{"id":2750,"date":"2008-12-17T19:04:39","date_gmt":"2008-12-17T19:04:39","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2750"},"modified":"2008-12-17T19:04:39","modified_gmt":"2008-12-17T19:04:39","slug":"-la-maestria-del-amor-dr.-miguel-ruiz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2750","title":{"rendered":"La maestria del amor, Dr. Miguel Ruiz"},"content":{"rendered":"<p>De: Alias de MSNThe_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original)\tEnviado: 07\/02\/2005 19:40<\/p>\n<p>Al principio tenemos miedo de que nos castiguen, pero m\u00e1s tarde tambi\u00e9n tenemos miedo de no recibir la recompensa, de no ser lo bastante buenos para mam\u00e1 o pap\u00e1 o un hermano o un profesor. De este modo es como nace la necesidad de ser aceptado. Antes de eso no nos importa si lo estamos o no. Las opiniones de la gente no son importantes y no lo son porque s\u00f3lo que\u00adremos jugar y vivir en el presente.<\/p>\n<p>El miedo a no conseguir la recompensa se convierte en el miedo a ser rechazado. Y el miedo a no ser lo bastante buenos para otra persona es lo que hace que intentemos cambiar, lo que nos hace crear una imagen. Imagen que intentamos proyectar seg\u00fan lo que quieren que seamos, s\u00f3lo para ser aceptados, s\u00f3lo para recibir el premio. De este modo aprendemos a fingir que somos lo que no somos y perseveramos en ser otra persona con la \u00fanica finalidad de ser lo suficientemente buenos para mam\u00e1, pap\u00e1, el profesor, nuestra religi\u00f3n o quienquiera que sea. Y con este fin practicamos incansablemente hasta que nos convertimos en maestros de ser lo que no somos.<\/p>\n<p>Pronto olvidamos quienes somos realmente y empezamos a vivir nuestras im\u00e1genes, porque no creamos una sola, sino muchas diferentes, seg\u00fan los distintos grupos de gente con los que nos relacionemos. Una imagen para casa, una para el colegio, y cuando crecemos, unas cuantas m\u00e1s.<\/p>\n<p>Y esto funciona de la misma manera cuando se trata de una simple relaci\u00f3n entre un hombre y una mujer. La mujer tiene una imagen exterior que intenta proyectar a los dem\u00e1s, y cuando est\u00e1 sola, otra de s\u00ed misma. Lo mismo pasa con el hombre, que tambi\u00e9n tiene una imagen exterior y otra interior. Ahora bien, cuando llegan a la edad adulta, la imagen interior y la exterior son tan distintas que ya casi no se corresponden. Y como en la relaci\u00f3n entre un hombre y una mujer existen al menos cuatro im\u00e1genes, \u00bfc\u00f3mo es posible que se lleguen a conocer de verdad? No se conocen. La \u00fanica posibilidad es intentar comprender la imagen. Pero es preciso considerar m\u00e1s im\u00e1genes.<\/p>\n<p>Cuando un hombre conoce a una mujer, se hace una imagen propia de ella, y a su vez la mujer se hace una imagen del hombre desde su punto de vista. Entonces \u00e9l intenta que ella se ajuste a la imagen que \u00e9l mismo ha creado y ella intenta que \u00e9l se ajuste a la imagen que se ha hecho de \u00e9l. Ahora, entre ellos existen seis im\u00e1genes. Evidentemente, aunque no lo sepan, se est\u00e1n mintiendo el uno al otro. Su relaci\u00f3n se basa en el miedo, en las mentiras, y no en la verdad porque resulta imposible ver a trav\u00e9s de toda esa bruma.