{"id":2636,"date":"2008-12-12T17:09:23","date_gmt":"2008-12-12T17:09:23","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2636"},"modified":"2008-12-12T17:09:23","modified_gmt":"2008-12-12T17:09:23","slug":"la-cazadora-divina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2636","title":{"rendered":"La cazadora divina"},"content":{"rendered":"<p>De: LUNA200620\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 29\/04\/2006 19:34<br \/>\nLa cazadora divina<\/p>\n<p>En la mitolog\u00eda griega existe una historia sobre Artemisa, la cazadora divina. Artemisa era la cazadora suprema porque pod\u00eda cazar sin tener que esforzarse demasiado. Satisfac\u00eda sus necesidades con gran facilidad y viv\u00eda en perfecta armon\u00eda con el bosque. Era amada por todos los animales, y ser cazado por ella se consideraba un honor. Nunca daba la impresi\u00f3n de estar cazando; todo lo que necesitaba se le acercaba y eso es lo que la convert\u00eda en la mejor cazadora, pero, a la vez, tambi\u00e9n, en la presa m\u00e1s dif\u00edcil. Su forma animal era la de un ciervo m\u00e1gico al que resultaba casi imposible cazar.<\/p>\n<p>Y as\u00ed vivi\u00f3 Artemisa en perfecta armon\u00eda con el bosque, hasta que, un d\u00eda, el rey le dio una orden a H\u00e9rcules, el hijo de Zeus, que iba en busca de su propia trascendencia. Le orden\u00f3 que cazara al ciervo m\u00e1gico de Artemisa. H\u00e9rcules, invicto hijo de Zeus, no se neg\u00f3, y se adentr\u00f3 en el bosque para cumplir su misi\u00f3n. El ciervo, cuando vio a H\u00e9rcules, no se asust\u00f3, e incluso le permiti\u00f3 acercarse. Sin embargo, al ver que \u00e9ste se dispon\u00eda a capturarlo, se alej\u00f3 corriendo, poniendo claramente de manifiesto que a menos que sus dotes de cazador fuesen mejores que las de Artemisa, jam\u00e1s podr\u00eda cazarlo.<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, H\u00e9rcules recurri\u00f3 a Hermes, el mensajero de los dioses por ser el m\u00e1s r\u00e1pido, para que le prestase sus alas, lo que le permiti\u00f3 ser m\u00e1s r\u00e1pido que Hermes, y cazar la presa m\u00e1s valiosa. Ya te puedes imaginar la reacci\u00f3n de Artemisa. Hab\u00eda sido cazada por H\u00e9rcules, y por supuesto, quiso vengarse. No obstante, aunque hizo todo lo que pudo para capturar a H\u00e9rcules, \u00e9ste se hab\u00eda convertido en la presa m\u00e1s dif\u00edcil. H\u00e9rcules gozaba de plena libertad y, aunque Artemisa no cej\u00f3 en su intento, no fue capaz de conseguir atraparlo.<\/p>\n<p>A todo esto, Artemisa no necesitaba a H\u00e9rcules para nada. Sent\u00eda una imperiosa necesidad de capturarlo, pero no se trataba de nada m\u00e1s que de una ilusi\u00f3n. Cre\u00eda que estaba enamorada de \u00e9l y lo quer\u00eda para ella sola, de manera que lo \u00fanico que ten\u00eda en la mente era conseguirlo, y esto lleg\u00f3 a convertirse en una obsesi\u00f3n que la llev\u00f3 a perder la felicidad. Empez\u00f3 a cambiar. Dej\u00f3 de estar en armon\u00eda con el bosque, y se puso a cazar s\u00f3lo por el placer de conseguir una presa. Y as\u00ed rompi\u00f3 sus propias reglas y se convirti\u00f3 en una predadora. Ahora los animales le ten\u00edan miedo y el bosque empez\u00f3 a rechazarla; sin embargo, a ella no le import\u00f3. No era capaz de ver la verdad; H\u00e9rcules era lo \u00fanico que ocupaba su mente.<\/p>\n<p>Hab\u00eda muchos trabajos que requer\u00edan la atenci\u00f3n de H\u00e9rcules, pero aun as\u00ed, en ocasiones iba al bosque a fin de visitar a Artemisa. Y cada vez que acud\u00eda, ella hac\u00eda todo lo que estaba en sus manos para cazarlo. Cuando estaba con H\u00e9rcules, se sent\u00eda desbordada de felicidad por estar a su lado, aunque sab\u00eda que \u00e9l se marchar\u00eda, lo que la hac\u00eda sentirse celosa y posesiva. Cada vez que H\u00e9rcules se marchaba, ella sufr\u00eda y lloraba.