{"id":2398,"date":"2008-12-09T20:39:57","date_gmt":"2008-12-09T20:39:57","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2398"},"modified":"2008-12-09T20:39:57","modified_gmt":"2008-12-09T20:39:57","slug":"popol-vuh-o-libro-del-concejo-de-los-indios-quich\u00c9s","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2398","title":{"rendered":"POPOL-VUH O LIBRO DEL CONCEJO DE LOS INDIOS QUICH\u00c9S"},"content":{"rendered":"<p>De: Alias de MSNThe_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original)\tEnviado: 26\/06\/2005 0:53<br \/>\nTraducci\u00f3n de la versi\u00f3n francesa del profesor Georges Raynaud,<br \/>\ndirector de estudios sobre las religiones de la Am\u00e9rica<br \/>\nPrecolombina, en la Escuela de Altos Estudios de Par\u00eds,<br \/>\npor los alumnos titulares de la misma<\/p>\n<p>MIGUEL \u00c1NGEL ASTURIAS y J. M. GONZ\u00c1LEZ DE MENDOZA<\/p>\n<p>BREVE NOTICIA<\/p>\n<p>El Popol-Vuh, que puede traducirse Popol, comunidad, consejo, y Vuh, libro, Libro del Consejo o Libro de la Comunidad, fue pintado. Lo dice el texto: \u0093Este libro es el primer libro pintado anta\u00f1o\u0094. \u00bfEl primer libro? \u00bfQuerr\u00e1 significarse con esto el m\u00e1s importante, algo as\u00ed como la Biblia? \u0093Pero su faz est\u00e1 oculta\u0094, sigue el texto. \u00bfOculta, por qu\u00e9? \u00bfFue destruido? \u00bfFue quemado? \u00bfSe consumi\u00f3 en la ciudad de Utatl\u00e1n, entregada a las llamas, reducida a cenizas por el Conquistador? \u0093Su faz est\u00e1 oculta al que ve\u0094, a\u00f1ade el texto, lo que mueve a pensar que no est\u00e1 oculta para el que, sin ver, conserva dicha faz en la memoria y la transmite oralmente.<br \/>\nOriginalmente, el Popol-Vuh fue pintura, memoria, palabra, y en esta forma de tradici\u00f3n oral se conserva hasta mediados del siglo XVI, \u00e9poca en que vuelve a ser escrito, por un ind\u00edgena, antiguo sacerdote quiz\u00e1, en lengua quich\u00e9, con caracteres latinos. Este manuscrito, que constituye el verdadero original del Popol-Vuh, llega a manos de Fr. Francisco Xim\u00e9nez, cura p\u00e1rroco de Santo Tom\u00e1s Chuil\u00e1, poblaci\u00f3n guatemalteca llamada actualmente Chichicastenango, a principios del siglo XVIII. Por eso se conoce el Popol-Vuh con el nombre de \u0093Manuscrito de Chichicastenango\u0094.<br \/>\nDescubrirlo el Padre Xim\u00e9nez, var\u00f3n versad\u00edsimo en lenguas ind\u00edgenas, y entregarse a su estudio y traducci\u00f3n del quich\u00e9 al castellano, todo es uno. Pero el perilustre dominico no se contenta con traducir el Popol-Vuh. Para dar testimonio incuestionable de la autenticidad del texto y curarse en salud ante las autoridades religiosas, tal similitud hay entre el G\u00e9nesis ind\u00edgena y algunos pasajes de la Biblia, hace algo que la posteridad jam\u00e1s le pagar\u00e1 bastante: al par de su versi\u00f3n castellana, en columna paralela, copia del texto quich\u00e9, es decir, que no s\u00f3lo nos lega su traducci\u00f3n, sino la transcripci\u00f3n del texto ind\u00edgena.<br \/>\nEl Padre Xim\u00e9nez realiza dos versiones. Una primera literal, que no le satisface, y una segunda, m\u00e1s cuidada, que incluye en el primer tomo de la \u0093Cr\u00f3nica de la Provincia de Chiapa y Guatemala\u0094, obra monumental que del archivo de los dominicos pasa en 1854 \u0097con otros documentos del Padre Xim\u00e9nez\u0097, a la Biblioteca de la Universidad de San Carlos Borromeo. A partir de ese momento el libro sagrado de los quich\u00e9s va a ser traducido a otras lenguas. El Dr. Carl Scherzer copia el texto en la Biblioteca de la Universidad de Carolina, y traducido al alem\u00e1n lo publica en Viena, en 1857, bajo el t\u00edtulo de \u0093Las historias del origen de los indios de esta Provincia de Guatemala\u0094. El abate Carlos Esteban Brasseur de Bourbourg llega a Guatemala, desde Francia, atra\u00eddo por la luz de ese manuscrito prodigioso, se afinca en el pa\u00eds, estudia y profundiza la lengua quich\u00e9 y traduce el Popol-Vuh al franc\u00e9s, versi\u00f3n que publica en Par\u00eds, en 1891, con el t\u00edtulo de \u0093Popol-Vuh, le livre sacre et les mythes de l\u0094antiquit\u00e9 am\u00e9ricaine\u0094.<br \/>\nVarias otras traducciones se han hecho desde entonces, y se han publicado algo m\u00e1s de treinta y dos vol\u00famenes, en todas las lenguas, inter\u00e9s que crece de d\u00eda en d\u00eda por tratarse de uno de los documentos milenarios de la humanidad.<br \/>\nDe estas traducciones, citaremos las \u00faltimas. La del licenciado J. Antonio Villacorta y el profesor Flavio Rodas, publicada en Guatemala, en 1927, con el texto quich\u00e9 fonetizado; la del licenciado Adri\u00e1n Recinos, el cual encontr\u00f3 en la Biblioteca de Ewberry, de Chicago, el primer texto del Padre Xim\u00e9nez, la traducci\u00f3n m\u00e1s literal, pero no la mejor, dado que el mismo autor la mejor\u00f3 enormemente, y fue su segunda versi\u00f3n, ya m\u00e1s due\u00f1o del idioma quich\u00e9, la que incluy\u00f3 en su famosa historia. De \u00e9sta, el profesor Georges Raynaud, despu\u00e9s de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de estudio, toda una vida, realiz\u00f3 su versi\u00f3n francesa ajustada al texto con rigor cient\u00edfico, sin restarle por ello su primigenia hermosura, su vuelo po\u00e9tico, su frescor vegetal, su hondura misteriosa. Dos de sus alumnos en la Escuela de Altos Estudios de Par\u00eds, el mexicano J. M. Gonz\u00e1lez de Mendoza y el guatemalteco Miguel \u00c1ngel Asturias, vierten al espa\u00f1ol, bajo la direcci\u00f3n del propio profesor Raynaud, la traducci\u00f3n del Popol-Vuh, hasta ahora considerada como la mejor, y la publican en Par\u00eds, en 1927, con el t\u00edtulo de \u0093Los Dioses, los H\u00e9roes y los Hombres de Guatemala Antigua\u0094, de la que despu\u00e9s se han hecho varias ediciones, siendo merecedora de citarse, en primer lugar, la de la Biblioteca del Estudiante Universitario [\u0093El Libro del Consejo\u0094], en las publicaciones de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<br \/>\nY es la versi\u00f3n del Profesor Georges Raynaud, la de mayor autoridad cient\u00edfica, la que ahora publicamos, en la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de Gonz\u00e1lez de Mendoza y Miguel \u00c1ngel Asturias, seguros de que por igual ha de interesar al investigador, al soci\u00f3logo, al poeta, al escritor, al artista y al curioso lector que ame los mitos antiguos, y en este caso, el de c\u00f3mo los dioses formaron el mundo americano y c\u00f3mo fue creado el hombre de ma\u00edz.<\/p>\n<p>1<\/p>\n<p>Aqu\u00ed comenzaremos la antigua historia llamada Quich\u00e9. Aqu\u00ed escribiremos, comenzaremos el antiguo relato del principio, del origen, de todo lo que hicieron en la ciudad Quich\u00e9 los hombres de las tribus Quich\u00e9. Aqu\u00ed recogeremos la declaraci\u00f3n, la manifestaci\u00f3n, la aclaraci\u00f3n de lo que estaba escondido, de lo que fue iluminado por los Constructores, los Formadores, los Procreadores, los Engendradores; sus nombres: Maestro Mago del Alba, Maestro Mago del D\u00eda [Gran Cerdo del Alba], Gran Tapir del Alba, Dominadores, Poderosos del Cielo, Esp\u00edritus de los Lagos, Esp\u00edritus del Mar, Los de la Verde Jadeita, Los de la Verde Copa; as\u00ed dec\u00edase. Rog\u00e1base con ellos, invoc\u00e1base con ellos, a los llamados Abuela, Abuelo, Antiguo Secreto, Antigua Ocultadora, Guarda Secreto, Ocultadora, Abuela [que forma parte] de la Pareja [M\u00e1gica de Abuelos], Abuelo de la [misma] Pareja. As\u00ed est\u00e1 dicho en la historia Quich\u00e9 todo lo que ellos dijeron, lo que ellos hicieron, en el alba de la vida, en el alba de la historia. Pintaremos [lo que pas\u00f3] antes de la Palabra de Dios, antes del Cristianismo: lo reproduciremos porque no se tiene [ya m\u00e1s] la visi\u00f3n del Libro del Consejo , la visi\u00f3n del alba de la llegada de ultramar, de nuestra [vida en la] sombra , la visi\u00f3n del alba de la vida, como se dice.