{"id":2203,"date":"2008-11-12T20:10:42","date_gmt":"2008-11-12T20:10:42","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2203"},"modified":"2008-11-12T20:10:42","modified_gmt":"2008-11-12T20:10:42","slug":"ver-la-vida-como-un-sue\u00f1o-(osho)","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2203","title":{"rendered":"Ver la vida como un sue\u00f1o (osho)"},"content":{"rendered":"<p>De: The_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original)<br \/>\nEnviado: 20\/03\/2006 16:17<br \/>\nVer la vida como un sue\u00f1o<\/p>\n<p>A<br \/>\nMADOS:<br \/>\nSe han formulado algunas preguntas sobre la charla de anoche. Un amigo ha preguntado:<br \/>\nPodemos morir plenamente conscientes, pero \u00bfc\u00f3mo podemos tener una conciencia plena al nacer?<\/p>\n<p>E<br \/>\nN REALIDAD LA MUERTE el nacimiento no son dos sucesos: son dos lados de un mismo fen\u00f3meno, como las dos caras de una moneda. Si un hombre tiene en la mano una cara de una moneda, tambi\u00e9n tendr\u00e1 autom\u00e1ticamente la otra. No puedo tener en la mano una cara de una moneda y preguntarme d\u00f3nde puedo encontrar la otra: dispongo de la otra autom\u00e1ticamente.<br \/>\nLa muerte y el nacimiento son dos caras de un mismo fen\u00f3meno. Si la muerte se produce en un estado consciente, la muerte tiene lugar inevitablemente en un estado consciente. Si la muerte se produce en un estado inconsciente, el nacimiento se produce tambi\u00e9n en estado de inconsciencia. Si la persona muere plenamente consciente en el momento de su muerte, tambi\u00e9n estar\u00e1 llena de conciencia en el momento de su nacimiento siguiente.<br \/>\nComo todos morimos en estado de inconsciencia y nacemos en estado de inconsciencia, no recordamos nada de nuestras vidas anteriores. Pero el recuerdo de nuestras vidas anteriores siempre queda presente en alg\u00fan rinc\u00f3n de nuestras mentes, y podemos revivir este recuerdo si lo deseamos.<br \/>\nNo podemos hacer nada directamente en relaci\u00f3n con el nacimiento: todo lo que podamos hacer estar\u00e1 relacionado \u00fanicamente con la muerte. No podemos hacer nada despu\u00e9s de la muerte: todo lo que podamos hacer debemos hacerlo antes de la muerte. La persona que muera en estado inconsciente no podr\u00e1 hacer nada hasta que vuelva a nacer. No hay remedio: seguir\u00e1 inconsciente. As\u00ed pues, si vosotros hab\u00e9is muerto en estado inconsciente, tendr\u00e9is que nacer de nuevo en estado inconsciente. Lo que haya que hacer tendr\u00e1 que hacerse antes de la muerte, pues disponemos de muchas oportunidades antes de la muerte: la oportunidad de toda una vida. Con esta oportunidad podemos hacer un esfuerzo por despertar. Ser\u00eda, pues, un gran error esperar hasta el momento de la muerte para despertar. No podemos despertar en el momento de la muerte. El sadhana, el viaje hacia el despertar, tendr\u00e1 que empezar mucho antes de la muerte: habr\u00e1 que prepararse para ella. Si no os prepar\u00e1is, es seguro que quedar\u00e9is inconscientes en la muerte. Aunque este estado inconsciente es bueno para vosotros, en cierto modo, si todav\u00eda no est\u00e1is preparados para nacer en estado consciente.<br \/>\nHacia 1915, el rey de Casi fue operado del abdomen. Fue la primera operaci\u00f3n de este tipo que se realiz\u00f3 en el mundo sin anestesia. Estaban presentes tres m\u00e9dicos brit\u00e1nicos, que se negaban a realizar la operaci\u00f3n sin administrar anestesia, pues dec\u00edan que era imposible abrir el est\u00f3mago a una persona durante una hora y media o dos horas para realizar una operaci\u00f3n importante sin que el paciente estuviera inconsciente. Era peligroso, pues el paciente pod\u00eda gritar, moverse, saltar o caerse a causa del dolor insoportable. Pod\u00eda suceder cualquier cosa. Por ello, los m\u00e9dicos no estaban dispuestos a realizar la operaci\u00f3n.<br \/>\nPero el rey insisti\u00f3 en que no hab\u00eda de qu\u00e9 preocuparse, siempre que \u00e9l estuviera en estado de meditaci\u00f3n, y afirmaba que era capaz de pasar de una hora y media a dos horas en estado de meditaci\u00f3n sin dificultad. No estaba dispuesto a tomar anestesia; dec\u00eda que quer\u00eda que lo operasen estando consciente. Pero los m\u00e9dicos desconfiaban: cre\u00edan que era peligroso hacer sufrir tal dolor a una persona consciente. Por fin, como no encontraban otra alternativa, los m\u00e9dicos le pidieron en primer lugar, a modo de experimento, que entrase en estado de meditaci\u00f3n. Cuando \u00e9l estuvo en ese estado, le hicieron un corte en la mano. \u00c9l ni siquiera tembl\u00f3. S\u00f3lo dos horas m\u00e1s tarde se quej\u00f3 de que le dol\u00eda la mano. M\u00e1s tarde, realizaron la operaci\u00f3n.<br \/>\nFue la primera vez en el mundo que unos m\u00e9dicos abrieron el est\u00f3mago de un paciente durante una hora y media sin administrarle anestesia. Y el rey permaneci\u00f3 plenamente consciente durante toda la operaci\u00f3n. Para alcanzar tal estado de conciencia es preciso practicar una meditaci\u00f3n profunda. La meditaci\u00f3n tiene que ser tan profunda que uno conozca plenamente, sin sombra de duda, que el yo y el cuerpo son independientes. La m\u00e1s m\u00ednima identificaci\u00f3n con el cuerpo puede ser peligrosa.<br \/>\nLa muerte es la mayor operaci\u00f3n quir\u00fargica de todas. Ning\u00fan m\u00e9dico ha realizado una operaci\u00f3n tan grande. Pues en la muerte existe un mecanismo que trasplanta toda la energ\u00eda vital, el prana, de un cuerpo f\u00edsico a otro cuerpo f\u00edsico. Nadie ha realizado una operaci\u00f3n tan espectacular, ni nadie la realizar\u00e1 jam\u00e1s. Podemos amputar una parte del cuerpo u otra, o trasplantar una parte en otra, pero en el caso de la muerte hay que tomar toda la energ\u00eda vital de un cuerpo e introducirla en otro.<br \/>\nLa naturaleza ha procurado bondadosamente que nos quedemos plenamente inconscientes cuando se produce este fen\u00f3meno. Es por nuestro propio bien: quiz\u00e1s no fu\u00e9semos capaces de soportar tanto dolor. Es posible que el motivo por el que nos quedamos inconscientes es que el dolor de la muerte es insoportable. Nos interesa quedarnos inconscientes; la naturaleza no nos permite recordar el paso por la muerte.<br \/>\nEn todas las vidas repetimos casi los mismos errores que hemos repetido en nuestras vidas anteriores. Si fu\u00e9semos capaces de recordar lo que hicimos en las vidas anteriores, quiz\u00e1s no tropezar\u00edamos con las mismas piedras. Y si fu\u00e9semos capaces de recordar lo que hicimos en nuestras vidas anteriores, ya no ser\u00edamos como somos ahora. Es imposible que sigui\u00e9semos siendo los mismos, pues hemos amontonado riquezas una y otra vez y en todas las ocasiones la muerte ha despojado de sentido a esas riquezas. Si fu\u00e9ramos capaces de recordarlo, quiz\u00e1s no llevar\u00edamos dentro la misma man\u00eda por el dinero que hemos llevado hasta ahora. Nos hemos enamorado mil veces, y hemos visto una y otra vez que, a la larga, no ten\u00eda sentido. Si fu\u00e9ramos capaces de recordarlo, desaparecer\u00eda nuestra man\u00eda de enamorarnos y de procurar que se enamoren de nosotros. Hemos sido miles y miles de veces ambiciosos, ego\u00edstas; hemos alcanzado el \u00e9xito, el alto nivel social, y al final todo ha resultado in\u00fatil, todo ha quedado reducido a polvo. Si fu\u00e9ramos capaces de recordarlo, es posible que nuestra ambici\u00f3n perdiera fuerza, y entonces no ser\u00edamos los mismos que somos ahora.<br \/>\nComo no recordamos nuestras vidas anteriores, seguimos movi\u00e9ndonos casi por un mismo c\u00edrculo. El hombre no se da cuenta de que ya ha recorrido el mismo c\u00edrculo muchas veces ni de que lo est\u00e1 volviendo a recorrer con la misma esperanza que lo ha impulsado antes. Despu\u00e9s, la muerte frustra todas las esperanzas y vuelve a comenzar el c\u00edrculo. El hombre se mueve en c\u00edrculo, como el buey en una noria.<br \/>\nPodemos salvarnos de este da\u00f1o, pero necesitamos un gran nivel de conciencia y debemos experimentar continuamente. No podemos ponernos a esperar la muerte directamente, porque no es posible hacernos conscientes de pronto, en el transcurso de una operaci\u00f3n tan importante, de un trauma tan grande. Tendremos que hacer experimentos poco a poco, con desgracias peque\u00f1as, para descubrir c\u00f3mo podemos ser conscientes mientras las pasamos.<br \/>\nPor ejemplo, tenemos un dolor de cabeza. Al mismo tiempo nos volvemos conscientes y empezamos a sentir que tenemos un dolor de cabeza, no que la cabeza tiene un dolor. De modo que tendremos que experimentar con el peque\u00f1o dolor de cabeza y tendremos que aprender a sentir que \u0093el dolor est\u00e1 en la cabeza y yo soy consciente de \u00e9l\u0094.<br \/>\nCuando el Swami Ram visit\u00f3 Am\u00e9rica, a la gente le costaba mucho entenderlo al principio. Cuando el presidente de los Estados Unidos le hizo una visita, tambi\u00e9n se sinti\u00f3 confuso. Pregunt\u00f3: \u0093\u00bfQu\u00e9 lengua es \u00e9sa?\u0094; porque Ram sol\u00eda hablar en tercera persona. No dec\u00eda \u0093Tengo hambre\u0094, sino que dec\u00eda: \u0093Ram tiene hambre.