{"id":3364,"date":"2009-01-26T20:02:21","date_gmt":"2009-01-26T20:02:21","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3364"},"modified":"2009-01-26T20:02:21","modified_gmt":"2009-01-26T20:02:21","slug":"la-doctrina-de-los-doce-ap\u00d3stoles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3364","title":{"rendered":"LA DOCTRINA DE LOS DOCE AP\u00d3STOLES"},"content":{"rendered":"<p>LA DOCTRINA DE LOS DOCE AP\u00d3STOLES<br \/>\n(Didach\u00e9)<br \/>\nEnse\u00f1anza del Se\u00f1or transmitida a las naciones por los Doce Ap\u00f3stoles<\/p>\n<p>PRIMERA PARTE<br \/>\nEl Catecismo o los \u00abDos caminos\u00bb<br \/>\nI. Existen dos caminos, entre los cuales, hay gran diferencia; el que conduce a la vida y el que lleva a la muerte. He aqu\u00ed el camino de la vida: en primer lugar, Amar\u00e1s a Dios que te ha creado; y en segundo lugar, amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo; es decir, que no har\u00e1s a otro, lo que no quisieras que se hiciera contigo. He aqu\u00ed la doctrina contenida en estas palabras: Bendecid a los que os maldicen, rogad por vuestros enemigos, ayunad para los que os persiguen. Si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 gratitud merecer\u00e9is? Lo mismo hacen los paganos. Al contrario, amad a los que os odian, y no tendr\u00e9is ya enemigos. Absteneos de los deseos carnales y mundanos. Si alguien te abofeteare en la mejilla derecha, vu\u00e9lvele tambi\u00e9n la otra, y entonces ser\u00e1s perfecto. Si alguien te pidiere que le acompa\u00f1es una milla, ve con \u00e9l dos. Si alguien quisiere tomar tu capa, d\u00e9jale tambi\u00e9n la t\u00fanica. Si alguno se apropia de algo que te pertenezca, no se lo vuelvas a pedir, porque no puedes hacerlo. Debes dar a cualquiera que te pida, y no reclamar nada, puesto que el Padre quiere que los bienes recibidos de su propia gracia, sean distribuidos entre todos. Dichoso aquel que da conforme al mandamiento; el tal, ser\u00e1 sin falta. Desdichado del que reciba. Si alguno recibe algo estando en la necesidad, no se hace acreedor a reproche ninguno; pero aquel que acepta alguna cosa sin necesitarlo, dar\u00e1 cuenta de lo que ha recibido y del uso que ha hecho de la limosna. Encarcelado, sufrir\u00e1 interrogatorio por sus actos, y no ser\u00e1 liberado hasta que haya pasado el \u00faltimo maravedi. Es con este motivo, que ha sido dicho: \u00ab\u00a1Antes de dar limosna, d\u00e9jala sudar en las manos, hasta que sepas a quien la das!\u00bb<br \/>\nII. He aqu\u00ed el segundo precepto de la Doctrina: No matar\u00e1s; no cometer\u00e1s adulterio; no prostituir\u00e1s a los ni\u00f1os, ni los inducir\u00e1s al vicio; no robar\u00e1s; no te entregar\u00e1s a la magia, ni a la brujer\u00eda; no har\u00e1s abortar a la criatura engendrada en la org\u00eda, y despu\u00e9s de nacida no la har\u00e1s morir. No desear\u00e1s los bienes de tu pr\u00f3jimo, ni perjurar\u00e1s, ni dir\u00e1s falso testimonio; no ser\u00e1s maldiciente, ni rencoroso; no usar\u00e1s de doblez ni en tus palabras, ni en tus pensamientos, puesto que la fals\u00eda es un lazo de muerte. Que tus palabras, no sean ni vanas, ni mentirosas. No seas raptor, ni hip\u00f3crita, ni malicioso, ni dado al orgullo, ni a la concupiscencia. No prestes atenci\u00f3n a lo que se diga de tu pr\u00f3jimo. No aborrezcas a nadie; reprende a unos, ora por los otros, y a los dem\u00e1s, guiales con m\u00e1s solicitud que a tu propia alma. <\/p>\n<p>III. Hijo m\u00edo: al\u00e9jate del mal y de toda apariencia de mal. No te dejes arrastrar por la ira, porque la ira conduce al asesinato. Ni tengas celos, ni seas pendenciero, ni irascible; porque todas estas pasiones engendran los homicidios. Hijo m\u00edo, no te dejes inducir por la concupicencia, porque