{"id":2268,"date":"2008-11-14T18:41:04","date_gmt":"2008-11-14T18:41:04","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2268"},"modified":"2008-11-14T18:41:04","modified_gmt":"2008-11-14T18:41:04","slug":"transformar-la-mente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2268","title":{"rendered":"TRANSFORMAR LA MENTE"},"content":{"rendered":"<p>De: LUNA200620\u00a0 (Mensaje original)<br \/>\nEnviado: 10\/01\/2006 9:35 <\/p>\n<p>TRANSFORMAR LA MENTE<br \/>\nExtracto modificado del libro \u0093Recobrar la Mente\u0094 de Ramiro A. Calle<\/p>\n<p>La mente es una enorme masa de condicionamientos. Como todo ello opera incontroladamente y muy a menudo por debajo del nivel de la conciencia, perturba el juicio, el raciocinio, la visi\u00f3n y la percepci\u00f3n. Lo ideacional toma muy a menudo el lugar de la realidad, la falsea, la pervierte o simplemente la aleja de ella. Los prejuicios distorsionan el discernimiento; el pensamiento mec\u00e1nico fragmenta,<br \/>\ndivide, y arroja sombras.<\/p>\n<p>De un tipo de mente as\u00ed no puede surgir visi\u00f3n pura y liberadora ni comprensi\u00f3n clara e integradora. S\u00f3lo recobrando la pureza de la mente, la visi\u00f3n que de ella se desprenda ser\u00e1 limpia y reportar\u00e1 un crecimiento interior y madurez. Pero la mente com\u00fan y no desarrollada est\u00e1 llena de tensiones, obst\u00e1culos, tendencias y velos. <\/p>\n<p>No puede revelarse lo que \u0093es\u0094 dentro y fuera de nosotros, porque las acumulaciones mentales, traducidas en imparables ideaciones mec\u00e1nicas e infinidad de prejuicios, la impulsan constantemente a elegir, apropiarse, coleccionar, rechazar o eliminar. No hay libertad de percepcion.<br \/>\nTodos esos condicionamientos que acarrea la mente engendran sufrimiento, aflicci\u00f3n, ansiedad. Pero mediante la meditaci\u00f3n y el trabajo interior, uno va poniendo t\u00e9rmino a esa alienaci\u00f3n de la mente que impide el conocimiento puro y liberador.<br \/>\nEn tanto no vamos subyugando la mente, somos v\u00edctimas de todos esos procesos psicomentales mec\u00e1nicos que nos esclavizan. El pensamiento es un r\u00edo, sobre todo cuando opera mec\u00e1nicamente, tom\u00e1ndonos en cualquier momento y circunstancia, identific\u00e1ndonos y absorbi\u00e9ndonos. En el seno de ese r\u00edo, donde perdemos nuestra presencia de ser, no puede haber quietud ni libertad, y desde luego no hay paz ni libertad.<br \/>\nPero si logramos situarnos en la energ\u00eda del observador, es decir, en la fuente o manantial de ese r\u00edo pensante, la situaci\u00f3n es distinta. Ya no hay identificaci\u00f3n mec\u00e1nica, y comenzamos a emerger hacia un \u00e1rea de libertad.<\/p>\n<p>Lo que hay que entender es que hay otras dimensiones en la mente que no son las de ideaciones precipitadas. El pensamiento, dicen los sabios de la India, es la segunda causa; pero es posible desplazarse a la primera causa o antesala del pensamiento. En la segunda causa se produce tensi\u00f3n, divisi\u00f3n, incertidumbre, ofuscaci\u00f3n. En la primera causa hay quietud, certidumbre y visi\u00f3n clara.<\/p>\n<p>Cuando las ideaciones suplantan la vida como tal, se pierde la inteligencia primordial. La realidad interior pasa inadvertida porque las ideaciones viven de espaldas a ella. Esa realidad interior (de alguna forma hay que llamarla para entendernos, se la interprete como ser o no-ser, es lo mismo) est\u00e1 enmascarada por los condicionamientos que nos vienen dados por la especie y los que se han creado en nuestra<br \/>\npsicolog\u00eda a trav\u00e9s de la historia personal. No llegaremos a esa realidad interior mediante el conocimiento ordinario ni mediante la comprensi\u00f3n intelectual.