{"id":1662,"date":"2008-11-05T22:12:25","date_gmt":"2008-11-05T22:12:25","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1662"},"modified":"2008-11-05T22:12:25","modified_gmt":"2008-11-05T22:12:25","slug":"mente-zen-mente-de-principiante-(budismo-zen)","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1662","title":{"rendered":"Mente zen, mente de principiante (budismo zen)"},"content":{"rendered":"<p>Mente Zen, Mente de Principiante<\/p>\n<p>conversaciones informales<br \/>\nsobre meditaci\u00f3n y pr\u00e1ctica zen<\/p>\n<p>Pr\u00f3logo<\/p>\n<p>Mente de principiante<\/p>\n<p>A la mente del principiante se le presentan muchas pos\u00edbilidades; a la del experto, pocas.<\/p>\n<p>Se suele decir que la pr\u00e1ctica del Zen es dif\u00edcil, pero hay una gran equivocaci\u00f3n en lo que respecta al porqu\u00e9. No es dif\u00edcil por el mero hecho de que resulte arduo sentarse en la posici\u00f3n de piernas cruzadas o alcanzar la iluminaci\u00f3n. Es dif\u00edcil porque lo arduo est\u00e1 en mantener nuestra mente y nuestra pr\u00e1ctica puras en su sentido fundamental. El desarrollo de la escuela Zen tom\u00f3 muchas formas despu\u00e9s de establecida en la China y al mismo tiempo fue torn\u00e1ndose impura. Sin embargo, no es del Zen chino ni de la historia del Zen de lo que quiero hablar. Lo que me interesa es ayudar a impedir que la pr\u00e1ctica del lector se vuelva impura.<br \/>\nEn el Jap\u00f3n tenemos el t\u00e9rmino shoshin, que significa &#8220;mente de principiante&#8221;. El prop\u00f3sito de la pr\u00e1ctica es mantener siempre pura la mente de ese principiante. Supongamos que se recita el Sutra Praj\u00f1a Paramita s\u00f3lo una vez. Quiz\u00e1s esa recitaci\u00f3n resulte de provecho. Pero \u00bfqu\u00e9 suceder\u00eda si se recitara dos, tres, cuatro o m\u00e1s veces? Tal vez se podr\u00eda perder la actitud original hacia esa oraci\u00f3n. Lo mismo ha de ocurrir con las otras pr\u00e1cticas del Zen. Se mantendr\u00e1 la mente de principiante durante cierto tiempo. Pero si se contin\u00faa esa pr\u00e1ctica por uno, dos, tres o m\u00e1s a\u00f1os, aunque quiz\u00e1s se mejore un poco, est\u00e1 uno propenso a perder el significado infinito de la mente original.<br \/>\nPara los estudiantes de Zen lo m\u00e1s importante es evitar el dualismo. La &#8220;mente original&#8221; lo incluye todo en s\u00ed misma. Es siempre rica y suficiente por s\u00ed misma. No se debe perder esa autosuficiencia del estado mental. Esto no significa tener la mente cerrada, sino, en realidad, mantenerla vac\u00eda, pronta. Cuando la mente est\u00e1 vac\u00eda, se encuentra siempre dispuesta para cualquier cosa, abierta a todo. A la mente del principiante se le presentan muchas posibilidades; a la del experto, pocas.<br \/>\nCuando uno discrimina demasiado, se limita. Cuando se es demasiado exigente, o demasiado ambicioso, la mente no es rica ni autosuficiente. Cuando la mente original deja de ser autosuficiente, se pierden todos los preceptos. Cuando la mente se torna exigente, cuando se anhela algo, se termina por contravenir los propios preceptos: no mentir, no robar, no matar, no ser inmoral, etc. En cambio, cuando se mantiene la mente original, los preceptos se mantienen por s\u00ed mismos.<br \/>\nEn la mente de principiante no surge el pensamiento &#8220;he alcanzado algo&#8221;. Todos los pensamientos basados en el propio yo tienden a limitar la vasta mente. Cuando no se abriga ning\u00fan pensamiento de logro, ning\u00fan pensamiento del propio yo, es cuando uno llega a ser verdadero principiante. Entonces es cuando se puede aprender algo realmente. La mente de principiante es compasiva. Y cuando la mente es compasiva, es infinita. Dogen-zenji, el fundador de nuestra escuela, recalcaba siempre la importancia de recobrar la mente original infinita. Con ella somos siempre sinceros para con nosotros mismos, resonamos simp\u00e1ticamente con todos los seres, y verdaderamente podemos practicar.<br \/>\nEn resumen, lo m\u00e1s dif\u00edcil de todo es mantener siempre la mente de principiante. Para ello no es necesario lograr primero una profunda comprensi\u00f3n del Zen, por mucho que se lea sobre el tema del Zen, la lectura de cada oraci\u00f3n o frase debe hacerse con la mente fresca y abierta. No se ha de decir nunca &#8220;s\u00e9 lo que es el Zen&#8221; o &#8220;he logrado la iluminaci\u00f3n.&#8221; \u00c9ste es tambi\u00e9n el verdadero secreto en lo tocante a las artes. Hay que ser siempre principiante. Hay que tener mucho, mucho cuidado en este asunto. Si se comienza a practicar el zaz\u00e9n, se tiene que empezar a apreciar la mente de principiante. \u00c9ste es el secreto de la pr\u00e1ctica del Zen.<\/p>\n<p>Primera parte<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica correcta<\/p>\n<p>Postura<\/p>\n<p>La postura no es un medio para obtener el estado mental correcto. Cuando se toma esa postura se est\u00e1 en el estado mental correcto. No hay necesidad de lograr cierto estado mental especial.<\/p>\n<p>Ahora desear\u00eda hablar de la postura zaz\u00e9n. Cuando uno se sienta en la posici\u00f3n de loto perfecta, el pie izquierdo est\u00e1 sobre el muslo derecho y el pie derecho, sobre el muslo izquierdo. Al cruzar las piernas de esta forma, aunque tenemos una pierna derecha y una izquierda, las dos se convierten en una. Esa posici\u00f3n expresa la unidad de la dualidad: no son dos, pero tampoco una. Eso es lo m\u00e1s importante de esta ense\u00f1anza: no dos, pero tampoco una. Nuestro cuerpo y nuestra mente no son dos, pero tampoco son uno. Cuando se piensa que el cuerpo y la mente son dos es una equivocaci\u00f3n. Cuando se piensa que los dos son uno, tambi\u00e9n es una equivocaci\u00f3n. Nuestro cuerpo y nuestra mente son a la vez dos y uno. Lo corriente es pensar que si algo no es uno, entonces debe ser m\u00e1s de uno; si no es singular, es plural. Pero en la experiencia pr\u00e1ctica, nuestra vida no es s\u00f3lo plural, sino tambi\u00e9n singular. Toda persona es a la vez dependiente e independiente.<br \/>\nDentro de unos a\u00f1os moriremos. Cuando se piensa que \u00e9se es el fin de la vida, se ha entendido mal. Pero, por otra parte, cuando se piensa que no moriremos nunca, esto tambi\u00e9n es err\u00f3neo. Moriremos y no moriremos. As\u00ed habr\u00e1 de entenderse: Quiz\u00e1s haya quien piense que la mente o el alma existen siempre y que lo que muere es solamente el cuerpo f\u00edsico, mas esto no es la verdad exacta, porque tanto la mente como el cuerpo tienen fin. Pero, al mismo tiempo, tambi\u00e9n es verdad que existen eternamente. Y aunque se habla de una mente y un cuerpo por separado, ambos son realmente las dos caras de una misma moneda. As\u00ed es como ha de entenderse. Por eso, cuando se adopta la postura se simboliza esta verdad. Cuando se pone el pie izquierdo al lado derecho del cuerpo y el derecho al lado izquierdo no se sabe cu\u00e1l es cu\u00e1l. O sea que un lado puede ser tanto el izquierdo como el derecho.<br \/>\nAl adoptar la postura de zaz\u00e9n lo importante es mantener derecha la columna vertebral. Deben mantenerse en l\u00ednea las orejas con los hombros. Se relajan los hombros y se eleva la parte posterior de la cabeza hacia el techo. Y se recoge el ment\u00f3n hacia el pecho. Cuando se inclina el ment\u00f3n hacia arriba no se tiene una postura firme. Es probable que se est\u00e9 so\u00f1ando. Adem\u00e1s, para lograr firmeza en la postura se debe presionar el diafragma hacia el hara o bajo abdomen. Esto ayuda a mantener el equilibrio f\u00edsico y mental. Al principio, cuando se trata de conservar esta postura suele encontrarse alguna dificultad para respirar normalmente, pero una vez que la persona se acostumbra, le es f\u00e1cil respirar con normalidad y profundidad.