{"id":1714,"date":"2008-11-07T04:32:38","date_gmt":"2008-11-07T04:32:38","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1714"},"modified":"2008-11-07T04:32:38","modified_gmt":"2008-11-07T04:32:38","slug":"el-libro-del-samurai","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1714","title":{"rendered":"El libro del samurai"},"content":{"rendered":"<p>Hagakure, que significa &#8220;oculto bajo las hojas&#8221;, es un antiguo breviario de caballer\u00eda inspirado en el c\u00e9lebre c\u00f3digo Bushido. Nos expone la v\u00eda del guerrero, cuyos preceptos filos\u00f3ficos y \u00e9tica trascendental presentan al Bushi.\u00a0 <\/p>\n<p>Bushido es la aceptaci\u00f3n total de la vida, vivir incluso cuando ya no tenemos deseos de vivir. Esto se logra sabiendo morir en cada instante de nuestra vida, viviendo el instante, el aqu\u00ed y ahora, sumido en el eterno presente, en vez de abandonar el campo de batalla cotidiano. Para el Samurai, la vida es un desaf\u00edo, y la muerte es preferible a una vida indigna o impura. Esta es la noble y espectacular lecci\u00f3n del HAGAKURE.\u00a0 <\/p>\n<p>Mantenido en secreto durante siglos, el Hagakure fue el libro de cabecera de Yukio Mishima.\u00a0 <\/p>\n<p>He descubierto que la v\u00eda del Samurai reside en la muerte. Durante una crisis, cuando existen tantas posibilidades de vida como de muerte, debemos escoger la muerte. No hay en ello nada dif\u00edcil; s\u00f3lo hay que armarse de valent\u00eda y actuar. Algunos dicen que morir sin haber acabado su misi\u00f3n es morir en vano. Este razonamiento es el que sostienen los mercaderes hinchados de orgullo que merodean por Osaka; no es m\u00e1s que un razonamiento sofisticado a la vez que una imitaci\u00f3n caricaturesca de la \u00e9tica de los Samurais.\u00a0 <\/p>\n<p>Hacer una elecci\u00f3n juiciosa en una situaci\u00f3n donde las posibilidades de vivir o de morir se equilibran, es casi imposible. Todos preferimos vivir y es muy natural que el ser humano encuentre siempre buenas razones para continuar viviendo.\u00a0 <\/p>\n<p>El que escoge vivir habiendo fracasado en su empe\u00f1o, ser\u00e1 despreciado y ser\u00e1 a la vez un cobarde y un fracasado. El que muere despu\u00e9s de haber fracasado, muere de una muerte fan\u00e1tica, que puede parecer in\u00fatil. Pero en cambio, no ser\u00e1 deshonrado. Tal es la v\u00eda del Samurai.\u00a0 <\/p>\n<p>Para ser un Samurai perfecto es necesario prepararse a la muerte ma\u00f1ana y tarde e incluso durante todo el d\u00eda.\u00a0 <\/p>\n<p>Cuando un Samurai est\u00e1 constantemente dispuesto a morir, ha alcanzado la maestr\u00eda de la V\u00eda y puede dedicar, sin cesar, la vida entera al servicio de su se\u00f1or.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nLA RUTINA\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>Cuando Hotta Haga No Kami Masamori era paje del Shogun, era tan obstinado que este \u00faltimo decidi\u00f3 someterlo a prueba. Para hacerlo, hizo calentar a blanco un par de sandalias y las coloc\u00f3 sobre un brasero. Masamori ten\u00eda por costumbre coger las sandalias colocadas al lado del brasero para ir a recibir a su Se\u00f1or. Esta vez, en cuanto toc\u00f3 las sandalias not\u00f3 la quemadura en las manos. Pero actu\u00f3 de la manera acostumbrada, as\u00ed que el Shogun se las quit\u00f3 r\u00e1pidamente de las manos.\u00a0 <\/p>\n<p>Uno de los Samurai de Matsudaira Sagami No Kami estaba en una pensi\u00f3n en Kyoto para recoger dinero. Un d\u00eda que estaba en el portal viendo pasar a la gente, oy\u00f3 a un transe\u00fante gritar: &#8220;Se dice que los hombres del Se\u00f1or Matsudaira est\u00e1n enzarzados en un combate.