{"id":219,"date":"2006-01-24T02:29:02","date_gmt":"2006-01-24T02:29:02","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=219"},"modified":"2006-01-24T02:29:02","modified_gmt":"2006-01-24T02:29:02","slug":"experiencias-de-casi-muerte-(ecm)","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=219","title":{"rendered":"EXPERIENCIAS DE CASI MUERTE (ECM)"},"content":{"rendered":"<p>EXPERIENCIAS DE CASI MUERTE (ECM)<\/p>\n<p>Hace muchos a\u00f1os que vengo interes\u00e1ndome desde un punto de vista antropol\u00f3gico general por ciertos hechos que tienen que ver con la muerte. Por mi profesi\u00f3n de m\u00e9dico, dedicado hace muchos a\u00f1os a la Antropolog\u00eda, he convivido con numerosos grupos y culturas primitivas durante mi juventud y ya en mi madurez, mi dedicaci\u00f3n a la Antropolog\u00eda Forense me ha puesto m\u00e1s en contacto con todo lo relacionado con la muerte.<\/p>\n<p>De mis primeras experiencias entre culturas como la de los indios cunas, choc\u00f3es y guaim\u00edes, siempre me interes\u00f3 saber c\u00f3mo el hombre se enfrentaba ante el hecho inexorable de la muerte. Hice buena amistad con los hombres y mujeres que m\u00e1s pod\u00edan ense\u00f1arme, es decir, los chamanes de las diversas tribus. Fruto de esa amistad fu\u00e9 una de mis primeras obras: &#8220;El pacto m\u00e9dico-hechicero&#8221;, que resume mis conceptos sobre la filosof\u00eda de la aculturaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Realmente aquello fu\u00e9 una verdadera transculturaci\u00f3n, ya que si yo les ofrec\u00eda un abanico de posibilidades con mis t\u00e9cnicas m\u00e9dicas de curar, muchas de las cuales se apresuraron a aprender con verdadero af\u00e1n y diligencia, no menor fu\u00e9 el aporte de su cultura a la m\u00eda ya que obtuve de ellos conocimientos sobre muchos aspectos interesantes de su vida, como por ejemplo las propiedades de muchas plantas de la selva tropical que yo mismo utilic\u00e9 para curar en repetidas ocasiones.<\/p>\n<p>Si el cham\u00e1n cura con plantas muchas enfermedades utilizando aqu\u00e9llas por sus propiedades m\u00e1gicas, cierto es tambi\u00e9n que las plantas en s\u00ed mismas poseen propiedades terap\u00e9uticas reales, que ellos conocen aunque apliquen a su uso sus ideas m\u00e1gicas que al fin y al cabo es su forma de pensar y actuar.<\/p>\n<p>Prescindiendo de ese componente m\u00e1gico, yo me limitaba a comprobar sus propiedades terap\u00e9uticas. As\u00ed pude aprender, por ejemplo, a curar muchas de las dermatosis, tan frecuentes en los tr\u00f3picos h\u00famedos y calientes, con una planta, la jagua (Genipa americana L.) o a prevenirlas, o bien el uso de ciertas cortezas de \u00e1rboles ricas en tanino para detener las enterocolitis, la raicilla o ipecacuana (Asclepias curassavica) cuyo contenido en emetina es la mejor medicaci\u00f3n que pueda haber contra la amebiasis, o diversos latex de plantas o infusiones de sus hojas para curar eficazmente las diversas helmintiasis tan frecuentes en los tr\u00f3picos.<\/p>\n<p>En el curso de mis largas entrevistas con Chamanes o Neles, Inatuledis, Kantules, Absoguedis (entre los indios cunas), suki\u00e1s y krokodiangas (entre los guaim\u00edes) y jayban\u00e1es (entre los choc\u00f3es), nombres que reciben &#8220;los hombres que curan&#8221; en las diversas tribus, o bien con sus sahilas (cabezas) o jefes, conoc\u00ed la existencia de fen\u00f3menos que se sal\u00edan de lo normal en nuestra cultura. Por ejemplo la posibilidad de &#8220;bilocaci\u00f3n&#8221; de algunos Neles cunas, que en el curso de ciertas ceremonias m\u00e1gico-curativas, a veces de larga duraci\u00f3n (siete u ocho d\u00edas) desplazan su doble corporal o purba a grandes distancias para obtener informaci\u00f3n sobre c\u00f3mo curar al enfermo. Los trances en que caen durante las ceremonias de absoguedi (absogued igala) o durante el curso de las iniciaciones para ser confirmados como cham\u00e1n (muerte y resurrecci\u00f3n), o sus ritos de paso (todos representando tambi\u00e9n muerte y resurrecci\u00f3n a una nueva vida), su idea de que no se debe despertar bruscamente al que duerme pues su esp\u00edritu puede hallarse lejos y no podr\u00eda regresar a tiempo lo que podr\u00eda producir su muerte o un estado demencial (ausencia del alma), son todo fen\u00f3menos en torno a esa frontera entre la vida y la muerte. Su propio concepto de la vida &#8220;m\u00e1s all\u00e1&#8221; de esta vida terrenal, les hace practicar los ritos funerarios m\u00e1s complicados.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de enterrar al difunto en una fosa, bien envuelto en una hamaca, colocan los massar a la cabecera clavados en el suelo (ca\u00f1as adornadas con plumas que representan a los esp\u00edritus que acompa\u00f1an el alma del muerto al m\u00e1s all\u00e1), colocan sobre el t\u00famulo alimentos para el viaje y un hilo que se anuda al poste que sostiene la techumbre con que se cubre la tumba. Es el hilo conductor de la purba o alma del indio, verdadero doble del cuerpo, que cruzar\u00e1n sobre el r\u00edo cercano hasta sujetarlo en un \u00e1rbol de la orilla opuesta. El hilo servir\u00e1 de gu\u00eda al alma que tendr\u00e1 que recorrer primero un largo pasadizo bajo tierra (equivalente al t\u00fanel de la madriguera de un topo o animal subterr\u00e1neo), para luego atravesar un largo camino en el que habr\u00e1 de vencer una serie de peligros tales como las amenazantes figuras de seres armados de enormes tijeras, cruzar r\u00edos de sangre, vencer llamadas de sirenas que le llevar\u00edan a tropezar con el \u00e1rbol cuyos frutos venenosos le ofrecen y todo para llegar a un lugar donde predomina la luz, una luz maravillosa que no hace da\u00f1o a la vista y que rodea la casa de Pab-Tunmat (Padre grande o abuelo, su concepto de Dios) donde reina un ambiente de paz y serenidad inefables. All\u00ed habr\u00e1 verdes praderas por las que podr\u00e1 caminar el alma libre de mosquitos e insectos da\u00f1inos, habr\u00e1 aguas cristalinas y transparentes y en medio de aquel ed\u00e9nico lugar estar\u00e1n las casa de oro de los Neles, las de plata de los Inatuledis y las de ricas maderas para los indios que hayan vencido todas las pruebas.<\/p>\n<p>En su idea del m\u00e1s all\u00e1 est\u00e1n muy claros los conceptos de t\u00fanel, luz maravillosa, paz y bienestar, recorrer un camino sembrado de peligros que les recuerda escenas de su vida terrenal (visi\u00f3n panor\u00e1mica de la vida) y luego la llegada a un maravilloso lugar donde eternamente podr\u00e1n conversar con amigos, familiares y gentes diversas que les precedieron en este viaje, y que les recibir\u00e1n al llegar.<\/p>\n<p>La descorporaci\u00f3n es pr\u00e1ctica habitual entre los jayban\u00e1es choc\u00f3es (OOBE, Out of Body Experiments) inducida por la acci\u00f3n de plantas de efectos alucin\u00f3genos, metagn\u00f3sicos, telep\u00e1ticos, ampliadores de la conciencia, adivinatorios, tales como el guanto, la tonga y el yag\u00e9 (generalmente infusiones de Datura alba), plantas que siembran en torno a sus viviendas los chamanes. Ellos me contaban que en el curso de sus experiencias psicod\u00e9licas, sal\u00edan de su propio cuerpo &#8220;como un insecto sale de su c\u00e1psula&#8221; o &#8220;una serpiente de su muda epid\u00e9rmica&#8221; y se sent\u00edan ingr\u00e1vidos, no pesaban y entonces pod\u00edan verse a s\u00ed mismos, ver su propio cuerpo recostado contra la pared de la vivienda o tendido en un petate, como dormido. En ese estado, el doble inmaterial se dirig\u00eda a la selva, atravesando por medio de la mara\u00f1a vegetal sin sentirla y con una mirada nueva y penetrante pod\u00edan atravesar la tierra y hallar tesoros escondidos. Es preciso anotar que los indios choc\u00f3es tienen por costumbre esconder en un lugar de la selva que s\u00f3lo el interesado conoce, una vasija de barro (porongo) que fabrican las mujeres viejas de la tribu y que van llenando de monedas de plata, \u00fanica forma de pago que aceptan por la venta de los pl\u00e1tanos que siembran y recogen en los ricos terrenos del Dari\u00e9n. Los porongos permanecen escondidos como una hucha o caja de ahorros y no es infrecuente que queden all\u00ed bajo tierra cuando muere el indio. Esos tesorillos son los que busca el doble espiritual del jaybnan\u00e1 y lo curioso es que muchas veces los encuentran.