{"id":1856,"date":"2008-11-09T03:25:01","date_gmt":"2008-11-09T03:25:01","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1856"},"modified":"2008-11-09T03:25:01","modified_gmt":"2008-11-09T03:25:01","slug":"hagakure-(oculto-bajo-las-hojas)-","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1856","title":{"rendered":"HAGAKURE (oculto bajo las hojas)"},"content":{"rendered":"<p>HAGAKURE (hojas cultas)<\/p>\n<p>\u00cdndice:<\/p>\n<p>1.La rutina<br \/>\n2.Las raices<br \/>\n3.T\u00e1cticas militares<br \/>\n4.Los cuatro votos<br \/>\n5.Decisiones<br \/>\n6.La critica de los<br \/>\ndem\u00e1s<br \/>\n7.Previsi\u00f3n<br \/>\n8.Como ha de ser el<br \/>\nsamurai<br \/>\n9.La perdida de la<br \/>\nvirirlidad<br \/>\n10.Mushin<br \/>\n11.Entrenamiento<br \/>\n12.Caligraf\u00eda<br \/>\n13.Imponer<br \/>\n14.El drag\u00f3n<br \/>\n15.Concentraci\u00f3n<br \/>\n16.Animar a un amigo<br \/>\n17.Las palabras<br \/>\n18.La actitud durante la<br \/>\ntormenta<br \/>\n19.Ganar desde el<br \/>\nprincipio<br \/>\n20.La amistad se mide<br \/>\nen la adversidad<br \/>\n21.\u00c9xito y fracaso<br \/>\n22.Quien calcula es un<br \/>\ncobarde<br \/>\n23.La v\u00eda del samurai<br \/>\n24.La distracci\u00f3n<br \/>\n25.La desgracia<br \/>\n26.Las decisiones<br \/>\n27.El orgullo<br \/>\n28.Levantaos a la<br \/>\noctava<\/p>\n<p>29.Auto-perfecci\u00f3n<br \/>\n30.Los consejos<br \/>\n31.Determinaci\u00f3n<br \/>\n32.El fundamento de las<br \/>\ncosas<br \/>\n33.Senilidad<br \/>\n34.Errores<br \/>\n35.Caligraf\u00eda<br \/>\n36.Aceptar el sufrimiento<br \/>\n37.Hacer demasiado<br \/>\n38.La condici\u00f3n del<br \/>\nsamurai<br \/>\n39.El fin de las cosas<br \/>\n40.El mundo es sue\u00f1o<br \/>\n41.fanatismo<br \/>\n42.Resoluci\u00f3n<br \/>\n43.La nostalgia del<br \/>\npasado<br \/>\n44.Examen cotidiano<br \/>\n45.Marionetas<br \/>\n46.Cuando el agua sube<br \/>\n47.Ahora es la hora<br \/>\n48.Fugacidad<br \/>\n49.Dignidad y sinceridad<br \/>\n50.El orgullo(2)<br \/>\n51.Intuici\u00f3n s\u00fabita<br \/>\n52.Nuestra opini\u00f3n<br \/>\n53.Longevidad<br \/>\n54.Relajaci\u00f3n<br \/>\n55.Confusi\u00f3n<br \/>\n56.Un m\u00e9todo secreto<br \/>\n57.Las palabras(2)<br \/>\n58.Lealtad a la muerte<br \/>\n59.Los peque\u00f1os fallos<br \/>\n60.Hierba de cobard\u00eda<br \/>\n61.Asir la ocasi\u00f3n<br \/>\n62.Dominar a sus aliados<br \/>\n63.Vencer la enfermedad<br \/>\n64.Valent\u00eda<br \/>\n65.Homosexualidad<\/p>\n<p>HAGAKURE (hojas ocultas)<\/p>\n<p>Hagakure, que significa &#8220;oculto bajo las hojas&#8221;, es un<br \/>\nantiguo breviario de caballer\u00eda inspirado en el c\u00e9lebre c\u00f3digo<br \/>\nBushido. Nos expone la v\u00eda del guerrero, cuyos preceptos<br \/>\nfilos\u00f3ficos y \u00e9tica trascendental presentan al Bushi.<\/p>\n<p>Bushido es la aceptaci\u00f3n total de la vida, vivir incluso cuando ya no tenemos<br \/>\ndeseos de vivir. Esto se logra sabiendo morir en cada instante de nuestra vida, viviendo<br \/>\nel instante, el aqu\u00ed y ahora, sumido en el eterno presente, en vez de abandonar el campo<br \/>\nde batalla cotidiano. Para el Samurai, la vida es un desaf\u00edo, y la muerte es preferible a<br \/>\nuna vida indigna o impura. Esta es la noble y espectacular lecci\u00f3n del HAGAKURE.<br \/>\nMantenido en secreto durante siglos, el Hagakure fue el libro de cabecera de Yukio<br \/>\nMishima.<\/p>\n<p>He descubierto que la v\u00eda del Samurai reside en la muerte. Durante una crisis,<br \/>\ncuando existen tantas posibilidades de vida como de muerte, debemos escoger la<br \/>\nmuerte. No hay en ello nada dif\u00edcil; s\u00f3lo hay que armarse de valent\u00eda y actuar. Algunos<br \/>\ndicen que morir sin haber acabado su misi\u00f3n es morir en vano. Este razonamiento es el<br \/>\nque sostienen los mercaderes hinchados de orgullo que merodean por Osaka; no es m\u00e1s<br \/>\nque un razonamiento sofisticado a la vez que una imitaci\u00f3n caricaturesca de la \u00e9tica de<br \/>\nlos Samurais.<\/p>\n<p>Hacer una elecci\u00f3n juiciosa en una situaci\u00f3n donde las posibilidades de vivir o<br \/>\nde morir se equilibran, es casi imposible. Todos preferimos vivir y es muy natural que el<br \/>\nser humano encuentre siempre buenas razones para continuar viviendo.<\/p>\n<p>El que escoge vivir habiendo fracasado en su empe\u00f1o, ser\u00e1 despreciado y ser\u00e1 a<br \/>\nla vez un cobarde y un fracasado. El que muere despu\u00e9s de haber fracasado, muere de<br \/>\nuna muerte fan\u00e1tica, que puede parecer in\u00fatil. Pero en cambio, no ser\u00e1 deshonrado. Tal<br \/>\nes la v\u00eda del Samurai.<br \/>\nPara ser un Samurai perfecto es necesario prepararse a la muerte ma\u00f1ana y tarde<br \/>\ne incluso durante todo el d\u00eda.<br \/>\nCuando un Samurai est\u00e1 constantemente dispuesto a morir, ha alcanzado la<br \/>\nmaestr\u00eda de la V\u00eda y puede dedicar, sin cesar, la vida entera al servicio de su se\u00f1or.<\/p>\n<p>La Rutina<\/p>\n<p>Cuando Hotta Haga No Kami Masamori era paje del Shogun, era tan obstinado<br \/>\nque este \u00faltimo decidi\u00f3 someterlo a prueba. Para hacerlo, hizo calentar a blanco un par<br \/>\nde sandalias y las coloc\u00f3 sobre un brasero. Masamori ten\u00eda por costumbre coger las<br \/>\nsandalias colocadas al lado del brasero para ir a recibir a su Se\u00f1or. Esta vez, en cuanto<br \/>\ntoc\u00f3 las sandalias not\u00f3 la quemadura en las manos. Pero actu\u00f3 de la manera<br \/>\nacostumbrada, as\u00ed que el Shogun se las quit\u00f3 r\u00e1pidamente de las manos.<\/p>\n<p>Uno de los Samurai de Matsudaira Sagami No Kami estaba en una pensi\u00f3n en<br \/>\nKyoto para recoger dinero. Un d\u00eda que estaba en el portal viendo pasar a la gente, oy\u00f3 a<br \/>\nun transe\u00fante gritar: &#8220;Se dice que los hombres del Se\u00f1or Matsudaira est\u00e1n enzarzados en<br \/>\nun combate.&#8221; El samurai se dijo: &#8220;Es muy lamentable que mis compa\u00f1eros est\u00e9n<br \/>\nimplicados en un combate. Estos deben de ser los que ten\u00edan que ir a relevar a los que<br \/>\nestaban de servicio en Edo.&#8221; Se inform\u00f3 sobre el lugar del combate y cuando lleg\u00f3<br \/>\njadeante, sus compa\u00f1eros hab\u00edan sido heridos ya por sus adversarios, que estaban a<br \/>\npunto de darles el golpe de gracia. Acompa\u00f1ando su ataque de un grito, golpe\u00f3 a dos<br \/>\nhombres y regres\u00f3 a Kyoto. Este asunto lleg\u00f3 a o\u00eddos del oficial del Shogun que mand\u00f3<br \/>\nllamar al Samurai para preguntarle: &#8220;Hab\u00e9is ayudado a vuestros compa\u00f1eros,<br \/>\ndesobedeciendo con ello al edicto del Gobierno. \u00bfC\u00f3mo es eso?&#8221; \u00c9l contest\u00f3: &#8220;Vengo de<br \/>\nla provincia y me es dif\u00edcil entender lo que Su Se\u00f1or\u00eda me dice. \u00bfPodr\u00eda volver a<br \/>\nrepetirlo?&#8221; El oficial enfureci\u00f3 y dijo: &#8220;\u00bfEst\u00e1 usted sordo? \u00bfHab\u00e9is estado implicado en<br \/>\nuna pelea, derramado sangre y desobedecido el decreto gubernativo, quebrantando las<br \/>\nleyes, s\u00ed o no?&#8221; El hombre contest\u00f3: &#8220;Ya hab\u00eda comprendido todo esto. Aunque lo<br \/>\nafirm\u00e9is, yo no he desobedecido voluntariamente a las leyes y no he tenido intenci\u00f3n de<br \/>\ndesobedecer al gobierno. La raz\u00f3n de ello es que todo ser viviente concede a la vida<br \/>\ncierto precio y desde luego lo mismo ocurre con los seres humanos. Por mi parte, doy<br \/>\nun gran valor a la vida humana. Pero he o\u00eddo que mis compa\u00f1eros estaban en peligro y<br \/>\nhacer ver que uno no se ha enterado de nada no es digno de la V\u00eda del Samurai. Por ello<br \/>\nhe corrido para socorrer a mis compa\u00f1eros. Volver a mi casa, la verg\u00fcenza en el<br \/>\ncoraz\u00f3n, sabiendo que mis amigos han sido asesinados, habr\u00eda prolongado desde luego<br \/>\nmi vida, pero era desobedecer a la V\u00eda. Para seguir la V\u00eda, uno debe sacrificar su<br \/>\npreciosa vida. Es debido a esto, a respetar a la V\u00eda y no por despreciar el reglamento,<br \/>\nque decid\u00ed ir all\u00ed. Os ruego, ahora, que proced\u00e1is a mi ejecuci\u00f3n.&#8221; El oficial qued\u00f3<br \/>\nimpresionado, archiv\u00f3 el asunto y escribi\u00f3 al Se\u00f1or Matsudaira: &#8220;Ten\u00e9is un valiente<br \/>\nSamurai a vuestro servicio. Espero que lo sabr\u00e9is cuidar como se merece.&#8221;<\/p>\n<p>Las Ra\u00edces<\/p>\n<p>El \u00e1rbol geneal\u00f3gico del Se\u00f1or Soma, sobrenombrado el Chiken Marokoshi, era<br \/>\nel m\u00e1s elaborado del Jap\u00f3n. Un a\u00f1o en el que su hacienda se incendi\u00f3 y estuvo a punto<br \/>\nde ser destruida, el Se\u00f1or Soma dijo: &#8220;Incluso si la casa, los muebles y todo el resto es<br \/>\ndestruido, no lo lamentar\u00e9 porque son cosas que se pueden reemplazar. Lo \u00fanico que<br \/>\nlamentar\u00e9 es no haber podido salvar mi \u00e1rbol geneal\u00f3gico, que es un tesoro de familia<br \/>\nde lo m\u00e1s precioso.&#8221; All\u00ed estaba un Samurai y dijo: &#8220;Voy a entrar en la casa y traerlo.&#8221;<br \/>\nEl Se\u00f1or y los dem\u00e1s se pusieron a re\u00edr, diciendo: &#8220;La casa es ya pasto de las llamas,<br \/>\n\u00bfc\u00f3mo lo conseguir\u00e9is?