{"id":2166,"date":"2008-11-11T06:01:29","date_gmt":"2008-11-11T06:01:29","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2166"},"modified":"2008-11-11T06:01:29","modified_gmt":"2008-11-11T06:01:29","slug":"el-manuscrito-de-los-seis-poderes-(anonimo)","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2166","title":{"rendered":"El manuscrito de los seis poderes (Anonimo)"},"content":{"rendered":"<p>De: The_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original)<br \/>\nEnviado: 19\/03\/2005 11:00 <\/p>\n<p>El manuscrito de los<br \/>\n6 Poderes<\/p>\n<p>An\u00f3nimo<\/p>\n<p>PR\u00d3LOGO<\/p>\n<p>Hacia 1646, naci\u00f3, de una pareja constituida por una marinero y una amante mujer, un joven que, hubo de padecer, a temprana infancia, no s\u00f3lo el caos de la orfandad, sino y a la vez, los vej\u00e1menes de la fraudulencia, siempre humana.<\/p>\n<p>Cien a\u00f1os m\u00e1s tarde, hacia 1746, y antes de morir, dese\u00f3 dejar por escrito aquello que, habi\u00e9ndolo descubierto durante su vida, pudiese servir a las generaciones venideras, como herencia.<\/p>\n<p>Es pues, un testamento, un Acto, legado de un padre, con lo que hemos de encontrarnos, en esta historia. Acto con el que, un anciano, inscribe, para nosotros, el modo como \u00e9l sali\u00f3, el modo como \u00e9l pudo dar el paso hacia el lugar al que, humanamente hemos dado en llamar, UN HOMBRE.<\/p>\n<p>No fue f\u00e1cil, pas\u00f3 penurias, y atajos hasta el \u0093delirio\u0094, antes de encontrar su verdad, la verdad de s\u00ed mismo, y la verdad de todos. Verdad que, si bien cada quien puede encontrar, a su modo, pocos son los que se animan a, saberla, analizarla, publicarla, inscribirla. El valor del ACTO TESTAMENTARIO dice, de la inscripci\u00f3n de ese paso antes nombrado, y de otro paso m\u00e1s de este HOMBRE, que lo lleva al lugar de PADRE.<\/p>\n<p>Un padre que piensa en los hijos, siendo estos, no precisamente aquellos que ha engendrado, de los cuales es adem\u00e1s genitor, sino de aquellos que, por las generaciones, lo seguir\u00e1n. Lo seguir\u00e1n, s\u00ed. Sin necesidad de escuelas, instituciones, quejas o castigos. Lo seguir\u00e1n, porque simplemente, transmite, lo humano a los humanos, y su modo, de \u00e9l, de salir del vejamen de la repetici\u00f3n en que se hab\u00eda instaurado como v\u00edctima y sufriente, repetici\u00f3n \u00e9sta tan humana como, la verdad misma y los lugares a los que da paso, su revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Asistamos pues, sentados alrededor del calor de fuego paterno, en una noche de oto\u00f1o a la luz de la luna, a la historia de un HOMBRE que adem\u00e1s fue, PADRE. Noche de la que saldremos, rejuvenecidos y&#8230; otros, nuevos, pues, recibiremos la herencia que, por siglos, nos estaba predestinada.<\/p>\n<p>El Manuscrito de los 6 poderes<\/p>\n<p>De un autor desconocido<\/p>\n<p>Mi experiencia de vida me ha ense\u00f1ado que existe un secreto para el \u00e9xito; \u00e9xito tanto en el plano material como en el \u00e1mbito de bien-estar interior. El secreto est\u00e1 reservado a aquellos que tienen la sabidur\u00eda de aceptarlo o, que lo poseen naturalmente.