<\/p>\n<p>Esta misma tribu choc\u00f3, tanto los de lengua ember\u00e1-bede\u00e1 como los de lengua nonam\u00e1, cree que el ser humano est\u00e1 formado por un cuerpo y dos almas o partes espirituales. Cuando duermen, una de esas partes se separa moment\u00e1neamente del cuerpo, recorre a veces grandes distancias y luego regresa al cuerpo. Esta parte es &#8220;buena&#8221;. Pero cuando mueren esa parte espiritual, incorp\u00f3rea, va a lugares lejanos del m\u00e1s all\u00e1 donde hay &#8220;una luz maravillosa&#8221; y la otra parte queda con el cuerpo mientras haya carne en \u00e9l. Esta segunda alma o esp\u00edritu es peligrosa y por ese motivo hay que esperar a que se desintegre el cuerpo y queden los huesos limpios para enterrarlos. Adem\u00e1s hay que quemar la casa en que ha vivido el difunto, pues ese mal esp\u00edritu rondar\u00eda siempre por ella haciendo la vida imposible a sus habitantes.<\/p>\n<p>Los indios guaim\u00edes, tambi\u00e9n radicados en Panam\u00e1, en la regi\u00f3n occidental, consideran la existencia de un doble esp\u00edritu y como los choc\u00f3es lo representan por dos figuras antropomorfas pintadas sobre los mu\u00f1ecos m\u00e1gicos de madera de balso (Ochroma lagopus L.), que son parecidos a los nuchus de los cunas. Adem\u00e1s cuando un indio est\u00e1 a punto de morir, lo llevan en una hamaca a un lugar apartado de la selva tropical dejando junto a \u00e9l un recipiente con agua y un mazo de pl\u00e1tanos y le abandonan. Muere en soledad. Al cabo de un cierto tiempo, vuelven a recoger sus huesos que es lo \u00fanico que queda, ya que las hormigas y otros insectos pronto dan cuenta de las partes blandas. Una vez limpios los huesos son pintados de color rojo con achiote (uruc\u00fa en Sudam\u00e9rica, que es la Bixa Orellana L.), color de la sangre, de la vida; los guardan en una olla de barro, los entierran y seguidamente celebran una fiesta en honor del difunto durante la cual se emborrachan con chicha de ma\u00edz (Zea mays L.) o de pixv\u00e1 (Gulielma utilis L.).<\/p>\n<p>No es exclusivo de estos grupos ind\u00edgenas el entierro secundario ni el abandono del moribundo para que nadie le vea morir y tampoco el vuelo cham\u00e1nico. He visto estos rasgos culturales en Siberia, en el Artico, en Suram\u00e9rica, Africa, La India y Australia y han existido en muchos grupos humanos desde tiempo inmemorial. Tambi\u00e9n existe la muerte por sugesti\u00f3n (mal llamada vudu-death) en Ocean\u00eda, Africa y Am\u00e9rica. Pero no he visto nunca nada tan extraordinario como la muerte de uno de los grandes caciques o sahilas de la tribu cuna, Charles Robinson. Lo he descrito en mi libro &#8220;Operaci\u00f3n Panam\u00e1&#8221; (Ed. EDAF, Madrid 1977).<\/p>\n<p>Fu\u00e9 Charles Robinson uno de los grandes caciques o jefes de la tribu cuna de Panam\u00e1. Viaj\u00f3 embarcado desde su adolescencia por todo el mundo, prohijado por un norteamericano que le di\u00f3 su propio nombre, Charles Robinson. Toda la experiencia recogida, junto con el conocimiento de varias lenguas, las puso Robinson al servicio de su tribu a la que volvi\u00f3 al cabo de varios a\u00f1os, devorado por la nostalgia de sus islas caribe\u00f1as de coral. Y muy pronto, al distinguirse por sus atinados consejos, fu\u00e9 elegido jefe, rigiendo los destinos de los cunas durante un largo y agitado periodo de tiempo. A \u00e9l se debe el impulso aculturativo que sac\u00f3 a muchos cunas de la ignorancia, la creaci\u00f3n de escuelas y bibliotecas p\u00fablicas en San Blas. Yo le conoc\u00ed cuando por imperativo de la edad y los achaques viv\u00eda retirado de sus cargos. Y v\u00ed c\u00f3mo se iba apagando como una l\u00e1mpara que se queda sin combustible. Retirado en la Isla de Mauk\u00ed, pasaba sus horas de solitario en meditaciones, recorriendo la pel\u00edcula de su vida tendido en una hamaca, muy cerca del suelo de arena entre dos palmeras, acariciando la arena blanqu\u00edsima, producto de la erosi\u00f3n de los arrecifes de coral, arena que se deslizaba entre sus dedos una y otra vez mientras pensaba que pronto le acoger\u00eda en su seno.<\/p>\n<p>Yo iba a verle embarcado en una canoa que tomaba en la vecina isla, aprovechando algunos de mis fines de semana. En una de estas visitas me dijo: &#8220;Se acerca el momento de verme cara a cara con Pab-Tunmat. Estoy preparado&#8221;. Los familiares le llevaron en su hamaca, pues ya no pod\u00eda caminar, hasta el lugar donde dispuso que se excavase su tumba. Presenci\u00f3 el trabajo dando de vez en cuando algunas instrucciones y cuando estuvo terminada la obra, me pidi\u00f3 que le tomase unas fotograf\u00edas mientras estaba a\u00fan vivo y otra cuando hubiese muerto y que registrase en mi grabadora sus \u00faltimas palabras dirigidas a los hombres y mujeres de su tribu. Cumpl\u00ed fielmente la petici\u00f3n. Despu\u00e9s de pronunciar en lengua cuna unas frases de despedida, me dijo en espa\u00f1ol: &#8220;Ha llegado el momento. Adi\u00f3s&#8221;. Cerr\u00f3 los ojos y qued\u00f3 como dormido, dulcemente. Le tom\u00e9 el pulso. Le auscult\u00e9. Silencio absoluto en aquel t\u00f3rax que tantas veces se agit\u00f3 en sus campa\u00f1as en favor de su pueblo. Su coraz\u00f3n ya no lat\u00eda. Hab\u00eda pasado su esp\u00edritu a otra dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero lo maravilloso de aquel hombre fu\u00e9 su serenidad y c\u00f3mo supo el momento exacto de su muerte. Su &#8220;purba&#8221; o esp\u00edritu escap\u00f3 en el instante que \u00e9l supo o quiso, en el momento en que se par\u00f3 su reloj biol\u00f3gico. Para m\u00ed fu\u00e9 un ejemplo maravilloso que se une a otros muchos que me han permitido admirar, respetar y amar a aquellos hombres que viven a\u00fan voluntariamente en un neol\u00edtico con algunos rasgos culturales nuevos, aceptados casi siempre a rega\u00f1adientes.<\/p>\n<p>En la Historia escrita que ha llegado hasta nosotros, uno de los episodios m\u00e1s antiguos registrados sobre experiencias cercanas a la muerte, es el que relata PLATON en &#8220;La Rep\u00fablica&#8221;, al mencionar el viaje del alma al m\u00e1s all\u00e1. Parece indudable que conoci\u00f3 experiencias de ECM como lo demuestra su famoso &#8220;mito del soldado ER&#8221;, el soldado muerto en combate, echado a la pira funeraria y vuelto despu\u00e9s a la vida. Son tan claros los pasajes relatados por PLATON y tan similares a los que actualmente se han registrado en los diversos casos de ECM (NDE) que es imposible que se trate de una invenci\u00f3n. En todos los tiempos tienen que haber existido este tipo de experiencias, pero no han sido registradas por documentos que llegasen hasta nosotros ni interpretadas con la visi\u00f3n que lo hacemos hoy d\u00eda.<\/p>\n<p>San Pablo tuvo posiblemente una experiencia de este tipo (II Cor 12, 1-17) como parece demostrar cuando dice: &#8220;Conozco a un hombre en Cristo, que hace 14 a\u00f1os (si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo s\u00e9, Dios lo sabe) fu\u00e9 arrebatado al Para\u00edso y oy\u00f3 palabras inefables que el hombre no puede pronunciar&#8221;&#8230; Y m\u00e1s adelante: &#8220;Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fu\u00e9 dado un aguij\u00f3n que me abofetea para que no me enaltezca sobremanera. Por este motivo tres veces rogu\u00e9 al Se\u00f1or que se alejase de m\u00ed. Pero \u00e9l me dijo: &#8220;Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza&#8221;. Cuando estoy d\u00e9bil, entonces es cuando estoy fuerte&#8221;.