{"id":3360,"date":"2009-01-26T19:59:06","date_gmt":"2009-01-26T19:59:06","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=3360"},"modified":"2009-01-26T19:59:06","modified_gmt":"2009-01-26T19:59:06","slug":"fragmentos-del-evangelio-seg\u00dan-los-hebreos-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=3360","title":{"rendered":"FRAGMENTOS DEL EVANGELIO SEG\u00daN LOS HEBREOS"},"content":{"rendered":"<p>FRAGMENTOS DEL EVANGELIO SEG\u00daN LOS HEBREOS<br \/>\n(Citas en la literatura cristiana primitiva) <\/p>\n<p>San Irineo (+ h.202)<\/p>\n<p>1. [Los ebionitas] utilizan \u00fanicamente el evangelio que es seg\u00fan San Mateo y rechazan al ap\u00f3stol Pablo, llam\u00e1ndole ap\u00f3stata de la Ley. (Adv. haeres. I 26,2) <\/p>\n<p>2. Pues los ebionitas, sirv\u00edendose solamente del evangelio que es seg\u00fan San Mateo, se dejan persuadir por \u00e9l y no piensan rectamente del Se\u00f1or. (Adv. haeres. III 11,7) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Clemente Alejandrino (+ ant.215)<\/p>\n<p>3. Y como tambi\u00e9n est\u00e1 escrito en el evangelio seg\u00fan los Hebreos: El que se admir\u00f3, reinar\u00e1; y el que rein\u00f3, descansar\u00e1. (Strom. II 9) <\/p>\n<p>4. Pues aquello puede equivaler a \u00e9sto: El que pide, no cejar\u00e1 hasta que encuentre. Y en encontrando, se llenar\u00e1 de estupor; y en llen\u00e1ndose de estupor, reinar\u00e1; y en reinando, descansar\u00e1. (Strom. V 14) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Or\u00edgenes (+ 253-254)<\/p>\n<p>5. Y si alguien acepta el Evangelio de los Hebreos, donde el Salvador en persona dice: Poco ha me tom\u00f3 mi madre, el Esp\u00edritu Santo, por uno de mis cabellos y me llev\u00f3 al monte sublime del Tabor, se quedar\u00e1 perplejo al considerar c\u00f3mo puede ser madre de Cristo el Esp\u00edritu Santo, engendrado por el Verbo. Pero tampoco esto le es a \u00e9ste dif\u00edcil de explicar. (In Io. 2,6) <\/p>\n<p>6. Si alguien admite el: Ha poco me tom\u00f3 mi madre, el Esp\u00edritu Santo, y me llev\u00f3 al monte sublime del Tabor y lo que sigue, puede, viendo en \u00c9l a su madre, decir&#8230; (Hom. in Ier. 15,4) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Eusebio de Cesarea (+ 339)<\/p>\n<p>7. Ya algunos han querido incluir entre estos escritos [cuya canonicidad se discute] el Evanelio seg\u00fan los Hebreos, que es el mayor encanto de los jud\u00edos que han recibido a Cristo. (Hist. Eccl. III 25) <\/p>\n<p>8. \u00c9stos [los ebionitas] pensaban que deb\u00edan ser rechazadas todas las cartas del Ap\u00f3stol, llam\u00e1ndole a \u00e9ste ap\u00f3stata de la Ley; y utilizando solamente el llamado Evangelio seg\u00fan los Hebreos, hac\u00edan poco caso de todos los dem\u00e1s. (Hist. Eccl. III 27) <\/p>\n<p>9. Narra tambi\u00e9n [Pap\u00edas] otra historia contenida en el Evangelio seg\u00fan los Hebreos, referente a una mujer acusada ante el Se\u00f1or de muchos pecados. (Hist. Eccl. III 39) <\/p>\n<p>10. [Hegesipo] habla algo del Evangelio seg\u00fan los Hebreos y del sir\u00edaco, y particularmente del dialecto hebreo, dando a entender que \u00e9l hab\u00eda llegado a la fe gracias a los hebreos. Recuerda asimismo otras cosas como si provinieran de la tradici\u00f3n judaica no escrita. (Hist. Eccl. IV 22) <\/p>\n<p>11. Puesto que el evangelio que ha llegado hasta nosotros en