{"id":1617,"date":"2008-11-05T04:21:41","date_gmt":"2008-11-05T04:21:41","guid":{"rendered":"http:\/\/nasdat.com\/?p=1617"},"modified":"2008-11-05T04:21:41","modified_gmt":"2008-11-05T04:21:41","slug":"tres-articulos-sobre-la-reencarnacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nasdat.com\/?p=1617","title":{"rendered":"Tres articulos sobre la reencarnacion"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tres articulos sobre la reencarnacion<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfDhamma Sin Renacimiento?*<\/p>\n<p>Bhikkhu Bodhi<br \/>\nTraducido por Patricia Burckle<br \/>\nRevisado por Ronald Mart\u00ednez Lahoz y Virginia Etienne<br \/>\nBolet\u00edn de la Buddhist Publication Society No. 6 (Primavera de 1987)<\/p>\n<p>En algunos c\u00edrculos donde se practica el Dhamma, la doctrina buddhista del renacimiento se ha presentado para ser re-examinada rigurosamente en respuesta a la presi\u00f3n de hoy d\u00eda de que la ense\u00f1anza religiosa sea relevante para la persona y directamente comprobable. Aunque solo unos pocos pensadores buddhistas contempor\u00e1neos han ido tan lejos hasta sugerir que esta doctrina sea descartada como \u0091anticient\u00edfica\u0092, otra opini\u00f3n ha ido ganando terreno en el sentido de que, ya sea que el renacimiento sea o no un hecho, la \u0091doctrina\u0092 del renacimiento no es esencialmente relevante para la pr\u00e1ctica del Dhamma y, por lo tanto, no pude reclamar que se le asegure un lugar en las ense\u00f1anzas buddhistas. Se dice que el Dhamma se preocupa \u00fanicamente con el aqu\u00ed y el ahora, con ayudar a resolver nuestros complejos personales mediante un incremento de la conciencia y honestidad interna. Todo el resto del buddhismo lo podemos dejar como los \u0091adornos\u0092 religiosos de una cultura ancestral, absolutamente inapropiados para el Dhamma de nuestra era tecnol\u00f3gica. Pero, si dej\u00e1semos en suspenso por un momento nuestras preferencias y fu\u00e9semos directamente a nuestras fuentes, nos encontramos el hecho indiscutible de que el mismo Buddha ense\u00f1\u00f3 acerca del renacimiento, y lo hizo como un principio b\u00e1sico de sus ense\u00f1anzas. Los discursos del Buddha, vistos en su totalidad, nos muestran que, lejos de ser un mera concesi\u00f3n a las creencias prevalecientes en su tiempo o una invenci\u00f3n de la cultura asi\u00e1tica, la doctrina del renacimiento tiene implicaciones muy grandes para toda la pr\u00e1ctica del Dhamma, afect\u00e1ndola en dos aspectos, su finalidad y la motivaci\u00f3n con la cual se sigue hasta su fin.<\/p>\n<p>La finalidad del sendero buddhista es la liberaci\u00f3n del sufrimiento, y el Buddha aclara en numerosas ocasiones, que el sufrimiento del cual se necesita liberaci\u00f3n es el sufrimiento de la atadura al samsara, la rueda de cont\u00ednuos renacimientos y muertes. Es seguro que el Dhamma tiene un aspecto que es directamente visible y personalmente verificable. Al examinar directamente la propia experiencia podemos ver que la tristeza, tensi\u00f3n, miedo y pena siempre afloran de la avidez, aversi\u00f3n e ignorancia y, por lo tanto, aquellas pueden eliminarse al remover estas impurezas. La importancia de este aspecto visible de la pr\u00e1ctica del Dhamma no puede subestimarse, debido a que sirve para confirmar nuestra confianza en la eficacia liberadora del sendero buddhista. Sin embargo, el restarle importancia a la doctrina del renacimiento y explicar el sentido completo del Dhamma como alivio del sufrimiento mental, a trav\u00e9s del aumento de la conciencia, es privar al Dhamma de las amplias perspectivas de las cuales deriva su profundidad. Al hacer esto, seriamente se arriesga a reducirlo finalmente a poco m\u00e1s que un sistema antiguo y sofisticado de psicoterapia humanista.<\/p>\n<p>El mismo Buddha ha indicado claramente que la ra\u00edz del problema de la existencia humana no es simplemente el hecho de que somos vulnerables a la pena, aflicci\u00f3n y miedo, sino que nos atamos mediante el apego egoista a un patr\u00f3n cont\u00ednuo que se regenera de nacimiento, envejecimiento, enfermedad y muerte, dentro del cual experimentamos formas m\u00e1s especificas de aflicci\u00f3n mental. El tambi\u00e9n ha mostrado que el peligro principal de las impurezas es el papel que juegan de ser las causas de que se mantengan los ciclos de los renacimientos. Mientras permanezcan sin atenderse en los niveles m\u00e1s profundos de la mente, nos arrastran a trav\u00e9s del ciclo de renacer, en el cual derramamos un diluvio de l\u00e1grimas \u0091m\u00e1s grande que las aguas del oc\u00e9ano\u0092. Cuando estos aspectos son considerados cuidadosamente, entonces vemos que la pr\u00e1ctica del Dhamma no tiene la finalidad de llevarnos a una reconciliaci\u00f3n c\u00f3moda con nuestras personalidades actuales y situaci\u00f3n en el mundo, sino iniciar una transformaci\u00f3n interior mucho m\u00e1s amplia que nos dirigir\u00e1 hacia la completa liberaci\u00f3n de los ciclos de existencias mundanas.<\/p>\n<p>Concedemos que para la mayor\u00eda de nosotros la motivaci\u00f3n principal para entrar al sendero del Dhamma ha sido un corrosivo sentimiento de insatisfacci\u00f3n con el curso de la rutina de nuestras poco iluminadas vidas, en vez de una aguda percepci\u00f3n de los peligros que existen en la rueda de renacimientos. Sin embargo, si vamos a seguir el Dhamma hasta su fin y extraer todo su potencial de paz y sabidur\u00eda superior, es necesario que crezca la motivaci\u00f3n de nuestra pr\u00e1ctica m\u00e1s all\u00e1 de lo que nos indujo, en un principio, a entrar en el sendero. Nuestra motivaci\u00f3n subyacente debe crecer hacia esas verdades esenciales reveladas por el Buddha y, comprendi\u00e9ndolas, debemos usarlas para alimentar la capacidad que tienen para guiarnos hacia la realizaci\u00f3n de la meta.