&#8221; El samurai se dijo: &#8220;Es muy lamentable que mis compa\u00f1eros est\u00e9n implicados en un combate. Estos deben de ser los que ten\u00edan que ir a relevar a los que estaban de servicio en Edo.&#8221; Se inform\u00f3 sobre el lugar del combate y cuando lleg\u00f3 jadeante, sus compa\u00f1eros hab\u00edan sido heridos ya por sus adversarios, que estaban a punto de darles el golpe de gracia. Acompa\u00f1ando su ataque de un grito, golpe\u00f3 a dos hombres y regres\u00f3 a Kyoto. Este asunto lleg\u00f3 a o\u00eddos del oficial del Shogun que mand\u00f3 llamar al Samurai para preguntarle: &#8220;Hab\u00e9is ayudado a vuestros compa\u00f1eros, desobedeciendo con ello al edicto del Gobierno. \u00bfC\u00f3mo es eso?&#8221; \u00c9l contest\u00f3: &#8220;Vengo de la provincia y me es dif\u00edcil entender lo que Su Se\u00f1or\u00eda me dice. \u00bfPodr\u00eda volver a repetirlo?&#8221; El oficial enfureci\u00f3 y dijo: &#8220;\u00bfEst\u00e1 usted sordo? \u00bfHab\u00e9is estado implicado en una pelea, derramado sangre y desobedecido el decreto gubernativo, quebrantando las leyes, s\u00ed o no?&#8221; El hombre contest\u00f3: &#8220;Ya hab\u00eda comprendido todo esto. Aunque lo afirm\u00e9is, yo no he desobedecido voluntariamente a las leyes y no he tenido intenci\u00f3n de desobedecer al gobierno. La raz\u00f3n de ello es que todo ser viviente concede a la vida cierto precio y desde luego lo mismo ocurre con los seres humanos. Por mi parte, doy un gran valor a la vida humana. Pero he o\u00eddo que mis compa\u00f1eros estaban en peligro y hacer ver que uno no se ha enterado de nada no es digno de la V\u00eda del Samurai. Por ello he corrido para socorrer a mis compa\u00f1eros. Volver a mi casa, la verg\u00fcenza en el coraz\u00f3n, sabiendo que mis amigos han sido asesinados, habr\u00eda prolongado desde luego mi vida, pero era desobedecer a la V\u00eda. Para seguir la V\u00eda, uno debe sacrificar su preciosa vida. Es debido a esto, a respetar a la V\u00eda y no por despreciar el reglamento, que decid\u00ed ir all\u00ed. Os ruego, ahora, que proced\u00e1is a mi ejecuci\u00f3n.&#8221; El oficial qued\u00f3 impresionado, archiv\u00f3 el asunto y escribi\u00f3 al Se\u00f1or Matsudaira: &#8220;Ten\u00e9is un valiente Samurai a vuestro servicio. Espero que lo sabr\u00e9is cuidar como se merece.&#8221;<\/p>\n<p>LAS RA\u00cdCES\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>El \u00e1rbol geneal\u00f3gico del Se\u00f1or Soma, sobrenombrado el Chiken Marokoshi, era el m\u00e1s elaborado del Jap\u00f3n. Un a\u00f1o en el que su hacienda se incendi\u00f3 y estuvo a punto de ser destruida, el Se\u00f1or Soma dijo: &#8220;Incluso si la casa, los muebles y todo el resto es destruido, no lo lamentar\u00e9 porque son cosas que se pueden reemplazar. Lo \u00fanico que lamentar\u00e9 es no haber podido salvar mi \u00e1rbol geneal\u00f3gico, que es un tesoro de familia de lo m\u00e1s precioso.&#8221; All\u00ed estaba un Samurai y dijo: &#8220;Voy a entrar en la casa y traerlo.&#8221;\u00a0  <\/p>\n<p>El Se\u00f1or y los dem\u00e1s se pusieron a re\u00edr, diciendo: &#8220;La casa es ya pasto de las llamas, \u00bfc\u00f3mo lo conseguir\u00e9is?&#8221; Aquel hombre no hab\u00eda sido jam\u00e1s muy hablador y no hab\u00eda sido particularmente diligente pero era alguien que iba hasta el final en todo lo que hac\u00eda. Dijo tambi\u00e9n: &#8220;Hasta ahora no he sido de una gran utilidad a mi amo, porque no he sido muy cuidadoso, pero he vivido con la idea de que un d\u00eda mi vida podr\u00eda ser \u00fatil.\u00a0  <\/p>\n<p>Me parece que este momento ha llegado.