{"id":202,"date":"2006-01-23T08:35:46","date_gmt":"2006-01-23T08:35:46","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=202"},"modified":"2006-01-23T08:35:46","modified_gmt":"2006-01-23T08:35:46","slug":"ceremonia-del-peyote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=202","title":{"rendered":"ceremonia del peyote"},"content":{"rendered":"<p>CEREMONIA DE PEYOTE<br \/>\nHOMENAJE AL ABUELO<br \/>\nLophophora williamsii<br \/>\npor Amapolo<br \/>\nExtenso relato de una experiencia con el cactus mexicano Peyote, tambi\u00e9n llamado el abuelo entre sus conocedores<\/p>\n<p>ANTES DE LA CEREMONIA<\/p>\n<p>Llegamos al lugar un amigo y yo. El sitio era una casa en medio del monte con algunas otras casas bastante separadas unas de otras. Era una zona de ladera, dentro del valle, poco inclinada y con terrazas agr\u00edcolas con almendros y olivos, todo rodeado de un bonito pinar de pino carrasco. Arriba hab\u00eda unas monta\u00f1as pertenecientes a una sierra bajita pr\u00f3xima a la costa. T\u00edpico paraje mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>El d\u00eda era fr\u00edo y muy ventoso, era el fin de semana que sufri\u00f3 un enorme temporal todo el litoral levantino y gran parte de la Pen\u00ednsula, pero aqu\u00ed, como hab\u00eda monta\u00f1as que proteg\u00edan, el tiempo resultaba m\u00e1s apacible.<\/p>\n<p>Contando con el chaman \u00e9ramos 9 personas las que \u00edbamos a participar en la ceremonia. Tomamos una cena ligera con frutos secos, fruta, pur\u00e9, ensalada, etc.. Durante estos momentos previos estuve un poco nervioso: no conoc\u00eda a la gente, ni sab\u00eda de qu\u00e9 iban y sobre todo ten\u00eda mucha intriga de c\u00f3mo iba a ser la ceremonia y el efecto en m\u00ed del peyote, al que llamaban medicina. Hubo una cosa que me tranquiliz\u00f3 bastante: el cham\u00e1n nos dio una hoja con una serie de preguntas, a contestar, sobre lo que esper\u00e1bamos de esta experiencia, en que momento de nuestra vida est\u00e1bamos, etc..<\/p>\n<p>La preparaci\u00f3n de la ceremonia consisti\u00f3 en colocar en el centro del sal\u00f3n, de la casa, una especie de altar o centro hecho con una tabla de madera, encima de la cual el cham\u00e1n puso un mont\u00f3n de tierra tra\u00edda de un hoyo que previamente hab\u00edamos cavado en el campo de almendros de al lado.<\/p>\n<p>Digamos que este altar iba a ser el centro de atenci\u00f3n durante toda la velada. Al lado del altar el cham\u00e1n coloc\u00f3 una serie de objetos como bolsas de tela, botellas, unas alas de ave rapaz, una maceta con un enorme ejemplar de peyote vivo con 12 costillas, una especie de maraca, un tambor con un palo para tocarlo, un tarro lleno de polvo de peyote, tres botellas con un l\u00edquido hecho a partir de una infusi\u00f3n de polvo de peyote y m\u00e1s cosas.<\/p>\n<p>En el altar de tierra, el cham\u00e1n, ech\u00f3 unas pocas paladas de ascuas sacadas de la chimenea que hab\u00eda en un extremo del sal\u00f3n con abundante lumbre. Despu\u00e9s todos nos colocamos, sentados en unos colchones, alrededor del altar.<\/p>\n<p>LA CEREMONIA<\/p>\n<p>Antes de comenzar con la ingesta del l\u00edquido de peyote, el cual nos lo presentaron como &#8220;la medicina&#8221;, el cham\u00e1n realiz\u00f3 una serie de acciones con el significado de bendecir la ceremonia, echando semillas sobre las ascuas del altar y esparciendo el humo por todos lados con un ala de rapaz. Luego se li\u00f3 un enorme cigarro, de un tabaco extra\u00f1o, con una hoja de mazorca de ma\u00edz. Estos cigarros cumpl\u00edan un importante papel en la estructura de toda la ceremonia. El gran cigarro, llamado<br \/>\ntabaquito, se utiliza para que cualquier participante, en el transcurso de la ceremonia, tome la palabra mientras est\u00e1 fumando, entonces cualquiera que quiera decir algo coge el tabaquito y se pone a hablar mientras fuma. Este tabaco tiene un sabor muy suave, con un aroma a an\u00eds y es tan grande que da para fumar todos durante mucho rato. Durante la ceremonia hay 4 tabaquitos:<\/p>\n<p>El primero, es el de &#8220;el prop\u00f3sito&#8221;, es en el que se dice para que se ha ido a esa ceremonia y con que fin.