<br \/>\nLas manos deben formar el &#8220;mudra c\u00f3smico&#8221;. Cuando se pone la mano izquierda sobre la derecha con las palmas hacia arriba, se juntan los nudillos medios de los dedos mayores y se tocan ligeramente los pulgares, uno con otro (como si estuviesen sosteniendo una hoja de papel), las manos forman un \u00f3valo hermoso. Este mudra universal se debe mantener cuidadosamente, como si uno tuviera algo muy precioso en la mano. Las manos han de estar pegadas al cuerpo, con los pulgares aproximadamente a la altura de la regi\u00f3n umbilical. Los brazos deben permanecer sueltos y laxos, ligeramente separados del cuerpo, como si se estuviera sujetando un huevo en cada axila, sin romperlo.<br \/>\nNo debe inclinarse uno hacia un lado, hacia atr\u00e1s o hacia adelante. Hay que sentarse bien derecho, comosi se estuviera sosteniendo todo el cielo con la cabeza. No se trata \u00fanicamente de cubrir las formas o de respirar bien. Esta postura representa el punto clave del budismo. Es la expresi\u00f3n perfecta de la naturaleza de Buda de la persona. Si lo que se desea es lograr la verdadera comprensi\u00f3n del budismo, hay que practicar de esta manera. Esas formas no son un simple medio para obtener el estado mental correcto. La postura correcta es de por s\u00ed el prop\u00f3sito de nuestra pr\u00e1ctica. Cuando se logra esta postura, se est\u00e1 en el estado mental correcto y por eso no hay necesidad de esforzarse para alcanzar cualquier estado especial. Siempre que uno trata de lograr algo, la mente comienza a divagar en otras direcciones. Cuando no se trata de alcanzar nada, se tienen el cuerpo y la mente &#8220;aqu\u00ed mismo&#8221;. Un maestro de Zen dir\u00eda: &#8220;\u00a1Matad al Buda!&#8221;. Hay que matarlo (cuando est\u00e1 en alguna otra parte). Se lo debe matar porque lo importante es reasumir la propia naturaleza de Buda.<br \/>\nHacer algo es expresar nuestra propia naturaleza. No existimos en virtud de ninguna otra cosa. Existimos por nosotros mismos. \u00c9sta es la verdad fundamental expresada en las formas que seguimos. Por ejemplo, cuando nos sentamos o cuando nos ponemos de pie en el zend\u00f3, nos ajustamos a ciertas reglas. Pero el prop\u00f3sito de dichas reglas no es igualar a todos, sino permitir a cada uno expresar de la manera m\u00e1s libre su propio s\u00ed mismo. Cada uno de nosotros tiene su particular manera de mantenerse de pie, y esta postura de pie se basa en las proporciones de su cuerpo. Cuando uno se pone de pie, los talones deben estar separados por una distancia igual al ancho del pu\u00f1o de la persona, con el dedo gordo de cada pie en l\u00ednea con el centro de cada hemit\u00f3rax. De la misma forma que se hace en el zaz\u00e9n, hay que recargarse un poco en el abdomen. Asimismo, las manos han de expresar tambi\u00e9n el propio ser. La mano izquierda ha de ponerse sobre el pecho con los dedos alrededor del pulgar y la derecha sobre ella, con el pulgar hacia abajo y los dos antebrazos paralelos al piso. As\u00ed uno se siente como si estuviera asido a una columna circular \u0097la gran columna circular del templo\u0097 sin poder encorvarse ni inclinarse hacia un lado.<br \/>\nLo m\u00e1s importante es sentirse due\u00f1o del propio cuerpo f\u00edsico. Cuando uno se encorva, pierde el sentimiento de s\u00ed mismo. La mente divaga hacia otra cosa. La persona no est\u00e1 en el propio cuerpo. \u00c9sa no es la manera correcta. \u00a1Debemos existir ahora mismo, en el presente! \u00c9ste es el punto clave. Hay que tener cuerpo y mente propios. Todo debe existir en su lugar correspondiente, de la manera correcta. As\u00ed no hay ning\u00fan problema. Si el micr\u00f3fono que uso cuando hablo se pone en otro lugar, no cumple su cometido. Cuando se tienen en orden el cuerpo y la mente, todo lo dem\u00e1s ocupa el lugar que le corresponde de la manera que le corresponde.<br \/>\nPero usualmente, sin darnos cuenta de ello, solemos tratar de cambiar otras cosas en vez de cambiarnos a nosotros mismos. Tratamos de ordenar cosas que est\u00e1n fuera de nosotros. Lo malo es que resulta imposible organizar las cosas cuando uno mismo no est\u00e1 en orden. Cuando se hacen las cosas bien y en el momento preciso, todo lo dem\u00e1s se organiza. Uno es el &#8220;patr\u00f3n&#8221;. Cuando el patr\u00f3n duerme, todos duermen. Cuando el patr\u00f3n hace bien algo, todos a su vez lo hacen bien, en el momento preciso. \u00c9se es el secreto del budismo.<br \/>\nPor eso conviene siempre mantener la postura correcta, no s\u00f3lo en la pr\u00e1ctica del zaz\u00e9n, sino tambi\u00e9n en todas las otras actividades. Hay que mantener la postura correcta cuando se conduce el auto y cuando se lee. Si se lee en postura encorvada no es posible mantenerse despierto por mucho tiempo. Ens\u00e1yenlo. Descubrir\u00e1n cu\u00e1n importante es mantener la postura correcta. \u00c9ste es un verdadero precepto. Los preceptos escritos en un papel no son los verdaderos. Lo escrito es una especie de alimentaci\u00f3n para el cerebro.<br \/>\nNaturalmente, es necesario tomar alg\u00fan alimento para el cerebro, pero lo m\u00e1s importante es ser uno mismo mediante la pr\u00e1ctica de la forma correcta de vida. Por eso Buda no pudo aceptar las religiones existentes en su tiempo. Estudi\u00f3 muchas de ellas, pero no encontr\u00f3 satisfactorias sus pr\u00e1cticas. No logr\u00f3 hallar la respuesta en el ascetismo ni en ninguna de las filosof\u00edas. No estaba interesado en la existencia metaf\u00edsica, sino en su propio cuerpo y su propia mente, tal como eran en ese momento, y una vez que se hubo hallado descubri\u00f3 tambi\u00e9n que todo lo que existe tiene naturaleza de Buda. \u00c9sa fue su iluminaci\u00f3n. La iluminaci\u00f3n no es una simple sensaci\u00f3n de bienestar o un estado mental particular. El estado mental de la persona cuando se siente en la postura correcta es, de por s\u00ed, la iluminaci\u00f3n. Cuando no se est\u00e1 satisfecho del estado mental que se tiene en el zaz\u00e9n, eso significa que la mente est\u00e1 divagando todav\u00eda. Nuestro cuerpo y nuestra mente no deben ser ni vacilantes ni divagantes. En esta postura no hay necesidad de hablar acerca del estado mental correcto. Ya se lo tiene. \u00c9sta es la conclusi\u00f3n del budismo. <\/p>\n<p>Respiraci\u00f3n<\/p>\n<p>Lo que solemos llamar el yo no es m\u00e1s que una especie de puerta de vaiv\u00e9n que se mueve cuando inhalamos y cuando exhalamos.<\/p>\n<p>Cuando practicamos el zaz\u00e9n, la mente se adapta siempre al ritmo de nuestra respiraci\u00f3n. Al inhalar, el aire penetra en el mundo interior. Al exhalar, el aire sale al mundo exterior. El mundo interior es ilimitado, y tambi\u00e9n lo es el exterior. Se dice &#8220;mundo interior&#8221; y &#8220;mundo exterior&#8221;, pero, en realidad, s\u00f3lo hay mundo entero. En este mundo ilimitado nuestra garganta es como una puerta de vaiv\u00e9n. El aire entra y sale como cuando se pasa por una puerta de esa clase. Cuando uno piensa &#8220;yo respiro&#8221;, el &#8220;yo&#8221; est\u00e1 de m\u00e1s. No hay ning\u00fan &#8220;uno&#8221; para decir &#8220;yo&#8221;. Lo que solemos llamar el &#8220;yo&#8221; no es m\u00e1s que una especie de puerta de vaiv\u00e9n que se mueve cuando inhalamos y cuando exhalamos. Es simplemente algo que se mueve. Cuando la mente est\u00e1 bastante pura y calmada para seguir este movimiento, no hay nada, ni &#8220;yo&#8221;, ni mundo, ni mente, ni cuerpo, sino simplemente una puerta de vaiv\u00e9n.