\u0094 No dec\u00eda: \u0093Me duele la cabeza\u0094, sino \u0093A Ram le duele mucho la cabeza.\u0094<br \/>\nAl principio, a la gente le costaba mucho entenderlo. Por ejemplo, una vez dijo: \u0093Anoche, Ram se estaba helando.\u0094 Cuando le preguntaron de qui\u00e9n hablaba, respondi\u00f3 que hablaba de Ram. Cuando le preguntaron: \u0093\u00bfDe qu\u00e9 Ram?\u0094, dijo, se\u00f1al\u00e1ndose a s\u00ed mismo: \u0093De \u00e9ste Ram: el pobre se estaba helando de fr\u00edo anoche. Nos re\u00edamos y le pregunt\u00e1bamos: \u0093\u00bfC\u00f3mo va el fr\u00edo, Ram?\u0094<br \/>\nDec\u00eda: \u0093Ram estaba paseando por la calle y algunas personas se pusieron a insultarlo. Nos re\u00edmos a carcajadas y dijimos: \u0093\u00bfQu\u00e9 te parecen los insultos, Ram? Si buscas honra, es f\u00e1cil que te encuentres con insultos\u0094. Cuando le preguntaban: \u0093\u00bfDe qui\u00e9n habla? \u00bfQui\u00e9n es ese Ram?\u0094, se se\u00f1alaba a s\u00ed mismo.<br \/>\nTendr\u00e9is que empezar por hacer experimentos con desgracias de tipo menor. Os las encontrar\u00e9is todos los d\u00edas de la vida; est\u00e1n presentes todos los d\u00edas. No s\u00f3lo las desgracias: tendr\u00e9is que incluir tambi\u00e9n la felicidad en el experimento, porque es m\u00e1s dif\u00edcil ser conscientes en la felicidad que en la desgracia. No es tan dif\u00edcil conocer que nuestra cabeza y el dolor que hay en ella son dos cosas independientes, pero es m\u00e1s dif\u00edcil conocer que \u0094el cuerpo es independiente, y la alegr\u00eda de estar sano tambi\u00e9n es independiente de m\u00ed; yo tampoco soy eso\u0094. Es dif\u00edcil mantener este distanciamiento cuando estamos sanos, pues en los momentos de felicidad nos gusta estar pr\u00f3ximos a \u00e9sta. En los momentos de desgracia es evidente que nos gusta sentirnos independientes, apartados de ella. Si llegase a quedar claro que el dolor es independiente de nosotros, querr\u00edamos que siguiera as\u00ed para estar liberados del dolor.<br \/>\nTendr\u00e9is que experimentar el modo de manteneros conscientes tanto en la desgracia como en la felicidad. El que realiza tales experimentos suele provocarse desgracias para vivirlas. \u00c9ste es, en esencia, el secreto de todo ascetismo: es un experimento en el cual se sufre un dolor voluntario. Por ejemplo, una persona realiza un ayuno. A base de pasar hambre, intenta descubrir el efecto del hambre sobre su conciencia. En general, la persona que realiza un ayuno no tiene la menor idea de lo que hace: lo \u00fanico que sabe es que tiene hambre, y espera con avidez su comida del d\u00eda siguiente.<br \/>\nEl prop\u00f3sito fundamental del ayuno es sentir que \u0093el hambre est\u00e1 aqu\u00ed, pero est\u00e1 lejos de m\u00ed. El cuerpo tiene hambre, yo no.\u0094 As\u00ed pues, induciendo voluntariamente el hambre, uno intenta saber, desde dentro, si el hambre est\u00e1 all\u00ed. \u0093Ram tiene hambre; yo no tengo hambre. S\u00e9 que el hambre est\u00e1 all\u00ed, y \u00e9ste deber\u00e1 ser un conocimiento continuado hasta que yo llegue a un punto en que se produzca un distanciamiento entre el hambre y yo, en el que yo ya no tenga hambre: aun dentro del hambre yo ya no tengo hambre. S\u00f3lo el cuerpo sigue teniendo hambre, y yo lo s\u00e9. Yo ya no soy m\u00e1s que uno que lo sabe.\u0094 Entonces, el significado del ayuno se vuelve muy profundo; por tanto, ya no significa simplemente pasar hambre.<br \/>\nNormalmente, el que emprende un ayuno se repite las veinticuatro horas del d\u00eda que tiene hambre, que no ha comido nada aquel d\u00eda. Su mente no deja de albergar fantas\u00edas y planes sobre lo que comer\u00e1 al d\u00eda siguiente. Los ayunos de este tipo no tienen sentido. Por consiguiente, no son m\u00e1s que abstenerse de comer. La diferencia entre abstenerse de comer y practicar el ayuno, el upavas, es la siguiente: el ayuno significa residir cada vez m\u00e1s cerca. \u00bfM\u00e1s cerca de qu\u00e9? Significa acercarse al yo produciendo un distanciamiento del cuerpo.<br \/>\nLa palabra \u0093upavas\u0094 no significa abstenerse de comer. \u0093Upavas\u0094 significa residir cada vez m\u00e1s cerca. \u00bfM\u00e1s cerca de qu\u00e9? Significa residir m\u00e1s cerca del yo, residir m\u00e1s cerca del yo y m\u00e1s lejos del cuerpo. Tambi\u00e9n es posible que una persona coma pero se mantenga en el estado de ayuno. Si, mientras come, sabe dentro de s\u00ed que el acto de comer tiene lugar en otra parte y que la conciencia es totalmente independiente del acto, entonces es upavas. Y tambi\u00e9n es posible que una persona no est\u00e9 ayunando de verdad. Aunque se haya privado de la comida; pues puede suceder que est\u00e9 demasiado consciente de tener hambre, que se est\u00e9 muriendo de hambre. Upavas es una conciencia psicol\u00f3gica de la separaci\u00f3n del yo y el estado f\u00edsico del hambre.<br \/>\nTambi\u00e9n se pueden provocar voluntariamente otros dolores similares, pero la provocaci\u00f3n de estos dolores es un experimento muy profundo. Un hombre puede tumbarse sobre un lecho de espinos s\u00f3lo para sentir que los espinos s\u00f3lo pinchan el cuerpo, y no su yo. As\u00ed, es posible provocar una desgracia para sentir la disociaci\u00f3n de la conciencia con respecto al plano f\u00edsico.<br \/>\nPero en el mundo ya aparecen bastantes desgracias sin que las provoquemos: no hace falta que provoquemos ninguna m\u00e1s. Ya disponemos de muchas desgracias: debemos empezar a experimentar con ellas. Las desgracias aparecen sin ser provocadas, en todo caso. Si podemos mantener la conciencia de que \u0093soy independiente de mi dolor\u0094 durante la desgracia que viene sin ser provocada, entonces el sufrimiento se convierte en un sadhana, en una disciplina espiritual.<br \/>\nTendremos que seguir practicando este sadhana aun con la felicidad que se ha presentado por s\u00ed misma. Con el sufrimiento, es posible que consigamos enga\u00f1arnos a nosotros mismos, porque nos gustar\u00eda creer que \u0093yo no soy el dolor\u0094. Peri, por lo que respecta a la felicidad, el hombre quiere identificarse con ella, porque ya cree que \u0093soy feliz\u0094. Por eso, el sadhana es m\u00e1s dif\u00edcil todav\u00eda de practicar con la felicidad.<br \/>\nEn realidad, nada es m\u00e1s dif\u00edcil que sentir que somos independientes de nuestra felicidad. En la pr\u00e1ctica, al hombre le gusta sumergirse por completo en la felicidad y olvidarse que es independiente de ella. La felicidad nos inunda; la desgracia nos desconecta y nos separa del yo. Llegamos a creer, de alg\u00fan modo, que nuestra identificaci\u00f3n con el sufrimiento se debe \u00fanicamente a que no nos queda ninguna otra elecci\u00f3n, pero damos la bienvenida a la felicidad con todo nuestro ser.<br \/>\nSed conscientes en el dolor que os llegue; sed conscientes en la realidad que os llegue; y, de vez en cuando, a modo de experimento, sed conscientes tambi\u00e9n en el dolor provocado, porque en \u00e9l las cosas son un poco diferentes. Nunca podemos identificarnos plenamente con nada que nos provoquemos voluntariamente. El conocimiento mismo de que es algo provocado genera un distanciamiento. El hu\u00e9sped que se presenta en vuestra casa no es de la casa: es un hu\u00e9sped. Del mismo modo, cuando provocamos el sufrimiento como hu\u00e9sped, ya es algo que est\u00e1 distanciado de nosotros.<br \/>\nCaminando descalzos, y el dolor nos clava una espina en el pie. Es un accidente, y el dolor ser\u00e1 abrumador. Este accidente desgraciado es diferente del que se produce cuando tomamos voluntariamente una espina y nos la clavamos en el pie, sabiendo en cada momento que nos estamos atravesando el pie con la espina y que estamos observando el dolor. No os digo que hag\u00e1is tal cosa, que os tortur\u00e9is a vosotros mismos: ya existen bastantes sufrimientos. Lo que quiero decir es lo siguiente: en primer lugar, estad atentos, tanto en el sufrimiento como en la felicidad; m\u00e1s tarde, alg\u00fan d\u00eda, provocaos alguna desgracia y ved cuanto pod\u00e9is distanciar de ella vuestra conciencia.<br \/>\nRecordadlo: el experimento de provocar la desgracia es muy significativo, porque todo el mundo quiere provocar la felicidad, pero nadie quiere provocar la desgracia. Y lo interesante es que la desgracia que no deseamos viene por s\u00ed misma, y que la felicidad que buscamos no llega nunca. Aun cuando llega por casualidad, se queda fuera de nuestra puerta. La felicidad a la que llamamos no llega nunca, mientras que la felicidad que no pedimos nunca entra en casa por s\u00ed sola. Cuando una persona hace acopio de la fuerza suficiente para provocarse la desgracia, eso quiere decir que es tan feliz que puede provocarse una desgracia. Es tan bienaventurado que no le resulta dif\u00edcil provocarse una desgracia. Ahora puede pedir a la desgracia que venga y que se quede.