{"id":2090,"date":"2008-11-11T00:17:42","date_gmt":"2008-11-11T00:17:42","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=2090"},"modified":"2008-11-11T00:17:42","modified_gmt":"2008-11-11T00:17:42","slug":"mi-religion-(3-parte)","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=2090","title":{"rendered":"Mi religion (3 parte)"},"content":{"rendered":"<p>De: The_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original)<br \/>\nEnviado: 30\/10\/2005 0:46 <\/p>\n<p>B. EL SACRIFICIO<\/p>\n<p>El cuerpo humano est\u00e1 hecho \u00fanicamente para<\/p>\n<p>servir, nunca para la lenidad. El secreto de la vida<\/p>\n<p>feliz estriba en la renunciaci\u00f3n. La renunciaci\u00f3n es<\/p>\n<p>vida. La4enidad apunta a la muerte. Por consiguiente,<\/p>\n<p>todos tienen derecho y pueden desear vivir<\/p>\n<p>125 a\u00f1os en tanto cumplan con servir sin cuidarse<\/p>\n<p>de los resultados. Cada vida debe estar \u00fanica y enteramente<\/p>\n<p>dedicada a servir. El renunciamiento hecho<\/p>\n<p>en pro de servir es una alegr\u00eda inefable de la que<\/p>\n<p>nadie puede privarnos, porque ese n\u00e9ctar brota desde<\/p>\n<p>adentro y sustenta la vida: Si se tiene esa alegr\u00eda<\/p>\n<p>no caben los lamentos y la impaciencia; sin ella, es<\/p>\n<p>imposible tener una vida larga, pero aun cuando<\/p>\n<p>fuese posible, no valdr\u00eda la pena de ser vivida.<\/p>\n<p>Harijan 24-2-\u009246, p. 19<\/p>\n<p>M A H A T M A G A N D H I<\/p>\n<p>120<\/p>\n<p>Por ello, este cuerpo nos fue dado solo para que<\/p>\n<p>con \u00e9l podamos servir a toda la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al igual que el esclavo recibe comida, ropas,<\/p>\n<p>etc., del amo a quien sirve, as\u00ed debemos aceptar<\/p>\n<p>agradecidamente los dones que nos han sido, otorgados<\/p>\n<p>por el Se\u00f1or del universo. Debemos llamar<\/p>\n<p>don a cuanto recibamos, ya que como deudores no<\/p>\n<p>estamos autorizados a ninguna consideraci\u00f3n especial<\/p>\n<p>que nos libre de nuestras obligaciones. Por ello,<\/p>\n<p>no debemos inculpar al Amo si no logramos alcanzarlo.<\/p>\n<p>Nuestro cuerpo es algo Suyo que ha de ser<\/p>\n<p>estimado o desechado de acuerdo con Su voluntad.<\/p>\n<p>No se trata de que nos quejemos ni tampoco de que<\/p>\n<p>nos compadezcamos; por el contrario, llegar a realizar<\/p>\n<p>nuestro verdadero lugar, .en el esquema de Dios<\/p>\n<p>es un estado natural e incluso agradable y deseable.<\/p>\n<p>Necesitamos realmente una fuerte fe si queremos<\/p>\n<p>experimentar esa felicidad suprema. . &#8220;No os preocup\u00e9is<\/p>\n<p>en absoluto por vosotros mismos, dejadle a<\/p>\n<p>Dios todo cuidado&#8221;, parece ser un mandamiento<\/p>\n<p>com\u00fan a. todas las religiones.<\/p>\n<p>Esta necesidad no debe asustar a nadie Qui\u00e9n se<\/p>\n<p>dedique a servir con clara conciencia d\u00eda a d\u00eda comprender\u00e1<\/p>\n<p>mejor esa necedad y continuamente aumentar\u00e1<\/p>\n<p>la riqueza de su fe. El camino del servicio<\/p>\n<p>M I R E L I G I \u00d3 N<\/p>\n<p>121<\/p>\n<p>dif\u00edcilmente ser\u00e1 hollado por quien no est\u00e9 preparado<\/p>\n<p>a renunciar a sus: propios intereses y a reconocer<\/p>\n<p>las condiciones de su nacimiento. Todos, consciente<\/p>\n<p>o inconscientemente le prestamos servicios a nuestro<\/p>\n<p>pr\u00f3jimo. Si cultivamos el h\u00e1bito de servir deliberadamente,<\/p>\n<p>nuestro deseo de servir se ir\u00e1 haciendo<\/p>\n<p>progresivamente m\u00e1s fuerte, elaborando no s\u00f3lo<\/p>\n<p>nuestra felicidad sino la del mundo entero.