{"id":1782,"date":"2008-11-07T18:31:36","date_gmt":"2008-11-07T18:31:36","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1782"},"modified":"2008-11-07T18:31:36","modified_gmt":"2008-11-07T18:31:36","slug":"la-integraci\u00f3n-arquet\u00edpica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1782","title":{"rendered":"La Integraci\u00f3n Arquet\u00edpica"},"content":{"rendered":"<p><strong>La Integraci\u00f3n Arquet\u00edpica<\/strong><\/p>\n<p>T\u00edtulo original: Archetypal Integration por el Rv. Chuan Zhi Shakya, OHY<br \/>\nTraducido por Miguel Conde D&#8217;Arbell (Zheng Ch\u00e8)<br \/>\ndesde Ciudad M\u00e9xico<br \/>\nTraducci\u00f3n presentada el 8 de septiembre de 2002<\/p>\n<p>\u00bfLos arquetipos son verdaderos? &#8211; me pregunt\u00f3 cuando camin\u00e1bamos a trav\u00e9s de un gran pe\u00f1asco que llenaba el vac\u00edo entre dos paredes de piedra, casi verticales. La ca\u00edda era de unos cuantos pies, pero el pe\u00f1asco ofrec\u00eda una ruta sencilla para el largo y casi invisible camino de ascenso a la monta\u00f1a. Yo lo hab\u00eda encontrado unas semanas antes y como \u00e9l hab\u00eda expresado su af\u00e1n de aprender Zen, decidimos programar una excursi\u00f3n a la cima de una de nuestras monta\u00f1as favoritas. Hab\u00edamos iniciado el ascenso desde el amanecer y est\u00e1bamos a un par de horas antes de que el sol alcanzara su cenit. Hab\u00edamos necesitado salir muy temprano para lograr alcanzar la cumbre y regresar antes del ocaso.<\/p>\n<p>Durante la mayor parte de nuestra marcha esa ma\u00f1ana s\u00f3lo hab\u00edamos escuchado el canto de los p\u00e1jaros, el silbido del viento, nuestras propias respiraciones y el eco de nuestras firmes pisadas; pero no hab\u00edamos tenido una conversaci\u00f3n hasta que mi amigo tropez\u00f3 con una piedra, caus\u00e1ndole una dolorosa torcedura de tobillo. Maldijo la piedra como si \u00e9sta se hubiese atravesado deliberadamente en su camino. Despu\u00e9s de darle masaje a su tobillo por un minuto, \u00e9l recogi\u00f3 de pronto la piedra y, aun maldici\u00e9ndola, la arroj\u00f3 monta\u00f1a abajo. Esper\u00e9 que no hubiese nadie en su camino.<\/p>\n<p>Nos sentamos juntos, mientras sus palabras de enojo se desvanec\u00edan en un eco distante. Ambos sab\u00edamos que mientras no existiera un desgarre en los ligamentos, el dolor menguar\u00eda hasta aliviarse. Bebimos agua y descansamos por algunos minutos. Entonces mi amigo se levant\u00f3 y solt\u00f3 una frase optimista &#8211; \u00a1est\u00e1 bien, vamos! &#8211; la que nos puso nuevamente sobre nuestro camino.<\/p>\n<p>&#8211; Quisiera no estar tan enojado en todo momento &#8211; dijo reflexionando, en parte para m\u00ed, en parte para consigo mismo. &#8211; Si esa piedra hubiese sido una persona, pude haberla asesinado cruentamente.<\/p>\n<p>&#8211; La sombra del enemigo &#8211; le sonre\u00ed &#8211; no sabe de misericordia alguna. &#8211; El se volvi\u00f3 y me mir\u00f3 socarronamente queriendo seguir mi pensamiento.<\/p>\n<p>&#8211; Es la fuerza de un comportamiento codificado en nuestro ADN (DNA) &#8211; le expliqu\u00e9. &#8211; Existe exclusivamente para aumentar las probabilidades de nuestra supervivencia cuando nos encontramos ante una amenaza. Si un hombre nos ataca, nos enojamos, sube la adrenalina, nuestros m\u00fasculos se tensan, el ritmo cardiaco se incrementa, el ox\u00edgeno se bombea a todo el cuerpo en concentraciones m\u00e1s altas&#8230; Todo esto nos prepara para una lucha, para una que esperamos ganar. Dudo que nosotros estuvi\u00e9ramos aqu\u00ed hoy en d\u00eda, si nuestros antepasados hubieran carecido de este importante arquetipo.<\/p>\n<p>&#8211; He le\u00eddo sobre los arquetipos &#8211; me dijo &#8211; \u00bfpero de qu\u00e9 puede servir el enfadarse con una piedra? Creo que no sirve de nada para la preservaci\u00f3n de nuestra especie.