{"id":2755,"date":"2008-12-17T19:17:27","date_gmt":"2008-12-17T19:17:27","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2755"},"modified":"2008-12-17T19:17:27","modified_gmt":"2008-12-17T19:17:27","slug":"el-libro-de-la-sabiduria-celta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2755","title":{"rendered":"El libro de la sabiduria celta"},"content":{"rendered":"<p><strong>De: Alias de MSNThe_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original)\tEnviado: 04\/11\/2005 4:29<\/strong><\/p>\n<p>ANAM CARA,\u00a0 EL LIBRO DE LA SABIDUR\u00cdA CELTA<br \/>\nJOHN O\u00b4DONOHUE<\/p>\n<p><i>Este libro fue pasado a formato Word y con LETRA AMPLIADA para facilitar la difusi\u00f3n, y con el prop\u00f3sito de que as\u00ed como usted lo recibi\u00f3 lo pueda hacer llegar a alguien m\u00e1s. HERN\u00c1N<br \/>\n<\/i><\/p>\n<p>\u0095\u0095\u0095<\/p>\n<p>PRIMERA EDICI\u00d3N 1997<\/p>\n<p>En memoria de mi padre,<br \/>\nPaddy O&#8217;Donohue, que labraba la piedra con poes\u00eda;<br \/>\nde mi t\u00edo Pete O&#8217;Donohue, que amaba las monta\u00f1as;<br \/>\ny de mi t\u00eda Brigid. En memoria de John, Willie,<br \/>\nMary y Ellie 0&#8217;Donohue,<br \/>\nemigrantes que ahora yacen en suelo estadounidense.<\/p>\n<p>BEANNACHT<br \/>\nPara Josie<\/p>\n<p>Que el d\u00eda que el peso<br \/>\nse abata<br \/>\nsobre tus hombros<br \/>\ny tropieces,<br \/>\nbaile el barro<br \/>\npara equilibrarte.<br \/>\nY cuando tus ojos<br \/>\nse hielen detr\u00e1s<br \/>\nde la ventana gris<br \/>\ny de ti se apodere<br \/>\nel espectro de lo perdido,<br \/>\nque una legi\u00f3n de colores,<br \/>\n\u00edndigo, rojo, verde<br \/>\ny azul her\u00e1ldico<br \/>\ndespierte en ti<br \/>\nun vergel deleitoso.<br \/>\nCuando se gaste la lona<br \/>\nde la barca del pensamiento<br \/>\ny una mancha de oc\u00e9ano<br \/>\nse forme debajo de ti,<br \/>\nsurque las aguas<br \/>\nun largo sendero de luna<br \/>\npor donde volver sano y salvo.<br \/>\nSea tuyo el alimento de la tierra,<br \/>\nsea tuya la claridad de la luz,<br \/>\nsea tuyo el fluir del oc\u00e9ano<br \/>\nsea tuya la protecci\u00f3n de los antepasados.<br \/>\nY as\u00ed, que un lento viento te envuelva<br \/>\nen estas palabras de amor,<br \/>\nun manto invisible para velar por tu vida.<br \/>\nPr\u00f3logo<\/p>\n<p>Qu\u00e9 extra\u00f1o es estar aqu\u00ed. El misterio nunca te deja en paz. Detr\u00e1s de tu cara, debajo de tus palabras, por encima de tus pensamientos, debajo de tu mente, acecha el silencio de otro mundo. Un mundo vive en tu interior. Nadie m\u00e1s puede darte noticia de este mundo interior. Cada cual es un artista. Al abrir la boca sacamos sonidos de la monta\u00f1a que hay debajo del alma. Esos sonidos son palabras. El mundo est\u00e1 lleno de palabras. Son muchos los que hablan al mismo tiempo, en voz alta o baja, en salones, en las calles, en la televisi\u00f3n, en la radio, en el papel, en los libros. El ruido de las palabras conserva para nosotros lo que llamamos \u00abmundo\u00bb. Intercambiamos nuestros sonidos y formamos pautas, vaticinios, bendiciones y blasfemias. Nuestra tribu ling\u00fc\u00edstica cohesiona el mundo diariamente. Pero el hecho de pronunciar palabras revela que cada cual crea incesantemente. Cada persona extrae sonidos del silencio y seduce lo invisible para que se haga visible.<br \/>\nLos humanos somos aqu\u00ed unos reci\u00e9n llegados. Las galaxias del c\u00edelo se alejan bailando hacia el infinito. Bajo nuestros pies hay tierra antigua. Fuimos bellamente formados con esta arcilla. Sin embargo, el guijarro m\u00e1s peque\u00f1o es millones de a\u00f1os m\u00e1s viejo que nosotros. En tus pensamientos busca un eco el universo silencioso.<br \/>\nUn mundo ignoto anhela reflejarse. Las palabras son espejos indirectos que contienen tus pensamientos. Contemplas estas palabras-espejo y vislumbras significados, ra\u00edces y refugio. Detr\u00e1s de su superficie brillante hay oscuridad y silencio. Las palabras son como el dios Jano, miran a la vez hacia dentro y hacia fuera.<br \/>\nSi nos volvemos adictos a lo exterior, nuestra interioridad vendr\u00e1 a acosarnos. Nos dominar\u00e1 la sed y ninguna imagen, persona o acto podr\u00e1 saciarla. Para estar completos, debemos ser f\u00edeles a nuestra compleja vulnerabilidad. Para conservar el equilibrio, debemos mantener unido lo interior y lo exterior, lo visible y lo invisible, lo conocido y lo desconocido, lo temporal y lo eterno, lo antiguo y lo nuevo. Nadie puede afrontar esta misi\u00f3n por nosotros. Cada cual es umbral, \u00fanico e irrepetible, de un mundo interior. Esta integridad es santidad. Ser santo es ser natural, acoger los mundos que encuentran equilibrio en ti. Detr\u00e1s de la fachada de la imagen y la distracci\u00f3n, cada uno es un artista en este sentido primigenio e inexorable. Cada uno est\u00e1 condenado y tiene el privilegio de ser un artista interior que lleva consigo y da forma a un mundo \u00fanico.<br \/>\nLa presencia humana es un sacramento creativo y turbulento, un signo visible de la gracia invisible. No existe otro acceso a misterio tan \u00edntimo y aterrador. La amistad es la gracia dulce que nos libera para afrontar esta aventura, reconocerla y habitarla. Este libro quiere ser un espejo indirecto donde vislumbrar la presencia y el poder de la amistad interior y exterior. La amistad es una fuerza creadora y subversiva. Asegura que la intimidad es la ley secreta de la vida y el universo. El viaje humano es un acto continuo de transfiguraci\u00f3n. Afrontados con amistad, lo desconocido, lo an\u00f3nimo, lo negativo y lo amenazante nos revelan poco a poco su secreta afinidad. El ser humano, en tanto que artista, est\u00e1 siempre activo en esta revelaci\u00f3n. La imaginaci\u00f3n es la gran amiga de lo desconocido. Invoca y libera constantemente el poder de la posibilidad. Por consiguiente, no se ha de reducir la amistad a una relaci\u00f3n excluyente o sentimental; es una fuerza mucho m\u00e1s extensa e intensa.