<\/p>\n<p>2<br \/>\nEste libro es el primer libro, pintado anta\u00f1o, pero su faz est\u00e1 oculta [hoy] al que ve, al pensador. Grande era la exposici\u00f3n, la historia de cuando se acabaron de medir todos los \u00e1ngulos del cielo, de la tierra, la cuadrangulaci\u00f3n, su medida, la medida de las l\u00edneas, en el cielo, en la tierra, en los cuatro \u00e1ngulos, de los cuatro rincones , tal como hab\u00eda sido dicho por los Constructores, los Formadores, las Madres, los Padres de la vida, de la existencia, los de la Respiraci\u00f3n, los de las Palpitaciones, los que engendran, los que piensan. Luz de las tribus, Luz de los hijos, Luz de la prole , Pensadores y Sabios, [acerca de] todo lo que est\u00e1 en el cielo, en la tierra, en los lagos, en el mar. He aqu\u00ed el relato de c\u00f3mo todo estaba en suspenso, todo tranquilo, todo inm\u00f3vil, todo apacible, todo silencioso, todo vac\u00edo, en el cielo, en la tierra. He aqu\u00ed la primera historia, la primera descripci\u00f3n. No hab\u00eda un solo hombre, un solo animal, p\u00e1jaro, pez, cangrejo, madera, piedra, caverna, barranca, hierba, selva. S\u00f3lo el cielo exist\u00eda. La faz de la tierra no aparec\u00eda; s\u00f3lo exist\u00edan la mar limitada, todo el espacio del cielo. No hab\u00eda nada reunido, junto. Todo era invisible, todo estaba inm\u00f3vil en el cielo. No exist\u00eda nada edificado. Solamente el agua limitada, solamente la mar tranquila, sola, limitada. Nada exist\u00eda. Solamente la inmovilidad, el silencio, en las tinieblas, en la noche . S\u00f3lo los Constructores, los Formadores, los Dominadores, los Poderosos del Cielo, los Procreadores, los Engendradores, estaban sobre el agua, luz esparcida. [Sus s\u00edmbolos] estaban envueltos en las plumas, las verdes; sus nombres [gr\u00e1ficos] eran, pues, Serpientes Emplumadas. Son grandes Sabios . As\u00ed es el cielo, [as\u00ed] son tambi\u00e9n los Esp\u00edritus del Cielo; tales son, cu\u00e9ntase, los nombres de los dioses.<br \/>\nEntonces vino la Palabra ; vino aqu\u00ed de los Dominadores, de los Poderosos del Cielo, en las tinieblas, en la noche: fue dicha por los Dominadores, los Poderosos del Cielo; hablaron: entonces celebraron consejo, entonces pensaron, se comprendieron, unieron sus palabras, sus sabidur\u00edas. Entonces se mostraron, meditaron, en el momento del alba; decidieron [construir] al hombre, mientras celebraban consejo sobre la producci\u00f3n, la existencia, de los \u00e1rboles, de los bejucos, la producci\u00f3n de la vida, de la existencia, en las tinieblas, en la noche, por los Esp\u00edritus del Cielo llamados Maestros Gigantes. Maestro Gigante Rel\u00e1mpago es el primero. Huella del Rel\u00e1mpago es el segundo. Esplendor del Rel\u00e1mpago es el tercero: estos tres son los Esp\u00edritus del Cielo. Entonces se reunieron con ellos los Dominadores, los Poderosos del Cielo. Entonces celebraron consejo sobre el alba de la vida, c\u00f3mo se har\u00eda la germinaci\u00f3n, c\u00f3mo se har\u00eda el alba, qui\u00e9n sostendr\u00eda, nutrir\u00eda . \u0093Que eso sea. Fecundaos. Que esta agua parta, se vac\u00ede. Que la tierra nazca, se afirme\u0094, dijeron. \u0093Que la germinaci\u00f3n se haga, que el alba se haga en el cielo, en la tierra, porque [no tendremos] ni adoraci\u00f3n ni manifestaci\u00f3n por nuestros construidos, nuestros formados, hasta que nazca el hombre construido, el hombre formado\u0094: as\u00ed hablaron, por lo cual naci\u00f3 la tierra Tal fue en verdad el nacimiento de la tierra existente. \u0093Tierra\u0094, dijeron y en seguida naci\u00f3. Solamente una niebla, solamente una nube [fue] el nacimiento de la materia. Entonces salieron del agua las monta\u00f1as: al instante salieron las grandes monta\u00f1as. Solamente por Ciencia M\u00e1gica, por el Poder M\u00e1gico, fue hecho lo que hab\u00eda sido decidido [concerniente a] los mentes, [a] las llanuras; en seguida nacieron simult\u00e1neamente en la superficie de la tierra los cipresales, los pinares.<br \/>\nY los Poderosos del Cielo se regocijaron as\u00ed: \u0093Sed los bienvenidos, oh Esp\u00edritus del Cielo, oh Maestro Gigante [Rel\u00e1mpago], oh Huella del Rel\u00e1mpago, oh Esplendor del Rel\u00e1mpago\u0094. \u0093Que se acabe nuestra construcci\u00f3n, nuestra formaci\u00f3n\u0094, fue respondido. Primero nacieron la tierra, los montes, las llanuras; se pusieron en camino las aguas; los arroyos caminaron entre los montes; as\u00ed tuvo lugar la puesta en marcha de las aguas cuando aparecieron las grandes monta\u00f1as. As\u00ed fue el nacimiento de la tierra cuando naci\u00f3 por [orden] de los Esp\u00edritus del Cielo, de los Esp\u00edritus de la Tierra, pues as\u00ed se llaman los que primero fecundaron, estando el cielo en suspenso, estando la tierra en suspenso en el agua; as\u00ed fue fecundada cuando ellos la fecundaron: entonces su conclusi\u00f3n, su composici\u00f3n, fueron meditadas por ellos.<\/p>\n<p>3<br \/>\nEn seguida fecundaron a los animales de las monta\u00f1as, guardianes de todas las selvas, los seres de las monta\u00f1as: venados, p\u00e1jaros, pumas, jaguares, serpientes, v\u00edboras, [serpientes] ganti, guardianes de los bejucos. Entonces los Procreadores, los Engendradores, dijeron: \u0093\u00bfNo habr\u00e1 m\u00e1s que silencio, inmovilidad, al pie de los \u00e1rboles, de los bejucos? Bueno es, pues, que haya guardianes\u0094; as\u00ed dijeron, fecundando, hablando. Al instante nacieron los venados, los p\u00e1jaros. Entonces dieron sus moradas a los venados, a los p\u00e1jaros. \u0093T\u00fa, venado, sobre el camino de los arroyos, en las barrancas, dormir\u00e1s; aqu\u00ed vivir\u00e1s, en las hierbas, en las malezas; en las selvas, fecundar\u00e1s; sobre cuatro pies ir\u00e1s, vivir\u00e1s\u0094. Fue hecho como fue dicho. Entonces fueron tambi\u00e9n [dadas] las moradas de los pajarillos, de los grandes p\u00e1jaros. \u0093P\u00e1jaros, anidar\u00e9is sobre los \u00e1rboles, sobre los bejucos morar\u00e9is; engendrar\u00e9is, os multiplicar\u00e9is sobre las ramas de los \u00e1rboles, sobre las ramas de los bejucos\u0094. As\u00ed fue dicho a los venados, a los p\u00e1jaros, para que hiciesen lo que deb\u00edan hacer; todos tomaron sus dormitorios, sus moradas. As\u00ed los Procreadores, los Engendradores, dieron sus casas a los animales de la tierra. Estando pues todos terminados, venados, p\u00e1jaros, les fue dicho a los venados, a los p\u00e1jaros, por los Constructores, los Formadores, los Procreadores, los Engendradores: \u0093Hablad, gritad; pod\u00e9is gorjear, gritar. Que cada uno haga o\u00edr su lenguaje seg\u00fan su clan, seg\u00fan su manera\u0094. As\u00ed fue dicho a los venados, p\u00e1jaros, pumas, jaguares, serpientes. \u0093En adelante decid nuestros nombres, alabadnos, a nosotros vuestras madres, a nosotros vuestros padres. En adelante llamad a Maestro Gigante [Rel\u00e1mpago], Huella del Rel\u00e1mpago, Esplendor del rel\u00e1mpago, Esp\u00edritus del Cielo, Esp\u00edritus de la Tierra, Constructores. Formadores, Procreadores. Engendradores. Habladnos, invocadnos, adoradnos\u0094, se les dijo. Pero no pudieron hablar como hombres: solamente cacarearon, solamente mugieron, solamente graznaron; no se manifest\u00f3 [ninguna] forma de lenguaje, hablando cada uno diferentemente. Cuando los Constructores, los Formadores, oyeron sus palabras impotentes, se dijeron unos a otros: \u0093No han podido decir nuestros nombres, de nosotros los Constructores, los Formadores\u0094. \u0093No est\u00e1 bien\u0094, se respondieron unos a otros los Procreadores, los Engendradores, y dijeron: \u0093He aqu\u00ed que ser\u00e9is cambiados porque no hab\u00e9is podido hablar. Cambiaremos nuestra Palabra . Vuestro sustento, vuestra alimentaci\u00f3n, vuestros dormitorios, vuestras moradas, los tendr\u00e9is: ser\u00e1n las barrancas, las selvas. Nuestra adoraci\u00f3n es imperfecta si vosotros no nos invoc\u00e1is. \u00bfHabr\u00e1, podr\u00e1 haber adoraci\u00f3n, obediencia, en los [seres] que haremos? Vosotros recibir\u00e9is vuestro fardo: vuestra carne ser\u00e1 molida entre los dientes; que as\u00ed sea, que tal sea vuestro fardo\u0094. As\u00ed les fue entonces dicho, ordenado, a los animalitos, a los grandes animales de la superficie de la tierra; pero \u00e9stos quisieron probar su suerte, quisieron tentar la prueba, quisieron probar la adoraci\u00f3n, mas no entendiendo de ning\u00fan modo el lenguaje unos de otros, no se comprendieron, no pudieron hacer nada.