caracteres hebreos no lanzaba la amenaza contra el que escondi\u00f3 (el talento), sino contra el que vivi\u00f3 disolutamente \u0097pues distingu\u00eda tres siervos: uno que hab\u00eda consumido la hacienda de su se\u00f1or con meretrices y flautistas; otro que hab\u00eda hecho rendir mucho su trabajo, y otro, finalmente,que hab\u00eda ocultado el talento. Y dijo que el primero fuera recibido; que el segundo, tan s\u00f3lo amonestado, y que al tercero le metieran en la c\u00e1rcel\u0097, se me ocurre preguntar si por ventura en el Evangelio de San Mateo la amenaza que viene despu\u00e9s de la reprimenda contra el indolente va dirigida, no ya contra \u00e9ste, sino (por epan\u00e1lepsis) contra el anterior, que hab\u00eda comido y bebido con los borrachos. (Theophania IV 22) <\/p>\n<p>12. \u00c9l dio a conocer [ya] la causa de la escisi\u00f3n de las almas, cual ha de sobrevenir a los edificios, como hemos podido comprobarlo en un lugar del evangelio que est\u00e1 divulgado entre los jud\u00edos, en lengua hebrea, donde se dice: Yo he de escogerme los que me complazcan; [y \u00e9stos son] los que me da mi padre en el cielo. (Theoph. [sir\u00edaca] IV 12) <\/p>\n<p>13. &#8230; as\u00ed es posible reconocer la fuerza de que se sirvi\u00f3 [y constatar] que no s\u00f3lo predijo el futuro, sino que adem\u00e1s vincul\u00f3 los hechos a su palabra; sobre todo en lo que se refiere a aquello que est\u00e1 escrito: Yo me escojo los mejores, los que me da mi padre en el cielo. (Theoph., ibid.) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>San Epifanio (+ 403)<\/p>\n<p>14. Est\u00e1 en poder de [los nazarenos] el Evangelio seg\u00fan San Mateo, complet\u00edsimo, y en hebreo. Pues entre ellos se conserva, sin duda, todav\u00eda \u00e9ste tal como fue compuesto originariamente, en caracteres hebreos. Lo que no s\u00e9 es si han suprimido las genealog\u00edas desde Abrah\u00e1n hasta Cristo. (Haeres. l.I t.2 d.29,9) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>San Jer\u00f3nimo (+ 419 o 420)<\/p>\n<p>15. Como podemos tambi\u00e9n leer en el Evangelio Hebreo, [donde] el Se\u00f1or habla a los disc\u00edpulos dici\u00e9ndoles: Nunca est\u00e9is contentos sino cuando mir\u00e9is a vuestro hermano con amor. (Comm. III in Eph. 5,4) <\/p>\n<p>16. &#8230; Pero quien leyere el Cantar de los Cantares y entendiere que el esposo del alma es el Verbo de Dios, y diere cr\u00e9dito al evangelio publicado [bajo el t\u00edtulo] seg\u00fan los Hebreos, que recientemente hemos traducido \u0097en el que, refiri\u00e9ndose a la persona del Salvador, se dice: Hace poco me tom\u00f3 mi madre, el Esp\u00edritu Santo, por uno de mis cabellos\u0097, no tendr\u00e1 reparo en decir que el Verbo de Dios procede del Esp\u00edritu, y que, por tanto, el alma, que es esposa del Verbo, tiene por suegra al Esp\u00edritu Santo, cuyo nombre entre los hebreos es de g\u00e9nero femenino, RUAH. (Comm. II in Mich. 7,6) <\/p>\n<p>17. Tambi\u00e9n el evangelio llamado seg\u00fan los Hebreos, traducido recientemente por m\u00ed al griego y al lat\u00edn, del que Or\u00edgenes se sirve con frecuencia, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n refiere los siguiente: Mas el Se\u00f1or, depu\u00e9s de haber dado la s\u00e1bana al criado del sacerdote, se fue hacia Santiago y se le apareci\u00f3. (Pues es de saber que \u00e9ste hab\u00eda