&#8221; Aquel hombre no hab\u00eda sido jam\u00e1s muy hablador y no hab\u00eda<br \/>\nsido particularmente diligente pero era alguien que iba hasta el final en todo lo que<br \/>\nhac\u00eda. Dijo tambi\u00e9n: &#8220;Hasta ahora no he sido de una gran utilidad a mi amo, porque no<br \/>\nhe sido muy cuidadoso, pero he vivido con la idea de que un d\u00eda mi vida podr\u00eda ser \u00fatil.<br \/>\nMe parece que este momento ha llegado.&#8221; Entonces se lanz\u00f3 a las llamas. Cuando el<br \/>\nincendio fue apagado, el amo orden\u00f3: &#8220;\u00a1Que se encuentre su cad\u00e1ver! \u00a1Qu\u00e9 gran<br \/>\np\u00e9rdida!&#8221; Despu\u00e9s de haber buscado por todas partes, se descubri\u00f3 su cuerpo en el<br \/>\njard\u00edn pr\u00f3ximo a los apartamentos; cuando se le dio la vuelta, sali\u00f3 sangre de su vientre.<br \/>\nEl Samurai se hab\u00eda abierto el vientre y en \u00e9l hab\u00eda colocado el documento para que<br \/>\npermaneciera intacto. A partir de ese d\u00eda, se sobrenombr\u00f3 este documento &#8220;la<br \/>\ngenealog\u00eda de la sangre&#8221;.<\/p>\n<p>En el Koyogunkan, alguien dijo: &#8220;Cuando estoy frente al enemigo, siempre<br \/>\ntengo la impresi\u00f3n de que penetro en las tinieblas y a causa de esto he sido herido<br \/>\ngravemente&#8230; sin embargo, vos que hab\u00e9is combatido con tantos hombres valientes<br \/>\njam\u00e1s hab\u00e9is sido herido. \u00bfC\u00f3mo es posible esto?&#8221; El otro contest\u00f3: &#8220;Cuando me<br \/>\nenfrento con el enemigo, es desde luego como si penetrara en las tinieblas. Pero<br \/>\nenseguida tranquilizo mi mente, todo se vuelve como una noche iluminada por la p\u00e1lida<br \/>\nLuna. Si ataco en este momento, s\u00e9 que no ser\u00e9 alcanzado.&#8221; Esta es la situaci\u00f3n en el<br \/>\nmomento de la verdad.<\/p>\n<p>T\u00e1cticas Militares<\/p>\n<p>En las Notas sobre las Reglas Marciales, est\u00e1 escrito lo siguiente: &#8220;Ganar<br \/>\nprimero, combatir despu\u00e9s, lo que dicho en dos palabras es ganar antes. La riqueza del<br \/>\ntiempo de paz es permitir la preparaci\u00f3n marcial para el tiempo de guerra. Con<br \/>\nquinientos aliados, se puede derrotar a una fuerza enemiga de diez mil hombres.&#8221;<br \/>\nCuando uno intenta tomar el castillo de un enemigo y es necesario retirarse, hay que<br \/>\nreplegarse, no siguiendo la carretera principal sino las carreteras secundarias. Se debe<br \/>\ntender a sus muertos y heridos con el rostro girado hacia el enemigo. Es evidente que el<br \/>\nguerrero tiene que estar en vanguardia durante el ataque y en la retaguardia cuando la<br \/>\nretirada. Cuando se ataca, no se ha de despreciar esperar el buen momento. Esperando el<br \/>\nbuen momento no se debe olvidar el ataque.<\/p>\n<p>Entre los principios secretos de Yaygu Tajima No Kami Munemori, hay un<br \/>\nproverbio: &#8220;No existe t\u00e1ctica militar para un hombre de gran fuerza moral.&#8221; Instruido<br \/>\npor esto, cierto vasallo del Shogun fue a ver al Maestro Yagyu y le pidi\u00f3 que lo aceptara<br \/>\ncomo a su disc\u00edpulo. El Maestro Yagyu dijo: &#8220;Me parece que ya sois alumno de una<br \/>\nescuela de Artes Marciales. Decidme el nombre de vuestra escuela antes de iniciar<br \/>\nnuestras relaciones de maestro-disc\u00edpulo.&#8221; El hombre contest\u00f3: &#8220;Yo no he practicado<br \/>\njam\u00e1s un arte marcial.&#8221; El Maestro dijo: &#8220;\u00bfNo hab\u00e9is jam\u00e1s aprendido la disciplina de la<br \/>\nescuela Tajima Nokami? Tengo la impresi\u00f3n de que sois uno de los maestros del<br \/>\nShogun. El hombre jur\u00f3 que no. El Maestro le pregunt\u00f3 entonces: &#8220;\u00bfTen\u00e9is alg\u00fan tipo<br \/>\nde convicci\u00f3n profunda?&#8221; El hombre contest\u00f3: &#8220;De ni\u00f1o tom\u00e9 conciencia de que el<br \/>\nBushi es un hombre que no debe arrepentirse de su vida. He enterrado este pensamiento<br \/>\nen mi coraz\u00f3n durante muchos a\u00f1os y ello se ha vuelto una convicci\u00f3n. Por ello, jam\u00e1s<br \/>\npienso en la muerte. No tengo ninguna otra concepci\u00f3n fuera de \u00e9sta.&#8221; El Maestro<br \/>\nYagyu qued\u00f3 muy impresionado y dijo: &#8220;Mi intuici\u00f3n no me ha enga\u00f1ado. El principio<br \/>\nm\u00e1s profundo de la t\u00e1ctica marcial es el que vos pose\u00e9is. Hasta ahora, de cientos de<br \/>\ndisc\u00edpulos que he tenido, ninguno ha alcanzado este principio. No es necesario<br \/>\nprepararos con el &#8220;sable de madera&#8221; (boken). Voy a iniciaros inmediatamente.&#8221;<br \/>\nEnseguida le dio un pergamino. Esta historia ha sido relatada por Muragawa Soden.<\/p>\n<p>Si alcanz\u00e1is demasiado r\u00e1pido la gloria, la gente se volver\u00e1 vuestro enemigo y<br \/>\nno ser\u00e9is de ninguna utilidad. Si os elev\u00e1is progresivamente en el mundo, las personas<br \/>\nser\u00e1n aliados vuestros y ser\u00e9is felices. A la larga, que hay\u00e1is sido r\u00e1pido o lento, en<br \/>\ncuanto hay\u00e1is adquirido la comprensi\u00f3n de los otros, nada os amenaza. Se dice que la<br \/>\nsuerte que os es dada por otros es la m\u00e1s segura.<\/p>\n<p>Los Cuatro Votos<\/p>\n<p>Algunos son capaces de actuar con sabidur\u00eda cuando la ocasi\u00f3n lo requiere.<br \/>\nOtros se ven obligados a permanecer despiertos largas horas, presos de angustia, antes<br \/>\nde descubrir la soluci\u00f3n correcta al problema planteado. Pero aunque estas deferencias<br \/>\ninnatas sean en cierta medida inevitables, cada uno puede alcanzar dones de sabidur\u00eda<br \/>\ninsospechada adoptando &#8220;los cuatro votos&#8221;.<\/p>\n<p>Parece que cualesquiera que sean los dones personales, cualquiera que sea la<br \/>\ndificultad del problema, a una reflexi\u00f3n suficientemente larga y profunda. En tanto uno<br \/>\nfunda su razonamiento sobre el &#8220;Yo&#8221;, puede ser muy prudente y astuto pero no sabio.<\/p>\n<p>Los seres humanos son insensatos y les es dif\u00edcil abandonar su &#8220;Yo&#8221;. A pesar de<br \/>\ntodo, un individuo enfrentado a una situaci\u00f3n complicada tiene grandes posibilidades de<br \/>\nencontrar una soluci\u00f3n, si llega a abstraerse moment\u00e1neamente del problema,<br \/>\nconcentr\u00e1ndose sobre los &#8220;cuatro votos&#8221; y abandonando su &#8220;Yo&#8221;.<\/p>\n<p>Decisiones<\/p>\n<p>Poseemos muy poca sabidur\u00eda; sin embargo, tenemos una gran tendencia a<br \/>\nreferirnos a ella para resolver nuestras dificultades. Debido a que nos preocupamos<br \/>\nesencialmente de nosotros mismos, nos desviamos de la V\u00eda del Cielo y nuestras<br \/>\nacciones se vuelven malas. A los ojos de los dem\u00e1s, somos despreciables, d\u00e9biles,<br \/>\nlimitados y totalmente ineficaces. Cuando nos sentimos incapaces de una competencia<br \/>\nverdadera es preferible apelar a alguien m\u00e1s sabio. No estando personalmente<br \/>\nimplicado, tal vez pueda revelarse como un juez preclaro -ya que no tiene un inter\u00e9s<br \/>\npropio-. Estar\u00e1 en medida de aconsejar la elecci\u00f3n m\u00e1s juiciosa.<\/p>\n<p>Si observamos a un hombre que toma sus resoluciones de esta manera digna de<br \/>\nnotarse, sabemos que est\u00e1 resuelto, aut\u00f3nomo, digno de fe y enraizado en la realidad. Su<br \/>\nsabidur\u00eda, alimentada por los consejos de los dem\u00e1s, puede compararse a las ra\u00edces de<br \/>\nun gran \u00e1rbol de follaje espeso y denso.<br \/>\nExisten l\u00edmites a la sabidur\u00eda del ser humano, arbusto d\u00e9bil, sacudido por el<br \/>\nviento.<\/p>\n<p>La Critica a Los Dem\u00e1s<\/p>\n<p>Reprender y corregir a alguien por sus errores es importante. Este acto<br \/>\nesencialmente caritativo es la primera obligaci\u00f3n del Samurai. Pero hay que esforzarse<br \/>\nen hacerlo de la manera conveniente. En efecto, es f\u00e1cil encontrar cualidades y defectos<br \/>\nen la conducta del pr\u00f3jimo. Tambi\u00e9n es igualmente f\u00e1cil criticarlo. La mayor\u00eda de las<br \/>\npersonas se imagina que es por gentileza que dicen a los otros lo que no desean o\u00edr y si<br \/>\nalguna vez sus cr\u00edticas son mal acogidas, piensan que los otros son incurables. Tal<br \/>\nmanera de pensar no es razonable. La misma da tan malos resultados como colocar a<br \/>\nalguien en una situaci\u00f3n embarazosa o bien si alguien nos insultara. Esto no es muchas<br \/>\nveces m\u00e1s que una mala manera de sacar lo que nos pesa en el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica s\u00f3lo debe intervenir despu\u00e9s de haber discernido si la persona la<br \/>\naceptar\u00e1 o no, despu\u00e9s que uno se ha hecho amigo de ella, de haber compartido sus<br \/>\nintereses y de haberse comportado de manera tal que nos concede su entera confianza<br \/>\npara que tenga fe en nuestras palabras. Luego interviene el tacto. Hay que sentir el buen<br \/>\nmomento y la buena manera de ejercer su cr\u00edtica &#8211; por carta o al regresar de una reuni\u00f3n<br \/>\nparticularmente agradable-. Hay que empezar comentando sus propios fallos y luego<br \/>\nllevar a su interlocutor a comprender, sin pronunciar m\u00e1s palabras de las necesarias.