<\/p>\n<p>Por otra parte, no s\u00f3lo los buenos sino todos<\/p>\n<p>nosotros estamos constre\u00f1idos a poner nuestros<\/p>\n<p>recursos a disposici\u00f3n de la humanidad. Y si \u00e9sa es<\/p>\n<p>la ley -como evidentemente lo es- la lenidad cesa de<\/p>\n<p>ocupar un lugar en la &#8211; vida, dando lugar al renunciamiento.<\/p>\n<p>El someterse al renunciamiento es lo que<\/p>\n<p>diferencia al g\u00e9nero humano de las bestias.<\/p>\n<p>Algunos objetan que la vida as\u00ed entendida se<\/p>\n<p>torna opaca y carente de arte y que no deja lugar<\/p>\n<p>para ocuparse del gobierno de la casa. Pero en este<\/p>\n<p>contexto renunciamiento no quiere decir abandono<\/p>\n<p>del mundo y retiro a un bosque. El esp\u00edritu de renunciamiento<\/p>\n<p>es lo que debe reglar las actividades<\/p>\n<p>de la vida. El jefe. de familia no deja de serlo por<\/p>\n<p>considerar que la vida es un deber antes que una<\/p>\n<p>gratificaci\u00f3n. .El comerciante que opere con esp\u00edritu<\/p>\n<p>M A H A T M A G A N D H I<\/p>\n<p>122<\/p>\n<p>de sacrificio tendr\u00e1 fortunas en sus manos pero, al<\/p>\n<p>seguir la ley, utilizar\u00e1 sus habilidades para servir.<\/p>\n<p>En consecuencia, no enga\u00f1ar\u00e1 ni especular\u00e1, llevar\u00e1<\/p>\n<p>una vida simple, no insultar\u00e1 a ning\u00fan alma<\/p>\n<p>viviente y perder\u00e1 millones antes de da\u00f1ar a alguien.<\/p>\n<p>No dejemos que nadie afirme que este tipo de comerciante<\/p>\n<p>existe solo en mi imaginaci\u00f3n. Afortunadamente<\/p>\n<p>para el mundo, esta clase de personas<\/p>\n<p>existen en Occidente tanto como en Oriente. Es<\/p>\n<p>cierto que tales comerciantes se cuentan con los<\/p>\n<p>dedos de una mano, pero deja de ser imaginario tan<\/p>\n<p>pronto como se encuentre un esp\u00e9cimen viviente<\/p>\n<p>que responda a esas caracter\u00edsticas. Sin duda, el trabajo<\/p>\n<p>es lo que les da su medio de vida a estas personas;<\/p>\n<p>pero la subsistencia no es la meta de su vida<\/p>\n<p>sino un subproducto de su vocaci\u00f3n. Una vida de<\/p>\n<p>sacrificio es el pin\u00e1culo del arte, revestido de verdadera<\/p>\n<p>alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Quien pasa su vida sirviendo no se gasta en pensar<\/p>\n<p>en su bienestar, que deja al cuidado \u0096o al descuido-<\/p>\n<p>de su Amo que est\u00e1 en las alturas. Por ello,<\/p>\n<p>nada de lo que le caiga en suerte habr\u00e1 de afectarlo:<\/p>\n<p>tomar\u00e1 lo que estrictamente necesite y har\u00e1 a un<\/p>\n<p>lado el resto. Permanecer\u00e1 calmo, libre de la ira y el<\/p>\n<p>enojo aunque no se encuentre a gusto consigo mis-<\/p>\n<p>M I R E L I G I \u00d3 N<\/p>\n<p>123<\/p>\n<p>mo. Servir, como la virtud, lleva en s\u00ed su propia recompensa,<\/p>\n<p>por lo cual se contentar\u00e1 con ello.