{"id":1750,"date":"2008-11-07T05:35:54","date_gmt":"2008-11-07T05:35:54","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1750"},"modified":"2008-11-07T05:35:54","modified_gmt":"2008-11-07T05:35:54","slug":"el-taoismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1750","title":{"rendered":"El taoismo"},"content":{"rendered":"<p>El Tao Te Ching es sin duda uno de los libros m\u00e1s importantes y enigm\u00e1ticos que ha producido el pensamiento oriental. La palabra Tao (1) significa v\u00eda, camino. Algunos traductores, siguiendo una interpretaci\u00f3n china m\u00e1s tard\u00eda, describen camino celeste debido a una correspondencia simb\u00f3lica con la v\u00eda l\u00e1ctea. Otros usan la palabra regla o regla celeste, lo que traduce en forma demasiado libre, en nuestro concepto, la idea de Tao, pudi\u00e9ndose entender en un sentido normativo y dogm\u00e1tico, lo que no corresponde a la concepci\u00f3n metaf\u00edsica de los tao\u00edstas. Mucho peor nos parece el uso del t\u00e9rmino raz\u00f3n, que se remonta, seg\u00fan creemos, a las versiones de los misioneros (2). Adem\u00e1s de referirse al pensamiento l\u00f3gico y discursivo -que nada tiene que ver con el Tao- no tiene en cuenta que el chino prefiere las implicaciones de la imagen a lo impl\u00edcito del concepto.<\/p>\n<p>Por otro lado, la fama consagrada por la larga historia de esta palabra const\u00edtuye una suficiente raz\u00f3n para no traducirla. La idea es la de un principio primordial, anterior a toda manifestaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de todo nombre, origen de todo y al cual todo debe retornar. Se trata del camino por excelencia y no de un camino.<\/p>\n<p>La palabra &#8220;Te&#8221; (teu, teh, t\u00f6, to, todos fonemas aproximados a la pronunciaci\u00f3n cl\u00e1sica) significa eficacia, manera de conformarse a (Tao). Ha sido traducida por &#8220;virtud&#8221; (en el sentido del lat\u00edn cl\u00e1sico &#8220;virtus&#8221; cuya ra\u00edz &#8220;vis&#8221;, fuerza, del s\u00e1nscrito &#8220;var&#8221;, no tiene connotaci\u00f3n moral) y tambi\u00e9n por &#8220;poder&#8221;, traducciones que hemos empleado en nuestra versi\u00f3n seg\u00fan los casos. Contrariamente al uso corriente de la escritura &#8220;King&#8221;, hemos preferido la transcripci\u00f3n &#8220;Ching&#8221;, de acuerdo con la pronunciaci\u00f3n castellana, la que corresponde a la del chino cl\u00e1sico. Palabra que originariamente significaba &#8220;tejido&#8221;, &#8220;trama&#8221; (v\u00e9ase el s\u00e1nscrito &#8220;sutra&#8221;) y que significa en el sentido com\u00fan &#8220;libro&#8221; y, por excelencia, &#8220;libro sagrado&#8221;, &#8220;libro can\u00f3nico&#8221; o cl\u00e1sico, aunque Confucio y sus escoliastas letrados no lo hayan -por evidentes razones- incluido en el canon, cuyo aprendizaje indispensable en la formaci\u00f3n de los letrados y funcionarios era objeto de los famosos ex\u00e1menes.<\/p>\n<p>Las informaciones que ofreceremos al lector m\u00e1s adelante acerca de los problemas que enfrenta el traductor, debido a las caracter\u00edsticas de la lengua china y a la extrema concisi\u00f3n de nuestro texto, permitir\u00e1n una mejor comprensi\u00f3n de estas breves explicaciones complementadas por las notas.<\/p>\n<p>El Tao\u00edsmo es esencialmente una doctrina inici\u00e1tica, que implica realizaciones en el orden metaf\u00edsico y no &#8220;m\u00edstico&#8221;, como algunos int\u00e9rpretes han traducido equivocadamente (3). Por esta raz\u00f3n -y sin que esto signifique negar la existencia hist\u00f3rica de Lao Tzu- la doctrina tao\u00edsta se dirige m\u00e1s hacia el mito y la cosmogon\u00eda que a la historia; por esto el simbolismo y las im\u00e1genes tienen mayor importancia que los hechos hist\u00f3ricos en cuanto tales. La leyenda de Lao Tzu y del origen del Tao Te Ching se relaciona entonces muy estrechamente con la comprensi\u00f3n profunda de la doctrina tao\u00edsta. Por otro lado, los antrop\u00f3logos y los historiadores de las religiones saben muy bien lo que significa un mito de origen que se remonta a un tiempo indeterminado (4). Es conocida la existencia de una leyenda de fundaci\u00f3n o mito de origen en toda organizaci\u00f3n inici\u00e1tica (5).