00e1 enojado contigo, porque pecaste contra m\u00ed.\u00bb Yo le contest\u00e9 y dije: \u00ab\u00bfPequ\u00e9 contra ti? \u00bfEn qu\u00e9 forma? \u00bfTe dije alguna vez alguna palabra inconveniente? \u00bfNo te consider\u00e9 siempre como si fueras una diosa? \u00bfNo te respet\u00e9 siempre como una hermana? \u00bfC\u00f3mo pudiste acusarme falsamente, se\u00f1ora, de tal villan\u00eda e impureza?\u00bb Riendo, ella me dijo: \u00abEl deseo hacia el mal entr\u00f3 en tu coraz\u00f3n. Es m\u00e1s, \u00bfno crees que es un acto malo para un justo si el mal deseo entra en su coraz\u00f3n? Es verdaderamente un pecado, y un pecado grande\u00bb, dijo ella; \u00abporque el justo tiene s\u00f3lo prop\u00f3sitos justos. En tanto que sus prop\u00f3sitos son rectos, pues, su reputaci\u00f3n se mantiene firme en el cielo, y halla al Se\u00f1or f\u00e1cilmente propicio en todo lo que hace. Pero los que albergan malos prop\u00f3sitos en sus corazones, se acarrean la muene y la cautividad, especialmente los que reclaman para s\u00ed mismos este mundo presente, y se jactan de sus riquezas, y no se adhieren a las cosas buenas que han de venir. Sus almas lo lamentar\u00e1n, siendo as\u00ed que no tienen esperanza, sino que se han abandonado a s\u00ed mismos y su vida. Pero ora a Dios, y \u00c9l sanar\u00e1 tus pecados, y los de toda tu casa, y de todos los santos.\u00bb <\/p>\n<p>[2] II. Tan pronto como hubo dicho estas palabras se cerraron los cielos; y yo fui presa de horror y de pena. Entonces dije dentro de m\u00ed: \u00abSi este pecado es consignado contra m\u00ed, \u00bfc\u00f3mo puedo ser salvo? \u00bfO c\u00f3mo voy a propiciar a Dios por mis pecados que son patentes y burdos? \u00bfO con qu\u00e9 palabras voy a rogar al Se\u00f1or que me sea propicio?\u00bb En tanto que consideraba y ponderaba estas cosas en mi coraz\u00f3n, vi delante de m\u00ed una gran silla blanca de lana como la nieve; y all\u00ed vino una se\u00f1ora anciana en vestido resplandeciente, con un libro en las manos, y se sent\u00f3 sola, y me salud\u00f3: \u00abBuenos d\u00edas, Hermas.\u00bb Entonces yo, apenado y llorando, dije: \u00abBuenos d\u00edas, se\u00f1ora.\u00bb Y ella me dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan abatido, Hermas, t\u00fa que eres paciente y bien templado, y siempre est\u00e1s sonriendo? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s tan ca\u00eddo en tu mirada y distante de la alegr\u00eda?\u00bb Y le dije: \u00abA causa de una de las palabras de una dama excelente contra la cual he pecado.\u00bb Entonces ella dijo: \u00ab\u00a1En modo alguno sea as\u00ed en un siervo de Dios! Sin embargo, el pensamiento entr\u00f3 en tu coraz\u00f3n respecto a ella. En los siervos de Dios una intenci\u00f3n as\u00ed acarrea pecado. Porque es un prop\u00f3sito malo e insano, en un esp\u00edritu devoto que ya ha sido aprobado, el desear algo malo, y especialmente si es Hermas el templado, que se abstiene de todo mal deseo y est\u00e1 lleno de toda simplicidad y de gran inocencia. <\/p>\n<p>[3] III. \u00bbCon todo, no es por esto que Dios est\u00e1 enojado contigo, sino con miras a que puedas convenir a tu familia, que ha obrado mal contra el Se\u00f1or y contra vosotros sus padres. Pero por apego a tus hijos t\u00fa no les amonestaste, sino que toleraste que se corrompieran de un modo espantoso. Por tanto, el Se\u00f1or est\u00e1 enojado contigo. Pero \u00c9l quiere curar todos tus pecados pasados, que han sido cometidos en tu familia, jorque a causa de sus pecados e iniquidades t\u00fa has sido corrompido por las cosas de este mundo. Pera la gran misericordia del Se\u00f1or tuvo piedad de ti y de tu familia, y te corroborar\u00e1, y te afianzar\u00e1 en su gloria. S\u00f3lo que no seas descuidado, sino que cobres \u00e1nimo y robustezcas a tu familia. Porque como el herrero trabajando a martillazos triunfa en la tarea que quiere, as\u00ed tambi\u00e9n el recto discurso repetido diariamente vence todo mal. No dejes, pues, de reprender a tus hijos; porque s\u00e9 que si se arrepienten de todo coraz\u00f3n, ser\u00e1n inscritos en los libros de vida con los santos.\u00bb Despu\u00e9s que hubieron cesado estas palabras suyas, me dijo: \u00ab\u00bfQuieres escucharme mientras leo?\u00bb Entonces le dije: \u00abS\u00ed, se\u00f1ora.\u00bb Ella me dijo: \u00abEst\u00e1 atento, y escucha las glorias de Dios.\u00bb Yo escuch\u00e9 con atenci\u00f3n y con asombro lo que no tuve poder de recordar; porque todas las palabras eran terribles, que ning\u00fan hombre puede resistir. Sin embargo, record\u00e9 las \u00faltimas palabras, porque eran apropiadas para nosotros y suaves. \u00abHe aqu\u00ed, el Dios de los ej\u00e9rcitos, que con su poder grande e invisible y con su gran sabidur\u00eda cre\u00f3 el mundo, y con su glorioso prop\u00f3sito revisti\u00f3 su creaci\u00f3n de hermosura, y con su palabra estableci\u00f3 los cielos, y fund\u00f3 la tierra sobre las aguas, y con su propia sabidur\u00eda y providencia form\u00f3 su santa Iglesia, a la cual \u00c9l tambi\u00e9n bendijo; he aqu\u00ed, quita los cielos y los montes y las colinas y los mares, y todas las cosas ser\u00e1n allanadas para sus elegidos, para que \u00c9l pueda cumplirles la promesa que hab\u00eda hecho con gran gloria y regocijo, siempre y cuando ellos guarden las ordenanzas de Dios, que han recibido con gran fe.