<\/p>\n<p>Como el n\u00famero de mis d\u00edas sobre esta tierra est\u00e1 contado, he decidido legar, a las generaciones que me seguir\u00e1n, el saber que poseo, sea cual sea su forma de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>No me excusar\u00e9 por mis maneras, mis palabras o mi falta de talento literario, \u00e9ste \u00faltimo \u00a1habla por s\u00ed mismo!. Mis herramientas habituales eran mucho m\u00e1s pesadas que una pluma y, para acabar de ajustar, el peso de los a\u00f1os se siente en mis manos y en mi cerebro; de modo que, mientras pueda, les relatar\u00e9 los hechos, y lo que, a mi juicio es lo m\u00e1s importante. \u00bfPor qu\u00e9 es importante? \u00bfC\u00f3mo alterar la balanza sin da\u00f1ar el fruto? \u00bfC\u00f3mo nutrirse de \u00e9l?<\/p>\n<p>Puedo encontrar las circunstancias precisas en mi camino de vida. En un hombre de mi edad, los recuerdos de su infancia son m\u00e1s frecuentes que los de sus percepciones m\u00e1s recientes. Lo importante no es, pues, c\u00f3mo voy a expresarme, sino la idea que expreso, suponiendo que ella sea valiosa y les aporte una ayuda significativa. <\/p>\n<p>Mucho tiempo le di vueltas en mi cabeza a la cuesti\u00f3n de saber c\u00f3mo entregarles esta receta del \u00e9xito que me ha sido dada descubrir. Lo mejor ser\u00e1 sin duda entreg\u00e1rselas tal y como ella me fue revelada. Esto quiere decir, que est\u00e1 en relaci\u00f3n con la historia de mi vida. Es como una receta de cocina cuyos ingredientes, el modo de preparaci\u00f3n y la saz\u00f3n del plato son f\u00e1ciles de realizar.<br \/>\nQue as\u00ed sea, y que los hombres nacidos despu\u00e9s de que yo me haya ido, puedan bendecirme por haberles legado este secreto. <\/p>\n<p>A\u00f1o de 1742, testamento del autor.<\/p>\n<p>No se enceguezcan de entusiasmo<\/p>\n<p>Mi padre era un buen marinero que, muy tarde en su vida, se enrol\u00f3 en el oficio de cultivador. Se instal\u00f3 en una plantaci\u00f3n en la Colonia de Virginia. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde, nac\u00ed yo, en 1642. Hace ya 100 a\u00f1os de eso.<\/p>\n<p>De hecho, mi padre hubiera hecho mejor si hubiera seguido los consejos de mi madre \u0096quedarse en un trabajo para el que su formaci\u00f3n lo hab\u00eda preparado-, pero \u00e9l prefer\u00eda cambiar el buen nav\u00edo que pose\u00eda y del que era el capit\u00e1n por la plantaci\u00f3n de la que les habl\u00e9. Es lo que me trae el&#8230;<\/p>\n<p>PRIMER PODER:<\/p>\n<p>Debe uno dejar de enceguecerse por los argumentos de una ocasi\u00f3n que se presenta, y acordarse, en la ocasi\u00f3n, que un mill\u00f3n de magnificas promesas pesan nada, en relaci\u00f3n con la posesi\u00f3n de una sola pieza de dinero.<\/p>\n<p>Cuando ten\u00eda 10 a\u00f1os, el alma de mi madre toma su vuelo, y 2 a\u00f1os m\u00e1s tarde mi bien amado padre; la sigue. Como yo era su \u00fanico hijo, qued\u00e9 solo. Los amigos de mis padres me dieron cuidados, alg\u00fan tiempo. De hecho, me ofrecieron un lugar bajo su techo: un beneficio que yo aprovech\u00e9 durante 5 meses. De los bienes de mis padres, nada qued\u00f3: -pero&#8230; con la experiencia de los a\u00f1os, comprend\u00ed mas tarde, que esos, sus amigos, que me acogieron alg\u00fan tiempo, los hab\u00edan defraudado- y que por consecuencia, me hab\u00edan hecho da\u00f1o.<\/p>\n<p>De, desde la edad de 12 a\u00f1os y hasta los 23 a\u00f1os, no les hablar\u00e9 de mi vida, no servir\u00eda de nada a mi prop\u00f3sito. Pero poco tiempo despu\u00e9s, teniendo en mi posesi\u00f3n, 16 guineas, que hab\u00eda economizado del fruto de mi trabajo, tom\u00e9 un barco para Boston, en el que trabaj\u00e9, a bordo, como carpintero, luego, como carpintero marino.<\/p>\n<p>No obstante haber trabajado siempre en los nav\u00edos en el malec\u00f3n, el mar no me era saludable.