<\/p>\n<p>Un destacado sin\u00f3logo franc\u00e9s, L. Laloy, ha recogido la leyenda de fuentes tao\u00edstas y la presenta por extenso. En dicha leyenda Lao aparece en este mundo por nacimiento virginal. Su madre le dio a luz bajo la sombra de un ciruelo, despu\u00e9s de haber tragado un huevo en forma de perla. El embarazo dur\u00f3 setenta y dos a\u00f1os (6). Lao naci\u00f3 como ni\u00f1o viejo, con cabello cano y rostro arrugado, y como ten\u00eda orejas m\u00e1s grandes de lo normal se le dio el nombre de Li-Ar (orejas de ciruelo); luego tuvo el nombre de Li-Tan (orejas largas), el que fue sustituido despu\u00e9s por sus seguidores con el de Lao Tzu (el viejo sabio). La leyenda indica luego varios viajes a distintos pa\u00edses de oriente y su vuelta a la China donde ejerci\u00f3 un cargo de funcionario en el estado de Chu. Pero termin\u00f3 bruscamente su carrera, cuando subi\u00f3 sobre un carro conducido por un buey azul, para alcanzar las fronteras del reino. All\u00ed encontr\u00f3 a Yin-hi, oficial gobernador del paso de Han-ku, hombre virtuoso, que escond\u00eda su sabidur\u00eda. Yin-hi, que hab\u00eda tenido una premonici\u00f3n de que iba a encontrarse con un gran sabio, luego de haber conversado con Lao-Tzu, le suplic\u00f3 que pusiera por escrito su ense\u00f1anza. \u00c9ste ser\u00eda el origen del Tao Te Ching -seg\u00fan la leyenda- en la que el libro aparece como una especie de testamento espiritual dejado por el sabio antes de pasar la frontera del Tibet o de la India.<\/p>\n<p>Entre las numerosas implicaciones que el simbolismo de la leyenda nos ofrece, tenemos que considerar de manera especial que la &#8220;frontera del imperio&#8221;, a la cual hay numerosas alusiones en nuestro texto, equivale a los l\u00edmites o umbrales del mundo (entendi\u00e9ndose el mundo como el mundo humano y civilizado). Otro elemento evidentemente legendario es la atribuci\u00f3n a Lao Tzu de la paternidad del &#8220;Libro de la Ascensi\u00f3n hacia el Oeste&#8221;, de autor desconocido, que con el titulo de &#8220;Sermones a las Gentes de los Reinos B\u00e1rbaros&#8221;, contendr\u00eda sus ense\u00f1anzas, luego de que Lao Tzu abandon\u00f3 la China (7). La leyenda se relaciona tambi\u00e9n estrechamente con la doctrina del &#8220;alma embrionaria&#8221; cuyo desarrollo (a no ser que se trate de un Sabio, &#8220;Sheng Jen&#8221;) depende \u00fanicamente de cada ser humano y de su manera de vivir, siguiendo la voluntad del cielo, lo cual no implica ninguna revelaci\u00f3n particular. Esta realizaci\u00f3n fue objeto de numerosas ense\u00f1anzas y pr\u00e1cticas tao\u00edstas. La idea del &#8220;alma embri\u00f3n&#8221; est\u00e1 en evidente relaci\u00f3n con la madre secreta y universal, que se halla en numerosos pasajes de nuestro texto (8). En cuanto al equilibrio necesario para el desarrollo del &#8220;alma-embri\u00f3n&#8221;, \u00e9ste depende de un cultivo arm\u00f3nico entre el cuerpo y las varias almas (vital, mental, espiritual). La doctrina de las almas m\u00faltiples se deriva de la antigua ense\u00f1anza china. No existe ninguna raz\u00f3n de peso para atribuirla a un supuesto chamanismo, puesto que es com\u00fan a muchos pueblos y religiones antiguas (9).<\/p>\n<p>Fuentes de la doctrina Taoista<\/p>\n<p>Las remotas fuentes de la doctrina tao\u00edsta se hallan sin duda en los primeros desarrollos de la m\u00e1s antigua cultura china, que toma su denominaci\u00f3n del r\u00edo amarillo (&#8220;Hoang Ho&#8221;) y de la gran llanura fertilizada por este r\u00edo. Antes de su expansi\u00f3n hacia el norte y el oeste, esta cultura de campesinos se manifest\u00f3 con una asombrosa originalidad, y de ella sali\u00f3 la idea del Tao, al parecer concebida primero como principio del orden universal impersonal, que en sus sucesivas elaboraciones metaf\u00edsicas, sociales, pol\u00edticas y morales, deb\u00eda dar vida a todo el pensamiento chino, sea al de Confucio como al de Lao Tzu.