<\/p>\n<p>&#8211; No, no sirve de nada &#8211; estuve de acuerdo con \u00e9l. &#8211; Pero los arquetipos act\u00faan solos. Ellos no eval\u00faan situaciones ni deciden actuar o no. Son aut\u00f3nomos mientras estemos inconscientes de ellos. Act\u00faan por impulso, como cuando, repentinamente, sentimos dolor o temor y entonces, la sombra enemiga nos asalta para morder la cabeza de lo que asociamos con nuestro dolor o nuestro miedo. No importa si se trata de un hombre, de un amigo, o de una roca. Los arquetipos sirven a un prop\u00f3sito, pero pueden torcerse si no estamos alerta; y cuando ellos se tuercen, r\u00e1pidamente nos encontramos ante uno o m\u00e1s de los siete pecados capitales: orgullo, envidia, c\u00f3lera, pereza, avaricia, glotoner\u00eda y lujuria. La \u00fanica forma de evitar el pecado es, en primer lugar, tomando conciencia de las fuerzas que nos conducen a pecar. Esas fuerzas son a menudo los arquetipos de la sombra enemiga y el ego o la personalidad. Todos las tenemos &#8211; conclu\u00ed.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 nunca le he o\u00eddo enfadado? &#8211; me pregunt\u00f3. Me re\u00ed, &#8211; \u00a1porque nunca me ha o\u00eddo en el momento oportuno! &#8211; Le expliqu\u00e9 entonces &#8211; la integraci\u00f3n de los arquetipos es la tarea m\u00e1s importante en el Zen. Antes de tomar conciencia de las fuerzas que est\u00e1n integradas en nuestro c\u00f3digo gen\u00e9tico, no somos m\u00e1s que una especie de robots que act\u00faan de acuerdo con una serie de instrucciones previamente programadas\u0085 son instrucciones que han sido adquiridas e incorporadas por experiencias pasadas. Una vez que estamos conscientes de ellas, digamos, la sombra enemiga, no tendr\u00e1n m\u00e1s la capacidad de actuar sin nuestro consentimiento consciente. Podemos enfadarnos, pero esta c\u00f3lera ser\u00e1 por lo general espont\u00e1nea, breve y justificada por las circunstancias. No ser\u00e1 el resultado de desear atacar a alguien. El crecimiento espiritual, o la evoluci\u00f3n del ego (del yo), hacen necesario que esa conciencia se extienda. La direcci\u00f3n de esta expansi\u00f3n es siempre hacia adentro, hacia el inconsciente.<\/p>\n<p>&#8211; Esto puede sonar tonto &#8211; dijo mi amigo. Su tono era reflexivo m\u00e1s que condescendiente. &#8211; El consciente se ampl\u00eda hacia el inconsciente. \u00bfNo es esto lo que justifica el decir que aquello que una vez fue desconocido o inconsciente, llega a conocerse&#8230; o hacerse consciente? &#8211; S\u00ed, coincid\u00ed. Mi amigo continu\u00f3 &#8211; \u00bfpero c\u00f3mo puedo tomar conciencia de lo que es inconsciente? Esto suena tan contradictorio como si dij\u00e9ramos &#8220;un asesino legal&#8221; o un &#8220;sabio tonto&#8221;. Si eso es inconsciente, entonces me es desconocido, \u00bfc\u00f3mo s\u00e9 entonces que eso existe? Pero cuando se le conoce, entonces no es inconsciente, as\u00ed es que existe. El inconsciente no puede, entonces, existir, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>&#8211; No podemos saber lo que no sabemos. &#8211; Estuve de acuerdo &#8211; pero esto no significa que no sepamos que existe. Pensar que sabemos todo lo que se debe saber ser\u00eda temerario. Creemos ver las cosas claramente y estamos totalmente conscientes de ello porque es la \u00fanica perspectiva que tenemos. Pero el conocimiento, en este contexto, est\u00e1 siempre relacionado con nuestra conciencia, con nuestra capacidad de percibir. Esto no es absoluto. Los ni\u00f1os desarrollan su conciencia de una forma que podemos percibir claramente d\u00eda a d\u00eda, pero cuando nos hacemos adultos ese proceso a menudo se detiene. Creemos que hemos &#8220;llegado&#8221; a un destino que ha sido fijado por nuestra imaginaci\u00f3n. Las expectativas que nosotros mismos nos creamos, interrumpen nuestro crecimiento sostenido como seres humanos. Actuamos como si fu\u00e9ramos dioses omniscientes y nuestro ego es, en s\u00ed mismo, el responsable.