<br \/>\nEl pensamiento celta no era discursivo ni sistem\u00e1tico. Pero en sus especulaciones l\u00edricas los celtas dieron expresi\u00f3n a la sublime unidad de la vida y la experiencia. El pensamiento celta no estaba lastrado por el dualismo. No divid\u00eda lo que propiamente ha de estar unido. La imaginaci\u00f3n celta expresa la amistad interior que abarca como un todo la naturaleza, la divinidad, el mundo subterr\u00e1neo y el mundo humano. El dualismo que separa lo visible de lo invisible, el tiempo de la eternidad, lo humano de lo divino, les era ajeno. Su sentido de la amistad ontol\u00f3gica generaba un mundo emp\u00edrico impregnado de una rica textura de alteridad, ambivalencia, simbolismo e imaginaci\u00f3n. Para nuestra separaci\u00f3n dolorosa, la posibilidad de esta amistad fecunda y unif\u00edcadora es el don de los celtas.<br \/>\nLa concepci\u00f3n celta de la amistad encuentra su inspiraci\u00f3n y plenitud en la sublime idea del anam cara. Anam es la palabra ga\u00e9lica que significa \u00abalma\u00bb; cara es \u00abamigo\u00bb. De manera que anam cara significa \u00abalma gemela, amigo espiritual e \u00edntimo\u00bb. Anam cara era una persona a quien uno pod\u00eda revelar las intimidades ocultas de la vida. Esta amistad era un acto de reconocimiento y pertenencia. Cuando se ten\u00eda un anam cara, esa amistad trascend\u00eda todas las convenciones y categor\u00edas. Los amigos espirituales estaban unidos de una manera antigua y eterna. Inspir\u00e1ndonos en este concepto, en el cap\u00edtulo 1 analizaremos la amistad interpersonal. La idea central es aqu\u00ed el reconocimiento y el despertar de la antigua comuni\u00f3n que hace de los dos amigos uno. Puesto que el nacimiento del coraz\u00f3n humano es un proceso en curso, el amor es nacimiento continuo de creatividad en y entre nosotros. Exploraremos el anhelo en tanto que presencia de lo divino y el alma como casa del arraigo.<br \/>\nEn el cap\u00edtulo 2 esbozaremos una espiritualidad de la amistad con el cuerpo. El cuerpo es tu casa de arcilla, la \u00fanica que tienes en el universo. El cuerpo est\u00e1 en el alma; este reconocimiento confiere al cuerpo una dignidad sagrada y m\u00edstica. Los sentidos son antesalas de lo divino. La espiritualidad de los sentidos es la espiritualidad de la transfiguraci\u00f3n.<br \/>\nEn el cap\u00edtulo 3, exploraremos el arte de la amistad interior. Cuando uno deja de temer a su soledad, una nueva creatividad despierta en su seno. La riqueza interior olvidada o descuidada empieza a revelarse. Uno vuelve a su casa interior y aprende a descansar en ella. Los pensamientos son los sentidos interiores. Infundidos de silencio y soledad, revelan el misterio del paisaje interior.<br \/>\nEn el cap\u00edtulo 4 reflexionaremos sobre el trabajo como po\u00e9tica del crecimiento. Lo invisible anhela volverse visible, expresarse en nuestras acciones. \u00c9ste es el deseo \u00edntimo del trabajo. Cuando nuestra vida interior entabla amistad con el mundo exterior del trabajo, se despierta una nueva imaginaci\u00f3n y se producen grandes cambios.<br \/>\nEn el cap\u00edtulo 5 contemplaremos nuestra amistad en el tiempo de las cosechas de la vida, la vejez. Exploraremos la memoria, el lugar donde nuestros d\u00edas pasados se re\u00fanen secretamente y reconocen que el coraz\u00f3n fervoroso nunca envejece. El tiempo es eternidad que vive peligrosamente.<br \/>\nEn el cap\u00edtulo 6, indagaremos en nuestra amistad inexorable con el camarada primero y \u00faltimo, la muerte. Reflexionaremos sobre la muerte como el camarada invisible que nos acompa\u00f1a en el camino de la vida desde el nacimiento. La muerte es la gran herida del universo, la ra\u00edz de todo miedo y negatividad. La amistad con nuestra muerte nos permitir\u00eda celebrar la eternidad del alma, que la muerte no puede tocar.<br \/>\nLa imaginaci\u00f3n celta amaba el c\u00edrculo. Ve\u00eda que el ritmo<br \/>\nde la experiencia, la naturaleza y la divinidad, segu\u00eda un camino circular. La estructura de este libro as\u00ed lo reconoce al seguir un ritmo circular. Comienza con la exploraci\u00f3n de la amistad como despertar, luego indaga en los sentidos como puertas inmediatas y creativas. As\u00ed prepara el terreno para una evaluaci\u00f3n positiva de la soledad, que a su vez busca expresarse en el mundo exterior del trabajo y la acci\u00f3n. A medida que disminuye nuestra energ\u00eda exterior, afrontamos la misi\u00f3n de envejecer y morir. Esta estructura sigue el c\u00edrculo de la vida en su espiral hacia la muerte y trata de echar luz sobre la profunda invitaci\u00f3n que presenta.<br \/>\nLos cap\u00edtulos giran en tomo al cap\u00edtulo 7, mudo y oculto, que abarca el antiguo centro innominado del yo humano. Aqu\u00ed reside lo indecible, lo inefable. Este libro quiere ser esencialmente una fenomenolog\u00eda de la amistad en forma l\u00edrico-especulativa. Se inspira en la metaf\u00edsica l\u00edrica que subyace en la espiritualidad celta. M\u00e1s que un an\u00e1lisis fragmentario de datos sobre los celtas, es una amplia reflexi\u00f3n, una conversaci\u00f3n interior con la imaginaci\u00f3n celta que se propone exponer la filosof\u00eda y la espiritualidad de la amistad que la caracterizan.