<\/p>\n<p>Hay que alabar sus m\u00e9ritos; esforzarse en darle \u00e1nimos, en preparar su humor;<br \/>\nvolverlo tan receptivo a las observaciones del mismo modo que el hombre sediento lo es<br \/>\nal agua. Es entonces cuando hay que corregir sus errores. La cr\u00edtica constructiva es<br \/>\ndelicada.<\/p>\n<p>S\u00e9 por experiencia que las costumbres malas y antiguas, no ceden sin fuerza. Me<br \/>\nparece que la actitud m\u00e1s verdaderamente caritativa consiste, para todos los Samurais al<br \/>\nservicio de un mismo Daimyo, en ser benevolentes y amistosos los unos con lo otros,<br \/>\ncorregir mutuamente sus errores para servir luego al Daimyo. Poniendo a alguien<br \/>\nvoluntariamente en una situaci\u00f3n embarazosa no se hace nada constructivo. \u00bfC\u00f3mo<br \/>\npodr\u00eda ser de otro modo?<\/p>\n<p>Previsi\u00f3n<\/p>\n<p>El lenguaje militar emplea los t\u00e9rminos de &#8220;Samurai ilustrado&#8221; y de &#8220;Samurai<br \/>\nignorante&#8221;. Un Samurai que ha esperado tenerse que enfrentar con situaciones dif\u00edciles<br \/>\npara aprender a salir de ellas no es ilustrado. Un Samurai que se preocupa por<br \/>\nadelantado de todas las situaciones y soluciones posibles, es sabio. Ser\u00e1 por lo tanto<br \/>\ncapaz de hacerle frente con brillantez cuando la ocasi\u00f3n se presente. No importa lo que<br \/>\nocurra, un Samurai ilustrado es aquel que se preocupa de los detalles de la acci\u00f3n, antes<br \/>\nde la hora. Un Samurai imprevisor, en cambio, da la penosa impresi\u00f3n de arrastrase en<br \/>\nuna gran confusi\u00f3n y su \u00e9xito s\u00f3lo proviene de una suerte anormal. S\u00f3lo un Samurai<br \/>\nnegligente no considera todas las eventualidades antes del momento de la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>No comparto la opini\u00f3n de los que preconizan una autoridad estricta y constante.<br \/>\nComo dice el proverbio: &#8220;El pez no vive en el agua clara&#8221;. Son las algas las que le<br \/>\npermiten desarrollarse plenamente hasta su madurez. Es cuando uno pasa de los detalles<br \/>\ny no cuida de las quejas menores cuando es capaz de procurar la serenidad a los que nos<br \/>\nsirven. La comprensi\u00f3n de este principio es esencial para el que quiera comprender el<br \/>\ncar\u00e1cter y el comportamiento de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Cuando el Se\u00f1or Mitsushige s\u00f3lo era un ni\u00f1o, se le pidi\u00f3 leer un pasaje de un<br \/>\nlibro del Monje Kaion; llam\u00f3 a los otros ni\u00f1os y a los ac\u00f3litos para decirles: &#8220;Os ruego<br \/>\nque os acerqu\u00e9is y escuch\u00e9is. Es muy dif\u00edcil leer cuando no hay casi nadie que escuche&#8221;.<br \/>\nEl monje qued\u00f3 impresionado y dijo a los fieles: &#8220;Es con este esp\u00edritu que hay que hacer<br \/>\ntodas las cosas&#8221;.<\/p>\n<p>Como Ha de Ser el Samurai<\/p>\n<p>Tengo la impresi\u00f3n de que los j\u00f3venes Samurais de hoy en d\u00eda se han fijado<br \/>\nobjetivos lamentablemente bajos. Tienen la mirada furtiva de los ladrones. La mayor\u00eda<br \/>\ns\u00f3lo busca su inter\u00e9s personal o hacer gala de su inteligencia. Incluso los que parecen<br \/>\ntener el alma serena s\u00f3lo muestran una fachada. Esta actitud no es conveniente. Un<br \/>\nSamurai s\u00f3lo lo es verdaderamente en la medida que no tiene otro deseo que morir<br \/>\nr\u00e1pidamente -y de volverse puro esp\u00edritu- ofreciendo su vida a su amo, en la medida<br \/>\ndonde su preocupaci\u00f3n constante es el bienestar de su Daimyo, al que rinde cuentas<br \/>\ncontinuamente, sin cesar, de la manera mediante la cual resuelve los problemas para<br \/>\nconsolidar las estructuras del dominio. De este modo, Daimyo y servidores deben estar<br \/>\ndeterminados de la misma manera. Es indispensable que nadie, ni siquiera los dioses y<br \/>\nlos Budas, puedan haceros desviar de la meta fijada.<\/p>\n<p>La P\u00e9rdida de la Virilidad<\/p>\n<p>He aqu\u00ed lo que dec\u00eda uno de mis amigos. Parece que un tal Doctor Kyon afirma<br \/>\nlo siguiente: &#8220;En medicina se distingue a los hombres de las mujeres en virtud de los<br \/>\nprincipios del Yin y del Yang; por consiguiente, los tratamientos m\u00e9dicos son<br \/>\nfundamentalmente diferentes. Adem\u00e1s, su pulso es tambi\u00e9n diferente. Sin embargo, en<br \/>\nel curso de estos \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, el pulso de los hombres se ha vuelto id\u00e9ntico al<br \/>\nde las mujeres. Desde que me he fijado en este fen\u00f3meno, he considerado bueno tratar<br \/>\nlas enfermedades oculares de los hombres por los medios apropiados al pulso de las<br \/>\nmujeres. Cuando intento aplicar a mis pacientes varones los cuidados previstos para<br \/>\nellos, no obtengo ning\u00fan resultado&#8221;. En efecto, el mundo est\u00e1 abordando un per\u00edodo de<br \/>\ndegeneraci\u00f3n; los hombres pierden su virilidad y se parecen cada vez m\u00e1s a las mujeres.<br \/>\nEs una convicci\u00f3n inquebrantable que he adquirido en el curso de mi experiencia<br \/>\npersonal y que he decidido no propalar. Desde entonces, no olvidando nunca esta<br \/>\nreflexi\u00f3n, cuando miro a los hombres de hoy en d\u00eda, me digo: &#8220;Mira, mira, he aqu\u00ed un<br \/>\npulso femenino&#8221;. Ya no encuentro pr\u00e1cticamente nunca lo que se llama un hombre<br \/>\nverdadero. Debido a esto es por lo que es posible hoy en d\u00eda ser considerado excelente y<br \/>\nacceder a una posici\u00f3n importante con un esfuerzo m\u00ednimo. Los hombres se vuelven<br \/>\ncobardes y d\u00e9biles, la prueba de ello est\u00e1 en que, hoy en d\u00eda, raros son los que tienen la<br \/>\nexperiencia de haber cortado la cabeza de un criminal con las manos atadas a la espalda.<br \/>\nCuando se les pide ser el asistente del que va a suicidarse ritualmente, la mayor\u00eda<br \/>\nconsidera que es m\u00e1s h\u00e1bil evadirse e invoca a excusas m\u00e1s o menos v\u00e1lidas.<\/p>\n<p>Hace s\u00f3lo cuarenta o cincuenta a\u00f1os, se consideraba una herida combate como<br \/>\nuna marca de virilidad. Un muslo sin cicatrices era un signo tan destacado de falta de<br \/>\nexperiencia que nadie se hubiera atrevido a mostrarlo tal cual, prefiriendo infligirse una<br \/>\nherida voluntaria. Se esperaba de los hombres que tuvieran la sangre ardiente y fueran<br \/>\nimpetuosos. Hoy en d\u00eda la impetuosidad es considerada como una ineptitud. Los<br \/>\nhombres de hoy en d\u00eda utilizan la impetuosidad de su lengua para rehuir sus<br \/>\nresponsabilidades y no hacer nunca ning\u00fan esfuerzo. Desear\u00eda que los j\u00f3venes<br \/>\nreflexionaran seriamente sobre esta situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>Mushin<\/p>\n<p>El Monje Tannen ten\u00eda costumbre de decir: &#8220;La gente ha terminado por no<br \/>\nentender nada porque los sacerdotes ya no ense\u00f1an m\u00e1s que la doctrina de Mushin. Lo<br \/>\nque se llama Mushin es un esp\u00edritu sin mancha y sin complicaci\u00f3n. Esto es interesante&#8221;.<br \/>\nLa V\u00eda del Samurai<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Sanenori dec\u00eda: &#8220;En el seno de un esp\u00edritu en donde la perversidad no<br \/>\nencuentra su lugar, est\u00e1 la v\u00eda&#8221;. Si esto es verdad, la V\u00eda es una. Pero nadie puede<br \/>\ncomprender esta evidencia en el primer intento.<\/p>\n<p>La pureza no se consigue sin esfuerzo.<\/p>\n<p>El car\u00e1cter chino gen puede leerse en japon\u00e9s maboroshi y significa &#8220;ilusi\u00f3n&#8221;.<br \/>\nEn japon\u00e9s, los magos indios se llaman Gen shu sushi o &#8220;ilusionistas&#8221;.<\/p>\n<p>Los seres humanos son marionetas aqu\u00ed abajo. Es por ello que se utiliza el<br \/>\ncar\u00e1cter gen para sugerir la ilusi\u00f3n del libre arbitrio.<\/p>\n<p>Abominar del mal y conducir su vida con rectitud se vuelve extremadamente<br \/>\ndif\u00edcil. Ello es bastante sorprendente pero muchos errores tienen por origen la creencia<br \/>\nde que es esencial ser estrictamente l\u00f3gico y colocar la rectitud por encima de cualquier<br \/>\notra cosa. Existe una v\u00eda m\u00e1s elevada que la rectitud, pero su descubrimiento no es una<br \/>\ncosa f\u00e1cil e impone una profunda sabidur\u00eda. Comparados con esta v\u00eda, los principios<br \/>\nl\u00f3gicos son insignificante, en efecto. Aunque para el que no tenga la experiencia de ella<br \/>\no no la conozca, existe una manera de descubrir la verdad, incluso si uno no ha sabido<br \/>\ndiscernirla solo. Esta v\u00eda consiste en hablar con otros. Ocurre a menudo que una<br \/>\npersona, aunque imperfecta, puede dar consejos juiciosos a otra, porque ella puede<br \/>\ndominar la situaci\u00f3n exterior, del mismo que el que, en el juego de Go, tiene &#8220;la ventaja<br \/>\nde ser espectador&#8221;. Se dice que es igualmente posible discernir sus faltas por la &#8220;mirada<br \/>\nen uno mismo&#8221; y por la meditaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n en este caso el resultado es<br \/>\nigualmente mejor cuando uno habla con otros. La raz\u00f3n de esto es que se puede superar<br \/>\nsu propia facultad de discernimiento si uno aprende a escuchar con provecho a los<br \/>\ndem\u00e1s y leer libros.<\/p>\n<p>Uno siempre se enriquece de la sabidur\u00eda de los Antiguos.