<\/p>\n<p>Lo odiaba y lo amaba al mismo tiempo. H\u00e9rcules no ten\u00eda la menor idea de lo que estaba ocurriendo en la mente de Artemisa; no advirti\u00f3 que pretend\u00eda cazarlo. En su mente, \u00e9l no se consider\u00f3 nunca una presa. Amaba y respetaba a Artemisa, pero no era eso lo que ella deseaba. Quer\u00eda poseerlo; quer\u00eda cazarlo y ser su predadora. Por supuesto, en el bosque todos advirtieron el cambio que hab\u00eda experimentado Artemisa, excepto ella. En su mente segu\u00eda consider\u00e1ndose la cazadora divina. No hab\u00eda cobrado conciencia de que hab\u00eda fallado. No era consciente de que el bosque, que antes hab\u00eda sido el cielo, ahora se hab\u00eda convertido en un infierno, porque, tras su ca\u00edda, el resto de los cazadores cayeron con ella y todos se convirtieron en predadores.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, Hermes adopt\u00f3 una forma animal, y en el mismo instante en que ella se dispon\u00eda a destrozarlo, se convirti\u00f3 en un Dios, lo que le permiti\u00f3 descubrir de nuevo la sabidur\u00eda que hab\u00eda perdido. Hermes le explic\u00f3 que hab\u00eda fallado, y con esta nueva conciencia, Artemisa se acerc\u00f3 a H\u00e9rcules y solicit\u00f3 su perd\u00f3n. Lo que hab\u00eda provocado su ca\u00edda no hab\u00eda sido nada m\u00e1s que su importancia personal. Al hablar con H\u00e9rcules comprendi\u00f3 que no hab\u00eda llegado a ofenderlo nunca porque \u00e9l desconoc\u00eda lo que hab\u00eda estado sucediendo en su mente. Entonces, contempl\u00f3 el bosque y vio lo que le hab\u00eda hecho. Pidi\u00f3 disculpas a cada flor y a cada animal hasta que recobr\u00f3 el amor, y as\u00ed se convirti\u00f3, de nuevo, en la cazadora divina.<\/p>\n<p>Te explico esta historia para que sepas que todos somos cazadores y todos somos presas. Todo lo que existe es, a la vez, cazador y presa. \u00bfPor qu\u00e9 cazamos? Cazamos a fin de satisfacer nuestras necesidades. He hablado de las necesidades del cuerpo en oposici\u00f3n a las necesidades de la mente. Cuando esta cree que es el cuerpo, las necesidades no son m\u00e1s que ilusiones y por eso es imposible satisfacerlas. Cuando intentamos cazar esas necesidades irreales de la mente, nos convertimos en predadores: intentamos atrapar algo que no necesitamos.<\/p>\n<p>Los seres humanos persiguen el amor. Sentimos que necesitamos ese amor porque creemos que no tenemos amor, y eso nos pasa porque no nos amamos a nosotros mismos. Vamos en busca del amor en otros seres humanos como nosotros y esperamos recibirlo de ellos cuando, de hecho, esos seres humanos se encuentran en la misma situaci\u00f3n que nosotros. Tampoco se aman a s\u00ed mismos, de modo que, \u00bfcu\u00e1nto amor podemos recibir de ellos? Por lo tanto, lo \u00fanico que hacemos es crear una mayor necesidad que no es real; seguimos buscando afanosamente, pero en el lugar equivocado, porque los dem\u00e1s seres humanos no tienen el amor que nosotros necesitamos.<\/p>\n<p>Cuando Artemisa fue consciente de su ca\u00edda, volvi\u00f3 a ser quien hab\u00eda sido porque todo lo que necesitaba estaba en su interior. Y lo mismo vale para todos nosotros, ya que todos somos como Artemisa tras su ca\u00edda y antes de su redenci\u00f3n. Buscamos afanosamente el amor. Perseguimos la justicia y la felicidad. Perseguimos a Dios, pero Dios est\u00e1 en nuestro interior.