<\/p>\n<p>EL MISTERIO DE LA AMISTAD<\/p>\n<p>La luz es generosa<br \/>\nSi alguna vez te has encontrado al aire libre poco antes del alba, habr\u00e1s observado que la hora m\u00e1s oscura de la noche es la que precede a la salida del sol. Las tinieblas se vuelven m\u00e1s oscuras y an\u00f3nimas. Si nunca hubieras estado en el mundo ni sabido lo que era el d\u00eda, jam\u00e1s podr\u00edas imaginar c\u00f3mo se disipa la oscuridad, c\u00f3mo llega el misterio y el color del nuevo d\u00eda. La luz es incre\u00edblemente generosa, pero a la vez dulce. Si observas c\u00f3mo llega el alba, ver\u00e1s c\u00f3mo la luz seduce a las tinieblas. Los dedos de luz aparecen en el horizonte; sutil, gradualmente, retiran el manto de oscuridad que cubre el mundo. Tienes frente a ti el misterio del amanecer, del nuevo d\u00eda. Emerson dijo: \u00abLos d\u00edas son dioses, pero nadie lo sospecha.\u00bb Una de las tragedias de la cultura moderna es que hemos perdido el contacto con estos umbrales primitivos de la naturaleza. La urbanizaci\u00f3n de la vida moderna nos apart\u00f3 de esta afinidad fecunda con nuestra madre Tierra. Forjados desde la tierra, somos almas con forma de arcilla. Debemos latir al un\u00edsono con nuestra voz interior de arcilla, nuestro anhelo. Pero esta voz se ha vuelto inaudible en el mundo moderno. Al carecer de conciencia de lo que hemos perdido, el dolor de nuestro exilio espiritual es m\u00e1s intenso por ser en gran medida incomprensible.<br \/>\nDurante la noche, el mundo descansa. \u00c1rboles, monta\u00f1as, campos y rostros son liberados de la prisi\u00f3n de la forma y la visibilidad. Al amparo de las tinieblas, cada cosa se refugia en su propia naturaleza. La oscuridad es la matriz antigua. La noche es el tiempo de la matriz. Nuestras almas salen a Jugar. La oscuridad todo lo absuelve; cesa la lucha por la identidad y la impresi\u00f3n. Descansamos durante la noche. El alba es un momento renovador, prometedor, lleno de posibilidades. A la luz nueva del amanecer reaparecen bruscamente los elementos de la naturaleza: piedras, campos, r\u00edos y animales. As\u00ed como la oscuridad trae descanso y liberaci\u00f3n, el d\u00eda significa despertar y renovaci\u00f3n. Seres mediocres y distra\u00eddos, olvidamos que tenemos el privilegio de vivir en un universo maravilloso. Cada d\u00eda, el alba revela el misterio de este universo. No existe sorpresa mayor que el alba, que nos despierta a la presencia vasta de la naturaleza. El color maravillosamente sutil del universo se alza para envolverlo todo. As\u00ed lo expresa William Blake:<br \/>\n\u00abLos colores son las heridas de la luz\u00bb. Los colores destacan la perspectiva de nuestra presencia secreta en el coraz\u00f3n de la naturaleza.<\/p>\n<p>El c\u00edrculo celta del arraigo<br \/>\nEn la poes\u00eda celta campean el color, la fuerza y la intensidad de la naturaleza. En sus bellos versos reconoce el viento, las flores, la rompiente de las olas sobre la tierra. La espiritualidad celta venera la luna y adora la fuerza vital del sol. Muchos antiguos dioses celtas estaban pr\u00f3ximos a las fuentes de la fertilidad y el arraigo. Por ser un pueblo pr\u00f3ximo a la naturaleza, \u00e9sta era una presencia y una compa\u00f1era. La naturaleza los alimentaba; con ella sent\u00edan su mayor arraigo y afinidad. La poes\u00eda natural celta est\u00e1 imbuida de esta calidez, asombro y sentido del arraigo. Una de las oraciones celtas m\u00e1s antiguas se titula La coraza de San Patricio; su nombre m\u00e1s profundo es La brama del ciervo. No hay divisi\u00f3n entre la subjetividad y los elementos. A decir verdad, son las mismas fuerzas elementales las que dan forma y elevaci\u00f3n a la subjetividad:<br \/>\nAmanezco hoy<br \/>\npor la fuerza del cielo, la luz del sol,<br \/>\nel resplandor de la luna,<br \/>\nel esplendor del fuego,<br \/>\nla velocidad del rayo,<br \/>\nla rapidez del viento,<br \/>\nla profundidad del mar,<br \/>\nla estabilidad de la tierra,<br \/>\nla firmeza de la roca.<br \/>\nAmanezco hoy<br \/>\npor la fuerza secreta de Dios que me gu\u00eda.<\/p>\n<p>En el mundo celta reman la inmediatez y el sentido del arraigo. Su mentalidad veneraba la luz. Su espiritualidad emerge como una nueva constelaci\u00f3n para nuestra \u00e9poca. Estamos solos y perdidos en nuestra transparencia hambrienta. Necesitamos con urgencia una luz nueva y dulce donde el alma encuentre refugio y revele su antiguo deseo de arraigo. Necesitamos una luz que haya conservado su afinidad con las tinieblas, porque somos hijos de las tinieblas y de la luz.<br \/>\nSiempre estamos viajando de las tinieblas a la luz. Al principio somos hijos de las tinieblas. Tu cuerpo y tu cara se formaron en la ben\u00e9vola oscuridad. Viviste tus primeros nueve meses en las aguas oscuras del vientre de tu madre. Tu nacimiento fue un viaje de la oscuridad hacia la luz. Durante toda tu vida, tu mente vive en la oscuridad de tu cuerpo. Cada uno de tus pensamientos es un instante fugaz, una chispa de luz que proviene de tu oscuridad interior. El milagro del pensamiento es su presencia en el lado nocturno de tu alma; el resplandor del pensamiento nace en las tinieblas. Cada d\u00eda es un viaje. Salimos de la noche al d\u00eda. La creatividad nace en ese umbral primero donde la luz y las tinieblas se prueban y se bendicen entre s\u00ed. Solamente encuentras equilibrio en la vida cuando aprendes a confiar en el fluir de este ritmo antiguo. Asimismo, el a\u00f1o es un viaje con el mismo ritmo. Los celtas eran profundamente conscientes de la naturaleza circular de nuestro viaje. Salimos de la oscuridad del invierno a la promesa y la efervescencia de la primavera.