<\/p>\n<p>El servir voluntariamente a los dem\u00e1s exige&#8217; lo<\/p>\n<p>mejor de lo que uno es capaz y debe ser prioritario<\/p>\n<p>del servir al propio yo. En efecto, el devoto puro ha<\/p>\n<p>de consagrarse a servir a la humanidad sin ninguna<\/p>\n<p>clase de reservas.<\/p>\n<p>From Yeravda Mandir, 1945, pp. 54-60<\/p>\n<p>Los sacrificios pueden ser de muchas clases.<\/p>\n<p>Uno de ellos bien puede ser trabajar por el pan. Si<\/p>\n<p>todos trabajaran por su sustento y nada m\u00e1s, habr\u00eda<\/p>\n<p>alimento y ocio suficientes para todos. No se elevar\u00eda<\/p>\n<p>entonces ning\u00fan lamento por la superpoblaci\u00f3n<\/p>\n<p>y no ver\u00edamos a nuestro alrededor tanta enfermedad<\/p>\n<p>y tanta miseria. Trabajar as\u00ed ser\u00eda la forma de sacrificio<\/p>\n<p>m\u00e1s elevado. Sin duda los hombres hacen muchas<\/p>\n<p>cosas con su cuerpo y su mente, pero todo eso<\/p>\n<p>podr\u00edan ser labores de amor en pro del bien com\u00fan.<\/p>\n<p>No habr\u00eda entonces ni ricos ni pobres, ni superiores<\/p>\n<p>ni inferiores, ni tocables ni intocables.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 \u00e9ste sea un ideal inasequible; pero \u00e9sa no<\/p>\n<p>es raz\u00f3n para dejar de luchar.<\/p>\n<p>Aun cuando no cumplamos enteramente la ley<\/p>\n<p>del sacrificio, es decir, la ley de nuestro ser, si reali-<\/p>\n<p>M A H A T M A G A N D H I<\/p>\n<p>124<\/p>\n<p>zamos el trabajo f\u00edsico que se necesita para obtener<\/p>\n<p>nuestro pan cotidiano, habremos adelantado un largo<\/p>\n<p>trecho hacia ese ideal.<\/p>\n<p>De hacerlo as\u00ed, se reducir\u00e1n nuestros deseos,<\/p>\n<p>nuestra comida se volver\u00e1 muy simple. Entonces,<\/p>\n<p>comeremos para vivir, no viviremos para comer. A<\/p>\n<p>quien dude de la exactitud de esta proposici\u00f3n, dej\u00e9moslo<\/p>\n<p>que sude por su pan: encontrar\u00e1 que el<\/p>\n<p>producto de su labor tiene el mejor de los sabores,<\/p>\n<p>su salud mejorar\u00e1 y descubrir\u00e1 que muchas cosas<\/p>\n<p>que consideraba imprescindibles eran en realidad<\/p>\n<p>superfluas.<\/p>\n<p>\u00bfLos hombres no pueden ganarse el pan con su<\/p>\n<p>trabajo intelectual? No. Las necesidades del cuerpo<\/p>\n<p>debe proveerlas el cuerpo. Quiz\u00e1 en esto se aplique<\/p>\n<p>bien aquello de &#8220;Al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar.&#8221;<\/p>\n<p>El trabajo mental, esto es, intelectual, se relaciona<\/p>\n<p>con el alma y sus propias satisfacciones. Nunca<\/p>\n<p>debiera exigirse que sea pagada. En el estado ideal<\/p>\n<p>los m\u00e9dicos, los abogados, y otras personas semejantes<\/p>\n<p>debieran trabajar \u00fanicamente en beneficio de<\/p>\n<p>la sociedad, no para s\u00ed mismos. La obediencia a la<\/p>\n<p>ley de trabajar por el pan dar\u00e1 lugar a una revoluci\u00f3n<\/p>\n<p>silenciosa en la estructura de la sociedad. El<\/p>\n<p>triunfo del hombre consistir\u00e1 en sustituir la lucha<\/p>\n<p>M I R E L I G I \u00d3 N<\/p>\n<p>125<\/p>\n<p>por la existencia por el servicio mutuo. La ley del<\/p>\n<p>bruto ser\u00e1 reemplazada por la ley del hombre.