lleva a la fornicaci\u00f3n. Evita las palabras deshonestas y las miradas provocativas, puesto que de ambos proceden los adulterios. Hijo m\u00edo, no consultes a los agoreros, puesto que conducen a la idolatr\u00eda. Hijo m\u00edo, no seas mentiroso, porque la mentira lleva al robo; ni seas avaro, ni ames la vanagloria, porque todas estas pasiones incitan al robo. Hijo m\u00edo, no murmures, porque la murmuraci\u00f3n lleva a la blasfemia; ni seas altanero ni mal\u00e9volo, porque de ambos pecados nacen las blasfemias. S\u00e9 humilde, porque los humildes heredar\u00e1n la tierra. S\u00e9 magn\u00e1nimo y misericordioso, sin malicia, pac\u00edfico y bueno, poniendo en pr\u00e1ctica las ense\u00f1anzas que has recibido. No te enorgullezcas, ni dejes que la presunci\u00f3n se apodere de tu alma. No te acompa\u00f1es con los orgullosos, sin\u00f3 con los justos y los humildes. Acepta con gratitud las pruebas que sobrevinieren, recordando que nada nos sucede sin la voluntad de Dios. <\/p>\n<p>IV. Hijo m\u00edo, acu\u00e9rdate de d\u00eda y de noche, del que te anuncia la palabra de Dios; h\u00f3nrale como al Se\u00f1or, puesto que donde se anuncia la palabra, all\u00ed est\u00e1 el Se\u00f1or. Busca constantemente la compa\u00f1\u00eda de los santos, para que seas reconfortado con sus consejos. Evita fomentar las disenciones, y procura la paz entre los adversarios. Juzga con justicia, y cuando reprendas a tus hermanos a causa de sus faltas, no hagas diferencias entre personas. No tengas respecto de si Dios cumplir\u00e1 o no sus promesas. Ni tiendas la mano para recibir, ni la tengas cerrada cuando se trate de dar. Si posees algunos bienes como fruto de tu trabajo, no pagar\u00e1s el rescate de tus pecados.No est\u00e9s indeciso cuando se trate de dar, ni rega\u00f1es al dar algo, porque conoces al dispensador de la recompensa. No vuelvas la espalda al indigente; reparte lo que tienes con tu hermano, y no digas que lo tuyo te pertenece, poque si las cosas inmortales os son comunes, \u00bfcon cu\u00e1nta mayor raz\u00f3n deber\u00e1 serlo lo perecedero? No dejes de la mano la educaci\u00f3n de tu hijo o de tu hija: desde su infancia ens\u00e9\u00f1ales el temor de Dios. A tu esclavo, ni a tu criada mandes con aspereza, puesto que conf\u00edan en el mismo Dios, para que no pierdan el temor del Se\u00f1or, que est\u00e1 por encima del amo y del esclavo, porque en su llamamiento no hace diferencia en las personas, sin\u00f3 viene sobre aquellos que el Esp\u00edritu ha preparado. En cuanto a vosotros, esclavos, someteos a vuestros amos con temor y humildad, como si fueran la imagen de Dios. Aborrecer\u00e1s toda clase de hipocres\u00eda y todo lo que desagrade al Se\u00f1or. No descuides los preceptos del Se\u00f1or, y guarda cuanto has recibido, sin a\u00f1adir ni quitar. Confesar\u00e1s tus faltas a la iglesia y te guardar\u00e1s de ir a la oraci\u00f3n con mala conciencia. Tal es el camino de la vida. <\/p>\n<p>V. He aqu\u00ed el camino que conduce a la muerte: ante todo has de saber que es un camino malo, que est\u00e1 lleno de maldiciones. Su t\u00e9rmino es el asesinato, los adulterios, la codicia, la fornicaci\u00f3n, el robo, la idolatr\u00eda, la pr\u00e1ctica de la magia y de la brujer\u00eda. El rapto, el falso testimonio, la hipocres\u00eda, la doblez, el fraude; la arrogancia, la maldad, la desverg\u00fcenza; la concupiscencia, el lenguaje obsceno, la envidia, la presunci\u00f3n, el orgullo, la fanfarroner\u00eda. Esta es la senda en la que andan los que persiguen a los buenos; los enemigos de la verdad, los amadores de la mentira, los que desconocen la recompensa de la justicia; los que no se apegan al bien, ni al justo juicio; los que se desvelan por hacer el mal y no el