<br \/>\nPor eso, cuando practicamos el zaz\u00e9n todo lo que existe es el movimiento de la respiraci\u00f3n, pero siempre estamos conscientes de este movimiento. Nunca se debe tener la mente distra\u00edda. Pero estar consciente.del movimiento no significa estar consciente del peque\u00f1o yo personal, sino m\u00e1s bien de nuestra naturaleza universal, de la naturaleza de Buda. Esta clase de mera conciencia es muy importante porque en general nos inclinamos a ser unilaterales. Nuestra comprensi\u00f3n usual de la vida es dualista: t\u00fa y yo, esto y aquello, bueno y malo. Pero en realidad estas distinciones son, de por s\u00ed, la conciencia de la existencia universal. &#8220;T\u00fa&#8221; significa que uno est\u00e1 consciente del universo en la forma de &#8220;t\u00fa&#8221;, y &#8220;yo&#8221; significa conciencia del mismo universo en forma de &#8220;yo&#8221;. &#8220;T\u00fa&#8221; y &#8220;yo&#8221; no son m\u00e1s que puertas de vaiv\u00e9n. Esta clase de comprensi\u00f3n es necesaria. Lo que es m\u00e1s, no se deber\u00eda llamar comprensi\u00f3n, porque en realidad es la verdadera experiencia de la vida a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica del Zen.<br \/>\nEsto quiere decir que cuando se practica el zaz\u00e9n no existe idea del tiempo ni del espacio. Quiz\u00e1s uno se diga &#8220;nos sentamos en esta habitaci\u00f3n a las seis menos cuarto&#8221;. De este modo, se tiene alguna idea del tiempo (las seis menos cuarto) y cierta idea del espacio (en esta habitaci\u00f3n). Sin embargo, en realidad, lo que uno hace es simplemente sentarse y estar consciente de la actividad universal. Nada m\u00e1s. En ese momento, la puerta de vaiv\u00e9n se abre en una direcci\u00f3n y al siguiente se abre en direcci\u00f3n opuesta. Momento tras momento la persona repite la misma operaci\u00f3n, sin la menor idea del espacio. El tiempo y el espacio son una misma cosa. Uno suele pensar &#8220;debo hacer tal cosa esta tarde&#8221;, pero en realidad no hay tal &#8220;esta tarde&#8221;. Las cosas se hacen una tras de otra. Nada m\u00e1s. No existen un tiempo tal como &#8220;esta tarde&#8221;, ni &#8220;la una&#8221;, ni &#8220;las dos&#8221;. A la una se almuerza. El almorzar es de por s\u00ed la una. Se estar\u00e1 en cualquier parte que sea, pero al lugar no se lo puede separar de la una. Para quien aprecie la vida, las dos cosas son una misma. A veces, cuando nos cansa la vida, nos decimos &#8220;no deber\u00eda haber venido a este lugar, habr\u00eda sido mucho mejor haber ido a alg\u00fan otro para el almuerzo, este lugar no es muy bueno&#8221;. Uno se crea en la mente una idea del lugar separado del tiempo real.<br \/>\nO bien nos decimos &#8220;esto no est\u00e1 bien, por lo tanto no deber\u00eda hacerlo&#8221;. La verdad es que cuando uno dice &#8220;no deber\u00eda hacerlo&#8221;, est\u00e1 haciendo el no hacer en ese preciso momento. Por lo tanto, no se puede escoger. Cuando se separan la idea del tiempo y la del espacio uno se siente como si pudiera escoger. Pero, en realidad, hay que hacer algo o, de lo contrario, hay que no hacer. No hacer es hacer algo. Eso de bien y mal existe s\u00f3lo en la mente. Por eso no debemos decir &#8220;esto est\u00e1 bien&#8221; ni &#8220;esto est\u00e1 mal&#8221;. \u00a1En vez de decir mal debemos decir &#8220;no hacer&#8221;! Si uno piensa &#8220;esto est\u00e1 mal&#8221; se crear\u00e1 cierta confusi\u00f3n. De modo que en el campo de la pura religi\u00f3n, no hay confusi\u00f3n del tiempo y del espacio ni del bien y ni del mal. Lo \u00fanico que hay que hacer es hacer las cosas tal como vienen. \u00a1Hagan algo! Sea por lo que fuere, debemos hacerlo, aunque consista en no hacer algo. Debemos vivir el momento. As\u00ed, pues, cuando nos sentemos debemos concentrarnos en la respiraci\u00f3n y en convertimos en una puerta de vaiv\u00e9n y en hacer algo que debemos hacer, algo que hay que hacer. \u00c9sta es la pr\u00e1ctica del Zen. En esta pr\u00e1ctica no hay confusi\u00f3n. Cuando se establece este sistema de vida no hay confusi\u00f3n de ninguna especie.<br \/>\nTozan, un famoso maestro de Zen, ha dicho: &#8220;La monta\u00f1a azul es la madre de la nube blanca. La nube blanca es hija de la monta\u00f1a azul. Todo el d\u00eda una depende de otra sin ser mutuamente dependientes. La nube blanca es siempre la nube blanca. La monta\u00f1a azul sigue siendo siempre la monta\u00f1a azul&#8221;. \u00c9sta es una clara y pura interpretaci\u00f3n de la vida. Puede haber muchas cosas como la nube blanca y la monta\u00f1a azul: el hombre y la mujer, el maestro y el disc\u00edpulo. En cada caso uno depende del otro. Pero la nube blanca no debe preocuparse por la monta\u00f1a azul, ni la monta\u00f1a azul por la nube blanca. Son dos entidades completamente independientes, pero, no obstante, dependientes. As\u00ed es como vivimos y como practicamos en zaz\u00e9n.<br \/>\nCuando llegamos a ser verdaderamente nosotros mismos, nos convertimos en esa puerta de vaiv\u00e9n que mencion\u00e9, nos mantenemos independientes de todo y, al mismo tiempo, dependientes de todo. Sin aire no se puede respirar. Cada uno de nosotros est\u00e1 en medio de mir\u00edadas de mundos. Est\u00e1 siempre en el centro del mundo en todo momento. Por eso, uno es completamente dependiente e independiente. Cuando uno pasa por esta clase de experiencia, esta clase de existencia, goza de independencia absoluta, nada le preocupa. Por eso, cuando se practica el zaz\u00e9n hay que concentrar la mente en la respiraci\u00f3n. Esta clase de actividad es la fundamental del ser universal. Sin esta experiencia, esta pr\u00e1ctica, es imposible alcanzar la libertad absoluta.<\/p>\n<p>Control<\/p>\n<p>La manera de controlar una oveja o una vaca es darles una extensa pradera.<\/p>\n<p>Vivir en la esfera de la naturaleza de Buda significa morir como seres peque\u00f1os de momento en momento. Cuando se pierde el equilibrio morimos, pero al mismo tiempo nos desarrollamos, crecemos. Todo lo que abarca la vista est\u00e1 cambiando, perdiendo el equilibrio. La raz\u00f3n de que todo parezca hermoso es el desequilibrio, pero su plano de fondo est\u00e1 siempre en perfecta armon\u00eda. As\u00ed es como todo existe en la esfera de la naturaleza de Buda, perdiendo su equilibrio sobre un fondo de perfecto equilibrio. Por lo tanto, cuando uno ve las cosas sin percibir el fondo de naturaleza de Buda, todo parece tener forma de sufrimiento. Mas cuando se comprende el fondo de la existencia, uno se da cuenta de que el mismo sufrimiento es nuestra forma de vivir, de prolongar la vida. Por eso, en el Zen recalcamos a veces el desequilibrio o desorden de la vida.<br \/>\nHoy en d\u00eda, la pintura japonesa tradicional se ha tornado un tanto formal y sin vida. A eso se debe el desarrollo del arte moderno. Los pintores de anta\u00f1o sol\u00edan practicar poniendo puntos sobre un papel en art\u00edstico desorden. Esto es un poco dif\u00edcil. Por m\u00e1s que uno se aplique, en general, resulta que los puntos siempre est\u00e1n colocados dentro de cierto orden. Uno piensa que lo puede evitar, pero no es posible. Resulta casi imposible colocar los puntos fuera de todo orden. Sucede lo mismo con el curso de la vida cotidiana. Aunque uno trate de someter a la gente a cierta pauta, es imposible. No es hacedero. La mejor forma de controlar a los seres humanos es alent\u00e1ndolos a ser traviesos. Entonces est\u00e1n bajo control en el sentido m\u00e1s amplio del concepto. La manera de controlar una oveja o una vaca es darles una extensa pradera. Lo mismo ocurre con los seres humanos. Primero hay que dejarles hacer lo que quieran y observarlos. Esto es lo m\u00e1s indicado. No es bueno no hacerles caso. \u00c9se es el peor sistema. Algo muy poco menos malo es tratar de controlarlos. Pero lo mejor es observarlos, simplemente observarlos, sin tratar de controlarlos.