<br \/>\nPero \u00e9ste no es un experimento muy profundo. Mientras no estemos preparados para emprender tal experimento, debemos intentar ser conscientes de todo sufrimiento que nos llegue por s\u00ed mismo. Si nos hacemos m\u00e1s y m\u00e1s conscientes cada vez que nos crucemos con la desgracia, haremos acopio de la capacidad suficiente para mantenernos conscientes incluso cuando nos llegue la muerte. En ese momento la naturaleza nos permitir\u00e1 que permanezcamos despiertos tambi\u00e9n en la muerte. La naturaleza sabe que si el hombre es capaz de permanecer consciente en el dolor, tambi\u00e9n puede mantenerse consciente en la muerte. Nadie es capaz de mantenerse consciente en la muerte sin preparaci\u00f3n, sin haber vivido una experiencia previa de ese tipo.<br \/>\nHace algunos a\u00f1os muri\u00f3 un hombre llamado P.D. Ouspensky. Era un gran matem\u00e1tico ruso. Es la \u00fanica persona que ha realizado en este siglo una amplia serie de experimentos relacionados con la muerte. Tres meses antes de morir cay\u00f3 gravemente enfermo. Los m\u00e9dicos le recomendaron que guardase cama, pero, a pesar de ello, realiz\u00f3 un trabajo tan incre\u00edble que resulta inimaginable. No dorm\u00eda por las noches, viajaba, caminaba, corr\u00eda, siempre estaba movi\u00e9ndose. Los m\u00e9dicos estaban escandalizados: le dec\u00edan que necesitaba descanso absoluto. Ouspensky reuni\u00f3 a su lado a todos sus amigos \u00edntimos, pero no les dijo nada.<br \/>\nLos amigos que convivieron con \u00e9l en sus tres \u00faltimos meses de vida, dijeron m\u00e1s tarde que hab\u00edan visto por primera vez, ante sus propios ojos, a un hombre que aceptaba la muerte en estado consciente. Le preguntaron por qu\u00e9 no segu\u00eda los consejos de los m\u00e9dicos. Ouspensky respondi\u00f3: \u0093Quiero conocer el dolor de todo tipo, no sea que el dolor de la muerte sea tan grande que me deje inconsciente. Quiero pasar por todos los dolores antes de la muerte, para adquirir una resistencia que me permita estar completamente consciente cuando llegue la muerte.\u0094 De modo que, durante tres meses, realiz\u00f3 un esfuerzo ejemplar por pasar todo tipo de dolores.<br \/>\nSus amigos han dejado escrito que cuando los m\u00e1s sanos y fuertes se cansaban, Ouspensky segu\u00eda en actividad. Los m\u00e9dicos insist\u00edan en que necesitaba reposo absoluto, pues de lo contrario pod\u00eda sufrir grandes da\u00f1os, pero \u00e9l no hac\u00eda caso. La noche en que muri\u00f3 Ouspensky, no dejaba de pasearse por su habitaci\u00f3n. Los m\u00e9dicos que lo examinaron anunciaron que sus piernas ya no ten\u00edan la fuerza necesaria para andar; pero \u00e9l sigui\u00f3 caminando toda la noche.<br \/>\nDec\u00eda: \u0093Quiero morir caminando, pues si muero sentado puedo quedarme inconsciente, o si muero dormido puedo quedarme inconsciente.\u0094 Mientras caminaba, dec\u00eda a sus amigos: \u0093Un poco m\u00e1s: diez pasos m\u00e1s, y todo habr\u00e1 terminado. Me estoy hundiendo, pero seguir\u00e9 caminando hasta que haya dado mi \u00faltimo paso. Quiero seguir haciendo algo hasta el final; de lo contrario, la muerte podr\u00e1 encontrarme desprevenido. Podr\u00eda relajarle y quedarme dormido, y no quiero que me pase esto en el momento de la muerte.\u0094<br \/>\nOuspensky muri\u00f3 mientras daba su \u00faltimo paso. Muy pocas personas en el mundo han muerto as\u00ed, andando. Cay\u00f3 andando, es decir, que s\u00f3lo cay\u00f3 al suelo cuando se produjo su muerte. Mientras daba su \u00faltimo paso, dec\u00eda: \u0093Esto es: \u00e9ste es mi \u00faltimo paso. Ahora estoy a punto de caer. Pero antes de marcharme quiero deciros que he soltado mi cuerpo hace mucho tiempo. Ahora ver\u00e9is la liberaci\u00f3n de mi cuerpo, pero yo he visto hace mucho tiempo que el cuerpo ha ca\u00eddo y yo sigo existiendo. Ahora s\u00f3lo caer\u00e1 el cuerpo: yo no puedo caer de ninguna manera.\u0094<br \/>\nEn el momento de su muerte, sus amigos vieron una especie de luz en sus ojos. Se hizo visible una paz, una alegr\u00eda y un resplandor que se dejan ver cuando alguien est\u00e1 en el umbral del otro mundo. Pero uno debe prepararse para esto, debe practicar una preparaci\u00f3n continua. Cuando una persona se prepara plenamente, la muerte se convierte en una experiencia maravillosa. No existe otro fen\u00f3meno tan valioso como \u00e9ste, pues lo que se revela en el momento de la muerte no se puede conocer de ninguna otra manera. Entonces, la muerte parece una amiga, pues s\u00f3lo cuando acontece la muerte, y no antes, podemos conocer que somos un organismo vivo.<br \/>\nRecordadlo: cuanto m\u00e1s oscura es la noche, m\u00e1s brillan las estrellas. Cuando las nubes son oscuras, el rayo destaca sobre ellas como un hilo de plata. Del mismo modo, el centro mismo de la vida se manifiesta con toda su gloria cuando la muerte en su plenitud nos rodea por todas partes, y no antes. La muerte nos rodea como la oscuridad, y dentro de ella, el centro mismo de la vida, al que podemos llamar atman, el alma, brilla con su esplendor pleno; la oscuridad que lo rodea lo hace luminoso. Pero en ese momento nos quedamos inconscientes. En el momento mismo de la muerte, que pod\u00eda ser de otro modo el momento en que conoci\u00e9semos nuestro ser, nos quedamos inconscientes. Por eso, tendremos que prepararnos para elevar nuestra conciencia. La meditaci\u00f3n es esa preparaci\u00f3n.<br \/>\nLa meditaci\u00f3n es un experimento sobre el modo en que uno alcanza una muerte gradual, voluntaria. Es un experimento sobre el modo en que uno se traslada a su interior y abandona despu\u00e9s el cuerpo. Si una persona practica la meditaci\u00f3n a lo largo de la vida, alcanzar\u00e1 la meditaci\u00f3n total en el momento de la muerte.<br \/>\nCuando se produce la muerte en estado pleno de conciencia, el alma de la persona realiza su nacimiento siguiente en estado pleno de conciencia. Por tanto, el primer d\u00eda de su nueva vida no es un d\u00eda de ignorancia, sino de conocimiento pleno. Incluso en el vientre de su madre est\u00e1 plenamente consciente. El que ha muerto en estado de conciencia s\u00f3lo puede nacer una vez m\u00e1s, porque el que ha conocido lo que es el nacimiento, lo que es la muerte y lo que es la vida, alcanza la libraci\u00f3n.<br \/>\nAl que ha nacido en estado de conciencia lo hemos llamado avatara, tirthankara, Buda, Jes\u00fas, Krishna. Y lo que distingue a \u00e9stos del resto de nosotros es la conciencia. Ellos est\u00e1n despiertos y nosotros estamos dormidos. Por haber nacido conscientemente, \u00e9ste se convierte en su \u00faltimo viaje sobre la tierra. Tienen algo que nosotros no tenemos; tienen algo que ellos procuran incansablemente traernos a nosotros. La diferencia entre los despiertos y nosotros es, sencillamente, la siguiente: su \u00faltima muerte y el nacimiento posterior tuvo lugar en un estado de conciencia: por eso viven toda su vida en estado de conciencia.<br \/>\nLas gentes del T\u00edbet practican un peque\u00f1o experimento llamado \u0093el Bardo.\u0094 Es un experimento muy valioso que s\u00f3lo se realiza en el momento de la muerte. Cuando alguien est\u00e1 a punto de morir, sus conocidos se re\u00fanen a su alrededor y le hacen practicar el Bardo. Pero s\u00f3lo al que ha practicado la meditaci\u00f3n durante toda su vida se le puede hacer seguir el Bardo; de lo contrario, es imposible. En el experimento del Bardo, en cuanto muere la persona, se le indica desde el exterior que debe mantenerse plenamente despierta. Se le dice que siga observando lo que pasa a continuaci\u00f3n, pues muchas veces pasan en ese estado cosas que la persona que est\u00e1 muriendo no es capaz de comprender. No es f\u00e1cil entender a primera vista los fen\u00f3menos nuevos.<br \/>\nSi una persona es capaz de mantenerse consciente tras la muerte, durante cierto tiempo no sabr\u00e1 que est\u00e1 muerta. S\u00f3lo llegar\u00e1 a saber con seguridad que est\u00e1 muerta cuando los dem\u00e1s se lleven su cad\u00e1ver y se dispongan a incinerarlo en la pira funeraria; pues, en realidad, nada muere dentro: s\u00f3lo se produce un distanciamiento. Este distanciamiento no se ha conocido nunca en vida. La experiencia es tan nueva que no es posible comprenderla por una definici\u00f3n convencional. La persona siente, simplemente, que algo se ha separado. Pero ha muerto algo, y eso s\u00f3lo lo comprende cuando todos los que la rodean se ponen a llorar y a lamentarse, se inclinan sobre su cad\u00e1ver llenos de dolor y se disponen a llevarse el cad\u00e1ver para incinerarlo.<br \/>\nSi incineramos el cad\u00e1ver tan pronto, es por un motivo. Quemamos o incineramos el cad\u00e1ver en cuanto podemos para asegurarnos de que el cuerpo est\u00e1 muerto, de que se reduce a cenizas. Pero la persona s\u00f3lo puede saberlo si ha muerto en estado consciente; la persona que muere en estado inconsciente no puede saberlo. As\u00ed pues, para que la persona que practica el Bardo vea quemarse su cuerpo, se le indica: \u0093Mira bien c\u00f3mo arde tu cuerpo. No huyas ni te apartes apresuradamente. Cuando la gente se lleve tu cuerpo para incinerarlo, no dejes de acompa\u00f1arlos y de estar all\u00ed presente. Contempla con perfecta atenci\u00f3n la cremaci\u00f3n de tu cuerpo, para que la pr\u00f3xima vez no te apegues al cuerpo f\u00edsico.