<\/p>\n<p>De peque\u00f1os no experimentamos ning\u00fan conflicto porque no fingimos ser lo que no somos. Nuestras im\u00e1genes no cambian realmente hasta que empezamos a relacionarnos con el mundo exterior y dejamos de tener la protecci\u00f3n de nuestros padres. Esta es la raz\u00f3n por la que la adolescencia resulta particularmente dif\u00edcil. Aun en el caso de que estemos preparados para sostener y defender nuestras im\u00e1genes, tan pronto intentamos proyectarlas al mundo exterior, \u00e9ste las rechaza. El mundo exterior empieza a demostrarnos, no s\u00f3lo particular, sino tambi\u00e9n p\u00fablicamente, que no somos lo que fingimos ser.<\/p>\n<p>Este ser\u00eda el caso, por ejemplo, de un chico adolescente que aparenta ser muy listo. Acude a un debate en el colegio, y, en ese debate, alguien que es m\u00e1s inteligente, y que est\u00e1 m\u00e1s preparado, le supera y le deja en rid\u00edculo delante de todo el mundo. A continuaci\u00f3n \u00e9l intenta explicar, excusar y justificar su imagen delante de sus compa\u00f1eros. Se muestra muy amable con todos e intenta salvar esa imagen delante de ellos, aunque sabe que est\u00e1 mintiendo. Por supuesto, hace todo lo posible para no perder el control delante de ellos, pero tan pronto se encuentra solo y se ve reflejado en un espejo, lo hace a\u00f1icos. Se odia a s\u00ed mismo; se siente verdaderamente est\u00fapido y cree que es el peor. Existe una gran discrepancia entre la imagen interior y la imagen que intenta proyectar hacia el mundo exterior. Pues bien, cuanto m\u00e1s grande es la discrepancia, m\u00e1s dif\u00edcil resulta la adaptaci\u00f3n al sue\u00f1o de la sociedad y menos amor se tiene hacia uno mismo.<\/p>\n<p>Entre la imagen que finge ser y la imagen interior que tiene de s\u00ed mismo cuando est\u00e1 solo, existen mentiras y m\u00e1s mentiras. Ambas im\u00e1genes est\u00e1n completamente alejadas de la realidad; son falsas, pero \u00e9l no es consciente de ello. Quiz\u00e1s otra persona lo advierta, pero \u00e9l est\u00e1 totalmente ciego. Su sistema de negaci\u00f3n intenta proteger las heridas, pero \u00e9stas son reales y siente dolor porque intenta defender esa imagen por todos los medios.<\/p>\n<p>De peque\u00f1os aprendemos que las opiniones de todas las personas son importantes y dirigimos nuestra vida conforme a esas opiniones. Una simple opini\u00f3n de alguien, aunque no sea cierta, es capaz de hacernos caer en el m\u00e1s profundo de los infiernos: \u00abQu\u00e9 feo est\u00e1s. Est\u00e1s equivocado. Eres un est\u00fapido\u00bb. Las opiniones tienen un gran poder sobre el comportamiento absurdo de las personas que viven en el infierno. Por ese motivo necesitamos o\u00edr que somos buenos, que lo estamos haciendo bien, que somos bellos. \u00ab\u00bfQu\u00e9 aspecto tengo? \u00bfHa estado bien lo que he dicho? \u00bfC\u00f3mo lo estoy haciendo?&#8221;<\/p>\n<p>Necesitamos escuchar las opiniones de los dem\u00e1s porque estamos domesticados y esas opiniones tienen el poder de manipularnos. Por eso buscamos el reconocimiento en los otros; necesitamos el apoyo emocional de ellos; ser aceptados por el Sue\u00f1o externo a trav\u00e9s de los dem\u00e1s. Esta es la raz\u00f3n por la que los adolescentes ingieren alcohol, se drogan o empiezan a fumar. S\u00f3lo para ser aceptados por otras personas que opinan que eso es lo que hay que hacer; s\u00f3lo para que esa gente considere que est\u00e1n \u00aben la onda&#8221;.<\/p>\n<p>Pero todas esas falsas im\u00e1genes que intentamos proyectar provocan un gran sufrimiento en muchos seres humanos. Las personas fingimos ser muy importantes, pero, a la vez, creemos que no somos nada. Ponemos mucho empe\u00f1o en ser alguien en el sue\u00f1o de esa sociedad, en ganar reconocimiento y en recibir la aprobaci\u00f3n de los dem\u00e1s. Hacemos un gran esfuerzo para ser importantes, para triunfar, para ser poderosos, ricos, famosos, para expresar nuestro sue\u00f1o personal e imponer nuestro sue\u00f1o a las personas que nos rodean. \u00bfPor qu\u00e9? Pues porque creemos que el sue\u00f1o es real y nos lo tomamos muy en serio.