<\/p>\n<p>La suerte no puede ser retenida m\u00e1s que por la fuerza<\/p>\n<p>La suerte sonr\u00ede alguna vez incluso a los que se destinan a ser v\u00edctimas del car\u00e1cter perverso . En todo caso fue as\u00ed para m\u00ed. Conoc\u00ed la prosperidad, y con s\u00f3lo 27 a\u00f1os era ya el propietario de la empresa para la cual yo trabajaba anteriormente. La suerte es una amante que debe ser conquistada. Ella no se entrega a los indecisos. Es lo que deb\u00eda asimilar como el&#8230;<\/p>\n<p>SEGUNDO PODER:<\/p>\n<p>La suerte es caprichosa, y no puede ser retenida sino por la fuerza. Tr\u00e1tala con dejadez, y ella te excluir\u00e1 para preferir a otro m\u00e1s fuerte que t\u00fa (al menos conmigo, ella se comporta as\u00ed, como muchas mujeres que conoc\u00ed).<\/p>\n<p>En ese momento, \u0093Desastre\u0094 (que es uno de los heraldos de los esp\u00edritus indecisos y de las promesas no cumplidas) me vino a visitar. El fuego quem\u00f3 todo mi taller, no dejando otra cosa que deudas y, no ten\u00eda yo la menor pieza para liberarme de ellas.<\/p>\n<p>Ensayaba yo: negociar con mis acreedores, pedir ayuda a mis amistades, tratar de volver a partir de cero, pero nada logr\u00e9. El fuego hab\u00eda, parece ser, no s\u00f3lo consumido mis bienes, sino tambi\u00e9n la simpat\u00eda que por m\u00ed se ten\u00eda. As\u00ed, en poco tiempo, no solamente hab\u00eda perdido todo, sino que ten\u00eda tambi\u00e9n deudas con mis proveedores, y ellos me hicieron poner, por tal raz\u00f3n, en prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>El infortunio no existe sino en la tumba<\/p>\n<p>Hubiera sin duda podido salir adelante, pero esta \u00faltima indignidad; la prisi\u00f3n, me desmorona y me entrega al resentimiento. Al cabo de un a\u00f1o me dejan en libertad, pero ya no era yo, el mismo hombre optimista, feliz, contento de su suerte, confiado en las gentes y del mundo entero; que hab\u00eda sido.<\/p>\n<p>La vida tiene muchos caminos, y de lejos se ve que, la mayor\u00eda de entre ellos llevan hacia abajo. Cualquiera que sea su inclinaci\u00f3n, ellos llevan al mismo lugar: el infortunio. Lo que me lleva al&#8230;<\/p>\n<p>TERCER PODER:<\/p>\n<p>El infortunio no existe sino en la tumba. El hombre cuando est\u00e1 vivo no es infortunado.<br \/>\nPuede siempre hacer marcha atr\u00e1s y retomar la cuesta. Y hay siempre una inclinaci\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cil para ascender (aunque algunas veces m\u00e1s larga) y m\u00e1s adaptada a la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tus compa\u00f1eros te influencian sin que t\u00fa lo sepas<\/p>\n<p>Como yo era un buen carpintero, encontr\u00e9 r\u00e1pidamente empleo y con un buen salario, pero como hab\u00eda degustado los frutos de la opulencia, la insatisfacci\u00f3n se apoder\u00f3 de m\u00ed. Me volv\u00ed deprimido y amargado. Para consolarme, y olvidar todo lo que hab\u00eda perdido, pasaba mis tardes en la taberna. No es que bebiese mucho alcohol, salvo en cada ocasi\u00f3n, (ocasiones que se presentaban seguido) y lo suficiente para tornarme alegre, \u00a1qu\u00e9 yo pudiese re\u00edr!, \u00a1Charlar y cantar con mis compa\u00f1eros de infortunio! : y esto me lleva al&#8230;<\/p>\n<p>CUARTO PODER:<\/p>\n<p>Busca mejor la compa\u00f1\u00eda de los industriosos, pues los otros debilitar\u00e1n tus energ\u00edas.<\/p>\n<p>Con el m\u00e1s m\u00ednimo pretexto, me era placentero contar, la triste historia de todos los desastres que se hab\u00edan abatido sobre m\u00ed, y decir las pestes que pend\u00edan de aquellos que me hab\u00edan abandonado en lugar de socorrerme.