{"id":2567,"date":"2009-03-30T02:07:09","date_gmt":"2009-03-30T02:07:09","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2567"},"modified":"2009-03-30T02:07:09","modified_gmt":"2009-03-30T02:07:09","slug":"la-importancia-del-recuerdo-de-s\u00ed-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2567","title":{"rendered":"La importancia del recuerdo de s\u00ed mismo"},"content":{"rendered":"<p>En \u0093Fragmentos de una ense\u00f1anza desconocida\u0094, Ouspensky le hace una pregunta a Gurdjieff acerca de la consciencia. G. en su respuesta resalta la importancia de \u0093recordarse a uno mismo\u0094 y explica que el hombre, aunque este despierto, pasa por momentos de completa inconsciencia. Luego O. nos cuenta acerca de los resultados de sus experimentos\u00a0 y observaciones referidos al recuerdo de s\u00ed mismo:<\/p>\n<p>&#8230;al observar en usted mismo las apariciones y desapariciones de la\u00a0 conciencia ver\u00e1 inevitablemente un hecho que nunca ve, del cual jam\u00e1s se ha dado cuenta, y es que los momentos de conciencia son muy cortos y est\u00e1n separados los unos de los otros por largos intervalos de completa inconsciencia, durante los cuales su m\u00e1quina trabaja en forma autom\u00e1tica. Ver\u00e1 que puede pensar, sentir, actuar, hablar, trabajar, sin estar consciente. Si usted aprende a ver en usted mismo los momentos de conciencia y los largos per\u00edodos de mecanicidad, ver\u00e1 en los otros, con la misma certidumbre, en qu\u00e9 momentos son conscientes de lo que hacen y en qu\u00e9 momentos no lo son.<\/p>\n<p>&#8220;Su principal error es el creer que siempre tiene conciencia, el creer, en general, que la conciencia siempre est\u00e1 presente o que nunca est\u00e1 presente. En realidad, la conciencia es una propiedad que cambia continuamente. Ora est\u00e1 presente, ora no lo est\u00e1. Hay diferentes grados, diferentes niveles de conciencia. (&#8230;)<\/p>\n<p>\u0097Hasta ahora, dijo \u00e9l, ninguno de ustedes ha captado la importancia capital del punto que, sin embargo, yo les hab\u00eda se\u00f1alado. Ustedes siempre se olvidan, nunca se acuerdan de s\u00ed mismos. (Pronunci\u00f3 estas palabras con una insistencia especial.) Ustedes no se sienten a s\u00ed mismos; no son conscientes de s\u00ed mismos. En ustedes, \u00abse observa\u00bb, o bien \u00abse habla\u00bb, \u00abse piensa\u00bb, \u00abse r\u00ede\u00bb; ustedes no sienten: \u00abSoy yo el que observa, yo observo, yo noto, yo veo.\u00bb Todo se nota por s\u00ed solo,\u00a0 se ve por s\u00ed solo&#8230; Para llegar a observarse realmente, ante todo hay que recordarse a s\u00ed mismo (insisti\u00f3 de nuevo). Traten de recordarse a s\u00ed mismos cuando observen, y m\u00e1s tarde me dir\u00e1n lo que ha pasado, cu\u00e1l ha sido el resultado. Tan s\u00f3lo tienen valor los resultados obtenidos durante el recuerdo de s\u00ed. De otra manera, ustedes mismos no existen en sus observaciones. Y en este caso, \u00bfqu\u00e9 valor pueden tener?&#8221;<\/p>\n<p>Estas palabras de G. me hicieron reflexionar mucho. De inmediato me pareci\u00f3 que eran la llave de todo lo que hab\u00eda dicho antes sobre la conciencia. Sin embargo, decid\u00ed no sacar de ellas conclusi\u00f3n alguna, sino solamente tratar de\u00a0 recordarme a mi mismo mientras me observaba.<br \/>\nDesde las primeras tentativas, pude ver cu\u00e1n dif\u00edcil era esto. Al comienzo, las tentativas de recuerdo de s\u00ed no me dieron ning\u00fan resultado, pero me mostraron que de hecho nunca nos recordamos a nosotros mismos.<\/p>\n<p>\u0097\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quiere usted? dijo G. Comprender esto tiene en s\u00ed una importancia capital. Los que saben esto ya saben mucho. Todo el problema es que nadie lo sabe. Si usted le pregunta a alguien si puede recordarse a s\u00ed mismo, naturalmente le contestar\u00e1 que si. Si le dice que no puede recordarse a s\u00ed mismo, se enojar\u00e1 o pensar\u00e1 que usted est\u00e1 loco. Toda la vida est\u00e1 basada en esto, toda la existencia humana, toda la ceguedad humana. Si un hombre sabe realmente que no puede recordarse a s\u00ed mismo, ya est\u00e1 cerca de una comprensi\u00f3n de su ser.&#8221;<br \/>\nTodo lo que dec\u00eda G., todo lo que yo pensaba y sobre todo lo que me hab\u00edan mostrado mis tentativas de &#8220;recordarme a m\u00ed mismo&#8221; me convencieron muy r\u00e1pidamente de que me encontraba en presencia de un problema enteramente nuevo que hasta ahora la ciencia y la filosof\u00eda hab\u00edan descuidado.<\/p>\n<p>Pero antes de hacer deducciones, tratar\u00e9 de describir mis tentativas de &#8220;recordarme a m\u00ed mismo&#8221;.<\/p>\n<p>Mi primera impresi\u00f3n fue que los ensayos de recuerdo de s\u00ed, o de ser consciente de s\u00ed, de decirse: Soy yo el que camina, soy yo el que hace esto, al tratar continuamente de experimentar la sensaci\u00f3n de este yo \u0097 deten\u00edan los pensamientos. Cuando ten\u00eda la sensaci\u00f3n de m\u00ed, ya no pod\u00eda ni pensar ni hablar: las mismas sensaciones se obscurec\u00edan. Por eso no se puede &#8220;recordarse a s\u00ed mismo&#8221; de esta manera sino por algunos instantes.