<br \/>\nEl segundo y el tercero no me acuerdo de su significado tradicional, a si que yo le di mi propio significado.<br \/>\nEl cuarto, es el de la toma de tierra, es para bajar a la consciencia cotidiana y tambi\u00e9n es el que representa el lado femenino.<\/p>\n<p>Bien, pues el cham\u00e1n encendi\u00f3 el primer tabaquito, esparci\u00f3 el humo por el altar y por todos los objetos que hab\u00eda por el centro del sal\u00f3n, convoc\u00f3 al &#8220;Gran esp\u00edritu&#8221; y a otros esp\u00edritus del lugar y explic\u00f3 un prop\u00f3sito general como l\u00ednea de la ceremonia. Luego el tabaquito fue rulando de mano en mano para que todos los participantes fumaran y dijeran sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n<p>Cuando todo el mundo hubo fumado empez\u00f3 la toma del l\u00edquido (medicina). Primero empez\u00f3 el cham\u00e1n que se bebi\u00f3 un vaso a tragos grandes y despacio, luego pas\u00f3 la botella y el vaso al resto de<br \/>\nparticipantes, que uno a uno fuimos bebiendo, eso s\u00ed, con gran dificultad porque el mejunje estaba mal\u00edsimo; era amargo con un toque dulz\u00f3n tal que a muchos les provoc\u00f3 arcadas. Todos (as) bebimos un vaso.<\/p>\n<p>La subida empez\u00f3 muy suave, con un efecto parecido al del &#8220;Extasis o MDMA&#8221;; me provoc\u00f3 un enorme sentimiento de empat\u00eda con la gente y con todo lo que me rodeaba. Los primeros sentimientos que me ven\u00edan eran de amor por todos los que estaban all\u00ed junto con un enorme gozo que fue aumentando durante toda la ceremonia. Si tuviera que resumir mi experiencia en una palabra esta ser\u00eda &#8220;GOZAR&#8221;, y la verdad es que goc\u00e9 como un perro.<\/p>\n<p>La gente empez\u00f3 a vomitar pues la subida provoca fuertes n\u00e1useas; vomitaban en una bolsita, mirando al altar. El simbolismo de este acto, dentro de la ceremonia, es el de purificaci\u00f3n, el de echar lo que quieras fuera de ti, toda la mierda y todos los malos rollos que se tienen dentro. Es una limpieza. Yo no vomit\u00e9 en toda la noche, s\u00f3lo tuve alguna que otra n\u00e1usea, pero que no me lleg\u00f3 a hacer vomitar. Debe de ser que o ten\u00eda poco malo que echar de dentro o que no era el momento<br \/>\nde sacar la mierda para fuera. La verdad es que s\u00f3lo sent\u00eda buen rollo y placer en este viaje. Hubo alguna persona que no par\u00f3 de vomitar durante toda la noche; tendr\u00eda mucho mal rollo que echar para afuera, o un est\u00f3mago muy sensible.<\/p>\n<p>Bueno, el caso es que la cosa empez\u00f3 a subir mucho m\u00e1s, todo iba tomando un tono m\u00e1s extra\u00f1o y psiqued\u00e9lico. Empezaron a aparecerme, al cerrar los ojos, im\u00e1genes de colores muy vivos y brillantes. Por mi experiencia con otras drogas psiqued\u00e9licas, tengo que decir que esta es especialmente visual, las visiones son de un colorido abrumador y la transparencia es total. Total, que en un momento dado, el cham\u00e1n cogi\u00f3 la maraca y su compa\u00f1era el tambor, y empezaron a tocar un ritmo y entonar un canto, un tanto mon\u00f3tono que