<br \/>\nEn definitiva, la luz es la madre de la vida. Donde no hay luz, no hay vida. Si el \u00e1ngulo del Sol se apartara de la Tierra, desaparecer\u00eda la vida humana, animal y vegetal que conocemos. El hielo cubrir\u00eda la corteza. La luz es la presencia secreta de lo divino. Mantiene despierta la vida. Es una presencia nutricia. Despierta el calor y el color en la naturaleza. El alma despierta y vive en la luz. Nos ayuda a vislumbrar lo sagrado en lo profundo de nuestro ser. Cuando los seres humanos empezaron a buscar el significado de la vida, la luz se convirti\u00f3 en una de las met\u00e1foras m\u00e1s vigorosas para expresar su eternidad y hondura. En la tradici\u00f3n occidental, como en la celta, se suele comparar el pensamiento con la luz. Se consideraba que el intelecto, en su luminosidad, era el asiento de lo divino en nuestro interior.<br \/>\nCuando la mente humana empez\u00f3 a explorar el siguiente gran misterio de la vida, el del amor, tambi\u00e9n utiliz\u00f3 la luz como met\u00e1fora de su poder y presencia. Cuando el amor despierta en tu vida, en la noche de tu coraz\u00f3n, es como un alba en tu interior. Donde hab\u00eda anonimato, hay intimidad; donde hab\u00eda miedo, hay coraje; donde reinaba la torpeza, juegan la gracia y el donaire; donde hab\u00eda aristas, ahora eres elegante y est\u00e1s en sinton\u00eda con el ritmo de tu yo. Cuando el amor despierta en tu vida, es como un renacer, un comienzo nuevo.<br \/>\nEl coraz\u00f3n humano nunca termina de nacer<br \/>\nAunque el cuerpo humano nace \u00edntegro en un instante, el coraz\u00f3n humano nunca termina de nacer. Es pando en cada vivencia de tu vida. Todo cuanto te sucede tiene el potencial de hacerte m\u00e1s profundo. Hace nacer en ti nuevos territorios del coraz\u00f3n. Patrick Kavanagh aprehende esta sensaci\u00f3n de bendici\u00f3n del suceso: \u00abEnsalza, ensalza, ensalza\/lo que sucedi\u00f3 y lo que es\u00bb. Uno de los sacramentos m\u00e1s bellos de la tradici\u00f3n cristiana es el bautismo, que significa ungir el coraz\u00f3n del ni\u00f1o. El bautismo viene de la tradici\u00f3n jud\u00eda. Para los jud\u00edos, el coraz\u00f3n era el centro de todas las emociones. Se unge el coraz\u00f3n como \u00f3rgano principal de la salud del ni\u00f1o, pero tambi\u00e9n como lugar donde anidar\u00e1n sus sentimientos. La oraci\u00f3n pide que el ni\u00f1o que acaba de nacer jam\u00e1s quede atrapado, apresado o enredado en las falsas redes interiores del negativismo, el rencor o la autodestrucci\u00f3n. Con las bendiciones se aspira a que el ni\u00f1o posea fluidez de sentimientos en su vida, que sus sentimientos fluyan libremente, transporten su alma hacia el mundo y recojan de \u00e9ste alegr\u00eda y paz.<br \/>\nSobre el tel\u00f3n de fondo de la infinitud del cosmos y la profundidad herm\u00e9tica de la naturaleza, el rostro humano resplandece como icono de la intimidad. Es aqu\u00ed, en este icono de la presencia humana, donde la divinidad creadora se acerca m\u00e1s a s\u00ed misma. El rostro humano es el icono de la creaci\u00f3n. Cada persona posee a la vez un rostro interior, intuido pero jam\u00e1s visto. El coraz\u00f3n es el rostro interior de tu vida. El .viaje humano trata de que este rostro sea bello. Es aqu\u00ed donde el amor anida en tu seno. El amor es absolutamente vital para la vida humana. Porque s\u00f3lo el amor puede despertar la divinidad en ti. En el amor creces y vuelves a ti mismo. Cuando aprendes a amar y a permitir que tu yo sea amado, vuelves a la casa de tu propio esp\u00edritu. Est\u00e1s abrigado y a salvo. Alcanzas la integridad en la casa de tus anhelos y tu arraigo. Ese crecimiento y retomo a la casa es el beneficio inesperado del acto de amar a otro. El primer paso del amor es prestar atenci\u00f3n al otro, un acto generoso de negaci\u00f3n del propio yo. Parad\u00f3jicamente, \u00e9sta es la condici\u00f3n que nos permite crecer.<br \/>\nCuando despierta el alma, comienza la b\u00fasqueda y jam\u00e1s podr\u00e1s volver atr\u00e1s. A partir de ese momento se enciende en ti un anhelo especial que no permitir\u00e1 que te entretengas en las estepas de la autocomplacencia y la realizaci\u00f3n parcial. La eternidad te apremia. Eres reacio a permitir que un acomodo o la amenaza de un peligro te impida bregar para alcanzar la cima de la realizaci\u00f3n. Cuando se te abre este camino espiritual, puedes aportar al mundo y a la vida de los dem\u00e1s una generosidad incre\u00edble. A veces es f\u00e1cil ser generoso hacia fuera, dar mientras se es taca\u00f1o con uno mismo. Si eres generoso para dar, pero taca\u00f1o para recibir, pierdes el equilibrio de tu alma. Debes ser generoso con tu propio yo para recibir el amor que te rodea. Puedes sufrir la sed desesperante de ser amado. Puedes buscar durante largos a\u00f1os en lugares desiertos, muy lejos de ti. Sin embargo, en todo este tiempo, este amor est\u00e1 a cent\u00edmetros de ti. Est\u00e1 en el borde de tu alma, pero has sido ciego a su presencia. Debido a una herida, una puerta del coraz\u00f3n se ha cerrado y eres incapaz de abrirla para recibir el amor. Debemos estar atentos para ser capaces de recibir. Boris Pasternak dijo: \u00abCuando un gran momento llama a la puerta de tu vida, a veces el ruido no es m\u00e1s fuerte que el latido de tu coraz\u00f3n y es muy f\u00e1cil pasarlo por alto\u00bb.