<\/p>\n<p>Peor a\u00fan, encontraba un placer pueril en robar a mi empleador, cada d\u00eda, algunos momentos de mi tiempo de trabajo. Siendo esto, en mi opini\u00f3n, mucho m\u00e1s deshonesto que un simple robo.<\/p>\n<p>Esta costumbre se acrecent\u00f3 tanto que lleg\u00f3 el d\u00eda en que me despert\u00e9 sin trabajo y sin ganas de trabajar&#8230; lo que signific\u00f3 que me fue, en lo sucesivo, imposible encontrar trabajo, despu\u00e9s del empleador de Boston.<\/p>\n<p>En efecto, puedes estar enfermo de tu imaginaci\u00f3n<\/p>\n<p>Era en ese entonces cuando yo me consideraba un fracaso ambulante. Era como si fuera un caminante que, descend\u00eda una cuesta, monta\u00f1a abajo, tropezando. M\u00e1s que tropezar, el caminante rodaba y tomaba velocidad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n entend\u00ed este estado, descrito con el nombre de Ismaelita, quien es, parece ser, alguien que quer\u00eda al mundo entero, y quien cre\u00eda que todo el mundo lo quer\u00eda a \u00e9l. He aqu\u00ed entonces el&#8230;<\/p>\n<p>QUINTO PODER:<\/p>\n<p>Un Ismaelita y un leproso sufren del mismo mal a los ojos de los otros, pues ambos son<br \/>\nabominaciones en opini\u00f3n de la mayor parte de los mortales \u0096aunque hay grandes<br \/>\ndiferencia entre los dos: el primero puede reencontrar una salud perfecta. El primero se<br \/>\ntorna enfermo como efecto de su imaginaci\u00f3n; el segundo tiene el veneno en su sangre.<\/p>\n<p>No voy a detenerme en la lenta degeneraci\u00f3n de mis energ\u00edas. Nunca es bueno detenerse en sus infortunios (Aunque sea bueno acordarse para dejar la lecci\u00f3n). Me bastar\u00e1 decir que lleg\u00f3 el d\u00eda en que no ten\u00eda un c\u00e9ntimo con que comprar ni un plato de comida, ni mi alojamiento, ni con qu\u00e9 vestirme.<\/p>\n<p>Estaba pobre, me procuraba de tiempo en tiempo algunos peniques o incluso chelines, pero rostro, cuerpo y esp\u00edritu, demacrados y reducidos al estado de esqueleto. <\/p>\n<p>Mi estado era tan deplorable \u0096no solamente por mi cuerpo- que, no era que pareciera, sino que era, era un enfermo al borde de la muerte, pero; m\u00e1s por mi esp\u00edritu que por otra cosa. Me imaginaba victima de ostracismo por el mundo entero hasta que, visiblemente, hab\u00eda ca\u00eddo bien abajo. He aqu\u00ed la<\/p>\n<p>SEXTA Y \u00daLTIMA LECCI\u00d3N a aprender (lecci\u00f3n que no puede ser expresada en una frase, ni siquiera en un p\u00e1rrafo, pero que debe ser adoptada a partir del fin de esta historia):<\/p>\n<p>Estamos habitados por dos entidades<\/p>\n<p>Recuerdo bien, las circunstancias en las cuales estaba.<\/p>\n<p>Me despertaba a media noche.<\/p>\n<p>Mi lecho era una pila de tablas provenientes de un taller donde hab\u00eda yo hab\u00eda trabajado. <\/p>\n<p>El techo estaba hecho con un tonel. La noche era fr\u00eda, y estaba congelado aunque, parad\u00f3jicamente, hubiese so\u00f1ado con lumbre y calor, y con la dilucidaci\u00f3n de buenas cosas.<\/p>\n<p>Pueden decir, cuando les relate el efecto que mi visi\u00f3n tuvo sobre m\u00ed, que yo deliraba. <\/p>\n<p>Si fue as\u00ed, espero que muchos de mis lectores hayan de delirar tambi\u00e9n, de la misma manera que yo, y es esta la raz\u00f3n por la que me lanc\u00e9 a la escritura de mi historia.