<\/p>\n<p>Nuestros condicionamientos biol\u00f3gicos, evolutivos, psicol\u00f3gicos y socioculturales conforman una densa niebla que s\u00f3lo puede ser penetrada mediante un conocimiento supraconsciente y una percepci\u00f3n supraconceptual. Tanto nos hemos identificado con nuestros condicionamientos que nos cuesta sentirnos aparte de ellos, como el actor que tanto se identifica con sus personajes que los interpreta como si fueran \u00e9l mismo. La percepci\u00f3n se ha perturbado.<\/p>\n<p>Uno se torna como el camale\u00f3n sin color propio y colore\u00e1ndose con todo y por todo, se pierde a s\u00ed mismo, o sea se extrav\u00eda de su propio hogar interior. As\u00ed experimentamos una ausencia de nosotros mismos<br \/>\nque origina vac\u00edo, incertidumbre, orfandad y dolor. Pasamos el tiempo morando en lo ideacional, pero no en lo existencial.<\/p>\n<p>Surgen innumerables resistencias que nos impiden el ser aqu\u00ed-ahora, el captar la realidad moment\u00e1nea. La mente ha entrado en su din\u00e1mica de compulsividad, no le gusta detenerse ni siquiera en lo presente y prosigue su carrera fren\u00e9tica, &#8230;.Hay otro modo de percibir, otra experiencia de ser, un espacio de calma profunda.<\/p>\n<p>Bastar\u00eda con detenerse, aquietarse, pero la mente ha tomado el h\u00e1bito de la carrera compulsiva, huye y persigue, se resiste, va y viene, elige y divide, compara y mide, pero no es aqu\u00ed y ahora. Una mente as\u00ed es una calamidad. Debe ser transformada. Debe morir para que nazca la mente nueva. Debe, como la serpiente, cambiar su piel.<\/p>\n<p>Cuando con un entrenamiento adecuado y el trabajo interior vamos recobrando la mente, comienza a emerger una nueva forma de espontaneidad y expresi\u00f3n muy pura. Tambi\u00e9n brota, como una bella luz, la percepci\u00f3n pura, no contaminada, ni condicionada por el pasado. Para ello hay que ganar una nueva dimensi\u00f3n de mente, libre de las tensiones comunes, donde son posibles percepciones que escapan a la mente ordinaria.<br \/>\nEsa dimensi\u00f3n supraconceptual de la mente se gana mediante un ejercitamiento a tal fin. Es la mente conquistada mediante el trabajo interior. Se requiere un entrenamiento que capacite para recobrar esa mente a-conceptual, suprarracional,. Para que esa dimensi\u00f3n supraconceptual de la mente pueda manifestarse, para que podamos recuperarla, el trabajo interior propone:<br \/>\n\u0097 El desarrollo met\u00f3dico de la atenci\u00f3n pura.<\/p>\n<p>\u0097 La meditaci\u00f3n<\/p>\n<p>\u0097 La actitud meditativa en la vida diaria, es decir tratar de<br \/>\nestar m\u00e1s atento.<\/p>\n<p>\u0097 El desenraizamiento de las negaciones y venenos mentales.<\/p>\n<p>\u0097 El cultivo de sentimientos bellos y actitudes positivas.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica de la meditaci\u00f3n drena y limpia el subconsciente,<br \/>\nreacondiciona positivamente el subconsciente; desarrolla la atenci\u00f3n pura, libre de interpretaciones y contaminaciones; acrecienta la conciencia y desencadena la comprensi\u00f3n clara.<\/p>\n<p>Como no basta con el prop\u00f3sito, para modificarse; como no es suficiente con el deseo, para transformarse; se hace imprescindible un m\u00e9todo.<br \/>\nMediante el m\u00e9todo se genera una energ\u00eda penetrante y pura en la mente que permite ver a trav\u00e9s de las apariencias, penetrar l\u00facidamente en los fen\u00f3menos y ver lo que realmente es.