<\/p>\n<p>Pablo tiene una experiencia de casi muerte de la que da cuenta en sus veladas palabras. Sabemos que una luz maravillosa y cegadora le deslumbr\u00f3, que cay\u00f3 al suelo en el camino de Damasco y que qued\u00f3 ciego despu\u00e9s de aquel s\u00fabito acontecimiento, escuchando la misteriosa voz que le dec\u00eda que fuese a Antioqu\u00eda donde Anan\u00edas le instruir\u00eda en las cosas de la fe cristiana. Y de enemigo y perseguidor de los cristianos, cuando ve el AMOR, la luz que le ciega, se convierte en uno de ellos y a partir de ese momento su vida cambia radicalmente. Es lo mismo m\u00e1s o menos que han experimentado todos los que han pasado por estas experiencias de casi-muerte. Pablo revivi\u00f3 su pasado de enemigo y destructor de cristianos, comprendi\u00f3 en un instante en aquella dimensi\u00f3n a la que hab\u00eda llegado, todo el mal y el sufrimiento que hab\u00eda producido. Entonces, se transforma radicalmente hasta llegar al extremo del martirio por amor a aquella LUZ inefable que ilumin\u00f3 su alma.<\/p>\n<p>Las experiencias m\u00edsticas de Santa Teresa, sus \u00e9xtasis, son dignos de estudio tal como los cuenta en su autobiograf\u00eda.<\/p>\n<p>Ya m\u00e1s recientes, en el siglo XIX, las experiencias sufridas por el alpinista y ge\u00f3logo Albert Heim al caer por un precipicio y ver pasar en lo que en nuestro concepto del tiempo pudo ser un instante, toda la pel\u00edcula de su vida hasta en los m\u00ednimos detalles, y una sensaci\u00f3n de bienestar, nunca hasta entonces conocida por \u00e9l como relata en su obra &#8220;Notas sobre la muerte por ca\u00edda&#8221; (1892).<\/p>\n<p>Otro conocido caso es el del Almirante Beaufort, quien de joven, siendo grumete y habiendo volcado su embarcaci\u00f3n ante el Puerto de Porstmouth &#8220;se ahog\u00f3&#8221;. En aquellos instantes, cuenta c\u00f3mo su vida pas\u00f3 a una incre\u00edble velocidad, como una visi\u00f3n panor\u00e1mica, por su mente. Revivi\u00f3 todos los incidentes hasta en sus menores detalles. W. MUNK en su libro &#8220;Euthanasia&#8221;, recoge as\u00ed las manifestaciones del Almirantre Beaufort:<\/p>\n<p>&#8220;No sab\u00eda nadar. Comenc\u00e9 a debatirme en el agua. Comprend\u00ed que la lucha era in\u00fatil despu\u00e9s de un cierto tiempo y renunci\u00e9 a ella. Desde que lo hice, un sentimiento de calma y tranquilidad casi perfecta me invadi\u00f3. Era una especie de apat\u00eda m\u00e1s que resignaci\u00f3n y la idea de ahogarme no era tan mala despu\u00e9s de todo. No sufr\u00eda nada, al contrario, mis sensaciones eran m\u00e1s bien agradables, como cuando est\u00e1 uno fatigado y el sue\u00f1o le invade. Aunque mis sentidos estaban adormecidos, mi esp\u00edritu se manten\u00eda muy vivo y su actividad estaba acrecentada pues los pensamientos se suced\u00edan con una rapidez indescriptible, inconcebible para quien no ha pasado por esa prueba.<\/p>\n<p>&#8220;Primero pensaba en lo que me acababa de suceder y la causa que lo hab\u00eda producido. Pensaba en la agitaci\u00f3n que debi\u00f3 producir en el barco mi desaparici\u00f3n, en lo que sufrir\u00eda mi buen padre y otras mil circunstancias asociadas con la vida familiar. Luego, todo esto fu\u00e9 extendi\u00e9ndose, mi \u00faltima campa\u00f1a, otro viaje que hab\u00eda hecho y un naufragio anterior, mi escuela, los progresos que hab\u00eda realizado y el tiempo que hab\u00eda empleado mal, mis ocupaciones y mis aventuras de ni\u00f1o. Viajaba como hacia atr\u00e1s en el tiempo, y cada incidente de mi vida pasada parec\u00eda atravesar r\u00e1pidamente mi memoria en sucesi\u00f3n retr\u00f3gada. No como un instante, sino con los m\u00e1s m\u00ednimos detalles accesorios. Brevemente, toda mi existencia pareci\u00f3 estar presente ante m\u00ed bajo la forma de una visi\u00f3n panor\u00e1mica. Cada acto iba acompa\u00f1ado de la conciencia de que era bueno o malo, o de alguna reflexi\u00f3n sobre la causa y sus consecuencias.<\/p>\n<p>&#8220;Aparecieron infinidad de acontecimientos insignificantes que parec\u00eda tener olvidados hac\u00eda mucho tiempo y que se precipitaban ante mi imaginaci\u00f3n como si fuesen recientes y como si los conociese bien. Mis sentimientos, a medida que volv\u00eda a la vida (cuando me sacaron del agua y trataron de reanimarme), fueron exactamente todo lo contrario de los mencionados. apareci\u00f3 el pensamiento de que me ahogaba, apareci\u00f3 una angustia impotente, una especie de pesadilla y con dificultad fu\u00ed convenci\u00e9ndome de que me hallaba vivo. Y en lugar de estar exento de sufrimiento, como durante el tiempo que permanec\u00ed &#8220;ahogado&#8221;, ahora estaba torturado por mil dolores&#8221;.<\/p>\n<p>Ha habido otros muchos casos, relatados por diversos autores, como aquel sujeto que qued\u00f3 enganchado en la v\u00eda del tren, viendo como \u00e9ste se precipitaba contra \u00e9l. En aquel instante, una fracci\u00f3n de segundos, revivi\u00f3 toda su vida. Tuvo una visi\u00f3n duplicada, panor\u00e1mica de toda su vida. Y lo mismo le sucedi\u00f3 a aquel piloto cuyo caso relata &#8220;Time Magazine&#8221; y que cay\u00f3 desde 1.000 metros de altura, saliendo con vida milagrosamente.<\/p>\n<p>En esa nueva dimensi\u00f3n a la que vamos al morir, el tiempo no existe. Algo de esa dimensi\u00f3n he rozado yo mismo, no una sino repetidas veces. Durante mis frecuentes viajes por las selvas tropicales acostumbraba a usar una &#8220;jungle-hamock&#8221; con mosquitero y techo a dos aguas, impermeable, congada entre dos \u00e1rboles que proteg\u00eda mi sue\u00f1o de insectos, murci\u00e9lagos vampiros y otros molestos compa\u00f1eros de la selva. Era ya fen\u00f3meno que yo consideraba normal que cerrase los ojos para dormir poco despu\u00e9s de la puesta de sol tras un rato de conversaci\u00f3n junto a la hoguera con mis compa\u00f1eros ind\u00edgenas. Cerrar y abrir los ojos en lo que yo cre\u00eda un instante y ver aparecer el sol, me produjo una sensaci\u00f3n extra\u00f1a la primera vez que me sucedi\u00f3. Cre\u00ed que no hab\u00eda dormido, pero hab\u00eda estado durmiendo 8 horas seguidas. Pero yo estaba seguro de que era un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo ah\u00ed estaba el sol otra vez y yo me sent\u00eda perfectamente descansado o si acaso con alg\u00fan dolor muscular debido a la postura en la hamaca. Cuando alguna vez coment\u00e9 este fen\u00f3meno con algunos de mis compa\u00f1eros blancos o indios, algunos me dijeron que a ellos les hab\u00eda sucedido lo mismo. Es &#8220;el sue\u00f1o de la selva&#8221; me dijo un indio, que duerme uno con un ojo abierto y el otro cerrado, algunos lo llaman duermevela y los psic\u00f3logos que han estudiado las diversas formas de sue\u00f1o, conocen muy bien este fen\u00f3meno, aunque no lo hayan experimentado por s\u00ed mismos. Cree uno estar despierto y que se va a desvelar, pero el tiempo ha transcurrido a su modo normal, aunque a nosotros nos parezca que lo ha hecho velozmente.<\/p>\n<p>Hoy se sabe que estas experiencias de visi\u00f3n panor\u00e1mica o de &#8220;r\u00e9prise&#8221; de la vida en un instante, pueden ser provocadas artificialmente por est\u00edmulos el\u00e9ctricos sobre el rinenc\u00e9falo y determinadas partes del l\u00f3bulo temporal, por medio de sondas cerebrales.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ha sido experiencia personal y de mi propia familia que cuando dorm\u00edamos en nuestra casita de campo en las monta\u00f1as, entre pinos, con abundancia de ox\u00edgeno y sin ruidos, s\u00f3lo con cuatro horas de sue\u00f1o ten\u00edamos bastante para descansar. No pod\u00edamos dormir m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>Yo he observado el sue\u00f1o entre los indios en la selva. Cualquier poblado indio es ejemplo de este fen\u00f3meno. Siempre tuve la impresi\u00f3n de que los indios no dorm\u00edan, ya que a cualquier hora de la noche que uno preste atenci\u00f3n, se oye moverse a la gente en sus chozas, carraspear, escupir, toser, llorar los ni\u00f1os, como si fuese de d\u00eda. Cuando les preguntaba me contestaban: &#8220;Los indios dormimos poco pero suficiente&#8221;.<\/p>\n<p>DANTE en la Divina Comedia tiene p\u00e1rrafos en los que parece haber sabido o conocido experiencias de NDE, como cuando habla de la &#8220;luz que produce goce sin l\u00edmites&#8221; (Divina.Com., Para\u00edso, 33: 100-102).