<br \/>\nTal fue, pues, el fardo de su carne; as\u00ed el fardo de ser comidos, de ser matados, fue [impuesto] aqu\u00ed sobre todos los animales de la superficie de la tierra. En seguida fueron ensayados seres construidos, seres formados , por los Constructores, los Formadores, los Procreadores, los Engendradores. \u0093Que se pruebe todav\u00eda. Ya se acerca la germinaci\u00f3n, el alba. Hagamos a nuestros sostenes, a nuestros nutridores. \u00bfC\u00f3mo ser invocados, conmemorados, en la superficie de la tierra? [Ya] hemos ensayado con nuestra primera construcci\u00f3n, nuestra formaci\u00f3n, sin que por ella pueda hacerse nuestra adoraci\u00f3n, nuestra manifestaci\u00f3n. Probemos, pues, a hacer obedientes, respetuosos sostenes, nutridores\u0094, dijeron. Entonces fue la construcci\u00f3n, la formaci\u00f3n.<br \/>\nDe fierra hicieron la carne. Vieron que aquello no estaba bien, sino que se ca\u00eda, se amontonaba, se ablandaba, se mojaba, se cambiaba en tierra, se fund\u00eda; la cabeza no se mov\u00eda; el rostro [qued\u00e1base vuelto] a un solo lado; la vista estaba velada; no pod\u00edan mirar detr\u00e1s de ellos; al principio hablaron, pero sin sensatez. En seguida, aquello se licu\u00f3, no se sostuvo en pie . Entonces los Constructores, los Formadores, dijeron otra vez: \u0093Mientras m\u00e1s se trabaja, menos puede \u00e9l andar y engendrar\u0094. \u0093Que se celebre, pues, consejo sobre eso\u0094, dijeron. Al instante deshicieron, destruyeron una vez m\u00e1s, su construcci\u00f3n, su formaci\u00f3n, y despu\u00e9s dijeron: \u0093\u00bfC\u00f3mo haremos para que nos nazcan adoradores, invocadores?\u0094 Celebrando consejo de nuevo, dijeron entonces: \u0093Digamos a Antiguo Secreto, Antigua Ocultadora, Maestro Mago del Alba, Maestro Mago del D\u00eda: \u00abProbad de nuevo la suerte, su formaci\u00f3n\u00bb\u0093. As\u00ed se dijeron unos a otros los Constructores, los Formadores, y hablaron a Antiguo Secreto, Antigua Ocultadora. En seguida, el discurso dicho a aquellos augures, a la Abuela del D\u00eda, a la Abuela del Alba por los Constructores, los Formadores; he aqu\u00ed sus nombres: Antiguo Secreto, Antigua Ocultadora. Y los Maestros Gigantes hablaron, as\u00ed como los Dominadores, los Poderosos del Cielo. Dijeron entonces a Los de la Suerte, los de [su] Formaci\u00f3n, a los augures: \u0093Es tiempo de concertarse de nuevo sobre los signos de nuestro hombre construido, de nuestro hombre formado, como nuestro sost\u00e9n, nuestro nutridor, nuestro invocador, nuestro conmemorador. Comenzad, pues, las Palabras [M\u00e1gicas], Abuela, Abuelo, nuestra abuela, nuestro abuelo, Antiguo Secreto, Antigua Ocultadora. Haced pues que haya germinaci\u00f3n, que haya alba, que seamos invocados, que seamos adorados, que seamos conmemorados, por el hombre construido, el hombre formado, el hombre maniqu\u00ed, el hombre moldeado. Haced que as\u00ed sea. Declarad vuestros nombres: Maestro Mago del Alba, Maestro Mago del D\u00eda, Pareja Procreadora, Pareja Engendradora, Gran Cerdo del Alba, Gran Tapir del Alba. Los de las Esmeraldas. Los de las Gemas, Los del Punz\u00f3n, Los de las Tablas, Los de la Verde Jadeita, Los de la Verde Copa, Los de la Resina, Los de los Trabajos Art\u00edsticos, Abuela del D\u00eda, Abuela del Alba. Sed llamados as\u00ed por nuestros construidos, nuestros formados. Haced vuestros encantamientos por vuestro ma\u00edz, por vuestro tzit\u00e9 . \u00bfSe har\u00e1, acontecer\u00e1, que esculpamos en madera su boca, su rostro?\u0094 As\u00ed fue dicho a los de la Suerte. Entonces [se efectu\u00f3] el lanzamiento [de los granos], la predicci\u00f3n del encantamiento por el ma\u00edz, el tzit\u00e9. \u0093Suerte, f\u00f3rmate\u0094, dijeron entonces una abuela, un abuelo. Ahora bien, este abuelo era El del Tzit\u00e9, llamado Antiguo Secreto; esta abuela era La de la Suerte, la de [su] formaci\u00f3n, llamada Antigua Ocultadora con Gigante Abertura. Cuando se decidi\u00f3 la suerte, se habl\u00f3 as\u00ed: \u0093Tiempo es de concertarse. Hablad; que oigamos y que hablemos, digamos, si es preciso que la madera sea labrada, sea esculpida por Los de la Construcci\u00f3n, Los de la Formaci\u00f3n, si ella ser\u00e1 el sost\u00e9n, el nutridor, cuando se haga la germinaci\u00f3n, el alba\u0094. \u0093Oh ma\u00edz, oh tzit\u00e9, oh suerte, oh [su] formaci\u00f3n, asios, ajustaos\u0094 , fue dicho al ma\u00edz, al tzit\u00e9, a la suerte, a [su] formaci\u00f3n. \u0093Venid a picar ah\u00ed, oh Esp\u00edritus del Cielo . No hag\u00e1is bajar la boca, la faz de los Dominadores, de los Poderosos del Cielo\u0094, dijeron. Entonces dijeron la cosa recta: \u0093Que as\u00ed sean, as\u00ed, vuestros maniqu\u00edes, los [mu\u00f1ecos] construidos de madera, hablando, charlando en la superficie de la tierra\u0094. \u0097\u0094Que as\u00ed sea\u0094, se respondi\u00f3 a sus palabras. Al instante fueron hechos los maniqu\u00edes, los [mu\u00f1ecos] construidos de madera; los hombres se produjeron, los hombres hablaron; existi\u00f3 la humanidad en la superficie de la tierra. Vivieron, engendraron, hicieron hijas, hicieron hijos, aquellos maniqu\u00edes, aquellos [mu\u00f1ecos] construidos de madera. No ten\u00edan ni ingenio ni sabidur\u00eda, ning\u00fan recuerdo de sus Constructores, de sus Formadores; andaban, caminaban sin objeto. No se acordaban de los Esp\u00edritus del Cielo; por eso decayeron. Solamente un ensayo, solamente una tentativa de humanidad. Al principio hablaron, pero sus rostros se desecaron; sus pies, sus manos, [eran] sin consistencia; ni sangre, ni humores, ni humedad, ni grasa; mejillas desecadas [eran] sus rostros; secos sus pies, sus manos; comprimida su carne. Por tanto [no hab\u00eda] ninguna sabidur\u00eda en sus cabezas, ante sus Constructores, sus Formadores, sus Procreadores, sus Animadores. \u00c9stos fueron los primeros hombres que existieron en la superficie de la tierra.