bien; los vanidosos, aquellos que est\u00e1n muy alejados de la suavidad y de la paciencia; que buscan retribuci\u00f3n a sus actos, que no tienen piedad del pobre, ni compasi\u00f3n del que est\u00e1 trabajando y cargado, quie ni siquiera tienen conocimiento de su Creador. Los asesinos de ni\u00f1os, los corruptores de la obra de Dios, que desv\u00edan al pobre, oprimen al afligido; que son los defensores del rico y los jueces inicuos del pobre; en una palabra, son hombres capaces de toda maldad. Hijos m\u00edos, alejaos de los tales. <\/p>\n<p>VI. Ten cuidado que nadie pueda alejarte del camino de la doctrina, porque tales ense\u00f1anzas no ser\u00edan agradables a Dios. Si pudieses llevar todo el yugo del Se\u00f1or, ser\u00e1s perfecto; sin\u00f3 has lo que pudieres. Debes abstenerte, sobre todo, de carnes sacrificadas a los \u00eddolos, que es el culto ofrecido a dioses muertos. <\/p>\n<p>SEGUNDA PARTE<br \/>\nDe la Liturgia y de la Disciplina<br \/>\nVII. En cuanto al bautismo, he aqu\u00ed como hay que administrarle: Despu\u00e9s de haber ense\u00f1ado los anteriores preceptos, bautizad en el agua viva, en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Si no pudiere ser en el agua viva, puedes utilizar otra; si no pudieres hacerlo con agua fr\u00eda, puedes servirte de agua caliente; si no tuvieres a mano ni una ni otra, echa tres veces agua sobre la cabeza, en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Antes del bautismo, debe procurarse que el que lo administra, el que va a ser bautizado, y otras personas, si pudiere ser, ayunen. Al ne\u00f3fito, le har\u00e1s ayudar uno o dos d\u00edas antes.<br \/>\nVIII. Es preciso que vuestros ayunos no sean parecidos a los de los hip\u00f3critas,puesto que ellos ayunan el segundo y quinto d\u00eda de cada semana. En cambio vosotros ayunar\u00e9is el d\u00eda cuatro y la v\u00edspera del s\u00e1bado. No hag\u00e1is tampoco oraci\u00f3n como los hip\u00f3critas, sin\u00f3 como el Se\u00f1or lo ha mandado en su Evangelio. Vosotros orar\u00e9is as\u00ed: <\/p>\n<p>\u00abPadre nuestro que est\u00e1s en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, h\u00e1gase tu voluntad en la tierra como en el cielo; danos hoy nuestro pan cotidiano; perd\u00f3nanos nuestra deuda como nosotros perdonamos a nuestros deudores, no nos induzcas en tentaci\u00f3n, sin\u00f3 libranos del mal, porque tuyo es el poder y la gloria por todos los siglos.\u00bb<br \/>\nOrad as\u00ed tres veces al d\u00eda.<br \/>\nIX. En lo concerniente a la eucarist\u00eda, dad gracias de esta manera. Al tomar la copa, decid: <\/p>\n<p>\u00abTe damos gracias, oh Padre nuestro, por la santa vi\u00f1a de David, tu siervo, que nos ha dado a conocer por Jes\u00fas, tu servidor. A t\u00ed sea la gloria por los siglos de los siglos.\u00bb<br \/>\nY despu\u00e9s del partimiento del pan, decid:<br \/>\n\u00ab\u00a1Padre nuestro! Te damos gracias por la vida y por el conocimiento que nos has revelado por tu siervo, Jes\u00fas. \u00a1A T\u00ed sea la gloria por los siglos de los siglos! De la misma manera que este pan que partimos, estaba esparcido por las altas colinas, y ha sido juntado, te suplicamos, que de todas las extremidades de la tierra, reunas a ti Iglesia en tu reino, porque te pertenece la gloria y el poder (que ejerces) por Jesucristo, en los siglos de los siglos.\u00bb<br \/>\nQue nadie coma ni bebe de esta eucarist\u00eda, sin haber sido antes bautizado en el nombre del Se\u00f1or; puesto que el mismo dice sobre el particular: \u00abNo d\u00e9is lo santo a los perros.