<\/p>\n<p>La doctrina del Tao es entonces mucho m\u00e1s antigua que el Tao\u00edsmo propiamente dicho. La tabla publicada por Hsu-Ti-Shan y hasta hoy un\u00e1nimemente aceptada indica c\u00f3mo los &#8220;brujos&#8221; y los analistas que rodeaban al rey campesino contribuyeron, cada uno por su lado, a su formaci\u00f3n arcaica, de acuerdo con sus investigaciones, las que ten\u00edan como denominador com\u00fan las preocupaciones c\u00f3smicas, puesto que su asesoramiento se refer\u00eda a la confecci\u00f3n del calendario, para asegurar la correspondencia arm\u00f3nica entre el ciclo de las estaciones y el ciclo de la vida agr\u00edcola y social (10).<\/p>\n<p>De estas dos &#8220;escuelas&#8221; habr\u00eda nacido el &#8220;Yi Ching&#8221; (libro de los cambios) obra metaf\u00edsica y cosmol\u00f3gica, que luego fue usada como or\u00e1culo imperial, a trav\u00e9s de una serie de a\u00f1adiduras y elaboraciones posteriores. Del &#8220;Yi Ching&#8221; provienen las doctrinas confucianas, tao\u00edstas y la del &#8220;Tao Te&#8221;. Aunque se\u00f1alando influjos rec\u00edprocos, Hsu-Ti- Shan indica como antecedentes directos de la doctrina espec\u00edficamente tao\u00edsta la doctrina de los &#8220;brujos&#8221;, y el Yi Ching, la &#8220;escuela de los n\u00fameros&#8221; (una especie de numerolog\u00eda o numerosof\u00eda parecida a la de los pitag\u00f3ricos), luego la doctrina de las artes m\u00e1gicas, de los adivinos, de los astr\u00f3nomos (y astr\u00f3logos), la del &#8220;Tao Te&#8221; y las escuelas de Mo Tzu. Siguen la medicina, la higiene sexual, la escuela del calendario y la del Yin Yang, la doctrina de los cinco elementos y la de la inmortalidad. Todas estas doctrinas habr\u00edan confluido en la formaci\u00f3n del Tao\u00edsmo.<\/p>\n<p>Pero nos parece evidente que una l\u00ednea m\u00e1s directa, por cuanto se refiere a Lao Tzu y al Tao\u00edsmo antiguo, puede se\u00f1alarse a partir del Yi Ching, en las &#8220;escuelas&#8221; del Tao Te, la del Yin Yang y de la Inmortalidad. La idea de la armon\u00eda entre cielo y tierra y el hombre (por excelencia el rey) intermediario entre los dos, son principios comunes a toda la cultura china. Una definici\u00f3n del Tao que ofrece Hi-Tzu:<\/p>\n<p>Yi Yin &#8211; un aspecto Ying<\/p>\n<p>Yi Yang &#8211; un aspecto Yang<\/p>\n<p>Che wei Tao &#8211; eso es el Tao<\/p>\n<p>Se refiere naturalmente al &#8220;Tao que tiene nombre&#8221; de nuestro texto y que, unido al Tao impersonal y no manifestado, en la corriente engendrada por la polaridad de los dos principios, o sea el atractivo Yin (receptivo, femenino) y por el expansivo Yang (activo, masculino), es la &#8220;madre&#8221; (porque ha dado origen, ha cobijado en su seno) de los diez mil seres (todos los seres existentes) (11).<\/p>\n<p>El registro de la historia (Shi-Chin) de Sse-Ma-Chien (145-82 antes de Cristo) es sin duda alguna la fuente escrita m\u00e1s importante para la historia del Tao\u00edsmo antiguo.<\/p>\n<p>La doctrina del Yin Yang en el Tao te Ching<\/p>\n<p>La doctrina del Yin Yang es uno de los productos m\u00e1s geniales de la metaf\u00edsica china, pero no siempre ha sido bien entendida por los int\u00e9rpretes occidentales.<\/p>\n<p>Cuando comenz\u00f3 a ser conocida en occidente (12) se se\u00f1al\u00f3 cierto paralelismo con la d\u00edada de los pitag\u00f3ricos, teni\u00e9ndose especialmente en cuenta los ejemplos que se encuentran en la &#8220;Metaf\u00edsica&#8221; de Arist\u00f3teles. En efecto, en ambas doctrinas existe la coincidencia en atribuir a la dualidad y no a la unidad el principio de la multiplicidad (13).