<\/p>\n<p>Es el sue\u00f1o que me dej\u00f3 en la creencia&#8230; \u0096de hecho, no en el conocimiento- de que yo estaba pose\u00eddo por dos identidades: y era la mejor de mis dos entidades la que me ofrece la ayuda que yo hab\u00eda buscado, en vano, cerca de mis amistades. Escuch\u00e9 describir este estado, como de un \u0093desdoblamiento\u0094. Pero&#8230;, un doble no es m\u00e1s que la copia del original, y ello, no describe la situaci\u00f3n que viv\u00ed. Voy a dejar de filosofar&#8230; Para m\u00ed la filosof\u00eda es vana si no desemboca en resultados concretos.<\/p>\n<p>Para acabar de ajustar , no es el sue\u00f1o mismo el que tuvo efecto en m\u00ed. Es la impresi\u00f3n que me dej\u00f3, y la influencia que ejerci\u00f3 sobre m\u00ed, lo que me liber\u00f3 de mis grilletes. En otros t\u00e9rminos, yo estimulaba mi otra identidad. Despu\u00e9s de haber afrontado una tormenta de viento y nieve, vi a trav\u00e9s de una ventana mi otra identidad. \u00c9l ten\u00eda buena apariencia y respiraba salud. Ante \u00e9l, brillaban las fogatas. <\/p>\n<p>Emanaba de \u00e9l, el poder y la fuerza. \u00c9l era musculoso tanto f\u00edsica como mentalmente.<\/p>\n<p>Yo llam\u00e9 t\u00edmidamente a la puerta, y \u00e9l me dijo: Entra. Pude leer una especie de sonrisa, como de burla, en sus ojos, mientras me alcanzaba una silla para sentarme ante el fuego. Pero no pronunci\u00f3 ni una palabra de bienvenida y, luego de haberme calentado volv\u00ed atormentado a mi refugio, martirizado por la verg\u00fcenza que el contraste entre nosotros, hab\u00eda despertado.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una presencia conmigo, invisible para los dem\u00e1s<\/p>\n<p>Es entonces, cuando me despert\u00e9; y he aqu\u00ed la parte sorprendente de mi relato: Al despertarme, no estaba solo. Hab\u00eda una Presencia conmigo; invisible para los otros, como me daba cuenta, por lo que sigue, pero que era real para m\u00ed. <\/p>\n<p>La Presencia se me parec\u00eda, pero as\u00ed mismo ten\u00eda resplandecientes diferencias. <\/p>\n<p>Su frente, m\u00e1s alta que la m\u00eda, le hac\u00eda parecer, as\u00ed mismo, inflexible y pleno. Los ojos, claros, directos, determinados, brillaban de entusiasmo y de resoluci\u00f3n. Los labios, el ment\u00f3n, de hecho todo el rostro, eran due\u00f1os de s\u00ed y decididos.<\/p>\n<p>La Presencia era calma, resuelta, y segura de s\u00ed. Yo me encorvaba, lleno de temblor, nervioso, angustiado, inquieto con la m\u00e1s m\u00ednima sombra. Cuando la Presencia dio media vuelta, la segu\u00ed, y no la perd\u00ed de vista toda una jornada, salvo en los cortos instantes en que yo no osaba franquear la puerta por donde la Presencia atravesaba. En esos casos yo esperaba con impaciencia y un respeto mezclado con temor, que \u00e9l volviera a salir, no pudiendo impedirme admirar su temeridad, (\u00a1se me parec\u00eda totalmente!, Pero y a la vez, \u00a1era tan diferente!) Pues atravesaba sin dificultad los lugares por los que mis propios pasos no osaban llevarme.<\/p>\n<p>Pareciera que fuera designado a ir por los lugares y ante las gentes que me hab\u00edan hecho lo peor: oficinas con las cuales otrora hab\u00eda hecho transacciones, hombres de negocios con los cuales hab\u00eda pactado.<\/p>\n<p>A lo largo de toda una jornada yo hab\u00eda seguido a la Presencia, y en la noche, lo vi desaparecer tras la puerta de una hosteler\u00eda famosa por sus caros costos y su confort.<br \/>\nRetornaba yo a mi tonel y a mis tablas.<\/p>\n<p>Esa noche no encontr\u00e9 a mi Mejor Yo (as\u00ed es como yo lo nombraba) en mis sue\u00f1os, pero al despertarme, por suerte \u00e9l estaba a mi lado, con su sonrisa calma, de gentil burla en los labios, sonrisa que no era ni de piedad ni de condescendencia. Esa sonrisa me golpea de nuevo.