<\/p>\n<p>La caza del ciervo m\u00e1gico te ense\u00f1a que tienes que buscar en tu interior. Es una gran historia que merece la pena recordar. Si no te olvidas de Artemisa, siempre encontrar\u00e1s amor en tu interior. Los seres humanos que se persiguen afanosamente unos a otros en busca de amor nunca se sentir\u00e1n satisfechos; nunca encontrar\u00e1n el amor que necesitan en otros seres humanos. La mente siente la necesidad, pero no es posible satisfacerla porque no est\u00e1 ah\u00ed. Nunca est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n<p>El amor que necesitamos buscar es el que reside en nuestro interior, pero ese amor es dif\u00edcil de apresar. Resulta muy dif\u00edcil acechar en tu interior y conseguir el amor que hay en ti. Tienes que ser muy r\u00e1pido, tan r\u00e1pido como Hermes, porque cualquier cosa puede distraerte y apartarte de tu objetivo. Cualquier cosa que capte tu atenci\u00f3n te distraer\u00e1 y obstaculizar\u00e1 la consecuci\u00f3n de tu objetivo, que es conseguir la presa que reside en tu interior: el amor. Si eres capaz de capturar la presa, ver\u00e1s que el amor crecer\u00e1 con fuerza en tu interior y que satisfar\u00e1 tus necesidades. Esto es de vital importancia para tu felicidad.<\/p>\n<p>Por lo general, los seres humanos inician una relaci\u00f3n como si fuesen a cazar. Buscan lo que creen que necesitan y esperan encontrarlo en otra persona, para despu\u00e9s descubrir que no est\u00e1 ah\u00ed. Por eso, cuando se inicia una relaci\u00f3n sin esta necesidad, es otro asunto.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo cazar en tu interior? Para capturar el amor que est\u00e1 en tu interior tienes que entregarte a ti mismo como el cazador y su presa. Dentro de tu mente existe un cazador y tambi\u00e9n una presa. \u00bfQui\u00e9n es el cazador y qui\u00e9n es la presa? En la gente corriente, el cazador es el Par\u00e1sito. El Par\u00e1sito lo sabe todo de ti y lo que quiere son las emociones que provienen del miedo. El Par\u00e1sito es un comedor de basura. Adora el miedo y la desdicha; adora el enfado, los celos y la envidia; adora cualquier emoci\u00f3n capaz de hacerte sufrir. El Par\u00e1sito quiere desquitarse y quiere tener el control.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo que adopta el Par\u00e1sito para que te maltrates a ti mismo es el acoso continuo durante veinticuatro horas al d\u00eda; te persigue constantemente. De este modo nos convertimos en la presa del Par\u00e1sito, una presa muy f\u00e1cil. El Par\u00e1sito es quien te maltrata. Es m\u00e1s que un cazador; es un predador y te est\u00e1 comiendo vivo. La presa, el cuerpo emocional, es esa parte de nosotros que sufre y sufre sin cesar; es la parte de nosotros que quiere ser redimida.<\/p>\n<p>En la mitolog\u00eda griega, tambi\u00e9n encontramos la historia de Prometeo que, encadenado a una roca, contemplaba d\u00eda tras d\u00eda c\u00f3mo un \u00e1guila le devoraba las entra\u00f1as. Pero \u00bfcu\u00e1l es el significado de esta historia? Cuando Prometeo est\u00e1 despierto, tiene un cuerpo f\u00edsico y emocional. El \u00e1guila es el Par\u00e1sito que se come sus entra\u00f1as. Por la noche, no tiene cuerpo emocional y se recupera. Vuelve a nacer para convertirse en el alimento del \u00e1guila hasta que H\u00e9rcules llega para liberarlo. H\u00e9rcules, al igual que Cristo, Buda o Mois\u00e9s, rompe la cadena del sufrimiento y le concede la libertad.