<\/p>\n<p>Nuestra motivaci\u00f3n adquiere la necesaria madurez mediante el cultivo del recto entendimiento, el primer elemento del Noble \u00d3ctuple Sendero, el cual, segun explicado por el Buddha, incluye el entendimiento de los principios del kamma y del renacimiento como fundamentales en la estructura de la existencia. Aunque contemplar el momento es la clave para el desarrollo de la meditaci\u00f3n penetrante, ser\u00eda en extremo err\u00f3neo sostener que la pr\u00e1ctica del Dhamma consiste en \u00fanicamente mantener la atenci\u00f3n en el presente. El sendero buddhista enfatiza el papel que juega la sabidur\u00eda como instrumento de liberaci\u00f3n, y la sabidur\u00eda no s\u00f3lo debe comprender la penetraci\u00f3n de las profundidades del momento, sino una comprensi\u00f3n de los horizontes del pasado y del futuro dentro de los cuales se desarrolla nuestra existencia presente. Tomar pleno conocimiento del principio del renacimiento nos ofrece esa perspectiva panor\u00e1mica desde la cual podremos examinar nuestras vidas en su contexto m\u00e1s ampl\u00edo, y el total de la red de relaciones. Esto nos estimular\u00e1 en nuestra b\u00fasqueda del sendero y nos revelar\u00e1 el significado profundo de la meta hac\u00eda la cual se dirige nuestra pr\u00e1ctica, el fin de los ciclos de renacimientos, que la mente finalmente se libere del sufrimiento.<\/p>\n<p>* * * * *<\/p>\n<p>* Bhikkhu Bodhi. Traducido por Patricia Burckle y revisado por Ronald Mart\u00ednez-Lahoz y Virgina Etienne. Bolet\u00edn de la Buddhist Publicacion Society No. 6 (Primavera 1987). Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido s\u00f3lo en forma gratuita. \u00a9CMBT 1999. \u00daltima revisi\u00f3n lunes, 13 de marzo de 2000. Fondo Dhamma Dana.<\/p>\n<p>____________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que Renace?*<\/p>\n<p>(NO-ALMA)<\/p>\n<p>NARADA MAHATHERA<br \/>\nTraducci\u00f3n espa\u00f1ola por Alejandro C\u00f3rdova<\/p>\n<p>\u0093Ni el mismo, ni tampoco otro.\u0094 Visuddhimagga<\/p>\n<p>Aparte de mente y materia, los constituyentes de esto que se llama ser, el buddhismo no considera que exista \u0093un alma inmortal\u0094, un ego eterno que el hombre haya adquirido en una forma misteriosa y que provenga de una fuente misteriosa. Un alma que fuera eterna, permanecer\u00eda siempre la misma sin sufrir nunca un cambio. Si el alma, que se supone es la esencia del hombre, fuese eterna, no deber\u00eda sufrir ni una elevaci\u00f3n, ni una ca\u00edda. Tampoco se podr\u00eda explicar porqu\u00e9 \u0093diferentes almas presentan tan variada constituci\u00f3n desde el principio\u0094.<\/p>\n<p>Para justificar la existencia de una felicidad sin fin en un cielo eterno, as\u00ed<br \/>\ncomo un interminable tormento en un infierno eterno, es absolutamente necesario postular un alma inmortal.<\/p>\n<p>Como escribe Bertrand Russell en Religion and Science (1960, p\u00e1gs. 132-133): \u0093La antigua distinci\u00f3n entre alma y cuerpo se ha evaporado tanto porque la \u0091materia\u0092 ha perdido su solidez y la mente su espiritualidad\u0094. Y tambi\u00e9n (p\u00e1g.143): \u0093La psicolog\u00eda&#8230; ha comenzado a ser cient\u00edfica&#8230; En el estado de desarrollo actual de la psicolog\u00eda y la fisiolog\u00eda, la creencia en la inmortalidad dif\u00edcilmente puede ser apoyada por el conocimiento cient\u00edfico\u0094.<\/p>\n<p>De acuerdo con el autor[1] de Riddle of the Universe (p\u00e1g. 166): \u0093La prueba teol\u00f3gica de que un creador personal ha insuflado un alma inmortal (generalmente considerada como una part\u00edcula o porci\u00f3n del Alma Divina) dentro del hombre, es un puro mito. La prueba cosmol\u00f3gica de que el \u0091orden moral del mundo\u0092 demanda la duraci\u00f3n eterna de un alma es un dogma sin bases reales. La prueba teleol\u00f3gica de que el \u0091mas alto destino del hombre\u0092 incluye el perfeccionamiento de su defectuosa alma terrestre que sigue su evoluci\u00f3n mas all\u00e1 de la tumba, descansa sobre un falso antropocentrismo. La prueba moral de que los defectos y los deseos insatisfechos de una existencia en la tierra deber\u00e1n ser satisfechos por una \u0091justicia compensatoria\u0092 en el otro lado de la eternidad, no es mas que un deseo p\u00edo. La prueba etnol\u00f3gica de que la creencia en la inmortalidad, como la creencia en Dios, es una verdad innata, com\u00fan a toda la humanidad, es de hecho un error. La prueba ontol\u00f3gica de que el alma, siendo una entidad simple, inmaterial e indivisible, no puede ser incluida en el proceso de corrupci\u00f3n de la muerte, se basa en un punto de vista completamente err\u00f3neo de los fen\u00f3menos ps\u00edquicos, es una falacia espiritualista. Todas estas pruebas y otras similares han sido anuladas por la cr\u00edtica cient\u00edfica de las \u00faltimas d\u00e9cadas\u0094.<\/p>\n<p>Si nada en la forma de un esp\u00edritu o alma pasa de esta vida a la otra, entonces: \u00bfQu\u00e9 es lo que renace?<\/p>\n<p>En esta pregunta se toma por un hecho de que debe haber algo que renace. Hace algunos cuantos siglos se consider\u00f3 \u0093cogito, ergo sum\u0094 (pienso, luego soy). Es cierto, pero primero tiene que probarse que existe un \u0093yo\u0094 que piensa.<\/p>\n<p>Es com\u00fan decir que el sol surge en el este y se hunde en el oeste, aunque se sabe que en realidad esto no sucede as\u00ed. Tenemos que admitir que uno no puede ocupar dos veces el mismo lugar aunque aparentemente uno lo hace.<\/p>\n<p>Todo cambia tan r\u00e1pido que dos momentos no son id\u00e9nticos. Los buddhistas est\u00e1n de acuerdo con Bertrand Russell cuando en Religion and Science (1960 p\u00e1gs. 118-119) escribe lo siguiente: \u0093Hay un sentimiento obvio de que yo soy la misma persona que era ayer; un ejemplo a\u00fan mas obvio es el de que si veo a un hombre y simult\u00e1neamente lo escucho hablar, hay un sentimiento o sensaci\u00f3n de que el \u0091yo\u0092 que ve es el mismo \u0091yo\u0092 que escucha\u0094.