<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de la inocencia<\/p>\n<p>Los humanos somos, por naturaleza, seres muy sensibles. Pero si tenemos una sensibilidad tan elevada es porque percibimos todas las cosas a trav\u00e9s del cuerpo emocional. Este cuerpo emocional es como un aparato de radio que se puede sintonizar para percibir determinadas frecuencias o bien para reaccionar frente a otras. La frecuencia normal de los seres humanos antes de la domesticaci\u00f3n se ajusta en la exploraci\u00f3n y el disfrute de la vida; estamos sintonizados para amar. De peque\u00f1os no definimos el amor como un concepto abstracto, s\u00f3lo lo vivimos. Es tal como somos.<\/p>\n<p>Tanto el cuerpo emocional como el cuerpo f\u00edsico cuentan con un componente parecido a un sistema de alarma que nos permite saber cu\u00e1ndo algo no va bien. En el caso del cuerpo f\u00edsico este sistema de aviso es lo que denominamos dolor.<\/p>\n<p>Cuando sentimos dolor es porque hay alg\u00fan problema en nuestro cuerpo, algo que es necesario examinar y sanar. En el caso del cuerpo emocional, el sistema de alarma es el miedo. Siempre que sentimos miedo es porque alguna cosa no va bien. Quiz\u00e1 corra peligro nuestra vida.<\/p>\n<p>El cuerpo emocional percibe las emociones, pero no a trav\u00e9s de los ojos. Las emociones se perciben a trav\u00e9s del cuerpo emocional. Los ni\u00f1os sencillamente \u00absienten\u00bb emociones, pero su mente racional no las interpreta ni las cuestiona. Esta es la raz\u00f3n por la que aceptan a determinadas personas y rechazan a otras. Cuando no se sienten seguros cerca de una persona, la rechazan porque son capaces de sentir las emociones que esa persona proyecta. Los ni\u00f1os perciben f\u00e1cilmente cuando alguien est\u00e1 enfadado, ya que su sistema de alarma les provoca un peque\u00f1o miedo que les dice: \u00abNo te acerques\u00bb, y siguiendo su instinto, no lo hacen.<\/p>\n<p>Aprendemos a tener un determinado estado emocional seg\u00fan la energ\u00eda emocional que impregne nuestro hogar y de c\u00f3mo reaccionemos personalmente a esa energ\u00eda. A eso se debe que cada componente de la familia, aunque sean hermanos, reaccione de un modo diferente dependiendo de la manera en que haya aprendido a defenderse a s\u00ed mismo y a adaptarse a las circunstancias. Cuando los padres se pelean constantemente, falta la armon\u00eda y el respeto entre ellos, y se mienten, los ni\u00f1os siguen su ejemplo emocional y aprenden a ser como ellos. Y aunque les digan que no sean as\u00ed y que no mientan, la energ\u00eda emocional de sus padres y de toda su familia les har\u00e1 percibir el mundo de una manera similar.<\/p>\n<p>La energ\u00eda emocional que impregne nuestro hogar sintonizar\u00e1 nuestro cuerpo emocional con esa frecuencia. El cuerpo emocional empieza a cambiar su sintonizaci\u00f3n y llega un momento que deja de ser la sintonizaci\u00f3n normal del ser humano. Jugamos al juego de los adultos, jugamos al juego del Sue\u00f1o externo y perdemos. Perdemos nuestra inocencia, perdemos nuestra libertad, perdemos nuestra felicidad y nuestra tendencia a amar. Nos vemos forzados a cambiar y empezamos a percibir otro mundo, otra realidad: la realidad de la injusticia, la realidad del dolor emocional, la realidad del veneno emocional. Bienvenidos al infierno: el infierno que los seres humanos crean, el Sue\u00f1o del Planeta. Somos bienvenidos a este infierno, pero no lo hemos inventado nosotros. Ya estaba aqu\u00ed antes de que naci\u00e9semos.