\u0094<br \/>\nCuando vemos que algo se quema y se reduce a cenizas, nuestro apego hacia ello desaparece. Naturalmente, los dem\u00e1s ver\u00e1n la cremaci\u00f3n de vuestro cuerpo, pero si vosotros la veis tambi\u00e9n, perder\u00e9is todo apego hacia \u00e9l. Normalmente, en novecientos noventa y nueve casos de cada mil, la persona est\u00e1 inconsciente en el momento de la muerte: no tiene ning\u00fan conocimiento de ella. En el caso restante, de cada mil en el que est\u00e1 consciente, evita ver c\u00f3mo se quema su cuerpo; huye del lugar de la cremaci\u00f3n. Por eso, en el Bardo se le dice: \u0093Mira: no te pierdas la oportunidad. Observa la cremaci\u00f3n de tu cuerpo; cont\u00e9mplala de una vez por todas. Mira c\u00f3mo se destruye por completo aquello con lo que has estado identificado tu yo. Mira c\u00f3mo se reduce completamente a cenizas, para que en tu pr\u00f3ximo nacimiento recuerdes qui\u00e9n eres.\u0094<br \/>\nEn cuanto la persona muere, entra en un mundo nuevo del que no sabemos nada. Ese mundo puede parecernos temible y terror\u00edfico porque no es semejante ni distinto de ninguna de nuestras vivencias. En realidad, no tiene relaci\u00f3n alguna con la vida en la Tierra. Enfrentarse a este mundo nuevo es m\u00e1s temible que lo que tendr\u00eda que pasar un hombre que se encontrase en un pa\u00eds desconocido, donde no conociera a nadie, ni entendiera la lengua ni las costumbres. Evidentemente, se sentir\u00e1 muy perturbado y confuso.<br \/>\nEl mundo en el que vivimos es un mundo de cuerpos f\u00edsicos. Cuando dejamos este mundo comienza el mundo incorp\u00f3reo, un mundo que no hemos conocido nunca. Y este mundo puede darnos miedo, porque es diferente de cualquiera de nuestras vivencias. En nuestro mundo, por extra\u00f1o que sea el lugar donde estemos, por diferentes que sean de nosotros los habitantes y sus modos de vida, siempre existir\u00e1 un v\u00ednculo entre ellos y nosotros: es un mundo de seres humanos. Entrar en el mundo de los esp\u00edritus incorp\u00f3reos puede ser una experiencia incre\u00edblemente terror\u00edfica.<br \/>\nNormalmente, la pasamos en un estado inconsciente, por lo cual no la advertimos. Pero el que pasa por ella en estado consciente sufre grandes dificultades. Por eso, en el Bardo se intenta explicar a la persona qu\u00e9 tipo de mundo ser\u00e1, qu\u00e9 pasar\u00e1 all\u00ed, con qu\u00e9 seres se encontrar\u00e1. S\u00f3lo los que han practicado la meditaci\u00f3n profunda pueden ser guiados a lo largo de este experimento; de otro modo, es imposible.<br \/>\n\u00daltimamente he tenido frecuentemente la impresi\u00f3n de que podemos realizar el experimento del Bardo, en una manera u otra, con nuestros amigos que practican la meditaci\u00f3n. Pero esto s\u00f3lo es posible cuando han entrado en la meditaci\u00f3n profunda; de lo contrario, ni siquiera ser\u00edan capaces de o\u00edr lo que se les dice. No ser\u00edan capaces de o\u00edr lo que se les dice en el momento de la muerte, ni de seguir lo que se les explica. Para seguir lo que se dice se necesita una mente muy silenciosa y muy vac\u00eda. Cuando la conciencia empieza a desvanecerse y a desaparecer, y cuando empiezan a desatarse todos los v\u00ednculos terrenales, s\u00f3lo una mente muy silenciosa es capaz de o\u00edr los mensajes que se transmiten desde este mundo; si no es muy silenciosa, no ser\u00e1 capaz de o\u00edrlos.<br \/>\nRecordarlo: esto s\u00f3lo se puede hacer con respecto a la muerte; nada puede hacerse con respecto al nacimiento. Pero cualquier cosa que hagamos con respecto a la muerte afectar\u00e1 tambi\u00e9n, en consecuencia, a nuestro nacimiento. Nacemos en el mismo estado en que morimos.<br \/>\nEl que ha despertado elige libremente un vientre. Esto demuestra que nunca elige nada ciega e inconscientemente. Elige a sus padres, del mismo modo que el hombre rico elige la casa donde vive. El pobre no puede elegir casa a su gusto. Necesitamos de cierta capacidad para poder elegir. Necesitamos de cierta capacidad para comprar una casa. El pobre nunca elige su casa. Podr\u00edamos decir; en realidad, que la casa elige al pobre: una casa pobre elige a un inquilino pobre. El millonario decide d\u00f3nde quiere residir, c\u00f3mo ha de ser el jard\u00edn, d\u00f3nde han de estar situadas las puertas las ventanas, si la luz del sol ha de entrar por el este o por el oeste, c\u00f3mo debe estar dispuesta la ventilaci\u00f3n, qu\u00e9 amplitud ha de tener la casa\u0085 lo decide todo.<br \/>\nEl que ha despertado elige un vientre para s\u00ed mismo: \u00e9sa es su decisi\u00f3n. Los personajes como Mahavira o Buda no nacen en cualquier parte ni en cualquier momento. Nacen despu\u00e9s de considerar todas las posibilidades: c\u00f3mo ser\u00e1 el cuerpo y qu\u00e9 padres lo concebir\u00e1n; c\u00f3mo ser\u00e1 la energ\u00eda y qu\u00e9 poder tendr\u00e1 \u00e9sta; de qu\u00e9 facilidades dispondr\u00e1. Nacen despu\u00e9s de estudiar todo esto. Tienen claro lo que han de elegir, d\u00f3nde deben ir. Desde el d\u00eda en que nacen viven la vida que han elegido.<br \/>\nLa alegr\u00eda de vivir una vida elegida por uno mismo es completamente diferente, pues la libertad comienza por tener una vida elegida por nosotros mismos. No puede haber una alegr\u00eda del mismo tipo en una vida que se nos entrega, pues entonces se convierte en servidumbre. En estos casos, simplemente somos empujados a la vida, y entonces lo que suceda, sucede: la persona no influye para nada al respecto.<br \/>\nSi se hace posible tal despertar, entonces se puede hacer, decididamente, esa elecci\u00f3n. Si el nacimiento mismo sucede por elecci\u00f3n nuestra, entonces podemos vivir el resto de nuestras vidas a nuestra elecci\u00f3n. As\u00ed pues, podemos vivir como un jivan-mukta. El que muere en estado despierto nace en estado despierto, y entonces vive su vida en estado de liberaci\u00f3n.<br \/>\nO\u00edmos con frecuencia la palabra \u0093jivan-mukta\u0094, aunque quiz\u00e1s no sepamos lo que quiere decir: \u0093Jivan-mukta\u0094 es el que nace en estado despierto: s\u00f3lo esa persona puede ser un jivan-mukta. La persona que no lo es puede trabajar toda su vida por conseguir la liberaci\u00f3n, pero s\u00f3lo puede alcanzar la liberaci\u00f3n en su vida siguiente: no ser\u00e1 libre en esta vida. Para ser jivan-mukta en esta vida, la persona debe disponer de la libertad de elegir desde el d\u00eda mismo de su nacimiento. Y esto s\u00f3lo es posible cuando la persona ha alcanzado la conciencia plena en el momento de la muerte al final de su vida anterior.<\/p>\n<p>Primer\u00a0 Anterior\u00a0 2 a 4 de 4\u00a0 Siguiente\u00a0 \u00daltimo\u00a0  <\/p>\n<p>Respuesta<br \/>\n Recomendar\u00a0  Mensaje 2 de 4 en la discusi\u00f3n\u00a0  <\/p>\n<p>De: The_dark_crow_v301 Enviado: 20\/03\/2006 16:18<br \/>\nPero esto no es lo que nos ocupa de momento. La vida est\u00e1 aqu\u00ed; todav\u00eda no ha llegado la muerte, de momento. Ha de llegar con seguridad: nada es m\u00e1s seguro que la muerte. Podemos dudar de otras cosas, pero no cabe duda alguna con respecto a la muerte. Algunas personas dudan de Dios; otras dudan del alma, pero jam\u00e1s habr\u00e9is conocido a nadie que dude de la muerte. Es inevitable; ha de venir con toda seguridad; ya est\u00e1 en camino. Se aproxima m\u00e1s y m\u00e1s a cada instante. Podemos aprovechar los momentos que nos quedan antes de la muerte para despertar. La meditaci\u00f3n es una t\u00e9cnica que conduce a ese fin. En estos tres d\u00edas intentar\u00e9 ayudaros a comprender que la meditaci\u00f3n es la t\u00e9cnica que conduce a ese mismo despertar.<\/p>\n<p>Un amigo ha preguntado: \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hay entre la meditaci\u00f3n y el jati-smaran, el recuerdo de las vidas anteriores?<\/p>\n<p>\u0093J<br \/>\nATI-SMARAN\u0094 SIGNIFICA: \u0093El m\u00e9todo para recordar las vidas anteriores.\u0094 Es una manera de recordar nuestras existencias pasadas. Es una forma de meditaci\u00f3n. Es una aplicaci\u00f3n concreta de la meditaci\u00f3n. Por ejemplo, alguien podr\u00eda preguntarnos: \u0093\u00bfEn qu\u00e9 se diferencia un r\u00edo de un canal?\u0094 Le responder\u00edamos que el canal es una aplicaci\u00f3n concreta del r\u00edo: bien planeado, controlado y sistematizado. El r\u00edo es ca\u00f3tico, incontrolado. Tambi\u00e9n llegar\u00e1 a alguna parte, pero su destino es incierto. El destino del canal est\u00e1 garantizado.<br \/>\nLa meditaci\u00f3n es como un r\u00edo grande; llegar\u00e1 al mar; es seguro que ha de llegar al mar. La meditaci\u00f3n con toda seguridad os llevar\u00e1 hasta Dios. Pero tambi\u00e9n existen otras aplicaciones intermedias de la meditaci\u00f3n. Estas aplicaciones intermedias pueden llevarse, como peque\u00f1os afluentes, a los canales de la meditaci\u00f3n. El jati-smaran es uno de estos m\u00e9todos auxiliares de meditaci\u00f3n. Tambi\u00e9n podemos canalizar el poder de la meditaci\u00f3n hacia nuestras vidas anteriores; la meditaci\u00f3n no es m\u00e1s que centrar la atenci\u00f3n. Pueden existir aplicaciones en las que uno centra su atenci\u00f3n sobre un objeto dado, y una de estas aplicaciones es el jati-smaran: centrarse en los recuerdos, en estado latente, de las vidas anteriores.