<\/p>\n<p>Continuamos con nuestra excursi\u00f3n y luego nos detuvimos para tomar un breve descanso y beber agua. Fue entonces cuando mi amigo pregunt\u00f3 si los arquetipos son verdaderos. La pregunta me tom\u00f3 por sorpresa, pues no pod\u00eda yo concebir que no lo fueran. Tuve que considerar mi respuesta cuidadosamente, pues en el contexto de nuestro dialogo reflexivo, ser\u00eda muy f\u00e1cil confundir el significado de las palabras &#8211; el cl\u00e1sico problema Zen ilustrado por un monje cuyo dedo apunta hacia la luna brillante. Decid\u00ed revertir el tema hacia un asunto del que sab\u00eda algo.<\/p>\n<p>&#8211; En la F\u00edsica &#8211; comenc\u00e9 &#8211; se habla sobre las fuerzas. Sin fuerzas no existir\u00eda ninguna f\u00edsica porque nada pasar\u00eda. De hecho, no habr\u00eda nada en absoluto, porque son las fuerzas las que crean las cosas. Una piedra se mantiene unida por fuerzas nucleares, poderosas y sutiles. El declive de la monta\u00f1a desliza hacia abajo debido a la fuerza gravedad. Las fuerzas hacen que ocurran las cosas. &#8211; Le se\u00f1al\u00e9 una piedra cercana a nuestros pies. &#8211; Si tomamos la piedra nos parece real, tambi\u00e9n reconocemos que las fuerzas que la hacen comportarse como una roca son verdaderas. As\u00ed, por ejemplo, si nos enojamos y consideramos este enojo como real, tambi\u00e9n debemos admitir que las fuerzas detr\u00e1s de la c\u00f3lera son verdaderas. Podemos llamar a estas fuerzas de la forma que queramos&#8230; El nombre no es lo importante, pero su existencia si que lo es. Los arquetipos son en cada part\u00edcula de ellos, si se puede decir as\u00ed, tan reales como esa piedra.<\/p>\n<p>Me dijo que nunca antes hab\u00eda pensado en ello de esa manera. Entonces me pregunt\u00f3 &#8211; \u00bfcu\u00e1ntos arquetipos hay? Usted solo ha mencionado uno o dos.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a la F\u00edsica. &#8211; Sabemos acerca de la gravedad y de las fuerzas electromagn\u00e9ticas. Estos conocimientos son comunes a todos, nos los ense\u00f1an en la escuela primaria y en la secundaria. Tambi\u00e9n sabemos sobre las fuerzas nucleares poderosas y las fuerzas nucleares sutiles. Los cient\u00edficos han aumentado su conocimiento en torno a los cada vez m\u00e1s y m\u00e1s peque\u00f1os componentes de la materia, con lo que ha logrado deducir la existencia de otras fuerzas. Esta es la manera en que parece trabajar tambi\u00e9n el \u00e1mbito espiritual. Primero aprendemos sobre la sombra enemiga, la persona, el ego, la sombra amistosa; pero conforme nuestra conciencia se ampl\u00eda, vamos aprendiendo sobre lo que llamamos &#8216;arquetipos divinos&#8217;: la sabidur\u00eda del anciano o la anciana, el Anima o Animus, el Ni\u00f1o Voluble, y otros. Cada uno de ellos es un aspecto de nosotros, y cuando cultivamos el coraz\u00f3n Chan, nos esforzamos por integrar a cada uno de estos. Con cada \u00e9xito nos hacemos m\u00e1s completos en nuestra naturaleza humana. Progresamos de un estado fracturado a un estado de integridad\u0085 la unidad.<\/p>\n<p>Le dije que una gran parte de nuestro sitio web ha sido dedicada a la integraci\u00f3n arquet\u00edpica y le suger\u00ed que lo explorar\u00e1 si ten\u00eda inter\u00e9s. Dijo que lo har\u00eda. Reasumimos nuestra excursi\u00f3n sumi\u00e9ndonos en un silencio r\u00edtmico durante el resto del d\u00eda y regresamos mucho antes del ocaso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Integraci\u00f3n Arquet\u00edpica T\u00edtulo original: Archetypal Integration por el Rv. 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