&#8221; Entonces se lanz\u00f3 a las llamas. Cuando el incendio fue apagado, el amo orden\u00f3: &#8220;\u00a1Que se encuentre su cad\u00e1ver! \u00a1Qu\u00e9 gran p\u00e9rdida!&#8221; Despu\u00e9s de haber buscado por todas partes, se descubri\u00f3 su cuerpo en el jard\u00edn pr\u00f3ximo a los apartamentos; cuando se le dio la vuelta, sali\u00f3 sangre de su vientre.\u00a0  <\/p>\n<p>El Samurai se hab\u00eda abierto el vientre y en \u00e9l hab\u00eda colocado el documento para que permaneciera intacto. A partir de ese d\u00eda, se sobrenombr\u00f3 este documento &#8220;la genealog\u00eda de la sangre&#8221;.\u00a0 <\/p>\n<p>En el Koyogunkan, alguien dijo: &#8220;Cuando estoy frente al enemigo, siempre tengo la impresi\u00f3n de que penetro en las tinieblas y a causa de esto he sido herido gravemente&#8230; sin embargo, vos que hab\u00e9is combatido con tantos hombres valientes jam\u00e1s hab\u00e9is sido herido. \u00bfC\u00f3mo es posible esto?&#8221; El otro contest\u00f3: &#8220;Cuando me enfrento con el enemigo, es desde luego como si penetrara en las tinieblas. Pero enseguida tranquilizo mi mente, todo se vuelve como una noche iluminada por la p\u00e1lida Luna. Si ataco en este momento, s\u00e9 que no ser\u00e9 alcanzado.&#8221; Esta es la situaci\u00f3n en el momento de la verdad.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nT\u00c1CTICAS MILITARES\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>En las Notas sobre las Reglas Marciales, est\u00e1 escrito lo siguiente: &#8220;Ganar primero, combatir despu\u00e9s, lo que dicho en dos palabras es ganar antes. La riqueza del tiempo de paz es permitir la preparaci\u00f3n marcial para el tiempo de guerra. Con quinientos aliados, se puede derrotar a una fuerza enemiga de diez mil hombres.&#8221;\u00a0  <\/p>\n<p>Cuando uno intenta tomar el castillo de un enemigo y es necesario retirarse, hay que replegarse, no siguiendo la carretera principal sino las carreteras secundarias. Se debe tender a sus muertos y heridos con el rostro girado hacia el enemigo. Es evidente que el guerrero tiene que estar en vanguardia durante el ataque y en la retaguardia cuando la retirada. Cuando se ataca, no se ha de despreciar esperar el buen momento. Esperando el buen momento no se debe olvidar el ataque.\u00a0 <\/p>\n<p>Entre los principios secretos de Yaygu Tajima No Kami Munemori, hay un proverbio: &#8220;No existe t\u00e1ctica militar para un hombre de gran fuerza moral.&#8221; Instruido por esto, cierto vasallo del Shogun fue a ver al Maestro Yagyu y le pidi\u00f3 que lo aceptara como a su disc\u00edpulo. El Maestro Yagyu dijo: &#8220;Me parece que ya sois alumno de una escuela de Artes Marciales. Decidme el nombre de vuestra escuela antes de iniciar nuestras relaciones de maestro-disc\u00edpulo.&#8221; El hombre contest\u00f3: &#8220;Yo no he practicado jam\u00e1s un arte marcial.&#8221; El Maestro dijo: &#8220;\u00bfNo hab\u00e9is jam\u00e1s aprendido la disciplina de la escuela Tajima Nokami? Tengo la impresi\u00f3n de que sois uno de los maestros del Shogun. El hombre jur\u00f3 que no. El Maestro le pregunt\u00f3 entonces: &#8220;\u00bfTen\u00e9is alg\u00fan tipo de convicci\u00f3n profunda?&#8221; El hombre contest\u00f3: &#8220;De ni\u00f1o tom\u00e9 conciencia de que el Bushi es un hombre que no debe arrepentirse de su vida. He enterrado este pensamiento en mi coraz\u00f3n durante muchos a\u00f1os y ello se ha vuelto una convicci\u00f3n. Por ello, jam\u00e1s pienso en la muerte. No tengo ninguna otra concepci\u00f3n fuera de \u00e9sta.