hecho voto de no comer pan desde aquella hora en que bebi\u00f3 el c\u00e1liz del Se\u00f1or hasta tanto que le fuera dado verle resucitado de entre los muertos). Y poco despu\u00e9s: Traed, dijo el Se\u00f1or, la mesa y el pan. Y a continuaci\u00f3n se a\u00f1ade: Tom\u00f3 un poco de pan, lo bendijo, lo parti\u00f3 y se lo dio a Santiago el Justo, dici\u00e9ndole: hermano m\u00edo, come tu pan, porque el Hijo del hombre ha resucitado de entre los muertos. (De viris ill. 2) <\/p>\n<p>18. Aun el texto mismo hebreo se conserva hasta hoy en la biblioteca de Cesarea, que el m\u00e1rtir P\u00e1nfilo form\u00f3 con much\u00edsimo empe\u00f1o. Tambi\u00e9n a m\u00ed, los nazarenos que viven en Berea (Alepo), ciudad de Siria, y que se sirven de este libro, me proporcionaron ocasi\u00f3n de copiarlo. En el cual es de notar que, siempre que el evangelista, ya por cuenta propia, ya poni\u00e9ndolo en boca del Salvador, aduce testimonios del Antiguo Testamento, no sigue la interpretaci\u00f3n de los 70, sino la antigua hebraica. Entre los cuales est\u00e1n aquellos dos: De Egipto llam\u00e9 a mi Hijo y ser\u00e1 llamado Nazareno. (De viris ill. 3) <\/p>\n<p>19. Ignacio &#8230; escribi\u00f3 &#8230; a los de Esmirna y a Policarpo en particular. En esta carta se aduce un testimonio acerca de la persona de Cristo, sacado del evangelio recientemente traducido por m\u00ed, en estos t\u00e9rminos: Yo a mi vez pude verle e su propia carne despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, y estoy convencido de que vive. Y cuando se dirigi\u00f3 a Pedro y a los que con \u00e9l estaban, les dijo: Palpad y ved que no soy un fantasma sin cuerpo. Y al momento le tocaron y creyeron. (De viris ill. 16) <\/p>\n<p>20. En Bel\u00e9n de Judea: Es \u00e9ste un error de los copistas, pues creemos que el evangelista dijo, como leemos en el texto hebreo, de Jud\u00e1, y no de Judea. (Comm. I in Mt. 2,5) <\/p>\n<p>21. En el evangelio llamado seg\u00fan los Hebreos se encuentra mahar, que quiere decir de ma\u00f1ana, en lugar de sobresustancial; de manera que el sentido resulta as\u00ed: Danos hoy el pan de ma\u00f1ana, esto es, el del futuro. (Comm. I in Mt. 6,11) <\/p>\n<p>22. En el evangelio hebreo seg\u00fan San Mateo se dice: Danos hoy el pan de ma\u00f1ana, esto es, danos hoy el pan que vas a darnos en tu reino. (Tract. in Ps. 135) <\/p>\n<p>23. En el evangelio usado por nazarenos y ebionitas (que recientemente hemos traducido del hebreo al griego y que la mayor\u00eda llaman el aut\u00e9ntico de San Mateo), este hombre que tiene la mano seca, se dice ser un alba\u00f1il, y se le describe pidiendo socorro con estas exclamaciones: Era alba\u00f1il y me ganaba elsustento con mis manos; te ruego \u00a1oh Jes\u00fas!, que me devuelvas la salud para no verme obligado a mendigar vergonzosamente mi sustento. (Comm. I in Mt. 12,13) <\/p>\n<p>24. En el evangelio que usan los nazarenos encontramos escrito, en lugar de hijo de Baraqu\u00edas, hijo de Joyada. (Comm. IV in Mt. 23,35) <\/p>\n<p>25. \u00c9ste (Barrab\u00e1s), que hab\u00eda sido condenado por rebeli\u00f3n y homicidio, se interpreta hijo de su maestro en el evangelio llamado seg\u00fan los Hebreos. (Comm. IV in Mt. 27,16) <\/p>\n<p>26. En (ese) evangelio, que repetidas veces hemos mencionado, leemos que el arquitrabe del templo, de tama\u00f1o extraordinario, se