\u00bb<br \/>\nX. Cuando est\u00e9is saciados (de la \u00e1gapa), dad gracias de la menera siguiente: <\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Padre santo! Te damos gracias por Tu santo nombre que nos has hecho habitar en nuestros corazones, y por el conocimiento, la fe y la inmortalidad que nos has revelado por Jesucristo, tu servidor. A ti sea la gloria por los siglos de los siglos. \u00a1Due\u00f1o Todopoderoso! que a causa de Tu nombre has creado todo cuanto existe, y que dejas gozar a los hombres del alimento y la bebida, para que te den gracias por ello. A nosotros, por medio de tu servidor, nos has hecho la gracia de un alimento y de una bebida espirituales y de la vida eterna. Ante todo, te damos gracias por tu poder. A Ti sea la gloria por los siglos de los siglos. \u00a1Se\u00f1or! Acu\u00e9rdate de tu iglesia, para librarla de todo mal y para completarla en tu amor. \u00a1Re\u00fanela de los cuatro vientos del cielo, porque ha sido santificada para el reino que le has preparado; porque a Ti solo pertenece el poder y la gloria por los siglos de los siglos!\u00bb<br \/>\n\u00a1Ya que este mundo pasa, te pedimos que tu gracia venga sobre nosotros! \u00a1Hosanna al hijo de David! El que sea santificado, que se acerque, sin\u00f3 que haga penitencia. Maran atha \u00a1Am\u00e9n! Permitid que los profetas den las gracias libremente.<br \/>\nXI. Si alguien viniese de fuera para ense\u00f1aros todo esto, recibidle. Pero si resultare ser un doctor extraviado, que os d\u00e9 otras ense\u00f1anzas para destruir vuestra fe, no le oig\u00e1is. Si por el contrario, se propusiese haceros regresar en la senda de la justicia y del conocimiento del Se\u00f1or, recibidle como recibir\u00edais al Se\u00f1or. Ved ah\u00ed como seg\u00fan los preceptos del Evangelio deb\u00e9is portaros con los ap\u00f3stoles y profetas. Recibid en nombre del Se\u00f1or alos ap\u00f3stoles que os visitaren, en tanto permanecieren un d\u00eda o dos entre vosotros: el que se quedare durante tres d\u00edas, es un falso profeta. Al salir el ap\u00f3stol, deb\u00e9is proveerle de pan para que pueda ir a la ciudad donde se dirija: si pide dinero, es un falso profeta. Al profeta que hablare por el esp\u00edritu, no le juzgar\u00e9is, ni examinar\u00e9is; porque todo pecado ser\u00e1 perdonado, menos \u00e9ste. Todos los que hablan por el esp\u00edritu; no son profetas, solo lo son, los que siguen el ejemplo del Se\u00f1or. Por su conducta, pod\u00e9is distinguir al verdadero y al falso profeta. El profeta, que hablando por el esp\u00edritu, ordenare la mesa y comiere de ella, es un falso profeta. El profeta que ense\u00f1are la verdad, pero no hiciere lo que ense\u00f1a, es un falso profeta. El profeta que fuere probado ser verdadero, y ejercita su cuerpo para el misterio terrestre de la Iglesia, y que no obligare a otros a practicar su ascetismo, no le juzgu\u00e9is, porque Dios es su juez: lo mismo hicieron los antiguos profetas. Si alguien, hablando por el esp\u00edritu, os pidiere dinero u otra cosa, no le hag\u00e1is caso; pero si aconseja se d\u00e9 a los pobres, no le juzgu\u00e9is. <\/p>\n<p>XII. A todo el que fuere a vosotros en nombre del Se\u00f1or, recibidle, y probadle despu\u00e9s para conocerle, puesto que deb\u00e9is tener suficiente criterio para conocer a los que son de la derecha y los que pertenecen a la izquierda. Si el que viniere a vosotros, fuere un pobre viajero, socorredle cuanto pod\u00e1is; pero no debe quedarse en vuestra casa m\u00e1s de dos o tres d\u00edas. Si quisiere permanecer entre vosotros como artista, que trabaje para comer; si no tuviese oficio ninguno, procurad seg\u00fan vuestra prudencia a que no quede entre vosotros ning\u00fan cristiano ocioso. Si no quisiere hacer esto, es un negociante del cristianismo, del cual os alejar\u00e9is. <\/p>\n<p>XIII. El verdadero profeta, que quisiere fijar su residencia entre vosotros, es digno del sustento; porque un doctor verdadero, es