<\/p>\n<p>La unidad es concebida como Tai Ki, la m\u00f3nada, en ambos casos en el sentido metaf\u00edsico y no matem\u00e1tico; quiz\u00e1 esto se explique por faltarles tanto a los chinos como a los griegos el cero, del cual la unidad metaf\u00edsica toma, a veces, el lugar.<\/p>\n<p>La d\u00edada de lo pitag\u00f3ricos se asemeja algo al Yin Yang, pero no ha tenido ni la importancia ni las aplicaciones sucesivas a todas las ciencias que se han producido en la cultura china debido a que a Grecia le ha faltado un libro como el Yi Ching.<\/p>\n<p>Se han registrado tambi\u00e9n analog\u00edas entre Lao y Her\u00e1clito, y \u00e9stas no pueden negarse por cierto en lo que se refiere al uso constante de la paradoja, a una dial\u00e9ctica subordinada a la metaf\u00edsica, la que lleva siempre impl\u00edcita la idea de una unidad superior. En este sentido el Logos heracl\u00edteo tiene cierto parecido con el Tao. Pero en cuanto se refiere a la explicaci\u00f3n de la din\u00e1mica del mundo, &#8220;p\u00f3lemos&#8221; y &#8220;eros&#8221; no pueden asimilarse al Yin Yang, puesto que se presentan como fuerzas opuestas de atracci\u00f3n y repulsi\u00f3n; mientras que el Yin y el Yang son principios polares complementarios, m\u00e1s bien que opuestos, y solamente el desequilibrio entre ellos determina la falta de armon\u00eda.<\/p>\n<p>Marcel Granet, en sus obras sobre la cultura china, ha descrito muy bien el proceso de descubrimiento del ritmo del Yin y del Yang en esa antigua cultura. Como todos los pueblos dedicados a la agricultura, los chinos han atribuido una gran importancia a los ciclos astron\u00f3micos y a su influencia constante en la vida de la sociedad humana y de sus labores.<\/p>\n<p>El per\u00edodo Yin, durante el a\u00f1o, corresponde al oto\u00f1o y al invierno, y durante el ciclo diario, a la noche y a la luna. En este periodo no hay trabajo en el campo, la sociedad subsiste por las labores de las mujeres que tejen, que son activas en el hogar. Se ha notado tambi\u00e9n la relaci\u00f3n entre el ciclo menstrual y las fases del mes lunar.<\/p>\n<p>El per\u00edodo Yang, durante el a\u00f1o corresponde a la primavera y al verano, al d\u00eda, al sol, al calor. Los hombres trabajan el campo con la fuerza de sus brazos. Yang corresponde al sexo fuerte.<\/p>\n<p>Las antiguas canciones nupciales chinas, traducidas por Chavannes, celebran los &#8220;matrimonios&#8221; masivos que se efectuaban durante la primavera, cuando los j\u00f3venes cruzaban a nado el r\u00edo para unirse con las j\u00f3venes y procrear. Esta era la uni\u00f3n del Yin Yang. La explicaci\u00f3n de Granet, sin embargo, pretende atribuir el descubrimiento del Yin Yang a causas puramente sociol\u00f3gicas y concibe la naturaleza un poco a la manera del hombre moderno, como un conjunto de fen\u00f3menos, dentro de una cosmovisi\u00f3n &#8220;naturalista&#8221; algo desligada de la metaf\u00edsica y no seg\u00fan el testimonio de toda la cultura china tradicional, de una visi\u00f3n global del mundo, de aquella visi\u00f3n que Henry Corbin ha definido como Hierocosmolog\u00eda.<\/p>\n<p>Granet parece olvidar que el orden superior a lo humano estaba en poder del Augusto Cielo (&#8220;K&#8217;wang-t&#8217;ien&#8221;), llamado tambi\u00e9n el Se\u00f1or de lo Alto (&#8220;Shang-ti&#8221;) que reside en la Osa Mayor. Y lo m\u00e1s grave es que -contra toda la tradici\u00f3n china, sin una sola excepci\u00f3n- concibe el Yin Yang como anterior al Tao. Para pensar en las fases de la luna, hay primero que pensar en la luna; de esta manera, primero hay la idea de un orden y luego de sus ritmos.<\/p>\n<p>As\u00ed, el Yin y el Yang son a la vez principios metaf\u00edsicos y, en forma subordinada, aspectos de la naturaleza del cosmos, de la especie humana, de los animales, de las plantas y hasta de las cosas, que no son concebidas como inanimadas, porque llevan fuerzas Yin y Yang. En la din\u00e1mica de la vida universal, aun en lo f\u00edsico, pero debido a su naturaleza metaf\u00edsica que depende del orden superior que es el Tao, hay un orden de prioridad que se expresa as\u00ed:<\/p>\n<p>Tao<br \/>\nYin Yang<\/p>\n<p>y no, Tao = Yin Yang.