<\/p>\n<p>Otras experiencias personales que yo siempre he atribu\u00eddo a mi instinto agudizado por los peligros a que me he expuesto como algunas que relatar\u00e9 aqu\u00ed. He sido y soy muy racionalista en muchos aspectos como hombre dedicado a labores cient\u00edficas y muy providencialista en otros muchos aspectos porque han sido &#8220;demasiadas casualidades y muy oportunas&#8221; las que han salvado mi vida a lo largo de mis 70 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En ciertas ocasi\u00f3n caminaba por un viejo sendero indio en medio de las selvas del Dari\u00e9n paname\u00f1o. Nunca me ha gustado llevar armas de fuego y puedo decir que jam\u00e1s en mis largos viajes por las selvas m\u00e1s diversas durante los 18 a\u00f1os que viv\u00ed en Panam\u00e1 o en mis traves\u00edas por las selvas de Matto Grosso, Amazon\u00eda, la jungla africana, el Desierto del Sahara, o el Desierto de Stuart de Australia, nunca llev\u00e9 un arma de fuego y tan s\u00f3lo un cuchillo para abrir latas, cortar ramas o ayudarme en mis acampadas. En aquella ocasi\u00f3n a la que me refiero, iba acompa\u00f1ado por dos amigos ind\u00edgenas, gente que suele gozar de una vista excelente y que les permite distinguir detalles en la selva para m\u00ed invisibles entre la variad\u00edsima gama de verdes. Yo iba delante con mi equipo fotogr\u00e1fico y de grabaci\u00f3n colgado de los hombros. De pronto, no s\u00e9 qu\u00e9, me hizo detenerme, &#8220;me oblig\u00f3&#8221; a detenerme. Fu\u00e9 justo a tiempo. Instantes despu\u00e9s o\u00ed un disparo de arma de fuego que me dej\u00f3 sordo por un rato. Uno de mis acompa\u00f1antes hab\u00eda disparado su rifle por encima de mi hombro contra algo que hab\u00eda delante de m\u00ed colgando de la rama de un \u00e1rbol que atravesaba el camino exactamente por donde yo ten\u00eda que pasar, algo por encima de nuestras cabezas. Y ese &#8220;algo&#8221; cay\u00f3. Era una &#8220;Bush-master&#8221;, la culebra m\u00e1s agresiva y venenosa de la selva paname\u00f1a, m\u00e1s que la coral, porque \u00e9sta, por el peque\u00f1o tama\u00f1o de su boca, rara vez acierta a clavar sus dientes en una presa humana y generalmente huye al acercarse el hombre.<\/p>\n<p>Yo caminaba con la vista baja, mirando d\u00f3nde pisaba por el camino. No hab\u00eda visto la culebra por lo tanto, pero un sexto sentido me advirti\u00f3 del peligro. Algunos dir\u00edan que el &#8220;\u00e1ngel de la guarda&#8221;. Unos pasos m\u00e1s que hubiera dado y quiz\u00e1s hubiera sido v\u00edctima del ataque de aquel peligroso reptil. Los indios lo vieron y uno de ellos, sin dudarlo, dispar\u00f3 r\u00e1pidamente su arma. Tienen una excelente punter\u00eda. Por eso yo me sent\u00eda seguro caminando con ellos por aquellos lugares peligrosos que les son tan familiares. \u00bfInstinto, sexto sentido, \u00e1ngel de la guarda? Cada uno es libre de interpretarlo como guste, pero estas cosas me han sucedido a menudo a lo largo de mi vida llena de aventuras.<\/p>\n<p>Ciertamente que por las circunstancias que me ha sido dado vivir, por mi vida que no ha sido la de un ciudadano normal que s\u00f3lo se arriesga cuando sale a la carretera, he pasado por experiencias de lo m\u00e1s variado en todos los continentes de la Tierra. Y entre lo que yo considero mi instinto de conservaci\u00f3n y la mano de la Providencia, he salido bien librado en much\u00edsimas ocasiones. He visto la muerte muy de cerca, pero nunca hasta ahora tanto que pueda contar experiencias del m\u00e1s all\u00e1, tales como la que puso en marcha los trabajos de Raymond MOODY, con quien me une una buena amistad, es decir su encuentro con el Dr. George Richtier, Profesor de la Universiad de Charlottesville quien le cont\u00f3 su experiencia personal de casi-muerte y que fu\u00e9 el comienzo para este investigador de una nueva vida dedicada a la exploraci\u00f3n de los fen\u00f3menos de NDE.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es conocida la experiencia vivida por el llamado &#8220;soldado n\u00ba 39&#8221; en Viet Nam, relatada por Michael Sabom en &#8220;Reminiscencias de la muerte; una investigaci\u00f3n m\u00e9dica&#8221;, quien se vi\u00f3 a s\u00ed mismo muerto, sin brazos, con las piernas destrozadas y en la mesa de autopsias donde fu\u00e9 llevado para ser embalsamado por medio de una inyecci\u00f3n en la femoral. El auxiliar que practicaba dicha operaci\u00f3n, al darle el corte reglamentario en la regi\u00f3n inguinal y ver salir la sangre a chorro, viva, llam\u00f3 de inmediato al m\u00e9dico quien pudo salvar al &#8220;soldado n\u00ba 39&#8221; por medio de una inyecci\u00f3n de adrenalina intracardiaca y la fusi\u00f3n de sueros en vena que devolvieron la vida a un candidato seguro a la fosa com\u00fan.<\/p>\n<p>Una curiosa experiencia es anotada por Henry de Varigny en 1927 (mucho antes de las publicaciones sobre el tema de los \u00faltimos tiempos). El caso sucedi\u00f3 en 1890, hace un siglo exactamente.<\/p>\n<p>Un americano de nombre C.A.Hartley cuenta lo siguiente: &#8220;Fuimos un amigo y yo a tomar un ba\u00f1o al r\u00edo Ohio. Soy un buen nadador y mi amigo tambi\u00e9n lo es. Me tir\u00e9 al agua y nad\u00e9 por debajo unos segundos. Mi amigo hizo lo mismo, pero con tan mala fortuna que cay\u00f3 de cabeza sobre mi espalda sac\u00e1ndome el aire que ten\u00eda dentro de los pulmones. Ca\u00ed al fondo como una piedra. En mi desesperaci\u00f3n respir\u00e9 y tragu\u00e9 agua. Sent\u00ed un vivo dolor en los pulmones y el costado. Qued\u00e9 en una semiinconsciencia y con una claridad notable pude ver a todos mis familiares y amigos reunidos a mi alrededor con sus rostros ba\u00f1ados en l\u00e1grimas. Todos los acontecimientos de mi vida desfilaron lentamente (as\u00ed me lo pareci\u00f3 a m\u00ed) delante de mis ojos, mis actos huenos y mis actos malos o indiferentes destac\u00e1ndose con un acentuado relieve. Es como si volviese a vivirlos de nuevo. Inclusive instantes de mi vida de escolar. Yo sab\u00eda que me ahogaba y recuerdo haber pensado que despu\u00e9s de todo, aquello no era tan terrible. Me preguntaba si alguien descubrir\u00eda mi cuerpo y me estremec\u00eda con la idea de que no lo encontrasen nunca. Me preguntaba si mi amigo, el oro nadador estar\u00eda busc\u00e1ndome, si se habr\u00eda salvado \u00e9l del golpe, si me habr\u00eda abandonado a mi suerte. Luego me representaba mi propio entierro, el ruido de los terrones de tierra cayendo sobre mi ata\u00fad y el fr\u00edo de la fosa. Me imaginaba a madres ansiosas contando a sus hijos c\u00f3mo me hab\u00eda ahogado para que les sirviese de ejemplo y precauci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;Posteriormente escuch\u00e9 campanitas sonando dulcemente a lo lejos y otro sonidos dulces y agradables llegaban a mis o\u00eddos. Luego tuve visiones agradables. Los colores del arco iris danzaban ante m\u00ed y se entremezclaban produciendo formas extra\u00f1as. Yo no sufr\u00eda absolutamente. Me encantaba lo que ve\u00eda. Era todo tan ligero y el calma, movi\u00e9ndose impulsado por fuerzas invisibles. Me peroduc\u00eda el efecto de contemplar un espejo en el aue aparec\u00edan las cosas m\u00e1s bellas de lo que la m\u00e1s viva imaginaci\u00f3n puede evocar.<\/p>\n<p>&#8220;Todav\u00eda aquello mejor\u00f3 m\u00e1s. No hab\u00eda ruidos discordantes, sino la m\u00e1s dulce y deliciosa m\u00fasica que imaginarse pueda. Tuve la sensaci\u00f3n de haber sido transportado a un lugar inundado por una luz brillante y tranquila. No hac\u00eda fr\u00edo ni calor. Era como un bello d\u00eda de oto\u00f1o. Luego me pareci\u00f3 que dejaba el suelo y me remontaba por el espacio como un ave. Me elevaba y me elevaba constantemente y me parec\u00eda que ve\u00eda el mundo desde una enorme altura. Luego&#8230;la nada. La primera cosa de que tuve conciencia fu\u00e9 de estar echado en el suelo al ldo de mi compa\u00f1ero que me miraba muy p\u00e1lido y anhelante. Parece que despu\u00e9s de varias tentativas infructuosas hab\u00eda logrado descubrirme y sacarme del agua. Hab\u00eda conseguido hacerme volver a la vida. Durante la media hora que sigui\u00f3, creo haber sufrido como nunca. La &#8220;resurrecci\u00f3n&#8221; fu\u00e9 demasiado penosa.