&#8221; El Maestro Yagyu qued\u00f3 muy impresionado y dijo: &#8220;Mi intuici\u00f3n no me ha enga\u00f1ado. El principio m\u00e1s profundo de la t\u00e1ctica marcial es el que vos pose\u00e9is. Hasta ahora, de cientos de disc\u00edpulos que he tenido, ninguno ha alcanzado este principio. No es necesario prepararos con el &#8220;sable de madera&#8221; (boken). Voy a iniciaros inmediatamente.&#8221;\u00a0 <\/p>\n<p>Enseguida le dio un pergamino. Esta historia ha sido relatada por Muragawa Soden.\u00a0  <\/p>\n<p>Si alcanz\u00e1is demasiado r\u00e1pido la gloria, la gente se volver\u00e1 vuestro enemigo y no ser\u00e9is de ninguna utilidad. Si os elev\u00e1is progresivamente en el mundo, las personas ser\u00e1n aliados vuestros y ser\u00e9is felices. A la larga, que hay\u00e1is sido r\u00e1pido o lento, en cuanto hay\u00e1is adquirido la comprensi\u00f3n de los otros, nada os amenaza. Se dice que la suerte que os es dada por otros es la m\u00e1s segura.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nLOS CUATRO VOTOS\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>Algunos son capaces de actuar con sabidur\u00eda cuando la ocasi\u00f3n lo requiere. Otros se ven obligados a permanecer despiertos largas horas, presos de angustia, antes de descubrir la soluci\u00f3n correcta al problema planteado. Pero aunque estas deferencias innatas sean en cierta medida inevitables, cada uno puede alcanzar dones de sabidur\u00eda insospechada adoptando &#8220;los cuatro votos&#8221;.\u00a0 <\/p>\n<p>Parece que cualesquiera que sean los dones personales, cualquiera que sea la dificultad del problema, a una reflexi\u00f3n suficientemente larga y profunda. En tanto uno funda su razonamiento sobre el &#8220;Yo&#8221;, puede ser muy prudente y astuto pero no sabio.\u00a0  <\/p>\n<p>Los seres humanos son insensatos y les es dif\u00edcil abandonar su &#8220;Yo&#8221;. A pesar de todo, un individuo enfrentado a una situaci\u00f3n complicada tiene grandes posibilidades de encontrar una soluci\u00f3n, si llega a abstraerse moment\u00e1neamente del problema, concentr\u00e1ndose sobre los &#8220;cuatro votos&#8221; y abandonando su &#8220;Yo&#8221;.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nDECISIONES\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>Poseemos muy poca sabidur\u00eda; sin embargo, tenemos una gran tendencia a referirnos a ella para resolver nuestras dificultades. Debido a que nos preocupamos esencialmente de nosotros mismos, nos desviamos de la V\u00eda del Cielo y nuestras acciones se vuelven malas. A los ojos de los dem\u00e1s, somos despreciables, d\u00e9biles, limitados y totalmente ineficaces. Cuando nos sentimos incapaces de una competencia verdadera es preferible apelar a alguien m\u00e1s sabio. No estando personalmente implicado, tal vez pueda revelarse como un juez preclaro -ya que no tiene un inter\u00e9s propio-. Estar\u00e1 en medida de aconsejar la elecci\u00f3n m\u00e1s juiciosa.\u00a0  <\/p>\n<p>Si observamos a un hombre que toma sus resoluciones de esta manera digna de notarse, sabemos que est\u00e1 resuelto, aut\u00f3nomo, digno de fe y enraizado en la realidad. Su sabidur\u00eda, alimentada por los consejos de los dem\u00e1s, puede compararse a las ra\u00edces de un gran \u00e1rbol de follaje espeso y denso.\u00a0  <\/p>\n<p>Existen l\u00edmites a la sabidur\u00eda del ser humano, arbusto d\u00e9bil, sacudido por el viento.