<br \/>\nEste m\u00e9todo de control es aplicable tambi\u00e9n a uno mismo. Cuando lo que se desea es lograr una calma perfecta en el zaz\u00e9n, uno no debe dejarse perturbar por las diversas im\u00e1genes que le pasan por la imaginaci\u00f3n. Hay que dejarlas venir y dejarlas pasar. As\u00ed estar\u00e1n bajo control. Pero eso no es f\u00e1cil. Parece f\u00e1cil, pero exige cierto esfuerzo especial. La forma en que se hace esta clase de esfuerzo es el secreto de la pr\u00e1ctica. Supongamos que uno est\u00e1 sentado en circunstancias extraordinarias. Si trata de calmar la imaginaci\u00f3n no estar\u00e1 en disposici\u00f3n de sentarse, y si trata de no perturbarse, el esfuerzo no ser\u00e1 el propio e indicado. El \u00fanico esfuerzo que puede ayudar es contar las respiraciones o concentrarse en la inhalaci\u00f3n y la exhalaci\u00f3n. Digo concentrarse, pero fijar la mente en algo no es el verdadero prop\u00f3sito del Zen. El verdadero prop\u00f3sito es ver las cosas tal como son, observar las cosas tal como son y dejar que todo siga su curso. Esto es, poner todo bajo control, en el sentido m\u00e1s amplio del t\u00e9rmino. La pr\u00e1ctica del Zen pretende abrir nuestra peque\u00f1a mente. Es decir que la concentraci\u00f3n no es m\u00e1s que un apoyo que lo ayuda a uno a darse cuenta de la &#8220;gran mente&#8221;, o sea, de la mente que lo es todo. Para descubrir el verdadero significado del Zen en la vida cotidiana hay que comprender qu\u00e9 significa mantener la mente al ritmo de la respiraci\u00f3n y el cuerpo en la postura correcta del zaz\u00e9n. Hay que seguir las reglas de la pr\u00e1ctica y el estudio debe tornarse m\u00e1s sutil y cuidadoso. \u00c9sta es la \u00fanica forma de gozar de la libertad vital del Zen.<br \/>\nDogen-zenji ha dicho: &#8220;El tiempo transcurre del presente al pasado&#8221;. Lo cual parece absurdo, pero en nuestra pr\u00e1ctica a veces es cierto. En vez de progresar del pasado al presente, el tiempo retrocede del presente al pasado. Yoshitsune fue un guerrero famoso que vivi\u00f3 en la \u00e9poca medieval del Jap\u00f3n. A causa de la situaci\u00f3n del pa\u00eds en ese momento, fue enviado en misi\u00f3n a las provincias del norte y all\u00ed perdi\u00f3 la vida. Antes de partir se despidi\u00f3 de su esposa y poco despu\u00e9s, ella dec\u00eda en un poema que escribi\u00f3: &#8220;Tal como se desovilla el hilo de una madeja, quiero que el pasado se vuelva presente&#8221;. Al decir eso, lo que hac\u00eda era tornar en presente el tiempo pasado. En su imaginaci\u00f3n, el pasado cobraba vida y era el presente. Por eso Dogen dijo: &#8220;El tiempo transcurre del presente al pasado&#8221;. Lo cual no es el caso en t\u00e9rminos de nuestra mente l\u00f3gica, pero lo es en la pr\u00e1ctica que hace presente el tiempo pasado. Eso es poes\u00eda y as\u00ed es la vida humana. Cuando logramos comprender este aspecto de la verdad puede decirse que hemos logrado encontrar el verdadero significado del tiempo. El tiempo transcurre constantemente del pasado al presente y del presente al futuro, pero tambi\u00e9n es cierto que el tiempo va del futuro al presente y del presente al pasado. Otro maestro Zen dijo en cierta ocasi\u00f3n: &#8220;Ir una milla hacia el este es ir una milla hacia el este&#8221;. \u00c9sta es la libertad vital. Hay que adquirir esta clase de libertad perfecta.<br \/>\nPero, sin ciertas reglas, no se logra nunca la perfecta libertad. La gente, especialmente la gente joven, piensa que la libertad consiste en hacer lo que a cada uno le da la gana, que en el Zen no se necesitan reglas. Pero para nosotros es absolutamente necesario guardar ciertas reglas. Esto no significa estar siempre bajo control. Mientras se siguen reglas hay siempre oportunidad de liberarse. Tratar de obtener la libertad sin tener conciencia de las reglas no significa nada. Es para adquirir esta perfecta libertad para lo que practicamos el zaz\u00e9n.<\/p>\n<p>Olas mentales<\/p>\n<p>Como disfrutamos de todos los aspectos de la vida en el despliegue de la gran mente, no nos interesa una simple alegr\u00eda excesiva. De esta manera podemos gozar de una serenidad imperturbable.<\/p>\n<p>Cuando se practica el zaz\u00e9n no se debe tratar de detener el pensamiento. Hay que dejar que \u00e9ste se detenga por s\u00ed mismo. Si algo nos viene a la mente, se deja que venga y se deja que salga. No permanecer\u00e1 mucho tiempo. Cuando se trata de detener el pensamiento, el resultado es que uno se preocupa. No hay que preocuparse con nada. Al parecer es como si algo viniera de fuera de la mente, pero en realidad son olas de ella y si uno no se preocupa con ellas se van calmando gradualmente. En cuesti\u00f3n de cinco o a lo m\u00e1s diez minutos, la mente estar\u00e1 completamente serena y calma. En ese momento la respiraci\u00f3n se tornar\u00e1 bastante lenta y el pulso se acelerar\u00e1 un poco.<br \/>\nLleva bastante tiempo conseguir en la pr\u00e1ctica la calma y serenidad de la mente. Se perciben muchas sensaciones, surgen muchos pensamientos, muchas im\u00e1genes, pero son \u00fanicamente olas de la mente de uno. Nada proviene de fuera de la mente. Generalmente nos parece que la mente suele recibir impresiones y sensaciones del exterior, pero esto no es la verdadera comprensi\u00f3n de la mente. La verdadera compresi\u00f3n es saber que la mente lo incluye todo; cuando se piensa que algo proviene del exterior eso significa \u00fanicamente que algo aparece en la mente. Nada de lo externo puede causarnos inconvenientes. Las olas de la mente las produce uno mismo. Si se deja a la mente tal cual est\u00e1, se calmar\u00e1. \u00c9sta es la que solemos llamar la gran mente.<br \/>\nSi la mente se relaciona con algo exterior, esa mente es una mente peque\u00f1a, una mente limitada. Cuando la mente no se relaciona con ninguna otra cosa, entonces no hay comprensi\u00f3n dualista de ninguna especie en su actividad. Se comprende que la actividad es s\u00f3lo olas de la mente. La gran mente lo experimenta todo dentro de si misma. \u00bfComprenden ustedes ahora la diferencia entre las dos mentes \u0097la mente que lo incluye todo y la mente relacionada con algo\u0097? En realidad son la misma cosa, pero la comprensi\u00f3n es distinta y la actitud hacia la vida ser\u00e1 diferente de acuerdo con la comprensi\u00f3n que se tenga.<br \/>\nEl concepto de que todo est\u00e1 incluido dentro de la mente es la esencia de \u00e9sta. Cuando se experimenta este sentir se tiene sentimiento religioso. Aunque surjan olas, la esencia de la mente es pura. Es simplemente como agua clara con unas cuantas olas. En realidad, el agua siempre tiene olas. Las olas son la pr\u00e1ctica del agua. Hablar de las olas como si fueran cosa aparte del agua o del agua como aparte de las olas es un error.<br \/>\nEl agua y las olas existen en conjunto y son una misma cosa, la gran mente y la peque\u00f1a mente son una misma cosa. Cuando se comprende la mente se comprende de esta manera si se tiene seguridad del sentir. As\u00ed, como la mente no espera nada del exterior, est\u00e1 siempre satisfecha. Una mente con olas no es una mente perturbada sino, en realidad, ampliada. Todo lo que se experimenta es una expresi\u00f3n de la gran mente.<br \/>\nLa actividad de la mente consiste en ampliarse ella misma merced a variadas experiencias. En cierto sentido, lo que se experimenta consecutivamente es siempre fresco y nuevo, pero, en otro sentido, no es m\u00e1s que un despliegue continuo o repetido de la gran mente, la cual es una. Por ejemplo, cuando se come algo bueno en el desayuno, suele decirse &#8220;esto es bueno&#8221;. &#8220;Bueno&#8221; sugiere comparaci\u00f3n con algo que se ha experimentado en alg\u00fan momento hace alg\u00fan tiempo, aunque es posible que no se recuerde cu\u00e1ndo. Con la gran mente aceptamos cada una de nuestras experiencias; por ejemplo, reconocemos como nuestro el rostro que vemos al miramos en el espejo. En nosotros no hay temor de perder esta mente. No hay lugar alguno ad\u00f3nde ir o de d\u00f3nde venir. No tememos la muerte, ni sufrimiento de la vejez o la enfermedad. Disfrutamos de todos los aspectos de la vida como un despliegue de la gran mente y no nos interesa sentir ninguna alegr\u00eda excesiva. De modo que conservamos una serenidad imperturbable, la cual es la serenidad imperturbable de la gran mente que es la que se necesita para practicar el zaz\u00e9n.