\u00bb <\/p>\n<p>[4] IV. Cuando hubo terminado de leer y se levant\u00f3 de su silla, se acercaron cuatro j\u00f3venes, y se llevaron la silla, y partieron hacia Oriente. Entonces ella me dijo que me acercara y me toc\u00f3 el pecho, y me dijo: \u00ab\u00bfTe gust\u00f3 lo que te le\u00ed?\u00bb Y yo le dije: \u00abSe\u00f1ora, estas \u00faltimas palabras me agradaron, pero las primeras eran dif\u00edciles y duras.\u00bb Entonces ella me habl\u00f3 y me dijo: \u00abEstas \u00faltimas palabras son para los justos, pero las primeras eran para los paganos y rebeldes.\u00bb En tanto que ella me estaba hablando, aparecieron dos hombres y se la llevaron, tom\u00e1ndola por los brazos, y partieron hacia el punto adonde hab\u00eda ido la silla, hacia Oriente. Y ella sonri\u00f3 al partir y, mientras se marchaba, me dijo: \u00abP\u00f3nate como un hombre, Hermas.\u00bb <\/p>\n<p>Visi\u00f3n Segunda<\/p>\n<p>[5] I. Yo iba camino a Cumas, en la misma estaci\u00f3n como el a\u00f1o anterior, y recordaba mi visi\u00f3n del a\u00f1o anterior mientras andaba; y de nuevo me tom\u00f3 un Esp\u00edritu, y se me llev\u00f3 al mismo lugar del a\u00f1o anterior. Cuando llegu\u00e9 al lugar, ca\u00ed de rodillas y empec\u00e9 a orar al Se\u00f1or, y a glorificar su nombre, porque me hab\u00eda tenido por digno, y me hab\u00eda dado a conocer mis pecados anteriores. Pero despu\u00e9s que me hube levantado de orar, vi delante de m\u00ed a la se\u00f1ora anciana, a quien hab\u00eda visto el a\u00f1o anterior, andando y leyendo un librito. Y ella me dijo:\u00a0 \u00ab\u00bfPuedes transmitir estas cosas a los elegidos de Dios?\u00bb Y yo le contest\u00e9: \u00abSe\u00f1ora, no puedo recordar tanto; pero dame el librito, para que lo copie.\u00bb \u00abT\u00f3malo\u00bb, me dijo, \u00aby aseg\u00farate de devolv\u00e9rmelo.\u00bb Yo lo tom\u00e9, y me retir\u00e9 a ciesto lugar en el campo y lo copi\u00e9 letra por letra; porque no pod\u00eda descifrar las s\u00edlabas. Cuando hube terminado las letras del libro, s\u00fabitamente me arrancaron el libro de la mano; pero no pude v\u00e9r qui\u00e9n lo hab\u00eda hecho. <\/p>\n<p>[6] II. Y despu\u00e9s de quince d\u00edas, cuando hube ayunado y rogado al Se\u00f1or fervientemente, me fue revelado el conocimiento del escrito. Y esto es lo que estaba escrito:\u00a0 \u00abHermas, tu simiente ha pecado contra Dios, y han blasfemado del Se\u00f1or, y han traicionado a sus padres a causa de sus grandes maldades, s\u00ed, han conseguido el\u00a0 nombre de traidores de los padres, y, con todo, no sacaron provecho de su traici\u00f3n; y aun a\u00f1adieron a sus pecados actos inexcusables y maldades excesivas; as\u00ed que la medida de sus transgresiones fue colmada. Pero da a conocer estas palabras a todos tus hijos, y tu esposa ser\u00e1 como tu hermana; porque ella tampoco se ha refrenado en el uso de la lengua, con la cual obra mal. Despu\u00e9s que t\u00fa les hayas dado a conocer todas estas palabras, que el Se\u00f1or me mand\u00f3 que te revelara, entonces todos los pecados que ellos han cometido con anterioridad les ser\u00e1n perdonados; s\u00ed, y tambi\u00e9n a todos los santos que han pecado hasta el d\u00eda de hoy, si se arrepienten de todo coraz\u00f3n, y quitan la doblez de \u00e1nimo de su coraz\u00f3n. Porque el Se\u00f1or jur\u00f3 por su propia gloria, con respecto a sus elegidos: que si, ahora que se ha puesto este d\u00eda como l\u00edmite, se comete pecado, despu\u00e9s no habr\u00e1 para ellos salvaci\u00f3n; porque el arrepentimiento para los justos tiene un fin; los d\u00edas del arrepentimiento se han cumplido para todos los santos; en tanto que para los gentiles hay arrepentimiento hasta el \u00faltimo d\u00eda. Por consiguiente, t\u00fa dir\u00e1s a los gobernantes de la Iglesia, que enderecen sus caminos en justicia, para que puedan recibir en pleno las promesas con gloria abundante. Los que obr\u00e1is justicia, pues, estad firmes, y no se\u00e1is de doble \u00e1nimo, para que pod\u00e1is ser admitidos con los santos \u00e1ngeles. Bienaventurados se\u00e1is, pues, cuantos sufr\u00e1is con paciencia la gran tribulaci\u00f3n que viene, y cuantos noiiiieguen su vida. Porque el Se\u00f1or jur\u00f3 con respecto. a, su Hijo, que todos los que nieguen a su Se\u00f1or ser\u00e1n rechazados de su vida, incluso los que ahora est\u00e1n a punto de negarle en los d\u00edas venideros; pero a los que le negaron antes de ahora, a ellos les fue concedida misericordia por causa de su gran bondad. <\/p>\n<p>[7] III. \u00bbPero, Hermas, no guardes ya rencor contra tus hijos, ni permitas que tu hermana haga lo que quiera, para que puedan ser purificados de sus pecados anteriores. Porque