tambi\u00e9n un artista, y por tanto digno de su alimento. Tomar\u00e1s tus primicias de la era y el lagar, de los bueyes y de las cabras y se las dar\u00e1s a los profetas, porque ellos son vuestros grandes sacerdotes. Al preparar una hornada de pan, toma las primicias, y dalas seg\u00fan el precepto. Lo mismo har\u00e1s al empezar una vasija de vino o de aceite, cuyas primicias destinar\u00e1s a los profetas. En lo concerniente a tu dinero, tus bienes y tus vestidos, se\u00f1ala t\u00fa mismo las primucias y haz seg\u00fan el precepto. <\/p>\n<p>XIV. Cuando os reuni\u00e9reis en el domingo del Se\u00f1or, partid el pan, y para que el sacrificio sea puro, dad gracias despu\u00e9s de haber confesado vuestros pecados. El que de entre vosotros estuviere enemistado con su amigo, que se aleje de la asamblea hasta que se haya reconciliado con \u00e9l, a fin de no profanar vuestro sacrificio. He aqu\u00ed las propias palabras del Se\u00f1or: \u00abEn todo tiempo y lugar me traer\u00e9is una v\u00edctima pura, porque soy el gran Rey, dice el Se\u00f1or, y entre los pueblos paganos, mi nombre es admirable.\u00bb <\/p>\n<p>XV. Para el cargo de obispos y di\u00e1conos del Se\u00f1or, eligir\u00e9is a hombres humildes, desinteresados, veraces y probados, porque tambi\u00e9n hacen el oficio de profetas y doctores. No les menospreci\u00e9is, puesto que son vuestros dignatarios, juntamente con vuestros profetas y doctores. Amonestaos unos a otros, seg\u00fan los preceptos del Evangelio, en paz y no con ira. Que nadie hable al que pecare contra su pr\u00f3jimo, y no se le tenga ninguna consideraci\u00f3n entre vosotros, hasta que se arrepienta. Haced vuestras oraciones, vuestras limosnas y todo cuanto hici\u00e9reis, seg\u00fan los preceptos dados en el Evangelio de nuestro Se\u00f1or. <\/p>\n<p>XVI. Velad por vuestra vida; procurando que est\u00e9n ce\u00f1idos vuestros lomos y vuestras l\u00e1mparas encendidas, y estad dispuestos, porque no sab\u00e9is la hora en que vendr\u00e1 el Se\u00f1or. Reun\u00edos a menudo para buscar lo que convenga a vuestras almas, porque de nada os servir\u00e1 el tiempo que hab\u00e9is profesado la fe, si no fu\u00e9reis hallados perfectos el \u00faltimo d\u00eda. Porque en los \u00faltimos tiempos abundar\u00e1n los falsos profetas y los corruptores, y las ovejas se transformar\u00e1n en lobos, y el amor se cambiar\u00e1 en odio. Habiendo aumentado la iniquidad, crecer\u00e1 el odio de unos contra otros, se perseguir\u00e1n mutuamente y se entregar\u00e1n unos a otros. Entonces es cuando el Seductor del mundo har\u00e1 su aparici\u00f3n y titul\u00e1ndose el Hijo de Dios, har\u00e1 se\u00f1ales y prodigios; la tierra le ser\u00e1 entregada y cometer\u00e1 tales maldades como no han sido vistas desde el principio. Los humanos ser\u00e1n sometidos a la prueba del fuego; muchos perecer\u00e1n escandalizados; pero los que perseverar\u00e1n en la fe, ser\u00e1n salvos de esta maldici\u00f3n. Entonces aparecer\u00e1n las se\u00f1ales de la verdad. Primeramente ser\u00e1 desplegada la se\u00f1al en el cielo, despu\u00e9s la de la trompeta, y en tercer lugar la resurrecci\u00f3n de los muertos, seg\u00fan se ha dicho: \u00abEl Se\u00f1or vendr\u00e1 con todos sus santos\u00bb \u00a1Entonces el mundo ver\u00e1 al Se\u00f1or viniendo en las nubes del cielo!<br \/>\n\u00a0 <\/p>\n<p>Fuente: Historia de la Iglesia Primitiva, por E. Backhouse y C. Tylor. Editorial CLIE www.clie.es<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA DOCTRINA DE LOS DOCE AP\u00d3STOLES (Didach\u00e9) Ense\u00f1anza del Se\u00f1or transmitida a las naciones por los Doce Ap\u00f3stoles PRIMERA PARTE El Catecismo o los \u00abDos caminos\u00bb I. 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