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nLA CR\u00cdTICA A LOS DEM\u00c1S\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>Reprender y corregir a alguien por sus errores es importante. Este acto esencialmente caritativo es la primera obligaci\u00f3n del Samurai. Pero hay que esforzarse en hacerlo de la manera conveniente. En efecto, es f\u00e1cil encontrar cualidades y defectos en la conducta del pr\u00f3jimo. Tambi\u00e9n es igualmente f\u00e1cil criticarlo. La mayor\u00eda de las personas se imagina que es por gentileza que dicen a los otros lo que no desean o\u00edr y si alguna vez sus cr\u00edticas son mal acogidas, piensan que los otros son incurables. Tal manera de pensar no es razonable. La misma da tan malos resultados como colocar a alguien en una situaci\u00f3n embarazosa o bien si alguien nos insultara. Esto no es muchas veces m\u00e1s que una mala manera de sacar lo que nos pesa en el coraz\u00f3n.\u00a0  <\/p>\n<p>La cr\u00edtica s\u00f3lo debe intervenir despu\u00e9s de haber discernido si la persona la aceptar\u00e1 o no, despu\u00e9s que uno se ha hecho amigo de ella, de haber compartido sus intereses y de haberse comportado de manera tal que nos concede su entera confianza para que tenga fe en nuestras palabras. Luego interviene el tacto. Hay que sentir el buen momento y la buena manera de ejercer su cr\u00edtica &#8211; por carta o al regresar de una reuni\u00f3n particularmente agradable-. Hay que empezar comentando sus propios fallos y luego llevar a su interlocutor a comprender, sin pronunciar m\u00e1s palabras de las necesarias.\u00a0  <\/p>\n<p>Hay que alabar sus m\u00e9ritos; esforzarse en darle \u00e1nimos, en preparar su humor; volverlo tan receptivo a las observaciones del mismo modo que el hombre sediento lo es al agua. Es entonces cuando hay que corregir sus errores. La cr\u00edtica constructiva es delicada.\u00a0 <\/p>\n<p>S\u00e9 por experiencia que las costumbres malas y antiguas, no ceden sin fuerza. Me parece que la actitud m\u00e1s verdaderamente caritativa consiste, para todos los Samurais al servicio de un mismo Daimyo, en ser benevolentes y amistosos los unos con lo otros, corregir mutuamente sus errores para servir luego al Daimyo. Poniendo a alguien voluntariamente en una situaci\u00f3n embarazosa no se hace nada constructivo. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ser de otro modo?\u00a0 <\/p>\n<p>PREVISI\u00d3N\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>El lenguaje militar emplea los t\u00e9rminos de &#8220;Samurai ilustrado&#8221; y de &#8220;Samurai ignorante&#8221;. Un Samurai que ha esperado tenerse que enfrentar con situaciones dif\u00edciles para aprender a salir de ellas no es ilustrado. Un Samurai que se preocupa por adelantado de todas las situaciones y soluciones posibles, es sabio. Ser\u00e1 por lo tanto capaz de hacerle frente con brillantez cuando la ocasi\u00f3n se presente. No importa lo que ocurra, un Samurai ilustrado es aquel que se preocupa de los detalles de la acci\u00f3n, antes\u00a0 <\/p>\n<p>de la hora. Un Samurai imprevisor, en cambio, da la penosa impresi\u00f3n de arrastrase en una gran confusi\u00f3n y su \u00e9xito s\u00f3lo proviene de una suerte anormal. S\u00f3lo un Samurai negligente no considera todas las eventualidades antes del momento de la acci\u00f3n.\u00a0  <\/p>\n<p>No comparto la opini\u00f3n de los que preconizan una autoridad estricta y constante.\u00a0  <\/p>\n<p>Como dice el proverbio: &#8220;El pez no vive en el agua clara&#8221;. Son las algas las que le permiten desarrollarse plenamente hasta su madurez. Es cuando uno pasa de los detalles y no cuida de las quejas menores cuando es capaz de procurar la serenidad a los que nos sirven. La comprensi\u00f3n de este principio es esencial para el que quiera comprender el car\u00e1cter y el comportamiento de los dem\u00e1s.\u00a0 <\/p>\n<p>Cuando el Se\u00f1or Mitsushige s\u00f3lo era un ni\u00f1o, se le pidi\u00f3 leer un pasaje de un libro del Monje Kaion; llam\u00f3 a los otros ni\u00f1os y a los ac\u00f3litos para decirles: &#8220;Os ruego que os acerqu\u00e9is y escuch\u00e9is. Es muy dif\u00edcil leer cuando no hay casi nadie que escuche&#8221;.