<\/p>\n<p>Maleza de la mente<\/p>\n<p>Uno debe sent\u00edrse m\u00e1s bien agradecido por esa maleza de la mente, porque finalmente contribuye a fortalecer la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Cuando el despertador suena por la ma\u00f1ana temprano y uno se levanta, es posible que no se sienta muy contento. No es atractivo ir a sentarse, y a\u00fan despu\u00e9s de llegar al zendo y de empezar el zaz\u00e9n uno tiene que cobrar \u00e1nimos para tomar la buena &#8216;postura. Esto no es m\u00e1s que el efecto de las olas de la mente. En el zaz\u00e9n puro no debe haber olas en la mente. Mientras se est\u00e1 sentado estas olas ir\u00e1n disminuyendo y el esfuerzo se convertir\u00e1 en un sentimiento sutil.<br \/>\nSuele decirse: &#8220;Al arrancar la mala hierba le damos alimento a la planta&#8221;. La arrancamos y la enterramos junto a la planta para alimentarla, Por lo tanto, aunque se tenga cierta dificultad en la pr\u00e1ctica, aunque se sientan algunas olas mientras se est\u00e1 sentado, esas mismas olas representan una ayuda. De modo que no hay raz\u00f3n de preocuparse por la mente. M\u00e1s bien, uno debe sentirse agradecido por estas malas hierbas que finalmente contribuyen a fortalecer la pr\u00e1ctica. Cuando se adquiere cierta experiencia acerca de las formas en que esa maleza acaba por convertirse en alimento mental, la pr\u00e1ctica progresar\u00e1 notablemente. Se notar\u00e1 el progreso. Se sentir\u00e1 c\u00f3mo se convierte en autoalimentaci\u00f3n. Desde ya, no es muy dif\u00edcil dar alg\u00fan significado filos\u00f3fico o psicol\u00f3gico a nuestra pr\u00e1ctica, pero eso no basta. Verdaderamente, hay que experimentar la manera en que la maleza se convierte en alimento.<br \/>\nEstrictamente hablando, todo esfuerzo que se haga resulta contraproducente en la pr\u00e1ctica, porque crea olas en la mente. Sin embargo, es imposible alcanzar la calma absoluta de la mente sin hacer alg\u00fan esfuerzo. Es necesario hacer cierto esfuerzo, pero al hacerlo conviene olvidarse de uno mismo. En este plano no hay subjetividad ni objetividad. La mente est\u00e1 simplemente en calma, sin el m\u00e1s m\u00ednimo sentido de conciencia. Con esta carencia de percataci\u00f3n consciente, todo esfuerzo y toda idea y todo pensamiento desaparecen. Por eso es necesario alentarse a uno mismo y hacer un esfuerzo hasta el preciso momento en que todo esfuerzo desaparece. Hay que mantener la mente en la respiraci\u00f3n hasta que se deja de percibir.<br \/>\nEl esfuerzo debe continuar siempre, sin esperar el logro de una etapa en la que nos olvidemos completamente de \u00e9l. Simplemente hay que mantener la mente en la respiraci\u00f3n. \u00c9sa es la pr\u00e1ctica propiamente dicha. Mientras uno est\u00e1 sentado, se ir\u00e1 refinando el esfuerzo gradualmente. Al principio, ese esfuerzo resulta m\u00e1s bien torpe e impuro, pero con la fuerza de la pr\u00e1ctica se va purificando poco a poco. Una vez que el esfuerzo se vuelve puro, el cuerpo y la mente se purifican tambi\u00e9n. \u00c9se es el modo de practicar el zaz\u00e9n. Una vez comprendida la fuerza innata para purificarse a uno mismo y purificar el ambiente ser\u00e1 dado actuar correctamente y aprender de quienes nos rodean. Y podr\u00e1 convertirse uno en persona amistosa con los dem\u00e1s. \u00c9ste es el m\u00e9rito de la pr\u00e1ctica del Zen. Pero el modo de practicarlo consiste en concentrarse en la respiraci\u00f3n, en mantener la postura correcta y en un esfuerzo grande y puro. As\u00ed es como se practica el Zen.<\/p>\n<p>La m\u00e9dula del Zen<\/p>\n<p>En la postura zaz\u00e9n, el cuerpo y la mente poseen gran fuerza para aceptar las cosas tal como son, sean ellas agradables o desagradables.<\/p>\n<p>En nuestros textos sagrados (Sutra Samyuktagama, volumen 33) se explica que hay cuatro clases de caballos: excelentes, buenos, pobres y malos. El mejor caballo corre o va despacio, hacia la derecha o hacia la izquierda, a voluntad del jinete antes de ver la sombra de la fusta; el de la segunda clase se mueve tan bien como el mejor, antes de que la fusta toque su piel; el tercero se mueve al sentir el dolor en su cuerpo; el cuarto despu\u00e9s que el dolor lo ha penetrado hasta la m\u00e9dula de los huesos. \u00a1Imag\u00ednense lo dif\u00edcil que es para el cuarto caballo aprender a ser jineteado!<br \/>\nCuando leemos esto, casi todos queremos ser como el mejor caballo. Si no nos es posible ser el mejor, deseamos ser, por lo menos, el que le sigue en calidad. A mi parecer, \u00e9ste es el sentido en que com\u00fanmente se entienden esta historia y el Zen. Quiz\u00e1s se piense que quien se sienta en zaz\u00e9n averiguar\u00e1 si es uno de los mejores o uno de los peores caballos. Sin embargo, esta interpretaci\u00f3n del significado del Zen es err\u00f3nea. Si uno cree que el objetivo de la pr\u00e1ctica del Zen es entrenarse para convertirse en uno de los mejores caballos se tendr\u00e1 un gran problema. No es \u00e9sta la manera de interpretar bien la historia. Cuando se practica el Zen en la forma debida no importa que uno sea el mejor o el peor caballo. Cuando se considera la compasi\u00f3n de Buda, \u00bfc\u00f3mo se cree que se siente Buda con respecto a las cuatro clases de caballos? Es m\u00e1s compasivo con el peor que con el mejor.<br \/>\nCuando uno se decide a practicar el zaz\u00e9n con la gran mente de Buda, se descubre que el peor caballo es el m\u00e1s valioso de todos. En las mismas imperfecciones se halla la base para crear una mente firme que busca el sendero. Por lo general, a los que pueden sentarse en forma fisicamente perfecta suele llevarles m\u00e1s tiempo el logro del verdadero camino del Zen, la verdadera experiencia del Zen, la m\u00e9dula del Zen. En cambio, los que encuentran grandes dificultades en la pr\u00e1ctica del Zen suelen hallar m\u00e1s sentido en \u00e9ste. Por eso, a veces me parece que el mejor caballo es tal vez el peor y el peor quiz\u00e1s resulte ser el mejor.<br \/>\nEn caligraf\u00eda se descubre en la pr\u00e1ctica que aquellos que no son muy h\u00e1biles al principio suelen llegar a ser los mejores caligrafos. Los que son muy h\u00e1biles en tareas manuales a menudo encuentran grandes dificultades una vez que alcanzan cierto grado de destreza. Esto ocurre tambi\u00e9n en el arte y en el Zen. Esto es lo cierto de la vida, Ahora bien, en el contexto del Zen no se puede decir &#8220;tal persona es buena&#8221; o &#8220;tal otra es mala&#8221;, en el sentido com\u00fan y corriente de las palabras. La postura que se toma en el zaz\u00e9n no es la misma en el caso de cada persona, A veces resulta imposible para algunos tomar la postura de piernas cruzadas. Mas, aunque no se pueda tomar la postura correcta, si se logra despertar la mente real, la que busca el sendero, es posible practicar el Zen en su verdadero sentido. En realidad, despertar la verdadera mente buscadora del sendero es m\u00e1s f\u00e1cil para los que tienen dificultades al sentarse que para los que logran sentarse f\u00e1cilmente.<br \/>\nCuando uno reflexiona sobre lo que hace en la vida cotidiana, siempre acaba por avergonzarse. Uno de mis estudiantes me escribi\u00f3 una vez, dici\u00e9ndome: &#8220;Usted me<br \/>\nenvi\u00f3 un calendario y estoy tratando de seguir los buenos preceptos que aparecen en cada p\u00e1gina. \u00a1Pero el a\u00f1o apenas si ha comenzado y ya he fracasado!&#8221; Dogen-zenji ha dicho: shoshaku jushaku. Shaku, por lo general, quiere decir &#8220;equivocaci\u00f3n o incorrecto&#8221;. Shoshaku jushaku, &#8220;equivocaci\u00f3n tras equivocaci\u00f3n&#8221; o continua equivocaci\u00f3n. Seg\u00fan Dogen, esa equivocaci\u00f3n tambi\u00e9n puede ser Zen. Puede decirse que la vida del maestro del Zen es muchos a\u00f1os de shoshaku jushaku. Lo cual significa muchos a\u00f1os de esfuerzo encaminado a un solo prop\u00f3sito.