poco a poco me iba sumergiendo en un estado de trance. Los instrumentos fueron pasando de mano en mano y los int\u00e9rpretes fueron cambiando. Cada uno cant\u00f3 su canci\u00f3n, algunas eran verdaderos mantras, as\u00ed que en esos momentos lo mejor era cerrar<br \/>\nlos ojos y dejar volar la mente entre im\u00e1genes centelleantes. Cuando yo cog\u00ed la maraca y me puse a cantar el trance en el que entr\u00e9 fue abrumador, pr\u00e1cticamente me desconecte del mundo conocido y me instal\u00e9 en un vac\u00edo, oscuro, tranquilo, donde la sensaci\u00f3n era de ingravidez y en donde resonaba mi voz, la maraca y el tambor y en el que ya no era consciente de que tocaba y cantaba.<\/p>\n<p>Los momentos siguientes fueron de gran intensidad; paramos de tocar y cantar, y solo se o\u00eda el v\u00f3mito que de vez en cuando echaba alguien. Yo me encontraba en un estado totalmente ido, con momentos en los que me daba la impresi\u00f3n de volar, separarme del cuerpo e irme no s\u00e9 adonde. No me llegu\u00e9 a ir del todo porque el cham\u00e1n capt\u00f3 mi atenci\u00f3n cuando empez\u00f3 a echar nopal en las brasas del altar, que previamente hab\u00eda engordado con alguna que otra palada de ascuas sacadas de la hoguera.<\/p>\n<p>Encendi\u00f3 el segundo tabaquito; no me acuerdo de su significado ceremonial, pero era el tabaquito de comentar la experiencia ya en pleno vuelo, en pleno mogoll\u00f3n. El peyote ya nos hab\u00eda subido considerablemente a todos, y yo segu\u00eda sumido en un profundo estado alterado de consciencia, emp\u00e1tico, gozando a m\u00e1s no poder. Una cosa que me llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n fue la transformaci\u00f3n de sentimientos y sensaciones en im\u00e1genes. Por ejemplo: la compa\u00f1era que ten\u00eda a mi lado me puso una mano en el coraz\u00f3n y con la otra me acariciaba suavemente; mientras hac\u00eda esto yo notaba una corriente, pero una corriente muy f\u00edsica muy palpable que pasaba de su mano a mi pecho y de mi pecho a su mano; esta situaci\u00f3n me provocaba un enorme placer, me transmit\u00eda sensualidad, tranquilidad, gozo y un sentimiento de cari\u00f1o por la persona que me estaba tocando; todo esto se me transformaba en visiones dulces, blandas, placenteras, de nubes que viajaban por el cielo pausadas, de espacios y paisajes abiertos, calmos; estando en estos pl\u00e1cidos lugares not\u00e9 la mano de mi amigo, que estaba a mi derecha, en mi brazo; entonces mi visi\u00f3n cambi\u00f3, empec\u00e9 a ver una figura cil\u00edndrica con un pico en cada extremo, suspendida en una atm\u00f3sfera ardiente y roja, y todo ba\u00f1ado de lava o hierro fundi\u00e9ndose, como en unos altos hornos o una fundici\u00f3n de metal; inmediatamente mir\u00e9 a Quique, mi amigo, que ten\u00eda la cara llena de sufrimiento, de estarlo pasando realmente mal. Estaba sufriendo consigo mismo y a mi me transmit\u00eda fuego -supongo que el fuego que estaba viviendo dentro de si mismo. A todo esto el tabaquito que estaba pululando de mano en mano se termin\u00f3 y el cham\u00e1n lo dej\u00f3 en el altar como ofrenda, y yo ni me enter\u00e9. Me hubiera gustado haber fumado, pero<br \/>\nse me pas\u00f3 la oportunidad. Y yo, puto yonki del tabaco, con unas ganas de fumar enormes. Durante estas ceremonias lo \u00fanico que se fuma es el tabaquito, y yo que soy un fumador empedernido no tuve ninguna ansiedad durante la ceremonia, aunque se me escapara este tabaquito.