ellos ser\u00e1n castigados con castigo justo, a menos que les guardes rencor t\u00fa mismo. El guardar un rencor es causa de muerte. Pero t\u00fa, Hermas, has pasado por grandes tribulaciones t\u00fa mismo, por causa de las transgresiones de tu familia, debido a que no te cuidaste de ellos. Porque t\u00fa les descuidaste, y te mezclaste a ellos con tus propias actividades malas. Pero en esto consiste tu salvaci\u00f3n: en que no te apanes del Dios vivo, y en tu sencillez y tu gran continencia. Estas te han salvado si permaneces en ellas; y salvan a todos los que hacen tales cosas, y andan en inocencia y simplicidad. Estas prevalecen sobre toda maldad y persisten hasta la vida eterna. Bienaventurados todos los que obran justicia. Nunca ser\u00e1n destruidos. Pero t\u00fa dir\u00e1s a M\u00e1ximo: &#8220;He aqu\u00ed viene tribulaci\u00f3n (sobre ti) si t\u00fa crees apropiado negarme por segunda vez. El Se\u00f1or est\u00e1 cerca de todos los que se vuelven a \u00c9l, como est\u00e1 escrito en Eldad y Modat, que profetizaron al pueblo en el desierto&#8221;\u00bb <\/p>\n<p>[8] IV. Luego, hermanos, un joven de extraordinaria hermosura en su forma me hizo una revelaci\u00f3n en mi sue\u00f1o, y me dijo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n crees que es la se\u00f1ora anciana, de la cual recibiste el libro?\u00bb Y yo dije: \u00abLa Sibila\u00bb. \u00abTe equivocas\u00bb, me dijo, \u00abno lo es\u00bb. \u00ab\u00bfQui\u00e9n es, pues?\u00bb, le dije. \u00abLa Iglesi\u00e1\u00bb, dijo \u00e9l. Yo le dije: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9, pues, es de avanzada edad?\u00bb \u00abPorque\u00bb, me contest\u00f3, \u00abella fue creada antes que todas las cosas; \u00e9sta es la causa de su edad; y por amor a ella fue formado el mundo.\u00bb Y despu\u00e9s vi una visi\u00f3n en mi casa. Vino la anciana y me pregunt\u00f3 si ya hab\u00eda dado el libro a los ancianos. Yo le dije que no se lo hab\u00eda dado. \u00abHas hecho bien\u00bb, me contest\u00f3, \u00abporque tengo algunas palabras que a\u00f1adir. Cuando habr\u00e9 terminado todas las palabras, ser\u00e1 dado a conocer, mediante ti, a todos los elegidos. Por tanto, t\u00fa escribir\u00e1s dos libritos, y enviar\u00e1s uno a Clemente, y uno a Grapte. Y Clemente lo enviar\u00e1 a las ciudades extranjeras, porque \u00e9ste es su deber; en tanto que Grapte lo ense\u00f1ar\u00e1 a las viudas y hu\u00e9rfanos. Pero t\u00fa leer\u00e1s (el libro) a esta ciudad junto con los ancianos que presiden sobre la Iglesia.\u00bb <\/p>\n<p>Visi\u00f3n Tercera<\/p>\n<p>[9] I. La tercera visi\u00f3n que vi, hermanos, fue como sigue: Despu\u00e9s de ayunar con frecuencia, y rogar al Se\u00f1or que me declarara la revelaci\u00f3n que El hab\u00eda prometido mostrarme por boca de la se\u00f1ora anciana, aquella misma noche vi a la se\u00f1ora anciana, y ella me dijo: \u00abSiendo as\u00ed que eres tan insistente y est\u00e1s ansioso de conocer todas las cosas, ven al campo donde resides, y hacia la hora quinta aparecer\u00e9 ante ti, y te mostrar\u00e9 lo que debes ver.\u00bb Yo le pregunt\u00e9, diciendo: \u00abSe\u00f1ora, \u00bfa qu\u00e9 parte del campo?\u00bb \u00abAdonde quieras\u00bb, me dijo. Yo seleccion\u00e9 un lugar retirado y hermoso; pero, antes de hablarle y mencionarle el lugar, ella me dijo: \u00abIr\u00e9 all\u00ed donde t\u00fa quieras.\u00bb Fui, pues, hermanos, al campo, y cont\u00e9 las horas, y llegu\u00e9 al lugar que yo hab\u00eda designado para que ella viniera, y vi un sof\u00e1 de marfil colocado all\u00ed, y sobre el sof\u00e1 hab\u00eda un coj\u00edn de lino, y sobre el coj\u00edn una cobertura de lino fino. <\/p>\n<p>Cuando vi estas cosas tan ordenadas, y que no habla nadie all\u00ed, me asombr\u00e9, y me puse a temblar, y se me eriz\u00f3 el pelo; y un acceso de temor cay\u00f3 sobre m\u00ed, porque estaba solo. Cuando me recobr\u00e9, y record\u00e9 la gloria\u00a0 de Dios, y me anim\u00e9, me arrodill\u00e9 y confes\u00e9 mis pecados al Se\u00f1or una vez m\u00e1s, como hab\u00eda hecho en la ocasi\u00f3n anterior. <\/p>\n<p>Entonces vinieron seis j\u00f3venes, los mismos que hab\u00eda visto antes, y se quedaron de pie junto a m\u00ed, y me escucharon atentamente mientras oraba y confesaba mis pecados al Se\u00f1or. Y ella me toc\u00f3 y me dijo: \u00abHermas, termina ya de rogar constantemente por tus pecados; ruega tambi\u00e9n pidiendo justicia, para que puedas dar parte de ella a tu familia.\u00bb Entonces me levant\u00f3 con la mano y me llev\u00f3 al sof\u00e1, y dijo a los j\u00f3venes: \u00abId, y edifica\u00bb. Y despu\u00e9s que los j\u00f3venes se hubieron retirado y nos quedamos solos, ella me dijo: \u00abSi\u00e9ntate aqu\u00ed.\u00bb Y yo le dije: \u00abSe\u00f1ora, que se sienten los ancianos primero.