<\/p>\n<p>En la Revista &#8220;Scientific Monthly&#8221; de diciembre de 1925, G.M.STRATON menciona el cso de un aviador que tras hacer una falsa maniobra con su aparato, comenz\u00f3 a caer en picado. Y cuenta as\u00ed lo que sinti\u00f3: &#8220;Fu\u00e9 como si tuviese una doble personalidad. Volv\u00ed a vivir r\u00e1pidamente mi vida, no como si viese el pasado sino como si volviese a vivirla con todo detalle otra vez. Mientras ca\u00eda, aparecieron y viv\u00ed acontecimientos de mi vida que ser\u00eda imposible enumerar. Se presentaban en serie ordenada, muy distintos. Esto dur\u00f3 muy poco tiempo, pues cuando llegaba a los 1.200 metros del suelo, pude hacerme de nuevo con el mando del aparato y sal\u00ed con bien de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>LECONTE DE L&#8217;ISLE habla de la visi\u00f3n panor\u00e1mica de los moribundos, y tiene un bello poema en que expresa estas ideas diciendo: &#8220;Todo renace en visiones serenas, desde la monta\u00f1a natal y los viejos tamarindos a los familiares queridos muertos que le amaron desde su juventud y que dorm\u00edan en las arenas marinas&#8221;.<\/p>\n<p>M.A.SCOTT, citado por VARIGNY en un art\u00edculo de &#8220;La Revue Scientifique&#8221; del 2 de enero de 1897 titulado &#8220;Les id\u00e9es sur la Mort&#8221; menciona 7 experiencias muy parecidas de hombres, mujeres y j\u00f3venes ahogados, en las que como denominador com\u00fan se presenta la idea de &#8220;no hab\u00eda sufrimiento&#8221;, &#8220;hab\u00eda una dulce sensaci\u00f3n panor\u00e1mica de toda la vida anterior&#8221;, &#8220;aparici\u00f3n de escenas de la vida olvidadas pero ahora revividas con todo detalle&#8221; y la &#8220;sensaci\u00f3n de disgusto al ser tra\u00eddos de nuevo a la vida&#8221;.<\/p>\n<p>Casos semejantes son relatados en la Revue Philosophique de marzo de 1896 y febrero y octubre del mismo a\u00f1o, en los art\u00edculos de M.VICTOR EGGER &#8220;Le moi des mourants&#8221;. Tambi\u00e9n hay otros relatos de experiencias parecidas en TAINE, &#8220;De l&#8217;Intelligence&#8221;, en RIBOT, &#8220;Maladies de la m\u00e9moire&#8221; y en FERE, &#8220;Pathologie des \u00e9motions&#8221;.<\/p>\n<p>Todos coinciden en sus relatos en que se produce en los ahogados una actividad mental considerable, apareciendo muchos acontecimientos lejanos u olvidados de su vida surgiendo en la memoria con una rapidez y precisi\u00f3n extraordinarias.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n que se extrae de todos estos relatos es que el billete de regreso es m\u00e1s penoso que el de ida ya que el volver a la vida es lo m\u00e1s desagradable para ellos y que siempre hubiera sido mejor el &#8220;viaje sin retorno&#8221;.<\/p>\n<p>Un m\u00e9dico ingl\u00e9s, el Dr. J.A.LOWSON, cuenta sus experiencias personales de &#8220;ahogado&#8221; en el &#8220;Edinburgh Medical Journal&#8221; de 1903 y DE QUINCEY en sus &#8220;Confessions&#8221; cita el caso de un pariente suyo ahogado en un r\u00edo cuando ten\u00eda 9 a\u00f1os. Le contaba que en aquellos instantes vi\u00f3 toda su vida anterior en unos instantes como si la viese en un espejo, no sucesivamente sino simult\u00e1neamente.<\/p>\n<p>El propio CHARLES DARWIN cuenta una experiencia que tuvo cuando, siendo a\u00fan ni\u00f1o, iba un d\u00eda a la escuela. Tan absorto se encontraba con sus pensamientos mientras caminaba sobre el borde de las viejas fortificaciones de Shrewsbury que se distrajo y cay\u00f3 desde una altura de dos metros y medio aproximadamente. Y dice en su Autobiograf\u00eda: &#8220;El n\u00famero de pensamientos que atravesaron mi esp\u00edritu, fu\u00e9 extraordinario lo que parece ser poco compatible con la aseveraci\u00f3n de los fil\u00f3sofos de que cada pensamiento exige una cantidad de tiempo considerable&#8221;. PLATON dec\u00eda: &#8220;El tiempo es la imagen inm\u00f3vil de la inmovilidad eterna.<\/p>\n<p>Por su parte Kenneth Ring, cuenta en &#8220;Life at Death&#8221; la experiencia del mec\u00e1nico Tom Sawyer de Rochester, estado de Nueva York, cuyo cuerpo fu\u00e9 aplastado por un cami\u00f3n mientras lo reparaba. En un instante tuvo una visi\u00f3n panor\u00e1mica de toda su vida como la han tenido otras muchas personas.<\/p>\n<p>Basta leer los excelentes trabajos de Raymond Moody, Elizabeth K\u00fcbler-Ross, Allain Soto y Varibia Oberto, David Hertzog, Melvia Morse, Pierre Vigne, Patrick Drout, Helen Wambach, Roubieck de Praga, Bruce Greyson, G\u00f6ran Grip, Rube Amundsen, Peter Penwick y algunos otros autores que han investigado estos fen\u00f3menos de casi-muerte, para comprender que aunque desde el punto de vista cient\u00edfico no se ha podido demostrar nada, algo hay entre la vida y la muerte, en situaciones l\u00edmites de esa frontera que una vez traspuesta, no se suele regresar de ella.<\/p>\n<p>Se cuentan ya por miles los casos (Encuesta Gallu) conocidos de sujetos que por diversas circunstancias han quedado &#8220;muertos&#8221; en un accidente, o en el curso de una intervenci\u00f3n quir\u00fargica o de una enfermedad o por paro cardiaco. Todos ellos relatan experiencias similares tras haber sido &#8220;reanimados&#8221;, experiencias que no se pueden atribuir a la casualidad. Todos coinciden en una serie de puntos que resumen los diversos autores en:<\/p>\n<p>1. Separaci\u00f3n del esp\u00edritu del cuerpo.<\/p>\n<p>2. Zumbido o ruido que algunos califican de desagradable.<\/p>\n<p>3. Autocontemplaci\u00f3n del propio cuerpo desde fuera de \u00e9l.<\/p>\n<p>4. Sensaci\u00f3n de ingravidez y de flotar, elev\u00e1ndose ese doble incorp\u00f3reo, doble que sin embargo tiene conciencia, sabe, piensa, conoce, ve, pero no puede comunicarse con los que rodean su cuerpo tratando de reanimarle.<\/p>\n<p>5. Paso veloz por un t\u00fanel obscuro.<\/p>\n<p>6. Llegada a un espacio fuera del t\u00fanel donde hay una luz esplendente que no deslumbra y que todos asocian con el AMOR INFINITO.<\/p>\n<p>7. Visi\u00f3n panor\u00e1mica de la vida hasta en sus m\u00ednimos detalles y vivencia del da\u00f1o o sufrimiento que nuestros actos han podido producir a otros seres humanos.<\/p>\n<p>8. Sensaci\u00f3n de que el sujeto es recibido, acogido y acompa\u00f1ado por familiares, amigos o seres queridos que le precedieron en el viaje al m\u00e1s all\u00e1, o por seres de luz, inmateriales pero visibles para \u00e9l, que se comunican por medios telep\u00e1ticos, aunque en la conciencia resuenan sus voces.<\/p>\n<p>9. Aparici\u00f3n de un SER DE LUZ, superior a todo lo conocido, indescriptible, que entra en contacto verbal con el sujeto y le pregunta y le ordena cari\u00f1osamente o le anuncia que su hora no ha llegado todav\u00eda y que debe regresar al lugar de donde parti\u00f3.<\/p>\n<p>10. Resistencia al regreso ya que la sensaci\u00f3n de PAZ y BIENESTAR es tan grande, que volver al lugar del sufrimiento parece superior a la voluntad.<\/p>\n<p>11. Visi\u00f3n de una barrera o muro m\u00e1s all\u00e1, que ninguno de los que han tenido estas experiencias han llegado a atravesar.<\/p>\n<p>12. Sensaci\u00f3n constante de estar en otra dimensi\u00f3n inefable, donde el factor tiempo no existe, como en un sue\u00f1o de esos que a veces tenemos en el que vemos todo con extraordinaria claridad.<\/p>\n<p>13. El regreso por el mismo t\u00fanel en sentido inverso, la vuelta en s\u00ed, la reintegraci\u00f3n al cuerpo del que el esp\u00edritu escap\u00f3 por un instante quiz\u00e1s, pero que no puede ser medido en la otra dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>14. Y por \u00faltimo, una sensaci\u00f3n de estar otra vez, pero con algo nuevo, con una experiencia nueva que a veces deben contar y otras prefieren callar, pero que suele modificar su vida, su actitud ante la vida y la muerte, su actitud hacia los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Como cient\u00edfico debo plantearme la duda met\u00f3dica ante \u00e9ste y otros tipos de experiencias, plantearme el pensamiento de que quiz\u00e1s algo o alguien pretende substituir lo que se cree por la fe con lo que se ve con los ojos del esp\u00edritu. No lo s\u00e9. Lo cierto es que merece la pena de ser investigado, para ver si es que tiene alguna explicaci\u00f3n &#8220;racional&#8221;. Son muchos los que han experimentado estos fen\u00f3menos y hay trabajos muy serios sobre ellos. Pero tambi\u00e9n hay objeciones muy diversas.