<\/p>\n<p>Entrenamiento<\/p>\n<p>Me dijeron que un maestro de sable ya anciano hab\u00eda dicho esto: &#8220;El Samurai<br \/>\ndebe entrenarse toda su vida&#8221;, y para ello hay una raz\u00f3n. Al principio, incluso en caso<br \/>\nde pr\u00e1ctica regular, uno no tiene la sensaci\u00f3n de progresar. Uno se sabe poco h\u00e1bil y ve<br \/>\na los dem\u00e1s a su propia imagen. En este estadio es in\u00fatil precisar que no se es de<br \/>\nninguna utilidad al servicio del Daimyo. Cuando se alcanza un estadio mediano, uno no<br \/>\nes todav\u00eda de gran utilidad pero toma conciencia de sus deficiencias y empieza a notar<br \/>\nlas imperfecciones de los otros.<\/p>\n<p>Cuando un Samurai alcanza un nivel superior, es capaz de tomar, por propia<br \/>\niniciativa, decisiones en cualquier situaci\u00f3n, de tal manera que ya no necesita los<br \/>\nconsejos de los otros. Un Samurai es, podemos decirlo, \u00fatil al Daimyo. Luego, por<br \/>\nencima de este nivel, est\u00e1n aquellos cuyo rostro jam\u00e1s revela lo que piensan, los que no<br \/>\nhacen jam\u00e1s gala de su habilidad, que fingen ignorancia e incompetencia. Y lo que es<br \/>\nm\u00e1s: respetan la habilidad de los otros. Para muchos, \u00e9sta es la ambici\u00f3n m\u00e1s alta. Pero<br \/>\na un nivel todav\u00eda m\u00e1s elevado existe un dominio que supera la habilidad del com\u00fan de<br \/>\nlos mortales. El que se compromete a fondo en la V\u00eda de este campo, toma conciencia<br \/>\nde que su entrenamiento ser\u00e1 ilimitado y que no podr\u00e1 estar jam\u00e1s satisfecho de su<br \/>\ntrabajo. Por esto un Samurai debe conocer sus debilidades y pasar su vida<br \/>\ncorrigi\u00e9ndolas sin jam\u00e1s tener el sentimiento de haber hecho ya lo suficiente. No debe,<br \/>\nnaturalmente, tener demasiada confianza pero tampoco sentirse inferior.<\/p>\n<p>Yagyu, el maestro de la V\u00eda del Sable, que ense\u00f1aba al Shogun Tokugawa,<br \/>\ndec\u00eda: &#8220;Yo no s\u00e9 c\u00f3mo superar a los otros. Todo lo que s\u00e9 es c\u00f3mo superarme a m\u00ed<br \/>\nmismo&#8221;. El se dec\u00eda: &#8220;Hoy, yo soy mejor que ayer, ma\u00f1ana todav\u00eda ser\u00e9 superior&#8221;. Un<br \/>\nverdadero Samurai consagra todo su tiempo al perfeccionamiento de s\u00ed mismo. Es por<br \/>\nello que el entrenamiento es un proceso sin fin.<\/p>\n<p>Entre las proclamaciones p\u00fablicas que ha hecho el Se\u00f1or Naoshige, se encuentra<br \/>\nla siguiente: &#8220;Las decisiones importantes deben ser tomadas con calma&#8221;. Ittei Ishida<br \/>\n(sabio confucionista de Han Sagan y maestro Jocho Yamamoto) explica: &#8220;Los asuntos<br \/>\nmenores deben ser estudiados con seriedad. Hay pocos problemas realmente<br \/>\nimportantes, solamente se presentan m\u00e1s de dos o tres en toda una existencia. Una<br \/>\nreflexi\u00f3n cotidiana os convencer\u00e1. Es por ello que es indispensable prever lo que<br \/>\nconviene hacer en caso de crisis. Cuando \u00e9sta se manifieste, habr\u00e1 que acordarse de la<br \/>\nsoluci\u00f3n, para resolverla en consecuencia. Sin una preparaci\u00f3n cotidiana, cuando<br \/>\nsobrevenga una crisis delicada, se ser\u00e1 incapaz de tomar una decisi\u00f3n r\u00e1pida, lo que<br \/>\nconlleva el riesgo de consecuencias desastrosas&#8221;. \u00bfNo es entonces posible decir que para<br \/>\npoder tomar con calma decisiones importantes, hay que prepararse cada d\u00eda con<br \/>\nresoluci\u00f3n?<\/p>\n<p>En el curso de una reuni\u00f3n cuya meta era examinar la oportunidad de conceder<br \/>\nuna promoci\u00f3n a cierta persona, se tuvo noticia de que la misma, anteriormente, era<br \/>\nmuy aficionada a la bebida. Por lo tanto, los participantes estaban muy propensos a<br \/>\nnegarle su adelanto. Sin embargo, uno de ello intervino: &#8220;No animar a un hombre<br \/>\nporque ha cometido un solo error, es impedir que mejore. Si un hombre, que ha<br \/>\nflaqueado una vez, muestra, por una conducta irreprochable y conforme a las reglas, que<br \/>\nlamenta sinceramente su error, es eminentemente \u00fatil a su Se\u00f1or. Siendo as\u00ed, animadlo&#8221;.<br \/>\nEntonces, uno de los presentes dijo: \u00bfAsum\u00eds la responsabilidad de tal decisi\u00f3n?&#8221;<br \/>\nDespu\u00e9s de que \u00e9l hubo dado tal seguridad, la asistencia le rog\u00f3 que diera sus razones.<br \/>\nDio esta respuesta: &#8220;Lo avalo porque s\u00e9 que se ha equivocado una vez. No se puede<br \/>\nconceder confianza al que no ha cometido jam\u00e1s errores&#8221;. Fue de este modo que el<br \/>\ninteresado consigui\u00f3 su promoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, un hombre cay\u00f3 en desgracia porque hab\u00eda descuidado reparar el insulto<br \/>\nque le hab\u00eda sido hecho. La \u00fanica manera de vengarse era lanzarse sobre el campamento<br \/>\nenemigo y combatir hasta la muerte. Un Samurai que se lanza desesperadamente al<br \/>\ncombate no puede caer en desgracia. Es porque uno espera la victoria que la misma se<br \/>\nnos escapa. El tiempo corre cuando uno espera que el enemigo no sea tan numeroso<br \/>\npara no estar uno en desventaja. A fuerza de esperar, incluso puede ser que uno olvide la<br \/>\ninjuria y que abandone la venganza. Pero cuando los enemigos son numerosos, si uno se<br \/>\nagarra al terreno con la determinaci\u00f3n de diezmarlos a todos, la pelea se resolver\u00e1<br \/>\ndeprisa. El curso de la acci\u00f3n transcurrir\u00e1 probablemente de buena manera. Incluso<br \/>\ncuando los cuarenta y siete Ronins del clan Asano, que acabaron por atacar a Kira una<br \/>\nnoche para vengar la muerte de su Amo, ya hab\u00edan fallado en su salida. Deber\u00edan<br \/>\nhaberse suicidado ritual e inmediatamente Sengakuji. Se tomaron tiempo para vengar la<br \/>\nmuerte de su Se\u00f1or. Kira habr\u00eda podido caer mortalmente enfermo antes de que<br \/>\nhubieran ejecutado su plan. En este caso, habr\u00edan perdido irremediablemente la ocasi\u00f3n.<br \/>\nPor regla general, yo no critico el comportamiento de los otros, pero puesto que<br \/>\nnosotros estudiamos la v\u00eda del Samurai, debo a\u00f1adir esto: si no se consideran con<br \/>\ncuidado y por adelanto todas las eventualidades, cuando ocurre el suceso no se est\u00e1 en<br \/>\nmedida de contestar adecuadamente y uno es deshonrado.<\/p>\n<p>Escuchar estos consejos e intentar comprender la esencia de las cosas, constituye<br \/>\nuna preparaci\u00f3n para tomar decisiones antes de que sobrevenga la crisis.<\/p>\n<p>La v\u00eda del Samurai exige, entre otras cosas, que se est\u00e9 siempre dispuesto a<br \/>\nsometer a prueba la firmeza de su resoluci\u00f3n. Noche y d\u00eda, el Samurai debe seccionar<br \/>\nsus pensamientos prepara una l\u00ednea de acci\u00f3n. Seg\u00fan las circunstancias, puede ganar o<br \/>\nperder. Pero evitar el deshonor es un hecho distinto de l victoria o de la derrota; para<br \/>\nevitar el deshonor tal vez le ser\u00e1 necesario morir. Pero si, desde el principio, las cosas<br \/>\nno se desarrollan como hab\u00eda previsto, deber\u00eda intentarlo de nuevo. Para ello, ninguna<br \/>\nsabidur\u00eda ni habilidad particular son precisas. El Samurai valiente no piensa en t\u00e9rminos<br \/>\nde victoria o derrota; combate fan\u00e1ticamente hasta la muerte. S\u00f3lo de este modo realiza<br \/>\nsu destino.<\/p>\n<p>No es bueno tener fuertes convicciones personales. Si, al perseverara y<br \/>\nconcentrarse, un Samurai adquiere opiniones muy marcadas, podr\u00e1 estar tentado a<br \/>\npensar con precipitaci\u00f3n que ya ha alcanzado un buen nivel de realizaci\u00f3n. Esto debe<br \/>\nser desaconsejado formalmente. Un Samurai debe, por asiduidad, llegar primeramente a<br \/>\nla maestr\u00eda absoluta de los principios b\u00e1sicos y luego continuar su entrenamiento de tal<br \/>\nmanera que sus t\u00e9cnicas lleguen a la madurez. Un Samurai no debe jam\u00e1s relajar su<br \/>\nesfuerzo sino que debe perseverar toda su vida en el entrenamiento. Pensar que uno<br \/>\npuede relajar la disciplina del entrenamiento porque simplemente ha hecho alg\u00fan<br \/>\ndescubrimiento personal, es el colmo de la locura. Un Samurai debe estar<br \/>\nconstantemente animado por el pensamiento siguiente: &#8220;En tal o cual punto todav\u00eda<br \/>\ndisto mucho de la perfecci\u00f3n&#8221; y consagrar toda su vida m\u00e1s y m\u00e1s al perfeccionamiento,<br \/>\nbuscando asiduamente la v\u00eda verdadera. Es por una pr\u00e1ctica as\u00ed que se puede encontrar<br \/>\nla V\u00eda.<\/p>\n<p>No hace a\u00fan cincuenta o sesenta a\u00f1os que los Samurais hac\u00edan sus abluciones<br \/>\ncada ma\u00f1ana, se afeitaban la cabeza y perfumaban el mo\u00f1o. Luego se cortaban las u\u00f1as<br \/>\nde las manos y de los pies, las limaban con piedra p\u00f3mez y luego las pul\u00edan con hierba<br \/>\nKogane. No mostraban jam\u00e1s se\u00f1al alguna de pereza en este asunto y se cuidaban con<br \/>\natenci\u00f3n. Despu\u00e9s el Samurai verificaba su sable largo y su sable corto para comprobar<br \/>\nque el \u00f3xido no los deterioraba; les quitaba el polvo y los limpiaba para cuidar su brillo.