<br \/>\nRecordadlo: los recuerdos no se borran jam\u00e1s; un recuerdo siempre se queda en estado latente, o sale a la luz. Pero el recuerdo en estado latente parece borrado. Si yo os pregunto qu\u00e9 hicisteis el 1\u00b0 de enero del a\u00f1o 1950, no ser\u00e9is capaces de responderme. Eso no quiere decir que no hay\u00e1is hecho nada en ese d\u00eda. Pero, de pronto, el d\u00eda primero de enero de 1950 parece un vac\u00edo total. No pudo estar vac\u00edo: estuvo lleno de actividad. Pero hoy parece un vac\u00edo. Del mismo modo, el d\u00eda de hoy se convertir\u00e1 tambi\u00e9n en un vac\u00edo ma\u00f1ana. Dentro de diez a\u00f1os no quedar\u00e1 ning\u00fan rastro del d\u00eda de hoy.<br \/>\nAs\u00ed pues, no es que el d\u00eda primero de enero de 1950 no haya existido, ni que vosotros no existierais aquel d\u00eda: lo que quiero dar a entender es que, dado que sois incapaces de recordar aquel d\u00eda, \u00bfc\u00f3mo pod\u00e9is creer que existi\u00f3 verdaderamente? Pero s\u00ed existi\u00f3, y hay una manera de saberlo. La meditaci\u00f3n tambi\u00e9n puede centrarse en esa direcci\u00f3n. Descubrir\u00e9is con sorpresa que en cuanto la luz de la meditaci\u00f3n recaiga sobre ese d\u00eda, \u00e9ste os parecer\u00e1 m\u00e1s vivo que nunca.<br \/>\nImaginad, por ejemplo, que una persona est\u00e1 en un cuarto oscuro dirigiendo de un lado a otro la luz de un foco. Cuando dirige la luz hacia la izquierda, la parte derecha se queda a oscuras, pero no desaparece nada a la derecha. Cuando dirige la luz hacia la derecha, la parte derecha cobra vida de nuevo, pero la parte izquierda queda oculta en la oscuridad.<br \/>\nLa meditaci\u00f3n tiene un centro de enfoque, y si queremos canalizarla en una direcci\u00f3n concreta debemos utilizarla como un foco. Pero si queremos dirigir la meditaci\u00f3n hacia lo divino, entonces debemos aplicar la meditaci\u00f3n como una l\u00e1mpara. Procurad entender bien esto.<br \/>\nLa l\u00e1mpara no tiene centro de enfoque propio: no est\u00e1 enfocada. La l\u00e1mpara se limita a arrojar una luz que se difunde a su alrededor. A la l\u00e1mpara no le interesa iluminar en una direcci\u00f3n o en otra: todo lo que caiga dentro del radio de su luz se ilumina. Pero un foco es como una l\u00e1mpara enfocada.<br \/>\nCon el foco disponemos de toda la luz para dirigirla en una direcci\u00f3n determinada. As\u00ed pues, es posible que con una l\u00e1mpara los objetos se hagan visibles pero difusos, y que para verlos claramente tengamos que concentrar toda la luz en un solo punto; se convierte en un foco. Entonces el objeto se vuelve claramente visible, pero los dem\u00e1s objetos se pierden de vista. En la pr\u00e1ctica, si una persona quiere ver claramente un objeto, tendr\u00e1 que enfocar su meditaci\u00f3n total en una sola direcci\u00f3n y dejar a oscuras el resto.<br \/>\nEl que quiera conocer directamente la verdad de la vida desarrollar\u00e1 su meditaci\u00f3n como una l\u00e1mpara: \u00e9se ser\u00e1 su prop\u00f3sito \u00fanico. Y, en realidad, el \u00fanico prop\u00f3sito de la l\u00e1mpara es verse a uno mismo; basta con que brille lo bastante para esto, y no hace falta nada m\u00e1s. Pero si debemos dar una aplicaci\u00f3n especial a la l\u00e1mpara, tal como recordar las vidas pasadas, entonces ser\u00e1 preciso canalizar la meditaci\u00f3n en una direcci\u00f3n determinada.<br \/>\nVoy a compartir con vosotros dos o tres indicaciones sobre el modo de canalizar la meditaci\u00f3n en esa direcci\u00f3n. No os dar\u00e9 todas las indicaciones porque lo m\u00e1s probable es que a muy pocos de vosotros os interese aplicarlas, y si a alguno le interesa puede hablar personalmente conmigo. Citar\u00e9, pues, dos o tres indicaciones que en realidad no os permitir\u00e1n experimentar con el recuerdo de las vidas anteriores, pero que os dar\u00e1n ciertas nociones. No lo expondr\u00e9 todo porque no es recomendable para todos experimentar con esta idea. Por otra parte, este experimento puede poneros en peligro en muchos casos.<br \/>\nVoy a contaros un incidente para que os quede claro lo que os digo. Una profesora estuvo practicando la meditaci\u00f3n conmigo durante dos o tres a\u00f1os. Ella insist\u00eda mucho en experimentar con el jati-smaran, en conocer su vida anterior. Yo la ayud\u00e9 a realizar el experimento; pero tambi\u00e9n le advert\u00ed de que ser\u00eda mejor que no lo realizase hasta que no hubiera desarrollado plenamente su meditaci\u00f3n, de lo contrario pod\u00eda ser peligroso.<br \/>\nLos recuerdos de una sola vida ya son dif\u00edciles de soportar por s\u00ed solos. Si los recuerdos de las tres o cuatro vidas anteriores salvan la barrera e inundan a la persona, \u00e9sta puede volverse loca. Por eso, la naturaleza ha dispuesto las cosas de tal manera que siempre olvidamos el pasado. La naturaleza nos ha provisto de la capacidad de olvidar m\u00e1s de lo que recordamos, para que nuestra mente no tenga una carga mayor de la que puede soportar. La carga mayor s\u00f3lo se puede soportar cuando ha aumentado la capacidad de nuestra mente, y si el peso de estos recuerdos recae sobre nosotros antes de haber aumentado esta capacidad, entonces empiezan los problemas. Pero ella insist\u00eda. No ten\u00eda en cuenta mis consejos y emprendi\u00f3 el experimento.<br \/>\nCuando la invadi\u00f3 por fin la inundaci\u00f3n de los recuerdos de su vida anterior, vino corriendo a verme hacia las dos de la madrugada. Estaba hecha un l\u00edo; estaba muy angustiada. Me dijo: \u0093Esto tiene que parar de alguna manera. No quiero ver nunca ese aspecto de las cosas.\u0094 Pero no es tan f\u00e1cil detener la marea de los recuerdos cuando se ha desbordado. En muy dif\u00edcil cerrar la puerta cuando la han tirado abajo: la puerta no s\u00f3lo se abre, sino que se rompe. Aquello dur\u00f3 unos quince d\u00edas: s\u00f3lo al cabo de ese tiempo ces\u00f3 la oleada de recuerdos. \u00bfCu\u00e1l era el problema?<br \/>\nAquella se\u00f1ora sol\u00eda afirmar que era muy piadosa, que era una mujer de virtud impecable. Cuando se encontr\u00f3 con el recuerdo de su vida anterior, en la que hab\u00eda sido una prostituta, y cuando empezaron a salir a la luz las escenas de su prostituci\u00f3n, todo su ser se estremeci\u00f3. Toda su moralidad sobre su vida presente se trastorn\u00f3.<br \/>\nEn las revelaciones de este tipo, no es como si las visiones pertenecieran a otro: la misma mujer que pasaba por casta se ve\u00eda a s\u00ed misma como una prostituta. Suele suceder que las personas que se han prostituido en una vida anterior se vuelven profundamente virtuosas en la vida siguiente: es una reacci\u00f3n ante el sufrimiento de la vida anterior. Es el recuerdo del dolor y del da\u00f1o de la vida anterior lo que la convierte en una mujer muy casta.<br \/>\nSuele suceder que las personas que fueron pecadoras en vidas anteriores se vuelven religiosas en esta vida. Por eso, existe una relaci\u00f3n bastante profunda entre los pecadores y los religiosos. Suele producirse una reacci\u00f3n de este tipo, y ello se debe a que lo que llegamos a conocer nos hace da\u00f1o y, por ello, nos pasamos al extremo opuesto.<br \/>\nEl p\u00e9ndulo de nuestra mente no deja de moverse hacia el lado opuesto. En cuanto el p\u00e9ndulo llega a la izquierda oscila de nuevo hacia la derecha. Apenas ha tocado la derecha cuando vuelve a oscilar hacia la izquierda. Cuando ve\u00e1is que el p\u00e9ndulo de un reloj se mueve hacia la izquierda, no dud\u00e9is de que est\u00e1 acopiando la energ\u00eda suficiente para volver a dirigirse hacia la derecha: llegar\u00e1 a desplazarse hacia la derecha tanto como se desplaz\u00f3 hacia la izquierda. Del mismo modo suele suceder en la vida: la persona virtuosa se convierte en pecadora, y el pecador se vuelve virtuoso.<br \/>\nEsto es muy corriente: est\u00e1s oscilaciones se producen en las vidas de todos. No cre\u00e1is que es regla general que el que ha llegado a la santidad en esta vida ha debido de ser tambi\u00e9n un santo en su vida anterior. No necesariamente es as\u00ed. Lo que se cumple necesariamente es exactamente lo contrario: est\u00e1 cargado del dolor de lo que tuvo que pasar en su vida anterior y ha girado en el sentido opuesto.<br \/>\nHe o\u00eddo contar lo siguiente:<\/p>\n<p>U<br \/>\nNA VEZ VIV\u00cdA UN RELIGIOSO ante la casa de una prostituta. Ambos murieron el mismo d\u00eda. Pero el alma de la prostituta hab\u00eda de subir al cielo, y la del religioso hab\u00eda de bajar al infierno. Los emisarios que hab\u00edan llegado para llev\u00e1rselos estaban muy desconcertados. No dejaban de preguntarse: \u0093\u00bfQu\u00e9 ha pasado? \u00bfEs un error? \u00bfPor qu\u00e9 debemos llevar al religioso al infierno? \u00bfNo era un religioso?<br \/>\nEl m\u00e1s sabio de ellos dijo: \u0093Era un religioso, en efecto, pero envidiaba a la prostituta. Siempre pensaba en las fiestas que organizaba en su casa y en los placeres que se disfrutaban all\u00ed. Las notas de la m\u00fasica que llegaban hasta su casa lo afectaban en lo m\u00e1s hondo. Ning\u00fan admirador de la prostituta que la contemplase sentado ante ella se conmov\u00eda tanto como \u00e9l, que escuchaba los sonidos que sal\u00edan de la casa de ella, las notas de los cascabeles que ella se pon\u00eda en los tobillos para bailar. Toda su atenci\u00f3n estaba centrada en aquel lugar. Aun cuando adoraba a Dios, ten\u00eda atentos los o\u00eddos a los sonidos que sal\u00edan de casa de ella.