<\/p>\n<p>Hasta recientemente los cient\u00edficos cre\u00edan en un \u00e1tomo indivisible e indestructible. \u0093Por razones suficientes los f\u00edsicos han reducido el \u00e1tomo a una serie de eventos; por razones igualmente buenas, los psic\u00f3logos han encontrado que la mente no se puede identificar con una cosa o fen\u00f3meno continuo, sino con una serie de ocurrencias ligadas por ciertas relaciones \u00edntimas. Por lo tanto, la pregunta sobre la inmortalidad es si estas relaciones \u00edntimas existen en fen\u00f3menos relacionados con el cuerpo vivo y otro tipo de fen\u00f3menos ocurrir\u00e1n despu\u00e9s de que el cuerpo est\u00e1 muerto\u0094. (Religion and Science, 1960, pags. 138-139).<\/p>\n<p>\u0093La materia ha sido desintegrada ante nuestros ojos, ya no la consideramos s\u00f3lida, ya no es permanente, no est\u00e1 determinada por leyes obligatorias, y m\u00e1s importante que todo es que no sabemos que es\u0094. (C. E. M. Joad, The Meaning of Life).<\/p>\n<p>Los llamados \u00e1tomos parece que son tanto \u0093divisibles como destructibles\u0094. Los electrones que constituyen el \u00e1tomo \u0093pueden juntarse y aniquilarse uno a otro, su persistencia es mas bien una onda y no una cosa u objeto que carece de l\u00edmites fijos y que carece de forma y posici\u00f3n\u0094.<\/p>\n<p>El obispo Berkeley, quien mostr\u00f3 que el as\u00ed llamado \u00e1tomo era una ficci\u00f3n metaf\u00edsica, sostuvo que all\u00ed exist\u00eda una substancia metaf\u00edsica llamada alma.<\/p>\n<p>David Hume en su \u0093b\u00fasqueda de un alma\u0094 declara (Treatise of Human Nature, Bk. I, Pt. IV, sect. VI): \u0093Hay algunos fil\u00f3sofos que creen que somos en todo momento \u00edntimamente conscientes de lo que llamamos nuestro \u0091yo\u0092 (self); que sentimos su existencia y su continuidad en ella; poseen la certeza, mas all\u00e1 de toda evidencia de demostraci\u00f3n, tanto de su perfecta identidad como de su simplicidad&#8230; Por mi parte, cuando yo penetro mas \u00edntimamente en lo que llamo \u0091m\u00ed mismo\u0092 siempre tropiezo o me encuentro en alg\u00fan tipo particular de percepci\u00f3n, de calor, de fr\u00edo, de luz o sombra, de amor u odio, de dolor o placer; nunca puedo captar ese \u0091m\u00ed mismo\u0092 sin una percepci\u00f3n y nunca puedo observar ninguna otra cosa o fen\u00f3meno que no sea percepci\u00f3n\u0094.<\/p>\n<p>Henri Berson dice: \u0093Toda conciencia es existencia de tiempo; y un estado consciente no es un estado que permanezca sin cambio. Es un cambio incesante y que cuando el cambio cesa, ella cesa. En s\u00ed misma no es otra cosa que cambio\u0094.<\/p>\n<p>John B. Watson, un psic\u00f3logo distinguido, (Behaviourism, 1970 p\u00e1g. 3): \u0093Nadie nunca ha tocado un alma o ha visto una en un tubo de ensayo, o ha entrado en relaciones con ella tal y como sucede con otros objetos de la experiencia cotidiana. Sin embargo, dudar de su existencia significa ser un hereje y posiblemente uno en el pasado se hubiera arriesgado a perder la cabeza. A\u00fan hoy un hombre con una posici\u00f3n p\u00fablica no se atrever\u00eda a desafiar este asunto\u0094.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el tema del alma, el profesor Williams James escribe en Principles of Psychology (p\u00e1g. 248): \u0093Esta teor\u00eda del alma es totalmente superficial de acuerdo a los hechos de la experiencia consciente que en la actualidad se han verificado. Por lo tanto, nadie est\u00e1 obligado por razones cient\u00edficas definitivas a suscribir esta teor\u00eda\u0094. Y m\u00e1s adelante \u00e9l resume lo siguiente (p\u00e1gs. 400-401): \u0093Este \u0091yo\u0092 es un agregado emp\u00edrico de fen\u00f3menos objetivamente conocidos. El \u0091yo\u0092 que los conoce no puede en s\u00ed mismo ser un agregado, ni por prop\u00f3sitos psicol\u00f3gicos necesita considerarse una entidad metaf\u00edsica permanente como el alma, o un director como el ego puro visto como fuera del tiempo. Es un pensamiento, diferente en cada momento de anterior, pero que se apropia del anterior junto con todo aquello que este anterior ha llamado suyo. Todos los hechos experimentales encuentran su lugar en esta descripci\u00f3n sin necesidad de recurrir a ninguna otra hip\u00f3tesis que no sea la de la existencia de pensamientos o estados mentales que pasan\u0094.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de este interesante cap\u00edtulo sobre el \u0093yo\u0094 incluye las siguientes palabras: \u0093&#8230; entonces ese pensamiento en s\u00ed mismo es el pensador&#8230;\u0094<\/p>\n<p>Lo anterior es un eco de las palabras que el Buddha pronunci\u00f3 hace 2500 a\u00f1os en el Valle de Ganges. El Buddhismo ense\u00f1a una psicolog\u00eda sin psique en la que el ser viviente es mente y materia (nama-rupa) las cuales est\u00e1n en un estado de constante fluir.<\/p>\n<p>En la antigua India los sabios tambi\u00e9n cre\u00edan en un \u00e1tomo indivisible al cual llamaban \u0091paramanu\u0092 y declararon que \u00e9ste consist\u00eda en fuerzas interrelacionadas conocidas como \u0091paramatthas\u0092 o esenciales de la materia. De acuerdo con la antigua creencia 36 \u0091paramanus\u0092 constituyen un \u0091anu\u0092; 36 \u0091anus\u0092, un \u0091tajjari\u0092; 36 \u0091tajjaris\u0092, un \u0091ratharenu\u0092. Las diminutas part\u00edculas de polvo que se ven moverse en los rayos solares se llaman \u0091ratharenu\u0092. Con su visi\u00f3n supernormal el Buddha analiz\u00f3 el \u0091paramanu\u0092 y declar\u00f3 que \u00e9ste consiste en fuerzas interrelacionadas conocidas como esenciales de la materia (paramattha).<\/p>\n<p>Estos \u0091paramatthas\u0092 son llamados \u0091pathavi\u0092, \u0091apo\u0092, \u0091tejo\u0092 y \u0091vayo\u0092.