{"id":1999,"date":"2008-11-10T04:20:44","date_gmt":"2008-11-10T04:20:44","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1999"},"modified":"2008-11-10T04:20:44","modified_gmt":"2008-11-10T04:20:44","slug":"el-temido-enemigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1999","title":{"rendered":"El temido enemigo"},"content":{"rendered":"<p>De: Alias de MSNLUNA200620\u00a0 (Mensaje original)\tEnviado: 16\/06\/2006 10:41<\/p>\n<p>EL TEMIDO ENEMIGO<\/p>\n<p>por Jorge Bucay<\/p>\n<p>La idea de este cuento lleg\u00f3 a m\u00ed escuchando un relato de Enrique Mariscal. Me permit\u00ed, partir de all\u00ed prolongar el cuento transformarlo en otra historia con otro mensaje y otro sentido. As\u00ed como est\u00e1 ahora se lo regal\u00e9 una tarde a m\u00ed amigo Norbi.<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez, en un reino muy lejano y perdido, un rey al que le gustaba sentirse poderoso. Su deseo de poder no se satisfac\u00eda s\u00f3lo con tenerlo, \u00e9l, necesitaba adem\u00e1s, que todos lo admiraran por ser poderoso, as\u00ed como la madrastra de Blanca Nieves no le alcanzaba con verse bella, tambi\u00e9n \u00e9l necesitaba mirarse en un espejo que le dijera lo poderoso que era.<\/p>\n<p>\u00c9l no ten\u00eda espejos m\u00e1gicos, pero contaba con un mont\u00f3n de cortesanos y sirvientes a su alrededor a quienes preguntarle si \u00e9l, era el m\u00e1s poderoso del reino.<\/p>\n<p>Invariablemente todos le dec\u00edan lo mismo:<\/p>\n<p>-Alteza, eres muy poderoso, pero t\u00fa sabes que el mago tiene un poder que nadie posee: \u00c9l, \u00e9l conoce el futuro.<\/p>\n<p>( En aquel tiempo, alquimistas, fil\u00f3sofos, pensadores, religiosos y m\u00edsticos eran llamados, gen\u00e9ricamente \u0093magos\u0094).<\/p>\n<p>El rey estaba muy celoso del mago del reino pues aquel no s\u00f3lo ten\u00eda fama de ser un hombre muy bueno y generoso, sino que adem\u00e1s, el pueblo entero lo amaba, lo admiraba y festejaba que \u00e9l existiera y viviera all\u00ed.<\/p>\n<p>No dec\u00edan lo mismo del rey.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s porque necesitaba demostrar que era \u00e9l quien mandaba, el rey no era justo, ni ecu\u00e1nime, y mucho menos bondadoso.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, cansado de que la gente le contara lo poderoso y querido que era el mago o motivado por esa mezcla de celos y temores que genera la envidia, el rey urdi\u00f3 un plan:<\/p>\n<p>Organizar\u00eda una gran fiesta a la cual invitar\u00eda al mago y despu\u00e9s la cena, pedir\u00eda la atenci\u00f3n de todos. Llamar\u00eda al mago al centro del sal\u00f3n y delante de los cortesanos, le preguntar\u00eda si era cierto que sab\u00eda leer el futuro. El invitado, tendr\u00eda dos posibilidades: decir que no, defraudando as\u00ed la admiraci\u00f3n de los dem\u00e1s, o decir que s\u00ed, confirmando el motivo de su fama. El rey estaba seguro de que escoger\u00eda la segunda posibilidad. Entonces, le pedir\u00eda que le dijera la fecha en la que el mago del reino iba a morir. \u00c9ste dar\u00eda una respuesta, un d\u00eda cualquiera, no importaba cu\u00e1l. En ese mismo momento, planeaba el rey, sacar su espada y matarlo. Conseguir\u00eda con esto dos cosas de un solo golpe: la primera, deshacerse de su enemigo para siempre; la segunda, demostrar que el mago no hab\u00eda podido adelantarse al futuro, y que se hab\u00eda equivocado en su predicci\u00f3n. Se acabar\u00eda, en una sola noche. El mago y el mito de sus poderes&#8230;<\/p>\n<p>Los preparativos se iniciaron enseguida, y muy pronto el d\u00eda del festejo lleg\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>&#8230;Despu\u00e9s de la gran cena. El rey hizo pasar al mago al centro y ante le silencio de todos le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfEs cierto que puedes leer el futuro?