<\/p>\n<p>Si observas a los ni\u00f1os podr\u00e1s ver c\u00f3mo se destruye el amor verdadero y la libertad. Imag\u00ednate a un ni\u00f1o de dos o tres a\u00f1os que corre y se divierte en el parque. Mam\u00e1 est\u00e1 mirando al peque\u00f1o y tiene miedo de que se caiga y se lastime. Entonces se levanta para detenerlo, pero el ni\u00f1o, creyendo que est\u00e1 jugando con \u00e9l, intenta correr todav\u00eda m\u00e1s deprisa. Los coches pasan cerca, por una calle pr\u00f3xima, y eso intensifica todav\u00eda m\u00e1s el miedo de mam\u00e1 hasta que, finalmente, lo atrapa. El ni\u00f1o espera que ella se ponga a jugar con \u00e9l, y sin embargo lo \u00fanico que recibe es una azotaina. \u00a1Boom! Esto le causa un sobresalto. La felicidad del ni\u00f1o no era otra cosa que la expresi\u00f3n del amor que emanaba de \u00e9l, pero despu\u00e9s de eso es incapaz de comprender por qu\u00e9 su madre act\u00faa de ese modo. Con el tiempo, este tipo de sobresalto acabar\u00e1 por bloquear el amor. El ni\u00f1o no comprende las palabras, pero aun as\u00ed, se pregunta: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9?&#8221;.<\/p>\n<p>Y de este modo, correr y jugar, una expresi\u00f3n del amor, ha dejado de ser algo seguro porque, cuando expresas tu amor, tus padres te castigan. Te env\u00edan a tu habitaci\u00f3n y no puedes hacer lo que quieres. Te dicen que est\u00e1s siendo un ni\u00f1o o una ni\u00f1a mala y eso te hace sentir humillado, significa castigo.<\/p>\n<p>En ese sistema de premios y castigos existe un sentido de la justicia y de la injusticia, de lo que es leg\u00edtimo y de lo que no lo es. El sentido de la injusticia es como un cuchillo que abre una herida emocional en la mente. Despu\u00e9s, seg\u00fan c\u00f3mo reaccionemos ante la injusticia, la herida puede infectarse con veneno emocional. Pero \u00bfpor qu\u00e9 se infectan algunas heridas? Veamos otro ejemplo.<\/p>\n<p>Imag\u00ednate que tienes dos o tres a\u00f1os. Te sientes feliz, est\u00e1s jugando, explorando. A\u00fan no tienes conciencia de lo que es bueno o de lo que es malo, de lo que es correcto o incorrecto, de lo que deber\u00edas hacer y de lo que no deber\u00edas hacer, porque todav\u00eda no est\u00e1s domesticado. Est\u00e1s jugando en la habitaci\u00f3n con un objeto que se encuentra cerca de ti. No tienes intenci\u00f3n de hacer nada malo, ni de intentar causarle da\u00f1o a nadie, pero est\u00e1s jugando con la guitarra de tu pap\u00e1. Para ti es s\u00f3lo un juguete; no quieres hacerle el menor da\u00f1o a tu padre. Pero \u00e9l tiene uno de esos d\u00edas en los que no se siente bien. Tiene problemas en su trabajo. Entra en la habitaci\u00f3n y te encuentra jugando con sus cosas. Se enfada de inmediato, te coge y te da una zurra.<\/p>\n<p>Desde tu punto de vista, es una injusticia. Tu padre no hace m\u00e1s que entrar, y con su enfado, te hace da\u00f1o. Confiabas plenamente en \u00e9l porque es tu pap\u00e1, alguien que, por lo general, te protege y te permite jugar y ser t\u00fa mismo. Sin embargo, ahora hay algo que no acaba de encajar. Ese sentido de la injusticia es como un dolor en el coraz\u00f3n. Te sientes vulnerable; te hace da\u00f1o y te hace llorar. Pero no lloras \u00fanicamente porque te ha dado una azotaina. No es la agresi\u00f3n f\u00edsica lo que te duele; lo que te parece injusto es la agresi\u00f3n emocional. No hab\u00edas hecho nada malo.