<\/p>\n<p>Otra curiosidad que me ocurri\u00f3 fue que al mirar a la cara de las personas que participaban, esta se transformaba, primero en caras de viejos y luego se volv\u00edan a rejuvenecer. La cara de la compa\u00f1era que ten\u00eda al lado, al quedarme observ\u00e1ndola, se transformaba en una cara de anciana, luego cambiaba a una cara felina y por \u00faltimo recuperaba su aspecto normal.<\/p>\n<p>Hubo momentos en que la seriedad de la ceremonia se romp\u00eda en arranques de sarcasmo y risa entre todos los que estabamos all\u00ed -excepto mi colega, que lo estaba pasando realmente mal. A ratos la gente se mor\u00eda de la risa, incluso el cham\u00e1n se qued\u00f3 un poco sorprendido, pero al poco se uni\u00f3 tambi\u00e9n al cachondeo, se tumb\u00f3 y empez\u00f3 a frivolizar un poco con nosotros. Insisto, adem\u00e1s de las risas segu\u00eda gozando y m\u00e1s todav\u00eda de ver gozar a los dem\u00e1s. En determinados momentos me congratulaba con el gran peyote que crec\u00eda en la maceta que ten\u00eda delante de mi, que seg\u00fan el chaman, se llamaba &#8220;El abuelo&#8221; por ser un ser muy antiguo ( a la ayahuasca se la llama &#8220;Abuela&#8221; en el gremio de los chamanes ). Casi que se hab\u00eda establecido una comunicaci\u00f3n entre \u00e9l y yo, me despertaba ternura y una corriente muy agradable, as\u00ed que me puse a acariciarle. En definitiva era el momento del buen rollo entre todos los que estabamos all\u00ed, incluido el Abuelo. La atm\u00f3sfera estaba<br \/>\nllena, por decirlo de alguna forma, de buena energ\u00eda, excepto mi amigo que estaba con su jalaura de cabeza. A \u00e9l se le trat\u00f3 muy bien, en ning\u00fan momento se le dejo abandonado en su infierno. Mucha gente se volc\u00f3 en darle cari\u00f1o y buen rollo, de manera que pasara su mal de la mejor forma posible. La verdad es que me sorprendi\u00f3 la capacidad de recogimiento y protecci\u00f3n de todo el grupo y del cham\u00e1n; no me esperaba esto de una gente desconocida y en un ambiente ritual como este. El cham\u00e1n inaugur\u00f3 el cuarto tabaquito; tampoco me acuerdo de su significado ritual, pero en vista del grado de locura que hab\u00eda en el grupo, el cham\u00e1n lo defini\u00f3 como &#8220;el tabaquito de la hora en que puede pasar cualquier cosa&#8221;. Claro est\u00e1, antes de encenderlo, bendijo el altar y la multitud de objetos que hab\u00eda en el centro de la sala, esparciendo semillas y nopal por las brasas con invocaciones a los esp\u00edritus. Incre\u00edbles visiones segu\u00edan entrando por mis ojos. Mirando el fuego y las brasas, estas se empezaban a hacer pl\u00e1sticas y se contorneaban como si fueran un pl\u00e1stico caliente que pierde dureza y comienza a perder su forma s\u00f3lida. En fin que con este tabaquito segu\u00eda habiendo gozo. Esta<br \/>\nvez s\u00ed que cog\u00ed el cigarro y me puse a fumar, hablando del placer, del gozo \u00a1 Soy un puto hedonista !<\/p>\n<p>En un momento de la noche o\u00ed a mi amigo, fuera, en el campo, que estaba vomitando hasta la primera papilla, y sal\u00ed a hacerle un poco de compa\u00f1\u00eda, por eso de que estaba, \u00e9l, bastante perjudicado y tambi\u00e9n para tomar yo un poco el aire. Afuera la noche era acogedora, el viento tan sugerente que parec\u00eda que hablaba y aunque hac\u00eda mucho fr\u00edo, ten\u00eda tanto calor por dentro que casi no lo notaba. Y all\u00ed me encontr\u00e9 a mi amigo y nos quedamos un rato abrazados, respirando un aire limpio, limpio. De paso aprovechamos y nos fumamos un cigarrito de los normales que me supo a gloria, y all\u00ed fumando estuvimos un rato. Luego sali\u00f3 otro compa\u00f1ero de ceremonia y el cham\u00e1n un momento despu\u00e9s, que nos trajo una manta para abrigarnos y ech\u00f3 unas ascuas encendidas encima del v\u00f3mito de mi amigo. La verdad es que me pareci\u00f3 incre\u00edble que el cham\u00e1n, estado colocado de peyote como nosotros, estuvo pendiente de todo y todos y casi no par\u00f3 en toda la noche de prestar atenci\u00f3n y ayuda a qui\u00e9n lo necesitaba. Recog\u00eda las bolsas de v\u00f3mito de todo el mundo y los llevaba al hoyo que hab\u00edamos excabado anteriormente para luego, por la ma\u00f1ana, enterrarlos y as\u00ed enterrar las malas cosas que ech\u00f3 cada uno durante toda la noche.