<\/p>\n<p>4<br \/>\nEn seguida [lleg\u00f3] el fin, la p\u00e9rdida, la destrucci\u00f3n, la muerte de aquellos maniqu\u00edes, [mu\u00f1ecos] construidos de madera. Entonces fue hinchada la inundaci\u00f3n por los Esp\u00edritus del Cielo, una \u00abgran inundaci\u00f3n fue hecha: lleg\u00f3 por encima de las cabezas de aquellos maniqu\u00edes, [mu\u00f1ecos] construidos de madera. El tzit\u00e9 [fue la] carne del hombre: pero cuando por los Constructores, los Formadores?, fue labrada la mujer, el sasafr\u00e1s [fue la] carne de la mujer. Esto entr\u00f3 en ellos por la voluntad de los Constructores de los Formadores. Pero no pensaban, no hablaban ante los de la Construcci\u00f3n. Los de la Formaci\u00f3n, sus Hacedores, sus Vivificadores. Y su muerte fue esto: fueron sumergidos; vino la inundaci\u00f3n, vino del cielo una abundante resina. El llamado Cavador de Rostros vino a arrancarles los ojos: Murci\u00e9lago de la Muerte, vino a cortarles la cabeza: Brujo-Pavo vino a comer su carne: Brujo-B\u00faho vino a triturar, a romper sus huesos, sus nervios: fueron triturados, fueron pulverizados, en castigo de sus rostros, porque no hab\u00edan pensado ante sus Madres, ante sus Padres, los Esp\u00edritus del Cielo llamados Maestros Gigantes. A causa de esto se oscureci\u00f3 la faz de la tierra, comenz\u00f3 la lluvia tenebrosa, lluvia de d\u00eda, lluvia de noche. Los animales peque\u00f1os, los animales grandes, llegaron: la madera, la piedra, manifestaron sus rostros . Sus piedras de moler [metales], sus vajillas de barro, sus escudillas, sus ollas, sus perros, sus pavos, todos hablaron; todos, tantos cuantos hab\u00eda, manifestaron sus rostros. \u0093Nos hicisteis da\u00f1o, nos comisteis; os toca el turno; ser\u00e9is sacrificados\u0094, les dijeron sus perros, sus pavos. Y he aqu\u00ed [lo que les dijeron] sus piedras de moler: \u0093Ten\u00edamos cotidianamente queja de vosotros; cotidianamente, por la noche, al alba, siempre: \u00abDescorteza, descorteza, rasga, rasga\u00bb sobre nuestras faces, por vosotros. He aqu\u00ed, para comenzar, nuestro cargo a vuestra faz. Ahora que hab\u00e9is cesado de ser hombres, probar\u00e9is nuestras fuerzas: amasaremos, morderemos, vuestra carne\u0094, les dijeron sus piedras de moler, Y he aqu\u00ed que hablando a su vez, sus perros les dijeron: \u0093\u00bfPor qu\u00e9 no nos dabais nuestro alimento? Desde que \u00e9ramos visto?, nos persegu\u00edais, nos echabais fuera: vuestro instrumento para golpearnos estaba listo mientras com\u00edais. Entonces vosotros hablabais bien, nosotros no habl\u00e1bamos. Sin ello no os matar\u00edamos ahora. \u00bfC\u00f3mo no razonabais? \u00bfC\u00f3mo no pensabais en vosotros mismos? Somos nosotros quienes os borraremos [de la haz de la tierra] ; ahora sufrir\u00e9is los huesos de nuestras bocas , os comeremos\u0094: [as\u00ed] les dijeron sus perros, mostrando \u0093sus rostros. Y he aqu\u00ed que a su vez sus ollas, sus vajillas de barro, les hablaron: \u0093Da\u00f1o, dolor, nos hicisteis, carbonizando nuestras bocas, carbonizando nuestras faces, poni\u00e9ndonos siempre ante el fuego. Nos quemabais sin que nosotros pens\u00e1ramos mal; vosotros lo sufrir\u00e9is a vuestro turno, os quemaremos\u0094, dijeron todas las ollas, manifestando sus faces. De igual manera las piedras del hogar encendieron fuertemente el fuego puesto cerca de sus cabezas, les hicieron da\u00f1o. Empuj\u00e1ndose [los hombres] corrieron, llenos de desesperaci\u00f3n. Quisieron subir a sus mansiones, pero cay\u00e9ndose, sus mansiones les hicieron caer. Quisieron subir a los \u00e1rboles; los \u00e1rboles los sacudieron a lo lejos. Quisieron entrar en los agujeros, pero los agujeros despreciaron a sus rostros. Tal fue la ruina de aquellos hombres construidos, de aquellos hombres formados, hombres para ser destruidos, hombres para ser aniquilados; sus bocas, sus rostros, fueron todos destruidos, aniquilados. Se dice que su posteridad [son] esos monos que viven actualmente en las selvas ; \u00e9stos fueron su posteridad porque s\u00f3lo madera hab\u00eda sido puesta en su carne por los Constructores, los Formadores. Por eso se parece al hombre ese mono, posteridad de una generaci\u00f3n de hombres construidos, de hombres formados, pero [que s\u00f3lo eran] maniqu\u00edes, [mu\u00f1ecos] construidos de madera.<\/p>\n<p>5<br \/>\nNo hab\u00eda, pues, m\u00e1s que una luz confusa en la superficie de la tierra, no hab\u00eda sol. Un [personaje] llamado Principal Guacamayo se enorgullec\u00eda. Al principio existieron el cielo, la tierra, pero ocultas [estaban] las faces del sol, de la luna. \u00c9l, pues, dec\u00eda: \u0093En verdad, la posteridad de esos hombres ahogados es extraordinaria; su vida es como [una vida] de Sabios . Yo soy, pues, grande por encima del hombre construido, del hombre formado. Yo el sol, yo la luz, yo la luna. Que as\u00ed sea. Grande [es] mi luz. Por m\u00ed andan, caminan los hombres. Mis ojos, en metales preciosos, resplandecen de gemas, de verdes esmeraldas. Mis dientes brillan en su esmalte como la faz del cielo. Mi nariz resplandece a lo lejos como la luna. De preciosos metales [est\u00e1 hecho] mi sitial con respaldo. La faz de la tierra se ilumina cuando yo avanzo ante mi sitial con respaldo. As\u00ed pues, yo soy el sol, yo soy la luna , para la luz de la prole, la luz de los hijos. As\u00ed es, porque a lo lejos penetra mi esplendor\u0094. [As\u00ed] dec\u00eda Principal Guacamayo, mas en verdad Principal Guacamayo no era el sol , sino que se enorgullec\u00eda de sus jadeitas, de sus metales preciosos: pero en realidad su esplendor desaparec\u00eda all\u00ed adonde \u00e9l se sentaba , su esplendor no penetraba en todo el cielo. No se ve\u00edan a\u00fan, pues, las faces del sol, de la luna, de las estrellas, a\u00fan no hab\u00eda claridad . As\u00ed, pues, Principal Guacamayo se alababa como sol, [como] luna; la luz del sol, de la luna, todav\u00eda no [se hab\u00eda] mostrado, manifestado; pero \u00e9l quer\u00eda sobreponerse en grandeza. Entonces fue cuando ocurri\u00f3 la inundaci\u00f3n a causa de los maniqu\u00edes, [mu\u00f1ecos] construidos de madera. Contaremos tambi\u00e9n c\u00f3mo muri\u00f3, fue vencido. Principal Guacamayo [y despu\u00e9s], en qu\u00e9 tiempo fue hecho el hombre por Los de la Construcci\u00f3n, Los de la Formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6<br \/>\nHe aqu\u00ed el origen de la derrota de Principal Guacamayo por dos engendrados, el primero llamado Maestro Mago, el segundo llamado Brujito; [los dos] eran dioses . A causa del mal que ve\u00edan en el que se enorgullec\u00eda y que \u00e9l quer\u00eda hacer a la faz de los Esp\u00edritus del Cielo, aquellos engendrados dijeron: \u0093No est\u00e1 bien que pase eso; ese hombre no debe vivir aqu\u00ed, en la superficie de la Tierra. Trataremos, pues, de tirar con cerbatana contra su comida; tiraremos con cerbatana contra ella, introduciremos en ella una enfermedad que pondr\u00e1 fin a sus riquezas, a sus jadeitas, a sus metales preciosos, a sus esmeraldas, a sus pedrer\u00edas, de las cuales se glorifica como lo har\u00e1n todos los hombres. Los metales preciosos, no son un motivo de gloria. Que as\u00ed se haga, pues\u0094. [As\u00ed] dijeron los dos engendrados, cada uno [con] su cerbatana sobre el hombro.<br \/>\nPero Principal Guacamayo ten\u00eda dos hijos: Sabio Pez-Tierra [era] el primer hijo. Gigante de la Tierra, el segundo hijo. La que se Torna Invisible, [era el nombre de su madre, esposa de Principal Guacamayo. A este Sabio Pez-Tierra [serv\u00edanle] de juguetes las grandes monta\u00f1as Chicak, Hunahpu, Pecul, Yaxcanul, Macamob, Huliznab , se cuenta, nombres de las monta\u00f1as que existieron cuando el alba; nacieron en una noche por [la acci\u00f3n de] Sabio Pez-Tierra. De igual modo por Gigante de la Tierra eran removidas las monta\u00f1as; por \u00e9l eran agitadas las monta\u00f1as peque\u00f1as, las monta\u00f1as grandes. Los hijos de Principal Guacamayo hac\u00edan tambi\u00e9n de ello una causa de Orgullo: \u0093\u00a1Vosotros! heme aqu\u00ed, yo el sol\u0094, dec\u00eda Principal Guacamayo. \u0093Yo hice la Tierra\u0094, dec\u00eda Sabio Pez-Tierra. \u0093Yo sacudo al cielo, trastorno a toda la tierra\u0094, dec\u00eda Gigante de la Tierra. As\u00ed, despu\u00e9s de su padre, los hijos de Principal Guacamayo se atribu\u00edan la grandeza. He aqu\u00ed, pues, el mal que vieron los engendrados. Nuestras primeras madres, nuestros primeros padres no hab\u00edan sido hechos todav\u00eda. As\u00ed fue decidida la muerte [de los tres], su p\u00e9rdida, por los engendrados.