<\/p>\n<p>Algo enigm\u00e1tica aparece la raz\u00f3n por la cual el Yin receptivo y oscuro, antecede tradicionalmente al Yang, expansivo y luminoso. Los soci\u00f3logos aducen una raz\u00f3n hist\u00f3rica y antropol\u00f3gica; la que el r\u00e9gimen matriarcal habr\u00eda sido anterior al patriarcal en la China arcaica, y este hecho explicar\u00eda por qu\u00e9 la tradici\u00f3n pone el Yin antes que el Yang. Parece dif\u00edcil creer que los pensadores chinos -y sobre todo aquellos de la &#8220;escuela del Yin Yang&#8221;- hayan mantenido por esta sola raz\u00f3n hist\u00f3rica y durante el patriarcado, este orden sin alterarlo, sin que haya intervenido otra raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Pensando en el alma-embri\u00f3n, hay que tener en cuenta la anterioridad de la situaci\u00f3n subterr\u00e1nea, oscura, de la semilla, del caos, del huevo, a la del \u00e1rbol, del orden c\u00f3smico, de las aves y de los seres org\u00e1nicos. Hay que considerar la idea de lo embrionario, en cuanto tiene en s\u00ed, en principio, todas las virtualidades de sus desarrollos futuros. Es sabido c\u00f3mo esta idea es de suma importancia en el Tao\u00edsmo y en su constante del retorno al caos primordial, que es una imagen de la unidad indistinta a partir de la cual se expandi\u00f3 el mundo mediante un movimiento en torbellino, que hizo que las cosas individuales (los diez mil seres) se desprendiesen en sus distintas combinaciones de Yin y de Yang.<\/p>\n<p>Por otro lado, no hay lector perspicaz de nuestro texto que no vea la insistencia en los s\u00edmbolos del Yin como particularmente significativa, en relaci\u00f3n con el Te. Los textos sobre las ventajas del agua, de la humildad, de la receptividad, de la oscuridad, de la debilidad -todos ellos s\u00edmbolos del aspecto Yin- contrapuestos a los correspondientes del aspecto Yang, parecen sugerir que el Te consiste en el elegir el Yin para realizar el Yang.<\/p>\n<p>Los confucianos -que conciben el Yin Yang con menor profundidad- sit\u00faan el Yang en absoluta superioridad y le confieren tambi\u00e9n un rasgo de superioridad moral.<\/p>\n<p>Al producirse la decadencia del Tao\u00edsmo tard\u00edo, en la pr\u00e1ctica de la magia, la doctrina del Yin Yang produjo una cantidad de pr\u00e1cticas extra\u00f1as, pero no ces\u00f3 nunca de mantenerse en vigencia.<\/p>\n<p>Es innegable que, aunque nuestro texto se inspira en una noble afirmaci\u00f3n de sabidur\u00eda, hay en \u00e9l algunos pasajes que pueden prestarse a esta clase de interpretaciones, quiz\u00e1 debido al influjo de lo que se ha propiamente denominado la &#8220;escuela del Yin Yang&#8221; (a la que se remonta la alquimia china), por lo menos en la \u00e9poca de la redacci\u00f3n de Wang Pi (siglo II D.C.).<\/p>\n<p>Hacer-no-haciendo (Wey-Wu-Wey)<\/p>\n<p>Lo que acabamos de decir a prop\u00f3sito de la mayor importancia de lo latente y oscuro, como &#8220;modo de proceder&#8221; (que por otro lado resulta conforme a la naturaleza inici\u00e1tica) del Tao, nos obliga a ofrecer una explicaci\u00f3n indispensable acerca de la expresi\u00f3n china &#8220;Wu-Wey&#8221;, &#8220;No-hacer&#8221;, muy usada en nuestro libro, y que muchos occidentales poco perspicaces han interpretado como quietismo y pasividad.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed podr\u00edamos citar aquel fragmento de Her\u00e1clito que se refiere al poder del ni\u00f1o y que puede confrontarse con los numerosos pasajes que nuestro texto ofrece acerca del ni\u00f1o (14). En verdad, es muy dif\u00edcil para un hombre occidental moderno -como para todo oriental &#8220;occidentalizado&#8221;- entender una doctrina de la acci\u00f3n como aquella del &#8220;Wey-Wu-Wey&#8221; (hacer-no-haciendo). La idea tao\u00edsta es la de un retorno a la acci\u00f3n espont\u00e1nea, como la del ni\u00f1o que juega, \u00fanicamente por jugar, como la del viento que mueve los \u00e1rboles, como la del riachuelo que corre.