<\/p>\n<p>\u0091Pathavi\u0092 significa el elemento de extensi\u00f3n, el sustrato de la materia. Sin \u00e9l, los objetos no pueden ocupar espacio. Las cualidades de la dureza y la suavidad que son relativas, son dos condiciones de este mismo elemento.<\/p>\n<p>\u0091Apo\u0092 es el elemento de cohesi\u00f3n. A diferencia de \u0091pathavi\u0092 es intangible. Es este elemento el que hace que los \u00e1tomos dispersos de la materia se cohesionen y nos den la apariencia de cuerpo. Cuando los cuerpos s\u00f3lidos se derriten, este elemento se hace m\u00e1s prominente en el fluido resultante. Este elemento se encuentra aun en part\u00edculas min\u00fasculas cuando los cuerpos s\u00f3lidos se reducen a polvo. Los elementos de extensi\u00f3n y cohesi\u00f3n est\u00e1n tan \u00edntimamente relacionados que cuando la cohesi\u00f3n cesa, la extensi\u00f3n desaparece.<\/p>\n<p>\u0091Tejo\u0092 es el elemento de la temperatura. El fr\u00edo es tambi\u00e9n una forma de \u0091tejo\u0092. Ambos, el calor y el fr\u00edo, est\u00e1n incluidos en \u0091tejo\u0092 porque ellos poseen el poder de madurar los cuerpos, o en otras palabras, \u00e9ste es la energ\u00eda vital. La preservaci\u00f3n y el decaimiento se deben a este elemento. Se diferencia de los otros tres esenciales de la materia en que tiene el poder de regenerarse a s\u00ed mismo. Tambi\u00e9n se denomina \u0091utu\u0092.<\/p>\n<p>\u0091Vayo\u0092 es el elemento de la mobilidad. Los movimientos son causados por este elemento. El movimiento es considerado como la fuerza o el generador de calor. El movimiento y el calor en la esfera de la materia corresponden respectivamente a la conciencia y al kamma en la esfera de la mente.<\/p>\n<p>Estos cuatro elementos son las unidades fundamentales de la materia y se encuentran invariablemente combinadas con los cuatro derivados, es decir, calor (vanna), olor (gandha), gusto (rasa) y esencia nutritiva (oja).<\/p>\n<p>Los cuatro elementos y los derivados son inseparables e interrelacionados, pero un elemento puede predominar sobre otro; por ejemplo, el elemento de extensi\u00f3n predomina en la tierra, el de cohesi\u00f3n en el agua, el de calor en el fuego y el de mobilidad en el aire. As\u00ed, la materia consiste en fuerzas y cualidades que est\u00e1n en constante flujo. De acuerdo con el buddhismo un momento de la materia dura 17 momentos mentales.<\/p>\n<p>A los comentaristas les gusta decir que la duraci\u00f3n de un momento mental es menor que una millon\u00e9sima parte del tiempo que dura un destello de luz. La mente, la parte m\u00e1s importante de la compleja maquinaria del hombre, consiste de cincuenta y dos estados mentales. La sensaci\u00f3n (vedana) es una; la percepci\u00f3n (sa\u00f1\u00f1a) es la otra. Los otros cincuenta restantes se denominan colectivamente actividades volicionales o volitivas (sankhara), una traducci\u00f3n que no cabe exactamente en el significado del t\u00e9rmino pali. De ellas la volici\u00f3n o \u0091cetana\u0092 es el factor m\u00e1s importante. Todos estos estados ps\u00edquicos surgen con una conciencia (vi\u00f1\u00f1ana). De acuerdo con la filosof\u00eda buddhista no existe un momento en el cual no se experimente una forma particular de conciencia aferrada a un objeto, ya sea f\u00edsico o mental. El tiempo de duraci\u00f3n de tal conciencia es denominado momento mental. Todo momento mental es seguido de otro. De esta manera, la sucesi\u00f3n de estados mentales contiene un elemento de tiempo. La rapidez en la sucesi\u00f3n de tales momentos mentales es dif\u00edcil de concebir.<\/p>\n<p>Cada unidad de conciencia consiste de tres instantes (khana). Ellos son surgimiento o g\u00e9nesis (uppada), est\u00e1tico o de desarrollo (thiti) y cesaci\u00f3n o disoluci\u00f3n (bhanga). Inmediatamente despu\u00e9s de la cesaci\u00f3n de un momento mental ocurre la etapa de g\u00e9nesis del subsiguiente momento mental. Cada conciencia moment\u00e1nea de este siempre cambiante proceso de vida, al extinguirse, transmite su energ\u00eda total y todas las impresiones imborrables almacenadas a su sucesor. Cada nueva conciencia consiste de las potencialidades de sus predecesores junto con algo m\u00e1s. Por lo tanto, hay un flujo continuo de conciencia como un torrente sin interrupci\u00f3n. El subsecuente momento mental no es ni absolutamente el mismo como su predecesor, ya que su composici\u00f3n no es id\u00e9ntica, ni completamente diferente. Es el mismo torrente de vida. No hay un ser id\u00e9ntico, pero hay una identidad en proceso.<\/p>\n<p>No se debe entender que la conciencia son pedazos o fragmentos reunidos como los vagones de un tren o de una cadena. Por el contrario, \u0093ella fluye como un r\u00edo recibiendo de los torrentes tributarios formados por los sentidos, constante aumento de su flujo y siempre dispensando al mundo que lo rodea los pensamientos que ha juntado a prop\u00f3sito\u0094.[2] Su fuente es el nacimiento y la muerte su desembocadura.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed ocurre una yuxtaposici\u00f3n de fugaces estados de conciencia, pero no una superposici\u00f3n de tales estados como algunos parecen creer. Ning\u00fan estado una vez que se ha ido regresa, ninguna identidad con el que se fue antes. Estos estados cambian constantemente sin permanecer ellos mismos por dos momentos consecutivos. La persona mundana, inmersa en la red de ilusiones, confunde esta aparente continuidad con algo eterno y llega al grado de introducir un alma permanente (la supuesta hacedora y observadora de toda acci\u00f3n) en esta siempre cambiante conciencia.<\/p>\n<p>Los cuatro tipos de fen\u00f3menos ps\u00edquicos combinados con los fen\u00f3menos f\u00edsicos forman los cinco agregados (pa\u00f1cakkhanda), el complejo compuesto denominado ser vivo. Una individualidad es la combinaci\u00f3n de estos cinco agregados.