<br \/>\nSuele decirse &#8220;un buen padre no es un buen padre&#8221;. \u00bfComprenden? El que piensa que es un buen padre no es un buen padre. El que cree que es un buen marido no es un buen marido. A veces, el que piensa que es uno de los peores maridos tal vez sea bueno si est\u00e1 tratando siempre de ser un buen marido y su esfuerzo es sincero. Cuando a uno le resulta imposible sentarse a causa de alg\u00fan dolor o de un impedimento f\u00edsico, lo indicado es sentarse de todos modos usando un almohad\u00f3n bien mullido o una silla. Aunque fuese el peor caballo, es posible encontrar la m\u00e9dula del Zen.<br \/>\nSupongamos que nuestro hijo sufre una enfermedad incurable. No se sabe qu\u00e9 hacer. No es posible acostarse tranquilo. Normalmente, el lugar m\u00e1s c\u00f3modo es una cama tibia y c\u00f3moda, pero en este caso la agon\u00eda mental no deja descansar. Aunque se suba y se baje, se entre y se salga, de nada vale. En realidad, lo mejor para aliviar el sufrimiento mental es sentarse en zaz\u00e9n, no importa el estado mental de confusi\u00f3n en que se est\u00e9 y la mala postura. Si no se tiene la experiencia de sentarse cuando uno se encuentra en una situaci\u00f3n dif\u00edcil de ese tipo, no se es estudiante de Zen. Ninguna otra actividad calmar\u00e1 el sufrimiento. En otras posturas inquietas no se tiene fuerza para aceptar las dificultades, pero en la postura de zaz\u00e9n, lograda tras larga y ardua pr\u00e1ctica, la mente y el cuerpo son capaces de aceptar las cosas tal como son, sean ellas agradables o desagradables.<br \/>\nCuando se experimenta desagrado conviene sentarse. No hay otra manera de aceptar y elaborar el problema. No es cuesti\u00f3n de ser el mejor caballo o de que la postura sea buena o mala. Todo el mundo puede practicar zaz\u00e9n y estudiar y aceptar de esta manera los problemas.<br \/>\nCuando se est\u00e1 sentado considerando el propio problema, \u00bfqu\u00e9 es m\u00e1s real, el problema o uno mismo? El conocimiento de que uno est\u00e1 all\u00ed en ese momento es el hecho esencial. De esto nos damos cuenta mediante la pr\u00e1ctica del zaz\u00e9n. Mediante esa pr\u00e1ctica continua, en el transcurso de situaciones agradables y desagradables, se logra hallar la verdadera m\u00e9dula del Zen y se adquiere la verdadera facultad o fuerza.<\/p>\n<p>Sin dualismo<\/p>\n<p>Detener el curso de la mente no significa detener sus actividades, sino que la mente ocupa todo el cuerpo, y en esa plenitud se ha de dar forma al mudra con las manos.<\/p>\n<p>Se suele decir que la practica debe verse libre de ideas de provecho propio, de expectativas e incluso de iluminaci\u00f3n. No obstante, esto no quiere decir que uno ha de sentarse sin ning\u00fan prop\u00f3sito. Esta pr\u00e1ctica libre de ideas de provecho se basa en el sutra praj\u00f1a paramita. Sin embargo, si no se tiene cuidado, el mismo sutra puede infundir una idea de provecho. Afortunadamente, se advierte: &#8220;La forma es la vacuidad y la vacuidad es la forma&#8221;. Mas si uno se atiene estrictamente a esa afirmaci\u00f3n, est\u00e1 propenso a verse envuelto en ideas dualistas: aqu\u00ed est\u00e1 uno, la forma, y all\u00ed la vacuidad, que se trata de lograr mediante la misma propia forma. Quedamos, pues, en que &#8220;la forma es vacuidad y la vacuidad es la forma&#8221;, lo cual es dualismo. Pero afortunadamente, la ense\u00f1anza contin\u00faa: &#8220;La forma es la forma y la vacuidad es la vacuidad&#8221;. En esto no hay dualismo.<br \/>\nCuando resulta dif\u00edcil detener la mente mientras uno est\u00e1 sentado y todav\u00eda trata de detener la mente, se est\u00e1 en la etapa en que &#8220;la forma es la vacuidad y la vacuidad es la forma&#8221;. Pero a medida que se practica de esta manera dual\u00edstica, se va llegando a una identificaci\u00f3n con la meta. Y cuando al fin se hace la pr\u00e1ctica sin esfuerzo, se puede detener la mente. En esa etapa &#8220;la forma es la forma y la vacuidad es la vacuidad&#8221;.<br \/>\nDetener el curso de la mente no significa detener sus actividades, sino que la mente ocupa todo el cuerpo. La mente se ajusta a la respiraci\u00f3n. As\u00ed, con mente plena, se ha de proceder entonces a formar el mudra con las manos. Con la mente en plenitud se sienta uno con piernas doloridas sin perturbarse por ellas. Esto es sentarse sin ninguna idea de provecho propio. Al principio se siente cierta restricci\u00f3n en la postura, pero cuando uno deja de sentirse molesto se ha hallado el significado de &#8220;la vacuidad es la vacuidad y la forma es la forma&#8221;. Por lo tanto, el modo de practicar es abrirse el propio camino con cierta restricci\u00f3n.<br \/>\nLa pr\u00e1ctica no significa que cualquier cosa que se haga, inclusive acostarse, sea zaz\u00e9n. Hay pr\u00e1ctica cuando las restricciones no limitan. Cuando uno dice &#8220;todo lo que hago tiene naturaleza de Buda, de modo que no importa lo que haga, y no es necesario que practique el zaz\u00e9n&#8221;, eso ya es una comprensi\u00f3n dualista de la vida cotidiana. Si realmente no importa lo que se hace, no hay necesidad de decirlo siquiera. Mientras importe lo que uno hace, eso es dualismo. Si no importa lo que uno hace, no se dice. Cuando uno se sienta, se sienta. Cuando come, come. Cuando uno dice &#8220;no importa&#8221;, significa que est\u00e1 dando una excusa para hacer algo a su manera con peque\u00f1a mente. Quiere decir que est\u00e1 apegado a alguna cosa o manera en particular. Eso no es lo que se significa al decir &#8220;simplemente, basta con sentarse o &#8220;cualquier cosa que se haga es zazen . Desde ya, todo lo que hacemos es zaz\u00e9n, pero siendo as\u00ed, no hay necesidad de decirlo.<br \/>\nCuando uno se sienta, debe sentarse simplemente, sin importarle el dolor de las piernas o la somnolencia. Eso es zaz\u00e9n. Pero al principio resulta muy dif\u00edcil aceptar las cosas tal como son. Molestar\u00e1 lo que se siente en la pr\u00e1ctica. Cuando se logre hacer todo, sea bueno o malo, sin perturbaci\u00f3n o sin molestia por lo que se sienta, eso es en realidad lo que significamos al decir &#8220;la forma es la forma y la vacuidad es la vacuidad&#8221;.<br \/>\nCuando se sufre una enfermedad como el c\u00e1ncer y uno se da cuenta de que no puede vivir m\u00e1s de dos o tres a\u00f1os, entonces, en busca de algo en qu\u00e9 confiar, tal vez se comience la pr\u00e1ctica. Algunas personas reposan en la ayuda de D\u00edos. Otras comienzan la pr\u00e1ctica del zaz\u00e9n. La pr\u00e1ctica se concentrar\u00e1 en obtener la vacuidad de la mente. Eso significa que tratar\u00e1n de librarse del sufrimiento de la dualidad. \u00c9sta es la pr\u00e1ctica de &#8220;la forma es la vacuidad y la vacuidad es la forma&#8221;. Ante la realidad de la vacuidad, esas personas quieren tener una comprensi\u00f3n positiva y directa de ella en su propia vida. Si practican de este modo, creyendo y haciendo un esfuerzo, desde ya que les ser\u00e1 beneficioso, pero \u00e9sa no es la pr\u00e1ctica perfecta.<br \/>\nEn pleno convencimiento de que la vida es corta, disfrutarla d\u00eda tras d\u00eda, momento tras momento, equivale a dar vida a &#8220;la forma es la forma y la vacuidad es la vacuidad&#8221;. Cuando venga Buda, se le dar\u00e1 la bienvenida; cuando venga el diablo, se le dar\u00e1 la bienvenida tambi\u00e9n. El famoso maestro chino de Zen llamado Ummon ha dicho: &#8220;Buda con cara de sol y Buda con cara de luna&#8221;. Cuando estaba enfermo alguien le pregunt\u00f3 &#8220;\u00bfc\u00f3mo est\u00e1?