<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente no fue distinto que el primero, una repetici\u00f3n del precedente, y deb\u00eda yo, a\u00fan, esperar afuera, mientras que la Presencia estaba en los lugares donde yo hubiera estado si hubiera tenido el coraje de ir all\u00ed. Es el miedo lo que separa de su cuerpo al alma de un hombre y lo torna despreciable. Numerosas veces, trat\u00e9 de deshacerme de todo eso, hablando, pero las palabras quedaban bloqueadas en mi garganta, ininteligibles: y el d\u00eda terminaba como el anterior.<\/p>\n<p>Me armo de coraje para hablarle a la Presencia<\/p>\n<p>As\u00ed fue durante muchos d\u00edas, uno detr\u00e1s del otro, hasta que ces\u00e9 de contarlos. Poco a poco me di cuenta de que esta asociaci\u00f3n constante con la Presencia ten\u00eda en m\u00ed efectos. Una noche que me desvelaba la Presencia a mi lado, tuve el coraje de hablarle, claro que, con timidez&#8230;<\/p>\n<p>\u0093\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u0094 Le pregunt\u00e9, y yo sobresaltado, me levantaba, ante el sonido de mi propia voz. La cosa parec\u00eda dar placer a mi compa\u00f1ero que, me respond\u00eda con, me parec\u00eda a m\u00ed, me nos burla que antes.<\/p>\n<p>\u0093Yo soy quien yo soy\u0094 fue la respuesta. \u0093Yo soy aquel que t\u00fa has sido; yo soy aquel que t\u00fa puedes ser a\u00fan; \u00bfde d\u00f3nde viene tu duda? Yo soy aquel que t\u00fa has sido, y que abandonaste prefiriendo otra compa\u00f1\u00eda. Soy el hombre hecho a la imagen de Dios, que, anta\u00f1o, pose\u00eda tu cuerpo. Era el tiempo en que habit\u00e1bamos juntos, no en armon\u00eda, pues no es posible, ni unificados, pues esto es imposible, pero como los copropietarios que raramente se pelean por tenerlo todo para ellos.<\/p>\n<p>Luego te convertiste en un achacoso, ego\u00edsta y exigente, como no pod\u00edas tenerme m\u00e1s, me separ\u00e9 de ti. Hay una entidad \u0093positiva\u0094 y una entidad \u0093negativa\u0094 en cada ser humano nacido sobre la tierra. Aquella que es favorecida por la encarnaci\u00f3n, domina: la otro termina por abandonar, temporalmente o, hasta siempre. Yo poseo todo lo que quiero.<br \/>\nNada es tuyo. Este cuerpo que habitamos los dos es m\u00edo, pero es impuro y por lo tanto no puedo habitarlo. L\u00edmpialo, y tomar\u00e9 de nuevo posesi\u00f3n\u0094.<\/p>\n<p>\u0093\u00bfPor qu\u00e9 me persigues?\u0094 Pregunt\u00e9 enseguida a la Presencia.<\/p>\n<p>\u0093Eres t\u00fa quien me persigue, y no a la inversa. T\u00fa puedes existir sin m\u00ed durante alg\u00fan tiempo, pero tu camino tornara sobre sus pasos, y su fin es la muerte.<br \/>\nAhora que te aproximas a la muerte, te preguntas si hab\u00eda tiempo d e limpiar tu cuerpo de nuevo y de invitarme. Descarta la voluntad e inteligencia de ese cuerpo, y podr\u00e9 tomar posesi\u00f3n. Es la condici\u00f3n indispensable\u0094<\/p>\n<p>\u0093Todo es posible a la entidad positiva de un hombre\u0094<\/p>\n<p>\u0093Mi cerebro ha perdido todo poder\u0094 murmur\u00e9 yo. \u0093Mi voluntad est\u00e1 d\u00e9bil. \u00bfPuedes t\u00fa reparar todo eso?\u0094<\/p>\n<p>\u0093\u00a1Escucha!\u0094 Dijo la Presencia, y se estiraba mientras yo me encorvaba a sus pies.<\/p>\n<p>\u0093TODO es posible a la entidad positiva de un hombre. El mundo le pertenece. Es su propiedad. Ella no tiene miedo de nada, no fuerza nada, no se detiene ante nada. Ella no demanda privilegio alguno, pero los obtiene. No domina y no sabe retroceder. Sus demandas son \u00f3rdenes; la oposici\u00f3n, funde a quien le dirige la palabra; ella levanta monta\u00f1as, cubre los valles, y viaja al lugar donde el infortunio no existe.