rompi\u00f3 y se parti\u00f3. (Comm. IV in Mt. 27,51) <\/p>\n<p>27. Y en el evangelio escrito con caracteres hebreos leemos, que no se rasg\u00f3 el velo del templo, sin\u00f3 que se vino abajo el arquitrabe del citado templo, cuya magnitud causaba admiraci\u00f3n. (Ep. 120,8 ad Hedybiam) <\/p>\n<p>28. Mas seg\u00fan el evangelio escrito en lengua hebrea, le\u00eddo por los nazarenos, descender\u00e1 sobre \u00e9l toda la fuente del Esp\u00edritu Santo. El Se\u00f1or es esp\u00edritu; y donde el esp\u00edritu del Se\u00f1or, all\u00ed est\u00e1 la libertad&#8230; Y a prop\u00f3sito, en el evangelio del que hace poco hicimos menci\u00f3n, encontramos escrito: Y sucedi\u00f3 que, cuando hubo subido el Se\u00f1or del agua, descendi\u00f3 toda la fuente del Esp\u00edritu Santo, descans\u00f3 sobre \u00c9l, y le dijo: Hijo m\u00edo, a trav\u00e9s de todos los profetas te estaba esperando para que vinieras y pudiera descansar en ti. Pues t\u00fa eres mi descanso, mi Hijo primog\u00e9nito, que reinas por siempre. (Comm. IV in Is. 11,2) <\/p>\n<p>29. Pues como los ap\u00f3stoles le tuvieran por un esp\u00edritu, o como dice el evangelio que entre los hebreos leen los nazarenos, por un fantasma sin cuerpo&#8230; (Comm. in Is. 18 praef.) <\/p>\n<p>30. Y en el evangelio que acostumbraron a leer los los nazarenos, seg\u00fan los Hebreos, se cuenta entre los cr\u00edmenes mayores el haber causado tristeza al alma de su hermano. (Comm. IV in Ez. 18,7) <\/p>\n<p>31. En el Evangelio seg\u00fan los Hebreos, que fue escrito en lengua caldea y sir\u00edaca, mas con caracteres hebreos, del que se sirven hasta hoy los nazarenos, seg\u00fan los ap\u00f3stoles, o, como prefiere la mayor parte, seg\u00fan San Mateo, conservado en la bibliotea de Ces\u00e1rea, se cuenta esta historia: He aqu\u00ed que la madre del Se\u00f1or y sus hermanos le dec\u00edan: Juan el bautista bautiza en remisi\u00f3n de los pecados; vayamos (tambi\u00e9n nosotros) y seamos bautizados por \u00c9l. Mas \u00c9l les dijo: \u00bfQu\u00e9 pecados he cometido yo para que tenga que ir y ser bautizado? De no ser que esto que acabo de decir sea una ignorancia m\u00eda. (Contra Pelag. III 2) <\/p>\n<p>32. Y en el mismo libro [Evangelio seg\u00fan los Hebreos]: Si pecare, dice, tu hermano de palabra y te diere satisfacci\u00f3n, rec\u00edbele siete veces al d\u00eda. D\u00edjole Sim\u00f3n, su disc\u00edpulo: \u00bfSiete veces al d\u00eda? Respondi\u00f3 el Se\u00f1or y le dijo: Te digo que s\u00ed, y aun setenta veces siete. Puesto que aun en los mismos profetas, despu\u00e9s de haber sido ungidos por el Esp\u00edritu Santo, se han encontrado faltas. (Contra Pelag. III 2) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Ps. Or\u00edgenes Latino<\/p>\n<p>33. Est\u00e1 escrito en cierto evangelio, llamado seg\u00fan los Hebreos (si es que place admitirlo, no como autoridad, sino para esclarecimiento de la cuesti\u00f3n propuesta): D\u00edjole el otro de los ricos: \u00bfQu\u00e9 de bueno tengo que hacer para poder vivir? D\u00edjole: Cumple la ley y los profetas. Respondi\u00f3le: Ya lo vengo haciendo. D\u00edjole: Ve, vende todo lo que es tuyo, distrib\u00fayeselo entre los pobres, y vente, s\u00edgueme. Mas el rico empez\u00f3 a rascarse la cabeza, y no le agrad\u00f3 (el consejo). D\u00edjole el Se\u00f1or: \u00bfC\u00f3mo te atreves a decir: He observado la Ley y los Profetas? Puesto que est\u00e1 escrito en la Ley: Amar\u00e1s a ru pr\u00f3jimo como a ti mismo. Y he aqu\u00ed que muchos hermanos tuyos, hijos de Abrah\u00e1n, est\u00e1n vestidos de basura y muri\u00e9ndose de hambre, mientras que mi casa est\u00e1 llena de bienes abundantes, sin que salga nada de ella.