<br \/>\n\u0093\u00bfY la prostituta? Mientras languidec\u00eda en el pozo de la desgracia, siempre se preguntaba por las bienaventuranzas desconocidas en que viv\u00eda el religioso. Cuando lo ve\u00eda cargado de flores para el culto de la ma\u00f1ana, ella se preguntaba: \u0093\u00bfCu\u00e1ndo ser\u00e9 digna de llevar flores para el culto del templo? Soy tan impura que apenas tengo valor para entrar siquiera en el templo.\u0094 El humo del incienso, el brillo de las l\u00e1mparas, los sonidos del culto, arrebataban a la prostituta y la hac\u00edan caer en una especie de meditaci\u00f3n, de lo que no era capaz el religioso. La prostituta siempre so\u00f1aba con la vida del religioso, y el religioso siempre anhelaba los placeres de la prostituta.\u0094<\/p>\n<p>El recuerdo de la vida anterior dar\u00e1 la vuelta por completo a nuestra vida actual, porque ya no ser\u00e9is capaces de vivir como vivisteis en vuestra vida anterior. En vuestra vida anterior ten\u00edas la opini\u00f3n (e incluso ahora persiste esa opini\u00f3n) de que el \u00e9xito y la felicidad grande se consegu\u00edan a base de labrar una fortuna. Lo que ver\u00e9is primero en vuestra vida anterior ser\u00e1 vuestro estado de infelicidad, antes de que ve\u00e1is c\u00f3mo ganasteis esa fortuna. As\u00ed ver\u00e9is claramente que el hecho de ganar una fortuna, en lugar de ser una fuente de felicidad, os condujo en realidad a la infelicidad; y ver\u00e9is que la amistad os condujo a la enemistad; que lo que tomabais por amor se convirti\u00f3 en odio, y que lo que cre\u00edas que era una uni\u00f3n se convirti\u00f3 en separaci\u00f3n. Entonces ver\u00e9is por primera vez las cosas en su perspectiva correcta, con su trascendencia completa. Y estas consecuencias cambiar\u00e1n vuestra vida, cambiar\u00e1n por completo el modo en que viv\u00eds ahora. Ser\u00e1 una situaci\u00f3n completamente diferente.<\/p>\n<p>H<br \/>\nE O\u00cdDO CONTAR QUE UN HOMBRE fue a visitar a un monje y le dijo:<br \/>\n-Le agradecer\u00eda mucho que me aceptase como disc\u00edpulo.<br \/>\nEl monje se neg\u00f3. El hombre le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 no quer\u00eda tomarlo como disc\u00edpulo. El monje respondi\u00f3:<br \/>\n-En mi nacimiento anterior tuve disc\u00edpulos que se convirtieron m\u00e1s tarde en enemigos m\u00edos. Lo he visto todo, y ahora s\u00e9 que tener disc\u00edpulos es ganarse enemigo, que hacer amigos es sembrar las simientes de la enemistad. Ahora no quiero ganarme enemigos, para lo cual no tengo ning\u00fan amigo. S\u00e9 que basta con estar solo. Acercarnos a una persona equivale, en cierto modo, a alejarla de nosotros.<\/p>\n<p>E<br \/>\nL BUDA HA DICHO QUE EL ENCUENTRO con lo que nos agrada produce alegr\u00eda, y que la despedida de lo que no nos agrada tambi\u00e9n produce alegr\u00eda; que la despedida del ser querido que amamos nos produce dolor; y que el encuentro con el ser no querido tambi\u00e9n nos produce dolor. As\u00ed se cre\u00eda y as\u00ed se entend\u00eda. Pero m\u00e1s tarde llegamos a comprender que aquel al que llamamos el ser querido puede convertirse en el ser no querido, y que aquel al que consider\u00e1bamos el ser no querido puede convertirse en el ser querido. As\u00ed, con la evocaci\u00f3n de los recuerdos pasados, las situaciones existentes cambiar\u00e1n radicalmente; se ver\u00e1n desde un punto de vista completamente diferente.<br \/>\nEstas evocaciones son posibles, aunque no son ni necesarias ni inevitables; y en algunas ocasiones estos recuerdos tambi\u00e9n pueden aparecer de improviso cuando practicamos la meditaci\u00f3n. Si los recuerdos de las vidas pasadas llegan a presentarse de pronto (sin estar practicando ning\u00fan experimento; simplemente, en vuestra meditaci\u00f3n normal), no os interes\u00e9is demasiado por ellos. Limitaos a mirarlos, a ser testigo de ellos; pues, normalmente, la mente es incapaz de soportar de pronto una turbulencia tan grande. Si uno intenta aguantarla, corre el claro peligro de volverse loco.<br \/>\nUna vez me trajeron a una ni\u00f1a que ten\u00eda unos once a\u00f1os y que, inesperadamente, hab\u00eda recordado tres de sus vidas anteriores. No hab\u00eda experimentado con nada: pero a veces se producen errores. \u00c9ste fue un error por parte de la naturaleza, y no una bendici\u00f3n que \u00e9sta otorgase a la ni\u00f1a: de alg\u00fan modo, la naturaleza se hab\u00eda equivocado en su caso. Es como si alguien tuviera tres ojos o cuatro brazos: es un error. Cuatro brazos ser\u00edan mucho m\u00e1s d\u00e9biles que dos brazos; cuatro brazos no podr\u00edan funcionar tan bien como dos. El cuerpo con cuatro brazos ser\u00eda m\u00e1s d\u00e9bil, no m\u00e1s fuerte.<br \/>\nDe modo que la ni\u00f1a, de once a\u00f1os, recordaba tres vidas anteriores, y su caso se estudi\u00f3 mucho. En su \u00faltima vida anterior hab\u00eda vivido a unos ciento treinta kil\u00f3metros de donde yo vivo ahora, y en aquella vida hab\u00eda muerto a los sesenta a\u00f1os de edad. Las personas con las que vivi\u00f3 entonces viven ahora en mi ciudad, y ella los reconoc\u00eda a todos. Entre una multitud de millares de personas fue capaz de reconocer a sus antiguos parientes: a su propio hermano, a sus hijas, a sus nietos, a sus hijas y a sus yernos. Fue capaz de reconocer a sus parientes lejanos y a contar muchas cosas de ellos que ellos mismos hab\u00edan olvidado.<br \/>\nSu hermano mayor vive todav\u00eda. Tiene en la frente la cicatriz de una herida peque\u00f1a. Yo pregunt\u00e9 a la ni\u00f1a si sab\u00eda algo acerca de aquella cicatriz. La ni\u00f1a se ri\u00f3 y dijo: \u0093Ni siquiera mi hermano lo sabe. Que \u00e9l te diga cu\u00e1ndo y c\u00f3mo se hizo aquella herida.\u0094 El hermano no era capaz de recordar cu\u00e1ndo se hab\u00eda hecho la herida. Dijo que no ten\u00eda la menor idea.<br \/>\nLa ni\u00f1a dijo: \u0093El d\u00eda de su boda, mi hermano se cay\u00f3 del caballo del cortejo nupcial. Ten\u00eda entonces diez a\u00f1os.\u0094 Los ancianos del pueblo confirmaron el relato, pues recordaban que, en efecto, el hermano se hab\u00eda ca\u00eddo del caballo. Y el hombre no recordaba aquel suceso. La ni\u00f1a mostr\u00f3 tambi\u00e9n un tesoro que hab\u00eda enterrado en la casa en la que hab\u00eda vivido en su vida anterior.<br \/>\nEn aquella vida anterior hab\u00eda muerto a los sesenta a\u00f1os de edad, y en la vida anterior a aquella hab\u00eda nacido en un pueblo de la regi\u00f3n de Assam. En aquella vida hab\u00eda muerto a los siete a\u00f1os. No sab\u00eda el nombre del pueblo ni su direcci\u00f3n, pero conoc\u00eda la lengua de Assam, tal como la pod\u00eda hablar una ni\u00f1a de siete a\u00f1os. Tambi\u00e9n sab\u00eda bailar y cantar como una ni\u00f1a de siete a\u00f1os. Se hicieron muchas pesquisas, pero no fue posible localizar a la que fue su familia en aquella vida.<br \/>\nLa ni\u00f1a tiene una experiencia vital de un total de sesenta y siete a\u00f1os, adem\u00e1s de sus once a\u00f1os en esta vida. Tiene los ojos de una mujer de sesenta y cinco a setenta y ocho a\u00f1os, aunque en realidad s\u00f3lo tiene once a\u00f1os. No puede jugar con las ni\u00f1as de su edad, porque se siente demasiado vieja. Lleva consigo los recuerdos de setenta y ocho a\u00f1os; se ve a s\u00ed misma como una mujer de setenta y ocho a\u00f1os. No puede ir a la escuela porque, a pesar de que tiene once a\u00f1os, le parece que el maestro podr\u00eda ser su hijo. As\u00ed pues, aunque su cuerpo s\u00f3lo tiene once a\u00f1os, su mente y su personalidad son los de una mujer de setenta y ocho a\u00f1os. No es capaz de jugar ni de divertirse como hacen las ni\u00f1as; s\u00f3lo le interesan las cosas serias de las que suelen hablar las ancianas. Sufre mucho; est\u00e1 llena de tensi\u00f3n. Su cuerpo y su mente no est\u00e1n en armon\u00eda. Se halla en una situaci\u00f3n muy triste y dolorosa.<br \/>\nYo recomend\u00e9 a sus padres que me trajeran a la ni\u00f1a y que me permitiesen ayudarla a olvidad los recuerdos de sus vidas anteriores. As\u00ed como existe un m\u00e9todo para recuperar los recuerdos, tambi\u00e9n existe una manera de olvidarlos. \u00a1Pero todo aquel asunto encantaba a sus padres! Acud\u00edan multitudes a ver a la ni\u00f1a; empezaban a venerarla. A los padres no les interesaba que ella se olvidase del pasado. Les advert\u00ed que la ni\u00f1a se volver\u00eda loca, pero ellos no hicieron caso. Hoy est\u00e1 al borde de la locura, pues no es capaz de soportar la carga de tantos recuerdos. Otro problema es que no hay manera de casarla. Le resulta dif\u00edcil pensar en casarse cuando, en realidad, se siente como una anciana de setenta y ocho a\u00f1os. En ella no hay armon\u00eda de ninguna clase: su cuerpo es joven, pero su mente es vieja. Es una situaci\u00f3n muy dif\u00edcil.