<\/p>\n<p>\u00bfSe deben estas sensaciones a la liberaci\u00f3n de alguna substancia qu\u00edmica que se produce en el cerebro en circunstancias extremas de terror y que act\u00faa sobre los substratos m\u00e1s rec\u00f3nditos de nuestro cerebro, all\u00ed donde se refugia la memoria y la conciencia? \u00bfSon estas experiencias similares a las inducidas por ciertas drogas alucin\u00f3genas? No se puede afcirmar a\u00fan nada con absoluta certeza. S\u00f3lo apuntarlo como hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista m\u00e1s estrictamente antropol\u00f3gico-forense es misi\u00f3n del m\u00e9dico diagnosticar y certificar la muerte, la detenci\u00f3n irreversible de las funciones biol\u00f3gicas del cuerpo humano.<\/p>\n<p>Existen sin duda casos de muerte aparente. Desde tiempos remotos existe el temor a ser enterrado vivo y esto ha sucedido muchas, probablemente much\u00edsimas veces en el pasado, muchas m\u00e1s de las que podamos imaginar. Tanto es as\u00ed que en los testamentos medievales se sol\u00eda a\u00f1adir una cl\u00e1usula por la cual se ped\u00eda muy encarecidamente que uno o varios m\u00e9dicos comprobasen la muerte real. Para ello se utilizaron muy variados procedimientos tales como colocar un espejito debajo de la nariz para ver si se empa\u00f1aba, lo que significaba que el sujeto a\u00fan viv\u00eda, o una plumilla de ave que era desplazada si a\u00fan hab\u00eda una brizna de respiraci\u00f3n. Tambi\u00e9n se colocaba un vaso lleno de agua sobre el estern\u00f3n del aparente cad\u00e1ver y si se notaba alguna vibraci\u00f3n en la superficie del agua, era signo de vida. Se abr\u00edan arterias y venas de la flexura del brazo para ver si manaba sangre y as\u00ed otros procedimientos m\u00e1s o menos seguros.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed hubo gran n\u00famero de casos conocidos de muerte aparente con enterramiento. Se dice que KEMPIS, el autor de &#8220;La imitaci\u00f3n de Cristo&#8221; y FRAY LUIS DE LEON, fueron enterrados vivos y por ese motivo no fueron beatificados como al parecer merec\u00edan. Reciente es el caso de Fray Diego de C\u00e1diz, quien estaba en proceso de beatificaci\u00f3n. Al exhumar sus restos se pudo determinar que hab\u00eda sido enterrado vivo. Sin embargo en este caso, el Papa consider\u00f3 que deb\u00eda ser beatificado a pesar de todo ya que un ser humano enterrado vivo no es due\u00f1o de sus actos si de pronto vuelve a la vida en esas condiciones y muere por verse imposibilitado de salir de su encierro.<\/p>\n<p>Bien documentado est\u00e1 el caso de PEDRARIAS DAVILA, el segoviano, que fu\u00e9 primer Gobernador de Castilla del Oro, lo que hoy es Panam\u00e1 y parte de Colombia (REVERTE, J.M.: &#8220;Biopatolog\u00eda de Pedrarias D\u00e1vila&#8221;, 1975). Pedrarias, que fu\u00e9 un gran comandante militar en los tiempos de los Reyes Cat\u00f3licos, se distingui\u00f3 en las guerras del Norte de Africa, especialmente en la toma de Bug\u00eda y su fortaleza que m\u00e1s tarde defendi\u00f3 valerosamente contra los ataques de los moros, hasta el punto de que recibi\u00f3 entre otros sobrenombres el de &#8220;El Bravo&#8221; y nuevos timbres de honor para su escudo. A sus 60 a\u00f1os, estaba ya algo retirado en su castillo de Torrej\u00f3n de Ardoz, cuando despu\u00e9s de una copiosa comida, &#8220;muri\u00f3&#8221; repentinamente. La familia, llorosa, hizo los preparativos para el funeral y entierro, coloc\u00e1ndole en un ata\u00fad rodeado de 4 hachones encendidos. Llegado el momento, se tap\u00f3 el caj\u00f3n y se dispusieron a llevarle al pante\u00f3n familiar, cuando uno de sus criados que le quer\u00eda mucho, no pudiendo sufrir su desaparici\u00f3n, se abraz\u00f3 al ata\u00fad para darle el \u00faltimo adi\u00f3s. Ante su sorpresa, sinti\u00f3 moverse algo en el interior. Sus gritos atrajeron a los familiares y servidores que abrieron la caja. Pedrarias se sent\u00f3, restreg\u00e1ndose los ojos y preguntando que qu\u00e9<\/p>\n<p>pasaba all\u00ed. Pedrarias volvi\u00f3 a la vida salv\u00e1ndose de ser enterrado vivo. Algo tan inusitado no dej\u00f3 de grabar una profunda huella en el \u00e1nima del soldado. M\u00e1s tarde y haciendo ya su vida normal, fu\u00e9 nombrado por la Reina Isabel la Cat\u00f3lica, Gobernador de Castilla del Oro, a donde lleg\u00f3 con una florida y numerosa expedici\u00f3n para emprender una nueva vida en el mundo recientemente descubierto. Poco despu\u00e9s de llegar sufri\u00f3 un ictus apoplectiforme con una hemiplegia de la que nunca se recuper\u00f3 del todo, pero que no fu\u00e9 \u00f3bice para que ama\u00f1ara un falso proceso por el cual el gran descubridor del Mar del Sur u Oc\u00e9ano Pac\u00edfico, Vasco N\u00fa\u00f1ez de Balboa, fuese decapitado junto con sus compa\u00f1eros y leales en Acla. A\u00fan a\u00f1os m\u00e1s tarde repetir\u00eda la historia despu\u00e9s de haber sido trasladado a Nicaragua como Gobernador de aquellas tierras, haciendo decapitar tambi\u00e9n al descubridor de las mismas, el Capit\u00e1n HERNANDEZ DE CORDOBA. Todo al parecer porque no quer\u00eda que nadie le hiciera sombra, acabando por fin su vida a los 84 a\u00f1os de edad de una rabieta que tuvo. Pedrarias, seg\u00fan cuentan los cronistas de la \u00e9poca que le conocieron y trataron, desde aquella muerte aparente llevaba consigo un ata\u00fad en miniatura para recordarle la experiencia de casi-muerte y cada a\u00f1o, por aquella misma fecha, se hac\u00eda celebrar una misa de corpore insepulto para agradecer a Dios su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No parece en este caso que su casi-muerte haya influ\u00eddo tan favorablemetne como en otros casos que nos cuentan los diversos autores y o no vi\u00f3 la LUZ MARAVILLOSA ni comprendi\u00f3 lo que significaba el AMOR al pr\u00f3jimo, porque si hemos de creer a los cronistas, le hizo la vida imposible a cuantos de \u00e9l dependieron.<\/p>\n<p>Que la muerte aparente puede darse en nuestro tiempo, lo demuestran varios casos, uno que tuvo lugar durante mi reciente viaje a la India. Una mujer hab\u00eda sido declarada muerta y se hicieron los preparativos para quemarla en la pira funeraria. Se coloc\u00f3 el &#8220;cad\u00e1ver&#8221; en la posici\u00f3n adecuada, rodeado del combustible ritual y se puso fuego a la pira. Pero al sentir la quemadura en el cuerpo, la mujer &#8220;revivi\u00f3&#8221; y de un salto sali\u00f3 despedida del fuego dando alaridos. Consigui\u00f3 salvarse no sin serias quemaduras que tuvieron que ser atendidas en el Hospital de Benar\u00e9s.<\/p>\n<p>Y muy recientemente, el 14 de marzo de 1993, Rafael Guardiola Esc\u00e1mez era declarado muerto de forma oficial en el Hospital de la localidad alicantina de Elda. Se trataba de un sujeto de 52 a\u00f1os a quien le sobrevino una muerte s\u00fabita en el interior de un ascensor. Seg\u00fan los m\u00e9dicos que le atendieron ingres\u00f3 cad\u00e1ver en el Centro m\u00e9dico. Veinte minutos m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de \u00edmprobos esfuerzos para reanimarle utilizando descargas el\u00e9ctricas sobre el coraz\u00f3n sin obtener respuesta alguna, los facultativos comunicaban a la familia su defunci\u00f3n y que se encontraba en una de las c\u00e1maras frigor\u00edficas de la sala de autopsias. La esposa quiso ver a su esposo para comprobar por s\u00ed misma que estaba muerto y al imped\u00edrselo las autoriades del Hospital, fu\u00e9 acompa\u00f1ada de la Juez de Instrucci\u00f3n del Juzgado n\u00ba 2 de Elda, el Comisario de Polic\u00eda y un Forense. Cu\u00e1l no ser\u00eda la sorpresa de todos cuando vieron que el supuesto &#8220;cad\u00e1ver&#8221; respiraba. Sacado inmediatamente de la refrigeradora, fu\u00e9 trasladado a la UVI donde aunque respira y mantiene vida, ha permanecido en coma profundo, del que me cuentan que acaba de salir.<\/p>\n<p>Para asegurarse de que no se trata de un caso de muerte aparente hay que determinar que el cuerpo que va a ser enterrado est\u00e1 realmente muerto. Por eso las leyes prohiben realizar un enterramiento antes de las 24 horas de haber fallecido el sujeto, exigi\u00e9ndose la certifiaci\u00f3n de un m\u00e9dico de familia, un m\u00e9dico forense o un m\u00e9dico del Registro Civil, en la que previa comprobaci\u00f3n, se se\u00f1alan las causas mediatas e inmediatas de la muerte.