<\/p>\n<p>Nosotros vemos el mar como una enorme extensi\u00f3n de agua, pero esta consiste de innumerables gotas. Un n\u00famero infinito de part\u00edculas de arena constituyen lo que llamamos playa, pero su apariencia es la de una enorme sabana. Grandes olas se forman y se estrellan contra la playa, pero estrictamente hablando, ninguna simple ola viene del profundo y azul mar para perder su identidad sobre la playa. En el cine nosotros vemos una escena en movimiento. Para representar ese movimiento en la pantalla deben aparecer una serie de cuadros moment\u00e1neos.<\/p>\n<p>Uno no puede decir que el perfume de una flor depende del pistilo o del color, pues el perfume est\u00e1 en la flor. En la misma forma, una individualidad es la combinaci\u00f3n de los cinco agregados.<\/p>\n<p>El proceso total de estos fen\u00f3menos psico-f\u00edsicos que emergen y se extinguen constantemente, es a veces denominado en t\u00e9rminos convencionales por el Buddha como \u0091yo\u0092 o \u0091atta\u0092; pero lo que es as\u00ed denominado no es una identidad, sino un proceso.<\/p>\n<p>El buddhismo no rechaza totalmente la existencia de una personalidad en sentido emp\u00edrico. Rechaza un ser que permanece id\u00e9ntico durante el proceso o una entidad permanente, pero no rechaza una continuidad en proceso. El t\u00e9rmino filos\u00f3fico buddhista para designar a un individuo es \u0091santati, esto es, un flujo o continuidad. Este flujo o continuidad sin interrupci\u00f3n de los fen\u00f3menos psico-f\u00edsicos, condicionados por el kamma, que no tienen un origen perceptible en el pasado sin comienzo ni tampoco un final de su continuaci\u00f3n en el futuro, excepto por medio del Noble \u00d3ctuple Sendero, es el sustituto buddhista de un ego permanente o alma eterna de otros sistemas religiosos.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible que exista renacimiento si no existe un alma que renazca? De acuerdo con el buddhismo nacimiento significa el surgimiento de los \u0091khandas\u0092, o grupo de agregados. As\u00ed como el surgimiento de un estado f\u00edsico est\u00e1 condicionado por un estado precedente como su causa, de la misma manera la aparici\u00f3n de estos fen\u00f3menos psico-f\u00edsicos est\u00e1n condicionados por causas anteriores a su surgimiento. El presente proceso de existir es el resultado del deseo de existencia en el nacimiento anterior y el deseo instintivo presente condiciona la vida en el futuro renacimiento.<\/p>\n<p>As\u00ed como es posible un proceso en un espacio de vida sin una entidad permanente que pase de un momento mental a otro, de la misma manera una serie de procesos de vida son posibles sin que algo transmigre de una existencia a la otra.<\/p>\n<p>La doctrina buddhista del renacimiento debe diferenciarse de la teor\u00eda de la reencarnaci\u00f3n, la cual implica la trasmigraci\u00f3n de un alma y su invariable renacimiento material. En el Milindapa\u00f1ha y el Visuddhimagga, el venerable Nagasena y Buddhaghosa han empleado varios s\u00edmiles para ilustrar la verdad de que nada transmigra de una vida a otra. La analog\u00eda de la flama es muy ilustrativa. La vida se compara con una flama, el renacimiento es la transmigraci\u00f3n de esta flama de un grupo a otro. La flama de la vida es continua aunque aparentemente existe una interrupci\u00f3n al morir.<\/p>\n<p>Preguntas del Rey Milinda:<\/p>\n<p>&#8211; \u0093Venerable Nagasena, \u00bfAcontece renacimiento sin nada que transmigre?<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, oh Rey, el renacimiento tiene lugar sin que nada transmigre.<\/p>\n<p>&#8211; Deme una ilustraci\u00f3n, Venerable se\u00f1or.<\/p>\n<p>&#8211; Suponga, oh Rey, que un hombre fuera a encender una vela con otra vela, \u00bfAsegurar\u00eda usted que la flama ha pasado de una vela a la otra?<\/p>\n<p>&#8211; En verdad, no, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&#8211; De la misma forma, oh Rey, ocurre el renacimiento, sin nada que se transmita.<\/p>\n<p>&#8211; Deme otra ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfRecuerda, oh Rey, haber aprendido cuando era ni\u00f1o un poema o verso de su maestro de poes\u00eda?<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&#8211; Asegurar\u00eda o jurar\u00eda, oh Rey, que el verso ha pasado de su maestro a usted?<\/p>\n<p>&#8211; En verdad, no, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&#8211; De la misma manera, oh Rey, ocurre el renacimiento, sin que nada se transmita\u0094.<\/p>\n<p>De nuevo el Rey Milinda pregunta:<\/p>\n<p>&#8211; \u0093Venerable Nagasena, \u00bfQu\u00e9 es lo que renace en la siguiente existencia?<\/p>\n<p>&#8211; Oh Rey, es mente y cuerpo lo que renace en la siguiente existencia.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfEs la misma mente y el mismo cuerpo el que nace en la siguiente existencia?<\/p>\n<p>&#8211; Oh Rey, no es este mismo cuerpo y mente el que renace en la siguiente existencia, pero con este cuerpo y esta mente, oh Rey, uno act\u00faa y \u00e9ste acto puede ser bueno o malo. Debido a este acto otra mente y otro cuerpo renace en la siguiente existencia.<\/p>\n<p>&#8211; Venerable se\u00f1or, si esta mente y cuerpo no es el mismo que nace en la siguiente existencia, \u00bfuno est\u00e1 libre de sus actos malos?<\/p>\n<p>&#8211; Si uno no fuera a nacer en otra existencia, uno se liberar\u00eda de sus actos malos, pero, oh Rey, en tanto uno nace en la existencia siguiente, uno no se libera de sus actos malos.<\/p>\n<p>&#8211; Deme una ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Oh Rey, es como si un hombre fuera a tomar un mango perteneciente a otro hombre y el propietario del mango lo atrapara y lo llevara ante el rey y dijera: \u0091Este hombre ha robado mis mangos\u0092. Y si el otro respondiera: \u0091Se\u00f1or, yo no rob\u00e9 sus mangos, pues el mango que este hombre plant\u00f3 es diferente de los mangos que yo tom\u00e9. Por lo tanto, yo no merezco ser castigado\u0092. \u00bfJurar\u00eda, oh Rey, que el hombre merecer\u00eda ser castigado?