<br \/>\nTomar tal cuidado de su apariencia puede parecer una manifestaci\u00f3n de fatuidad pero<br \/>\nesta costumbre no proven\u00eda de una inclinaci\u00f3n para la elegancia o lo romancesco. Uno<br \/>\npuede ser llamado en cualquier momento a librar una dura batalla; si se muere habiendo<br \/>\ndescuidado su pulcritud, se da muestra de una relajaci\u00f3n general de las buenas<br \/>\ncostumbres y uno se expone al desprecio y al descuido del adversario. Esta es la raz\u00f3n<br \/>\npor la cual los viejos y j\u00f3venes Samurais han aportado siempre un gran cuidado en su<br \/>\npresentaci\u00f3n. Un escr\u00fapulo tal puede parecer una p\u00e9rdida de tiempo y una ocupaci\u00f3n<br \/>\nmuy f\u00fatil, pero forma parte de la vida del Samurai. En realidad, ello precisa menos<br \/>\nesfuerzo y tiempo de lo que parece. Si quiere estar dispuesto a morir, un Samurai debe<br \/>\nconsiderarse ya muerto; si es diligente en su servicio y se perfecciona en las artes<br \/>\nmilitares, no se cubrir\u00e1 jam\u00e1s de verg\u00fcenza. Pero si se dedica a hacer ego\u00edstamente lo<br \/>\nque le plazca, en caso de crisis de deshonrar\u00e1. Incluso, no ser\u00e1 jam\u00e1s consciente de su<br \/>\ndeshonra. Si nada le importa, excepto el hecho de no estar en peligro y de sentirse feliz,<br \/>\nse descuidar\u00e1 de una manera completamente lamentable.<\/p>\n<p>Es seguro que un Samurai que no est\u00e1 preparado para morir, morir\u00e1 de una<br \/>\nmuerte poco honorable. En cambio, si consagra su vida a preparar su muerte, \u00bfc\u00f3mo<br \/>\npodr\u00eda tener un comportamiento despreciable? Uno deber\u00eda reflexionar seriamente al<br \/>\nrespecto y armonizar su conducta en consecuencia.<\/p>\n<p>Los tiempos han cambiado mucho en el transcurso de estos \u00faltimos treinta a\u00f1os.<br \/>\nEn nuestros d\u00edas, cuando los j\u00f3venes Samurais se re\u00fanen, hablan de dinero, de<br \/>\nprovecho, de p\u00e9rdidas, de la manera de administrar su casa, de los criterios para juzgar<br \/>\nel valor de la vestimenta, e intercambian opiniones profanas. Si otro tema es evocado, el<br \/>\nambiente se estropea y cada uno se siente vagamente a disgusto. \u00a1Qu\u00e9 estado tan<br \/>\nlamentable \u00e9ste al que hemos llegado! Anta\u00f1o, hasta la edad de veinte o treinta a\u00f1os, un<br \/>\nhombre joven no ten\u00eda ning\u00fan pensamiento para las cosas materiales o indelicadas, por<br \/>\nlo tanto no hablaba de ellas jam\u00e1s. Si, por accidente, en su presencia, los hombres de<br \/>\nedad madura dejaban escapar de sus labios alguna reflexi\u00f3n fuera de lugar, se sent\u00eda tan<br \/>\nafectado como si hubiera recibido una herida f\u00edsica. La tendencia nueva ha penetrado<br \/>\naparentemente mediante lo que los tiempos modernos aprecian al m\u00e1ximo: el lujo y la<br \/>\nostentaci\u00f3n. S\u00f3lo el dinero tiene importancia. Es manifiesto que si los hombres j\u00f3venes<br \/>\nno tuvieran estos gustos de lujo, incompatibles con su situaci\u00f3n, esta actitud err\u00f3nea<br \/>\ndesaparecer\u00eda. Por otra parte, alabar como ricos en recursos a j\u00f3venes ahorrativos y<br \/>\nparcos, es completamente despreciable. La frugalidad equivale a la ausencia del sentido<br \/>\ndel giri u obligaciones sociales y personales. \u00bfNecesito a\u00f1adir que un Samurai que se<br \/>\nolvida de sus obligaciones hacia los dem\u00e1s es despreciable, cobarde e indigno?<\/p>\n<p>Caligraf\u00eda<\/p>\n<p>Cuando me dirig\u00ed a Yasaburo para tomar ejemplo de su arte caligr\u00e1fico, me dijo:<br \/>\n&#8220;Se deber\u00eda escribir en caracteres suficientemente grandes como para que uno solo<br \/>\ncubriera toda la hoja, con suficiente vigor como para rasgarla. La habilidad en la<br \/>\ncaligraf\u00eda depende del esp\u00edritu y de la energ\u00eda con la que se ejecuta. El Samurai debe<br \/>\nobrar sin dudar, sin confesar el m\u00e1s m\u00ednimo cansancio ni el m\u00e1s m\u00ednimo des\u00e1nimo hasta<br \/>\nconcluir su tarea. Eso es todo&#8221;. Y continu\u00f3 escribiendo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el sabio confucionista Ittei Ishida, todo cal\u00edgrafo, incluso mediocre, puede<br \/>\naprender a escribir de una manera correcta si sigue cuidadosamente las l\u00edneas de un<br \/>\ncuaderno. Se puede decir la misma cosa al servicio de un Samurai. Si toma por modelo<br \/>\nun buen Samurai, el \u00e9xito es posible. Desgraciadamente, en el momento presente no hay<br \/>\nning\u00fan Samurai que merezca realmente ser imitado, as\u00ed que uno debe crearse<br \/>\nidealmente un modelo que imitar. El modo de crear tal modelo es imaginar cu\u00e1l de los<br \/>\nque est\u00e1n en torno a nosotros sabe c\u00f3mo conformarse al protocolo, a la rectitud y a las<br \/>\nconveniencias; cu\u00e1l demuestra la mayor valent\u00eda; cu\u00e1l es el m\u00e1s elocuente; cu\u00e1l es aqu\u00e9l<br \/>\ncuyo comportamiento es el m\u00e1s irreprochable; cu\u00e1l es el m\u00e1s \u00edntegro; cu\u00e1l tiene el<br \/>\nmayor esp\u00edritu de decisi\u00f3n en caso de crisis. A partir de todos estos elementos, es<br \/>\nnecesario imaginar un ser reuniendo todas estas cualidades. La s\u00edntesis constituir\u00e1 un<br \/>\nexcelente modelo, digno de ser imitado. Es cierto que en todo arte es muy dif\u00edcil<br \/>\naprender los puntos fuertes del maestro, pero en cambio, sus puntos d\u00e9biles son<br \/>\nimitados f\u00e1cilmente. Estos no son, desde luego, de ninguna utilidad para sus disc\u00edpulos.<br \/>\nPor ejemplo, algunos conocen perfectamente la etiqueta pero no son \u00edntegros. Cuando<br \/>\nuno intenta tomar por modelo este tipo de persona, siempre tiene tendencia a descuidar<br \/>\nla etiqueta y a no imitar m\u00e1s que la ausencia de integridad. Cuando uno aprende a<br \/>\napreciar los puntos fuertes de lso dem\u00e1s, cada persona puede volverse un maestro o en<br \/>\np\u00fablico. Si es negligente cuando est\u00e1 en per\u00edodo de descanso, el p\u00fablico s\u00f3lo lo<br \/>\npercibir\u00e1 bajo este aspecto.<\/p>\n<p>Imponer<\/p>\n<p>Retirarse silenciosamente cuando el amo habla de uno, en buenos o malos<br \/>\nt\u00e9rminos, indica perplejidad. Se debe poder dar una respuesta apropiada y estar decidido<br \/>\npreviamente. Cuando se os encargue una cierta funci\u00f3n, la alegr\u00eda o el orgullo que<br \/>\nvosotros sentir\u00e9is se reflejar\u00e1 en vuestro rostro y eso es algo inconveniente. Algunos,<br \/>\nconscientes de sus fallos, piensan: &#8220;Soy torpe pero debo cumplir cueste lo que cueste mi<br \/>\nmisi\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo la voy a llevar a cabo? Esto puede ocasionarme muchos motivos de<br \/>\nansiedad&#8221;. Aunque estas palabras no se pronuncien jam\u00e1s, se reflejar\u00e1n claramente en<br \/>\nvuestro rostro. Esto es una prueba de modestia. Es por inconstancia y ligereza que nos<br \/>\napartamos de la V\u00eda y que nos comportamos como novicios. Entonces somos fuente de<br \/>\nmolestias. El a\u00f1o pasado, en el curso de una reuni\u00f3n, un hombre expuso su punto de<br \/>\nvista y afirm\u00f3 que estaba dispuesto a matar al animador de la reuni\u00f3n si su opini\u00f3n no<br \/>\nera adoptada. Su moci\u00f3n fue aceptada. Cuando todos los procedimientos fueron<br \/>\nterminados, dijo: &#8220;Han dado su consentimiento demasiado r\u00e1pidamente. Pienso que son<br \/>\nd\u00e9biles y no son dignos de ser los consejeros de su amo&#8221;.<\/p>\n<p>Cuando una reuni\u00f3n oficial es extremadamente seria y alguien introduce, con<br \/>\nligereza, temas diferentes los participantes expresan su despecho y se enfadan. Esto no<br \/>\nest\u00e1 bien. En tales momentos la etiqueta de Samurai consiste en permanecer calmado y<br \/>\ntratar a la persona con benevolencia. Maltratar a alguien es una conducta digna de un<br \/>\nlacayo.<\/p>\n<p>Hay momento en donde uno tiene realmente necesidad de los dem\u00e1s. Si esto se<br \/>\nrepite a menudo, \u00e9stos acaban por encontrarlo inoportuno y desplazado. Para ciertas<br \/>\ncosas, m\u00e1s vale no tener que tener que contar con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El Drag\u00f3n<\/p>\n<p>Hab\u00eda un hombre en China al que gustaban mucho las im\u00e1genes representando a<br \/>\ndragones. Todos sus muebles y vestidos estaban decorados con este emblema. El dios<br \/>\nde los dragones se dio cuente de este amor profundo, as\u00ed que un d\u00eda, un verdadero<br \/>\ndrag\u00f3n se present\u00f3 en su ventana. Se dice que el hombre se muri\u00f3 del susto&#8230; Era<br \/>\nseguramente un charlat\u00e1n que se hubiera revelado como tal en el momento de la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Concentraci\u00f3n<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n viv\u00eda un maestro del arte de la lanza. En el momento de su<br \/>\nmuerte llam\u00f3 a su mejor disc\u00edpulo y le declar\u00f3: &#8220;Te he transmitido todas las t\u00e9cnicas<br \/>\nsecretas de nuestra escuela. Si piensas aceptar ahora a un disc\u00edpulo, debes practicar<br \/>\nenseguida con diligencia, y cada d\u00eda, con el sable de madera. La superioridad no es una<br \/>\ncuesti\u00f3n de t\u00e9cnicas secretas&#8221;. Del mismo modo, en la ense\u00f1anza de un maestro de<br \/>\nRenga, se dice que la v\u00edspera del concurso de poes\u00eda