<\/p>\n<p>&#8211; Un poco \u0096 dijo el mago.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY puedes leer tu propio futuro, pregunt\u00f3 el rey?<\/p>\n<p>&#8211; Un poco \u0096 dijo el mago.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces quiero que me des una prueba &#8211; dijo el rey &#8211;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 d\u00eda morir\u00e1s?. \u00bf Cu\u00e1l es la fecha de tu muerte?<\/p>\n<p>El mago se sonri\u00f3, lo mir\u00f3 a los ojos y no contest\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 pasa mago? &#8211; dijo el rey sonriente -\u00bfNo lo sabes?&#8230; \u00bfno es cierto que puedes ver el futuro?<\/p>\n<p>&#8211; No es eso &#8211; dijo el mago &#8211; pero lo que s\u00e9, no me animo a dec\u00edrtelo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo que no te animas?- dijo el rey-&#8230; Yo soy tu soberano y te ordeno que me lo digas. Debes darte cuenta de que es muy importante para el reino, saber cuando perdemos a sus personajes m\u00e1s eminentes&#8230; Cont\u00e9stame pues, \u00bfcu\u00e1ndo morir\u00e1 el mago del reino?<\/p>\n<p>Luego de un tenso silencio, el mago lo mir\u00f3 y dijo:<\/p>\n<p>&#8211; No puedo precisarte la fecha, pero s\u00e9 que el mago morir\u00e1 exactamente un d\u00eda antes que el rey&#8230;<\/p>\n<p>Durante unos instantes, el tiempo se congel\u00f3. Un murmullo corri\u00f3 por entre los invitados.<\/p>\n<p>El rey siempre hab\u00eda dicho que no cre\u00eda en los magos ni en las adivinaciones, pero lo cierto es que no se anim\u00f3 a matar al mago.<\/p>\n<p>Lentamente el soberano baj\u00f3 los brazos y se qued\u00f3 en silencio&#8230;<\/p>\n<p>Los pensamientos se agolpaban en su cabeza.<\/p>\n<p>Se dio cuenta de que se hab\u00eda equivocado.<\/p>\n<p>Su odio hab\u00eda sido el peor consejero.<\/p>\n<p>&#8211; Alteza, te has puesto p\u00e1lido. \u00bfQu\u00e9 te sucede? \u0096 pregunt\u00f3 el invitado.<\/p>\n<p>&#8211; Me siento mal &#8211; contest\u00f3 el monarca \u0096 voy a ir a mi cuarto, te agradezco que hayas venido.<\/p>\n<p>Y con un gesto confuso gir\u00f3 en silencio encamin\u00e1ndose a sus habitaciones&#8230;<\/p>\n<p>El mago era astuto, hab\u00eda dado la \u00fanica respuesta que evitar\u00eda su muerte.<\/p>\n<p>\u00bfHabr\u00eda le\u00eddo su mente?<\/p>\n<p>La predicci\u00f3n no pod\u00eda ser cierta. Pero&#8230; \u00bfY si lo fuera?&#8230;<\/p>\n<p>Estaba aturdido<\/p>\n<p>Se le ocurri\u00f3 que ser\u00eda tr\u00e1gico que le pasara algo al mago camino a su casa.<\/p>\n<p>El rey volvi\u00f3 sobre sus pasos, y dijo en voz alta:<\/p>\n<p>&#8211; Mago, eres famoso en el reino por tu sabidur\u00eda, te ruego que pases esta noche en el palacio pues debo consultarte por la ma\u00f1ana sobre algunas decisiones reales.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1 Majestad!. Ser\u00e1 un gran honor&#8230; \u0096 dijo el invitado con una reverencia.<\/p>\n<p>El rey dio \u00f3rdenes a sus guardias personales para que acompa\u00f1aran al mago hasta las habitaciones de hu\u00e9spedes en el palacio y para que custodiasen su puerta asegur\u00e1ndose de que nada pasara&#8230;<\/p>\n<p>Esa noche el soberano no pudo conciliar el sue\u00f1o. Estuvo muy inquieto pensando qu\u00e9 pasar\u00eda si el mago le hubiera ca\u00eddo mal la comida, o si se hubiera hecho da\u00f1o accidentalmente durante la noche, o si, simplemente, le hubiera llegado su hora.<\/p>\n<p>Bien temprano en la ma\u00f1ana el rey golpe\u00f3 en las habitaciones de su invitado.<\/p>\n<p>\u00c9l nunca en su vida hab\u00eda pensado en consultar ninguna de sus decisiones, pero esta vez, en cu\u00e1nto el mago lo recibi\u00f3, hizo la pregunta&#8230; necesitaba una excusa.