<\/p>\n<p>&#8211; Seguramente, Venerable Se\u00f1or, \u00e9l es merecedor de castigo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n?<\/p>\n<p>&#8211; Porque a pesar de lo que \u00e9l pueda decir, \u00e9l merecer\u00eda el castigo por la raz\u00f3n de que los \u00faltimos mangos son derivados del primer mango.<\/p>\n<p>&#8211; Exactamente de la misma manera, oh Rey, con esta mente y este cuerpo uno realiza un acto \u0096\u00e9ste puede ser bueno o malo\u0096 y debido a este hecho otra mente y otro cuerpo nace en la existencia siguiente. Por lo tanto, uno no est\u00e1 libre de sus malos actos\u0094.[3]<\/p>\n<p>El Venerable Buddhaghosa elucida este intrincado punto por medio de la analog\u00eda del eco, la vela, las impresiones de un sello y las reflexiones en un espejo. Un escritor moderno ilustra este proceso a trav\u00e9s de la analog\u00eda de una serie de bolas de billar en \u00edntimo contacto. \u0093Si una bola de billar choca con una bola en reposo, la primera se detiene al chocar y la segunda, antes en reposo, se mover\u00e1&#8230; la primera bola no rebasa a la segunda sino que queda detr\u00e1s inm\u00f3vil;<\/p>\n<p>ella muere, pero es innegable el movimiento de esta bola, su \u00edmpetu, su kamma, y ning\u00fan nuevo movimiento es creado, el cual renace en la segunda bola\u0094.[4]<\/p>\n<p>De la misma manera, para usar t\u00e9rminos convencionales, el cuerpo muere y su fuerza k\u00e1mmica renace en otro sin que nada transmigre de esta vida a la otra. El \u00faltimo momento mental perece condicionando otro momento mental en la vida subsiguiente. El nuevo ser ni es absolutamente el mismo \u0096ya que \u00e9l ha cambiado\u0096 ni es totalmente diferente. Pero es el mismo torrente de energ\u00eda k\u00e1mmica. Hay solamente la continuidad de un flujo de vida particular, s\u00f3lo eso y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>* * * * *<\/p>\n<p>* Cap\u00edtulo 29 (What is Reborn? (No-Soul)) del libro The Buddha and His Teachings por Narada Mahathera. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola por Alejandro C\u00f3rdova. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola con permiso de la Buddhist Publication Society. Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido s\u00f3lo en forma gratuita. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola \u00a9CMBT 2000. \u00daltima revisi\u00f3n s\u00e1bado 2 de septiembre de 2000. Fondo Dhamma Dana.<\/p>\n<p>[1] Ernst Haeckel (1834-1919). Libro publicado por primera vez en 1899.<\/p>\n<p>[2] Ve\u00e1se Aung, Shwe Zan y Rhys Davids, C.A.F.Compendium of Philosophy-Introduction, p\u00e1g. 12. Londres PTS, 1910, 1979.<\/p>\n<p>[3] Ve\u00e1se Warren, Buddhism in Translations, p\u00e1gs. 234-235.<\/p>\n<p>[4] Dr. Ananda Coomarasvami, Buddha and the Gospel of Buddhism, p\u00e1g. 106. <\/p>\n<p>________________________________________________________________________________<\/p>\n<p>C\u00d3MO ACONTECE EL RENACIMIENTO*<\/p>\n<p>NARADA MAHATHERA<br \/>\nTraducci\u00f3n espa\u00f1ola por Alejandro C\u00f3rdova<\/p>\n<p>La pila de huesos de (todos los cuerpos) de un hombre<br \/>\nque ha vivido por s\u00f3lo un e\u00f3n,<br \/>\nformar\u00eda una alta monta\u00f1a.<br \/>\nEsto dijo el Gran Vidente (Buddha).<\/p>\n<p>Itivuttaka<\/p>\n<p>El momento de la muerte es, sin duda, un momento cr\u00edtico y determinante en la vida de cualquier hombre. De acuerdo con la filosof\u00eda del Abhidhamma, en la mente del moribundo se presenta un \u0091kamma\u0092, un \u0091kamma nimitta\u0092 o un \u0091gati nimitta\u0092. Por \u0091kamma\u0092, en este caso, se entiende la representaci\u00f3n mental de alg\u00fan acto bueno o malo realizado durante el periodo en que la persona haya vivido o inmediatamente antes del momento de morir. Se trata, pues, de un pensamiento cuyo contenido es bueno o malo.<\/p>\n<p>Si la persona hubo cometido alguno de los cinco cr\u00edmenes atroces (garuka kamma) como por ejemplo el parricidio, antes de su muerte experimentar\u00e1 ese kamma. Si por el contrario, la persona que est\u00e1 muriendo hubo desarrollado \u0091jhanas\u0092, es decir, altos estados meditativos de conciencia, entonces experimentar\u00e1 este buen kamma antes de morir. Estos pensamientos son tan poderosos que eclipsan totalmente toda otra acci\u00f3n y aparecen v\u00edvidamente en la mente del que est\u00e1 muriendo.<\/p>\n<p>Si el moribundo no ha hecho ninguna de estas acciones pesadas, puede tomar como objeto del proceso cognitivo del morir un kamma realizado inmediatamente antes de la muerte (asanna kamma), el cual recibe el nombre de \u0091kamma pr\u00f3ximo a la muerte\u0092. Este kamma es muy importante porque determina el inmediato renacimiento.<\/p>\n<p>En ausencia de un kamma pr\u00f3ximo a la muerte, entonces se presentar\u00e1 en la mente del moribundo un acto bueno o malo habitual (acinna kamma), como por ejemplo el de curar a enfermos en el caso de un buen m\u00e9dico, o el de ense\u00f1ar el Dhamma, en el caso de un bhikkhu p\u00edo, o el de robar en el caso de un ladr\u00f3n.<\/p>\n<p>Si no hubiera cualquiera de los kammas anteriores, entonces se presentar\u00e1 en su mente cualquier acto bueno o malo trivial (katatta kamma) como objeto del proceso cognitivo del morir.<\/p>\n<p>\u0091Kamma nimitta\u0092 o s\u00edmbolo significa una representaci\u00f3n mental de cualquier objeto visual, sonoro, olfativo, gustativo, t\u00e1ctil o idea que fue predominante cuando el sujeto realizaba alguna actividad importante, buena o mala. Por ejemplo, la visi\u00f3n de cuchillos o animales muriendo en el caso de un carnicero, o de pacientes en el caso de un m\u00e9dico, o un objeto de devoci\u00f3n en el caso de un devoto.