<\/p>\n<p>Cuando el practicante \u0093ve\u0094, por poco que se mantenga esa visi\u00f3n pura, la transformaci\u00f3n se desencadena inevitablemente. Cada golpe de visi\u00f3n pura va mutando en profundidad al practicante.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n pura y liberadora es una visi\u00f3n que es independiente de toda experiencia pasada o condicionamiento. Esta visi\u00f3n pura s\u00f3lo es posible si emerge de una mente purificada con la meditaci\u00f3n. La inteligencia primordial comienza a fluir. Es una inteligencia de orden<br \/>\nsuperior que nada tiene que ver con la erudici\u00f3n o el conocimiento de datos. Es una inteligencia libre, con su propia energ\u00eda de claridad y precisi\u00f3n, que nos ense\u00f1a a responder con frescura seg\u00fan requieran las circunstancias y no a reaccionar mec\u00e1nicamente, que nos muestra un camino de integraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El entrenamiento interior va aniquilando las impresiones negativas del inconsciente. Todo aquello que conforma la aparatosa burocracia del ego comienza a diluirse. En la medida en que las impregnaciones del subconsciente se van eliminando y la mente condicionada comienza a ceder, toda la energ\u00eda que se malgastaba en esa estructura alienada se acopia y se pone al servicio de una exquisita perceptividad y una penetrativa visi\u00f3n transformadora.<\/p>\n<p>Si la mente se encuentra en un estado de inquietud, deterioro, ansiedad y falta de real perceptividad, hay que transformarla. Esa es la finalidad de todas las t\u00e9cnicas de autorrealizaci\u00f3n. La mente es desarrollable y perfeccionable. La misma mente que encadena es la mente que libera, dependiendo de si estamos en la mente condicionada o ganamos una mente de claridad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, una mente confusa tiende a confundir a las otras. As\u00ed mentes mec\u00e1nicas hacen mentes mec\u00e1nicas y no es de extra\u00f1ar, que todos vivamos una hipnosis colectiva que es el resultado de las mentes condicionadas y mec\u00e1nicas. Pero, si bien uno es heredero de la mente que ha ido haciendo, uno ser\u00e1 heredero de la mente que vayamos haciendo a partir de ahora. Nos daremos cuenta hasta qu\u00e9 punto la recompensa merec\u00eda la pena, cuando adquiramos una percepci\u00f3n renovada y gratificante que nada tiene que ver con la mara\u00f1a de ideaciones a la que estamos acostumbrados. La sensaci\u00f3n de plenitud y libertad ser\u00e1 impresionante.<\/p>\n<p>La mente est\u00e1 movida y condicionada por impregnaciones subliminales.<br \/>\nAgotando la energ\u00eda de estas im&shy;pregnaciones, la mente se aquieta, se libera, se expande y puede captar la realidad interna y percibir con pureza la realidad externa. El ego cede en su empe\u00f1o. La imaginaci\u00f3n se torna creativa, pero no es el reflejo del pasado proyect\u00e1ndose sobre el futuro y generando ansiedad; el discernimiento opera correctamente<br \/>\ny la atenci\u00f3n mental se purifica de contaminaciones y tensiones. Una mente as\u00ed es la que hay que recobrar, para beneficio propio y ajeno y, sobre todo, para no seguir sembrando la locura y emerger para siempre de la alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La mente vieja se resiste y se niega a todo cambio, sigue revolviendo en sus cachivaches, empach\u00e1ndose con sus datos, evitando esa quietud perfecta donde se manifiesta la \u00faltima realidad. Es muy h\u00e1bil en alimentar reacciones en cadena que mantengan en su m\u00e1xima actividad las impregnaciones y condicionamientos. Eso es el velo que impide la visi\u00f3n real. \u00a1Cu\u00e1nto sufre una mente as\u00ed! Pero se ha habituado a su propio campo de concentraci\u00f3n. Tan deformada est\u00e1 que tiene v\u00e9rtigo a la libertad. Una mente as\u00ed tiene que morir.