<br \/>\nEs una extra\u00f1a paradoja que el mundo ame el poder y la propiedad. Puedes ser un triunfador en este mundo, ser objeto de admiraci\u00f3n universal, poseer vastas propiedades, una hermosa familia, triunfar en el trabajo y tener todo lo que el mundo puede dar, pero detr\u00e1s de esa fachada puedes sentirte totalmente perdido y desdichado. Si tienes todo lo que el mundo puede ofrecerte, pero te falta amor, eres el m\u00e1s pobre de los pobres. Todo coraz\u00f3n humano tiene sed de amor. Si en tu coraz\u00f3n no anida la calidez del amor, no tienes nada que celebrar ni que disfrutar. Aunque seas industrioso, competente, seguro de t\u00ed o respetado, no importa lo que t\u00fa mismo o los dem\u00e1s piensen de ti, lo \u00fanico que realmente anhelas es amor. No importa d\u00f3nde estemos, qu\u00e9 o qui\u00e9nes somos, en qu\u00e9 viaje estamos embarcados, todos necesitamos el amor.<br \/>\nArist\u00f3teles dedica varias p\u00e1ginas de su \u00c9tica a reflexionar sobre la amistad. La basa en la idea de la bondad y la belleza. El amigo es el que desea el bien del otro. La amistad es la gracia que da calor y dulzura a la vida: \u00abNadie quiere vivir sin amigos, aunque no le falte nada m\u00e1s\u00bb.<\/p>\n<p>El amor es la naturaleza del alma<\/p>\n<p>El alma necesita amor con tanta urgencia como el cuerpo necesita ox\u00edgeno. El alma alcanza su plenitud en la calidez del amor. Todas las posibilidades de tu destino humano duermen en tu alma. Existes para cumplir y honrar estas posibilidades. Cuando el amor entra en tu vida, las dimensiones ignotas de tu destino despiertan, florecen y crecen. La posibilidad es el coraz\u00f3n secreto del tiempo. Sobre su superficie exterior, el tiempo es vulnerable a la transitoriedad. Cada d\u00eda, triste o bello, se agota y se desvanece. En su coraz\u00f3n m\u00e1s profundo, el tiempo es transfiguraci\u00f3n. Tiene en cuenta la posibilidad y se asegura de que nada se pierda u olvide. Aquello que parece desvanecerse en su superficie, en realidad se transfigura y aloja en el tabern\u00e1culo de la memoria. La posibilidad es el coraz\u00f3n secreto de la creatividad. Mart\u00edn Heidegger habla de la \u00abprioridad ontol\u00f3gica\u00bb de la posibilidad. En el nivel m\u00e1s profundo del ser, la posibilidad es la madre y a la vez el destino transfigurado de lo que llamamos hechos y sucesos. Este mundo callado y secreto de lo eterno es el alma. El amor es la naturaleza del alma. Cuando amamos y permitimos que se nos ame, habitamos cada vez m\u00e1s el reino de lo eterno. El miedo se vuelve coraje, el vac\u00edo deviene plenitud y la distancia, intimidad.<br \/>\nEl amor es nuestra naturaleza m\u00e1s profunda; consciente o inconscientemente, todos buscamos el amor. Con frecuencia elegimos caminos falsos para satisfacer esta sed profunda. La concentraci\u00f3n excesiva en nuestro trabajo, logros o b\u00fasqueda espiritual puede alejarnos de la presencia del amor. En la obra del alma, nuestras falsas urgencias pueden despistarnos por completo. Lejos de ir en busca del amor, s\u00f3lo debemos quedamos quietos y esperar que el amor nos encuentre. Algunas de las palabras m\u00e1s bellas sobre el amor se encuentran en la Biblia. La ep\u00edstola de san Pablo a los corintios es hermos\u00edsima: \u00abEl amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor\u00bb. Otro vers\u00edculo de la Biblia dice: \u00abEl amor perfecto aleja el miedo\u00bb.<\/p>\n<p>Umbra nihili<br \/>\nEn un universo vasto que a veces parece siniestro e indiferente a nosotros, necesitamos la presencia y el abrigo del amor para transfigurar nuestra soledad. Esta soledad c\u00f3smica es la ra\u00edz de nuestra soledad interior. Nuestra vida, todo lo que hacemos, pensamos y sentimos est\u00e1 rodeado por la Nada. De ah\u00ed que sea tan f\u00e1cil atemorizarnos. El Maestro Eckhart dice que la vida humana se encuentra bajo la sombra de la Nada, sub umbra nihili. Sin embargo, el amor es la hermana del alma, su lenguaje m\u00e1s profundo y su presencia. En el amor, a trav\u00e9s de su calor y creatividad, el alma nos protege de la desolaci\u00f3n de la Nada. No podemos llenar nuestro vac\u00edo con objetos, posesiones o personas. Debemos avanzar m\u00e1s profundamente en ese vac\u00edo para encontrar debajo de la Nada la llama del amor que nos aguarda para darnos calor.<br \/>\nNadie puede herirte tan profundamente como tu ser amado. Cuando admites al Otro en tu vida, abres tus defensas. Aun despu\u00e9s de a\u00f1os de convivencia, tu afecto y confianza pueden sufrir una decepci\u00f3n. La vida es peligrosamente imprevisible. La gente cambia, a veces de manera dr\u00e1stica y repentina. El resentimiento y el rencor desplazan el arraigo y el afecto. Toda amistad atraviesa en alg\u00fan momento el valle negro de la desesperaci\u00f3n. Esto pone a prueba tu afecto en todos sus aspectos. Pierdes la atracci\u00f3n y la magia. El sentimiento mutuo se vuelve sombr\u00edo, la presencia hiere. Si eres capaz de atravesar este tiempo, tu amor puede emerger purificado, despojado de la falsedad y las carencias. Te llevar\u00e1 a otro terreno donde el afecto puede volver a crecer. A veces una amistad se echa a perder y las partes apuntan a sus centros de negativismo rec\u00edproco. Cuando se unen en el punto de carencia, es como si parieran un espectro dispuesto a devorar el \u00faltimo retazo de afecto entre los dos. Ambos son despojados de su esencia. Se vuelven impotentes, rec\u00edprocamente obsesionados. Entonces son necesarios la oraci\u00f3n profunda, mucha atenci\u00f3n y cuidados para reorientar las almas. El amor puede herirnos profundamente. Debemos tener mucho cuidado. El filo de la Nada corta hasta el hueso. Otros quieren amar, entregarse, pero les falta energ\u00eda. Llevan en sus corazones los cad\u00e1veres de antiguas relaciones, son adictos a las heridas como confirmaci\u00f3n de su identidad. Cuando una amistad se reconoce como un don, permanecer\u00e1 abierta a su propio terreno de bendici\u00f3n.