<\/p>\n<p>7<br \/>\nHe aqu\u00ed ahora los disparos de cerbatana contra Principal Guacamayo por los dos engendrados; contaremos ahora la derrota de aquellos que se enorgullec\u00edan. Este mismo Principal Guacamayo ten\u00eda un gran \u00e1rbol, el Byrsonia ; era el alimento de Principal Guacamayo; cada d\u00eda iba al Byrsonia, sub\u00eda al \u00e1rbol; ve\u00eda algunas vainas comidas por Maestro Mago. Brujito. Por su parte, espiando a Principal Guacamayo al pie del \u00e1rbol, los dos engendrados ven\u00edan a esconderse en el follaje del \u00e1rbol cuando Principal Guacamayo ven\u00eda a comer [las frutas de] el Byrsonia. Despu\u00e9s fue tiroteado con cerbatanas por Supremo Maestro Mago, quien le plant\u00f3 la bala de la cerbatana en la mand\u00edbula; grit\u00f3 a voz en cuello al caer del \u00e1rbol al suelo. Supremo Maestro Mago se apresur\u00f3, corri\u00f3 aprisa para apoderarse de \u00e9l; pero entonces el brazo de Supremo Maestro Mago fue asido violentamente por Principal Guacamayo, quien al instante lo sacudi\u00f3, lo arranc\u00f3 bruscamente del omoplato. Entonces Supremo Maestro Mago dej\u00f3 ir a Principal Guacamayo. As\u00ed es, as\u00ed como hicieron, sin haber sido vencidos los primeros por Principal Guacamayo. Llevando as\u00ed el brazo de Supremo Maestro Mago, Principal Guacamayo camin\u00f3 hacia su casa, adonde lleg\u00f3 sosteni\u00e9ndose la mand\u00edbula. \u0093\u00bfQu\u00e9 te ha sucedido, pues?\u0094, dijo entonces La que se Torna Invisible, esposa de Principal Guacamayo. \u0093\u00bfQu\u00e9? Dos enga\u00f1adores me han tiroteado con su cerbatana, me han dislocado la mand\u00edbula. A causa de eso, se han aflojado mi mand\u00edbula, mis dientes, que me hacen sufrir mucho.<br \/>\nPor de pronto traigo [esto] sobre el fuego para que permanezca sobre el fuego hasta que, en verdad, vengan a recogerlo, a tomarlo, esos enga\u00f1adores\u0094, respondi\u00f3 Principal Guacamayo, suspendiendo el brazo de Supremo Maestro Mago. Habiendo celebrado consejo, Supremo Maestro Mago, Brujito, hablaron con un abuelo, y verdaderamente blanca era la cabellera de este abuelo, y con una abuela, y verdaderamente era una abuela encorvada, quebrantada por la vejez . Gran Cerdo del Alba, nombre del Abuelo; Gran Tapir del Alba, nombre de la abuela. Los engendrados dijeron, pues, a la abuela, al abuelo: \u0093Acompa\u00f1adnos para ir a coger nuestro brazo en casa de Principal Guacamayo, pero nosotros iremos detr\u00e1s de vosotros. \u00abSon nuestros nietos a quienes acompa\u00f1amos; su madre, su padre, han muerto ; por tanto, nos siguen por todas partes adonde nos conviene permit\u00edrselo, pues sacar los animales de las mand\u00edbulas es nuestro oficio\u00bb, dir\u00e9is vosotros. As\u00ed Principal Guacamayo nos mirar\u00e1 como a ni\u00f1os, y estaremos all\u00ed para daros consejos\u0094, dijeron los dos engendrados. \u0093Muy bien\u0094, fue respondido. En seguida se encaminaron hacia la punta en donde Principal Guacamayo estaba sentado en su sitial con respaldo. La abuela, el abuelo, pasaron entonces, [con] dos engendrados jugando detr\u00e1s. Cuando pasaron al pie de la casa del jefe, Principal Guacamayo gritaba a voz en cuello a causa de sus dientes. Cuando Principal Guacamayo vio al abuelo, a la abuela y a los que les acompa\u00f1aban, \u0093\u00bfDe d\u00f3nde ven\u00eds, abuelos nuestros?\u0094, dijo al instante el jefe. \u0093Buscamos con qu\u00e9 sostenernos, oh T\u00fa, Jefe\u0094, respondieron ellos. \u0093\u00bfCu\u00e1l es vuestro alimento? \u00bfSon vuestros hijos, esos que os acompa\u00f1an?\u0094 \u0093No, oh T\u00fa, jefe. \u00c9stos son nuestros nietos, pero \u00bfcomprendes? tenemos piedad de sus rostros, les damos y partimos la mitad [de nuestro alimento]\u0094, respondieron la abuela, el abuelo. El jefe, pues, estaba extenuado por el sufrimiento de sus dientes, y con esfuerzo era como hablaba. \u0093Yo os suplico, tened piedad de mi rostro . \u00bfQu\u00e9 hac\u00e9is? \u00bfQu\u00e9 cur\u00e1is?\u0094, dijo el jefe. \u0093Solamente sacamos de los dientes los animales, curamos solamente los ojos, componemos solamente los huesos, T\u00fa, Jefe\u0094, respondieron. \u0093Muy bien. Curadme en seguida, os suplico, mis .\u0094 dientes, que verdaderamente me hacen sufrir. Cada d\u00eda no tengo reposo, no tengo sue\u00f1o, a causa de ellos y de mis ojos. Dos enga\u00f1adores me han disparado con cerbatana, para comenzar. A causa de esto no como ya. Tened, pues, piedad de mi rostro, pues todo se mueve, mi mand\u00edbula, mis dientes\u0094. \u0093Muy bien, T\u00fa, Jefe. Un animal te hace sufrir. No hay m\u00e1s que cambiar, que sacar los dientes, T\u00fa\u0094. \u0093\u00bfSer\u00e1 bueno quitarme mis dientes? Por ellos soy jefe; mi ornamento: mis dientes y mis ojos\u0094. \u0093Pondremos al instante otros en cambio; huesos puros y netos entrar\u00e1n\u0094. Ahora, pues, esos huesos puros y netos no eran m\u00e1s que ma\u00edz blanco. \u0093Muy bien. Retiradlos pues y venid en mi ayuda\u0094, respondi\u00f3 \u00e9l. Entonces se arrancaron los dientes de Principal Guacamayo; no se le puso en cambio m\u00e1s que ma\u00edz blanco; al instante ese ma\u00edz brill\u00f3 mucho en su boca. Al instante descendi\u00f3 su faz ; no pareci\u00f3 ya jefe. Se acab\u00f3 de quitarle sus dientes en pedrer\u00eda que, brillantes, ornaban su boca. Mientras que se cuidaban los ojos de Principal Guacamayo se desollaron sus ojos, se acab\u00f3 de quitarle sus metales preciosos. Pero \u00e9l no pod\u00eda ya sentirlo; todav\u00eda ve\u00eda cuando lo que le enorgullec\u00eda hubo acabado de serle quitado por Maestro Mago. Brujito. As\u00ed muri\u00f3 Principal Guacamayo cuando Maestro Mago vino a recuperar su brazo. La que se Torna Invisible, esposa de Principal Guacamayo, muri\u00f3 tambi\u00e9n. Tal fue el fin de las riquezas de Principal Guacamayo. Fue el m\u00e9dico quien tom\u00f3 las esmeraldas, las pedrer\u00edas, de las cuales, aqu\u00ed en la tierra, se gloriaba. La abuela Sabia, el abuelo Sabio, hicieron esto. El brazo fue pegado; pegado estuvo bien. Ellos no quisieron obrar as\u00ed m\u00e1s que para matar a Principal Guacamayo; consideraban como malo que se enorgulleciese. En seguida los dos engendrados caminaron, habiendo ejecutado la Palabra de los Esp\u00edritus del Cielo.<\/p>\n<p>8<br \/>\nHe aqu\u00ed en seguida la Gesta de Sabio Pez-Tierra, primer hijo de Principal Guacamayo. \u0093Yo hacedor de monta\u00f1as\u0094, dec\u00eda Sabio Pez-Tierra. He aqu\u00ed que Sabio Pez-Tierra se ba\u00f1aba al borde del agua cuando acertaron a pasar cuatrocientos j\u00f3venes, arrastrando un \u00e1rbol para pilar de su casa; cuatrocientos j\u00f3venes iban caminando, despu\u00e9s de haber cortado un gran \u00e1rbol para viga maestra de su casa. Entonces Sabio Pez-Tierra camin\u00f3 adonde estaban los cuatrocientos j\u00f3venes. \u0097\u0094J\u00f3venes, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is?\u0094. \u0097\u0094Solamente, un \u00e1rbol que no podemos levantar para llevarlo sobre nuestros hombros\u0094. \u0097\u0094Yo lo llevar\u00e9 al hombro. \u00bfAdonde llevarlo? \u00bfCu\u00e1l trabajo hay en vuestro esp\u00edritu?\u0094 \u0093Solamente la viga maestra de nuestra casa\u0094. \u0097\u0094Perfectamente\u0094, dijo \u00e9l, [y] despu\u00e9s tir\u00f3 [del \u00e1rbol], lo carg\u00f3 sobre sus hombros y lo llev\u00f3 a la entrada de la casa de los cuatrocientos j\u00f3venes. \u0093\u00a1Y bien! Est\u00e1te pues con nosotros, oh joven. \u00bfTienes madre, padre?