<\/p>\n<p>Algo debe morir para que algo floreciente y hermoso pueda nacer.<br \/>\nLa meditaci\u00f3n es la muerte de la mente vieja y del ego para dar nacimiento a una mente nueva, una mente pura nacida de la meditaci\u00f3n. Esta mente nueva no alberga aflicci\u00f3n. Goza sin aferrarse; sufre sin resistirse. No a\u00f1ade dolor al dolor ni amargura a la amargura. Fluye, se desliza, halla el punto de menor resistencia, no se estanca, no se enrarece, no alimenta miedos y paranoias.<\/p>\n<p>La mente purificada permanece conectada con la realidad interior, sin dejarse perturbar por la corriente de pensamientos. Es una bendici\u00f3n, es un regalo. No se condiciona, se abre al momento, se realiza a cada instante. Disfruta si llega el disfrute, sin aferramientos; sufre si llega el dolor, sin a\u00f1adir m\u00e1s dolor. Cambia lo que debe cambiarse.<\/p>\n<p>Al transformarse la mente, se transforma la visi\u00f3n. Pero para poder emerger de la mente vieja, es necesario ir resolviendo sus trabas y negatividades. Es un proceso de purificaci\u00f3n, porque son muchas las impresiones que hay que limpiar.<\/p>\n<p>En la quietud profunda hay un sentimiento de estar y ser. Al<br \/>\nconseguirse una nueva luz y lucidez para la conciencia, \u00e9sta ya no est\u00e1 supeditada a las pulsiones subconscientes, instintivas y evolutivas, y entonces comienza a ganar su libertad.<\/p>\n<p>Aquellos que han escalado la cima de la conciencia saben que sobreviene un conocimiento supramundano que le proporciona un toque muy diferente a la existencia y un sabor de plenitud. Desde ese otro nivel de la conciencia, la arrolladora fuerza de la herencia animal, cultural, social se neutraliza. Sobreviene el mirar inafectado, que no hay que entenderlo como falta de intensidad, todo lo contrario, sino que a cada cosa le confiere su brillo y peso espec\u00edfico.<\/p>\n<p>El poder del silencio interior es excepcional. Desenreda la mara\u00f1a de fantasmagor\u00edas y reactividades, drena, ordena, armoniza y sincroniza. Ese silencio interior tiene un gran poder de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todos podemos transformar la mente condicionada y confusa en una mente clara y quieta. Todos podemos desplazarnos a la conciencia iluminada.<\/p>\n<p>Si fuera tan f\u00e1cil limpiar la mancilla de las neuronas como uno se quita la grasa de las manos, el trabajo interior no ser\u00eda necesario. Pero la poluci\u00f3n de la mente es mucho m\u00e1s dif\u00edcil de higienizar que la poluci\u00f3n del cuerpo. Hay una gran hipnosis colectiva; compartimos un sue\u00f1o psicol\u00f3gico profundo pero, como declaraba el Buda: \u00abAlgunos hay que no tienen los ojos demasiado empa\u00f1ados. \u00c9stos s\u00ed que podr\u00e1n comprender la verdad\u00bb. La mente tiene sus misterios, pero el gran misterio de la mente, el misterio de los misterios, es que esta mente condicionada puede celebrar el acontecimiento glorioso de autosacrificarse para que surja una mente cuerda y en paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: LUNA200620\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 10\/01\/2006 9:35 TRANSFORMAR LA MENTE Extracto modificado del libro \u0093Recobrar la Mente\u0094 de Ramiro A. Calle La mente es una enorme masa de condicionamientos. Como todo ello opera incontroladamente y muy a menudo por debajo del nivel de la conciencia, perturba el juicio, el raciocinio, la visi\u00f3n y la percepci\u00f3n. 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