<br \/>\nPero esto fue un accidente. Tambi\u00e9n vosotros pod\u00e9is atravesar esta frontera con un experimento. Pero no es necesario viajar en esta direcci\u00f3n, aunque los que lo deseen pueden experimentar. Pero antes de pasar al experimento es esencial que practiquen la meditaci\u00f3n profunda para que sus mentes puedan volverse tan silenciosas y tan fuertes que, cuando las inunde la marea de los recuerdos, puedan aceptarlos como simples testigos. Cuando una persona es capaz de presenciar las cosas como un simple testigo, sus vidas anteriores no le parecen m\u00e1s que sue\u00f1os. Entonces no lo atormentan los recuerdos: no significan para \u00e9l nada m\u00e1s que los sue\u00f1os.<br \/>\nCuando uno consigue evocar las vidas anteriores y le empiezan a parecer como sue\u00f1os, tambi\u00e9n su vida actual comienza a parecerle inmediatamente un sue\u00f1o. Los que han llamado maya a este mundo no lo han hecho simplemente para defender una doctrina filos\u00f3fica. Detr\u00e1s de ello se encuentra el jati-smaran, el recuerdo de las vidas anteriores. Para el que ha recordado sus vidas anteriores, todo se ha convertido de pronto en un sue\u00f1o, en una ilusi\u00f3n. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n sus amigos de las vidas anteriores? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n sus parientes, su mujer y sus hijos, las casas en las que vivi\u00f3? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 aquel mundo? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 todo lo que le parec\u00eda tan real? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n aquellas preocupaciones que le quitaban el sue\u00f1o? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n aquellos dolores y sufrimientos que le parec\u00edan tan insuperables, que llevaba como un peso a las espaldas? Y \u00bfqu\u00e9 fue de la felicidad que anhelaba? \u00bfQu\u00e9 fue de todo aquello por lo que trabaj\u00f3 y por lo que se esforz\u00f3? Si sois capaces de recordar vuestra vida anterior, y si vivisteis setenta a\u00f1os, lo que vierais en esos setenta a\u00f1os \u00bfos parecer\u00eda un sue\u00f1o, o una realidad? En verdad, os parecer\u00eda un sue\u00f1o que vino y se marchit\u00f3.<br \/>\nHe o\u00eddo contar lo siguiente:<\/p>\n<p>U<br \/>\nNA VEZ EL HIJO DE UN REY yac\u00eda en su lecho de muerte. Llevaba ocho d\u00edas en coma: no pod\u00edan salvarlo, pero la muerte tampoco ven\u00eda a llev\u00e1rselo. El rey rezaba pidiendo por su vida, por una parte, pero era consciente, al mismo tiempo, de que todo est\u00e1 lleno de dolor y de sufrimiento y advert\u00eda la futilidad de la vida. El rey pas\u00f3 ocho noches sin dormir, pero en la novena noche, hacia las cuatro de la madrugada, lo venci\u00f3 el sue\u00f1o y empez\u00f3 a so\u00f1ar.<br \/>\nSolemos so\u00f1ar con las cosas que no hemos conseguido en la vida; por eso, el rey, sentado junto a su \u00fanico hijo, que se mor\u00eda, so\u00f1\u00f3 que ten\u00eda doce hijos fuertes y hermosos. Se vio como emperador de u gran reino, como rey de toda la Tierra, due\u00f1o de palacios grandes y bellos. Y se vio enormemente feliz. Y, mientras so\u00f1aba todo eso\u0085<br \/>\nEl tiempo transcurre m\u00e1s deprisa en los sue\u00f1os; el tiempo de los sue\u00f1os es completamente diferente del tiempo de nuestra vida diaria. En un sue\u00f1o se puede saltar en un momento un intervalo de muchos a\u00f1os, y cuando nos despertamos nos parece dif\u00edcil entender c\u00f3mo hemos cubierto tantos a\u00f1os en un sue\u00f1o que s\u00f3lo ha durado unos momentos. En realidad, el tiempo transcurre muy deprisa en los sue\u00f1os; podemos cubrir muchos a\u00f1os en un momento.<br \/>\nAs\u00ed pues, mientras el rey so\u00f1aba con sus doce hijos y con las lindas esposas de \u00e9stos, con sus palacios y con su gran reino, el pr\u00edncipe enfermo, que ten\u00eda doce a\u00f1os, muri\u00f3. La reina dio un grito, y el sue\u00f1o del rey qued\u00f3 interrumpido bruscamente.<br \/>\nEl rey se despert\u00f3, asustado. La reina, entristecida, le pregunt\u00f3:<br \/>\n-\u00bfPor qu\u00e9 pareces tan asustado? \u00bfPor qu\u00e9 no tienes l\u00e1grimas en los ojos? \u00bfPor qu\u00e9 no dices nada?<br \/>\nEl rey respondi\u00f3:<br \/>\n-No, no estoy asustado: estoy confuso. Me enfrento a un gran dilema. Me pregunto a qui\u00e9n debo llorar. \u00bfDebo llorar a los doce hijos que ten\u00eda hace un momento, o a este hijo que acabo de perder? Lo que me inquieta es que no s\u00e9 quien ha muerto. Y lo m\u00e1s extra\u00f1o es que, cuando yo estaba con aquellos doce hijos, no sab\u00eda nada de este hijo. No estaba en ninguna parte: no hab\u00eda rastro de \u00e9l, ni de ti. Ahora que he salido del sue\u00f1o, este palacio est\u00e1 aqu\u00ed, t\u00fa est\u00e1s aqu\u00ed, mi hijo est\u00e1 aqu\u00ed; pero aquellos palacios y aquellos hijos han desaparecido. \u00bfQu\u00e9 es lo verdadero? \u00bfEs verdadero esto, o lo era aquello? No soy capaz de determinarlo.<\/p>\n<p>Respuesta<br \/>\n Recomendar\u00a0  Mensaje 3 de 4 en la discusi\u00f3n\u00a0  <\/p>\n<p>De: The_dark_crow_v301 Enviado: 20\/03\/2006 16:19 <\/p>\n<p>S<br \/>\nUS INTERESES Y SUS ACTITUDES, tan diferente, tan opuestos entre s\u00ed, hab\u00edan cambiado por completo. Esto suele suceder; y estos hechos siguen ciertas leyes.<br \/>\nAs\u00ed pues, cuando a aquella profesora le lleg\u00f3 el recuerdo de su vida anterior, le doli\u00f3 mucho. Le doli\u00f3 porque le destroz\u00f3 su amor propio. Lo que supo de su vida anterior la estremeci\u00f3, y despu\u00e9s quer\u00eda olvidarlo. Yo ya le hab\u00eda advertido de antemano que no deb\u00eda recordar su vida anterior sin prepararse a fondo.<br \/>\nComo me lo hab\u00e9is preguntado, os dar\u00e9 algunas nociones b\u00e1sicas para que pod\u00e1is comprender el significado del jati-smaran. Pero no os servir\u00e1n para experimentar con ello. Los que quieran experimentar tendr\u00e1n que estudiarlo por su cuenta.<br \/>\nLa primera noci\u00f3n es que el prop\u00f3sito del jati-smaran es, simplemente, conocer la vida anterior de uno; para ello, debemos apartar nuestra mente del futuro. Nuestra mente est\u00e1 orientada al futuro y no al pasado. Normalmente, nuestra mente est\u00e1 centrada en el futuro; se desplaza hacia el futuro. La corriente de nuestros pensamientos est\u00e1 orientada hacia el futuro, y si nuestra mente est\u00e1 orientada hacia el futuro y no hacia el pasado es por el bien de la vida. \u00bfPor qu\u00e9 preocuparse del pasado? Se fue; se acab\u00f3; y lo que nos interesa es lo que ha de venir. Por eso preguntamos constantemente a los astr\u00f3logos lo que nos reserva el porvenir. Nos interesa descubrir lo que va a pasar en el futuro. El que quiere recordar el pasado tiene que renunciar, por completo, a todo inter\u00e9s por el futuro. Pues en cuanto el foco de la mente se centra en el futuro, en cuanto la corriente de los pensamientos ha empezado a dirigirse hacia el futuro, ya no es posible hacerla volver hacia el pasado.<br \/>\nAs\u00ed pues, lo primero que hay que hacer es romper por completo con el futuro durante algunos meses, durante un periodo de tiempo determinado. La persona tiene que decidirse a no pensar en el futuro durante seis meses. Si se le presenta un pensamiento relacionado con el futuro, se limitar\u00e1 a saludarlo y a soltarlo; no se identificar\u00e1 con ninguna idea de futuro ni se dejar\u00e1 llevar por ella. Lo primero es, pues, pensar durante seis meses que no hay futuro y fluir hacia el pasado. Y as\u00ed, en cuanto se suelta el futuro, la corriente de los pensamientos fluye hacia el pasado.<br \/>\nPara comenzar ten\u00e9is que retroceder en esta vida; no es posible regresar en seguida a una vida anterior. Y existen t\u00e9cnicas para retroceder en esta vida. Por ejemplo, como dije antes, no record\u00e1is lo que hicisteis el d\u00eda 1\u00b0 de enero de 1950.<br \/>\nExiste una t\u00e9cnica para descubrirlo. Si entr\u00e1is en la meditaci\u00f3n que os he indicado, al cabo de diez minutos (cuando la meditaci\u00f3n se haya hecho m\u00e1s profunda, cuando el cuerpo est\u00e9 relajado, la respiraci\u00f3n est\u00e9 relajada, la mente est\u00e9 tranquila), entonces dejad que lo \u00fanico que os quede en la mente sea la pregunta: \u0093\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 el 1\u00b0 de enero de 1950?\u0094 Dejad que toda vuestra mente se centre en eso. Si \u00e9sa es la \u00fanica nota que resuena en vuestra mente, al cabo de varios d\u00edas ver\u00e9is de pronto que se levanta un tel\u00f3n: aparece el d\u00eda primero de enero, y empez\u00e1is a vivir de nuevo todos y cada uno de los hechos de aquel d\u00eda, desde la salida del sol hasta la noche. Y ver\u00e9is el primero de enero con mucho m\u00e1s detalle del que pudisteis ver realmente en aquel d\u00eda concreto, porque aquel d\u00eda quiz\u00e1s no estabais tan conscientes. De modo que deb\u00e9is empezar por hacer experimentos de regresi\u00f3n en esta vida actual.