<\/p>\n<p>Y el mago, que era un sabio, le dio una respuesta correcta, creativa y justa.<\/p>\n<p>El rey, casi sin escuchar la respuesta alab\u00f3 a su hu\u00e9sped por su inteligencia y le pidi\u00f3 que se quedara un d\u00eda m\u00e1s, supuestamente, para \u0093consultarle\u0094 otro asunto&#8230; (obviamente, el rey s\u00f3lo quer\u00eda asegurarse de que nada le pasara).<\/p>\n<p>El mago \u0096 que gozaba de la libertad que s\u00f3lo conquistan los iluminados \u0096 acept\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>Desde entonces todos los d\u00edas, por la ma\u00f1ana o por la tarde, el rey iba hasta las habitaciones del mago para consultarlo y lo compromet\u00eda para una nueva consulta al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>No pas\u00f3 mucho tiempo antes de que el rey se diera cuenta de que los consejos de su nuevo asesor eran siempre acertados y terminara, casi sin notarlo, teni\u00e9ndolos en cuenta en cada una de las decisiones.<\/p>\n<p>Pasaron los meses y luego los a\u00f1os.<\/p>\n<p>Y como siempre&#8230; estar cerca del que sabe vuelve el que no sabe, m\u00e1s sabio.<\/p>\n<p>As\u00ed fue: el rey poco a poco se fue volviendo m\u00e1s y m\u00e1s justo.<\/p>\n<p>Ya no era desp\u00f3tico ni autoritario. Dej\u00f3 de necesitar sentirse poderoso, y seguramente por ello dej\u00f3 de necesitar demostrar su poder.<\/p>\n<p>Empez\u00f3 a aprender que la humildad tambi\u00e9n pod\u00eda ser ventajosa empez\u00f3 a reinar de una manera m\u00e1s sabia y bondadosa.<\/p>\n<p>Y sucedi\u00f3 que su pueblo empez\u00f3 a quererlo, como nunca lo hab\u00eda querido antes.<\/p>\n<p>El rey ya no iba a ver al mago investigando por su salud, iba realmente para aprender, para compartir una decisi\u00f3n o simplemente para charlar, porque el rey y el mago hab\u00edan llegado a ser excelentes amigos.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, a m\u00e1s de cuatro a\u00f1os de aquella cena, y sin motivo, el rey record\u00f3.<\/p>\n<p>Record\u00f3 aquel plan aquel plan que alguna vez urdi\u00f3 para matar a este su entonces m\u00e1s odiado enemigo<\/p>\n<p>Y s\u00e9 dio cuenta que no pod\u00eda seguir manteniendo este secreto sin sentirse un hip\u00f3crita.<\/p>\n<p>El rey tom\u00f3 coraje y fue hasta la habitaci\u00f3n del mago. Golpe\u00f3 la puerta y apenas entr\u00f3 le dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Hermano, tengo algo que contarte que me oprime el pecho<\/p>\n<p>&#8211; Dime \u0096 dijo el mago \u0096 y alivia tu coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Aquella noche, cuando te invit\u00e9 a cenar y te pregunt\u00e9 sobre tu muerte, yo no quer\u00eda en realidad saber sobre tu futuro, planeaba matarte y frente a cualquier cosa que me dijeras, porque quer\u00eda que tu muerte inesperada desmitificara para siempre tu fama de adivino. Te odiaba porque todos te amaban&#8230; Estoy tan avergonzado&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Aquella noche no me anim\u00e9 a matarte y ahora que somos amigos, y m\u00e1s que amigos, hermanos, me aterra pensar lo que hubiera perdido si lo hubiese hecho.<\/p>\n<p>Hoy he sentido que no puedo seguir ocult\u00e1ndote mi infamia.<\/p>\n<p>Necesit\u00e9 decirte todo esto para que t\u00fa me perdones o me desprecies, pero sin ocultamientos.