<br \/>\nCuando amas, abres tu vida a un Otro. Caen todas tus barreras. Tus distancias protectoras se derrumban. Esa persona recibe permiso absoluto para penetrar en el templo m\u00e1s profundo de tu esp\u00edritu. Tu presencia y tu vida pueden volverse terreno suyo. Se necesita mucho coraje para permitir semejante acercamiento. Puesto que el cuerpo habita en el alma, cuando permites semejante proximidad, dejas que el otro se vuelva parte de ti. En la afinidad sagrada del amor verdadero, dos almas se vuelven gemelas. El cascar\u00f3n exterior y el contorno de la identidad se vuelven porosos. Se runden mutuamente.<\/p>\n<p>El Anam cara<br \/>\nLa tradici\u00f3n celta posee una hermosa concepci\u00f3n del amor y la amistad. Una de sus ideas fascinantes es la del amor del alma, que en ga\u00e9lico antiguo es anam cara, \u00abAnam\u00bb significa \u00abalma\u00bb en ga\u00e9lico, y \u00abcara\u00bb es \u00abamistad\u00bb. De manera que \u00abanam-cara\u00bb en el mundo celta es el \u00abamigo espiritual\u00bb. En la iglesia celta primitiva se llamaba anam cara a un maestro, compa\u00f1ero o gu\u00eda espiritual. Al principio era un confesor\u00bb a quien uno revelaba lo m\u00e1s \u00edntimo y oculto de su vida. Al anam cara se le pod\u00eda revelar el yo interior, la mente y el coraz\u00f3n. Esta amistad era un acto de reconocimiento y arraigo. Cuando uno ten\u00eda un anam cara, esa amistad trascend\u00eda las convenciones, la moral y las categor\u00edas. Uno estaba unido de manera antigua y eterna con el amigo espiritual. Esta concepci\u00f3n celta no impon\u00eda al alma limitaciones de espacio ni tiempo. El alma no conoce jaulas. Es una luz divina que penetra en ti y en tu otro. Este nexo despertaba y fomentaba una camarader\u00eda profunda y especial. Juan Casiano dice en sus Colaciones que este v\u00ednculo entre amigos es indisoluble: \u00abEsto, digo, es lo que no puede romper ning\u00fan azar, lo que no puede cortar ni destruir ninguna porci\u00f3n de tiempo o de espacio; ni siquiera la muerte puede dividirlo\u00bb.<br \/>\nEn la vida todos tienen necesidad de un anam cara, un \u00abamigo espiritual\u00bb. En este amor eres comprendido tal como eres, sin m\u00e1scaras ni pretensiones. El amor permite que nazca la comprensi\u00f3n, y \u00e9sta es un tesoro invalorable. All\u00ed donde te comprenden est\u00e1 tu casa. La comprensi\u00f3n nutre la pertenencia y el arraigo. Sentirte comprendido es sentirte libre para proyectar tu yo sobre la confianza y protecci\u00f3n del alma del otro. Pablo Neruda describe este reconocimiento en un bello verso: \u00abEres como nadie porque te amo\u00bb. Este arte del amor revela la identidad especial y sagrada de la otra persona. El amor es la \u00fanica luz que puede leer realmente la firma secreta de la individualidad y el alma del otro. En el mundo original, s\u00f3lo el amor es sabio, s\u00f3lo \u00e9l puede descifrar la identidad y el destino.<br \/>\nEl anam cara es un don de Dios. La amistad es la naturaleza de Dios. La idea cristiana de Dios como Trinidad es la m\u00e1s sublime expresi\u00f3n de la alteridad y la intimidad, un intercambio eterno de amistad. Esta perspectiva pone al descubierto el bello cumplimiento del anhelo de inmortalidad que palpitaba en las palabras de Jes\u00fas: \u00abOs llamo amigos\u00bb. Jes\u00fas, como hijo de Dios, es el primer Otro del universo; es el prisma de toda diferencia. Es el anam cara secreto de todos los individuos. Con su amistad penetramos en la tierna belleza y en los afectos de la Trinidad. Al abrazar esta amistad eterna nos atrevemos a ser libres. En toda la espiritualidad celta hay un hermoso motivo trinitario. Esta breve invocaci\u00f3n lo refleja:<br \/>\nLos Tres Sacrosantos mi fortaleza son, que vengan y rodeen mi casa y mi fog\u00f3n.<br \/>\nPor consiguiente, el amor no es sentimental. Por el contrario, es la forma m\u00e1s real y creativa de la presencia humana. El amor es el umbral donde lo divino y la presencia humana fluyen y refluyen hacia el otro.<\/p>\n<p>La naturaleza sagrada de la intimidad<br \/>\nNuestra cultura est\u00e1 obsesionada por el concepto de relaci\u00f3n. Todo el mundo habla de ello. Es un tema constante en la televisi\u00f3n, el cine y los medios de informaci\u00f3n. La tecnolog\u00eda y los medios no unen el mundo. Pretenden crear un mundo unido por redes electr\u00f3nicas, pero en realidad s\u00f3lo ofrecen un mundo simulado de sombras. Por eso nuestro mundo humano se vuelve m\u00e1s an\u00f3nimo y solitario. En un mundo donde el ordenador reemplaza el encuentro entre seres humanos y la psicolog\u00eda reemplaza a la religi\u00f3n, no es casual que exista semejante obsesi\u00f3n por las relaciones. Desgraciadamente, el t\u00e9rmino mismo se ha convertido en un centro vac\u00edo en torno del cual nuestra sed solitaria anda hurgando en busca de calor y comuni\u00f3n. El lenguaje p\u00fablico de la intimidad es en gran medida hueco y sus repeticiones incesantes suelen delatar la falta total de aqu\u00e9lla. La verdadera intimidad es una vivencia sagrada. Jam\u00e1s exhibe su confianza y comuni\u00f3n secretas ante el ojo escop\u00f3filo de una cultura de ne\u00f3n. La intimidad verdadera es propia del alma, y el alma es discreta.