\u00bb \u00abHaz lo que te mando\u00bb, dijo ella, \u00absi\u00e9ntate\u00bb. Entonces, cuando yo quer\u00eda sentarme en el lado derecho, ella no me lo permiti\u00f3, sino que me hizo una se\u00f1a con la mano de que me sentara en el lado izquierdo. Como yo estaba entonces pensando en ello y estaba triste, porque ella no me habla permitido sentarme en el lado derecho, me dijo ella: \u00ab\u00bfEst\u00e1s triste, Hermas? El lugar de la derecha es para otros, los que han agradado ya a Dios y han sufrido por su Nombre. Pero a ti te falta mucho para poder sentarte con ellos; pero as\u00ed como permaneces en tu sencillez, contin\u00faa en ella, y te sentar\u00e1s con ellos, t\u00fa y todos aquellos que han hecho sus obras y han sufrido lo que ellos sufrieron. \u00bb <\/p>\n<p>[10] II. \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que sufrieron?\u00bb, pregunt\u00e9 yo. \u00abEscucha\u00bb, dijo ella: \u00abAzotes, c\u00e1rceles, grandes tribulaciones, cruces, fieras, por amor al Nombre. Por tanto, a ellos pertenece el lado derecho de la Santidad -a ellos, y a los que sufrir\u00e1n por el Nombre-. Pero para el resto hay el lado izquierdo. No obstante, para unos y otros, para los que se sientan a la derecha como para los que se sientan a la izquierda, hay los mismos dones, y las mismas promesas, s\u00f3lo que ellos se sientan a la derecha y tienen cierta gloria. T\u00fa, verdaderamente, deseas sentarte a la derecha con ellos, pero tienes muchos defectos; con todo, ser\u00e1s purificado de estos defectos tuyos; s\u00ed, y todos los que no son de \u00e1nimo indeciso, ser\u00e1n purificados de todos sus pecados en este d\u00eda.\u00bb <\/p>\n<p>Cuando hubo dicho esto, ella deseaba partir; pero, cayendo a sus pies, yo le rogu\u00e9 por el Se\u00f1or que me mostrara la visi\u00f3n que me hab\u00eda prometido. Entonces ella me tom\u00f3 de nuevo por la mano, y me levant\u00f3, y me hizo sentar en el sof\u00e1 en el lado izquierdo, en tanto que ella se sentaba en el derecho. Y levantando una especie de vara reluciente, me dijo: \u00ab\u00bfVes algo muy grande?\u00bb Y yo le dije: \u00abSe\u00f1ora, no veo nada.\u00bb Ella me dijo: \u00abMira, \u00bfno ves enfrente de ti una gran torre que es edificada sobre las aguas, de piedras cuadradas relucientes?\u00bb Y la torre era edificada cuadrada por los seis j\u00f3venes que hab\u00edan venido con ella. Y much\u00edsimos otros tra\u00edan piedras, y algunos de ellos de lo profundo del mar y otros de la tierra, y las iban entregando a los seis j\u00f3venes. Y \u00e9stos las tomaban y edificaban. Las piedras que eran arrastradas del abismo las colocaban, en cada caso, tal como eran, en el edificio, porque ya se les hab\u00eda dado forma; y encajaban en sus junturas con las otras piedras; y se adher\u00edan tan juntas la una a la otra que no se pod\u00eda ver la juntura; y el edificio de la torre daba la impresi\u00f3n como si fuera edificado de una sola piedra. Pero, en cuanto a las otras piedras que eran tra\u00eddas de tierra firme, algunas las echaban a un lado, otras las pon\u00edan en el edificio, y otras las hac\u00edan pedazos y las lanzaban lejos de la torre. Hab\u00eda tambi\u00e9n muchas piedras echadas alrededor de la torre, y no las usaban para el edificio; porque algunas ten\u00edan moho, otras estaban resquebrajadas, otras eran demasiado peque\u00f1as, y otras eran blancas y redondas y no encajaban en el edificio. Y vi otras piedras echadas a distancia de la torre, y ca\u00edan en el camino y, con todo, no se quedaban en el camino, sino que iban a parar a un lugar donde no hab\u00eda camino; y otras ca\u00edan en el fuego y ard\u00edan all\u00ed; y otras ca\u00edan cerca de las aguas y, pese a todo, no pod\u00edan rodar dentro del agua, aunque deseaban rodar y llegar al agua. <\/p>\n<p>[11] III. Cuando ella me hubo mostrado estas cosas, quer\u00eda irse con prisa. Yo le dije: \u00abSe\u00f1ora, \u00bfqu\u00e9 ventaja tengo en haber visto estas cosas, si no s\u00e9 lo que significan?\u00bb Ella me contest\u00f3 y me dijo: \u00abT\u00fa eres muy curioso, al desear conocer todo lo que se refiere a la torre.\u00bb \u00abS\u00ed, se\u00f1ora\u00bb, le dije, \u00abpara que pueda anunciarlo a mis hermanos, y que ellos [puedan gozarse m\u00e1s y] cuando oigan [estas cosas] puedan conocer al Se\u00f1or en gran gloria.\u00bb Entonces me dijo: \u00abMuchos (las) oir\u00e1n; pero cuando oigan, algunos estar\u00e1n contentos y otros llorar\u00e1n. Sin embargo, incluso estos \u00faltimos, si oyen y se arrepienten, tambi\u00e9n estar\u00e1n contentos. Oye, pues, las par\u00e1bolas de la torre; porque te revelar\u00e9 todas estas cosas. Y no me molestes m\u00e1s sobre la revelaci\u00f3n; porque estas revelaciones tienen un t\u00e9rmino, siendo as\u00ed que ya han sido completadas. No obstante, no cesar\u00e1s de pedirme revelaciones; porque eres muy atrevido. <\/p>\n<p>\u00bbLa torre, que ves que se est\u00e1 edificando, soy yo misma, la Iglesia, a quien viste antes y ves ahora. Pregunta, pues, lo que quieras respecto a la torre, y te lo revelar\u00e9, para que puedas gozarte con los santos.\u00bb Yo le digo: \u00abSe\u00f1ora, como me consideraste digno, una vez por todas, de revelarme todas estas cosas, rev\u00e9lamelas.