debe calmar su esp\u00edritu y consultar<br \/>\nuna antolog\u00eda de poes\u00edas. Es necesario saberse concentrar sobre una sola cosa. Todos los<br \/>\noficios deben ser ejercidos con concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Animar a un Amigo<\/p>\n<p>Cuando se visita a un Samurai golpeado por la desgracia, lo que se le dice para<br \/>\nanimarlo es siempre de una extremada importancia. \u00c9l es, en efecto, capaz de discernir a<br \/>\ntrav\u00e9s de nuestras palabras los m\u00f3viles verdaderos que animan a su interlocutor. Para<br \/>\nanimar a un amigo en dificultades el secreto a revelarse es el siguiente: un verdadero<br \/>\nSamurai no debe pavonearse ni perder confianza. Debe ir siempre hacia delante, sino no<br \/>\navanzar\u00e1 y ser\u00e1 totalmente in\u00fatil<\/p>\n<p>Las Palabras<\/p>\n<p>Se dice que no hay que dudar jam\u00e1s en corregirse cuando uno a cometido un<br \/>\nerror. La falta desaparece r\u00e1pidamente si uno se corrige sin demora. Cuando se intenta<br \/>\nremediar un error, ello se vuelve desplazado y doloroso. Cuando se dice algo que no se<br \/>\ndeber\u00eda haber dicho, si uno se autocritica r\u00e1pida y claramente, aquello se olvida pronto y<br \/>\nya no hay necesidad de preocuparse. Pero si alguien os censura, hay que saber contestar:<br \/>\n&#8220;Os he dado las razones de mis prop\u00f3sitos inconsiderados, yo no veo nada m\u00e1s que<br \/>\nhacer si no las acept\u00e1is. Puesto que he dicho esto sin querer, deber\u00e1 pasar como si nadie<br \/>\nlo hubiera o\u00eddo. Nadie puede sustraerse a una reprimenda.&#8221;.<\/p>\n<p>Morooka Hikoemon fue requerido un d\u00eda para confirmar la verdad de sus<br \/>\npalabras respecto a un asunto. Pero \u00e9l contest\u00f3: &#8220;La palabra de un Samurai es m\u00e1s firme<br \/>\nque el metal. Dado que estoy impregnado de este principio, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s pueden aportar los<br \/>\ndioses y los Budas?&#8221; El juramento fue anulado. Esta historia ocurri\u00f3 cuando \u00e9l ten\u00eda<br \/>\nveintis\u00e9is a\u00f1os<\/p>\n<p>La Actitud Durante la Tormenta<\/p>\n<p>Existe lo que se llama la actitud durante la tormenta. Cuando uno es sorprendido<br \/>\npor una repentina tormenta, se puede o bien correr lo m\u00e1s aprisa posible o bien<br \/>\ncolocarse r\u00e1pidamente bajo los aleros de las casas que bordean el camino. De todos<br \/>\nmodos nos mojaremos. Si uno ya estuviera preparado mentalmente a la idea de estar<br \/>\nmojado, se estar\u00eda a fin de cuentas muy poco contrariado con la llegada de la lluvia. Se<br \/>\npuede aplicar este principio con provecho en todas las situaciones.<\/p>\n<p>Ganar Desde el Principio<\/p>\n<p>Cuando ya era anciano, Tetsuzan hizo un d\u00eda la reflexi\u00f3n siguiente: &#8220;Ten\u00eda<br \/>\ntendencia a pensar que el combate a manos desnudas difer\u00eda del Sumo, debido a que no<br \/>\nten\u00eda importancia ser tirado al suelo al principio, ya que lo esencial era ganar al final del<br \/>\ncombate. Recientemente he cambiado de punto de vista. Se me ha ocurrido que si un<br \/>\njuez tomaba la decisi\u00f3n de parar el combate en el momento en que uno se encuentra en<br \/>\nel suelo, os declarar\u00eda vencido. Hay que ganar desde el principio para salir victorioso<br \/>\nsiempre.&#8221;<\/p>\n<p>La Amistad Se Mide en la Adversidad<\/p>\n<p>Se ha dicho: &#8220;Si quer\u00e9is sondear el coraz\u00f3n de un amigo, caed enfermo.&#8221; Una<br \/>\npersona a la que consider\u00e1is amiga cuando todo te va bien, y que os da la espalda como<br \/>\nun extra\u00f1o en caso de enfermedad o de infortunio, no es m\u00e1s que un cobarde. Es mucho<br \/>\nm\u00e1s correcto cundo un amigo debe enfrentarse con el infortunio, estar cerca de \u00e9l,<br \/>\nvisitarlo y socorrerlo. Un Samurai no debe jam\u00e1s, mientras viva, permitirse distanciarse<br \/>\nde aquellos de los que es deudor espiritualmente. He aqu\u00ed por lo tanto un medio para<br \/>\nmedir los verdaderos sentimientos de un hombre. La mayor parte del tiempo nosotros<br \/>\nnos dirigimos a los dem\u00e1s para pedirles ayuda y luego los olvidamos en cuanto la crisis<br \/>\nha pasado.<\/p>\n<p>Alguien hizo un d\u00eda el comentario siguiente: &#8220;Se piensa generalmente que nada<br \/>\nes m\u00e1s dif\u00edcil que ser ronin; que cuando este destino golpea a un hombre, se pierde<br \/>\nconfianza en \u00e9l y se le abandona. En verdad, ser ronin es algo muy diferente de lo que<br \/>\nyo me hab\u00eda imaginado y es un estado menos desagradable de lo que parece. Me<br \/>\ngustar\u00eda, en verdad, volver a ser un ronin cierto.&#8221; Coincido con esta opini\u00f3n. La misma<br \/>\nactitud puede prevalecer en lo que concierne a la muerte. Si un Samurai se acostumbra,<br \/>\nd\u00eda a d\u00eda, a la idea de la muerte, ser\u00e1 capaz de morir con toda tranquilidad cuando llegue<br \/>\nel momento. Como todos los desastres son dif\u00edcilmente tan terribles como uno se los<br \/>\nhab\u00eda imaginado, es totalmente rid\u00edculo lamentarse por adelantado y sin cesar. M\u00e1s vale<br \/>\nprepararse desde el principio a la idea de que el destino final del Samurai dedicado al<br \/>\nservicio de un Se\u00f1or es hacerse sepukku o terminar ronin.<\/p>\n<p>\u00c9xito y Fracaso<\/p>\n<p>La bondad o la maldad del car\u00e1cter de un individuo no se reflejan en el \u00e9xito<br \/>\nmoment\u00e1neo o en el fracaso, aqu\u00ed abajo. El \u00e9xito o el fracaso no son, a fin de cuentas,<br \/>\nm\u00e1s que manifestaciones de la Naturaleza. El bien y el mal son, sin embargo,<br \/>\nnaturalezas humanas. No obstante, es c\u00f3modo, por razones did\u00e1cticas, expresarse como<br \/>\nsi el \u00e9xito o el fracaso en el mundo fueran el resultado directo de un buen o mal<br \/>\ncar\u00e1cter.<\/p>\n<p>Quien Calcula es un Cobarde<\/p>\n<p>Un hombre que no para de calcular es un cobarde. Digo esto porque las<br \/>\nsuposiciones siempre tienen una relaci\u00f3n con las ideas de provecho y de p\u00e9rdida; el<br \/>\nindividuo que las hace est\u00e1 siempre preocupado por las nociones de ganancia o p\u00e9rdida.<br \/>\nMorir es una p\u00e9rdida, vivir una ganancia y es as\u00ed que se decide a menudo no morir. Esto<br \/>\nes cobard\u00eda. Del mismo modo, un hombre que ha recibido una buena educaci\u00f3n puede<br \/>\ncamuflar, con su inteligencia y su elocuencia, su pusilanimidad o su estupidez, que son<br \/>\nsu verdadera naturaleza. Mucha gente no se da cuenta<\/p>\n<p>La V\u00eda del Samurai<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Naoshige ten\u00eda por costumbre decir: &#8220;La v\u00eda del Samurai es la pasi\u00f3n<br \/>\nde la muerte. Incluso diez hombres son incapaces de desviar a un hombre animado de<br \/>\ntal convicci\u00f3n.&#8221; No se pueden llevar a cabo grandes haza\u00f1as cuando se est\u00e1 en una<br \/>\ndisposici\u00f3n an\u00edmica normal. Hay que volverse fan\u00e1tico y desarrollar la pasi\u00f3n de la<br \/>\nmuerte. Si uno cuenta sobre el tiempo para acrecentar su poder de discernimiento, corre<br \/>\nel riesgo de que sea demasiado tarde para ponerlo en pr\u00e1ctica. La lealtad y la piedad<br \/>\nfilial son algo suplementario en la V\u00eda del Samurai; Lo que uno necesita es la pasi\u00f3n por<br \/>\nla muerte. Todo el resto vendr\u00e1 por a\u00f1adidura de esta pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>El famoso Samurai KiranoSuke Shida ha dicho: &#8220;Si sois totalmente desconocido,<br \/>\nentre morir o vivir, m\u00e1s vale escoger vivir&#8221;. Shida era un Samurai fuera de lo corriente.<br \/>\nLos j\u00f3venes han interpretado frecuentemente mal lo que ha dicho, pensando<br \/>\nequivocadamente que se hac\u00eda el abogado de una conducta deshonrosa. En un post-<br \/>\nscriptum, escribi\u00f3: &#8220;Si uno duda entre comer y no comer, m\u00e1s vale abstenerse. Cuando<br \/>\nuno no puede decidirse entre vivir o morir, entonces m\u00e1s vale morir.&#8221;<\/p>\n<p>Hay una manera de educar a los hijos de Samurais. En su infancia se ha de<br \/>\nfavorecer su bravura y evitar darles miedo fr\u00edvolamente o burlarse de ellos. Si una<br \/>\npersona se ve afectada por la cobard\u00eda cuando ni\u00f1o, queda una cicatriz para toda la vida.<br \/>\nEs un error de los padres que, sin reflexionar, hagan temer a los ni\u00f1os los rel\u00e1mpagos,<br \/>\nlos sitios oscuros, o contarles cosas terror\u00edficas para provocar sus lloros. M\u00e1s a\u00fan, si un<br \/>\nni\u00f1o es re\u00f1ido severamente se volver\u00e1 t\u00edmido. No debe tolerarse que se formen malos<br \/>\nh\u00e1bitos. Despu\u00e9s que se ha formado un mal h\u00e1bito, aunque se reprenda al ni\u00f1o, ya no<br \/>\nmejorar\u00e1. Para cosas tales como el hablar correctamente o tener un buen<br \/>\ncomportamiento hay que volver gradualmente al ni\u00f1o consciente de ello. No dej\u00e9is que<br \/>\nel ni\u00f1o conozca la avaricia. Otra cosa m\u00e1s, si tiene una naturaleza normal, se<br \/>\ndesarrollar\u00e1 siguiendo el camino que se le marque. Otro punto m\u00e1s a tener en cuenta es<br \/>\nque si los padres tienen una mala relaci\u00f3n, el ni\u00f1o no tendr\u00e1 sentimientos filiales. Esto<br \/>\nes natural. Incluso los p\u00e1jaros y las bestias se sienten afectados por lo que ven en el<br \/>\nmomento de nacer. Por lo tanto, las relaciones entre padre e hijo se pueden deteriorar<br \/>\ndebido a la inconsciencia de la madre. Una madre quiere a su hijo por encima de todas<br \/>\nlas cosas y ser\u00e1 imparcial con \u00e9l cuando es corregido por el padre. Si se vuelve una<br \/>\naliada del ni\u00f1o, tal cosa sembrar\u00e1 la discordia entre el padre y el hijo. Debido a la<br \/>\nestrechez de su mente, una mujer ve a su hijo como el sost\u00e9n de su vejez.