<br \/>\nY volvi\u00e9ndose, dijo a Sim\u00f3n, su disc\u00edpulo, que estaba sentado a su lado: Sim\u00f3n, hijo de Juan, es m\u00e1s f\u00e1cil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico en el cielo. (Comm. in Mt. 15,14) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Ps. Cipriano<\/p>\n<p>34. Y el inventor de este bautismo adulterino, o mejor, mort\u00edfero, si alg\u00fan otro es, sobre todo &#8230; aquel libro supositicio titulado Predicaci\u00f3n de Pablo. En el cual podr\u00e1s encontrar, contra el testimonio de todas las escrituras, a Cristo confesando su propio pecado (\u00c9l, que fue el \u00fanico que no pec\u00f3 lo m\u00e1s m\u00ednimo), e impelido, casi contra su voluntad, por Mar\u00eda, su madre, a recibir el bautismo de Juan. Y que, mientras era bautizado, se vio fuego sobre el agua, cosa que no figura en evangelio alguno. Y que Pedro y Pablo, despu\u00e9s de tanto tiempo, depu\u00e9s de consignar el evangelio en Jerusal\u00e9n y de cambiar impresiones, y despu\u00e9s de la discusi\u00f3n y disposici\u00f3n de lo que hab\u00eda de hacerse, por fin [vinieron a verse] en Roma, como si entonces precisamente se conocieran por vez primera. Y otras cosas parecidas, inventadas absurda y torpemente, encontrar\u00e1s reunidas en aquel libro. (De rebaptism. c.17) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Teodoreto Cirense (+ h.460)<\/p>\n<p>35. Los nazarenos admiten solamente el Evangelio de los Hebreos, y llaman ap\u00f3stata al Ap\u00f3stol. (Haeret. Fabul. Comp. II 1) <\/p>\n<p>36. [Los nazarenos] han utilizado \u00fanicamente el Evangelio seg\u00fan San Mateo. (ibid.) <\/p>\n<p>37. Los nazarenos son jud\u00edos que honran a Cristo como hombre justo y usan el evangelio llamado seg\u00fan San Pedro. (ibid.) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Felipe de Side (+ h.430)<\/p>\n<p>38. [Los antuguos] rechazaban de plano el Evangelio seg\u00fan los Hebreos y el llamado de Pedro y el de Tom\u00e1s, diciendo que eran escritos her\u00e9ticos. (Extractos, cit. por Lagrange) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Stichometria (s.IV)<\/p>\n<p>39. Cuarto Evangelio seg\u00fan los Hebreos: 2200 l\u00edneas. (a\u00f1adida a la Chronographia de Nic\u00e9foro h.850) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Haymon de Auxerre (+ h.850)<\/p>\n<p>40. Como se dice en el Evangelio de los Nazarenos, que, al o\u00edr esta voz del Se\u00f1or: [Padre, perd\u00f3nalos], muchos miles de jud\u00edos que estaban en torno a la cruz, creyeron.\u00a0 (Comm. II in Is., 53) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>Versi\u00f3n copta de San Cirilo de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>41. Est\u00e1 escrito en [el evangelio] seg\u00fan los Hebreos que, deseando Cristo venir a la tierra para efectuar la redenci\u00f3n, el Buen Padre llam\u00f3 a una fuerza celestial por nombre Miguel, recomend\u00e1ndole el Ciudado de Cristo en esta empresa. Y vino la fuerza al mundo, y se llamaba Mar\u00eda, y (Cristo) estuvo siete meses