<\/p>\n<p>\u0091Gati nimitta\u0092 o s\u00edmbolo de destino significa un s\u00edmbolo relacionado con el lugar del futuro renacimiento. Este s\u00edmbolo se presenta por s\u00ed mismo ante la persona moribunda y estampa su atm\u00f3sfera de alegr\u00eda o de tristeza sobre los<\/p>\n<p>hechos. Cuando estos indicios del futuro renacimiento ocurren, si son malos a veces pueden modificarse influyendo en los pensamientos del moribundo. Entre las visiones premonitorias de destino se pueden observar fuego, bosques, monta\u00f1as, el vientre materno, mansiones celestiales y cosas semejantes[1].<\/p>\n<p>La muerte, pues, es un proceso cuyo objeto puede ser un \u0091kamma\u0092, un \u0091kamma nimitta\u0092 (s\u00edmbolo) o un \u0091gati nimitta\u0092 (s\u00edmbolo de destino). Aunque la muerte ocurriera de forma instant\u00e1nea, el proceso cognitivo realiza su curso por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Con el objeto de ilustrar mejor lo anterior, imaginemos que el moribundo va a renacer en el reino humano y que el objeto del proceso cognitivo del morir es un buen kamma. Su conciencia de \u0091bhavanga\u0092, es decir, su conciencia de continuidad vital, se interrumpir\u00e1, vibrar\u00e1 por un momento mental y cesar\u00e1. Despu\u00e9s, la conciencia de advertencia en la puerta de la mente (mano-dvaravajjana) surgir\u00e1 y cesar\u00e1. Entonces se presentar\u00e1 un estado ps\u00edquico muy importante, el proceso de \u0091javana\u0092, o sea, los momentos mentales durante los cuales se realiza el kamma y que, debido a su debilidad, ocurre s\u00f3lo por cinco momentos mentales en lugar de los siete normales, a este proceso de \u0091javana\u0092 le falta todo poder reproductivo; su funci\u00f3n principal es esencialmente la de regular la nueva existencia. El objeto que aqu\u00ed se presenta es deseable y la conciencia que se experimenta es moral. La conciencia \u0091tadalambana\u0092, que para su funci\u00f3n puede ser registrada o identificada por dos momentos del objeto percibido, puede o no presentarse a continuaci\u00f3n. Despu\u00e9s de esto ocurrir\u00e1 la conciencia de muerte o \u0091cuti-citta\u0092, es decir, el \u00faltimo momento mental que el moribundo experimenta en esta vida presente.<\/p>\n<p>Existe una concepci\u00f3n err\u00f3nea entre algunos que creen que el subsecuente nacimiento est\u00e1 condicionado por esta \u00faltima conciencia de muerte (cuticitta), la cual no tiene ninguna funci\u00f3n especial que realizar en s\u00ed misma. Lo que realmente condiciona el renacimiento es aquello que se experimenta durante el proceso de \u0091javana\u0092. Este proceso s\u00ed regula la nueva existencia porque mientras dura se realiza un nuevo kamma.<\/p>\n<p>Con la cesaci\u00f3n de la conciencia del moribundo ocurre la muerte. A partir de ese momento no se producir\u00e1n propiedades materiales producidas por la mente (cittaja-rupa) o por el alimento (aharaja-rupa). Desde entonces y hasta el momento en que el cuerpo se reduzca a polvo[2], s\u00f3lo se producir\u00e1n una serie de propiedades materiales producidas por la temperatura (utuja-rupa).<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente con el surgimiento de la conciencia de renacimiento surge la d\u00e9cada del cuerpo, la d\u00e9cada del sexo y la d\u00e9cada base (khaya-bhava-vatthu-dasaka)[3]. De acuerdo con el buddhismo, el sexo es determinado en el momento de la concepci\u00f3n y es condicionado por el kamma, y no s\u00f3lo por una combinaci\u00f3n fortuita del esperma y del \u00f3vulo[4].<\/p>\n<p>La extinci\u00f3n de la conciencia del nacimiento pasado es la ocasi\u00f3n para que surja la nueva conciencia del nacimiento que sigue. Sin embargo, nada inmodificable o permanente se transmite del pasado al presente. As\u00ed como la rueda solo toca un punto del terreno en donde descansa, de la misma manera y estrictamente hablando, solamente vivimos un momento mental. Nosotros siempre estamos en el presente y este presente continuamente se desliza hacia el pasado irrevocable. Cada momento de conciencia de este proceso vital continuamente cambiante, al extinguirse transmite a su sucesor la totalidad de su energ\u00eda, as\u00ed como tambi\u00e9n las imborrables impresiones contenidas en \u00e9l. Cada nueva conciencia consta de las potencialidades de su predecesor y algo m\u00e1s. Al morir, la conciencia perece, aunque en realidad perece a cada momento para a continuaci\u00f3n dar origen a una nueva conciencia en otro nacimiento. Esta conciencia nueva hereda todas las experiencias pasadas; como todas las experiencias se registran invariablemente en el siempre cambiante palimpsesto mental y todas las potencialidades son transmitidas de vida en vida, independientemente de su desintegraci\u00f3n temporal, de esta manera pueden haber reminiscencias de nacimientos o incidentes pasados, lo cual ser\u00eda imposible si dependiera exclusivamente de la memoria, ya que \u00e9sta, a su vez, depende s\u00f3lo de las c\u00e9lulas cerebrales.<\/p>\n<p>Bhikkhu Silacara explica lo anterior de la siguiente manera: \u0093Este nuevo ser que es la manifestaci\u00f3n presente del flujo de energ\u00eda del kamma no es el mismo y no tiene identidad con el ser previo, los agregados que lo constituyen son diferentes y no tienen identidad con los constituyentes del ser que lo precede. Pero tampoco es un ser completamente diferente, ya que posee el mismo flujo de energ\u00eda de kamma, aunque modificado por aparecer en esa manifestaci\u00f3n que ahora se presenta en el mundo sensoperceptivo como un nuevo ser\u0094.