\u0094<\/p>\n<p>Enseguida me dorm\u00ed de nuevo, y, cuando me despert\u00e9, estaba en un mundo diferente.<\/p>\n<p>El sol brillaba y yo, escuchaba los p\u00e1jaros cantar por encima de mi cabeza. Mi cuerpo, ayer a\u00fan tembloroso e incierto, estaba vigoroso y lleno de energ\u00eda. Yo miraba mi lecho de tablas y mi tonel con una divertida perplejidad, como si los viera por primera vez, reconociendo el abrigo que ellos me hab\u00edan deparado en las noches, no obstante.<\/p>\n<p>El ayer pas\u00f3, el hoy es m\u00edo<\/p>\n<p>Los acontecimientos de la noche revivieron mi esp\u00edritu, y buscaba la Presencia. No estaba m\u00e1s visible, pero descubr\u00ed, agazapado en una esquina de mi refugio, achacosa, deformada, desfigurada incluso, esfumada y desecha, mi entidad negativa. Supe que mi entidad positiva hab\u00eda tomado de nuevo posesi\u00f3n de mi cuerpo y consideraba al otro con burla y desprecio.<\/p>\n<p>Pero no ten\u00eda tiempo para detenerme sobre su suerte. Ten\u00eda que hacer \u0096 mucho que hacer-. \u00a1Raro que no haya pensado en el d\u00eda anterior!. Pero el ayer era el pasado, el hoy era m\u00edo, y apenas comenzada.<\/p>\n<p>Como era mi costumbre, anteriormente, yo dirig\u00eda mis pasos hacia la taberna. Salud\u00e9 a todo el que entraba, sonre\u00eda a los saludos que retornaban.<\/p>\n<p>Los hombres que me hab\u00edan ignorado durante meses me saludaron con afecto al pasar. Me dirig\u00ed hacia el ba\u00f1o, luego, hacia la mesa del desayuno; enseguida, cuando pas\u00e9 ante el mostrador, dije al propietario:<\/p>\n<p>\u0093Quiero ocupar la misma pieza que ten\u00eda antes si, por suerte, est\u00e1 disponible. En caso contrario, no importa qu\u00e9 otra ocupe, mientras desocupan mi pieza\u0094.<\/p>\n<p>Me puse a trabajar sin formular pregunta alguna<\/p>\n<p>Luego, sal\u00ed y me fui hacia arriba, hacia el lugar que me correspond\u00eda en el taller. En la construcci\u00f3n hab\u00eda un gran remolque que los hombres cargaban con toneles para botar. No formul\u00e9 pregunta alguna, pasaba toneles a los hombres que los apilaban. <\/p>\n<p>Cuando se termin\u00f3, esta tarea, entr\u00e9 en el taller. Hab\u00eda un banco libre. Me di cuenta de las cosas all\u00ed apiladas. Era el mismo banco en el que otra vez hab\u00eda yo, trabajado. <\/p>\n<p>Arremangu\u00e9 mi camisa y quit\u00e9 los objetos que obstaculizaban para el trabajo. Un momento m\u00e1s tarde estaba cepillando y tallando. <\/p>\n<p>Hab\u00eda terminado, hac\u00eda ya m\u00e1s de una hora, cuando el contramaestre entr\u00f3 en la pieza, y se detuvo, sorprendido de verme ah\u00ed. Hab\u00eda ya un bella pila de pedazos de madera perfectamente cepillados y ajustados, pues en ese tiempo yo era un excelente carpintero: de hecho, no hab\u00eda otro mejor, pero, \u00a1OH! la edad me ha quitado ese privilegio. Respond\u00ed a su muda pregunta con esta corta pero expl\u00edcita frase:<\/p>\n<p>\u0093Estoy de retorno al trabajo, Se\u00f1or\u0094<\/p>\n<p>\u00c9l menea la cabeza y pasa a los otros bancos, examinando el trabajo de mis colegas, sin prestarme atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cualquiera sea el bien que desees, es vuestro<\/p>\n<p>He aqu\u00ed el SEXTO Y \u00daLTIMO PODER A APRENDER , a pesar de todo lo que haya para decir: a partir de ese momento fui un hombre que todo lograba, que pronto fue nuevamente propietario de un taller, y luego, de todos los bienes que un hombre desea poseer.