en su seno. Despu\u00e9s le dio a luz, y creci\u00f3 en estatura y escogi\u00f3 a los ap\u00f3stoles &#8230; fue crucificado y asumido por el Padre. \u0097Cirilo le dice: \u00bfEn qu\u00e9 lugar de los cuatro Evangelios se dice que la santa Virgen Mar\u00eda, madre de Dios, es una fuerza? \u0097El monje responde: En el Evangelio de los Hebreos. \u0097\u00bfEntonces, dice Cirilo, son cinco los Evangelios? \u00bfCu\u00e1l es el quinto? \u0097El monje responde: Es el Evangelio que fue escrito para los Hebreos.<br \/>\n&#8230;<br \/>\nCuando ellos le pusieron en cruz, el padre le asumi\u00f3 hacia s\u00ed en los cielos. (fragmento copto publicado por V. Burch) <\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p>(A\u00f1adiduras a c\u00f3dices cursivos griegos de San Mateo) <\/p>\n<p>Glosas que reproducen el IOUDAIKON<\/p>\n<p>42. El Judaico no dice en la ciudad santa, sino en Jerusal\u00e9n. (In Mt. 4,5: cod. 566 Tisch.) <\/p>\n<p>43. Bariona]: El Judaico: hijo de Juan. (In Mt. 16,17: cod. 566; d 30; e 77) <\/p>\n<p>44. El Judaico dice as\u00ed despu\u00e9s de setenta veces siete: Pues tambi\u00e9n en los profetas, despu\u00e9s de haber sido ungidos con el esp\u00edritu Santo, se encuentra pecado. (cod 566; e 77 175; In Mt. 18,22) <\/p>\n<p>45. El Judaico: y neg\u00f3 y jur\u00f3 y ech\u00f3 maldiciones. (In Mt. 27,65: cod. 566; d 30; e 77 175 370 371) <\/p>\n<p>46. La palabra eikh no aparece en ciertos ejemplares (c\u00f3dices), ni en el Judaico. (In Mt. 5,22: cod. d 30) <\/p>\n<p>47. El Judaico en este punto dice as\u00ed: Si est\u00e1is en mi regazo y no hac\u00e9is la voluntad de mi Padre, que est\u00e1 en los cielos, yo os arrojar\u00e9 de mi seno. (In Mt. 7,5: cod. d 30) <\/p>\n<p>48. El Judaico: m\u00e1s [prudentes] que las serpientes. (In Mt. 10,16) <\/p>\n<p>49. El Judaico dice: es saqueado. (In Mt. 11,12: cod. d 30) <\/p>\n<p>50. El Judaico: te doy gracias. (In Mt. 11,25: cod. d 30) <\/p>\n<p>51. El Judaico no dice: tres [d\u00edas y tres noches]. (In Mt. 12,40: cod. e 175) <\/p>\n<p>52. El Judaico: el Korb\u00e1n, en el que vosotros saldr\u00e9is beneficiados por nosotros. (In Mt. 15,1: cod. d 30) <\/p>\n<p>53. Lo se\u00f1alado con asterisco no est\u00e1 en los otros, sin\u00f3 en el Judaico. (In Mt. 16,2s.: cod. d 30) <\/p>\n<p>54. El Judaico: Y les puso a su disposici\u00f3n gente armada que se pusiera al frente de la gruta y le hiciera guardia de d\u00eda y de noche. (In Mt. 27,65: cod. d 30)<br \/>\n\u00a0 <\/p>\n<p>Fuente: Los Evangelios Ap\u00f3crifos, por Aurelio De Santos Otero, BAC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRAGMENTOS DEL EVANGELIO SEG\u00daN LOS HEBREOS (Citas en la literatura cristiana primitiva) San Irineo (+ h.202) 1. [Los ebionitas] utilizan \u00fanicamente el evangelio que es seg\u00fan San Mateo y rechazan al ap\u00f3stol Pablo, llam\u00e1ndole ap\u00f3stata de la Ley. (Adv. haeres. I 26,2) 2. Pues los ebionitas, sirv\u00edendose solamente del evangelio que es seg\u00fan San Mateo, se dejan persuadir por \u00e9l<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[172],"tags":[],"class_list":["post-3360","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-evangelios-apocrifos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3360"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3360\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}