<br \/>\nEs muy f\u00e1cil hacer regresiones hasta la edad de cinco a\u00f1os; se vuelve muy dif\u00edcil llegar antes de esta edad. Y, en general, no podemos recordar lo que sucedi\u00f3 antes de los cinco a\u00f1os de edad; es el l\u00edmite m\u00e1ximo que podemos alcanzar. Algunas personas pueden recordar hasta su tercer a\u00f1o de vida. Pero m\u00e1s all\u00e1 se vuelve extremadamente dif\u00edcil: se levanta como una barrera ante la entrada y todo se bloquea. La persona que adquiere la capacidad de evocar ser\u00e1 capaz de despertar plenamente el recuerdo de cualquier d\u00eda a partir de sus cinco a\u00f1os de edad. El recuerdo empieza a revivir por completo.<br \/>\nDespu\u00e9s, hay que ponerlo a prueba. Por ejemplo, anotad en un papel los hechos de hoy y guardadlo bajo llave. Os a\u00f1os m\u00e1s tarde, recordad el d\u00eda; leed la nota y comparad con ella vuestro recuerdo. Descubrir\u00e9is con asombro que hab\u00e9is sido capaces de evocar m\u00e1s cosas de las que hab\u00edas anotado en el papel. Los sucesos volver\u00e1n a vuestra memoria con toda seguridad.<br \/>\nEl Buda ha llamado a esto alaya-vigyan. Hay un rinc\u00f3n de nuestras mentes al que el Buda ha llamado alaya-vigyan. \u0093Alaya-vigyan\u0094 significa \u0093el almac\u00e9n de la conciencia\u0094. As\u00ed como nosotros guardamos todos nuestros trastos en el s\u00f3tano de la casa, existe un almac\u00e9n de la conciencia donde se recogen los recuerdos. Todo se guarda en \u00e9l, nacimiento tras nacimiento. Nada se retira nunca de all\u00ed, porque el hombre no sabe nunca cu\u00e1ndo puede necesitar esas cosas. El cuerpo f\u00edsico cambia, pero en nuestra existencia continuada ese almac\u00e9n sigue existiendo, sigue con nosotros. Nunca sabemos cu\u00e1ndo podemos necesitarlo. Y sea lo que sea lo que hayamos hecho en nuestras vidas, lo que hayamos visto, conocido, vivido, todo ello se almacena all\u00ed.<br \/>\n\u00c9l que es capaz de recordar hasta la edad de cinco a\u00f1os puede llegar m\u00e1s all\u00e1 de tal edad: no es demasiado dif\u00edcil. La naturaleza del experimento ser\u00e1 la misma. M\u00e1s all\u00e1 de los cinco a\u00f1os hay otra puerta que os conducir\u00e1 hasta el punto de vuestro nacimiento, hasta el momento en que aparecisteis sobre la Tierra. Entonces nos encontramos con otra dificultad, porque los recuerdos de nuestra estancia en el vientre materno tampoco desaparecen nunca. Podemos introducirnos tambi\u00e9n en estos recuerdos, llegando hasta el instante de la concepci\u00f3n, hasta el momento en que se unen los genes de la madre y del padre y entra el alma. El hombre s\u00f3lo puede entrar en sus vidas anteriores despu\u00e9s de haber llegado a este punto; no es capaz de entrar en ellas directamente. Debemos realizar todo este viaje de regreso: s\u00f3lo entonces es posible pasar tambi\u00e9n a la vida anterior.<br \/>\nDespu\u00e9s de haber entrado en la vida anterior, el primer recuerdo que nos llegue ser\u00e1 del \u00faltimo suceso que tuvo lugar en aquella vida. Recordad, no obstante, que esto provocar\u00e1 ciertas dificultades y que no tendr\u00e1 mucho sentido. Es como si proyectamos una pel\u00edcula marcha atr\u00e1s o como si leemos una novela empezando por la \u00faltima p\u00e1gina: nos sentimos perdidos. Nuestra primera entrada en nuestra vida anterior, nos confundir\u00e1, porque la secuencia de los hechos estar\u00e1 en orden inverso.<br \/>\nCuando volv\u00e1is a vuestra vida anterior, os encontrar\u00e9is en primer lugar con la muerte; despu\u00e9s, con la vejes, con la juventud, con la infancia, y, por \u00faltimo, con el nacimiento. Estar\u00e1 en orden inverso, y en ese orden os resultar\u00e1 muy dif\u00edcil entender las cosas. As\u00ed pues, cuando salga a la luz el recuerdo por primera vez os sentir\u00e9is tremendamente inquietos y agitados, porque es dif\u00edcil entender las cosas; es como si vieseis una pel\u00edcula o como si leyeseis una novela al rev\u00e9s. Quiz\u00e1s s\u00f3lo se\u00e1is capaces de desentra\u00f1ar un hecho despu\u00e9s de reordenarlo varias veces. De modo que el mayor esfuerzo que hay que realizar al volver a los recuerdos de nuestra vida anterior es el de ver en orden inverso unos hechos que normalmente transcurren en orden normal. Pero, al fin y al cabo, \u00bfcu\u00e1l es el orden normal, y cu\u00e1l es el inverso? Es simplemente una cuesti\u00f3n de c\u00f3mo entramos en el mundo y de c\u00f3mo salimos de \u00e9l.<br \/>\nAl principio sembramos una semilla, y la flor aparece al final. Pero si observamos este fen\u00f3meno al rev\u00e9s vendr\u00eda en primer lugar la flor, seguida del capullo, de la planta, de las hojas y del brote, y lo \u00faltimo ser\u00eda la semilla. Como no tenemos un conocimiento previo de este orden inverso, necesitamos mucho tiempo para reordenar coherentemente los recuerdos y para determinar claramente la naturaleza de los hechos. Lo m\u00e1s extra\u00f1o es que vendr\u00e1 en primer lugar la muerte, seguida de la vejez y de la enfermedad, y despu\u00e9s vendr\u00e1 la juventud: las cosas suceder\u00e1n en orden inverso. O bien, si os casasteis y os divorciasteis, cuando repas\u00e9is el ba\u00fal de los recuerdos ver\u00e9is en primer lugar el divorcio, seguido del amor y, despu\u00e9s, del matrimonio.<br \/>\nSer\u00e1 extremadamente dif\u00edcil seguir los sucesos de esta manera regresiva, porque normalmente comprendemos las cosas de una manera unidimensional. Nuestras mentes son unidimensionales. Es muy dif\u00edcil ver las cosas en el orden contrario: no estamos acostumbrados a tal experiencia; estamos acostumbrados a movernos de manera lineal. Haciendo un esfuerzo, no obstante, podemos comprender los sucesos de una vida pasada siguiendo, secuencialmente, el orden inverso. Sin duda, ser\u00e1 una experiencia incre\u00edble.<br \/>\nRepasar los recuerdos siguiendo este orden inverso ser\u00e1 una experiencia sorprendente, porque al ver en primer lugar el divorcio, despu\u00e9s el amor y despu\u00e9s el matrimonio quedar\u00e1 claro inmediatamente que el divorcio era inevitable: el divorcio era inherente al tipo de amor que se produjo: el divorcio era el \u00fanico resultado posible del matrimonio que tuvo lugar. Pero en el momento de aquel matrimonio de la vida anterior no ten\u00edamos la menor idea de que acabar\u00eda en divorcio; y el divorcio fue consecuencia de ese matrimonio. Si vi\u00e9semos todo esto en su integridad, entonces el enamoramiento de hoy ser\u00eda algo completamente diferente, porque ahora podr\u00edamos ver de antemano el divorcio que ten\u00eda aparejado; ahora podr\u00edamos ver la enemistad que se avecina, antes incluso de establecer la amistad.<\/p>\n<p>C<br \/>\nUANDO RECORD\u00c9IS VUESTRAS VIDAS anteriores, os resultar\u00e1 dif\u00edcil determinar si lo que veis en esta vida es verdadero o no. Os dar\u00e9is cuenta de que ya hab\u00e9is visto las mismas cosas muchas veces y de que nada ha durado para siempre: todo se ha perdido. Entonces os preguntar\u00e9is: \u0093\u00bfEs lo que veo ahora tan verdadero como lo que vi antes? Porque tambi\u00e9n esto pasar\u00e1 y se desvanecer\u00e1, como todos los sue\u00f1os anteriores.\u0094<br \/>\nCuando vemos una pel\u00edcula, nos parece verdad. Cuando termina la pel\u00edcula, tardamos algunos momentos en volver a nuestra realidad, en reconocer que lo que vimos en el cine no era m\u00e1s que una ilusi\u00f3n. En concreto, muchas personas que suelen ser incapaces de manifestar sus sentimientos llegan a llorar cuando ven una pel\u00edcula. Se sienten muy aliviadas, porque de lo contrario tendr\u00edan que buscar alg\u00fan otro pretexto para liberar sus sentimientos. Se permiten llorar o re\u00edr en el cine. Cuando salimos de ver la pel\u00edcula, lo primero que se nos ocurre es lo mucho que nos hemos identificado con lo que suced\u00eda en la pantalla. Si vemos la misma pel\u00edcula cada d\u00eda, la ilusi\u00f3n se desvanece poco a poco. Pero tambi\u00e9n se nos olvida lo que nos pas\u00f3 en la \u00faltima pel\u00edcula. Y cuando vamos a ver una pel\u00edcula nueva, empezamos de nuevo a creernos lo que pasa en ella.<br \/>\nSi pudi\u00e9ramos recuperar los recuerdos de nuestras vidas anteriores, nuestra vida actual tambi\u00e9n empezar\u00eda a parecernos un sue\u00f1o. \u00a1Cu\u00e1ntas veces han soplado estos vientos! \u00a1Cu\u00e1ntas veces han pasado estas nubes por el cielo! Aparecieron y desaparecieron, y lo mismo pasar\u00e1 a estas que est\u00e1n aqu\u00ed: \u00a1ya est\u00e1n desapareciendo! Si llegamos a darnos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: The_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 20\/03\/2006 16:17 Ver la vida como un sue\u00f1o A MADOS: Se han formulado algunas preguntas sobre la charla de anoche. Un amigo ha preguntado: Podemos morir plenamente conscientes, pero \u00bfc\u00f3mo podemos tener una conciencia plena al nacer? E N REALIDAD LA MUERTE el nacimiento no son dos sucesos: son dos lados de un mismo fen\u00f3meno,<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[147],"tags":[],"class_list":["post-2203","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-osho"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2203"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2203\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2203"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}