<\/p>\n<p>Harijan, 29-6-\u009235, p. 156<\/p>\n<p>En India existe un tipo de hombre muy peculiar<\/p>\n<p>que se complace en tener las menores necesidades<\/p>\n<p>posibles. S\u00f3lo lleva consigo un poco de harina, una<\/p>\n<p>pizca de sal y aj\u00edes atados en un trapo. Cuenta con<\/p>\n<p>una escudilla y una cuerda para sacar agua de los<\/p>\n<p>pozos. No necesita nada m\u00e1s. Anda a pie, cubriendo<\/p>\n<p>10 a 12 millas diarias. La masa que come la hace<\/p>\n<p>sobre el trapo, luego junta unas ramitas para hacer<\/p>\n<p>fuego y la cocina sobre el rescoldo. Eso se llama<\/p>\n<p>bat\u00ed. El sabor que le encuentra no proviene del<\/p>\n<p>gusto que tiene sino del apetito que da la faena honesta<\/p>\n<p>y el contento de la mente. Ese hombre tiene a<\/p>\n<p>Dios por amigo y se siente m\u00e1s rico que cualquier<\/p>\n<p>rey o emperador. Dios no es amigo de qui\u00e9nes codician<\/p>\n<p>interiormente las riquezas de los otros. Todos<\/p>\n<p>pueden imitar este ejemplo y gozar de una paz y una<\/p>\n<p>felicidad inefables, radi\u00e1ndolas a los dem\u00e1s. Por otra<\/p>\n<p>parte, si uno ans\u00eda riquezas, tiene que hacer uso de<\/p>\n<p>la explotaci\u00f3n, sea cual fuere .el nombre con que se<\/p>\n<p>la llame. Pero a\u00fan as\u00ed, los tesoros no hacen millona-<\/p>\n<p>M A H A T M A G A N D H I<\/p>\n<p>126<\/p>\n<p>rios. La verdadera felicidad se produce s\u00f3lo en el<\/p>\n<p>contento y la camarader\u00eda de Dios.<\/p>\n<p>Harijan, 21-7-&#8217;48, p. 232<\/p>\n<p>La verdadera connotaci\u00f3n de la humildad es<\/p>\n<p>autodisoluci\u00f3n. La autodisoluci\u00f3n es moksha (la<\/p>\n<p>salvaci\u00f3n). El servir sin humildad es ego\u00edsmo y<\/p>\n<p>egolatr\u00eda.<\/p>\n<p>Autobiograf\u00eda, 1948, p. 483<\/p>\n<p>El hombre cesa de desarrollarse cuando la autosatisfacci\u00f3n<\/p>\n<p>se apodera de \u00e9l; en consecuencia, se<\/p>\n<p>vuelve inepto para la libertad. Quien ofrece un peque\u00f1o<\/p>\n<p>sacrificio con esp\u00edritu humilde y religioso,<\/p>\n<p>pronto se da cuenta de la peque\u00f1ez de lo que ofreci\u00f3.<\/p>\n<p>El camino del servir nos hace encontrar la medida<\/p>\n<p>de nuestro ego\u00edsmo; por ello, continuamente<\/p>\n<p>debemos desear dar m\u00e1s sin darnos por satisfechos<\/p>\n<p>hasta que haya una entrega completa.<\/p>\n<p>Young India, 29-9-&#8217;21, p. 306<\/p>\n<p>No es antes que nos hayamos reducido a la nada<\/p>\n<p>que podremos dominar el mal que hay en nosotros.<\/p>\n<p>Dios exige nada menos que la entrega completa<\/p>\n<p>como precio de la \u00fanica libertad real que vale la pe-<\/p>\n<p>M I R E L I G I \u00d3 N<\/p>\n<p>127<\/p>\n<p>na tener. Entonces, cuando el hombre se pierde a s\u00ed<\/p>\n<p>mismo, inmediatamente se vuelve a encontrar en el<\/p>\n<p>servir a todo Io viviente y esto se vuelve su gozo y<\/p>\n<p>su holganza. Se torna un hombre nuevo que nunca<\/p>\n<p>se cansar\u00e1 de emplearse en el servir a la creaci\u00f3n de<\/p>\n<p>Dios.<\/p>\n<p>Young India, 20-12-&#8217;28; p. 420<\/p>\n<p>M A H A T M A G A N D H I<\/p>\n<p>128 <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: The_dark_crow_v301\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 30\/10\/2005 0:46 B. EL SACRIFICIO El cuerpo humano est\u00e1 hecho \u00fanicamente para servir, nunca para la lenidad. El secreto de la vida feliz estriba en la renunciaci\u00f3n. La renunciaci\u00f3n es vida. La4enidad apunta a la muerte. 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