<\/p>\n<p>La muerte, de acuerdo con el buddhismo, es la cesaci\u00f3n de la vida psicof\u00edsica de una existencia particular. Es la extinci\u00f3n de la vitalidad (ayu), es decir, vida ps\u00edquica y f\u00edsica (jivitindriya), calor (usma) y conciencia (vi\u00f1\u00f1ana). La muerte no es la total aniquilaci\u00f3n del ser, porque aunque es el final de un lapso de vida, la fuerza que hasta ese momento actu\u00f3 no es aniquilada. As\u00ed como la luz el\u00e9ctrica es la manifestaci\u00f3n visible de la energ\u00eda el\u00e9ctrica invisible, de la misma manera nosotros somos la manifestaci\u00f3n externa de la energ\u00eda k\u00e1rmica invisible. El foco puede ser roto y la luz puede extinguirse, pero la corriente el\u00e9ctrica permanece y la luz se puede reproducir en otro foco; de la misma manera la fuerza k\u00e1rmica permanece imperturbable con la desintegraci\u00f3n del cuerpo f\u00edsico, y la extinci\u00f3n de la conciencia presente conduce al surgimiento de una conciencia nueva en otro renacimiento. Sin embargo, nada inmodificable o permanente \u0093pasa\u0094 del estado presente al estado futuro. Cuando el pensamiento que se experimenta antes de morir es de tipo moral, entonces la conciencia de reconexi\u00f3n resultante toma como su material un espermatozoide y un \u00f3vulo apropiados de los seres humanos que ser\u00e1n los padres. Despu\u00e9s la conciencia de reconexi\u00f3n (patisandhi-vi\u00f1\u00f1ana) cesa en el estado de bhavanga, es decir, el estado de conciencia de continuidad vital[5].<\/p>\n<p>El buddhismo puro no apoya la creencia de que el esp\u00edritu de la persona que ha muerto habita en un estado temporal hasta que encuentra un lugar adecuado para su \u0093reencarnaci\u00f3n\u0094.<\/p>\n<p>En el momento de morir, la continuidad del flujo de energ\u00eda no es rota en cuanto al tiempo, y no hay brecha alguna en el flujo de la conciencia. El renacimiento tiene lugar inmediatamente, sin importar el lugar en que se renace. Esto es semejante a una onda electromagn\u00e9tica, que proyectada al espacio es inmediatamente reproducida en un aparato receptor de radio. El renacimiento del flujo mental tambi\u00e9n es instant\u00e1neo y no existe ning\u00fan tipo de espacio para alguna forma de estado intermedio (antarabhava)[6].<\/p>\n<p>Esta cuesti\u00f3n del renacimiento instant\u00e1neo se encuentra expresada de la siguiente manera en el Milindapanha :<\/p>\n<p>Preguntas del rey Milinda:<\/p>\n<p>-\u0093Venerable Nagasena, si alguien muere aqu\u00ed y renace en el mundo de Brahma y otro muere aqu\u00ed y renace en Cachemira, \u00bfqui\u00e9n de ellos llegar\u00e1 primero?<\/p>\n<p>-\u00a1Oh Rey! Ellos arribar\u00e1n al mismo tiempo.<\/p>\n<p>\u00a1Oh Rey! \u00bfEn qu\u00e9 ciudad naci\u00f3 usted?<\/p>\n<p>-En una poblaci\u00f3n llamada Kalasi, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 distancia hay de aqu\u00ed a Kalasi, oh Rey?<\/p>\n<p>-Alrededor de 200 millas, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 distancia hay de aqu\u00ed a Cachemira, oh Rey?<\/p>\n<p>-Alrededor de doce millas, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>-Ahora piense en el poblado de Kalasi, oh Rey.<\/p>\n<p>-Ya lo he hecho, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>-Ahora piense en Cachemira, oh Rey.<\/p>\n<p>-Ya lo hice, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>-Oh Rey, de la misma manera quien muere aqu\u00ed y renace en el mundo de Brahma no lo hace m\u00e1s tard\u00edamente que aquel que muere aqu\u00ed y renace en Cachemira.<\/p>\n<p>-Dadme un s\u00edmil m\u00e1s, Venerable Se\u00f1or.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 piensa, oh Rey? Suponga que dos p\u00e1jaros que se encuentran volando y ellos se posan al mismo tiempo, uno en la rama m\u00e1s alta de un \u00e1rbol y el otro en la m\u00e1s baja. \u00bfCu\u00e1l de las dos sombras de los p\u00e1jaros se posar\u00e1 primero sobre la tierra y cu\u00e1l despu\u00e9s?<\/p>\n<p>-Ambas sombras lo har\u00e1n al mismo tiempo, no una primero y la otra despu\u00e9s\u0094.[7]<\/p>\n<p>De acuerdo con el buddhismo, los seres vivos son infinitos en n\u00famero, as\u00ed como tambi\u00e9n lo son los mundos. La fecundaci\u00f3n del \u00f3vulo no es el \u00fanico camino para renacer. La tierra, una casi insignificante mota de polvo en el universo, no es el \u00fanico plano, y los humanos no son los \u00fanicos seres.[8] De ah\u00ed que sea completamente razonable afirmar que siempre habr\u00e1 un lugar apropiado para recibir la \u00faltima vibraci\u00f3n de pensamiento de quienes mueren. Siempre hay un punto listo para recibir la piedra que cae.<\/p>\n<p>* * * * *<\/p>\n<p>* Cap\u00edtulo 28 (How Rebirth Takes Place) del libro The Buddha and His Teachings por Narada Mahathera. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola por Alejandro C\u00f3rdova. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola con permiso de la Buddhist Publication Society (BPS).Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido s\u00f3lo en forma gratuita. Traducci\u00f3n espa\u00f1ola \u00a9CMBT 2000. \u00daltima revisi\u00f3n viernes 8 de septiembre de 2000. Fondo Dhamma Dana. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres articulos sobre la reencarnacion \u00bfDhamma Sin Renacimiento?* Bhikkhu Bodhi Traducido por Patricia Burckle Revisado por Ronald Mart\u00ednez Lahoz y Virginia Etienne Bolet\u00edn de la Buddhist Publication Society No. 6 (Primavera de 1987) En algunos c\u00edrculos donde se practica el Dhamma, la doctrina buddhista del renacimiento se ha presentado para ser re-examinada rigurosamente en respuesta a la presi\u00f3n de hoy<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[185],"tags":[],"class_list":["post-1617","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia-oriental"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1617"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1617\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nasdat.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}