\u0094 \u0093No tengo\u0094, dijo \u00e9l. \u0093\u00a1Y bien! Nosotros te emplearemos otra vez ma\u00f1ana para se\u00f1alarte uno de nuestros \u00e1rboles para pilar de nuestra casa\u0094. \u0093Bien\u0094, dijo \u00e9l. En seguida los cuatrocientos j\u00f3venes celebraron consejo. \u0093He ah\u00ed a ese joven. \u00bfC\u00f3mo haremos para matarlo, pues no est\u00e1 bien que haga eso, que \u00e9l solo levante ese \u00e1rbol? Cavaremos un gran hoyo, [y] despu\u00e9s lo incitaremos a descender en el hoyo. \u00abVete a agrandarlo. Toma y trae tierra del hoyo\u00bb, le diremos, y, cuando haya descendido y est\u00e9 inclinado en el hoyo, lanzaremos un gran \u00e1rbol en \u00e9l; entonces morir\u00e1 en el hoyo\u0094. As\u00ed hablaron los cuatrocientos j\u00f3venes. Entonces cavaron un gran hoyo que descend\u00eda profundamente, y despu\u00e9s llamaron a Sabio Pez-Tierra. \u0093Nosotros te estimamos. Ve pues, y cava a\u00fan la tierra, en el sitio de donde nosotros no pasamos\u0094, le dijeron. \u0093Muy bien\u0094, respondi\u00f3 \u00e9l, y despu\u00e9s descendi\u00f3 al hoyo. Llam\u00e1ndole mientras que \u00e9l cavaba la tierra: \u0093\u00bfYa has descendido muy hondo?\u0094, le dijeron. \u0093S\u00ed\u0094, respondi\u00f3, comenzando a cavar el hoyo, pero cavaba un hoyo de salvamento. \u00c9l sab\u00eda que quer\u00edan matarlo; mientras que cavaba el hoyo, cavaba al lado un segundo hoyo para salvarse. \u0093\u00bfEst\u00e1 ya muy hondo?\u0094, le fue dicho desde arriba por los cuatrocientos j\u00f3venes. \u0093Todav\u00eda estoy ocupado en mi excavaci\u00f3n, pero os llamar\u00e9 desde abajo cuando haya acabado de cavar\u0094, les respondi\u00f3 desde el fondo del hoyo Sabio Pez-Tierra. Mas no cavaba el fondo del hoyo [destinado] para [su] tumba; no cavaba sino el hoyo para salvarse. En seguida Sabio Pez-Tierra llam\u00f3, no gritando sin embargo sino cuando estuvo en el hoyo de salvamento. \u0093Venid a buscar, a llevar la tierra del hoyo que he cavado. Por \u00e9l he descendido verdaderamente lejos. \u00bfNo o\u00eds mi llamada? Pero he aqu\u00ed vuestra llamada que repercute como uno, dos ecos; oigo donde est\u00e1is vosotros\u0094, dec\u00eda Sabio Pez-Tierra en el hoyo en donde se ocultaba; y llamaba desde el fondo de aquel hoyo. Y he aqu\u00ed que con fuerza fue tra\u00eddo el gran \u00e1rbol por los j\u00f3venes; en seguida lanzaron vivamente el \u00e1rbol en el agujero. \u0093Que ninguno hable. Esperemos solamente a que grite a voz en cuello, a que muera\u0094, se dijeron unos a otros, mas se hablaban en secreto, mas se cubr\u00edan la boca, mir\u00e1ndose mutuamente, mientras lanzaban prontamente el \u00e1rbol. Ahora, pues, he aqu\u00ed que Sabio Pez-Tierra habl\u00f3, grit\u00f3 a voz en cuello, pero no llam\u00f3 sino una sola vez mientras que el \u00e1rbol ca\u00eda. \u0093\u00a1Oh, c\u00f3mo hemos llevado a buen fin lo que le hemos hecho! \u00a1Muerto est\u00e1! Si por desgracia hubiera continuado el trabajo del cual se hab\u00eda encargado, desgraciados [de nosotros]. Se habr\u00eda introducido [como] el primero entre nosotros los cuatrocientos j\u00f3venes\u0094, dijeron, alegr\u00e1ndose a\u00fan. \u0093Es preciso hacer durante tres d\u00edas nuestra bebida fermentada, pasar tres d\u00edas m\u00e1s en beber por la fundaci\u00f3n de nuestra casa, nosotros los cuatrocientos j\u00f3venes\u0094, dijeron. \u0093Ma\u00f1ana veremos, pasado ma\u00f1ana tambi\u00e9n, si no vienen de la tierra las hormigas a llevarse, cuando hieda, la inmundicia. En seguida nuestro coraz\u00f3n estar\u00e1 en reposo, mientras bebemos nuestra bebida fermentada\u0094, dijeron.<br \/>\nAhora, pues, all\u00e1 en el hoyo. Sabio Pez-Tierra o\u00eda lo que dec\u00edan los j\u00f3venes. Despu\u00e9s, al segundo d\u00eda, llegaron de repente las hormigas, yendo y viniendo en muchedumbre para reunirse debajo del \u00e1rbol. De todas partes trajeron cabellos, trajeron u\u00f1as de Sabio Pez-Tierra; viendo esto los j\u00f3venes. \u0093\u00a1Acabado est\u00e1, ese enga\u00f1ador! \u00a1Ved! Las hormigas se re\u00fanen, llegan en multitud, traen de todas partes sus cabellos, sus u\u00f1as. He aqu\u00ed lo que hemos hecho\u0094, se dijeron unos a otros. Pero Sabio Pez-Tierra estaba bien vivo: hab\u00eda cortado los cabellos de su cabeza, se hab\u00eda recortado las u\u00f1as con los dientes, para darlos a las hormigas. As\u00ed los cuatrocientos j\u00f3venes lo creyeron muerto; despu\u00e9s, al tercer d\u00eda, comenzaron su bebida fermentada; entonces se embriagaron todos los j\u00f3venes. Estando todos ebrios, los cuatrocientos j\u00f3venes no ten\u00edan ya Sabidur\u00eda; entonces su casa fue derribada sobre sus cabezas por Sabio Pez-Tierra, y acabaron por ser todos destruidos. Ni uno ni dos de aquellos cuatrocientos j\u00f3venes se salvaron; fueron matados por Sabio Pez-Tierra, hijo de Principal Guacamayo. As\u00ed murieron los cuatrocientos j\u00f3venes. Se dice tambi\u00e9n que entraron en la constelaci\u00f3n llamada a causa de ellos el Mont\u00f3n , pero esto no es quiz\u00e1s m\u00e1s que una f\u00e1bula. Aqu\u00ed contaremos tambi\u00e9n la derrota de Sabio Pez-Tierra por los dos engendrados Maestro Mago, Brujito.<\/p>\n<p>9<br \/>\nHe aqu\u00ed la derrota, la muerte de Sabio Pez-Tierra cuando fue vencido por los engendrados Maestro Mago. Brujito. He aqu\u00ed lo que hiri\u00f3 el coraz\u00f3n de aquellos engendrados: los cuatrocientos j\u00f3venes matados por Sabio Pez-Tierra. Solamente de pescados, solamente de cangrejos, se sosten\u00eda \u00e9l, se nutr\u00eda, al borde del agua; \u00e9se era su alimento cotidiano. De d\u00eda erraba, buscando su subsistencia; de noche, transportaba las monta\u00f1as. En seguida un gran cangrejo fue imitado por Maestro Mago, Brujito. Le pusieron una faz en madera de Ek ; pues la madera de Ek se encuentra por doquiera en las selvas; hicieron con ella las grandes patas del cangrejo; despu\u00e9s, de Pahac las patas peque\u00f1as. Pusi\u00e9ronle un carapacho de piedra que acab\u00f3 la faz posterior del congrejo. En seguida, pusieron a esta \u0093tortuga\u0094 en el fondo de una gruta al pie de una gran monta\u00f1a; Meav\u00e1n , nombre de la monta\u00f1a de la derrota. Despu\u00e9s, los engendrados fueron al encuentro de Sabio Pez-Tierra, al borde del agua. \u0093\u00bfAdonde vas, oh hijo?\u0094, dijeron a Sabio Pez-Tierra. \u0093No voy a ninguna parte, sino que busco mi subsistencia\u0094, respondi\u00f3 Sabio Pez-Tierra. \u0093\u00bfCu\u00e1l es tu alimento?\u0094. \u0093Solamente pescados, solamente cangrejos; no he podido cogerlos aqu\u00ed. Hace dos d\u00edas que no he comido y ya no puedo m\u00e1s de hambre\u0094, dijo Sabio Pez-Tierra a Maestro Mago, Brujito. \u0093All\u00e1 abajo, en el fondo de la barranca, hay un cangrejo, un cangrejo verdaderamente grande; seria un glorioso bocado para tu subsistencia. Pero nos mordi\u00f3 cuando quisimos cogerlo, y nos asustamos; por nada ir\u00edamos a cogerlo\u0094, dijeron Maestro Mago, Brujito. \u0093Tened piedad de mi faz. Venid a mostr\u00e1rmelo, oh engendrados\u0094, dijo Sabio Pez-Tierra. \u0093De ning\u00fan modo, no queremos; solamente t\u00fa ve all\u00e1; no es posible perderse; ve solamente al borde del agua y llegar\u00e1s al pie de una gran monta\u00f1a donde resuena en el fondo de la barranca; vete, llega\u0094, respondieron Maestro Mago, Brujito. \u0093\u00a1Ah, tened piedad de mi faz! Oh engendrados, \u00bfen d\u00f3nde encontrarlo? Venid a mostr\u00e1rmelo. Hay muchos p\u00e1jaros cantores a los que podr\u00e9is disparar con cerbatana; yo s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1n\u0094, dijo Sabio Pez-Tierra. Su humildad complaci\u00f3 a los engendrados. \u0093\u00bfSabr\u00e1s cogerlo si volvemos [all\u00e1 abajo] por tu causa? Cierto, no probamos ya m\u00e1s; nos mordi\u00f3 cuando entramos agachados; nos asustamos cuando entramos encorvados, pero por poco lo alcanz\u00e1bamos. Es bueno, pues, que entres all\u00ed encorvado\u0094, le dijeron. \u0093Muy bien\u0094, respondi\u00f3 Sabio Pez-Tierra. Entonces camin\u00f3 en su compa\u00f1\u00eda. Despu\u00e9s, fue lleg\u00f3 al fondo de la barranca. Inclinado de los dos lados, el cangrejo enderezaba hacia adelante su