<\/p>\n<p>La moderna psicolog\u00eda occidental atribuye a los juegos del ni\u00f1o una importancia muy notable en el desarrollo futuro de su personalidad. Los mismos psic\u00f3logos han notado en el hombre el prevalecer de la memoria de los hechos remotos y el remontarse a la ni\u00f1ez como a una &#8220;edad de oro&#8221;, lo que explica tambi\u00e9n la predilecci\u00f3n de los viejos hacia los ni\u00f1os y su mayor comprensi\u00f3n de la mentalidad infantil; hechos cuya importancia no carece de significado si se piensa en la experiencia de vida que el anciano posee.<\/p>\n<p>Los tao\u00edstas est\u00e1n aqu\u00ed en oposici\u00f3n abierta y expresan su rechazo por los ideales confucianos y por la falacia de su manera de concebir la existencia humana, valorizando esencialmente la maduraci\u00f3n racional y la experiencia como factores enteramente positivos. Rechazan adem\u00e1s la imposici\u00f3n de las actitudes solemnes en el trato con los dem\u00e1s y con todos los convencionalismos fijados por el ritual, que el ni\u00f1o desconoce.<\/p>\n<p>Esto nos aclara adem\u00e1s las aparentes extravagancias y los modales de &#8220;ni\u00f1os traviesos&#8221; adoptados por los tao\u00edstas en los medios populares (15). La conciencia &#8220;difusa&#8221;, la visi\u00f3n abierta del ni\u00f1o, cuya mente no esta todav\u00eda esclavizada por los prejuicios y los h\u00e1bitos, es comparable a la actividad natural y puede relacionarse con otros famosos textos tao\u00edstas como aquel que afirma que el sol no necesita conciencia de dar la luz y el calor (la vida) a la tierra para darla; que el cielo manda la lluvia sin &#8220;tener la intenci\u00f3n&#8221; de beneficiar a la tierra, etc.<\/p>\n<p>&#8220;El buen caminante no deja huellas&#8221;, dice nuestro texto. Se trata de la acci\u00f3n impersonal, espont\u00e1nea, que act\u00faa como los fen\u00f3menos naturales.<\/p>\n<p>Mientras que en los medios confucianistas hasta los gestos y las palabras est\u00e1n r\u00edgidamente reglamentados, como la &#8220;piedad filial&#8221;, la &#8220;benevolencia&#8221; (&#8220;Jen&#8221;), nuestro texto afirma que el cielo no es &#8220;Jen&#8221; (ben\u00e9volo, humano) y tampoco lo es el sabio (&#8220;Sheng Jen&#8221;) que procede de acuerdo con el Tao.<\/p>\n<p>La conciencia del &#8220;yo&#8221; y la &#8220;referencia al yo&#8221; (en s\u00e1nscrito &#8220;Ahamkara&#8221;) se adue\u00f1a de la acci\u00f3n, la estropea y la malogra, porque la subordina -m\u00e1s o menos claramente- a sus propios fines. Se trata de una concepci\u00f3n que no es tan s\u00f3lo tao\u00edsta pues la encontramos en toda la espiritualidad del oriente tradicional y que es propia tambi\u00e9n de los contemplativos occidentales. La aceptaci\u00f3n receptiva (y no pasiva) de la voluntad del cielo es la que est\u00e1 representada repetidamente en nuestro texto, mediante el s\u00edmbolo del &#8220;valle&#8221; y el &#8220;esp\u00edritu del valle&#8221; (&#8220;Ku Shen&#8221;); es la ley del sabio, y el actuar conforme a esta ley -sin tener en cuenta sus propios deseos o su voluntad propia- es el camino trazado por el cielo, es llegar al Tao, puesto que la ley de la tierra es el cielo, y la ley del cielo es el Tao (16). En la concepci\u00f3n de los tao\u00edstas, el hombre est\u00e1 rodeado de fuerzas que tienden a desvirtuar sus acciones y su conducta. No solamente el contacto con los hombres es contaminante, sino lo es tambi\u00e9n con los objetos, con las cosas que pueden servir de soporte a las &#8220;influencias errantes&#8221;, fuerzas invisibles que el hombre profano desconoce, pero que pueden determinarlo a asumir como propios, deseos y logros que provienen de estos influjos.