<\/p>\n<p>Total que ah\u00ed, debajo del cielo estrellado, nos dej\u00f3 el cham\u00e1n a los tres abrigaditos con la manta; entonces nos fijamos en el \u00e1rbol que ten\u00edamos justo enfrente, el cual parec\u00eda llamarnos e intentar comunicarnos algo. Nos acercamos a ese \u00e1rbol y los tres lo abrazamos a la vez, y as\u00ed nos quedamos un largo rato sintiendo su buena energ\u00eda. La verdad es que cualquier planta o bicho que se cruzara por mi camino me produc\u00eda una empat\u00eda enorme. Al final volvimos dentro de la sala a conectarnos otra vez con la ceremonia, pero antes de entrar me empec\u00e9 a sentir un poco cuervo, total, que entr\u00e9 dando graznidos como un grajo y volando en mi mente como tal. Claro, que el cachondeo de la gente fue total.<\/p>\n<p>La noche transcurri\u00f3 tan curiosa y placentera como hab\u00eda sido y despu\u00e9s de un tiempo empez\u00f3 a amanecer. Parec\u00eda que con el Alba el efecto bajaba, as\u00ed que decid\u00ed darme una vuelta por el monte&#8230; cog\u00ed mi abrigo y sal\u00ed a darme una vuelta. Al salir y ver todo el campo iluminado por la luz de la ma\u00f1ana me qued\u00e9 fascinado, sobrecogido: los colores eran deslumbrantes, brillantes, much\u00edsimo m\u00e1s de lo que normalmente se ven. Bueno, esto siempre me ha pasado cuando he tomado un ente\u00f3geno, pero esta vez me parec\u00eda todo mucho m\u00e1s deslumbrante que otras veces. Sent\u00ed que el peyote empezaba a subir otra vez. La tierra, concretamente, me sobrecog\u00eda mucho, el rojo que ten\u00eda era tan intenso que daba la sensaci\u00f3n de estar encendida, de caminar sobre ascuas. El fuego, que durante la noche hab\u00eda absorbido buena parte de mi atenci\u00f3n como uno de los elementos predominantes de la experiencia, volv\u00eda a aparecer. Toda la tierra parecer\u00eda fuego, fuego con flores, porque todo estaba tapizado<br \/>\nde unas florecillas rosas, refulgentes: era incre\u00edble. As\u00ed que con cuidado de no quemarme me fui andando entre los almendros hacia una zona de vegetaci\u00f3n m\u00e1s frondosa y all\u00ed me quede un buen rato, fumando otro cigarrito, hablando de vez en cuando con los seres vegetales que me rodeaban, y de vez en cuando haciendo recuento de lo que hab\u00eda vivido en tan impresionante velada. Me sent\u00eda muy cuidado, muy acogido, no se si por mi mismo, por las plantas que me rodeaban, por el peyote o por todo junto; de nuevo me sent\u00eda gozar. Me empec\u00e9 a plantear cuando iba a bajar esto, pues ten\u00eda la pinta de durar muchas horas m\u00e1s y en vez de bajar cada vez sub\u00eda m\u00e1s. Totalmente abrumado volv\u00ed con mis compa\u00f1eros(as) y, como yo, ellos tambi\u00e9n volv\u00edan con los ojos abiertos como platos y resoplando de ver lo que estabamos viendo.