<\/p>\n<p>Ese sentido de la injusticia abre una herida emocional en tu mente. Tu cuerpo emocional est\u00e1 herido, y en ese momento, pierdes una peque\u00f1a parte de tu inocencia. Aprendes que no puedes confiar siempre en tu padre, y aun en el caso de que tu mente todav\u00eda no lo sepa, porque no lo analiza, s\u00ed lo comprende: \u00abNo puedo confiar\u00bb. Tu cuerpo emocional te dice que existe algo en lo que no puedes confiar y que ese algo puede repetirse.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 reacciones con miedo; quiz\u00e1 con enfado o con timidez o sencillamente te pongas a llorar. Pero esa reacci\u00f3n ya es producto del veneno emocional porque, la reacci\u00f3n normal antes de la domesticaci\u00f3n es que, cuando tu pap\u00e1 te da una bofetada, t\u00fa quieras devolv\u00e9rsela. Le pegas o s\u00f3lo intentas levantar la mano, pero lo \u00fanico que consigues con eso es que \u00e9l se enfade todav\u00eda m\u00e1s contigo. Solamente has levantado la mano, pero has conseguido que reaccione con mayor enfado y recibes un castigo todav\u00eda peor. Ahora sabes que te destruir\u00e1. Ahora le tienes miedo y dejas de defenderte porque eres consciente de que, si lo hicieses, \u00fanicamente conseguir\u00edas empeorar las cosas.<\/p>\n<p>Sigues sin comprender el porqu\u00e9, pero sabes que tu padre puede incluso matarte. Esto abre una herida atroz en tu mente. Antes de que ocurriese todo, tu mente estaba completamente sana; eras del todo inocente. Sin embargo, ahora, despu\u00e9s de estos acontecimientos, la mente racional intenta hacer algo con esa experiencia. Aprendes a reaccionar de un modo determinado, de una manera particular, tuya. Guardas la emoci\u00f3n en ti y eso cambia tu forma de vivir. Y a partir de entonces, esta experiencia se repite cada vez con mayor frecuencia. La injusticia proviene de mam\u00e1 y de pap\u00e1, de los hermanos y de las hermanas, de los t\u00edos y las t\u00edas, del colegio, de la sociedad, de todos. Con cada miedo aprendes a defenderte, pero no lo haces de la misma manera que antes de la domesticaci\u00f3n, cuando te defend\u00edas y segu\u00edas jugando.<\/p>\n<p>Ahora hay algo dentro de la herida que, en un principio, no parece representar un gran problema: el veneno emocional. No obstante, el veneno emocional se acumula y la mente empieza a jugar con \u00e9l. A continuaci\u00f3n, el futuro empieza a preocuparnos un poco porque tenemos el recuerdo del veneno y no queremos que vuelva a ocurrir. Tambi\u00e9n tenemos recuerdos de cuando hemos sido aceptados; recordamos a mam\u00e1 y a pap\u00e1 siendo buenos con nosotros y viviendo en armon\u00eda. Queremos esa armon\u00eda pero no sabemos de qu\u00e9 modo crearla. Y, como estamos en el interior de la burbuja de nuestra propia percepci\u00f3n, nos parece que cualquier cosa que sucede a nuestro alrededor ha sido provocada por nosotros. Creemos que mam\u00e1 y pap\u00e1 se pelean por nuestra culpa incluso cuando no tiene nada que ver con nosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: Alias de MSNThe_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 07\/02\/2005 19:40 Al principio tenemos miedo de que nos castiguen, pero m\u00e1s tarde tambi\u00e9n tenemos miedo de no recibir la recompensa, de no ser lo bastante buenos para mam\u00e1 o pap\u00e1 o un hermano o un profesor. 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