&#8221;, y respondi\u00f3: &#8220;Buda con cara de sol y Buda con cara de luna&#8221;. \u00c9sa es la vida, &#8220;la forma es la forma y la vacuidad es la vacuidad&#8221;. No hay problema. Un a\u00f1o de vida es bueno. Cien a\u00f1os de vida tambi\u00e9n son buenos. Cuando se sigue nuestra pr\u00e1ctica se alcanza esa etapa.<br \/>\nAl comienzo surgir\u00e1n varios problemas y ser\u00e1 necesario hacer cierto esfuerzo para continuar la pr\u00e1ctica. Para el principiante, la pr\u00e1ctica sin esfuerzo no es la verdadera pr\u00e1ctica. Para el principiante, la pr\u00e1ctica requ\u00edere gran esfuerzo. Especialmente la gente joven, para lograr algo, tiene que esforzarse mucho. Se deben extender los brazos y las piernas todo lo posible. La forma es la forma. Se debe ser sincero con uno mismo, hasta que al fin se llega realmente al punto en que se ve que es necesario olvidarse completamente de uno mismo. Hasta que no se llega a este punto, uno se equivoca por completo al pensar que cualquier cosa que se hace es Zen y que carece de importancia el practicar o no. Pero cuando se realiza el mejor esfuerzo para simplemente continuar lapr\u00e1ctica con toda la mente y todo el cuerpo, sin idea de provecho, entonces cualquier cosa que se haga ser\u00e1 la verdadera pr\u00e1ctica. El simple prop\u00f3sito debe ser continuar. Cuando se hace algo, el prop\u00f3sito debe ser simplemente hacerlo. La forma es la forma, uno mismo es uno mismo y la verdadera vacuidad se lograr\u00e1 en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>La reverenc\u00eda<\/p>\n<p>La inclinac\u00ed\u00f3n reverente es pr\u00e1ctica muy importante. Hay que estar preparado para esta reverencia hasta el \u00faltimo momento. Por imposible que nos parezca descartar ciertos deseos egoc\u00e9ntricos, hemos de hacerlo. Nuestra verdadera naturaleza exige que lo hagamos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del zaz\u00e9n han de hacerse nueve reverencias, inclinando la frente hasta el suelo. Con esta reverencia uno se entrega. Entregarse significa renunciar a las ideas dualistas. De modo que hay diferencia entre la pr\u00e1ctica del zaz\u00e9n y la reverencia. Por lo general, inclinarse en reverencia es la manera de rendir homenaje a algo que es m\u00e1s digno de respeto que uno. Pero cuando uno se inclina ante Buda, no ha de tener ninguna idea de Buda, sino que simplemente ha de aunarse con Buda, y es ya el Buda mismo. El que se a\u00fana con Buda se a\u00fana con todo lo que existe y halla el verdadero sentido de ser. Cuando se olvidan todas las ideas dualistas, todo se convierte en maestro y todo puede ser objeto de culto.<br \/>\nCuando todo existe dentro de nuestra gran mente, se desvanecen todas las relaciones dualistas. No hay distinci\u00f3n entre el cielo y la tierra, el hombre y la mujer, el maestro y el alumno. A veces, un hombre se inclina<br \/>\nante una mujer; otras es la mujer la que se inclina ante un hombre. A veces, el disc\u00edpulo se inclina ante el maestro. Otras, el maestro se inclina ante el disc\u00edpulo. Un maestro que no puede inclinarse en reverencia ante un disc\u00edpulo no puede inclinarse ante Buda. A veces, el maestro y el disc\u00edpulo juntos se inclinan ante Buda. A veces suele ocurrir que nos inclinamos ante gatos y perros.<br \/>\nEn nuestra gran mente, todo tiene el mismo valor. Todo es el mismo Buda. Se ve algo o se oye alg\u00fan sonido y all\u00ed se tiene todo tal como es. En la pr\u00e1ctica se debe aceptar todo tal como es y sentir por cada cosa el mismo respeto que se siente por Buda. Esto es budidad. En este caso, Buda se inclina en reverencia a Buda. Uno se inclina ante uno mismo. \u00c9sta es la verdadera reverencia.<br \/>\nCuando en la pr\u00e1ctica no se tiene esta firme convicci\u00f3n de la gran mente, la reverencia ser\u00e1 dualista. Quien es simplemente uno mismo, se inclina ante s\u00ed mismo en el verdadero sentido, y es uno con todo. S\u00f3lo cuando se es uno mismo es posible inclinarse ante todo en el verdadero sentido. Inclinarse en reverencia es una pr\u00e1ctica muy importante. Hay que estar preparado para esta reverencia hasta en el \u00faltimo momento. Cuando no se puede hacer nada excepto inclinarse, hay que hacerlo. Este tipo de convicci\u00f3n es necesario. Al inclinarse en reverencia con este \u00e1nimo, se poseen todos los preceptos, todas las ense\u00f1anzas, y todo se posee dentro de la gran mente.<br \/>\nSenyno Rikyu, creador de la ceremonia del t\u00e9 japon\u00e9s, cometi\u00f3 hara\u0097kiri (se suicid\u00f3 ritualmente abri\u00e9ndose el vientre) en 1591, por orden de su amo, Hideyoshi. Antes de quitarse la vida coment\u00f3: &#8220;Cuando tengo esta espada no hay ni Buda ni patriarcas&#8221;. Quiso decir que cuando se tiene la espada de la gran mente, no existe el mundo dualista. Lo \u00fanico que existe es este \u00e1nimo. Esta clase de \u00e1nimo imperturbable estaba siempre presente en la ceremonia del t\u00e9 de Rikyu, el cual nunca hizo nada de modo puramente dual\u00edstico. Rikyu estaba pronto a morir en cualquier momento. Mor\u00eda en una ceremonia tras otra, y se renovaba a s\u00ed mismo. Tal es el esp\u00edritu de la ceremonia del t\u00e9. \u00c9sta es la manera en que nos inclinamos en reverencia.<br \/>\nMi maestro ten\u00eda un callo en la frente a fuerza de inclinarse. Reconoc\u00eda que era un ser obstinado, testarudo, y por eso se inclinaba, se inclinaba y se inclinaba. La raz\u00f3n de inclinarse en reverencia era que en su fuero interno escuchaba siempre la voz represora de su maestro. Hab\u00eda entrado en la orden Soto cuando ten\u00eda ya treinta a\u00f1os, algo tarde para un monje japon\u00e9s. Mientras somos j\u00f3venes somos tambi\u00e9n menos tozudos y nos es m\u00e1s f\u00e1cil reprimir nuestro ego\u00edsmo. Su maestro siempre llamaba al m\u00edo por el nombre de &#8220;t\u00fa, el camarada que vino tarde&#8221; y le reprend\u00eda el haber llegado tan tarde. En realidad, su maestro lo admiraba por su car\u00e1cter obstinado. Cuando mi maestro ten\u00eda ya setenta a\u00f1os sol\u00eda decir: &#8220;\u00a1Cuando yo era joven era un tigre, ahora soy un gato!&#8221;. Y estaba muy complacido de ser un gato.<br \/>\nLa inclinaci\u00f3n en reverencia contribuye a eliminar las ideas centradas en el propio ser, lo cual no es muy f\u00e1cil. Como siempre hay cierta dificultad en descartar tales ideas, el inclinarse resulta una pr\u00e1ctica muy \u00fatil. Sin embargo, el resultado no es lo importante; lo valioso es el esfuerzo para mejorarnos nosotros mismos, tarea que no se termina nunca.<br \/>\nCada inclinaci\u00f3n simboliza uno de los cuatro votos budistas. Estos votos son: &#8220;Aunque los seres sensibles son innumerables, hacemos voto de salvarlos. Aunque nuestros malos deseos son incontables, hacemos voto de suprimirlos. Aunque la ense\u00f1anza no tiene l\u00edmites, hacemos voto de abarcarla toda. Aunque el budismo es inalcanzable, hacemos voto de lograrlo&#8221;. Se dir\u00e1 que si es inalcanzable, \u00bfc\u00f3mo vamos a lograrlo? De todos modos, \u00a1debemos intentarlo!, eso es el budismo.<br \/>\nSi dij\u00e9ramos &#8220;como es posible, lo haremos&#8221; no ser\u00eda budismo. Aunque se trate de algo imposible, debemos intentarlo, porque nuestra verdadera naturaleza ans\u00eda que as\u00ed sea. Pero, en realidad, no es cuesti\u00f3n de que sea posible o no lo sea. Si la supresi\u00f3n de las ideas centradas en el propio ser es nuestro deseo m\u00e1s \u00edntimo, debemos conseguirla. Al hacer este esfuerzo se aplaca ese deseo m\u00e1s \u00edntimo y en esto consiste el nirvana. Antes de resolverse uno a hacerlo suele haber dificultades, pero una vez que se comienza ya no las hay. Ese esfuerzo aplaca el deseo m\u00e1s \u00edntimo. No hay ninguna otra manera de lograr la calma. Sin embargo, la calma mental no significa que se ha de suspender la actividad. La verdadera calma se ha de encontrar en la actividad misma. Suele decirse: &#8220;Es f\u00e1cil sentir calma en la inactividad, es dif\u00edcil sentirla en la actividad, pero la calma en la actividad es la verdadera calma&#8221;.