\u00bb Entonces ella me dijo: \u00abTodo lo que se te pueda revelar, se te revelar\u00e1. S\u00f3lo que tu coraz\u00f3n est\u00e9 con Dios, y no haya dudas en tu mente sobre las cosas que veas.\u00bb Le pregunt\u00e9: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 es edificada la torre sobre las aguas, se\u00f1ora?\u00bb \u00abYa te lo dije antes\u00bb, dijo ella, \u00aby verdaderamente t\u00fa inquieres diligentemente. As\u00ed que por tus preguntas descubrir\u00e1s la verdad. Oye, pues, por qu\u00e9 la torre es edificada sobre las aguas: es porque vuestra vida es salvada y ser\u00e1 salvada por el agua. Pero la torre ha sido fundada por la palabra del Todopoderoso y el Nombre glorioso, y es fortalecida por el poder invisible del Se\u00f1or.\u00bb <\/p>\n<p>[12] IV. Yo le contest\u00e9 y le dije: \u00abSe\u00f1ora, esto es grande y maravilloso. Pero los seis j\u00f3venes que edifican, \u00bfqui\u00e9nes son, se\u00f1ora?\u00bb <\/p>\n<p>\u00abEstos son los santos \u00e1ngeles de Dios, que fueron creados antes que cosa alguna; a ellos el Se\u00f1or entreg\u00f3 toda su creaci\u00f3n para que la aumentaran y edificaran, y para ser se\u00f1ores de toda la creaci\u00f3n. Por sus manos, pues, es realizada la edificaci\u00f3n de la torre.\u00bb. \u00abY \u00bfqui\u00e9nes son los otros que acarrean las piedras?\u00bb \u00abSon tambi\u00e9n \u00e1ngeles de Dios; pero estos seis son superiores a ellos. El edificio de la torre, pues, ser\u00e1 terminado, y todos juntos se regocijar\u00e1n en el coraz\u00f3n (cuando est\u00e9n) alrededor de la torre, y glorificar\u00e1n a Dios que la edificaci\u00f3n de la torre haya sido realizada.\u00bb Yo inquir\u00ed de ella, diciendo: \u00abSe\u00f1ora, me gustar\u00eda saber con respecto al fin de las piedras y su poder, de qu\u00e9 clase son.\u00bb Ella me contest\u00f3 y dijo: \u00abNo es que t\u00fa entre todos los hombres seas especialmente digno de que te sea revelado; porque hay otros antes que t\u00fa, y mejores que t\u00fa, a los cuales deber\u00edan haber sido reveladas estas visiones. Pero para que sea glorificado el nombre de Dios, se te ha revelado y se te revelar\u00e1, por causa de los de \u00e1nimo indeciso, que preguntan en sus corazones si estas cosas son as\u00ed o no. Diles, pues, que estas cosas son verdaderas, y que no hay nada apane de la verdad, sino que todas son firmes, y v\u00e1lidas, y establecidas sobre un fundamento seguro. <\/p>\n<p>[13] V. \u00bbOye ahora respecto a las piedras que entran en el edificio. Las piedras que son cuadradas y blancas, y que encajan en sus junturas, \u00e9stas son los ap\u00f3stoles y obispos y maestros y di\u00e1conos que andan seg\u00fan la santidad de Dios, y ejercen su oficio de obispo, de maestro y di\u00e1cono en pureza y santidad para los elegidos de Dios, algunos de los cuales ya duermen y otros est\u00e1n vivos todav\u00eda. Y, debido a que siempre est\u00e1n de acuerdo entre s\u00ed, tuvieron paz entre s\u00ed y se escucharon el uno al otro. Por tanto, sus junturas encajan en el edificio de la torre.\u00bb \u00abPero hay las que son sacadas de la profundidad del mar, y colocadas en el edificio y que encajan en sus junturas con las otras piedras que ya estaban colocadas; \u00e9stos, \u00bfqui\u00e9nes son?\u00bb \u00abEstos son los que han sufrido por el nombre del Se\u00f1or.\u00bb \u00abPero las otras piedras que son tra\u00eddas de tierra seca, me gustar\u00eda saber qui\u00e9nes son \u00e9stos, se\u00f1ora.\u00bb Ella contest\u00f3: \u00abLos que entran en el edificio, y todav\u00eda no est\u00e1n labrados, a \u00e9stos el Se\u00f1or ha aprobado porque anduvieron en la rectitud del Se\u00f1or y ejecutaron rectamente sus mandamientos.\u00bb \u00abPero los que van siendo tra\u00eddos y colocados en el edificio, \u00bfqui\u00e9nes son?\u00bb \u00abSon j\u00f3venes en la fe, y fieles; pero fueron advertidos por los \u00e1ngeles que obren bien, porque en ellos fue hallada maldad.\u00bb \u00abPero los que fueron desechados y puestos a un lado, \u00bfqui\u00e9nes son?\u00bb \u00abEstos han pecado, y desean arrepentirse, por tanto no son lanzados a gran distancia de la torre, porque ser\u00e1n \u00fatiles para la edificaci\u00f3n si se arrepienten. Los que se arrepienten, pues, silo hacen, ser\u00e1n fuertes en la fe si se arrepienten ahora en tanto que se construye la torre. Este privilegio lo tienen solamente los que se hallan cerca de la torre. <\/p>\n<p>[14] VI. \u00bbPero, \u00bfquisieras saber acerca de los que son hechos pedazos y lanzados fuera de la torre? Estos son los hijos del libertinaje. Estos recibieron la fe hip\u00f3critamente, y no hubo maldad que no se hallara en ellos. Por tanto, no tienen salvaci\u00f3n, porque no son \u00fatiles para edificar, por raz\u00f3n de su maldad. Por tanto son desmenuzados y tirados por causa de la ira del Se\u00f1or, porque le provocaron a ira. En cuanto al resto de las piedras que t\u00fa has visto echadas en gran n\u00famero y que no entran en el edificio, de ellas, las que son mohosas son las que conocieron la verdad, pero no permanecieron en ella ni se mantuvieron adheridos a los santos. Por lo tanto, son inservibles.