<\/p>\n<p>Asimismo, el Tao\u00edsmo condena la autosuficiencia, la ley que uno se da a s\u00ed mismo, arbitrariamente, puesto que se da en la ignorancia de sus causas ocultas. La &#8220;etiqueta&#8221; social, y los ritos civiles, como los conceb\u00eda Confucio, de acuerdo con el &#8220;Li-Ki&#8221; (&#8220;Libro de los Ritos&#8221;) no representan una manera de estar en constante armon\u00eda con la ley del Cielo, a trav\u00e9s de una complicada sintonizaci\u00f3n con los ritmos de la naturaleza. Para el tao\u00edsta todo esto se ha vuelto un artificio y una sofisticaci\u00f3n de lo natural, lo que desvirt\u00faa precisamente esa armon\u00eda.<\/p>\n<p>Por eso, el verdadero sabio se presenta a los hombres como un mendigo, como un torpe (17), como un loco. Todo el convencionalismo social hace que el sabio tome esta actitud de contrapie y se presenta como envuelto en las fuerzas oscuras del Yin, templando la luz interior, como dice nuestro texto. Porque \u00e9sa no es &#8220;su luz&#8221; sino la luz, no es &#8220;su gloria&#8221; sino la gloria. S\u00f3lo as\u00ed puede ser el &#8220;valle del mundo&#8221; o el &#8220;cauce del mundo&#8221;, s\u00f3lo as\u00ed puede &#8220;estar en el centro&#8221; que es la posici\u00f3n polar; ser el inm\u00f3vil se\u00f1or del movimiento, que todo lo dirige sin dirigirlo.<\/p>\n<p>Hay un texto que dice que el tao\u00edsta tiene que &#8220;llegar a ver la estrella polar desde el hemisferio austral&#8221;. Tiene que &#8220;ver sin los ojos&#8221;, &#8220;o\u00edr sin los o\u00eddos&#8221;, etc., como reza el &#8220;Pankoatu&#8221; (18), porque su posici\u00f3n polar est\u00e1 liberada de las limitaciones espaciales, es el &#8220;Eje del Mundo&#8221;, ni\u00f1o y viejo al mismo tiempo; porque se vuelve una personificaci\u00f3n del espacio sagrado&#8221; como el Tao lo es del &#8220;tiempo sagrado&#8221; siempre reversible por su primordialidad.<\/p>\n<p>Hacer-no-haciendo es &#8220;nutrirse en el seno de la madre&#8221; (c\u00f3smica) Como dice el texto, lo que constituye su gloria suprema. El Wu-Wey es entonces una doctrina de la acci\u00f3n. El Te que realiza este tipo de acci\u00f3n tiene su fundamentaci\u00f3n en una ley que es aquella de las &#8220;acciones y reacciones concordantes&#8221;. Esta ley se halla indicada en nuestro texto y en particular en uno de los cap\u00edtulos, pero con la indicaci\u00f3n final que prohibe ense\u00f1arla a los profanos: &#8220;Las armas del reino no se muestran al extranjero&#8221;.<\/p>\n<p>Por lo que sabemos de fuentes tao\u00edstas orales, se tratar\u00eda de uno de los pilares de la tradici\u00f3n tao\u00edsta, y tiene una especial aplicaci\u00f3n referida a la ley del movimiento. La escuela m\u00e1gica del Yin Yang la tuvo en cuenta en sus desarrollos en el Tao\u00edsmo m\u00e1s tard\u00edo. Puesto que la ley del mundo, en cuanto a su din\u00e1mica, es Yin Yang, \u00e9sta se aplica a los dos tipos de movimientos cuyo alternarse caracteriza la vida biol\u00f3gica y natural. Al movimiento Yin = Contracci\u00f3n, sigue el Yang = expansi\u00f3n, y el &#8220;continuum&#8221; de la vida est\u00e1 constituido por esta discontinuidad en cuanto es r\u00edtmica (por ejemplo s\u00edstole y di\u00e1stole en el coraz\u00f3n). Producir una contracci\u00f3n significa provocar una reacci\u00f3n expansiva. Seg\u00fan los tao\u00edstas, se trata de cosas que todo hombre profano sabe, pero a las que no se les da todo el alcance que tienen.<\/p>\n<p>No podemos extendernos sobre las implicaciones c\u00f3smicas o psicol\u00f3gicas de esta doctrina. Por otro lado, en nuestro texto se encuentran muchas alusiones a ella, a trav\u00e9s de ejemplos numerosos y variados. Solamente tenemos que aclarar que el &#8220;Te&#8221; est\u00e1 esencialmente fundamentado en ella, teniendo en cuenta que el criterio \u00e9tico no tiene nada que ver con esta doctrina. &#8220;Que se quede el pez en la profundidad del agua&#8221;, dice Lao Tzu. Porque es demasiado evidente que esta ley puede ser aplicada (y seguramente lo ha sido en algunos medios y oportunidades) para conseguir fines no precisamente nobles.