<br \/>\nDespu\u00e9s de practicar por cierto tiempo se da uno cuenta de que no es posible hacer progresos r\u00e1pidos y extraordinarios. Por mucho que se esfuerce, todo progreso viene poco a poco. No es como salir bajo una lluvia torrencial y saber cu\u00e1ndo ya se est\u00e1 mojado. En la niebla uno no sabe que se est\u00e1 mojando, pero a medida que se camina va moj\u00e1ndose poco a poco. Cuando la mente abriga ideas de progreso es posible que diga &#8220;\u00a1oh, este paso lento es terrible!&#8221;. Pero en realidad no lo es. Cuando nos mojamos en la niebla es muy dif\u00edcil secarse. Por eso no hay que preocuparse porque el progreso sea lento. Es como estudiar un idioma extranjero. No se lo puede hacer de repente. Repitiendo una y otra vez, se acaba por dominarlo. As\u00ed se practica el Soto. Se trata de progresar poco a poco; quiz\u00e1s ni siquiera se espera progresar. S\u00f3lo basta con ser sinceros y hacer un esfuerzo total en todo momento. Fuera de nuestra pr\u00e1ctica no hay nirvana.<\/p>\n<p>Nada especial<\/p>\n<p>Cuando se sigue esta simple pr\u00e1ctica todos los d\u00edas se logra un poder maravilloso. Maravilloso, antes de lograrlo, pero despu\u00e9s de logrado no es nada especial.<\/p>\n<p>No me siento con ganas de hablar despu\u00e9s del zaz\u00e9n. Creo que basta con la pr\u00e1ctica del zaz\u00e9n. Pero si he de decir algo, me parece que me gustar\u00eda hablar de lo maravillosa que es la pr\u00e1ctica del zaz\u00e9n. Nuestro prop\u00f3sito es mantener siempre esta pr\u00e1ctica, que empez\u00f3 desde el tiempo sin comienzo y ha de continuar en un futuro sin fin. Estrictamente hablando, para el ser humano no hay otra pr\u00e1ctica m\u00e1s que \u00e9sta. No hay otra forma de vida m\u00e1s que esta forma de vida. La pr\u00e1ctica Zen es la expresi\u00f3n directa de nuestra verdadera naturaleza.<br \/>\nDesde ya, cualquier cosa que hagamos es expresi\u00f3n de nuestra verdadera naturaleza, pero sin esta pr\u00e1ctica es dif\u00edcil darse cuenta de ello. El estado activo es parte de nuestra naturaleza humana y tambi\u00e9n de la naturaleza de toda existencia. Mientras estamos vivos, hacemos algo siempre. Pero mientras se piense &#8220;estoy haciendo esto&#8221;, &#8220;tengo que hacer esto&#8221; o &#8220;debo lograr algo especial&#8221;, en realidad no se est\u00e1 haciendo nada. Cuando se renuncia a todo, cuando ya no se desea nada o cuando no se intenta hacer algo especial, entonces se hace algo.<br \/>\nCuando no hay idea alguna de provecho en lo que se hace, entonces se hace algo. En el zaz\u00e9n, lo que se hace no se hace en aras de algo. Quiz\u00e1s uno se sienta como si estuviera haciendo algo especial, pero en realidad es s\u00f3lo la expresi\u00f3n de la verdadera naturaleza, es la actividad que aplaca el deseo m\u00e1s \u00edntimo. Pero mientras se piense que se est\u00e1 practicando el zaz\u00e9n en aras de algo, \u00e9sa no es la verdadera pr\u00e1ctica.<br \/>\nCuando se sigue esta simple pr\u00e1ctica todos los d\u00edas se logra un poder maravilloso. Maravilloso, antes de lograrlo, pero despu\u00e9s de logrado no es nada especial. Es simplemente uno mismo, nada especial. Tal como lo expresa un poema chino: &#8220;Fui y volv\u00ed. No era nada especial. Rozan es famoso por sus monta\u00f1as neblinosas; Sekko, por sus aguas&#8221;. La gente piensa que debe ser maravilloso contemplar la famosa cadena de monta\u00f1as ocultas por la niebla y el agua de la que se dice que cubre toda la tierra. Pero si uno va all\u00ed, ver\u00e1 \u00fanicamente agua y monta\u00f1as. Nada especial.<br \/>\nEs una especie de misterio para los que no han experimentado nunca la iluminaci\u00f3n; la iluminaci\u00f3n es algo maravilloso. Pero una vez que se logra, ya no es nada. Y, sin embargo, tampoco es &#8220;nada&#8221;. \u00bfComprenden? Para una madre con hijos, tener hijos no es nada especial. As\u00ed es el zaz\u00e9n. Esto es, que si se contin\u00faa esta pr\u00e1ctica, se adquiere algo, cada vez m\u00e1s, algo. Nada especial, pero no obstante, algo. Eso puede llamarse &#8220;naturaleza universal&#8221;, &#8220;naturaleza de Buda&#8221; o &#8220;iluminaci\u00f3n&#8221;. Se le pueden dar muchos nombres; para la persona que la posee no es nada, pero tambi\u00e9n es algo.<br \/>\nCuando expresamos nuestra verdadera naturaleza, somos seres humanos. Cuando no, no sabemos qu\u00e9 somos. No somos animales, porque caminamos en dos pies. Somos algo diferente de un animal, pero \u00bfqu\u00e9 somos? Quiz\u00e1s seamos fantasmas. No sabemos c\u00f3mo llamarnos. Tales criaturas, en realidad, no existen. Es todo una ilusi\u00f3n. No somos ya seres humanos, pero s\u00ed existimos. Cuando el Zen no es el Zen, nada existe. Intelectualmente estas palabras no tienen sentido, pero el que haya experimentado la verdadera pr\u00e1ctica comprender\u00e1 lo que quiero decir. Cuando algo existe tiene su propia y verdadera naturaleza, la naturaleza Buda. En el Sutra del Paranirvana, Buda dice: &#8220;Todo tiene naturaleza de Buda&#8221;. Pero Dogen lo interpreta este modo: &#8220;Todo es naturaleza de Buda&#8221;. Hay cierta diferencia. Decir &#8220;todo tiene naturaleza de Buda&#8221; significa que la naturaleza de Buda reside en toda existencia y, por lo tanto, que la naturaleza de Buda y toda existencia son distintas. Cuando se dice &#8220;todo es naturaleza de Buda&#8221;, significa que todo es naturaleza Buda misma. Cuando no hay naturaleza de Buda no nada en absoluto. Todo lo que no es la naturaleza de Buda no es m\u00e1s que una ilusi\u00f3n. Quiz\u00e1s exista en la mente, pero tales cosas, en realidad, no existen.<br \/>\nDe modo que ser una criatura humana es ser un Buda. La naturaleza de Buda es simplemente otro nombre de la naturaleza humana, nuestra verdadera naturaleza humana. De esta manera, aunque no se hace nada, en realidad se est\u00e1 haciendo algo. Uno se est\u00e1 expresando a si mismo. Se est\u00e1 expresando la propia naturaleza. Los ojos la expresan. La voz la expresa. El propio proceder la expresa. Lo m\u00e1s importante es expresar la verdadera naturaleza del modo m\u00e1s simple adecuado y apreciarla hasta en la existencia m\u00ednima.<br \/>\nMientras se contin\u00faa esta pr\u00e1ctica, semana tras semana, a\u00f1o tras a\u00f1o, se profundiza cada vez m\u00e1s la experiencia y se abarcar\u00e1 todo lo que se haga en la vida cotidiana. Lo que importa es olvidar toda cosa de provecho, toda idea dualista. En otras palabras, lo importante es practicar el zaz\u00e9n en cierta postura. No pensar en nada. Simplemente, permanecer en el almohad\u00f3n sin expectativa alguna. Entonces, finalmente, se reasumir\u00e1 la verdadera naturaleza propia o m\u00e1s bien, la verdadera naturaleza propia se reasumir\u00e1 a s\u00ed misma. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mente Zen, Mente de Principiante conversaciones informales sobre meditaci\u00f3n y pr\u00e1ctica zen Pr\u00f3logo Mente de principiante A la mente del principiante se le presentan muchas pos\u00edbilidades; a la del experto, pocas. Se suele decir que la pr\u00e1ctica del Zen es dif\u00edcil, pero hay una gran equivocaci\u00f3n en lo que respecta al porqu\u00e9. No es dif\u00edcil por el mero hecho de<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"class_list":["post-1662","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-budismo-zen"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1662","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1662"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1662\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1662"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1662"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1662"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}