<br \/>\nLa Biblia dice que nadie puede vivir despu\u00e9s de ver a Dios. Extrapolando esto, podr\u00eda decirse que nadie puede vivir despu\u00e9s de verse a s\u00ed mismo. A lo sumo se puede intuir la propia alma. Se pueden vislumbrar su luz, colores y contornos. Experimentar la inspiraci\u00f3n de sus posibilidades y la maravilla de sus misterios. En la tradici\u00f3n celta, y en especial en la lengua ga\u00e9lica, existe una fina intuici\u00f3n de que el acercamiento a otra persona debe encarnar un acto sagrado. En ga\u00e9lico no existe nuestro \u00abhola\u00bb. Cuando uno se encuentra con otro, se intercambian bendiciones. Uno dice:<br \/>\nD\u00eda dhuit, \u00abDios sea contigo\u00bb. El otro responde: D\u00eda is Muire dhuit, \u00abDios y Mar\u00eda sean contigo\u00bb. Cuando se separan, uno dice: Go gcumhdai Dia thu, \u00abQue Dios venga en tu ayuda\u00bb, o Gogcoinne D\u00eda thu, \u00abDios te guarde\u00bb. El rito del encuentro comienza y termina con bendiciones. A lo largo de una conversaci\u00f3n en ga\u00e9lico se reconoce expl\u00edcitamente la presencia divina en el otro. Este reconocimiento tambi\u00e9n est\u00e1 plasmado en antiguos dichos, tales como \u00abla mano del forastero es la mano de Dios\u00bb. La llegada del forastero no es casual; trae un don y un esclarecimiento particulares.<\/p>\n<p>El misterio del acercamiento<br \/>\nDesde hace a\u00f1os tengo ganas de escribir un cuento sobre un mundo en el cual cada uno conocer\u00eda a una sola persona durante toda su vida. L\u00f3gicamente, para dibujar ese mundo, este postulado deber\u00eda prescindir de consideraciones biol\u00f3gicas. Uno tendr\u00eda que guardar a\u00f1os de silencio ante el misterio de la presencia en el Otro, antes de poder acercarse. En toda su vida uno no encontrar\u00eda m\u00e1s que un par de personas a lo sumo. Esta idea adquiere mayor realidad si uno pasa revista a su vida y distingue los amigos de los conocidos. No son lo mismo. La amistad es un v\u00ednculo m\u00e1s profundo y sagrado. Shakespeare lo dice con una frase muy bella: \u00abLos amigos que tienes y su atenci\u00f3n probada, suj\u00e9talos a tu alma con argollas de acero.\u00bb Un amigo es un tesoro incre\u00edblemente valioso. Es un ser amado que despierta tu vida para liberar las posibilidades salvajes que hay en ti.<br \/>\nIrlanda es un pa\u00eds de ruinas. Las ruinas no est\u00e1n vac\u00edas. Son lugares sagrados que rebosan de presencias. Un amigo m\u00edo, sacerdote en Conamara, pensaba construir una playa de estacionamiento junto a su iglesia. Cerca hab\u00eda una ruina, abandonada desde hac\u00eda cincuenta o sesenta a\u00f1os. Fue a ver al hombre cuya familia hab\u00eda vivido all\u00ed a\u00f1os antes y le pidi\u00f3 que le cediera las piedras para los cimientos. El hombre se neg\u00f3. Cuando el sacerdote pregunt\u00f3 por qu\u00e9, respondi\u00f3: Ceard a dheanfadh anamacha mo mhuinitire ansin?, es decir, \u00ab\u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de las almas de mis antepasados?\u00bb. Quer\u00eda decir que incluso en unas ruinas largamente abandonadas, las almas de quienes las hab\u00edan habitado pose\u00edan una afinidad y apego particulares al lugar. La vida y pasi\u00f3n de una persona dejan su impronta en el \u00e9ter. El amor no permanece enclaustrado en el coraz\u00f3n, sino que sale a construir tabern\u00e1culos secretos en el paisaje.<br \/>\nDiarmad y Gr\u00e1inne<br \/>\nPor toda Irlanda se ven bellas piedras llamadas d\u00f3lmenes. Se trata de dos enormes bloques de piedra caliza colocadas paralelamente. Sobre ellas se pone otra a manera de techo. La tradici\u00f3n celta las llama leaba Dhiarmada agus Gr\u00e1inne, es decir, \u00abcama de Diarmad y Gr\u00e1inne\u00bb. Dice la leyenda que Gr\u00e1inne era la compa\u00f1era de un jefe de los Fianna, los viejos soldados celtas. Se enamor\u00f3 de Diarmad, los dos huyeron y los fianna los persiguieron por todo el pa\u00eds. Los animales les daban refugio, y personas sabias les daban consejos para eludir a sus perseguidores. Se les dijo que no deb\u00edan pasar m\u00e1s de dos noches en un lugar. Pero se dec\u00eda que donde se deten\u00edan a descansar, Diarmad constru\u00eda un dolmen para su amada. Las investigaciones arqueol\u00f3gicas han revelado que eran las tumbas de los jefes. La leyenda es m\u00e1s interesante y vibrante. Es una bella imagen de la sensaci\u00f3n de impotencia que suele acompa\u00f1ar al amor. Cuando uno se enamora, se desvanecen el sentido com\u00fan, la racionalidad y la personalidad seria, discreta y respetable. Uno vuelve a ser adolescente; hay un fuego nuevo en su vida. Uno est\u00e1 revitalizado. Cuando no hay pasi\u00f3n, el alma est\u00e1 dormida o ausente. Cuando la pasi\u00f3n despierta, el alma vuelve a ser Joven y libre, vuelve a danzar. La vieja leyenda celta nos muestra el poder del amor y la energ\u00eda de la pasi\u00f3n. Uno de los poemas m\u00e1s elocuentes sobre la transfiguraci\u00f3n de la vida por este anhelo es el Anhelo dichoso de Goethe:<br \/>\nNo se lo dig\u00e1is a nadie, sino tan s\u00f3lo a los sabios, que el vulgo siempre propende a la burla y el sarcasmo;<br \/>\npero al que ans\u00eda consumirse en la llama, yo lo alabo. En el frescor de las noches amorosas, en el trueque pl\u00e1cido de las caricias, al ver la vela que esplende y el cuarto alumbra tranquila, un extra\u00f1o sentimiento m\u00e1s de una vez te acomete. No quisieras seguir preso en la sombra y las tinieblas, y de una vida m\u00e1s alta un ansia sientes violenta. Para ti no hay ya distancias: suelto y libre alzas el vuelo hacia la llama, y al fin, igual que la mariposa, en ella abrasas tu cuerpo. Que mientras en ti cumplido no veas el \u00ab\u00a1Muere y transf\u00f3rmate!