dorso. En el fondo de la barranca estaba la a\u00f1agaza de ellos. \u0093\u00a1Perfectamente! Quisiera ya ponerla en [mi] boca\u0094, [dijo] alegr\u00e1ndose Sabio Pez-Tierra, porque en verdad se mor\u00eda de hambre. As\u00ed, pues, quiso intentar, quiso encorvarse, quiso entrar. El cangrejo fue hacia lo alto. Entonces \u00e9l se retir\u00f3. \u0093\u00bfNo lo has alcanzado\u0094?, dijeron [los dos engendrados]. \u0093No est\u00e1 ah\u00ed, sino que subi\u00f3: pero al principio por poco lo cog\u00eda. Quiz\u00e1s fuera bueno que yo entrase\u0094, respondi\u00f3 \u00e9l. Despu\u00e9s, encorv\u00e1ndose, entr\u00f3; acab\u00f3 de entrar; no mostr\u00f3 afuera m\u00e1s que las puntas de los pies. La gran monta\u00f1a acab\u00f3 de minarse, se aplast\u00f3, descendi\u00f3 sobre su coraz\u00f3n. \u00c9l ya no se revolvi\u00f3 m\u00e1s: Sabio Pez-Tierra fue piedra. Tal fue la derrota de Sabio Pez-Tierra por los engendrados Maestro Mago, Brujito. \u0093Hacedor de Monta\u00f1as\u0094, dice el relato de anta\u00f1o. Primer hijo de Principal Guacamayo. Al pie de la monta\u00f1a llamada Meav\u00e1n fue vencido. No es sino por Magia como fue vencido el segundo de los que se enorgullec\u00edan. Vamos a contar la historia de otro.<\/p>\n<p>10<br \/>\nEl tercero de los que se enorgullec\u00edan, segundo hijo de Principal Guacamayo, llamado Gigante de la Tierra, dec\u00eda: \u0093Yo destruyo las monta\u00f1as\u0094. Y Maestro Mago, Brujito, vencieron tambi\u00e9n a Gigante de la Tierra. Maestro Gigante [Rel\u00e1mpago], Huella del Rel\u00e1mpago, Esplendor del Rel\u00e1mpago, dijeron, hablando a Maestro Mago, Brujito: \u0093Que tambi\u00e9n sea vencido el segundo hijo de Principal Guacamayo. Tal es nuestra Palabra, porque no est\u00e1 bien lo que \u00e9l hace sobre la tierra: exaltar su gloria, su grandeza, en potencia. Que ya no sea m\u00e1s as\u00ed\u0094. \u0093Atraedlo dulcemente hacia el Oriente\u0094 , dijeron \u0093tambi\u00e9n los Maestros Gigantes a los dos engendrados. \u0093Muy bien, jefes\u0094, respondieron \u00e9stos. \u0093No est\u00e1 bien lo que vemos. \u00bfNo sois vosotros la Existencia, la Fundaci\u00f3n, los Esp\u00edritus del Cielo?\u0094, dijeron los engendrados, recibiendo la Palabra de los Maestros Gigantes. Y en aquel momento Gigante de la Tierra destru\u00eda las monta\u00f1as. Por poco que con el pie golpease la tierra, en seguida a causa de esto se desgarraban las monta\u00f1as grandes, las monta\u00f1as peque\u00f1as . Entonces fue encontrado por los engendrados. \u0093Joven, \u00bfadonde vas?\u0094, dij\u00e9ronle a Gigante de la Tierra. \u0093No voy a ninguna parte, solamente derribo las monta\u00f1as, yo soy su destructor, mientras haya d\u00edas, mientras haya albas \u0094, dijo \u00e9l, respondi\u00f3 \u00e9l entonces. Despu\u00e9s, a su vez, Gigante de la Tierra [les] dijo a Maestro Mago, Brujito: \u0093\u00bfPor qu\u00e9 ven\u00eds vosotros? Yo no conozco vuestros rostros. \u00bfCu\u00e1l es vuestro nombre?\u0094; [as\u00ed] dijo Gigante de la Tierra. \u0093No tenemos nombre. Solamente cazamos con cerbatana, solamente cazamos con liga, en las monta\u00f1as. Nosotros [somos] solamente unos pobres; nada [es] de nosotros, oh joven. Solamente recorremos las peque\u00f1as monta\u00f1as, las grandes monta\u00f1as, oh joven. He aqu\u00ed que hemos visto una gran monta\u00f1a, pero en donde est\u00e1 se ven precipicios; se eleva a gran altura: es tan alta que sobrepasa a todas las monta\u00f1as. No hemos podido coger, pues, en ella uno, dos p\u00e1jaros, oh joven. \u00bfPero derribas verdaderamente todas las monta\u00f1as, oh joven?\u0094, dijeron Maestro Mago, Brujito a Gigante de la Tierra. \u0093\u00bfVisteis verdaderamente la monta\u00f1a que dec\u00eds? \u00bfEn d\u00f3nde est\u00e1? Yo la ver\u00e9, la derribar\u00e9. \u00bfEn d\u00f3nde la visteis?\u0094 \u0093Est\u00e1 all\u00e1 abajo, al Este\u0094, respondieron Maestro Mago, Brujito. \u0093Bien. Elegid nuestro camino \u0094, dijo \u00e9l a los engendrados. \u0093No, no. Te pondremos entre los dos en medio, y uno estar\u00e1 a tu izquierda, uno a tu derecha, a causa de nuestras cerbatanas; si hay p\u00e1jaros nosotros les dispararemos con las cerbatanas\u0094, respondieron. Alegremente probaron a disparar con sus cerbatanas. He aqu\u00ed que disparando con las cerbatanas no hab\u00eda bala en sus cerbatanas; solamente soplaban disparando con las cerbatanas contra los p\u00e1jaros ; Gigante de la Tierra estaba maravillado. Entonces los engendrados frotaron fuego , asaron sus p\u00e1jaros ante el fuego. Untaron con creta alrededor un p\u00e1jaro, le pusieron tierra blanca . \u0093He aqu\u00ed lo que le daremos para excitar su gula por el husmo que en \u00e9l encontrar\u00e1. Nuestro p\u00e1jaro le derrocar\u00e1. De igual modo que de tierra est\u00e1 envuelto todo alrededor por nosotros este p\u00e1jaro, a tierra le echaremos, en tierra le inhumaremos. Demasiada Ciencia en un construido, un formado, cuando comienza la germinaci\u00f3n, cuando comienza el alba\u0094, dijeron los engendrados. \u0093Cierto, a causa del deseo de todos los corazones de comer, de triturar, el coraz\u00f3n de Gigante de la Tierra desear\u00e1 lo mismo\u0094, dijeron entre s\u00ed Maestro Mago, Brujito. Durante este tiempo asaban al p\u00e1jaro, el cual coc\u00eda y amarilleaba as\u00e1ndose; el jugo del p\u00e1jaro goteaba, flu\u00eda por todas partes, ten\u00eda un husmo muy suave. He aqu\u00ed que Gigante de la Tierra dese\u00f3 comer de \u00e9l y que se le hizo agua la boca, que bostez\u00f3, que la saliva, la baba, corri\u00f3 a causa del sabroso p\u00e1jaro. Entonces pregunt\u00f3: \u0093\u00bfQu\u00e9 es este alimento? Siento un husmo verdaderamente exquisito. Dadme pues un poco\u0094; [as\u00ed] dijo. Se [le] dio entonces el p\u00e1jaro a Gigante de la Tierra, para vencerlo. Despu\u00e9s de que hubo acabado [de comerse] aquel p\u00e1jaro, caminaron de nuevo dirigi\u00e9ndose hacia el Oriente, en donde estaba la gran monta\u00f1a. He aqu\u00ed que va Gigante de la Tierra se desvanec\u00eda de los pies, de las manos, estaba sin fuerzas, a causa de la tierra con la cual se hab\u00eda untado todo alrededor el p\u00e1jaro del que hab\u00eda comido. No pod\u00eda ya hacerles nada a las monta\u00f1as ni acabar de derribarlas. Y entonces, ligado por los engendrados, [estando] sus manos atadas atr\u00e1s, sus manos guardadas por los extranjeros, el cuello y las piernas ligados juntamente, fue en seguida tendido en tierra, fue inhumado. Tal fue la derrota de Gigante de la Tierra, solamente por Maestro Mago, Brujito. Innumerables [fueron] sus acciones sobre la tierra.<br \/>\nHe aqu\u00ed que contaremos el nacimiento de Maestro Mago, Brujito, pues hemos contado primeramente la derrota de Principal Guacamayo y la de Sabio Pez-Tierra y la de Gigante de la Tierra, sobre la tierra.