<\/p>\n<p>La Distracci\u00f3n<\/p>\n<p>Ser\u00e9is confundidos por la gente cuando vuestra resoluci\u00f3n sea d\u00e9bil. M\u00e1s a\u00fan, si<br \/>\nen una reuni\u00f3n est\u00e1is distra\u00eddo cuando otra persona est\u00e9 hablando, por vuestro descuido<br \/>\npod\u00e9is pensar que coincid\u00eds con su opini\u00f3n y le vais a seguir diciendo: &#8220;De acuerdo, de<br \/>\nacuerdo&#8221;, incluso cuando est\u00e9 diciendo algo contrario a vuestros propios sentimientos, y<br \/>\nlos dem\u00e1s pensar\u00e1n que est\u00e1is de acuerdo con ellos. Por esto, nunca deb\u00e9is distraeros ni<br \/>\nun instante cuando teng\u00e1is una reuni\u00f3n con otras personas. Cuando est\u00e9is escuchando<br \/>\nuna historia o est\u00e9n hablando con vosotros, deber\u00e9is ser cuidadosos para evitar veros<br \/>\nconfundidos; y si hay algo con lo que no est\u00e9is de acuerdo, exponed vuestra opini\u00f3n,<br \/>\nmostradle su error a vuestro oponente, esforzaos en resolver la situaci\u00f3n. Incluso en<br \/>\nasuntos poco importantes los malentendidos provienen de cosas peque\u00f1as. Uno debe ser<br \/>\ncauteloso en este aspecto. M\u00e1s a\u00fan, es mejor no colaborar con gente de la que ya hab\u00e9is<br \/>\ntenido dudas anteriormente. No importa lo que hag\u00e1is, ser\u00e1 gente que siempre os<br \/>\nconfundir\u00e1 o absorber\u00e1. Para estar seguro en este tipo de asuntos deb\u00e9is tener mucha<br \/>\nexperiencia.<\/p>\n<p>La Desgracia<\/p>\n<p>No es suficiente evitar simplemente sentirse desanimado cuando llega una<br \/>\nprueba. Cuando llega una desgracia, el Samurai debe alegrarse y coger la suerte que le<br \/>\nes ofrecida por poder emplear as\u00ed su energ\u00eda y su valent\u00eda. Tal actitud difiere<br \/>\nradicalmente de la simple resignaci\u00f3n. Cuando la marea sube, el barco flota&#8230;<\/p>\n<p>Cuando se ha o\u00eddo hablar de las haza\u00f1as de un Maestro, pensar que cualquier<br \/>\ncosa que uno haga no podr\u00e1 jam\u00e1s igualarlo, es se\u00f1al de un alma mezquina. Se debe<br \/>\npensar, al contrario, que &#8220;si el Maestro es un hombre como yo, \u00bfpor qu\u00e9 yo he de ser<br \/>\ninferior?&#8221; En cuanto un Samurai se decide contestar a este desaf\u00edo contra s\u00ed mismo, ya<br \/>\nest\u00e1 en camino de la mejor\u00eda. Ittei Ishida ha dicho: &#8220;Un hombre reconocido como sabio<br \/>\npor los otros, s\u00f3lo adquiere esta reputaci\u00f3n porque ha comenzado a profundizar sus<br \/>\nconocimientos desde su m\u00e1s tierna edad. Nunca es el resultado de un aprendizaje tard\u00edo,<br \/>\nincluso si \u00e9ste es dif\u00edcil.&#8221; En otras palabras, en cuanto un ser toma la resoluci\u00f3n de<br \/>\nllegar a la perfecci\u00f3n, puede esperar un d\u00eda experimentar la iluminaci\u00f3n. Un Samurai<br \/>\ndebe prestar atenci\u00f3n a sus hechos y gestos para evitar cometer errores de conducta, no<br \/>\nimporta lo peque\u00f1os que aquellos sean. Ocurre que, por descuido, un Samurai no<br \/>\ncontrola su mente y llega a pensar reflexiones de este tipo: &#8220;Decididamente, soy un<br \/>\ncobarde&#8221; o &#8220;Si esto ocurre, corramos para preservar nuestras vidas&#8221; o &#8220;Cu\u00e1n terror\u00edfico<br \/>\nes esto&#8221;, &#8220;\u00a1Ay!&#8221;, Etc\u00e9tera. Tales exclamaciones no deben ser jam\u00e1s proferidas por un<br \/>\nSamurai aunque sea para mofarse o re\u00edrse, ni por descuido, ni siquiera so\u00f1ando, ni en<br \/>\nninguna otra situaci\u00f3n. Un ser perspicaz adivinar\u00eda r\u00e1pidamente la naturaleza verdadera<br \/>\nde la persona que hubiera pronunciado tales palabras. Uno debe estar siempre en<br \/>\nguardia. Se ha dicho que un hombre que acaba de ser decapitado todav\u00eda puede hacer<br \/>\nalgunos gestos. Esta historia ha sido transmitida por Nitta Yoshisada y Ono Moken.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo un hombre puede ser inferior a otro hombre? Mitani Joyku dec\u00eda: &#8220;Incluso<br \/>\ncuando un hombre enferma mortalmente, puede sobrevivir dos o tres d\u00edas m\u00e1s.&#8221;<\/p>\n<p>Las malas relaciones existentes entre los actuales gobernantes y los procedentes,<br \/>\nentre el padre y el hijo, entre el hermano mayor y el peque\u00f1o est\u00e1n motivadas por<br \/>\nrazones ego\u00edstas. La prueba es que no hay tales relaciones entre maestro y servidor.<\/p>\n<p>Las Decisiones<\/p>\n<p>Un viejo proverbio dice: &#8220;Decidios en el espacio de siete soplos.&#8221; El Se\u00f1or<br \/>\nTakanobu Ryuzoti hizo un d\u00eda este comentario: &#8220;Si un hombre tarde demasiado en<br \/>\ntomar una decisi\u00f3n, se duerme.&#8221; El Se\u00f1or Naoshige dice tambi\u00e9n: &#8220;Si uno se lanza sin<br \/>\nvigor, siete de cada diez acciones no llegan a t\u00e9rmino. Es verdaderamente dif\u00edcil tomar<br \/>\ndecisiones en estado de agitaci\u00f3n. Por consiguiente, si sin ocuparse de las consecuencias<br \/>\nmenores, uno se enfrenta a los problemas con la mente afilada como una navaja,<br \/>\nsiempre se encuentra la soluci\u00f3n en menos tiempo del preciso para hacer siete<br \/>\nsoplos.&#8221;Hay que considerar los problemas con calma y determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Orgullo<\/p>\n<p>El que tiene pocos conocimientos se vuelve r\u00e1pidamente pretencioso y se deleita<br \/>\nen la idea de ser considerado como un hombre competente. Los que se enorgullecen de<br \/>\nsus talentos y se estiman superiores a sus contempor\u00e1neos ser\u00e1n inevitablemente<br \/>\ncastigados por alguna manifestaci\u00f3n del Cielo. Un hombre que no sepa hacerse apreciar<br \/>\nde los otros no ser\u00e1 de utilidad a nadie a pesar de su alta competencia. El que trabaja<br \/>\narduamente y sabe permanecer modesto; el que se alegra de la posici\u00f3n subordinada que<br \/>\nocupa al mismo tiempo que respeta a sus iguales, ser\u00e1 altamente estimado.<\/p>\n<p>Levantaos a la Octava<\/p>\n<p>Es el colmo de la locura para un Samurai perder el control de s\u00ed mismo si por<br \/>\ndesgracia queda reducido al estado de ronin o se encuentra enfrentado a alg\u00fan rev\u00e9s de<br \/>\nfortuna del mismo tipo. En el tiempo del Se\u00f1or Katsushige, los Samurais ten\u00edan una<br \/>\ndivisa favorita: &#8220;Si no hab\u00e9is sido ronin siete veces, no podr\u00e9is reivindicar<br \/>\nefectivamente el t\u00edtulo verdadero de Samurai. Tropezad y caed siete veces, pero<br \/>\nlevantaos a la octava.&#8221; Manifiestamente, Hyogo Naritomi hab\u00eda sido, seg\u00fan se dice,<br \/>\nsiete veces ronin. Un Samurai al servicio de un daimio debe ser como un tentetieso que<br \/>\nse levanta cada vez que uno lo inclina. En verdad, ser\u00eda una excelente idea para el<br \/>\nDaimyo devolver a sus disc\u00edpulos la libertad para someter a prueba su fuerza espiritual.<br \/>\nEl Trato a los Subordinados<\/p>\n<p>En un poema a la gloria de Yoshitune, se dice: &#8220;Un general debe dirigirse<br \/>\nfrecuentemente a sus soldados.&#8221; Las personas que sirven a un amo estar\u00e1n tanto m\u00e1s<br \/>\ndispuestas a consagrar su vida a su servicio cuando su amo le alabe en circunstancias<br \/>\nexcepcionales, as\u00ed como en la vida corriente, del tipo: &#8220;Me hab\u00e9is servido muy bien.&#8221;<br \/>\n&#8220;Deb\u00e9is ser muy cuidadoso con esto o lo otro.&#8221; &#8220;Ahora tengo un servidor de primera<br \/>\nclase.&#8221; Estos comentarios atentos son de una gran importancia.<\/p>\n<p>Auto-perfecci\u00f3n<\/p>\n<p>Si dese\u00e1is perfeccionaros, la mejor manera de hacer es solicitar la opini\u00f3n de los<br \/>\notros y buscar sus cr\u00edticas. La mayor parte de las personas intentan perfeccionarse<br \/>\nfi\u00e1ndose en su sola facultad de apreciaci\u00f3n. El \u00fanico resultado que consiguen es que no<br \/>\nhacen progresos significativos&#8230; Los hombres que buscan las cr\u00edticas de los dem\u00e1s son<br \/>\nya superiores a ellos. La primera palabra pronunciada por un Samurai, en cualquier<br \/>\ncircunstancia, es extremadamente importante. Revela por esta palabra todo su valor. En<br \/>\ntiempos de paz, el lenguaje firma el valor. Pero, del mismo modo, en tiempos de<br \/>\ndisturbios y destrucci\u00f3n, la gran bravura puede revelarse por una \u00fanica palabra. Se<br \/>\npuede decir entonces que esta palabra \u00fanica es la flor del alma.<\/p>\n<p>Un Samurai debe siempre evitar quejarse, incluso en la vida corriente. Debe<br \/>\nestar en guardia para no dejar escapar jam\u00e1s una palabra que demuestre su debilidad.<br \/>\nUna indicaci\u00f3n anodina hecha por inadvertencia indica frecuentemente el valor del que<br \/>\nla ha hecho.