<\/p>\n<p>Cuando todos estuvimos juntos comenzamos con la ceremonia del 4\u00ba y \u00faltimo tabaquito. De este tabaquito s\u00ed que me acuerdo de su significado, tanto del ritual como del real en esta ceremonia. Fue el tabaquito de tomar tierra, de agradecer y recoger todo lo que hab\u00edamos vivido en la ceremonia. Tambi\u00e9n fue el tabaquito del lado femenino, tanto de hombres como de mujeres, de las madres, de las compa\u00f1eras de pareja sentimental, de las hijas y los hijos, de los ni\u00f1os y las ni\u00f1as y del que pudiera<br \/>\ncongratularse con el Mundo, con el Universo. Fue el momento m\u00e1s emotivo de toda la ceremonia. Todas las personas que all\u00ed estaban se abrieron de par en par a soltar todos sus sentimientos, todo lo bueno, todo lo malo, a un nivel de abertura que me sorprendi\u00f3, me sorprendi\u00f3 tanto porque me daba la sensaci\u00f3n de no ser capaz de abrirme tanto frente a esa gente, que aunque poco conocida, se lo merec\u00edan. Entonces me sent\u00ed ego\u00edsta, me sent\u00ed ego\u00edsta por no abrirme de aquella manera yo tambi\u00e9n,<br \/>\nme sent\u00ed ego\u00edsta por empezar a acordarme de la gente que quiero, de mi madre, de mi compa\u00f1era, de mi hermano, de mis amigos y de mucha m\u00e1s gente m\u00e1s que quiero. Y no haberme acordado de todos ellos durante la experiencia, porque, durante este viaje de peyote, lo que m\u00e1s ten\u00eda en la mente era el aqu\u00ed y ahora, la gente que me rodeaba, el verles gozar y el gozar como un perro. En fin los hedonistas pecamos un poco de ego\u00edstas, aunque de una cosa s\u00ed que estoy seguro: di una parte muy buena de mi a toda esa gente con la que viv\u00ed la experiencia, a todos los seres que me encontr\u00e9 y en definitiva a ese lugar.<\/p>\n<p>La ceremonia acab\u00f3 con un desayuno ritual a base de carne, ma\u00edz, tortas de arroz y fruta. Y aunque todos bajamos un poco m\u00e1s a la tierra el efecto sigui\u00f3 y sigui\u00f3 hasta la noche. Me acuerdo que conduciendo hacia Madrid ten\u00eda que parar el coche, porque las distancias me cambiaban y peque\u00f1as subidas me llevaban otra vez a lugares nada que ver con la carretera donde estaba. Aun as\u00ed no vi peligro en ning\u00fan momento; alguna estrellita hab\u00eda por ah\u00ed que nos proteg\u00eda. Al d\u00eda siguiente, ya en el curro, trabajando, ten\u00eda una enorme sensaci\u00f3n de satisfacci\u00f3n y una gran claridad. &#8220;Claridad&#8221; fue el prop\u00f3sito que yo buscaba antes de ingerir el peyote. Tambi\u00e9n ten\u00eda mucho cansancio f\u00edsico y psicol\u00f3gico, cansancio que no desapareci\u00f3 hasta el d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>Bueno, me quedan muchas cosas aqu\u00ed dentro, que no he contado, que me las quedo para mi; tambi\u00e9n algunas cosas que no me acuerdo que se me han ido olvidando, pero creo que la esencia de mi experiencia con el peyote (&#8220;Abuelo&#8221;) queda aqu\u00ed plasmada. No tengo ni idea de la dosis que inger\u00ed. Lo que s\u00ed se es que fue la suficiente como para que la experiencia fuera muy intensa y duradera, m\u00e1s duradera que con cualquier otro en ente\u00f3geno que hubiera probado hasta ahora.<\/p>\n<p>En resumen, fue una experiencia muy positiva y placentera para m\u00ed. El Abuelo me trat\u00f3 muy bien, supongo que me lo merec\u00eda o que lo tom\u00e9 en un buen momento. Desde luego que volver\u00e9 a repetirlo, en su momento, claro.<\/p>\n<p>Amapolo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CEREMONIA DE PEYOTE HOMENAJE AL ABUELO Lophophora williamsii por Amapolo Extenso relato de una experiencia con el cactus mexicano Peyote, tambi\u00e9n llamado el abuelo entre sus conocedores ANTES DE LA CEREMONIA Llegamos al lugar un amigo y yo. El sitio era una casa en medio del monte con algunas otras casas bastante separadas unas de otras. 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