\u00bb <\/p>\n<p>\u00abPero las que est\u00e1n resquebrajadas, \u00bfqui\u00e9nes son?\u00bb \u00abEstos son los que tienen discordia en su coraz\u00f3n el uno respecto al otro, y no hay paz entre ellos; tienen una apariencia de paz, pero cuando se separan el uno del otro, los malos pensamientos permanecen en sus corazones. \u00c9stas son las rajas que tienen las piedras. Pero las que est\u00e1n cortadas y son m\u00e1s peque\u00f1as, \u00e9stos han cre\u00eddo, y tienen su mayor parte en justicia, pero hay en ellos partes de iniquidad; por tanto, son demasiado peque\u00f1as, y no son perfectas.\u00bb <\/p>\n<p>\u00abPero, \u00bfqui\u00e9nes son, se\u00f1ora, las piedras blancas y redondas que no encajaron en el edificio?\u00bb Ella me contest\u00f3: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo vas a seguir siendo necio y obtuso, y lo preguntar\u00e1s todo, y no entender\u00e1s nada? \u00c9stos son los que tienen fe, pero tambi\u00e9n tienen las riquezas de este mundo. Cuando viene la tribulaci\u00f3n, niegan a su Se\u00f1or por raz\u00f3n de sus riquezas y sus negocios.\u00bb Y yo contest\u00e9 y le dije: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo ser\u00e1n, pues, \u00fatiles en el edificio?\u00bb Ella me contest\u00f3: \u00abCuando les sean quitadas las riquezas que hacen descarriar sus almas, entonces ser\u00e1n \u00fatiles a Dios. Porque tal como la piedra redonda, a menos que sea cortada y pierda alguna parte de s\u00ed misma, no puede ser cuadrada, del mismo modo los que son ricos en este mundo, a menos que sus riquezas les sean quitadas, no pueden ser \u00fatiles al Se\u00f1or. Aprende primero de ti mismo. Cuando ten\u00edas riquezas no eras \u00fatil; pero ahora eres \u00fatil y provechoso para vida. S\u00e9 \u00fatil a Dios, porque t\u00fa mismo tambi\u00e9n eres sacado de las mismas piedras. <\/p>\n<p>[15] VII. \u00bbPero las otras piedras que viste echadas lejos de la torre y que caen en el camino y van a parar fuera del camino a las regiones en que no hay camino, \u00e9stos son los que han cre\u00eddo, pero por raz\u00f3n de su coraz\u00f3n indeciso han abandonado el verdadero camino. De esta manera, ellos, pensando que pueden hallar un camino mejor, se extrav\u00edan y son gravemente afligidos, cuando andan por las regiones en que no hay camino. Pero los que caen en el fuego y son quemados, \u00e9stos son los que finalmente se rebelaron contra el Dios vivo, y ya no entr\u00f3 m\u00e1s en sus corazones el arrepentirse, por causa de sus deseos atrevidos y de las maldades que han obrado. Pero los otros, que caen cerca de las aguas y, con todo, no pueden rodar al agua, \u00bfquieres saber cu\u00e1les son? Estos son los que han o\u00eddo la palabra y quisieran ser bautizados en el nombre del Se\u00f1or. Luego, cuando recapacitan sobre la pureza requerida por la verdad, cambian de opini\u00f3n y vuelven a sus malos deseos.\u00bb As\u00ed termin\u00f3 ella la explicaci\u00f3n de la torre. Siendo yo importuno todav\u00eda, le pregunt\u00e9 a\u00fan si para todas aquellas piedras que fueron rechazadas y no encajaban en el edificio de la torre hab\u00eda arrepentimiento y un lugar en esta torre. \u00abPueden arrepentirse\u00bb, me dijo, \u00abpero no pueden encajar en esta torre. Ser\u00e1n encajados en otro lugar mucho m\u00e1s humilde, pero no hasta que hayan sufrido tormentos por esta raz\u00f3n y hayan cumplido los d\u00edas de sus pecados. Y ser\u00e1n sacados por esta raz\u00f3n, porque participaron en la Palabra justa; y entonces ser\u00e1n aliviados de sus tormentos si se arrepienten de los actos malos que han cometido; pero si \u00e9stos no les llegan al coraz\u00f3n, no son salvos a causa de la dureza de sus corazones.\u00bb <\/p>\n<p>[16] VIII. Cuando ces\u00e9 de preguntarle sobre todas estas cosas, pues, ella me dijo: \u00ab\u00bfQuisieras ver otra cosa?\u00bb Teniendo deseos de contemplarla, me goc\u00e9 en gran manera de poder verla. Ella me mir\u00f3, y sonri\u00f3, y me dijo: \u00ab\u00bfVes a siete mujeres alrededor de la torre?\u00bb \u00abLas veo, se\u00f1ora\u00bb, le dije. \u00abEsta torre es sostenida por ellas, seg\u00fan orden del Se\u00f1or. Oye ahora sus ocupaciones. La primera, la mujer de las manos fuertes, se llama Fe, por medio de la cual son salvados los elegidos de Dios. Y la segunda, la que est\u00e1 ce\u00f1ida y tiene el aspecto en\u00e9rgico de un hombre, se llama Continencia; es la hija de la Fe. Todo el que la sigue, pues, ser\u00e1 feliz en su vida, porque se abstendr\u00e1 de todo acto malo, creyendo que, si se abstiene de todo mal deseo, heredar\u00e1 la vida eterna.\u00bb \u00abY las otras, se\u00f1ora, \u00bfqui\u00e9nes son?\u00bb \u00abSon hijas la una de la otra. El nombre de la primera es Sencillez; el de la siguiente, Conocimiento; la pr\u00f3xima es Inocencia; la otra, Reverencia; la siguiente, Amor. Cuando t\u00fa, pues, hagas todas las obras de su madre, podr\u00e1s vivir.