\u00a0  <\/p>\n<p>El monje qued\u00f3 impresionado y dijo a los fieles: &#8220;Es con este esp\u00edritu que hay que hacer todas las cosas&#8221;.\u00a0 <\/p>\n<p>C\u00d3MO HA DE SER EL SAMURAI\u00a0 <\/p>\n<p>Tengo la impresi\u00f3n de que los j\u00f3venes Samurais de hoy en d\u00eda se han fijado objetivos lamentablemente bajos. Tienen la mirada furtiva de los ladrones. La mayor\u00eda s\u00f3lo busca su inter\u00e9s personal o hacer gala de su inteligencia. Incluso los que parecen tener el alma serena s\u00f3lo muestran una fachada. Esta actitud no es conveniente. Un Samurai s\u00f3lo lo es verdaderamente en la medida que no tiene otro deseo que morir r\u00e1pidamente -y de volverse puro esp\u00edritu- ofreciendo su vida a su amo, en la medida donde su preocupaci\u00f3n constante es el bienestar de su Daimyo, al que rinde cuentas continuamente, sin cesar, de la manera mediante la cual resuelve los problemas para consolidar las estructuras del dominio. De este modo, Daimyo y servidores deben estar determinados de la misma manera. Es indispensable que nadie, ni siquiera los dioses y los Budas, puedan haceros desviar de la meta fijada.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nLA P\u00c9RDIDA DE LA VIRILIDAD\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>He aqu\u00ed lo que dec\u00eda uno de mis amigos. Parece que un tal Doctor Kyon afirma lo siguiente: &#8220;En medicina se distingue a los hombres de las mujeres en virtud de los principios del Yin y del Yang; por consiguiente, los tratamientos m\u00e9dicos son fundamentalmente diferentes. Adem\u00e1s, su pulso es tambi\u00e9n diferente. Sin embargo, en el curso de estos \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, el pulso de los hombres se ha vuelto id\u00e9ntico al de las mujeres. Desde que me he fijado en este fen\u00f3meno, he considerado bueno tratar las enfermedades oculares de los hombres por los medios apropiados al pulso de las mujeres. Cuando intento aplicar a mis pacientes varones los cuidados previstos para ellos, no obtengo ning\u00fan resultado&#8221;. En efecto, el mundo est\u00e1 abordando un per\u00edodo de degeneraci\u00f3n; los hombres pierden su virilidad y se parecen cada vez m\u00e1s a las mujeres.\u00a0  <\/p>\n<p>Es una convicci\u00f3n inquebrantable que he adquirido en el curso de mi experiencia personal y que he decidido no propalar. Desde entonces, no olvidando nunca esta reflexi\u00f3n, cuando miro a los hombres de hoy en d\u00eda, me digo: &#8220;Mira, mira, he aqu\u00ed un pulso femenino&#8221;. Ya no encuentro pr\u00e1cticamente nunca lo que se llama un hombre verdadero. Debido a esto es por lo que es posible hoy en d\u00eda ser considerado excelente y acceder a una posici\u00f3n importante con un esfuerzo m\u00ednimo. Los hombres se vuelven cobardes y d\u00e9biles, la prueba de ello est\u00e1 en que, hoy en d\u00eda, raros son los que tienen la experiencia de haber cortado la cabeza de un criminal con las manos atadas a la espalda.\u00a0  <\/p>\n<p>Cuando se les pide ser el asistente del que va a suicidarse ritualmente, la mayor\u00eda considera que es m\u00e1s h\u00e1bil evadirse e invoca a excusas m\u00e1s o menos v\u00e1lidas.\u00a0 <\/p>\n<p>Hace s\u00f3lo cuarenta o cincuenta a\u00f1os, se consideraba una herida combate como una marca de virilidad. Un muslo sin cicatrices era un signo tan destacado de falta de experiencia que nadie se hubiera atrevido a mostrarlo tal cual, prefiriendo infligirse una herida voluntaria. Se esperaba de los hombres que tuvieran la sangre ardiente y fueran impetuosos. Hoy en d\u00eda la impetuosidad es considerada como una ineptitud. Los hombres de hoy en d\u00eda utilizan la impetuosidad de su lengua para rehuir sus responsabilidades y no hacer nunca ning\u00fan esfuerzo. Desear\u00eda que los j\u00f3venes reflexionaran seriamente sobre esta situaci\u00f3n actual.