\u00bb, ser\u00e1s en la oscura tierra no m\u00e1s que un hu\u00e9sped borroso que vaga entre las tinieblas.<br \/>\n(Trad. de R. Cansinos Ass\u00e9ns)<br \/>\nEl poema expresa la maravillosa fuerza espiritual que es el centro del anhelo y sugiere la gran vitalidad oculta en \u00e9l. Cuando uno cede a la pasi\u00f3n creativa, \u00e9sta lo transporta a los umbrales \u00faltimos de la transfiguraci\u00f3n y la renovaci\u00f3n. Este crecimiento causa dolor, pero es dolor sagrado. Hubiera sido mucho m\u00e1s tr\u00e1gico evitar cautelosamente estas profundidades para quedar anclado en la superficie lustrosa de la banalidad.<\/p>\n<p>El amor como reconocimiento antiguo<br \/>\nLa verdadera amistad o el amor no se fabrican ni conquistan. La amistad siempre es un acto de reconocimiento. Esta met\u00e1fora se puede hundir en la naturaleza arcillosa del cuerpo humano. Cuando encuentras a la persona que amas, un acto de reconocimiento antiguo os re\u00fane. Es como si millones de a\u00f1os antes de que la naturaleza rompiera su silencio, su arcilla y la tuya yacieran juntas. Luego, en el ciclo de las estaciones, esa arcilla \u00fanica se dividi\u00f3 y separ\u00f3. Cada uno se alz\u00f3 como formas individuales de arcilla que alojaban su individualidad y destino. Sin saberlo, vuestras memorias secretas lloraban la ausencia mutua. Mientras vuestros seres de arcilla deambulaban durante miles de a\u00f1os por el universo, el anhelo del otro nunca decay\u00f3. Esta met\u00e1fora permite explicar c\u00f3mo se reconocen s\u00fabitamente dos almas en el momento de la amistad. Puede ser un encuentro en la calle, en una fiesta, en una conferencia, una presentaci\u00f3n banal, y en ese momento se produce el rayo del reconocimiento que enciende las brasas de la afinidad. Se produce un despertar, una sensaci\u00f3n de conocimiento antiguo. Entr\u00e1is. Hab\u00e9is regresado a casa por fin.<br \/>\nEn la tradici\u00f3n cl\u00e1sica esto encuentra una expresi\u00f3n maravillosa en el Simposio, m\u00e1gico di\u00e1logo de Plat\u00f3n sobre la naturaleza del amor. Plat\u00f3n vuelve al mito de que en el principio los humanos no eran individuos singulares. Cada persona era dos seres en uno. Luego se separaron; por consiguiente, uno pasa la vida buscando su otra mitad. Al encontrarse, se descubren por medio de este acto de reconocimiento. En la amistad se cierra un c\u00edrculo antiguo. Lo que hay de antiguo entre ambos os cuidar\u00e1, abrigar\u00e1 y unir\u00e1. Cuando dos personas se enamoran, pasan de la soledad del exilio a la casa \u00fanica de su comuni\u00f3n. En las bodas corresponde reconocer la grada del destino que permiti\u00f3 el encuentro de estas dos personas. Cada una reconoci\u00f3 en la otra a aquella en la cual su coraz\u00f3n encontrar\u00eda refugio. El amor jam\u00e1s debe ser una carga, porque hay algo m\u00e1s entre ambos que la presencia mutua.<\/p>\n<p>El c\u00edrculo de comuni\u00f3n<br \/>\nPara reflejar esto se necesita una palabra m\u00e1s vibrante que la tan trillada \u00abrelaci\u00f3n\u00bb. Las frases como \u00abse cierra un c\u00edrculo antiguo\u00bb y \u00abun anhelo antiguo despierta y toma conciencia de s\u00ed\u00bb ayudan a revelar el significado profundo y el misterio del encuentro. Expresan en el lenguaje sacro del alma la unicidad y la intimidad del amor. Cuando dos personas se aman, se genera una tercera fuerza entre ellas. Una amistad interrumpida no siempre se restaura con horas interminables de an\u00e1lisis y consejos. Es necesario modificar el ritmo de los encuentros y reanudar el contact\u00f3 con la antigua comuni\u00f3n que los reuni\u00f3. Esta antigua afinidad os mantendr\u00e1 unidos si invoc\u00e1is su poder y su presencia. Dos personas realmente despiertas habitan un c\u00edrculo de comuni\u00f3n. Han despertado una fuerza m\u00e1s antigua que los envolver\u00e1 y abrigar\u00e1.<br \/>\nLa amistad exige que se la alimente. La gente suele dedicar su atenci\u00f3n principalmente a los hechos de la vida, su situaci\u00f3n, trabajo y categor\u00eda social. Vuelcan sus mayores energ\u00edas al hacer. El Maestro Eckhart escribi\u00f3 bellas palabras sobre esta tentaci\u00f3n. Seg\u00fan \u00e9l, muchas personas se preguntan d\u00f3nde deber\u00edan estar y qu\u00e9 deber\u00edan hacer, cuando en realidad deber\u00edan preocuparse por c\u00f3mo ser. El amor es el lugar de mayor ternura en tu vida. En una cultura preocupada por las rigideces y definiciones n\u00edtidas, y que por consiguiente le exaspera el misterio, es dif\u00edcil sustraerse a la transparencia de la luz falsa para entrar en el tenue resplandor del mundo del alma. Acaso la luz del alma es como la de Rembrandt, esa luz rojiza, dorada, que caracteriza su obra. Esta luz crea una sensaci\u00f3n de volumen y sustancia en las figuras sobre las cuales derrama su suave resplandor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: Alias de MSNThe_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 04\/11\/2005 4:29 ANAM CARA,\u00a0 EL LIBRO DE LA SABIDUR\u00cdA CELTA JOHN O\u00b4DONOHUE Este libro fue pasado a formato Word y con LETRA AMPLIADA para facilitar la difusi\u00f3n, y con el prop\u00f3sito de que as\u00ed como usted lo recibi\u00f3 lo pueda hacer llegar a alguien m\u00e1s. 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