\u00bb \u00abMe gustar\u00eda saber, se\u00f1ora\u00bb, le dije, \u00abqu\u00e9 poder tiene cada una de ellas.\u00bb \u00abEscucha, pues\u00bb, dijo ella, \u00ablos poderes que tienen. Sus poderes son dominados cada una por la otra, y se siguen una a otra en el orden en que nacieron. De Fe nace Continencia; de Continencia, Simplicidad; de Simplicidad, Inocencia; de Inocencia, Reverencia; de Reverencia, Conocimiento; de Conocimiento, Amor. Sus obras, pues, son puras y reverentes y divinas. Todo aquel que sirva a estas mujeres, y tenga poder para dominar sus obras, tendr\u00e1 su morada en la torre con los santos de Dios.\u00bb Entonces le pregunt\u00e9, con respecto a las sazones, si la consumaci\u00f3n es ya ahora. Pero ella grit\u00f3 en alta voz: \u00abNecio, \u00bfno ves que la torre va siendo construida? Cuando la torre haya sido edificada, habr\u00e1 llegado el fin; pero ser\u00e1 edificada r\u00e1pidamente. No me hagas m\u00e1s preguntas: este recordatorio es suficiente para ti y para los santos, y es la renovaci\u00f3n de vuestros esp\u00edritus. Pero no te fue revelado s\u00f3lo a ti, sino para que puedas mostrar estas cosas a todos. Despu\u00e9s de tres d\u00edas -porque t\u00fa has de entender primero, y te encargo, Hermas, con las palabras que voy a decirte- (a ti te encargo) di todas estas cosas a los o\u00eddos de los santos, para que las oigan y las hagan y puedan ser purificados de sus maldades, y t\u00fa mismo con ellos. <\/p>\n<p>[17] IX. \u00bbO\u00eddme, hijos m\u00edos. Os cri\u00e9 en mucha simplicidad e inocencia y reverencia, por medio de la misericordia del Se\u00f1or, que instil\u00f3 justicia en vosotros, para que pudierais ser justificados y santificados de toda maldad y perversidad. Ahora pues, o\u00eddme y haya paz entre vosotros, y tened consideraci\u00f3n el uno al otro, y ayudaos el uno al otro, y no particip\u00e9is de lo creado por Dios a solas en la abundancia, sino tambi\u00e9n compartid con los que est\u00e1n en necesidad. Porque algunos, a causa de sus excesos en la comida, acarrean debilidad a la carne, y da\u00f1an su carne, mientras que la carne de los que no tienen nada que comer es da\u00f1ada por no tener suficiente nutrici\u00f3n, y su cuerpo es echado a perder. Este exclusivismo, pues, es perjudicial para vosotros los que ten\u00e9is y no compart\u00eds con los que tienen necesidad. Advenid el juicio que viene. As\u00ed pues, los que ten\u00e9is m\u00e1s que suficiente, buscad a los hambrientos, en tanto que la torre no est\u00e1 terminada; porque una vez que la torre haya sido terminada, desear\u00e9is hacer bien y no hallar\u00e9is oportunidad de hacerlo. Mirad, pues, los que os alegr\u00e1is en vuestra riqueza, que los que est\u00e1n en necesidad no giman, y su gemido se eleve al Se\u00f1or, y vosotros con vuestra [abundancia de] cosas buenas hall\u00e9is cerrada la puerta de la torre. Ahora, pues, os digo a vosotros los que gobern\u00e1is la Iglesia y que ocup\u00e1is sus asientos principales, no se\u00e1is como los charlatanes. Los charlatanes, verdaderamente, llevan sus drogas en cajas, pero vosotros llev\u00e1is vuestra droga y vuestro veneno en el coraz\u00f3n. Est\u00e1is endurecidos, y no quer\u00e9is limpiar vuestros corazones, y mezclar vuestra sabidur\u00eda en un coraz\u00f3n limpio, para que pod\u00e1is conseguir misericordia del Gran Rey. Mirad, pues, hijos, que estas divisiones no os priven de vuestra vida. \u00bfC\u00f3mo es posible que quer\u00e1is instruir a los elegidos del Se\u00f1or, en tanto que vosotros no ten\u00e9is instrucci\u00f3n? Instru\u00edos unos a otros, pues, y tened paz entre vosotros, que yo tambi\u00e9n pueda estar contento delante del Padre, y dar cuenta de todos vosotros a vuestro Se\u00f1or.\u00bb <\/p>\n<p>[18] X. As\u00ed pues, cuando ella hubo cesado de hablarme, los seis j\u00f3venes que edificaban vinieron y se la llevaron a la torre, y otros cuatro levantaron el sof\u00e1 y se lo llevaron tambi\u00e9n a la torre. No les vila cara a \u00e9stos, porque la ten\u00edan vuelta al otro lado. Y cuando ella se iba, yo le ped\u00ed que me revelara qu\u00e9 significaban las tres formas en que ella se me hab\u00eda aparecido. Ella me contest\u00f3 y dijo: \u00abCon respecto a estas cosas has de preguntar a otro, para que puedan serte reveladas.\u00bb Pues yo la vi, hermanos, en mi primera visi\u00f3n del a\u00f1o pasado, como una mujer muy anciana y sentada en una silla. En la segunda visi\u00f3n su rostro era juvenil, pero su carne y su cabello eran a\u00f1osos, y me hablaba estando de pie; y ella estaba m\u00e1s contenta que antes. Pero en la tercera visi\u00f3n era del todo joven y de extraordinaria hermosura, y s\u00f3lo su cabello se ve\u00eda de edad; y estaba contenta en gran manera y sentada sobre un sof\u00e1. Y yo estaba muy deseoso de saber la revelaci\u00f3n de estas cosas. Y veo a la anciana en una visi\u00f3n de la noche, dici\u00e9ndome: \u00abToda pregunta requiere humildad. Ayuna, pues, y recibir\u00e1s del Se\u00f1or lo que has pedido.