<\/p>\n<p>A fin de buscar en tu interior es necesario que empieces a acechar todas las reacciones que tienes. Cambia un h\u00e1bito de una vez. Es una guerra para liberarte del sue\u00f1o que controla tu vida. Es una guerra entre el predador y t\u00fa, en la que la verdad est\u00e1 situada entre los dos. En todas las tradiciones del oeste, desde Canad\u00e1 hasta Argentina, nos denominamos guerreros porque el guerrero es el cazador que se acecha a s\u00ed mismo. Se trata de una gran guerra, porque es una guerra contra el Par\u00e1sito. Que seas un guerrero no significa que ganes la guerra, pero al menos te rebelas y dejas de aceptar que el Par\u00e1sito te devore vivo.<\/p>\n<p>Convertirte en cazador es el primer paso. Cuando H\u00e9rcules acudi\u00f3 al bosque en busca de Artemisa, vio que no ten\u00eda posibilidades de capturar al ciervo. Entonces se fue a ver a Hermes, el supremo maestro, y aprendi\u00f3 a ser un cazador m\u00e1s h\u00e1bil. Necesitaba ser mejor que Artemisa a fin de darle caza. Para cazarte a ti mismo tambi\u00e9n necesitas ser mejor cazador que el Par\u00e1sito.<\/p>\n<p>Si el Par\u00e1sito trabaja veinticuatro horas al d\u00eda, t\u00fa tambi\u00e9n tienes que trabajar veinticuatro horas al d\u00eda. Pero el Par\u00e1sito tiene una ventaja: te conoce muy bien. Te resulta imposible esconderte de \u00e9l. El Par\u00e1sito es la presa m\u00e1s dif\u00edcil. Es la parte de ti que intenta justificar tu conducta delante de los dem\u00e1s, pero cuando est\u00e1s solo, se convierte en el peor juez. Siempre est\u00e1 juzgando, culpando y haci\u00e9ndote sentir culpable.<\/p>\n<p>En una relaci\u00f3n normal en el infierno, el Par\u00e1sito de tu pareja se al\u00eda con tu Par\u00e1sito en contra de tu verdadero yo. Tienes en tu contra no s\u00f3lo a tu propio Par\u00e1sito, sino tambi\u00e9n al Par\u00e1sito de tu pareja, que se une al tuyo para hacer que el sufrimiento sea eterno. Ahora bien, si eres consciente de esto, podr\u00e1s establecer un cambio. Podr\u00e1s tener una mayor compasi\u00f3n hacia tu pareja y permitirle enfrentarse a su propio Par\u00e1sito. Te sentir\u00e1s feliz cada vez que ella d\u00e9 un nuevo paso hacia la libertad, y ser\u00e1s consciente de que, cuando est\u00e9 disgustada, entristecida o celosa, no est\u00e1s tratando con la persona que amas sino con el Par\u00e1sito que est\u00e1 posey\u00e9ndola en ese momento.<\/p>\n<p>Cuando sabes que el Par\u00e1sito est\u00e1 ah\u00ed y comprendes qu\u00e9 es lo que le est\u00e1 sucediendo a tu pareja, eres capaz de ofrecerle el espacio necesario para que se enfrente a \u00e9l. Y dado que t\u00fa s\u00f3lo eres responsable de tu mitad de la relaci\u00f3n, le permitir\u00e1s a ella que se ocupe de su propio sue\u00f1o personal. De ese modo te resultar\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil no tomarte como algo personal lo que tu pareja haga. Esto ser\u00e1 de gran ayuda para la relaci\u00f3n, porque no te tomar\u00e1s a mal nada de lo que haga tu pareja. Ella estar\u00e1 despachando su propia basura, y si t\u00fa no te lo tomas como un asunto personal, te resultar\u00e1 muy f\u00e1cil mantener una relaci\u00f3n maravillosa con ella.<\/p>\n<p> \u00a1\u00a1\u00a1\u00a0 Dios les bendiga y les cuide siempre\u00a0  !!!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: LUNA200620\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 29\/04\/2006 19:34 La cazadora divina En la mitolog\u00eda griega existe una historia sobre Artemisa, la cazadora divina. Artemisa era la cazadora suprema porque pod\u00eda cazar sin tener que esforzarse demasiado. Satisfac\u00eda sus necesidades con gran facilidad y viv\u00eda en perfecta armon\u00eda con el bosque. 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