<\/p>\n<p>As\u00ed, son evidentes en la muerte cierta, una serie de fen\u00f3menos tales como la mancha verde, signo de aparici\u00f3n tard\u00eda (24 horas despu\u00e9s de la muerte), generalmente en la pared abdominal, como consecuencia de las putrefacciones intestinales.<\/p>\n<p>La radiograf\u00eda abdominal que en el cad\u00e1ver permite ver con m\u00e1s nitidez los l\u00edmites de los \u00f3rganos internos, cosa que no sucede en el vivo a causa de los movimientos perist\u00e1lticos del intestino.<\/p>\n<p>La paralizaci\u00f3n de la respiraci\u00f3n, la detenci\u00f3n del movimiento circulatorio y cardiaco y el silencio bioel\u00e9ctrico del cerebro en un registro gr\u00e1fico de EEG.<\/p>\n<p>Como esto no siempre es posible llevarlo a cabo, salvo en medios hospitalarios muy bien provistos, el m\u00e9dico se gu\u00eda, primero por la flaccidez de los tejidos y m\u00fasculos que ocho horas despu\u00e9s de la muerte es substitu\u00edda por la rigidez cadav\u00e9rica (rigor mortis) aunque hay casos en que se presenta antes y que es m\u00e1xima a las 24 horas para ir desapareciendo por el mismo orden que comenz\u00f3.<\/p>\n<p>Una gran investigador espa\u00f1ol, el Prof. LECHA MARZO, sabiendo que el medio interno del cuerpo humano es neutro o ligeramente alcalino y que poco despu\u00e9s de la muerte real se acidifica, ide\u00f3 una sencilla y eficaz t\u00e9cnica que consiste en colocar un papel de tornasol bajo el p\u00e1rpado o bien absorbiendo con el papel la secreci\u00f3n lagrimal que pueda haber en los sacos palpebrales. Si este papel de tornasol vira al color rojo, es decir al pH \u00e1cido, la muerte real es cierta.<\/p>\n<p>Los cambios qu\u00edmicos del medio interno que sobrevienen con la muerte hacen que el cad\u00e1ver se enfr\u00ede progresivamente (algor mortis) comenzando por pies y manos y continuando por las partes m\u00e1s superficiales para terminar por las m\u00e1s profundas como son los \u00f3rganos internos. A veces hay incluso aumento de temperatura y a las 24 horas a\u00fan conservan calor los \u00f3rganos internos como el coraz\u00f3n, h\u00edgado y bazo. El cuerpo humano se comporta como un cilindro al enfriarse.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se produce una p\u00e9rdida de la elasticidad de los tejidos en el cad\u00e1ver, especialmente de las fibras epid\u00e9rmicas y musculares, de manera que si inyectamos unos 2 cc de \u00e9ter te\u00f1ido con azul de metileno bajo la piel colocando la aguja paralela a \u00e9sta, si el sujeto est\u00e1 muerto, el \u00e9ter refluye por el orificio del pinchazo al ser rechazado por los tejidos, mientras que si el sujeto est\u00e1 vivo, se retiene y difunde por los tejidos (Signo de Rebouillat) o bien si pellizcamos la piel con una pinza de forcipresi\u00f3n (Pinza de Pean) y luego aflojamos \u00e9sta, los tejidos vuelven a la normalidad en el vivo persistiendo el pinzamiento si el sujeto est\u00e1 muerto (Signo de Icard).<\/p>\n<p>El pH interno se puede comprobar tambi\u00e9n por medio de la cutit\u00e1natorreacci\u00f3n, practicando peque\u00f1as escarificaciones en la piel, sobre la que se aplica papel de tornasol que vira al pH \u00e1cido si est\u00e1 muerto el sujeto.<\/p>\n<p>Generalmente 45 minutos despu\u00e9s de la muerte, se presentan signos como el hundimiento y flaccidez del globo ocular por evaporaci\u00f3n de los l\u00edquidos intraoculares, la mancha escler\u00f3tica de Sommer-Larcher, que aparece en forma redondeada u oval, de color negro, en el lado externo del globo ocular por desecaci\u00f3n de la escler\u00f3tica, o el enturbiamiento corneal, muy r\u00e1pido si el cad\u00e1ver qued\u00f3 con los ojos abiertos y m\u00e1s lento (hasta un d\u00eda despu\u00e9s de la muerte) si qued\u00f3 con los p\u00e1rpados cerrados. Por otra parte, la decoloraci\u00f3n de los tegumentos y la palidez c\u00e9rea son otros signos de muerte.<\/p>\n<p>Consecuencia tambi\u00e9n de la alteraciones qu\u00edmicas del medio interior son las manchas l\u00edvidas, livideces cadav\u00e9ricas (livor mortis), que aparecen en las partes declives del cuerpo, en la espalda si el cad\u00e1ver qued\u00f3 boca arriba o en el pecho y abdomen si el cad\u00e1ver qued\u00f3 boca abajo. Estas manchas pueden cambiar de lugar (transposici\u00f3n de las livideces) si el cad\u00e1ver es cambiado de posici\u00f3n antes de las 10-12 horas despu\u00e9s de la muerte, tiempo que necesitan para fijarse. Var\u00edan del rojo violado al azul obscuro y dependen del ac\u00famulo de la sangre venosa por la acci\u00f3n de la fuerza de la gravedad en las partes declives.<\/p>\n<p>La paralizaci\u00f3n o detenci\u00f3n de las funciones vitales respiratorias, circulatorias y del sistema nervioso se conoce con el nombre de Tr\u00edpode de Bichat.<\/p>\n<p>Se suele considerar que si la irrigaci\u00f3n del cerebro falta m\u00e1s de cinco minutos, aunque el sujeto no muera aparentemente, el da\u00f1o cerebral es tan grande que es irreversible. La anoxia cerebral es mortal para este \u00f3rgano despu\u00e9s de cinco minutos.<\/p>\n<p>La paralizaci\u00f3n de las funciones cerebrales se detecta por medio del EEG (electroenc\u00e9falograma). Un EEG plano se considera como muerte cierta cerebral, aunque el sujeto parezca mantenerse vivo por medio de respiraci\u00f3n y circulaci\u00f3n asistidas artificialmente. Se convierte en un vegetal. Sin embargo ha habido casos de EEG plano con una duraci\u00f3n que descartaba toda vuelta a la normalidad en que el sujeto se ha recuperado totalmente. A veces el EEG no registra ritmos y ondas muy tenues, pero suficientes para demostrar que a\u00fan vive.<\/p>\n<p>Cuando no hay un electroencefal\u00f3grafo disponible, se recurre al uso de mi\u00f3ticos y midri\u00e1sicos instilados en la conjuntiva ocular. La falta de respuesta pupilar es signo de muerte cierta. Si esto se acompa\u00f1a de ausencia de contractilidad muscular, respuesta negativa al electro-shock de bajo voltaje y dem\u00e1s signos descritos, la muerte es cierta.<\/p>\n<p>Se considera que 4 horas de EEG plano es el m\u00e1ximo que se puede esperar para afirmar que un cerebro ha terminado sus posibilidades de recuperaci\u00f3n, aunque en pa\u00edses como Francia, despu\u00e9s de las experiencias vividas en algunos casos, exigen las leyes un silencio bioel\u00e9ctrico de 48 horas (sujeto en estado de coma profundo). La ausencia de reflejos acompa\u00f1a a estos estados irreversibles (muerte cerebral).<\/p>\n<p>La paralizaci\u00f3n de la actividad cardiaca se detecta por medio del ECG (electrocardiograma) monitorizado en medio hospitalario, ausencia de latidos a la auscultaci\u00f3n, registro fonocardiogr\u00e1fico negativo. En estos casos se recurre a la reanimaci\u00f3n, bien con una inyecci\u00f3n intracardiaca de adrenalina o bien por la estimulaci\u00f3n el\u00e9ctrica o el masaje cardiaco por presi\u00f3n de la caja tor\u00e1cica o directo en el caso de una intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Ha habido casos en que el sujeto ha vuelto a la vida por alguno de estos procedimientos.<\/p>\n<p>Como puede verse son muchos los signos que nos permiten afirmar que un sujeto est\u00e1 muerto. A pesar de todo, los casos extraordinarios de vuelta a la vida cuando parec\u00eda imposible, existen.<\/p>\n<p>En mi propia experiencia personal, recuerdo que durante mis a\u00f1os de estancia en Panam\u00e1 tuve la oportunidad de atender a un sujeto ahogado en el mar. Al borde de la playa y ante la expectaci\u00f3n de familiares y curiosos, permanec\u00eda colocado boca abajo y con la cabeza de lado, la piel y mucosas de color viol\u00e1ceo, la respiraci\u00f3n detenida totalmente. Yo segu\u00eda incansable aplic\u00e1ndole los movimientos de presi\u00f3n sobre el dorso de la caja tor\u00e1cica en un intento de volverle a la vida. Mis propios m\u00fasculos, fatigados por el esfuerzo, ya casi no respond\u00edan a los movimientos. En aquel cuerpo no hab\u00eda respuesta. Ya estaba a punto de dejarlo, m\u00e1xime cuando escuch\u00e9 la exclamaci\u00f3n de uno de los familiares que dec\u00eda: &#8220;\u00a1D\u00e9jelo Doctor, est\u00e1 muerto!