<\/p>\n<p>11<br \/>\nHe aqu\u00ed que diremos el nombre del padre de Maestro Mago, Brujito. Musitaremos el origen, musitaremos solamente la historia, el relato, del engendramiento de Maestro Mago, Brujito; no diremos de esto sino la mitad y solamente una parte de la historia de su padre. He aqu\u00ed, pues, la historia de \u00e9ste. Su nombre es Supremo Maestro Mago, como se dice. Sus padres son Antiguo Secreto, Antigua Ocultadora. Por ellos, en la noche, fueron engendrados Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago, por Antiguo Secreto. Antigua Ocultadora. Ahora pues, Supremo Maestro Mago engendr\u00f3 dos hijos: Maestro Mono [es el] nombre del primer hijo, Maestro Simio [es el] nombre del segundo hijo. Y el nombre de su madre, [es] \u00e9ste: Paridora de Monos; tal es el nombre de la esposa de Supremo Maestro Mago. Principal Maestro Mago, sin esposa, c\u00e9libe. Pero estos dos hijos eran muy grandes Sabios; grande su Ciencia; augures aqu\u00ed en la tierra; buenos su existencia, su nacimiento. Se mostr\u00f3 toda la Ciencia ante Maestro Mono. Maestro Simio, hijos de Supremo Maestro Mago. Maestro Mono. Maestro Simio, llegaron a ser m\u00fasicos, cantantes, tiradores de cerbatana, pintores, escultores, joyeros, orfebres. Ahora bien, Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago, no hac\u00edan cotidianamente m\u00e1s que [jugar al] blanco, que jugar a la pelota . Cada dos d\u00edas encontr\u00e1banse cuatro, reun\u00edanse en el juego de pelota. Para verlos ven\u00eda el Gavil\u00e1n, mensajero de Maestro Gigante [Rel\u00e1mpago], Huella del Rel\u00e1mpago, Esplendor del Rel\u00e1mpago. Ahora bien, este Gavil\u00e1n, de no lejos de aqu\u00ed en la tierra, de no lejos de Xibalb\u00e1 llegaba seguidamente al cielo, junto a los Maestros Gigantes. Mientras ellos permanec\u00edan aqu\u00ed en la tierra, la madre de Maestro Mono, Maestro Simio, muri\u00f3. He aqu\u00ed que, caminando hacia Xibalb\u00e1 jugaron a la pelota, lo que oyeron Supremo Muerto. Principal Muerto, jefes de Xibalb\u00e1. \u0093\u00bfQu\u00e9 hacen sobre la tierra? \u00bfQui\u00e9n la hace temblar? \u00bfQui\u00e9n hace tal batahola? Que se env\u00ede a buscarlos, a traerlos aqu\u00ed; que vengan a jugar a la pelota a fin de que los venzamos. Verdaderamente, no somos obedecidos por ellos: no hay obediencia, no hay respeto para nuestro ser. No hacen mas que batallar sobre nuestras cabezas\u0094, dijo todo Xibalb\u00e1. Entonces todos celebraron consejo. Estos llamados Supremo Muerto, Principal Muerto, los Grandes Decidores de Palabra . He aqu\u00ed a todos los jefes, a quienes \u00e9stos daban sus cargos de poder; cada uno jefe por orden de Supremo Muerto. Principal Muerto. He aqu\u00ed, pues, los nombres de los jefes: Extiende Tullidos. Re\u00fane Sangre: su cargo: los hombres que tienen flujos de sangre. He aqu\u00ed tambi\u00e9n a los jefes Hacedor de Abscesos. Hacedor de Ictericia; su poder: dar a los hombres tumores, darles abscesos en las piernas y amarillearles el rostro, lo que se llama ictericia, y \u00e9ste era el poder de Hacedor de Abscesos, Hacedor de Ictericia. He aqu\u00ed adem\u00e1s a los jefes Varilla de Huesos, Varilla de Cr\u00e1neos, los de la varilla de Xibalb\u00e1; solamente de huesos [eran] sus varillas; su mayordom\u00eda: osificar a los hombres a fin de que, no siendo m\u00e1s que huesos y cr\u00e1neos al morir, no haya que recoger m\u00e1s que sus esqueletos; tal era la funci\u00f3n de los llamados Varilla de Huesos, Varilla de Cr\u00e1neos. He aqu\u00ed tambi\u00e9n a los jefes llamados Hacedor de Traici\u00f3n, Hacedor de Infortunio; he aqu\u00ed sus cargos: chocar al hombre contra la traici\u00f3n; sea detr\u00e1s de su morada, sea delante de su morada; que tuvo la mala suerte de caer, boca arriba, sobre el suelo: se mor\u00eda; tal era el poder de Hacedor de traici\u00f3n, Hacedor de Infortunio. He aqu\u00ed tambi\u00e9n a los jefes llamados Gavil\u00e1n [de sangre], Opresi\u00f3n; he aqu\u00ed su poder: el hombre mor\u00eda en camino de lo que se llama muerte s\u00fabita, vini\u00e9ndole la sangre a la boca; entonces \u00e9l mor\u00eda, vomitando la sangre; a cada uno [correspond\u00eda] el cargo de romper la garganta, el coraz\u00f3n del hombre, para que muriese en camino, haci\u00e9ndole llegar de repente [la sangre] a la garganta mientras marchaba; tal era el poder de Gavil\u00e1n [de Sangre], Opresi\u00f3n. He aqu\u00ed que se reunieron en consejo para combatir, atormentar, a Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago. Xibalb\u00e1 quer\u00eda burlarse de Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago, de sus escudos de cuero, de sus anillos, de sus guantes, de sus coronas y de los cascos con que se engalanaban Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago.<br \/>\nHe aqu\u00ed, pues, que contaremos su viaje a Xibalb\u00e1, dejando permanecer [aparte] a Maestro Mono, [Maestro] Simio, hijos de Supremo Maestro Mago y cuya madre estaba ya muerta. En seguida, [contaremos] la derrota de Maestro Mono, Maestro Simio, por Maestro Mago, Brujito.<\/p>\n<p>12<br \/>\nEn seguida partieron los mensajeros de Supremo Muerto, Principal Muerto. \u0093En camino, oh Consejeros de los Varones. Id a llamar a Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago. Decidles: \u00abVenid con nosotros \u0097Que vengan, dicen los jefes. \u0097Que vengan aqu\u00ed a pelotear con nosotros: que nos revivifiquemos nuestros rostros con ellos; en verdad, admiramos sus bocas ; as\u00ed, pues, que vengan, dicen los jefes.\u00bb \u0097Que al venir traigan lo que tienen: sus anillos , sus guantes; que vengan tambi\u00e9n con su pelota, dicen los jefes.\u0094 \u0093Decidles: \u0097Venid\u0094. As\u00ed fue dicho a los mensajeros. He aqu\u00ed a los mensajeros B\u00fahos: Flecha-B\u00faho, Maestro Gigante B\u00faho, Guacamayo-B\u00faho, Cabeza-B\u00faho; as\u00ed se llamaban los mensajeros de Xibalb\u00e1. Flecha-B\u00faho era r\u00e1pido como una flecha. De Maestro Gigante B\u00faho la naturaleza era de gigante. De Guacamayo-B\u00faho, la naturaleza era [tener] un dorso de fuego . Cabeza B\u00faho no ten\u00eda m\u00e1s que una cabeza, no ten\u00eda piernas pero s\u00ed alas. Esos cuatro mensajeros ten\u00edan el oficio de Consejeros de los Varones. Partidos de Xibalb\u00e1, llegaron en seguida y se posaron en el juego de pelota. Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago, peloteaban all\u00ed, en el juego de pelota llamado Juego de Pelota Ornado con Gran Front\u00f3n. Los B\u00fahos se posaron en el juego de pelota, [y] formaron su discurso exactamente en el orden del discurso de todos los jefes llamados Supremo Muerto, Principal Muerto. Hacedor de Abscesos, Hacedor de Ictericia, Varilla de Huesos, Varilla de Cr\u00e1neos, Extiende Tullidos. Re\u00fane Sangre, Hacedor de Traici\u00f3n, Hacedor de Infortunio, Gavil\u00e1n [de Sangre], Opresi\u00f3n, que hab\u00edan formado el discurso para los B\u00fahos. \u0093\u00bfLos jefes Supremo Muerto. Principal Muerto, dijeron verdaderamente eso? \u00bfDijeron verdaderamente que deb\u00edanlos acompa\u00f1aros?\u0094 \u0097-\u0094Que traigan sus accesorios de juegos, dijeron los jefes.\u0094 \u0093Muy bien. Esperadnos. Al momento nos despedimos de nuestra madre\u0094, dijeron ellos, Fueron en seguida a la casa y dijeron a su madre, porque su padre ya hab\u00eda muerto: \u0093Oh madre nuestra, partimos. Los mensajeros de los jefes han venido a recogernos. \u0097Que vengan, han dicho ellos, dicen los que fueron enviados hacia nosotros\u0094. \u0093Pero nuestra pelota quedar\u00e1 como testigo\u0094, a\u00f1adieron [y] luego fueron a atarla en un agujero en lo alto de la mansi\u00f3n. Despu\u00e9s: \u0093La recogeremos\u0094. \u0093En cuanto a vosotros, no haced m\u00e1s que absorber, cantar, pintar, cincelar, recrear vuestra casa, recrear el coraz\u00f3n de vuestra abuela\u0094, dijeron a Maestro Mono, Maestro Simio. Cuando se despidieron, su madre Antigua Ocultadora llor\u00f3 de emoci\u00f3n. \u0093Nos vamos, no estamos muertos; no os aflij\u00e1is\u0094, dijeron Supremo Maestro Mago, Principal Maestro Mago, poni\u00e9ndose en camino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: Alias de MSNThe_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 26\/06\/2005 0:53 Traducci\u00f3n de la versi\u00f3n francesa del profesor Georges Raynaud, director de estudios sobre las religiones de la Am\u00e9rica Precolombina, en la Escuela de Altos Estudios de Par\u00eds, por los alumnos titulares de la misma MIGUEL \u00c1NGEL ASTURIAS y J. M. GONZ\u00c1LEZ DE MENDOZA BREVE NOTICIA El Popol-Vuh, que puede traducirse Popol,<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-2398","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}