\u00bb As\u00ed que ayun\u00e9 un d\u00eda; y aquella noche se me apareci\u00f3 un joven y me dijo: \u00abSiendo as\u00ed que insistes pidiendo revelaciones, vigila que con tu mucho preguntar no da\u00f1es tu carne. B\u00e1stente estas revelaciones. \u00bfNo puedes ver otras revelaciones m\u00e1s poderosas que las que has visto?\u00bb Y yo le dije en respuesta: \u00abSe\u00f1or, s\u00f3lo pregunto una cosa, con respecto a las tres formas de la anciana: que me sea concedida una revelaci\u00f3n completa.\u00bb El me dijo como respuesta: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo ser\u00e1s sin entendimiento? Es tu \u00e1nimo indeciso que hace que no tengas entendimiento, y que tu coraz\u00f3n no est\u00e9 puesto hacia el Se\u00f1or.\u00bb Yo le contest\u00e9 y le dije de nuevo: \u00abDe ti, Se\u00f1or, sabr\u00e9 las cosas con m\u00e1s precisi\u00f3n.\u00bb <\/p>\n<p>[19] XI. \u00abEscucha\u00bb, me dijo, \u00abcon referencia a las tres formas sobre las cuales preguntas. En la primera visi\u00f3n, \u00bfpor qu\u00e9 no se te apareci\u00f3 como una anciana y sentada en una silla? Porque tu esp\u00edritu era a\u00f1oso, y ya deca\u00eddo, y no ten\u00eda poder por raz\u00f3n de tus debilidades y actos de indecisi\u00f3n. Porque como un anciano, no teniendo ya esperanza de renovar su juventud, no espera nada sino caer dormido, as\u00ed vosotros tambi\u00e9n, siendo debilitados con las cosas de este mundo, os entreg\u00e1is a lamentaciones, y no ech\u00e1is vuestros cuidados sobre el Se\u00f1or, sino que vuestro esp\u00edritu est\u00e1 quebrantado, y sois achacosos con vuestras aflicciones.\u00bb \u00ab\u00bfPor qu\u00e9, pues, estaba sentada en una silla, quisiera saber, Se\u00f1or?\u00bb \u00abPorque toda persona d\u00e9bil se sienta en una silla por causa de su debilidad, para que sea sostenida la debilidad de su cuerpo. As\u00ed que t\u00fa tienes el simbolismo de la primera visi\u00f3n. <\/p>\n<p>[20] XII. \u00bbPero en la segunda visi\u00f3n la viste de pie, y con el rostro m\u00e1s juvenil y m\u00e1s alegre que antes; pero su carne y su cabello eran a\u00f1osos. Escucha esta par\u00e1bola tambi\u00e9n\u00bb, me dijo. \u00abImagfnate a un anciano que ha perdido toda esperanza de s\u00ed mismo, por raz\u00f3n de su debilidad y su pobreza, y no espera nada m\u00e1s que su \u00faltimo d\u00eda en la vida. De repente le dejan una herencia. Oye las noticias, se levanta y, lleno de gozo, se viste con energia, y ya no est\u00e1 echado, sino de pie, y su esp\u00edritu, que estaba quebrantado hace un momento por raz\u00f3n de sus circunstancias anteriores, es renovado otra vez, y ya no est\u00e1 sentado, sino que se siente animoso; as\u00ed tambi\u00e9n era contigo, cuando o\u00edste la revelaci\u00f3n que el Se\u00f1or te revel\u00f3. Porque \u00c9l tuvo compasi\u00f3n de ti, y renov\u00f3 tus \u00e1nimos, y puso a un lado tus dolencias, y te vino fuerza, y fuiste hecho poderoso en la fe, yel Se\u00f1or se regocij\u00f3 en verte fortalecido. Y, por tanto, El te mostr\u00f3 la edificaci\u00f3n de la torre; si, y tambi\u00e9n otras cosas te mostrar\u00e1 si de todo coraz\u00f3n ten\u00e9is paz entre vosotros. <\/p>\n<p>[21] XIII. \u00bbPero en la tercera visi\u00f3n la viste m\u00e1s joven y hermosa y alegre, y su forma hermosa. Porque tal como uno que est\u00e1 lament\u00e1ndose, al recibir buenas noticias, inmediatamente olvida sus penas anteriores y no admite nada sino las noticias que ha o\u00eddo, y es fortalecido por ellas en lo que es bueno, y su esp\u00edritu es renovado por raz\u00f3n del gozo que ha recibido, del mismo modo tambi\u00e9n vosotros hab\u00e9is recibido una renovaci\u00f3n de vuestros esp\u00edritus al ver estas cosas buenas. Y si la viste sentada en un sof\u00e1, la posici\u00f3n es firme; porque el sof\u00e1 tiene cuatro patas y se mantiene firme; porque el mundo tambi\u00e9n es sostenido por medio de cuatro elementos. As\u00ed pues, los que se han arrepentido plenamente ser\u00e1n j\u00f3venes de nuevo, y afianzados firmemente, siendo as\u00ed que se han arrepentido de todo su coraz\u00f3n. Ah\u00ed tienes la revelaci\u00f3n entera y completa. No pidas m\u00e1s revelaciones; pero si a\u00fan te falta algo, te ser\u00e1 revelado.\u00bb <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PASTOR DE HERMAS Visi\u00f3n Primera [1] I. El amo que me cri\u00f3 me vendi\u00f3 a una tal Roda en Roma. Al cabo de muchos a\u00f1os la encontr\u00e9 de nuevo, y empec\u00e9 a amarla como a una hermana. Despu\u00e9s de cieno tiempo la vi ba\u00f1\u00e1ndose en el r\u00edo T\u00edber; y le di la mano, y la saqu\u00e9 del r\u00edo. Y,<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[170],"tags":[],"class_list":["post-3366","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-padres-apostolicos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3366"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3366\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}