\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0<br \/>\nMUSHIN\u00a0 <\/p>\n<p>\u00a0 <\/p>\n<p>El Monje Tannen ten\u00eda costumbre de decir: &#8220;La gente ha terminado por no entender nada porque los sacerdotes ya no ense\u00f1an m\u00e1s que la doctrina de Mushin. Lo que se llama Mushin es un esp\u00edritu sin mancha y sin complicaci\u00f3n. Esto es interesante&#8221;. La V\u00eda del Samurai\u00a0 <\/p>\n<p>El Se\u00f1or Sanenori dec\u00eda: &#8220;En el seno de un esp\u00edritu en donde la perversidad no encuentra su lugar, est\u00e1 la v\u00eda&#8221;. Si esto es verdad, la V\u00eda es una. Pero nadie puede comprender esta evidencia en el primer intento.\u00a0 <\/p>\n<p>La pureza no se consigue sin esfuerzo.\u00a0 <\/p>\n<p>El car\u00e1cter chino gen puede leerse en japon\u00e9s maboroshi y significa &#8220;ilusi\u00f3n&#8221;.\u00a0 <\/p>\n<p>En japon\u00e9s, los magos indios se llaman Gen shu sushi o &#8220;ilusionistas&#8221;.\u00a0 <\/p>\n<p>Los seres humanos son marionetas aqu\u00ed abajo. Es por ello que se utiliza el car\u00e1cter gen para sugerir la ilusi\u00f3n del libre arbitrio.\u00a0  <\/p>\n<p>Abominar del mal y conducir su vida con rectitud se vuelve extremadamente dif\u00edcil. Ello es bastante sorprendente pero muchos errores tienen por origen la creencia de que es esencial ser estrictamente l\u00f3gico y colocar la rectitud por encima de cualquier otra cosa. Existe una v\u00eda m\u00e1s elevada que la rectitud, pero su descubrimiento no es una cosa f\u00e1cil e impone una profunda sabidur\u00eda. Comparados con esta v\u00eda, los principios l\u00f3gicos son insignificante, en efecto. Aunque para el que no tenga la experiencia de ella o no la conozca, existe una manera de descubrir la verdad, incluso si uno no ha sabido discernirla solo. Esta v\u00eda consiste en hablar con otros. Ocurre a menudo que una persona, aunque imperfecta, puede dar consejos juiciosos a otra, porque ella puede dominar la situaci\u00f3n exterior, del mismo que el que, en el juego de Go, tiene &#8220;la ventaja de ser espectador&#8221;. Se dice que es igualmente posible discernir sus faltas por la &#8220;mirada en uno mismo&#8221; y por la meditaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n en este caso el resultado es igualmente mejor cuando uno habla con otros. La raz\u00f3n de esto es que se puede superar su propia facultad de discernimiento si uno aprende a escuchar con provecho a los dem\u00e1s y leer libros.\u00a0 <\/p>\n<p>Uno siempre se enriquece de la sabidur\u00eda de los Antiguos <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hagakure, que significa &#8220;oculto bajo las hojas&#8221;, es un antiguo breviario de caballer\u00eda inspirado en el c\u00e9lebre c\u00f3digo Bushido. Nos expone la v\u00eda del guerrero, cuyos preceptos filos\u00f3ficos y \u00e9tica trascendental presentan al Bushi.\u00a0 Bushido es la aceptaci\u00f3n total de la vida, vivir incluso cuando ya no tenemos deseos de vivir. Esto se logra sabiendo morir en cada instante de<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[177],"tags":[],"class_list":["post-1714","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-haragei-camino-del-budo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1714"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1714\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}