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda ya hecho ciertos experimentos en &#8220;detener el pensamiento&#8221; del tipo de aquellos que son mencionados en los libios sobre el yoga, por ejemplo el libro de Edward Carpenter: From Adam&#8217;s Peak to Elephanta, aunque en este caso se trata de una descripci\u00f3n muy general. Los primeros ensayos de &#8220;recuerdo de s\u00ed&#8221; me hicieron recordar mis tentativas anteriores. En efecto, ambas experiencias eran casi id\u00e9nticas, con la \u00fanica diferencia de que al detener los pensamientos la atenci\u00f3n est\u00e1 totalmente orientada hacia el esfuerzo de no admitir pensamientos, mientras que en el acto del &#8220;recuerdo de s\u00ed&#8221; la atenci\u00f3n se divide: una parte se dirige hacia el mismo esfuerzo, otra hacia la sensaci\u00f3n de s\u00ed.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima experiencia me capacit\u00f3 para llegar a una cierta definici\u00f3n, posiblemente muy incompleta, del &#8220;recuerdo de si&#8221;, que sin embargo prob\u00f3 ser muy \u00fatil en la pr\u00e1ctica. Yo hablo del recuerdo de s\u00ed, en lo que se refiere a la divisi\u00f3n de la atenci\u00f3n: siendo \u00e9sta su rasgo caracter\u00edstico.<br \/>\nMe la represent\u00e9 de la siguiente manera:<\/p>\n<p>Cuando observo algo, mi atenci\u00f3n est\u00e1 dirigida hacia lo que observo.<\/p>\n<p>Yo \u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097> el fen\u00f3meno observado.<\/p>\n<p>Cuando, al mismo tiempo, trato de recordarme a m\u00ed mismo, mi atenci\u00f3n est\u00e1 dirigida a la vez hacia el objeto observado y hacia m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Yo <\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097\u0097> el fen\u00f3meno observado.<\/p>\n<p>Habiendo definido esto, vi que el problema consist\u00eda en dirigir la atenci\u00f3n sobre uno mismo sin permitir que se debilite o se eclipse la atenci\u00f3n dirigida sobre el fen\u00f3meno observado. M\u00e1s a\u00fan, este &#8220;fen\u00f3meno&#8221; pod\u00eda estar tanto dentro de mi como fuera de m\u00ed.<\/p>\n<p>Las primeras tentativas de hacer tal divisi\u00f3n de la atenci\u00f3n me mostraron su posibilidad. Al mismo tiempo hice otras dos comprobaciones. En primer lugar vi que el &#8220;recuerdo de s\u00ed&#8221; resultante de este m\u00e9todo no ten\u00eda nada en com\u00fan con la &#8220;introspecci\u00f3n&#8221;, o el &#8220;an\u00e1lisis&#8221;. Se trataba de un estado nuevo y muy interesante, con un sabor extra\u00f1amente familiar.<\/p>\n<p>En segundo lugar comprend\u00ed que momentos de recuerdo de s\u00ed ocurren de hecho en la vida, aunque raras veces, y que s\u00f3lo la producci\u00f3n deliberada de estos momentos creaba la sensaci\u00f3n de novedad. Yo hab\u00eda tenido adem\u00e1s la experiencia de tales momentos desde mi m\u00e1s temprana infancia. Llegaban, ya sea cuando me encontraba en circunstancias nuevas o inesperadas, en lugares nuevos, entre extra\u00f1os, por ejemplo durante un viaje; uno s\u00fabitamente mira a su alrededor y se dice: &#8220;\u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1o! \u00a1Yo, y en este lugar!&#8221;, o en momentos muy emocionales, en momentos de peligro, en momentos en que es necesario conservar la cabeza, cuando uno oye su propia voz y se ve y se observa a s\u00ed mismo desde afuera.<\/p>\n<p>Vi muy claramente que los primeros recuerdos de mi vida, que en mi propio caso eran muy tempranos, hab\u00edan sido momentos de &#8220;recuerdo de s\u00ed&#8221;. Y en el mismo instante tuve la revelaci\u00f3n de muchas otras cosas. De esta manera pude darme cuenta que no me acordaba realmente, sino de los momentos en que me hab\u00eda recordado a m\u00ed mismo. De los otros momentos s\u00f3lo sab\u00eda que hab\u00edan transcurrido. No era capaz de revivirlos enteramente, ni experimentarlos de nuevo. Pero los momentos en que me hab\u00eda &#8220;recordado a m\u00ed mismo&#8221; estaban vivos y no difer\u00edan en manera alguna del presente. A\u00fan tem\u00eda el llegar demasiado r\u00e1pido a conclusiones, pero ya ve\u00eda que me encontraba en el umbral de un gran descubrimiento. Siempre me hab\u00eda asombrado ante la debilidad y la insuficiencia de nuestra memoria.<\/p>\n<p>P.D Ouspensky<\/p>\n<p>Preguntas:<\/p>\n<p>\u00bfTe acordas a vos mismo durante el dia?<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es la maxima cantidad de tiempo que pod\u00e9s recordarte sin distraerte? <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En \u0093Fragmentos de una ense\u00f1anza desconocida\u0094, Ouspensky le hace una pregunta a Gurdjieff acerca de la consciencia. G. en su respuesta resalta la importancia de \u0093recordarse a uno mismo\u0094 y explica que el hombre, aunque este despierto, pasa por momentos de completa inconsciencia. 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