&#8221;. Pero no hice caso y continu\u00e9. A los 20 minutos sal\u00eda agua por la boca y nariz y a la media hora hubo una inspiraci\u00f3n ante mi propio asombro. Segu\u00ed con renovados \u00e1nimos y aquel hombre vivi\u00f3.<\/p>\n<p>Siempre desde entonces he recomendado no desmayar en los esfuerzos por reanimar a un ahogado por muy muerto que se crea que est\u00e1. No hay que olvidar que el prolongado enfriamiento hace que con un m\u00ednimo de funciones vitales, un cuerpo pueda sobrevivir y esto es lo que seguramente ocurri\u00f3 en aquel caso.<\/p>\n<p>Por supuesto que cuando se me pregunta si la vida puede continuar de alguna manera en el cuerpo, a\u00fan despu\u00e9s de la muerte cierta, la respuesta es que el cad\u00e1ver a\u00fan tiene grupos de c\u00e9lulas en las que la autolisis no ha tenido lugar y as\u00ed hay grupos de c\u00e9lulas y tejidos que conservan su vitalidad por un cierto tiempo. M\u00e1s adelante, la autolisis que consiste en una serie de procesos fermentativos anaer\u00f3bicos intracelulares por la acci\u00f3n de las propias enzimas, se generaliza, degenerando en verdaderas necrosis celulares. Adem\u00e1s se instala la fermentaci\u00f3n p\u00fatrida de origen bacteriano y los g\u00e9rmenes intestinales multiplican su actividad, actuando en primer lugar las bacterias aerobias hasta que consumen todo el ox\u00edgeno que pueden encontrar en los tejidos. El cad\u00e1ver evoluciona seg\u00fan los cuatro periodos que la Medicina Legal cl\u00e1sica considera: Fase crom\u00e1tica, Fase enfisematosa con producci\u00f3n de gases y distensi\u00f3n de los tejidos, Fase colicuativa o licuefacci\u00f3n, convirti\u00e9ndose los tejidos en putr\u00edlago y desapareciendo por fin \u00e9ste para dejar el hueso limpio (Esqueletizaci\u00f3n). Todo este proceso es favorecido y acelerado casi siempre por la acci\u00f3n de los insectos que forman las 8 escuadras de la muerte o trabajadores de la muerte: D\u00edpteros, Cole\u00f3pteros, Himen\u00f3pteros, Acaros, cada una de cuyas especies necr\u00f3fagas atacan atra\u00eddas por los distintos olores que despide el cad\u00e1ver durante las fermentaciones but\u00edrica, amoniacal.<\/p>\n<p>Hay muchas variantes de este proceso de destrucci\u00f3n de las partes blandas, dependiendo de factores intr\u00ednsecos (emaciaci\u00f3n premortem a causa de una larga enfermedad consuntiva), utilizaci\u00f3n de antibi\u00f3ticos de amplio espectro, etc. y factores extr\u00ednsecos (sequedad del medio en que se coloca el cuerpo, lo que favorece la desecaci\u00f3n y momificaci\u00f3n del mismo, o bien humedad del medio que rodea al cad\u00e1ver lo que origina la saponificaci\u00f3n de las grasas cadav\u00e9ricas (por hidr\u00f3lisis de las mismas) y su transformaci\u00f3n posterior en adipocira (grasa y cera cadav\u00e9ricas, cuerpos incorruptos), o bien si el cuerpo ha quedado sobre la arena del desierto (momificaci\u00f3n espont\u00e1nea por desecaci\u00f3n), o entre los hielos y nieves del Artico (congelaci\u00f3n y conservaci\u00f3n consiguiente por tiempo indefinido). A veces tiene lugar un proceso denominado corificaci\u00f3n, que puede ser blanda (los tejidos quedan como si fuesen cuero curtido o badana) o dura (los tejidos adquieren la dureza del cuero viejo o el cart\u00f3n piedra).<\/p>\n<p>En determinadas circunstancias tiene lugar la infiltraci\u00f3n de substancias calc\u00e1reas (cad\u00e1veres depositados en cuevas), que puede conducir a la fosilizaci\u00f3n de \u00e9stos o a la formaci\u00f3n de fluorapatita y transformaci\u00f3n del hueso (mineralizaci\u00f3n y transmineralizaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Si el cad\u00e1ver ha sido embalsamado (bien por procedimientos antiguos como los usados por guanches, egipcios, incas peruanos, etc. o por procedimientos modernos tales como inyecciones intravenosas, intramusculares o parenterales en cavidades con substancias conservadoras, radiaciones, etc.) el cad\u00e1ver se puede momificar, desecar o conservar durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>El actual\u00edsimo problema de los transplantes de \u00f3rganos, suscita muy diversos y complejos problemas, entre los cuales no es el menor la determinaci\u00f3n del momento de obtener los \u00f3rganos del donante. Para ello es necesaria la declaraci\u00f3n de muerte del donante. He ah\u00ed el grave problema m\u00e9dico-legal que se plantea. Se ha acusado a algunos cirujanos de haber obtenido \u00f3rganos para transplante en sujetos moribundos, pero que a\u00fan ten\u00edan vida. La legislaci\u00f3n de cada pa\u00eds ha tenido que ir a la zaga de los adelantos cient\u00edficos y todav\u00eda en muchos aspectos se mantiene retrasada (V\u00e9ase REVERTE COMA, J.M.: &#8220;Las fronteras de la Medicina&#8221;, Ed. D\u00edaz de Santos, Madrid, 1981).<\/p>\n<p>En el caso, desgraciadamente muy frecuente, de sujetos descerebrados en los que se mantiene la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea por tiempo indefinido merced a una m\u00e1quina que act\u00faa como coraz\u00f3n artificial y la respiraci\u00f3n y movimiento pulmonar por un procedimiento tambi\u00e9n mec\u00e1nico oxigenando la sangre, a pesar de lo cual no se logra sacar al enfermo del coma profundo en que se encuentra (muerte cerebral), aunque no lo parezca, el sujeto es un cad\u00e1ver.<\/p>\n<p>Un Comit\u00e9 creado por la Escuela de Harvard en 1968, defini\u00f3 la muerte como la interrupci\u00f3n permanente y completa de las funciones cerebrales, cumpli\u00e9ndose los siguientes requisitos:<\/p>\n<p>1. Falta de receptividad y respuesta a est\u00edmulos externos si se separa a la persona del respirador durante 3 minutos.<\/p>\n<p>2. Ausencia total de movimientos o respiraciones.<\/p>\n<p>3. Ausencia total de reflejos.<\/p>\n<p>4. Silencio bioel\u00e9ctrico del cerebro (EEG plano).<\/p>\n<p>En a\u00f1os posteriores se ha aceptado esta definici\u00f3n en todos los pa\u00edses del mundo, a\u00fan con algunas modificaciones.<\/p>\n<p>Existe otra posibilidad y es que haya donantes vivos, que voluntariamente ceden alg\u00fan \u00f3rgano para que se salve otro sujeto (donaci\u00f3n de un ri\u00f1\u00f3n por ejemplo). La Ley Espa\u00f1ola de Transplantes de \u00f3rganos exige para la obtenci\u00f3n de un \u00f3rgano procedente de un sujeto fallecido, que la muerte sea certificada por tres m\u00e9dicos, entre los cuales deber\u00e1 figurar un neur\u00f3logo o neurocirujano y el Jefe de la Unidad M\u00e9dica correspondiente o su substituto, con la salvedad de que ninguno de estos facultativos podr\u00e1 formar parte del equipo que vaya a proceder a la obtenci\u00f3n del \u00f3rgano o a efectuar el transplante.<\/p>\n<p>Todo ello d\u00e1ndose las circunstancias de deseo expreso del sujeto en vida o de sus familiares, de que los \u00f3rganos sean dados con este fin de ser transplantados y sin mediar recompensa econ\u00f3mica alguna.<\/p>\n<p>Hay a\u00fan mucho que estudiar en torno a la muerte, que es vida bajo otra forma. KUBLER-ROSS compara ese momento a una metamorfosis, como lo hac\u00edan mis amigos indios, algo como una muda, desprendi\u00e9ndose el ser humano de su envoltura corporal como una mariposa de su capullo para renacer a una vida superior. La muerte es un fen\u00f3meno natural y como tal debe ser vivida naturalmente. Para el cristiano es un renacer a una nueva vida. Para el Antrop\u00f3logo es un rito de paso m\u00e1s, el \u00faltimo en la odisea de la vida, que nos permite pasar a una nueva dimensi\u00f3n, seamos creyentes o no creyentes, pertenezcamos a uno u otro credo. La muerte nos iguala a todos, es la gran enrasadora.<\/p>\n<p>No morimos jam\u00e1s, s\u00f3lo emprendemos un largo y jubiloso viaje hacia el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EXPERIENCIAS DE CASI MUERTE (ECM) Hace muchos a\u00f1os que vengo interes\u00e1ndome desde un punto de vista antropol\u00f3gico general por ciertos hechos que tienen que ver con la muerte. 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