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n del hombre en el Taoismo<\/p>\n<p>El Tao\u00edsmo ha impreso un sello particular a la concepci\u00f3n general del hombre que es propia de la China tradicional, o sea a aquella que tiene su origen com\u00fan en el pensamiento arcaico.<\/p>\n<p>Entre las muchas tr\u00edadas que existen en la tradici\u00f3n china (19) una de ellas se refiere al hombre, situado entre el cielo (lo trascendente, lo espiritual) y la tierra (lo inmanente, lo material); siendo el hombre -como hijo del cielo y de la tierra- intermediario entre los dos, este rol es personificado por excelencia en el rey y luego por el emperador, &#8220;hijo del cielo&#8221;. Esto est\u00e1 en cierta correspondencia con otra tr\u00edada: cielo, tierra y centro (espacio intermediario, en chino &#8220;chung-ho&#8221;, que significa &#8220;centro&#8221;, &#8220;uni\u00f3n en el centro&#8221;) lo que corresponde a los &#8220;tres mundos&#8221; del cosmos religioso hind\u00fa (&#8220;bhu- bhuvarshar&#8221;) y tambi\u00e9n a los tres &#8220;pachas&#8221; de la religi\u00f3n incaica.<\/p>\n<p>Ya hemos dicho que la unidad, &#8220;Tai-Ki&#8221;, no es considerada como primer n\u00famero impar, por representar la unidad metaf\u00edsica. Tres es el primer n\u00famero impar, por representar el n\u00famero del cielo (Yang) en cuanto a su naturaleza, como dos es el primer n\u00famero par y representa la naturaleza de la tierra (Yin); pero en cuanto se refiere a la acci\u00f3n rec\u00edproca del cielo y de la tierra, la que no puede darse sino en el centro (&#8220;chung-ho&#8221;), y a su mesura y modo de manifestaci\u00f3n, el cielo est\u00e1 representado por el n\u00famero cinco (2 + 3) y la tierra por el n\u00famero seis (2 x 3) (20).<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n del hombre se halla entonces relacionada con esta posici\u00f3n central; por eso, el emperador, al celebrar los grandes sacrificios, ten\u00eda que estar &#8220;situado&#8221; en este centro.<\/p>\n<p>Si consideramos el Tao\u00edsmo como una religi\u00f3n, tendr\u00edamos, de acuerdo con el criterio de Von Glasenapp, que clasificarlo entre las religiones del orden eterno del mundo (que en este caso tiene el nombre de Tao) en contraposici\u00f3n con aquellas que se fundamentan en la revelaci\u00f3n hist\u00f3rica de Dios (personal), como Israel, el Cristianismo y el Islam. Ser\u00eda entonces una religi\u00f3n que pertenece al mismo grupo en el cual se sit\u00faan el Hinduismo y el Budismo. El sentido de una revelaci\u00f3n del orden eterno del universo procede por analog\u00eda de la naturaleza (esa &#8220;analog\u00eda universi&#8221; que tampoco era desconocida por la escol\u00e1stica cristiana medieval) llevando a trav\u00e9s de una &#8220;cosmolog\u00eda sagrada&#8221; a la metaf\u00edsica. Pero aunque el Tao\u00edsmo deb\u00eda tomar en un determinado momento la forma de una religi\u00f3n (con sus monjes, ritos, etc.), todos los autores reconocen que eso no proviene de su naturaleza propia, sino de un influjo posterior del Budismo, \u00fanica religi\u00f3n que apareci\u00f3 al principio de nuestra era, en la China, proveniente de la India. Esto permiti\u00f3 al Tao\u00edsmo influir notablemente en el Budismo chino y especialmente en la escuela &#8220;Chan&#8221; (escuela de meditaci\u00f3n, m\u00e1s conocida en occidente a trav\u00e9s de su versi\u00f3n japonesa, el Budismo Zen).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Tao Te Ching es sin duda uno de los libros m\u00e1s importantes y enigm\u00e1ticos que ha producido el pensamiento oriental. La palabra Tao (1) significa v\u00eda, camino. Algunos traductores, siguiendo una interpretaci\u00f3n china m\u00e1s tard\u00eda, describen camino celeste debido a una correspondencia simb\u00f3lica con la v\u00eda l\u00e1ctea. 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