<\/p>\n<p>El mago lo mir\u00f3 y le dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Has tardado mucho tiempo en poder dec\u00edrmelo. Pero de todas maneras, me alegra, me alegra que lo hayas hecho, porque esto es lo \u00fanico que me permitir\u00e1 decirte que ya lo sab\u00eda. Cuando me hiciste la pregunta y bajaste tu mano sobre el pu\u00f1o de tu espada, fue tan clara tu intenci\u00f3n, que no hac\u00eda falta adivino para darse cuenta de lo que pensabas hacer, &#8211; el mago sonri\u00f3 y puso su mano en el hombro del rey. \u0096 Como justo pago a tu sinceridad, debo decirte que yo tambi\u00e9n te ment\u00ed&#8230; Te confieso hoy que invent\u00e9 esa absurda historia de mi muerte antes de la tuya para darte una lecci\u00f3n. Una lecci\u00f3n que reci\u00e9n hoy est\u00e1s en condiciones de aprender, quiz\u00e1s la m\u00e1s importante cosa que yo te haya ense\u00f1ado nunca.<\/p>\n<p>Vamos por el mundo odiando y rechazando aspectos de los otros y hasta de nosotros mismos que creemos despreciables, amenazantes o in\u00fatiles&#8230; y sin embargo, si nos damos tiempo, terminaremos d\u00e1ndonos cuenta de lo mucho que nos costar\u00eda vivir sin aquellas cosas que en un momento rechazamos.<\/p>\n<p>Tu muerte, querido amigo, llegar\u00e1 justo, justo el d\u00eda de tu muerte, y ni un minuto antes. Es importante que sepas que yo estoy viejo, y que mi d\u00eda seguramente se acerca. No hay ninguna raz\u00f3n para pensar que tu partida deba estar atada a la m\u00eda. Son nuestras vidas las que se han ligado, no nuestras muertes.<\/p>\n<p>El rey y el mago se abrazaron y festejaron brindando por la confianza que cada uno sent\u00ed en esta relaci\u00f3n que hab\u00edan sabido construir juntos&#8230;<\/p>\n<p>Cuenta la leyenda&#8230; que misteriosamente&#8230; esa misma noche&#8230; el mago&#8230; muri\u00f3 durante el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>El rey se enter\u00f3 de la mala noticia a la ma\u00f1ana siguiente&#8230; y se sinti\u00f3 desolado.<\/p>\n<p>No estaba angustiado por la idea de su propia muerte, hab\u00eda aprendido del mago a desapegarse hasta de su permanencia en el mundo.<\/p>\n<p>Estaba triste, simplemente por la muerte de su amigo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 coincidencia extra\u00f1a hab\u00eda hecho que el rey pudiera contarle esto al mago justo la noche anterior a su muerte?.<\/p>\n<p>Tal vez, tal vez de alguna manera desconocida el mago hab\u00eda hecho que \u00e9l pudiera decirle esto para quitarle su fantas\u00eda de morirse un d\u00eda despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo acto de amor para librarlo de sus temores de otros tiempos&#8230;<\/p>\n<p>Cuentan que el rey se levant\u00f3 y que con sus propias manos cav\u00f3 en el jard\u00edn, bajo su ventana, una tumba para su amigo, el mago.<\/p>\n<p>Enterr\u00f3 all\u00ed su cuerpo y el resto del d\u00eda se qued\u00f3 al lado del mont\u00edculo de tierra, llorando como se llora ante la p\u00e9rdida de los seres queridos.<\/p>\n<p>Y reci\u00e9n entrada la noche, el rey volvi\u00f3 a su habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuenta la leyenda&#8230; que esa misma noche&#8230; veinticuatro horas despu\u00e9s de la muerte del mago, el rey muri\u00f3 en su lecho mientras dorm\u00eda&#8230; quiz\u00e1s de casualidad&#8230; quiz\u00e1s de dolor&#8230; quiz\u00e1s para confirmar la \u00faltima ense\u00f1anza del maestro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De: Alias de MSNLUNA200620\u00a0 (Mensaje original) Enviado: 16\/06\/2006 10:41 EL TEMIDO ENEMIGO por Jorge Bucay La idea de este cuento lleg\u00f3 a m\u00ed escuchando un relato de Enrique Mariscal. Me permit\u00ed, partir de all\u00ed prolongar el cuento transformarlo en otra historia con otro mensaje y otro sentido. As\u00ed como est\u00e1 ahora se lo regal\u00e9 una tarde a m\u00ed amigo Norbi.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"class_list":["post-1999","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1999"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1999\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}