<br \/>\nUn hombre cuya reputaci\u00f3n est\u00e1 basada sobre su habilidad para una t\u00e9cnica<br \/>\nprecisa es insignificante. Concentrando toda su energ\u00eda en un solo objeto, se ha vuelto<br \/>\ndesde luego excelente pero se ha abstenido de interesarse en otras cosas. Un hombre as\u00ed<br \/>\nno es de ninguna utilidad<\/p>\n<p>Los Consejos<\/p>\n<p>Son numerosas las personas que dan consejos, pero escasas son las que los<br \/>\nreciben con reconocimiento, y todav\u00eda m\u00e1s raros los que los siguen. Despu\u00e9s de los 30<br \/>\na\u00f1os, el hombre se vuelve, por lo general, impermeable a los consejos. Cuando los<br \/>\nconsejos ya no le alcanzan se vuelve r\u00e1pidamente fatuo y ego\u00edsta. A\u00f1ade, para el resto<br \/>\nde sus d\u00edas la impudencia a la estupidez, lo que irremediablemente causar\u00e1 su p\u00e9rdida.<br \/>\nEs por ello que es indispensable descubrir a alguien capaz de discernir, lig\u00e1ndose<br \/>\nfuertemente a \u00e9l para recibir su ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>Un Samurai que no concede ning\u00fan inter\u00e9s a la riqueza y al honor, acaba<br \/>\nhabitualmente por volverse insignificante y envidioso. Este hombre es a la vez vano e<br \/>\nin\u00fatil, acaba por revelarse inferior a aquel mismo cuyos \u00fanicos m\u00f3viles son la ambici\u00f3n,<br \/>\nel dinero y la fama. No es de ninguna utilidad inmediata.<\/p>\n<p>Hasta la edad de cuarenta a\u00f1os un Samurai debe vigilar de no dejarse seducir por<br \/>\nla sabidur\u00eda y el sentido del juicio. Debe depender \u00fanicamente de sus capacidades y de<br \/>\nsu fuerza de car\u00e1cter. Cuanto mayor sea esta \u00faltima, mejor ser\u00e1 el samurai. Aun<br \/>\nhabiendo superado los 40 a\u00f1os, pero esto depende del individuo y de su posici\u00f3n social,<br \/>\nun Samurai no es nada si no tiene fuerza de car\u00e1cter.<\/p>\n<p>Determinaci\u00f3n<\/p>\n<p>Cualquiera que sea la meta, nada es imposible de hacer cuando uno est\u00e1<br \/>\ndeterminado. Se puede entonces remover cielo y tierra seg\u00fan convenga. Pero cuando el<br \/>\nhombre no tenga &#8220;el coraz\u00f3n en el vientre&#8221;, no se puede persuadir de ello. Remover<br \/>\ncielo y tierra sin esfuerzos es una simple cuesti\u00f3n de concentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es bueno desarrollar su potencia hasta la edad de cuarenta a\u00f1os. En cambio es<br \/>\naconsejable &#8220;calmarse&#8221; a partir de los cincuenta. Cuando alguien os da su opini\u00f3n, hay<br \/>\nque saber aceptar con gratitud incluso si no es de ning\u00fan inter\u00e9s. Solo con esta<br \/>\ncondici\u00f3n os comunicar\u00e1 lo que ha o\u00eddo decir de vosotros. Es bueno dar y recibir avisos<br \/>\nde una manera amistosa.<\/p>\n<p>Si en el campo de batalla no dej\u00e1is a nadie al cuidado de conducir el asalto y sois<br \/>\nvosotros quienes ten\u00e9is la firme intenci\u00f3n de penetrar en las filas enemigas, no caer\u00e9is,<br \/>\nvuestro esp\u00edritu ser\u00e1 bravo y manifestar\u00e9is vuestro valor marcial. Este consejo es una<br \/>\nherencia de los antiguos. Por otro lado, si deb\u00e9is ser derribado en el curso de un<br \/>\ncombate, estad decidido a serlo frente al enemigo.<\/p>\n<p>El Fundamento de las Cosas<\/p>\n<p>Conozco un sacerdote que pretende resolverlo todo gracias a su extraordinaria<br \/>\ninteligencia. No hay ning\u00fan otro en todo Jap\u00f3n que le sea comparable. Esto no es muy<br \/>\nsorprendente ya que simplemente nadie percibe el fundamento de las cosas.<\/p>\n<p>Senilidad<\/p>\n<p>La vejez llega cuando uno se limita a hacer las cosas a las que se es proclive.<br \/>\nMientras el vigor persiste, uno puede ir en contra de esta inclinaci\u00f3n; cuando \u00e9l se<br \/>\ndebilita, las verdaderas tendencias aparecen y nos perturban. Existen diferentes<br \/>\nmanifestaciones de este estado pero, alcanzados los sesenta a\u00f1os, nadie escapa a ello.<br \/>\nPensar que uno no ser\u00e1 jam\u00e1s senil, es serlo ya. As\u00ed uno puede considerar la<br \/>\nargumentaci\u00f3n del maestro Ittei como la de una persona senil, cuando quiso probar que<br \/>\n\u00e9l era el \u00fanico que pod\u00eda ayudar a la Casa Nabeshima. Fue a hablar con los poderosos de<br \/>\ndiferentes familias, pero mostraba ya se\u00f1ales de senilidad. Todo el mundo pens\u00f3 en su<br \/>\nmomento que era un acto razonable; y si reflexiono mejor me doy cuenta que era un<br \/>\nacto de debilidad. Por mi parte, gracias a este ejemplo y debido a la sensaci\u00f3n que tengo<br \/>\nde retornar a la infancia, he rehusado la invitaci\u00f3n a la ceremonia del templo por el<br \/>\naniversario de la muerte el Se\u00f1or Mitsushige y he decidido permanece cada vez m\u00e1s<br \/>\nrecluido en mi casa. Uno debe tener la clarividencia de lo que os va a ocurrir.<\/p>\n<p>Errores<\/p>\n<p>Seg\u00fan una historia de Ryutaji, hab\u00eda un experto en el I-Ching en la regi\u00f3n de<br \/>\nKamigata. Habr\u00eda dicho que, incluso trat\u00e1ndose de un sacerdote, es in\u00fatil dar una<br \/>\nposici\u00f3n a un hombre antes de los cuarenta a\u00f1os, por la buena raz\u00f3n de que hasta<br \/>\nentonces comete numerosos errores. Confucio no fue el \u00fanico que tuvo el esp\u00edritu<br \/>\nsereno despu\u00e9s de los cuarenta a\u00f1os. Hasta esa edad, tanto el sabio como el insensato<br \/>\nhan acumulado numerosas experiencias formadoras y luego cesan de estar indecisos<br \/>\nfrente a la existencia.<\/p>\n<p>En lo que concierne al valor marcial, es m\u00e1s meritorio morir por su amo que<br \/>\nmatar a un enemigo. Es en este sentido que se puede comprender la devoci\u00f3n de Sato<br \/>\nTsugunobu.<\/p>\n<p>Cuando yo era joven, ten\u00eda un &#8220;diario de lamentaciones&#8221; en el cual mencionaba<br \/>\nd\u00eda tras d\u00eda mis errores. Pero no pasaba un solo d\u00eda sin que yo tuviera que abrirlo veinte<br \/>\no treinta veces. Es as\u00ed como acab\u00e9 realizando que siempre ser\u00eda as\u00ed y decid\u00ed<br \/>\nabandonarlo. Hoy en d\u00eda, cuando medito, antes de irme a dormir, sobre la jornada<br \/>\ntranscurrida, no hay un d\u00eda en el cual yo no haya cometido alg\u00fan fallo de palabra o de<br \/>\nacci\u00f3n. Vivir sin cometer errores es casi imposible, pero &#8220;los intelectuales&#8221; distan<br \/>\nmucho de admitirlo.<\/p>\n<p>Cuando se lee un texto en voz alta, hay que hacerlo con el vientre. Cuando se lee<br \/>\ncon la boca y la garganta, uno se cansa deprisa. Esto es una ense\u00f1anza de Nakamo<br \/>\nShikibu.<\/p>\n<p>Lo que se llama generosidad es realmente compasi\u00f3n. En el &#8220;Shin?ei&#8221; est\u00e1<br \/>\nescrito: &#8220;Mirando con el ojo de la compasi\u00f3n, no hay nadie que no merezca ser amado.<br \/>\nEl que ha pecado debe despertar todav\u00eda m\u00e1s nuestra piedad&#8221;. No hay l\u00edmite para la<br \/>\nanchura y profundidad de nuestro coraz\u00f3n. Hay espacio para todo. Por esto todav\u00eda<br \/>\nadoramos a los sabios de los tres antiguos reinos (India, China y Jap\u00f3n) debido a que su<br \/>\ncompasi\u00f3n todav\u00eda nos alcanza a nosotros actualmente. Cualquier cosa que hag\u00e1is,<br \/>\nten\u00e9is que hacerlo para el bien de vuestro amo, vuestros parientes, la gente en general y<br \/>\nla posteridad. Esto es la gran compasi\u00f3n. El amor y la sabidur\u00eda que vienen de esto son<br \/>\nel real amor y la real sabidur\u00eda. Cuando uno castiga o lucha con el coraz\u00f3n compasivo,<br \/>\ntodo lo que haga ser\u00e1 sin l\u00edmites en la fuerza y la correcci\u00f3n. Hacer una cosa s\u00f3lo en el<br \/>\npropio beneficio es superficial y se vuelve negativo. Yo comprend\u00ed hace tiempo los<br \/>\ntemas de la sabidur\u00eda y la bravura. Ahora estoy justamente empezando a entender el<br \/>\ntema de la compasi\u00f3n. El Se\u00f1or Ieyasu dec\u00eda: &#8220;El fundamento para gobernar un pa\u00eds en<br \/>\npaz es la compasi\u00f3n; cuando uno considera al pueblo como a su propio hijo, el pueblo lo<br \/>\nconsidera como su propio padre.&#8221; Adem\u00e1s \u00bfno ha de pensarse que los nombres del<br \/>\n&#8220;padre del grupo&#8221; y &#8220;ni\u00f1o del grupo&#8221; (es decir jefe del grupo y miembro) provienen de<br \/>\nlso armoniosos corazones de una relaci\u00f3n padre-hijo? Es de esta manera que ha de<br \/>\ncomprenderse que la frase del Se\u00f1or Naoshige: &#8220;Un buscador de <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HAGAKURE (hojas cultas) \u00cdndice: 1.La rutina 2.Las raices 3.T\u00e1cticas militares 4.Los cuatro votos 5.Decisiones 6.La critica de los dem\u00e1s 7.Previsi\u00f3n 8.Como ha de ser el samurai 9.La perdida de la virirlidad 10.Mushin 11.Entrenamiento 12.Caligraf\u00eda 13.Imponer 14.El drag\u00f3n 15.Concentraci\u00f3n 16.Animar a un amigo 17.Las palabras 18.La actitud durante la tormenta 19.Ganar desde el principio 20.La amistad se mide en la adversidad<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[],"class_list":["post-1856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-haragei-camino-del-budo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1856"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1856\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}