<\/p>\n<p>Ruego porque ustedes, que leen este relato, sigan estas reglas y todo lo que ellas implican, pues de ellas depende todo logro y todo lo que los logros impliquen: <\/p>\n<p>Cualquiera que sea el bien que desees, es tuyo. No tienes sino que tender la mano y tomarlo.<br \/>\nEnse\u00f1a que la conciencia del poder infinito que est\u00e1 en ti, toma posesi\u00f3n de todo lo que est\u00e9 a tu alcance.<\/p>\n<p>No tengas miedo alguno, en ninguna forma que se d\u00e9, pues el miedo es una caracter\u00edstica de la entidad-negativa.<\/p>\n<p>Si tienes un talento, un oficio, ejec\u00fatalo; el mundo debe sacarle provecho y tambi\u00e9n t\u00fa.<\/p>\n<p>Haz de tu entidad-positiva un compa\u00f1ero de tus d\u00edas y tus noches. Si tienes en cuenta sus opiniones, no te enga\u00f1ar\u00e1s.<\/p>\n<p>Recuerda, la filosof\u00eda es un conjunto de argumentos; el mundo, que es tuyo, es una acumulaci\u00f3n de hechos.<\/p>\n<p>No pidas a nadie permiso de obrar<\/p>\n<p>Ve entonces, y haz lo que hay en ti: no tengas cuidado de los actos que te tornan diferente:<\/p>\n<p>No pidas, a nadie, permiso para obrar.<\/p>\n<p>La entidad negativa recauda favores: la entidad positiva los concede.<\/p>\n<p>La suerte espera cada uno de tus pasos: t\u00f3mala, pli\u00e9gate a sus deseos, gu\u00e1rdala, pues ella es tuya, ella te fue destinada.<\/p>\n<p>Comienza desde ahora, con estos preceptos presentes en vuestra memoria. <\/p>\n<p>Extiende la mano y toma lo mejor, lo que quiz\u00e1 nunca has utilizado, salvo en raras ocasiones, y de urgencia. La vida es una situaci\u00f3n de urgencia permanente.<\/p>\n<p>Ella no espera sino una se\u00f1al tuya<\/p>\n<p>Tu entidad positiva est\u00e1 a tu lado desde ahora; vac\u00eda tu mente, l\u00edmpiala de pensamientos negativos, y despierta tu ingenio. Ella tomar\u00e1 posesi\u00f3n de ti. Ella no espera sino un signo tuyo.<\/p>\n<p>Ponte en marcha esta noche; sal desde ahora a tu nuevo camino.<\/p>\n<p>Mant\u00e9n siempre cuidado. Que sea tu entidad positiva la que te controla, la otra entidad va sin rumbo alrededor de ti: pon atenci\u00f3n de no dejarla entrar m\u00e1s en ti, si lo hiciese no ser\u00eda m\u00e1s que por un momento.<\/p>\n<p>Mi tarea est\u00e1 cumplida. Escrib\u00ed la receta del \u0093\u00e9xito\u0094. Bien seguida, no puede fallar.<br \/>\nIncluso si no comprendes perfectamente mi prop\u00f3sito, tu entidad positiva compensara la falta y te dar\u00e1 la respuesta. Es suficiente con leer y releer esta historia. <\/p>\n<p>Conf\u00edo a mi entidad positiva el cuidado de transmitir, a las generaciones que me seguir\u00e1n, el secreto de lo positivo, lo que puede transformar todo: \u0096el secreto para utilizar el potencial ilimitado que est\u00e1 en ti, desde ahora y por siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: The_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 19\/03\/2005 11:00 El manuscrito de los 6 Poderes An\u00f3nimo PR\u00d3LOGO Hacia 1646, naci\u00f3, de una pareja constituida por una marinero y una amante mujer, un joven que, hubo de padecer, a temprana infancia, no s\u00f3lo el caos de la orfandad, sino y a la vez, los vej\u00e1menes de la fraudulencia, siempre humana. Cien a\u00f1os m\u00e1s<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[],"class_list":["post-2166","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-trabajo-interno-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2166"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2166\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}